{"id":10369,"date":"2021-09-26T05:00:24","date_gmt":"2021-09-26T04:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10369"},"modified":"2021-09-21T02:57:22","modified_gmt":"2021-09-21T01:57:22","slug":"existe-el-extractivismo-progresista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10369","title":{"rendered":"\u00bfExiste el extractivismo progresista?"},"content":{"rendered":"<p>En su edici\u00f3n de julio de 2021, <em>Le Monde Diplomatique<\/em> public\u00f3 un art\u00edculo de Ma\u00eblle Mariette y Franck Poupeau titulado \u00ab\u00bfAbajo la mina o abajo el Estado?\u00bb Donde aplauden las pol\u00edticas extractivistas de los gobiernos \u00abprogresistas\u00bb latinoamericanos al tiempo que crucifican a lo que los autores denominan \u00abactivistas e intelectuales que se hacen pasar por \u00abprogresistas\u00bb.<\/p>\n<p>Vale la pena darle una mirada porque, incluso si sus autores no lo proclaman, va en la direcci\u00f3n de la corriente que lleva una parte de la izquierda nacional-estatista que ha negociado las virtudes de la emancipaci\u00f3n social frente a las de un Estado fuerte. Est\u00e1 representado en Francia en particular por Jean-Luc M\u00e9lenchon pero tambi\u00e9n, en lo que respecta a los aficionados al \u00abprogresismo latinoamericano\u00bb, por periodistas como Ignacio Ramonet o Maurice Lemoine. Apoyan incondicionalmente al clan Ortega en Nicaragua, de Maduro en Venezuela y de Correa en Ecuador, etc., esta izquierda de &#8216;compas&#8217; reduce al pueblo a sus \u00fanicos gobernantes omniscientes, y la crisis pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social de estos pa\u00edses a la mano desestabilizadora de Estados Unidos. El premio es para Ignacio Ramonet quien no tuvo miedo en afirmar: \u00abEl presidente Nicol\u00e1s Maduro, evitando todos los obst\u00e1culos, trampas y dificultades, demostr\u00f3 su excepcional capacidad como estadista. Y el l\u00edder indestructible de la revoluci\u00f3n bolivariana\u00bb[1]. El pueblo venezolano que ha ca\u00eddo en la pobreza sin duda lo aprecia. Sin embargo, Ma\u00eblle Mariette y Franck Poupeau (MM y FP) sit\u00faan su pol\u00e9mica en otro campo. En lugar de lanzar una apolog\u00eda de Correa, Maduro y Morales, que tendr\u00edan que justificar, concentran su artiller\u00eda en el candidato ambientalista e ind\u00edgena Yaku P\u00e9rez en las elecciones presidenciales. En base a sus innegables errores bajo Correa (en particular su llamado a apoyar al candidato de derecha Guillermo Lasso contra el representante del partido de Correa, Lenin Moreno) estos dos autores no dudan en ir m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites y, para apoyar mejor la pol\u00edtica econ\u00f3mica de los gobiernos progresistas, s\u00f3lo se oponen a ella de una manera muy caricaturesca como \u00abuna izquierda que defiende la dictadura\u00bb (\u00a1sic!). Esta descalificaci\u00f3n es inevitablemente vergonzosa (\u00bfqui\u00e9n en la izquierda podr\u00eda aceptar defender una dictadura?) permite evitar discutir realmente cualquier cr\u00edtica de izquierda al progresismo, y en particular al extractivismo. Incluso si el art\u00edculo de Mariette y Poupeau no es lo suficientemente sustancial, no retoman el argumento central desarrollado por autores como Alberto Acosta, Maristella Svampa o Eduardo Gudynas, en el centro de su cr\u00edtica. Todo est\u00e1 bien para desacreditar a esta izquierda cr\u00edtica, incluidos los ataques <em>ad hominem<\/em> [2].<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es en realidad el neoextractivismo?<\/strong><\/p>\n<p>Para nuestros dos autores, el neoextractivismo es \u00abafirmar la soberan\u00eda nacional para desarrollar la industria y modernizar el aparato productivo, \u00fanica forma de liberar al pa\u00eds de su dependencia del extractivismo\u00bb. Si bien el principio es loable, nada en la realidad de los hechos permite verificar las virtudes anunciadas.