{"id":1102,"date":"2009-03-29T00:00:00","date_gmt":"2009-03-29T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1102"},"modified":"2020-02-23T15:58:43","modified_gmt":"2020-02-23T14:58:43","slug":"utopias-y-sugerencias-cientifico-realistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1102","title":{"rendered":"Utop\u00edas y sugerencias cient\u00edfico-realistas"},"content":{"rendered":"<p>Joaquim Sempere y Enric Tello (coords). <i>El final de la era del petr\u00f3leo barato<\/i>. Icaria, Barcelona, 2008, 23 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p><i>\u00a0<\/i><\/p>\n<p><i>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global<\/i>, n\u00ba 102, 2008.<\/p>\n<p>Por debajo de las diversas aportaciones que contiene <i>El final de la era del petr\u00f3leo barato<\/i> vale la pena destacar una motivaci\u00f3n compartida: la necesidad de generar utop\u00edas realistas, sin ox\u00edmoron insalvable, en un \u00e1mbito tan central para el futuro no lejano de la Humanidad como es el de las nuevas fuentes energ\u00e9ticas y la transici\u00f3n energ\u00e9tica hacia ellas. No se trata de construir cuadros detallados ni modelos de dudosa potencia predictiva, pero s\u00ed sugerir, como se\u00f1ala Ernest Garc\u00eda, \u201cla apertura de novedosos horizontes culturales\u201d. <i>El final de la era del petr\u00f3leo barato<\/i> contienen valiosos testimonios de ello.<\/p>\n<p>Componen este ensayo editado por Joaquim Sempere y Enric Tello, una presentaci\u00f3n de los propios coordinadores, nueve cap\u00edtulos escritos por Ernest Garc\u00eda, Sempere, Jordi Roca Jusmet, Josep Puig i Boix, Mariano Marzo Carpio, \u00d3scar Carpintero, Jorge Riechmann, Jos\u00e9 Manuel Naredo y Eduardo Giordano, y dos anexos, el primero de los cuales presenta datos b\u00e1sicos de la crisis del petr\u00f3leo y el segundo es un excelente apunte, digno de sosegada reflexi\u00f3n, de Josep Puig i Boix sobre \u201cLas estad\u00edsticas de la energ\u00eda y sus trampas\u201d, con un apunte cr\u00edtico sobre los factores de conversi\u00f3n usados en el tratamiento del c\u00f3mputo de la energ\u00eda de origen nuclear y la proveniente de energ\u00edas renovables.<\/p>\n<p>Las tem\u00e1ticas discutidas son, pues, de actualidad urgente. La viabilidad de los agrocombustibles, por ejemplo, el asunto discutido por \u00d3scar Carpintero en su contribuci\u00f3n \u2013\u201cuna pol\u00e9mica que conviene resolver de manera sosegada y racional\u201d-, ha formado parte de la reciente agenda de la Cumbre de la FAO sobre seguridad alimentaria celebrada en Roma. Mientras el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha pedido un consenso mundial sobre su utilizaci\u00f3n, como una de las medidas para paliar el hambre en el mundo, Luiz In\u00e1cio Lula da Silva, presidente de Brasil, uno de los principales pa\u00edses productores, ha defendido su uso sin demasiados matices cr\u00edticos: &#8216;Veo con indignaci\u00f3n que muchos de los dedos que apuntan contra la energ\u00eda limpia de los biocombustibles est\u00e1n sucios de aceite y carb\u00f3n\u2026 Los biocombustibles no son el villano\u00bb. En cambio, \u00d3scar Carpintero, se\u00f1ala en su aportaci\u00f3n que uno, no el \u00fanico desde luego, de los efectos nocivos de la proliferaci\u00f3n en el consumo de bicombustibles es el creciente desarrollo de proyectos en pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica, Asia y \u00c1frica para que destinen una parte importante de su superficie agr\u00edcola a la plantaci\u00f3n de cultivos energ\u00e9ticos para satisfacer no sus propias necesidades sino el consumo de los pa\u00edses ricos, \u201cponiendo as\u00ed en mayor riesgo su seguridad alimentaria y aumentando sus servidumbres ambientales con los pa\u00edses desarrollados\u201d.