{"id":10611,"date":"2021-10-26T05:00:52","date_gmt":"2021-10-26T04:00:52","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10611"},"modified":"2021-10-25T19:03:29","modified_gmt":"2021-10-25T18:03:29","slug":"el-mundo-de-ayer-y-de-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10611","title":{"rendered":"El mundo de ayer y de hoy"},"content":{"rendered":"<p><strong>Rafael Poch de Feliu<\/strong><\/p>\n<p>Sobre la actualidad de Karl Polanyi (*)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"entry-content\">Karl Polanyi (1886 \u2013 1964), fue el autor de <em>La Gran Transformaci\u00f3n<\/em>, uno de los libros m\u00e1s importantes del siglo XX. Lleva por subt\u00edtulo, <em>Los or\u00edgenes pol\u00edticos y econ\u00f3micos de nuestro tiempo<\/em>. En ese libro Polanyi analiza la naturaleza del capitalismo. Aunque fue un gran economista, historiador y antrop\u00f3logo, su formaci\u00f3n acad\u00e9mica fue de jurista y atraves\u00f3 todas esas disciplinas con una rara agilidad y ausencia de restricciones.Polanyi diagnostic\u00f3 la excepcionalidad del capitalismo en la historia humana. Un sistema que someti\u00f3 la pol\u00edtica, la religi\u00f3n y las relaciones sociales a la econom\u00eda, creando con ello tales rupturas y quiebras sociales, era algo sin precedentes.<\/p>\n<p>\u00abYa sea en la antigua ciudad-estado, imperio desp\u00f3tico, feudalismo, vida urbana del siglo XIII, r\u00e9gimen mercantil del siglo XVI o regulaci\u00f3n del siglo XVIII, invariablemente el sistema econ\u00f3mico se encuentra inserto en lo social (\u2026) En ning\u00fan momento antes del segundo cuarto del siglo XIX eran los mercados m\u00e1s que una caracter\u00edstica subordinada en la sociedad\u00bb, escribi\u00f3 en un clarificador y breve art\u00edculo de 1947 titulado, <em>Our Obsolete Market Mentality<\/em> que me parece la mejor introducci\u00f3n a su obra.<\/p>\n<p><span id=\"more-729\"><\/span>Esa <em>Gran Transformaci\u00f3n <\/em>le llev\u00f3 al estudio no solo de la g\u00e9nesis del capitalismo y de la revoluci\u00f3n industrial en Inglaterra, con el proceso de privatizaci\u00f3n de las tierras comunales y la desposesi\u00f3n de los ex campesinos convertidos en parias por ella, la historia econ\u00f3mica propiamente dicha, sino tambi\u00e9n a la antropolog\u00eda, a la observaci\u00f3n del funcionamiento de las sociedades precapitalistas de la mano de Bronislaw Malinowski y Richard Thurnwald. Fue as\u00ed como concluy\u00f3 que, \u00abel habito de mirar los \u00faltimos 10.000 a\u00f1os y al conjunto de las sociedades primitivas como un mero preludio de la verdadera historia de nuestra civilizaci\u00f3n, iniciado aproximadamente con la publicaci\u00f3n de <em>La riqueza de las naciones<\/em> en 1776, es por lo menos anticuado\u00bb. Como el cineasta Werner Herzog (en <em><a href=\"https:\/\/www.documaniatv.com\/arte-y-cine\/la-cueva-de-los-suenos-olvidados-video_fbeb2ef6b.html\">La cueva de los sue\u00f1os olvidados<\/a><\/em>) o el pintor Miquel Barcel\u00f3 a la vista de las maravillosas pinturas rupestres de la cueva de Chauvet, el estudio de las sociedades primitivas le deja a Polanyi ante la evidencia de la \u00abinmutabilidad del hombre como ser social\u00bb.<\/p>\n<p>El capitalismo corroe a la sociedad introduciendo su l\u00f3gica del beneficio en \u00e1mbitos que fueron humanos precisamente por estar regidos por otras l\u00f3gicas, pero -y aqu\u00ed la gran anticipaci\u00f3n de Polanyi que tanto inspir\u00f3 e inspira al ecologismo- tambi\u00e9n corroe el medio ambiente f\u00edsico, al considerar la naturaleza como mercanc\u00eda.