{"id":10759,"date":"2021-11-23T05:00:06","date_gmt":"2021-11-23T04:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10759"},"modified":"2021-11-24T06:02:27","modified_gmt":"2021-11-24T05:02:27","slug":"manuel-sacristan-luzon-un-filosofo-concernido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10759","title":{"rendered":"Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, un fil\u00f3sofo concernido"},"content":{"rendered":"<p><strong>Ariel Petruccelli y Salvador L\u00f3pez Arnal<\/strong><\/p>\n<p>Presentaci\u00f3n de <em>Antolog\u00eda (esencial) de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<\/em>, Buenos Aires, Editorial Marat, 2021.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px; text-align: right;\">Algunos fil\u00f3sofos simplemente exponen sus filosof\u00edas. Cuando acaba sus disquisiciones, cuelgan sus herramientas de trabajo, vuelven a casa y se permiten los bien merecidos placeres de la vida privada. Otros fil\u00f3sofos viven sus filosof\u00edas. Tienen por in\u00fatil toda filosof\u00eda que no determine la manera como emplean sus d\u00edas, y consideran absurda cualquier parte de la vida que no incluya a la filosof\u00eda. Estos fil\u00f3sofos nunca vuelven a casa.<br \/>\nMatthew Stewart, <em>El hereje y el cortesano<\/em> (2006)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La antolog\u00eda de textos de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) que aqu\u00ed presentamos procura reparar en alguna medida una injusticia intelectual, tambi\u00e9n pol\u00edtica: hasta el momento, ning\u00fan libro o compilaci\u00f3n de sus trabajos hab\u00eda sido publicado en Argentina. Hasta donde sabemos, y con la salvedad de la publicaci\u00f3n en M\u00e9xico de su traducci\u00f3n del <em>Anti-D\u00fchring<\/em> (1964), de su <em>Antolog\u00eda<\/em> de Gramsci (1970) y de su trabajo sobre \u00abKarl Marx como soci\u00f3logo de la ciencia\u00bb (1983), tampoco en ning\u00fan otro pa\u00eds latinoamericano. Para fil\u00f3sofos, historiadores, militantes o meramente personas interesadas en el marxismo, Sacrist\u00e1n es poco menos que un desconocido. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 deber\u00edamos conocerlo?<\/p>\n<p>Como esperamos quede relativamente claro para quienes lean los textos que siguen a continuaci\u00f3n, creemos poder afirmar que Sacrist\u00e1n es uno de los fil\u00f3sofos marxistas m\u00e1s eruditos y originales en lengua castellana. Si midi\u00e9ramos su obra en t\u00e9rminos sustantivos y cualitativos (no en base a su difusi\u00f3n, conocimiento o reconocimiento p\u00fablico), deber\u00eda ser considerado uno de los fil\u00f3sofos marxistas m\u00e1s importantes en cualquier idioma. Puede parecer exagerado, incluso inveros\u00edmil lo que se\u00f1alamos, \u00bfc\u00f3mo es posible que alguien as\u00ed sea tan poco conocido? No haremos aqu\u00ed ning\u00fan intento de evaluar la calidad de sus escritos. Nos contentamos con hacerlos accesibles, cada quien podr\u00e1 juzgar. Eso s\u00ed, nos parece pertinente dar una breve explicaci\u00f3n de las razones por las que una obra, a pesar de sus m\u00e9ritos intr\u00ednsecos, puede ser pr\u00e1cticamente desconocida incluso por quienes mucho se beneficiar\u00edan de conocerla.<\/p>\n<p>Antes de hacerlo, conviene hacer una breve presentaci\u00f3n del personaje.<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n naci\u00f3 en Madrid (Espa\u00f1a) en 1925. Al estallar la guerra civil espa\u00f1ola en 1936 tras la rebeli\u00f3n militar fascista, su padre, de manera bastante azarosa, accedi\u00f3 a un trabajo en la Delegaci\u00f3n guatemalteca en Espa\u00f1a, pa\u00eds que reconoci\u00f3 muy prontamente al R\u00e9gimen franquista. La familia Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n pas\u00f3 la mayor parte de la guerra en el extranjero. Se mudaron primero a Valencia hasta febrero de 1937, para trasladarse luego a Riva Trigoso, un peque\u00f1o pueblo al norte de Italia, y m\u00e1s tarde a Niza, Francia, en mayo de 1937, regresando a Espa\u00f1a, a Barcelona, en agosto de 1939.