{"id":10231,"date":"2021-08-18T02:51:28","date_gmt":"2021-08-18T01:51:28","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10231"},"modified":"2021-08-23T06:58:51","modified_gmt":"2021-08-23T05:58:51","slug":"estampas-de-kabul-esto-no-es-la-resena-de-una-pelicula-de-bollywood","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10231","title":{"rendered":"Estampas de Kabul (Esto no es la rese\u00f1a de una pel\u00edcula de Bollywood)"},"content":{"rendered":"<p><em>Este art\u00edculo est\u00e1 dedicado a todos los afganos que han sufrido la invasi\u00f3n estadounidense de su pa\u00eds y a los que a partir de hoy padecer\u00e1n, de nuevo, el r\u00e9gimen de terror talib\u00e1n.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero, adem\u00e1s, estas notas han sido escritas pensando especialmente en la maravillosa comunidad de refugiados afganos que viven en el barrio de Bhogal en Delhi, vecinos del que firma este texto, y cuya amabilidad y hospitalidad es proverbial.<\/em><\/p>\n<p><em>Y gracias, sobre todo, a Armin Karimi por responder tan pacientemente a mis preguntas sobre su amada Kabul, en la que tiene a un hermano y una hermana intentando huir del horror que se avecina. Los rollitos de nata y las galletas de su tienda de ultramarinos de Bhogal han sido el desayuno de muchas de mis ma\u00f1anas.<\/em><\/p>\n<p>Hoy, 16 de agosto de 2021, muchos nos hemos desayunado con las noticias de la toma de Kabul por parte de los talib\u00e1n. Ayer, en un chocante contraste, celebramos en India el 75 D\u00eda de la Independencia, pues el 15 de agosto de 1947 Jawaharlal Nehru pudo proclamar desde el Fuerte Rojo de Delhi la liberaci\u00f3n del dominio colonial brit\u00e1nico que India tuvo que sufrir durante casi 100 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, les voy a hablar sobre una pel\u00edcula india que Netflix estren\u00f3 el 30 de julio. Su t\u00edtulo es <em>Mimi<\/em> y fue filmada en la regi\u00f3n de Shekhawati, en el estado de Rajast\u00e1n, el a\u00f1o 2021.<\/p>\n<p>El argumento es el siguiente: una pareja de estadounidenses viaja a la India con el objetivo de tener un hijo mediante subrogaci\u00f3n. Despu\u00e9s de que fracasara el intermediario que contrataron para buscarles una mujer que cumpliera con sus requisitos, preguntan al conductor del coche en el que se est\u00e1n desplazando por India si les puede ayudar a encontrar una mujer \u201csana\u201d para su futuro beb\u00e9. Esa noche asisten a un espect\u00e1culo de baile y ven a una joven (la bailarina y protagonista de la pel\u00edcula, Mimi, interpretada por la actriz Kriti Sanon) que satisface sus necesidades. Al finalizar el <em>show<\/em> Bhanu, nuestro conductor (cuyo papel representa magn\u00edficamente Pankaj Tripathi, uno de los mejores actores secundarios de India) le propone la idea de convertirse en madre de alquiler a cambio de 2 millones de rupias indias o, lo que es lo mismo, 28 mil d\u00f3lares estadounidenses. Mimi abofetea a Bhanu como respuesta, pero cuando \u00e9ste vuelve a insistir unos d\u00edas m\u00e1s tarde ella finalmente acepta el plan, ya que su sue\u00f1o es convertirse en una gran actriz de Bollywood y, para ello, necesita su book personal que poder mostrar en los <em>castings<\/em>; pero para crear su \u00e1lbum fotogr\u00e1fico debe pagar miles de rupias a un fot\u00f3grafo especializado en esos servicios que le recomienda su agente en Bombay.<\/p>\n<p>Una vez que el matrimonio estadounidense conoce a Mimi en persona llegan r\u00e1pidamente a un acuerdo, por lo que van a una cl\u00ednica especializada en este procedimiento de gestaci\u00f3n situada en Jaipur, la capital de Rajast\u00e1n. Cuando unos d\u00edas despu\u00e9s de ser inseminada Mimi confirma que est\u00e1 embarazada, todo es alegr\u00eda. Los gringos le dan por adelantado una parte del dinero prometido y se citan 4 meses m\u00e1s tarde en la misma cl\u00ednica para comprobar c\u00f3mo va evolucionando el embarazo.