{"id":11066,"date":"2022-01-23T05:00:20","date_gmt":"2022-01-23T04:00:20","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11066"},"modified":"2022-01-22T21:14:37","modified_gmt":"2022-01-22T20:14:37","slug":"el-euro-veinte-anos-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11066","title":{"rendered":"El euro, veinte a\u00f1os despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p>A principios de a\u00f1o, <a href=\"https:\/\/www.republica.com\/2022\/01\/01\/la-ue-conmemora-el-20o-aniversario-del-euro-pilar-de-estabilidad-y-simbolo-de-unidad\/\">casi todos los medios de comunicaci\u00f3n han recordado que hace justamente dos d\u00e9cadas se cre\u00f3 el euro. Al mismo tiempo, los presidentes del Consejo y del Europarlamento y la presidenta de la Comisi\u00f3n han lanzado su discursito<\/a> referente a este acontecimiento encomiando todas sus enormes virtudes y los muchos bienes que nos hab\u00eda tra\u00eddo. Para ser exactos, el euro se cre\u00f3 tres a\u00f1os antes, el 31 de diciembre de 1998, cuando se fijaron los tipos a los que quedaron ligadas de manera irrevocable las monedas de los distintos pa\u00edses y los de cada uno de ellos con la nueva moneda que se creaba. Hab\u00eda surgido en Europa la Uni\u00f3n Monetaria.<\/p>\n<p>El d\u00eda siguiente, 1 de enero de 1999, hizo su aparici\u00f3n el euro, solo que como moneda, digamos virtual, puesto que serv\u00eda \u00fanicamente para las transacciones por escrito y a la que hab\u00eda que conformar todas las contabilidades. No obstante, como moneda f\u00edsica no surgi\u00f3 hasta el 1 de enero de 2002, simultane\u00e1ndose con las monedas nacionales dos meses, hasta el 28 de febrero, fecha en la que estas dejaron de ser de curso legal.<\/p>\n<p>Aun cuando en la mente de los ciudadanos lo que se mantiene con mayor fijeza es la aparici\u00f3n f\u00edsica del euro, unida a una serie de an\u00e9cdotas que afectaron a cada uno en mayor o menor medida, los hechos realmente importantes fueron los de tres a\u00f1os antes, cuando, tal como se ha se\u00f1alado, las monedas quedaron ligadas por cotizaciones irrevocables. Seg\u00fan dijo el entonces gobernador del Banco de Espa\u00f1a, \u00c1ngel Rojo, fijadas para toda la eternidad. Palabras que algunos, que siempre hemos pensado que todo tiene fin, recibimos con cierto escepticismo. Pasados veinte a\u00f1os de voluntarismo pol\u00edtico y de propaganda, habr\u00e1 muchos que piensen que \u00c1ngel Rojo ten\u00eda raz\u00f3n en eso de \u201cpara toda la eternidad\u201d, y que la situaci\u00f3n es irreversible.<\/p>\n<p>Sin embargo, hay quienes seguimos pensando que cuando las realidades surgen contra toda l\u00f3gica y llenas de contradicciones, el tiempo no las cura y, antes o despu\u00e9s, tienen que desaparecer. Solo que, si tardan mucho tiempo en hacerlo, no se extinguen de forma suave, sino abrupta e incluso catastr\u00f3ficamente. La Uni\u00f3n Monetaria se constituye por puro voluntarismo pol\u00edtico, pero en contra de la l\u00f3gica econ\u00f3mica. Los hechos as\u00ed lo indicaban:<\/p>\n<p>En primer lugar, la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica de las cotizaciones de las monedas que en el a\u00f1o 1999 se pretend\u00edan unir y las notables variaciones acaecidas a lo largo del tiempo. Cojamos por ejemplo como a\u00f1o base 1966, es decir, 33 a\u00f1os antes de que se produjese la unificaci\u00f3n, y comparemos con su valor en esta fecha. Con respecto a la peseta, el marco alem\u00e1n se hab\u00eda apreciado el 566%; el chel\u00edn austriaco, 520%; el franco