{"id":10951,"date":"2021-12-26T05:00:30","date_gmt":"2021-12-26T04:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10951"},"modified":"2021-12-20T16:17:53","modified_gmt":"2021-12-20T15:17:53","slug":"repensando-la-transicion-con-los-pueblos-en-movimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10951","title":{"rendered":"Repensando la transici\u00f3n con los pueblos en movimiento"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">La inercia es una de las grandes artesanas de la historia.<br \/>\nFernand Braudel<\/p>\n<p>En la historia del movimiento obrero y socialista, los extensos debates sobre la transici\u00f3n se han enfocado principalmente desde la teor\u00eda legada por Marx y Lenin. El mismo concepto de transici\u00f3n, elaborado por Marx, fue ampliamente debatido por las principales corrientes de la izquierda del siglo XX a la luz de algunas dificultades surgidas, en particular, durante la Revoluci\u00f3n rusa.<\/p>\n<p>Sin embargo, el debate aparece muy enfocado en la cuesti\u00f3n de la propiedad de los medios de producci\u00f3n y de cambio y en la \u00abeconom\u00eda pol\u00edtica del periodo de transici\u00f3n\u00bb, si es que puede existir algo semejante. Mi principal diferencia con los debates que ocuparon al pensamiento cr\u00edtico desde la Revoluci\u00f3n rusa, y a\u00fan antes, es el problema de la \u00abtotalidad\u00bb: considerar que una formaci\u00f3n social dada puede cambiar como un bloque hacia una formaci\u00f3n social diferente.<\/p>\n<p>Antes de ingresar en este debate, me parece necesario destacar tres aspectos que los fundadores del socialismo no estaban en condiciones de evaluar: a) el <strong>eurocentrismo<\/strong> es uno de los m\u00e1s destacados, ya que no pod\u00edan \u2013ni quer\u00edan en el caso de Marx\u2013 , establecer una teor\u00eda v\u00e1lida para todo tiempo y lugar, algo que a menudo fue dejado de lado por sus seguidores; b) <strong>el Estado-naci\u00f3n realmente existente<\/strong> en Am\u00e9rica Latina, por su hechura colonial, ya que las independencias fueron \u00abuna rearticulaci\u00f3n de la colonialidad del poder sobre nuevas bases institucionales\u00bb,[1] c) <strong>la experiencia hist\u00f3rica<\/strong>, tanto el fracaso del socialismo sovi\u00e9tico y chino, como la emergencia de los pueblos originarios y negros en Am\u00e9rica Latina, pero tambi\u00e9n del movimiento feminista que, seg\u00fan creo, modifican nuestra concepci\u00f3n del conflicto social y de la transici\u00f3n hacia un mundo nuevo.<\/p>\n<p>Los dos primeros aspectos podr\u00edamos entenderlos como los temas de An\u00edbal Quijano, que dialogan con el tercero. Su comprensi\u00f3n de la totalidad desde Am\u00e9rica Latina implica recuperar el concepto de \u00abheterogeneidad hist\u00f3rico estructural\u00bb de nuestras formaciones sociales. Dicha heterogeneidad podr\u00eda resumirse en la existencia de cinco formas de control y explotaci\u00f3n del trabajo: el salario, la esclavitud, la servidumbre, la reciprocidad y la peque\u00f1a producci\u00f3n mercantil que a menudo nombramos como informalidad.<\/p>\n<p>Por lo tanto, el trabajo asalariado no es hegem\u00f3nico pero, sobre todo, \u00abno es el \u00fanico sujeto antagonista o alternativo al capital\u00bb.[2] Sin embargo, la teor\u00eda cr\u00edtica no ha reflexionado sobre, pongamos, el papel de la reciprocidad o de la peque\u00f1a producci\u00f3n mercantil en la conformaci\u00f3n de sujetos colectivos y en la transici\u00f3n hacia un mundo nuevo. Toda una tradici\u00f3n de la izquierda latinoamericana menciona estas relaciones sociales apenas como \u00abresabios precapitalistas\u00bb, que traban el desarrollo de las fuerzas productivas. Uno de los mayores exponentes de la corriente comunista, consideraba que en la poblaci\u00f3n ind\u00edgena latinoamericana predominan \u00ablas instituciones y relaciones sociales trasplantadas del feudalismo tard\u00edo espa\u00f1ol\u00bb.[3] Deb\u00edan ser barridas por el desarrollo del capitalismo y en modo alguno pod\u00edan ser bases para la construcci\u00f3n de una nueva sociedad.<\/p>\n<p>Las heterogeneidades a las que hace referencia Quijano tienen estrecha relaci\u00f3n con su concepto de totalidad. El pensador peruano hace una cr\u00edtica al concepto euroc\u00e9ntrico de totalidad, afirma que en Am\u00e9rica Latina no puede ser aplicado: \u00abEn una totalidad el todo tiene absoluta primac\u00eda determinante sobre todas y cada una de las partes, [y que] por lo tanto hay una y s\u00f3lo una l\u00f3gica que gobierna el comportamiento del todo y de cada una de las partes\u00bb.[4]<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica Latina, en los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os, con el despliegue de los movimientos campesinos sin tierra \u2013MST de Brasil en particular\u2013, ind\u00edgenas y negros, y crecientemente en algunas periferias urbanas, emergieron diversidades que articulan sectores heterog\u00e9neos, que no pueden reducirse a partes de un todo ya que, como apunta Quijano, cada una de ellas tiene una \u00abautonom\u00eda relativa\u00bb o, si se prefiere \u00abes una unidad total en su propia configuraci\u00f3n, porque igualmente tiene una constituci\u00f3n hist\u00f3ricamente heterog\u00e9nea\u00bb.[5]<\/p>\n<p>La totalidad latinoamericana supone la articulaci\u00f3n de heterogeneidades que presentan l\u00f3gicas o grados de autonom\u00eda respecto al todo, que en modo alguno obedecen a un comportamiento homog\u00e9neo.<br \/>\nUna reflexi\u00f3n sobre las econom\u00edas de los pueblos originarios, los usos y costumbres o la forma de elecci\u00f3n de autoridades, y el car\u00e1cter de las mismas, puede contribuir a explicitar las distancias que establece Quijano ante el concepto europeo de totalidad.<\/p>\n<p>En consecuencia, no puede haber una transici\u00f3n homog\u00e9nea \u2013ni unilineal, ni unidireccional, ni unidimensional, menciona Quijano\u2013, porque estamos ante l\u00f3gicas de y en movimiento, diversas y hasta opuestas. En suma: el cambio no puede implicar \u00abla salida completa del escenario hist\u00f3rico de una totalidad con todos sus componentes, para que otra derivada de ella ocupe su lugar\u00bb.[6] Para describir c\u00f3mo son las clases reales y las relaciones sociales en nuestro continente, utiliza los t\u00e9rminos \u00abheterog\u00e9neas\u00bb, \u00abdiscontinuas\u00bb y \u00abconflictivas\u00bb. Conceptos que tambi\u00e9n aplica al cambio social.<\/p>\n<p>Si observamos la realidad de nuestro continente, veremos que millones de personas \u2013campesinos sin tierra que viven en asentamientos de reforma agraria en Brasil, ind\u00edgenas que habitan en comunidades en resistencia y afros que se socializan en palenques y quilombos\u2013, mantienen relaciones sociales diferentes a las hegem\u00f3nicas, en conflicto y disputa con el capital y los Estados. Esas familias, esos sectores sociales, esos pueblos en movimiento, ya no viven \u00edntegramente en el capitalismo, sino en alg\u00fan h\u00edbrido que no puede determinarse de manera te\u00f3rica sino en referencia concreta al tipo de sociedad \u2013s\u00ed, sociedad\u2013 que est\u00e1n construyendo.<\/p>\n<p>Las heterogeneidades no son s\u00f3lo realidades heredadas y congeladas, sino v\u00ednculos en permanente construcci\u00f3n-reconstrucci\u00f3n por el conflicto social: los mapuche y los nasa recuperan tierras de forma casi permanente, as\u00ed como los campesinos, que deben defenderlas y a veces tambi\u00e9n las pierden. Estamos ante un magma en ebullici\u00f3n que presenta algunos islotes y archipi\u00e9lagos \u2013territorios de emancipaci\u00f3n y en resistencia\u2013, que pueden considerarse como espacios donde predominan los valores de uso frente a los valores de cambio. Tienen por lo menos dos elementos en com\u00fan: los sujetos colectivos han recuperado tierras y otros medios de producci\u00f3n, y en ellos las decisiones las toman los grupos organizados. O sea, tienen el poder, o como quiera llamarse a ese modo de decidir en colectivo y de hacer cumplir esas decisiones, en territorios delimitados dentro del territorio mayor controlado por el Estado naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una aclaraci\u00f3n adicional. Poder y Estado no son sin\u00f3nimos. Por supuesto que el Estado es una forma de poder, anclado en el monopolio de la violencia leg\u00edtima en un territorio determinado, ejercido por una doble burocracia civil y militar, permanentes y no electas ni revocables. Los pueblos recrean poderes no estatales, como las comunidades y los cabildos ind\u00edgenas del Cauca que se dotan de guardias ind\u00edgenas; las juntas de buen gobierno zapatistas; las asambleas de los movimientos campesinos que, en Per\u00fa por ejemplo, cuentan con sus \u00abrondas campesinas\u00bb para la defensa de sus tierras.[7]<\/p>\n<p>En las l\u00edneas que siguen, pretendo entrar en el debate ancl\u00e1ndome en las pr\u00e1cticas emancipatorias concretas de algunos pueblos que se han puesto en movimiento. Si se prefiere, esas pr\u00e1cticas son el lugar epistemol\u00f3gico que elijo para ingresar en este debate.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 tomo este camino? No quiero entrar en debates te\u00f3ricos que suelen derivar en convicciones filos\u00f3ficas abstractas, cuando creo que lo central es la pr\u00e1ctica concreta de millones de trabajadores. Es una apuesta metodol\u00f3gica que no relega el debate te\u00f3rico, pero que lo subordina a las tendencias emancipatorias de los movimientos antisist\u00e9micos. Lo que me propongo, de alg\u00fan modo, es trazar un di\u00e1logo entre la pr\u00e1ctica concreta de algunos movimientos y los debates sobre la transici\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>En territorio zapatista<\/strong><\/p>\n<p>La comunidad \u00ab8 de Marzo\u00bb perteneciente al municipio aut\u00f3nomo \u00ab17 de Noviembre\u00bb, est\u00e1 a una hora por caminos de tierra desde el Caracol Morelia. Cada familia tiene una parcela de unas cinco hect\u00e1reas con frijol, ma\u00edz, banano, hortalizas, frutas y gallinas, y cuenta adem\u00e1s con una parcela de caf\u00e9 en el monte, para vender la cosecha y comprar aquello que no producen. El modo de ahorrar es comprar ganado.[8]<\/p>\n<p>La comunidad se asienta en lo que fue la hacienda de Pepe Castellanos, hermano de Absal\u00f3n Castellanos, teniente coronel, exgobernador y propietario de catorce fincas en tierras usurpadas a los indios. Su secuestro por el EZLN, en enero de 1994, fue la espita que precipit\u00f3 la huida de los terratenientes de sus haciendas que fueron ocupando las bases de apoyo.<\/p>\n<p>La comunidad tiene m\u00e1s de mil hect\u00e1reas de buenas tierras, ya no tienen que trabajar en las laderas pedregosas y \u00e1ridas, cultivan los alimentos tradicionales y por recomendaci\u00f3n del EZLN tambi\u00e9n hortalizas y frutas. Se alimentan mejor y trabajan en colectivo con mucha mayor libertad que cuando trabajaban en la finca. La familia que me aloja cosecha seis sacos de caf\u00e9, unos 300 kilos, de los cuales deja un saco para el consumo familiar y vende el resto. Seg\u00fan el precio, consigue comprar con cada cosecha entre dos y tres vacas. \u00abLas vacas son el banco y cuando tenemos necesidad vendemos\u00bb, explican los comuneros.<\/p>\n<p>En las tierras comunitarias realizan trabajos colectivos en torno al caf\u00e9 y con la cosecha compran caballos y vacas que pertenecen a la comunidad. Entre los animales de las familias y los comunitarios tienen 150 equinos y casi 200 vacunos. El colectivo de mujeres tiene tambi\u00e9n un cafetal y adem\u00e1s un gallinero comunitario. De ese modo cuentan con fondos propios para acudir a talleres y reuniones de mujeres. En la comunidad hay varios camiones propiedad de familias que pudieron ahorrar que ponen a disposici\u00f3n del colectivo. Con los excedentes y con aportes de la solidaridad internacional, consiguen equipar las cl\u00ednicas, que cuentan con servicios de cirug\u00eda b\u00e1sica, dentales, de ginecolog\u00eda y oftalmolog\u00eda, adem\u00e1s de laboratorios, talleres de hierbas, ambulancias, aparatos de ultrasonido y camas para albergar pacientes.[9]<\/p>\n<p>Del mismo modo sostienen todos los gastos que demandan transporte y alojamiento de los comuneros, para cumplir los deberes de los tres niveles del autogobierno: el local o comunitario, los municipios aut\u00f3nomos y las Juntas de Buen Gobierno a escala regional.<\/p>\n<p>Los pocos insumos que no producen las familias \u2013sal, az\u00facar, aceite y jab\u00f3n\u2013 los compran en las cabeceras municipales en \u00abtiendas zapatistas\u00bb, instaladas en locales que ocuparon despu\u00e9s del levantamiento de 1994. De ese modo no necesitan acudir al mercado y toda su econom\u00eda se mantiene dentro de un circuito que controlan, autosuficiente, vinculado al mercado pero sin depender del mismo.<\/p>\n<p>Las tiendas son atendidas de forma rotativa por los comuneros. Las bases de apoyo explican que cada cierto tiempo les toca trabajar un mes en la tienda de Altamirano \u2013a una hora de la comunidad\u2013. En ese caso la comunidad les sostiene la milpa durante quince d\u00edas y ellos, de igual forma, hacen lo mismo con el que tiene que ir a la tienda o acudir a otras tareas. Cuando alguna persona es elegida como cargo en la Junta de Buen Gobierno, en el Caracol Morelia, sus quehaceres son cubiertos de la misma manera que podemos llamar reciprocidad.<\/p>\n<p>Cada comunidad, por peque\u00f1a que sea, tiene una escuelita y un puesto de salud. En la comunidad \u00ab8 de Marzo\u00bb hay 48 familias, no todas zapatistas. La asamblea elige a sus autoridades, mitad varones y mitad mujeres, a los maestros y a los encargados de la salud. Nadie puede negarse porque es un servicio a la comunidad.