{"id":1075,"date":"2009-03-01T00:00:00","date_gmt":"2009-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1075"},"modified":"2020-02-25T04:29:32","modified_gmt":"2020-02-25T03:29:32","slug":"tahures-ciclos-formativos-guapos-y-listos-y-clases-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1075","title":{"rendered":"Tah\u00fares, ciclos formativos, guapos y listos, y clases sociales"},"content":{"rendered":"<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para Alexandre Carrodeguas<\/i><\/p>\n<p>No s\u00e9 si lograr\u00e9 ser ecu\u00e1nime despu\u00e9s de haber o\u00eddo hace un instante que el nuevo ministro de Justicia de un gobierno que dice respetar la Constituci\u00f3n y aceptar que el Reino de Espa\u00f1a no es un Estado confesional, no escribo laico, ha aceptado su cargo ante un crucifijo y una Biblia abierta por un pasaje escogido por el propio ministro. Lo intentar\u00e9 en todo caso.<\/p>\n<p>Miguel \u00c1ngel Quintanilla ha escrito en <i>P\u00fablico<\/i>, martes, 24 de febrero de\u00a0 2009, un breve art\u00edculo en torno a guapos, listos y los ciclos formativos, estudios que \u00e9l sigue llamando, a la vieja usanza, de FP.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil disentir del admirado catedr\u00e1tico de l\u00f3gica y filosof\u00eda de la Ciencia de Salamanca, disc\u00edpulo de Mario Bunge. Muchos de los que hemos tenido afici\u00f3n por esas disciplinas hemos aprendido y disfrutado ley\u00e9ndole o escuch\u00e1ndole. Sea como fuere, me permito se\u00f1alar dos discrepancias sobre su nota.<\/p>\n<p>La primera refiere a su afirmaci\u00f3n a la crisis, a sus responsables y a sus salidas. Lo hace en estos t\u00e9rminos el profesor Quintanilla:<\/p>\n<p>Cuando salgamos de la crisis en la que nos han metido una cuadrilla de tah\u00fares de la econom\u00eda y las finanzas, necesitaremos profesionales cualificados para desempe\u00f1ar de forma eficaz competencias t\u00e9cnicas en la nueva econom\u00eda basada en la innovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si es un exceso de individualismo metodol\u00f3gico y de optimismo pero que un fil\u00f3sofo cr\u00edtico como Quintanilla sit\u00fae la crisis en el debe de una cuadrilla de tah\u00fares de la econom\u00eda y las finanzas, d\u00e9 por presupuesto, sin m\u00e1s matices y con un brindis al sol y al progreso de la Historia, la salida de la situaci\u00f3n, y hable, en los t\u00e9rminos en que lo hace, de la nueva econom\u00eda de la innovaci\u00f3n, no deja de ser sorprendente. Dejemos aparte el optimismo pol\u00edtico de Quintanilla y el uso impropio y muy borroso del t\u00e9rmino \u201cinnovaci\u00f3n\u201d, \u00bfla crisis est\u00e1 causada por el ruin comportamiento de una cuadrilla de tah\u00fares? No se trata de negar el papel que ha jugado la codicia en el comportamiento de ejecutivos, empresas financieras, grandes corporaciones, ministerios afines, rentistas e inversiones, fundaciones dirigidas por Premios N\u00f3beles, familias de clase media-alta con aspiraciones, pero a estas alturas de la Historia parece obvio se\u00f1alar que todo ello, o parte de ello cuanto menos, acaso lo esencial, est\u00e1 promocionado, ayudado, se\u00f1alado, apuntado, por un sistema, por un conjunto ordenado con marcadas relaciones y funciones entre sus elementos, que podemos llamar, para seguir entendi\u00e9ndose, capitalismo. No se trata de negar el papel de los individuos pero parece obvio que las estructuras, sus valores, su funcionamiento, juegan un papel crucial. A\u00fan m\u00e1s, si una cuadrilla de bondadosos ejecutivos tomara por asalto y con tenacidad una de estas grandes corporaciones, e intentara, una vez tomado el poder, comportarse de forma \u00e9tica, en un sentido amplio y no muy estricto del t\u00e9rmino, no creo que sea un disparate izquierdista se\u00f1alar que durar\u00edan en sus cargos lo mismo que un caramelo visible a la puerta de un colegio masificado.