{"id":10834,"date":"2021-12-06T05:00:20","date_gmt":"2021-12-06T04:00:20","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10834"},"modified":"2021-12-06T04:08:13","modified_gmt":"2021-12-06T03:08:13","slug":"alfons-quinta-jordi-pujol-et-alii-menuda-pena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10834","title":{"rendered":"Alfons Quint\u00e0, Jordi Pujol et alii: \u00a1menuda pe\u00f1a!"},"content":{"rendered":"<p><strong>Rese\u00f1a de <em>El hijo del ch\u00f3fer<\/em> (de Jordi Amat, Barcelona: Tusquets, 2020, 252 p\u00e1ginas)<\/strong><\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/el-hijo-del-chofer_jordi-amat_202009031817.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-10836\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/el-hijo-del-chofer_jordi-amat_202009031817.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"306\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/el-hijo-del-chofer_jordi-amat_202009031817.jpg 250w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/el-hijo-del-chofer_jordi-amat_202009031817-196x300.jpg 196w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>El hijo del ch\u00f3fer<\/em> es un ensayo novelado (o una novela pegada a una biograf\u00eda) de Jordi Amat \u2013fil\u00f3logo, periodista y escritor, autor de <em>La conjura de los irresponsables<\/em> y de <em>Largo proceso, amargo sue\u00f1o<\/em>\u2013 sobre Alfons Quint\u00e0 (1943-2016), hijo de Josep Quint\u00e0, un comercial que hac\u00eda funciones de ch\u00f3fer (sin serlo) de Josep Pla (\u00abSer amigo de Pla o su escudero o su caballero servidor acaba teniendo para Josep Quint\u00e0 m\u00e1s importancia que ser marido y padre\u00bb, p. 22). La vida, las andanzas y las relaciones del que llegar\u00eda a ser primer director general de TV3 son los protagonistas del libro. Con ello, una mirada sobre algunas caras del poder y dominio de las clases hegem\u00f3nicas de Catalu\u00f1a como un nombre muy destacado: Jordi Pujol.<\/p>\n<p>Componen el libro el Pr\u00f3logo (\u00abPla agoniza\u00bb), siete cap\u00edtulos (1. El hijo del ch\u00f3fer. 2. \u00c1ngulo muerto. 3. En Transici\u00f3n. 4. Banca rota. 5. La fuerza del mito (tal vez el m\u00e1s trepidante). 6. La trama (se sabe muy poco de la etapa de Quint\u00e0 como juez suplente en El Prat). 7. A la deriva), el ep\u00edlogo (\u00abEl fin de la tragedia\u00bb) y una nota del autor. Conviene empezar por esta \u00faltima. Una de sus consideraciones, en estas coordenadas literarias y poli\u00e9ticas se sit\u00faa Amat: \u00abNo pens\u00e9 que iba a dedicarle unos a\u00f1os de mi vida hasta que le\u00ed <em>La\u00ebtitia o el fin de los hombres<\/em> de Ivan Jablonka a finales de ese 2017\u2026 Pocos libros me han conmovido tanto. Jablonka convert\u00eda la escritura biogr\u00e1fica en un ejercicio cuyo prop\u00f3sito era concienciar a sus conciudadanos. Actuaba como un Plutarco democr\u00e1tico\u2026 A esa misma idea, digamos \u00e9tica y pol\u00edtica, respond\u00edan otros libros, la mayor\u00eda franceses, que estaban ensayando una nueva manera de moralizar la prosa de no ficci\u00f3n. El caso m\u00e1s evidente era Emmanuel Carr\u00e8re, cuyo <em>Lim\u00f3nov<\/em> me parec\u00eda ejemplar, pero val\u00eda tambi\u00e9n por \u00c9ric Vuillard\u00bb.