<\/p>\n<p>En la sala de salud conviven medicamentos de la industria farmac\u00e9utica con una amplia variedad de plantas medicinales. Una chica muy joven se encarga de procesar jarabes y pomadas con esas plantas. La sala cuenta con una huesera y una partera, que completan el equipo b\u00e1sico de salud en todas las comunidades zapatistas. Un joven se encarga de la medicina alop\u00e1tica. En general, atienden situaciones relativamente simples y cuando se ven desbordados trasladan al paciente a la cl\u00ednica del Caracol. Cuando no pueden resolver un caso, acuden a alguno de los hospitales zapatistas o, en casos extremos, a los estatales.<\/p>\n<p>El trabajo de salud del zapatismo tiene tres aspectos: resistir la dominaci\u00f3n que suponen las pr\u00e1cticas de salud estatales afirmando la propia identidad, llevar la salud a todas las comunidades y luchar contra el patriarcado. Los tres aspectos pueden resumirse en el fortalecimiento de la autonom\u00eda como comunidades rebeldes. Para eso utilizan la figura de las promotoras que se apoyan en los saberes tradicionales \u2013yerbateras, hueseras, parteras\u2013, que se utilizan de forma complementaria con la medicina alop\u00e1tica. La salud propia es la respuesta a las humillaciones y los maltratos que los ind\u00edgenas, y sobre todo las ind\u00edgenas, sufren en los hospitales del Estado. Se trata de una salud comunitaria, construida en base a la cultura y la experiencia de las comunidades.<\/p>\n<p>La salud es el espacio de poder de las mujeres: \u00abEl trabajo con la salud ha dado a las mujeres zapatistas la confianza y capacidad para confrontar y renegociar las relaciones de g\u00e9nero, \u00e9tnicas y de clase en sus familias, comunidades y regi\u00f3n\u00bb.[10] Las mujeres tienen sus propios proyectos colectivos con los que financian los viajes a los cursos de capacitaci\u00f3n y otras tareas de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si nos focalizamos en la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n, o econom\u00eda, veremos que la clave son los trabajos colectivos que en opini\u00f3n de los zapatistas constituyen \u00abel motor de la autonom\u00eda\u00bb. La econom\u00eda zapatista no es una esfera aut\u00f3noma ni est\u00e1 regida por leyes, sino que est\u00e1 subordinada a las comunidades amenazadas de forma permanente por el Estado mexicano, donde la producci\u00f3n est\u00e1 al servicio de la resistencia al militarismo gubernamental.<\/p>\n<p>Si abordamos la cuesti\u00f3n con las herramientas conceptuales de la econom\u00eda pol\u00edtica, elaborada en otro contexto hist\u00f3rico para dar cuenta de otra realidad, no vamos a entender lo que sucede en los territorios aut\u00f3nomos de Chiapas. El an\u00e1lisis debe centrarse en lo que organiza la vida de las comunidades zapatistas: la resistencia.<\/p>\n<p>En efecto, cuando se refieren a sus \u00abproyectos productivos\u00bb, los encaran bajo el r\u00f3tulo de \u00abresistencia econ\u00f3mica\u00bb en la que distinguen tres niveles o \u00e1reas: econom\u00eda comunitaria, econom\u00eda municipal y econom\u00eda a nivel de zona, o sea desde las familias hasta las Juntas de Buen Gobierno:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Nosotros estamos preparados desde las familias, como pueblos, como regiones, municipios y en la zona. \u00bfPor qu\u00e9 desde nuestras familias? Para poder sostener a nuestra familia, para poder comprar todo lo necesario para cada familia, para que cuando nos toque hacer un trabajo nuestra familia tambi\u00e9n se sienta que est\u00e1 fuerte en la lucha.[11]<\/p>\n<p>La sobrevivencia est\u00e1 ordenada en torno a la resistencia colectiva, en comunidad, en torno a la propuesta de autonom\u00eda. En la vida cotidiana la resistencia consiste en fortalecer la comunidad y trabajar junto a otras comunidades, municipios y zonas, porque los que tienen responsabilidades deben trasladarse para cumplirlas: \u00abLas comunidades han reforzado su econom\u00eda creando los trabajos colectivos, sobre todo en los trabajos de campo. Esto ha ayudado mucho en la lucha, nos sirve para el pasaje de los compa\u00f1eros que salen a realizar su trabajo\u00bb.[12]<\/p>\n<p>La autonom\u00eda zapatista, los modos de su organizaci\u00f3n y resistencia, provienen en gran medida de la cultura comunitaria, en la cual la producci\u00f3n colectiva ocupa un lugar central. Esa cultura se refleja tambi\u00e9n en los modos para elegir las autoridades locales, municipales y regionales. \u00abSer autoridad aut\u00f3noma es un compromiso con el pueblo que supone sacrificar tiempo de trabajo y de descanso y no es una fuente de poder, privilegios y riqueza\u00bb.[13] Son las asambleas las que eligen autoridades en todos los niveles. En la comunidad, es la asamblea la que elige; la Junta de Buen Gobierno es elegida por asamblea de zona, integrada por las autoridades de todos los municipios que la integran; una vez hecha la propuesta de nombres, se llevan a las asambleas comunitarias donde las bases de apoyo eligen a las personas para cada municipio y zona.[14]<\/p>\n<p>En las regiones estudiadas por el minucioso trabajo de Paulina Fern\u00e1ndez Christlieb, las comunidades aut\u00f3nomas pueden elegir m\u00e1s de 40 cargos \u2013agentes, comisariado, comit\u00e9s de educaci\u00f3n y salud, trabajos colectivos\u2013, con sus respectivos suplentes, secretarios y tesoreros, incluyendo entre cuatro y ocho polic\u00edas. El mismo criterio se utiliza para elegir autoridades y cargos en los municipios aut\u00f3nomos y en las juntas de buen gobierno. \u00abLos polic\u00edas aut\u00f3nomos no est\u00e1n armados, ni uniformados, ni son profesionales\u00bb, su presencia es discreta y prestan un servicio gratuito a la comunidad que los ha elegido.[15]<\/p>\n<p>Las autoridades zapatistas trabajan en colectivo y no toman decisiones individuales, \u00abel cumplimiento de sus funciones es vigilado y calificado por los pueblos que los eligieron, mediante los mecanismos de democracia comunitaria de que pueden disponer en todo momento\u00bb.[16] No existen cargos unipersonales, la relaci\u00f3n entre los diversos cargos es horizontal y no jer\u00e1rquica y se registra una permanente coordinaci\u00f3n entre los equipos de los diferentes niveles de gobierno aut\u00f3nomo. Tarde o temprano todas las autoridades se reincorporan a su comunidad como bases de apoyo. Estamos ante un gobierno que no es Estado, ni un mecanismo de poder que se separa y se coloca encima de la sociedad. Si el capitalismo es poder, como se\u00f1ala \u00d6calan, es un poder anclado en la jerarqu\u00eda del \u00abhombre fuerte y astuto\u00bb que, mediante la fuerza, ha podido \u00abusurpar los valores sociales\u00bb. Se trata del \u00abgrupo de bandidos ladrones\u00bb, que el l\u00edder kurdo denomina \u00ablos cuarenta ladrones\u00bb.[17]<\/p>\n<p><strong>La econom\u00eda propia entre los nasa<\/strong><\/p>\n<p>El Consejo Regional Ind\u00edgena del Cauca \u2013CRIC\u2013 , agrupa alrededor de 200 mil personas de ocho grupos \u00e9tnicos \u2013nasa, totor\u00f3, guambiano, yanacona, kokonuco, epigara, inga y pubenense\u2013 que ocupan algo m\u00e1s de 500 mil hect\u00e1reas en 84 resguardos \u2013territorios\u2013 que son gobernados por 115 cabildos \u2013autoridades colectivas\u2013. Se han dotado adem\u00e1s de once asociaciones de cabildos que coordinan y administran zonas territoriales. La organizaci\u00f3n fue creada en 1971 en el marco de la masiva recuperaci\u00f3n de tierras para incorporarlas como propiedad colectiva, ampliar los resguardos y fortalecer los cabildos. Entre sus objetivos program\u00e1ticos figura la formaci\u00f3n de profesores propios, la creaci\u00f3n de las empresas econ\u00f3micas y comunitarias, un sistema de salud y de justicia anclado en las tradiciones y la cultura ind\u00edgena.<\/p>\n<p>La Guardia Ind\u00edgena es una de las creaciones m\u00e1s importantes del movimiento. Son miles de j\u00f3venes, ni\u00f1os, mujeres y adultos, elegidos por sus comunidades para servir en tareas de \u00abvigilancia, control, alarma, protecci\u00f3n y defensa de nuestra tierra en coordinaci\u00f3n con las autoridades tradicionales y la comunidad\u00bb.[18]<\/p>\n<p>Se consideran \u00abun instrumento de resistencia, unidad y autonom\u00eda en defensa del territorio\u00bb, no como un mecanismo policial sino como \u00abun mandato de las propias asambleas, por lo que depende directamente de las autoridades ind\u00edgenas\u00bb, para defenderse de todos los actores que agreden los pueblos, pero solamente se defienden con su \u00abbast\u00f3n de mando\u00bb, lo cual le imprime un valor simb\u00f3lico a la guardia. Los guardias no son remunerados, son voluntarios que se forman en talleres sobre resistencia pac\u00edfica, legislaci\u00f3n ind\u00edgena, derechos humanos, estrategia y emergencias. Ejercen el control territorial con retenes ubicados a la entrada y salida de los resguardos.<\/p>\n<p>La econom\u00eda comunitaria o propia se organiza en torno a empresas y tiendas comunitarias, asociaciones, colegios agropecuarios y diversos proyectos de las comunidades y grupos de familias que se desempe\u00f1an en muy diversas actividades: agroindustrias l\u00e1cteas, ganaderas y pisc\u00edcolas, miner\u00eda en peque\u00f1a escala, manejo de fuentes de agua y bosques, y ecoturismo. Todas ellas son propiedad de las comunidades y son administradas en colectivo.<\/p>\n<p>Debe destacarse que no existe la propiedad estatal ni la gran empresa con alta concentraci\u00f3n de capital fijo y trabajadores, sino una combinaci\u00f3n de unidades familiares, asociativas y comunitarias. En el municipio de Torib\u00edo, algo m\u00e1s de 30 mil habitantes, han puesto en marcha 70 unidades pisc\u00edcolas: 51 por ciento corresponden a unidades familiares, 40 por ciento son asociativas y el nueve por ciento comunitarias \u2013Kwe\u2019sxToritrucha, 2017\u2013.[19]<\/p>\n<p>Sin embargo, la producci\u00f3n de truchas ha alcanzado niveles masivos, que permiten no s\u00f3lo abastecer a las familias del municipio sino \u00abexportar\u00bb a supermercados de la regi\u00f3n e incluso al exterior. En el municipio de Torib\u00edo funcionan tres resguardos ind\u00edgenas \u2013Tacueyo, Torib\u00edo y San Francisco\u2013, cada uno de ellos es dirigido por un cabildo elegido por los comuneros.<\/p>\n<p>Las 70 unidades alcanzan una producci\u00f3n de 140 toneladas de truchas, que se referencian en la empresa comunitaria Juan Tama \u2013la m\u00e1s grande del municipio\u2013, que adem\u00e1s de producir 30 toneladas de truchas es la encargada de la recepci\u00f3n de la producci\u00f3n de las dem\u00e1s unidades, del fileteado, envasado y transporte del producto. El conjunto de unidades ha creado 109 empleos directos y 919 empleos temporales para el proceso de evisceraci\u00f3n.<\/p>\n<p>La empresa comunitaria Juan Tama fue creada en 1997 \u00abpor la comunidad joven del resguardo\u00bb, impulsada por el municipio a cargo de un ind\u00edgena nasa y financiada por los tres cabildos, el \u00abProyecto Nasa\u00bb[20] y la cooperaci\u00f3n internacional. Me parece necesario destacar, en este punto, que pese a tratarse de una empresa \u00abgrande\u00bb \u2013para el tama\u00f1o de la producci\u00f3n de un municipio peque\u00f1o\u2013, han conseguido que la gesti\u00f3n no escape de las manos de las comunidades. Algo similar sucede con otros emprendimientos, que se gu\u00edan por los principios de respeto a la naturaleza y a la cosmovisi\u00f3n nasa.<\/p>\n<p>Los excedentes suelen volcarse en las necesidades del resguardo definidas por las autoridades del cabildo, en acuerdo con las comunidades. El cabildo de Torib\u00edo, por ejemplo, defini\u00f3 a trav\u00e9s del Proyecto Nasa que la econom\u00eda comunitaria debe beneficiar a las familias, apoyar a grupos que no tienen tierras, generar empleo y \u00abconstruir un fondo com\u00fan para apoyar otros proyectos que surjan en el proceso organizativo de la comunidad\u00bb.[21] De ese modo, pudieron poner en pie tiendas comunitarias, peque\u00f1as empresas lechera, minera, de jugos de fruta y cebollera en fincas comunitarias, y se compr\u00f3 el primer transporte propio.<\/p>\n<p>Entre las diversas pr\u00e1cticas econ\u00f3micas quisiera destacar las \u00abferias de trueque\u00bb, forma de intercambio de productos y saberes entre diversas comunidades y regiones. El trueque es una de las pr\u00e1cticas de lo que denominan como \u00abeconom\u00eda propia\u00bb. El Tejido Econ\u00f3mico Ambiental define la econom\u00eda comunitaria como \u00abautonom\u00eda para la vida\u00bb, que consiste en mantener la armon\u00eda con la naturaleza con el objetivo de \u00abvivir en alegr\u00eda, disfrutar la armon\u00eda donde se conjuga lo material y lo espiritual, la energ\u00eda y el cosmos, el tul \u2013huerta\u2013 y los sitios sagrados, el ordenamiento natural y los mandatos comunitarios\u00bb. En ese proceso, porque se trata de un proceso, \u00abla comunidad participa con su accionar en el territorio, con el encuentro cotidiano de lo ancestral y la convivencia permanente con la madre tierra y los dem\u00e1s seres\u00bb.[22]<\/p>\n<p>Durante la pandemia de coronavirus, el CRIC decidi\u00f3 una Minga Hacia Adentro, con el objetivo de fortalecer las comunidades a trav\u00e9s de la armonizaci\u00f3n entre personas y con la naturaleza, profundizar la autonom\u00eda alimentaria, diversificar los cultivos y revitalizar las autoridades propias. Cerraron el territorio movilizando 7.000 guardias ind\u00edgenas que controlan 70 puntos de ingreso y salida de los resguardos.<\/p>\n<p>En ese marco, sostienen que el trueque es una alternativa pol\u00edtica antineoliberal. Un miembro de la Asociaci\u00f3n de Cabildos Ukawe\u2019s\u2019 Nasa C\u2019hab, explica: \u00abSe hace trueque entre productos de los diferentes climas, se establecen puntos de encuentro y de intercambio, en los que prima la necesidad, no el valor porque no se trata de intercambiar equivalencias sino lo que se necesita\u00bb.