{"id":11134,"date":"2022-02-07T05:00:22","date_gmt":"2022-02-07T04:00:22","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11134"},"modified":"2022-02-07T02:29:03","modified_gmt":"2022-02-07T01:29:03","slug":"la-maldicion-de-la-autocracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11134","title":{"rendered":"La maldici\u00f3n de la autocracia"},"content":{"rendered":"<p><strong><span class=\"titulo\">Una advertencia contra la percepci\u00f3n de Rusia como superpotencia<\/span><\/strong><\/p>\n<div class=\"col-md-9\">\n<div class=\"contenido\">\n<p>Me parece que algunos observadores de izquierda del sur global son excesivamente optimistas, y est\u00e1n demasiado deslumbrados por la combinaci\u00f3n que resulta de la alianza ruso-china, por un lado, y del declive de Occidente en el mundo por el otro. Ambos procesos son verdaderos, pero el primero, la alianza ruso-china, es <strong>incierto <\/strong>a medio plazo.<\/p>\n<p>No sabemos cu\u00e1nto va a durar, teniendo en cuenta el desequilibrio de potencia entre ambos pa\u00edses y la nula vocaci\u00f3n de Rusia por ser \u00abhermana menor\u00bb de nadie. Respecto al segundo, es tendencia <strong>hist\u00f3rica<\/strong>, es decir, tiene lugar desde hace d\u00e9cadas y es lento en sus efectos. As\u00ed que la promesa de un mundo multipolar, con varios centros de poder, que suceda al hegemonismo occidental a punto de quebrar, es al mismo tiempo verdadera, problem\u00e1tica y relativa.<\/p>\n<p>Todo esto es un gran asunto del que no sabemos qu\u00e9 resultar\u00e1, pero aqu\u00ed vamos a centrarnos solo sobre un aspecto del mencionado optimismo: la exagerada sobrevaloraci\u00f3n de la potencia rusa.<\/p>\n<p>Por m\u00e1s que algunos despechados intelectuales \u00abeuroasianistas\u00bb de su r\u00e9gimen lo insin\u00faen, Rusia no es Asia. Con su milenaria tradici\u00f3n cristiana, su alfabeto de tipo griego, su etnia y lengua mayoritariamente eslavas, sus coordenadas de civilizaci\u00f3n son inequ\u00edvocas. Parafraseando a Pavel Miliukov, el principal historiador de su cultura pol\u00edtica de principios del siglo XX, podemos afirmar que Rusia no es Asia, sino <strong>Europa complicada por Asia<\/strong>. Rusia es periferia occidental como Espa\u00f1a lo era hasta que su reciente <strong>asfaltado intelectual<\/strong> europe\u00edsta evaporiz\u00f3 a Don Quijote de la escena. Eso quiere decir que, desde esa posici\u00f3n, Rusia forma parte y est\u00e1 inserta en la tendencia hist\u00f3rica del declive occidental.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os 90, tras el fin de la URSS, por algunos momentos nos pareci\u00f3 que el pa\u00eds se iba literalmente al garete de la mano de su degenerada casta pol\u00edtica administrativa, concentrada en el saqueo y la privatizaci\u00f3n del patrimonio que con la URSS solo administraba sin poseer ni heredar. El restablecimiento llevado a cabo por Putin corrigi\u00f3 esa perspectiva de hundimiento, pero hay que ser conscientes de que, en el mejor de los casos, ese restablecimiento no pasa de ser una mera administraci\u00f3n del inexorable declive general, tal como pronosticaba Lev Gumiliov. Para entendernos, ese restablecimiento no tiene nada que ver con los combustibles que impulsan el ascenso de China.<\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, el fortalecido papel de la Rusia de Putin, en su entorno y en el mundo, es m\u00e1s enga\u00f1oso que real. Bajo su aparente contundencia se oculta una inquietante fragilidad.