{"id":10723,"date":"2021-11-16T05:00:33","date_gmt":"2021-11-16T04:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10723"},"modified":"2021-11-16T00:40:29","modified_gmt":"2021-11-15T23:40:29","slug":"homenaje-a-manuel-azana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10723","title":{"rendered":"Homenaje a Manuel Aza\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><strong>Ernesto G\u00f3mez de la Hera<\/strong><\/p>\n<p>Con seguridad todos estamos aqu\u00ed hoy para rendir homenaje a Manuel Aza\u00f1a. Quiz\u00e1 no est\u00e9 tan claro el porqu\u00e9, y el porqu\u00e9 es lo que deber\u00edamos justificar siempre. As\u00ed que es lo que voy a intentar hacer ahora.<br \/>\nAlguien que muri\u00f3 apenas 40 d\u00edas antes que Aza\u00f1a y que, al igual que \u00e9l, fue perseguido por el fascismo \u2013me estoy refiriendo a Walter Benjamin\u2013, opinaba que es el recuerdo de un cierto pasado, m\u00e1s que la esperanza de un radiante porvenir, lo que impulsaba las movilizaciones m\u00e1s masivas conocidas en la Historia. Y que ese recuerdo no ten\u00eda porqu\u00e9 ser siempre exacto.<\/p>\n<p>Desde luego, a pesar de algunos intentos aberrantes para nublarlo, el recuerdo de Manuel Aza\u00f1a sigue causando un impulso movilizador subversivo. Justo como lo hac\u00eda en una pel\u00edcula de 1978 casi olvidada y que hoy puede que tuviera mejor aceptaci\u00f3n: <em>\u00a1Arriba Haza\u00f1a!<\/em>, de Jos\u00e9 Mar\u00eda Gutierrez Santos.<\/p>\n<p>Haza\u00f1a con H para subrayar lo innecesario de la exactitud a la hora de producir el efecto subversivo. O para destacar el borrado del pasado movilizador que logr\u00f3 el fascismo. Yo, como tant\u00edsimos m\u00e1s, sufr\u00ed ese borrado y, a los diez a\u00f1os, solamente aventajaba a los personajes de la pel\u00edcula en saber que Aza\u00f1a se escrib\u00eda sin H. Lo que me parec\u00eda muy raro.<\/p>\n<p>Sin embargo Manuel Aza\u00f1a hab\u00eda sido Presidente de la Rep\u00fablica y del Consejo de Ministros y Ministro de la Guerra y un gran escritor y, sobremanera, un gran dem\u00f3crata. Y todo esto, con sus luces y sombras, es lo que justifica el porqu\u00e9 estamos hoy aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Manuel Aza\u00f1a era vocacionalmente escritor. Era un escritor de gran lucidez intelectiva y producto de una \u00e9poca en que los horizontes abiertos en Espa\u00f1a a las personas de su medio social ten\u00edan ya una amplitud considerable. Adem\u00e1s de estar ya conectados con los occidentales del momento. Por eso pudo beneficiarse de la existencia de la Junta de Ampliaci\u00f3n de Estudios y conocer Francia de primera mano. Algo que siempre le sirvi\u00f3 de modelo.<\/p>\n<p>Persona de f\u00e1cil sociabilidad ocup\u00f3 un lugar destacado dentro de la revista <em>Espa\u00f1a<\/em>, fundada por Ortega y Gasset con un marcado acento pol\u00edtico y bandera, en cierto modo, de la llamada generaci\u00f3n de 1914. Luego, \u00e9l mismo, pas\u00f3 a fundar <em>La pluma<\/em>, revista de car\u00e1cter preferentemente literario, m\u00e1s cercana, pues, a su sentir y que, con muchas dificultades econ\u00f3micas, pero gran brillantez, dur\u00f3 tres a\u00f1os. Tras los cuales volvi\u00f3 a la primera, <em>Espa\u00f1a<\/em>, como director. Por entonces ya era figura hegem\u00f3nica en el Ateneo de Madrid, donde fung\u00eda como Presidente, aunque solo era Secretario. A\u00f1os