<\/p>\n<p>\u00abSi no se quiere que el industrialismo extinga a la humanidad, deber\u00e1 subordinarse a los requerimientos de la naturaleza del hombre. La verdadera cr\u00edtica de la sociedad de mercado no consiste en el hecho de que se base en la econom\u00eda -en cierto sentido, toda sociedad debe tener tal base- sino que su econom\u00eda se basa en el inter\u00e9s propio. Tal organizaci\u00f3n es enteramente antinatural, en el sentido estrictamente emp\u00edrico de lo excepcional.\u00bb<\/p>\n<p><em>La Gran Transformaci\u00f3n<\/em> se public\u00f3 en 1944, el mismo a\u00f1o en que Friedrich Hayek, el famoso promotor del liberalismo de mercado publicaba el suyo (<em>The Road to Serfdom<\/em>) que cuatro d\u00e9cadas m\u00e1s tarde tanto inspirar\u00eda las concepciones de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y posteriormente a ilusos fan\u00e1ticos de mercado polacos y rusos como Leszek Balcerowicz y Yegor Gaidar. Por aquel entonces Polanyi expresaba esperanzas en el <em>New Deal<\/em> de Roosvelt, por lo que ten\u00eda de recuperaci\u00f3n de las riendas econ\u00f3micas por parte del poder p\u00fablico en detrimento de los mercados. Hayek, por su parte, auguraba que el <em>New Deal<\/em> era la v\u00eda segura hacia la ruina econ\u00f3mica y el establecimiento de un \u00abr\u00e9gimen totalitario\u00bb en Estados Unidos. Casi ochenta a\u00f1os despu\u00e9s, el pujante y exitoso ascenso de China, cuya clave es, precisamente, el firme control estatal del proceso, y la conversi\u00f3n de Estados Unidos en un r\u00e9gimen duro que estrangula la rep\u00fablica en el orden interno e impone militarmente su voluntad imperial en el orden externo bajo la bandera de la libertad de mercado, ha resuelto con creces la pol\u00e9mica.<\/p>\n<p>En una nota privada que escribi\u00f3 en 1960, cuatro a\u00f1os antes de su muerte, nuestro cr\u00edtico del capitalismo dej\u00f3 escrito a su hija una sentencia de una impresionante profundidad que recuerda a las reflexiones de mi buen amigo y maestro Aurelio Martins (1939-2009), autor de un desconocido libro-monumento que lleva por t\u00edtulo <em>Siete madrugadas inmersas en el oficio de vivir humanamente <\/em><em>(Estrella editorial, 2021)<\/em>. Dec\u00eda as\u00ed, \u00abel hombre debe aprender tres realidades: convivir con la realidad de la muerte llenando el vac\u00edo con la persistencia del logro; vivir con la realidad del yo interior a fin de conquistar el mundo del esp\u00edritu para hacer de \u00e9l su domicilio y adquirir la plenitud de la vida; y aprender la realidad revelada de la sociedad, instrumento tanto de la restricci\u00f3n como de la libertad\u00bb.<\/p>\n<p>Polanyi fue un hombre de izquierdas y socialista, pero sus presupuestos estaban sorprendentemente liberados de los determinismos pol\u00edticos y doctrinarios corrientes en su \u00e9poca. Ah\u00ed est\u00e1 su definici\u00f3n de socialismo como, \u00abla tendencia inherente en una civilizaci\u00f3n industrial a trascender al mercado autorregulado subordin\u00e1ndolo conscientemente a una sociedad democr\u00e1tica\u00bb. Esa definici\u00f3n, completamente actual y cuyo segundo aspecto es la asignatura pendiente del sistema chino, hay que cotejarla con ese rancio concepto neoliberal de la <em>Marktkonforme Demokratie<\/em>, que en tan mal lugar deja a su autora, la ex canciller alemana Angela