<\/p>\n<p>En 1940, como buena parte de los j\u00f3venes de familias pr\u00f3ximas y beneficiadas por el R\u00e9gimen, Sacrist\u00e1n ingres\u00f3 a los 14 a\u00f1os en la Organizaci\u00f3n Juvenil de la Falange. Rompi\u00f3 con el falangismo en fecha temprana, en 1946, al inicio de sus estudios universitarios de Derecho, al saber del maltrato dispensando a unos estudiantes catalanistas (Francesc Vicens, Josep M. Espin\u00e0s, entre otros). Entre 1944 y 1948, fue miembro del equipo editor de las revistas <em>Estilo<\/em> y <em>Qvadrante<\/em>. Tras sufrir una tuberculosis renal y verse obligado a hacerse una nefrectom\u00eda en 1949, form\u00f3 parte entre 1950 y 1954 del colectivo responsable de la edici\u00f3n de <em>Laye<\/em>, una publicaci\u00f3n enfrentada al integrismo cat\u00f3lico. Mientras tanto, Sacrist\u00e1n avanza en sus estudios universitarios en Derecho y Filosof\u00eda. Culmina las dos carreras, pero nunca piensa seriamente en ejercer de abogado, a pesar de que Derecho era una carrera dominante social e intelectualmente en la Espa\u00f1a de entonces entre sectores de la peque\u00f1a y mediana burgues\u00eda. En pos de continuar su formaci\u00f3n filos\u00f3fica, se dirige a Alemania, al Instituto de L\u00f3gica y Fundamentos de la Ciencia de la Universidad de M\u00fcnster, en Westfalia, donde sigue cursos de posgrado de l\u00f3gica, epistemolog\u00eda e historia de la ciencia.<\/p>\n<p>Su vida dio un vuelco durante su estancia en Alemania. Adem\u00e1s de estudiar concienzudamente l\u00f3gica y filosof\u00eda de la ciencia en un Instituto universitario de primer nivel dirigido por Heinrich Scholz, uno de sus maestros que nunca olvidar\u00eda, Sacrist\u00e1n trab\u00f3 contacto con militantes comunistas y de otras fuerzas radicales de la \u00e9poca. Entre ellos, el obrero fresador y dirigente del Kommunistische Partei Deutschlands (Partido Comunista de Alemania) Hans Schweins, la entonces estudiante Ulrike Meinhof, el germanista espa\u00f1ol Vicente Serrano y el comunista italiano Ettore Casari. El resultado de estas influencias, sumado a sus anteriores intentos de formar parte activa de la lucha antifranquista, fue su ingreso en el Partido Socialista Unificado de Catalu\u00f1a (rama catalana, relativamente independiente, del PCE), luego de una entrevista en Francia en la primavera de 1956 con Santiago Carrillo, el que ser\u00eda futuro secretario general del partido.<\/p>\n<p>En 1956, Sacrist\u00e1n regresa a Barcelona, trabaja inicialmente como profesor no numerario (su situaci\u00f3n laboral hasta 1984, un a\u00f1o antes de su fallecimiento) en la Facultad de Filosof\u00eda de la UB, inicia sus trabajos de traducci\u00f3n[1], contrae matrimonio al a\u00f1o siguiente con la hispanista italiana y militante del PCI Giulia Adinolfi y se suma a la resistencia clandestina antifranquista en las filas del partido de los comunistas catalanes. Sobre esto \u00faltimo ha escrito el que fuera su disc\u00edpulo, amigo y compa\u00f1ero Francisco Fern\u00e1ndez Buey:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Cuando Manuel Sacrist\u00e1n ingresa en el partido tiene treinta a\u00f1os, es un intelectual joven pero maduro, pol\u00edglota, con dos carreras universitarias y estudios de l\u00f3gica y epistemolog\u00eda en M\u00fcnster, y con cierta experiencia organizativa en algunos c\u00edrculos universitarios barceloneses. Es decir, era como un extraterrestre para un partido que en 1956 estaba formado por un par de centenares de militantes trabajadores del Vall\u00e8s y de Poblenou.[2]<\/p>\n<p>En febrero de 1959, Sacrist\u00e1n defiende su tesis doctoral sobre <em>Las ideas gnoseol\u00f3gicas de Heidegger<\/em>. El ensayo fue considerado durante a\u00f1os por muchos fil\u00f3sofos y estudiosos, el profesor y germanista Emilio Lled\u00f3 por ejemplo, como el mejor trabajo sobre la gnoseolog\u00eda heideggeriana escrito en castellano.