{"id":10731,"date":"2021-11-18T05:00:41","date_gmt":"2021-11-18T04:00:41","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10731"},"modified":"2021-11-18T01:21:26","modified_gmt":"2021-11-18T00:21:26","slug":"filosofia-lucha-de-clases-y-comunismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10731","title":{"rendered":"Filosof\u00eda, lucha de clases y comunismo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Juan Dal Maso<\/strong><\/p>\n<p><em>A prop\u00f3sito de <\/em>Antolog\u00eda (Esencial) de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<em> (Bs. As., Ed. Marat, 2021), compilado y presentado por Ariel Petruccelli y Salvador L\u00f3pez Arnal.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Antologia-esencial-sacristan.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-10732\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Antologia-esencial-sacristan.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"348\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Antologia-esencial-sacristan.jpg 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Antologia-esencial-sacristan-215x300.jpg 215w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/a>La publicaci\u00f3n de este libro es una gran noticia para quienes se interesan por el marxismo. La introducci\u00f3n de los compiladores se\u00f1ala que tienen el objetivo de reparar una injusticia intelectual compuesta de dos circunstancias: la falta de una publicaci\u00f3n de los escritos de Sacrist\u00e1n en la Argentina y el hecho de que es pr\u00e1cticamente desconocido incluso entre quienes reivindican el marxismo. Junto con un esbozo biogr\u00e1fico, los compiladores trazan una semblanza de Sacrist\u00e1n, sus preocupaciones te\u00f3ricas y pol\u00edticas y su modo de comprender el marxismo. Recomendamos leerla con atenci\u00f3n, para conocer mejor al autor (sin duda singular).<\/p>\n<p>La selecci\u00f3n de textos (compuesta de art\u00edculos, transcripciones de conferencias y cartas) recorre algunos trabajos fundamentales para introducirse en la obra de Sacrist\u00e1n, que a su vez coinciden con problemas centrales de la teor\u00eda marxista.<\/p>\n<p><strong>Para un marxismo sin canonizaciones<\/strong><\/p>\n<p>La secci\u00f3n I, titulada \u00abMarxismo cr\u00edtico\u00bb, recoge tres textos. \u00abLa tarea de Engels en el <em>Anti-D\u00fchring<\/em>\u00bb (1964) concentra varias preocupaciones te\u00f3ricas de Sacrist\u00e1n a lo largo de toda su trayectoria pol\u00edtico-intelectual. Concebido como un pr\u00f3logo a la edici\u00f3n de la obra de Engels publicada en M\u00e9xico por Editorial Grijalbo, este art\u00edculo parte de se\u00f1alar que el prop\u00f3sito del co-fundador del materialismo hist\u00f3rico no hab\u00eda sido ofrecer una especie de manual o compendio de verdades comunistas, sino escribir una pol\u00e9mica contra una posici\u00f3n puntual. La utilizaci\u00f3n del texto como una obra can\u00f3nica hab\u00eda sido una consecuencia ajena a las intenciones originales de su autor. Al mismo tiempo, Sacrist\u00e1n abordaba un tema fundamental para Engels, desde una perspectiva distinta pero no totalmente contrapuesta a la de aquel. Me refiero particularmente a la cuesti\u00f3n de la dial\u00e9ctica y sus \u00ableyes\u00bb, que Sacrist\u00e1n encontraba problem\u00e1tica por cierto car\u00e1cter acr\u00edtico de la construcci\u00f3n te\u00f3rica. En algunas ocasiones, Engels presentaba fen\u00f3menos espec\u00edficos (f\u00edsicos o qu\u00edmicos) como manifestaci\u00f3n directa de las \u00ableyes\u00bb de la dial\u00e9ctica (como la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n o el salto de cantidad en calidad) y de esa forma ca\u00eda en una visi\u00f3n dif\u00edcilmente compatible con la ciencia moderna, en la que el propio Engels pretend\u00eda basarse o al menos estar acompasado con ella. Relacionado con esta cuesti\u00f3n, Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba un tema al que volver\u00eda posteriormente en diversas ocasiones: el comunismo implicaba no solamente una teor\u00eda o una construcci\u00f3n cient\u00edfica sino sobre todo una concepci\u00f3n del mundo, una opci\u00f3n pol\u00edtica y en ese sentido el marxismo implicaba la unidad de diversas actividades intelectuales y pol\u00edtico-pr\u00e1cticas en una concepci\u00f3n te\u00f3rica que a su vez era parte de un movimiento pol\u00edtico y social.<\/p>\n<p>\u00abDe la dial\u00e9ctica\u00bb (1973) corresponde a una conferencia dictada por Sacrist\u00e1n en la Facultad de Derecho de la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona. Comienza su exposici\u00f3n con una breve recapitulaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n de la dial\u00e9ctica en los antiguos, comparando los enfoques de Her\u00e1clito y Plat\u00f3n. Mientras el primero pensaba en la dial\u00e9ctica como algo propio de la realidad, el segundo la ubicaba como una cuesti\u00f3n central en el plano metodol\u00f3gico de la elaboraci\u00f3n y explicaci\u00f3n de las ideas. Esta diversidad de enfoques debe ser tenida en cuenta ya que contin\u00faa presente en los desarrollos posteriores del pensamiento dial\u00e9ctico en sus diversas variantes. Agregaba Sacrist\u00e1n