{"id":11098,"date":"2022-01-31T05:00:53","date_gmt":"2022-01-31T04:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11098"},"modified":"2022-01-31T00:56:38","modified_gmt":"2022-01-30T23:56:38","slug":"la-deslumbrante-prosa-de-un-poeta-concernido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11098","title":{"rendered":"La deslumbrante prosa de un poeta concernido"},"content":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de: <em>Antonio Machado a Barcelona (1938-1939). Articles a La Vanguardia<\/em>, Barcelona: Ajuntament de Barcelona, 2021, 143 p\u00e1ginas<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px; text-align: left;\"><em>Para el Colectivo Juan de Mairena, por su decir comprometido, por su hacer desinteresado.<\/em><br \/>\n<em>Para Carlos J\u00edmenez Villarejo, porque nunca se calla\u2026 cuando hay que hablar.<\/em><\/p>\n<p>Como tantos otros ciudadanos espa\u00f1oles [1], Antonio Machado se vio obligado a abandonar su casa de Madrid en noviembre de 1936. Rocafort (Valencia) fue su primer destino (hasta abril de 1938; all\u00ed escribi\u00f3 \u00abEl crimen fue en Granada\u00bb). Desde all\u00ed, conforme iban avanzando las tropas fascistas, lleg\u00f3 a Barcelona (\u00abciudad de veras, ciudad magn\u00edfica, la primera de Espa\u00f1a sin ning\u00fan g\u00e9nero de dudas\u00bb) a principios de abril, acompa\u00f1ado de su madre, su hermano Jos\u00e9, su cu\u00f1ada y sus tres hijas. Pas\u00f3 unas dos semanas en el hotel Majestic (entonces Majestic Inglaterra, una placa lo recuerda), entonces un centro de refugiados (coincidi\u00f3 all\u00ed con Le\u00f3n Felipe y Jos\u00e9 Bergam\u00edn), y vivi\u00f3 m\u00e1s tarde en la torre Castanyer, en el barrio de Sant Gervasi. All\u00ed pas\u00f3 unos nueve meses, hasta la medianoche del 22 de enero de 1939 (un mes antes de su fallecimiento), cuando emprendi\u00f3 el camino del exilio.<\/p>\n<p>A su llegada a Barcelona, recuerda Alonso, al igual que otros muchos intelectuales, fue recibido en el Ministerio de Instrucci\u00f3n P\u00fablica y Sanidad sito en la Diagonal barcelonesa, por el subsecretario de estado Wenceslao Roces, posterior fil\u00f3sofo marxista exiliado traductor de <em>El Capital<\/em>, y por el ministro Segundo Blanco Gonz\u00e1lez.<\/p>\n<p>La insistencia y buen hacer del Colectivo Juan de Mairena consigui\u00f3 que el Consejo Plenario de Ayuntamiento barcelon\u00e9s, en sesi\u00f3n de julio de 2020, aprobara \u2013\u00a1por fin!\u2013 la adhesi\u00f3n de la ciudad a la Red de Ciudades Machadianas, red de la que ya forman parte Sevilla, Madrid, Soria, Baeza, Segovia, Rocafort y Colliure. Falta Par\u00eds, otra ciudad en la que tambi\u00e9n vivi\u00f3 el poeta de los \u00abProverbios y cantares\u00bb.<\/p>\n<p>Con motivo de la incorporaci\u00f3n de Barcelona a la red machadiana, el Ayuntamiento de la ciudad ha publicado un libro que re\u00fane por primera vez de forma monogr\u00e1fica los 29 art\u00edculos que Machado public\u00f3 en <em>La Vanguardia<\/em> [LV] durante su estancia en Barcelona, algunos de ellos no recogidos en sus <em>Prosas completas<\/em>. Excepto el primero, de 1937, y el \u00faltimo, de enero de 1939, el resto est\u00e1n fechados en 1938. Una buena parte de los art\u00edculos recogidos pertenecen a la serie \u00abDesde el mirador de la guerra\u00bb. El primero, \u00abEl poeta y el pueblo\u00bb, es parte del discurso pronunciado en Valenci.a en la sesi\u00f3n de clausura del II Congreso Internacional de Escritores Antifascistas. El segundo, el primero encargado por LV, 27\/3\/1938, lleva por t\u00edtulo \u00abNotas inactuales, a la manera de Juan de Mairena\u00bb. El primero art\u00edculo de la serie \u00abDesde el mirador de la guerra\u00bb lo publica el 3 de mayo de 1938: \u00abMairena p\u00f3stumo\u00bb. Las ilustraciones de la portada (\u00a1magn\u00edfica!) son de Ram\u00f3n Gaya, publicadas en la revista <em>Hora de Espa\u00f1a<\/em>, donde tambi\u00e9n escribi\u00f3 Machado.<\/p>\n<p>A lo largo de estas p\u00e1ginas, con una prosa envidiable, certera y cristalina, sin ambig\u00fcedades, sin ret\u00f3rica enga\u00f1osa, muy consciente de lo que la Espa\u00f1a republicana (y el mundo democr\u00e1tico y antifascista) se estaba jugando, siempre en tensi\u00f3n poli\u00e9tica, se nos muestra el Machado m\u00e1s directamente antifascista, el m\u00e1s enrabiado, el m\u00e1s hondamente pol\u00edtico, el de \u00abpara nosotros, la cultura ni proviene de energ\u00eda que se degrada al propagarse, ni es caudal que se aminore al repartirse; su defensa, obra ser\u00e1 de actividad generosa que lleva impl\u00edcita las dos m\u00e1s hondas paradojas de la \u00e9tica: solo se pierde lo que se guarda, solo se gana lo que se da.