<\/p>\n<p>Tras su adhesi\u00f3n al marxismo (que caracterizaba en los siguientes t\u00e9rminos en un trabajo de 1968: \u00abEl autor de este art\u00edculo, por su parte, ha negado que pueda hablarse de filosof\u00eda marxista en el sentido sistem\u00e1tico tradicional de filosof\u00eda, sosteniendo que el marxismo debe entenderse como otro tipo de hacer intelectual, a saber, como la conciencia cr\u00edtica del esfuerzo por crear un nuevo mundo humano\u00bb[3]), el pensamiento y la pr\u00e1ctica de Sacrist\u00e1n pueden ser divididos en tres etapas. La primera, desde 1956 (por adoptar la fecha simb\u00f3lica de su ingreso al PSUC) hasta 1968\/69, es el per\u00edodo en el que act\u00faa como dirigente pol\u00edtico del PSUC-PCE, miembro del ejecutivo de la formaci\u00f3n catalana entre 1965 y 1969. En su labor de estos a\u00f1os destaca una intensa actividad pol\u00edtica en las dif\u00edciles y arriesgadas condiciones de la Espa\u00f1a franquista. Su compromiso pol\u00edtico implic\u00f3 grandes esfuerzos, mucho tiempo, penurias econ\u00f3micas, traslado de facultad, expulsiones universitarias y varias detenciones. Nada de esto le impidi\u00f3 desarrollar una labor intelectual de enorme calidad y originalidad. En 1964 publica en la editorial Ariel <em>Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica y al an\u00e1lisis formal<\/em>, un novedoso manual que, en el exacto decir de Luis Vega Re\u00f1\u00f3n, fue decisivo en la consolidaci\u00f3n de los estudios de l\u00f3gica en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>En los textos de finales de los a\u00f1os cincuenta y comienzo de los sesenta publicados en revistas clandestinas en Espa\u00f1a como <em>Veritat<\/em>, <em>Horitzons<\/em>, <em>Nous Horitzons<\/em> y <em>Nuestras Ideas<\/em>, puede observarse un filosofar marxista que poco tiene que ver con las modas del momento o con los lugares comunes de la tradici\u00f3n. Sacrist\u00e1n desarrolla un pensamiento riguroso rebosante de compromiso pol\u00edtico. Sumamente erudito, con unos niveles de rigor l\u00f3gico inusuales en aquellos a\u00f1os e incluso despu\u00e9s, estricto metodol\u00f3gicamente, amistoso con las ciencias naturales, formales y sociales, pero con capacidad comprensiva, gusto por la dimensi\u00f3n est\u00e9tica y, ante todo, con voluntad y capacidad de totalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A diferencia de lo que sol\u00eda y suele ser habitual en la tradici\u00f3n, el pensamiento totalizante de Sacrist\u00e1n no incurr\u00eda en la mezcolanza. Su concepci\u00f3n de la dial\u00e9ctica, original por donde se la mire, no la confund\u00eda con una l\u00f3gica alternativa enfrentada a la l\u00f3gica formal, ni con una metodolog\u00eda exitosa, ni la consideraba una superciencia o ciencia entre las ciencias. Tampoco asum\u00eda como claves explicativas lo que le parec\u00edan no mucho m\u00e1s que formulaciones po\u00e9ticas (no siempre afortunadas) de cierto saber com\u00fan, como la \u00abnegaci\u00f3n de la negaci\u00f3n\u00bb. La dial\u00e9ctica de Sacrist\u00e1n no mezclaba todo sin ton ni son. Totalizar, s\u00ed, pero luego de haber analizado, diferenciado, distinguido, estudiado, profundizado. Unos 20 a\u00f1os antes de la irrupci\u00f3n del marxismo anal\u00edtico, un desconocido profesor de Fundamentos de Filosof\u00eda y de Metodolog\u00eda de las ciencias sociales, militante pol\u00edtico comunista clandestino, estaba produciendo un filosofar marxista, siempre atento a coordenadas hist\u00f3ricas, que no ten\u00eda nada que envidiarle al rigor y pulcritud del marxismo de Gerald Cohen o Erik Olin Wright, por ejemplo.<\/p>\n<p>El \u00abdoble aldabonazo\u00bb de 1968, el \u00abmayo franc\u00e9s\u00bb y la invasi\u00f3n sovi\u00e9tica de Checoslovaquia, tuvieron en Sacrist\u00e1n un analista muy agudo que extrajo conclusiones que originaron un decisivo giro copernicano en su consideraci\u00f3n de la tradici\u00f3n tercio-internacionalista y de las finalidades comunistas. Cuatro d\u00edas despu\u00e9s de la invasi\u00f3n de Praga, en carta a un amigo y compa\u00f1ero del PSUC, se\u00f1alaba:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Puigcerd\u00e0, 25-VIII-1968<br \/>\nXavier:<br \/>\nTengo que bajar a Barcelona el jueves d\u00eda 29. Pasar\u00e9 por tu casa antes de que est\u00e9 cerrado el portal.<br \/>\nTal vez porque yo, a diferencia de lo que dices de ti, no esperaba los acontecimientos, la palabra \u00abindignaci\u00f3n\u00bb me dice poco. El asunto me parece lo m\u00e1s grave ocurrido en muchos a\u00f1os, tanto por su significaci\u00f3n hacia el futuro cuanto por la que tiene respecto de cosas pasadas. Por lo que hace al futuro, me parece s\u00edntoma de incapacidad de aprender. Por lo que hace al pasado, me parece confirmaci\u00f3n de las peores hip\u00f3tesis acerca de esa gentuza, confirmaci\u00f3n de las hip\u00f3tesis que siempre me resist\u00ed a considerar.