[23]<\/p>\n<p>El trueque es una pr\u00e1ctica ancestral, pero adem\u00e1s es un modo de solidaridad y reciprocidad que permite fortalecer la econom\u00eda propia. Como puede apreciarse, el no uso de dinero, el intercambio entre productos de tierras fr\u00edas y de tierras calientes, no por equivalencias \u2013un kilo por un kilo\u2013 sino primando las necesidades, implica que est\u00e1n realizando pr\u00e1cticas no capitalistas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del trueque entre familias de comunidades, hay un trueque con ind\u00edgenas que emigraron a ciudades como Cali, Bogot\u00e1 y Popay\u00e1n. En la regi\u00f3n de Inz\u00e1, Tierradentro, se organizaron 800 familias de ocho municipios, en una din\u00e1mica comunitaria, para hacer un env\u00edo de 36 toneladas de yuca, pl\u00e1tanos, panela y otros productos, que han repetido durante varias semanas.<\/p>\n<p>Los ind\u00edgenas urbanos les retribuyen no con dinero, sino con productos de higiene y aseo que no producen las comunidades. Uno de los promotores de este trueque, destaca: \u00abSomos ricos porque producimos comida. Pero lo m\u00e1s importante no es lo material, sino el hermanamiento, lo espiritual. El trueque nos ayuda a romper la din\u00e1mica del individualismo y fortalece lo comunitario\u00bb.[24]<\/p>\n<p>El pueblo kokonuko, por ejemplo, realizo\u0301 m\u00e1s de 60 intercambios de productos agropecuarios a trav\u00e9s del trueque en los \u00faltimos a\u00f1os. En febrero pasado en el resguardo de Poblaz\u00f3n, participaron m\u00e1s de 600 ind\u00edgenas, la mayor\u00eda j\u00f3venes, que defienden una \u00abeconom\u00eda limpia en la que el trueque es una pol\u00edtica contra el neoliberalismo y contra cualquier moneda\u00bb.[25]<\/p>\n<p>Pero el trueque es mucho m\u00e1s que una pr\u00e1ctica econ\u00f3mica. Hay trueques de semillas y de saberes, encuentros donde se pone en juego \u00abnuestro ejercicio de gobernabilidad territorial, espiritual, econ\u00f3mico y social para la pervivencia como pueblos ind\u00edgenas\u00bb.[26] Por eso las ferias de trueque incluyen m\u00fasica andina, obras de teatro, danzas y bailes, rituales de armonizaci\u00f3n y \u00abtrueques educativos\u00bb, con el objetivo de fortalecer los usos y costumbres, entre ellos la econom\u00eda propia, la justicia propia y la reflexi\u00f3n sobre las pr\u00e1cticas culturales de las comunidades.<\/p>\n<p>\u00abEl trueque es considerado ahora como una estrategia de resistencia ante el modelo econ\u00f3mico que mercantiliza todo; es un paso hacia la soberan\u00eda alimentaria, la integraci\u00f3n de los pueblos y la resistencia\u00bb, se\u00f1alaban las autoridades nasa a\u00f1os antes de la pandemia.[27]<\/p>\n<p>En cuanto a la elecci\u00f3n de autoridades, el mundo nasa ha ido cambiando. Desde hace varios a\u00f1os, por los menos en el norte del Cauca, se viene abandonando la pr\u00e1ctica electoral tradicional de elegir por listas mediante una campa\u00f1a de propaganda. En su lugar se eligen personas con criterios \u00abespirituales\u00bb. Cada vereda propone a la persona que considera m\u00e1s id\u00f3nea seg\u00fan los principios de cosmovisi\u00f3n nasa y en asamblea del cabildo los mayores eligen a los seis o siete m\u00e1s adecuados para ocupar cargos.[28]<\/p>\n<p><strong>Un mercado comunitario<\/strong><\/p>\n<p>Cecosesola, siglas de Cooperativa Central de Servicios Sociales del Estado Lara, es una red de comunidades que se extiende en cinco estados del noroccidente de Venezuela, con producci\u00f3n agr\u00edcola, agroindustrias en peque\u00f1a escala, servicios de salud, transporte, funerarios, ahorro y pr\u00e9stamo, fondos de ayuda mutua, distribuci\u00f3n de alimentos y de art\u00edculos para el hogar.<\/p>\n<p>Son algo m\u00e1s de 20 mil asociados de los cuales 1.300 son asociados-trabajadores que cobran todos el mismo \u00abanticipo\u00bb semanal, como denominan al salario. Unos cuatro mil participan en las m\u00e1s de 300 reuniones anuales, entre las reuniones semanales y las \u00abvivencias\u00bb o encuentros extraordinarios de convivencia. En la ciudad de Barquisimeto, capital del estado Lara, con algo m\u00e1s de un mill\u00f3n de habitantes, las tres ferias fijas de Cecosesola abastecen entre el 30 y el 40 por ciento del consumo de alimentos frescos. En las horas pico funcionan 250 cajas que atienden a 55 mil familias por semana \u2013unas 200 mil personas\u2013, con productos de buena calidad a mejor precio. El Centro Integral Cooperativo de Salud \u2013CICS\u2013, con el que est\u00e1n coordinados seis centros de salud barriales, atiende 200 mil personas al a\u00f1o y gestionan la funeraria m\u00e1s grande la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>En su conjunto, conforman una red de 60 cooperativas de base, que oscilan entre dos y 3.500 afiliados cada una, con muy variadas actividades: desde la producci\u00f3n agr\u00edcola, sobre todo de hortalizas, miel, cosm\u00e9ticos naturales, productos de limpieza, salsas y dulces, entre varias producciones artesanales. Las cooperativas con m\u00e1s asociados son las de servicios y de ahorro. La red de abastecimiento cuenta con 31 espacios de venta en cuatro estados, entre ellos las tres grandes ferias fijas que movilizan cada semana 500 toneladas de fruta y hortalizas con ventas anuales de m\u00e1s de 100 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Con estos datos pretendo mostrar que no se trata de emprendimientos marginales, ya que Cecosesola tiene un peso importante en la econom\u00eda regional. Quisiera detenerme en c\u00f3mo se produce el comercio entre los productores rurales y los puntos de venta. Pero primero habr\u00eda que mencionar los criterios sobre los cuales construyen organizaci\u00f3n y m\u00edstica comunitarias.<\/p>\n<p>Para superar lo que consideran como \u00abtendencia a la complicidad parasitaria\u00bb \u2013individualismo, alcahueter\u00eda, nivelaci\u00f3n que diluye las diferencias y las responsabilidades\u2013, decidieron construir lazos de confianza que facilitaron la creaci\u00f3n de una organizaci\u00f3n comunitaria \u00abdonde se fuese diluyendo el poder que representaba su directiva\u00bb.[29] Para eso fue necesario trabajar con intensidad en grupos medianos, rehuyendo las grandes reuniones en las que se diluyen los v\u00ednculos. Hacia fines de la d\u00e9cada de los noventa las cosas empezaron a cambiar, los comit\u00e9s de disciplina \u2013que proven\u00edan del periodo en que era una organizaci\u00f3n sindical\u2013 dejaron de ser necesarios y se fue instalando un clima m\u00e1s distendido, como parte de un proceso de transformaci\u00f3n personal y organizacional.<\/p>\n<p>A los v\u00ednculos de confianza se sumaron cambios en la organizaci\u00f3n. Con los a\u00f1os desaparecieron las directivas y otras jerarqu\u00edas \u2013que se mantienen s\u00f3lo como formalidad estatutaria\u2013 y crearon seis \u00e1reas de reuniones por trabajo: salud, producci\u00f3n comunitaria, ferias, servicios, gesti\u00f3n cooperativa y plan local. A ellas se suman reuniones de apoyo mutuo, \u00abconvivencias educativas\u00bb a las que conceden especial atenci\u00f3n, y las asambleas generales. Al rev\u00e9s de lo que sucede en las organizaciones tradicionales, existe una gran rotaci\u00f3n en los participantes, lo que visualizan como algo positivo en la medida que les permite \u00aboxigenar\u00bb cada espacio por la permanente renovaci\u00f3n de sus integrantes.<\/p>\n<p>Las reuniones son espacios de encuentro, en las que buscan eludir la disputa de poder, que tienen poca relaci\u00f3n con las tradicionales reuniones de los partidos o los sindicatos, en las que una \u00abmesa directiva\u00bb \u2013sentada a menudo un escal\u00f3n m\u00e1s alto que los dem\u00e1s\u2013 decide el orden del d\u00eda, establece el qu\u00f3rum necesario para sesionar, toma la palabra, la otorga en ocasiones a otros participantes y hace la s\u00edntesis, o sea tiene un poder superior al resto. Las reuniones consumen alrededor del 25 por ciento del tiempo que los asociados dedican a las cooperativas, en ellas se busca el consenso que es un acuerdo colectivo que no hace falta firmar ni votar y no importa cu\u00e1ntas horas o d\u00edas requiera alcanzar el acuerdo. Las ventas se concentran en viernes, s\u00e1bados y domingos, lo que permite a los trabajadores asociados tiempo para reuniones \u2013cuatro d\u00edas para planificar y debatir los problemas\u2013 y para participar en otras \u00e1reas.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s novedoso es c\u00f3mo trabajan la relaci\u00f3n oferta-demanda. Las organizaciones de consumidores y de productores planifican cada tres meses las caracter\u00edsticas de la demanda para que los productores se adapten, y cada semana en reuniones abiertas eval\u00faan c\u00f3mo funcionan las ferias. La segunda diferencia con el mercado es que los precios no fluct\u00faan sino que son fijados a partir de los costos de producci\u00f3n.<br \/>\nEn procesos participativos, la llamada \u00abreuni\u00f3n de costos\u00bb en la que participa la organizaci\u00f3n de las ferias con los productores, \u00abse confrontan los c\u00e1lculos realizados por las diferentes asociaciones de participantes y se establecen los costos de producci\u00f3n por cada rubro, en forma trimestral\u00bb.[30] Esos acuerdos de precios son discutidos y reevaluados de forma permanente.<\/p>\n<p>La tercera innovaci\u00f3n es que para la comercializaci\u00f3n de hortalizas y frutas fijan un precio \u00fanico por kilo para la mayor parte de los productos, que es actualizado cada semana a partir de c\u00e1lculos de costos y de los precios del mercado, al que llaman \u00abprecio ponderado\u00bb. De ese modo, se permite que los productos m\u00e1s caros sean subsidiados por los productos cuyos precios de producci\u00f3n son m\u00e1s bajos, y adem\u00e1s no se presenta un problema de baja demanda por los productos caros y la venta es m\u00e1s fluida ya que los compradores llenan sus sacos con los diversos productos que tienen el mismo precio y los pesan todo junto.<\/p>\n<p>Los mercados de Cecosesola funcionan con otras reglas, por la planificaci\u00f3n conjunta, no burocr\u00e1tica, entre oferta y demanda con la participaci\u00f3n de las partes interesadas. En el capitalismo son los monopolios los que fijan los precios, con la mayor opacidad imaginable. En las cooperativas de Barquisimeto se recupera la tradici\u00f3n hist\u00f3rica y transparente del mercado, como lugar donde los diversos actores entran en contacto de modo horizontal y relativamente igualitario.<\/p>\n<p>Una parte de la poblaci\u00f3n de Barquisimeto, m\u00e1s de 55 mil familias, y de otros cinco estados de la regi\u00f3n noroccidental de Venezuela, eligen cada semana comprar en las ferias y no en supermercados donde los productos son m\u00e1s caros, aunque est\u00e1n mejor presentados. Tienen una ventaja adicional: han creado una identidad propia, que se complementa con las actividades de comunicaci\u00f3n e informaci\u00f3n que realizan en las mismas ferias sobre salud y alimentaci\u00f3n sana, adem\u00e1s de m\u00fasica en vivo.<\/p>\n<p>En las ferias de Cecosesola no hay c\u00e1maras ni guardias privados, s\u00f3lo \u00abvigilancia comunitaria\u00bb, que consiste en que todos los que participan en la feria vigilan el buen desarrollo de la misma. La ma\u00f1ana que particip\u00e9 en la feria del centro se hab\u00edan perdido zapatos en el alboroto que se forma en la entrada. Cuando la megafon\u00eda inform\u00f3 del hecho en pocos minutos aparecieron los zapatos. As\u00ed sucede incluso cuando se pierden billeteras y objetos de valor. Pese a no haber vigilancia, las fugas \u2013lo que el capital juzga como robos\u2013 son de s\u00f3lo el uno por ciento, frente al cinco por ciento en los supermercados.<\/p>\n<p>La misma filosof\u00eda que les permiti\u00f3 convertirse en el principal distribuidor de alimentos de la regi\u00f3n, la aplican en el CICS. Trabajan en medicina general, pediatr\u00eda, ginecolog\u00eda y 12 especialidades m\u00e1s, cuentan con laboratorios cl\u00ednicos y servicios de ecograf\u00eda y atienden 200 mil personas entre socios y no socios. Hasta ah\u00ed nada excepcional. La gesti\u00f3n se basa en reuniones semanales abiertas en las que participan los trabajadores as\u00ed como los m\u00e9dicos del Centro de Salud, de igual a igual en una ronda en la que deben esperar su turno para hablar. \u00abAl promover la participaci\u00f3n de los m\u00e9dicos en las reuniones se busca transformar la relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente, y abrir un espacio de di\u00e1logo entre ciudadanos y profesionales de la salud, en un sector de actividad donde tradicionalmente el m\u00e9dico ocupa una posici\u00f3n dominante\u00bb.[31]<\/p>\n<p>La experiencia de Cecosesola fue construida sin ning\u00fan apoyo del Estado ni de empresas privadas. Ese empe\u00f1o en la autonom\u00eda no implica que se hayan enfrentado en alg\u00fan momento con el gobierno chavista o con el madurista. Toman una iniciativa, evitan la confrontaci\u00f3n, si pueden mantener formas de cooperaci\u00f3n con el gobierno o la administraci\u00f3n municipal la aceptan, pero todo lo que construyen \u2013incluyendo el edificio del centro de salud\u2013 es con recursos propios.<\/p>\n<p>Participan de la econom\u00eda de mercado, pero las relaciones y v\u00ednculos, las transacciones y los precios est\u00e1n estrictamente regulados por la comunidad, de modo que ning\u00fan actor \u2013ni la red de productores, ni la gesti\u00f3n de los puntos de venta\u2013 pueden tomar decisiones sin consultar a los dem\u00e1s. La segunda caracter\u00edstica es la transparencia. Los precios que reciben las cooperativas de producci\u00f3n as\u00ed como los precios de venta, se discuten de manera abierta, incluyendo los precios de insumos, transporte y todas las variables que entran en la formaci\u00f3n del precio. Cuando llegan a acuerdos se respetan y si alg\u00fan productor elige vender por fuera de la red, porque cambiaron los precios y busca un beneficio mayor, de inmediato queda fuera por haber incumplido los acuerdos.