{"id":1009,"date":"2008-11-06T00:00:00","date_gmt":"2008-11-06T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1009"},"modified":"2020-02-25T10:36:41","modified_gmt":"2020-02-25T09:36:41","slug":"la-izquierda-y-la-refundacion-del-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1009","title":{"rendered":"La izquierda y la \u201crefundaci\u00f3n del capitalismo\u201d"},"content":{"rendered":"<p>La crisis financiera desencadenada en el verano del 2007 fue tomando impulso y un a\u00f1o despu\u00e9s\u00a0 se termin\u00f3 convirtiendo en la crisis m\u00e1s profunda padecida por el capitalismo despu\u00e9s de 1929. La quiebra de instituciones financieras iniciada en EE.UU. llev\u00f3 primero a una actitud dubitativa del gobierno Bush\u00a0 que, como campe\u00f3n del neoliberalismo, se resist\u00eda a una intervenci\u00f3n directa y definitiva del Estado sobre la amplia\u00a0 discrecionalidad con la cual ha venido actuando el mercado en los \u00faltimos decenios, percibiendo que se trataba, en lo ideol\u00f3gico y en lo pol\u00edtico, de la ruina de todo el prepotente discurso neoliberal sostenido durante tres d\u00e9cadas. Sin embargo, tras la reacci\u00f3n de los mercados a la quiebra del Lehman Brothers se impuso r\u00e1pidamente la intervenci\u00f3n estatal para intentar paliar el desastre producido por la pol\u00edtica de desregulaci\u00f3n de los mercados financieros. A las millonarias ayudas americanas la siguieron las europeas, donde se avanzaban en las medidas de intervencionismo estatal, nacionalizaciones encubiertas de bancos, intervenci\u00f3n coordinada de los principales bancos centrales del mundo en la rebaja de intereses, reuniones en la cumbre de las principales potencias capitalistas para coordinar las intervenciones y las respuestas, para terminar, por el momento, con la propuesta de refundar el capitalismo para que siga sobreviviendo, encabezada por el presidente Sarkozy, que aparece como el abanderado de una mezcla pol\u00edtica de neokeynesianismo, proteccionismo y nacionalismo que se enfrenta a la otra versi\u00f3n, en retirada ahora, del capitalismo neoliberal.<\/p>\n<p>Junto a la vor\u00e1gine de los acontecimientos del mes de septiembre y octubre tambi\u00e9n se produc\u00edan ingentes cantidades de an\u00e1lisis sobre la propia crisis financiera, sus repercusiones futuras, las posibles salidas, las cr\u00edticas de los excesos neoliberales o las reformulaciones capitalistas. El futuro estaba abierto y se desment\u00eda, una vez m\u00e1s, aquella patra\u00f1a tan difundida y elogiada por los neoliberales del \u201cfin de la historia\u201d de Fukoyama.<\/p>\n<p>Se pueden encontrar m\u00faltiples an\u00e1lisis desde la izquierda que inciden en el aspecto del fracaso del neoliberalismo, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os combatiendo tanto su filosof\u00eda como los estragos que hab\u00eda venido produciendo en el mundo. Ya es m\u00e1s dif\u00edcil encontrar no ya una alternativa posible al capitalismo en la actualidad, sino simplemente un programa de acci\u00f3n capaz de permitir avances estrat\u00e9gicos de la izquierda aprovechando este grave fracaso del capitalismo al inicio del siglo XXI. Entre las muchas frases\u00a0 ingeniosas utilizadas para describir esta coyuntura ha habido una que se ha referido a que la crisis actual vendr\u00eda a representar lo que la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn supuso para el socialismo real. Nada m\u00e1s lejos de la realidad desgraciadamente.<\/p>\n<p>Se ha evocado tambi\u00e9n de forma\u00a0 reiterada la similitud en la gravedad de la crisis actual con la acaecida en 1929. \u00bfSe puede hacer una comparaci\u00f3n tambi\u00e9n de la situaci\u00f3n de la izquierda en ambos momentos? \u00bfNos puede aportar este estudio alguna indicaci\u00f3n de la situaci\u00f3n de los proyectos que buscan la superaci\u00f3n del capitalismo? \u00bfObtendremos a partir de estas conclusiones alguna pista de cual pueda ser la orientaci\u00f3n que pueden derivarse de la actual crisis?. Las siguientes l\u00edneas intentar\u00e1n ser una aproximaci\u00f3n en este sentido. Los datos aportados intentar\u00e1n ser lo m\u00e1s objetivos y fiables posibles, las conclusiones son siempre m\u00e1s abiertas a la predicci\u00f3n, su valor siempre ser\u00e1 muy relativo.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de la izquierda en el momento de la Gran Depresi\u00f3n de los a\u00f1os 30<\/p>\n<p>A finales de octubre de 1929 se desencadena en los EE.UU. una virulenta crisis econ\u00f3mica y financiera que en los tres a\u00f1os posteriores se va a extender por Europa y el Extremo Oriente. En el viejo continente la intensidad del impacto es provocada por la enorme inversi\u00f3n que los capitales americanos ven\u00edan realizando desde 1919 y que al repatriarse r\u00e1pidamente provocan una fuerte contracci\u00f3n del cr\u00e9dito. La onda de choque en Europa se inicia en Alemania, impacta luego en Gran Breta\u00f1a, que decide abandonar el patr\u00f3n oro y, de ah\u00ed, la onda propaga sus efectos a la estructura financiera de numerosos pa\u00edses de Europa y Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Los efectos fueron desastrosos y dram\u00e1ticos, se derrumbaron los precios, la producci\u00f3n industrial y el comercio exterior, a la vez que se dispar\u00f3 el endeudamiento y el desempleo. Se extendi\u00f3 la sensaci\u00f3n de que exist\u00eda la posibilidad de derrumbe del orden social y econ\u00f3mico dominante.<\/p>\n<p>Las reacciones se sucedieron en cadena en los distintos niveles de la vida pol\u00edtica y econ\u00f3mica. Se exacerbaron las tendencias nacionalistas y proteccionistas con aumento de los derechos arancelarios y devaluaciones monetarias, y se pusieron en marcha experiencias de econom\u00edas dirigidas impensables hasta ese momento\u00a0 como en New Deal en 1933 en EE.UU., al que le sigue Francia de manera an\u00e1loga en 1936, o Gran Breta\u00f1a que renuncia a su pol\u00edtica de libre cambio por un sistema de preferencia imperial. Alemania e Italia, situadas en un plano pol\u00edtico totalmente distinto, se orientaron, a partir de 1934, hacia un r\u00e9gimen de autarqu\u00eda econ\u00f3mica. La consecuencia es un declive de las relaciones econ\u00f3micas internacionales, con un descenso del 60% del comercio internacional entre 1929-33. Como consecuencia del impacto de esta gran depresi\u00f3n el liberalismo econ\u00f3mico va a desaparecer de la escena por un espacio de medio siglo.