{"id":1035,"date":"2009-02-03T00:00:00","date_gmt":"2009-02-03T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1035"},"modified":"2020-02-25T04:54:45","modified_gmt":"2020-02-25T03:54:45","slug":"la-urss-afganistan-y-el-prosovietismo-de-los-anos-ochenta-en-catalunya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1035","title":{"rendered":"La URSS, Afganist\u00e1n y el prosovietismo de los a\u00f1os ochenta en Catalunya"},"content":{"rendered":"<p>Durante el siglo XX Afganist\u00e1n ha estado en el punto de mira y atenci\u00f3n de las grandes potencias occidentales por su situaci\u00f3n geoestrat\u00e9gica, por ser pa\u00eds lindante con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Ya en 1950, en la revista norteamericana <i>Current History,<\/i> se se\u00f1alaba: \u00abUno de los motivos por los que Am\u00e9rica [Estados Unidos] le interesa Afganist\u00e1n es la probable significaci\u00f3n futura de este pa\u00eds como plaza de armas para agredir a Rusia [Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica]\u00bb. Antes incluso, en abril de 1949, la revista inglesa <i>Contemporary Review<\/i> apuntaba que posiblemente Afganist\u00e1n adquiriera una importancia an\u00e1loga a la que entonces ten\u00edan los pa\u00edses lindantes \u201ccon el tel\u00f3n de acero de Europa\u201d. En su edici\u00f3n de 1 de junio de 1955, el <i>New York Herald Tribune<\/i> sosten\u00eda igualmente que eran pocas las regiones del mundo que tuvieran m\u00e1s inter\u00e9s para los expertos militares y pol\u00edticos estadounidenses que Afganist\u00e1n.<\/p>\n<p>Rebeli\u00f3n edit\u00f3 el pasado s\u00e1bado 24 de enero de 2009 un art\u00edculo de Vicen\u00e7 Navarro sobre \u201cLas ra\u00edces de la guerra de Afganist\u00e1n\u201d (<u><a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=79600\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=79600<\/a><\/u>) publicado previamente en <i>Sistema<\/i>, una revista de teor\u00eda social pr\u00f3xima a una de las familias del PSOE, donde nuevamente se hac\u00eda referencia a la historia del pa\u00eds afgano. Deseo detenerme en una parte de su relato y de su argumentaci\u00f3n, la relacionada con las razones de la intervenci\u00f3n militar de la URSS a finales de 1979, a la que a\u00f1adir\u00e9 algunas informaciones complementarias.<\/p>\n<p>Antes de ello vale la pena recordar que Vicen\u00e7 Navarro no ha militado nunca o cuanto menos no lo ha hecho desde hace m\u00e1s de 25 a\u00f1os en organizaciones sindicales o pol\u00edticas herederas o influenciadas por la III Internacional, mucho menos por la IV. El profesor Navarro transita, en ocasiones con mucha intensidad militante, en el \u00e1mbito de la socialdemocracia o lugares afines, una socialdemocracia que, si bien no cree posible superar el marco civilizatorio capitalista en un plazo de tiempo pol\u00edticamente efectivo, cree en cambio urgente defender y ahondar en el denominado Estado de bienestar; atender, cuidar y dotar las aristas m\u00e1s sociales de la Administraci\u00f3n p\u00fablica; colocar y manejar con coraje unas bridas muy ajustadas para las actuaciones del mercado y de sus mercaderes m\u00e1s destacados, conjeturando, teorizando en sus buenos momentos que no son el conjunto vac\u00edo, que acaso esa serie de medidas, y otras actuaciones complementarias, vayan debilitando sustantivamente, poco a poco pero eficazmente, el modo de producci\u00f3n y vida mercantil-capitalista posibilitando la expl\u00edcitamente deseada irrupci\u00f3n de nuevas formas de cooperaci\u00f3n social