<\/p>\n<p><strong>Los tres c\u00edrculos del \u00absocialismo\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Desde el punto de vista de su cohesi\u00f3n territorial, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica se cre\u00f3 como una federaci\u00f3n de rep\u00fablicas. A diferencia del Imperio Ruso, en el acr\u00f3nimo \u00abURSS\u00bb ni siquiera figuraba \u00abRusia\u00bb, pero el car\u00e1cter dogm\u00e1tico y casi religioso de su ideolog\u00eda exig\u00eda una absoluta unidad y obediencia. Esa exigencia acab\u00f3 por anular por completo no solo lo federal sino cualquier atisbo de autonom\u00eda, aunque esto \u00faltimo se recuper\u00f3 en la \u00e9poca de Leonid Br\u00e9zhnev, por lo menos a nivel de la holgura con que las \u00e9lites de las diferentes rep\u00fablicas hac\u00edan y deshac\u00edan en sus territorios.El nuevo imperio ruso que fue la URSS \u2014imperio \u00abraro\u00bb, en el sentido de que no hab\u00eda succi\u00f3n de recursos de la periferia desde el centro ruso\u2014 ejerci\u00f3 un dominio basado en la ideolog\u00eda. Desde que Stalin afirm\u00f3 el \u00absocialismo en un solo pa\u00eds\u00bb frente al precedente internacionalismo, el \u00absocialismo\u00bb fue el cemento nacional ruso de dominio y cohesi\u00f3n territorial que se acab\u00f3 instalando una vez anulados los impulsos liberadores y de radical ruptura de la Revoluci\u00f3n de 1917. Como dec\u00eda el historiador y maestro Dmitri Furman (1943-2011), \u00abStalin fue la s\u00edntesis entre un cl\u00e1sico del particular marxismo ruso, un nuevo Lenin, y un reformulador del nacionalismo ruso, un nuevo Iv\u00e1n el terrible\u00bb. La analog\u00eda con Napole\u00f3n, a la vez verdugo y reformulador imperial de la Revoluci\u00f3n Francesa, tiene cierto sentido. En todo caso, gracias a ese \u00absocialismo\u00bb, un nacionalismo ruso camuflado pudo seguir manteniendo el enorme espacio euroasi\u00e1tico durante 80 a\u00f1os m\u00e1s.<\/p>\n<p>El espacio imperial sovi\u00e9tico ten\u00eda tres c\u00edrculos conc\u00e9ntricos. El primero era su matriz rusa, la Rep\u00fablica Socialista Federativa de Rusia (RSFR), el segundo las rep\u00fablicas de la URSS, y el tercero los pa\u00edses del bloque socialista. Con la disoluci\u00f3n de la URSS y la anulaci\u00f3n de su muy erosionada ideolog\u00eda, se evapor\u00f3 el cemento que adher\u00eda toda la construcci\u00f3n. Con la disoluci\u00f3n de la autocracia zarista en 1917 pas\u00f3 algo parecido. En el caos que sobrevino, algunos territorios (entre ellos Polonia y Finlandia) abandonaron el imperio. Con la disoluci\u00f3n de la URSS y su previa liberalizaci\u00f3n, fue todo el bloque del Este y las rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas, el tercer y segundo c\u00edrculo, las que se fueron. Pero de la misma forma en que tras la Revoluci\u00f3n de 1917 el espacio se recompuso con otras f\u00f3rmulas mediante la URSS, tras la disoluci\u00f3n de esta se invent\u00f3 la CEI, la Comunidad de Estados Independientes, para rescatar los restos del naufragio con una nueva integraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La doble complicaci\u00f3n de la integraci\u00f3n postsovi\u00e9tica<\/strong><\/p>\n<p>Desprovisto del cemento ideol\u00f3gico y de toda idea cohesionadora, este nuevo invento integrador que la Rusia postsovi\u00e9tica lleva a cabo desde hace a\u00f1os en la CEI ya es una lucha por refundar un espacio rusoc\u00e9ntrico sin matices ni camuflajes. Esta empresa est\u00e1 resultando extremadamente complicada, tanto a nivel institucional como a nivel ciudadano.<\/p>\n<p>Institucional, porque el esfuerzo de Mosc\u00fa por recuperar espacios e influencias, algo que tiene pleno sentido nacional ruso, choca con la afirmaci\u00f3n nacional de las nuevas rep\u00fablicas independientes. Para ellas, la independencia y la soberan\u00eda son el presupuesto ideol\u00f3gico b\u00e1sico de su cohesi\u00f3n nacional. La integraci\u00f3n de la enorme Rusia con las peque\u00f1as y no tan peque\u00f1as rep\u00fablicas contiene, adem\u00e1s, una certeza de desigualdad impl\u00edcita en los diferentes pesos de cada una de ellas comparadas con Rusia. En la integraci\u00f3n de los peque\u00f1os