{"id":1062,"date":"2009-02-19T00:00:00","date_gmt":"2009-02-19T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1062"},"modified":"2020-02-25T04:37:59","modified_gmt":"2020-02-25T03:37:59","slug":"la-leccion-de-coherencia-marxista-de-georges-labica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1062","title":{"rendered":"La lecci\u00f3n de coherencia marxista de Georges Labica"},"content":{"rendered":"<p><i>\u00bb \u00a0La clase obrera ya no existe.\u00a0Pero se las meten todas en la jeta \u00ab.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00bb \u00a0El comunismo es el \u00fanico contraveneno, el \u00fanico ant\u00eddoto, el \u00fanico remedio, <\/i><\/p>\n<p><i>la \u00fanica alternativa a la sociedad de explotaci\u00f3n, al capitalismo que nunca ha tenido ni tendr\u00e1\u00a0 rostro humano. Los parias de la tierra saben que cada vez son m\u00e1s <\/i><\/p>\n<p><i>y que cada vez son m\u00e1s parias. Solo los cabrones no est\u00e1n con ellos<\/i><\/p>\n<p><i>y es de ese modo como se les reconoce.<\/i>\u00a0<i>\u00ab<\/i><\/p>\n<p>Andr\u00e9 Tosel(<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">*<\/a>)<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n, Joan Tafalla<\/p>\n<p>Estos aforismos, extra\u00eddos de una de sus \u00faltimas obras,\u00a0 <i>D\u00e9mocratie et r\u00e9volution<\/i>, (<i>Le temps des cerises,<\/i> 2002), dan el tono de una voz singular de la persona que nos acaba de dejar y que permanece como la figura de uno de los raros intelectuales marxistas y comunistas que, en Francia, en ha sabido, sin renegar, mantener el rumbo en medio de la tempestad desencadenada por el capitalismo mundializado. De entrada Georges Labica es esa voz que no deja jam\u00e1s de apelar al pensamiento, a la filosof\u00eda, particularmente a su pertenencia al mundo, el estado de este mundo y la privaci\u00f3n de humanidad a que est\u00e1 sometida las masa de seres humanos que viven en este mundo. Labica es el investigador de otra v\u00eda para un comunismo de este mundo y de este tiempo. Ese el hilo conductor de una obra considerable: una quincena de libros, una quincena de direcciones de obras y no s\u00e9 cu\u00e1ntos art\u00edculos y contribuciones<br \/>\ndiversas a coloquios y a revistas tanto en Francia como en el plano internacional. Un d\u00eda deberemos proceder al estudio de toda esta profusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Formado en el estudio de Marx a trav\u00e9s de la lectura de Henri Lefevbre y<br \/>\nde Louis Althusser &#8211; a\u00a0quienes se abstuvo de oponer uno al otro -, Labica no cedi\u00f3 nunca en la cuesti\u00f3n del aporte irreducible de Marx, y en la cuesti\u00f3n de la aportaci\u00f3n de los marxistas cr\u00edticos y revolucionarios, aportaciones que consideraba inseparables. Para Labica, la necesaria reevaluaci\u00f3n cr\u00edtica de Lenin, de Mao y de Castro nunca signific\u00f3 el abandono y la vuelta al redil de un social- liberalismo remozado en el ba\u00f1o medi\u00e1tico rejuvenecedor o empapado en los santos \u00f3leos de una civilidad substitutiva.<\/p>\n<p>Esta toma de partido por la cr\u00edtica marxiana de la sociedad capitalista camina unida con el an\u00e1lisis de nuestro mundo desde la perspectiva de una militancia anti-colonialista y anti-imperialista que \u00e9l actualiz\u00f3 muy pronto durante la guerra de Argelia y durante sus estancias en este pa\u00eds donde \u00e9l encontr\u00f3 a su mujer, Nadya. A menudo se olvida que Georges Labica, empez\u00f3 su vida de investigador estudiando a los pensadores \u00e1rabes antiguos que pretend\u00edan una visi\u00f3n racionalista de