{"id":10536,"date":"2021-10-15T03:15:14","date_gmt":"2021-10-15T02:15:14","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10536"},"modified":"2021-10-15T03:15:14","modified_gmt":"2021-10-15T02:15:14","slug":"la-verdad-del-exilio-el-exilio-de-la-verdad-1992","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10536","title":{"rendered":"La verdad del exilio &#8211; El exilio de la verdad (1992)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Karel Kos\u00edk [*]<\/strong><\/p>\n<p>Considerar el exilio significa preguntarse si la experiencia de ser expulsado, de la persecuci\u00f3n, de encontrarse a la deriva, de partir a tierras extranjeras puede contribuir a una comprensi\u00f3n de lo que ocurre hoy en el mundo.<\/p>\n<p>Esta experiencia fue sufrida y reflexionada con la mayor profundidad por un distinguido exiliado bohemio del siglo XVII. Cuando contemplamos su pensamiento y consideramos el fen\u00f3meno del exilio en el siglo XX, llegamos a la conclusi\u00f3n de que \u00e9ste puede resumirse en tres tesis.<\/p>\n<p>Tesis uno: los millones de expulsados, refugiados, personas desplazadas y fugitivos en todo el mundo son el resultado del hecho de que la verdad misma ha sido expulsada al exilio. La verdad est\u00e1 exiliada, y como resultado la huida es un fen\u00f3meno com\u00fan de nuestra \u00e9poca.<\/p>\n<p>Tesis dos: la gente expulsa la verdad. Para que podamos decir qu\u00e9 es la verdad, ante todo debemos examinar por qu\u00e9 la gente abandona y rechaza la verdad, y da prioridad a la mentira.<\/p>\n<p>Tesis tres: si la verdad se mantiene en el exilio, el exilio permanecer\u00e1 la suerte de la mayor\u00eda de la humanidad, y amenazar\u00e1 a todo el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">1<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1618, se public\u00f3 un tratado titulado <em>La verdad exiliada<\/em> (ALETHEA EXUL), en el que encontramos la siguiente frase, m\u00e1s bien alarmante: \u00ab\u00bfC\u00f3mo no habr\u00eda de preocuparme, lamenta la Verdad, cuando flagelada con reproches y marcada por la injusticia, me veo forzada a deambular como un exiliado?\u00bb (<em>Exulare tandem jussa sum<\/em>.)<\/p>\n<p>La verdad vaga por el siglo como un exiliado sin hogar. \u00bfPor qu\u00e9 la gente expulsa la verdad y se suscribe a la mentira?<\/p>\n<p>Mi generaci\u00f3n ha recibido muchas veces el reproche: \u00bfno sab\u00edas lo que ocurr\u00eda, en la d\u00e9cada de 1950? \u00bfPor qu\u00e9 permaneciste en silencio? No es posible responder esta pregunta con palabras. Cada explicaci\u00f3n desdibuja su sentido. La \u00fanica respuesta adecuada y digna de aquellos que vivieron entonces y no alzaron su voz en protesta es: verg\u00fcenza. Verg\u00fcenza no significa sonrojarse o quedarse t\u00edmidamente en un rinc\u00f3n. La verg\u00fcenza genuina es el comienzo de una sacudida liberadora, en la que las personas abren sus ojos y comienzan a darse cuenta de lo que realmente sucede, de qu\u00e9 est\u00e1 teniendo lugar no s\u00f3lo a su alrededor, sino principalmente con ellas espec\u00edficamente. Guiados por la sacudida del reconocimiento, nacidos de la verg\u00fcenza, estamos justificados para repetir ahora esta vieja pregunta y preguntar a todo el mundo: \u00bfson conscientes las personas de lo que ocurre hoy en todo el mundo, o cierran los ojos y no reconocen la informaci\u00f3n que tienen a su disposici\u00f3n?