que la dial\u00e9ctica en Plat\u00f3n ten\u00eda tambi\u00e9n un elemento moral, ya que, en la alegor\u00eda de la caverna, el acceso al conocimiento de las esencias planteaba el dilema de sostenerse mirando hacia la luz o volver a la oscuridad tranquilizadora. Posteriormente, Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba que iba a pegar un salto y retomar la cuesti\u00f3n desde la fundaci\u00f3n de la dial\u00e9ctica moderna, con Hegel, particularmente con su texto sobre la diferencia entre los sistemas filos\u00f3ficos de Fichte y Schelling, en el que Hegel afirmaba que este \u2013quien era en ese entonces su amigo\u2013 hab\u00eda logrado superar los l\u00edmites del sistema kantiano, de los que Fichte hab\u00eda quedado prisionero. Aqu\u00ed recordaba la controversia entre estudiosos de Hegel, sobre si su dial\u00e9ctica surgi\u00f3 como producto de un intento de comprender las contradicciones de la sociedad capitalista (Luk\u00e1cs) o las del sistema kantiano (Merker), observando que en realidad ambas interpretaciones pueden ser complementarias, porque a Hegel le interesaban las dos cuestiones: pensar el problema de la sociedad capitalista (particularmente la escisi\u00f3n que surge entre individuo y comunidad y la divisi\u00f3n de clases al nivel en que lleg\u00f3 a conocerla) y el de la conformaci\u00f3n de un sistema filos\u00f3fico acorde a la nueva \u00e9poca. El intento de Hegel de restituir la Raz\u00f3n en la Historia generaba que en sus obras hubiera una extraordinaria combinaci\u00f3n de material emp\u00edrico y razonamiento arbitrario, por el intento de presentar un esquema que demostrase la racionalidad del desarrollo. La dial\u00e9ctica de Hegel, producto de esta idea de la Historia como racional, como ideal, hab\u00eda tenido una gran eficacia en la historia pol\u00edtico-cultural. Por un lado, hab\u00eda servido a un extremo conservadurismo, pero por otro hab\u00eda dado impulso a los movimientos revolucionarios, porque \u2013siguiendo el comentario del poeta Heine\u2013 \u00abtodo la racional es real\u00bb se puede leer como \u00ab<em>ha de ser<\/em> real\u00bb. Por \u00faltimo, Sacrist\u00e1n encaraba la idea de que Marx hab\u00eda tomado el m\u00e9todo y rechazado el sistema de Hegel o invertido la dial\u00e9ctica hegeliana. Para \u00e9l, esta era una interpretaci\u00f3n unilateral. Retomando la cr\u00edtica de la Filosof\u00eda del Derecho hegeliana (en la que Marx sosten\u00eda que Hegel transforma el sujeto en predicado o los sujetos reales en materializaci\u00f3n de un sujeto abstracto, por ejemplo el Estado o la familia como encarnaci\u00f3n del Esp\u00edritu), Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba que Marx afirmaba que Hegel distorsionaba no solo los hechos sino tambi\u00e9n las ideas. Esta cr\u00edtica apuntaba entonces a que la racionalidad que expone Hegel no es interna a los hechos sino que es una racionalidad m\u00edstica que les viene de afuera y en ese sentido, la discusi\u00f3n sobre la primac\u00eda de la pr\u00e1ctica se\u00f1alada en las <em>Tesis sobre Feuerbach<\/em> era tanto contra el materialismo contemplativo de Feuerbach como contra la combinaci\u00f3n de tergiversaci\u00f3n de la empiria y tergiversaci\u00f3n de la idea que llevaba adelante Hegel. El texto se completa con la transcripci\u00f3n de la discusi\u00f3n posterior a la intervenci\u00f3n de Sacrist\u00e1n, en la que surge el tema del \u00abm\u00e9todo dial\u00e9ctico\u00bb. Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba que en su opini\u00f3n no pod\u00eda hablar de m\u00e9todo dial\u00e9ctico sino de aspiraci\u00f3n dial\u00e9ctica, cuesti\u00f3n ya planteada en el pr\u00f3logo al <em>Anti-D\u00fchring<\/em> y que ser\u00e1 tema tambi\u00e9n del texto que completa esta secci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u00bb (1978) es el texto correspondiente a una conferencia dictada por Sacrist\u00e1n en la Fundaci\u00f3n Mir\u00f3 de Barcelona. En esa intervenci\u00f3n, Sacrist\u00e1n busca indagar sobre la concepci\u00f3n de ciencia en Marx, se\u00f1alando la confluencia en su pensamiento de tres concepciones: la <em>science<\/em> de ra\u00edz anglosajona, que Sacrist\u00e1n define por razones did\u00e1cticas como \u00abciencia normal\u00bb (parafraseando de manera peculiar la expresi\u00f3n de Kuhn), es decir, la ciencia caracterizada por el m\u00e9todo hipot\u00e9tico-deductivo y la contrastaci\u00f3n experimental o algor\u00edtmica; la cr\u00edtica, de filiaci\u00f3n joven-hegeliana; y la \u00abciencia alemana\u00bb caracter\u00edstica de la filosof\u00eda de Hegel, que intentaba reconstruir te\u00f3ricamente el movimiento de la realidad y constituir al mismo tiempo un sistema que lo contuviera, resolviendo todas las contradicciones. El resultado de esta confluencia hab\u00eda sido una excepcional \u00abciencia hist\u00f3rico-social <em>sui generis<\/em>\u00bb que hab\u00eda empalmado a su vez con el movimiento social y pol\u00edtico del proletariado. Sacrist\u00e1n consideraba que no se pod\u00eda desmembrar la concepci\u00f3n de Marx, para elegir alguna de sus vertientes constitutivas sobre las otras, pero enfatizaba la importancia que hab\u00eda tenido la dial\u00e9ctica hegeliana