<\/p>\n<p>De este modo, se supera el papel de los intermediarios como nodos de acumulaci\u00f3n de capital, ya que la transparencia permite acotar las ganancias o, mejor, hace que las diferencias de precios entre compra y venta sean moderadas y los excedentes se vuelquen a los colectivos para fortalecerlos. No hay acumulaci\u00f3n, ni de poder ni de dinero, y la l\u00f3gica de la ley del valor no rige los intercambios. Quiz\u00e1s por eso, puedo dar fe de la austeridad con que se maneja toda la red. Por supuesto que es una experiencia que sufre los avatares de una situaci\u00f3n tan dif\u00edcil como la que vive Venezuela, pero en ning\u00fan lugar est\u00e1 dicho que el tr\u00e1nsito a un mundo mejor sea un paseo tur\u00edstico exento de problemas.<\/p>\n<p><strong>La emancipaci\u00f3n del trabajo y del mercado bajo el capitalismo<\/strong><\/p>\n<p>En diversos procesos que est\u00e1n protagonizando los movimientos latinoamericanos \u2013muy en particular pueblos originarios y negros, y campesinos sin tierra\u2013, observamos la recuperaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n, en particular la tierra, que comienza a ser trabajada de las m\u00e1s diversas formas: familiar, cooperativa, mediante trabajos colectivos \u2013minga, tequio, mutir\u00e3o\u2013, m\u00e1s all\u00e1 de que la propiedad formal sea comunitaria, familiar o colectiva. La tierra es apenas el primer paso de muchos movimientos para, a partir de su posesi\u00f3n, comenzar a tejer una amplia red de servicios comunitarios, productivos y de distribuci\u00f3n, en base a criterios no capitalistas.<\/p>\n<p>Esta tendencia propia de Am\u00e9rica Latina, va a contrapelo de ciertos desarrollos de la teor\u00eda marxista, seg\u00fan la cual bajo el capitalismo no puede esperarse sino la expropiaci\u00f3n de los productores. En las tres \u00faltimas d\u00e9cadas, millones de hect\u00e1reas han sido recuperadas en todo el continente, m\u00e1s de 400 f\u00e1bricas han sido recuperadas por los trabajadores en Argentina, alrededor de 12 mil acueductos comunitarios funcionan en Colombia, as\u00ed como decenas de miles de emprendimientos de econom\u00eda popular y solidaria, a los que deben sumarse los territorios autoconstruidos en las periferias urbanas que est\u00e1n resistiendo las l\u00f3gicas del sistema.<\/p>\n<p>Estamos ante una contratendencia popular nacida abajo, que supone la recuperaci\u00f3n de una parte de aquello que ha sido expropiado por el capitalismo. Para Marx y Engels, y para una parte de sus seguidores, esa expropiaci\u00f3n jug\u00f3 un papel positivo en la historia, porque liber\u00f3 a los trabajadores de las \u00abataduras\u00bb a los medios de producci\u00f3n para convertirlos en asalariados. Este ha sido parte del papel \u00abrevolucionario\u00bb que el <em>Manifiesto Comunista<\/em> concede a la burgues\u00eda en la historia.<\/p>\n<p>Engels lo explica de modo transparente en una de las pol\u00e9micas con Proudhon:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Para crear la clase revolucionaria moderna del proletariado era absolutamente necesario que fuese cortado el cord\u00f3n umbilical que ligaba al obrero del pasado a la tierra. El tejedor a mano, que pose\u00eda, adem\u00e1s de su telar, una casita, un peque\u00f1o huerto y una parcela de tierra, segu\u00eda siendo, a pesar de toda la miseria y de toda la opresi\u00f3n pol\u00edtica, un hombre tranquilo y satisfecho, \u00abdevoto y respetuoso\u00bb, que se quitaba el sombrero ante los ricos, los curas y los funcionarios del Estado y que estaba imbuido de un profundo esp\u00edritu de esclavo. Es precisamente la gran industria moderna la que ha hecho del trabajador encadenado a la tierra un proletario proscrito, absolutamente despose\u00eddo y liberado de todas las cadenas tradicionales; es precisamente esta revoluci\u00f3n econ\u00f3mica la que ha creado las \u00fanicas condiciones bajo las cuales puede ser abolida la explotaci\u00f3n de la clase obrera en su \u00faltima forma: la producci\u00f3n capitalista \u2013Engels, 1976: 32\u2013.[32]<\/p>\n<p>Seg\u00fan esta visi\u00f3n del progreso y del desarrollo, estamos en Am\u00e9rica Latina ante procesos de lucha excepcionales que van horadando el monopolio burgu\u00e9s de la propiedad de los medios de producci\u00f3n, en espacios donde construyen modos de vida \u2013de producci\u00f3n\/reproducci\u00f3n y formas de poder\u2013 controlados por los pueblos en movimiento.<\/p>\n<p>Los campesinos sin tierra est\u00e1n realizando una reforma agraria desde abajo, mientras otros campesinos se empe\u00f1an, con \u00e9xito, en permanecer en sus tierras desafiando la prepotencia de las multinacionales pero tambi\u00e9n el viejo aserto de Marx sobre \u00abel idiotismo de la vida rural\u00bb. En nuestro continente, las clases trabajadores que habitan \u00e1reas rurales \u2013pueblos originarios y negros, campesinos y pobres urbanos\u2013 son las que han lanzado los desaf\u00edos m\u00e1s potentes a la dominaci\u00f3n del capital y al neoliberalismo.<\/p>\n<p>Esta \u00abanomal\u00eda\u00bb o \u00abdesviaci\u00f3n\u00bb entre la teor\u00eda y la realidad, nos deber\u00eda llevar a cuestionar algunas ideas de nuestro pensamiento cr\u00edtico que se han convertido con el tiempo en verdades inapelables. Lo que no equivale a convertirnos en pragm\u00e1ticos, sino en colocar la realidad de las luchas de clases en el \u00abtim\u00f3n de mando\u00bb de nuestras reflexiones. Sucede que la forma \u00abortodoxa\u00bb de razonar, anclada en la experiencia europea, no ha sufrido cambios sustanciales pese a los importantes combates antiimperialistas de Vietnam y China, que llevaron a sus dirigentes a teorizar que la revoluci\u00f3n consist\u00eda en \u00abcolocar a los campesinos en el poder\u00bb.[33]<\/p>\n<p>La recuperaci\u00f3n de medios de producci\u00f3n crea las bases materiales para un conflicto social distinto al que realizan los obreros organizados, pero con mayor potencialidad estrat\u00e9gica. La recuperaci\u00f3n de la tierra, rural o urbana, habilita niveles de autonom\u00eda con los que jam\u00e1s pueden so\u00f1ar los obreros. No s\u00f3lo recuperan tierras, sino que las trabajan de otros modos, sin la r\u00edgida divisi\u00f3n del trabajo entre los que mandan y los que obedecen.<\/p>\n<p>En los miles de asentamientos del MST, las asambleas de los asentados deciden qu\u00e9 y c\u00f3mo producir, de qu\u00e9 forma se distribuyen las tierras recuperadas \u2013pueden ser de propiedad familiar o privada, colectiva o con diversos modos de cooperaci\u00f3n\u2013 y tambi\u00e9n los canales a trav\u00e9s de los cuales se distribuye la producci\u00f3n. Los campesinos dominan sus tiempos de trabajo sin un capataz que los vigile, procuran no cultivar con agrot\u00f3xicos y han creado toda una red de cooperativas y asociaciones para producir, comercializar, prestar servicios y cooperativas de cr\u00e9dito o \u00abbancos populares\u00bb.<\/p>\n<p>Cada asentamiento decide qu\u00e9 hace con los excedentes. Del mismo modo, las empresas comunitarias vinculadas al CRIC toman decisiones que van desde la organizaci\u00f3n del trabajo y las formas de comercializaci\u00f3n, hasta la utilizaci\u00f3n de los excedentes. Entre las bases de apoyo zapatistas, quiz\u00e1 la experiencia donde menos dinero circula, se registra una fuerte tendencia al autoconsumo de su propia producci\u00f3n. Con las ventas de caf\u00e9 fuera del circuito zapatista, pueden comprar buena parte de lo que necesitan, no s\u00f3lo art\u00edculos de consumo sino bienes duraderos como veh\u00edculos de transporte, equipamientos colectivos e insumos para las \u00e1reas de salud, educaci\u00f3n y las demandas culturales de los j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Los zapatistas crearon bancos \u00abanticapitalistas\u00bb, como BANPAZ \u2013Banco Popular Aut\u00f3nomo Zapatista\u2013 y BANAMAZ \u2013Banco Aut\u00f3nomo de Mujeres Zapatistas\u2013. La decisi\u00f3n de crearlos fue tomada en las asambleas de las comunidades, que adem\u00e1s impusieron intereses muy bajos, inicialmente para cubrir necesidades de salud de las familias. Luego definieron pr\u00e9stamos para proyectos colectivos, cooperativas y sociedades, con un inter\u00e9s mayor, aunque igualmente muy bajo. No hay pr\u00e9stamos para iniciativas individuales.<\/p>\n<p>Los pueblos son los que analizan cada paso y van decidiendo lo que les conviene, a la hora de conceder un pr\u00e9stamo. La periodista Gloria Mu\u00f1oz relata: \u00abEl aval de cada solicitante es la autoridad de la comunidad a la que pertenece y el pueblo queda como testigo. De esta manera, todo el pueblo est\u00e1 enterado de que uno de sus compa\u00f1eros solicit\u00f3 al banco un dinerito y que lo tiene que pagar\u00bb.[34] De ese modo, muchas familias zapatistas ya no tienen que salir de sus comunidades a buscar trabajo para sufragar los gastos de salud.<\/p>\n<p>El fondo inicial de estos bancos provino de varias fuentes: aportes del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional; de las ganancias del transporte colectivo que administra la Junta de Buen Gobierno; impuestos que los pueblos cobran a las empresas que construyen caminos que pasan por sus comunidades; y donaciones que les llegan.<\/p>\n<p>Las comunidades manejan el dinero como un servicio a las familias y a las bases de apoyo, no como negocio o medio de acumulaci\u00f3n. El dinero que circula es propiedad colectiva, est\u00e1 controlado por las asambleas, de modo que no funciona como valor de cambio sino como valor de uso. Es cierto que este modo desaf\u00eda los principios de la econom\u00eda pol\u00edtica, pero creo que estas realidades merecen ser reflexionadas. Si el control de la circulaci\u00f3n corresponde a las comunidades, ellas vigilan que no exista apropiaci\u00f3n privada de los excedentes, sino que \u00e9stos se vuelquen para mejorar la vida colectiva.<\/p>\n<p>Algo similar sucede con la organizaci\u00f3n del trabajo en multitud de emprendimientos comunitarios y populares. Las asambleas deciden los trabajos a realizar y los modos de hacerlo, controlan los tiempos sin capataces ni vigilantes, deciden qu\u00e9 se vende fuera y c\u00f3mo se vende. El control colectivo\/comunitario del trabajo, no suprime la divisi\u00f3n del trabajo, pero la somete a la voluntad de la comunidad, rompiendo el esquema mando\/obediencia y absorbiendo la contradicci\u00f3n entre trabajo intelectual y trabajo manual, aspectos centrales en el capitalismo.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n entre trabajo intelectual y manual se superpone a menudo al binomio mano\/obediencia, ya que quienes toman las decisiones quedan por fuera del trabajo manual que es ejecutado por quienes reciben \u00f3rdenes. En la asamblea todos los aspectos del trabajo entran en juego, menos la divisi\u00f3n sexual del trabajo en la familia. Por eso, la lucha contra el patriarcado juega un papel decisivo en este desmonte de las relaciones de producci\u00f3n que llevan a cabo los colectivos que llamamos \u00abpueblos en movimiento\u00bb o \u00absociedades otras\u00bb en movimiento.<\/p>\n<p>Un argumento utilizado por quienes desestiman estas experiencias, es que el trabajo en la tierra es relativamente simple y permite \u00abmover\u00bb la contradicci\u00f3n y oposici\u00f3n entre trabajo intelectual y manual, por ejemplo. Sin embargo, en las cl\u00ednicas zapatistas los especialistas \u2013m\u00e9dicos y otros\u2013 trabajan con indicaciones precisas de las comunidades, que no les permiten utilizar los privilegios del saber con fines individualistas. Entre los campesinos sin tierra de Brasil, los t\u00e9cnicos \u2013agr\u00f3nomos, arquitectos y otros\u2013 se relacionan en plano de igualdad con los campesinos, debaten de manera conjunta en las asambleas y reuniones de equipos de trabajo, intercambiando opiniones en un tipo de v\u00ednculo que, en modo alguno, supone algo parecido a la oposici\u00f3n mando\/obediencia.<\/p>\n<p>Los m\u00e9dicos que trabajan los espacios de salud de Cecosesola, tienden a relacionarse de forma no jer\u00e1rquica sino cooperativa con las enfermeras y ayudantes, con el personal administrativo, de mantenimiento y de servicios. Utilizan todos el mismo comedor diario, participan en una asamblea semanal que se re\u00fane en un gran c\u00edrculo, que se encarga de gestionar el Centro Integral de Salud Comunitaria. Durante la pandemia todos viajan en camiones por las dificultades que presenta el transporte p\u00fablico. De este modo, el poder m\u00e9dico queda desarticulado por el empoderamiento de los colectivos sanitarios. Aunque apenas participan una parte de los m\u00e9dicos en estos procesos colectivos, se trata de un camino abierto que con el tiempo puede profundizarse.<\/p>\n<p>Observemos de cerca los movimientos realmente existentes en Am\u00e9rica Latina, los que representan los mayores desaf\u00edos al sistema: quilombolas, sin tierra y sin techo en Brasil; periferias urbanas organizadas en Ciudad de M\u00e9xico, Santiago de Chile, Buenos Aires y R\u00edo de Janeiro, entre muchas otras; pueblos originarios en todo el continente. No s\u00f3lo est\u00e1n resistiendo el despojo, sino que en sus espacios y territorios est\u00e1n creando nuevas relaciones sociales: para educar en base a la educaci\u00f3n popular o la pedagog\u00eda de la tierra; para cuidar la salud amalgamando saberes ancestrales sobre parto, hierbas medicinales y huesos con la medicina alop\u00e1tica; cultivando sin agrot\u00f3xicos, y un largo etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Los movimientos resisten y crean a la vez. La resistencia es la din\u00e1mica de todos los movimientos, de todos los tiempos. Pero ante nosotros est\u00e1 sucediendo algo muy particular: los sectores populares ya no tienen un lugar de dignidad en las sociedades neoliberales, donde domina el modelo extractivo, sino de subordinaci\u00f3n. Por eso necesitan, aqu\u00ed y ahora, crear espacios en los que puedan sentirse seguros, donde se sientan protegidos, espacios-refugios en los que puedan \u00abrespirar\u00bb, que deben funcionar en territorios autocontrolados y defendidos por ellos y ellas.