Proceso electoral del 23-N fue transparente

Modaira Rubio

“La derecha europea ya no puede decir que hay dictadura en Venezuela”

“El PSUV debe enfrentarse a la lucha de clases en su interior”

“El Estado debe controlar la inversión productiva con interés social”

 

El economista italiano, Luciano Vasapollo, profesor de la Università degli Studi di Roma La Sapienza, estuvo en nuestro país como observador internacional en el proceso del 23-N. Tribuna Popular y Debate Abierto conversaron en exclusiva con él sobre los resultados electorales y la coyuntura actual del proceso revolucionario venezolano.

Caracas, 27.11.08. Modaira Rubio Prensa TP/FDA

 

Modaira Rubio: En su rol de observador internacional ¿cual es su impresión del proceso electoral venezolano realizado el 23 de noviembre?

 

Luciano Vasapollo: El proceso del 23 de noviembre fue transparente. El Consejo Nacional Electoral nos brindó todo el apoyo y la información a los observadores internacionales. Desde el punto de vista técnico, yo como profesor de estadística económica, estoy positivamente impresionado. El proceso automatizado es muy bueno, excelente, porque permite el conocimiento inmediato del resultado. Hay mucha precisión. De manera manual se pueden cometer errores. En Italia, en Europa, en general, no tenemos un sistema tan avanzado. Nuestro sistema es manual y hay que reconocer el avance del sistema electoral venezolano con el voto electrónico en la parte tecnológica.

En general, hubo mucho civismo, mucha tranquilidad durante la jornada electoral. Admiro también el desempeño las fuerzas armadas, su trabajo de colaboración, un papel importante y positivo, de disposición de ayudar al ciudadano. Los reservistas cumplieron una gran labor de apoyo al elector. Hay que destacarlo porque en Europa generalmente, las fuerzas armadas en estos procesos cumplen un rol solamente de prevención de desordenes, es decir un papel represivo y no de ayudar y de colaborar con la población civil en el proceso tal y como lo hicieron aquí las fuerzas armadas.

En cuanto a la auditoría, estaba la parte electrónica y la parte física de comprobación de los votos y fue muy transparente todo, muy claro.

La gente que pidió que se interrumpiera a las 4 de la tarde el proceso porque supuestamente ya se había terminado el lapso, no tenía razón. Los centros que no se cerraron fue porque, tal y como lo señala la normativa electoral, presentaban gente en cola todavía. Como observador, no como político, más tarde te hablaré como político, pienso que el 23 de noviembre se dio un gran avance de la democracia venezolana, la estructura del proceso, la forma como se dio, garantiza una democracia plena, una democracia consolidada.

MR: ¿Y como político? Es necesario señalar que usted además de un eminente intelectual es militante activo, coordinador nacional de la Rete dei Comunista italiana, muy ligado a importantes sectores sindicales en su país.

LV: Ahora no te hablo como observador sino como dirigente político. La derecha europea ya no puede decir que hay dictadura en Venezuela. Se confirma la tendencia de parte del pueblo de apoyar a Chávez, de apoyar su propuesta socialista, por tanto no es una derrota entonces. Pero también es cierto que hay contradicciones. Un proceso revolucionario fuerte no se puede permitir perder espacios tan importantes como el estado Miranda y la Alcaldía Mayor, por el significado simbólico que tienen.

La oposición venezolana no es fuerte, no es una oposición que se pueda decir que tenía méritos organizativos y políticos para obtener la alcaldía mayor y Miranda. Por eso asombra la derrota de Diosdado Cabello, que parecía un líder fuerte del proceso. Significa que hay un problema de relación entre el Partido, me refiero al PSUV, de su dirigencia y la gente.

Había problemas con la eficiencia de las gestiones, con no resolver las necesidades de la gente: la recolección de la basura, la inseguridad y otros flagelos. Hoy se tiene que seguir adelante pensando que una cosa es el partido con un fin electoral e institucional y otra cosa es el partido con formación ideológica de cuadros que se ocupa del trabajo con la gente, con las masas, con los sindicatos, con los movimientos sociales, porque de lo contrario sucederá lo que ya sucedió.

Las criticas que voy a hacer son de parte de un intelectual y militante revolucionario amigo y hermano del PSUV y del proceso revolucionario socialista bolivariano y la crítica es entre hermanos y revolucionarios.En un proceso de transición como el de aquí, la lucha de clases está presente en todas partes y el PSUV debe enfrentarse a una lucha de clases en su interior. Esto lo digo con mucha responsabilidad. Al exterior está la lucha con la burguesía, con la derecha, con el fascismo, con el imperialismo. Al interior, con oportunistas, gente que sólo está por un cargo, sin verdadero compromiso revolucionario. Yo hablo como revolucionario y como amigo del proceso y espero que esta crítica sea para dar fuerza al proceso.

La presencia comunista es importante no sólo en Venezuela sino en todas partes del mundo, porque en este momento histórico para la superación del modo de producción capitalista la lucha tiene que tener un contenido de lucha de clases. Sin esta perspectiva, solo se lograrán ciertos avances pero no la transformación del modelo capitalista. Ese es el aporte de los comunistas en este y en todos los procesos revolucionarios.

MR: Usted es un economista marxista ¿Cómo explica la actual crisis económica y financiera mundial?

