{"id":10975,"date":"2022-01-02T05:00:32","date_gmt":"2022-01-02T04:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10975"},"modified":"2021-12-30T10:43:18","modified_gmt":"2021-12-30T09:43:18","slug":"entrevista-a-victor-mendez-baiges-sobre-la-tradicion-de-la-intradicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10975","title":{"rendered":"Entrevista a V\u00edctor M\u00e9ndez Baiges sobre <i>La tradici\u00f3n de la intradici\u00f3n<\/i>"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>\u00abSi algo llama la atenci\u00f3n es el gran desconocimiento que hay, incluso entre los profesores de filosof\u00eda, de la historia de la filosof\u00eda espa\u00f1ola.\u00bb<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em>V\u00edctor M\u00e9ndez Baiges es profesor de Filosof\u00eda del Derecho en la Universidad de Barcelona. Su \u00faltimo libro publicado (Tecnos, 2021) lleva por t\u00edtulo <\/em>La tradici\u00f3n de la intradici\u00f3n. Historias de la filosof\u00eda espa\u00f1ola entre 1843 y 1973<em>. En \u00e9l centramos nuestra conversaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tradicion-de-la-intradicion.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-10978\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tradicion-de-la-intradicion.jpg\" alt=\"\" width=\"229\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tradicion-de-la-intradicion.jpg 229w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/tradicion-de-la-intradicion-203x300.jpg 203w\" sizes=\"auto, (max-width: 229px) 100vw, 229px\" \/><\/a>La tradici\u00f3n de la intradici\u00f3n<\/em> es el t\u00edtulo de tu \u00faltimo libro. Tres partes: 1843-1939, 1939-1956, 1956-1973, dos cap\u00edtulos cada una de ellas. Sus t\u00edtulos: 1. La fundaci\u00f3n. 2. Auge y ca\u00edda. 3. Lo nuevo y lo viejo. 4. El colapso. 5. Marchar hacia alguna parte. 6. El final.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Tendr\u00e9 que dejarme muchas preguntas en el tintero. La tradici\u00f3n de la intradici\u00f3n parece un t\u00edtulo parad\u00f3jico? \u00bfNos ayudas a disolver esta aparente apor\u00eda?<\/strong><\/p>\n<p>Lo de \u00abtradici\u00f3n de la intradici\u00f3n\u00bb es una expresi\u00f3n que usa Ortega en el pr\u00f3logo a la <em>Historia de la Filosof\u00eda<\/em> de \u00c9mile Br\u00e9hier para referirse a la filosof\u00eda. Quiere aludir a que el pasado filos\u00f3fico est\u00e1 presente en toda filosof\u00eda, pero que, a la vez, y parad\u00f3jicamente, la actividad es siempre rechazo de lo dado, recuperaci\u00f3n de la posici\u00f3n inicial. Es verdad que la expresi\u00f3n resulta algo cacof\u00f3nica. Pero se me fue imponiendo como t\u00edtulo natural. Quiz\u00e1s porque me recuerda al de un libro que le\u00ed muy joven y que me gust\u00f3 mucho: <em>La tradici\u00f3n pol\u00edtica americana y los hombres que la hicieron<\/em>, de Richard Hofstadter. Que resulte algo parad\u00f3jica no es tan extra\u00f1o. Casi todas las aproximaciones a una definici\u00f3n de filosof\u00eda lo son.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 historias, en plural, de la filosof\u00eda espa\u00f1ola?<\/strong><\/p>\n<p>No ten\u00eda la sensaci\u00f3n de haber escrito una \u00abHistoria\u00bb de la filosof\u00eda espa\u00f1ola, lo que pide objetividad, exhaustividad\u2026 M\u00e1s bien una serie de historias que, todas juntas, reconstru\u00edan la historia de un grupo de personas, de una tradici\u00f3n intelectual. Precisamente, es un conjunto de biograf\u00edas de pol\u00edticos norteamericanos, no todos muy conocidos ni de primera l\u00ednea, lo que ofrece el libro de Hofstadter.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo debemos entender la categor\u00eda \u00abfilosof\u00eda espa\u00f1ola\u00bb?<\/strong><\/p>\n<p>Se ha discutido tanto sobre esto que no s\u00e9 bien qu\u00e9 decir. En mi libro, a lo que hace referencia es a que el grupo de fil\u00f3sofos del que se habla son espa\u00f1oles, vinculados a la universidad espa\u00f1ola, y que, l\u00f3gicamente, escribieron en espa\u00f1ol (lo de que los fil\u00f3sofos de las universidades espa\u00f1olas escribiesen en ingl\u00e9s no se le hab\u00eda ocurrido a nadie todav\u00eda).<\/p>\n<p><strong>Entre 1843 y 1973. \u00bfPor qu\u00e9 1843? \u00bfPor qu\u00e9 1973?<\/strong><\/p>\n<p>Cuando empec\u00e9 a escribir este libro trataba de la falacia naturalista&#8230;<\/p>\n<p><strong>Nunca me lo hubiera imaginado.