<\/p>\n<p>Amat abre el libro con un pasaje de una carta de Josep Pla a Jaume Vicens Vives. No est\u00e1 fechada; tal vez de mediados de los cincuenta del siglo pasado. \u00abEn este aspecto est\u00e1 la clave de nuestra vieja discusi\u00f3n: \u00bfpor qu\u00e9, en nuestro pa\u00eds, nadie dice la verdad?\u00bb. Es evidente que, incluso en aquellos momentos tan dif\u00edciles para mucha gente (Pla no estaba entre ellos), algunos\/as ten\u00edan la arriesgada valent\u00eda de decir verdades en Catalu\u00f1a. Amat, con el libro que ha escrito, intenta responder a esa pregunta de no muy dif\u00edcil respuesta. Los negocios y el poder son negocios y poder y nada tienen que ver usualmente con la b\u00fasqueda de la verdad ni con un compromiso c\u00edvico veraz.<\/p>\n<p>El pr\u00f3logo del libro sobre los \u00faltimos momentos de Pla, basado en una documentada y minuciosa cr\u00f3nica del propio Quint\u00e0, finaliza con las siguientes palabras (que Amat reitera posteriormente, pp. 127-128): \u00abEn un aparte [el 24 de abril de 1981], el presidente de la Generalitat y el expresidente de La Caixa conversan. Para ganar la atenci\u00f3n de Jordi Pujol, casi con lisonja, Narc\u00eds de Carreras carga contra el periodista obsesionado con Banca Catalana. Contra ese hombre que pas\u00f3 demasiadas horas de su infancia y juventud en aquella casa. Con el cad\u00e1ver de Josep Pla en la habitaci\u00f3n contigua a la sala, mientras los dos esperan el momento de encaminarse hacia el funeral, Pujol levanta la cabeza. Lo mira con la convicci\u00f3n de quien tiene el poder y saber ejercerlo. Pocos como \u00e9l saben hacerlo. Le anuncia con naturalidad que gracias, pero que no se preocupe. El caso Quint\u00e0 ha quedado resuelto\u00bb (p. 16). \u00bfC\u00f3mo qued\u00f3 resuelto? <em>El hijo del ch\u00f3fer<\/em> responde a ese interrogante y a otros complementarios, no menos sustantivos.<\/p>\n<p>Unas breves observaciones. Sin apenas adelantarles nada, sin revelaciones de importancia:<\/p>\n<p>1. Hay una mirada marcadamente psicol\u00f3gica (psicoanal\u00edtica) que recorre una buena parte de las p\u00e1ginas del libro de Amat para explicar los comportamientos de Quint\u00e0. Excesiva en mi opini\u00f3n. Demasiado parricidio, demasiada semejanza con Dal\u00ed. Influencia, tal vez de Jaume Miratvilles. \u00abDal\u00ed lo hizo en sus a\u00f1os surrealistas, Quint\u00e0 lo estaba haciendo con Tarradellas. Mat\u00e1ndolo estaba matando a Catalu\u00f1a\u00bb (p. 99).<\/p>\n<p>2. Se ha se\u00f1alado en muchos momentos, se sigue haciendo en la actualidad, una exterioridad de la burgues\u00eda catalana respecto al R\u00e9gimen franquista. La tesis es dif\u00edcil mantener en pie si pensamos, por ejemplo, en las ayudas financieras al golpismo y en qui\u00e9nes elaboraron el \u2018Plan de Estabilizaci\u00f3n\u2019 de finales de los cincuenta. Si tuvieran alguna duda en este punto, <em>El hijo del ch\u00f3fer<\/em> las disipar\u00e1. Basta leer lo que cuenta Amat sobre las relaciones, acciones, \u2018favores\u2019 y negocios de Manuel Ort\u00ednez i Mur. \u00abOrt\u00ednez conoce las leyes del fraude y sabe c\u00f3mo aplicarlas. Sabe c\u00f3mo enga\u00f1ar al Estado para obtener los d\u00f3lares y comprar el algod\u00f3n que necesitan los industriales para los que trabaja. T\u00e1nger. No es Casablanca, pero all\u00ed tambi\u00e9n se juega. En la econom\u00eda de la ciudad hay catalanes bien situados. Algunos dirigen bancos, otros los tienen en propiedad\u00bb (p. 26).