<\/p>\n<p>En Venezuela, el pa\u00eds que m\u00e1s se benefici\u00f3 econ\u00f3micamente del extractivismo, incluso los economistas chavistas (por ejemplo, Jorge Giordani, ministro de Planificaci\u00f3n, hasta su expulsi\u00f3n por Maduro en 2014) explicaron que, como en cualquier econom\u00eda capitalista, incluso parcialmente estatal, la renta extractiva favorece la corrupci\u00f3n y participa s\u00f3lo marginalmente en la industrializaci\u00f3n del pa\u00eds.\u00a0El caso de Venezuela es emblem\u00e1tico en este aspecto. Las instalaciones petroleras se encuentran en tal estado de deterioro, a pesar del aumento de los precios del petr\u00f3leo entre 1998 y 2014 (\u00a1por lo tanto, de la renta!), que la producci\u00f3n debe realizarse a un ritmo lento donde varias instalaciones tuvieron que cerrarse [3]. Lo mismo ocurre con las infraestructuras el\u00e9ctricas, como lo demuestran los repetidos apagones gigantescos, denunciados por los sindicatos del sector el\u00e9ctrico, que hab\u00edan alertado al gobierno desde el 2009 realizando propuestas para remediar las fallas del sistema. La inversi\u00f3n productiva, cuyos beneficios enarbolan Mariette y Poupeau, est\u00e1 a tal nivel que la mayor\u00eda de los productos manufacturados deben ser importados, y los empresarios prefieren especular con los tipos de cambio monetarios y la venta de materias primas en lugar de invertir.\u00a0En Ecuador, el gobierno de Correa ha desarrollado infraestructura, especialmente la red de carreteras, tranv\u00edas, metro y represas hidroel\u00e9ctricas. La inversi\u00f3n productiva fue muy din\u00e1mica en los sectores de la pesca, el turismo y la agricultura de exportaci\u00f3n. Pero la principal consecuencia fue una mayor concentraci\u00f3n del sector privado en unas pocas empresas. Y en poco tiempo, las grandes empresas que contribuyeron al PIB con un 57,74% en 2011 vieron esta cifra subir al 71,36% en 2014 [4]. De hecho, si bien el crecimiento fue fuerte en Ecuador entre 2006 y 2014, sigui\u00f3 siendo impulsado por la explotaci\u00f3n del subsuelo. Tanto es as\u00ed que a partir de la crisis del petr\u00f3leo de 2014 y la ca\u00edda del precio del crudo, la econom\u00eda ecuatoriana entrar\u00e1 en crisis, como todas las dem\u00e1s econom\u00edas latinoamericanas, sean sus gobiernos progresistas o no. \u00bfPor qu\u00e9 tan poca diferencia con otros pa\u00edses? Porque la econom\u00eda rentista ha favorecido sectores orientados a la exportaci\u00f3n (pesca y agricultura en particular) haciendo que la econom\u00eda ecuatoriana sea extremadamente vulnerable, golpeada por din\u00e1micas especulativas sobre los precios de las materias primas y productos agr\u00edcolas.\u00a0El extractivismo \u00abprogresitsta\u00bb reducir\u00eda las desigualdades, nos dicen MM y FP. Sin embargo, el INEC (Instituto Nacional de Estad\u00edsticas y Censos \u2013 Ecuador) llega a conclusiones completamente diferentes. En 15 a\u00f1os, la renta media disponible se ha multiplicado por 6 para los \u00abcapitalistas de las ramas productivas\u00bb (\u00a1y por tanto extractivistas!), y solo por 3 para los \u00abtrabajadores de las empresas extractivistas\u00bb. Si bien, la pobreza disminuye y los sectores p\u00fablicos mejoran, la mayor parte de las desigualdades persisten. En Bolivia, la explotaci\u00f3n de materias primas no fue utilizado para el desarrollo econ\u00f3mico orientado al mercado interno. Por el contrario, la participaci\u00f3n de la producci\u00f3n agr\u00edcola destinada al consumo interno se derrumb\u00f3 a favor de la agroindustria [5]. En cuanto a la industria, la mayor parte de los productos manufacturados es importado. En el caso de Bolivia, tambi\u00e9n vale la pena volver a los ingresos de la miner\u00eda. El estado solo recupera el 10% a trav\u00e9s de un proceso muy simple: el procesamiento de mineral en bruto es patrimonio del sector privado. Sin embargo, es en la transformaci\u00f3n de materias primas donde se produce la mayor parte del valor a\u00f1adido. Entonces, en estos tres pa\u00edses, \u00bfqu\u00e9 vemos? La ca\u00edda de los precios no fue amortiguada por la industrializaci\u00f3n de estos pa\u00edses. Por el contrario, para mantener su capacidad de importar productos manufacturados, pero tambi\u00e9n productos alimenticios (especialmente en Venezuela), ante la ausencia de producci\u00f3n local, es necesario