para el trabajo cient\u00edfico de Marx. Mientras la cr\u00edtica joven-hegeliana se esforzaba al m\u00e1ximo por rebatir las concepciones te\u00f3ricas, la filosof\u00eda de Hegel hab\u00eda tenido la vocaci\u00f3n de reconstruir el \u00abmovimiento de la cosa\u00bb, es decir, de explicar (aunque de manera idealista) el proceso de la realidad en su totalidad. Cuando Marx hab\u00eda vuelto a leer la <em>Ciencia de la L\u00f3gica<\/em> en 1857, esa relectura le hab\u00eda permitido profundizar en la idea de que adem\u00e1s de hacer cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica deb\u00eda reconstruir te\u00f3ricamente el funcionamiento del sistema capitalista como tal. Aqu\u00ed tambi\u00e9n aparece una aparente paradoja relacionada con la dial\u00e9ctica: el \u00abelemento m\u00e1s anticient\u00edfico\u00bb de su formaci\u00f3n, fue el que m\u00e1s decididamente impuls\u00f3 a Marx para hacer ciencia. De ah\u00ed que, a diferencia de otras lecturas, como la del Althusser de los a\u00f1os 60, Sacrist\u00e1n considerara positivamente la influencia hegeliana sobre Marx. Esta influencia, sin embargo, ten\u00eda para Sacrist\u00e1n ciertas consecuencias secundarias negativas sobre el pensamiento de Marx. Una de ellas era cierta tendencia a los paralogismos, producto de la sobreabundancia argumentativa (en t\u00e9rminos de Sacrist\u00e1n, la \u00abredundancia de la dial\u00e9ctica\u00bb) provocada por la b\u00fasqueda de exponer la explicaci\u00f3n en t\u00e9rminos de un \u00abtodo art\u00edstico\u00bb. La otra surg\u00eda de que, al privilegiar la explicaci\u00f3n del \u00abmovimiento de la cosa\u00bb proclamando la oposici\u00f3n a los \u00abconceptos fijos\u00bb, Marx hab\u00eda subestimado que trabajaba con conceptos y modelos te\u00f3ricos. Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba que el \u00abm\u00e9todo\u00bb de Marx no pod\u00eda entenderse en t\u00e9rminos de un procedimiento aprendible por cualquiera (utilizaba la expresi\u00f3n \u00abtruco aprendible\u00bb, parafraseando la chicana de Hegel contra Schelling) y priorizaba, al igual que en el pr\u00f3logo del <em>Anti-D\u00fchring<\/em>, la definici\u00f3n de la dial\u00e9ctica en t\u00e9rminos de un procedimiento intelectual tendiente a la totalizaci\u00f3n. Pensando esta relaci\u00f3n entre vocaci\u00f3n cient\u00edfica positiva, cr\u00edtica te\u00f3rica y elaboraci\u00f3n filos\u00f3fica, Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba que Marx, al igual que Arist\u00f3teles y otros grandes pensadores, hab\u00eda sido un cient\u00edfico autor de su propia metaf\u00edsica. Aclaremos, de paso, si bien Sacrist\u00e1n no lo explicitaba abiertamente, que el t\u00e9rmino \u00abmetaf\u00edsica\u00bb no ten\u00eda el mismo sentido en que Engels hab\u00eda usado muchas veces la expresi\u00f3n \u00abmetaf\u00edsico\u00bb (como un an\u00e1lisis r\u00edgido o abstracto) sino el sentido de una conceptualizaci\u00f3n filos\u00f3fica que va m\u00e1s all\u00e1 del an\u00e1lisis de hechos puntuales o de las teor\u00edas abocadas a explicar procesos espec\u00edficos, en el mismo sentido de la totalizaci\u00f3n dial\u00e9ctica que unifica ciencia, pol\u00edtica y concepci\u00f3n del mundo o valores.<\/p>\n<p>Estas intervenciones sintetizan bien la perspectiva de Sacrist\u00e1n respecto de las relaciones entre ciencia, filosof\u00eda y marxismo. Mientras defiende el car\u00e1cter cient\u00edfico del marxismo, pone l\u00edmites a su identificaci\u00f3n sin m\u00e1s como una ciencia, destaca su peculiaridad, derivada de ser al mismo tiempo una concepci\u00f3n filos\u00f3fica, \u00e9tica y pol\u00edtica y un movimiento social.<\/p>\n<p><strong>Hacia un enfoque comunista de la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica (y viceversa)<\/strong><\/p>\n<p>La secci\u00f3n II se llama \u00abRenovaciones\u00bb y consta de dos textos referidos a la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica. El primero de ellos es \u00abComunicaci\u00f3n a las Jornadas de Ecolog\u00eda y Pol\u00edtica\u00bb (1979). En esta intervenci\u00f3n, Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba la importancia de captar en toda su profundidad la relaci\u00f3n problem\u00e1tica entre el car\u00e1cter social y creador de una realidad artificial de la especie humana y sus condicionamientos naturales. Esto implicaba, para la tradici\u00f3n marxista (o mejor dicho las diversas tradiciones, en la medida en que sostuvieron tal imagen on\u00edrica), que la revoluci\u00f3n social no conlleva la soluci\u00f3n autom\u00e1tica de todos los problemas y que la relaci\u00f3n entre la sociedad y la naturaleza se presenta como una dial\u00e9ctica abierta. En este contexto, Sacrist\u00e1n rescataba la idea de Marx de que toda fuerza productiva bajo el capitalismo es a su vez una fuerza destructiva, idea mucho m\u00e1s vigente en el marco del agravamiento de la crisis ecol\u00f3gica. Para pensar una salida a esta crisis, era necesaria una pr\u00e1ctica pol\u00edtica que cuestionara las tendencias corporativistas en el movimiento obrero, que terminaban solidariz\u00e1ndose con el capital. La tarea del sujeto revolucionario no pod\u00eda ser, como hab\u00eda imaginado cierto marxismo