\u00bb (10\/7\/1937). Y con sentido del humor. Un ejemplo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00ab<em>El timbre avisar\u00e1 a los viajeros la salida de todos los trenes son cinco minutos de anticipaci\u00f3n<\/em>. As\u00ed rezaba un grueso letrero escrito en la pared del restaurante continuo al and\u00e9n de una estaci\u00f3n importante. Mairena apuraba tranquilamente su caf\u00e9, cuando oy\u00f3 silbar una locomotora.<br \/>\n\u2013Mozo \u2013exclam\u00f3 aterrado\u2013, \u00bfes verdad lo que dice ese letrero?<br \/>\n\u2013Sin duda, se\u00f1or. El timbre avisar\u00e1.. cuando lo pongamos.<br \/>\n\u2013Pero\u2026<br \/>\n\u2013Todav\u00eda no nos hemos decidido a ponerlo.\u00bb<\/p>\n<p>Algunas de las constantes que el lector\/a observar\u00e1 en los art\u00edculos recogidos:<\/p>\n<p><strong>1. Dura e insistente cr\u00edtica a la falsa y c\u00ednica pol\u00edtica de neutralidad, de \u00abno intervenci\u00f3n\u00bb de los gobiernos de Francia e Inglaterra:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abLos gobiernos ingl\u00e9s y franc\u00e9s han preferido ayudar a nuestros enemigos, que son tambi\u00e9n los suyos, con la llamada no intervenci\u00f3n, y parecen desear nuestro pronto exterminio, para entenderse con los triunfadores. Pero los triunfadores no triunfar\u00edan de nosotros \u00fanicamente, sino, sobre todo, de Inglaterra y de su aliada Francia, con un ej\u00e9rcito en la l\u00ednea de los Pirineos, due\u00f1os del golfo de Vizcaya, del estrecho de Gibraltar, de Mallorca, etc.\u00bb (6\/4\/1938).<\/p>\n<p>\u00abLa pol\u00edtica de Chamberlain se caracteriza por su incansable pertinencia para navegar en aguas turbias, por la ocultaci\u00f3n constante de sus motivos y por la gran ceguera para el porvenir de Europa y, en primer t\u00e9rmino, para el porvenir de Inglaterra. Lo menos malo que puede pensarse de Chamberlain es que, convencido de la fatalidad de la guerra, considera el tiempo empleado en la fabricaci\u00f3n de armamentos como una ventaja mayor para Inglaterra que la suma de sus claudicaciones puede serlo para sus adversarios. En este caso s\u00f3lo podr\u00eda acus\u00e1rsele de un c\u00e1lculo que parece implicar un error monstruoso. Por muy abundantes que sean los elementos b\u00e9licos que Inglaterra y Francia puedan acumular en el plazo que sus adversarios les consientan, es evidente que una Espa\u00f1a totalmente sometida a Italia y a Alemania, la ocupaci\u00f3n de Mallorca, el emplazamiento de las fuerzas enemigas en el norte de \u00c1frica y en el contorno de Gibraltar, de una l\u00ednea ofensiva a lo largo del Pirineo y la existencia de todo un ej\u00e9rcito en la Pen\u00ednsula perfectamente aguerrido y con hondas ra\u00edces en nuestro territorio, due\u00f1o de todas las posiciones estrat\u00e9gicas (todo esto supone el nuevo Munich a que parece encaminarse la pol\u00edtica filofascista de Inglaterra y de Francia), son desventajas enormes de compensaci\u00f3n imposible. A esto hay que a\u00f1adir que la pol\u00edtica de claudicaci\u00f3n ante el fascio, aunque solo sea temporal, restar\u00e1 a Inglaterra y a Francia el apoyo de las dos grandes democracias del mundo.\u00bb (6\/1\/1939)<\/p>\n<p><strong>2. Defensa y elogio de la Espa\u00f1a democr\u00e1tico-republicana:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEspa\u00f1a, por fortuna, la Espa\u00f1a leal a nuestra Rep\u00fablica, cuantos combaten la invasi\u00f3n extranjera, sin medio a lo abrumador de la fuerza bruta, habr\u00e1n salvado, con el honor de la Europa occidental, la raz\u00f3n de nuestra continuidad en la Historia\u00bb. (6\/1\/1939).<\/p>\n<p>\u00abEntre tanto, Espa\u00f1a, la Espa\u00f1a aut\u00e9ntica, lucha y trabaja, pensando en la victoria, quiero decir, en ganarla por su propio esfuerzo. Su Gobierno, identificado con el pueblo, no pide auxilio; reclama justicia. Espa\u00f1a sabe que tiene toda la raz\u00f3n de su parte, y que sus pilotos y sus capitanes est\u00e1n en sus puestos. Sabe muy bien que no son espa\u00f1oles sus enemigos (menos que nadie quienes se decidieron a venderla) y que la victoria o no es nada, o es algo que se da, por a\u00f1adidura, a quien la merece\u00bb. (6\/4\/1938).<\/p>\n<p>\u00abEntretanto, el doctor Negr\u00edn y \u00c1lvarez del Vayo han elevado la voz de Espa\u00f1a, sin vanagloria y sin miedo, con ese orgullo modesto, perdonadme la aparente <em>contradictio in adjecto<\/em>, con que habla siempre Espa\u00f1a en los momentos decisivos. Espa\u00f1a no es una invenci\u00f3n de las canciller\u00edas europeas, la resultante de un tratado de paz m\u00e1s o menos inepto. Lleva siglos de vida propia perfectamente definida por su raza, por su lengua, por su geograf\u00eda, por su historia, por su aportaci\u00f3n a la cultura universal. No es f\u00e1cil disponer de su presente ni, mucho menos, de su porvenir. Aun suponiendo \u2013y es mucho suponer\u2013 que pueda caer arrollada por la fuerza bestial de sus enemigos, su deber es caer con dignidad, resistir hasta el fin porque s\u00f3lo as\u00ed ser\u00eda indefectible su resurgimiento futuro. Y, por de pronto, Espa\u00f1a piensa en la victoria, porque est\u00e1 segura de merecerlo.