<\/p>\n<p>Este es uno de los temas discutidos en el volumen. No es el \u00fanico. Doy breve cuenta de algunas de las problem\u00e1ticas tratadas. Ernest Garc\u00eda, en el \u00faltimo apartado de su aportaci\u00f3n \u2013\u201cDel pico del petr\u00f3leo a las visiones de una sociedad post-fosilista\u201d-, presenta y discute algunas de las visiones sobre las nuevas sociedades post-fosilistas. Una de sus preferidas es la defendida por Howard y Elisabeth Odum: los ecosistemas y las civilizaciones tienen en com\u00fan un ciclo de cuatro fases \u2013crecimiento, cl\u00edmax, descenso, lenta recuperaci\u00f3n de los recursos-. La aplicaci\u00f3n de recursos adecuados a una situaci\u00f3n de recursos limitados \u2013escala reducida, eficiencia y cooperaci\u00f3n- puede hacer que el descenso, inevitable por dem\u00e1s, sea benigno y compatible con el mantenimiento de una nivel suficiente de bienestar.<\/p>\n<p>Joaquim Sempere advierte en su contribuci\u00f3n \u2013\u201cLos riesgos y el potencial pol\u00edtico de la transici\u00f3n a la era post-petr\u00f3leo\u201d- que la necesaria transici\u00f3n energ\u00e9tica no va a ser ocasi\u00f3n para que se pongan en marcha las utop\u00edas ecologistas de los \u201860 y \u201870 de \u201cpeque\u00f1as unidades territoriales relativamente autosuficientes en la captaci\u00f3n de energ\u00eda\u201d. El gran capital, nuevamente, est\u00e1 ocupando el terreno energ\u00e9tico y gestion\u00e1ndolo como una ocasi\u00f3n para relanzar la econom\u00eda de los negocios con su din\u00e1mica de acumulaci\u00f3n y crecimiento indefinidos. Advierte Sempere que si no prevalecen principios democr\u00e1tico-igualitarios, podemos vernos abocados a ecofascismos o ecoautoritarismos asociados a formas de imperialismo que \u201cexporten\u201c al Sur, que s\u00ed existe para estas \u201cexternalidades\u201d, los efectos m\u00e1s destructivos de la crisis ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Jordi Roca i Jusmet apunta en su comunicaci\u00f3n sobre el cambio clim\u00e1tico que tanto el protocolo de Kyoto como el mercado de derechos de CO2 pueden considerarse importantes pasos internacionales para dar respuesta al exceso de emisiones, pero que el mercado europeo es un instrumento interesante pero parcial cuyo potencial se ha visto limitado \u201cpor la generosa distribuci\u00f3n de derechos (que ha llevado a unos precios baj\u00edsimos) y por la posibilidad de cubrir los compromisos acudiendo a los mecanismos de flexibilizaci\u00f3n de Kyoto\u201d. La situaci\u00f3n espa\u00f1ola, advierte, es la m\u00e1s problem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Josep Puig i Boix se\u00f1ala en su contribuci\u00f3n los derechos energ\u00e9ticos b\u00e1sicos necesarios para consolidar un sistema energ\u00e9tico descentralizado o distribuido, eficiente, seguro, limpio y renovable. Entre ellos: el derecho a saber el origen de la energ\u00eda que cada uno utiliza, el derecho a saber los efectos ecol\u00f3gicos y sociales de los sistemas energ\u00e9ticos que hacen posible el suministro de energ\u00eda a cada usuario final de servicios energ\u00e9ticos o el derecho a introducir a las redes la energ\u00eda generada in-situ. Estos derechos deben ir acompa\u00f1ados de las correspondientes responsabilidades ciudadanas. Entre ellas, la responsabilidad de autolimitarse en el uso de cualquier forma de energ\u00eda y la de utilizar la energ\u00eda generada con sentido com\u00fan y evitando derroches de todo tipo.