productivista \u2013especialmente el estalinismo\u2013 \u00abliberar las fuerzas productivas\u00bb entendida esta expresi\u00f3n como dar rienda suelta a un industrialismo y productivismo indiscriminados. Habiendo planteado este punto de vista, Sacrist\u00e1n polemizaba con Rudolf Bahro, que propon\u00eda reemplazar a la clase obrera por los intelectuales como sujeto revolucionario. Contra la posici\u00f3n de Bahro, Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba que la clase trabajadora segu\u00eda siendo el sujeto revolucionario, no solamente por su rol en la econom\u00eda capitalista sino tambi\u00e9n porque en ella descansaba la continuidad de la especie. Tambi\u00e9n debat\u00eda con el comunista alem\u00e1n Wolfgang Harich, quien propon\u00eda un \u00abcomunismo sin crecimiento\u00bb como soluci\u00f3n a la crisis ecol\u00f3gica, que imaginaba posible imponer de modo autoritario.<\/p>\n<p>El segundo texto es \u00abAlgunos atisbos pol\u00edtico-ecol\u00f3gicos en Marx\u00bb (1983) y corresponde a la transcripci\u00f3n de una conferencia dictada en el L\u2019Hospitalet de Llobregat (ciudad trabajadora pegada a Barcelona). Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba que los problemas ecol\u00f3gicos eran problemas pol\u00edticos y no ideol\u00f3gicos y que ten\u00edan un car\u00e1cter internacional. Daba como ejemplo los problemas que hab\u00eda generado a los pa\u00edses escandinavos la limpieza del cielo de Londres a trav\u00e9s del desplazamiento o elevaci\u00f3n de la emisi\u00f3n de polucionantes. Este car\u00e1cter internacional de la problem\u00e1tica ecol\u00f3gica cuestionaba la organizaci\u00f3n burguesa de la pol\u00edtica basada en los Estados nacionales. Para indagar en el tratamiento de este tema en la tradici\u00f3n marxista, Sacrist\u00e1n volv\u00eda sobre los atisbos presentes en el pensamiento de Marx y Engels. El primer aspecto que se\u00f1alaba era el tratamiento de las condiciones de vida de la fuerza de trabajo, tanto de la clase trabajadora industrial como agr\u00edcola y de las masas populares m\u00e1s en general. Defin\u00eda Sacrist\u00e1n esta cuesti\u00f3n como un asunto de \u00abecolog\u00eda humana\u00bb al que se ligaba la reflexi\u00f3n de Marx sobre la <em>depredaci\u00f3n<\/em> de la fuerza de trabajo mediante la extracci\u00f3n de plusval\u00eda, en un paralelismo expl\u00edcito con la depredaci\u00f3n de la tierra, generada por el mismo af\u00e1n de explotaci\u00f3n. El estudio de las estad\u00edsticas militares centroeuropeas relativas a la estatura y condiciones f\u00edsicas de los conscriptos as\u00ed como de los \u00abLibros Azules\u00bb [1] del gobierno ingl\u00e9s era parte de este inter\u00e9s de Marx por la cuesti\u00f3n. Pero adem\u00e1s de la \u00abecolog\u00eda humana\u00bb ligada a las condiciones de explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo, Marx hab\u00eda tomado en consideraci\u00f3n los problemas de la vivienda y la alimentaci\u00f3n, en este \u00faltimo tema denunciando la pr\u00e1ctica de adulteraci\u00f3n de alimentos, que obedec\u00eda tambi\u00e9n al objetivo de abaratar la fuerza de trabajo. Por \u00faltimo, Sacrist\u00e1n destacaba las reflexiones de Marx y Engels sobre la necesidad de terminar con la organizaci\u00f3n en grandes centros urbanos bajo el socialismo. Se\u00f1alaba que estos atisbos no hab\u00edan tenido continuaci\u00f3n casi en la tradici\u00f3n marxista, con excepci\u00f3n de Kautsky y su preocupaci\u00f3n por los problemas demogr\u00e1ficos y Sergei Podolinsky, que hab\u00eda reflexionado sobre la relaci\u00f3n entre la teor\u00eda del valor-trabajo y la segunda ley de la termodin\u00e1mica, retomando ciertos punto de vista naturalistas de Marx que mostraban la contradicci\u00f3n entre la producci\u00f3n capitalista y la posibilidad de una relaci\u00f3n arm\u00f3nica entre sociedad y naturaleza. Cerraba su intervenci\u00f3n indagando sobre las contradicciones de los planteos del propio Marx entre estos atisbos y la idea de que la historia \u00abavanza por el lado malo\u00bb, que Sacrist\u00e1n consideraba directamente inspirada por la filosof\u00eda hegeliana de la historia.<\/p>\n<p>Las reflexiones de Sacrist\u00e1n en estas conferencias lo muestran como un precursor del tratamiento de la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica en el marxismo, al mismo tiempo que sirven para rediscutir en qu\u00e9 medida en la tradici\u00f3n marxista exist\u00edan elementos para pensar la problem\u00e1tica ecol\u00f3gica, cuesti\u00f3n confirmada por estudios posteriores que han profundizado muchos de los elementos se\u00f1alados por Sacrist\u00e1n y han planteado otros.