acelerar la explotaci\u00f3n de recursos. Y desde 2014, hemos visto la proliferaci\u00f3n de proyectos de tipo extractivista. Pero a medida que los precios bajan y la renta debe recuperarse, las empresas operadoras son a\u00fan menos cuidadosas con las condiciones de explotaci\u00f3n de los recursos. En Venezuela, la cuenca del Orinoco est\u00e1 totalmente contaminada; en Ecuador, la extracci\u00f3n de oro multiplica la contaminaci\u00f3n por cianuro mientras que las \u00e1reas otorgadas a los hidrocarburos explotan. Para mantener el ritmo, tambi\u00e9n se incumplen las leyes. En Ecuador y Bolivia, bas\u00e1ndose en \u00ablos mejores intereses de la naci\u00f3n\u00bb, los gobiernos \u00abprogresistas\u00bb restringen los controles previos a la explotaci\u00f3n, incluidos los estudios de impacto. En Venezuela, va m\u00e1s all\u00e1 al militarizar las \u00abzonas econ\u00f3micas especiales\u00bb donde se deroga tanto la legislaci\u00f3n laboral como la relacionada a los derechos de los pueblos ind\u00edgenas. Finalmente, los pa\u00edses neoliberales no se equivocaron. Por ejemplo, Francia ha firmado acuerdos de protecci\u00f3n de inversiones con Ecuador, denunciado en 2018, Bolivia, denunciado en 2013 [6], pero tambi\u00e9n con Venezuela desde el 15 de abril de 2004, acuerdo a\u00fan vigente. Estos acuerdos permiten tanto la repatriaci\u00f3n masiva y r\u00e1pida de beneficios como el acceso a los servicios en condiciones muchas veces m\u00e1s ventajosas que las de los locales. Pragm\u00e1tica, Francia destila ret\u00f3rica anti-Morales, anti-Correa y anti-Maduro, pero se asegura de que el negocio contin\u00fae. \u00bfEste es acaso el \u00abextractivismo progresivo\u00bb que aplauden Mariette y Poupeau?<\/p>\n<p><strong>\u00bfSe puede criticar el extractivismo?<\/strong><\/p>\n<p>Al contrario de lo que sugieren estos dos autores, oponerse al extractivismo no significa volver a la \u00e9poca de la vela. Pero significa implicar a la poblaci\u00f3n en las decisiones econ\u00f3micas, incluso para la explotaci\u00f3n del subsuelo. Esto s\u00f3lo puede lograrse rompiendo con la centralizaci\u00f3n estatal, que favorece los arreglos y la corrupci\u00f3n, y organizando el control de la producci\u00f3n, el respeto de las normas medioambientales y sociales y los derechos de las personas que viven sobre el codiciado subsuelo.<\/p>\n<p>En realidad, se trata de que la renta no sea monopolizada por un peque\u00f1o grupo de especuladores, sino que se utilice en un proyecto de planificaci\u00f3n democr\u00e1tica. Esto es lo contrario del Estado que, controlando todo, se vuelve incontrolable.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, Marielle y Poupeau est\u00e1n fascinados por el extractivismo, desde el momento en que \u00e9ste se califica de \u00abprogresista\u00bb. Sin embargo, este modelo extractivista se parece mucho al que estaba en boga a finales del siglo XIX y en el XX. La principal diferencia es el importe de las compensaciones concedidas a los gobiernos locales, que es mayor que antes. Pero la esencia sigue siendo la misma: contaminaci\u00f3n, habitantes evacuados, enriquecimiento de las empresas extranjeras, degradaci\u00f3n duradera del ecosistema y p\u00e9simas condiciones laborales para los trabajadores contratados en la obra.<\/p>\n<p>Sin embargo, a diferencia del per\u00edodo actual, este per\u00edodo extractivista del siglo XX sirvi\u00f3 para aplicar el modelo de \u00abindustrializaci\u00f3n por sustituci\u00f3n de importaciones\u00bb de la CEPAL, que permiti\u00f3 el crecimiento econ\u00f3mico de Am\u00e9rica Latina hasta principios de los a\u00f1os 70. Este modelo de desarrollo se basaba en la utilizaci\u00f3n de materias primas agr\u00edcolas y minerales para industrializar el pa\u00eds. Cualesquiera que sean las limitaciones de este modelo, se produjo un auge en la creaci\u00f3n de empresas productoras de bienes manufacturados con las limitaciones inherentes a toda sociedad capitalista. Esto fue posible debido a que la integraci\u00f3n con el mercado mundial era m\u00e1s floja y porque hab\u00eda un margen de maniobra para los gobiernos latinoamericanos.