y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Vicen\u00e7 Navarro, por lo dem\u00e1s, no es ning\u00fan intelectual marginal. Es catedr\u00e1tico de salud p\u00fablica en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y es igualmente catedr\u00e1tico, o lo ha sido hasta hace muy poco, de la Universidad Johns Hopkins, una instituci\u00f3n privada de Baltimore, Maryland, fundada el 22 de febrero de 1876. All\u00ed, en Estados Unidos, han sido alumnos de \u00e9l, y colaboradores en momentos posteriores, cient\u00edficos naturales y sociales de la talla de Joan Benach, uno de los grandes especialistas mundiales en asuntos de salud p\u00fablica, am\u00e9n de una mente ennoblecida y enrojecida.<\/p>\n<p>Navarro recordaba en el art\u00edculo referenciado que el nuevo Presidente de EE.UU desea pedir a sus aliados de la OTAN que aumenten su contribuci\u00f3n a la guerra en Afganist\u00e1n. Dado que Espa\u00f1a es parte de la OTAN -mediante refer\u00e9ndum ratificador convocado y manipulado por el PSOE-, es bueno, incluso necesario, se\u00f1alaba el profesor de la Pompeu Fabra, que la ciudadan\u00eda conozca brevemente la historia de aquel pa\u00eds.<\/p>\n<p>Una de las primeras veces que Afganist\u00e1n apareci\u00f3 en los medios de informaci\u00f3n espa\u00f1oles fue en los a\u00f1os ochenta, \u201ccuando tales medios se refirieron a la intervenci\u00f3n de EE.UU. para parar la invasi\u00f3n de aquel pa\u00eds por parte de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u201d. Afganist\u00e1n corr\u00eda el peligro, se dijo, de transformarse en otra colonia del imperio sovi\u00e9tico, lo que fue impedido por la intervenci\u00f3n usamericana en apoyo a \u201clas fuerzas de liberaci\u00f3n\u201d que luchaban en contra de un gobierno sat\u00e9lite de la direcci\u00f3n pol\u00edtica de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Las reflexiones de los entonces llamados nuevos fil\u00f3sofos franceses \u2013destacadamente de Bernard-Henry L\u00e9vy o Andr\u00e9 Glucksmann- coincid\u00edan punto por punto con lo apuntado. La segunda vez que Afganist\u00e1n apareci\u00f3 en tales medios, prosigue Vicen\u00e7 Navarro, fue un mes despu\u00e9s del ataque a las Torres Gemelas. Las fuerzas armadas estadounidenses atacaron el r\u00e9gimen talib\u00e1n, sin autorizaci\u00f3n previa de la ONU, provocando su ca\u00edda y sustituci\u00f3n por virreyes y gobiernos designados por el mando imperial<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed la versi\u00f3n oficial, se\u00f1ala Navarro, reproducida en los medios de informaci\u00f3n y persuasi\u00f3n espa\u00f1oles. Pero tales versiones -y muy en particular la primera, en esta nos detenemos- no se corresponden con la realidad. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en Afganist\u00e1n a finales de los setenta?<\/p>\n<p>1.El 27 de marzo de 1919, mientras se desarrollaba la tercera guerra anglo-afgana (del 3 de mayo al 3 de junio de 1919), en plena guerra contra el terror blanco, el gobierno sovi\u00e9tico fue el primer gobierno en el mundo que reconoci\u00f3 la independencia y soberan\u00eda de Afganist\u00e1n. Al t\u00e9rmino de esta guerra, Gran Breta\u00f1a se vio obligada a firmar un tratado de paz, reconociendo por primera vez la independencia de Afganist\u00e1n, aunque los brit\u00e1nicos exigieron reiteradamente la ruptura de relaciones diplom\u00e1ticas entre Afganist\u00e1n y la URSS -en 1923 presentaron a la URSS el \u00abultim\u00e1tum de Curz\u00f3n\u00bb, una de cuyas principales exigencias era revocar el personal diplom\u00e1tico sovi\u00e9tico en Afganist\u00e1n- y en enero de 1929, Bachha-i-Saqao ocup\u00f3 Kabul, derrocando el Gobierno leg\u00edtimo y se proclam\u00f3 emir de Afganist\u00e1n con al apoyo y financiamiento del imperio brit\u00e1nico.