franc\u00e9s, 207%; el franco belga, 342%; el flor\u00edn neerland\u00e9s, 454%, etc. A su vez, la peseta se habr\u00eda revalorizado frente al dracma griego un 395%; frente al escudo portugu\u00e9s, un 251%; frente a la lira italiana, un 12%, etc. Como es l\u00f3gico, estos cambios pueden cruzarse de manera que nos den a conocer c\u00f3mo se ha modificado la cotizaci\u00f3n entre dos monedas cualesquiera, por ejemplo, el marco alem\u00e1n se hab\u00eda apreciado frente al dracma griego un 2.264%, y frente al escudo portugu\u00e9s un 1.451%, y con respecto a la lira italiana, un 636%.<\/p>\n<p>Contemplando estas gigantescas variaciones en el valor de las monedas, costaba creerse que pudiesen mantenerse las cotizaciones fijas durante mucho tiempo despu\u00e9s de la integraci\u00f3n, al menos sin crear desajustes y desequilibrios de manera generalizada, y graves da\u00f1os en la econom\u00eda de algunos pa\u00edses.<\/p>\n<p>En segundo lugar, el desenlace del Sistema Monetario Europeo, establecido como un criterio m\u00e1s de convergencia, pero al mismo tiempo como ensayo general de la Uni\u00f3n Monetaria a constituir y una prueba para que cada pa\u00eds pudiese experimentar lo que significaba mantener fijo el tipo de cambio. El ensayo termin\u00f3 de la forma m\u00e1s desastrosa imaginable. Las turbulencias acaecidas en los mercados financieros al principio de la d\u00e9cada de los noventa evidenciaron de forma muy clara las debilidades del sistema.<\/p>\n<p>Muy pronto Gran Breta\u00f1a e Italia tuvieron que abandonar la disciplina de las bandas y dejar flotar sus monedas. Espa\u00f1a se vio obligada a devaluar cuatro veces, y al final se produjo una fuerte presi\u00f3n frente al franco, que ni siquiera la actuaci\u00f3n conjunta de todos los bancos centrales pudo detener. La Uni\u00f3n Europea no tuvo m\u00e1s remedio que ampliar las bandas de fluctuaci\u00f3n del +-2,5% al +-15% que era en la pr\u00e1ctica dejar las monedas en libre flotaci\u00f3n. El SME hab\u00eda muerto. Lo l\u00f3gico es que este fracaso hubiese hecho dudar a los mandatarios europeos de la viabilidad del proyecto, pero no fue as\u00ed.<\/p>\n<p>En tercer lugar, la UE no constitu\u00eda -y a\u00fan menos la constituye ahora- una zona monetaria \u00f3ptima. Haciendo excepci\u00f3n de la integraci\u00f3n comercial, no cumple ninguna de las condiciones que establece la teor\u00eda al respecto. Si bien el Tratado de Maastricht implanta la libre circulaci\u00f3n de personas; ni siquiera legalmente se ha cumplido esta prescripci\u00f3n, ya que se han puesto m\u00faltiples impedimentos legales a la emigraci\u00f3n entre las naciones. Adem\u00e1s, en lo relativo a la movilidad laboral, lo legal es solo una condici\u00f3n necesaria pero no suficiente. Existen otros muchos obst\u00e1culos como el idioma, la cultura, el nacionalismo, incluso los recelos hist\u00f3ricos, etc. Pero la principal condici\u00f3n y que est\u00e1 totalmente ausente en la Uni\u00f3n Europea es la de la integraci\u00f3n fiscal y presupuestaria, que se precisa para compensar los desequilibrios que una uni\u00f3n monetaria produce.<\/p>\n<p>A pesar de que estos tres hechos mostraban claramente c\u00f3mo el proyecto contradec\u00eda la l\u00f3gica econ\u00f3mica, este sigui\u00f3 adelante \u2013como es sabido-, ya que su realizaci\u00f3n obedec\u00eda a la voluntad pol\u00edtica, y fueron razones de este tipo las que determinaron la decisi\u00f3n, y es este mismo voluntarismo pol\u00edtico el que permite y origina que el euro cuente ya con m\u00e1s de veinte a\u00f1os de existencia.