Rebelándose contra la extinción

Resulta difícil creerlo hoy, pero el ethos dominante entre la élite educada fue alguna vez el servicio público. Como documentó el historiador Tondy Judt en Algo va mal, la principal ambición entre los graduados en los años 50 y 60 era, a través del gobierno o las profesiones liberales, servir al país. Su enfoque podía ser patricio y a menudo estrecho de miras, pero sus intenciones eran principalmente públicas y cívicas, no privadas y monetarias. Hoy, la idea de servicio público parece tan pintoresca como una oficina local de correos. Esperamos que quienes nos gobiernan arramblen con lo que puedan, permitiendo que bancos y empresas depredadoras esquilen el ámbito público, y luego cobren su recompensa bajo la forma de lucrativos cargos de dirección.

Leer más

Maduros para el descarte

Vivimos en una cultura del descarte, de la exclusión a todo aquel que no esté en capacidad de producir según los términos que el liberalismo económico exagerado ha instaurado y que afecta tanto a los seres humanos como a las cosas que rápidamente se convierten en basura. Los excluidos no son explotados sino desechos, sobrante. En un sistema en el que solo cuenta lo que vale y solo vale lo que el mercado designa, en el que la voluntad y la determinación colectivas quedan subordinadas a una forma específica de construcción social de poder como es el mercado.

Leer más

¿Plata o plomo? La cultura gánster, ariete ideológico del neoliberalismo

El texto no pretende ser una condena moral al disfrute de esta cultura ni una revictimización de las más desposeídas, sino una reflexión crítica sobre lo que a menudo se presenta como contracultura rebelde que ha de llevar a la izquierda a cuestionarse por qué no está siendo capaz de plantear una alternativa en condiciones de disputar la hegemonía de la cultura gánster, ariete ideológico del neoliberalismo.

Leer más

Trump o el final del neoliberalismo progresista

La elección de Donald Trump es una más de una serie de insubordinaciones políticas espectaculares que, en conjunto, apuntan a un colapso de la hegemonía neoliberal. No obstante, no es solamente una revuelta contra las finanzas globales. Lo que los votantes de Trump rechazaron no fue el neoliberalismo sin más, sino el neoliberalismo progresista.

 

En el momento de la elección, la alternativa de izquierda ya había sido suprimida. La opción que quedaba era un tómalo o déjalo entre el populismo reaccionario y el neoliberalismo progresista: elijan el color que quieran, mientras sea negro.

Leer más

La huella de la milana

Entre octubre y diciembre de 1983 se rueda en Alburquerque una de las películas más taquilleras del cine español. Los Santos Inocentes. Un relato mítico que ha terminado convirtiéndose no sólo en la representación de la España rural de los años 60, sino en el símbolo más certero de la historia de Extremadura. Esta es una película que trata de opresores y de oprimidos. Aquí no se habla de proletariado ni de revolución pero la obra es uno de los alegatos más contundentes que se han hecho para denunciar la tiranía de clase.

Leer más

Entrevista a Silvia Federici: “La muerte de mujeres en las maquilas recuerda a la fase del periodo de acumulación originaria”

El análisis feminista de la etapa de la transición del feudalismo al capitalismo y del trabajo reproductivo no asalariado como sostén del sistema capitalista han convertido a Silvia Federici, escritora, activista y profesora de la Universidad de Hofstra de Nueva York, en un referente para comprender la interconexión entre la crisis sistémica del capital y el incremento de las diferentes formas de violencias hacia las mujeres. Su paso por Ecuador permitió una conversación en la que de manera crítica analiza la actualización directa e indirecta de la caza de brujas y las consecuencias de las políticas extractivistas sobre las vidas y los cuerpos de las mujeres en América Latina.

Leer más

Raúl Zelik, politólogo alemán: "España es una colonia de Alemania"

‘No debemos limitarnos a gestionar lo existente, sino cambiar las reglas de juego que han impuesto las élites. En Grecia se ha visto el escaso poder de llegar al gobierno sin un movimiento popular fuerte que te respalde. Hubiera sido mejor que Syriza entregara las llaves del país a la Troika y mostrar que la democracia allí es una mentira’

Leer más