<\/p>\n<p>Sin embargo, en junio de 1955 se firm\u00f3 el acuerdo sovi\u00e9tico-afgano sobre tr\u00e1nsito comercial: las mercanc\u00edas de Afganist\u00e1n pod\u00edan transitar libremente, exentas de derechos aduaneros, por territorio sovi\u00e9tico con destino a terceros pa\u00edses. Por esas mismas fechas, el gobierno de Afganist\u00e1n pidi\u00f3 ayuda para ampliar sus fuerzas armadas al gobierno sovi\u00e9tico, que envi\u00f3 asesores y instructores militares a este pa\u00eds.<\/p>\n<p>2. Afganist\u00e1n, en todo caso, uno de los pa\u00edses m\u00e1s pobres del mundo, estuvo regido hasta la d\u00e9cada de los \u201870 por un sistema feudal, gobernado por una monarqu\u00eda, \u201cen el que el 75% de la tierra era propiedad del 3% de la poblaci\u00f3n rural\u201d.<\/p>\n<p>3. En los \u201870 las fuerzas opositoras a aquel r\u00e9gimen feudal fundaron un Partido, el Democr\u00e1tico Popular (PDP), que lider\u00f3 la resistencia. El movimiento forz\u00f3 el derrocamiento de la Monarqu\u00eda en 1973, siendo sustituida por un gobierno que fue igualmente ineficaz, corrupto, autocr\u00e1tico y poco popular. El PDP acumul\u00f3 fuerza para exigir la destituci\u00f3n y abdicaci\u00f3n del Rey pero no tuvo entonces suficiente energ\u00eda para cambiar las caracter\u00edsticas esenciales del sistema pol\u00edtico afgano.<\/p>\n<p>4. Sin embargo, la insatisfacci\u00f3n con situaci\u00f3n alcanz\u00f3 tal nivel que en 1978 las movilizaciones populares forzaron la dimisi\u00f3n del gobierno. Una parte del Ej\u00e9rcito no s\u00f3lo no reprimi\u00f3 las movilizaciones sino que las apoy\u00f3, estableci\u00e9ndose el primer gobierno popular en la historia de Afganist\u00e1n dirigido por el PDP y liderado por un poeta y novelista, Noor Mohammed Taraki, el denominado \u201cGabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez de Afganist\u00e1n\u201d.<\/p>\n<p>5. El PDP, se\u00f1ala Navarro, inici\u00f3 gran n\u00famero de reformas incluyendo la legalizaci\u00f3n de los sindicatos, el establecimiento de un salario m\u00ednimo, una fiscalidad progresiva, una campa\u00f1a de alfabetizaci\u00f3n y reformas en las \u00e1reas sanitarias y de salud p\u00fablica que facilitaron el acceso de la poblaci\u00f3n a tales servicios. En las \u00e1reas rurales, facilit\u00f3 el establecimiento de cooperativas agr\u00edcolas.<\/p>\n<p>Una reforma que tambi\u00e9n tuvo un enorme impacto fue la de favorecer la liberaci\u00f3n de la mujer, abriendo la educaci\u00f3n p\u00fablica a las ni\u00f1as adem\u00e1s de a los ni\u00f1os, y facilitando la integraci\u00f3n de la mujer al mercado de trabajo y a la universidad.<\/p>\n<p>Algunas mujeres ocuparon puestos gubernamentales y siete de ellas fueron elegidas miembros al Parlamento afgano. Las mujeres, que viajaban libremente, llegaron a constituir el 57% de los estudiantes universitarios del pa\u00eds.<\/p>\n<p>6. El gobierno, por lo dem\u00e1s, elimin\u00f3 tambi\u00e9n el cultivo del opio. Afganist\u00e1n produc\u00eda en aquellos a\u00f1os el 70% del opio consumido para la producci\u00f3n de hero\u00edna. Ni que decir tiene que el porcentaje actualmente es incluso mayor.