<\/p>\n<p>El atributo m\u00e1s fundamental de nuestra \u00e9poca es el hecho de que la verdad es conducida al exilio, con su lugar ocupado por la mentira. La mentira es la normalidad de nuestra \u00e9poca. Para que reconozcamos qu\u00e9 es esta mentira dominante, debemos tomarla en serio y escuchar atentamente qu\u00e9 nos dice. Cuando los tanques ocupantes aplastaron el intento del pueblo checoslovaco de probar la libertad y la democracia por s\u00ed mismo, en 1968, comenz\u00f3 un proceso represivo que se llam\u00f3 a s\u00ed mismo \u00abnormalizaci\u00f3n\u00bb: la minor\u00eda fue expulsada del pa\u00eds y la mayor\u00eda fue devuelta a la caverna de donde hab\u00eda emergido brevemente. La normalizaci\u00f3n es un movimiento en el que la gente es expulsada y devuelta. La normalizaci\u00f3n exige por medio de la coerci\u00f3n y asegura que la morada en la cueva se vuelve la norma y la normalidad, mientras la fuga liberadora de la cueva a lo Abierto se condena como anormalidad est\u00fapida.<\/p>\n<p>El ejemplo de la normalizaci\u00f3n en Checoslovaquia despu\u00e9s de 1968 ilustra qu\u00e9 est\u00e1 sucediendo hoy en nuestro mundo. \u00bfQu\u00e9 norma se aplica a los pa\u00edses \u00abcivilizados\u00bb, es decir, a la regi\u00f3n del \u00abNorte\u00bb? Esta: el hombre moderno es ilimitado, el amo del mundo, no restringido por nada ni nadie, que se prepara para tomar tambi\u00e9n control del universo. Este amo y gobernante lo sujeta todo a s\u00ed mismo y puede permit\u00edrselo todo, pues posee grandiosos medios t\u00e9cnicos a su disposici\u00f3n. El hombre moderno considera el sentido natural de su vida que sus necesidades ilimitadas y siempre crecientes sean satisfechas como en una cinta transportadora. Vive en el concepto de que ha sido elegido por Dios para gobernar sobre todo en la tierra y en los cielos, para ejercer su derecho a la felicidad como un incremento sin fin de lujo y confort. Esta noci\u00f3n absurda ha encerrado a la humanidad en un c\u00edrculo vicioso, delirante: en el fren\u00e9tico tumulto por satisfacer sus siempre crecientes requerimientos e indulgencias, devasta la tierra y se destruye a s\u00ed misma. El hombre moderno, a pesar de la cada vez mayor producci\u00f3n de autom\u00f3viles, refrigeradores y otros dispositivos, produce un producto necesario \u2013la ausencia de alma.<\/p>\n<p>A la vuelta del siglo, \u00bfson conscientes las personas de este proceso de normalizaci\u00f3n global, en el que la ausencia de alma se vuelve la norma, una regla, una familiar, cotidiana, segunda naturaleza? Y si no son conscientes de ello, \u00bfes esto porque no est\u00e1n lo suficientemente informadas, o porque no pueden incorporar las se\u00f1ales transmitidas a diario y por todas partes?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">2<\/p>\n<p>En el siglo XIX, Dostoyevsky pronunci\u00f3 la frase: \u00absi Dios no existe, todo est\u00e1 permitido\u00bb. Con esto insinu\u00f3 que el crimen, el asesinato y la matanza se vuelven la orden del d\u00eda, normalidad, acontecimientos familiares, com\u00fan y corrientes que no sorprenden a nadie. Hoy, en el umbral de un nuevo siglo y milenio, comprendemos y al mismo tiempo no logramos comprender la seriedad de esta advertencia, y si deseamos ser justos a los acontecimientos actuales, debemos reformularla del siguiente modo: debido a que la verdad ha sido arrojada al exilio, excluida de las cosas comunes y corrientes, con la mentira establecida en su lugar, el hombre moderno puede permitirse todo lo que desea y a lo que pone encima sus ojos. En esta permisividad, que tumba todos los l\u00edmites, borra las fronteras entre el bien y el mal, la decencia y la sinverg\u00fcenza, lo elevado y lo banal, lo f\u00e9rtil y lo est\u00e9ril, la humanidad no s\u00f3lo acomoda la conducta universalmente homicida predicha por Dostoyevsky, sino que tambi\u00e9n siembra la semilla de su propia ca\u00edda, embarc\u00e1ndose en un camino suicida.