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, en la econom\u00eda neoliberal actual, donde la liberalizaci\u00f3n del comercio es total, y donde los pa\u00edses del Sur dependen de las decisiones de las multinacionales y de los gobiernos del Norte, la creencia de que las rentas generar\u00e1n autom\u00e1ticamente la industrializaci\u00f3n es una ilusi\u00f3n. No es la integraci\u00f3n cada vez mayor en el mercado mundial, mediante el auge de la producci\u00f3n de materias primas y su exportaci\u00f3n, lo que salvar\u00e1 a los pueblos, sino la organizaci\u00f3n aut\u00f3noma de la producci\u00f3n. Ya no es posible plantear la cuesti\u00f3n de un desarrollo alternativo sin romper \u2013o al menos empezar a romper\u2013 con el capitalismo. Pero esta no es la elecci\u00f3n que se ha hecho. Como resultado, los primeros compromisos, incluidos los constitucionales, han sido cuestionados y luego barridos por la propia l\u00f3gica del extractivismo.<\/p>\n<p>Al defender las pol\u00edticas de Estado aplicadas tanto por Morales como por Correa, Mariette y Poupeau olvidan que, si bien estos l\u00edderes est\u00e1n aplicando una pol\u00edtica que puede ser significativamente diferente a la de sus predecesores, la confianza total en el Estado y la creencia en su neutralidad, dos de las fuerzas motrices de las pol\u00edticas nacional-populistas, est\u00e1n en flagrante contradicci\u00f3n con toda el discurso de \u00abparticipaci\u00f3n ciudadana\u00bb, \u00abdemocracia participativa\u00bb y similares desarrollada por Correa, Morales y Ch\u00e1vez por igual.<\/p>\n<p>Curiosamente, tambi\u00e9n est\u00e1 en contradicci\u00f3n con lo que el propio Franck Poupeau escribe en otro lugar, quien, partiendo de un an\u00e1lisis orientado a refundar la izquierda, supo recordar con buen criterio que no se trata de abogar por el retorno al Estado, al que explica que ejerce funciones de dominaci\u00f3n imprescindibles para la supervivencia del capitalismo[7]. Funciones que han desaparecido repentinamente bajo los l\u00edderes \u00abprogresistas\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es necesario mirar la forma en que nuestros dos autores critican a los intelectuales que luchan contra el extractivismo. De hecho, establecen una compatibilidad entre ellos y el pensamiento conservador, para quien todas las \u00abintervenciones humanas para cambiar su orden natural conducen a lo peor\u00bb. A\u00f1aden que \u00abla cr\u00edtica al neoextractivismo es sorprendente por su parad\u00f3jica compatibilidad con la ideolog\u00eda neoliberal\u00bb. Es una forma de olvidar que la miner\u00eda que supuestamente alimenta la riqueza del pa\u00eds es llevada a cabo por todas las multinacionales y todos los gobiernos de derecha, la expresi\u00f3n misma de la ideolog\u00eda y la pr\u00e1ctica neoliberal. Se podr\u00eda deducir lo contrario: los que defienden el neoextractivismo son aliados de los neoliberales.<\/p>\n<p>Mariette y Poupeau olvidan que todos los pa\u00edses \u00abprogresistas\u00bb est\u00e1n vinculados al mercado mundial y que la creencia en un desarrollo aut\u00f3nomo, basado en una mayor integraci\u00f3n en este mercado mundial (impulsado por las multinacionales y las bolsas), es una ilusi\u00f3n. De hecho, todos estos pa\u00edses se han partido los dientes creyendo que est\u00e1n sorteando el capitalismo y lanz\u00e1ndose a la boca del lobo extractivista.<\/p>\n<p>\u00a1As\u00ed que, s\u00ed, podemos y debemos criticar las posiciones desarrolladas por Maristela Svampa, Eduardo Gudynas o Alberto Acosta! Pero es necesario hacerlo sobre la base de lo que realmente dicen. Maristela Svampa, que parece ser el principal objetivo de sus cr\u00edticas, insiste en la necesidad de reflexionar sobre la propia noci\u00f3n de desarrollo. Seg\u00fan ella, el desarrollo debe ser capaz de articular el leg\u00edtimo deseo de las poblaciones de vivir mejor con la necesaria preservaci\u00f3n de la naturaleza, condici\u00f3n indispensable para proteger el planeta de una crisis clim\u00e1tica, social y humana. Esta cuesti\u00f3n, compartida hoy por varios investigadores, merece una respuesta mejor que lanzar insinuaciones malintencionadas como: \u00abdesde los cines de Quito hasta los del Boulevard Saint-Michel de Par\u00eds (\u2026) la cr\u00edtica al extractivismo opera como un catalizador de la fama y la legitimidad en un entorno acad\u00e9mico consciente de las exigencias del marketing individual\u00bb.