<\/p>\n<p>No niego que pueda existir una banca o una industria \u00e9ticas que controle parte de sus inversiones, no me pronuncio sobre el tema, pero el sistema como tal, en su conjunto, presenta unas aristas esenciales que mueven las econom\u00edas y a sus ejecutores en sentido contrario, opuesto, lo cual, claro est\u00e1, no quita un \u00e1pice de responsabilidad a esa cuadrilla de tah\u00fares de la econom\u00eda y de las finanzas. Simplemente, el sistema los alimenta y el sistema se alimenta con ellos, con su sabere y su fr\u00edo c\u00e1lculo en las heladas aguas de un oc\u00e9ano sin piedad. Son, digamos, el lado superior de un rect\u00e1ngulo perverso que Claes Andersson<a title=\"\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> ha descrito as\u00ed:<\/p>\n<p>El capitalismo nos moleculiza<\/p>\n<p>Crea desconfianza entre nosotros<\/p>\n<p>Oculta nuestra comunidad de intereses<\/p>\n<p>Cosifica nuestra vida<\/p>\n<p>Destruye nuestra solidaridad<\/p>\n<p>Nos oculta nuestros genuinos valores v\u00e1lidos<\/p>\n<p>Nos impone\u00a0 necesidades artificiales<\/p>\n<p>Abarrota nuestra vida de armatostes<\/p>\n<p>Acent\u00faa las abismales diferencias de ingresos y fortunas<\/p>\n<p>Acumula conocimientos para una tecnocracia sobornada<\/p>\n<p>Nos impide encontrar alternativas positivas<\/p>\n<p>El capitalismo trabaja con eficacia<\/p>\n<p>En el mundo en nuestra sociedad en nuestra coraz\u00f3n<\/p>\n<p>No estamos en armon\u00eda con nosotros mismos<\/p>\n<p>No somos felices<\/p>\n<p>El sentido de culpabilidad se pega a todo lo que tocamos<\/p>\n<p>No somos solidarios<\/p>\n<p>Nadie nos ama<\/p>\n<p>Nos odiamos nosotros mismos<\/p>\n<p>Odiamos a todos los dem\u00e1s<\/p>\n<p>\u00bfNo es eso acaso? Desde luego: no es imposible encontrar poemas de Fried, Brecht, o entre nosotros, de Jorge Riechmann o Enrique Falc\u00f3n, que transiten por el mismo sendero y con compases afines.<\/p>\n<p>La segunda discrepancia nos lleva al mundo de la FP, de los ciclos formativos. Quintanilla se\u00f1ala que somos un pa\u00eds bastante igualitario: el acceso a los estudios superiores no se ve inexorablemente limitado por las circunstancias econ\u00f3micas, geogr\u00e1ficas y sociales de las familias de los estudiantes. Hemos logrado que cualquiera de nuestros hijos, remarca Quintanilla, pueda llegar a ser abogado, m\u00e9dico, ingeniero, profesor de filosof\u00eda (no dice fil\u00f3sofo) o aguerrido periodista (Quintanilla no explica la necesidad del adjetivo).<\/p>\n<p>El \u201cbastante\u201d sirve para mucho, nos suele librar de cr\u00edticas. Pero de que el acceso a los estudios superiores no se vea \u201cinexorablemente\u201d limitado por las circunstancias que se\u00f1ala Quintanilla, no se infiere que seamos un pa\u00eds \u201cbastante igualitario\u201d. Los porcentajes de estudios universitarios en las clases sociales, y en grupos sociales con fuerte arista cultural, no nos aproximan ni de lejos, hoy por hoy, y sin menospreciar lo conseguido, a un concepto aceptable de real igualdad de oportunidades si los comparamos con la poblaci\u00f3n universitaria de las capas trabajadoras.<\/p>\n<p>No es ese, en todo caso, el punto central del art\u00edculo. Quintanilla defiende otra tesis: nuestro sistema de ense\u00f1anza ha sido durante demasiado tiempo sesgadamente academicista y ya va siendo hora que en \u00e9l se incorporen visiones m\u00e1s pr\u00e1cticas. Nuestra sociedad \u2013informa, valora y critica Quintanilla- sigue viendo la formaci\u00f3n profesional como una segunda opci\u00f3n indeseable. Esta situaci\u00f3n, anuncia el antiguo director general, tiene que acabar.<\/p>\n<p>No se\u00f1alar\u00e9 que muchas personas que afirman tal consideraci\u00f3n con la boca grande tienden a afirmar lo contrario con la peque\u00f1a cuando los implicados son hijos, sobrinos o familiares pr\u00f3ximos. No creo que esta inconsistencia te\u00f3rico-pr\u00e1ctica est\u00e9 en el debe de Quntanilla. No dir\u00e9 nada en contra de los ciclos formativos entre otras razones porque yo soy profesor de ciclos y mi hijo, con esfuerzo admirable, es muy probable que consiga seguir uno de esos ciclos. Pero es obvio que este llamamiento a la ense\u00f1anza pr\u00e1ctica, a este alejamiento de los estudios acad\u00e9micos universitarios, que tiene ya su historia en nuestro pa\u00eds, est\u00e1 consiguiendo resultados especialmente en grupos sociales obreros o poco favorecidos y toca muy poco, cuando no resbala, en sectores sociales con mentes de clase, que llevan a sus hijos\u00a0 a escuelas privadas o concertadas (y en alg\u00fan caso p\u00fablicas), que tienen buenas redes sociales, y que siguen aspirando a que sus hijos e hijas sean m\u00e9dicos, abogados, economistas, financieros no tah\u00fares e ingenieros superiores, eso s\u00ed con alg\u00fan master y doctorado en alguna universidad usamericana (o espa\u00f1ola americanizada). Por ejemplo, el president de la Generealitat, un antiguo trabajador, de origen popular, no aspira a que sus hijos sigan ning\u00fan ciclo formativo.