Merkel, y que quiere decir exactamente lo contrario: la democracia debe amoldarse al mercado. No hay concepto que resuma mejor la miseria actual de la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p>Tras diagnosticar la g\u00e9nesis y naturaleza del capitalismo, Karl Polanyi radiografi\u00f3 la situaci\u00f3n del mundo. Ese es el segundo aspecto del librito ahora publicado por la editorial <em>Virus<\/em> y titulado <em>Europa en Descomposici\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * * * * * * * *<\/p>\n<p>En 1937 disertar sobre \u00abEuropa hoy\u00bb era hacerlo sobre el mundo. En su exhaustivo repaso a las relaciones internacionales Polanyi apenas menciona, m\u00e1s all\u00e1 de Jap\u00f3n y Abisinia, el mundo no occidental. La raz\u00f3n es obvia: en v\u00edsperas de la Segunda Guerra Mundial casi todo se coc\u00eda en las tensiones entre potencias europeas. Qu\u00e9 diferente el panorama de hoy, cuando la tensi\u00f3n internacional tiene que ver no tanto, como suele decirse, con el \u00abascenso de nuevos actores\u00bb, entre los que China es el primero de la fila, sino con la <em>reacci\u00f3n occidental<\/em> a ese ascenso.<\/p>\n<p>El universo que llamamos \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb era, entre otras cosas, el sin\u00f3nimo del dominio occidental\/anglosaj\u00f3n del mundo, y en primer lugar de Estados Unidos y sus empresas. Cuando en 2001, tras quince a\u00f1os de negociaciones, China decidi\u00f3 integrarse oficialmente y a todos los efectos en aquella globalizaci\u00f3n con su ingreso en la Organizaci\u00f3n Mundial de Comercio (OMC), el escenario impl\u00edcito en el sentido com\u00fan occidental era la conversi\u00f3n del pa\u00eds en un espacio subordinado m\u00e1s.<\/p>\n<p>A medio plazo se pronosticaba la transformaci\u00f3n de su r\u00e9gimen pol\u00edtico y su sustituci\u00f3n por algo mucho menos soberano y aut\u00f3nomo en su comportamiento que el actual gobierno del Partido Comunista. No estaba previsto que, actuando en un terreno de juego ajeno dise\u00f1ado para su sometimiento, China lograra fortalecerse, sacar de la pobreza a su poblaci\u00f3n, casi doblar su esperanza media de vida (de 43 a 76 a\u00f1os entre 1960 y 2018), alcanzar la casi plena alfabetizaci\u00f3n (65% en 1982, 96% en 2018), consolidar su r\u00e9gimen pol\u00edtico y generar como resultado una potencia que introduce dudas y ansiedades sobre el futuro del dominio occidental\/norteamericano.<\/p>\n<p>En un comentario de diciembre de 2001, ya advertimos que la situaci\u00f3n estaba mucho menos clara de lo que suger\u00eda aquel <em>Comming collapse of China<\/em> pregonado por Gordon G. Chang en su celebrado <em>best seller<\/em> de 2001. \u00abEl ingreso en la OMC\u00bb<em>, <\/em>dec\u00edamos<em>, \u00ab<\/em>no significa que China vaya a ser abandonada a la mano invisible y a las fluctuaciones del libre comercio. La propia entidad de China y de su econom\u00eda dar\u00e1 mucho juego para <em>traducir al chino<\/em> este ingreso y no convertir al pa\u00eds en un esclavo de la OMC y de sus normas. De alguna forma, la OMC <em>ingres\u00f3<\/em> anteayer en China, o por lo menos podr\u00eda haber un movimiento en dos direcciones\u00bb<em>.