<\/p>\n<p>7. Como no pod\u00eda ser de otra forma las citadas reformas revolucionarias generaron enormes resistencias entre aquellos grupos cuyos intereses estaban siendo afectados. Tres de esos grupos dirigieron el enfrentamiento: los terratenientes propietarios de grandes explotaciones agr\u00edcolas, los l\u00edderes religiosos, que se opusieron por todos los medios a los avances en la emancipaci\u00f3n de la mujer, y los traficantes de opio. En su ayuda acudieron raudos Arabia Saud\u00ed, el ej\u00e9rcito del Pakist\u00e1n, temeroso del contagio que las reformas pod\u00edan producir entre las clases populares del propio Pakist\u00e1n y, como era de esperar, el gobierno imperial de Estados Unidos.<\/p>\n<p>8. La CIA, se\u00f1ala Navarro, hab\u00eda reconocido el car\u00e1cter aut\u00f3nomo del PDP y nunca durante los a\u00f1os en que luch\u00f3 contra el r\u00e9gimen feudal afgano se refiri\u00f3 al PDP como \u201corganizaci\u00f3n agente o al servicio de Mosc\u00fa\u201d. La CIA era consciente que el PDP respond\u00eda a una demanda propia \u201cque ten\u00eda su propia independencia y autonom\u00eda\u201d. Sin embargo, y antes de que la URSS interviniera en Afganist\u00e1n, el gobierno imperial estaba financiando las fuerzas extremistas y fundamentalistas afganas que estaban intentando sabotear las reformas del gobierno. Como es sabido, Zbigniew Brzezinski, el Consejero Nacional de Seguridad del Presidente Carter, un pol\u00edtico de origen polaco neta y abiertamente anticomunista, admiti\u00f3 posteriormente que el gobierno estadounidense financi\u00f3 a las guerrillas extremistas que realizaron actos de sabotaje quemando, por ejemplo, las escuelas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s \u2013se\u00f1ala Navarro- el gobierno federal de EE.UU. alent\u00f3 un golpe miliar en contra del gobierno PDP que tuvo lugar brevemente en 1979 y que asesin\u00f3 a Tarak y a miles de dirigente del PDP antes de que militares pr\u00f3ximos al PDP retomaran el poder.<\/p>\n<p>9. La alianza de EE.UU, Arabia Saud\u00ed y Pakist\u00e1n era enormemente poderosa y amenazaba la continuidad del gobierno popular. De ah\u00ed que la administraci\u00f3n afgana pidiera ayuda a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, ayuda que, por cierto, no fue concedida inmediatamente, hasta que, finalmente, el gobierno de la URSS acept\u00f3 enviar fuerzas armadas en ayuda del ej\u00e9rcito afgano leal al PDP que estaba luchando contra las guerrillas fundamentalistas de las Mojahidden, las fuerzas apoyadas y sostenidas por la tra\u00edda EE.UU, Arabia Saud\u00ed y Pakist\u00e1n. La petici\u00f3n se amparaba en lo establecido por el \u201cTratado de amistad, buena vecindad y colaboraci\u00f3n\u201d, concertado entre Afganist\u00e1n y la URSS el 5 de diciembre de 1978, tratado que se basaba en el derecho de todo Estado, seg\u00fan el art\u00edculo 51 de la Carta de la ONU, a la autodefensa individual o colectiva.<\/p>\n<p>10. En 1979, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica acept\u00f3 la petici\u00f3n del gobierno del PDP. Es muy probable que, dial\u00e9cticamente, esa fuera la finalidad \u00faltima del gobierno federal de EE.UU. y que la URSS cayera en una trampa orquestada por diversos servicios secretos: inmediatamente se tom\u00f3 la invasi\u00f3n como excusa para movilizar el mundo musulm\u00e1n en contra del apoyo de la URSS a un gobierno laico, progresista y deseoso de modernizar el pa\u00eds. EE.UU. y Arabia Saud\u00ed, recuerda Navarro, gastaron unos 40 billones de d\u00f3lares -\u00a140 billones de $USA!- en apoyo de los Mojahidden, a los cuales se unieron 100.000 fundamentalistas procedentes de Pakist\u00e1n, Arabia Saud\u00ed, incluido Bin Laden, Ir\u00e1n y Argelia, todos ellos armados y asesorados por la CIA.