con el grande no hay posibilidad alguna de ecuanimidad. Pasar\u00eda lo mismo si Estados Unidos creara una especie de federaci\u00f3n con Canad\u00e1, M\u00e9xico y las siete rep\u00fablicas centroamericanas. En la Uni\u00f3n Europea tambi\u00e9n se observan tendencias desintegradoras pero las correlaciones son diferentes, por la existencia de varias naciones \u00abgrandes\u00bb en cierto equilibrio que amortiguan el prop\u00f3sito dominador de Alemania, la mayor de ellas. Por Varoufakis y muchos otros testimonios sabemos que en las reuniones del Eurogrupo, esa especie de Politbur\u00f3 tecnocr\u00e1tico-neoliberal, es Alemania la que lleva la voz cantante, mientras los otros escuchan. Pero es otra escala.<\/p>\n<p>Los dirigentes de las rep\u00fablicas exsovi\u00e9ticas solo pueden ver en la integraci\u00f3n un yugo desigual, una mera disciplina y sometimiento a designios rusos sin mayores matices. Entonces, ya sin fundamentos ideol\u00f3gicos comunes y con la necesidad de afirmar su propia cohesi\u00f3n en colisi\u00f3n con los designios de Rusia, \u00bfqu\u00e9 es lo que les mantiene unidos a Mosc\u00fa a pesar de todo? La respuesta a esa pregunta es inequ\u00edvoca: el nuevo cemento es la com\u00fan naturaleza autocr\u00e1tica de sus reg\u00edmenes. Y la maldici\u00f3n de este nuevo intento de integraci\u00f3n del espacio euroasi\u00e1tico es precisamente que ese cemento es sumamente quebradizo.<\/p>\n<p><strong>Club de reg\u00edmenes autoritarios<\/strong><\/p>\n<p>Todos los reg\u00edmenes postsovi\u00e9ticos que participan en el esfuerzo integrador ruso tienen en com\u00fan su condici\u00f3n de \u00abdemocracias de imitaci\u00f3n\u00bb. Sus parlamentos son irrelevantes, sus elecciones trucadas, sus reg\u00edmenes autoritarios\/olig\u00e1rquicos con gran nivel de corrupci\u00f3n, y sus dirigentes no tienen alternativa: se suceden en el poder o nombran a sus sucesores, sin que haya posibilidad alguna de cambio. Aunque el sentido econ\u00f3mico, comercial, cultural, ling\u00fc\u00edstico, hist\u00f3rico y pol\u00edtico de la integraci\u00f3n sea enorme y genuino, en la pr\u00e1ctica la principal y \u00faltima raz\u00f3n de ser institucional es el mantenimiento de los reg\u00edmenes autocr\u00e1ticos formados por cada oligarqu\u00eda nacional en diversas modalidades. Esa caracter\u00edstica fragiliza enormemente la empresa ante las sociedades y ciudadan\u00edas de todos esos pa\u00edses para las cuales un horizonte de mayor libertad y holgura es una aspiraci\u00f3n ineludible.<\/p>\n<p>Desde Kirguist\u00e1n a Ucrania, pasando naturalmente por Rusia, todas las sociedades se miran a efectos de futuro en el espejo \u00abeuropeo\u00bb. No estamos en China donde se juega en otra liga (\u00bfde momento?), la liga de las \u00abcaracter\u00edsticas chinas\u00bb. El caso de Mongolia, que no es una \u00abdemocracia de imitaci\u00f3n\u00bb sino una democracia homologable con las occidentales desde todos los puntos de vista, sugiere que no hay un l\u00edmite geogr\u00e1fico en Eurasia a esos efectos.<\/p>\n<p>Con mayor o menor intensidad, la aspiraci\u00f3n a una vida con menos corrupci\u00f3n, desigualdad e injusticia, y mayor espacio de libertad, incluida la posibilidad de cambiar de gobierno en elecciones, es una presi\u00f3n que se manifiesta peri\u00f3dicamente \u2014aunque cambia poco la situaci\u00f3n el hecho de que, en caso de realizarse esa aspiraci\u00f3n, tenga muchas probabilidades de convertirse en sumisi\u00f3n y vasallaje a otro poder extranjero\u2014. Ese es el principal fundamento de las llamadas \u00abrevoluciones de colores\u00bb y es mucho m\u00e1s importante que el intervencionismo occidental de prop\u00f3sitos manifiestamente bastardos y sin la menor conexi\u00f3n con la democracia en ellas. Sin un movimiento nacional-popular genuino, el cambio de r\u00e9gimen del 2014 en Ucrania, que incluy\u00f3 inequ\u00edvocos aspectos de golpe de Estado, no habr\u00eda sido posible, por m\u00e1s dinero y esfuerzos que hubieran puesto Washington y Bruselas.