<\/em><\/p>\n<p>Veinte a\u00f1os despu\u00e9s de aquello, tras toda una serie de crisis del capitalismo financiero -seguidas luego de una pandemia- que China supo gobernar mejor que Occidente, un conocido comentarista americano, Fareed Zakaria, de la CNN, expresaba as\u00ed el general desconcierto: \u00abLa estrategia (l\u00e9ase, la <em>estrategia para convertir a China en vasallo<\/em>) produjo complicaciones y complejidades que desembocaron en una China m\u00e1s poderosa que no respond\u00eda a las expectativas occidentales\u00bb.<\/p>\n<p>Sea como fuere, y m\u00e1s all\u00e1 de la laboriosidad de la poblaci\u00f3n china y de la calidad de su direcci\u00f3n pol\u00edtica, \u00bfcual ha sido la clave del \u00e9xito chino? Sin duda todo parte del control estatal de lo econ\u00f3mico. Tras varias d\u00e9cadas de reforma de mercado, el 30% de la econom\u00eda china est\u00e1 en manos del Estado (\u00a1y subiendo!, frente al 10% de las potencias occidentales). Una h\u00e1bil gesti\u00f3n de ese control impidi\u00f3 la prevista conquista de China por parte del capital financiero internacional, enfocado a un beneficio privado extra r\u00e1pido que se basa en la generaci\u00f3n de deuda y en la destrucci\u00f3n de econom\u00eda real, precisamente lo que ocurri\u00f3 en Rusia y de lo que \u00e9sta a\u00fan no ha sabido librarse.<\/p>\n<p>La estricta subordinaci\u00f3n al poder p\u00fablico del sector financiero chino, mucho m\u00e1s enfocado a la econom\u00eda productiva, y el sometimiento de los magnates y supermillonarios a la autoridad del Partido Comunista, ha permitido a China mantenerse en lo que en Occidente se conoc\u00eda como capitalismo industrial y permiti\u00f3 en su d\u00eda la prosperidad y el desarrollo: inversiones productivas. Como ha dicho <a href=\"https:\/\/www.globalresearch.ca\/consequences-moving-from-industrial-financial-capitalism\/5734665\">Michael Hudson<\/a> , \u00ablos bancos chinos no prestan dinero por las mismas razones que los bancos americanos\u00bb. Los unos est\u00e1n enfocados hacia la econom\u00eda productiva, a construir f\u00e1bricas y centros de investigaci\u00f3n y desarrollo, infraestructuras, etc., los otros hacia el beneficio del rentista y la econom\u00eda del casino. Al mismo tiempo, todo ello ofrece al sistema chino una capacidad de planificaci\u00f3n a veinte y treinta a\u00f1os vista desconocida en Occidente Esa capacidad es fundamental para los retos del siglo XXI (calentamiento global, control demogr\u00e1fico, desarme y desigualdad social y territorial), irresolubles sin una acci\u00f3n internacional concertada y planificada. Si a todo ello le sumamos la inexistencia en China de un complejo militar-industrial como el de Estados Unidos, que est\u00e1 plenamente asentado en las instituciones, contra el cual no se puede gobernar y que alimenta criminales guerras imperiales que comportan gastos extraordinarios (3 billones de d\u00f3lares en los \u00faltimos a\u00f1os, en palabras del ex presidente Jimmy Carter, de 2019), el asunto tiene pocos secretos.<\/p>\n<p>En cualquier caso, las tensiones de hoy son la respuesta a esa sorpresa y la reacci\u00f3n recuerda a la de un truhan que constata que puede perder la partida, pese a jugar en su terreno y con las cartas marcadas: da una patada a la mesa y desenfunda la pistola. La actual reacci\u00f3n de Estados Unidos es inequ\u00edvocamente belicista, como guerreros eran los pasos y tanteos previos a la Segunda Guerra Mundial de aquella Alemania hitleriana en 1937 descritos por Polanyi.