{"id":11119,"date":"2022-02-04T05:00:09","date_gmt":"2022-02-04T04:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11119"},"modified":"2022-02-04T02:31:27","modified_gmt":"2022-02-04T01:31:27","slug":"entrevista-a-jose-luis-martin-ramos-sobre-historia-del-pce-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11119","title":{"rendered":"Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre <i>Historia del PCE<\/i> (XXI)"},"content":{"rendered":"<p>\u00ab<b>El desarrollo de la v\u00eda nacional \u201ceurocomunista\u201d se qued\u00f3 en el enunciado de la misma, en su proposici\u00f3n y nada m\u00e1s.\u00bb<\/b><\/p>\n<p><em>Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos es catedr\u00e1tico em\u00e9rito de Historia Contempor\u00e1nea de la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona. Sus investigaciones se han centrado en la historia del socialismo y el comunismo. Sus \u00faltimas obras son <\/em>El Frente Popular: victoria y derrota de la democracia en Espa\u00f1a (2016) y Guerra y revoluci\u00f3n en Catalu\u00f1a, 1936-1939 (2018)<em>, el libro que nos ocupa, y acaba de publicar en la editorial El Viejo Topo un ensayo sobre la III Internacional y la cuesti\u00f3n nacional.<\/em><\/p>\n<p><em>Centramos nuestra conversaci\u00f3n en su libro Historia del PCE, Madrid: Los Libros de la Catarata, 2021, 254 p\u00e1ginas.<\/em><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/historia-del-PCE.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-9321\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/historia-del-PCE-191x300.jpg\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/historia-del-PCE-191x300.jpg 191w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/historia-del-PCE-651x1024.jpg 651w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/historia-del-PCE.jpg 763w\" sizes=\"auto, (max-width: 191px) 100vw, 191px\" \/><\/a>Estamos en el 3er cap\u00edtulo de la tercera parte del libro. Nos hab\u00edamos quedado en este punto. Haces referencia en el libro, ya lo has comentado de pasada, a las reflexiones de Palmiro Togliatti de 1964, el conocido como Memor\u00e1ndum de Yalta. Desde tu punto de vista, \u00bfel gran dirigente italiano fue un eurocomunista <em>avant la lettre<\/em>?<\/strong><\/p>\n<p>Ya he dado mi opini\u00f3n sobre la vaciedad final del \u00abeurocomunismo\u00bb, por lo que es obvio que considerar\u00eda una afrenta a Togliatti darle tal calificativo. Lo que s\u00ed fue Togliatti fue un precursor de la mejor pol\u00edtica del comunismo italiano, con su consideraci\u00f3n de la revoluci\u00f3n popular, como etapa transitoria entre los diversos reg\u00edmenes capitalistas y el socialismo, la valoraci\u00f3n de la democracia, su propuesta del partido nuevo en 1945, el rechazo al mantenimiento de un centro dirigente en el seno del movimiento comunista internacional.<\/p>\n<p><strong>Haces tambi\u00e9n referencia a un texto de Sacrist\u00e1n de 1977: \u00abA prop\u00f3sito del eurocomunismo\u00bb. \u00bfCu\u00e1les eran las tesis principales de este art\u00edculo, previamente una conferencia impartida en la escuela de verano Rosa Sensat de 1977? \u00bfAcertaba cuando apuntaba que el eurocomunismo era, b\u00e1sicamente, una socialdemocratizaci\u00f3n del movimiento comunista? Se le tild\u00f3 en su momento de panfleto izquierdista y se le acus\u00f3 de desanimar a la militancia. \u00bfEran justas esas cr\u00edticas?<\/strong><\/p>\n<p>No comparto las tesis formuladas en ese texto y creo que Sacrist\u00e1n se qued\u00f3 tambi\u00e9n en la superficie cuando hizo esa calificaci\u00f3n de \u00absocialdemocratizaci\u00f3n\u00bb. Pero las cr\u00edticas excesivas que se le hicieron no fueron justas. Ni era un \u00abizquierdista\u00bb ni desanimaba a la militancia. M\u00e1s bien la desanim\u00f3 quienes se negaron a que se reconsiderara cr\u00edticamente la situaci\u00f3n, a que se diera respuesta a los nuevos problemas sin orejeras, y sobre todo los a que, acabada la dictadura, se resistieron a que explotara tambi\u00e9n la democracia en el seno del partido.