Viaje al otro lado del espejo

Joan Tafalla

La solidaridad de los seres de corazón moreno con los rostros pálidos [1]

0.- Noticias del otro lado del espejo.-

“Lo más curioso era que los árboles y las demás cosas que las rodeaban permanecían totalmente inamovibles: por más que corrieran no conseguían adelantar nada. “¿ No será que todo se mueve con nosotras?”, se preguntó intrigada la pobre Alicia. Y la reina pareció adivinar sus pensamientos, pues le gritó: ¡Más deprisa! ¡ Y no trates de hablar!.

Lewis Carroll, Al otro lado del espejo [2]

Cuando en 1871 Lewis Carroll publicó su segundo libro dedicado a Alice Liddell, “A través del espejo”, poco sospechaba  que la sugerente metáfora del espejo, contenida el libro atravesaría dos finales de siglo y continuaría siendo significativa para gentes tan alejadas del mundo de la clase media inglesa del último tercio del siglo XIX, cómo puede ser el subcomandante Marcos, los zapatistas o las gentes que hoy celebramos el décimo aniversario del levantamiento zapatista.

Tanto “Alicia en el país de las maravillas” como “A través del espejo y lo que Alicia encontró allí” son precedentes directos del surrealismo, y están llenas de seres irreales, de ironía, de sarcasmo, de problemas lógicos y juegos de palabras que se disponen a lo largo del cuento para activar todos los recursos de nuestra mente, más allá de lo racional, impulsando nuestro pensamiento, haciéndolo más productivo, enriqueciéndolo y potenciándolo. Quizás no sea necesario recordar que el surrealismo contribuyó bastante más que el “realismo socialista” a armar mentes para subvertir el mundo de lo existente. André Bretón, Frida Kalo, García Lorca, Rafael Alberti o Luis Buñuel son nombres que quizás sirvan para justificar esta afirmación.

Y es que no sólo de razón vive el hombre, como empezaba a descubrir Sigmund Freud en otra ciudad europea, Viena, en la misma época que Carroll escribía sus cuentos en Londres. Digamos que después de Freud, como después de Marx, ya no es posible pensar sobre los asuntos del hombre entendido sea como especie, sea como individuo, bajo los efluvios narcotizantes de la ideología dominante. Tras Freud y Marx,  tenemos instrumentos para revelar el fetichismo y la alienación.

El sup Marcos ha usado repetidamente la metáfora del espejo. En el discurso pronunciado en el zócalo de México distrito federal tras la Marcha del Color de la Tierra, decía: “Un espejo somos, aquí estamos para vernos y mostrarnos, para que tu nos mires, para que tu te mires, para que el otro se mire en la mirada de nosotros. Aquí estamos y un espejo somos. No la realidad, sino apenas su reflejo. No la luz, sino apenas un destello. No el camino, sino apenas unos pasos. No la guía, sino apenas uno de tantos rumbos, que a la mañana conducen…” [3]

En el vibrante y lúcido libro de Manolo Vázquez Montalbán, Marcos usa la metáfora del espejo en formas diferentes. En primer lugar, como espejo trucado que hay que denunciar: “Ahora nuestras razones han invadido la Tierra y en cada lugar se convierten en la denuncia del espejo trucado del final feliz de la Historia, de la globalización a la medida de los globalizadores. ¿Aquí estamos nosotros’ y ahí se produce este efecto de prisma y de espejo múltiple en todos lados, que no construimos nosotros. Que ya estaba ahí y no había sido advertido” [4] . En otro lugar de la entrevista, el espejo trucado que hay que atravesar es la refundación de la izquierda: “… la izquierda mundial está tratando de ajustar cuentas con respecto del pasado, volver a ubicarse después que le vendieron una derrota que no existe, una derrota del bloque soviético que no tiene por qué afectar al conjunto y diversidad de la izquierda mundial, pero se la vendieron y muchos la compraron… Para eso hay que atravesar el espejo, hacer una propuesta, trascender la posición crítica o intercrítica como quieras llamarla y plantear una alternativa. Eso sería ir más allá del espejo, romperlo y convertir el espejo en un cristal que nos permita ver hacia delante”. [5]

Otra de las metáforas usadas por Marcos es la de Alicia caminado hacia atrás para alcanzar a la Reina Roja. “Hemos de voltear el pasado para poder avanzar y ser mejores”. Manolo VM le pregunta sobre el sentido de esa frase: “¿ La recuperación del pasado, o el sentido leninista de dar un paso atrás para luego dar dos pasos adelante?”. La respuesta de Marcos abre una de las vías por donde podría pasar una refundación de la izquierda: “Nosotros no podemos voltear hacia atrás la historia, ni con nostalgia, ni con arrepentimiento… hay que volver atrás para retomar lo que fuimos, sin golpes de pecho, pero tampoco sin entusiasmo. Ver realmente qué fuimos, y poder construir pues hacia delante. O sea, sólo vamos a poder alcanzar el futuro que queramos, cualquiera que sea la Reina Roja, si aprendemos a voltear para atrás, pero voltear para ver el pasado como izquierda. Tenemos que hacer un ajuste de cuentas con el pasado de la izquierda mundial y seguir adelante [6] .