<\/p>\n<p>En junio de 1933 tuvo lugar una conferencia econ\u00f3mica internacional para buscar soluciones a la grave situaci\u00f3n del capitalismo, su fracaso impuls\u00f3 a los EE.UU. a intensificar las medidas de aislamiento econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de Jacques Gouverneur, \u201cLa crisis de 1929-30 constituye una crisis coyuntural t\u00edpica del crecimiento cl\u00e1sico prevaleciente antes de la segunda guerra mundial (&#8230;) Sin embargo, el ciclo coyuntural que culmina en 1929 difiere de la mayor\u00eda de los ciclos previos en cuanto a la duraci\u00f3n e intensidad de las fases de expansi\u00f3n y recesi\u00f3n (&#8230;) La extensi\u00f3n y profundidad de esta recesi\u00f3n permiten calificar a la crisis de 1929-30 no s\u00f3lo como una crisis c\u00edclica, sino tambi\u00e9n como una crisis estructural (&#8230;) una recesi\u00f3n severa, de la magnitud de la de los a\u00f1os treinta, implicaba una dilapidaci\u00f3n econ\u00f3mica y un costo social tan altos que ya no era pol\u00edticamente aceptable. Era necesario otro tipo de crecimiento.\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Las repercusiones se hicieron sentir necesariamente en el plano pol\u00edtico, de un lado las tendencias aut\u00e1rquicas condujeron a una reivindicaci\u00f3n del espacio vital y a una contracci\u00f3n\u00a0 de las instituciones liberales y democr\u00e1ticas, el caso m\u00e1s dram\u00e1tico por sus consecuencias futuras fue el de la llegada al poder de Hitler en enero de 1933. La Sociedad de Naciones se debilit\u00f3.<\/p>\n<p>Hobsbawm<a title=\"\" href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> analiza las razones econ\u00f3micas que llevaron a la crisis de 1929. En primer lugar cita el enorme y creciente desequilibrio en la econom\u00eda internacional fruto de la asimetr\u00eda creada entre el nivel de desarrollo de los EE.UU. y el resto del mundo,\u00a0 la autonom\u00eda econ\u00f3mica norteamericana respecto del resto del mundo le hizo desentenderse de la funci\u00f3n estabilizadora de la econom\u00eda mundial. En segundo lugar cita a \u201cla incapacidad de la econom\u00eda mundial para generar una demanda suficiente que pudiera sustentar una expansi\u00f3n duradera\u201d. La crisis tuvo un impacto m\u00e1s intenso en los EE.UU. porque all\u00ed \u201cse hab\u00eda intentado reforzar la demanda mediante una gran expansi\u00f3n del cr\u00e9dito a los consumidores (&#8230;) Los bancos, afectados ya por la euforia inmobiliaria especulativa (&#8230;) hab\u00eda alcanzado su cenit algunos a\u00f1os antes del gran crac, y abrumados por deudas incobrables, se negaron a conceder nuevos cr\u00e9ditos y a refinanciar los existentes. Sin embargo eso no impidi\u00f3 que quebraran por millares\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de una cierta recuperaci\u00f3n en algunos pa\u00edses, la econom\u00eda mundial en su conjunto permaneci\u00f3 sumergida en la depresi\u00f3n.<\/p>\n<p>En cuanto al impacto pol\u00edtico de la gran depresi\u00f3n, Hobswaum es claro, en Jap\u00f3n y Europa se produjo un claro giro a la derecha con la excepci\u00f3n de Suecia y Espa\u00f1a, pero, sobretodo, resalta que la consecuencia m\u00e1s importante y siniestra fue el triunfo en Jap\u00f3n y Alemania de \u201cun r\u00e9gimen nacionalista, belicista y agresivo\u201d, situaci\u00f3n que abrir\u00eda la puerta a la segunda guerra mundial. Solo en Am\u00e9rica Latina los cambios de gobierno provocados por la crisis tuvieron un balance global a favor de la izquierda.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter de crisis civilizatoria con la que se presentaba la depresi\u00f3n iniciada en 1929 se constata en que sobre las ruinas del liberalismo cl\u00e1sico anterior aparec\u00edan como alternativas plausibles un modelo de capitalismo reformado e intervencionista que dar\u00eda lugar a las pol\u00edticas keynesianas de la posguerra y dos modelos totalmente diferentes, el comunismo y el fascismo.<\/p>\n<p>Frente a la grave situaci\u00f3n que atravesaba el mundo capitalista como consecuencia de la depresi\u00f3n desatada con el crack de 1929, el \u00fanico pa\u00eds que hab\u00eda conseguido realizar una revoluci\u00f3n exitosa hasta el momento, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, se mostraba inmune a sus consecuencias, aplicando los planes quinquenales que la llevaban por la senda de una industrializaci\u00f3n acelerada.<\/p>\n<p>La gran depresi\u00f3n en que se hab\u00eda sumido el mundo capitalista en buena l\u00f3gica deber\u00eda ser una oportunidad especial para las fuerzas transformadoras de la izquierda, concentradas en esos momentos alrededor de la Internacional Comunista y sus secciones, pero el efecto fue justamente el contrario. La pol\u00edtica suicida de la Internacional hab\u00eda llevado al conjunto del movimiento comunista a una situaci\u00f3n de impotencia. El hasta hace poco poderoso PCA hab\u00eda sucumbido a manos de Hitler y en Italia gobernaba Mussolini. Solo quedaba un PC potente en Europa, el de Francia.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hab\u00eda ocurrido entre el triunfo de la revoluci\u00f3n rusa y el desencadenamiento de la gran depresi\u00f3n de los a\u00f1os 30 que situaba a la izquierda revolucionaria en esa situaci\u00f3n de impotencia para aprovechar la m\u00e1s grave crisis sufrida por el capitalismo hasta ese momento?<\/p>\n<p>A nivel interno de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, y sus repercusiones en todo el movimiento comunista, el n\u00facleo dirigente originario se hab\u00eda escindido en medio de una lucha fratricida en la que Stalin como vencedor interno aplic\u00f3 sangrientas purgas contra los revolucionarios no sumisos a su l\u00ednea pol\u00edtica.