\u00bb (10\/11\/1938)<\/p>\n<p>\u00abEspa\u00f1a, por fortuna, la Espa\u00f1a leal a nuestra gloriosa Rep\u00fablica, cuantos combaten la invasi\u00f3n extranjera, sin miedo a lo abrumador de la fuerza bruta, habr\u00e1n salvado, con el honor de la Europa occidental, la raz\u00f3n de nuestra continuidad en la Historia.\u00bb (6\/1\/1939).<\/p>\n<p><strong>3. Anticapitalismo:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abHabr\u00e1 que reparar en cu\u00e1n grande ha de ser el resentimiento y cu\u00e1n hondo el odio contra la tradici\u00f3n y contra la continuidad hist\u00f3rica de tantos miles de hombres que habr\u00edan visto inmoladas, sesgadas materialmente generaciones enteras en el gran choque de las plutocracias occidentales, cu\u00e1ntos los llevados en alas de una ret\u00f3rica rezagada a una guerra implacable, para defender el predominio del capital que los esclaviza y la forma de convivencia humana que sacrifica al individuo a la estad\u00edstica.\u00bb (LV, 24\/07\/1938)<\/p>\n<p><strong>4. Antiimperialismo y apuesta por el socialismo:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abPara combatir el imperialismo, es decir, las ambiciones desmedidas y forzosamente homicidas de las plutocracias, empecemos por arrojar nuestro Imperio a la espuerta de la basura. Despu\u00e9s, con las armas en la mano, las armas que ese imperio nos oblig\u00f3 a empu\u00f1ar para que le sirvi\u00e9ramos, vamos a servirnos a nosotros mismos y, de paso, a la humanidad entera, proclamando nuestra voluntad de estructurar y de construir un orden social m\u00e1s en armon\u00eda con nuestras fatalidades y con nuestra libertad, con nuestras necesidades y con nuestras aspiraciones. Desde entonces se habr\u00e1 iniciado el ocaso, no precisamente de las revoluciones, sino, por el contrario, de las guerras imperiales y nacionalistas, porque toda guerra estar\u00e1 ya m\u00e1s o menos complicada con la Revoluci\u00f3n.\u00bb (24\/07\/1938).<\/p>\n<p><strong>5. Elogio de la figura de Julio \u00c1lvarez del Vayo:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abCuando \u00c1lvarez del Vayo, nuestro representante en Ginebra, pronuncia ante la Sociedad de Naciones un alegato repleto de dignidad y de l\u00f3gica, todo \u00e9l conducido a probar de un modo perfecto la actuaci\u00f3n hip\u00f3crita y perversa de quienes, habiendo propuesto <em>la no intervenci\u00f3n en Espa\u00f1a<\/em>, ayudan a los agresores intervencionistas y privan al agredido de su derecho m\u00e1s incontestable: el de procurarse los medios para su defensa, los representantes de Inglaterra y de Francia, Lord Halifax y su compadre M. Bonnet, responden con sendos discursos, escritos de antemano, en que ni se intenta una refutaci\u00f3n, con dos piezas de vulgar\u00edsima oratoria diplom\u00e1tica que ni siquiera pretende convencer a nadie\u2026 La voz de Espa\u00f1a ha sonado serena, cort\u00e9s y varonil, en boca de \u00c1lvarez del Vayo.\u00bb (22\/5\/1938).<\/p>\n<p><strong>6. Cr\u00edticas ininterrumpidas a la praxis de la Sociedad de Naciones:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abA la brutalidad de los hechos la Historia nos ten\u00eda habituados. Nos consolaba la esperanza en la realizaci\u00f3n futura, m\u00e1s o menos remota, del Derecho. La Sociedad de Naciones nos aleja esta esperanza. Siglos antes que la Sociedad de Naciones viniese al mundo, se aceptaba como principio incuestionable de Derecho p\u00fablico que la conquista de un pueblo, el hecho bruto de la conquista, no abol\u00eda el derecho a la soberan\u00eda del soberano despojado, si \u00e9ste no lo dec\u00eda y se obstinaba en mantenerlo. Los pueblos se ajustaron a este principio m\u00e1s de una vez; otras, procuraron soslayarlo; c\u00ednicamente nunca fue contradicho. Si la conducta de Ginebra [sede de la Sociedad de Naciones] con el pobre Negus de Abisinia se convierte en precedente jur\u00eddico, el derecho p\u00fablico habr\u00e1 retrocedido varios siglos, por obra y gracia de la Sociedad de Naciones.\u00bb (12\/06\/1938).