<\/p>\n<p><strong>Desde tu punto de vista y sin entrar en debate ideol\u00f3gicos, as\u00ed lo se\u00f1alas en el libro, el eurocomunismo era una \u00abpropuesta evolucionista sin soluciones de continuidad\u00bb. En \u00faltima instancia, a\u00f1ades, \u00abuna especulaci\u00f3n confusa \u2013a pesar de sus aciertos\u2013 que reduc\u00eda el proyecto <em>a mera proposici\u00f3n<\/em>\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 a mera proposici\u00f3n? \u00bfUna especulaci\u00f3n confusa? \u00bfD\u00f3nde radicaba su confusi\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>En Espa\u00f1a fue una especulaci\u00f3n confusa, porque sirvi\u00f3 m\u00e1s que otra cosa de propaganda; hacia el exterior para ver reconocida plena legitimidad en la nueva situaci\u00f3n pol\u00edtica de la Transici\u00f3n, hacia en el interior de propaganda arrojadiza en la crisis interna del partido. Se discut\u00edan titulares, consignas, pero la gran confusi\u00f3n radicaba en que la discusi\u00f3n de palabras obviaba el an\u00e1lisis y la discusi\u00f3n a fondo sobre la realidad. El desarrollo de la v\u00eda nacional \u00abeurocomunista\u00bb se qued\u00f3 en el enunciado de la misma, en su proposici\u00f3n y nada m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Hablas a continuaci\u00f3n del asesinato de Aldo Moro. S\u00e9 que me salgo un poco de nuestro tema. Pero, en tu opini\u00f3n, \u00bfqui\u00e9n asesin\u00f3 realmente el dirigente de la democracia cristiana italiana? \u00bfLas Brigadas Rojas o infiltrados al servicio de causas y organizaciones de orden?<\/strong><\/p>\n<p>No hay ninguna raz\u00f3n para pensar que no fueron las Brigadas; yo no tengo ninguna duda. Fue una decisi\u00f3n propia, como lo reconoci\u00f3 a\u00f1os m\u00e1s tarde Mario Moretti ante Rossana Rossanda. Otra cosa es que determinados servicios, organizaciones secretas, o simplemente facciones de partido, hicieran por su parte todo lo posible por evitar el asesinato.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY repercutieron en Espa\u00f1a, y en el PCE, el asesinato de Moro y sus consecuencias en la pol\u00edtica italiana?<\/strong><\/p>\n<p>No recuerdo que tuviesen ninguna repercusi\u00f3n pol\u00edtica espec\u00edfica. M\u00e1s all\u00e1 de confirmar la barbarie de la estrategia de \u00ablucha armada\u00bb de una parte de la extrema izquierda que hab\u00eda devenido terrorismo individual. Ya ten\u00edamos en Espa\u00f1a lo nuestro, con el PCR-GRAPO y ETA, para interpretar pol\u00edticamente episodios de ese tipo, fueran cu\u00e1les fuesen las v\u00edctimas.<\/p>\n<p><strong>Comentas la formaci\u00f3n de la Plataforma de Convergencia Democr\u00e1tica en junio de 1975. \u00bfUna jugada del PSOE para tomar un protagonismo que no hubiera tenido en la Junta? \u00bfPor qu\u00e9 participaron en ella algunos partidos de izquierda comunista como MC y la ORT? \u00bfPor anticarrillismo? \u00bfPensaron tambi\u00e9n que tendr\u00edan m\u00e1s protagonismo?<\/strong><\/p>\n<p>El PCE invit\u00f3 a los socialistas a participar en la constituci\u00f3n de la Junta Democr\u00e1tica. Acept\u00f3 el grupo disidente de Tierno Galv\u00e1n. Pero no el PSOE, inmerso en ese momento en el tramo final de su renovaci\u00f3n, con el ascenso de Felipe Gonz\u00e1lez a la primera secretaria de una ejecutiva compuesta exclusivamente por militantes del interior, lo que se consum\u00f3 meses m\u00e1s tarde en el congreso de Suresnes en octubre de 1974.