<\/strong><\/p>\n<p>Parece raro, pero as\u00ed fue. Al principio, lo que escrib\u00eda era un an\u00e1lisis de la grand\u00edsima confusi\u00f3n que exhiben las diversas formulaciones de dicha falacia. La comprobaci\u00f3n de su falta de fuerza l\u00f3gica me llev\u00f3 a intentar explicar su \u00e9xito adentr\u00e1ndome en razones no l\u00f3gicas, sino hist\u00f3ricas, sociol\u00f3gicas, por decirlo as\u00ed. Por ah\u00ed llegu\u00e9 a la cuesti\u00f3n de la introducci\u00f3n de la falacia en Espa\u00f1a durante los a\u00f1os sesenta, en textos de gente como Aranguren, Muguerza, Sacrist\u00e1n\u2026 Me pareci\u00f3 que, en ellos, la falacia segu\u00eda exhibiendo su caracter\u00edstica confusi\u00f3n, si bien ten\u00eda efectos especialmente devastadores.<\/p>\n<p>Entonces me di cuenta de que lo que pasaba es que, en aquellos textos, estaba viendo deshacerse a toda una tradici\u00f3n de pensamiento. Echando para atr\u00e1s, vi que su origen pod\u00eda datarse en 1843, cuando se cre\u00f3 la moderna Facultad de Filosof\u00eda, la asignatura \u00abHistoria de la Filosof\u00eda\u00bb y se envi\u00f3 al profesor Sanz del R\u00edo a estudiar a Alemania. 1973 est\u00e1 elegido porque me interesaba resaltar que la crisis a la que me refiero no est\u00e1 vinculada a la muerte de Franco. Es anterior a la transici\u00f3n pol\u00edtica. Cuando esta llega, aquella ya se ha producido.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNos recuerdas a qu\u00e9 llamamos falacia naturalista?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Uf! Es que precisamente ese es el problema. Que nadie sabe muy bien a qu\u00e9 <em>llamamos<\/em> \u00abfalacia naturalista\u00bb. Es el t\u00edpico cachivache filos\u00f3fico que se superpone a los problemas reales para evitar hablar de los problemas reales. La denominaci\u00f3n fue acu\u00f1ada por G. E. Moore a principios del siglo XX, y ten\u00eda entonces que ver con un error que consiste en confundir la propiedad \u00abbueno\u00bb con otra propiedad. Luego ha ido dando mil vueltas por el mundo\u2026 El problema real con el que se relaciona es el de que el ser humano es capaz de vivir entre la tierra y el cielo, entre lo que es y lo que debe ser, y que es muy compleja la manera en la que se las arregla para hacer eso.<\/p>\n<p><strong>563 p\u00e1ginas, una prosa elegante, much\u00edsimas lecturas, pasajes imprescindibles, conjeturas, hip\u00f3tesis e interpretaciones siempre de inter\u00e9s. \u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os de trabajo? \u00bfLo has escrito por alguna necesidad acad\u00e9mica?<\/strong><\/p>\n<p>Fue en 2014 cuando el libro gir\u00f3 definitivamente hacia la historia de una tradici\u00f3n filos\u00f3fica espa\u00f1ola, abandonando definitivamente su condici\u00f3n de an\u00e1lisis de la falacia naturalista, o de historia de las relaciones de esa falacia con Espa\u00f1a. A finales del verano de 2018, hab\u00eda acabado de escribirlo. Hay que tener en cuenta que ten\u00eda que irme documentando a la vez que escrib\u00eda, pues tampoco sab\u00eda mucho de filosof\u00eda espa\u00f1ola. El curso 2018-2019 lo pas\u00e9 entero reordenando, reduciendo el texto, que ten\u00eda m\u00e1s de mil p\u00e1ginas, y sistematiz\u00e1ndolo todo. \u00abAgitando el saco\u00bb, por decirlo as\u00ed. A comienzos del curso siguiente, lo di por concluido y empec\u00e9 a buscar editorial.<\/p>\n<p>En un sentido vil de \u00abnecesidad acad\u00e9mica\u00bb, no escrib\u00ed el libro por ninguna necesidad acad\u00e9mica. De hecho, poco antes de ponerme a escribirlo, solicit\u00e9 la acreditaci\u00f3n de catedr\u00e1tico de la ANECA (Agencia Nacional de Evaluaci\u00f3n de la Calidad y Acreditaci\u00f3n). Me la denegaron porque, para alcanzar lo que ellos llamaban la <em>excelencia<\/em> y el <em>liderazgo<\/em>, resulta que me faltaban cosas como art\u00edculos en revistas internacionales, direcciones de proyectos de investigaci\u00f3n o participaciones en congresos en <em>idiomas extranjeros<\/em>. Incluso abandonar lo que calificaban como \u00abuna cierta dispersi\u00f3n tem\u00e1tica\u00bb m\u00eda y concentrarme en \u00abestudios\u00bb de los \u00abaspectos esenciales\u00bb de mi \u00abespecialidad\u00bb (soy profesor de Filosof\u00eda del Derecho). Dado lo est\u00fapido de estas recomendaciones, y del p\u00e9simo lenguaje en el que estaban formuladas (la forma es siempre una buena pista sobre el contenido), consider\u00e9 mi deber no seguirlas. Incluso ponerme a trabajar en la direcci\u00f3n exactamente contraria: escribir largo, en mi idioma, sobre cosas nacionales y no precisamente de mi \u00abespecialidad\u00bb. Saliera lo que saliera, al menos no me habr\u00eda dejado mangonear.<\/p>\n<p>En otro sentido de la expresi\u00f3n, s\u00ed que escrib\u00ed el libro por una necesidad acad\u00e9mica. La de, y en tanto que profesor universitario, aclararme sobre la cuesti\u00f3n de \u00abc\u00f3mo hemos llegado hasta aqu\u00ed\u00bb, la cual siempre es previa a la m\u00e1s peliaguda de \u00abc\u00f3mo saldremos de esta\u00bb.