<\/p>\n<p>\u00ab<em>Nunca para el bien es tarde<\/em>. Quiero decir que todav\u00eda la Sociedad de Naciones pudiera redimirse de sus muchos pecados, siendo por una vez, lo que tantas veces no ha sido; un coadyuvante sincero en la ingente labor para el triunfo de la justicia entre los pueblos. Si, fiel a su corta y lamentable tradici\u00f3n, sigue siendo un instrumento en manos de los poderosos para asegurarse la paz armada, que es acrecentar la guerra futura, por el camino m\u00e1s corto, es decir, mediante el exterminio de los d\u00e9biles, bien pueden los buenos checoslovacos pedir a Dios que la Sociedad de Naciones no se ocupe de ellos.\u00bb (25\/9\/1938)<\/p>\n<p>\u00abLa Sociedad de las Naciones, ese organismo de tr\u00e1gica opereta, o, si lo prefer\u00eds, ese <em>esperpento<\/em>, en el sentido que dio nuestro Valle Incl\u00e1n a la palabra, es una instituci\u00f3n tan al servicio de la guerra, quiero decir tan al servicio del fascio, como los ca\u00f1ones de Hitler y los manejos pacifistas de Chamberlain. Al gesto de Espa\u00f1a, a las palabras del doctor Negr\u00edn, de insuperable valor moral, responde con su aquiescencia a controlar la retirada de nuestros voluntarios, cuid\u00e1ndose <em>muy mucho<\/em> \u2013como dec\u00edamos los acad\u00e9micos\u2013 de no entorpecer en lo m\u00e1s m\u00ednimo la actuaci\u00f3n salvadora del <em>Comit\u00e9 de No Intervenci\u00f3n<\/em>, donde figuran los invasores de Espa\u00f1a.\u00bb (6\/10\/1938)<\/p>\n<p><strong>7. Elogios al presidente Juan Negr\u00edn:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abLas m\u00e1s de las veces al vencedor lo hace el vencido, ha dicho el doctor Negr\u00edn en su magn\u00edfico discurso a la naci\u00f3n espa\u00f1ola, pronunciado en Madrid hace unos d\u00edas. La frase, realmente lapidaria, del doctor Negr\u00edn tiene hoy un valor de circunstancias que iguala a su valor de verdad universal. Al vencedor lo hace, en efecto, el \u00e9ticamente vencido, el que se adelanta a su derrota con el convencimiento de merecerla\u2026 El doctor Negr\u00edn no mienta en su discurso a nuestro Don Quijote; pero bien claro se ve que como buen espa\u00f1ol lo lleva en el alma. \u00bfQui\u00e9n habla de rendirse \u2013viene a decirnos\u2013 cuando estamos luchando contra los traidores de casa y la codicia de fuera? Y estos otros conceptos de estirpe plat\u00f3nica: cuando se lucha por la justicia, \u00bfquien puede estar <em>au-dessus de la m\u00eal\u00e9e<\/em> [por encima del conflicto]? (25\/6\/1938).<\/p>\n<p><strong>8. Contra el cinismo pol\u00edtico y la ret\u00f3rica mala:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abAsusta pensar hasta qu\u00e9 punto los hombres pueden propugnar la paz y trabajar para la guerra futura, defender el orden social establecido y contribuir a su m\u00e1s implacable subversi\u00f3n; aterra pensar cu\u00e1nta es la fe de la pol\u00edtica europea en la ret\u00f3rica mala, en la virtud de las palabras horras de todo contenido, como parapetos defensivos contra las realidades futuras, como banderas para alistar incautos, o como armas arrojadizas con que achocar al adversario\u201d (9\/8\/1938).<\/p>\n<p>\u00abEn una clase de l\u00f3gica como la nuestra \u2013hubiera dicho Juan de Mairena a sus alumnos\u2013 es dif\u00edcil tratar de pol\u00edtica internacional, sin cometer graves yerros. \u00bfComprend\u00e9is vosotros que un pueblo, mejor dir\u00e9 un gobierno [el franc\u00e9s], que abandona las fronteras de su propio territorio o las rutas que a \u00e9l [el ingl\u00e9s] conducen, vaya a la guerra por defender las fronteras de otro pa\u00eds [Checoslovaquia], cualesquiera que sean los compromisos que con el tenga contra\u00eddos? Pues las canciller\u00edas de Europa han estado a punto de convencernos de que eso no es ning\u00fan absurdo. Claro que.. a punto nada m\u00e1s.\u00bb (25\/9\/1938)<\/p>\n<p>\u00abLos profetas a la manera de Juan de Mairena (que nunca tuvo la usuraria pretensi\u00f3n de acertar en sus vaticinios) somos los primeros sorprendidos cuando los hechos vienen a darnos la raz\u00f3n. \u00bfCon que era cierto que Francia no ir\u00eda a la guerra por mor de Checoslovaquia? \u00bfQue mister Chamberlain no pens\u00f3 jam\u00e1s que hab\u00eda de achicharrarse todo \u00e9l por tan poca cosa, cuando no consent\u00eda en <em>quemarse los dedos<\/em> por la cuesti\u00f3n de Espa\u00f1a? \u00bfC\u00f3mo es posible que cosas tan l\u00f3gicas hayan podido coincidir con los hechos?\u00bb (6\/10\/1938).