<\/p>\n<p>Mariano Marzo Carpio, despu\u00e9s de arg\u00fcir que nos acercamos inexorablemente al fin de la era del petr\u00f3leo abundante y barato, con su consiguiente repercusi\u00f3n negativa sobre la econom\u00eda, y la irrupci\u00f3n de una nueva situaci\u00f3n que requerir\u00e1 una reestructuraci\u00f3n en profundidad del sistema energ\u00e9tico global, finaliza su aportaci\u00f3n sobre \u201cEl hombre del hidrocarburo y el ocaso de la era del petr\u00f3leo\u201d con una disyuntiva realista y nada marginal: ha llegado el momento de plantear sin tapujos a la sociedad si desea optar por considerar el crecimiento econ\u00f3mico como un fin en s\u00ed mismo o bien como un medio para alcanzar una cierta calidad de vida, no s\u00f3lo material desde luego. No hay que llamarse a enga\u00f1o: si se escoge la primara opci\u00f3n, no tiene sentido alguno hablar m\u00e1s tarde de sostenibilidad. Es un autoenga\u00f1o interesado, ret\u00f3rica vac\u00eda.<\/p>\n<p>\u00d3scar Carpintero, en una de las aportaciones m\u00e1s pol\u00edticas del volumen, despu\u00e9s de hacer un balance cr\u00edtico de los agrocombustibles, presenta un ajustado balance de los argumentos esgrimidos para dudar tambi\u00e9n del uso de la biomasa con fines principalmente energ\u00e9ticos. En sus conclusiones, se\u00f1ala la necesidad de redoblar esfuerzos en promover una nueva cultura energ\u00e9tica de la gesti\u00f3n de la demanda (ahorro, eficiencia, movilidad), un decisivo apoyo a la energ\u00eda solar en sus diferentes modalidades y conectar la pol\u00edtica de residuos con la biomasa y con el principio de cerrar los ciclos de materiales en los procesos productivos, la agricultura ecol\u00f3gica y la lucha contra la erosi\u00f3n.<\/p>\n<p>La aportaci\u00f3n de Jorge Riechmann \u2013\u201cChocando contra los l\u00edmites: veinte tesis sobre biomasa y agrocombutibles\u201d- es un texto magn\u00edficamente documentado, lleno de propuesta y matices. No cabe aqu\u00ed resumirlo pero s\u00ed dar cuenta de una de sus tesis centrales: sustituir el petr\u00f3leo y gas\u00f3leo que mueve los motores de nuestro veh\u00edculos por carburantes elaborados a partir de biomasa s\u00f3lo ser\u00eda una buena idea con muchos menos veh\u00edculos de motor en el planeta y mucho menor uso de los mismos. Es necesario, pues, otro modelo de transporte que logre una movilidad suficiente a trav\u00e9s del transporte colectivo, el transporte sobre ra\u00edles y bicicletas. Suficiente, remarca Riechmann, es noci\u00f3n esencial: \u201cnuestro sobreconsumo de energ\u00eda en general y de combustibles f\u00f3siles en particular ha de abordarse con decididas pol\u00edticas de suficiencia, de autocontenci\u00f3n, de gesti\u00f3n de demanda\u201d.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Manuel Naredo sostiene en su contribuci\u00f3n, en l\u00ednea con lo defendido con J. M. Valero en <i>Desarrollo econ\u00f3mico y deterioro ecol\u00f3gico<\/i>, que la sostenibilidad o viabilidad ecol\u00f3gica de un sistema econ\u00f3mico debe enjuiciarse atendiendo no tanto a la intensidad en el uso \u201cque hace de los stocks de recursos no renovables como a su capacidad para cerrar los ciclos de materiales mediante la recuperaci\u00f3n o el reciclaje, con ayuda de fuentes renovables\u201d. La aplicaci\u00f3n de la metodolog\u00eda propuesta permitir\u00eda comparar el conjunto de la exerg\u00eda almacenada en la corteza terrestre con la origen solar, \u201cexpresando en t\u00e9rminos meridianamente cuantitativos el conflicto que plantea en t\u00e9rminos f\u00edsicos la sostenibilidad global de la civilizaci\u00f3n que nos ha tocado vivir\u201d.