<\/p>\n<p>11. Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, enero de 1989, las tropas sovi\u00e9ticas abandonaron Afganist\u00e1n. La ca\u00edda del muro se produjo meses despu\u00e9s y la desaparici\u00f3n de la URSS dos a\u00f1os despu\u00e9s. No es imposible pensar que una de las causas determinantes de la derrota de los pa\u00edses del llamado socialismo real est\u00e9 directamente relacionada con el desastre que signific\u00f3 para la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica la tr\u00e1gica y ruinosa d\u00e9cada de Afganist\u00e1n.<\/p>\n<p>La guerra, sin embargo, continu\u00f3 tres a\u00f1os m\u00e1s. A pesar de haber perdido el apoyo de su gran aliado, el gobierno del PDP se mantuvo en el poder hasta 1992, a\u00f1o en el que fue derrocado por los rebeldes y fue reemplazado por un debilitado gobierno interino.<\/p>\n<p>Dejemos el relato en este punto. Con alg\u00fan aditamento a\u00f1adido, est\u00e1 es la explicaci\u00f3n de Vicen\u00e7 Navarro sobre lo sucedido en Afganist\u00e1n en una primera fase. El profesor de la Pompeu Fabra concluye esta parte de su explicaci\u00f3n se\u00f1alando:<\/p>\n<p>En todo este proceso, se ha olvidado de que si se hubiera permitido que el gobierno PDP hubiera hecho las reformas que el pa\u00eds necesitaba, no habr\u00eda habido \u201cinvasi\u00f3n\u201d sovi\u00e9tica de Afganist\u00e1n, no habr\u00eda habido guerra de Afganist\u00e1n, no hubiera habido Bin Laden y Al Quaeda y no hubiera habido un 11 de Septiembre. Y es esta precisamente la verdad que se oculta. La historia habr\u00eda seguido otros derroteros. Probablemente habr\u00eda surgido Al Quaeda, pero el lugar y el formato habr\u00edan sido diferentes. En el fondo del conflicto est\u00e1 la resistencia del gobierno federal de EE.UU. (y sus aliados y muy en especial Arabia Saud\u00ed), y su oposici\u00f3n a las reformas progresistas y laicas. Ni que decir tiene que existen otras causas de la existencia del terrorismo isl\u00e1mico.<\/p>\n<p>Interesa se\u00f1alar aqu\u00ed que los argumentos esgrimidos hoy por Vicen\u00e7 Navarro, con alg\u00fan matiz al que luego me referir\u00e9, fueron usados y expuestos a inicios de los ochenta por sectores del comunismo catal\u00e1n que fueron tildados, casi sin discusi\u00f3n ni contraargumentaci\u00f3n, de estalinistas, desinformados, ide\u00f3logos de la URSS imperial, de gente trasnochada y anclada en el pasado m\u00e1s negro. Largo etc\u00e9tera. La descalificaci\u00f3n no tuvo l\u00edmites.<\/p>\n<p>No estoy presuponiendo que el an\u00e1lisis de Navarro sea correcto en todas sus aristas ni que la URSS tuviera s\u00f3lo un inter\u00e9s internacionalista en su intervenci\u00f3n. Ni siquiera presupongo \u00e9ste y no desecho otras razones de orden interno: evitar el auge en sus fronteras asi\u00e1ticas de fuerzas fundamentalistas alimentadas por agentes internos y externos. Tampoco pretendo ocultar que en sectores marxistas revolucionarios se segu\u00eda mirando muy acr\u00edticamente la pol\u00edtica interna y externa de la URSS.<\/p>\n<p>Pero s\u00ed quiero remarcar que la descalificaci\u00f3n de esos sectores comunistas que, insisto, sin duda estuvieron en ocasiones muy cegados ante la evoluci\u00f3n de la URSS, no tiene parang\u00f3n ni raz\u00f3n. No se trata de negar el lado oscuro de la pol\u00edtica exterior de la URSS durante la guerra fr\u00eda<a href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\">1<\/a>, durante la III guerra mundial. Basta pensar en Budapest o en Praga, por ejemplo, o incluso en el voto favorable de la URSS a la formaci\u00f3n del Estado de Israel en 1948. Pero no hay en la historia de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica nada \u2013nada- comparable a lo que fue Vietnam, Chile, Bolivia, Grecia, Espa\u00f1a, Guatemala, Cuba o Argentina en el \u00e1mbito de la pol\u00edtica exterior de Estados Unidos.