En este material uso la metáfora del espejo  para desarrollar un concepto que esbocé en 1997 en el artículo de presentación de un número extraordinario de la revista Realitat dedicado al zapatismo. Entonces denominé ese concepto, provisionalmente, como “solidaridad de ida y vuelta” [7] . Hoy lo llamo “La solidaridad de los seres de corazón moreno con los rostros pálidos”.

1.- La solidaridad del otro lado del espejo.

“ … la resistencia de las comunidades zapatistas no es para provocar lástima sino respeto… la pobreza es un arma que ha sido elegida por nuestros pueblos para dos cosas: para evidenciar que no es asistencialismo lo que buscamos, y para demostrar, con el ejemplo propio, que es posible gobernar y gobernarse sin el parásito que se dice gobernante…

El apoyo que demandamos es para la construcción de una pequeña parte de ese mundo donde quepan todos los mundos. Es pues, un apoyo político, no una limosna” [8] .

Cuando el 1 de enero de 1994 se levantaron las comunidades zapatistas la izquierda euro-occidental aún se lamía las heridas de la caída del autodenominado “socialismo real”. Unos se integraban dentro del sistema como una fuerza política más, homologable dentro del arco parlamentario y dispuesta a gestionar las compatibilidades del sistema capitalista en su fase actual ( y esperemos que última): el neoliberalismo. Otros se dedicaban a cultivar las esencias identitarias, denunciando desviaciones y traiciones, negándose  a realizar un análisis de lo que había sucedido en el siglo XX y de sus consecuencias para un proceso emancipador. Otros, sin aceptar la derrota, nos sumíamos en la confusión, estudiando, analizando, tanteando alternativas locales, sectoriales… Tentativas en espera de una refundación del pensamiento emancipatorio que no sabíamos de donde podría surgir.

Como siempre, un movimiento es mejor que mil programas. Los zapatistas nos mostraron muchas y diversas cosas. La primera es que la rebelión era posible y producía frutos concretos. Que la historia no había acabado, como anunciaba triunfante e ingenuamente el escriba del Imperio Francis Fukuyama. El proyecto de Área de Libre Comercio entre México, USA y Canadá, que hubiera arrasado a las comunidades indígenas mexicanas, entró en crisis en mismo día en que debía ser proclamada. Las gentes de corazón moreno ( entre 10 y 15 millones de mexicanos) se hicieron de pronto visibles y pasaron a protagonizar la vida política del país tras 500 años de estar ocultos.

Era una verdadera lección de vida, era una apertura a la esperanza. Los que siempre nos habíamos considerado superiores, la izquierda eurocéntrica que subministraba la solidaridad a los pobrecitos indicietos, tan incapaces ellos de emanciparse por sí mismos, los que dábamos nuestra solidaridad a los pobres revolucionarios del atrasado tercer mundo recibíamos ese día no una lección política, sino un tratado entero. Un tratado de política que está lejos, por desgracia de haber sido asimilado.

Aquellos que desde el otro lado del espejo eran nuestros “partenaires”, nuestras contrapartes, aquellos que pasivamente debían recibir nuestra solidaridad ( o mejor dicho, nuestra caridad), nos decían: “levántense hermanos, no necesitamos su caridad, ayúdennos haciendo como nosotros, rebelándose frente a su situación, sean realmente solidarios cambiando la situación en sus países. Nosotros estamos dispuestos a solidarizarnos con ustedes, pobrecitos derrotados de la izquierda europea y a darles un empujoncito moral, una demostración practica de cómo se hacen las cosas. No nos imiten como monos, no repitan nuestras palabras como loros, no trasladen sus impotencias a una solidaridad caritativa, tranquilizadora de conciencias, justificadora en última instancia de la justeza de un sistema que debe ser superado”. Esa es la solidaridad del otro lado del espejo.

2.- El amor a la vida y la ironía como instrumentos de lucha y de conocimiento.

“Acatad los desórdenes. Vivid la crisis de los círculos cerrados. La rebelión contra la evidencia. Y no olvidéis que Dios no cumple con los mandamientos de la ley de Dios”.