<\/p>\n<p>Llegado el d\u00eda de la revisi\u00f3n, la ginec\u00f3loga tiene malas noticias: el an\u00e1lisis realizado al feto ha identificado que padece s\u00edndrome de Down. Autom\u00e1ticamente los americanos se desentienden del beb\u00e9 y le dicen a Mimi que es su responsabilidad seguir adelante o no con el embarazo. Pese a las s\u00faplicas del conductor y de la madre subrogada, la pareja hace o\u00eddos sordos hasta que, por \u00faltimo, abandonan India con nocturnidad y alevos\u00eda, dejando a Mimi sola y con un ni\u00f1o en camino.<\/p>\n<p>Nuestra hero\u00edna decide, a pesar de los pesares, tener al ni\u00f1o, con lo que debe inventarse una excusa (que durante varios meses va a rodar una pel\u00edcula de Bollywood) que le permita ocultar a sus padres y al resto de la conservadora sociedad rajastan\u00ed el hecho de que ha aceptado ser madre de alquiler a cambio de dinero. Al cabo de 9 meses da a luz al beb\u00e9, que es un ni\u00f1o completamente sano y sin signos de s\u00edndrome de Down, ya que el diagn\u00f3stico realizado por la ginec\u00f3loga fue err\u00f3neo (c\u00f3mo es posible que una especialista se equivoque interpretando un an\u00e1lisis prenatal gen\u00e9tico es una de las muchas incoherencias intr\u00ednsecas a cualquier gui\u00f3n de Bollywood, de manera que la enfermera del hospital p\u00fablico en el que Mimi pari\u00f3 le informa que su hijo es \u201cnormal\u201d, sin que a la madre se le ocurra siquiera preguntar por qu\u00e9 la doctora de una cl\u00ednica privad\u00edsima pudo confundirse).<\/p>\n<p>A partir de este punto la pel\u00edcula se convierte en una comedia chusca en la que Mimi se dedica a contar mentiras una detr\u00e1s de otra para justificar su embarazo, diciendo que Bhanu es el padre de la criatura, hasta que la mujer y la madre del conductor aparecen en la casa de los padres de Mimi y el embrollo se aclara. Desde ese momento la vida de nuestra protagonista es un cuento de hadas lleno de felicidad y armon\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tiene que ver esta historia con la situaci\u00f3n actual de Afganist\u00e1n?, se preguntar\u00e1n ustedes. Absolutamente todo. Los paralelismos son numerosos: la pareja de gringos es el gobierno de las barras y las estrellas, la madre subrogada es Afganist\u00e1n, el feto con supuestas malformaciones son los talib\u00e1n y la huida del matrimonio americano, abandonando a su propia suerte a Mimi es, punto por punto, lo que est\u00e1 haciendo el ej\u00e9rcito estadounidense en estos precisos momentos en Kabul. Sin ir m\u00e1s lejos el 11 de agosto el actual presidente yanqui, Joe Biden, tuvo la desverg\u00fcenza de afirmar que la lucha contra los talib\u00e1n era un asunto responsabilidad \u00fanica y exclusivamente de los afganos. Esta es la frase textual que pronunci\u00f3: \u00abLos afganos deben luchar ellos mismos por su naci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 para muchos de los lectores de esta cr\u00f3nica tales paralelismos no les resulten evidentes en absoluto, por lo que para entender lo que est\u00e1 ocurriendo hoy en Afganist\u00e1n nos tenemos que retrotraer a hace unos a\u00f1os. Hagamos uso para ello de la moviola, aparato cinematogr\u00e1fico donde los haya.<\/p>\n<p>Kabul, 27 de septiembre de 1996. Despu\u00e9s de que los muyahidines afganos lucharan y derrotaran a los sovi\u00e9ticos, quienes invadieron Afganist\u00e1n en diciembre de 1979 y lo ocuparon durante casi 10 a\u00f1os (hasta febrero de 1989), se sucedieron 3 a\u00f1os de un gobierno comunista t\u00edtere presidido por Mohamed Najibullah y dependiente de la asistencia sovi\u00e9tica hasta que, el 18 de marzo de 1992, Najibullah dimite y una coalici\u00f3n de antiguos muyahidines firma el acuerdo de Peshawar, por el que las diversas facciones se reparten el poder. Pronto una de ellas, dirigida por Gulbuddin Hekmatyar, se\u00f1or de la guerra apoyado por Paquist\u00e1n y EE.UU., rompe lo firmado, iniciando de esta manera un periodo de 4 a\u00f1os en el que los \u00abluchadores por la libertad\u00bb (como Ronald Reagan denomin\u00f3 a los fan\u00e1ticos religiosos islamistas apoyados log\u00edsticamente por el servicio secreto paquistan\u00ed &#8212;el Inter-Services Intelligence, o ISI-, el dinero de Arabia Saud\u00ed y las armas que EE.UU. les proporcion\u00f3 para hacer frente al Ej\u00e9rcito Rojo) mantuvieron una guerra civil entre ellos para repartirse los despojos restantes de una d\u00e9cada de ocupaci\u00f3n sovi\u00e9tica a sangre y fuego.