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/european-union.europa.eu\/institutions-law-budget\/euro_es\">Muchas son las voces que presentan estos veinte a\u00f1os como la mejor prueba de que la Uni\u00f3n Monetaria es posible.<\/a> La crisis del 2008, que puso sobre el tablero las notables incoherencias y desequilibrios que se produc\u00edan en la Eurozona, cre\u00f3 m\u00faltiples dudas sobre la viabilidad de la Uni\u00f3n y en alg\u00fan momento pareci\u00f3 que iba a descarrilar. Pero, una vez superado el conflicto, muchos dan como un hecho incuestionable no solo su permanencia futura sino la conveniencia de su existencia. Se olvidan del coste que ha representado para algunos pa\u00edses superar la crisis y de que los contrasentidos e inestabilidades permanecen.<\/p>\n<p>El mundo sindical y parte de la izquierda hab\u00edan reconocido las lacras, carencias y fallos del sistema que ve\u00eda la luz. Su asentimiento a la construcci\u00f3n (el s\u00ed cr\u00edtico) se bas\u00f3 en la creencia m\u00e1s bien bobalicona de que con el tiempo se ir\u00edan corrigiendo y se avanzar\u00eda en un proceso de integraci\u00f3n que en aquel momento se reduc\u00eda exclusivamente a la moneda. Entonces se establec\u00eda la Uni\u00f3n Monetaria y todo lo dem\u00e1s se nos dar\u00eda por a\u00f1adidura poco a poco. Hoy, dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, se puede comprobar hasta qu\u00e9 punto estaban equivocados estos biempensantes.<\/p>\n<p>El \u00fanico paso adelante realmente notable que ha dado la Eurozona es la pol\u00edtica de compra de t\u00edtulos instrumentada por el BCE, que ha sido la que ha salvado por el momento al euro y constituye de verdad la \u00fanica mutualizaci\u00f3n de la deuda. Pero, por ese mismo motivo, puede ser en el futuro y con mayor raz\u00f3n si se consolida la inflaci\u00f3n, objeto del ataque de los halcones. Al margen de esto, no ha habido apenas ning\u00fan avance que pueda considerarse tal.<\/p>\n<p>Dese luego ha estado ausente cualquier progreso serio en lo referente a la unidad fiscal. El presupuesto ha continuado siendo rid\u00edculo. La Uni\u00f3n Europea tampoco cuenta con impuestos propios con capacidad recaudatoria y progresividad suficiente para realizar una pol\u00edtica redistributiva entre las personas y entre los territorios y los Estados. Los fondos estructurales, los de cohesi\u00f3n y ahora los de recuperaci\u00f3n pasan por ser mecanismos de solidaridad, pero son suced\u00e1neos a todas luces insuficientes para compensar los desequilibrios que el mercado y la uni\u00f3n monetaria crean entre los Estados; por supuesto a gran distancia de la redistribuci\u00f3n que se producir\u00eda con una unidad fiscal al estilo de la que se da en cualquier Estado, o incluso con la que se ha aplicado en la reunificaci\u00f3n alemana. Tampoco se ha establecido una m\u00ednima armonizaci\u00f3n fiscal para que el capital no huya de unos Estados a otros, ni se ha creado un seguro de desempleo europeo.<\/p>\n<p>La unidad bancaria ha quedado casi en su totalidad en el mundo de las ideas, puesto que el coste de las crisis contin\u00faa recayendo sobre los respectivos Estados y sus ciudadanos. Ni siquiera se ha establecido un fondo de garant\u00eda de dep\u00f3sitos a nivel europeo. Ni la Eurozona ni la Uni\u00f3n Europea cuentan con una pol\u00edtica exterior y de defensa com\u00fan. En Espa\u00f1a hemos podido constatar el enorme vac\u00edo que existe en la cooperaci\u00f3n judicial entre los Estados, y que existen santuarios donde pueden refugiarse los perseguidos penalmente por otro pa\u00eds. Se ha comprobado fehacientemente la inutilidad de las \u00f3rdenes de detenci\u00f3n y entrega europeas.