Roque Dalton [9]

Otro de los valores seductores, innovadores, de la propuesta zapatista ha sido la renuncia a la lucha por la lucha, a la acción decretada desde fuera por una vanguardia. A la acción que crea una reacción represiva cuyo fin es ampliar el conflicto como táctica para implicar a los que no se quieran implicar. Si los zapatistas declararon la guerra al mal gobierno en 1994 no fue para sacrificarse de forma suicida o para cometer atentados sangrientos. No fue para entrar en México distrito federal a tomar el poder tras una sangrienta guerra civil. Fue por que estaban hartos de morir en silencio en una champa perdida en la selva por causa de enfermedades curables. Porque estaban hartos de pisar una tierra cuyo subsuelo esconde las mayores riquezas imaginables mientras en la superficie ellos mueren o malviven en la miseria más absoluta. Por que tanto daba morir de hambre o enfermedad curable que de un balazo del ejército federal. Y se levantaron y declararon la guerra empuñando en muchos casos simples fusiles de palo, sabiendo que su gesto desesperado pondría el problema indígena en la agenda política de México. Con la perspectiva que prestan diez años podemos decir que no solo pusieron el tema indígena en la agenda mexicana, sino que lo han puesto en la agenda del conjunto de América Latina. Véanse sino los casos de Ecuador, Perú o Bolivia.

Aquellos que, desde otras experiencias guerrilleras, o desde cualquier laboratorio de retaguardia critican esta actitud llamándola ineficaz o suicida, o intentan calumniarla llamándola reformista deberían tener en cuenta que el conflicto de Chiapas ha mostrado un grado elevadísimo de eficacia: el número de muertos, víctimas de la guerra civil es muy bajo, infinitamente más bajo que el de los casos del genocidio de los pueblos mayas en Guatemala, la guerra civil en El Salvador o de Nicaragua, mientras que los resultados políticos son mucho más estimulantes y reales que en dichos países. No es el momento de analizar aquí este aspecto pero digamos que la eficacia política de la estrategia zapatista parece como superior [10] .

Los zapatistas no quieren ser mártires, ni quieren producir mártires, no quieren morir ni matar, quieren simplemente vivir. Pero para vivir deben hacer aquello que hacen: levantarse, hacerse visibles, hablar al conjunto de la nación y al mundo. Así lo expresa el Sup Marcos en julio de 2003 cuando dice: “En lugar de tejer su historia con ejecuciones, muerte y destrucción, se empeñan en vivir. Y las vanguardias del mundo se mesan los cabellos, porque en el  “vencer o morir” estos zapatistas ni vencen ni se mueren, pero tampoco se rinden y aborrecen el martirio tanto como la claudicación” [11]   Tal parece que siguieran el consejo de Georges Brassens: “Muramos por ideas, de acuerdo, pero de muerte lenta…” [12] .

En el párrafo de Marcos mencionado más arriba encontramos otra de las características del discurso político zapatista: el humor, el buen humor, la inteligente ironía que se pone al servicio de la lucha y del conocimiento. Porque el conocimiento no es algo que se desprenda de la lectura de sesudos y aburrido Manuales de diamat o histomat, que pretenden alcanzar ese estatuto científico (en ausencia de otros méritos) en la aridez de su lenguaje de madera, en el engolamiento de sus expresiones, en el aburrimiento de páginas y páginas abstrusas y repetitivas. Tratados en los que la cantidad ( de páginas) vence por goleada a la calidad. Tratados cuyo fin se reduce de sumministrar “ciencia infusa” desde las estanterías de los militantes.

Desde 1994, con la lectura de la cinco Declaraciones de la Selva Lacandona y con toda las sucesivas declaraciones del EZLN, y artículos y cartas del sup, me encontré con una literatura política sugerente, nada dogmática, lejana de la claudicación y de la hipocresía. Para un militante que había recorrido más de dos décadas de lecturas de informes políticos cuya única virtud era ir marcando los hitos del camino de la derrota, no era poca cosa. Una literatura política bien escrita, llena de metáforas, de imágenes poéticas, de sarcasmo y de ironía que se dirigía a mi inteligencia racional y trataba también de despertar mi inteligencia emocional. Por mi parte, volví a disfrutar leyendo textos políticos. Invito a quienes no lo hayáis hecho, a intentar esta experiencia.