LV: Los economistas marxistas no pensamos que es una crisis financiera como los neokeynesianos. Nosotros pensamos que ésta no es una crisis financiera. Es una crisis económica, estructural y sistémica del capitalismo, que se inició aproximadamente en 1971 con la firma del acuerdo de Bretton Woods, cuando EEUU impuso su lógica de acumulación y quitó el respaldo de la reserva áurea a la moneda. Esto permitió crear una economía basada en la deuda, en la deuda interior, exterior, pública y privada. EEUU como superpotencia militar impuso su sistema económico.

Nosotros no creemos que se trate de aliviar al modo capitalista. El modelo de acumulación del capital está en crisis. No significa que no está acumulando riquezas, sino que no lo hace de manera idónea para su expansión. Esta crisis es peor que la del 29, porque esa sólo era económica y financiera. Hoy el capitalismo muestra que no puede sobrevivir porque la crisis económica y financiera viene acompañada de crisis monetaria, ambiental, de alimentación, energética, ética y moral del capital. Esto no significa que el capitalismo fracasará solo. Necesita una subjetividad de clase, una subjetividad revolucionaria que transforme la crisis en un nuevo modo de producción que para nosotros tiene que ser el socialismo. Hoy esa subjetividad de clase, está en manos de movimientos que no tienen la fuerza de producir los cambios. Sin embargo,  no se puede confundir la estrategia con la táctica. La estrategia comunista tiene que ser no ayudar a resolver la crisis capitalista, sino agudizar el conflicto de clases, el conflicto social en forma de reivindicación táctica, como la lucha de los obreros por la reducción de la jornada laboral, las mejoras de las condiciones salariales, las nacionalizaciones de empresas estratégicas, pero siempre relacionada al aspecto estratégico de conquistar en esa reivindicación táctica un momento de poder político para la clase obrera, para impulsar la trasformación hacia el socialismo.

MR: Con respecto a Venezuela, usted como especialista, ¿Qué efecto puede traer la crisis sobre nuestra economía?

LV: En esta crisis general del capitalismo, se va a profundizar la división social y la división internacional del trabajo. Venezuela tiene un rol particular debido a su condición de país productor de petróleo. El próximo año se va a profundizar la crisis y se va a profundizar la dependencia energética y vendrá un gran problema en cuanto a la importación y exportación internacional de crudo. El presidente Chávez debe darle al país una estructura productiva. Esta estructura se puede generar a partir de la nacionalización de la banca, para controlar el futuro del tipo de inversión, que debe ser eminentemente inversión productiva pero con carácter social, que permita la asistencia médica, la educación, la vivienda para la población. Por eso el control de la banca debe estar en manos del Estado, si no las reservas se agotarán y se hará difícil tener recursos para los programas sociales. En segundo lugar, hay que  darle a  la gente un sistema productivo, darle al pueblo una mentalidad distinta, colectiva, porque si el Estado es sólo asistencialista, la mentalidad siempre va a ser  individualista: “El gobierno me tiene que dar”. Si el Estado controla el sistema productivo nacional diversificado, donde participen cooperativas, empresas sociales, distritos productivos socialistas, significa dar una fuerza productiva, dar la conciencia de clase a la gente que entraría en una dimensión de relacionamiento colectivo y no individual.

Chávez ha hecho muchas cosas buenas y positivas, ha dignificado al pueblo venezolano, pero después de 10 años, hay  que consolidar la producción.

Es necesario nacionalizar pero con sentido socialista. Muchos gobiernos de derecha nacionalizan. ¿Cuándo es que la nacionalización es de carácter socialista? Cuando se ocupa no de la pequeña empresa, sino cuando se ocupa de las empresas estratégicas, de los bancos, de los grandes sectores productivos y del sistema financiero para garantizar la inversión productiva pero con carácter social.

La transición socialista es larga pero tiene que iniciarse inmediatamente con formas de relación no monetaria, donde se reconozca el rol del mercado pero sin pasar por las leyes de a acumulación del capital y dando resultados sociales.

MR: ¿Qué papel juega el movimiento comunista internacional ante esta crisis del capitalismo mundial?

LV: Para los comunistas que tenemos relación con las masas, con los trabajadores, con el mundo sindical, se tiene que ir en dos direcciones: en el ámbito internacional y en el ámbito nacional.

El carácter general de la crisis es internacional. El imperialismo norteamericano y europeo están en crisis, la única manera de responderle es con una nueva Internacional Comunista, los comunistas tienen que dar respuesta al  capitalismo y al imperialismo de manera internacional.

A niveles nacionales, si los movimientos no se plantean tomar el poder para cambiar la forma de producción se puede dar una pequeña transformación progresista pero no un cambio social, un cambio de sistema.

En Italia la situación es muy difícil. El triunfo histórico que tenía el partido comunista tradicional en la clase obrera y trabajadora se perdió.  Por eso el grupo nuestro no se llama partido sino rete (red).Los partidos no se decretan. Hoy hay que reforzar la relación con las masas, con los sindicatos de base, con los movimientos sociales y  luego de fortalecer esos aspectos, construyes el partido.

Por eso veo que en Venezuela, sin ánimo de dar consejos o recomendaciones, es necesario respetar la presencia del Partido Comunista. En este momento su existencia es fundamental para dar al proceso revolucionario una referencia política basada en la lucha de clases y en la visión del socialismo científico. Su presencia es fundamental como referencia ideológica. En cada país, el movimiento comunista debe evaluar sus realidades y momentos históricos y actuar al respecto.

Fotoleyenda: Luciano Vasapollo, profesor de la Università degli Studi di Roma La Sapienza,

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