{"id":10002,"date":"2021-06-24T05:00:59","date_gmt":"2021-06-24T04:00:59","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10002"},"modified":"2021-06-23T06:54:14","modified_gmt":"2021-06-23T05:54:14","slug":"el-acuerdo-impositivo-del-g7-como-desencadenante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10002","title":{"rendered":"El acuerdo impositivo del G7 como desencadenante"},"content":{"rendered":"<p class=\"article-text\">A veces ocurre que, cuando los m\u00e1s sagaces consejeros de los poderosos ven peligrar el manantial mismo de su lucro, de repente reconocen como sensatos y realizables aquellos prop\u00f3sitos que siempre se hab\u00edan tachado de ilusorios. Naturalmente, sin excederse en generosidad, s\u00f3lo cediendo un tanto para evitar que el tinglado entero acabe por desplomarse.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Durante d\u00e9cadas se nos dijo que era imposible alcanzar ni la m\u00e1s elemental coordinaci\u00f3n internacional que evitara la alarmante erosi\u00f3n de la imposici\u00f3n corporativa a los grupos multinacionales, y que cualquier empe\u00f1o que fuera m\u00e1s all\u00e1 de bienintencionadas recomendaciones se saldar\u00eda con dram\u00e1ticos estrangulamientos de la econom\u00eda. Ni siquiera en el interior de una regi\u00f3n de la envergadura de la Uni\u00f3n Europea, en la que s\u00ed se hab\u00eda logrado armonizar en alto grado la imposici\u00f3n indirecta (IVA e Impuestos Especiales), se ha llegado demasiado lejos. Y resulta que, de buenas a primeras, en el selecto grupo de las principales potencias econ\u00f3micas del mundo, el conocido como G7, apenas tardan unos d\u00edas en alcanzar un acuerdo que se califica de hist\u00f3rico y revolucionario para frenar una competencia a la baja en el gravamen de las grandes empresas que acumula d\u00e9cadas de recorrido.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Lo cierto es que el contenido concreto del acuerdo, a la vista sobre todo de las expectativas de la v\u00edspera, no parece justificar los entusiastas ditirambos de prensa y pol\u00edticos. Ni tan hist\u00f3rico ni tan revolucionario. Pero ser\u00eda necio tambi\u00e9n negar que encierre un llamativo cambio de rumbo, o un principio de cambio al menos. De modo que siquiera la esperanza s\u00ed podr\u00eda estar justificada.<\/p>\n<p class=\"article-text\">El economista Gabriel Zucman, director del recientemente creado Observatorio Fiscal europeo, ha explicado el alcance concreto. No se trata de que se vaya a obligar a todos los Estados a fijar un tipo m\u00ednimo del 15% de Impuesto sobre Sociedades en sus sistemas tributarios nacionales, sino de que los grandes grupos contribuyan al menos con una tasa global efectiva del 15%, que se aplicar\u00eda pa\u00eds a pa\u00eds. Lo cual supondr\u00eda que, si una multinacional radicada en el territorio de un Estado obtuviera un beneficio gravado con el 7% en el territorio de otro Estado, el primer Estado podr\u00eda someter a la empresa a un gravamen adicional por la diferencia de ocho puntos hasta el 15%. De otra parte, se establece que determinadas empresas multinacionales cuyo margen de beneficio supere el 10% tributen al menos por el 20% de cuanto exceda a ese margen en los territorios en los que lleven a cabo sus ventas. Se persigue eliminar la ventaja comparativa de la fijaci\u00f3n de tasas tributarias por debajo del m\u00ednimo acordado, en primer lugar, y evitar en segundo lugar, cierto que s\u00f3lo en una porci\u00f3n de los beneficios, que \u00e9stos se trasladen arbitrariamente por las corporaciones a donde les resulte fiscalmente m\u00e1s conveniente.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Ya han sido se\u00f1aladas las m\u00e1s notables deficiencias de que adolece la iniciativa. La primera es su vaguedad. Habr\u00e1 que ver c\u00f3mo se desarrolla en las reuniones correspondientes del G20 y la OCDE. Pero, en el escaso tiempo transcurrido desde el anuncio, ya Irlanda y Hungr\u00eda urden la forma de bloquearlo, el Reino Unido \u2013donde se ubica el principal distrito financiero del planeta\u2013 reclama que las entidades financieras queden al margen y se nos confirma que, como contrapartida, aquellos pa\u00edses que hubieran creado alg\u00fan tributo sobre servicios digitales (la conocida como <em>tasa Google<\/em>), deber\u00edan renunciar a \u00e9l. Entre ellos, el nuestro, cuyo gobierno preve\u00eda recaudar unos 968 millones de euros con el nuevo impuesto mientras el Observatorio Europeo le atribuye un incremento de ingresos de 700 millones si se confirmara la tasa global del 15%, lo que no nos promete gran provecho con el cambio, salvo que el acuerdo final mejore sustancialmente la propuesta original. No olvidemos que en estos mismos foros, all\u00e1 por el 2008, se habl\u00f3 nada menos que de \u201crefundar el capitalismo sobre bases \u00e9ticas\u201d, ni lo que vino despu\u00e9s. El porcentaje del 15%, cuando el mismo Biden hab\u00eda hablado del 21% y la UE pensaba en el 25%, se antoja muy decepcionante.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Resulta exagerado, a mi juicio, hablar del principio del fin de los para\u00edsos fiscales y de las tramas de elusi\u00f3n en las que cooperan multinacionales y gobiernos. Los para\u00edsos fiscales m\u00e1s efectivos para el ahorro de las grandes empresas, catalogados o no oficialmente como tales, no son ni mucho menos territorios sin ley. Por el contrario, cuentan con complejas regulaciones tributarias, sofisticados grupos de consultor\u00eda profesional y elaboradas facilidades de establecimiento y opacidad de cuentas e titularidades. En suma, de una muy meditada pol\u00edtica de atracci\u00f3n de capitales. Estados Unidos alberga en Delaware un magn\u00edfico ejemplo.