<\/p>\n<p>Algunos ejemplos de ello, todo ellos conocidos por lo dem\u00e1s:<\/p>\n<p>1. Se sol\u00eda afirmar, como burda propaganda ideol\u00f3gico-cultural, que las actitudes de las potencias occidentales durante la guerra fr\u00eda fueron una respuesta a lo que se llam\u00f3 el golpe de Praga, la toma de poder por el Partido Comunista en Checoslovaquia. Manuel Sacrist\u00e1n refut\u00f3 la acusaci\u00f3n con claridad:<\/p>\n<p>Pero eso es falso. Porque el comienzo de la guerra fr\u00eda, si alguna fecha de comienzo tiene, es un c\u00e9lebre discurso de Churchill en marzo de 1946 en la Universidad norteamericana de Fulton, mientras que lo que se llama golpe de Praga es de dos a\u00f1os despu\u00e9s, de abril del 48. Asimismo cuando se dice que la OTAN es la contrapartida del Pacto de Varsovia se olvida que la OTAN est\u00e1 fundada el 4 de abril del 48, mientras que el Pacto de Varsovia es de siete a\u00f1os despu\u00e9s, del 55. Lo mismo, por ejemplo, el mecanismo de la tensi\u00f3n internacional que provoc\u00f3 la constituci\u00f3n de las dos mitades de Alemania en estados: la primera mitad de Alemania que fue constituida en estado fue la occidental; la constituci\u00f3n de la Alemania oriental en estado es posterior y es una r\u00e9plica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>2. Paul Warnke, negociador americano en las SALT II, se\u00f1al\u00f3 con toda claridad: \u00abNo conozco dirigente militar alguno que, en su sano juicio, estuviera dispuesto a cambiar las fuerzas de combate americanas por las sovi\u00e9ticas\u00bb. La resistencia en contra de los SALT II muestra, a\u00f1ad\u00eda, \u00ab&#8230;un descontento con el actual equilibrio nuclear estrat\u00e9gico, en el cual no somos los suficientemente superiores\u00bb<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, Colin Gray, en su art\u00edculo \u00abVictory is possible\u00bb, <i>Foreign Policy<\/i>, 39, 1980, se\u00f1alaba con no menor claridad:<\/p>\n<p>S\u00f3lo hay seguridad cuando se es algo superior. No hay ninguna capacidad ni posibilidad de maniobra cuando la propia fuerza est\u00e1 completamente compensada por la del enemigo. S\u00f3lo hay posibilidades para la pol\u00edtica exterior cuando se tiene una ventaja en el poder\u00edo militar de la que se puede disponer libremente&#8230;Occidente debe encontrar caminos que le permitan utilizar armas at\u00f3micas como medio de presi\u00f3n reduciendo a la vez la potencial y paralizante autodisuasi\u00f3n a un m\u00ednimo\u00bb<\/p>\n<p>Por su parte, Vernon A. Walters<a href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\">2<\/a>, uno de los pol\u00edticos m\u00e1s insoportables de la historia de Estados Unidos, se\u00f1alaba lleno de gozo y prepotencia:<\/p>\n<p>Se lo explicar\u00e9. Poco despu\u00e9s de ser nombrado presidente, Ronald Reagan convoc\u00f3 a una serie de reuniones sobre, digamos, el estado del mundo. Yo asist\u00eda a ellas como subdirector de la CIA. Cuando sus asesores empezaron a hablarle de Rusia, \u00e9l les empez\u00f3 a preguntar. \u201c\u00bfPodemos utilizar con ellos el arma nuclear?