<\/p>\n<p><strong>9. Sobre Pablo Iglesias Posse:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abHace ya algunos a\u00f1os que la voz de Pablo Iglesias ha enmudecido para siempre. Yo la o\u00ed por segunda y \u00faltima vez la tarde en que ped\u00edamos aminist\u00eda para los ilustres encarcelados de Cartagena. Llegados al monumento a Castelar, donde la manifestaci\u00f3n deb\u00eda disolverse, encaramado en el alto pedestal vimos aparecer a Pablo Iglesias, que nos dirig\u00eda la palabra. Las multitudes aplaud\u00edamos. La voz del orador, algo parda y enronquecida, con aliento dif\u00edcil de fuelle viejo, era todav\u00eda \u2013para m\u00ed, al menos\u2013 la voz del compa\u00f1ero Iglesias, porque en ella aun vibraba aquel su acento inconfundible de humanidad aut\u00e9ntica&#8230;En cuanto a la voz de Pablo Iglesias, del compa\u00f1ero Iglesias, o, si quer\u00e9is, del abuelo, yo prefiero escucharla en mi recuerdo o , mejor todav\u00eda, en labios de otros hombres no menos aut\u00e9nticos, no menos verdaderos, que aun nos hablan al coraz\u00f3n y a la inteligencia.\u00bb (16\/8\/1938).<\/p>\n<p><strong>10. Elogio de Barcelona y de la cercan\u00eda de lenguas maternas:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEn esta egregia Barcelona \u2013hubiera dicho Mairena en nuestros d\u00edas\u2013, perla del mar latino, y en los campos que la rodean, y que yo me atrevo a llamar virgilianos, porque en ellos se da un perfecto equilibrio entre la obra de la Naturaleza y la del hombre, gusto de releer a Joan Maragall, a Moss\u00e8n Cinto, a Ausi\u00e0s Marc, grandes poetas de ayer, y otros, grandes tambi\u00e9n, de nuestros d\u00edas. Como a trav\u00e9s de un cristal coloreado y no del todo transparente para m\u00ed, la lengua catalana, donde yo creo sentir la monta\u00f1a, la campi\u00f1a y el mar, me deja ver algo de estas mentes iluminadas, de estos corazones, ardientes de nuestra Iberia. Y recuerdo el gigantesco Lulio, el gran mallorqu\u00edn. \u00a1Si la guerra nos dejara pensar! \u00a1Si la guerra nos dejara sentir! \u00a1Bah! Lamentaciones son estas de pobre diablo. Porque la guerra es un tema de meditaci\u00f3n como otro cualquiera, y un tema cordial esencial\u00edsimo. \u00a1Qu\u00e9 bien nos entendemos en lenguas maternas diferentes cuantos decimos, de este lado del Ebro, bajo un diluvio de iniquidades: \u201c\u00a1Nosotros no hemos vendido nuestra Espa\u00f1a!\u201d. Y el que esto se diga en catal\u00e1n o en castellano en nada amengua ni acrecienta su verdad.\u00bb (6\/10\/1938)<\/p>\n<p><strong>11. Elogio de los poetas concernidos:<\/strong><\/p>\n<p>\u201cCerrado el libro de Serrano Plaja [<em>El hombre y el trabajo<\/em>], para su <em>relectura<\/em>, que es el mayor encanto de los libros bellos, pienso en una pl\u00e9yade de poetas de Espa\u00f1a que, como Lorca y Alberti, son mucho m\u00e1s que aprendices de folklore. La voz de Lorca se ha extinguido para siempre, pero ha sido escuchado y vive en sus libros; la de Alberti alcanza hoy su plenitud, por fortuna nuestra, en sus labios y en sus libros. Y pienso en una voz que ha enmudecido, cuando apenas pudo ser escuchada y, sin embargo, merec\u00eda escucharse. Me refiero a otra voz, como la de Lorca, asesinada [no lo fue finalmente], la de mi amigo Mor\u00f3n [Jos\u00e9 Mar\u00eda Mor\u00f3n G\u00f3mez (<a href=\"https:\/\/www.diariodesevilla.es\/cultura\/cenizas-poeticas-Jose-Maria-Moron_0_1417358652.html\">https:\/\/www.diariodesevilla.es\/cultura\/cenizas-poeticas-Jose-Maria-Moron_0_1417358652.html<\/a>)], el poeta onubense. Mor\u00f3n escribi\u00f3 un libro (y acaso lleg\u00f3 a publicarlo) titulado <em>Minero de Estrellas<\/em>, dedicado a los mineros de R\u00edotinto. Como Alberti, como Emilio Prados, como Serrano Plaja, Mor\u00f3n se acerc\u00f3 al alma del pueblo, no solamente para o\u00edrla cantar; supo tambi\u00e9n, piadosamente, escuchar su fatiga. Y descendi\u00f3 con \u00e9l a las entra\u00f1as de la tierra, a las tinieblas de la mina\u2026 Creo que el libro de Mor\u00f3n debe publicarse y, si se public\u00f3, reimprimirse.\u00bb (21\/10\/1938)<\/p>\n<p><strong>12. Agradecimientos a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEntre esos disimuladores hay algunos un tanto arrepentidos de su conducta, no por el da\u00f1o que hicieron a Espa\u00f1a, sino por miedo a ser se\u00f1alados entre los suyos como desleales a su patria, porque vend\u00edan como pol\u00edtica nacional una pol\u00edtica de clase. Entre ellos a alguno que, no contento con contribuir al asesinato de Espa\u00f1a, vend\u00eda a su naci\u00f3n y, adem\u00e1s, a su clase. De ese, menos que de nadie, hemos de contribuir nosotros a cohonestar la conducta. Toda nuestra gratitud, en cambio, ser\u00e1 poca para nuestros verdaderos amigos de Francia y de Inglaterra, y para quienes, como el representante de la URSS lucharon sin tregua por entorpecer los manejos hip\u00f3critas, y revelar al mundo el cinismo y mala fe de los cuatro Gobiernos aludidos, a saber: Inglaterra, Francia, Alemania e Italia.\u00bb (23\/X\/1938).