Los diálogos entre el viejo Antonio y Marcos son instrumento de conocimiento como lo eran los diálogos socráticos, que no aspiraban a la divulgación de una ciencia, si no a que cada uno extraiga de sus propias experiencias y de los razonamientos del otro un mayor y mejor conocimiento de la realidad. El viejo Antonio adopta la misión de corregir, de informar, de traspasar el viejo conomcimiento indígena al mestizo que un día quiso ser vanguardia. En los diálogos entre los dos rebeldes solemos pasar por las dos fases del mètodo socrático. Primero por la ironia, fase en que el Viejo Antonio le muestra, través del diálogo, a Marcos las contradicciones e insuficiencias de su pensamiento. Así se prepara la entrada en la fase mayéutica del diálogo, en la que Antonio ayuda a nacer el nuevo pensamiento en Marcos, le ayuda en los dolores de parto que acompañan siempre el descubrimiento de nuevos pedazos de la verdad [13] . De ese modo, el educador es educado.

En otros de estos diálogos, el papel del Viejo Antonio consiste en poner en contacto al guerrillero con la tradición indígena, a través de fábulas o leyendas que ilustran aspectos de la realidad y que ayudan a Macos a adoptar decisiones dificiles y a comprender aspectos enigmáticos de las situaciones vividas. El antropólogo Armando Bartra dice en el Prólogo de los relatos del viejo Antonio: “Todas las revoluciones campesinas (¿es que hay de otras?) han construido su discurso con el lenguaje elíptico del mito; empleando cuentos, fábulas y máximas con mensajes de amplio espectro, fáciles de memorizar”. [14]

Y junto a todo esto, la capacidad de reírse de uno mismo. La capacidad de conocer las propias limitaciones, los propios defectos, para no reconstruir la imagen ingenua y perversa de los padrecitos de los pueblos, de los presidentes omnisapientes, omnipotentes y omnipresentes que velan por nosotros y pueden y deben decirnos en cada momento que debemos hacer: “Y luego ése que se dice que es su líder, el tal Sup Marcos, cuya imagen pública se acerca más a la de Cantinflas y Pedro Infante, que a la de Emiliano Zapata y el Ché Guevara. Y es inútil decir que así nadie los toma en serio, porque los primeros en burlarse de ser muy otros son ellos mismos”.  ¡Qué contraste con el pensamiento marxista-leninista-maoísta, línea del presidente Gonzalo! [15] .

Como consecuencia de esa pedagogía dialógica elevada simultáneamente al rango de camino y de objetivo, tenemos otro tema no menos trascendente y relacionado estrechamente con él: la superación del concepto de vanguardia, la superación de la separación entre el núcleo pensante e impulsor y la masa amorfa y pasiva. Una masa a la que éste núcleo impulsor debería proporcionar las verdaderas ciencia y conciencia. Lejos de éste engendro positivista originado en el pensamiento de la Segunda Internacional ( Kautski) y heredado íntegramente por la Tercera ( y espero que nadie se ofenda si digo también que por la Cuarta), y que ha producido tantos efectos colaterales negativos, los zapatistas son contundentes: la emancipación de cada uno y de todos es cuestión de cada uno y de todos.En la “Respuesta del EZLN a ETA” de 12 de enero de 2003, Marcos afirma: “Sabemos que en el (des) concierto de las organizaciones revolucionarias y de vanguardia en el mundo, los zapatistas no tenemos lugar ni en la retaguardia. Eso no nos hace sentir mal. Al contrario, nos satisface. No nos apena el reconocer que nuestras ideas y propuestas no tienen como horizonte la eternidad, y que hay otras ideas y propuestas mejor planteadas que las nuestras. Así que hemos renunciado al papel de vanguardia, y a obligar a nadie a aceptar nuestro pensamiento con otro argumento que no sea la fuerza de la razón.”   Y acaba con una Postdata contundente: “PD. Tal vez sea ya evidente, pero como quiera lo remarco: también me cago en las vanguardias revolucionarias de todo el planeta.” [16] .

En otras oacsiones más significativas Marcos había encontrado otras forma más sugerentes y positivas de enunciar el mismo principio. Por ejemplo, en la Marcha del color de la tierra, Marcos dijo ante la multitud congregada en la plaza del Zócalo de México Distrito Federal: “Somos y seremos uno más en la marcha de la dignidad indígena. La del color de la tierra. La que develó y desveló los muchos Méxicos que bajo México se esconden y duelen. No somos su portavoz. Somos una voz entre todas las voces. Un eco que dignidad repite entre las voces todas. A ellas nos sumamos, nos multiplicamos con ellas. Seguiremos siendo eco, voz todos somos y seremos” [17] . Naturalmente este es un tema que requiere un debate importante que ahora no voy a desarrollar.

3.-  La autonomía como camino y como objetivo.  Devolver la soberanía a los ciudadanos.

“- Cuando yo empleo una palabra-dijo Humpty Dumpty con el mismo tono despectivo-, esa palabra significa exactamente lo que yo quiero que signifique, ni más ni menos.

