{"id":10900,"date":"2021-12-15T05:00:29","date_gmt":"2021-12-15T04:00:29","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10900"},"modified":"2021-12-15T09:52:08","modified_gmt":"2021-12-15T08:52:08","slug":"la-era-del-imperialismo-no-ha-llegado-a-su-fin-pero-nosotros-podemos-acabar-con-ella","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10900","title":{"rendered":"La era del imperialismo no ha llegado a su fin, pero nosotros podemos acabar con ella"},"content":{"rendered":"<p>A medida que se hace evidente el fracaso de la <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/the-ultimate-guide-to-why-the-cop26-summit-ended-in-failure-and-disappointment-despite-a-few-bright-spots-171723\">COP26<\/a>, cada vez queda m\u00e1s claro que nuestros l\u00edderes no tienen ni el coraje ni la voluntad para responder de manera eficaz al colapso ecol\u00f3gico. No es ninguna sorpresa. La crisis ecol\u00f3gica est\u00e1 siendo impulsada por el crecimiento capitalista, que est\u00e1 arrasando el mundo vivo a un ritmo vertiginoso, siendo los pa\u00edses ricos y las corporaciones del norte global los responsables de <a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lanplh\/article\/PIIS2542-5196(20)30196-0\/fulltext\">la mayor parte del da\u00f1o<\/a>. Para responder a esta crisis ser\u00e1n necesarios cambios profundos en la estructura y la l\u00f3gica de la econom\u00eda mundial, y quienes est\u00e1n actualmente a cargo son claramente incapaces de dar <a href=\"https:\/\/www.currentaffairs.org\/2021\/11\/what-would-it-look-like-if-we-treated-climate-change-as-an-actual-emergency\">los pasos necesarios<\/a>.<\/p>\n<p>Esto nos deja con una serie de preguntas inquietantes: \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 el siglo XXI? \u00bfC\u00f3mo se desarrollar\u00e1 la historia? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1 en el futuro y c\u00f3mo podr\u00edamos darle forma?<\/p>\n<p>Para responder a estas preguntas debemos hacer frente a una caracter\u00edstica clave de la econom\u00eda mundial \u2013que los expertos en el norte global tienden a ignorar o rechazar\u2013 esto es, el hecho de que el crecimiento capitalista depende fundamentalmente del imperialismo. Esta estructura, que lleva perdurando 500 a\u00f1os bajo diversas formas, empieza a sufrir una tensi\u00f3n importante, y el colapso clim\u00e1tico probablemente va a ampliar las grietas. Esto abre oportunidades para el cambio, pero tambi\u00e9n presenta peligros importantes. Todo depende de c\u00f3mo los gobiernos y los movimientos sociales escojan responder.<\/p>\n<p>La clave que hay que entender es que, bajo el capitalismo, el \u00abcrecimiento\u00bb no consiste en aumentar la producci\u00f3n para resolver las necesidades humanas. Consiste en aumentar la producci\u00f3n para extraer y acumular beneficios. Este es el objetivo primordial. Mantener un sistema as\u00ed en marcha exige diversas intervenciones. Primero, tienes que abaratar el precio de los insumos (trabajo, tierra, materiales, energ\u00eda, suministros, etc.) tanto como sea posible, y mantener esos precios a un nivel bajo. Segundo, tienes que garantizar un suministro en constante aumento de esos insumos baratos. Y tercero, tienes que establecer el control sobre mercados cautivos que absorban tu producci\u00f3n.