<\/p>\n<p>Tras el desastroso y criminal par\u00e9ntesis que se bautiz\u00f3 como \u00abguerra contra el terror\u00bb, el llamado <em>Pivot to Asia<\/em> del Presidente Obama (el traslado a los contornos de China del grueso de la capacidad militar aeronaval de Estados Unidos), la artificial exacerbaci\u00f3n de las tensiones en Taiw\u00e1n y el Mar de la China meridional, as\u00ed como las nuevas sanciones y barreras comerciales de sus sucesores en la Casa Blanca, resumen esa respuesta. En el plano de las ideas se generan nuevas demenciales doctrinas acad\u00e9micas, encaminadas a justificar ese belicismo como la denominada \u00abtrampa de Tuc\u00eddides\u00bb.<\/p>\n<p>Tuc\u00eddides fue un escritor griego del siglo V antes de Cristo que escribi\u00f3 <em>Las guerras del Peloponeso<\/em>. En ese texto explica que tras la victoria de Atenas sobre los persas en Salamina, Esparta sinti\u00f3 que le pod\u00edan arrebatar su dominio hegem\u00f3nico en la regi\u00f3n, lo que desemboc\u00f3 en una guerra de casi treinta a\u00f1os que agot\u00f3 a los dos contendientes. Graham Allison, un profesor de la Kennedy School de Harvard populariz\u00f3 la tesis de esa \u00abtrampa de Tuc\u00eddides\u00bb, es decir, de la inevitabilidad de la guerra cuando aparece una potencia emergente que hace sentir insegura a la potencia hegem\u00f3nica.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente la guerra fue el procedimiento para dirimir los pulsos por el poder\u00edo y los recursos, as\u00ed como para solucionar los grandes retos entre potencias. El problema es que la diferencia del siglo XXI con el V antes de Cristo es la actual capacidad humana de destruir toda vida en el planeta merced a los avances y extraordinaria proliferaci\u00f3n de las armas de destrucci\u00f3n masiva.<\/p>\n<p>Tenemos unas 13.000 cabezas nucleares, actualmente y una guerra nuclear aunque fuera limitada a dos potencias peque\u00f1as como India y Pakist\u00e1n, crear\u00eda tal n\u00famero de v\u00edctimas y tal bloqueo de la agricultura y hambruna global (hay<a href=\"http:\/\/A regional nuclear conflict would compromise global food security | PNAS\"> estudios espec\u00edficos<\/a> al respecto ) que solo el t\u00e9rmino \u00abdemencia\u00bb nos permite abordar el asunto.<\/p>\n<p>La mentalidad del dominio europeo y norteamericano del mundo, grabada en la conciencia occidental desde la Revoluci\u00f3n Industrial y el colonialismo, es la de que poder\u00edo mundial equivale a sometimiento del otro. Esta primitiva mentalidad, hoy completamente inservible, es la que convierte en aterradora para quien la suscribe cualquier perspectiva de ascenso de potencias emergentes que antes no contaban nada.<\/p>\n<p>La \u00abtrampa de Tuc\u00eddides\u00bb es un paradigma necio e inviable, porque el mundo de hoy precisa como nunca de una acci\u00f3n concertada para afrontar los problemas globales, pero la mentalidad sigue ah\u00ed anclada. Mi percepci\u00f3n -y la experiencia de las catastr\u00f3ficas violencias b\u00e9licas de los \u00faltimos a\u00f1os, desde Afganist\u00e1n hasta Libia, lo confirma- es que ese problema, el problema de la contradicci\u00f3n entre la situaci\u00f3n objetiva del mundo y las mentalidades que lo gobiernan, es particularmente acusado en Occidente y de forma especial en Estados Unidos.