<\/p>\n<p>Cuando la nueva ejecutiva tom\u00f3 las riendas se plante\u00f3 un doble objetivo: imponerse como la fuerza hegem\u00f3nica en el campo del entonces muy fragmentado socialismo espa\u00f1ol e irrumpir con voz propia en la din\u00e1mica de la oposici\u00f3n democr\u00e1tica en el tramo final de la dictadura. Por esa raz\u00f3n, aunque abandon\u00f3 la posici\u00f3n formal anticomunista que hab\u00eda mantenido el PSOE bajo la direcci\u00f3n de Rodolfo Llopis, no quiso participar en un organismo que estaba liderado por el PCE, con el que no estaba en condiciones de competir desde dentro de la Junta. Ese inter\u00e9s de marcar perfil propio coincidi\u00f3 con el de la Democracia Cristiana de Ruiz Gim\u00e9nez y ambas formaciones impulsaron su propio organismo de relaci\u00f3n, Convergencia Democr\u00e1tica, en la que se adhiri\u00f3 tambi\u00e9n la facci\u00f3n carlista de Carlos Hugo de Borb\u00f3n Parma.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 se integraron tambi\u00e9n MC y la ORT? No conozco el detalle de c\u00f3mo tomaron esa decisi\u00f3n, escasamente coherente con el verbalismo revolucionario del que hac\u00edan gala. A pesar de ello, aventuro dos razones: el anticomunismo latente en el mundo cat\u00f3lico radicalizado, muy presente en ambas organizaciones, y sobre todo en la ORT, surgida en el \u00e1mbito de las organizaciones obreras de los jesuitas (me permito se\u00f1alar mis recuerdos de ese anticomunismo como alumno de los jesuitas que con la persistencia de la hostilidad al PCE compensaban su giro a la izquierda), y el enfrentamiento con el PTE, integrado en la Junta Democr\u00e1tica, por el control del espacio de extrema izquierda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLas luchas del movimiento obrero hicieron fracasar el primer gobierno de Arias Navarro? \u00bfQu\u00e9 papel jug\u00f3 en esas luchas la masacre de Vitoria de marzo de 1976?<\/strong><\/p>\n<p>La masacre de Victoria puso en evidencia que la pol\u00edtica de Arias Navarro-Fraga era echar gasolina al incendio creciente de la movilizaci\u00f3n social. Por m\u00e1s que Fraga intentara dividirla, contemporizando con UGT cuyo congreso pudo celebrarse de manera p\u00fablica en Madrid, al mes siguiente de los sucesos de Vitoria. No obstante, todav\u00eda tuvieron que pasar algunos meses para que Arias Navarro se viera obligado a dimitir en julio de 1976.<\/p>\n<p><strong>Hablas de la disyunci\u00f3n entre el reformismo continuista y la ruptura democr\u00e1tica. \u00bfHubo en alg\u00fan momento condiciones para la ruptura? De existir, \u00bfqu\u00e9 se hubiera significado de avance respecto al reformismo continuista?<\/strong><\/p>\n<p>La propuesta de la ruptura era, en sus inicios, leg\u00edtima y posible. Pero su avance depend\u00eda de que creciera el consenso a su favor, hasta ser el mayoritario, y no chocara frontalmente con los lineamientos geopol\u00edticos de Europa occidental en esos momentos. En ausencia de ese nivel de consenso, solo pod\u00eda ser posible si se produc\u00eda, como en abril de 1931, un hundimiento de r\u00e9gimen que pudiese arrastrar a la quiebra del estado.<\/p>\n<p>Es indiscutible que, si se hubiese producido esa ruptura, la salida a la dictadura habr\u00eda sido de naturaleza institucional diferente, aunque ser\u00eda muy aventurado conjeturar cu\u00e1l habr\u00eda sido su contenido, porque la consumaci\u00f3n de ese consenso habr\u00eda supuesto la participaci\u00f3n de sectores sociales y agentes pol\u00edticos muy diversos, y no es f\u00e1cil pensar si se constru\u00eda en el corto plazo una l\u00ednea de compromisos diferente a la de la reforma de la Transici\u00f3n. Pero compromisos al fin y al cabo.<\/p>\n<p>Lamentablemente no toda la oposici\u00f3n rem\u00f3 en esa direcci\u00f3n. El predominio del PCE fue fren\u00e1ndose (ejemplo de ello es lo que hemos hablado sobre la Junta y la Plataforma) y el consenso por la ruptura dej\u00f3 de crecer en beneficio de otras opciones. Esas otras opciones tuvieron a su favor EEUU y la OTAN, remaron en sinton\u00eda con los elementos geopol\u00edticos que se\u00f1alaba. Podemos a\u00f1adir que la forma de intervenci\u00f3n norteamericana fue suficientemente prudente como para resultar eficiente. El r\u00e9gimen no se hundi\u00f3, a pesar de la muerte de Franco y las torpezas de Arias Navarro, subsanadas a tiempo en beneficio de su no hundimiento.