<\/p>\n<p>En esos espacios pueden crear relaciones que no reproducen el mundo hegem\u00f3nico, transformar las relaciones jer\u00e1rquicas y patriarcales, abrirse a v\u00ednculos de reciprocidad y complementariedad. Pueden tambi\u00e9n establecer otra relaci\u00f3n con la naturaleza, la tierra y el agua, con los dem\u00e1s seres humanos y no humanos. Espacios donde la educaci\u00f3n y la salud no funcionan con la l\u00f3gica del mercado sino para potenciar a las personas y a los pueblos.<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n en las dos mil escuelas primaras en los asentamientos y campamentos del MST, as\u00ed como en la alfabetizaci\u00f3n de adultos, se realiza con una pedagog\u00eda propia, diferente a la del Estado, en espacios construidos por el movimiento mediante trabajos colectivos, con maestras y maestros que nacieron y viven en los asentamientos de reforma agraria. La educaci\u00f3n no se reduce al aula, sino que se imparte con especial inter\u00e9s en los espacios al aire libre del asentamiento y del movimiento. La educaci\u00f3n en el MST es un proceso que pone la escuela en movimiento, de modo que el sujeto educativo no precisa ser una persona, ni estar en la escuela, ni ser una instituci\u00f3n.[35]<\/p>\n<p>En esta concepci\u00f3n de la educaci\u00f3n, lo central son las relaciones sociales que la escuela despliega a trav\u00e9s de su pr\u00e1ctica cotidiana, mucho m\u00e1s que los contenidos o el curr\u00edculum que propone. \u00abEl principio educativo por excelencia est\u00e1 <strong>en el movimiento mismo, el transformar(se) transformando<\/strong>, la tierra, las personas, la propia pedagog\u00eda, siendo esta la ra\u00edz y el formato principal de su identidad pedag\u00f3gica\u00bb.[36] Por eso decimos que el sujeto educativo es el propio movimiento \u2013entendido como un mover(se) del lugar heredado\u2013, como transformase de manera permanente. La profundidad del cambio educativo es notable, al punto que defienden \u00abla <strong>intencionalidad pedag\u00f3gica<\/strong> de cada una de las actividades del Movimiento y no s\u00f3lo aquellas consideradas como educaci\u00f3n o formaci\u00f3n\u00bb.[37] Estamos ante una verdadera revoluci\u00f3n en el terreno de la educaci\u00f3n, que empieza a tejerse de modos diferentes a la educaci\u00f3n logoc\u00e9ntrica centrada en el saber del docente en la escuela\/instituci\u00f3n, que act\u00faan como \u00abdelegados\u00bb de un Estado al servicio del capital. En suma, no es una educaci\u00f3n ni para el capital ni para el Estado, sino para el movimiento de transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En los territorios recuperados, resguardos ind\u00edgenas, comunidades campesinas y a veces en periferias urbanas, los pueblos organizados crean poderes propios, justicia propia, y sobre todo formas propias de defensa o autodefensa. Contamos con un conjunto muy amplio de experiencias colectivas de autodefensa, tanto rural como urbana, en todo el continente. En algunos momentos esos modos de defensa se han convertido en sentido com\u00fan de los pueblos y movimientos. Entre las m\u00e1s conocidas est\u00e1 el EZLN, la Guardia Ind\u00edgena nasa-misak del Cauca colombiano, la Polic\u00eda Comunitaria de Guerrero y las rondas campesinas del Per\u00fa.[38] Todas ellas tienen d\u00e9cadas de haber sido formadas y han mostrado la capacidad de esos pueblos de defenderse por s\u00ed mismos, sin acudir al Estado ni permitir que se inmiscuya en sus territorios.<\/p>\n<p>En general, son formas de autodefensa y de poder creadas por las comunidades, en inicio ind\u00edgenas pero tambi\u00e9n campesinas y urbanas. No se limitan a la defensa frente a las agresiones del afuera sino que imparten justicia y ordenan el territorio, juegan un papel educativo y de fortalecimiento de las comunidades y las estructuras y bases materiales de los pueblos que resisten. En muchos casos defienden a las comunidades de la miner\u00eda, como sucede con las rondas campesinas de Cajamarca para proteger las nacientes de los r\u00edos de la contaminaci\u00f3n que dejan las multinacionales.<\/p>\n<p>Este \u00abmundo otro\u00bb no existe como un todo continuo sino como islotes que a veces conforman archipi\u00e9lagos de pr\u00e1cticas sociales no capitalistas, como hilos sueltos de un enorme telar que los pueblos est\u00e1n empezando a tejer, mientras los Estados y el capital los destejen de muchos otros modos, a trav\u00e9s de pol\u00edticas asistenciales, instalando empresas extractivas en sus territorios o por medio de la represi\u00f3n estatal y paraestatal.<\/p>\n<p>El \u00abmundo otro\u00bb no existe como instituci\u00f3n o en la forma Estado, pero existe en la forma de pr\u00e1cticas m\u00e1s o menos extensas y permanentes. Estas pr\u00e1cticas dan vida en ocasiones a sus propias \u00abinstituciones no estatales\u00bb, como las Juntas de Buen Gobierno en Chiapas, los cabildos en el Cauca, las \u00abfogatas\u00bb en Cher\u00e1n o las barricadas en Oaxaca \u2013durante seis meses de 2006\u2013, las asambleas en las f\u00e1bricas recuperadas y las m\u00e1s diversas formas de tomar decisiones y hacerlas cumplir en muchos territorios.[39]<\/p>\n<p>Lo com\u00fan entre las experiencias citadas, es que tanto la producci\u00f3n como la reproducci\u00f3n de la vida, la salud y la educaci\u00f3n, la autodefensa y la justicia propia, est\u00e1n tejidas como relaciones sociales emanadas de organizaciones de base que, al ser los sujetos de estos procesos y pr\u00e1cticas, las utilizan para fortalecer lo colectivo. Se trata de experiencias que para seguir adelante necesitan resistir y luchar, d\u00eda a d\u00eda, contra un sistema que busca eliminarlas porque son obst\u00e1culos para la acumulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las descripciones anteriores ser\u00edan incompletas si no se contemplara que el MST y el CRIC reciben fondos importantes del Estado y que el EZLN est\u00e1 acordonado por un amplio despliegue militar del Ej\u00e9rcito y los paramilitares mexicanos. En general, todas las experiencias conocidas est\u00e1n siendo acosadas por las ultraderechas, los gobiernos y las grandes empresas multinacionales. As\u00ed como Cuba sufre un bloqueo, los territorios de los movimientos son cotidianamente atacados y sometidos a fuertes presiones econ\u00f3micas, medi\u00e1ticas y militares. Por lo tanto, adem\u00e1s de \u00abmundos otros\u00bb, son mundos en resistencia por su sobrevivencia.<\/p>\n<p><strong>Una mirada de conjunto<\/strong><\/p>\n<p>La transici\u00f3n ha sido pensada como el proceso que se inicia despu\u00e9s de la toma del poder estatal, del derrocamiento de las clases dominantes en el marco del Estado-naci\u00f3n. En ese proceso, por necesidad extenso en el tiempo, sobreviven rasgos del sistema capitalista y deber\u00edan aparecer rasgos de la nueva sociedad. En este punto, debe delimitarse qu\u00e9 se entiende por socialismo y, sobre todo, c\u00f3mo ser\u00edan las pr\u00e1cticas sociales capaces de impulsar a la sociedad hacia nuevos horizontes.<\/p>\n<p>En la experiencia hist\u00f3rica, las nuevas relaciones sociales aparecieron de forma espor\u00e1dica y, a menudo, espont\u00e1nea. Tuvieron desarrollos azarosos, algunas fueron institucionalizadas perdiendo su car\u00e1cter renovador; otras fueron cooptadas y deformadas por el poder pol\u00edtico; no pocas fueron visualizadas como peligrosas para el poder revolucionario, cuando no estaban bajo su control. No existi\u00f3 en estos procesos, ni en el conjunto del pensamiento cr\u00edtico, una reflexi\u00f3n profunda sobre las relaciones sociales emergentes \u2013desde los soviets y los \u00abs\u00e1bados comunistas\u00bb hasta las comunas populares y la inmensa variedad de organizaciones populares\u2013, desde la perspectiva de estas experiencias y no desde la mirada del partido\/Estado.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo ser\u00eda pensar el socialismo o el mundo nuevo desde las pr\u00e1cticas de autonom\u00eda y emancipaci\u00f3n existentes en esas experiencias y no desde c\u00f3mo contribuyen, o no, a la consolidaci\u00f3n del poder? La experiencia rusa ha sido referencia, en este punto, para todas las dem\u00e1s. Si el partido bolchevique coart\u00f3 la autonom\u00eda de los soviets, sentida como peligrosa en medio de la guerra civil \u2013algo comprensible, por cierto\u2013, cuando los peligros inmediatos desaparecen, la tentaci\u00f3n de subordinar las organizaciones de base sigui\u00f3 su curso, sin marchas atr\u00e1s ni reflexiones acerca de los costos que esa decisi\u00f3n implicaba para los rumbos de la transici\u00f3n. Lo mismo puede decirse sobre los movimientos de mujeres, de sexualidades disidentes, de campesinos y trabajadores en general.<\/p>\n<p>El exvicepresidente de Bolivia, \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera, sostiene que el Estado no debe ni puede ser el impulsor de los cambios, sino el paraguas protector de la innovaci\u00f3n popular. \u00abEl socialismo, como construcci\u00f3n de nuevas relaciones econ\u00f3micas, no puede ser una construcci\u00f3n estatal ni una decisi\u00f3n administrativa\u00bb.[40] M\u00e1s all\u00e1 de su discutible concepci\u00f3n del socialismo como un sistema econ\u00f3mico, critica la idea de que es sin\u00f3nimo de la estatizaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y de que con ese paso ya es suficiente para construir una sociedad de nuevo tipo.<\/p>\n<p>Su concepci\u00f3n de la transici\u00f3n suena interesante. La permanencia del poder revolucionario permite crear \u00abformas asociativas y comunitarias de producci\u00f3n que deben brotar de la experiencia voluntaria de los trabajadores\u00bb, entre las que incluye la democratizaci\u00f3n de la funci\u00f3n p\u00fablica y transformaciones culturales.[41] Asegura que el Estado no puede crear comunidad \u00abporque es la ant\u00edtesis perfecta de la comunidad\u00bb, que no puede inventar relaciones sociales comunistas \u00abporque ellas s\u00f3lo surgen como iniciativas sociales aut\u00f3nomas\u00bb; y concluye que \u00absi alguien ha de construir comunismo es la propia sociedad en auto movimiento\u00bb.[42]<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, en su opini\u00f3n el Estado debe ganar tiempo para que la sociedad pueda desplegar su creatividad emancipatoria que, necesariamente, nace y se desarrolla en conflictos, en luchas, fracasos y nuevas luchas. Es una de las principales conclusiones de su balance de la revoluci\u00f3n rusa, un siglo despu\u00e9s. Compartible, aunque no fue lo que hizo su gobierno durante 14 a\u00f1os, en los cuales entr\u00f3 en conflicto con las organizaciones ind\u00edgenas y populares, a las que reprimi\u00f3, descabez\u00f3 y coopt\u00f3. Sin embargo, es una pena que no se haya detenido en analizar las fuerzas profundas que llevaron al dominio de Stalin y la contrarrevoluci\u00f3n que este encabez\u00f3. En algunos de sus textos, Garc\u00eda Linera converge con Mao, aunque no lo explicita.<\/p>\n<p>En efecto, la revoluci\u00f3n cultural sostuvo que no alcanzaba con la socializaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y con el crecimiento de la econom\u00eda para marchar hacia el socialismo, cuesti\u00f3n en la que chocaba de forma frontal con las ideas imperantes en el Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Mao hab\u00eda confrontado con el libro de Stalin <em>Problemas econ\u00f3micos del socialismo en la URSS<\/em>, destacando que el movimiento comunista, o sea la pol\u00edtica y la movilizaci\u00f3n social, son las claves para la construcci\u00f3n de lo nuevo. \u00abEntre nosotros, los cuadros participan del trabajo manual, y los obreros de la gesti\u00f3n de las empresas\u00bb.[43]<\/p>\n<p>Se llegaba a esa propuesta luego de haber comprendido los problemas que atravesaba la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, en un intento por atajar la separaci\u00f3n entre la c\u00fapula dirigente y el resto del pueblo. La pol\u00edtica mao\u00edsta, por lo menos en el terreno declarativo, rechazaba las jerarqu\u00edas, defend\u00eda la comuna popular como la organizaci\u00f3n id\u00f3nea para construir el socialismoy conclu\u00eda con un aserto cr\u00edtico del economicismo: \u00abSi no hay movimiento comunista, es imposible pasar al comunismo\u00bb.[44] En suma, coloca la lucha de clases en el plano m\u00e1s destacado:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">En el curso de un periodo dado, las transformaciones de los sistemas de propiedad siempre tienen un l\u00edmite. Pero durante ese mismo periodo, las relaciones humanas en la producci\u00f3n y en el trabajo pueden modificarse sin cesar. Con respecto a la gesti\u00f3n de las empresas que pertenecen a todo el pueblo, somos partidarios de una pol\u00edtica que combine la direcci\u00f3n centralizada y los movimientos de masas, que imponga el liderazgo del Partido, que mezcle a los obreros y al personal t\u00e9cnico, que haga participar a los cuadros del trabajo manual, que modifique continuamente las reglamentaciones y los sistemas irracionales, etc\u00e9tera.