<\/p>\n<p>La combinaci\u00f3n del militarismo estructural de su econom\u00eda, la ausencia de derrotas militares en su territorio, una reputada predisposici\u00f3n a la violencia desde su misma formaci\u00f3n como estado y la completa falta de experiencias directas y en carne propia del sufrimiento humano de la guerra, convierten hoy en particularmente peligrosa la reacci\u00f3n de Estados Unidos a su relativo declive como potencia hegem\u00f3nica. Es en el marco de ese riesgo belicista donde hay que preguntarse por el papel de la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p>Europa perdi\u00f3 su tren tras el fin de la guerra fr\u00eda. No fue capaz entonces de hacer suyo el esquema de seguridad continental integrada propuesto por Mijail Gorbachov como alternativa a la divisi\u00f3n del continente en dos bloques y de Alemania en dos estados, esquema que fue suscrito por las potencias (incluido Estados Unidos) en la Conferencia de Par\u00eds de la OSCE de noviembre de 1990. La vieja idea de una Europa integrada \u00abde Lisboa a los Urales\u00bb del General De Gaulle recib\u00eda una ocasi\u00f3n dorada con Gorbachov, que la ampli\u00f3 hasta Vladivostok. Entonces el potencial econ\u00f3mico de la U.E. representaba el 30% del PIB global, hoy pesa el 16,7%. Mientras tanto, China ha cambiado su 2,3% de los a\u00f1os ochenta por su actual 17,8%. Como dijo Mijail Gorbachov a los dirigentes de Alemania del Este en 1989, \u00abla vida castiga a los que llegan tarde\u00bb.<\/p>\n<p>En el lugar de aquel tren que se dej\u00f3 escapar, Estados Unidos impuso la continuidad de la divisi\u00f3n continental, manteniendo su bloque militar y ampli\u00e1ndolo provocativamente sin complejos en los territorios de la ex URSS fronterizos con Rusia a fin de preservar su objetivo estrat\u00e9gico de impedir la formaci\u00f3n de un polo europeo soberano y aut\u00f3nomo en las relaciones internacionales.<\/p>\n<p>El estado alem\u00e1n oriental, la RDA, s\u00edntesis de socialismo y dictadura, no se unific\u00f3 en una nueva Alemania, sino que fue anexionado a la vieja Rep\u00fablica Federal, la s\u00edntesis de democracia y capitalismo creada por los ex nazis y sus padrinos ocupantes aliados en la posguerra. La nueva generaci\u00f3n pol\u00edtica de la Alemania resultante se desprendi\u00f3 del antibelicismo, el complejo de culpa y la voluntad de unas buenas relaciones con Rusia, que eran la mejor herencia de la socialdemocracia de Willy Brandt y del sesenta y ocho alem\u00e1n. Algunos nuevos socios europeos del Este resentidos contra el antiguo dominio sovi\u00e9tico, como Polonia y las rep\u00fablicas b\u00e1lticas, encontraron en el alineamiento con la estrategia europea de Washington su mejor instrumento para influir en Bruselas. Apartado de la escena Mija\u00edl Gorbachov por dos golpes de estado, el de agosto de 1991 y el de la conspirativa disoluci\u00f3n de la URSS de diciembre del mismo a\u00f1o, los espect\u00e1culos que la \u00e9lite rusa ofreci\u00f3 en los noventa al abrir la puerta al capital financiero para enriquecerse y tomar por asalto el patrimonio nacional al precio de la ruina general del pa\u00eds, tampoco ayudaron, ciertamente, a su percepci\u00f3n en el extranjero como socio de futuro. Pero, pasados aquellos a\u00f1os, lo que realmente determin\u00f3 la impotencia de la Uni\u00f3n Europea fueron sus propias contradicciones internas.