<\/p>\n<p><strong>Apuntas tambi\u00e9n que Kissinger, en junio de 1976, aconsej\u00f3 a Juan Carlos I que se esperara algunos a\u00f1os antes de legalizar al PCE. \u00bfNo fue atendida por el monarca (entonces no constitucional) la \u00abrecomendaci\u00f3n\u00bb del secretario imperial?<\/strong><\/p>\n<p>Esa es una muestra de la prudencia de la intervenci\u00f3n a que me refer\u00eda. Fraga hizo llegar al PCE la misma idea: que esperara a ser legalizado despu\u00e9s de las elecciones a Cortes. Juan Carlos y Arias Navarro compartieron la recomendaci\u00f3n. Quien no la pudo mantener fue Su\u00e1rez, que comprob\u00f3 que si bien el PCE no estaba en condiciones de imponer la ruptura, podr\u00eda, en cambio, plantear serias dificultades al avance de la reforma sin \u00e9l.<\/p>\n<p>As\u00ed que finalmente se adelant\u00f3, se concret\u00f3 (\u00a1qui\u00e9n sabe lo que pod\u00eda pasar tras unas elecciones falseadas por esa ausencia forzada!) en la primavera de 1977, estableciendo el curso definitivo de un amplio compromiso con el plan de reforma. De hecho una reforma finalmente pactada con toda la oposici\u00f3n, salvo peque\u00f1as excepciones.<\/p>\n<p>Para ese momento, Kissinger ya no estaba y el nuevo Secretario de Estado norteamericano, Cyrus Vance, no ten\u00eda por qu\u00e9 sentirse ligado al pensamiento de su antecesor.<\/p>\n<p><strong>El PCE, inicialmente, fue muy cr\u00edtico con la figura de Juan Carlos. A\u00f1os despu\u00e9s pas\u00f3 casi a la adulaci\u00f3n. \u00bfNo se excedi\u00f3 en su cambio de perspectiva?<\/strong><\/p>\n<p>Mi recuerdo personal es que antes de la muerte de Franco, ya en 1975, la direcci\u00f3n del PCE estaba ya moderando el tono de las cr\u00edticas a Juan Carlos. Cuando sustituy\u00f3 interinamente a Franco, la direcci\u00f3n del PSUC censur\u00f3 un dibujo de Llu\u00eds Juste de Nin (1945-2020) en el bolet\u00edn <em>Luchas Obreras<\/em> de Comisiones Obreras de Catalu\u00f1a en el que Juan Carlos aparec\u00eda como un t\u00edtere de la dictadura.<\/p>\n<p>A partir del gobierno Su\u00e1rez, y sobre todo de su \u00e9xito en el refer\u00e9ndum de 1976, el PCE fue pasando a la aceptaci\u00f3n de Juan Carlos, \u00fanico titular posible de la monarqu\u00eda como as\u00ed finalmente acept\u00f3 p\u00fablicamente Juan de Borb\u00f3n.<\/p>\n<p>El siguiente paso que se\u00f1alas, \u00abcasi a la adulaci\u00f3n\u00bb correspondi\u00f3, en mi opini\u00f3n, no al PCE en s\u00ed mismo, sino a algunos de sus dirigentes, entre ellos Carrillo, ya en su peor momento pol\u00edtico. Y respondi\u00f3 a los sucesos de febrero de 1981, con el equ\u00edvoco interesado sobre el comportamiento de Juan Carlos. Fue un paso de breve recorrido, Carrillo dimiti\u00f3 a finales de 1982 y Gerardo Iglesias inici\u00f3 la rectificaci\u00f3n de la pol\u00edtica del PCE, que luego desarroll\u00f3 Anguita.<\/p>\n<p><strong>\u00bfJug\u00f3 alg\u00fan papel importante la Coordinaci\u00f3n Democr\u00e1tica, la fusi\u00f3n de la Junta y la Plataforma, o fue m\u00e1s bien el sue\u00f1o de una noche de verano?<\/strong><\/p>\n<p>Se constituy\u00f3 en marzo de 1976, despu\u00e9s de la masacre de Vitoria, en plena gesti\u00f3n incendiaria de Arias-Fraga. En ese momento fue un paso positivo, cuyo desarrollo responder\u00eda a la bunkerizaci\u00f3n. Las presentaciones p\u00fablicas de la \u00abPlatajunta\u00bb fueron movilizadoras y estimulantes.