[45]<\/p>\n<p>Sin embargo, tampoco contamos con un an\u00e1lisis profundo sobre las causas del fracaso de la revoluci\u00f3n cultural en China y el triunfo de una orientaci\u00f3n capitalista. Los relatos dominantes suelen atribuirlo a liderazgos personales, como los de Stalin o Mao, Yeltsin o Deng Xiaoping, para explicar las derivas que apartaron a esas sociedades del camino al socialismo.<\/p>\n<p>Intentar\u00e9 abordar varios de estos temas que, a mi modo de ver, no han estado en el centro de los debates pero revisten gran importancia, con la intenci\u00f3n de abrir discusiones y reflexiones.<\/p>\n<p><strong>1.- El soci\u00f3logo Immanuel Wallerstein sostuvo que una transici\u00f3n controlada y dirigida por alguna instancia como el partido o el Estado puede reproducir los problemas que pretende evitar.<\/strong><\/p>\n<p>Una transici\u00f3n controlada y organizada tiende a implicar cierta continuidad de explotaci\u00f3n. Debemos perder el miedo a una transici\u00f3n que toma el aspecto de derrumbamiento, de desintegraci\u00f3n, la cual es desordenada, en cierto modo puede ser an\u00e1rquica, pero no necesariamente desastrosa. Las \u00abrevoluciones\u00bb incluso pueden ser \u00abrevolucionarias\u00bb en la medida en que promuevan tal derrumbamiento. Las organizaciones pueden ser esenciales para abrir camino, pero es poco probable que puedan edificar la nueva sociedad.[46]<\/p>\n<p>El tema que pretende instalar es sobre las continuidades en la transici\u00f3n. Quienes dirigen y controlan la transici\u00f3n desde las alturas, se convierten en un conjunto de personas que tienen m\u00e1s poder e influencia en la toma de decisiones que el resto de la sociedad. Como se sabe, sobre este tema ha habido varias interpretaciones en las izquierdas del mundo.<\/p>\n<p>Parece necesario reflexionar la transici\u00f3n socialista en base a las experiencias de casi un siglo, abonada por la historia de transiciones anteriores como la del feudalismo al capitalismo. Se puede se\u00f1alar que las transiciones son procesos extensos en el tiempo, de siglos m\u00e1s que de a\u00f1os, con marchas y contramarchas, puntos de inflexi\u00f3n como las revoluciones, pero m\u00e1s a\u00fan por la crisis sist\u00e9mica y civilizatoria en curso, acelerada durante la pandemia.<\/p>\n<p>Sobre la caracterizaci\u00f3n de las sociedades posrevolucionarias y de los grupos que ejercen el poder pol\u00edtico, contamos con un abanico de interpretaciones, s\u00f3lo en el campo de la revoluci\u00f3n, muy distantes. Adem\u00e1s de quienes sostienen que las direcciones de los partidos en el poder encarnan la voluntad de la clase trabajadora y deben ser consideradas revolucionarias, contamos con el an\u00e1lisis de los mao\u00edstas, por un lado, y de los partidarios de Trotsky, por otro.<\/p>\n<p>Charles Bettelheim y los dirigentes del Partido Comunista de China consideraron que la direcci\u00f3n sovi\u00e9tica se hab\u00eda convertido en una nueva burgues\u00eda. La bibliograf\u00eda de la revoluci\u00f3n cultural as\u00ed lo confirma. Para el intelectual franc\u00e9s, en la URSS surgi\u00f3 una \u00abburgues\u00eda de Estado\u00bb en el marco de un \u00abcapitalismo de Estado\u00bb, consecuencia de que una parte de la antigua burgues\u00eda penetr\u00f3 los aparatos administrativos y econ\u00f3micos del Estado sovi\u00e9tico, a la vez que se desarrollaron \u00abrelaciones de distribuci\u00f3n\u00bb que favorec\u00edan a los dirigentes del partido y especialistas de altas calificaci\u00f3n, de modo que \u00abparte de la plusval\u00eda producida en la industria resulta as\u00ed acaparada por esta nueva burgues\u00eda\u00bb.[47]<\/p>\n<p>La corriente trotskista insisti\u00f3, por su parte, en considerar a la URSS como un \u00abEstado obrero burocratizado\u00bb, no como una clase social. Por lo tanto, se tratar\u00eda de proceder a una revoluci\u00f3n pol\u00edtica que derribe a la direcci\u00f3n estalinista y reponga el poder obrero y popular, pero no una revoluci\u00f3n de car\u00e1cter social, ya que los medios de producci\u00f3n siguen en manos del Estado.[48] Seg\u00fan esta corriente, una de las razones principales para el advenimiento de la burocracia es que la revoluci\u00f3n no se haya extendido a otros pa\u00edses, lo que oblig\u00f3 a construir el socialismo en un solo pa\u00eds.<\/p>\n<p>No es el caso de tomar partido por alguna de estas interpretaciones, sino enfatizar en las dificultades que ha tenido, y sigue teniendo, el campo marxista, para dialogar y profundizar en estos problemas que son de rabiosa actualidad. Sobre todo, porque las nuevas generaciones de militantes desconocen aquellos debates intensos en las d\u00e9cadas de 1960 y 1970. Creo que es conveniente dibujar alguna hip\u00f3tesis general sobre la transici\u00f3n, aunque no deber\u00eda ser tan minuciosa como para generar doctrina que no pueda incorporar las novedades y aquellas creaciones populares que, en apariencia, se salen de un guion preestablecido.<\/p>\n<p><strong>2.- El segundo tema que quisiera poner a discusi\u00f3n es que se da por sentado que la revoluci\u00f3n se produce en un Estado-naci\u00f3n, algo l\u00f3gico desde el momento en que gira en torno a la conquista del poder estatal.<\/strong><\/p>\n<p>Por lo tanto, la escala de la transici\u00f3n es la del Estado-naci\u00f3n que, como un conjunto o totalidad, debe transitar hacia una nueva sociedad, nueva econom\u00eda, nueva cultura. Las nuevas relaciones sociales se deben construir dentro de esa totalidad, sin considerar que puedan desarrollarse de manera desigual, en ciertos espacios acotados para luego, si existieran condiciones y voluntad social, ser replicadas.<\/p>\n<p>Sobre este punto, quisiera introducir el pensamiento del historiador Fernand Braudel. La investigaci\u00f3n hist\u00f3rica a la que dedic\u00f3 su vida, lo llev\u00f3 a concluir una tesis distinta a la sucesi\u00f3n de modos de producci\u00f3n \u2013esclavitud, feudalismo, capitalismo y comunismo\u2013, por la introducci\u00f3n de las escalas, por un lado, y de que el capitalismo no es un sistema homog\u00e9neo que todo lo ocupa de arriba abajo en las sociedades.<\/p>\n<p>Sostiene que el capitalismo es hijo de la gran escala, sin la cual no hubiera podido prosperar, tanto como de la desigualdad en el mundo. La expansi\u00f3n del sistema-mundo del marco europeo inicial a todo el planeta, donde la \u00abconquista\u00bb de Am\u00e9rica desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental, fue lo que posibilit\u00f3 que las pr\u00e1cticas capitalistas que exist\u00edan desde mucho tiempo atr\u00e1s, se desplegaran con toda su potencialidad. \u00abEs hijo de la organizaci\u00f3n autoritaria de un espacio evidentemente desmesurado. No hubiera crecido con semejante fuerza en un espacio econ\u00f3mico limitado\u00bb.[49]<\/p>\n<p>Por otro lado, el historiador sostiene que la sociedad est\u00e1 conformada por tres pisos: la vida material, la econom\u00eda de mercado y el capitalismo o contra-mercado. La primera es el espacio de la vida cotidiana, la rutina del autoconsumo familiar, donde predominan los valores de uso y que siempre fue, y sigue siendo, un espacio muy amplio en nuestras sociedades. La segunda, la vida econ\u00f3mica o la econom\u00eda de mercado, es el lugar de los intercambios, siempre regulados en la historia para evitar que unos pocos se aprovechen de los muchos.<\/p>\n<p>El personaje t\u00edpico de la vida material es el campesino que vende algunos productos en el mercado, que \u00abroza tan s\u00f3lo el l\u00edmite del mercado\u00bb; en tanto el comerciante est\u00e1 inserto en la econom\u00eda de mercado, dominado por los grandes mercaderes que se superponen a una enorme masa de peque\u00f1os comerciantes. En nuestro continente, la enorme masa de la \u00abinformalidad\u00bb forma parte de la \u00abeconom\u00eda de mercado\u00bb.<\/p>\n<p>Pero el capitalismo es algo diferente: \u00abPor encima de la enorme masa de la vida material diaria, la econom\u00eda de mercado ha tendido sus redes y mantenido vivos sus diversos entramados. Y fue, de ordinario, por encima de la econom\u00eda de mercado propiamente dicha por donde prosper\u00f3 el capitalismo\u00bb.[50] En s\u00edntesis, autoconsumo e intercambio no son a\u00fan el capitalismo. Los mercados son \u00abregulares, previsibles, rutinarios y abiertos, tanto a los peque\u00f1os como a los grandes comerciantes\u00bb, porque en ellos el comercio es \u00abreglamentado, leal y transparente\u00bb, o sea est\u00e1 sujeto a control.[51]<\/p>\n<p>Por eso define al capitalismo como el \u00abcontramercado\u00bb, el lugar de los intercambios desiguales donde no funciona la competencia sino los monopolios, \u00abdonde merodean los grandes depredadores y rige la ley de la selva\u00bb, porque se mueve a distancia del mercado verdadero y de la vida material, rompe las relaciones entre el productor y el destinatario final de las mercanc\u00edas, de ese modo escapa a las reglas y controles, se mueve a \u00ablarga distancia\u00bb y consigue \u00abanormales beneficios\u00bb. Los monopolios consiguen anular la competencia e instalan la opacidad de los v\u00ednculos econ\u00f3micos. El capitalista no se especializa, es el \u00abvisitante nocturno\u00bb, el ave de rapi\u00f1a que parasita la vida material y la econom\u00eda de mercado y que para triunfar necesita aliarse con el pr\u00edncipe. \u00abEl capitalismo s\u00f3lo triunfa cuando se identifica con el Estado, cuando es el Estado\u00bb.[52]<\/p>\n<p>A lo largo de toda su obra, Braudel enfatiza que el capitalismo es poder, no econom\u00eda, idea luego desarrollada por el dirigente kurdo Abdullah \u00d6calan. Hacia donde quiero dirigirme, es a considerar que las relaciones sociales no capitalistas o de nuevo tipo, s\u00f3lo pueden surgir en el vasto oc\u00e9ano de la vida material y luego pueden extenderse al mundo de los intercambios o de la vida econ\u00f3mica. Ah\u00ed es donde surgieron las pr\u00e1cticas no capitalistas de los movimientos sociales latinoamericanos, en espacios controlados por ellos, donde los monopolios no tienen acceso. En esos espacios resguardados, a distancia del capitalismo, es donde puede surgir lo nuevo, siempre en resistencia respecto a las aves de rapi\u00f1a.<\/p>\n<p>Al final de su extensa obra <em>Civilizaci\u00f3n material, econom\u00eda y capitalismo<\/em>, Braudel hace una cr\u00edtica al pensamiento sovi\u00e9tico y a Lenin. Este consideraba que la peque\u00f1a producci\u00f3n mercantil da origen, cada d\u00eda y a cada instante, al capitalismo y a la burgues\u00eda de forma espont\u00e1nea. El capitalismo comenzar\u00eda para Lenin en el mercado de la aldea. La conclusi\u00f3n, obvia, es que \u00abpara desembarazarse del capitalismo, es necesario extirpar hasta sus ra\u00edces la producci\u00f3n individual y la libertad de intercambio\u00bb, razona Braudel. Esta posici\u00f3n no toma en cuenta \u00abla enorme potencia creadora del mercado\u00bb, de la zona inferior de los intercambios, del artesanado y de las \u00abactividades ins\u00f3litas\u00bb.[53]<\/p>\n<p>La lucha antisist\u00e9mica en nuestro mundo <strong>est\u00e1 anclada en la vida material y en la econom\u00eda de mercado<\/strong>. All\u00ed es donde se producen las resistencias y las innovaciones, en el espacio que Braudel denomina \u00abla planta baja\u00bb de las sociedades. En ellas es donde funcionan los asentamientos y los campamentos del MST en Brasil, los cabildos y las empresas comunitarias nasa en el Cauca colombiano y las Juntas de Buen Gobierno en Chiapas, as\u00ed como el conjunto de las resistencias y de las creaciones de nuevas relaciones sociales.<\/p>\n<p>Termino este apartado se\u00f1alando que cuando la clase dominante ha sido descabalgada del poder estatal, la atenci\u00f3n de los cambios revolucionarios y de la transici\u00f3n deber\u00eda fijarse, precisamente, en la planta baja de las sociedades. Los cambios positivos que all\u00ed sucedan, pueden ser cuidados por el poder estatal, apoyados con suavidad, sin imponer, apenas tocando aqu\u00ed y all\u00e1, para dejarlas crecer y que desplieguen su potencia. No es cuesti\u00f3n de espontaneidad sino de cuidados.<\/p>\n<p><strong>3.- El socialismo, o la sociedad de transici\u00f3n, es el poder de los trabajadores. No tiene ninguna relaci\u00f3n con el desarrollo de las fuerzas productivas, como ha afirmado cierto marxismo economicista. Tampoco se relaciona con la eliminaci\u00f3n de actividades mercantiles o con la circulaci\u00f3n de dinero, aunque estas actividades no pueden ser las centrales y deben estar acotadas. La recuperaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n y de cambio es un requisito previo fundamental, pero insuficiente.<\/strong><\/p>\n<p>En las experiencias hist\u00f3ricas, salvo periodos breves, el poder ha sido ejercido \u2013en los pa\u00edses donde se produjeron revoluciones\u2013 en nombre de los trabajadores \u2013campesinos, obreros, profesionales\u2026 \u2013 , pero no por ellos de forma directa. Por eso creo que el aspecto central de la nueva sociedad es el autogobierno en todo nivel de los sectores populares: en sus comunidades y ejidos, en municipios y territorios rurales y urbanos. El mundo nuevo puede asumir la forma de una amplia red de autogobiernos locales conectados entre s\u00ed a trav\u00e9s de formas poco jerarquizadas o, mejor, con jerarqu\u00edas bajo control de los autogobiernos.<\/p>\n<p>El funcionamiento cotidiano de las Juntas de Buen Gobierno zapatistas, que administran territorios poblados por decenas de miles de personas, hacen rotar al equipo de gobierno \u2013integrado por hasta 25 personas\u2013 una vez a la semana. Los tres niveles de la autonom\u00eda \u2013ejidos, poblados o comunidades, municipios y regiones\u2013 se rigen por el criterio de la mayor participaci\u00f3n posible en la toma de decisiones, incluso en temas m\u00e1s complejos como impartir justicia.