<\/p>\n<p>A nivel internacional la ola revolucionaria que sigui\u00f3 inmediatamente a la victoria bolchevique en Rusia fue derrotada en sus diversas manifestaciones en Europa (Alemania, Italia, Austria, Hungr\u00eda o Baviera). En el lenguaje empleado por la IC, tras la revoluci\u00f3n rusa se hab\u00edan sucedido diversos per\u00edodos; el primero se correspond\u00eda con el de los intentos revolucionarios fracasados que se iniciaron en 1917; el segundo con la relativa estabilidad conseguida por el capitalismo despu\u00e9s de la derrota de la revoluci\u00f3n alemana de 1923 y que se extender\u00eda hasta 1928; el tercer per\u00edodo corresponder\u00eda al hundimiento definitivo del capitalismo y vendr\u00eda a coincidir con el inicio de la gran crisis del 29. Pero hay que recordar dos aspectos importantes que acompa\u00f1aban a esta \u00faltima definici\u00f3n, de un lado la consolidaci\u00f3n de la doctrina del socialismo en un solo pa\u00eds, y de otro la descalificaci\u00f3n de la socialdemocracia como socialfascista, a la que se se\u00f1alaba como principal enemigo. Se buscaba, as\u00ed, alejar las influencias reformistas, reforzar la disciplina y prepararse para recoger los frutos de la quiebra definitiva del capitalismo mediante una pol\u00edtica sectaria que logr\u00f3 justamente lo contrario del objetivo buscado.<\/p>\n<p>La err\u00e1tica trayectoria de la IC bajo la orientaci\u00f3n de la direcci\u00f3n stalinista que se tradujo, a su vez, en violentas oscilaciones en los partidos comunistas reci\u00e9n creados debido a la lucha por su control interno, est\u00e1, a juicio de la inmensa mayor\u00eda de los estudiosos del per\u00edodo, en el origen del desastre de la izquierda en Alemania, que permiti\u00f3 el ascenso al poder de Hitler sin resistencia por parte de la clase obrera, y, tambi\u00e9n, en la situaci\u00f3n de enorme debilidad del conjunto de las fuerzas revolucionarias en el momento en que el capitalismo se asomaba al abismo. El resultado, se conoce perfectamente, se tradujo en un nuevo giro de la IC en su VII Congreso de 1935 con la consigna de los Frentes Populares para hacer frente al ascenso fascista.<\/p>\n<p>En el per\u00edodo que trascurre entre el inicio de la gran depresi\u00f3n y la II Guerra Mundial se produce un gran acontecimiento revolucionario, el originado por la guerra civil en Espa\u00f1a, pero, a pesar de la enorme simpat\u00eda y apoyo generado entre la izquierda internacional, se trat\u00f3 de un hecho aislado, donde, adem\u00e1s, la izquierda estaba profundamente dividida y las fuerzas m\u00e1s genuinamente revolucionarias terminaron enfrent\u00e1ndose abiertamente con un partido comunista inicialmente insignificante y al que acusaronn de contrarrevolucionario. Claud\u00edn sintetiza en un ep\u00edgrafe de su obra la posici\u00f3n de Mosc\u00fa frente a los acontecimientos en Espa\u00f1a: \u201cLa revoluci\u00f3n inoportuna (Espa\u00f1a 1936-39)\u201d.<a title=\"\" href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>El panorama de la izquierda en el per\u00edodo de 1929-39, cuando la grav\u00edsima crisis que afectaba al capitalismo parec\u00eda ofrecer claras oportunidades a las fuerzas socialistas transformadoras, podemos sintetizarlo como sigue: Ascenso fascista y retroceso del movimiento obrero en Alemania, Austria, Italia y Europa oriental. Retroceso del movimiento socialista en los pa\u00edses capitalistas occidentales en los que se mantiene el sistema democr\u00e1tico. En China se produce una recuperaci\u00f3n del desastre comunista de 1927, bas\u00e1ndose ahora en el movimiento campesino. Extensi\u00f3n de las dictaduras en Am\u00e9rica Latina, con declive de la influencia anarcosindicalista y socialdem\u00f3crata, pero con dificultades para la implantaci\u00f3n de los partidos comunistas. Se puede concluir, entonces, que se asiste un retroceso mundial de la causa socialista que favorece la supervivencia del capitalismo en un momento en que su descr\u00e9dito era total.<\/p>\n<p>Solo tras la terrible experiencia de la segunda guerra mundial, con sus secuelas de sufrimiento, destrucci\u00f3n y muerte, va a producirse una expansi\u00f3n de la causa socialista, especialmente bajo el peso del modelo sovi\u00e9tico, a trav\u00e9s de las victorias del ej\u00e9rcito rojo en Europa oriental, las victorias aut\u00f3nomas de los comunistas en Yugoslavia y China y los procesos derivados de la descolonizaci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n el capitalismo sale reforzado &#8211; aunque su \u00e1rea de influencia se viese ampliamente cercenada con la p\u00e9rdida de un enorme espacio geogr\u00e1fico &#8211; con la consolidaci\u00f3n definitiva de la nueva potencia ascendente, los EE.UU, y la recuperaci\u00f3n basada en el modelo keynesiano. Despu\u00e9s vendr\u00e1n los treinta a\u00f1os gloriosos del capitalismo y\u00a0 sus crisis posteriores, y el derrumbe del socialismo real. Pero no son estos acontecimientos el objeto de nuestra atenci\u00f3n ahora.<\/p>\n<p>Si se considera la tragedia de la segunda guerra mundial como un acontecimiento en gran parte originado en las consecuencias de la gran crisis econ\u00f3mica de entreguerras, entonces se puede sostener que se asiste a un enfrentamiento entre los tres sistemas que se disputan el futuro abierto por la crisis civilizatoria del momento: el capitalismo liberal, gravemente debilitado y desprestigiado; el comunismo sovi\u00e9tico, fortalecido econ\u00f3micamente en la URSS, debilitado internacionalmente por graves derrotas, y en abierta deriva totalitaria del stalinismo; y el totalitarismo nazi-fascista, con una extensi\u00f3n r\u00e1pida de su influencia internacional y un impresionante ascenso de su poder\u00edo militar.<\/p>\n<p>El resultado inmediato es la derrota del nazi-fascismo mediante una alianza coyuntural de la URSS y las democracias liberales dando lugar a una divisi\u00f3n del mundo entre dos sistemas caracterizados, uno por un reverdecer del capitalismo refundado sobre bases keynesianas en lo econ\u00f3mico y democr\u00e1tico-liberales en lo pol\u00edtico; y el otro por una consolidaci\u00f3n del stalinismo con la extensi\u00f3n de su \u00e1rea de influencia, dejando de ser la URSS una potencia aislada. Cuarenta y cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde el capitalismo demo-liberal, que parec\u00eda haber llegado a su fin en la d\u00e9cada de los 30, volv\u00eda a imponerse en todo el mundo sin que ninguna alternativa viable le pudiese amenazar m\u00ednimamente. Era el espejismo del \u201cfin de la historia\u201d.