<\/p>\n<p>Eduardo Giordano, en \u201cEconom\u00eda pol\u00edtica del petr\u00f3leo y militarismo\u201d, en l\u00ednea con anteriores contribuciones, afirma argumentadamente que la econom\u00eda del petr\u00f3leo es sector no regulado por las leyes de la oferta y la demanda sino por el poder cuasi-monop\u00f3lico de las grandes corporaciones y por la especulaci\u00f3n, y \u201cque esta \u00faltima se alimenta de los conflictos b\u00e9licos promovidos por los pa\u00edses de origen de los mayores corporaciones petroleras, beneficiarias a su vez de los aumentos de precios as\u00ed inducidos\u201d. De este modo, Giordano argumenta que los guerras del petr\u00f3leo pueden tener efectos positivos notables para la econom\u00eda sin necesidad de que llegue a concretarse una ocupaci\u00f3n operativamente rentable de un determinado pa\u00eds. En determinados contextos econ\u00f3micos, sostiene, \u201clos pa\u00edses que controlan los flujos internacionales del mercado del petr\u00f3leo pueden obtener m\u00e1s provecho \u201cdejando fuera de servicio\u201d a algunos grandes productores que estimulando su producci\u00f3n petrol\u00edfera\u201d.<\/p>\n<p>Los coordinadores se\u00f1alan en su presentaci\u00f3n que el horizonte no lejano de una era post-fosilista obliga a reconsiderar el modo de producir, comerciar, residir y consumir de la especie humana. No es obvio que a largo plazo pueda mantenerse, y muchos menos generalizarse, sean cuales sean las fuentes energ\u00e9ticas alternativas, el elevad\u00edsimo consumo energ\u00e9tico exosom\u00e1tico de los pa\u00edses enriquecidos. La situaci\u00f3n obliga a representar medio y finalidades. El fin de la era del petr\u00f3leo plantea nuevamente la necesidad de un cambio radical del modelo de sociedad y la derivada pol\u00edtica anexa: el renacimiento de un izquierda ecologista capaz de recuperar la idea de una planificaci\u00f3n democr\u00e1tica de la econom\u00eda. <i>El final de la era del petr\u00f3leo barato<b>\u00a0 <\/b><\/i>puede ayudar a ello de la mejor forma concebible: con datos, con argumentaciones, con cr\u00edticas, despejando falsedades y senderos irresponsables y se\u00f1alando finalidades alcanzables que intentan responder documentadamente al reto, ya centenario y tan actual por otra parte, del gran cient\u00edfico, activista y fil\u00f3sofo Otto Neurath: \u201csi el mundo aprendi\u00f3 en 1914 a planificar una econom\u00eda de guerra, \u00bfpor qu\u00e9 no aprendemos a panificar la econom\u00eda para la paz y la libertad?\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Utop\u00edas y sugerencias cient\u00edfico-realistas<\/p>\n<p>Joaquim Sempere y Enric Tello (coords). El final de la era del petr\u00f3leo barato. Icaria, Barcelona, 2008, 23 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global, n\u00ba 102, 2008.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[988,1280,1073],"class_list":["post-1102","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia","tag-el-final-de-la-era-del-petroleo-barato","tag-enric-tello","tag-joaquim-sempere"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1102","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1102"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1102\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1102"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1102"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1102"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}