<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza de ciclos tienen varios inconvenientes conocidos. Hay excesiva dependencia de esos estudios con las empresas y sus necesidades coyunturales; se obliga a los alumnos a una asignatura pr\u00e1ctica que consiste en realizar unas 300 horas lectivas en centros productivos (unos cuatro meses, 4 horas diarias) te\u00f3ricamente para aprender, en muchos casos para trabajar gratuitamente para el empresario, con el efecto acaso no buscado, u olvidado, de que la atenci\u00f3n por los ciclos, en muchos casos por exigencias de las patronales espa\u00f1olas que no quieen gastarse un duro ni un euro en aprendizajes formativos, est\u00e1 descuidando lo esencial: la instrucci\u00f3n b\u00e1sica, el pensamiento cr\u00edtico, el saber a qu\u00e9 atenernos, que tiene sus primeras notas en la ense\u00f1anza secundaria obligatoria que es un aut\u00e9ntico cuello de botella, necesitado de m\u00e1s recursos, m\u00e1s profesores, una ampl\u00edsima reducci\u00f3n de la ratio de alumnos por clase, de asesoramiento adecuado y, sobre todo, de tratamiento desigual de situaciones muy desiguales. Es imposible formar a alumnos de 15 nacionalidades en grupos de 33 alumnos, con 23 situaciones diferenciadas. Est\u00e1n en clase, est\u00e1n en los institutos; su formaci\u00f3n, su instrucci\u00f3n, el poder seguir la explicaci\u00f3n es otra cosa.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, y eso es acaso significativo, hace unos 30 a\u00f1os, cuando yo empec\u00e9 a dar clases en una ciudad del extrarradio barcelon\u00e9s, Santa Coloma de Gramenet, mi instituto, el \u00fanico de la ciudad, lleg\u00f3 a formar a unos 130 alumnos de COU que alcanzaban la Universidad en su gran mayor\u00eda. La clase obrera, sus j\u00f3venes y no tan j\u00f3venes, es cierto, era una clase distinta, m\u00e1s organizada, m\u00e1s politizada, m\u00e1s rebelde, menos precarizada (la multitud es una categor\u00eda insulsa e impol\u00edtica de Negri), con much\u00edsimas m\u00e1s pulsi\u00f3n cultural, con intereses m\u00faltiples, menos americanizada. Hoy, treinta a\u00f1os m\u00e1s tarde, la siguiente generaci\u00f3n, despu\u00e9s de la apuesta p\u00fablica por los ciclos formativos, entre los ocho institutos de la ciudad no generamos esa misma cantidad de universitarios. Un porcentaje de los alumnos siguen cursos de ciclos de grados medio y, posteriormente, de grado superior. S\u00f3lo en muy pocos casos se prosigue el sendero universitario.<\/p>\n<p>Es cierto, pues, hay que dignificar la FP. Hay que hacerlo, hay que seguir haci\u00e9ndolo. Pero sin olvidar la necesidad de una ense\u00f1anza obligatoria que instruya realmente y que los ciclos no s\u00f3lo sean para los guapos y listos de la clase obrera y de grupos afines. Para los otros listos y guapos, o acaso para feos menos listos, pero de clases aposentadas, ya est\u00e1 la Universidad, modificada, por supuesto, con planes made in Bolonia y ciudades con esp\u00edritu af\u00edn. Los tent\u00e1culos del capital y sus valores no se detienen a las puertas de los templos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Claes Andersson, <i>Los estragos del tiempo<\/i>. Selecci\u00f3n, traducci\u00f3n y pr\u00f3logo de Francisco J. Uriz. Cosmopo\u00e9tica, C\u00f3rdoba, 2008<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tah\u00fares, ciclos formativos, guapos y listos, y clases sociales<\/p>\n<p>Salvador L\u00f3pez Arnal<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para Alexandre Carrodeguas<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-1075","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1075","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1075"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1075\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1075"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1075"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1075"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}