{"id":10452,"date":"2021-10-01T05:00:13","date_gmt":"2021-10-01T04:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10452"},"modified":"2021-10-01T00:43:50","modified_gmt":"2021-09-30T23:43:50","slug":"por-un-esperancismo-sin-euforia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10452","title":{"rendered":"Por un esperancismo sin euforia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Salvador L\u00f3pez Arnal<\/strong><\/p>\n<p>Rese\u00f1a de <em>Cambiemos de v\u00eda. Lecciones de la pandemia<\/em> (de Edgar Morin -con la colaboraci\u00f3n de Sabah Abouessalam, Barcelona: Paid\u00f3s, 2020, traducci\u00f3n de N\u00faria Petit, 107 P\u00e1ginas).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/cambiemos-de-via.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-10453\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/cambiemos-de-via.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"334\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/cambiemos-de-via.jpg 229w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/cambiemos-de-via-202x300.jpg 202w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a>Los viejos fil\u00f3sofos, los fil\u00f3sofos que nos han acompa\u00f1ado y ense\u00f1ado durante d\u00e9cadas y d\u00e9cadas, siguen en plena forma. <em>Cambiemos de v\u00eda. Lecciones de la pandemia<\/em> es un ejemplo. La prueba del algod\u00f3n. En la p\u00e1gina 83 escribe su autor: \u00abNaturalmente, la pol\u00edtica no puede crear la felicidad individual. Hay que dejar de creer que el objetivo de la pol\u00edtica es la felicidad. La pol\u00edtica puede y debe eliminar las causas p\u00fablicas de desdicha (guerra, hambre, persecuciones). No puede crear la felicidad, pero puede favorecer y facilitar la posibilidad de que cada uno viva po\u00e9ticamente, es decir, en la autorrealizaci\u00f3n plena y la comuni\u00f3n\u00bb. [A\u00f1adido en nota] \u00abEl estado prosaico y el estado po\u00e9tico son nuestras dos polaridades, y son tan necesarias la una como la otra: si lo existiera la prosa, no existir\u00eda la poes\u00eda. La una nos pone en situaci\u00f3n utilitaria y funcional, y su finalidad es utilitaria y funcional. La otra puede ir ligada a finalidades amorosas, fraternales, pero tambi\u00e9n tiene su finalidad propia en s\u00ed misma. Vivir po\u00e9ticamente es vivir para vivir\u00bb. Si el pasaje no les conmueve, este libro no es su libro.<\/p>\n<p>Un apunte (innesario) sobre el autor. Edgar Morin (1921, el pr\u00f3ximo 8 de julio cumplir\u00e1 100 a\u00f1os) es un fil\u00f3sofo y soci\u00f3logo parisino creador de la teor\u00eda del pensamiento complejo (o sist\u00e9mico). Particip\u00f3 en su juventud en la resistencia la invasi\u00f3n alemana (se afili\u00f3 al Partido Frentista, \u00abque propugnaba la lucha en dos frentes \u2013contra el estalinismo y contra el hitlerismo\u2013 y se opon\u00eda a la guerra\u00bb) y ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en el Centro Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas de Francia (nuestro CSIC para entendernos, con muchos m\u00e1s medios eso s\u00ed). Galardonado con 38 doctorados honoris causa, Morin es autor de m\u00e1s de sesenta ensayos. Entre ellos, <em>El hombre y la muerte<\/em> (1951), <em>La comuna de Francia: La metamorfosis de Pl\u014ddement<\/em> (1967), <em>El m\u00e9todo<\/em> (\u00abafront\u00e9 el problema clave de los fundamentos de nuestra forma de conocimiento y la b\u00fasqueda de un pensamiento capaz de responder a los desaf\u00edos de la complejidad del mundo, especialmente humano. Una reflexi\u00f3n que llevar\u00eda a cabo durante los treinta a\u00f1os de gestaci\u00f3n de <em>El m\u00e9todo<\/em>\u00bb, 1977, probablemente su m\u00e1s importante obra filos\u00f3fica), <em>Ciencia con consciencia<\/em> (1984), <em>Introducci\u00f3n al pensamiento complejo<\/em> (1990), <em>La inteligencia de la complejidad<\/em> (1999), <em>Breve historia de la barbarie en Occidente<\/em> (2005), <em>\u00bfHacia d\u00f3nde va el mundo?