la historia y de la filosof\u00eda como Ibn Kaldhoun, ( <i>La Mukkadima, Le rationnalisme d\u2019 Ibn Kaldoun <\/i>y <i>Pol\u00edtique et religi\u00f3n chez Ibn Kaldoun<\/i>, Alger 1969) e Ibn Tufail, ( <i>Ibn Tufail, el fil\u00f3sofo sin amo, <\/i>Alger, 1969). Labica toma la clase obrera en la multiplicidad de sus formas y nunca separada respecto de los pueblos oprimidos. Marx, reactualizado en aquella \u00e9poca por la intervenci\u00f3n decisiva de Louis Althusser,\u00a0 dio su base te\u00f3rica a esta toma de partido \u00e9tico y pol\u00edtico y obligar\u00e1 Labica a una explicaci\u00f3n con la filosof\u00eda que guiar\u00e1 toda su obra futura.\u00a0 En su tesis de doctorado de filosof\u00eda que le vali\u00f3 de ser nombrado tempranamente profesor asociado y m\u00e1s adelante profesor en la universidad de Par\u00eds X-Nanterre,Labica se interroga sobre <i>La statut marxiste de la philosophie<\/i> (Complexe-PUF, 1977).\u00a0Estudia la salida de la filosof\u00eda a la que procedi\u00f3 el joven Marx entre 1841 y 1848, y la ruptura epistemol\u00f3gica que teoriza entonces Althusser.\u00a0 Marx no trata de elaborar otra filosof\u00eda que significase la unidad del materialismo hist\u00f3rico o ciencia de las leyes objetivas de la historia y del materialismo dial\u00e9ctico definido como concepci\u00f3n general de las leyes del pensamiento, de la naturaleza y de la historia.\u00a0Para empezar,\u00a0 Labica recusa una s\u00edntesis imposible que fue defendida por el marxismo-leninismo sovi\u00e9tico y que se transform\u00f3 en la verdad oficial, en la vulgata difundida ampliamente por el Partido comunista franc\u00e9s en sus escuelas.<\/p>\n<p>Esta cr\u00edtica fue recogida y desarrollada en <i>Le marxisme-leninisme<\/i>, <i>elements pour une critique<\/i> (\u00c9d.\u00a0B.\u00a0Huisman, 1984).\u00a0Esa es la base de la pol\u00e9mica permanente que Labica mantuvo con Lucien S\u00e8ve quien intentaba entonces de dar una versi\u00f3n aceptable de una filosof\u00eda marxista materialista y dial\u00e9ctica.\u00a0Para Labica, la filosof\u00eda sufre perpetuamente la tentaci\u00f3n de constituirse en modo de representaci\u00f3n aut\u00f3nomo, en un fin en s\u00ed, y de olvidar su pertenencia al mundo hist\u00f3rico de las luchas y de los conflictos.\u00a0O la filosof\u00eda niega esta atadura o bien procede a una apolog\u00eda m\u00e1s o menos indirecta del estado actual del mundo en provecho de la dominaci\u00f3n. Se transforma en la ideolog\u00eda del te\u00f3rico.\u00a0No se trata tanto de una filosof\u00eda marxista como de la pr\u00e1ctica y del estatuto marxista de la filosof\u00eda.\u00a0La filosof\u00eda es invitada a proceder a la cr\u00edtica permanente de su devenir permanente en ideolog\u00eda de estado o de partido.\u00a0Esta pr\u00e1ctica elabora una posici\u00f3n que permite defender y de ensanchar el saber de<br \/>\nla historia que se hace, y eso en un sentido no-\u00e9conomicista\u00a0 resueltamente abierto a un relanzamiento pol\u00edtico e ideol\u00f3gico de las luchas de clase y de las masas subalternas.\u00a0Esta interpretaci\u00f3n pol\u00edtico- pol\u00e9mica de la filosof\u00eda explica tambi\u00e9n por qu\u00e9 Labica no se no se acerc\u00f3 a Gramsci, que conoc\u00eda bien pero cuya interpretaci\u00f3n social-liberal entonces dada por los intelectuales dominantes del Partido Comunista italiano, tem\u00eda. Prefiri\u00f3 el comunismo cr\u00edtico de Antonio Labriola a una filosof\u00eda de la praxis que corr\u00eda el riesgo de llevar al absoluto la idea de concepci\u00f3n del mundo. \u00a0As\u00ed es como organiz\u00f3 el primer coloquio consagrado al pensador italiano \u00a0<i>Labriola. D\u2019un si\u00e8cle \u00e0 l\u2019autre<\/i> en 1985, actas publicadas en Meridien -Klinksieck en 1988. Estas posiciones fueron reafirmadas en la misma \u00e9poca por el notable estudio de 1987 consagrado a Karl Marx, \u00a0<i>Les Th\u00e8ses sur Feuerbach<\/i> (PUF).