<\/p>\n<p><strong>La nueva debacle del capitalismo en 2008 y la situaci\u00f3n de la izquierda<\/strong><\/p>\n<p>Una s\u00edntesis-resumen del significado del per\u00edodo que se abre para el capitalismo con la crisis de mitad de los a\u00f1os 70 es la aportada por Immanuel Wallerstein: \u201cLos 70 marcan un viraje en dos de los ritmos c\u00edclicos de la econom\u00eda-mundo capitalista. Fue el comienzo del prolongado estancamiento de la econom\u00eda-mundo, una fase Kondratieff-B, de la cual no hemos salido a\u00fan. Marca el momento en que la hegemon\u00eda de Estados Unidos en el sistema-mundo comenz\u00f3 a declinar. Los estancamientos en la econom\u00eda-mundo significan que la tasa de ganancia se desploma en grado importante como resultado de una mayor competencia de las principales industrias y la consecuente sobreproducci\u00f3n. Esto conduce a dos clases de batallas geoecon\u00f3micas: una lucha entre los centros de acumulaci\u00f3n de capital (Estados Unidos, Europa occidental, Jap\u00f3n-este asi\u00e1tico) por revirar a los otros la carga de estas tasas de ganancia disminuidas (&#8230;)<\/p>\n<p>Sin embargo, la segunda batalla geoecon\u00f3mica ocurre entre el centro y la periferia, entre el Norte y el Sur, donde el Norte intenta quitarle al Sur toda ganancia (por peque\u00f1a que sea) que haya logrado durante el periodo Kondratieff A de expansi\u00f3n (entre 1945 y 1970).\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>No obstante, la nueva fase que se abre tras el agotamiento de las tres d\u00e9cadas m\u00e1s importantes de crecimiento capitalista, y que va a estar marcada a partir de los 80 por la impronta del neoliberalismo, no consigue tasas de crecimiento semejantes a la fase anterior, a la vez que se produce una impresionante expansi\u00f3n de la internacionalizaci\u00f3n de las finanzas acompa\u00f1ada de dos graves fen\u00f3menos, la especulaci\u00f3n y una continua sucesi\u00f3n de crisis en el \u00e1mbito de las finanzas.<\/p>\n<p>El desarrollo y crisis del neoliberalismo han venido siendo objeto de diferentes an\u00e1lisis<a name=\"OLE_LINK1\"><\/a>: \u201cel modelo neoliberal ha pasado por una etapa de ofensiva, de 1980 a 1986; otra, de consolidaci\u00f3n y \u00e9xito, de 1987 a 1990 y otra, de reca\u00edda transitoria desde 1991, con el estallido de la tercera recesi\u00f3n generalizada del capitalismo de post-guerra, en gran medida resultado de la desregulaci\u00f3n financiera.<\/p>\n<p>Su incapacidad no s\u00f3lo de programar sino de planificar el mercado mundial, en particular las finanzas y Bolsas de Valores, condujo a peri\u00f3dicas crisis financieras, como el crack mundial de 1982-83, el impacto del \u00abtequilazo\u00bb en las econom\u00edas del continente sudamericano durante 1986, la crisis del sudeste asi\u00e1tico (1997-98), hasta entonces se\u00f1alado por el neoliberalismo como paradigma de crecimiento de una zona subdesarrollada. Cuando a\u00fan no se hab\u00edan procesado las causas de fondo de la crisis de 1997-98, estallaron los cracks burs\u00e1tiles de Jap\u00f3n y Corea del Sur en marzo de 1998, procesos tan graves que algunos hemos comenzado a investigarlos comparativamente con algunos factores desencadenantes de la crisis mundial de 1929-30.\u201c <a title=\"\" href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>Este tipo de an\u00e1lisis que vislumbra el desencadenamiento de una crisis de las caracter\u00edsticas de la actual no es algo que han descubierto algunas lumbreras de la econom\u00eda burguesa recientemente, por el contrario, muchos pensadores y organizaciones de la izquierda ya la contemplaban en an\u00e1lisis con a\u00f1os de anticipaci\u00f3n: \u201cEl neoliberalismo y la globalizacion, en lugar de sacar al capitalismo de su crisis sist\u00e9mica y c\u00edclica, han recrudecido los problemas econ\u00f3micos, sociales, pol\u00edticos, ecol\u00f3gicos y culturales del planeta. Lo que se ha configurado en los a\u00f1os recientes es la combinaci\u00f3n de una nueva crisis c\u00edclica con una crisis sist\u00e9mica, que amenaza con llevar al mundo a una situaci\u00f3n semejante a la que se vivi\u00f3 el mundo con la \u201cGran Crisis\u201d de 1929-1933.\u201d<a title=\"\" href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>El diagn\u00f3stico avanzado por\u00a0 autores como los mencionados anteriormente u otros empez\u00f3 a concretarse abruptamente en septiembre de 2008 cuando se inici\u00f3 la cadena de quiebras en cadena de las instituciones financieras de EE.UU. y que r\u00e1pidamente se trasmiti\u00f3 a Europa. La vor\u00e1gine de los acontecimientos de los meses de septiembre y octubre hacen que cualquier pron\u00f3stico quede superado al d\u00eda siguiente, pero nadie parece ya dudar que el mundo est\u00e1 entrando en una depresi\u00f3n de una intensidad y duraci\u00f3n que ning\u00fan experto serio se atreve a negar.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la situaci\u00f3n de las fuerzas transformadoras de la izquierda en la que ya es definida como la segunda gran crisis del capitalismo?. Veamos como han venido definiendo dicha situaci\u00f3n algunos de los estudiosos que se han ocupado de este tema.<\/p>\n<p>James Petras y Steve Vieux<a title=\"\" href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> analizaban en 1994 la situaci\u00f3n en que se encontraba la izquierda mostrando un panorama sombr\u00edo sobre su situaci\u00f3n: \u201cCon la derrota del imperialismo de los EEUU en Indochina y la desarticulaci\u00f3n de su aparato militar, a todo lo largo y ancho del planeta surg\u00edan prometedoras expectativas de cambio revolucionario. Las revoluciones o levantamientos que siguieron en Angola, Nicaragua, Etiop\u00eda, e Ir\u00e1n a\u00f1adieron razones a ese sentimiento. Sin embargo, retrospectivamente, se aprecia con claridad que la victoria en Indochina no fue sino el final de un ciclo revolucionario que comenz\u00f3 con la Revoluci\u00f3n Rusa en 1917. Desde 1975 (y en algunos aspectos desde antes) se ha producido un proceso de reversi\u00f3n y retroceso que ha ido mucho m\u00e1s all\u00e1 de la desaparici\u00f3n de reg\u00edmenes comunistas. En todos los continentes las fuerzas revolucionarias est\u00e1n en retirada, derrotadas o reconvertidas a la pol\u00edtica capitalista. En los \u00faltimos siglos nunca hab\u00eda tenido lugar un proceso contrarrevolucionario tan abrupto y de tanto calado, capaz de transformar de manera tan clara y global el mapa pol\u00edtico mundial<\/p>\n<p>La tesis de este ensayo es que el declive de la izquierda revolucionaria es el resultado de una serie de derrotas producidas en momentos de crisis pol\u00edticas y no algo inherente a la propia pol\u00edtica revolucionaria\u201d<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante describen los que denominan cuatro ciclos de derrotas: \u201cEl primero empez\u00f3 con Indonesia en 1965 y llega hasta 1976 con el golpe en la Argentina; el segundo tendr\u00eda como hecho central la conquista de la mayor\u00eda y del gobierno en China por la fracci\u00f3n Deng, la apertura al mercado capitalista, la iniciaci\u00f3n del tr\u00e1nsito al capitalismo de Estado y los posteriores acuerdos con el imperialismo contra la URSS, ayudaron a desarticular una amplia franja de los movimientos de izquierda y de masas en EE.UU., Europa, Am\u00e9rica Latina y el sureste asi\u00e1tico; en el tercer ciclo, a lo largo del 80, tres aspectos se conjugan: las pol\u00edticas neoliberales, el tr\u00e1nsito de las dictaduras totalitarias a los reg\u00edmenes electorales y la renovada contrarrevoluci\u00f3n militar en Am\u00e9rica Central, Africa y Asia. El cuarto ciclo rematar\u00eda el proceso con la desintegraci\u00f3n de la URSS y su conversi\u00f3n de clase.\u201d<\/p>\n<p>Y terminan con una conclusi\u00f3n poco prometedora sobre la situaci\u00f3n de la izquierda revolucionaria: \u201cDel prometedor florecimiento revolucionario de los a\u00f1os sesenta y principios del setenta, en menos de dos d\u00e9cadas la izquierda revolucionaria ha declinado hasta convertirse en una fuerza pol\u00edtica marginal. El ciclo revolucionario de 75 a\u00f1os que comenz\u00f3 con la revoluci\u00f3n Rusa de 1917 ha llegado a su fin. Dos d\u00e9cadas de guerra militar, terror de Estado, ascenso de nuevas clases procapitalistas, cooptaci\u00f3n pol\u00edtica, y costosos errores pol\u00edticos han reducido a la izquierda revolucionaria a un espacio pol\u00edtico limitado.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 claro, de cualquier manera, es que las razones del ocaso de la izquierda revolucionaria no se encuentran en exitosas transformaciones del capitalismo, ni en una superioridad moral e intemporal del capitalismo. Occidente ha \u00abvencido\u00bb en muchos casos, enred\u00e1ndose en las m\u00e1s sucias e inmorales guerras que pueda imaginarse\u201d.<\/p>\n<p>Las matizaciones posteriores que estos autores pudieran hacer a este an\u00e1lisis suyo de 1994 no le restan la validez sint\u00e9tica que hemos realizado. Repasaremos posteriormente algunos hechos posteriores que han tenido lugar, pero que, en general, se puede decir que no introducen grandes variaciones en las conclusiones.<\/p>\n<p>Una visi\u00f3n diferente es la ofrecida por Immanuel Wallerstein<a title=\"\" href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> cuyo an\u00e1lisis de los movimientos antisist\u00e9micos traza una l\u00ednea divisoria en torno a los acontecimientos de 1968. Para este autor antes de esa fecha los movimientos antisist\u00e9micos fueron de dos clases diferentes, los de tipo social y los de tipo nacional. Despu\u00e9s repasa el desarrollo de ambos movimientos y las caracter\u00edsticas comunes, entre la que destaca el empleo de una estrategia de dos fases, la primera consistente en la toma del poder estatal, la segunda la de transformar el mundo. Su conclusi\u00f3n respecto a este primer per\u00edodo es la de que la primera fase se hab\u00eda completado en numerosas partes del mundo, pero en ninguna parte se hab\u00eda conseguido alcanzar la segunda.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 1968 los movimientos antisist\u00e9micos sufren una modificaci\u00f3n importante derivada de la visi\u00f3n negativa sobre la trayectoria de los movimientos sociales y nacionales del per\u00edodo anterior. La b\u00fasqueda de un modelo mejor que el de la fase anterior da lugar, seg\u00fan este autor, a cuatro intentos diferentes, algunos de los cuales a\u00fan subsisten. El primero, actualmente desaparecido, habr\u00eda sido el de los movimientos basados en el mao\u00edsmo. La segunda variedad estuvo representada por los denominados nuevos movimientos sociales, verdes o ecologistas, feministas y defensores de otros tipos de minor\u00edas; presentes, sobretodo, en le mundo \u201cpaneuropeo\u201d, que terminaron dividi\u00e9ndose internamente en la d\u00e9cada de los 80 entre \u201cfundis y realos\u201d, con derrota y desaparici\u00f3n de los primeros y socialdemocratizaci\u00f3n de los segundos. El tercer tipo de aspirante al \u201cstatus antisist\u00e9mico\u201dlo constituyeron las organizaciones defensoras de los derechos humanos que en su evoluci\u00f3n terminaron por convertirse \u201cm\u00e1s en los coadyuvantes de los Estados que en sus oponentes y, en conjunto, escasamente parecen muy antisist\u00e9micas.\u201d Finalmente aparecieron los movimientos antiglobalizaci\u00f3n que levantaron el Foro Social Mundial como aglutinante de una enorme variedad de organizaciones cuya unidad se basa en la ausencia de un programa claro y positivo, m\u00e1s all\u00e1 del rechazo del neoliberalismo, y la falta de una organizaci\u00f3n estructurada.<\/p>\n<p>Solo cabr\u00eda a\u00f1adir por nuestra parte, y en relaci\u00f3n con este \u00faltimo punto que se\u00f1ala Wallestein, que desde mediados de los 90 hasta la actualidad los movimientos contra la globalizaci\u00f3n neoliberal y la guerra, a pesar de la espectacularidad de algunas de sus movilizaciones, no han conseguido consolidarse como una alternativa que pueda desafiar al capitalismo.<\/p>\n<p>Hay, sin embargo, una novedad acaecida despu\u00e9s de publicados los an\u00e1lisis anteriores a la que nos vamos a referir a continuaci\u00f3n para completar este apartado. Nos referimos a las movilizaciones antineoliberales y antiimperialistas de este principio del siglo XXI en Am\u00e9rica Latina, que han conseguido derribar diversos gobiernos derechistas y aupar al poder a movimientos y l\u00edderes que representan dicho sentir, pero que tampoco han levantado, hasta ahora, un proyecto claro de avance en la superaci\u00f3n del capitalismo. Se trata de fen\u00f3menos novedosos respecto a las experiencias hist\u00f3ricas, sobretodo del siglo XX, porque han cambiado los sujetos protagonistas (desplazando al proletariado industrial cl\u00e1sico), los instrumentos organizativos (no son dirigidas u orientadas por partidos vanguardias), los programas de acci\u00f3n (no existe un claro programa socialista, de superaci\u00f3n m\u00e1s o menos inmediata del capitalismo) o las estrategias ( en todo caso se acercan a la v\u00eda parlamentaria, tan denostada por las corrientes revolucionarias cl\u00e1sicas).