<br \/>\nLa cosa, en suma, me parece final de acto, si no ya final de tragedia. Hasta el jueves.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, principios de 1969, renunci\u00f3 a ser miembro del comit\u00e9 ejecutivo del partido. Pero sigui\u00f3 perteneciendo al PSUC-PCE, como activo militante de base, sin responsabilidades de direcci\u00f3n. Entre 1969 y 1978\/79 se abre, pues, un per\u00edodo de transici\u00f3n y b\u00fasqueda. Sacrist\u00e1n se ve empujado a indagar en las causas de la cr\u00edtica situaci\u00f3n tanto del movimiento obrero mundial como del movimiento comunista. En este per\u00edodo se muestra atra\u00eddo por las figuras, cultura y movimientos de los que quedaron \u00aben la cuneta de la historia\u00bb, desarrollando un reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre las concepciones dominantes del \u00abprogreso\u00bb y del desarrollismo que le har\u00e1n, desde principio de los a\u00f1os 70, una de las voces m\u00e1s avanzadas y originales en lo que ahora solemos llamar ecosocialismo, incluyendo en ese nuevo marco conceptual comunista su oposici\u00f3n a la irresponsable apuesta nuclear y a la industria criminal del amianto.<\/p>\n<p>La actuaci\u00f3n del PCE durante la llamada \u00abtransici\u00f3n pol\u00edtica\u00bb espa\u00f1ola aleja definitivamente a Sacrist\u00e1n de la \u00f3rbita comunista oficial. A partir de all\u00ed comienza una nueva etapa, caracterizada por su vinculaci\u00f3n a los llamados \u00abnuevos movimientos sociales\u00bb y su abordaje de \u00abnuevos problemas\u00bb (como, entre otros, el feminismo, el ecologismo y el problema de la paz), siempre desde una perspectiva comunista revolucionaria. Como ha se\u00f1alado el profesor, traductor y poeta Jorge Riechmann, Manuel Sacrist\u00e1n pens\u00f3 el ecosocialismo antes de que el t\u00e9rmino ni siquiera existiera. No fue solamente un precursor. Su abordaje de la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica, lo mismo que su concepci\u00f3n del feminismo (en la que estaba profundamente influido por las elaboraciones de su compa\u00f1era de la vida: Giulia Adinolfi) poseen una profundidad, sutileza y actualidad sorprendentemente grandes. Varios de los textos incluidos en esta Antolog\u00eda dan fe de ello.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible, entonces, que un pensamiento tan descollante sea tan escasamente conocido?<\/p>\n<p>No hay una explicaci\u00f3n monocausal. Se conjugaron varios factores. Escribir en castellano, en principio, no ayuda a la difusi\u00f3n internacional. Hacerlo en condiciones de semi-clandestinidad, a veces de dura clandestinidad, en un r\u00e9gimen dictatorial como fue el franquismo tampoco era algo favorable para el desarrollo de una extensa y calmada obra filos\u00f3fica.<\/p>\n<p>Estas condiciones \u00abexternas\u00bb se vieron fuertemente reforzadas por algunas caracter\u00edsticas intr\u00ednsecas suyas. La primera: nunca fue dado a seguir las modas. La segunda: aborrec\u00eda la auto-promoci\u00f3n; el \u00abvedetismo\u00bb de cualquier tipo. Ello lo hizo reacio incluso a participar de presentaciones de libros, una \u00abregla\u00bb que incumpli\u00f3 en muy pocas ocasiones. La tercera y principal: el suyo fue un filosofar \u00absocr\u00e1tico\u00bb, al decir de F\u00e9lix Ovejero y Joaquim Sempere, un antifiliste\u00edsmo en acci\u00f3n seg\u00fan Antoni Dom\u00e8nech[4], un filosofar anclado en una pr\u00e1ctica de transformaci\u00f3n a la que daba sustento intelectual. Esto ha determinado que su influencia y su importancia como persona, como profesor, como maestro, como activista, como conferenciante, fueran inmensamente m\u00e1s grandes que su obra publicada, pero, en paralelo, ha determinado que su influencia no fuera tan grande fuera de los c\u00edrculos con los que trat\u00f3 personalmente. Pero en quienes le conocieron de una u otra manera, en general ha dejado una huella importante. Una cuantas \u00abperlitas\u00bb (entre cientos posibles) lo atestiguar\u00e1n. Toni Dom\u00e8nech