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Sin duda, el mero hecho de que se apruebe una tributaci\u00f3n m\u00ednima, sea la que fuere, implica un avance. Pero las estrategias de localizaci\u00f3n por ventaja fiscal y de precios de transferencia\u00a0forman parte tan indisoluble del funcionamiento actual del capitalismo, que se requerir\u00eda una transformaci\u00f3n mucho m\u00e1s extensa y profunda para acabar con ellas.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Desde finales de siglo XIX se reconoce la existencia en el patrimonio de las empresas de activos inmateriales \u2013marca, patentes, propiedad intelectual\u2013, y las actuales normas contables posibilitan que \u00e9stos se valoren de modo ficticio como si se estuvieran vendiendo y comprando en un mercado real. \u201cPrecios de modelo, precios de f\u00e1bula\u201d, ha dicho el financiero Warren Buffett. En operaciones constantes entre componentes de los mismos grupos cabe distribuir costes y beneficios, rentas y deducciones, de manera muy dif\u00edcilmente controlable. Incluso sin considerar la extraterritorialidad y en tama\u00f1os m\u00e1s modestos. Ya no es infrecuente que un grupo de profesionales constituya varias sociedades mercantiles para facturarse y <em>refacturarse<\/em> servicios reales o figurados con el fin de aminorar bases imponibles y acrecentar desgravaciones. Y la prueba de que as\u00ed se hace, que compete a los servicios de inspecci\u00f3n, no es nada sencilla. Imag\u00ednense pues esa misma posibilidad abarcando casi al mundo entero, aprovechando las diferencias entre regulaciones estatales y pudiendo negociar de t\u00fa a t\u00fa con los gobiernos.<\/p>\n<p class=\"article-text\">El modelo te\u00f3rico de Brennan y Buchanan que atribuye a la competencia fiscal el efecto beneficioso de estimular la eficiencia en la gesti\u00f3n presupuestaria de las Administraciones no se sostiene en la realidad. Porque \u00fanicamente las grandes fortunas y las multinacionales pueden mover sus activos para aprovechar las condiciones de esa competencia, en tanto que trabajadores, pensionistas y peque\u00f1as empresas, precisamente quienes m\u00e1s necesitan de los servicios comunitarios, carecen de tal opci\u00f3n. Al contrario, para las grandes corporaciones, la competencia fiscal es el instrumento id\u00f3neo con el que arruinar a las empresas locales, lo que tiene consecuencias devastadoras para el mercado y el desarrollo social.<\/p>\n<h3 class=\"article-text\">Un soplo de aire<\/h3>\n<p class=\"article-text\">Fijar un suelo impositivo global del 15% est\u00e1 muy lejos de ser la reforma integral del sistema tributario internacional que con tanta pompa se ha pregonado. Se debe armonizar el propio c\u00f3mputo de bases imponibles, recuperar la imposici\u00f3n patrimonial, coordinar de verdad internacionalmente el control del fraude, reformular las reglas contables, y mucho m\u00e1s. Pero es una excelente noticia que se reconozca que la reforma integral es imprescindible. Aunque sea ahora porque las grandes potencias hayan visto destruidas sus econom\u00edas por la pandemia y a pesar de que en su \u00e1nimo est\u00e9, naturalmente, seguir ganando con la mudanza. Una vez abierta la puerta, por estrecha que sea, y removidas las viejas coartadas argumentales, depender\u00e1 de la capacidad de presi\u00f3n de la ciudadan\u00eda que se avance o no a mayores cotas de justicia fiscal.<\/p>\n<p class=\"article-text\">Para nuestro pa\u00eds, en el que el debate pol\u00edtico y medi\u00e1tico sobre tributos ha ca\u00eddo en un atroz delirio que promueve la idea inapelablemente est\u00fapida de que todo lo que hay que hacer es decidir qu\u00e9 impuestos eliminar y cu\u00e1ndo para que la prosperidad renazca por s\u00ed sola, que del exterior nos venga una discusi\u00f3n medianamente sobria sobre esta materia supone un oxigenante soplo de aire.<\/p>\n<p class=\"article-text\">La lucha contra los m\u00e1s complejos mecanismos de elusi\u00f3n fiscal tampoco es de anteayer. Thierry Godefroy y Pierre Lascoumes hicieron en 2004 un desalentador relato, desde los comit\u00e9s financieros de la Sociedad de Naciones en los a\u00f1os veinte a las listas menguantes de para\u00edsos fiscales de la OCDE.<\/p>\n<p class=\"article-text\">\u00c9sta podr\u00eda ser una nueva oportunidad. Intentemos no volver a dejarla escapar.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/economia\/acuerdo-impositivo-g7-desencadenante_129_8031004.html\">https:\/\/www.eldiario.es\/economia\/acuerdo-impositivo-g7-desencadenante_129_8031004.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces ocurre que, cuando los m\u00e1s sagaces consejeros de los poderosos ven peligrar el manantial mismo de su lucro,<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10003,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44,1548],"tags":[],"class_list":["post-10002","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-politica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10002","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10002"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10002\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10003"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10002"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10002"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10002"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}