<\/p>\n<p><strong>Ciencia sin cientificismo<\/strong><\/p>\n<p>La secci\u00f3n III es \u00abCiencia, Pol\u00edtica de la Ciencia\u00bb. El primer trabajo de la secci\u00f3n es \u00abReflexi\u00f3n sobre una una pol\u00edtica socialista de la ciencia\u00bb (1979), que corresponde a una conferencia dictada por Sacrist\u00e1n en la Facultad de Filosof\u00eda de la Universidad de Barcelona. Se\u00f1alaba que la cuesti\u00f3n de la pol\u00edtica de la ciencia era un problema de resoluci\u00f3n pr\u00e1ctica, pero de dominio filos\u00f3fico (por las aristas de discusi\u00f3n que pon\u00eda en juego) y que no era un problema estrictamente cient\u00edfico sino de metaciencia, es decir de una reflexi\u00f3n sobre la ciencia. Distingu\u00eda Sacrist\u00e1n dos maneras de enfocar la cuesti\u00f3n de la ciencia desde el punto de vista filos\u00f3fico. Una era epistemol\u00f3gica, es decir, aquella reflexi\u00f3n que buscaba analizar las relaciones de la ciencia con la cultura desde diversas \u00f3pticas, que iban desde quienes consideraban a la ciencia una forma de alienaci\u00f3n hasta quienes consideraban, como los neo-posivistas, que el an\u00e1lisis l\u00f3gico del lenguaje superaba para siempre la metaf\u00edsica, pasando por posiciones m\u00e1s equilibradas que pensaban los nexos entre ciencia y cultura de manera m\u00e1s interconectada. La otra posibilidad de abordaje de la cuesti\u00f3n ten\u00eda que ver con el enfoque ontol\u00f3gico, dentro del cual a Sacrist\u00e1n le interesaba discutir el m\u00e1s pesimista, con el cual ya se hab\u00eda topado anteriormente y al que le hab\u00eda dedicado su tesis doctoral: Heidegger, que asociaba la ciencia con la tecnificaci\u00f3n y la \u00abexplotaci\u00f3n del ente\u00bb pero terminaba en una tentativa de \u00absalvar el pensamiento cient\u00ecfico\u00bb al igual que el fil\u00f3sofo Theodore Roszak, autor de <em>El nacimiento de una contracultura<\/em>. Sacrist\u00e1n afirmaba que, aunque la cuesti\u00f3n epistemol\u00f3gica iba a ser siempre importante, perd\u00eda peso en ese momento frente al enfoque ontol\u00f3gico. Haciendo una relectura materialista de la cuesti\u00f3n heideggeriana de la \u00abexplotaci\u00f3n del ente\u00bb, Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba que en el momento actual del capitalismo, el problema principal de la ciencia pasaba por los efectos destructivos que el uso de los avances cient\u00edficos pod\u00eda tener contra la especie humana. Nuestra especie era excesiva, capaz de excederse hasta la autodestrucci\u00f3n en su relaci\u00f3n con la naturaleza. Pero eso no aplicaba solamente a la t\u00e9cnica moderna sino a las m\u00e1s variadas formas sociales (sin desconocer el mayor potencial destructivo de la t\u00e9cnica y la ciencia contempor\u00e1neas). Contra cualquier idealizaci\u00f3n rom\u00e1ntica del pasado y contra las concepciones productivistas y consumistas, una pol\u00edtica socialista de la ciencia ten\u00eda que privilegiar la educaci\u00f3n por sobre la investigaci\u00f3n, contribuir a la disminuci\u00f3n del consumo y priorizar la investigaci\u00f3n b\u00e1sica por sobre la aplicada, los aspectos contemplativos por sobre los instrumentales, los descriptivos por sobre los te\u00f3ricos y el desarrollo de tecnolog\u00edas ligeras acompa\u00f1ado por la eliminaci\u00f3n de producci\u00f3n nociva y superflua. Condici\u00f3n para estos desarrollos era la sustituci\u00f3n del poder de la clase dominante por un poder igualitarista. En la conversaci\u00f3n posterior a la intervenci\u00f3n de Sacrist\u00e1n se plantean diversas preguntas sobre la cuesti\u00f3n del naturalismo en la izquierda, el rol de la clase trabajadora para la implementaci\u00f3n de una pol\u00edtica de este tipo y las pol\u00e9micas con la posici\u00f3n de Wolfgang Harich, a la que ya hicimos referencia.<\/p>\n<p>Completa esta secci\u00f3n \u00abLa funci\u00f3n de la ciencia en la sociedad contempor\u00e1nea\u00bb (1981), que corresponde a un conferencia realizada por Sacrist\u00e1n en el Instituto Nacional de Bachillerato Bosc\u00e1n de Barcelona. Sacrist\u00e1n analiza un <em>dossier<\/em> preparado por el Instituto, en el que se mencionan diversos hechos relacionados con la ciencia, desde las bombas at\u00f3micas hasta los sat\u00e9lites, y se\u00f1ala que efectivamente los desastres del siglo XX estaban relacionados con la utilizaci\u00f3n de los avances cient\u00edficos. \u00bfCu\u00e1l era el lado positivo? Los avances en ordenadores y microprocesadores aplicados a la producci\u00f3n y los servicios ampliaban enormemente las posibilidades de automatizaci\u00f3n y por ende de conquista de tiempo libre, planteando la promesa de la liberaci\u00f3n material de la humanidad. Esta vinculaci\u00f3n entre ciencia y tecnolog\u00eda era caracter\u00edstica de la ciencia moderna, as\u00ed como la teor\u00eda operativa en vez de la contemplativa, con lo cual la ciencia moderna era en definitiva una \u00abfuerza productiva\u00bb. Esto implicaba que simult\u00e1neamente era una fuerza destructiva, como los ejemplos de las bombas at\u00f3micas dejaban claro. Esta caracter\u00edstica hac\u00eda que la ciencia tuviera una relaci\u00f3n muy particular con el poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico, lo cual se manifestaba en las relaciones estrechas con los grandes grupos econ\u00f3micos, la asignaci\u00f3n de recursos para la investigaci\u00f3n volcada al desarrollo armament\u00edstico o experiencias como las de la \u00abrevoluci\u00f3n verde\u00bb que ampliaban de manera extraordinaria la producci\u00f3n agr\u00edcola al precio de la contaminaci\u00f3n y el agotamiento del suelo. La automatizaci\u00f3n, en manos del capitalismo, se pod\u00eda utilizar como medio de fomentar la desocupaci\u00f3n. No obstante, el potencial destructivo de una mala utilizaci\u00f3n de la ciencia, para Sacrist\u00e1n, no surg\u00eda exclusivamente del capitalismo, sino que era potenciado por este. Se\u00f1alaba que la soluci\u00f3n pasaba por una mayor racionalidad, pero una racionalidad integral, no solamente instrumental o t\u00e9cnica. En la conversaci\u00f3n posterior, Sacrist\u00e1n retoma algunos de estos temas, planteando precisiones.