lo describi\u00f3 con palabras imperecederas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Sacrist\u00e1n daba m\u00e1s el tipo de un &#8216;profeta ejemplar&#8217; que el de &#8216;un profeta \u00e9tico&#8217;, para recoger la celebrada distinci\u00f3n de Max Weber: el &#8216;mensaje&#8217; moral del hombre era \u00e9l mismo, la propia manera de hacer y de comportarse, su manera de tratarse a s\u00ed mismo y de tratar a los otros; mientras que un &#8216;profeta \u00e9tico&#8217; se considera instrumento de una verdad moral preexistente, cuyo &#8216;mensaje intenta transmitir de una manera relativamente independiente de su propia conducta.[5]<\/p>\n<p>Una an\u00e9cdota de sus primeros tiempos militantes, relatada por Miguel N\u00fa\u00f1ez, su responsable pol\u00edtico por entonces, habla por s\u00ed sola:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">(\u2026) desde Francia me informaron de que un joven profesor universitario hab\u00eda pasado por Par\u00eds, hab\u00eda contactado con la organizaci\u00f3n y se hab\u00eda tra\u00eddo una maleta de doble fondo \u2013fue Jos\u00e9 Gros quien se la facilit\u00f3\u2013 con propaganda comunista de la \u00e9poca, <em>Mundo Obrero<\/em>, <em>Treball<\/em> y algunos folletos de intervenci\u00f3n pol\u00edtica. Hice algunas gestiones para dar con \u00e9l. Creo que lo consegu\u00ed por mediaci\u00f3n de un editor amigo. Cuando nos vimos [1956], le pregunt\u00e9 por los materiales de la maleta. Manolo me cont\u00f3 que hab\u00eda decidido repartirlos \u00e9l mismo para que no perdieran actualidad y durante varios d\u00edas, a primeras horas de la ma\u00f1ana, a primer\u00edsimas horas m\u00e1s bien, \u00e9l hab\u00eda ido a las puertas de las f\u00e1bricas de la zona industrial de Poble Nou en Barcelona y hab\u00eda entregado en mano el material del Partido a los trabajadores de esa antigua zona fabril. Lo reparti\u00f3 todo, no quedaba nada por repartir. \u00a1T\u00edpico de Manolo Sacrist\u00e1n! Afortunadamente no se produjo ning\u00fan percance[6].<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n era un profesor universitario que pod\u00eda considerar el mundo intelectual acad\u00e9mico de manera muy cr\u00edtica:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Mi conclusi\u00f3n en los a\u00f1os 66-68 [siglo XX] es que el intelectual es todo lo contrario: un payaso siniestro, un par\u00e1sito por definici\u00f3n que en cada una de sus payasadas no est\u00e1 haciendo m\u00e1s que asegurar el dominio de la clase dominante, sea esta clase la burgues\u00eda de aqu\u00ed o sea la burgues\u00eda burocr\u00e1tica de un pa\u00eds como la Uni\u00f3n mal llamada \u00absovi\u00e9tica\u00bb. Para m\u00ed el intelectual es el personaje m\u00e1s siniestro de nuestra cultura. Pero no el intelectual al que [Jos\u00e9 Luis] Aranguren estar\u00eda dispuesto a criticar, es decir, el f\u00edsico nuclear. No. A m\u00ed el intelectual que me parece m\u00e1s siniestro es el supuestamente cr\u00edtico, el que con su cr\u00edtica est\u00e1 constantemente desarmando a la clase oprimida, a la clase explotada, el intelectual que somos los profesores de filosof\u00eda. \u00c9sta fue otra raz\u00f3n de inhibici\u00f3n. Yo llegu\u00e9 a la convicci\u00f3n de que incluso el te\u00f3rico marxista, el intelectual de tipo tradicional [\u2026] es un grupo parasitario de la clase explotadora y que su lucha cr\u00edtica es simplemente el permanente intento de reservarse un trozo parasitario de plusval\u00eda para \u00e9l. Con su funci\u00f3n supuestamente cr\u00edtica, lo que hacen es intentar fundamentar y robustecer su identidad frente a la clase dominada, cuya rebeli\u00f3n, naturalmente, les comprometer\u00eda de un modo definitivo porque es de quien procede el trozo de plusval\u00eda, mediado por la clase explotadora, que ellos devoran[7].