<\/p>\n<p>\u00abSe nos ha calumniado, dentro y fuera de Espa\u00f1a, diciendo que nosotros tambi\u00e9n servimos una causa extranjera; que trabajamos por cuenta de Rusia. La calumnia es doblemente p\u00e9rfida, pero tan grosera, que no ha podido enga\u00f1ar a nadie que no sea perfectamente imb\u00e9cil. Porque todos saben (est\u00e1n hartos de saber) que Rusia, ese pueblo admirable, que renunci\u00f3 a su imperio para liberar a sus pueblos, no atent\u00f3 nunca a la libertad de los ajenos y que no tuvo jam\u00e1s la m\u00e1s leve ambici\u00f3n territorial en Espa\u00f1a. Esto lo saben todos, aunque muchos disimulen ignorarlo.\u00bb (22\/11\/1938)<\/p>\n<p><strong>13. Orgullo de ser espa\u00f1ol:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEspa\u00f1a ha sido consecuente consigo misma, cuando el doctor Negr\u00edn la ha proclamado como sustentadora de los valores \u00e9ticos universales, cuando el doctor Negr\u00edn y \u00c1lvarez del Vayo han exaltado en Ginebra \u2013la hoy lamentable Ginebra, tantas veces anta\u00f1o patria y asilo de libertad\u2013 el gesto espa\u00f1ol\u00edsimo, y han sabido oponer la suprema hombr\u00eda de bien al despotismo del fascio inverencundo y a la suprema avilantez del fascio encubierto. Espa\u00f1a ha sido consecuente consigo misma cuando, abrumados nosotros por la adversidad y en los momentos de mayor angustia, nos ha hecho sentir el supremo orgullo de ser espa\u00f1oles. De suerte que ya sabemos que no todo fue sorpresa en lo pasado, y sospechamos que no todo ha de serlo en el futuro.\u00bb (23\/10\/1938)<\/p>\n<p>\u00abEl gobierno de nuestra Rep\u00fablica, en el ejercicio de un derecho incuestionable, y en el cumplimiento de su m\u00e1s alto deber, ha formulado, en el documento del doctor Negr\u00edn, de todos conocido, las l\u00edneas generales de los fines de guerra para Espa\u00f1a entera. Nada en ellos se prejuzga; nada en ellos implica coacci\u00f3n y amenaza. Todo en ellos significa atenci\u00f3n y respeto para todas las buenas voluntades de Espa\u00f1a. Meditadlo bien. Y escuchad, al par, el dictado de vuestra conciencia. El os se\u00f1alar\u00e1 el \u00fanico camino para ser espa\u00f1oles.\u00bb (22\/11\/1938)<\/p>\n<p><strong>14. Palabras a los brigadistas:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abA los voluntarios extranjeros: Cuanto hay de tr\u00e1gico en la gesta espa\u00f1ola de nuestros d\u00edas culmina en el hecho de que hayan de abandonarnos nuestros mejores amigos, los hombres abnegados y generosos, como Jorge Hans \u2013cito un nombre egregio en representaci\u00f3n de toda una legi\u00f3n de h\u00e9roes\u2013, que han combatido por un ideal de justicia y por la Espa\u00f1a aut\u00e9ntica, frente a los traidores de nuestra casa y a los mercenarios y serviles, obedientes a la perfidia reaccionaria de dentro y a las iniquidades codiciosas de fuera.<br \/>\nEllos, los voluntarios por excelencia, se marchan porque as\u00ed lo exigen alt\u00edsimas razones de Estado.<br \/>\nCon su ausencia, en efecto, queda algo que nadie puede poner en duda. Espa\u00f1a lucha sola, completamente sola, contra la invasi\u00f3n extranjera: contra los sediciosos, desnaturalizados por su propia conducta, y las tropas que, cobarde y subrepticiamente, han introducido en Espa\u00f1a dos grandes naciones tan poderosas como envilecidas por sus dictadores.<br \/>\nNuestros peores enemigos han entrado todos por las puertas de la traici\u00f3n. Frente a ellos se yergue solitaria la hombr\u00eda espa\u00f1ola, envuelta en los f\u00e9rreos harapos de nuestro Don Quijote, pero ba\u00f1ada en luz, toda vibrante de energ\u00eda moral.<br \/>\nNo es s\u00f3lo la disciplina \u2013que ya ser\u00eda bastante en estos d\u00edas de guerra\u2013; es tambi\u00e9n sobre todo una profunda convicci\u00f3n la que me lleva a aceptar como espa\u00f1ol, y aplaudir sin reservas, el gesto y las palabras del doctor Negr\u00edn. Pero un deber de gratitud no menos imperioso, y un impulso cordial no menos sincero, dictan tambi\u00e9n estas palabras. Amigos muy queridos, compa\u00f1eros, hermanos: la Espa\u00f1a verdadera, que es la Espa\u00f1a fiel al Gobierno de su Rep\u00fablica, nunca podr\u00e1 olvidaros. En su alma lleva escritos vuestros nombres: ella sabe muy bien que el haber merecido vuestro auxilio, vuestra ayuda generosa y desinteresada, es uno de los m\u00e1s altos timbres de gloria que puede ostentar.\u00bb (29\/10\/1938).