– La cuestión es saber – dijo Alicia- si se puede hacer que las palabras signifiquen cosas diferentes.

– La cuestión es saber- dijo Humpty Dumpty – quién dará la norma… y punto”

Lewis Carroll A través del espejo” [18]

Como se sabe, una de las reivindicaciones básicas de los zapatistas es, al lado de la Libertad y de la Justicia, la democracia. Con ese simple reclamo ya se denuncia que el estado mexicano, por sus métodos de gestión, por su forma política y por sus contenidos de clase no es un estado democrático. Como la mayoría de los autodenominados estados democráticos.

Naturalmente que tras la apropiación indebida del concepto democracia por parte de los liberal-capitalistas, va a ser difícil volver a dotar de contenido a la democracia. Estamos hartos de oír como los defensores del capitalismo se autodenominan “demócratas”. Aquellos que usan el término democracia de acuerdo con la norma que fija el poder, es decir de acuerdo con la idea que la democracia es un sistema de partidos, con elecciones periódicas y con división tripartita del poder (ejecutivo, legislativo y judicial) han aceptado ya las consecuencias de esa apropiación indebida: usan el concepto democracia de acuerdo con lo que imponen los que mandan.

Pero la democracia de los padres fundadores no era una democracia representativa. Era una democracia directa. Según Castoriadis: “La oposición entre la democracia directa de los Antiguos y la democracia representativa de los Modernos resulta evidente…en la Grecia antigua, el derecho público al menos, desconoce la idea de representación, mientras que en los Modernos dicha idea está en la base de los sistemas políticos, excepto en los momentos de ruptura ( por ejemplo, los Consejos obreros o Soviets en su forma inicial), cuando se rechaza la enajenación del poder de los representados en favor de los representantes, y cuando los delegados indispensables de la colectividad no sólo son elegidos, sino que pueden ser destituidos en cualquier momento [19] .

De ahí surgen dos concepciones muy diferentes de la política. La concepción dominante hoy significa que los representantes electos son los depositarios de la soberanía y que pueden ejercerla a su antojo. De nuevo Castoriadis ha mostrado en una imagen eficaz el aspecto opresivo de este sistema: “¿Qué misterio teológico, qué operación alquímica hace que, un domingo cada siete o cinco años, vuestra soberanía se convierta en una fuerza que recorre todo el país, atraviesa las urnas y sale de ellas entrada la noche para manifestarse en las pantallas de televisión con el rostro de los “representantes del pueblo” o del Representante del pueblo, el monarca elegido “presidente”?” [20] . El sistema representativo no es democrático en tanto que secuestra la soberanía popular y se la entrega a la denominada clase política, a una aristocracia de funcionarios supuestamente conocedores mejor que el propio pueblo, que gestionan en su nombre y muchas veces en contra sus intereses. Que esa aristocracia es una fiel guardiana de los intereses de las minorías oligárquicas es un secreto a voces. Que la izquierda del sistema no puede, cuando llega al gobierno ( que confunde ingenuamente con el poder), ser otra cosa que una “leal gestora del sistema capitalista”, como dijera el socialista francés León Blum en 1936, tampoco es ningún secreto. Que la corrupción generalizada es la forma de pago del sistema a estos leales gestores tampoco es secreto. Los acontecimientos recientes en la asamblea de Madrid, han venido a recordárnoslo.

Marcos definió en 1997, la crisis de esta forma de la política de la forma siguiente: “El agotamiento del sistema de partidos no parece ser percibido pro las direcciones políticas. Unos y otros apuestan a que su producto tendrá aceptación en el reducido mercado electoral. Los ciudadanos no son vistos como personas políticas sino como clientes potenciales o seguros…  El voto, individual o corporativo, es la moneda que se pelean los mercaderes partidarios. Pero el tianguis dura solo un día. previo a ese día, las campañas publicitarias, grandes medianas y chicas, se despliegan para obtener ese voto, para hacerlo número y capital en la bolsa de los partidos políticos” [21] . Aunque estas palabras fueron escritas pensando en México, podemos preguntarnos,  ¿estamos tan lejos de México?

Frente a esa idea de democracia representativa ¿qué nos proponen los zapatistas? Nos proponen un uso de la palabra democracia ajustado a su contenido. La democracia, para ellos, no sería pues una serie de procedimientos, sino una forma concreta de dominación: el dominio del pueblo, de los de abajo sobre el conjunto social. Se trata, como ha dicho el sup de devolverle la soberanía al pueblo. El instrumento que devolverá esa soberanía al pueblo es la autonomía. Y como pasa siempre en el pensamiento zapatista, el instrumento es  también objetivo. La autonomía se construye ejerciendo la autonomía. El camino se hace andándolo. O como escribiera en mayo de 1968, en los muros de Paris uno de esos realistas que pedían lo imposible: “En las luchas de hoy, el socialismo del mañana”..