<\/p>\n<p>Pero el severo cr\u00edtico de la figura del intelectual pod\u00eda tener un trato cordial y muy intenso (sin paternalismo) con obreros. Paco Fern\u00e1ndez Buey recuerda por ejemplo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Manolo se consideraba uno de ellos, uno de los nuestros, no s\u00e9 muy bien como decirlo: era uno m\u00e1s, all\u00ed en Can Serra [barrio obrero de l\u2019Hospitalet de Llobregat, Barcelona] y aqu\u00ed, en CCOO (Comisiones Obreras). No ten\u00eda ning\u00fan problema en mantener el mismo m\u00e9todo, el mismo rigor, la misma profundidad de pensamiento que siempre tuvo en sus clases, pero traducida al lenguaje de aquellos que ten\u00eda como interlocutores. No he visto nunca a nadie con la capacidad que \u00e9l ten\u00eda para hacerse entender respecto a problemas dif\u00edciles de explicar. Y esto es, seguramente, lo m\u00e1s dif\u00edcil siempre para un intelectual, para un profesor: c\u00f3mo romper nuestra forma normal de expresi\u00f3n, en nuestras clases o con nuestros colegas, para comunicar con personas que no son letradas y con las que compartimos ideas, creencias, ideales\u2026 Manolo pod\u00eda ser muy negro y muy duro con la gente con la que compart\u00eda los mismos ideales, en este caso con las personas de CCOO. Muchas veces dec\u00eda que hay que pintar la pizarra bien de negro para que destaque sobre ella el blanco de la tiza con que hay que escribir las propuestas alternativas. As\u00ed se comport\u00f3, por ejemplo, el d\u00eda de la presentaci\u00f3n de <em>mientras tanto<\/em> en los locales de CCOO. En mi recuerdo aquello fue casi una batalla campal; dial\u00e9ctica, desde luego. Fue una pol\u00e9mica dura, con aristas, pero al mismo tiempo amistosa, fraternal, como cuando discutimos en la propia casa con un amigo o con una amiga[8].<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n supo trabar relaciones de estrecha amistad \u2013que no es lo mismo que simple camarader\u00eda pol\u00edtica\u2013 con obreros para los que la universidad era casi tan lejana como la Luna. Por ejemplo con Santos Bravo Guti\u00e9rrez, obrero textil, quien en 1980, en ocasi\u00f3n del fallecimiento de la esposa de Sacrist\u00e1n, Giulia Adinolfi, le escribi\u00f3 una carta de sincera e igualitaria amistad (con errores de ortograf\u00eda propios de quien ha aprendido a escribir en la c\u00e1rcel):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Querido Camarada, \u00a1C\u00f3mo est\u00e1s!<br \/>\nHace unos minutos que me ha comunicado Angel Hita [la muerte de Giulia Adinolfi],<br \/>\nCamarada, procura de oponerte a esta desgracia, se que no es f\u00e1cil, pero todos somos mortales. Tu no disfrutas de una salud fuerte, tienes a tu hija que me han comentado que es una chica responsable. Te critico, \u00e9l no haberme avisado, los camaradas veteranos somos una familia-unida. No te he vuelto haber desde que viniste a la voda de mi chico. Bueno, te acompa\u00f1amos todos los m\u00edos en tu dolor.<br \/>\nSalud, Santos Bravo Guti\u00e9rrez[9]<\/p>\n<p>Sobre las cualidades y caracter\u00edstica del Sacrist\u00e1n docente, hay un testimonio que destaca entre muchos semejantes, el de Pep Mercader Anglada, alumno suyo en el \u00faltimo curso que pudo impartir de Fundamentos de Filosof\u00eda en la Facultad de Econ\u00f3micas de la Universidad de Barcelona antes de su expulsi\u00f3n por motivos pol\u00edticos: el rector de la universidad quer\u00eda limpiar la universidad barcelonesa de \u00abelementos indeseables y rojos separatistas\u00bb. Su recuerdo es el que sigue:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">La asignatura era obligatoria para todos los matriculados en primer curso, todas las asignaturas eran obligatorias, y \u00e9ramos bastantes m\u00e1s de cien los matriculados [&#8230;] Sus clases estaban siempre llenas a rebosar, a menudo con alumnos sentados en los escalones de los pasillos. Yo mismo, que me saltaba ol\u00edmpicamente todas las clases (en el bar se aprend\u00eda m\u00e1s) y que colgu\u00e9 la carrera dos a\u00f1os despu\u00e9s, no falt\u00e9 nunca a sus clases. Llegaba antes de la hora para no tener que sentarme en los pasillos o en la misma tarima. Y, sin embargo, no hab\u00eda barullo: en las clases el silencio era total, la atenci\u00f3n completa. Todos tom\u00e1bamos apuntes como si nos fuera la vida en aquella asignatura. Un d\u00eda una alumna se mare\u00f3, quiz\u00e1 por el sofoco de tanta gente apretujada en la clase. Antes de enterarme de lo que realmente pasaba, lo primero que vi fue que Sacrist\u00e1n se interrump\u00eda de repente, saltaba de la tarima al suelo por encima de los alumnos all\u00ed sentados y se acercaba a la segunda o tercera fila para interesarse por la chica. Entre \u00e9l y algunos compa\u00f1eros la acompa\u00f1aron fuera del aula y a\u00fan, despu\u00e9s, nos tuvo un buen rato aguardando hasta que regres\u00f3 a la pizarra y nos comunic\u00f3 que la chica estaba bien y que no hab\u00eda pasado nada. Yo ya conoc\u00eda al Sacrist\u00e1n maestro, aquel d\u00eda conoc\u00ed a Sacrist\u00e1n como persona[10].