<\/p>\n<p>El crecimiento seg\u00fan estos par\u00e1metros no puede darse en un sistema aislado. Si pones demasiada presi\u00f3n sobre tu base de recursos nacionales o tu clase trabajadora nacional, m\u00e1s pronto o m\u00e1s tarde es probable que te enfrentes a una revoluci\u00f3n. Para evitar este resultado, el capitalismo ha requerido siempre de un \u00abfuera\u00bb, externo a s\u00ed mismo, donde pueda abaratar el trabajo y la naturaleza con impunidad\u00a0 y apropiarse de ellos a gran escala. Un fuera en el que pueda \u00abexternalizar\u00bb los da\u00f1os sociales y ecol\u00f3gicos, donde las rebeliones se puedan contener, y donde no tenga que negociar con agravios o demandas locales.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed es donde entran las colonias. Desde los or\u00edgenes del capitalismo a finales del siglo XV, el crecimiento en el \u00abn\u00facleo\u00bb de la econom\u00eda mundo (Europa Occidental, los Estados Unidos, Canad\u00e1, Australia, Nueva Zelanda y Jap\u00f3n) ha dependido siempre del sabotaje de trabajo y recursos en la \u00abperiferia\u00bb. Consid\u00e9rese la plata saqueada en los Andes, el az\u00facar y el algod\u00f3n extra\u00eddos de la tierra expropiada a los ind\u00edgenas americanos, el grano, el caucho, el oro e incontables otros recursos apropiados de Asia y \u00c1frica, la esclavizaci\u00f3n en masa y el trabajo forzado de pueblos africanos e ind\u00edgenas \u2013todo ello cobr\u00e1ndose un asombroso coste humano y ecol\u00f3gico\u2013. Adem\u00e1s de esto, los colonizadores destruyeron industrias locales y econom\u00edas autosuficientes all\u00ed donde fueron, para crear mercados cautivos. No hubo ning\u00fan desfase entre el ascenso del capitalismo y el proyecto imperial. El imperialismo era el <strong>mecanismo <\/strong>de la expansi\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>Como <a href=\"https:\/\/monthlyreview.org\/product\/capital_and_imperialism\/\">se\u00f1alan<\/a> los economistas indios Utsa Patnaik y Prabhat Patnaik, el crecimiento capitalista exige una estructura imperial \u2013no como algo secundario, sino como una <strong>caracter\u00edstica estructuralmente necesaria<\/strong>\u2013. El imperialismo garantiza que los insumos sigan siendo baratos, y mantiene as\u00ed las condiciones para la acumulaci\u00f3n de capital. Pero tambi\u00e9n apuntala la fr\u00e1gil tregua entre clases que prevalece en los estados del n\u00facleo. Si quieres subir los salarios reales de las clases trabajadoras en el n\u00facleo, o dar pasos para proteger la ecolog\u00eda local, para mantener la acumulaci\u00f3n de capital tendr\u00e1s que compensarlo bajando los costes del trabajo y la naturaleza en alguna otra parte. Concretamente, en los trabajadores y productores del sur global. Desde el ascenso del movimiento obrero a finales del siglo XIX, las concesiones del capital a las clases trabajadores en Europa y los Estados Unidos han sido posibles en gran parte gracias al imperialismo.<\/p>\n<p>No obstante, esta estructura se vio sometida a tensi\u00f3n a mediados del siglo XX, cuando movimientos radicales antiimperialistas ganaron terreno en el sur global. Tras ganar la independencia pol\u00edtica, muchos gobiernos del sur se propusieron desmantelar los sistemas coloniales de extracci\u00f3n. Protegieron sus econom\u00edas y apoyaron a sus productores nacionales mediante aranceles, subsidios y controles de capital; instituyeron reformas agrarias; nacionalizaron recursos e industrias clave; desplegaron servicios p\u00fablicos y mejoraron los salarios de los trabajadores. Este movimiento logr\u00f3 promover la soberan\u00eda econ\u00f3mica y mejorar el desarrollo humano en buena parte del sur. Pero tambi\u00e9n limit\u00f3 el acceso del n\u00facleo a trabajo y naturaleza baratos, y redujo su control sobre los mercados del sur.