<\/p>\n<p>Los primeros en criticar el extractivismo fueron los propios l\u00edderes de los pa\u00edses progresistas, cuando cantaron las alabanzas a la Pachamama o al Buen vivir, anunciando un retorno a los valores supuestamente mantenidos por los pueblos ind\u00edgenas. Pero no tard\u00f3 m\u00e1s de tres o cuatro a\u00f1os en dar un giro de 180\u00ba. El tiempo necesario para evitar una ruptura con los sectores populares que hab\u00edan cre\u00eddo en sus promesas.<\/p>\n<p>Sin embargo, se podr\u00eda haber debatido la relaci\u00f3n entre el respeto de las normas medioambientales y sociales, por un lado, y la modernizaci\u00f3n del pa\u00eds, por otro. \u00bfDeben satisfacerse las necesidades exclusivamente mediante el desarrollo de las exportaciones de materias primas, minerales, silvicultura y agricultura? \u00bfQu\u00e9 tipo de desarrollo debe aplicarse? Este debate deber\u00eda haberse organizado democr\u00e1ticamente para que las decisiones tomadas fueran el resultado de la voluntad popular.<\/p>\n<p>Sin embargo, esta no es la direcci\u00f3n que se ha elegido. La aceleraci\u00f3n de las pol\u00edticas extractivistas ha sido impulsada por la presi\u00f3n de la ca\u00edda de los precios de las materias primas, como una carrera loca para recuperar las divisas perdidas. Pero en tiempos de crisis, la consecuencia inmediata es que se reducen los costes de explotaci\u00f3n y se cuestionan las normas medioambientales y sociales. La segunda consecuencia es la multiplicaci\u00f3n de proyectos que supuestamente compensan la p\u00e9rdida de ingresos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe qu\u00e9 izquierda hablan ellos?<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de su oda a Rafael Correa, reconozcamos el m\u00e9rito que le corresponde: Correa nunca se consider\u00f3 a s\u00ed mismo de izquierdas hasta su conflicto abierto con Moreno y su expulsi\u00f3n del partido Alianza Pa\u00eds. Este partido, que fund\u00f3 en 2006, es una coalici\u00f3n multiclasista cuya ambici\u00f3n era la modernizaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la pol\u00edtica social de Correa se limit\u00f3 a una mejor redistribuci\u00f3n de la riqueza, sobre todo en el marco de la lucha contra la pobreza, cuyos planes de reducci\u00f3n s\u00f3lo consistieron en la actualizaci\u00f3n de los puestos en marcha por el partido de derecha en el poder antes de la victoria de Correa[8]. En cuanto a la pol\u00edtica hacia los trabajadores, est\u00e1 plagada de derechos suprimidos (precarizaci\u00f3n del trabajo, restricci\u00f3n del derecho de huelga y de asociaci\u00f3n), criminalizaci\u00f3n de las acciones sociales y sindicales (especialmente con su integraci\u00f3n en la legislaci\u00f3n antiterrorista), etc\u2026<\/p>\n<p>Fran\u00e7ois Houtart, famoso altermundista y tambi\u00e9n cercano a Rafael Correa, hab\u00eda alertado personalmente al presidente sobre el deterioro de las condiciones laborales de los trabajadores agr\u00edcolas como consecuencia del desarrollo de los cultivos de exportaci\u00f3n (especialmente el br\u00f3coli y las plantaciones de flores). Esto fue en vano. Al igual que con los derechos de la mujer, donde Correa siempre se ha opuesto a cualquier modificaci\u00f3n de las leyes conservadoras vigentes en materia de aborto.<\/p>\n<p>Por supuesto que ha habido algunos avances sociales innegables, sobre todo con la reducci\u00f3n de los \u00edndices de pobreza, la mejora de la escolarizaci\u00f3n, etc. Pero tambi\u00e9n es el caso de Per\u00fa, pa\u00eds vecino gobernado por la derecha.