<\/p>\n<p>Pero no se trata \u00fanicamente de la situaci\u00f3n concreta de las expresiones organizativas de la izquierda transformadora, que son en este sentido un indicador de la situaci\u00f3n global del proyecto socialista, francamente desarbolado con el fracaso de la experiencia iniciada con la revoluci\u00f3n de octubre. Hoy no hay frente a la crisis y descr\u00e9dito actual del capitalismo una sociedad alternativa que muestre un comportamiento econ\u00f3mico m\u00e1s eficiente como lo hac\u00eda la URSS en los 30 (con independencia de que no se tuviese en cuenta la degeneraci\u00f3n interna que estaba sufriendo esa revoluci\u00f3n); ni una doctrina social como el marxismo, que consegu\u00eda suscitar las esperanzas de que era posible la superaci\u00f3n del capitalismo, juega en la actualidad el mismo papel. La inmensa crisis que se abri\u00f3 en el proyecto emancipador con la degeneraci\u00f3n de las sociedades del socialismo real y su derrumbe mayoritario sigue presente dos d\u00e9cadas despu\u00e9s de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn y sit\u00faa a la izquierda transformadora, ante la nueva oportunidad en la que el capitalismo se asoma al abismo, en una situaci\u00f3n en la que no tiene ni estrategias para hacerle frente, ni programas alternativos para sustituirle, ni instrumentos organizativos con los cuales llevarlos a cabo.<\/p>\n<p>Hemos visto que en la profunda crisis del capitalismo de los a\u00f1os 30 la izquierda revolucionaria se encontraba en una situaci\u00f3n de retroceso, fruto, sobretodo, de la pol\u00edtica desarrollada por la direcci\u00f3n stalinista de la IC. Si embargo, una clara prueba de las enormes reservas que manten\u00eda el proyecto emancipador socialista, generadas por la victoria de la revoluci\u00f3n rusa, es el hecho de que, en las dificil\u00edsimas condiciones de la segunda guerra mundial, la situaci\u00f3n de la izquierda revolucionaria da un vuelco total y, a su finalizaci\u00f3n, bien por efecto del avance del ej\u00e9rcito rojo, bien por m\u00e9ritos propios, una importante cantidad de pa\u00edses se liberan del capitalismo. Y posiblemente podr\u00edan haberlo hecho muchos m\u00e1s de no haber continuado pesando la influencia stalinista y su pol\u00edtica de repartici\u00f3n del mundo en \u00e1reas de influencia (pensamos en los casos de Francia, Italia o Grecia, por ejemplo).<\/p>\n<p>Ese vuelco que da la izquierda revolucionaria en pocos a\u00f1os debido a las energ\u00edas que a\u00fan conten\u00eda, es francamente muy dif\u00edcil que pueda darse hoy, porque el impulso originado en la victoria sovi\u00e9tica hace a\u00f1os que se agot\u00f3 por el abrupto proceso contrarrevolucionario mencionado anteriormente<a title=\"\" href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>Desafortunadamente muchos de los an\u00e1lisis hechos desde la izquierda que se muestran l\u00facidos en el pron\u00f3stico de la situaci\u00f3n del capitalismo y su desarrollo, adolecen de la falta de la misma lucidez para diagnosticar el problema de la izquierda y, mucho menos, para proponer l\u00edneas de acci\u00f3n capaz de sacarla de su marasmo actual. Son habituales los llamamientos a construir organizaciones revolucionarias, a levantar programas de transici\u00f3n, o, la inclusi\u00f3n de consignas altisonantes, que ocupan unas pocas l\u00edneas al final de dichos an\u00e1lisis, como si se tratase de un ep\u00edlogo obligado aunque hueco.<\/p>\n<p>Pero si la izquierda no se encuentra actualmente en una situaci\u00f3n que la permita presentarse con un proyecto de alternativa plausible al capitalismo, al menos cabe plantearse las oportunidades que se abren con la derrota del neoliberalismo. En este sentido me parece importante acabar este an\u00e1lisis haciendo alusi\u00f3n a una obra muy interesante que se planteaba dos a\u00f1os antes del estallido de la actual crisis el fracaso del neoliberalismo, la posibilidad de un nuevo ciclo capitalista keynesiano y a partir de tal escenario, \u201cdiagnosticar las condiciones objetivas que en los posibles escenarios del capitalismo subdesarrollado contempor\u00e1neo favorecer\u00edan la transici\u00f3n al Socialismo\u201d.<\/p>\n<p>En lo que concierne al aspecto que estamos tratando aqu\u00ed, el autor de esta obra, Yoandris Sierra Lara<a title=\"\" href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>, hace el siguiente an\u00e1lisis: En el marco de una crisis financiera global lo m\u00e1s probables es que se produzca una recuperaci\u00f3n de la capacidad productiva real con la condici\u00f3n de que el capitalismo sea capaz de apartar la inversi\u00f3n del \u00e1mbito especulativo hacia la esfera productiva. Esto implica la necesidad de implementar pol\u00edticas keynesianas. No obstante, este autor considera que pueden darse dos posibles escenarios, el primero es la vuelta al keynesianismo, el segundo el mantenimiento del modelo neoliberal v\u00eda militar. El caso m\u00e1s probable es el del regreso a un modelo keynesiano,\u00a0 aunque \u00e9ste no ser\u00eda exactamente igual al del per\u00edodo 1939-1970. \u201cEl actual modelo neoliberal que rige la econom\u00eda y la sociedad mundial muestra claras se\u00f1as de agotamiento. Esto se evidencia en la insostenibilidad del espiral Econom\u00eda Real \u2013 Econom\u00eda Virtual y en la ca\u00edda constante de las tasas de crecimiento econ\u00f3mico de los pa\u00edses centrales. De hecho los pa\u00edses perif\u00e9ricos nunca crecieron bajo el modelo. Por otra parte las confrontaciones inter potencias motivadas por los intereses econ\u00f3micos de sus trasnacionales impone una l\u00f3gica proteccionista y regulacionista a la econom\u00eda capitalista central. Esta doble tendencia empuja a que el sistema realice una pr\u00f3xima transici\u00f3n Neoliberalismo \u2013 Neokeynesianismo. Esa ser\u00eda la necesidad.\u201d<\/p>\n<p>Sin embargo, un modelo keynesiano no podr\u00e1 mantenerse mucho tiempo y su agotamiento llevar\u00eda a otro ciclo de desregulaci\u00f3n-especulaci\u00f3n como parte de un modelo de movimientos c\u00edclicos.