<\/p>\n<p>Como sucediera en el pasado con la Sociedad de Naciones, la naturaleza de sus relaciones internas malogran el prop\u00f3sito. Por m\u00e1s clara que fuera entonces la necesidad y utilidad de la existencia de un foro mundial de las naciones para impedir cat\u00e1strofes -o por m\u00e1s conveniente que sea hoy el entendimiento e integraci\u00f3n entre las venidas a menos potencias del continente m\u00e1s guerrero del mundo para moderarlo y contar algo en la esfera internacional- los prop\u00f3sitos deben disponer de determinadas condiciones para ser viables. Como la Sociedad de Naciones en su d\u00eda, un club de naciones europeas en el que sus miembros no tienen una posici\u00f3n igual -independientemente del diferente y mayor peso y tama\u00f1o que obviamente tienen los pa\u00edses m\u00e1s grandes- conduce al tutelaje de unos sobre otros y a la desigualdad de facto en derechos y rentas, y por tanto aleja toda perspectiva de cohesi\u00f3n y nivelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre 2009 y 2018 la econom\u00eda de los pa\u00edses del norte de la eurozona creci\u00f3 en conjunto un 37,2% mientras que las del sur solo un 14,6%. Si a eso se suma la pauta neoliberal de su dise\u00f1o interno y su organizaci\u00f3n, sometida a los designios del capital financiero, en la que organismos no electos como el Banco Central Europeo, el Eurogrupo o la Comisi\u00f3n Europea, por no hablar de la OTAN, mandan m\u00e1s que cualquier instituci\u00f3n electa, el resultado para la poca soberan\u00eda popular que contienen los diferentes estados es desolador. El may\u00fasculo enredo de un club europeo desigual con una moneda com\u00fan que es un cors\u00e9 para cualquier soberan\u00eda econ\u00f3mica, condena a la Uni\u00f3n Europea a la divisi\u00f3n interna y a la agudizaci\u00f3n de sus tendencias desintegradoras.<\/p>\n<p>Es en el seno de esta <em>Uni\u00f3n Europea realmente existente <\/em>en la que el capital financiero, los lobbies de las grandes empresas, la OTAN o el sector exportador alem\u00e1n mandan mucho mas que cualquier estado en materias fundamentales de la econom\u00eda y las pol\u00edticas exteriores y de seguridad, donde se decidir\u00e1 la actual invitaci\u00f3n a sumarse al conflicto contra China y el mundo emergente que pregona Estados Unidos en busca de apoyos. No ser\u00eda un asunto complicado para Washington si China no se hubiera convertido, desde 2020, en el primer socio econ\u00f3mico de la U.E. que, de momento resuelve sus contradicciones en pol\u00edtica exterior con franca esquizofrenia: se suma a la artificial \u00abnueva guerra fr\u00eda\u00bb con Rusia, sin llegar a romper el v\u00ednculo energ\u00e9tico con Mosc\u00fa, tan importante para Alemania, mientras que declara a China \u00absocio, competidor y rival sist\u00e9mico\u00bb. Por el efecto de su hipoteca en pol\u00edtica exterior y seguridad, es obvio que cuanto m\u00e1s quiera Bruselas avanzar en su relaci\u00f3n con Pek\u00edn, tanto m\u00e1s se resentir\u00e1 su relaci\u00f3n con Washington y se agudizar\u00e1n las divisiones al respecto en el interior de la U.E. donde Estados Unidos dispone de activos caballos de Troya.<\/p>\n<p>Como a la Sociedad de Naciones de los a\u00f1os treinta del siglo pasado en su papel ante la invasi\u00f3n italiana de Abisinia, la guerra civil espa\u00f1ola o la ocupaci\u00f3n japonesa de China, la irrelevancia en la esfera internacional alternada con el papel de \u00abayudante del sheriff\u00bb en lo militar, es el escenario m\u00e1s plausible para la Uni\u00f3n Europea. Irrelevancia en la g\u00e9nesis de un conflicto mundial de Occidente contra las potencias emergentes y en un mundo que, incluso sin tensiones b\u00e9licas ya tiene suficientes emergencias existenciales en las que ocuparse para evitar el desastre global. Son, sin duda, palabras mayores.