<\/p>\n<p>El colapso de la estructura imperial supon\u00eda una importante amenaza a la acumulaci\u00f3n del capital del norte. Este problema se mitig\u00f3 durante un tiempo mediante una pol\u00edtica keynesiana: un enorme gasto p\u00fablico dispar\u00f3 la demanda agregada en el norte global y gener\u00f3 una extraordinaria expansi\u00f3n econ\u00f3mica, proporcionando una \u00absoluci\u00f3n\u00bb temporal al capital. Ulteriores concesiones a las clases trabajadoras del n\u00facleo se mantuvieron bajo estas condiciones, permitiendo el ascenso de la socialdemocracia en algunos estados. Pero esta soluci\u00f3n solo pod\u00eda ser temporal. A medida que sub\u00edan los salarios en el n\u00facleo y los precios de los suministros sub\u00edan en la periferia, el crecimiento se deten\u00eda, la acumulaci\u00f3n de capital se hac\u00eda cada vez m\u00e1s insostenible y a mediados de los 70 las econom\u00edas del norte global fueron superadas por una crisis de estanflaci\u00f3n en toda regla. Resulta que el capitalismo no puede funcionar durante mucho tiempo bajo condiciones de justicia global. Unos salarios justos y la descolonizaci\u00f3n son compatibles con una econom\u00eda que funcione, pero no son compatibles con la econom\u00eda <strong>capitalista <\/strong>en funcionamiento, porque limitan las posibilidades de acumulaci\u00f3n de capital.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><\/figure>\n<p>Para hacer frente a la crisis de la d\u00e9cada de los 70, el capital necesitaba una v\u00eda para restaurar la estructura imperial, para volver a bajar los precios en el sur y volver a ganar el acceso a los mercados del sur. Para conseguirlo, los estados del n\u00facleo intervinieron para derrocar a l\u00edderes progresistas en el sur global \u2013entre los que destacan Mossadegh en Ir\u00e1n, Arbenz en Guatemala, Sukarno en Indonesia, Nkrumah en Ghana y Allende en Chile\u2013 reemplaz\u00e1ndolos con reg\u00edmenes mucho m\u00e1s proclives a los intereses econ\u00f3micos del norte. Pero el golpe final lo dieron el Banco Mundial y el FMI, quienes durante la d\u00e9cada de los 80 y los 90 impusieron programas de ajuste estructural (PAE) neoliberales en toda la regi\u00f3n. Este movimiento desplaz\u00f3 el control sobre la pol\u00edtica econ\u00f3mica de los parlamentos nacionales del sur a tecn\u00f3cratas en Washington y banqueros en Nueva York y Londres, terminando la breve era de soberan\u00eda econ\u00f3mica. Los PAE desmantelaron las protecciones sobre el trabajo y el medio ambiente, privatizaron los servicios p\u00fablicos y recortaron el gasto p\u00fablico, revirtiendo las reformas del movimiento anticolonial de un plumazo.<\/p>\n<p>Funcion\u00f3: los salarios y los precios en el sur <a href=\"https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/abs\/10.1080\/13563467.2021.1899153\">colapsaron<\/a> bajo el ajuste estructural, y el nuevo r\u00e9gimen de \u00ablibre comercio\u00bb permiti\u00f3 al capital del norte desplazar la producci\u00f3n al extranjero para aprovecharse directamente de trabajo e insumos baratos. Esto permiti\u00f3 un <a href=\"https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/abs\/10.1080\/13563467.2021.1899153\">enorme aumento<\/a> en la escala e intensidad de la apropiaci\u00f3n del sur global durante los 80 y los 90, restaurando la estructura imperial y resolviendo la crisis del capitalismo. Quienes ven al neoliberalismo como el problema principal, y quienes fantasean con volver a una versi\u00f3n menos destructiva del crecimiento capitalista, no se dan cuenta de este punto. El giro neoliberal no fue una especie de error. Era necesario para restaurar las condiciones para el crecimiento en el n\u00facleo. Era un paso obligatorio en el desarrollo capitalista.