Debido al uso impropio y restrictivo de la palabra autonomía en la llamada España de las autonomías, el concepto ha sido degradado por el poder y ha tendido a perder significado. Pero debemos luchar por recuperarlo, por no entregarles nuestras palabras y nuestros conceptos a los Humpty Dumpty del poder. Nomos en griego significa ley, norma. Sería autónomo aquel que se dota a sí mismo de las normas y de las leyes con las que se rige y que además puede cambiarlas cuando lo considera oportuno. Esta consideración valdría tanto para el individuo como para la sociedad.

En julio de 2003, los zapatistas han dado una paso adelante  en la configuración de poderes autónomos. Desde siempre los municipios zapatistas han sido autónomos, es decir se han autoorganizado y han establecido, su propias normas, sus propias leyes. Ahora, con el paso de los Aguascalientes a los Caracoles tratan de dar un nuevo paso adelante, mejorar la organización, evitar desequlibrios territoriales, coordinar mejor los esfuerzos. En la segunda parte de La treceava estela, Marcos lo ha definido de este modo: “Pero la autonomía indígena (…) es la capacidad de autogobernarse, es decir, de conducir el desarrollo armónico de un grupo social… las comunidades zapatistas son responsables en los proyectos ( no son pocas las ONG’s que pueden atestiguarlo), los echan a andar, los hacen producir y mejoran así los colectivos, no los individuos…” [22] .

Los objetivos políticos clásicos del zapatismo: el mandar obedeciendo, el servir y no servirse, el bajar y no subir, el construir y no destruir, el proponer y no imponer, el representar y no suplantar y el convencer y no vencer, van a dar, tras la constitución de Los Caracoles, un paso adelante. Estudiarlo, reseguirlo y aprender de ello va a ser tarea apasionante.

4.- Cambiar la sociedad sin tomar el poder.

“No somos quienes aspiran a  hacerse del poder y, desde él imponer el paso y la palabra. No seremos. No somos quienes ponen precio a la dignidad propia o a la ajena, y convierten la lucha en mercado donde la política es quehacer de marchantes que disputan no proyectos sino clientes. No seremos. No somos quienes esperan el perdón y la limosna de quien simula ayuda cuando en realidad compra y no perdona sino humilla a quien, siendo, es un desafío y reclamo y demanda y exigencia. No seremos. No somos quienes, ingenuos, esperamos que de arriba venga la justicia que sólo desde abajo se crece, la libertad que sólo con los todos se logra, la democracia que es todos los pisos y todo el tiempo luchada

Sup Marcos, Discurso en El Zócalo, 11 de marzo 2001 [23]

Y nuestro viaje al otro lado del espejo nos proporciona el don más preciado de la solidaridad de los seres de color tierra con nosotros, los rostros pálidos. La concepción otra, muy otra de la política y por ende, la diferente forma de entender el poder.  Ya vimos que los zapatistas pretenden refundar la política y la democracia. No sé decir si sobre bases nuevas o bien si es más acertado decir sobre las viejas bases de la democracia de los antiguos. Lo cierto es que quieren crear una fuerza política que haga política en la sociedad civil, una fuerza política que no se presente a las elecciones  y que no se propone, como alternativa, la toma violenta o no del poder. Lo cierto es que pretenden cambiar las cosas, cambiar la vida sin tomar el poder [24] .

La crítica del estatismo, la crítica de la vanguardia, la reivindicación de la sociedad civil como el lugar privilegiado de la política, comporta un enriquecimiento de la teoría del poder que históricamente ha sustentado la izquierda. Si los regímenes dictatoriales duran, si la opresión persiste, si en los países con regímenes representativos la gente vota por opciones que claramente están en contra de sus intereses, ello no puede ser reducido al papel represivo y de control del estado y a la manipulación ideológica de los medios de comunicación. Sería estúpido negar el papel de ambas cosas, pero el poder no se reduce a ellos.

Michel Foucault que inició una indagación sobre los micro fundamentos del poder entre los años cincuenta y setenta del siglo pasado, afirmaba su carácter difuso, capilar: “El poder no opera en un solo lugar, sino en lugares múltiples: la familia, la vida sexual, la forma en que se trata a los locos, la exclusión de los homosexuales, las relaciones entre hombres y mujeres…relaciones todas ellas políticas. No podemos cambiar la sociedad a no ser que cambiemosestas relaciones” [25] . O bien: “Una sociedad no es un cuerpo unitario en el que se ejerza un poder y solamente uno, sino que en realidad es una yuxtaposición, un enlace, una coordinación y también una jerarquía de diferentes poderes, que, sin embargo persisten en su especificidad…  La sociedad es un archipiélago de poderes diferentes” [26] .