<\/p>\n<p><strong>15. Elogio a la resistencia de Madrid:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abQuien oy\u00f3 los primeros ca\u00f1onazos disparados sobre Madrid por las bater\u00edas facciosas, emplazadas en la Casa de Campo, conservar\u00e1 para siempre en la memoria una de las emociones m\u00e1s antip\u00e1ticas, m\u00e1s angustiosas y perfectamente demoniacas que pueda el hombre experimentar en su vida. All\u00ed estaba la guerra, embistiendo testaruda y bestial, una guerra sin sombra de espiritualidad, hecha de maldad y rencor, con sus ciegas m\u00e1quinas destructoras vomitando la muerte de un modo fr\u00edo y sistem\u00e1tico sobre una ciudad casi inerme, despojada vilmente de todos sus elementos de combate, sobre una ciudad que deb\u00eda ser sagrada para todos los espa\u00f1oles, porque en ella ten\u00edamos todos \u2013ellos tambi\u00e9n\u2013 alguna ra\u00edz sentimental y amorosa. Los asesinos de Madrid, asesinos de Espa\u00f1a, estaban all\u00ed, crueles, implacables\u2026 Pero no entraban. \u00a1Ah! No pod\u00edan entrar. Hubo de aplazarse indefinidamente el sacr\u00edlego <em>Te Deum<\/em> en la Puerta del Sol que proyectaban aquellos enemigos de Dios, para festejar la consumaci\u00f3n de su crimen. No entraron, no pod\u00edan entrar, porque Madrid no lo consent\u00eda. Un general insigne y unos cuantos capitanes egregios \u2013\u00bfhabr\u00e1 alg\u00fan d\u00eda bronce bastante para ellos?\u2013 cuajaron con pechos madrile\u00f1os un frente de combate, una barrera infranqueable para el odio faccioso. Ha pasado un a\u00f1o, y para asombro del mundo \u2013\u00bfmerece el mundo tan sublime espect\u00e1culo?\u2013 esa barrera sangra, pero no cede. \u00bfTriunfar\u00e1 Madrid? La victoria la ha ganado cien veces, quiero decir que cien veces la ha merecido.\u00bb (8\/11\/1938)<\/p>\n<p><strong>16. Autocr\u00edtica y modestia:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abYo siento mucho no haber meditado bastante sobre pol\u00edtica. Pertenezco a una generaci\u00f3n que se llam\u00f3 a s\u00ed misma <em>apol\u00edtica<\/em>, que cometi\u00f3 el grave error de no ver sino un aspecto negativo de la pol\u00edtica, de ignorar que la pol\u00edtica pod\u00eda ser alg\u00fan d\u00eda una actividad esencial\u00edsima, de vida o muerte, para nuestra patria. No es extra\u00f1o que no sea un hombre de mi quinta, sino de otra posterior, el doctor Negr\u00edn, quien tiene hoy la gloria de interpretar, en plena guerra, la voluntad pol\u00edtica de Espa\u00f1a, en un documento que ya la Historia ha hecho suyo, y que merece el respeto y la admiraci\u00f3n de todos. C\u00e1beme la profunda satisfacci\u00f3n de no haber sido totalmente recusado en mi vejez por los pecados de mi juventud, de que todav\u00eda se quiera escuchar mi voz, cuando tantas otras, justamente autorizadas, tienen la palabra.\u00bb (13\/11\/1938)<\/p>\n<p><strong>17. Ideario pol\u00edtico:<\/strong><\/p>\n<p>\u00ab<em>A todos los espa\u00f1oles<\/em>. M\u00e1s de una vez he dicho, y nunca me cansar\u00e9 de repetirlo, que mi ideario pol\u00edtico se ha limitado siempre a aceptar como leg\u00edtimo solamente el Gobierno que representa la voluntad del pueblo, libremente expresada. He de a\u00f1adir que la palabra pueblo no tiene para mi una marcada significaci\u00f3n de clase; del pueblo espa\u00f1ol forman parte todos los espa\u00f1oles. Por eso estuve siempre al lado de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola, cuyo advenimiento trabaj\u00e9 en la modesta medida de mis fuerzas y dentro de los cauces que yo estimaba legales. Cuando la Rep\u00fablica se implant\u00f3 en Espa\u00f1a, como una inequ\u00edvoca expresi\u00f3n de la voluntad pol\u00edtica de nuestro pueblo, la salud\u00e9 con alborozo y me aprest\u00e9 a servirla, sin aguardar de ella ninguna ventaja material. Si ella hubiera venido como consecuencia de un golpe de mano, como imposici\u00f3n de la astucia o de la violencia, yo hubiera estado siempre enfrente de ella. Yo s\u00e9 muy bien que dentro de una Rep\u00fablica se plantean problemas mucho m\u00e1s hondos que el estrictamente pol\u00edtico \u2013son ellos de \u00edndole econ\u00f3mica, social, religiosa, cultural, en suma\u2013, y que, dentro de esa Rep\u00fablica, caben ideolog\u00edas no solo diversas, sino hasta encontradas. Pero por muy honda y enconada que sea la lucha, La Rep\u00fablica conserva su legitimidad mientras la voluntad del pueblo, libremente expresada, no la condene. Por eso cuando un grupo de militares volvi\u00f3 contra el leg\u00edtimo Gobierno de la Rep\u00fablica las armas que de \u00e9l hab\u00eda recibido para defenderla de agresiones injustas, yo estuve, sin vacilar, al lado de ese Gobierno desarmado. Sin vacilar, digo, y tambi\u00e9n sin la menor jactancia; porque cre\u00eda cumplir un deber estricto. Los profesionales de las armas no eran ya el Ej\u00e9rcito de Espa\u00f1a: el Ej\u00e9rcito de Espa\u00f1a era entonces, para m\u00ed, aquel que el pueblo hubo de improvisar con los mejores de sus hijos; un Ej\u00e9rcito tan d\u00e9bil e insuficientemente armado por fuera, como fuerte y superabundantemente provisto, por dentro, de raz\u00f3n y de energ\u00eda moral. Improvisado, digo, con los mejores de sus hijos, y no vacilo en a\u00f1adir: con un peque\u00f1o grupo de voluntarios propiamente dichos, de hombres abnegados y generosos que ven\u00edan a Espa\u00f1a, sin la m\u00e1s leve ambici\u00f3n material, a verter su sangre en defensa de una causa justa.