<\/p>\n<p>La red de autogobiernos locales es quiz\u00e1s la imagen m\u00e1s adecuada del tipo de sociedad que buscamos, que un Estado centralizado que posee en sus manos no s\u00f3lo el monopolio de la violencia leg\u00edtima sino del conjunto de los medios de producci\u00f3n y de cambio. Este Estado tendr\u00e1 un poder abrumador por encima de la sociedad y puede ser el n\u00facleo de una nueva clase dominante, ya no a partir de los propietarios del capital \u2013que ya no existen\u2013 sino de los gestores o administradores instalados en la parte superior del aparato estatal.<\/p>\n<p>Un poder que logra \u00abinstituir, de forma duradera, el monopolio de la coerci\u00f3n, de los impuestos, de la educaci\u00f3n p\u00fablica, de la liturgia del poder y de la legitimidad pol\u00edtico-cultural\u00bb,[54] o sea \u00abla constituci\u00f3n de un Estado revolucionario que vaya monopolizando las decisiones en detrimento del disperso y debilitante democratismo social\u00bb,[55] termina siendo \u2013como creo que demuestra la experiencia hist\u00f3rica\u2013 un fin en s\u00ed mismo. Aunque Garc\u00eda Linera defiende la propuesta de un Estado concentrado frente a las viejas clases dominantes y desconcentrado frente a los trabajadores, la realidad indica que la inercia y la propia cultura pol\u00edtica que emana del ejercicio de tal tipo de poder, terminan lastrando las mejores intenciones de transformaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Si pensamos que el capitalismo es una econom\u00eda \u2013la ley del valor es el n\u00facleo del capitalismo, sostiene Garc\u00eda Linera\u2013, razonaremos que el socialismo es tambi\u00e9n una econom\u00eda. Pero si consideramos que el capitalismo es poder \u2013\u00d6calan\u2013, el n\u00facleo del socialismo es la lucha social y de clases. \u00abSi todos intervienen realmente en la direcci\u00f3n del Estado el capitalismo no puede conservar su dominio\u00bb, escribe Lenin en <em>El Estado y la revoluci\u00f3n<\/em>.[56] Desde el momento que el pueblo armado toma en sus manos la gesti\u00f3n del Estado, o por lo menos la inmensa mayor\u00eda de los trabajadores lo hacen, \u00abcomienza a desaparecer la necesidad de todo gobierno en general\u00bb.[57] Es exactamente la imagen que tenemos de las Juntas de Buen Gobierno y del entramado de poderes zapatistas, que he optado por denominar como \u00abpoderes no estatales\u00bb.[58]<\/p>\n<p>Por lo tanto, aqu\u00ed el n\u00facleo es la direcci\u00f3n concreta de los asuntos concretos, no un modo de producci\u00f3n, ni la econom\u00eda en su sentido m\u00e1s amplio. Como sabemos, en la experiencia sovi\u00e9tica la direcci\u00f3n de las empresas recay\u00f3 en un director, del mismo modo que se profesionalizaron los mandos superiores de las fuerzas armadas, y as\u00ed en todos los aspectos de la vida en sociedad. Esto va en sentido contrario del socialismo, reproduce las l\u00f3gicas capitalistas con el argumento de la eficiencia.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, una pregunta. \u00bfC\u00f3mo inciden las luchas sociales de estos a\u00f1os, en particular los movimientos feministas y los pueblos originarios, en nuestra comprensi\u00f3n del capitalismo y sus opresiones, de la revoluci\u00f3n y del mundo nuevo que deseamos construir?<\/p>\n<p>La lucha de las mujeres y de los pueblos originarios han transformado mi concepci\u00f3n del capitalismo, de las formas de lucha y del tipo sociedad que podemos construir. Hoy comprendemos la importancia del patriarcado y del colonialismo como dos ejes centrales en la dominaci\u00f3n capitalista, porque las luchas feministas, negras e ind\u00edgenas consiguieron visibilizar opresiones que estaban naturalizadas en el sistema. Pero el activismo de estos sujetos colectivos, adem\u00e1s de desnudar opresiones, nos est\u00e1 diciendo que quieren autogobernarse y que no est\u00e1n dispuestos a ceder a otros el control sobre sus vidas, aunque sea con las mejores intenciones y los m\u00e1s acertados discursos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0***<\/p>\n<p>Para finalizar, quisiera apuntar que las tradiciones que influyen en los movimientos anti-sist\u00e9micos son plurales, o sea, no se inscriben exclusivamente en la tradici\u00f3n emancipatoria occidental sino, de modo significativo, en las tradiciones revolucionarias ind\u00edgenas y populares latinoamericanas. Las tradiciones occidentales de cu\u00f1o marxista, anarquista y socialdem\u00f3crata forman parte de un paradigma racional, en sinton\u00eda con la Ilustraci\u00f3n, centradas en el concepto de ciudadano y en los derechos humanos individuales. A diferencia de los procesos encabezados por los criollos, los indios se han inspirado en sus propias tradiciones. Las revoluciones panandinas de 1780 encabezadas por Tupac Amaru y especialmente por Tupac Katari, no se inspiraron ni en la revoluci\u00f3n francesa, ni en la haitiana, y pertenecen a otra genealog\u00eda que los procesos que promovieron las independencias criollas. Los rebeldes de 1780 sustentaron sus demandas y acciones en sus tradiciones comunitarias y como pueblos, en las pr\u00e1cticas asamblearias, descentralizadas y en el tradicional sistema de cargos rotativos o por turnos.<\/p>\n<p>Quiero decir que existe una genealog\u00eda rebelde y emancipatoria no ilustrada ni racionalista que, aunque no ha merecido mayor atenci\u00f3n de las academias y de los partidos de izquierda, est\u00e1 en la ra\u00edz del pensamiento y las pr\u00e1cticas \u00abotras\u00bb de una porci\u00f3n sustancial de los oprimidos de este continente.<\/p>\n<p>Esas genealog\u00edas otras, se plasman de alguna manera en los conceptos de Sumak Kawsay, Buen Vivir, o Suma Qama\u00f1a, Vivir Bien, que los quichuas ecuatorianos y los aymaras y quechuas bolivianos han hecho incorporar a las nuevas constituciones. \u00abVida l\u00edmpida y arm\u00f3nica\u00bb, o sea vivir de manera que se establezca una relaci\u00f3n armoniosa entre los seres humanos y, por lo tanto, entre ellos y la naturaleza, ya que no puede haber diferencia entre el modo como las personas se relacionan entre s\u00ed y como lo hacen con el espacio donde viven.<\/p>\n<p>Se trata de una ruptura radical con la cultura occidental, con las ideas de progreso y desarrollo, con las propuestas de crecimiento y consumo ilimitados que no son otra cosa que la perpetua acumulaci\u00f3n de capital y de poder en un polo de la sociedad. Pero es tambi\u00e9n una ruptura con la modernidad, con el colonialismo y el eurocentrismo. La crisis civilizatoria que estamos viviendo nos sugiere que los instrumentos anal\u00edticos con que contamos para comprender y analizar la realidad ya no son confiables, porque son conocimientos de matriz colonial \u2013como la relaci\u00f3n sujeto-objeto en la que est\u00e1n sustentados\u2013 que se limitan a consagrar el actual patr\u00f3n civilizatorio como algo natural e impiden pensar en formas de vivir diferentes. Vivir Bien o el Buen Vivir es un arte guiado por principios y una alternativa de vida frente a la civilizaci\u00f3n de la muerte, no una lista de demandas que puedan formularse como derechos de los ciudadanos y deberes de los Estados. Un arte que supone armon\u00eda con la naturaleza, considerada como una madre de la cual dependemos y con la cual no podemos establecer una relaci\u00f3n de competencia o dominio.<\/p>\n<p>En los sectores populares urbanos anida tambi\u00e9n una cultura diferente a la hegem\u00f3nica, que tiene fuerte influencia en los movimientos urbanos, y ha sido abordada desde diversos \u00e1ngulos que abarcan desde los curas villeros argentinos hasta an\u00e1lisis m\u00e1s acad\u00e9micos de los barrios populares venezolanos. Ellos vienen advirtiendo la existencia de una cultura urbana asentada en una potente sociabilidad \u2014 anclada en el estar o \u00abestar-siendo\u00bb \u2014 donde la relacionalidad social es determinante y capaz de conformar un mundo de vida popular con caracter\u00edsticas muy diferentes a la sociedad hegem\u00f3nica, incluyendo relaciones econ\u00f3micas por fuera del mercado.<\/p>\n<p>Las tradiciones indias junto a las urbano-populares, de las que forman parte las culturas afros, las rurales, cristianas de base y tambi\u00e9n ind\u00edgenas, conforman un conjunto de referentes \u00e9ticos y simb\u00f3licos, algo as\u00ed como los \u00abusos y costumbres\u00bb de las rebeld\u00edas de los de abajo, que est\u00e1n presentes en muchos movimientos antisist\u00e9micos. No se trata de que exista un paradigma emancipatorio similar pero diferente al occidental sino algo distinto: un sustrato de tradiciones rebeldes, m\u00faltiples y no unificadas, practicadas y no teorizadas, que est\u00e1n alimentando los modos y formas de los insubordinados de hoy. Por cierto, los movimientos inspirados en esas tradiciones no excluyen las que los movimientos antisist\u00e9micos han heredado de la revoluci\u00f3n francesa y de las revoluciones posteriores, sino que las enriquecen, as\u00ed como est\u00e1n, en algunas ocasiones, abiertos a recibir las propuestas occidentales. Tal es el caso de la liberaci\u00f3n de la mujer, tensi\u00f3n que no est\u00e1 presente ni en las tradiciones latinoamericanas indias ni en las urbano-populares.<\/p>\n<p>Por el contrario, en estas no existe nada parecido a la tabula rasa heredada de la Ilustraci\u00f3n, ni la separaci\u00f3n entre teor\u00eda y acci\u00f3n, ni siquiera entre estrategia y t\u00e1ctica, toda vez que en las culturas originarias no existe una divisi\u00f3n entre medios y fines.<\/p>\n<p>Los tres aspectos mencionados nos permiten poner en debate el concepto de movimientos sociales, de cu\u00f1o euroc\u00e9ntrico. En los pa\u00edses centrales los movimientos sociales y antisist\u00e9micos act\u00faan en el seno de una sociedad que pretenden cambiar, y sus debates se han focalizado en c\u00f3mo conseguir los objetivos que se proponen, as\u00ed como en las formas de acci\u00f3n y de organizaci\u00f3n. En Am\u00e9rica Latina podemos observar que los movimientos antisist\u00e9micos est\u00e1n empezando a convertir sus espacios en alternativas al sistema dominante, por dos motivos: los convierten en espacios simult\u00e1neos de supervivencia y de acci\u00f3n pol\u00edtica, y construyen en ellos relaciones sociales no capitalistas. La forma como cuidan la salud, como se autoeducan, como producen sus alimentos y como los distribuyen, no es mera reproducci\u00f3n del patr\u00f3n capitalista sino que \u2014 en una parte considerable de esos emprendimientos \u2014 vemos una tensi\u00f3n para ir m\u00e1s all\u00e1, poniendo en cuesti\u00f3n en cada uno de esos aspectos las formas de hacer heredadas.<\/p>\n<p>Observamos entonces que en Am\u00e9rica Latina no existe \u00abuna\u00bb sociedad sino dos, m\u00e1s o menos separadas y diferenciadas, en cuya formaci\u00f3n el hecho colonial parece haber tenido un papel determinante. En esa fractura act\u00faan los movimientos antisist\u00e9micos m\u00e1s importantes.<\/p>\n<p>El control territorial que ejercen ha sido la clave de b\u00f3veda que les permite crear sus peque\u00f1os mundos de relaciones sociales no capitalistas y de poderes no estatales en el seno del mundo de los oprimidos. En cinco siglos los movimientos de los de abajo han transitado un largo camino: de la re-apropiaci\u00f3n de la tierra y el espacio a la creaci\u00f3n de territorios; de la creaci\u00f3n de nuevas subjetividades a la constituci\u00f3n de sujetos pol\u00edticos nuevos y diferentes respecto a la vieja clase obrera industrial sindicalizada y a los partidos que la representaban; de la desocupaci\u00f3n a la creaci\u00f3n de nuevos oficios para dar paso a econom\u00edas contestatarias. Este largo proceso no ha sido, a mi modo de ver, reflexionado en toda su complejidad y a\u00fan no hemos descubierto todas sus potencialidades.<\/p>\n<p>El aspecto central de este debate es si en efecto existe un sistema de relaciones sociales que se expresan o condensan en un territorio. Eso supone ingresar al an\u00e1lisis de los movimientos desde otro lugar: no ya las formas de organizaci\u00f3n y los repertorios de la movilizaci\u00f3n sino las relaciones sociales, los territorios y la reapropiaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n. En este tipo de an\u00e1lisis aparecer\u00e1n nuevos conceptos como autonom\u00eda, comunidad, poderes no estatales, entre los m\u00e1s destacados. Porque los movimientos antisist\u00e9micos latinoamericanos plantean tanto la superaci\u00f3n\/destrucci\u00f3n del capitalismo y de los Estados naci\u00f3n, como una batalla igualmente importante por la descolonizaci\u00f3n del pensamiento y, muy en particular, del pensamiento cr\u00edtico. En este sentido, los conceptos de movimientos sociales y a\u00fan de movimientos antisist\u00e9micos podr\u00edan ser complementados con propuestas y debates que han nacido al calor de la \u00faltima oleada de luchas sociales, tales como \u00abmovimientos societales\u00bb o \u00absociedades en movimiento\u00bb. Ambos conceptos buscan dar cuenta del hecho de que en los procesos de la \u00faltima d\u00e9cada lo que se ha puesto en movimiento son relaciones sociales diferentes a las hegemonizadas por el capital y los Estados; o sea, no s\u00f3lo se ha movilizado una parte de la sociedad sino una sociedad distinta, entretejida por relaciones sociales no capitalistas.<\/p>\n<p>Lo anterior implica modificar nuestras hip\u00f3tesis heredadas acerca de la revoluci\u00f3n y el cambio social. O, mejor, recuperar algunas de las m\u00e1s brillantes intuiciones de los fundadores del socialismo, como la que delineara Marx en su balance sobre la Comuna de Par\u00eds.<\/p>\n<p>Los cambios los producen los movimientos antisist\u00e9micos, pero no porque modifiquen solamente la relaci\u00f3n de fuerzas en la sociedad \u2013que la modifican de hecho\u2013 sino porque en ellos nacen-crecen-germinan formas de lazo social que son la argamasa del mundo nuevo. No ya \u00abel\u00bb mundo nuevo, sino brotes de ese mundo.