despu\u00e9s llegar\u00eda a presidirlo oficialmente. Esta actividad intelectual era su inter\u00e9s m\u00e1ximo, mientras que la pol\u00edtica le interesaba m\u00e1s colateralmente. Era miembro del Partido Reformista de Melqu\u00edades \u00c1lvarez, partido de car\u00e1cter democr\u00e1tico pero sin definici\u00f3n republicana. Fue candidato por ese partido, pero siempre en circunscripciones donde no corr\u00eda el riesgo de salir elegido. Sus tiempos de residencia en Francia, antes, durante y despu\u00e9s de la I Guerra Mundial, le llev\u00f3 a escribir sobre ese pa\u00eds, siempre con admiraci\u00f3n, aunque s\u00f3lo pudo publicar una parte. Justamente la dedicada a las cuestiones militares, lo que le dar\u00eda marchamo de experto y le llevar\u00eda, m\u00e1s tarde, a ser Ministro de la Guerra durante m\u00e1s de dos a\u00f1os.<br \/>\nComo a otros intelectuales similares, fue la Dictadura primorriverista, auspiciada por Alfonso XIII, lo que le condujo a una intervenci\u00f3n directa en la pol\u00edtica, ya con un car\u00e1cter netamente republicano al darse cuenta de la flagrante incompatibilidad existente entre Monarqu\u00eda y Democracia.<\/p>\n<p>Naturalmente la propia existencia de la Dictadura limitaba enormemente la acci\u00f3n pol\u00edtica, as\u00ed que fue en esos momentos cuando public\u00f3 <em>El jard\u00edn de los frailes<\/em>, una novela que autobiografiaba sus a\u00f1os escolares en los Agustinos de El Escorial, con una impronta abiertamente laicista. Tambi\u00e9n gan\u00f3 el Premio Nacional de Literatura con un estudio sobre Juan Valera. Escritor y diplom\u00e1tico, fue embajador en Washington, con ideas muy alejadas de las de Aza\u00f1a. Por entonces lleg\u00f3 a la Presidencia del Ateneo, lo que, dado su papel fundamental en el peque\u00f1o grupo de Acci\u00f3n Republicana, convert\u00eda a la instituci\u00f3n atene\u00edstica en una de las principales puntas de lanza antimon\u00e1rquicas a la ca\u00edda de Primo de Rivera.<br \/>\nDe este modo, sin haber desempe\u00f1ado jam\u00e1s una responsabilidad pol\u00edtica, cuando el martes 14 de abril de 1931 se abrieron repentinamente todas las esperanzas de una nueva y mejor vida para la inmensa mayor\u00eda de los espa\u00f1oles, se convirti\u00f3 en Ministro de la Guerra, por mor de lo que hab\u00eda publicado a\u00f1os atr\u00e1s. En este cargo logr\u00f3 culminar una reforma a la que hab\u00edan aspirado, fracasando en su realizaci\u00f3n, ministros como Cassola y Luque, adaptando el Ej\u00e9rcito a la realidad del momento. Su reforma no fue tan mal aceptada como se dijo despu\u00e9s por quienes suelen juzgar las cosas \u00aba toro pasado\u00bb, sino que goz\u00f3 de apoyos reales dentro de un Ej\u00e9rcito que todav\u00eda no estaba \u00abtrabajado\u00bb por los conspiradores mon\u00e1rquicos. Adem\u00e1s, supo sacar partido de algunos cismas producidos en los a\u00f1os previos, como el choque de Primo de Rivera con el Arma de Artiller\u00eda o la pol\u00e9mica creaci\u00f3n de la Academia General Militar.<\/p>\n<p>Apenas llevaba unos meses en este cargo, cuando la crisis desencadenada por la dimisi\u00f3n de Alcal\u00e1-Zamora hizo preciso cubrir la Presidencia del Consejo de Ministros. Su papel de dirigente de un peque\u00f1o partido y sus buenas relaciones con el PSOE, lo que garantizaba la continuidad sin demasiados sobresaltos de la coalici\u00f3n gobernante, le catapult\u00f3 de inmediato a presidir el Gobierno, sin dejar el Ministerio de la Guerra.