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPara qui\u00e9n est\u00e1 pensado el ensayo? \u00bfPara especialistas, para fil\u00f3sofos muy puestos en la historia de la filosof\u00eda espa\u00f1ola, para historiadores de la cultura?<\/strong><\/p>\n<p>Si algo llama la atenci\u00f3n es el gran desconocimiento que hay, incluso entre los profesores de filosof\u00eda, de la historia de la filosof\u00eda espa\u00f1ola. Por razones complejas, esa historia es una especie de cenicienta en nuestras facultades, muy aficionadas a la historia, por otro lado. As\u00ed que escrib\u00ed lo m\u00edo pensando en un lector que necesitara informaci\u00f3n muy b\u00e1sica. Una especie de extranjero al que mereciera la pena dejarle todo lo m\u00e1s claro posible.<\/p>\n<p><strong>No hay citas a pie de p\u00e1gina ni tampoco bibliograf\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p>Muchos se sorprenden por ello. Pero las historias tan generales como esta suelen carecer de notas. Har\u00eda falta poner demasiadas. Por otra parte, en la era de internet, las bibliograf\u00edas al final no resultan tan necesarias. Hay tambi\u00e9n en el libro una voluntad de presentar el devenir de una saga, de hacer una especie de <em>Los Buddenbrook<\/em> hispano-filos\u00f3fico, al que la ausencia de notas y bibliograf\u00eda le caen muy bien.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1alas en el Prefacio: \u00abPorque la Filosof\u00eda, por lo menos en la forma en que la practicaron los protagonistas de este libro, no es solo un decir\u00bb. No solo es un decir, de acuerdo. \u00bfQu\u00e9 es, qu\u00e9 ha sido entonces?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Vaya pregunta! Es muy dif\u00edcil decir qu\u00e9 es, y qu\u00e9 ha sido, la filosof\u00eda. Parte de su condici\u00f3n tan especial reside en que su pasado, su \u00abhistoria\u00bb, al igual que la discusi\u00f3n sobre su naturaleza, eso que llaman \u00abmetafilosof\u00eda\u00bb, no son algo externo a ella, sino que \u00abest\u00e1n\u00bb en ella. Son parte indisociable de ella. En cualquier caso, lo que yo quer\u00eda decir en el prefacio es lo mismo que Juli\u00e1n Mar\u00edas explica en las primeras l\u00edneas de su <em>Historia de la Filosof\u00eda<\/em>. Avisa all\u00ed al lector de que, por filosof\u00eda, se ha entendido cierto saber y, tambi\u00e9n, cierto modo de vida, y que en la idea que \u00e9l tiene de la filosof\u00eda caben, <em>a la vez<\/em>, las dos cosas. No estoy seguro de que todos los fil\u00f3sofos hayan sostenido esta idea (aunque yo dir\u00eda que s\u00ed). Sin duda, la sostienen los de la tradici\u00f3n de la que hablo. Tambi\u00e9n la sostengo yo. Por eso me sent\u00ed tan incapaz de transigir con la ANECA.<\/p>\n<p><strong>Ortega y Gasset es uno de los grandes protagonistas del libro. \u00bfHa sido tan esencial como apuntas en la historia de la filosof\u00eda espa\u00f1ola? \u00bfTuerto en un pa\u00eds de ciegos, como se ha dicho a veces? \u00bfA la altura de otros grandes fil\u00f3sofos europeos?<\/strong><\/p>\n<p>Para m\u00ed, es innegable que, por presencia, por ausencia, por todo, Ortega ha sido esencial. Lo de tuerto es un calificativo que no le cae nada bien, pues, si algo hac\u00eda particularmente bien, era mirar, ver y hacer ver. Lo del pa\u00eds de los ciegos, pues no s\u00e9\u2026 El punto crucial aqu\u00ed es lo de la \u00abaltura\u00bb. Precisamente en el pr\u00f3logo que he dicho antes, Ortega se quejaba del error continuado que supone empe\u00f1arse en ver siempre el pasado filos\u00f3fico como un paisaje alpino con neblina. O sea, un paisaje algo espectral, en el que solo se ven las cumbres, pero no los valles, ni las cordilleras, ni las colinas en las que tiene lugar la vida filos\u00f3fica. Por eso, la cuesti\u00f3n de si la <em>cima<\/em> Ortega descuella lo suficiente entre las alturas no es un asunto que interese demasiado en mi libro.<\/p>\n<p>Lo del plural \u00abhistorias\u00bb del t\u00edtulo apunta precisamente a eso. Al prop\u00f3sito de no atender solo a las cumbres y ocuparse de un paisaje m\u00e1s completo. Un paisaje nuestro, adem\u00e1s, el cual, como todos los paisajes, pues tendr\u00e1 su inter\u00e9s particular. A lo mejor no ser\u00e1 tan admirable como el de la Toscana, pero: \u00bfy qu\u00e9? A la cumbre Ortega la cubrir\u00e1n alg\u00fan d\u00eda las nubes, \u00bfy qu\u00e9? Los que transitan por ah\u00ed estar\u00e1n algo ciegos para algunas cosas, seguro, igual que lo estamos nosotros para otras. Como lo est\u00e1 todo el mundo respecto de algo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n tienes de la aproximaci\u00f3n de Gregorio Mor\u00e1n a Ortega en <em>El maestro en el erial<\/em>?