<\/p>\n<p>Las pol\u00edticas de Correa fueron tan \u00abpopulares\u00bb que las movilizaciones contra \u00e9l se multiplicaron durante su segundo mandato, con huelgas generales y un fuerte aumento de las cr\u00edticas de los pueblos ind\u00edgenas. Estas pol\u00edticas estuvieron tan marcadas por el autoritarismo y la represi\u00f3n de los movimientos sociales que personalidades de los movimientos que hab\u00edan apoyado a Correa acabaron en la oposici\u00f3n. De hecho, el rechazo fue tal que, para ser elegido, Lenin Moreno, el candidato de Alianza Pa\u00eds avalado por Correa, se vio obligado a desvincularse de su mentor y a comprometerse a revertir las leyes represivas.<\/p>\n<p>En cuanto al movimiento ind\u00edgena, fuertemente reprimido, se dividi\u00f3 entre un ala dispuesta a apoyar a la derecha (\u00abno puede ser peor\u00bb) y otra que, m\u00e1s cautelosa y sin querer alimentar una divisi\u00f3n definitiva dentro del movimiento ind\u00edgena, no dio ninguna instrucci\u00f3n de voto para la segunda vuelta. Esta ruptura pol\u00edtica del movimiento social s\u00f3lo puede estar relacionada con la desorientaci\u00f3n y la decepci\u00f3n causadas por las pol\u00edticas de Correa.\u00a0 Esto explica la actitud de Yaku P\u00e9rez en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2021, donde no dio ninguna instrucci\u00f3n de voto[9]. Esto tambi\u00e9n explica por qu\u00e9, a pesar de la impopularidad de Lenin Moreno, no fue el candidato heredero de Correa quien result\u00f3 elegido en la segunda vuelta, ya que los dolorosos recuerdos de su \u00faltimo mandato segu\u00edan presentes.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, Mariette y Poupeau se equivocan (en el mejor de los casos) al afirmar que \u00abRafael Correa hab\u00eda rechazado cualquier injerencia del FMI durante su mandato\u00bb. Tras el terremoto de 2016, la prensa ecuatoriana revel\u00f3 el 25 de abril de 2016 un proyecto de acuerdo secreto entre el gobierno de Correa y el FMI.\u00a0 Esto fue r\u00e1pidamente confirmado por el Ministro de Finanzas Fausto Herrera, mientras que una lista de empresas a ser privatizadas fue publicada el 3 de mayo de 2016[10].<\/p>\n<p>En cuanto a su defensa de Evo Morales, es totalmente deshonesta, sobre todo cuando explican que \u00abEsa \u00abizquierda\u00bb se ha negado a hablar de golpe de Estado al referirse al derrocamiento del se\u00f1or Morales en octubre de 2019\u00bb. Y de inmediato citan, como prueba, el art\u00edculo de Maristela Svampa, titulado \u00abBolivia y sus derivas argentinas\u00bb del 30 de noviembre de 2019, esperando que los lectores de <em>Le Monde Diplomatique<\/em> no lo lean, conform\u00e1ndose con su sola citaci\u00f3n en una nota. Sin embargo, este art\u00edculo comienza con \u00abEl dram\u00e1tico devenir del proceso boliviano, <u>el golpe de Estado<\/u> (el subrayado es m\u00edo), las lecturas acerca del gobierno de Evo Morales, son hoy objeto de intensos debates\u00bb[11]. Estas referencias err\u00f3neas les permiten ignorar una realidad algo m\u00e1s compleja. Por ejemplo, que la COB, la Central Obrera Boliviana, pidi\u00f3 la dimisi\u00f3n de Morales por considerar que hubo fraude. \u00bfO por qu\u00e9 las manifestaciones que ped\u00edan la salida de Morales fueron masivas, mientras que las que iban contra el gobierno de A\u00f1ez tardaron varios d\u00edas en comenzar? Tambi\u00e9n hubiera sido necesario cuestionar las razones de esta aversi\u00f3n popular a Morales.<\/p>\n<p>Pero ese no es el objetivo de este art\u00edculo de <em>Le Monde Diplomatique<\/em>, cuya \u00fanica intenci\u00f3n parece ser la de la lealtad inquebrantable a los l\u00edderes que se cubren con la bandera del progresismo.<\/p>\n<p>Hubo intelectuales de izquierda, pero tambi\u00e9n movimientos sociales, que inicialmente se negaron a calificar el derrocamiento de Morales como un golpe de Estado. Se basaron en varios elementos. En primer lugar, las instituciones (Asamblea Nacional y Senado) siguieron en pie, dirigidas por el MAS. En segundo lugar, muchos en el propio lado de Morales quer\u00edan que se fuera, creyendo que seguramente hab\u00eda habido fraude. Argumentaron que Morales hab\u00eda violado la Constituci\u00f3n boliviana y hab\u00eda conseguido que la cambiaran para poder presentarse, y que su deseo de mantenerse en el poder a toda costa hac\u00eda posible un eventual fraude. En tercer lugar, el hecho de que el gobierno de A\u00f1ez era interino, prepar\u00e1ndose para una nueva consulta.