<\/p>\n<p>Bajo su presidencia se culmin\u00f3 la aprobaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n, aunque donde su papel result\u00f3 primordial, ya que sin su directa intervenci\u00f3n es dif\u00edcil que se hubiese aprobado, fue en el Estatuto de Catalu\u00f1a. Convencido de lo oportuno de aquel estatuto, lo defendi\u00f3 con ardor en las Cortes y dentro del Gobierno. En adelante, por encima de todas las vicisitudes pol\u00edticas que acaecer\u00edan, fue leal al mismo, aunque no consigui\u00f3 la misma lealtad de alguna de sus contrapartes. Todo esto, junto a su papel, cierto o atribuido, para dominar alguno de los ataques que los pr\u00e1cticos de la \u00abgimnasia revolucionaria\u00bb lanzaron contra la Rep\u00fablica, hizo que su figura fuese utilizada como diana por parte de los sectores republicanos m\u00e1s derechistas, precedente de lo que, corregido y aumentado, har\u00eda luego el fascismo, hasta alcanzar su cese.<\/p>\n<p>La casualidad har\u00eda que los sucesos de octubre de 1934 le pillaran en Barcelona. Y aqu\u00ed se qued\u00f3, encarcelado, durante tres meses. Los mismos que ya le hab\u00edan escogido antes como diana predilecta de sus odios, quisieron achacarle responsabilidades dirigentes en aquellos sucesos. Pero la verdad es que \u00e9l ni los aprobaba ni pensaba que fuesen convenientes para defender la Rep\u00fablica en que \u00e9l cre\u00eda. As\u00ed que fue finalmente exonerado del todo. Pudo, entonces, dedicarse a construir lo que le parec\u00eda realmente imprescindible para aquella defensa. Empez\u00f3 a trabajar en pro de lo que despu\u00e9s fue el Frente Popular, si bien \u00e9l no coincid\u00eda plenamente en que ese debiera ser el resultado.<\/p>\n<p>Un hito en aquella tarea de construcci\u00f3n de una fuerza que defendiera la Rep\u00fablica fue, sin duda, su intervenci\u00f3n en el famoso mitin del campo de Comillas, en octubre de 1935. Medio mill\u00f3n de personas pudieron verlo y escucharlo, en lo que fue, como el propio Gil Robles hubo de reconocer, el mayor mitin habido en nuestra historia. Aquel mitin de Aza\u00f1a fue impulsado por todas las fuerzas pol\u00edticas que iban a confluir en la papeleta electoral victoriosa en el siguiente febrero. Eso permiti\u00f3 movilizar a la gente en todas partes. Quien seguramente es la \u00fanica persona viva hoy que asisti\u00f3 a aquel mitin (\u00a1un abrazo, Vicente!), un joven que ten\u00eda 18 a\u00f1os, fue andando de Barreda a Madrid para estar presente, casi 500 kil\u00f3metros. \u00a1Y no fue un caso aislado!<\/p>\n<p>Diecisiete semanas despu\u00e9s, en condiciones muy dif\u00edciles y con el golpe fascista ya amenazando, tuvo que hacerse nuevamente cargo de la Presidencia del Consejo de Ministros y, sin tiempo para realizar apenas ninguna labor, pas\u00f3 en mayo a la Presidencia de la Rep\u00fablica. Presidencia que no estaba en absoluto desprovista de poder en la Constituci\u00f3n de 1931, pero que no dispon\u00eda de las facultades que s\u00ed ten\u00eda la del Gobierno.