<\/p>\n<p>3. De las caracter\u00edsticas poli\u00e9ticas del muy joven Alfons Quint\u00e0, que ya entonces promet\u00eda, hay una carta que merece atenta lectura. Varias veces a poder ser. No dar\u00e1n cr\u00e9dito la primera vez que la lean (pp. 36-37).<\/p>\n<p>4. Quint\u00e0 pidi\u00f3 su ingreso en el PSUC. De la prudencia y saber hacer del partido de los comunistas catalanes, el verdadero nudo central de la lucha antifranquista en Catalu\u00f1a, tienen una buena muestra en la p\u00e1gina 48.<\/p>\n<p>5. Determinados comentarios de Amat sobre el mundo pol\u00edtico-cultural del antifranquismo ofrecen dudas sobre la comprensi\u00f3n de la situaci\u00f3n que describe. \u00abLas asambleas [entre los redactores de la Enciclop\u00e8dia catalana] son constantes y el principal motivo de la controversia es si al obra deb\u00eda decantarse hacia un modelo de cultura nacional popular (lo formulan con Gramsci) o limitarse a estar al servicio del proletariado como herramienta del cambio revolucionario. Y mientras los redactores asaltan el cielo en cada asamblea, la propiedad de la empresa pierde cada vez m\u00e1s dinero\u00bb (p. 54).<\/p>\n<p>6. Las cr\u00edticas, m\u00e1s que justificadas, al hacer desp\u00f3tico de Quint\u00e0 no le impiden a Amat reconocer su excelencia como periodista en determinados momentos de su trayectoria. \u00abDurante las semanas centrales del verano del 75 Quint\u00e0 [tiene entonces 32 a\u00f1os] escribe para <em>Guadiana<\/em> una serie magn\u00edfica sobre pol\u00edtica catalana. Tiene el mapa de izquierda, el centro y la derecha en la cabeza. Del interior y de lo que queda en el exilio. De los defensores del <em>status quo<\/em>, los reformistas y los rupturistas. Y no se corta\u00bb (p. 77). Aunque p\u00e1ginas despu\u00e9s comenta: \u00abNo era un buen escritor de peri\u00f3dicos. Su prosa era descuidada, fren\u00e9tica, cocain\u00f3mana, pero es un buen periodista a la hora de obtener la informaci\u00f3n que revela secretos sobre las tramas de intereses y el funcionamiento del poder\u00bb (p. 93). A pesar de ello, Amat incluye en el libro un art\u00edculo central de Quint\u00e0, implacable se\u00f1ala, sobre Banca Catalana (\u00abDificultades econ\u00f3micas del grupo bancario de Jordi Pujol\u00bb, pp. 100-105) en el que no es f\u00e1cil observar esa prosa descuidada. Tampoco en este art\u00edculo, que tambi\u00e9n Amat incluye (pp. 231-233), de 27 de julio de 2014: \u00abEl viernes, p\u00fablicamente, \u2018la banalidad del mal&#8217;\u00bb.<\/p>\n<p>7. Ignoro las fuentes, que Amat no explicita, pero cuesta dar por buenas algunas afirmaciones. Por ejemplo: \u00abAlgunos profesores le aprueban porque \u00e9l ofrece algo a cambio; publicar un art\u00edculo en las p\u00e1ginas de Opini\u00f3n en el peri\u00f3dico. No tiene reparos y, a la hora del examen, saca apuntes de la asignatura y copia descaradamente. <em>Pero en un caso<\/em> la estrategia no funciona, aunque \u00e9l sea el Quint\u00e0, de <em>El Pa\u00eds<\/em>. La profesora ayudante de Derecho Penal lo ve copiar, le reprende\u00bb (p. 84). Tambi\u00e9n esta: \u00abFue durante estos fechas [finales de 1979] cuando los tres principales l\u00edderes pol\u00edticos catalanes viajaron juntos a Madrid. Han pedido hora a Juan Luis Cebri\u00e1n