Para Foucault, el capitalismo habría alcanzado un modelo de sociedad disciplinario y de control que logra que las personas, o sea los átomos que forman la sociedad, interioricen en sus mentes y en sus cuerpos la disciplina que el capitalismo lleva imponiendo desde hace al menos doscientos años. Con esa realidad por delante, a Foucault le parecía muy insuficiente la concepción reductiva, juridicista del poder y trató de elaborar  otra concepción: “que permita comprender mejor las realciones que se han establecido en las soceidades occidentales entre pdoer y sexualidad” [27] .

Quizás sea un atrevimiento por mi parte poner en relación la reflexión de Foucault sobre el poder con la práctica del EZLN. Quizás sea una nueva y refinada forma de eurocentrismo, o sea de ignorancia europea. Pero me parece que no andaba muy lejos de ello la ponencia “El poder global que padecemos. Como se ejerce y reproudce la dominación”, que sevía de marco de debate en el Primer Encuentro Intercontinental Por la Humanidad y contra el Neoliberalismo [28] .

Aquello que me parece esencial del mensaje que nos mandan los zapatistas es una reflexión más profunda sobre el poder que no es el Poder sino un archipiélago de poderes. Una concepción que nos dice que no se puede tomar el poder, porque el poder no es un sitio: una Bastilla o un Palacio de Invierno. El poder está difuso en la sociedad, el poder es una multiplicidad de relaciones sociales a las que hay que dar alternativa una a una y en la globalidad.

La alternativa en todas partes es la democracia irrestricta, la construcción de la autonomía a todos y cada uno de los niveles. De ahí que la idea de red no es sólo una idea simpática, más menos ingenua. Por el contrario, solo construyendo redes, contrapoderes reales, solo creando lentamente espacios de rebeldía se puede pensar en cambiar las cosas y en cambiar la sociedad. Un cambio que seguirá más el modelo fractal que el catastrófico que hasta ahora ha presidido el imaginario revolucionario.

Esta es a mi modo de ver, el principal regalo que la solidaridad que viene desde el otro lado del espejo, que la solidaridad de los seres de corazón moreno y del color de la tierra nos han hecho en estos últimos diez años de lucha a los rostros pálidos. Otra concepción de la política, otra concepción de la democracia, otra concepción del poder.

Sin duda, para los rostros pálidos de la izquierda europea, usar estos conceptos no sólo resulta novedoso si no también muy doloroso. Significa un viaje de vuelta hacia nuestros orígenes, un viaje a lo que fuimos cuando éramos jóvenes, antes de que las enfermedades seniles del estatismo y del burocratismo nos deformaran hasta hacernos irreconocibles. Es tan doloroso que muchos se aferran como clavo ardiente a la idea del estado nacional y a la de la conquista del gobierno en ese marco como palanca de transformación..

Ese temeroso rechazo europeo a recibir la solidaridad de los hombres de corazón moreno, no deja de ser paradójico porque muchos de los pensadores que han antecedido a los zapatistas y a Marcos en la formulación de los conceptos básicos de esa forma de pensar son europeos: Marx, Gramsci, Luckács, Lefebvre, Castoriadis, Foucault…

Hace diez años, los primeros en poner estos conceptos en el laboratorio de la realidad, los primeros en someterlos a la crítica de las armas, en la actual fase del capitalismo han sido los zapatistas. A ellos les debemos la recuperación del atrevimiento y de la imaginación. A ellos les debemos el inicio de un nuevo ciclo de luchas que esta lejos de haber concluido su recorrido.

Badia-Sabadell, entre noviembre de 2003 y 1de enero de 2004

(*) Joan Tafalla es maestro de enseñanza primaria, militante comunista desde 1971 y miembro de las asociaciones Espai Marx. ( www.espaimar.org ) y El Caracol Maya. Como Edith Piaff, él  “ne regrette pas rien”.

[1] Vocabulario básico previo.- En este texto entenderemos por seres de corazón moreno o también del color de la tierra los habitantes de aquel rincón de la tierra que el 1 de enero de 1994 mostraren al mundo que tienen como alimento la dignidad, como bandera  la rebeldía y como mañana un mundo en que quepan muchos mundos( Marcos, julio 2003. Entenderemos por rostros pálidos los habitantes de la parte Norte del Planeta, que después de demasiadas  derrotas sucesivas habíamos aprendido  a querer a  las cadenas que nos atan…La primera versión de este materials fue leida el 20 de noviembre de 2003, en Badia del Vallès, en un acto organziado por la asociación “El Caracol Maya”. Aquí se presenta con dversas correciones.