<\/p>\n<p>Labica esper\u00f3 durante mucho tiempo que el PCF, en las filas del cual milit\u00f3 en la base hasta el final de los a\u00f1os 1970 y comienzo de los a\u00f1os 1980, fuera capaz de corregirse y de abandonar el peso del estalinismo sin salir de su crisis por una v\u00eda social-reformista, sin alinearse en el fetichismo de una democracia representativa pura. Como Althusser, cre\u00eda en la necesidad de una salida de izquierda del estalinismo y es en este esp\u00edritu que particip\u00f3 en los acontecimientos de 1968 y reforz\u00f3 su relaci\u00f3n con las luchas anti-imperialistas, en sinton\u00eda con Samir Amin y con otros intelectuales militantes del Tercer mundo a quienes no ces\u00f3 nunca de frecuentar en la b\u00fasqueda de un nuevo internacionalismo.<\/p>\n<p>Dej\u00f3 el PCF despu\u00e9s de haber ta\u00f1ido la se\u00f1al de alarma frente a las ambig\u00fcedades de la pol\u00edtica del programa com\u00fan, especialmente con E. Balibar, G.,\u00a0Bois y J.-P.Lefebvre en <i>Ouvrons la fen\u00eatre cammarades!<\/i> En 1979 (Masp\u00e9ro).\u00a0Sigui\u00f3 sin embargo su actividad pol\u00edtica en diversos c\u00edrculos de reflexi\u00f3n y de iniciativas alrededor de las revistas como <i>Critique communiste<\/i>, <i>Utopie critique<\/i> o las ediciones <i>Le Temps des cerises<\/i>. Consagr\u00f3 sobre todo gran parte de su energ\u00eda a reunir las voces m\u00e1s diversas de los marxismos convertidos en elementos activos de la cultura durante el per\u00edodo 1961-1980.\u00a0Se revel\u00f3 as\u00ed como un gran organizador de la cultura te\u00f3rica y pol\u00edtica.\u00a0Dirigir\u00e1 un centro de investigaci\u00f3n (CNRS) de filosof\u00eda pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social ( n\u00f3tese la interrelaci\u00f3n entre estas disciplinas) entonces \u00fanico en su g\u00e9nero\u00a0en la universidad de Nanterre hasta su baja por jubilaci\u00f3n.\u00a0 \u00c9ste Centro organiz\u00f3 numerosos coloquios y fue marcado por un liberalismo intelectual real.<\/p>\n<p>Firme en sus convicciones te\u00f3ricas y pol\u00edticas, Labica mostr\u00f3 una notable anchura de miras acogiendo todas las orientaciones del pensamiento cr\u00edtico, esperando trabajar para el relanzamiento de una nueva teor\u00eda cr\u00edtica articulada sobre Marx y los cl\u00e1sicos, pero abierta y sin sectarismo. Ayud\u00f3 a numerosos investigadores a darse a conocer y a trabajar.\u00a0Es dentro de este equipo que se form\u00f3 inicialmente antes de autonomizarse la revista Actuel Marx dirigida por Jacques Bidet y por un tiempo tambi\u00e9n por Jacques Texier.\u00a0Esta revista continua este trabajo de refundaci\u00f3n te\u00f3rica y pol\u00edtica. El n\u00facleo de esta tentativa de elaboraci\u00f3n de un marxismo (auto)cr\u00edtico llega en 1982 con la elaboraci\u00f3n y a la publicaci\u00f3n del <i>Dictionnaire critique du marxisme<\/i>, en codirecci\u00f3n con G\u00e9rard Bensussan, en PUF, traducido en muchas lenguas y muchas veces reeditada, disponible, en versi\u00f3n econ\u00f3mica (PUF, Cuadriga).\u00a0Esta obra, a\u00fan indispensable, ha reunido un centenar de colaboradores diversos y ha permitido\u00a0\u00a0 no s\u00f3lo poner el punto sobre los conceptos principales elaborados por Marx y los mejores de los marxistas, si no tambi\u00e9n rehabilitar figuras sometidas al silencio por la ortodoxia estalinista.