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s importante para el tema que nos ocupa es la opini\u00f3n del autor sobre el hecho de que las convulsiones generadas en el cambio de ciclo no van a traer por ellas mismas el socialismo autom\u00e1ticamente, pero el keynesianismo proporcionar\u00eda condiciones m\u00e1s favorables para la transici\u00f3n al socialismo. El neoliberalismo ha obstruido la transici\u00f3n al socialismo en la periferia debido, de un lado, al divorcio entre la econom\u00eda virtual y real y, de otro, al peso de la deuda externa, lo que en su opini\u00f3n, ha hecho que la lucha por el socialismo en las condiciones del Estado neoliberal hayan sido extremadamente dif\u00edciles. Por ello, retenemos su conclusi\u00f3n final, \u201cEl modelo Keynesiano genera condiciones objetivas, estructurales, y funcionales m\u00e1s propicias para una Transici\u00f3n al Socialismo, a\u00fan cuando el factor social, para muchos pensadores, percibe un cierto relajamiento producto de las condiciones de vida m\u00e1s humanas que pudiera generar este modelo para determinados sectores sociales. Sin embargo, la lucha por el Socialismo no debe ser tomada s\u00f3lo como acci\u00f3n de personas condenadas a la m\u00e1s honda miseria y desesperaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Como se sosten\u00eda al inicio, no es posible realizar un pron\u00f3stico m\u00ednimamente seguro sobre el desarrollo que va a seguir esta crisis cuyo epicentro se sit\u00faa en EE.UU. La opci\u00f3n m\u00e1s plausible hoy es el regreso a un modelo keynesiano &#8211; en el argot altisonante de Sarkozy, \u201crefundar el capitalismo\u201d &#8211; con caracter\u00edsticas poco definidas, aunque no son descartables escenarios de otros tipos. Sin embargo, lo que esta crisis est\u00e1 haciendo m\u00e1s evidente a\u00fan es la ausencia de un proyecto superador del capitalismo en el que los pueblos del mundo puedan encontrar la esperanza de cambiar el actual estado de cosas. Diversos intentos est\u00e1n en gestaci\u00f3n en estos momentos, entre los que destacan especialmente los de Am\u00e9rica Latina, pero de momento la izquierda transformadora no est\u00e1, como hace casi 80 a\u00f1os, a la altura de los retos que plantean la actual encrucijada de la historia.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Anaya Guti\u00e9rrez, Alberto, Ponencia \u201cTesis sobre la crisis del capitalismo y la coyuntura mundial\u201d. CIVILIZACI\u00d3N O BARBARIE \u2014 ENCUENTRO INTERNACIONAL. Serpa, Portugal, 23-25 de septiembre de 2004, <a href=\"http:\/\/www.insumisos.com\/lecturasinsumisas\/Crisis%20del%20capitalismo%20en%20la%20coyuntura%20de\">http:\/\/www.insumisos.com\/lecturasinsumisas\/Crisis del capitalismo en la coyuntura de<\/a> hoy.pdf<\/p>\n<p>Cece\u00f1a, Ana Esther, La guerra infinita. Hegemon\u00eda y terror mundial. <a href=\"http:\/\/www.clacso.org\/wwwclacso\/espanol\/html\/libros\/cecena\/cecena.html\">http:\/\/www.clacso.org\/wwwclacso\/espanol\/html\/libros\/cecena\/cecena.html<\/a><\/p>\n<p>Claud\u00edn, Fernando, La crisis del movimiento comunista, Ruedo Ib\u00e9rico, Barcelona, 1978<\/p>\n<p>Cole, G.D.H., Historia del pensamiento socialista. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1957<\/p>\n<p>Droz, Jacques (direcci\u00f3n), Historia general del socialismo. De 1918-45, Ed. Destino, Barcelona, 1982<\/p>\n<p>Eley, Geoff, Un mundo que ganar. Historia de la izquierda en Europa, 1850-2000, Ed. Cr\u00edtica, Barcelona, 2003<\/p>\n<p>Gouverneur, Jacques, Comprender la econom\u00eda. Un manual para descubrir la cara oculta<\/p>\n<p>de la econom\u00eda contempor\u00e1nea. 2002. <a href=\"http:\/\/www.i6doc.com\/I6Doc\/WebObjects\/I6Doc5.woa\/wa\/ClientDA\/i6doc\">http:\/\/www.i6doc.com\/I6Doc\/WebObjects\/I6Doc5.woa\/wa\/ClientDA\/i6doc<\/a><\/p>\n<p>Gran, Ted, Rusia. De la revoluci\u00f3n a la contrarrevoluci\u00f3n, Cuadernos Caum.<\/p>\n<p>Hobsbawm, Eric, Historia del siglo XX, Ed. Cr\u00edtica, 1998<\/p>\n<p>Los cuatro primeros congresos de la Internacional Comunista, Ediciones digitales <i>Izquierda Revolucionaria, <\/i>Versi\u00f3n Mayo 2008, <a href=\"http:\/\/www.marxismo.org\/?q=node\/1549\">http:\/\/www.marxismo.org\/?q=node\/1549<\/a><\/p>\n<p>Ospina D., Edgar, Notas de un lector preocupado. IMPORTANCIA Y RETOS DEL MARXISMO, Panorama Internacional, N\u00ba 6, <a href=\"http:\/\/www.geocities.com\/blocap\/pi0606.htm\">http:\/\/www.geocities.com\/blocap\/pi0606.htm<\/a><\/p>\n<p>Petras, James y Vieux, Steve, La historia terminable. Sobre democracia, mercado y revoluci\u00f3n. Ed. Txalaparta, Tafalla, 1994<\/p>\n<p>S\u00e1nchez Rodr\u00edguez; Jes\u00fas, Las experiencias hist\u00f3ricas de transici\u00f3n al socialismo, <a href=\"http:\/\/www.moviments.net\/espaimarx\/els_arbres_de_fahrenheit\/ca\/index.php?view_doc=744\">http:\/\/www.moviments.net\/espaimarx\/els_arbres_de_fahrenheit\/ca\/index.php?view_doc=744<\/a><\/p>\n<p>Sierra Lara, Y.:<b> <\/b>(2006) <i>La Transici\u00f3n<\/i><i> al Socialismo en las Condiciones del Capitalismo<\/i><\/p>\n<p><i>Subdesarrollado Contempor\u00e1neo <\/i>Edici\u00f3n electr\u00f3nica gratuita. Texto completo en<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.eumed.net\/libros\/2006c\/213\">www.eumed.net\/libros\/2006c\/213<\/a><\/p>\n<p>Toussaint, Eric, La bolsa o la vida. Las finanzas contra los pueblos, Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 2003.<\/p>\n<p>Wallerstein, Immanuel, Canc\u00fan: el colapso de la ofensiva neoliberal, Rebeli\u00f3n, 11-10-2003<\/p>\n<p>Wallerstein, Immanuel, Nuevas revueltas contra el sistema, <a href=\"http:\/\/www.uruguaypiensa.org.uy\/noticia_48_1.html\">http:\/\/www.uruguaypiensa.org.uy\/noticia_48_1.html<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Gouverneur, Jacques, Comprender la econom\u00eda. Un manual para descubrir la cara oculta de la econom\u00eda contempor\u00e1nea. 2002 ,p\u00e1g. 165-66. 2002<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.i6doc.com\/I6Doc\/WebObjects\/I6Doc5.woa\/wa\/ClientDA\/i6doc\">http:\/\/www.i6doc.com\/I6Doc\/WebObjects\/I6Doc5.woa\/wa\/ClientDA\/i6doc<\/a><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Hobsbawm, Eric, Historia del siglo XX, Ed. Cr\u00edtica, 1998, 106-11<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Claud\u00edn, Fernando, La crisis del movimiento comunista, Ruedo Ib\u00e9rico, Barcelona, 1978, p\u00e1g. 168<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Wallerstein, Immanuel, Canc\u00fan: el colapso de la ofensiva neoliberal, Rebeli\u00f3n, 11-10-2003<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> VSR, Aproximaci\u00f3n a un balance de dos d\u00e9cadas de neoliberalismo. P\u00e1g. 4<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Anaya Guti\u00e9rrez, Alberto, Ponencia \u201cTesis sobre la crisis del capitalismo y la coyuntura mundial\u201d. CIVILIZACI\u00d3N O BARBARIE \u2014 ENCUENTRO INTERNACIONAL. Serpa, Portugal, 23-25 de septiembre de 2004, <a href=\"http:\/\/www.insumisos.com\/lecturasinsumisas\/Crisis%20del%20capitalismo%20en%20la%20coyuntura%20de\">http:\/\/www.insumisos.com\/lecturasinsumisas\/Crisis del capitalismo en la coyuntura de<\/a> hoy.pdf<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Vamos a seguir aqu\u00ed la rese\u00f1a que sobre el libro de estos dos autores \u201cLa historia terminable. Sobre democracia, mercado y revoluci\u00f3n.