<\/p>\n<p>En esos 4 a\u00f1os de caos total, un movimiento de estudiantes de madrasas seguidores de una corriente islamista radical llamada deobandi (cuyo nombre deriva de la ciudad india de Deoband donde surgi\u00f3), y actuando como las milicias subrogadas del ISI en Afganist\u00e1n, empiezan a organizarse en el sur del pa\u00eds, en torno a la ciudad de Kandahar, prometiendo eliminar la corrupci\u00f3n y la violencia reinantes. Pertenecen a la etnia past\u00fan, la m\u00e1s numerosa de Afganist\u00e1n, y su llamada al orden y la paz es inicialmente bien acogida por buena parte de la sociedad afgana, cansada de a\u00f1os y a\u00f1os de guerra y precariedad.<\/p>\n<p>Cuando ese 27 de septiembre de 1996 los talib\u00e1n conquistan Kabul y dan inicio a su gobierno, son de sobra conocidos los desmanes que cometer\u00edan en los siguientes 5 a\u00f1os: la prohibici\u00f3n de escuchar m\u00fasica, la obligaci\u00f3n de que todas las mujeres vistan con burka y no puedan salir a la calle sin ir acompa\u00f1adas por un miembro var\u00f3n de la familia (hermano, padre o marido), la destrucci\u00f3n de los Budas de Bamiy\u00e1n, la propagaci\u00f3n de los cultivos de opio con los que el Emirato Isl\u00e1mico de Afganist\u00e1n (nombre oficial dado por los talib\u00e1n al pa\u00eds) inund\u00f3 de hero\u00edna el mundo entero, etc\u00e9tera, etc\u00e9tera, etc\u00e9tera. Y sin embargo\u2026<\/p>\n<p>\u2026 esta no es toda la historia. Este r\u00e9gimen, denostado y criticado en los t\u00e9rminos m\u00e1s vigorosos por buena parte de la llamada \u00abcomunidad internacional\u00bb o, traducido en t\u00e9rminos comprensibles, el gobierno de EE.UU. y sus siervos m\u00e1s o menos devotos, esto es, el resto de pa\u00edses occidentales encabezados por los de la Uni\u00f3n Europea, tambi\u00e9n tiene amigos entre la gente <em>civilizada<\/em>: su nombre es UNOCAL y es una empresa petrol\u00edfera radicada en California. \u00bfSaben ustedes qui\u00e9n representa a la compa\u00f1\u00eda estadounidense en sus negociaciones con el gobierno talib\u00e1n para permitir la construcci\u00f3n de un gaseoducto que atraviese el pa\u00eds y, de esta forma, transportar las enormes reservas de gas natural existentes en Asia Central hasta alg\u00fan puerto en Paquist\u00e1n desde el que fletarlo en barco a EE.UU. y Europa, evitando el tr\u00e1nsito del gas centroasi\u00e1tico por Ir\u00e1n y Rusia, enemigos oficiales de Occidente, as\u00ed, en may\u00fasculas, como dir\u00eda Samuel Huntington? Pues nada m\u00e1s y nada menos que Zalmay Khalilzad (figura que ilustra la coherencia y continuidad de la pol\u00edtica exterior estadounidense, de George W. Bush a Joe Biden, pasando por Barack Obama y Donald Trump), quien a\u00f1os despu\u00e9s se convertir\u00eda en embajador de EE.UU. en Afganist\u00e1n e Iraq, y que desde 2018 ha ejercido como representante especial yanqui para la reconciliaci\u00f3n de Afganist\u00e1n. \u00cdtem m\u00e1s: una delegaci\u00f3n talib\u00e1n viaj\u00f3 en varias ocasiones a EE.UU. (siendo entonces presidente Bill Clinton) para explorar v\u00edas de entendimiento entre los gobiernos de ambos pa\u00edses.<\/p>\n<p>Dicho esto, alguno de ustedes es posible que piense que esta informaci\u00f3n se ha obtenido mediante la filtraci\u00f3n de documentos secretos o la confesi\u00f3n de alg\u00fan \u201cchivato\u201d. Si eso creen, se equivocan de medio a medio. Es tan sencillo como abrir las p\u00e1ginas de <em>El Mundo<\/em> en esas fechas y leer las cr\u00f3nicas que Alfonso Rojo escribi\u00f3 entonces. Y si les interesa profundizar m\u00e1s en el tema, lo \u00fanico que necesitan es leer los libros de un periodista paquistan\u00ed que se ha dedicado a investigar los lazos entre los talib\u00e1n y los gobiernos de Paquist\u00e1n, Arabia Saudita y EE.UU. Su nombre es Ahmed Rashid.