\u201d. Los asesores, como \u00e9l esperaba, lo desaconsejaron: morir\u00eda demasiada gente. Reagan pregunt\u00f3 entonces: \u201c\u00bfGanar\u00edamos una guerra convencional?\u201d. La opini\u00f3n general era que el ej\u00e9rcito convencional sovi\u00e9tico era extremadamente poderoso y que nadie pod\u00eda garantizar una victoria. Entonces Reagan les pregunt\u00f3 que era lo que Estados Unidos ten\u00eda y Rusia no ten\u00eda. \u00c9l mismo se lo contest\u00f3: dinero. Y el dinero acab\u00f3 con Rusia (&#8230;) Claro. Era simple. S\u00ed se puso en marcha la guerra de las galaxias que sali\u00f3 car\u00edsima, y otras iniciativas paralelas. Aunque el proceso de arruinamiento hab\u00eda empezado mucho antes. Recuerdo que, seg\u00fan las estad\u00edsticas que manej\u00e1bamos, Rusia ten\u00eda un producto interior bruto que era la mitad del nuestro. Pero est\u00e1bamos equivocados. Reclutamos a alguien que nos demostr\u00f3 que el PIB de Rusia era una sexta parte del de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Yo luch\u00e9 contra el comunismo, prosegu\u00eda un satisfecho y chulesco Walters, y ganamos, ganamos la guerra fr\u00eda conclu\u00eda.<\/p>\n<p>3. Adem\u00e1s de ello, los matices estuvieron presentes, muy presentes, aunque fueran ocultados en la discusi\u00f3n p\u00fablica, en la argumentaci\u00f3n de aquellos a\u00f1os por parte de sectores comunistas cr\u00edticos pero no antisovi\u00e9ticos. En una nota editorial de 1980 (\u201cMisiles, socialdemocracia e imperialismo, o el final de l distensi\u00f3n\u201d, <i>mientras tanto<\/i>, n\u00ba 2, pp. 9-12), Miguel Candel, militante del PSUC en aquellos a\u00f1os, de un sector del PSUC no dispuesto a bailar con el cuento de una transici\u00f3n inmaculada ni a renunciar a todo lo que desde Palacios de Moncloa y Oriente se exig\u00eda con apremio, finalizaba su reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre las posiciones defendidas en aquel entonces por la socialdemocracia alemana en torno a los nuevos misiles ot\u00e1nicos que se deseaba instalar en Europa se\u00f1alando:<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n de la URSS en Afganist\u00e1n ha suscitado hondas preocupaciones en varios destacamentos revolucionarios del Tercer Mundo y abiertas cr\u00edticas en diferentes ambientes comunistas. <i>Aquellas preocupaciones y estas cr\u00edticas han de ser compartidas, sin duda, por los revolucionarios de Occidente capitalista<\/i>. Pero al mismo tiempo hay que saber distinguir las causas de los efectos: hay que saber que lo que el imperialismo anuncia ahora como represalias a la intervenci\u00f3n de la URSS en Afganist\u00e1n son medidas que estaban en marcha desde bastante tiempo atr\u00e1s: suministro de armas a Pakist\u00e1n y apoyo a la dictadura militar que lo gobierna para que a su vez mantenga encendida la antorcha de la guerrilla afgana; reforzamiento de la base aeronaval de Diego Garc\u00eda y de la presencia militar en todo el \u00cdndico; establecimiento de bases militares en Egipto; intento de bloqueo de Ir\u00e1n; aplazamiento de la ratificaci\u00f3n del acuerdo SALT, etc. Por eso, una vez m\u00e1s, suena a falso el clamor de corresponsales y agencias de prensa sometidos a la hegemon\u00eda norteamericana denunciando el cinismo de las explicaciones oficiales sovi\u00e9ticas, seg\u00fan las cuales la intervenci\u00f3n en Afganist\u00e1n se habr\u00eda hecho en nombre del \u201chonor, la independencia y la continuidad\u201d de la segunda revoluci\u00f3n afgana [la cursiva es m\u00eda].