<\/p>\n<p>En uno de los art\u00edculos incorporados en esta Antolog\u00eda, \u00abSobre el lugar de la filosof\u00eda en los estudios superiores\u00bb, un op\u00fasculo escrito en 1968 que ha tenido (y sigue teniendo) una fuerte repercusi\u00f3n en la filosof\u00eda espa\u00f1ola en estas \u00faltimas d\u00e9cadas, el traductor de <em>El Capital<\/em> y el <em>Anti-D\u00fchring<\/em> recordaba que hac\u00eda entonces m\u00e1s de treinta a\u00f1os que un cient\u00edfico y fil\u00f3sofo ingl\u00e9s, al que tuvo siempre en gran estima, John Desmond Bernal, hac\u00eda descrito en pocas palabras lo que impon\u00edan de derecho a una cultura sin trampas los resultados de doscientos a\u00f1os de cr\u00edtica a las aspiraciones de la filosof\u00eda sistem\u00e1tica tradicional. Habr\u00eda que aprender a vivir intelectual y moralmente sin una imagen o cosmovisi\u00f3n redonda o completa del mundo o del Ser. El filosofar, el aut\u00e9ntico filosofar, a\u00f1ad\u00eda, ten\u00eda que ir pobre y desnudo, sin apoyarse en secciones o instituciones que expidan t\u00edtulos burocr\u00e1ticamente \u00fatiles.<\/p>\n<p>As\u00ed intent\u00f3 pensar y vivir ese fil\u00f3sofo concernido, cr\u00edtico, comunista democr\u00e1tico, amigo de la ciencia autocr\u00edtica y responsable, maestro de varias generaciones de estudiantes, obreros y militantes antifranquistas, alguien que en 1953, escribi\u00f3 en <em>Laye<\/em> un editorial, un \u00abHomenaje a Ortega\u00bb, en el que se\u00f1alaba:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Una tradici\u00f3n venerable distingue entre el sabio y el que sabe muchas cosas. El sabio a\u00f1ade al conocimiento de las cosas un saber de s\u00ed mismo y de los dem\u00e1s hombres, y de lo que interesa al hombre. El sabedor de cosas cumple con comunicar sus conocimientos. El sabio, en cambio, est\u00e1 obligado a m\u00e1s: si cumple su obligaci\u00f3n, se\u00f1ala fines. Dos modos hay de se\u00f1alarlos: poni\u00e9ndolos fuera de la vida de cada hombre, sin tomar muy en cuenta los trabajos de \u00e9ste por alcanzarlos y dando por bueno su logro casual, o preocup\u00e1ndose, m\u00e1s que por su consecuci\u00f3n, porque los hombres se la propongan (&#8230;) Cuando el sabio ense\u00f1a as\u00ed los fines del hombre m\u00e1s que ense\u00f1ar cosas lo que ense\u00f1a es a ser hombre. Ense\u00f1a a bien protagonizar el drama que es la vida, a vertebrar el cuerpo que es la sociedad, a construir el organismo que es nuestro mundo, a vitalizar todo lo que es vida com\u00fan, desde el contacto al lenguaje.<\/p>\n<p>Todo eso, prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n, hab\u00eda ense\u00f1ado Ortega y Gasset en su socr\u00e1tica lecci\u00f3n explicada a lo largo de cincuenta y tres a\u00f1os. Su obra, adem\u00e1s de ense\u00f1ar cosas, ense\u00f1aba a vivir y todo lo que el vivir conlleva: convivir, hablar, amar. En suma, conclu\u00eda, Ortega hab\u00eda cumplido respecto a los ciudadanos espa\u00f1oles una funci\u00f3n tan decisiva como la que cumpli\u00f3 S\u00f3crates respecto a los griegos.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n puede seguir cumpliendo, 35 a\u00f1os despu\u00e9s de su prematuro fallecimiento, una funci\u00f3n similar en todos nosotros, sin barreras nacionales. Con un a\u00f1adido esencial: la arista ecosocialista que vertebr\u00f3 desde principios de los a\u00f1os setenta lo decisivo de sus aportaciones filos\u00f3fico-pol\u00edticas. Las te\u00f3ricas y, mucho m\u00e1s importante, las pr\u00e1cticas. Para nuestro germanista gramsciano, entusiasta de la m\u00fasica Mozart y especialmente de <em>La flauta m\u00e1gica<\/em>, era esencial saber que el marxismo no era teor\u00eda, sino intento de programa (sobre un deseo), que se intentaba fundamentar en cr\u00edtica y en conocimiento cient\u00edfico.