Venezuela elige entre el capitalismo y la transición al socialismo

Pablo Gandolfo

03:54h. del Domingo, 2 de diciembre. Artículo publicado en http://www.larepublica.es

Por primera vez en la historia un país opta mediante elecciones entre dos sistemas antagónicos: socialismo o capitalismo. Sin embargo nada de esto aparece reflejado en la cobertura del tema que realizan los grandes medios de comunicación y tampoco en buena parte de las publicaciones de la izquierda. La prensa comercial solo menciona que la nueva constitución permite la reelección indefinida del presidente. Interesadamente se ocultan muchas cosas, pero una es particularmente reveladora: el nuevo texto consagra un nuevo horizonte histórico para los trabajadores de todo el mundo: la jornada laboral de 6 horas.

Una nota publicada en el minuto a minuto de la pagina de Internet del diario argentino Clarín a las 21:24 del viernes 30 de noviembre, con motivo del cierre de campaña encabezado por Hugo Chávez, constituye un compendio del periodismo prostituido, avieso, mentiroso y mal intencionado que a diario nos desinforma manipulando datos, con el objetivo de proteger los intereses de las clases dominantes.

Relata una marcha y un acto del que participaron cientos de miles de personas y que tenía como trasfondo una modificación auténticamente revolucionaria de la constitución del país. Chávez habló de gran cantidad de temas. Sin embargo de un modo descontextualizado la nota de Clarín se titula “Chávez cerró su campaña para el referendo con amenazas a los gobiernos de Estados Unidos y España”.

Las “amenazas” (que no son tales sino definiciones políticas) tienen su historia. Los gobiernos de esos países fueron los principales impulsores del golpe de estado de 2003. Además en su discurso Chávez describió detalladamente, la “Operación Tenazas” impulsada por la CIA para crear actos de violencia, sabotaje y desconocer el triunfo del SI en el referendo de mañana. Nada de esto aparece en la nota del “gran diario argentino”. El parte consigna también que Chávez, “ordenó además al Ministerio de Defensa, poner en marcha un plan especial de protección de los campos petroleros y de refinerías, que incluye el despliegue de tropas del Ejército.”

La declaración exacta del Presidente es otra: “A partir de esta noche serán tomados por el Ejército los campos petroleros de Venezuela, junto con los trabajadores venezolanos, junto con los trabajadores de PDVSA”. Eliminar el papel de los trabajadores es un componente de la estratega mediática para dar una imagen de un régimen militarizado y autoritario cuyo principal sostén es el ejército.

En el copete, y en el resto de la nota, solo se menciona una modificación de la constitución: la que permite la reelección indefinida del presidente.

La Reforma Constitucional y los medios de desinformación masiva

Más allá esa única mención, el tratamiento de la reforma constitucional por el conjunto de los grandes medios ha estado caracterizada por alusiones a una supuesta concentración del poder en manos de Chávez.

No aparece, que el nuevo texto da rango constitucional a una nueva conquista de carácter histórico para los trabajadores venezolanos, y abre una perspectiva de lucha para los trabajadores de todo el mundo: la jornada laboral de 6 horas. ¡Vaya detalle, revelador de intenciones e intereses, que las grandes empresas del periodismo mundial no mencionen el articulo!

El nuevo texto avanza en la creación de un nuevo poder. Al nacional, estadal y municipal, se suma el Poder Popular, que consiste en el ejercicio directo del poder por parte de la comunidad. Entre lo miles de ejemplos posibles esto incluye por ejemplo, que una comunidad puede decidir que la recolección de basura en su territorio no la realizará mas una determinada empresa y en su lugar los propios vecinos pueden crear una empresa social, conformada y dirigida por ellos mismos que se encargue de la tarea. ¡Todo un ejemplo de “autoritarismo”!

A los organismos tradicionales del estado, que denomina “Administraciones públicas burocráticas” suma las “Misiones” (articulo 141). Le otorga rango constitucional como parte del Estado a las Misiones actualmente existentes, destinadas a atender demandas urgente de la población, pero además crea una forma jurídica para encuadrar nuevos emprendimientos similares. No es un detalle desde el punto de vista de la teoría revolucionaria. Las misiones surgieron ante la ineficiencia y la incapacidad por parte de lo que la teoría marxista denomina el estado burgués, para dar solución a los grandes problemas de la población, aun cuando exista voluntad política para hacerlo. Así las misiones constituyen una suerte de “by pass” institucional para que el estado de respuesta allí donde no puede llegar, mediante las instituciones aun existentes y propias del orden anterior. Puesto también esto en términos teóricos, de lo que estamos hablando es de una transición plagada de contradicciones, desde el estado burgués, hacia el nuevo estado que la Revolución busca crear.

Otro punto importante es la creación de nuevas formas de propiedad: a la publica y privada, suma la social directa, social indirecta, ciudadana y colectiva. Nuevamente desde una mirada teórica, la definición, sumada a los múltiples planes efectivamente existentes para promover las formas “no privadas” de propiedad” constituyen un avance contra los fundamentos mismos de la sociedad capitalista.

El texto avanza también de definiciones sustantivas, que si bien es evidente que deben ser ignoradas por a prensa comercial, es aun mas grave que no se le atribuya valor en la prensa de las organizaciones que se autoproclaman revolucionarias y socialistas. Algunas de las expresiones que se pueden leer en el texto, son “crear la Democracia Socialista” (articulo 158), “el Poder Popular” (articulo 156) y de construir una “Economía Socialista” (articulo 112).

La nueva constitución bolivariana también tendrá expresiones tan propias del “autoritarismo” como el artículo 90 que afirma que para que “los trabajadores y trabajadoras dispongan de tiempo suficiente para el desarrollo integral de su persona la jornada de trabajo diurna no excederá de 6 horas diarias ni de 36 semanales”

Además obliga a las patronales a “programar y organizar los mecanismos para la mejor utilización del tiempo libre en beneficio de la educación formación integral, desarrollo humano, físico, espiritual moral cultural y técnico de los trabajadores y trabajadores”

Tal vez la mayor muestra de “autoritarismo”, se encuentra en el artículo 112, que luego de llamar a la construcción de un modelo económico productivo basado en valores humanísticos, se propone como objetivo “Garantizar la mayor suma de felicidad posible”.

 

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