<\/p>\n<p>Es este contexto global el que explica este error de diagn\u00f3stico, un diagn\u00f3stico invalidado por las masacres de Sacaba y Senkata del 15 y 19 de noviembre de 2019 perpetradas por los militares en una situaci\u00f3n marcada por la caza de militantes y dirigentes del MAS y de las organizaciones sociales.<\/p>\n<p>Sin embargo, olvidar este contexto global para fustigar a una izquierda que defiende la dictadura es totalmente indignante.<\/p>\n<p>El retorno del \u201ccampismo\u201d no se como se dice en castellano pero es el esp\u00edritu de cuerpo de los de izquierda que ven todo binario si no aceptas todo lo que hacen los presidentes progresistas no eres de izquierda.<\/p>\n<p>No es casualidad que el art\u00edculo de Mariette y Poupeau comience con un conocido estribillo, interpretada sobre todo por los medios de comunicaci\u00f3n de derechas, que pretende explicar que la cr\u00edtica al extractivismo la llevan a cabo \u00abdecenas de otros cineastas, periodistas, artistas y acad\u00e9micos\u00bb, acompa\u00f1ada de incesantes alusiones sobre el hecho de que deber\u00edan \u00absalir de los salones de la academia\u00bb.<\/p>\n<p>Tras este cl\u00e1sico discurso populista, destinado a enfrentar a las \u00e9lites con el pueblo, nos encontramos con un reportaje de campo en el que unas entrevistas realizadas en la calle por los dos autores recogen las palabras de una mujer de 15 a\u00f1os, un hombre de 40 y otro de 80, todos ellos satisfechos con los beneficios de la miner\u00eda para sus comunidades: acceso al agua, nuevas carreteras, etc., a diferencia de los intelectuales encerrados en sus universidades.<\/p>\n<p>No hay ning\u00fan cuestionamiento sobre el hecho de que las empresas mineras de todo el mundo est\u00e9n comprando la paz social con la construcci\u00f3n de infraestructuras, teniendo la ventaja de satisfacer r\u00e1pidamente las demandas sociales que el Estado, incluso los progresistas, nunca han podido implementar. El problema se reduce, pues, a saber \u00abpor qu\u00e9 los dominados pueden aceptar, o incluso contribuir, de forma m\u00e1s o menos activa, a los modos de dominaci\u00f3n que, sin embargo, padecen\u00bb[12]. 12] Una pregunta que nunca se ha hecho, ni siquiera se la plantea en este art\u00edculo.<\/p>\n<p>M\u00e1s grave, esta vieja resurrecci\u00f3n del &#8216;campismo&#8217;, donde se explica que la lucha contra el extractivismo \u00abprogresista\u00bb \u00abdeleita a la derecha\u00bb, que se envuelve en un discurso ecologista para criticar mejor a sus adversarios. Esto es motivo de sospecha para nuestros dos autores. Si hay una pol\u00edtica que comparten los gobiernos de derecha y los progresistas es el extractivismo.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses \u00abprogresistas\u00bb, la derecha se apoya en las desviaciones, los errores y las opciones pol\u00edticas de los gobiernos para apoderarse de las demandas populares, a menudo leg\u00edtimas, y volverlas contra el gobierno. Frente a esto hay dos actitudes al respecto. La actitud de Mariette y Poupeau que consiste en decir que si la derecha est\u00e1 a favor, no es cierto, as\u00ed es que hay que decir lo contrario. La otra actitud, verdaderamente de izquierdas, basada en las reivindicaciones populares, consiste en dar contenido a esas reivindicaciones, moviliz\u00e1ndose para defenderlas, practicando una democracia lo m\u00e1s amplia posible, cosa que la derecha nunca lo har\u00e1.<\/p>\n<p>Por tanto, no se trata de reducir su an\u00e1lisis a los discursos pol\u00edticos de los distintos partidos, que se contradicen en gran medida con sus pr\u00e1cticas reales, sino de cuestionar las pol\u00edticas realmente aplicadas y los resultados obtenidos. No es la opci\u00f3n de Mariette y Poupeau, que prefieren limitarse al cl\u00e1sico enfoque &#8216;campista&#8217;: todo lo que parece oponerse a la derecha merece la etiqueta de progresista.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] 31 diciembre 2016 en el sitio de Telesur, Las 10 victorias del presidente Maduro en 2016.