<\/p>\n<p>Marx aseguraba que los obreros no tienen utop\u00edas prefabricadas para poner en pr\u00e1ctica, ni tienen que realizar sus ideales, sino \u00abdar suelta\u00bb a los elementos de la nueva sociedad que la vieja sociedad burguesa lleva en su seno. Su concepto sobre la revoluci\u00f3n como partera de la historia va en el mismo sentido.<\/p>\n<p>Ese mundo \u00abotro\u00bb existe ya de alguna manera en el seno de los movimientos antisist\u00e9micos. Buena prueba de ello son las Juntas de Buen Gobierno en Chiapas, los asentamientos sin tierra en Brasil y las cientos de f\u00e1bricas recuperadas por sus obreros, por mencionar apenas tres casos. Al parecer, los movimientos latinoamericanos, como lo ha se\u00f1alado el subcomandante insurgente Marcos, estar\u00edan ensayando una nueva forma de hacer pol\u00edtica, abajo y desde abajo, por fuera de las instituciones estatales que ya no pretenden ocupar aunque siguen aspirando a destruirlas para, en l\u00ednea con Marx, \u00abdar suelta\u00bb \u2013expandir, esparcir\u2013 el mundo nuevo que ya late en el coraz\u00f3n de los movimientos.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] Quijano, An\u00edbal. \u00abColonialidad del poder, eurocentrismo y Am\u00e9rica Latina\u00bb, en Lander, Edgardo (comp.). <em class=\"ik\">La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectivas latinoamericanas<\/em>, Buenos Aires, Clacso,2000, pp. 201\u2013246, p. 220.<br \/>\n[2] Quijano, An\u00edbal. \u00abEl trabajo al final del siglo XX\u00bb, en <em class=\"ik\">Cuestiones y Horizontes. Antolog\u00eda esencial<\/em>, Buenos Aires, Clacso, 2014, pp. 263\u2013284. p. 274.<br \/>\n[3] Arismendi, Rodney. <em class=\"ik\">Lenin, la revoluci\u00f3n y Am\u00e9rica Latina<\/em>, Montevideo, Ediciones Pueblos Unidos, 1970. p. 286.<br \/>\n[4] Quijano, An\u00edbal. \u00abColonialidad del poder y clasificaci\u00f3n social\u00bb, en <em class=\"ik\">Journal of World-System Research<\/em>, Vol. II, N\u00ba 2, New York, Binghampton University, verano-oto\u00f1o, 2000, pp. 341\u2013386. p. 352.<br \/>\n[5] Ib\u00eddem. p. 355.<br \/>\n[6] Ib\u00eddem, p. 355.<br \/>\n[7] Zibechi, Ra\u00fal. \u00abLos pueblos en defensa de la vida y el territorio\u00bb, en <em class=\"ik\">Estado del Poder 2018<\/em>, Transnational Institute en <a class=\"bs ix\" href=\"https:\/\/longreads.tni.org\/es\/estado-del-poder-2018\/vida-y-territorio\" target=\"_blank\" rel=\"noopener ugc nofollow\">https:\/\/longreads.tni.org\/es\/estado-del-poder-2018\/vida-y-territorio<\/a> (Consulta 29\/08\/2020).<br \/>\n[8] Las observaciones que transcribo surgen de la experiencia de la \u00abescuelita zapatista\u00bb en la que particip\u00e9 como alumno en agosto de 2013.<br \/>\n[9] Briy, Aanya. \u00abZapatistas: lecciones de autoorganizacio\u0301n comunitaria\u00bb, en <a class=\"bs ix\" href=\"https:\/\/www.opendemocracy.net\/es\/zapatistas-lecciones-de-auto-organizacion-comunitaria\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener ugc nofollow\">https:\/\/www.opendemocracy.net\/es\/zapatistas-lecciones-de-auto-organizacion-comunitaria\/<\/a> (Consulta, 11\/10\/2020); Bellani, Orsetta. \u00abAs\u00ed se cuidan de Covid-19 en territorio zapatista\u00bb, en <a class=\"bs ix\" href=\"https:\/\/ecuadortoday.media\/2020\/07\/18\/asi-se-cuidan-del-covid-19-en-territorio-zapatista\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener ugc nofollow\">https:\/\/ecuadortoday.media\/2020\/07\/18\/asi-se-cuidan-del-covid-19-en-territorio-zapatista\/<\/a> (Consulta, 11\/10\/2020).<br \/>\n[10] Forbis, Melissa. \u00abAutonom\u00eda y un pu\u00f1ado de hierbas\u00bb, en Baronnet, Bruno, Mariana Mora Bayo y Richard Stahler-Sholk, <em class=\"ik\">Luchas \u00abmuy otras\u00bb. Zapatismo y autonom\u00eda en las comunidades ind\u00edgenas de Chiapas, M\u00e9xico<\/em>, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana, 2011. p. 372.<br \/>\n[11] EZLN. \u00abGobierno Aut\u00f3nomo I. Cuaderno de texto del primer grado del curso La Libertad seg\u00fan l@s Zapatistas\u00bb, 2013. p. 6.<br \/>\n[12] Ib\u00eddem. p. 80.<br \/>\n[13] Fern\u00e1ndez Christlieb, Paulina. <em class=\"ik\">Justicia Aut\u00f3noma Zapatista Zona Selva Tzeltal<\/em>, M\u00e9xico DF, Ediciones Aut\u00f3nomas, 2014. p. 122.<br \/>\n[14] Ib\u00eddem. p. 144.<br \/>\n[15] Fern\u00e1ndez Christlieb, Paulina. <em class=\"ik\">Op. Cit<\/em>. p. 158.<br \/>\n[16] Ib\u00eddem. p. 178.<br \/>\n[17] \u00d6calan, Abdullah. <em class=\"ik\">Civilizaci\u00f3n capitalista. La era de los dioses sin m\u00e1scara y los reyes desnudos<\/em>, Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela, Fondo Editorial Ambros\u00eda, 2017. p. 83.<br \/>\n[18] Consejo Regional Ind\u00edgena del Cauca-CRIC. \u00abGuardia Ind\u00edgena\u00bb, en <a class=\"bs ix\" href=\"https:\/\/www.servindi.org\/actualidad\/123279\" target=\"_blank\" rel=\"noopener ugc nofollow\">https:\/\/www.servindi.org\/actualidad\/123279<\/a>, 2015 (Consulta 11\/09\/2020)<br \/>\n[19] Kwe\u2019sx Toritrucha. \u00abPiscicultores del territorio ancestral de Toribi\u0301o\u00bb, en <a class=\"bs ix\" href=\"https:\/\/kewextoritrucha.wordpress.com\/2017\/08\/28\/pisicultores-del-territorio-ancestral-de-toribio-kwesx-toritrucha\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener ugc nofollow\">https:\/\/kewextoritrucha.wordpress.com\/2017\/08\/28\/pisicultores-del-territorio-ancestral-de-toribio-kwesx-toritrucha\/<\/a>, 2017(Consulta 29\/08\/2020).<br \/>\n[20] El Proyecto Nasa surge en Torib\u00edo en 1980, \u00abpara dar respuesta a la divisi\u00f3n que se presentaba entre los resguardos de Torib\u00edo, Tacuey\u00f3 y San Francisco, alentada por cuestiones pol\u00edticas e intereses partidistas que imped\u00edan el avance de la organizaci\u00f3n y el reconocimiento de los valores como pueblo ind\u00edgena\u00bb (Asociaci\u00f3n de Cabildos Ind\u00edgenas del Norte del Cauca-ACIN. \u00abProyecto Nasa: Resguardos de Torib\u00edo, San Francisco y Tacueyo\u00bb, en<a class=\"bs ix\" href=\"https:\/\/www.grupotortuga.com\/Proyecto-Nasa-Resguardos-de\" target=\"_blank\" rel=\"noopener ugc nofollow\">https:\/\/www.grupotortuga.com\/Proyecto-Nasa-Resguardos-de<\/a>, 2007 (Consulta 30\/08\/2020). El Proyecto Nasa se propone trabajar en tres direcciones: concientizaci\u00f3n a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n y la capacitaci\u00f3n, participaci\u00f3n comunitaria a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n de la comunidad y desarrollo integral con programas y proyectos que abarcan la totalidad de la vida de los seres humanos y de la madre tierra. Fue el primero de los varios planes de vida de los que se dotaron algunos cabildos.<br \/>\n[21] Ib\u00eddem. p. 39.<br \/>\n[22] Asociaci\u00f3n de Cabildos Ind\u00edgenas del Norte del Cauca-ACIN. \u00abTejido Econ\u00f3mico Ambiental\u00bb, en <a class=\"bs ix\" href=\"https:\/\/nasaacin.org\/tejidos-y-programas\/tejido-economico-ambiental\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener ugc nofollow\">https:\/\/nasaacin.org\/tejidos-y-programas\/tejido-economico-ambiental\/<\/a>,2012 (Consulta 29\/08\/2020).<br \/>\n[23] Zibechi, Ra\u00fal. \u00abLos pueblos en defensa de la vida y el territorio\u00bb, en <em class=\"ik\">Estado del Poder 2018<\/em>, Transnational Institute en <a class=\"bs ix\" href=\"https:\/\/longreads.tni.org\/es\/estado-del-poder-2018\/vida-y-territorio\" target=\"_blank\" rel=\"noopener ugc nofollow\">https:\/\/longreads.tni.org\/es\/estado-del-poder-2018\/vida-y-territorio<\/a> (Consulta 29\/08\/2020). p. 89.<br \/>\n[24] Ib\u00eddem. p. 90.<br \/>\n[25] Asociaci\u00f3n Ind\u00edgena del Cauca. \u00abTrueque en los Kokonukos\u00bb, <a class=\"bs ix\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/aicprensa\/videos\/196515328266539\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener ugc nofollow\">https:\/\/www.facebook.com\/aicprensa\/videos\/196515328266539\/<\/a>, 2020 (Consulta, 14\/05\/2020).<br \/>\n[26] Consejo Regional Ind\u00edgena del Cauca-CRIC. \u00abPrimer trueque de semillas propias e intercambio de productos en el norte del Cauca\u00bb, en <a class=\"bs ix\" href=\"https:\/\/www.cric-colombia.org\/portal\/primer-trueque-de-semillas-propias-e-intercambio-de-productos-en-el-norte-del-cauca\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener ugc nofollow\">https:\/\/www.cric-colombia.org\/portal\/primer-trueque-de-semillas-propias-e-intercambio-de-productos-en-el-norte-del-cauca\/<\/a>, 2020 (Consulta 30\/08\/2020).<br \/>\n[27] Consejo Regional Ind\u00edgena del Cauca-CRIC. \u00abTrueque comunitario realizaron las comunidades ind\u00edgenas de Corinto\u00bb, en <a class=\"bs ix\" href=\"https:\/\/nasaacin.org\/trueque-comunitario-realizaron-las-comunidades-indigenas-de-corinto\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener ugc nofollow\">https:\/\/nasaacin.org\/trueque-comunitario-realizaron-las-comunidades-indigenas-de-corinto\/<\/a>, 2017 (Consulta, 30\/08\/2020).<br \/>\n[28] Intercambio con Berta Camprub\u00ed, 12\/09\/2020.<br \/>\n[29] Cecosesola. <em class=\"ik\">Buscando una convivencia arm\u00f3nica<\/em>, Barquisimeto, 2003. p. 25.<br \/>\n[30] Richer, Madeleine y Alzuru, Ignacio. \u00abIntercooperaci\u00f3n y econom\u00eda solidaria: an\u00e1lisis de una experiencia venezolana\u00bb, Cuadernos de Desarrollo Rural, Bogot\u00e1, Pontificia Universidad Javeriana, \u211652, 2004, pp. 103\u2013127. p. 111.<br \/>\n[31] Ib\u00eddem. p. 119.<br \/>\n[32] Engels, Federico. <em class=\"ik\">Contribuci\u00f3n al problema de la vivienda<\/em>, Madrid, Akal, 1976. p. 32.<br \/>\n[33] Mao Tse Tung. \u00abSobre la nueva democracia\u00bb, en Obras Escogidas, t. II, Madrid, Akal, 1974, pp. 353\u2013400. p. 381.<br \/>\n[34] Mu\u00f1oz, Gloria. \u00abIns\u00f3lito banco anticapitalista en la Selva Lacandona\u00bb, 1 de octubre, en <a class=\"bs ix\" href=\"https:\/\/desinformemonos.org\/insolito-banco-anticapitalista-en-la-selva-lacandona\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener ugc nofollow\">https:\/\/desinformemonos.org\/insolito-banco-anticapitalista-en-la-selva-lacandona\/<\/a>, 2009 (Consulta 4\/10\/2020).<br \/>\n[35] Salete Caldart, Rosel\u00ed. <em class=\"ik\">Pedagog\u00eda do Movimento Sem Terra<\/em>, Petr\u00f3polis, Vozes, 2000.<br \/>\n[36] Ib\u00eddem, p. 207.<br \/>\n[37] Ib\u00eddem, p. 249.<br \/>\n[38] Zibechi, Ra\u00fal. \u00abLos pueblos en defensa de la vida y el territorio\u00bb, en Estado del Poder 2018, Transnational Institute en <a class=\"bs ix\" href=\"https:\/\/longreads.tni.org\/es\/estado-del-poder-2018\/vida-y-territorio\" target=\"_blank\" rel=\"noopener ugc nofollow\">https:\/\/longreads.tni.org\/es\/estado-del-poder-2018\/vida-y-territorio<\/a>, 2018 (Consulta 29\/08\/2020).<br \/>\n[39] Zibechi, Ra\u00fal. <em class=\"ik\">Movimientos sociales en Am\u00e9rica Latina. El \u00abmundo otro\u00bb en movimiento<\/em>, Desdeabajo, Bogot\u00e1, 2017.<br \/>\n[40] Garc\u00eda Linera, \u00c1lvaro. <em class=\"ik\">\u00bfQu\u00e9 es una revoluci\u00f3n?, <\/em>La Paz, Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia, 2017. p. 86.<br \/>\n[41] Ib\u00eddem, p. 93.<br \/>\n[42] Ib\u00eddem, pp. 98\u201399.<br \/>\n[43] Mao Tse Tung. <em class=\"ik\">La construcci\u00f3n del socialismo en China<\/em>, Pasado y Presente, Buenos Aires, 1976. p. 5.<br \/>\n[44] Ib\u00eddem, p. 11.<br \/>\n[45] Ib\u00eddem, p. 106.<br \/>\n[46] Wallerstein, Immanuel. \u00abMarx y el subdesarrollo\u00bb, en <em class=\"ik\">Impensar las ciencias sociales<\/em>, M\u00e9xico, Siglo XXI, 1998, pp. 167\u2013186. p. 186.<br \/>\n[47] Bettelheim, Charles. <em class=\"ik\">Las luchas de clases en la URSS. Primer per\u00edodo (1917\u20131923)<\/em>, Siglo XXI,Madrid, 1976. p. 146.<br \/>\n[48] Mandel, Ernest. <em class=\"ik\">La burocracia<\/em>, Schapire Editor, Buenos Aires, 1973.<br \/>\n[49]\u00a0 Braudel, Fernand. <em class=\"ik\">La din\u00e1mica del capitalismo<\/em>, Alianza, Madrid, 1985, p. 95.<br \/>\n[50]\u00a0 \u00cddem, p. 45.<br \/>\n[51]\u00a0 \u00cddem, pp. 54\u201354.<br \/>\n[52]\u00a0 \u00cddem, p. 68.<br \/>\n[53]\u00a0 Braudel, Fernand. <em class=\"ik\">Civilizaci\u00f3n material, econom\u00eda y capitalismo, V. 3: El tiempo del mundo<\/em>, Alianza, Madrid, 1984, p. 533.<br \/>\n[54] Garc\u00eda Linera, \u00c1lvaro. <em class=\"ik\">Ob. Cit.<\/em> p. 47.<br \/>\n[55] Ib\u00eddem, p. 52.<br \/>\n[56] Lenin, V. I. <em class=\"ik\">Obras Completas<\/em>, t. XXVII, Akal, Madrid. p. 108.<br \/>\n[57] Ib\u00eddem. p. 109.<br \/>\n[58]\u00a0 Zibechi, Ra\u00fal. <em class=\"ik\">Descolonizar el pensamiento cr\u00edtico y las rebeld\u00edas<\/em>, Bajo Tierra, M\u00e9xico, 2015.<\/p>\n<p data-selectable-paragraph=\"\">Fuente: <em>La Tizza Cuba<\/em> (<a href=\"https:\/\/medium.com\/la-tiza\/repensando-la-transici%C3%B3n-con-los-pueblos-en-movimiento-a916f9e43eee\">https:\/\/medium.com\/la-tiza\/repensando-la-transici%C3%B3n-con-los-pueblos-en-movimiento-a916f9e43eee<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La inercia es una de las grandes artesanas de la historia. Fernand Braudel En la historia del movimiento obrero y<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10953,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32,29,36],"tags":[],"class_list":["post-10951","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-america-latina","category-internacional","category-movimiento-popular-poder-popular"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10951","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10951"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10951\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10953"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10951"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10951"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10951"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}