<\/p>\n<p>Pero ahora, a medida que avanza el siglo XXI, los motores de la apropiaci\u00f3n imperial se est\u00e1n desacelerando de nuevo. Esta realidad es evidente en la tasa decreciente de crecimiento econ\u00f3mico en los pa\u00edses del n\u00facleo, que los economistas han venido a denominar \u00abestancamiento secular\u00bb. Sucede por varias razones.<\/p>\n<p>Primero, a ra\u00edz del ajuste estructural, el colapso de la URSS y la semiintegraci\u00f3n de China, quedan pocos estados-naci\u00f3n y territorios que no hayan sido puestos bajo el \u00e1mbito del sistema mundo capitalista. La expansi\u00f3n imperialista ha alcanzado efectivamente los l\u00edmites del planeta. Ahora, en lugar de desplazar la producci\u00f3n a nuevos caladeros de trabajo barato, el capital tiene que lidiar con la fuerza de trabajo existente y sus demandas de salarios m\u00e1s altos. Segundo, ciertas regiones del sur \u2013espec\u00edficamente China y los estados izquierdistas de Sudam\u00e9rica\u2013 est\u00e1n consiguiendo hacer frente al imperialismo y mejorar sus condiciones comerciales, aunque sigan funcionando dentro de la estructura b\u00e1sica de la econom\u00eda capitalista. Todo esto est\u00e1 llevando a un aumento de los precios de los suministros, lo que supone un problema para la acumulaci\u00f3n de capital\u2013-y el crecimiento\u2013 en el n\u00facleo.<\/p>\n<p>Pero quiz\u00e1 lo m\u00e1s importante \u2013y este es el factor decisivo\u2013 sea que el cambio clim\u00e1tico y el colapso ecol\u00f3gico est\u00e1n empezando a socavar las condiciones de producci\u00f3n en la masa terrestre tropical. Esto se est\u00e1 empezando ya a manifestar con el caos clim\u00e1tico asolando partes de Am\u00e9rica Central, Oriente Medio y el Norte de \u00c1frica, impulsando la dislocaci\u00f3n social y el desplazamiento humano. Sin alg\u00fan tipo de cambio dr\u00e1stico de direcci\u00f3n, ser\u00e1 mucho peor. Con las actuales pol\u00edticas, nos dirigimos a 2,7 grados de calentamiento este siglo, lo que probablemente disparar\u00e1 el hundimiento de numerosos graneros mundiales e interrupciones continuadas del suministro de alimentos en grandes zonas del sur global, desplazar\u00e1 a m\u00e1s de 1.500 millones de personas, aniquilar\u00e1 a entre un 30 y un 50 por ciento de las especies y har\u00e1 que buena parte de los tr\u00f3picos sean inhabitables para los humanos.<\/p>\n<p>Esto es un problema para el capital, porque el crecimiento en en norte global depende <strong>completamente<\/strong> de la producci\u00f3n en el su global, y depende completamente de la tierra y recursos del sur \u2013hoy lo mismo que durante el periodo colonial\u2013. Recientes investigaciones <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0921800920300938\">demuestran<\/a> que los pa\u00edses ricos se apoyan sobre una <strong>red<\/strong> de apropiaci\u00f3n de tierra igual al doble del tama\u00f1o de India, una <strong>red<\/strong> de apropiaci\u00f3n de diez mil millones de toneladas de recursos materiales por a\u00f1o, una <strong>red<\/strong> de apropiaci\u00f3n de trabajo incorporado equivalente a un ej\u00e9rcito permanente de 180 millones de trabajadores. Esto significa que a medida que el trabajo se vea desplazado e interrumpido, y la capacidad productiva de la tierra se vea limitada por olas de calor, incendios, tormentas y desertificaci\u00f3n, esto llevar\u00e1 a un aumento de los precios de los suministros en el n\u00facleo que disparar\u00e1 una grave crisis para el capital \u2013mucho m\u00e1s seria que nada con lo que se haya encontrado hasta ahora\u2013.