<\/p>\n<p>[2] Por ejemplo, para descalificar a Gudynas, un largo p\u00e1rrafo dice: \u00abPorque \u00bfqui\u00e9n conoc\u00eda la obra de Gudynas antes de que se especializara en la denuncia del extractivismo? Una b\u00fasqueda en el sitio de Google Acad\u00e9mico (\u2026) muestra menos de 110 citas por a\u00f1o antes de 2010. Entonces la curva sube de repente. Desde 2016, la cifra nunca ha bajado de 1.400: poco se lee ahora sobre acusaciones y juicios de l\u00edderes progresistas latinoamericanos que no mencionen su nombre.\u00bb \u00bfEntonces?<\/p>\n<p>[3] Contrariamente a lo que dicen los aficionados de Maduro, esta crisis del aparato productivo no data de la ca\u00edda de los precios del petr\u00f3leo. El 27 de agosto de 2012, la mayor refiner\u00eda del pa\u00eds, Amuay, explot\u00f3 y mat\u00f3 a casi cincuenta personas. Los sindicatos de la empresa llevaban a\u00f1os quej\u00e1ndose del estado vetusto de las instalaciones y de la falta de mantenimiento. Fueron excluidos ilegalmente de la investigaci\u00f3n, que se encomend\u00f3 a los militares en completo secreto.<\/p>\n<p>[4] Basado en datos del BCE (Banco Central de Ecuador) y de la Superintendencia de Compa\u00f1\u00edas.<\/p>\n<p>[5] Hay que recordar que la liberalizaci\u00f3n de la producci\u00f3n agr\u00edcola en beneficio del agronegocio, mediante la apertura de territorios protegidos para la explotaci\u00f3n agr\u00edcola, es la principal fuente de los enormes incendios que han asolado el oriente boliviano.<\/p>\n<p>[6] Estos acuerdos siguen siendo v\u00e1lidos durante 20 a\u00f1os para Bolivia para las inversiones realizadas antes de la fecha de la denuncia y 15 a\u00f1os para Ecuador.<\/p>\n<p>[7] Ver su libro <em>Les m\u00e9saventures de la critique<\/em>, 2012<\/p>\n<p>[8] El Bono Solidario, creado en 1998, fue sustituido en 2003 por el Bono de Desarollo Humano (BDH), que sigue vigente, siguiendo las directrices del Banco Mundial sobre la aplicaci\u00f3n de las TMC \u2013 Transferencias Monetarias Condicionadas. Hay que recordar que el Banco Mundial desarroll\u00f3 estas CMT en todos los pa\u00edses (excepto en Cuba y Venezuela, que se negaron) para desarrollar el mercado interno e integrar a las poblaciones que estaban excluidas de \u00e9l. Esto ha contribuido en gran medida a la dislocaci\u00f3n de las relaciones sociales de la comunidad.<\/p>\n<p>[9] Recordemos que su socio fue expulsado de Ecuador por Correa por haber criticado la pol\u00edtica extractivista del poder.<\/p>\n<p>[10] Como dijo Correa en un comunicado del 3 de mayo de 2016 para justificar las privatizaciones, \u00abdebemos convertir esta riqueza en efectivo\u00bb.<\/p>\n<p>[11] Traducido al fr\u00e1nces en las notas de este articulo original.<\/p>\n<p>[12] Pregunta de Franck Poupeau en <em>Les m\u00e9saventures de la critique<\/em>.<\/p>\n<p>Fuente: <em>Ecuador Today<\/em> (<a href=\"https:\/\/ecuadortoday.media\/2021\/08\/14\/existe-el-extractivismo-progresista\/\">https:\/\/ecuadortoday.media\/2021\/08\/14\/existe-el-extractivismo-progresista\/<\/a>). Traducci\u00f3n al espa\u00f1ol del original en franc\u00e9s publicado en <em>Contretemps<\/em> (<a href=\"https:\/\/www.contretemps.eu\/extractivisme-amerique-latine\/\">https:\/\/www.contretemps.eu\/extractivisme-amerique-latine\/<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su edici\u00f3n de julio de 2021, Le Monde Diplomatique public\u00f3 un art\u00edculo de Ma\u00eblle Mariette y Franck Poupeau titulado<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10370,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32,1563,29],"tags":[1747,1748],"class_list":["post-10369","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-america-latina","category-crisis-ecosocial","category-internacional","tag-ecuador","tag-extractivismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10369","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10369"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10369\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10370"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10369"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10369"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10369"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}