<\/p>\n<p>Insisto: preocupaciones y cr\u00edticas que ten\u00edan que ser compartidas por los revolucionarios que interven\u00edan en el Occidente capitalista<\/p>\n<p>Dir\u00e1n ustedes y sin duda dir\u00e1n bien: es un desahogo, un simple y visceral desahogo. De acuerdo, lo es, pido disculpas por ello. Pero acaso acordar\u00e1n conmigo que algunos eslabones de la argumentaci\u00f3n desplegada no son un simple disparate y forman parte de una aproximaci\u00f3n asint\u00f3tica a la verdad, a una verdad que nuevamente nos ha sido extra\u00edda por ladrones milenarios de vida e historia de los pueblos.<\/p>\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Guerra fr\u00eda, muy caliente por lo dem\u00e1s. En sus apuntes depositados en Reserva de la Biblioteca Central de la UB, Sacrist\u00e1n recordaba: \u00abDe 1945 a 1980 ha habido 127 guerras que han producido m\u00e1s v\u00edctimas que las de la segunda guerra mundial\u00bb [Fichero \u00abPacifismo\u00bb].<\/p>\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> \u201cGanamos la guerra fr\u00eda\u201d. Entrevista con Arcadi Espada.<i>El Pa\u00eds<\/i>, 25\/8\/2000.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>La URSS, Afganist&aacute;n y el prosovietismo de los a&ntilde;os ochenta en Catalunya.  <\/P><P> <\/P><P>Salvador L&oacute;pez Arnal<\/P><P> <\/P><P>Durante el siglo XX Afganist&aacute;n ha estado en el punto de mira y atenci&oacute;n de las grandes potencias occidentales por su situaci&oacute;n geoestrat&eacute;gica, por ser pa&iacute;s lindante con la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Ya en 1950, en la revista norteamericana Current History, se se&ntilde;alaba: &quot;Uno de los motivos por los que Am&eacute;rica [Estados Unidos] le interesa Afganist&aacute;n es la probable significaci&oacute;n futura de este pa&iacute;s como plaza de armas para agredir a Rusia [Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica]&quot;. Antes incluso, en abril de 1949, la revista inglesa Contemporary Review apuntaba que posiblemente Afganist&aacute;n adquiriera una importancia an&aacute;loga a la que entonces ten&iacute;an los pa&iacute;ses lindantes &ldquo;con el tel&oacute;n de acero de Europa&rdquo;. En su edici&oacute;n de 1 de junio de 1955, el New York Herald Tribune sosten&iacute;a igualmente que eran pocas las regiones del mundo que tuvieran m&aacute;s inter&eacute;s para los expertos militares y pol&iacute;ticos estadounidenses que Afganist&aacute;n.<\/P><P>Rebeli&oacute;n edit&oacute; el pasado s&aacute;bado 24 de enero de 2009 un art&iacute;culo de Vicen&ccedil; Navarro sobre &ldquo;Las ra&iacute;ces de la guerra de Afganist&aacute;n&rdquo; (http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=79600) publicado previamente en Sistema, una revista de teor&iacute;a social pr&oacute;xima a una de las familias del PSOE, donde nuevamente se hac&iacute;a referencia a la historia del pa&iacute;s afgano. Deseo detenerme en una parte de su relato y de su argumentaci&oacute;n, la relacionada con las razones de la intervenci&oacute;n militar de la URSS a finales de 1979, a la que a&ntilde;adir&eacute; algunas informaciones complementarias.  <\/P><\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-1035","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1035","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1035"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1035\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1035"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1035"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1035"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}