<\/strong><\/p>\n<p>A m\u00ed me hacen mucha gracia los libros de Mor\u00e1n. Esto no quita que le pierda su afici\u00f3n al esperpento, al garrote del gui\u00f1ol. En <em>El maestro en el erial<\/em> se deja llevar por ah\u00ed, y lo que cuenta resulta a veces exagerado, injusto, hasta falso. No me gusta nada la crueldad con la que trata a Juli\u00e1n Mar\u00edas. Tampoco creo, como \u00e9l afirma, que Ortega cobrara su sueldo de catedr\u00e1tico durante el franquismo. Cosas como estas son las que explican las reacciones ante el libro a las que te refieres.<\/p>\n<p><strong>Te cito: \u00abTiene este arco de fechas [1843-1973] mucho que ver con las vicisitudes del pa\u00eds. Puesto que la tradici\u00f3n de la que hablamos no prescindi\u00f3 nunca de su prop\u00f3sito general pol\u00edtico, no es posible desligar su destino de ciertos acontecimientos\u00bb. A\u00f1ades: \u00abAtada a las circunstancias, el cambio de estas acab\u00f3 por afectar a su continuidad. Es lo que pas\u00f3 en los a\u00f1os sesenta del siglo pasado, cuando desaparecieron los supuestos que la conformaban y se abri\u00f3 paso un nuevo escenario que incluy\u00f3 un intento de olvido que acaso haya durado demasiado. Contra \u00e9l est\u00e1 escrito este libro\u00bb. Escritura contra el olvido. \u00bfPor qu\u00e9 ese intento de olvido? \u00bfPor pasajes o momentos nada recomendables? \u00bfPor ser una tradici\u00f3n con poca chicha filos\u00f3fica?<\/strong><\/p>\n<p>Se dir\u00eda que siempre se ha escrito contra el olvido (en el m\u00e1s primario de los casos, para que no se olviden de ti). En nuestro caso, es cierto que el olvido al que nos referimos comenz\u00f3 a principios de los a\u00f1os setenta. Simplemente, porque cierta tradici\u00f3n dej\u00f3 de ser \u00fatil, operativa, porque se impon\u00edan otras cosas que parec\u00edan m\u00e1s convenientes o prometedoras. Si hubo pasajes o momentos en ella poco o nada recomendables, \u00bfen cu\u00e1l no los ha habido? Las tradiciones, no acaban, en todo caso, porque incluyan episodios desagradables, sino por una combinaci\u00f3n de causas que las lleva a su final.<\/p>\n<p>Lo de la \u00abchicha\u00bb me parece volver a lo de la \u00abaltura\u00bb en met\u00e1fora m\u00e1s charcutera y menos aprovechable. Si la cogemos por su lado mejor, esto es, por la cuesti\u00f3n de si la tradici\u00f3n de la que hablamos ofrece algo alimenticio, pues yo creo que ni m\u00e1s ni menos que muchas otras que andan por ah\u00ed. La tradici\u00f3n anal\u00edtica en filosof\u00eda pr\u00e1ctica, por ejemplo. Al principio, decidi\u00f3 ofrecer un escepticismo primario bastante inconvincente, luego pas\u00f3 a la descripci\u00f3n de un \u00abplaneta del deber ser\u00bb en el que todos tienen derecho a todo y viven unas aventuras que, por alguna raz\u00f3n que se me escapa, se consideran de lo m\u00e1s interesantes. No me parece a m\u00ed que haya producido con eso una gran cantidad de chicha. M\u00e1s bien grasa escol\u00e1stica. La que sale en mi libro proporciona algunas ense\u00f1anzas jugosas, creo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY cu\u00e1l ser\u00eda la principal de esas ense\u00f1anzas?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1La principal! No me veo capaz de se\u00f1alarla. Tampoco podr\u00eda sintetizar la principal ense\u00f1anza del idealismo alem\u00e1n, del ockhamismo, de la fenomenolog\u00eda (\u00a1uf!), del neopragmatismo americano\u2026<\/p>\n<p><strong>Tras el prefacio, dos citas: la primera, de una canci\u00f3n mexicana, \u00abMalague\u00f1a salerosa\u00bb: \u00abSi por pobre me desprecias,\/ yo te concedo raz\u00f3n;\/ yo te concedo raz\u00f3n, \/si por pobre me desprecias.\/ Yo no te ofrezco riquezas,\/ te ofrezco mi coraz\u00f3n,\/ te ofrezco mi coraz\u00f3n,\/ a cambio de mis pobrezas\u00bb. La segunda de Petrarca: \u00abPobre y desnuda vas, Filosof\u00eda\/ dice la muchedumbre aplicada a la vil ganancia. \/ Puesto que pocos compa\u00f1eros tendr\u00e1s por tu otro camino\/ tanto m\u00e1s te pido, esp\u00edritu gentil\/ que no abandones tu magn\u00e1nima empresa\u00bb. \u00bfAh\u00ed est\u00e1 recogido de alg\u00fan modo tu concepto de la filosof\u00eda y el filosofar?<\/strong><\/p>\n<p>Imagino que s\u00ed. En las dos citas se intenta aludir a las particularidades de la filosof\u00eda frente al tipo de saber que ofrecen las ciencias. La primera quiere hacer referencia a que la filosof\u00eda no pretende ser inmediatamente \u00fatil, suministrar un tipo de resultado predeterminado, ofrecer \u00abriquezas\u00bb, pues es una actividad que tiene que ver con la vida toda, con lo que se hace, con lo que se es, con el mundo en que se est\u00e1. Con la raz\u00f3n, pero tambi\u00e9n con el coraz\u00f3n que apuesta por ella. La segunda, mucho m\u00e1s cl\u00e1sica, abunda en lo mismo. La filosof\u00eda no se emprende para dejar de ir pobre y desnudo por el mundo, sino para seguir marchando de la manera m\u00e1s magn\u00e1nima y gentil, m\u00e1s humana, que nos sea posible.