<\/p>\n<p>Manuel Aza\u00f1a, que era una persona ciento por ciento civil, no pudo ser capaz de dar ese mismo porcentaje en las grav\u00edsimas circunstancias de la guerra. Aunque comprend\u00eda perfectamente, como se ve por sus l\u00facidos escritos sobre sus causas y aconteceres, la situaci\u00f3n, esta le superaba. Fort\u00edsimamente golpeado en su \u00e1nimo por el golpe y su transformaci\u00f3n en guerra, sufriendo como propio cuanto sufr\u00edan sus compatriotas, le impact\u00f3 mucho en lo personal el asesinato de su primer jefe pol\u00edtico, Melqu\u00edades \u00c1lvarez, aquel agosto, pese a lo mucho que sus caminos pol\u00edticos se hab\u00edan separado.<\/p>\n<p>Como el resto de las instituciones republicanas residi\u00f3 en Barcelona, que en aquellos momentos volvi\u00f3 a ser, como dijo el insigne paisano de Aza\u00f1a, \u00abalbergue de los extranjeros, hospital de los pobres, patria de los valientes\u00bb, la mayor parte de la guerra, aunque su accionar pol\u00edtico, no as\u00ed el de escritor, no fue apenas relevante en aquellos a\u00f1os. Cruz\u00f3 a Francia en febrero de 1939 y, casi de inmediato, hizo algo con lo que ven\u00eda amenazando desde hac\u00eda tiempo: Dimiti\u00f3 de la Presidencia de la Rep\u00fablica. Su pretexto fue el reconocimiento diplom\u00e1tico que Francia y Gran Breta\u00f1a dieron al gobierno de Franco. Pero el da\u00f1o que su dimisi\u00f3n, facilitando la coartada para el golpe casadista del 5 de marzo, hizo a quienes todav\u00eda combat\u00edan para intentar salvar el mayor n\u00famero de personas de la cruenta venganza fascista y al futuro del exilio republicano fue muy grande.<\/p>\n<p>Aquejado muy gravemente, tanto de males f\u00edsicos como an\u00edmicos, tambi\u00e9n lo abandonaron sus partidarios pol\u00edticos. Cuando la derrota francesa, en junio de 1940, le puso en un grave peligro, solamente D. Juan Negr\u00edn le visit\u00f3 y se ofreci\u00f3 a llevarle con \u00e9l. Gesto que agradeci\u00f3, m\u00e1xime viniendo de alguien con quien sus relaciones pol\u00edticas no hab\u00edan sido buenas. Ya muy enfermo, pas\u00f3 a la zona francesa no ocupada y muri\u00f3. El gobierno t\u00edtere de Petain trat\u00f3, sin lograrlo del todo, deslucir su entierro, pero qued\u00f3 en manos del fascismo espa\u00f1ol la \u00faltima pu\u00f1alada: despojarle, despu\u00e9s de muerto, de la nacionalidad espa\u00f1ola. Algo que a \u00e9l, absolutamente seguro de la total ilegitimidad de aquel r\u00e9gimen y sabedor de que su espa\u00f1olidad no depend\u00eda de ning\u00fan certificado, no le hubiera hecho mella.<br \/>\nManuel Aza\u00f1a era uno de los nuestros, lo es y lo ser\u00e1 siempre. Y uno de los mejores. Con mucho acierto y alg\u00fan error, desempe\u00f1\u00f3 un papel crucial en su tiempo y nos marc\u00f3 un ejemplo a seguir. Quiz\u00e1 no tengamos sus capacidades, pero s\u00ed continuamos por su senda seguro que al meno, nos encontraremos en su dignidad y pondremos nuestro peque\u00f1o granito de arena en su obra: La Rep\u00fablica, Una e Indivisible.<\/p>\n<p>Barcelona, 6 de noviembre del 2.021<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ernesto G\u00f3mez de la Hera Con seguridad todos estamos aqu\u00ed hoy para rendir homenaje a Manuel Aza\u00f1a. Quiz\u00e1 no est\u00e9<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10726,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[1778],"class_list":["post-10723","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","tag-manuel-azana"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10723"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10723\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10726"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}