<\/p>\n<p>Salto hacia adelante: 11 de septiembre de 2001. EE.UU. es v\u00edctima de varios atentados terroristas coordinados. Inmediatamente Osama bin Laden es identificado como el instigador de los mismos. Sin aportar ning\u00fan tipo de prueba, George W. Bush exige a las autoridades talib\u00e1n que le entreguen a bin Laden si quieren evitar la ira de la mayor potencia militar que haya visto jam\u00e1s este mundo. Ante la negativa del jeque Omar, l\u00edder m\u00e1ximo de los talib\u00e1n, el gobierno estadounidense inicia el ataque e invasi\u00f3n de Afganist\u00e1n ampar\u00e1ndose en su \u201cderecho\u201d de atrapar a un criminal que ha acabado con la vida de cientos de ciudadanos estadounidenses, aunque para eso tenga que saltarse toda la legislaci\u00f3n internacional habida y por haber.<\/p>\n<p>La consigna, al m\u00e1s puro estilo del Antiguo Testamento del dios Yahveh, es clara: \u00abQuien no est\u00e1 con nosotros est\u00e1 contra nosotros\u00bb. Se trata de una guerra entre la civilizaci\u00f3n occidental y la musulmana (Samuel Huntington otra vez y su \u201cChoque de civilizaciones\u201d) y quien se salga del gui\u00f3n lo pagar\u00e1 caro. Si alguno de ustedes se toma la molestia de leer <em>El Mundo<\/em> durante los 100 d\u00edas posteriores al 11 de septiembre de 2001, y especialmente los art\u00edculos publicados en esos d\u00edas por Alfonso Rojo, en aquel entonces subdirector del rotativo, no encontrar\u00e1 ni una sola menci\u00f3n a UNOCAL o a la delegaci\u00f3n talib\u00e1n que viaj\u00f3 a EE.UU. Y lo mismo es extensible al resto de cabeceras de Espa\u00f1a (<em>El Pa\u00eds<\/em> o <em>ABC<\/em>) quienes s\u00ed publicaron art\u00edculos en 1996 informando sobre estos hechos pero que, sin necesidad de censura institucional, se plegaron lacayunamente al diktat de George W. Bush: \u00abQuien no est\u00e1 con nosotros est\u00e1 contra nosotros\u00bb (Espero alg\u00fan d\u00eda escribir un art\u00edculo sobre este comportamiento ignominioso de los medios de comunicaci\u00f3n espa\u00f1oles hace exactamente 20 a\u00f1os).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ha ocurrido en Afganist\u00e1n en los \u00faltimos 20 a\u00f1os? Si uno es lo suficientemente iluso como para creerse lo que desde el 11 de agosto ha editado <em>El Pa\u00eds<\/em>, por poner un ejemplo, ser\u00e1 incapaz de entenderlo: 20 a\u00f1os de \u201cesfuerzos\u201d de la \u201ccomunidad internacional\u201d para apoyar el \u201cdesarrollo\u201d de Afganist\u00e1n han acabado en dos semanas de ofensiva talib\u00e1n ante la que el \u201cej\u00e9rcito afgano, entrenado y pertrechado\u201d por los EE.UU., se ha visto impotente. Pero, aun as\u00ed, no debemos \u201cabandonar a su suerte\u201d a Afganist\u00e1n, y especialmente a sus mujeres, pues ya sabemos lo que les espera bajo los talib\u00e1n, de ah\u00ed que sea \u201cnuestra responsabilidad moral\u201d defenderlas (todas las palabras entrecomilladas se pueden encontrar, de manera m\u00e1s o menos literal, en diferentes art\u00edculos que el citado peri\u00f3dico ha publicado estos \u00faltimos d\u00edas).<\/p>\n<p>Este es el discurso oficial. La realidad es otra muy distinta, y para conocerla s\u00f3lo hace falta preguntar a cualquier afgano de a pie y escuchar. Armin Karimi es un joven de Kabul que vive desde 2017 en Delhi junto a su madre. Abandon\u00f3 Afganist\u00e1n por problemas personales, pero un hermano y una hermana suyos todav\u00eda est\u00e1n all\u00ed. Hoy mismo, 16 de agosto, sus hermanos le han enviado v\u00eddeos desde el aeropuerto de Kabul en los que se puede ver a una multitud de personas a pie de pista alrededor de los aviones que est\u00e1n en tierra, con la esperanza de poder salir del pa\u00eds, a pesar de no tener billete.