<\/p>\n<p>Cuando Polanyi radiografi\u00f3 la situaci\u00f3n del mundo, Europa se encontraba encarrilada hacia la Segunda Guerra Mundial. Aquella guerra fue tan destructiva y letal que la \u00fanica conclusi\u00f3n razonable que pod\u00eda extraerse de ella era algo tan b\u00e1sico como el trabajar para la abolici\u00f3n pura y simple de la guerra. El propio autor evoca las preguntas del refer\u00e9ndum brit\u00e1nico de 1934 \/ 1935 (el <em>Peace Ballot<\/em>) que hoy suenan como m\u00fasica celestial por su buen sentido: \u00bf<em>Est\u00e1 usted a favor de una abolici\u00f3n general del ej\u00e9rcito y la marina nacionales mediante acuerdo internacional<\/em>? (Si,9,5 millones, No 1,6 millones) y, \u00bf<em>Deber\u00eda prohibirse mediante acuerdo internacional la fabricaci\u00f3n y venta de armas para beneficio particular<\/em>? ( Si 10,4 millones, No 0,7 millones).<\/p>\n<p>En lugar de recuperar aquel sentido com\u00fan tan claro para la mayor\u00eda de la humanidad, despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial los gobernantes de las grandes potencias siguieron la senda iniciada por Estados Unidos con la disuasi\u00f3n nuclear. Siguieron la bomba H, el bombardero y el submarino nuclear estrat\u00e9gicos, el misil intercontinental, su sofisticaci\u00f3n con m\u00faltiples cabezas, las armas nucleares t\u00e1cticas, la militarizaci\u00f3n del espacio, el avi\u00f3n invisible, los arsenales qu\u00edmicos y bacteriol\u00f3gicos y otros demenciales inventos. Lo que deb\u00eda ser garant\u00eda contra la guerra -y de paso garant\u00eda de la hegemon\u00eda militar absoluta de Washington- se convirti\u00f3 en un riesgo de amplio consumo que pone en peligro la vida en el planeta.<\/p>\n<p>La puesta en cuesti\u00f3n de esta l\u00f3gica, en la clave del refer\u00e9ndum brit\u00e1nico de 1934 \/ 1935, fue, precisamente, lo que explic\u00f3 la inmensa popularidad de Gorbachov al proponer a finales de los ochenta el desarme nuclear total. Como escribi\u00f3 Polanyi en 1937 en v\u00edsperas de la cat\u00e1strofe, \u00abun sistema de seguridad colectivo se mantiene como la \u00fanica esperanza\u00bb. El sentido com\u00fan y el instinto de supervivencia de la humanidad siguen ah\u00ed. Solo falta convertirlos en acci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>(*)<\/strong> <em>Pr\u00f3logo a <u>Europa en descomposici\u00f3n<\/u>, de Karl Polanyi. Virus Editorial, 2021<\/em>.<\/p>\n<p>Fuente: Blog del autor (<a href=\"https:\/\/rafaelpoch.com\/2021\/10\/19\/el-mundo-de-ayer-y-de-hoy\/#more-729\">https:\/\/rafaelpoch.com\/2021\/10\/19\/el-mundo-de-ayer-y-de-hoy\/#more-729<\/a>)(Publicado en Ctxt)<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rafael Poch de Feliu Sobre la actualidad de Karl Polanyi (*) &nbsp; Karl Polanyi (1886 \u2013 1964), fue el autor<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10612,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[41,29],"tags":[1768,1767,953],"class_list":["post-10611","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-europa","category-internacional","tag-europa-en-descomposicion","tag-karl-polanyi","tag-prologos"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10611","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10611"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10611\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10612"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10611"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10611"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10611"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}