<\/p>\n<p>Ambas intervenciones muestran el enfoque de Sacrist\u00e1n sobre la cuesti\u00f3n de la ciencia y su relaci\u00f3n con el socialismo. Tanto contra las visiones rom\u00e1nticas como contra las productivistas, abogaba por un desarrollo de la ciencia enfocado en las necesidades sociales contra la ganancia capitalista, la b\u00fasqueda del tiempo libre y una relaci\u00f3n equilibrada entre sociedad y naturaleza.<\/p>\n<p><strong>Ni estalinismo ni eurocomunismo<\/strong><\/p>\n<p>La secci\u00f3n IV, dedicada a la \u00abPol\u00edtica comunista\u00bb, re\u00fane dos textos que expresan las cr\u00edticas de Sacrist\u00e1n al eurocomunismo y el estalinismo. En \u00abA prop\u00f3sito del eurocomunismo\u00bb (1977), examina la orientaci\u00f3n asumida por los partidos comunistas de Europa occidental en la segunda mitad de los a\u00f1os 70, se\u00f1alando que si bien pod\u00eda contener un aspecto de an\u00e1lisis realista basado en el retroceso de la revoluci\u00f3n internacional, consist\u00eda en un abandono liso y llano de cualquier pol\u00edtica de confrontaci\u00f3n con el capitalismo, al presentarse como una v\u00eda evolutiva o pac\u00edfica al socialismo. En el mismo sentido en que hab\u00eda rechazado la pol\u00edtica de Carrillo [2], Sacrist\u00e1n afirmaba que rechazar el reformismo no implicaba en lo m\u00e1s m\u00ednimo forzar los an\u00e1lisis para presentar como que la revoluci\u00f3n estaba a la vuelta de la esquina. Su criterio principal era \u00abno enga\u00f1arse y no desnaturalizarse\u00bb: no inventar supuestas v\u00edas graduales al socialismo, lo cual llevaba a aceptar el capitalismo en vez de luchar contra \u00e9l, ni tampoco empe\u00f1arse de manera irracional en sostener la inevitabilidad del comunismo. La posici\u00f3n de Sacrist\u00e1n era que hab\u00eda que sostener una pr\u00e1ctica ligada estrechamente a la lucha de clases, de manera independiente y contra cualquier tipo de alianza con la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>En \u00abSobre el estalinismo\u00bb (1978) Sacrist\u00e1n recapitulaba sobre el significado hist\u00f3rico del estalinismo, caracteriz\u00e1ndolo por tres aspectos esenciales: la concentraci\u00f3n del poder, la represi\u00f3n como pr\u00e1ctica permanente y la utilizaci\u00f3n del nacionalismo ruso. El estalinismo hab\u00eda elevado a \u00abteor\u00eda\u00bb ciertas pr\u00e1cticas (como la prohibici\u00f3n de las fracciones en el X Congreso del PC(b)), dictadas por necesidad en \u00e9pocas de Lenin, deformando a su vez el socialismo, que pasaba a ser entendido como tecnificaci\u00f3n o \u00abestatalizaci\u00f3n\u00bb. Se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n que el \u00absocialismo en un solo pa\u00eds\u00bb era una idea absolutamente ajena a la tradici\u00f3n marxista y que en lugar de una \u00abacumulaci\u00f3n primitiva socialista\u00bb (como la imaginada por Preobrazhensky) en la URSS hab\u00eda tenido lugar una acumulaci\u00f3n primitiva capitalista en favor de \u00abuna nueva clase\u00bb o \u00abun nuevo grupo\u00bb o \u00abagrupaci\u00f3n de personas\u00bb que eran los funcionarios del Estado y del partido. Desde el punto de vista de la caracterizaci\u00f3n de la URSS, estas definiciones dejaban bastantes lagunas. \u00bfConsideraba Sacrist\u00e1n que la URSS representaba un r\u00e9gimen de capitalismo de Estado? No queda del todo claro en su intervenci\u00f3n, pero parecer\u00eda inclinarse por una postura de ese tipo. Estas cuestiones implicar\u00edan toda una discusi\u00f3n m\u00e1s de fondo sobre elaboraciones te\u00f3ricas respecto de las contradicciones de la URSS y las sociedades de transici\u00f3n de los a\u00f1os de posguerra y al mismo tiempo sobre el programa frente al fen\u00f3meno de la burocratizaci\u00f3n. Sacrist\u00e1n no sistematiz\u00f3 un posicionamiento detallado en t\u00e9rminos te\u00f3ricos generales sobre estos temas, sino que intervino con definiciones puntuales o concretas seg\u00fan las situaciones. Por ejemplo, la pol\u00edtica que hab\u00eda sostenido en apoyo de la Primavera de Praga part\u00eda de la defensa de las conquistas econ\u00f3mico-sociales generadas por la expropiaci\u00f3n del capitalismo, a las que sumaba la importancia de los consejos de f\u00e1brica y la democratizaci\u00f3n de las decisiones pol\u00edticas. Esta posici\u00f3n era objetivamente contraria a la caracterizaci\u00f3n de la sociedad de transici\u00f3n como \u00abcapitalismo de Estado\u00bb. En este caso, diez a\u00f1os despu\u00e9s de la represi\u00f3n de la Primavera de Praga, apuntaba a se\u00f1alar que el estalinismo hab\u00eda implicado una ruptura con cuestiones fundamentales de la tradici\u00f3n marxista y que hab\u00eda generado un r\u00e9gimen burocr\u00e1tico y dictatorial que continuaba \u00abatenuado\u00bb hasta ese momento en la URSS. Pero, para Sacrist\u00e1n, la crisis terminal del estalinismo abr\u00eda la posibilidad de que resurgiera la consciencia revolucionaria en el movimiento obrero. El texto viene acompa\u00f1ado de la transcripci\u00f3n de la discusi\u00f3n posterior, en la que intervienen Wilebaldo Solano, en ese momento secretario general del POUM [3] y otros asistentes, entre ellos algunos defensores del estalinismo. En esa discusi\u00f3n, Sacrist\u00e1n se\u00f1ala, entre otras cuestiones, que bajo el estalinismo no hubo nunca dictadura del proletariado, sino una dictadura sobre el proletariado, y que por eso quien adhiere al marxismo tiene que estar por la dictadura del proletariado pero contra el estalinismo.