\u00bb (22\/1\/1938)<\/p>\n<p><strong>18. Contra las plumas mercenarias:<\/strong><\/p>\n<p>\u00abMas no exageremos nuestra extra\u00f1eza. Gran parte de la Prensa, a cuyo cargo est\u00e1 la labor de formar la opini\u00f3n, sirve a intereses de clase sin patria, cuando no a intereses fascistas, literalmente vendida al adversario. En Francia no es un secreto para nadie la cantidad que invierte Alemania en la compra de plumas mercenarias. Pero no es esto todo, ni seria suficiente. En las esferas del gobierno y de la plutocracia anglo-francesa imperante reina el terror a un despertar verdadero de la conciencia de los pueblos. El error monstruoso, o la iniquidad sin ejemplo, que supone la llamada <em>no intervenci\u00f3n en Espa\u00f1a<\/em>, enderezada toda ella a hacer creer que la lucha en nuestra pen\u00ednsula es una mera guerra civil promovida por Rusia, una lucha de opiniones encontradas, cuya repercusi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fronteras, s\u00f3lo podr\u00eda contribuir a precipitar la revoluci\u00f3n social; la ocultaci\u00f3n del hecho verdadero que es, a todas luces, la invasi\u00f3n constante, sistem\u00e1tica y progresiva de nuestro territorio por quienes aspiran a un nuevo reparto del mundo en detrimento de los dos Imperios democr\u00e1ticos del occidente europeo, es algo que no admite el total desenmascaramiento, sin una repulsa de fondo, ajena a todo juego pol\u00e9mico de partido, que llevar\u00eda a los pueblos de Inglaterra y de Francia, despiertos, a pedir cuentas demasiado estrechas, a imponer las m\u00e1s terribles sanciones a los culpables. Cierto que en Inglaterra y en Francia han sonado ya voces acusadoras, que suponen conciencias vigilantes; m\u00e1s todo ello no ha roto la espesa costra del enga\u00f1o. Para muchos, los m\u00e1s, estas voces cantan de falsete, responden a intereses pol\u00edticos y sociales no siempre leg\u00edtimos, simulan peligros inexistentes. Se ignora que, aun en el caso de que las voces apocal\u00edpticas no fueran enteramente sinceras, coinciden con la realidad de los hechos, que en pol\u00edtica se miente muchas veces con la verdad y que no falta qui\u00e9n se\u00f1ale peligros verdaderos sin creer en ellos.\u00bb (6\/1\/1939)<\/p>\n<p>Entrevistado por la <em>Voz de Madrid<\/em> el 8 de octubre de 1938, Machado daba cuenta de las razones de su compromiso redoblado: \u00abJam\u00e1s he trabajado tanto como ahora. De ser un espectador de la pol\u00edtica, he pasado a ser un actor apasionado. Y el motivo que me ha hecho, a mis a\u00f1os, saltar a este plano, ha sido el de la invasi\u00f3n de mi patria. \u00a1Espa\u00f1a, mi Espa\u00f1a, a punto de ser convertida en una colonia italiana o alemana\u2026! La sola posibilidad de hecho semejante hace vibrar todos mis nervios y conduce mi pluma sobre las cuartillas, despertando energ\u00edas insospechadas y rebeld\u00eda que cre\u00eda apagadas para siempre. No. No puede ser y no ser\u00e1. A Espa\u00f1a no se la domina. Mucho menos para complacer a un pu\u00f1ado de traidores&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Con esa rotundidad hablaba nuestro poeta y prosista imprescindible, ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar.<\/p>\n<p>PS: Para futuras reediciones: a) deber\u00edan corregirse las erratas en la separaci\u00f3n de palabras por fin de l\u00ednea; b) algunos art\u00edculos demandan algunas notas al pie de p\u00e1gina; c) deber\u00edan corregirse los errores y erratas de los art\u00edculos en su edici\u00f3n originaria, no tiene ning\u00fan sentido mantenerlos (aunque no se hayan podido encontrar a\u00fan los textos originales de nuestro gran poeta). Por ejemplo, \u00bfqu\u00e9 sentido tiene mantener las referencias a Jaur\u00e8s con el acento cerrado?<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>1) Tomo pie en la presentaci\u00f3n, excelente, de Monique Alonso de la reciente edici\u00f3n de las cartas del poeta sevillano publicadas en <em>La Vanguardia<\/em>: <em>Antonio Machado a Barcelona (1936-1939). Articles a La Vanguardia<\/em>, Barcelona: Ajuntament de Barcelona, 2021, pp. 6-17.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de: Antonio Machado a Barcelona (1938-1939). 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