[2] Alicia a través del espejo, in Lewis Carroll Alicia en el país de las maravillas. Editorial Optima, Barcelona 2000.

[3] Subcomandante Marcos. Discurso en El Zócalo, 11 de marzo 2001. http://www.ezln.org/marcha/index.html

[4] Manuel Vázquez Montalbán. Marcos: el señor de los espejos,  Aguilar, Madrid, 1999, pág. 109

[5] Libro citado, págs. 137, 138.

[6] Libro citado, pág. 160.

[7] Véase. Joan Tafalla “Presentación” del Número Espacial: Zapatismo. Realitat nº 52, Barcelona 1997. Este número especial de la revista teórica del PCC recogía diversos artículos procedentes de los cuatro primeros números de la revista Chiapas, que Ana Esther Ceceña me proporcionó en una escuela de Terrassa durante el Segundo Encuentro Intercontinental de los Pueblos que se celebró en diversas localidades de España y que culminó en el latifundio ocupada por los jornaleros del SOC “El Indiano” en Puerto Serrano. El propio número de la revista y un pequeño dossier que publiqué en Avant ( órgano central del PCC) fueron semillas sembradas en terreno baldío. La derrota del “socialismo real” no hubiera debido ser la de los comunistas catalanes. Pero esa derrota instaló al PCC en la aceptación resignada de lo existente.

[8] Chiapas: La treceava estela, folleto editado por Edicions urgents d’El Caracol Maya, Badia del vallès, agosto 2003..

[9] Roque Dalton, “Los ocho mandamientos de la ley de…”, en Roque Dalton, Antología, Selección y prólogo de Mario Benedetti, Colección Visor de Poesía, Madrid 2000.

[10] Véase Sergio Rodríguez Lazcano “El zapatismo, un puente a la esperanza”. Revista Rebeldía nº  1, México, Noviembre 2002. www.rebeldia.org .

[11] La treceava estela. Segunda parte. Folleto citado.

[12] Georges Brassens. “Poèmes et chansons” Editions du Seuil, Paris septembre 1993, Págs. 242-244.

[13] Disfrutad leyendo:  Subcomandante Insurgente Marcos: “Cuentos para una soledad desvelada” editado por Ekosol, Karabanchel, Madrid 1997; o Relatos del Viejo Antonio, editado por el Centro de información y Análisis de Chiapas, San Cristobal de Las Casas, 2002.

[14] Armando Bartra, “Mitos de la Aldea Global”, prólogo a Relatos del Viejo Antonio, libro citado.

[15] Esa es la formulación aproximada de la ideología de Sendero Luminoso hecha por el propio Abimael Guzmán.

[16] Subcomandante Marcos. Respuesta del EZLN a ETAde 12/1/2003. http://www.ezln.org/documentos/2003

[17] Subcomandante Marcos. Discurso en El Zócalo, 11 de marzo 2001. http://www.ezln.org/marcha/index.html

[18] Lewis Carroll, ibid., pàgs 185-186.

[19] Cornelius Castoriadis “Imaginario político griego y moderno” in “El ascenso de la insignificancia”, Frónesis, Cátedra Universidad de València, Madrid 1998., pag. 162.

[20] Castoriadis, Ibíd. , Pag. 163.

[21] Sup Marcos “7 preguntas a quién corresponda”, in Realitat nº 52, Número especial: Zapatismo.

[22] Chiapas: La treceava estela, folleto citado, segunda parte, 12.

[23] Sup. Marcos, Discurso en El Zócalo, 11 de marzo 2001, Ibíd.

[24] Aunque diversas fuentes, se supone que autorizadas, le niegan el papel de interpréte del pensamiento zapatista, es interesante a este respecto, John Holloway, “Cambiar el mundo sin tomar el poder” El Viejo Topo, Barcelona 2002.

[25] Michel Foucault, “Diálogo sobre el poder”,  mayo de 1975, en Michel Foucault Estética, ética y hermenéutica; Paidós Básica, Barcelona 1999, pág. 68.

[26] Michel Foucault, “Las mallas del poder”,   1976, libro citado, pag. 239..

[27] “Las mallas del poder”, libro citado, pág. 236.

[28] Crónicas intergalácticas. EZLN. Primer encuentro Intercontinental por la Humanidad y contra el Neoliberalismo” Chiapas, México, 1996, págs.  39 a 44.

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