<\/p>\n<p>Pretend\u00eda tambi\u00e9n dejar un aviso inicial al lector que se preguntara por las alturas en las que se iban a mover los que salen en el libro. Pues no te preocupes por eso. No prometen batir ning\u00fan r\u00e9cord. Simplemente intentan hacer lo que consideran que deben hacer.<\/p>\n<p><strong>Explicas en el primer cap\u00edtulo que lo que tuvo de peculiar la aparici\u00f3n en Espa\u00f1a de este nuevo tipo de filosof\u00eda, liberada de viejas servidumbres, no residi\u00f3 en que su inspiraci\u00f3n viniera de Alemania ni en que una vez introducida en el curr\u00edculo acabara teniendo un destacado protagonismo en la reforma de la Universidad. Lo que tuvo de especial su aparici\u00f3n \u00abfue que constituy\u00f3 el disparo de salida de un amplio debate en torno a la recepci\u00f3n de doctrinas extranjeras que se extendi\u00f3 en el tiempo y que acab\u00f3 marcando el rumbo entero del pensamiento espa\u00f1ol\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 ese amplio debate en torno a la recepci\u00f3n de doctrinas extranjeras? \u00bfNo ocurri\u00f3 as\u00ed en muchos otros pa\u00edses?<\/strong><\/p>\n<p>El debate sobre si conviene o no la recepci\u00f3n de doctrinas y modismos extranjeros, y cu\u00e1ntos y cu\u00e1les de entre ellos, ha estado presente, como bien dices, en muchas sociedades. De hecho, est\u00e1 presente en todas.<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil resumir por qu\u00e9 fue aqu\u00ed tan largo e intenso, y por qu\u00e9 se concentr\u00f3, adem\u00e1s, en el asunto de las doctrinas filos\u00f3ficas. El que estuviera vinculado a lo que se denomin\u00f3 el \u00abproblema de Espa\u00f1a\u00bb complica a\u00fan m\u00e1s la cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>En parte, el asunto tiene que ver con la historia de la religi\u00f3n. No se ha prestado mucha atenci\u00f3n al hecho de que Espa\u00f1a, durante el siglo XX, pas\u00f3 de ser una sociedad muy religiosa, una sociedad en la que la religi\u00f3n era aparentemente algo muy importante, a una sociedad nada religiosa, una sociedad en la cual muy pocas personas comprenden siquiera aquello en lo que consiste la religi\u00f3n. Solemos pensar que esto es f\u00e1cilmente explicable de la mano de la industrializaci\u00f3n, la urbanizaci\u00f3n, el desarrollo econ\u00f3mico, etc., pero no es as\u00ed. Pi\u00e9nsese en Jap\u00f3n, o en los Emiratos \u00c1rabes\u2026 en tantos sitios donde no ha pasado nada ni remotamente parecido a lo nuestro. Esto nos permite entender que aquellos que, a mediados del siglo XIX, sospecharon de los efectos de la introducci\u00f3n de ciertas ideas, y se opusieron todo cuanto pudieron a ellas, no andaban tan desencaminados. Lo llamativo en todo caso del combate entre unos y otros no es que durara tanto, sino la forma abrupta en la que, en la segunda mitad del siglo XX, se esfum\u00f3. En lugar de aquella rivalidad, apareci\u00f3 algo nuevo, que es en lo que estamos y que todav\u00eda est\u00e1 por ver lo que dar\u00e1 de s\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 la obra de Karl Christian Friedrich Krause ha tenido tanta influencia e importancia, tambi\u00e9n opositores, en la obra de muchos fil\u00f3sofos espa\u00f1oles y en muchas de sus instituciones educativas? T\u00fa mismo afirmas que \u00abla historia del krausismo es inseparable de sus antagonistas. Gracias a ellos pudo protagonizar una de esas historias que generan patrones duraderos de conducta y tardan tiempo en ser olvidadas. Lo que se llama una historia ejemplar\u00bb. \u00bfQu\u00e9 de ejemplar tiene esa historia ejemplar?<\/strong><\/p>\n<p>La presencia de Krause en el valle filos\u00f3fico espa\u00f1ol, con esas dos \u00abkas\u00bb suyas tan sonoras y tan estrat\u00e9gicamente colocadas, junto con la circunstancia de que, \u00fanicamente cuando baja mucho la neblina, puede distinguirse desde lo alto el lugar que ocupa en la cordillera filos\u00f3fica, ha tra\u00eddo muchos problemas.<\/p>\n<p>Los que est\u00e1n convencidos de que lo importante son las cumbres, han pasado a examinar los textos de Krause para concluir a continuaci\u00f3n, bien que bajo cima tan modesta no puede haber nada de inter\u00e9s, bien cosas ya m\u00e1s peregrinas. Por este \u00faltimo camino, Gonzalo Fern\u00e1ndez de la Mora dictamin\u00f3 en su d\u00eda que la afici\u00f3n a Krause y a sus ternuras y armon\u00edas, en lugar de a Hegel y a su orden y seriedad, fue lo que puso las bases de la querencia an\u00e1rquica que acab\u00f3 generando la Guerra Civil. M\u00e1s recientemente, y colocando a Marx en lugar de Hegel, hay quien ha reivindicado tesis parecidas, aunque m\u00e1s sensatas.