<\/em> (2007), <em>La v\u00eda<\/em> (2011)&#8230;<\/p>\n<p>Componen <em>Cambiemos de v\u00eda<\/em> (pod\u00eda haberse titulado tambi\u00e9n <em>Cambiemos de vida<\/em>), el pre\u00e1mbulo (que debe leerse con inter\u00e9s y admiraci\u00f3n; abre as\u00ed: \u00abYo soy una v\u00edctima de la epidemia de la gripe espa\u00f1ola, y puede decirse que, a causa de ella, nac\u00ed muerto\u00bb), la Introducci\u00f3n y tres cap\u00edtulos. El 1\u00ba: Las quince lecciones del coronavirus (sobre nuestra existencia, sobre nuestra condici\u00f3n humana, sobre nuestra relaci\u00f3n con la muerte, sobre la ciencia y la medicina, sobre las carencias del pensamiento y la acci\u00f3n pol\u00edtica, sobre el despertar de nuestra civilizaci\u00f3n, sobre las descolonizaciones y la dependencia nacional\u2026), el 2\u00ba: Los desaf\u00edos del poscoronavirus (El desaf\u00edo existencial, el de la crisis pol\u00edtica, de la preservaci\u00f3n ecol\u00f3gica, el de una gran regresi\u00f3n,..) y el 3\u00ba: Cambiar de v\u00eda (Una pol\u00edtica de la naci\u00f3n, una pol\u00edtica de la civilizaci\u00f3n, una pol\u00edtica de la humanidad, una pol\u00edtica de la Tierra, por un humanismo regenerado).<\/p>\n<p>Sabah Abouessalam, colabora con Morin en el libro, es soci\u00f3loga urbanista y doctora en ordenamiento urbano.<\/p>\n<p>Apuntes sobre la Introducci\u00f3n y sobre cada uno de los cap\u00edtulos. Para abrir su apetito:<\/p>\n<p>1. De la Introducci\u00f3n: la primera revelaci\u00f3n innegable de esta crisis in\u00e9dita, se\u00f1ala Morin, \u00abes que todo lo que parec\u00eda separado es inseparable\u00bb. La crisis general gigantesca provocada por el SARS-CoV-2 debe ser vista tambi\u00e9n \u00abcomo el s\u00edntoma virulento de una crisis m\u00e1s profunda y general del gran paradigma de Occidente convertido en paradigma mundial: el paradigma de la modernidad, nacido en el siglo XVI europeo\u00bb (p. 20). El nuevo paradigma se est\u00e1 gestando necesariamente con dolor y caos, \u00absin que por ello podamos estar seguros de que sea capaz de emerger y de imponerse\u00bb. El futuro imprevisible est\u00e1 irrumpiendo poco a poco ante nuestros ojos. \u00d3jala, se\u00f1ala Morin, \u00abse traduzca en una regeneraci\u00f3n de la pol\u00edtica, una protecci\u00f3n del planeta y una humanizaci\u00f3n de la sociedad: es hora de cambiar de V\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>2. De las lecciones: \u00abNuestra fragilidad estaba olvidada, nuestra precariedad estaba oculta\u00bb, nos recuerda Morin. El mito occidental del hombre cuyo destino era convertirse en \u00abamo y se\u00f1or de la naturaleza\u00bb se derrumba ante un virus. Ese mito ya estaba gravemente tocado por la conciencia ecol\u00f3gica \u00abque supo demostrar desde hace d\u00e9cadas que cuanto m\u00e1s due\u00f1os somos de la biosfera, m\u00e1s dependemos de ella; cuanto m\u00e1s la degradamos, m\u00e1s degradamos nuestras vidas\u00bb. Sin embargo, se lamenta Morin, \u00abla convicci\u00f3n de que el progreso tecnoecon\u00f3mico constituye por s\u00ed solo el progreso humano y de que el libre comercio y el crecimiento econ\u00f3mico son las condiciones que determinan el bienestar social sigue dominando el mundo occidental e incluso suscita el delirio euf\u00f3rico del transhumanismo\u00bb (pp. 24-25).<\/p>\n<p>Para Morin, el verdadero humanismo est\u00e1 en crisis frente a las derivas y repliegues nacionalistas y la reaparici\u00f3n de racismos y xenofobias y la primac\u00eda del inter\u00e9s econ\u00f3mico sobre todos lo dem\u00e1s. Sin embargo, la conciencia de la comunidad del destino compartido de los humanos debe regenerarlo \u00aby dar un car\u00e1cter concreto a su universalismo hasta ahora abstracto: cada uno podr\u00e1 entonces experimentar su integraci\u00f3n en la aventura de la humanidad\u00bb (p. 45). Si esa conciencia se propaga por el mundo y se convierte en fuerza hist\u00f3rica, \u00abel humanismo podr\u00eda suscitar una aut\u00e9ntica pol\u00edtica de la humanidad\u00bb.