<\/p>\n<p>Como la bunkerizaci\u00f3n de Arias no sobrevivi\u00f3 al comienzo del verano y su sustituto, Su\u00e1rez, cambi\u00f3 el rumbo, la \u00abPlatajunta\u00bb tuvo que responder a una situaci\u00f3n nueva. No pudo hacerlo. La reci\u00e9n conseguida unidad t\u00e1ctica de la oposici\u00f3n democr\u00e1tica se diluy\u00f3 al pasar a ir a remolque de las iniciativas del nuevo Presidente del Gobierno. En octubre fue sustituida por una nueva Plataforma de Organismos Democr\u00e1ticos, cuyo programa aprobado a finales de noviembre no mencion\u00f3 ya la demanda de gobierno provisional y se centr\u00f3 en exigir el reconocimiento de todas las organizaciones de la oposici\u00f3n y la negociaci\u00f3n de las normas para la realizaci\u00f3n del refer\u00e9ndum y las elecciones a Cortes subsiguientes.<\/p>\n<p><strong>Haces referencia en el libro y ya has hablado de ello, pero insisto. \u00bfPor qu\u00e9 se habla tan poco de la huelga general del 12 de noviembre de 1976? \u00bfFue un fracaso?<\/strong><\/p>\n<p>Los resultados no estuvieron a la altura del desaf\u00edo. La huelga, un pulso al plan de Su\u00e1rez bajo la bandera de disimulo de un paro de 24 horas \u00abpor un salario justo\u00bb, cuyo objetivo pol\u00edtico era p\u00fablicamente conocido, fue convocada por CCOO, UGT y USO. Fue seguida por unos dos millones de trabajadores seg\u00fan los convocante, sobre todo en Catalu\u00f1a, Madrid y Asturias, una cifra que cuadraba con las estad\u00edsticas generales de trabajadores en paro (2,5 millones aquel a\u00f1o). Cifra importante si se hubiese tratado de un conflicto econ\u00f3mico, pero irrelevante como acci\u00f3n de fuerza pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>De nuevo insisto, para que no haya dudas. \u00bfCu\u00e1ndo abandon\u00f3 el PCE su pol\u00edtica de ruptura democr\u00e1tica? \u00bfNo quedaba otra?<\/strong><\/p>\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s de esa huelga. En la reuni\u00f3n del Ejecutivo del 23 de noviembre, en la que se acord\u00f3 entrar en negociaciones con Su\u00e1rez, como ya ven\u00eda haciendo el PSOE. De acuerdo a los usos pol\u00edticos universales se quiso dar al giro un sentido de continuidad, pasando a usar el t\u00e9rmino de \u00abruptura pactada\u00bb. No hab\u00eda otra realidad. Insistir en una pol\u00edtica ofensiva de ruptura era ir a un fracaso a\u00fan mayor que el del 12 de noviembre, a una derrota segura. La realidad es que la \u00fanica ventana que qued\u00f3 abierta fue la de la reforma pactada.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os se ha puesto de moda pol\u00edtica hablar del fracaso de la ruptura.<\/p>\n<p><strong>No es tu posici\u00f3n&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>Pienso que eso es una negaci\u00f3n de la realidad, que una vez m\u00e1s se utiliza inadecuadamente el t\u00e9rmino \u2018fracaso\u2019 para cualificar un determinado desarrollo hist\u00f3rico que no ha seguido el curso que esperabas. El desarrollo hist\u00f3rico no es predecible, las esperanzas pueden no cumplirse de manera exacta porque la realidad sigue otro curso y m\u00e1s si en el punto de partida est\u00e1n presentes diversas opciones, no exactamente porque se fracase o porque se traicione una intenci\u00f3n.<\/p>\n<p>No puede decirse que el PCE traicionara su pol\u00edtica, tampoco que no pusiera de su parte todo lo que ten\u00eda para llevarla adelante. La huelga del 12 de noviembre es una muestra de que hizo todo lo que estaba en su mano.<\/p>\n<p>No hubo fracaso, en cualquier caso hubo derrota de la propuesta \u2013porque de propuesta no pas\u00f3\u2013 en t\u00e9rminos tales que no hab\u00eda condiciones y tiempo para seguir la batalla. La retirada era la mejor opci\u00f3n, o la menos mala. Quedaba por resolver, eso s\u00ed, la forma de la retirada, y desde la fijaci\u00f3n de nuevas posiciones plantearse qu\u00e9 era lo que hab\u00eda que hacer para pasar nuevamente a pol\u00edticas de avance.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHubo oposici\u00f3n en el seno del Partido a ese giro t\u00e1ctico o estrat\u00e9gico (no s\u00e9 muy bien c\u00f3mo adjetivarlo)? \u00bfSigui\u00f3 la militancia la decisi\u00f3n del Comit\u00e9 Ejecutivo del Partido?