<\/p>\n<p><strong>Te interrumpo un momento. \u00bfY qui\u00e9n ha reivindicado esas tesis parecidas?<\/strong><\/p>\n<p>Pensaba en libros como <em>El marxismo y la cuesti\u00f3n nacional espa\u00f1ola<\/em>, de Santiago Armesilla. La tesis aqu\u00ed es que hay un hilo que une a Krause con el socialismo <em>light<\/em> de gente como Jos\u00e9 Luis Rodr\u00edguez Zapatero, y que eso est\u00e1 relacionado con la ausencia de verdadera tradici\u00f3n marxista en la izquierda espa\u00f1ola.<\/p>\n<p><strong>Cojamos el hilo anterior.<\/strong><\/p>\n<p>Vale. En mi libro, lo que pretend\u00eda recalcar sobre el krausismo es que la importancia que alcanz\u00f3 entre nosotros tiene menos que ver con la letra de Krause que con las circunstancias del pa\u00eds. Se trata de darse cuenta de que, a mediados del siglo XIX, se fund\u00f3 una universidad a la que se le encomend\u00f3 desarrollar las nuevas disciplinas hijas de la revoluci\u00f3n cient\u00edfica. Con ello, se cre\u00f3 una instituci\u00f3n, un lugar, un edificio, habitado por unas personas con una misi\u00f3n. Aparecieron entonces unos profesores que, en nombre de la filosof\u00eda, quisieron convertirse, expresamente, en la conciencia de aquella misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Este prop\u00f3sito suyo, junto al hecho de que dispusieran de un cuartel general, un lugar que les proporcionaba organizaci\u00f3n, estructura, disc\u00edpulos, incluso sueldos de por vida, les diferenci\u00f3 de todos los receptores anteriores de doctrinas y, lo que es m\u00e1s importante, moviliz\u00f3 a sus enemigos contra un objetivo definido cuya peligrosidad percib\u00edan muy bien. El primer combate entre unos y otros, en el cual destac\u00f3 la figura de Francisco Giner de los R\u00edos, es lo que constituye la \u00abhistoria ejemplar\u00bb de la que hablo en el libro.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, lo que har\u00e1 esta tradici\u00f3n ser\u00e1 continuar en el mismo lugar, y en los anexos que ir\u00e1 creando, siempre con prop\u00f3sitos parecidos. El de ser fil\u00f3sofos; defender a la ciencia en nombre de la raz\u00f3n; no dejarse uno morir, as\u00ed, sin m\u00e1s, ni dejar que te atropellen; avanzar hacia el se\u00f1or\u00edo de la luz; jugarse la vida a la carta de la raz\u00f3n\u2026 Intentar que la filosof\u00eda impere.<\/p>\n<p><strong>No puedo preguntarte por todos los fil\u00f3sofos y asuntos a los que haces referencia, me centro en algunos de ellos. En Unamuno, por ejemplo. \u00bfUn fil\u00f3sofo no suficientemente estudiado en nuestras facultades de Filosof\u00eda?<\/strong><\/p>\n<p>Lo que necesitan nuestras facultades no es estudiar a Unamuno. Lo que necesitan es imitarle. Dejarse de tanto especialismo y tanta sumisi\u00f3n y atreverse a pensar de verdad y en voz alta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 papel ha jugado la Residencia de Estudiantes en el desarrollo de la filosof\u00eda en Espa\u00f1a?<\/strong><\/p>\n<p>Edit\u00f3 las <em>Meditaciones del Quijote<\/em> de Ortega. Unas <em>Obras<\/em> de Unamuno en siete vol\u00famenes\u2026<\/p>\n<p>Fue, sobre todo, un lugar en el que estar. Tiende a menospreciarse esto, y en esta \u00e9poca de \u00abUniversidad digital\u00bb y de \u00abclases virtuales\u00bb todav\u00eda m\u00e1s. Que, si la filosof\u00eda es una actividad, le viene muy bien un sitio en el que pueda ejercerse.<\/p>\n<p>La Residencia fue importante, aunque tampoco haya que dejarse deslumbrar demasiado por su parte m\u00e1s glamurosa, m\u00e1s <em>pija<\/em>, algo que sucede con frecuencia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfFavoreci\u00f3 la II Rep\u00fablica el auge de la filosof\u00eda espa\u00f1ola? \u00bfAlgunos nombres esenciales?<\/strong><\/p>\n<p>La II Rep\u00fablica, y volviendo a lo de la pregunta anterior, facilit\u00f3 otro sitio espl\u00e9ndido donde llevar a cabo la vida filos\u00f3fica: la nueva Facultad de Filosof\u00eda y Letras. En tanto que un lugar con unas reglas de funcionamiento nada reglamentistas y muy estimulantes (elecci\u00f3n libre de asignaturas, libertad de ir a clase, solo dos ex\u00e1menes durante toda la carrera\u2026) permiti\u00f3, tanto en Barcelona como en Madrid, libertad de movimientos para el pensamiento. De eso se beneficiaron todos los que circularon por all\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa derrota republicana en la Guerra Civil fue tambi\u00e9n la derrota de lo mejor de la filosof\u00eda espa\u00f1ola?