<\/p>\n<p>3. De los desaf\u00edos: \u00abCorremos el riesgo de entrar en una era cicl\u00f3nica y que nos suceda lo mismo que en Sarajevo en 1914 o en D\u00e1nzig en 1939\u00bb. La bomba y la reivindicaci\u00f3n de un iluminado, comenta Morin, provocaron en aquellas ocasiones, por reacciones en cadena totalmente imprevistas, \u00abel estallido de dos guerras que fueron hecatombes mundiales\u00bb. No sabemos actualmente \u00absi la constituci\u00f3n de los procesos regresivos [morales, intelectuales, de la democracia, belicistas] provocar\u00e1 una barbarie planetaria, si favorecer\u00e1 la constituci\u00f3n de Estados neoautoritarios o si desencadenar\u00e1 resistencias y bajo qu\u00e9 formas\u00bb. Para Morin, todo este escenario conviene en irrisoria la afirmaci\u00f3n euf\u00f3rica de Steven Pinker \u00abseg\u00fan la cual hemos entrado en la era m\u00e1s pac\u00edfica y feliz de la historia humana\u00bb (p. 58). Nada de eso. Es vital cambiar de v\u00eda.<\/p>\n<p>4. Cambiar de v\u00eda: \u00abEl sentido de la palabra \u201cdesarrollo\u201d en Occidente se circunscribe en realidad a los terrenos t\u00e9cnicos y econ\u00f3micos\u00bb, comenta cr\u00edticamente Morin. Para un pa\u00eds occidental como Francia, el sentido puede ampliarse a la cultura, \u00abaunque tiende a identificarse con el crecimiento y con todo lo que es cuantificable, ignorando la incuantificable calidad de la vida\u00bb. El \u00abarropamiento\u00bb, por el contrario, hace referencia a la comunidad y a la solidaridad. \u00abAhora bien, si las iniciativas solidarias han florecido durante el confinamiento, es porque estaban latentes en las familias, en el vecindario, en los pueblos, en el trabajo y en la naci\u00f3n\u00bb. La conjugaci\u00f3n de desarrollo \u2013para Morin el \u00fanico crecimiento que debe continuar es el de la econom\u00eda de las necesidades esenciales\u2013 y arropamiento significa que \u00abel desarrollo de los bienes materiales solo tiene sentido si va acompa\u00f1ado de un modo de vida que conserve todo aquello que puede arropar un Yo dentro de un Nosotros: la convivencia, la comprensi\u00f3n del otro y la amistad\u00bb (p. 63).<\/p>\n<p>Algunas erratas sin importancia: 1. Morin sigue llamando gripe espa\u00f1ola a lo que no fue gripe espa\u00f1ola 2. \u00abAntes de la d\u00e9cada de 1980 y la irrupci\u00f3n del SIDA, la ciencia pensaba que hab\u00eda eliminado los virus y las bacterias\u00bb (p. 24). No fue el caso.<\/p>\n<p>\u00bfCr\u00edticas? En algunos momentos, pocos, muy pocos, Morin piensa sin tener en cuenta la urgencia y nuestros l\u00edmites. Dos ejemplos: \u00ablas intervenciones urbanas de humanizaci\u00f3n <em>para construir grandes aparcamientos<\/em> que permitan peatonalizar el centro de las ciudades\u00bb (p. 62); \u00abLa restauraci\u00f3n del transporte ferroviario con la reapertura de las l\u00edneas regionales y la sustituci\u00f3n del avi\u00f3n por el AVE en los desplazamientos de menos de 1.500 kil\u00f3metros\u00bb (p. 72).<\/p>\n<p>Las palabras finales de Morin, que hago m\u00edas tambi\u00e9n: \u00abS\u00e9 que en la aventura del cosmos, la humanidad es como nunca sujeto y objeto de la relaci\u00f3n inextricable entre lo que une (Eros), por una pare, y por otra, lo que opone (P\u00f3lemos), as\u00ed como lo que destruye (T\u00e1natos). La alternativa de Eros es a su vez incierta, pues puede volverse ciego, y requiere inteligencia, m\u00e1s inteligencia, como requiere amor, m\u00e1s amor. La aventura es m\u00e1s que nunca incierta, m\u00e1s que nunca aterradora, m\u00e1s que nunca exaltante. Nos vemos arrastrados a esa aventura y debemos comprometernos con la alternativa de Eros\u00bb. Que as\u00ed sea.<\/p>\n<p>Fuente: <em>El Viejo Topo<\/em>, septiembre de 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salvador L\u00f3pez Arnal Rese\u00f1a de Cambiemos de v\u00eda. 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