<\/p>\n<p>En estas intervenciones de fines de los a\u00f1os 70, se sintetiza un posicionamiento de Sacrist\u00e1n que destaca por comparaci\u00f3n con amplias camadas de intelectuales que por los mismos a\u00f1os se pasaron a la defensa lisa y llana de la democracia burguesa o al \u00abanti-totalitarismo\u00bb de tipo reaccionario. Mantuvo su cr\u00edtica del reformismo y su defensa del comunismo al mismo tiempo que intent\u00f3 trazar un balance cr\u00edtico del estalinismo. En sus posicionamientos tambi\u00e9n hay un trasfondo que tiene que ver con la relaci\u00f3n entre la pol\u00edtica, la militancia en el plano social y la lucha ideol\u00f3gica. Sacrist\u00e1n pensaba, en base a su larga experiencia en el PSUC y el PCE, que junto con la participaci\u00f3n directa en la lucha de clases (incluyendo las luchas sociales antes mencionadas del feminismo, el ecologismo, contra la guerra, etc.) era necesario promover formas de agrupamiento que demostraran en la pr\u00e1ctica que se pod\u00eda defender valores alternativos a los de la sociedad capitalista. En este marco, se\u00f1alaba la importancia de promover una \u00abcultura comunista\u00bb no como si fuera posible imponerla sobre el conjunto de la sociedad antes de la revoluci\u00f3n, sino como pr\u00e1ctica de las clases y sectores subalternos que constitu\u00eda un punto de apoyo necesario para cualquier tipo de transformaci\u00f3n revolucionaria.<\/p>\n<p><strong>Defensa del realismo revolucionario en todos los frentes<\/strong><\/p>\n<p>La secci\u00f3n V re\u00fane dos cartas de Sacrist\u00e1n. La primera est\u00e1 dirigida a Luis Maruny (1968) y se dedica a discutir en profundidad la propuesta de este sobre poner en pie una escuela de \u00absociolog\u00eda dial\u00e9ctica\u00bb, frente a la cual Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba los peligros de caer en una visi\u00f3n ideol\u00f3gica \u2013en sentido de falsa consciencia\u2013 de la ciencia, que pretend\u00eda establecer una superioridad respecto de la ciencia burguesa por la mera apelaci\u00f3n a la dial\u00e9ctica, lo cual implicaba una similitud con las viejas concepciones estalinistas de \u00abciencia burguesa y proletaria\u00bb. Contra esta posici\u00f3n, Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba que la ciencia era una producto sobre-estructural y que como tal estaba ligada a posiciones ideol\u00f3gicas as\u00ed como a una organizaci\u00f3n subordinada al car\u00e1cter clasista de la sociedad, pero que esto no pod\u00eda justificar liquidar la divisi\u00f3n entre ciencia y pseudociencia ni los criterios b\u00e1sicos de construcci\u00f3n y comprobaci\u00f3n de los conocimientos te\u00f3ricos que la ciencia hab\u00eda generado en su larga historia. Esta posici\u00f3n, contraria a las \u00abepistemolog\u00edas de parte\u00bb, resulta de mucha actualidad frente a las posturas posmodernas, posmarxistas y decoloniales [4].<\/p>\n<p>Cierra esta \u00faltima secci\u00f3n una carta dirigida al preso pol\u00edtico F\u00e9lix Novales, militante del GRAPO, quien se encontraba detenido en la c\u00e1rcel de Soria, fechada el 24 de agosto de 1985, tres d\u00edas antes de la muerte de Sacrist\u00e1n. En esa carta, hablando del realismo o falta de realismo en la izquierda, Sacrist\u00e1n sintetiza muy bien varias de las cuestiones sobre la relaci\u00f3n entre pol\u00edtica cotidiana y defensa de los grandes objetivos que siempre caracteriz\u00f3 sus reflexiones. Vale la pena citarlo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Si t\u00fa eres un extra\u00f1o producto de los 70, otros lo somos de los 40 y te puedo asegurar que no fuimos mucho m\u00e1s realistas. Pero sin que con eso quiera justificar la falta de sentido de la realidad, creo que de las dos cosas tristes con las que empiezas tu carta \u2013la falta de realismo de los unos y el enlodado de los otros\u2013 es m\u00e1s triste la segunda que la primera. Y tiene menos arreglo: porque se puede conseguir comprensi\u00f3n de la realidad sin necesidad de demasiados esfuerzos ni cambiar de pensamiento; pero me parece dif\u00edcil que el que aprende a disfrutar revolc\u00e1ndose en el lodo tenga un renacer posible. Una cosa es la realidad y otra la mierda, que es s\u00f3lo una parte de la realidad, compuesta, precisamente, por los que aceptan la realidad moralmente, no s\u00f3lo intelectualmente.