\u00a0Esta obra marc\u00f3 un viraje al tiempo al tiempo que qued\u00f3 atrapada en una paradoja ir\u00f3nica. El Diccionario constituy\u00f3 un viraje porque permite un balance de lo que fue la investigaci\u00f3n marxista en Francia cuando se esperaba que se abriera, tras 1968 una nueva v\u00eda revolucionaria o poderosamente reformadora. Pero este viraje se ha invertido convirti\u00e9ndose en paradoja porque en Francia empezaba entonces la contrarrevoluci\u00f3n liberal, enmascarada en primer lugar por el reformismo sin reformas de Mitterrand y del Partido socialista, acompa\u00f1ada por la furiosa campa\u00f1a antitotalitaria que re\u00fane\u00a0 fuerzas liberales pro-capitalistas y una izquierda denominada \u00abmoderna\u00bb. \u00a0El movimiento post-moderno prevaleci\u00f3 entonces sobre el marxismo, al tiempo que se agotaba finalmente el comunismo sovi\u00e9tico.\u00a0Muchos marxistas operaron un viraje te\u00f3rico social-liberal m\u00e1s o menos social en provecho de una democracia ciudadana tan charlatana como impotente ante el ascenso de los racismos y de los etnicismos, ella, liquidaci\u00f3n del Welfare State, la contrarrevoluci\u00f3n iniciada por un capitalismo mundializado a partir de entonces, sin adversarios.\u00a0El empe\u00f1o de Labica se encontr\u00f3 a contrapi\u00e9 : \u00a0iniciado como una ofensiva te\u00f3rica y pol\u00edtica de renovaci\u00f3n del marxismo y del comunismo, Labica se encontr\u00f3 enfrentado a la tarea ingrata y dif\u00edcil de organizar una retirada estrat\u00e9gica para evitar la disgregaci\u00f3n total de las fuerzas de contestaci\u00f3n inspirada del marxismo comunista.\u00a0En ese momento, manifest\u00f3 una firmeza de alma realmente estoica y rechaz\u00f3 el descanso.\u00a0Prosigui\u00f3 su reflexi\u00f3n comprendiendo la novedad de un capitalismo universalizado despiadado y alertando sobre su poder de destrucci\u00f3n. Es esta resistencia testaruda, esta lecci\u00f3n de coherencia militante la que se expresa en particular en las dos \u00faltimas obras que public\u00f3, la colecci\u00f3n de art\u00edculos que es <i>D\u00e9mocratie et r\u00e9voluti\u00f3n<\/i>, (Le temps des cerises, 2002), y el estudio sistem\u00e1tico <i>Th\u00e9orie de la violence<\/i> (Citt\u00e0-del-Sole\u00a0&amp; Vrin, 2007). Estas dos obras son, de alguna manera, el testamento que nos entrega.\u00a0 Labica que siempre tom\u00f3 en serio a Lenin, no fue nunca antidemocr\u00e1tico.\u00a0Por el contrario, pensaba que la actual democracia es una oligarqu\u00eda que deja las manos libres a las fuerzas pol\u00edticas y econ\u00f3micas dominantes y que s\u00f3lo es posible\u00a0 renovarla con el impulso de una revoluci\u00f3n esclarecida por los estragos provocados por el d\u00e9ficit democr\u00e1tico de la experiencia sovi\u00e9tica.\u00a0No hay democracia sin revoluci\u00f3n, pero no hay revoluci\u00f3n sin una democracia de masas.\u00a0Luego es preciso volver a plantearse la cuesti\u00f3n de la violencia.\u00a0Si bien es cierto que a menudo la contra-violencia leg\u00edtima de las clases y pueblos explotados no ha podido evitar un excesivo de violencia incontrolable e injustificable, es preciso no olvidar inversamente la violencia inaudita e infinitamente superior del sistema capitalista que llega hasta el l\u00edmite de lo intolerable.\u00a0Es este el recordatorio saludable que lanzaba ya el hermoso estudio de 1990 <i>Robespierre, une politique de la philosophie<\/i> (PUF, <i>Philosophies<\/i>) que hac\u00eda algo m\u00e1s que rehabilitar la figura del revolucionario que descubre al fil\u00f3sofo del derecho natural radical, pr\u00f3ximo en esta cuasti\u00f3n a Ernst Bloch, un autor, particularmente querido de Labica.