<\/p>\n<p>Cuando le pregunto a Armin (en ingl\u00e9s) qu\u00e9 han hecho los EE.UU. en Kabul en estos \u00faltimos 20 a\u00f1os, \u00e9l responde a mi mujer, Anisha Pradhan (y en hindi) que construir hospitales y otras instalaciones para el uso exclusivo de las tropas americanas. A la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo se percibi\u00f3 inicialmente la invasi\u00f3n estadounidense de su pa\u00eds, asegura que con la esperanza de que los liberaran de la opresi\u00f3n talib\u00e1n. En cuanto a por qu\u00e9 los talib\u00e1n han podido derrotar a las tropas afganas en tan corto espacio de tiempo, afirma que no han ofrecido resistencia y que el \u00fanico l\u00edder afgano que ha prometido luchar contra los talib\u00e1n es Amrullah Saleh. Y sobre las razones por las que EE.UU. realmente invadi\u00f3 Afganist\u00e1n en 2001, m\u00e1s all\u00e1 de la propaganda al uso de la \u201cguerra contra el terrorismo\u201d, \u201cla captura de bin Laden\u201d, \u201cel derrocamiento del r\u00e9gimen talib\u00e1n\u201d, \u201cla protecci\u00f3n de los derechos humanos de las mujeres afganas\u201d y \u201cayudar a la construcci\u00f3n de un r\u00e9gimen democr\u00e1tico y el desarrollo econ\u00f3mico del pa\u00eds\u201d, Armin tiene claro que lo que buscaban los estadounidenses era apoderarse de las riquezas de Afganist\u00e1n. Adem\u00e1s, menciona que los talib\u00e1n llevan encima documentos de identidad expedidos por Paquist\u00e1n, y que no sabe lo que ocurrir\u00e1 en un futuro pr\u00f3ximo en un Afganist\u00e1n gobernado una vez m\u00e1s por los talib\u00e1n, aunque por sus gestos se puede colegir que no espera nada bueno y lo que le preocupa es lo que les pueda ocurrir a su hermano, su hermana y sus familias.<\/p>\n<p>\u00bf<em>THE END<\/em>? Todav\u00eda no. 4 a\u00f1os despu\u00e9s de tener a su hijo, blanco nuclear como sus padres biol\u00f3gicos, Mimi recibe la visita sorpresa de la pareja gringa. Le reclaman (as\u00ed, tal cual) que les devuelva a su (tal cual tambi\u00e9n) hijo o, en caso de que se niegue a hacerlo, pedir\u00e1n un an\u00e1lisis de ADN para demostrar que el ni\u00f1o es suyo y llevar\u00e1n el caso ante la justicia con objeto de que un tribunal indio les otorgue la custodia. Despu\u00e9s de luchar consigo misma y sus sentimientos maternales, Mimi decide renunciar a su hijo. En la \u00faltima escena de la pel\u00edcula Mimi lleva a su hijo para entreg\u00e1rselo a los gringos, pero (y aqu\u00ed vuelve Bollywood a iluminarnos, como es habitual, con su moralina grandilocuente) la mujer estadounidense se ha dado cuenta de la injusticia que iban a cometer con Mimi, al tiempo que comprende que no es necesario tener a un hijo de tu carne y de tu sangre para ser madre, raz\u00f3n por la que han adoptado a una ni\u00f1a india de tez oscura. Y color\u00edn colorado, este cuento se ha acabado.<\/p>\n<p>\u00daltimo paralelismo: los EE.UU., m\u00e1s pronto que tarde, volver\u00e1n a Afganist\u00e1n reclamando \u00ablo que es suyo\u00bb: el acceso al gas natural de Asia Central. El problema es que el gui\u00f3n de esta historia no lo va a escribir ning\u00fan brillante guionista en Bombay, sino oscuros funcionarios en alg\u00fan despacho entre Pequ\u00edn, Islamabad y Kabul, y en esta pel\u00edcula \u201cbasada en hechos reales\u201d, China no le va a ceder gustosamente a EE.UU. ese hijo primero no reconocido, y luego a\u00f1orado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo est\u00e1 dedicado a todos los afganos que han sufrido la invasi\u00f3n estadounidense de su pa\u00eds y a los<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10232,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[1736],"class_list":["post-10231","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-asia","tag-afganistan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10231","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10231"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10231\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10232"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}