<\/p>\n<p>Como el propio Marx se\u00f1alara, no se deb\u00eda ser marxista; lo \u00fanico que ten\u00eda inter\u00e9s era \u00abdecidir si se mueve uno, o no, dentro de una tradici\u00f3n que intenta avanzar, por la cresta, entre el valle del deseo y el de la realidad, en busca de un mar en el que ambos confluyan.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] Unas 28 mil p\u00e1ginas traducidas del alem\u00e1n, ingl\u00e9s, franc\u00e9s, italiano, lat\u00edn, griego cl\u00e1sico (Plat\u00f3n) y catal\u00e1n. Luk\u00e1cs, Marx y Gramsci fueron tres de los autores m\u00e1s traducidos por \u00e9l. Tambi\u00e9n W. v. O. Quine en el \u00e1mbito de l\u00f3gica.<br \/>\n[2] Comarca y barrio barcelon\u00e9s respectivamente. Comentario de Francisco Fern\u00e1ndez Buey, incluido en \u00abManuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n: &#8216;Sobre el lugar de la filosof\u00eda en los estudios superiores&#8217;\u00bb, conferencia dictada en la Universidad Complutense el 11 de abril de 2019. Disponible en <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=GzhZhBLDG0A\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=GzhZhBLDG0A<\/a>.<br \/>\n[3] M. Sacrist\u00e1n, \u00abCorrientes principales del pensamiento filos\u00f3fico\u00bb (1968). En <em>Papeles de filosof\u00eda<\/em>, Barcelona: Icaria, 1984, p. 396.<br \/>\n[4] <a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/manuel-sacristn-el-antifilistesmo-en-accin\">https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/manuel-sacristn-el-antifilistesmo-en-accin<\/a><br \/>\n[5] Ver \u00abEl marxismo pol\u00edtico de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb, en <em>Del pensar, del vivir, del hacer. Escritos sobre \u201cIntegral sacrist\u00e1n\u201d de Xavier Juncosa<\/em> (Edici\u00f3n Joan Benach, Xavier Juncosa y S. L\u00f3pez Arnal), p. 126.<br \/>\n[6] Conversaci\u00f3n con Miguel Nu\u00f1ez, octubre de 1997: \u00abCon maleta de doble fondo\u00bb (<a href=\"https:\/\/rebelion.org\/con-maleta-de-doble-fondo\/\">https:\/\/rebelion.org\/con-maleta-de-doble-fondo\/<\/a>)<br \/>\n[7] \u00abUna conversaci\u00f3n con Manuel Sacrist\u00e1n por J. Guiu y A, Munn\u00e9. Entrevista para <em>El Viejo Topo<\/em>\u00bb (1979). En <em>De la Primavera de Praga al marxismo ecologista<\/em>, Madrid: Los Libros de la Catarata, 2004, p. 95 (edici\u00f3n de Francisco Fern\u00e1ndez Buey y Salvador L\u00f3pez Arnal).<br \/>\n[8] F. Fern\u00e1ndez Buey, \u00abCultura obrera y valores alternativos en la obra de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb. En S.L\u00f3pez Arnal (editor), <em>Homenaje a Manuel Sacrist\u00e1n. Escritos sindicales y de pol\u00edtica educativa<\/em>, Barcelona: EUB, 1997, pp. 40-41.<br \/>\n[9] V\u00e9ase Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Andaluz, <em>La noci\u00f3n de ciencia en Manuel Sacrist\u00e1n<\/em>, Madrid: Editorial Dykinson, 2017, p. 49.<br \/>\n[10] \u00abLa historia de una expulsi\u00f3n universitaria durante el franquismo. Entrevista con Pep Mercader Anglada\u00bb <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=77866\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=77866<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ariel Petruccelli y Salvador L\u00f3pez Arnal Presentaci\u00f3n de Antolog\u00eda (esencial) de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, Buenos Aires, Editorial Marat, 2021. &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10732,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[1779,923],"class_list":["post-10759","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-manuel-sacristan","tag-antologia-esencial-de-manuel-sacristan-luzon","tag-fragmentos"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10759","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10759"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10759\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10732"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10759"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10759"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10759"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}