<\/strong><\/p>\n<p>Sin entrar en la tragedia que supuso el exilio, basta mirar al comportamiento que tuvieron las instituciones filos\u00f3ficas creadas tras la Guerra, como el Instituto Luis Vives del CSIC, o la restaurada Facultad y la licenciatura tan \u00abcient\u00edfica\u00bb que dise\u00f1\u00f3, para comprender lo que aquello ten\u00eda de voluntad de opresi\u00f3n. El hecho de que los personajes que dirigieron, o aspiraron a dirigir, la filosof\u00eda oficial (los padres Barbado y Ram\u00edrez, Calvo Serer, La\u00edn y Aranguren\u2026) fueran, en versiones diferentes, gente algo ajena a la filosof\u00eda, muestra muy bien lo que la Guerra tuvo de desastre y de derrota.<\/p>\n<p><strong>Citas y hablas con mucho inter\u00e9s de <em>La idea de principio en Leibniz<\/em> de Ortega. \u00bfPor qu\u00e9 tu inter\u00e9s por esta obra no siempre muy reconocida?<\/strong><\/p>\n<p><em>La idea de principio en Leibniz<\/em> es un libro a la vez grande y malogrado. Ortega quiso alzar con \u00e9l, de manera muy consciente, el m\u00e1s importante de sus libros, aunque, al final, lo dej\u00f3 incompleto y desviado de su tema, por razones que no se acaban de saber. Aun as\u00ed, es magn\u00edfico, y siempre ha contado con muchos admiradores. En el reciente <em>El honor de los fil\u00f3sofos<\/em>, V\u00edctor G\u00f3mez Pin se refiere a \u00e9l como uno de los libros de filosof\u00eda m\u00e1s importantes del siglo XX. Javier Echeverr\u00eda acaba de sacar una nueva edici\u00f3n muy completa de la obra en la editorial del CSIC, en la que adjunta muchas de las notas preparatorias, que son ingentes, y en donde se abunda en la idea de que es la m\u00e1s importante de las de Ortega.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 papel ha jugado Xavier Zubiri en la historia filos\u00f3fica espa\u00f1ola?<\/strong><\/p>\n<p>Durante el periodo al que se refiere mi libro, Zubiri public\u00f3 muy poco. Por eso, m\u00e1s que del pensamiento de Zubiri, de lo que se habla en \u00e9l es del \u00abfen\u00f3meno Zubiri\u00bb, un fen\u00f3meno que fue entre misterioso y parad\u00f3jico, dif\u00edcil de comprender. Yo intento hacer lo que puedo por explicarlo. Algo ya muy diferente son las obras de Zubiri publicadas a partir de 1980, de las cuales ya no trato (y afortunadamente, pues tendr\u00eda que pensarme mucho qu\u00e9 decir).<\/p>\n<p><strong>Te muestras muy cr\u00edtico en varios momentos con la figura de Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez Aranguren. \u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>Respecto de la tradici\u00f3n de la que hablo, Aranguren fue un muy dedicado y eficiente enterrador. La forma de hacer filosof\u00eda que \u00e9l representa, basada en el <em>name dropping<\/em>, el escepticismo elegante y la cr\u00edtica literaria como modo de hacer, ha hecho mucho da\u00f1o con posterioridad. Lo peor de \u00e9l, para m\u00ed, es que, si por una parte es muy \u00abliterario\u00bb, por otra escribe francamente mal, lo que me parece el colmo.<\/p>\n<p><strong>A partir de un determinado momento, con el apartado \u00abLa cuerda tan tensada en m\u00ed\u00bb, das mucha importancia a la figura y la obra de Manuel Sacrist\u00e1n, finalizando el libro con \u00e9l. \u00bfD\u00f3nde radica su importancia en tu opini\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Su importancia radica, en mi opini\u00f3n, en que, de forma muy decidida, quiso ser el continuador de la tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>El hecho de que fuera militante comunista no debe confundirnos sobre esto. Su lucha contra la filosof\u00eda oficial, su oposici\u00f3n pol\u00edtica al franquismo, su empe\u00f1o en crear hegemon\u00eda cultural, junto con su defensa de la libertad universitaria o su famosa petici\u00f3n de abolici\u00f3n de la licenciatura en filosof\u00eda, todo eso est\u00e1 relacionado con la vocaci\u00f3n de continuidad. Su crisis de finales de los a\u00f1os sesenta tambi\u00e9n, claro. De hecho, constituye el momento final de una tradici\u00f3n en la cual, y si la comparamos con las guerras apaches y asignamos a Giner el papel de Mangas Coloradas, \u00e9l es Ger\u00f3nimo.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n fue lo opuesto a Aranguren en todo. Que no fuera nada \u00abliterario\u00bb (siempre en el mal sentido de la palabra) y, a la vez, escribiera muy bien, muestra esto perfectamente.<\/p>\n<p><strong>Hablas de Sacrist\u00e1n, tomando pie en un art\u00edculo suyo sobre la obra de Heinrich Scholz, como \u00abhombre del destino\u00bb. \u00bfQu\u00e9 es un hombre del destino? \u00bfPor qu\u00e9 y para quien lo fue el autor de \u00abPanfletos y materiales\u00bb?