<\/p>\n<p>Peri\u00f3dicamente se constata la impotencia de la Uni\u00f3n Europea para lograr una pol\u00edtica com\u00fan de migraci\u00f3n, terreno donde cada Estado act\u00faa por su cuenta y en ning\u00fan caso est\u00e1 dispuesto a colaborar con los dem\u00e1s. Por \u00faltimo, pero quiz\u00e1s lo m\u00e1s importante, se mantiene como el primer d\u00eda el d\u00e9ficit democr\u00e1tico. La Uni\u00f3n Europea se ha cocinado al margen de los ciudadanos y las decisiones contin\u00faan estando en \u00f3rganos no plenamente democr\u00e1ticos en los que los lobbies econ\u00f3micos tienen una gran fuerza. Se ha creado una superestructura burocr\u00e1tica muy bien pagada pero incapaz de resolver cualquier problema. Las cuestiones se eternizan y las m\u00faltiples comisiones pueden estar d\u00edas y d\u00edas discutiendo del sexo de los \u00e1ngeles.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a no falta quien nos diga que menos mal que estamos en Europa. Ante cualquier problema o dificultad nos reiteran eso de qu\u00e9 ser\u00eda de Espa\u00f1a si estuviera fuera de la Uni\u00f3n Monetaria. Hay un juego tramposo en este discurso, porque suponen que si no perteneci\u00e9semos a la Eurozona los medios y las condiciones ser\u00edan los mismos que ahora. Lo cual no es cierto, comenzando porque tendr\u00edamos nuestra propia moneda, un banco emisor del que ahora carecemos o al menos no controlamos, una deuda nominada en nuestra propia divisa, y seguramente con un montante muy inferior al actual porque los bancos extranjeros no hubiesen prestado nunca a los nacionales cantidades tan desorbitadas, si hubiese existido riesgo cambiario. Tampoco hubiese habido, por tanto, burbuja inmobiliaria, ni crisis bancaria, al menos de las mismas magnitudes. No es necesario seguir enumerando factores. Recuerdo ahora que al final de los gobiernos de la UCD el Reino de Espa\u00f1a gozaba de la triple A, lo que ahora no posee, aunque se financie gracias al BCE a tipos a\u00fan menores.<\/p>\n<p>Este discurso de la Uni\u00f3n Monetaria benefactora nos trae a la memoria aquellas coplillas citadas por Juan de Iriarte, de antigua tradici\u00f3n:<\/p>\n<p>El se\u00f1or don Juan de Robles<br \/>\nCon caridad sin igual<br \/>\nHizo este santo hospital<br \/>\ny primero hizo a los pobres.<\/p>\n<p>Con la Uni\u00f3n Monetaria se nos aboca primero a una ratonera y se nos priva de los instrumentos necesarios para poder realizar una pol\u00edtica econ\u00f3mica correcta, y m\u00e1s tarde se la presenta como la salvadora de los conflictos que ella misma ha creado.<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.republica.com\/contrapunto\/2022\/01\/13\/el-euro-veinte-anos-despues\/\">https:\/\/www.republica.com\/contrapunto\/2022\/01\/13\/el-euro-veinte-anos-despues\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A principios de a\u00f1o, casi todos los medios de comunicaci\u00f3n han recordado que hace justamente dos d\u00e9cadas se cre\u00f3 el<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":11067,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44],"tags":[],"class_list":["post-11066","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11066","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11066"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11066\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11067"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}