para hacerle una petici\u00f3n. Pujol, Revent\u00f3s y <em>el dirigente comunista Antoni Guti\u00e9rrez D\u00edaz<\/em>. Le piden al director de <em>El Pa\u00eds<\/em> que destituya a su delegado en Barcelona\u00bb (p. 97). \u00bfEl Guti pidiendo-exigiendo la destituci\u00f3n de Quint\u00e0, cogido de la mano de Revent\u00f3s y Pujol? O esta \u00faltima: \u00abAtaca al partido comunista de Catalu\u00f1a, el PSUC, porque diversas facciones contactan con \u00e9l para que hable mal de unos y de otros. Enfrente a \u201cbanderas blancas\u201d con \u201csectores prosovi\u00e9ticos\u201d. Una sola fuente le permite hablar de una tendencia. Puede haber una intenci\u00f3n ideol\u00f3gica, pero sobre todo es la proyecci\u00f3n de sus obsesiones y su car\u00e1cter. El PSUC retrocede, se escinde, fracasa, explota y desaparece. El no es la \u00fanica causa, pero ha actuado a conciencia como un pir\u00f3mano para incendiar la organizaci\u00f3n\u00bb (p. 123). \u00bfNo es excesiva la influencia que se otorga a Quint\u00e0 en la crisis de los comunistas catalanes a ra\u00edz del V Congreso?<\/p>\n<p>8. Sobre el profundo conservadurismo y las ansias de Pujol de controlarlo todo y de \u00abconstruir pa\u00eds\u00bb basta citar este ejemplo recordado por Amat: \u00abEn la mesa redonda tambi\u00e9n est\u00e1 Quint\u00e0 [adem\u00e1s de Polanco, Cebri\u00e1n y Pujol]. Los tres escuchan los reparos a la l\u00ednea \u00e9tica de <em>El Pa\u00eds<\/em>. Que vale ya del divorcio y el aborto. Los tres escuchan que Pujol no ve con buenos ojos ese proyecto period\u00edstico. Si un medio de Madrid es sustancial en Barcelona, implica que Barcelona no es autosuficiente en el \u00e1mbito comunicativo. Si la propiedad no est\u00e1 aqu\u00ed, \u00e9l tampoco la podr\u00e1 controlar. Ninguno de los presentes lo olvid\u00f3, pero la empresa no cambi\u00f3 de posici\u00f3n\u00bb (p. 125).<\/p>\n<p>9. Sobre el papel otorgado a TV3 por Pujol hay una cierta vacilaci\u00f3n en el decir de Amat. Se\u00f1ala en la p. 130: \u00abLa televisi\u00f3n de la Generalitat era una promesa electoral de Pujol. Aparec\u00eda incluso en la propaganda para recabar el voto: \u201cUna televisi\u00f3n catalana.\u201d Pero adem\u00e1s, contar con un medio tan potente tambi\u00e9n<em> podr\u00eda serle \u00fatil<\/em> para influir en la opini\u00f3n p\u00fablica\u00bb. Pero l\u00edneas m\u00e1s abajo escribe: \u00abEn este contexto, Pujol sabe que una televisi\u00f3n propia podr\u00eda serle de gran utilidad. No hay poder sin dispositivo de representaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>10. Amat critica, con raz\u00f3n y ejemplos, la inhumanidad de Quint\u00e0. Tiene motivos para ello. \u00abLe ha demostrado [a Jordi Pujol] ya ahora d\u00f3nde es capaz de llegar. No tiene reparos en usar el dolor ajeno. Lo hab\u00eda demostrado al d\u00eda siguiente de la muerte de Florenci Pujol. Ni siquiera aquel d\u00eda concedi\u00f3 una tregua\u00bb (p. 140). No est\u00e1 claro, tal vez no fue el caso. Quint\u00e0 escribi\u00f3 entonces: \u00abEn los a\u00f1os de estricto control monetario, Florenci Pujol particip\u00f3 en negocios de obtenci\u00f3n de divisas, <em>que eran obligados para la supervivencia de la industria catalana<\/em> [la cursiva es m\u00eda, la disculpa es de Quint\u00e0]&#8230; El paquete de acciones de Banca Catalana propiedad de la familia Pujol \u2013cuya parte principal estaba ya en manos de Jordi Pujol\u2013 es el mayor de dicho grupo bancario, el cual, a su vez, es la primera instituci\u00f3n de su orden en Catalu\u00f1a\u00bb.