<\/strong><\/p>\n<p>La noci\u00f3n de \u00abhombre del destino\u00bb (hoy la expresi\u00f3n suena grandilocuente y exclusiva), y tal como la entiende Sacrist\u00e1n siguiendo a Scholz, equivale a la de fil\u00f3sofo logrado, fil\u00f3sofo que ha cumplido su misi\u00f3n. Alguien que ha puesto su vida al servicio del proyecto de la realizaci\u00f3n de la raz\u00f3n en el mundo y cuyas aportaciones no podemos desconocer. Como ya he dicho, el m\u00e9rito particular de Sacrist\u00e1n durante la dictadura fue, en un momento y lugar en el que muchos desertaban de esa misi\u00f3n, empe\u00f1arse en rememorarla y cumplirla. Los escritos que dej\u00f3 como testimonio de ese empe\u00f1o son, a mi parecer, deslumbrantes, y salvan el honor de una \u00e9poca. El hecho de que gentes tan influyentes en lo por venir como Gustavo Bueno, Javier Muguerza, incluso Tr\u00edas o Savater, acusaran su recepci\u00f3n muestra muy bien, m\u00e1s all\u00e1 de la influencia directa en sus disc\u00edpulos, la importancia que ha de concederse a su aportaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Citas un pasaje de una entrevista de finales de los setenta que le hicieron Jordi Guiu y Antoni Munn\u00e9. El siguiente: \u00abA m\u00ed me parece que la historia de Gramsci es la historia de una cat\u00e1strofe. Por eso, entre otras cosas, no me puedo poner ahora a cultivar la moda Gramsci. \u00bfC\u00f3mo va a haber esperanza de nada en la historia de una cat\u00e1strofe? Uno puede tenerle mucho amor a Gramsci \u2013yo se lo tengo, desde luego, es una figura muy digna de amor\u2013, pero no porque sea una perspectiva de \u00e9xito del movimiento obrero, sino que, como cualquier m\u00e1rtir, es digno de amor\u00bb. \u00bfTambi\u00e9n la de Sacrist\u00e1n fue la historia de una cat\u00e1strofe pol\u00edtica?<\/strong><\/p>\n<p>Fue en un momento especialmente vehemente y desesperanzado en el que hizo esa declaraci\u00f3n. No creo que fuera su opini\u00f3n definitiva sobre el tema. Que hay una \u00abcat\u00e1strofe pol\u00edtica\u00bb que atraviesa el siglo XX estrechamente asociada al destino del comunismo sovi\u00e9tico resulta innegable. A nadie se le oculta, por lo dem\u00e1s, que es una cat\u00e1strofe que da\u00f1\u00f3 profundamente la confianza en la raz\u00f3n y que problematiz\u00f3, especialmente, la idea de esperanza.<\/p>\n<p>No es nada, en todo caso, que no haya sucedido antes. Lo relevante de la forma singularmente l\u00facida y honesta con la que Sacrist\u00e1n se enfrent\u00f3 a ella (f\u00edjate que la afirmaci\u00f3n que citas es de los a\u00f1os setenta, cuando tantas tonter\u00edas se dec\u00edan al respecto) es que todav\u00eda hoy nos sirve de ejemplo a la hora de reconocer, y hacer frente, a las cat\u00e1strofes que nos encontramos.<\/p>\n<p><strong>Dej\u00e1ndome mil cosas en el tintero, no hay otra: todo tiene su fin. \u00bfQuieres a\u00f1adir algo m\u00e1s?<\/strong><\/p>\n<p>Pues s\u00ed. Tiene que ver con alguna de las cosas de las que hemos hablado.<\/p>\n<p>T\u00fa recordar\u00e1s una an\u00e9cdota que cont\u00f3 Enrique Irazoqui, el protagonista de <em>El evangelio seg\u00fan Mateo<\/em> de Pasolini, en una entrevista que le hiciste. Se trata de que, algo despu\u00e9s de rodar la pel\u00edcula, el director vino a Barcelona. Irazoqui conoc\u00eda a Sacrist\u00e1n, y quedaron los tres a cenar. Lo que cont\u00f3 de aquella cena es que, al acabar, en un aparte, Pasolini le dijo algo parecido a que \u00abprofesores as\u00ed, con esa preparaci\u00f3n, no hab\u00eda en Italia\u00bb.<\/p>\n<p>Yo no creo que lo que quisiera decir es que Sacrist\u00e1n sab\u00eda m\u00e1s que los profesores italianos. No tiene esto demasiado sentido. Lo que s\u00ed creo que percibi\u00f3 alguien tan atento a las cosas como Pasolini es lo que de especial y particular, de reflejo concreto de una realidad vivida, de resultado de unas experiencias determinadas, hab\u00eda en el profesor que conoci\u00f3. En mi libro, lo que he querido hacer es poner el foco sobre este asunto. He intentado explicar por qu\u00e9 tuvimos los profesores que tuvimos, la Universidad que tuvimos, la filosof\u00eda que tuvimos.<\/p>\n<p><strong>Mil gracias por tu tiempo y por tu deslumbrante libro.<\/strong><\/p>\n<p>Fuente: <em>El Viejo Topo<\/em>, diciembre de 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abSi algo llama la atenci\u00f3n es el gran desconocimiento que hay, incluso entre los profesores de filosof\u00eda, de la historia<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10977,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-10975","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10975","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10975"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10975\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10977"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10975"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10975"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10975"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}