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es \u00bfc\u00f3mo responder\u00e1n los estados del n\u00facleo? Para mantener la tasa de crecimiento y la acumulaci\u00f3n de capital frente a esta crisis, tendr\u00e1n que encontrar una forma de volver a recortar el precio de los suministros una vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>Hay dos posibilidades obvias. Una opci\u00f3n es recortar los salarios en los estados del n\u00facleo, triturar el sistema de bienestar y privatizar los servicios p\u00fablicos, todo lo cual ayudar\u00eda a abaratar los insumos y a abrir nuevas fronteras para la acumulaci\u00f3n, dando un respiro al capital. Esta opci\u00f3n \u2013austeridad neoliberal interna\u2013 se despleg\u00f3 en los Estados Unidos y Gran Breta\u00f1a durante los 80 como parte de la respuesta al colapso inicial de la estructura imperial. Ahora es cada vez m\u00e1s aceptada por las socialdemocracias europeas, incluidas las n\u00f3rdicas.<\/p>\n<p>Por supuesto, el riesgo de este enfoque es que podr\u00eda desencadenar la reacci\u00f3n de la clase trabajadora interna, que podr\u00eda unirse en una revoluci\u00f3n socialista. Conscientes de este peligro, los pol\u00edticos buscar\u00e1n promover narrativas antiinmigrantes y de nacionalismo blanco. Al dirigir los agravios de la clase trabajadora\u00a0 hacia un \u00abotro\u00bb, este enfoque consigue que la gente acepte su propio empobrecimiento, mientras puedan sentir una afinidad con la clase dominante sobre la base de la raza, y sentirse superiores a gente de color que es mantenida en condiciones m\u00e1s miserables que las suyas. Esta estrategia hace mucho que <a href=\"https:\/\/www.routledge.com\/Race-and-the-Origins-of-American-Neoliberalism\/Hohle\/p\/book\/9781138484986?utm_medium=css&amp;gclid=Cj0KCQjw18WKBhCUARIsAFiW7JyMBwpYaRgwkAPBweeE8VD4DXjx8FB9UkkHbmQBRnMy4uW6pkWAWYAaAlnPEALw_wcB\">ha sido utilizada por el proyecto neoliberal en los Estados Unidos<\/a>, y las clases dirigentes de Gran Breta\u00f1a y Europa est\u00e1n tambi\u00e9n recurriendo ahora a este manual b\u00e1sico de instrucciones. Boris Johnson es un maestro de esto en la pol\u00edtica brit\u00e1nica.<\/p>\n<p>La segunda opci\u00f3n es que los estados del n\u00facleo redoblen su apuesta por el imperialismo. No es dif\u00edcil imaginar nuevas rondas de invasi\u00f3n y ocupaci\u00f3n con el objetivo de forzar a que los precios del sur bajen. El reciente golpe en Bolivia, apoyado por los EEUU, con su creciente apetito por litio barato, ofrece una pista de lo que podr\u00eda llegar. Y est\u00e1 claro que la administraci\u00f3n Biden, lo mismo que bajo Trump antes que \u00e9l, ya est\u00e1 preparando el terreno para una agresi\u00f3n contra China, entre otras cosas para limitar la demanda interna de recursos de China. Intervenciones imperialistas que abaraten los precios de los suministros permitir\u00edan que los capitalistas del norte global mantuviesen la acumulaci\u00f3n y conservasen su tregua con las clases trabajadoras del n\u00facleo durante un poco m\u00e1s de tiempo, aunque el mundo se derrumbe a su alrededor.<\/p>\n<p>Si se la deja sola, as\u00ed es como de desarrollar\u00e1 la historia capitalista en el siglo XXI: austeridad neoliberal, ideolog\u00eda supremacista blanca y violentas intervenciones imperialistas \u2013todo para mantener el crecimiento y la acumulaci\u00f3n de capital en el n\u00facleo\u2013. De hecho, esta barbarie ya est\u00e1 en marcha. Los pol\u00edticos \u00abliberales\u00bb denuncian la barbarie a la menor oportunidad, y sin embargo, no se atreven a abordar sus causas subyacentes porque siguen b\u00e1sicamente comprometidos con el crecimiento capitalista. La soluci\u00f3n que ofrecen los \u00abliberales\u00bb \u2013acumulaci\u00f3n de capital sin barbarie\u2013 es una quimera.