<\/p>\n<p>11. Una valoraci\u00f3n exagerada y una informaci\u00f3n desconocida para m\u00ed sobre TV3 y el monoling\u00fcismo: \u00abSu televisi\u00f3n funciona, <em>nada que ver con Televisi\u00f3n espa\u00f1ola<\/em>. La imagen que proyecta TV3 es la de una Catalu\u00f1a moderna, local e internacional al mismo tiempo, sin complejos ni r\u00e9moras con el peor pasado. Es un \u00e9xito en todas las dimensiones. <em>Exclusivamente en catal\u00e1n, por decisi\u00f3n de Quint\u00e0<\/em>\u00bb (p. 161).<\/p>\n<p>12. Un oportuno recuerdo del clima que se viv\u00eda en .Cat hace muchos a\u00f1os, en los ochenta, no s\u00f3lo en la \u00faltima d\u00e9cada: \u00abEn Catalu\u00f1a se ha impuesto una verdad social: Pujol no solo es v\u00edctima de una persecuci\u00f3n del Gobierno, sino que adem\u00e1s sus perseguidores son los poderes del nuevo Estado. Los encarnan <em>El Pa\u00eds<\/em>, el partido socialista y los dos fiscales [Mena, Villarejo]. A uno de ellos, a Jos\u00e9 Mar\u00eda Mena, le rompen sistem\u00e1ticamente los cristales de su casa de veraneo y en esa casa una madrugada incluso disparan contra una ventana con una escopeta de caza\u00bb (p. 187). Lo sucedido con el libro de Baiges, Reixach y Gonz\u00e1lez sobre la crisis de Banca Catalana se narra en las p\u00e1ginas siguientes.<\/p>\n<p>13. Atenci\u00f3n, por supuesto, a la figura, turbia donde las haya, de Llu\u00eds Prenafeta, la mano derecha del ex molt honorable. Amat da muchas pistas sobre esta, en ocasiones, olvidada figura del nacionalismo pragm\u00e1tico (todo vale) catal\u00e1n. Recordemos sus haza\u00f1as de corrupci\u00f3n y sus acompa\u00f1antes. \u00a1Menudas lecciones de \u00e9tica\u2026 y de pol\u00edtica!<\/p>\n<p>Me dejo mucho en el tintero. El asunto de la querella contra el <em>molt ex honorable<\/em> por ejemplo, que dar\u00eda para cien libros m\u00e1s, la tragedia final,&#8230; Muchas m\u00e1s cosas, hay mucha tela pendiente de corte. Lean y relean. Amat escribe bien, muy bien. No les decepcionar\u00e1, les atrapar\u00e1 seguramente.<\/p>\n<p>En fin, \u00a1menudo oasis catal\u00e1n! \u00bfEst\u00e1bamos ciegos, nos cegaban&#8230; o es que no quer\u00edamos ver? \u00bfVivir es m\u00e1s f\u00e1cil con los ojos cerrados?<\/p>\n<p>PS: Una sugerencia para ir atando hilos: Margarita Rivi\u00e8re, <em>Clave K<\/em>, Barcelona: Icaria Editorial, 2015. Amat habla de la novela de Rivi\u00e8re en la p\u00e1gina 236.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de El hijo del ch\u00f3fer (de Jordi Amat, Barcelona: Tusquets, 2020, 252 p\u00e1ginas) El hijo del ch\u00f3fer es un<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10835,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[1790,1789,917],"class_list":["post-10834","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura","tag-el-hijo-del-chofer","tag-jordi-amat","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10834","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10834"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10834\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10835"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}