<\/p>\n<p>Posiciones de este tipo nos sirven para entender por qu\u00e9 Santiago Carrillo \u2013en uno de los videos documentales de \u00abIntegral Sacrist\u00e1n\u00bb\u2013 defini\u00f3 a Sacrist\u00e1n como un \u00abintelectual puro\u00bb que no entend\u00eda cuestiones tales como \u00abseparar a los ultras de los moderados dentro del franquismo\u00bb y por tanto como alguien inh\u00e1bil para los asuntos pol\u00edticos. Para Sacrist\u00e1n, ese tipo de \u00abrealismo pol\u00edtico\u00bb \u2013que llevaba incluso a abdicar no ya de las reivindicaciones socialistas, sino incluso de las m\u00e1s m\u00f3dicas reivindicaciones republicanas\u2013 era una ideolog\u00eda subalterna de la pol\u00edtica burguesa, tal como lo hab\u00eda se\u00f1alado en su cr\u00edtica del eurocomunismo.<\/p>\n<p>La conjunci\u00f3n de ambas cartas arroja un saldo que pinta bastante completo al personaje y re\u00fane en dos textos las diversas cuestiones planteadas en los anteriores. En el plano te\u00f3rico, una equilibrada combinaci\u00f3n de materialismo cient\u00edfico y totalizaci\u00f3n dial\u00e9ctica. En el pol\u00edtico, ninguna representaci\u00f3n ideol\u00f3gica de la revoluci\u00f3n como una especie de acontecimiento mesi\u00e1nico que pueda realizarse por fuera de los sujetos implicados en ella, al mismo tiempo que una oposici\u00f3n frontal al reformismo que conduce a la aceptaci\u00f3n de esta sociedad. Siempre, un compromiso con la verdad.<\/p>\n<p><strong>Comentarios finales<\/strong><\/p>\n<p>Personalmente, me hubiera gustado ver incluidos alg\u00fan texto espec\u00edfico de Sacrist\u00e1n sobre la Primavera de Praga (aunque el tema aparece en la introducci\u00f3n y en la conferencia sobre el estalinismo) y alguno sobre Gramsci (aunque la impostaci\u00f3n gramsciana tiene sus ecos aqu\u00ed y all\u00e1 en el conjunto de los textos elegidos tambi\u00e9n). El proceso checoslovaco marc\u00f3 a fuego la experiencia de Sacrist\u00e1n y su mirada sobre el estalinismo. Gramsci, humana y pol\u00edticamente, le impact\u00f3 much\u00edsimo, adem\u00e1s de que Sacrist\u00e1n realiz\u00f3 lecturas originales de su pensamiento. Pero, m\u00e1s all\u00e1 de estos dos aspectos puntuales, esta antolog\u00eda tiene todos los elementos para cumplir la tarea que se propone: dar a conocer el pensamiento de Sacrist\u00e1n en sus principales aristas, para rescatarlo del desconocimiento o el olvido. Es una gran iniciativa editorial que merece ser difundida, al igual que el pensamiento de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, para ver en qu\u00e9 medida podemos apoyarnos en sus ideas frente al desastre al que nos est\u00e1 llevando el capitalismo hoy.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1]\u00a0Informes del gobierno ingl\u00e9s que recog\u00edan registros y estad\u00edsticas sobre las condiciones de trabajo en las f\u00e1bricas, cumplimiento de la ley de jornada laboral, etc.<br \/>\n[2] Santiago Carrillo (1915-2012): Secretario General del Partido Comunista Espa\u00f1ol entre 1960 y 1982. Tuvo una larga trayectoria pol\u00edtica y fue un fiel adherente al estalinismo en su etapa m\u00e1s \u00abdura\u00bb, que en Espa\u00f1a incluy\u00f3 la persecuci\u00f3n y represi\u00f3n de trotskistas, poumistas y anarquistas en la Guerra Civil. A partir de 1975, promovi\u00f3 la pol\u00edtica de acuerdo con las fuerzas burguesas para el establecimiento de una monarqu\u00eda constitucional en Espa\u00f1a. En 1986 fue expulsado del partido por su pol\u00edtica de acercamiento al PSOE, fundando un grupo llamado Partido de los Trabajadores de Espa\u00f1a, que se fusion\u00f3 con aquel en 1991.<br \/>\n[3] Partido Obrero de Unificaci\u00f3n Marxista, cuyo dirigente Andreu Nin fue asesinado por el estalinismo<br \/>\n[4] Para un an\u00e1lisis m\u00e1s detallado de esta carta, as\u00ed como de las posiciones de Sacrist\u00e1n sobre la relaci\u00f3n entre ciencia, marxismo y dial\u00e9ctica, remito al \u00faltimo cap\u00edtulo de Petruccelli Ariel y Dal Maso Juan, <em>Althusser y Sacrist\u00e1n. Itinerarios de dos comunistas cr\u00edticos<\/em>, Bs. As., Ediciones IPS, 2020.<\/p>\n<p>Fuente: <em>La izquierda diario<\/em> (<a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Filosofia-lucha-de-clases-y-comunismo\">https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/Filosofia-lucha-de-clases-y-comunismo<\/a>).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Dal Maso A prop\u00f3sito de Antolog\u00eda (Esencial) de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (Bs. As., Ed. Marat, 2021), compilado y presentado<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8588,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,10,1548],"tags":[1779,993,917],"class_list":["post-10731","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-manuel-sacristan","category-politica","tag-antologia-esencial-de-manuel-sacristan-luzon","tag-manuel-sacristan","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10731","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10731"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10731\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8588"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10731"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10731"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10731"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}