La anciana y el cortejo

Grabiel Alejo Jacovkis

Arrastra el luto y los pies

entre piedras que esconden

memorias esclavas.

Una ausencia tiñe

la mirada errante.

Susurra los nombres

al son de una antigua canción marinera.

Gasteiz, Grimau, Ruano,

Grimau, Ruano, Gasteiz,

Subiendo la cuesta traspasa el cortejo.

La cruz, el obispo,

los santos codazos,

el fervor gazmoño.

El lienzo que cubre la impudicia muerta

agita balas ciegas,

miembros rotos,

cráneos machacados.

Es una tela con hedor a olvido.

La voz susurra los nombres

que se alejan del muerto y la murga.

Gasteiz, Grimau, Ruano,

Grimau, Ruano, Gasteiz.

Cada vez más lejos

resuena la antigua canción marinera

y la anciana piensa que cuando amanezca

buscará la tumba del verdugo muerto

y sobre la losa escupirá tres veces.

Grabiel Alejo Jacovkis

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