<\/p>\n<p>Hace cien a\u00f1os, Masaryk examin\u00f3 el suicidio como un fen\u00f3meno de la \u00e9poca moderna, pero no sospech\u00f3 que la humanidad se precipitar\u00eda en masa hacia esta perdici\u00f3n. La ciencia de hoy no puede explicar por qu\u00e9 las ballenas, de vez en cuando, se sumergen en las profundidades y terminan en un suicidio masivo. Pero, \u00bfpuede la ciencia esclarecer por qu\u00e9 el mam\u00edfero terrestre conocido como hombre prepara su propio suicidio y trae la ruina sobre toda cosa viviente? La primera fase del suicidio colectivo es la extirpaci\u00f3n de aquello indicado por esa inocente y discreta palabra: s\u00ed. Para que un hombre cometa suicidio, debe ante todo destruir su s\u00ed, debe deponer su propio ser y reemplazarlo con algo extra\u00f1o, otro, hostil, que exteriormente se presenta a s\u00ed mismo como \u00abs\u00ed\u00bb, pero que en realidad niega el s\u00ed como centro de responsabilidad, pensamiento y discernimiento. Este falso s\u00ed ha sucumbido a la mentira, y funciona y act\u00faa como su herramienta. Debido a que el hombre ha perdido y condenado su \u00abs\u00ed\u00bb y se ha suscrito a la mentira, lo falso y maligno, ya no es capaz de distinguir entre el bien y el mal, lo permitido y lo prohibido, la verdad y la mentira, es incapaz de juzgar o percibir que esta estrategia general del Norte, el incremento continuo de la riqueza, significa una irresponsable devastaci\u00f3n del planeta llamado Tierra y una total devastaci\u00f3n de las criaturas llamadas humanidad.<\/p>\n<p>\u00bfSon las personas de nuestra \u00e9poca capaces de sentir verg\u00fcenza por aquello que est\u00e1n cometiendo colectivamente sobre el planeta entero? \u00bfEst\u00e1n \u2013como se\u00f1ores y amos\u2013 todav\u00eda empoderados con la habilidad de sentir verg\u00fcenza y permitir la sacudida de verg\u00fcenza que les abra los ojos, que los despierte hacia un reconocimiento responsable de lo que est\u00e1 sucediendo, y les devuelva su aptitud de discernimiento?<\/p>\n<p>La mentira no es meramente falsedad de afirmaci\u00f3n. La mentira se manifiesta como sinvergonzoner\u00eda, que se eleva al estatus de norma, ley y regla, como normalidad y naturaleza. Nuestra \u00e9poca no puede satisfacerse por m\u00e1s tiempo con did\u00e1cticas de la verdad de acuerdo a la f\u00f3rmula: \u00abel \u00e1rbol es verde\u00bb. La verdad y la mentira de nuestra \u00e9poca son m\u00e1s pr\u00f3ximas a la afirmaci\u00f3n: \u00abel \u00e1rbol que ayer todav\u00eda se volv\u00eda verde, ahora se vuelve amarillo y marchito\u00bb. La verdad y la mentira de nuestra \u00e9poca no pueden expresarse con la afirmaci\u00f3n banal: \u00abveo la casa\u00bb, sino en el chocante descubrimiento: \u00abante mis ojos la casa se derrumba, bajo el fuego de la artiller\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">3<\/p>\n<p>La mentira no es una piedra inm\u00f3vil en nuestro camino, sino una monstruosidad viviente y actuante, que se venga a s\u00ed misma, que a diario inventa subterfugios y amenaza con terribles consecuencias a aquellos que arrancan su m\u00e1scara y la de sus ayudantes, mostrando as\u00ed su faz verdadera y su fealdad. La mentira no se esconde (principalmente y por encima de todo) en una afirmaci\u00f3n falsa, sino que se encarna y reencarna en la realidad: la mentira es id\u00e9ntica a una realidad invertida. La mentira de nuestra \u00e9poca considera lo normal, natural y com\u00fan y corriente que cada d\u00eda millones de personas huyan, escapen del hambre, la guerra, la persecuci\u00f3n y el terror. Estas circunstancias no pueden ser vistas como perversas o anormales si la verdad no existe. El destino del hombre actual depende de la norma que determina qu\u00e9 es normal y anormal, qu\u00e9 es locura y qu\u00e9 es natural, qu\u00e9 es verdad o mentira. Un hombre debe decidir entre la verdad y la mentira: quien duda sucumbe a la mentira, pues la falta de discriminaci\u00f3n y el claroscuro de la indiferencia pertenecen al reino de la mentira.