<\/strong><\/p>\n<p>Es un giro t\u00e1ctico, la estrategia sigui\u00f3 siendo la misma, la de la v\u00eda nacional y democr\u00e1tica, y la consideraci\u00f3n de una etapa transitoria que reflejase el cumplimiento de los compromisos sociales acordados para que fuese posible el triunfo de esa v\u00eda.<\/p>\n<p>Hubo oposici\u00f3n minoritaria en el ejecutivo (Tamames y S\u00e1nchez Montero, entre otros). La militancia sigui\u00f3 esa decisi\u00f3n de manera muy mayoritaria y no recuerdo, ni he le\u00eddo, que se produjesen problemas importantes hasta que se adoptaron las formas que se adoptaron en el proceso de la legalizaci\u00f3n del partido y se dio la sensaci\u00f3n de una retirada indefinida con abandono de las banderas propias.<\/p>\n<p><strong>Tomemos otro descanso.<\/strong><\/p>\n<p>De acuerdo.<\/p>\n<p><em><strong>Entradas anteriores:<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9319\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (I): \u201cEl Frente Popular y la lucha antifranquista son los periodos de mayor influencia social\u201d.<\/a><\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9431\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (II)<\/a>.<\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9498\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (III)<\/a>.<\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9655\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (IV)<\/a>.<\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=9872\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (V)<\/a>.<\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10059\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (VI)<\/a>.<\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10110\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (VII)<\/a>.<\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10167\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (VIII)<\/a>.<\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10212\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (IX)<\/a>.<\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10261\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (X)<\/a>.<\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10466\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (XI)<\/a>.<\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10516\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (XII)<\/a>.<\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10566\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (XIII)<\/a><\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10686\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (XIV).<\/a><\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10736\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (XV)<\/a>.<\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10766\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (XVI).<\/a><\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10892\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (XVII).<\/a><\/p>\n<p>&#8211;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10957\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (XVIII).<\/a><\/p>\n<p>&#8212;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=10982\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (XIX).<\/a><\/p>\n<p>&#8212;<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11088\">Entrevista a Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos sobre Historia del PCE (XX).<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl desarrollo de la v\u00eda nacional \u201ceurocomunista\u201d se qued\u00f3 en el enunciado de la misma, en su proposici\u00f3n y 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