\u201d realiz\u00f3 Edgar Ospina D. en el n\u00famero 6 de Panorama Internacional en un art\u00edculo titulado \u201cNotas de un lector preocupado. IMPORTANCIA Y RETOS DEL MARXISMO\u201d, http:\/\/www.geocities.com\/blocap\/pi0606.htm<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Wallerstein, Immanuel, Nuevas revueltas contra el sistema. http:\/\/www.uruguaypiensa.org.uy\/noticia_48_1.html<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Remito para el an\u00e1lisis de las causas del fracaso de las diferentes experiencias del socialismo real al trabajo de mi autor\u00eda \u201cLas experiencias hist\u00f3ricas de transici\u00f3n al socialismo\u201d, <a href=\"http:\/\/www.moviments.net\/espaimarx\/els_arbres_de_fahrenheit\/ca\/index.php?view_doc=744\">http:\/\/www.moviments.net\/espaimarx\/els_arbres_de_fahrenheit\/ca\/index.php?view_doc=744<\/a><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Sierra Lara, Y.: (2006) La Transici\u00f3n al Socialismo en las Condiciones del Capitalismo<\/p>\n<p>Subdesarrollado Contempor\u00e1neo Edici\u00f3n electr\u00f3nica gratuita. Texto completo en<\/p>\n<p>www.eumed.net\/libros\/2006c\/213\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis financiera desencadenada en el verano del 2007 fue tomando impulso y un a\u00f1o despu\u00e9s\u00a0 se termin\u00f3 convirtiendo en la crisis m\u00e1s profunda padecida por el capitalismo despu\u00e9s de 1929. La quiebra de instituciones financieras iniciada en EE.UU. llev\u00f3 primero a una actitud dubitativa del gobierno Bush\u00a0 que, como campe\u00f3n del neoliberalismo, se resist\u00eda a una intervenci\u00f3n directa y definitiva del Estado sobre la amplia\u00a0 discrecionalidad con la cual ha venido actuando el mercado en los \u00faltimos decenios, percibiendo que se trataba, en lo ideol\u00f3gico y en lo pol\u00edtico, de la ruina de todo el prepotente discurso neoliberal sostenido durante tres d\u00e9cadas. Sin embargo, tras la reacci\u00f3n de los mercados a la quiebra del Lehman Brothers se impuso r\u00e1pidamente la intervenci\u00f3n estatal para intentar paliar el desastre producido por la pol\u00edtica de desregulaci\u00f3n de los mercados financieros. A las millonarias ayudas americanas la siguieron las europeas, donde se avanzaban en las medidas de intervencionismo estatal, nacionalizaciones encubiertas de bancos, intervenci\u00f3n coordinada de los principales bancos centrales del mundo en la rebaja de intereses, reuniones en la cumbre de las principales potencias capitalistas para coordinar las intervenciones y las respuestas, para terminar, por el momento, con la propuesta de refundar el capitalismo para que siga sobreviviendo, encabezada por el presidente Sarkozy, que aparece como el abanderado de una mezcla pol\u00edtica de neokeynesianismo, proteccionismo y nacionalismo que se enfrenta a la otra versi\u00f3n, en retirada ahora, del capitalismo neoliberal.<\/p>\n<p>Junto a la vor\u00e1gine de los acontecimientos del mes de septiembre y octubre tambi\u00e9n se produc\u00edan ingentes cantidades de an\u00e1lisis sobre la propia crisis financiera, sus repercusiones futuras, las posibles salidas, las cr\u00edticas de los excesos neoliberales o las reformulaciones capitalistas. El futuro estaba abierto y se desment\u00eda, una vez m\u00e1s, aquella patra\u00f1a tan difundida y elogiada por los neoliberales del \u201cfin de la historia\u201d de Fukoyama.<\/p>\n<p>Se pueden encontrar m\u00faltiples an\u00e1lisis desde la izquierda que inciden en el aspecto del fracaso del neoliberalismo, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os combatiendo tanto su filosof\u00eda como los estragos que hab\u00eda venido produciendo en el mundo. Ya es m\u00e1s dif\u00edcil encontrar no ya una alternativa posible al capitalismo en la actualidad, sino simplemente un programa de acci\u00f3n capaz de permitir avances estrat\u00e9gicos de la izquierda aprovechando este grave fracaso del capitalismo al inicio del siglo XXI. Entre las muchas frases\u00a0 ingeniosas utilizadas para describir esta coyuntura ha habido una que se ha referido a que la crisis actual vendr\u00eda a representar lo que la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn supuso para el socialismo real. Nada m\u00e1s lejos de la realidad desgraciadamente.<\/p>\n<p>Se ha evocado tambi\u00e9n de forma\u00a0 reiterada la similitud en la gravedad de la crisis actual con la acaecida en 1929. \u00bfSe puede hacer una comparaci\u00f3n tambi\u00e9n de la situaci\u00f3n de la izquierda en ambos momentos? \u00bfNos puede aportar este estudio alguna indicaci\u00f3n de la situaci\u00f3n de los proyectos que buscan la superaci\u00f3n del capitalismo? \u00bfObtendremos a partir de estas conclusiones alguna pista de cual pueda ser la orientaci\u00f3n que pueden derivarse de la actual crisis?. Las siguientes l\u00edneas intentar\u00e1n ser una aproximaci\u00f3n en este sentido. Los datos aportados intentar\u00e1n ser lo m\u00e1s objetivos y fiables posibles, las conclusiones son siempre m\u00e1s abiertas a la predicci\u00f3n, su valor siempre ser\u00e1 muy relativo.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de la izquierda en el momento de la  Gran Depresi\u00f3n de los a\u00f1os 30<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-1009","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1009","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1009"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1009\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1009"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1009"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1009"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}