<\/p>\n<p>Ser expulsado del pa\u00eds propio, despojado de la patria propia, vagar por tierras extranjeras tiene un triple significado: no estar en el lugar propio, ser echado del lugar propio y arrojado en el lugar inh\u00f3spito de la persona que no pertenece. Segundo: no tener tiempo para las propias cosas, para las cuestiones m\u00e1s \u00edntimas, sino vivir como un fugitivo, empleado en tratar con cuestiones extra\u00f1as, perif\u00e9ricas, secundarias y triviales: ser un reh\u00e9n de un tiempo extra\u00f1o y no tener tiempo para las cosas propias. Y en tercer y \u00faltimo lugar: no disfrutar de libertad de movimiento de acuerdo con la propia voluntad y consideraci\u00f3n, sino ser acosado y perseguido por fuerzas externas, que eventualmente se muestran como fuerzas hostiles, que conducen al hombre a la ruina y la cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>Rodeados por el confort, sobrecargados con informaci\u00f3n y lujo, nosotros, la gente del Norte, somos fugitivos y exiliados de lo inaut\u00e9ntico, del falso movimiento, del falso tiempo, del falso espacio. Como cautivos de la mentira no tenemos el coraje de mirar a la realidad a la cara y reconocer que la causa fundamental de nuestra indefensa omnipotencia, de nuestra impotencia, esterilidad y falta de alma de la vida contempor\u00e1nea es el hecho de que hemos conducido la verdad al exilio.<\/p>\n<p>Las personas sacan la verdad de su hogar y no quieren ver qu\u00e9 sucede realmente. Pierden el coraje de ver y conocer, retroceden en la timidez y el miedo y prefieren permitir que su conciencia y su conocimiento sean arrulladas por todo tipo de ideolog\u00edas, es decir, de falsos conceptos.<\/p>\n<p>El exilio no es el privilegio de unos pocos. Somos todos exiliados y fugitivos de esta tierra voluntariamente forzados, y permaneceremos as\u00ed mientras permitamos que la verdad vague por la tierra como un fugitivo y exiliado. El exilio es la suerte com\u00fan a todos nosotros.<\/p>\n<p>\u00a1Exiliados del mundo, un\u00edos, y mediante nuestros esfuerzos comunes, liberemos la verdad del exilio! Solo al hacerlo podemos liberarnos.<\/p>\n<p>Diciembre de 1992<\/p>\n<p>[*] Texto aparecido originalmente como \u00abPravda exilu &#8211; exil pravdy\u00bb en <i>Stolet\u00ed Mark\u00e9ty Samsov\u00e9<\/i>. Praga, Orientace. P\u00e1gs. 172 a 176. La presente traducci\u00f3n provisional al castellano se ha realizado a partir de una versi\u00f3n en ingl\u00e9s del texto, que no ha podido todav\u00eda leerse en su idioma original, el checo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Karel Kos\u00edk [*] Considerar el exilio significa preguntarse si la experiencia de ser expulsado, de la persecuci\u00f3n, de encontrarse a<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10549,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-10536","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10536","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10536"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10536\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10549"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10536"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10536"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10536"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}