<\/p>\n<p>Sin embargo, hay una alternativa para terminar con esta historia. Si los estados del n\u00facleo cambian a un modelo econ\u00f3mico postcrecimiento y postcapitalista \u2013en otras palabras, si abandonan el imperativo del crecimiento y limitan la acumulaci\u00f3n de capital\u2013 se eliminar\u00eda la necesidad de austeridad <strong>e<\/strong> intervenciones imperialistas. Este es el poder de la transici\u00f3n postcrecimiento: nos liberar\u00eda a todos, tanto al norte como al sur, de las intervenciones depredadoras necesarias para mantener la acumulaci\u00f3n de capital.<\/p>\n<p>Por supuesto, es muy improbable que los estados capitalistas hagan este cambio de manera voluntaria. Har\u00e1 falta una movilizaci\u00f3n popular lo suficientemente poderosa que lo provoque. Las visiones postcrecimiento que se centran principalmente en la ecolog\u00eda\u00a0 han puesto hasta ahora sus esperanzas en el movimiento ecologista como veh\u00edculo pol\u00edtico. Pero los ecologistas no ser\u00e1n capaces de traer esta transici\u00f3n por ellos mismos. En parte porque el movimiento todav\u00eda no tiene un an\u00e1lisis lo suficientemente radical (esto es, no reconoce todav\u00eda el crecimiento capitalista como el principal problema estructural, aunque esto est\u00e1 empezando a cambiar), y en parte porque no tiene suficiente poder pol\u00edtico. Los movimientos de la clase trabajadora y los sindicatos, por otro lado, tienen mucha m\u00e1s influencia. El problema es que la mayor parte de los sindicatos han comprado la narrativa de que el crecimiento es necesario para mejorar el empleo y los medios de vida de la clase trabajadora. Se alinean con el capital para pedir m\u00e1s crecimiento, y han abandonado en gran parte la solidaridad con el sur para mantener esta posici\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero el crecimiento en los pa\u00edses del n\u00facleo no es de hecho necesario para mejorar el empleo y los medios de vida. Se puede hacer <strong>directamente<\/strong>, acortando la semana laboral, introduciendo un trabajo p\u00fablico garantizado y un ingreso m\u00ednimo, legislando una pol\u00edtica de salarios dignos y estableciendo servicios p\u00fablicos universales (sanidad, educaci\u00f3n, vivienda, agua, energ\u00eda, internet, transporte, alimentos) para garantizar que todo el mundo tenga acceso a los recursos clave necesarios para vivir bien. Estas son pol\u00edticas socialistas b\u00e1sicas, y se pueden conseguir sin crecimiento. Esto es lo que deber\u00edan exigir los sindicatos \u2013una garant\u00eda social\u2013 y el movimiento ecologista debe unirse a ellos para luchar por ello, porque desvincular los medios de vida y el bienestar del capital crear\u00eda un espacio pol\u00edtico para una transici\u00f3n postcrecimiento justa. Y ambos movimientos deben comprometerse a apoyar las luchas del sur por la autodeterminaci\u00f3n, para desmantelar de manera permanente la estructura imperial.<\/p>\n<p>En otras palabras, necesitamos los principios de la democracia social, pero para que la democracia social se mantenga contra las fuerzas que piden austeridad \u2013y sin recurrir a la violencia imperialista\u2013 debe ser una democracia social sin crecimiento, y sin acumulaci\u00f3n de capital.