<\/p>\n<p>Georges Labica es un pensador y un militante animado por la pasi\u00f3n pol\u00edtica el m\u00e1s \u00edntegra y m\u00e1s integral.\u00a0De alg\u00fan modo ha intentado dar al marxismo y a su pol\u00edtica de pueblo lo que Maquiavelo y Lenin han dado a la pol\u00edtica, su filosof\u00eda, inmanente.\u00a0Unos han hecho valer que su cr\u00edtica de la filosof\u00eda se desarroll\u00f3 con cierta indiferencia hacia los momentos fuertes de la investigaci\u00f3n filos\u00f3fica del siglo pasado, con un escepticismo relativo ante las construcciones te\u00f3ricas, lejos de una construcci\u00f3n filos\u00f3fica sistem\u00e1tica.\u00a0Es una cuesti\u00f3n a debatir tomando en cuenta los elementos m\u00e1s significativos del pensamiento en Francia y del extranjero que fueron pasados bajo el silencio.\u00a0Labica no produjo una filosof\u00eda en el sentido de Sartre, de Merleau-Ponty, de Badiou, de Deleuze, de Derrida,, de Balibar, de Nancy, de Castoriadis, de Foucault.\u00a0No elabor\u00f3 una teor\u00eda en el sentido de Bourdieu, de Habermas, de Bid\u00e9, en cambio ejerci\u00f3 una funci\u00f3n de recuerdo saludable ante ciertos olvidos o derivas.<\/p>\n<p>Frente a quienes dicen justamente que no todo est\u00e1 en Marx, Georges Labica recuerda incansablemente tambi\u00e9n a justo t\u00edtulo que nada se puede hacer sin Marx, sin una renovaci\u00f3n de la cr\u00edtica de la sociedad civil capitalista mundializada.\u00a0Lo que continua siendo una idea verdadera, cada vez m\u00e1s verdadera.\u00a0Labica desconf\u00eda de los bricolages filos\u00f3ficos ecl\u00e9cticos, de las s\u00edntesis prematuras que quieren tapar los agujeros por donde la realidad nos hiere y nos desaf\u00eda.\u00a0Vayamos m\u00e1s lejos.\u00a0Labica no es por eso un anti-fil\u00f3sofo como pol\u00e9micamente ha dado a entender.\u00a0Siempre manifest\u00f3 un respeto te\u00f3rico y pol\u00edtico hacia la obra de Henri Lefebvre que contribuy\u00f3 a rehabilitar y a reeditar, especialmente escribiendo una introducci\u00f3n a una nueva edici\u00f3n de la <i>M\u00e9taphilosophie<\/i> de este \u00faltimo.\u00a0\u00bf No habr\u00eda que buscar lo que fue la filosof\u00eda de Labica, una filosof\u00eda abierta sobre la transformaci\u00f3n de los campos \u00e9pist\u00e9micos y de los campos pol\u00edticos?\u00a0El estudio serio de los manuscritos a\u00fan in\u00e9ditos puede reservar sorpresas.\u00a0Deseemos un inicio r\u00e1pido de ese estudio.<\/p>\n<p>En cualquier caso, \u00a1 Muchas gracias, Georges, por tu coherencia te\u00f3rica y pol\u00edtica en estos tiempos dif\u00edciles!<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">*<\/a> Publicado en l\u2019Humanit\u00e9, 16 de febrero 2009. Retomado en\u00a0: <a href=\"http:\/\/semimarx.free.fr\/article.php3?id_article=278\">http:\/\/semimarx.free.fr\/article.php3?id_article=278<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P>La lecci&oacute;n de coherencia marxista de Georges Labica<\/P><P> <\/P><P>&quot;  La clase obrera ya no existe. Pero se las meten todas en la jeta &quot;.<\/P><P>&quot;  El comunismo es el &uacute;nico contraveneno, el &uacute;nico ant&iacute;doto, el &uacute;nico remedio,  <\/P><P>la &uacute;nica alternativa a la sociedad de explotaci&oacute;n, al capitalismo que nunca ha tenido ni tendr&aacute;  rostro humano. Los parias de la tierra saben que cada vez son m&aacute;s  <\/P><P>y que cada vez son m&aacute;s parias. 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