<\/p>\n<p>Una garant\u00eda social mejorar\u00eda enormemente el poder de negociaci\u00f3n de la clase trabajadora, que ser\u00eda suficiente para redistribuir los ingresos y forzar a una desacumulaci\u00f3n radical del capital. Y el proceso de desmercantilizaci\u00f3n y expansi\u00f3n de los servicios p\u00fablicos devolver\u00eda una parte importante de la propiedad a la propiedad p\u00fablica (empresas de servicios p\u00fablicos, tierra, unidades de renta, etc.), revirtiendo as\u00ed el proceso de cercamiento. Fuera del sector social, otras formas de aprovisionamiento podr\u00edan ser gestionadas mediante el mercado, pero dado el fuerte poder de negociaci\u00f3n del trabajo en este escenario, ser\u00eda dif\u00edcil que las empresas acumulasen capital en una cantidad significativa: en otras palabras, ser\u00edan mercados sin capitalismo \u2013que es exactamente lo que necesitamos\u2013.<\/p>\n<p>Si el capitalismo depende de la mercantilizaci\u00f3n, cercamiento y acumulaci\u00f3n, entonces la desmercantilizaci\u00f3n, descercamiento y desacumulaci\u00f3n significan su fin. Todo esto eliminar\u00eda las presiones estructurales para el crecimiento, y quedar\u00edamos libres para organizar en cambio nuestra econom\u00eda en torno a las necesidades humanas. Es m\u00e1s, como mis colegas y yo hemos <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41560-021-00884-9.epdf?sharing_token=fkd3j-TwNt24NvjzexMJltRgN0jAjWel9jnR3ZoTv0MPv3Tuc5WRQSvUD-gC2YZSUSCPQuiw0fW3o2aOk23Hri5a0ZWiekOW6GyLp9ubwG-HSYt3av9XhiJ7QVgjTBbcEOEFd8Gcuao9QYJ7bi0TgdaXi5V1kq8XA2Hs9D2I0g9RtHIkFK2OxNp2yExZSuuf\">explicado<\/a> en un trabajo <a href=\"https:\/\/www.jasonhickel.org\/s\/Mastini-Kallis-Hickel-A-Green-New-Deal-Without-Growth.pdf\">anterior<\/a>, cambiar a una econom\u00eda postcrecimiento (y retomar la propiedad publica de los servicios p\u00fablicos energ\u00e9ticos) har\u00eda posible que descarbonizasemos el suministro de energ\u00eda lo suficientemente r\u00e1pido como para detener el colapso clim\u00e1tico y volver a llevar el uso de los recursos a l\u00edmites planetarios, impidiendo as\u00ed el caos que de otra manera nos espera.<\/p>\n<p>Es posible una historia alternativa para el siglo XXI, y la tenemos al alcance \u2013una historia que no suponga la violencia imperialista o la austeridad neoliberal o la ideolog\u00eda supremacista blanca; una historia que sea m\u00e1s justa y m\u00e1s ecol\u00f3gica\u2013 pero exige que nos liberemos de las cadenas del crecentismo.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n de Carlos Valmaseda<\/p>\n<p>Fuente: <em>Current Affairs<\/em> (<a href=\"https:\/\/www.currentaffairs.org\/2021\/12\/the-age-of-imperialism-is-not-over-but-we-can-end-it\">https:\/\/www.currentaffairs.org\/2021\/12\/the-age-of-imperialism-is-not-over-but-we-can-end-it<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A medida que se hace evidente el fracaso de la COP26, cada vez queda m\u00e1s claro que nuestros l\u00edderes no<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10905,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1563,1555],"tags":[],"class_list":["post-10900","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-crisis-ecosocial","category-imperialismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10900","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10900"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10900\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10905"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10900"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10900"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10900"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}