<\/p>\n<p>Ante esos movimientos sociales y civiles, Rusia act\u00faa en la CEI como la URSS actuaba en Europa del Este en el anterior ciclo hist\u00f3rico: defendiendo el <i>statu quo<\/i>\u00a0e impidiendo la autonom\u00eda social. Las contradicciones est\u00e1n llegando a tal extremo que hasta en Bielorrusia, la m\u00e1s sovi\u00e9tica y hermana de su matriz rusa de las rep\u00fablicas de la URSS, Rusia empieza a ser vista como impedimento y obst\u00e1culo de emancipaci\u00f3n y evoluci\u00f3n hacia un sistema pol\u00edtico para el que la democracia de baja intensidad com\u00fan en Europa Oriental y Occidental es manifiestamente preferible a la autocracia de Lukashenko, que ha preservado una nivelaci\u00f3n social y un estado asistencial de tipo sovi\u00e9tico considerable y valioso (aspecto que explica la frialdad obrera ante los \u00faltimos grandes movimientos ciudadanos contra el caudillo bielorruso).<\/p>\n<p>En Kazajst\u00e1n acabamos de ver c\u00f3mo se ha aplastado y reprimido un movimiento social antiolig\u00e1rquico (el grito \u00ab\u00a1vete viejo!\u00bb dirigido al caudillo Nursult\u00e1n Nazarbayev) con la ayuda de Mosc\u00fa y su estructura militar de seguridad euroasi\u00e1tica. El contenido pr\u00e1ctico de esa ayuda ha sido discreto, las tropas no han participado en la represi\u00f3n y apenas han estado en Kazajst\u00e1n una semana para no ofender al nacionalismo local (ser\u00eda interesante saber qu\u00e9 dec\u00edan al respecto los chinos, que tienen mucha mas inversi\u00f3n en el pa\u00eds), pero ha servido para imponer a una facci\u00f3n de la oligarqu\u00eda kazaja sobre otra, la familia de Nazarbayev, que monopoliz\u00f3 el saqueo del patrimonio energ\u00e9tico del pa\u00eds durante treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Se est\u00e1 llegando a una situaci\u00f3n en la que Mosc\u00fa es el impedimento de cualquier evoluci\u00f3n pol\u00edtica. Lo m\u00e1ximo que pueden esperar los bielorrusos es que el Kremlin encuentre un recambio autocr\u00e1tico de su gusto al desprestigiado, astuto y conflictivo Lukashenko. Respecto a los kazajos, no creo que puedan esperar mucho m\u00e1s del cambio de la familia y los clanes de Nazarbayev por la de Tokayev y los suyos.<\/p>\n<p>En la actitud del Kremlin no hay solo consideraciones, digamos \u00abgeopol\u00edticas\u00bb, evitar que tal o cual rep\u00fablica se pase a Occidente con toda la p\u00e9rdida econ\u00f3mica, pol\u00edtica y de seguridad que supone. Es muy importante tambi\u00e9n el miedo a un contagio: miedo a una revuelta social y antiolig\u00e1rquica en Rusia, algo que tarde o temprano suceder\u00e1\u2026<\/p>\n<p>As\u00ed, si la desproporci\u00f3n de pesos espec\u00edficos y la correlaci\u00f3n de fuerzas de las rep\u00fablicas de la CEI con respecto a Rusia complican todo horizonte de soberan\u00eda por arriba, la defensa a ultranza del orden olig\u00e1rquico, por miedo a que las sociedades huyan hacia Occidente y que la ola llegue a Rusia, complica sobremanera la integraci\u00f3n <strong>por abajo<\/strong>. La conclusi\u00f3n es inequ\u00edvoca: este embrollo solo puede desenredarse con un cambio pol\u00edtico en Rusia. Llegamos as\u00ed a lo m\u00e1s complicado.<\/p>\n<p><strong>Al cambio por la convulsi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El cambio evolutivo hacia una democracia homologable con las de Occidente (enti\u00e9ndase una democracia de baja intensidad, plutocr\u00e1tica, corrupta e injusta, por todo aquello que hace al capitalismo incompatible con una democracia genuina) es en Rusia m\u00e1s dif\u00edcil que la ca\u00f3tica quiebra de su r\u00e9gimen. Como expliqu\u00e9 en mi libro <i>Entender la Rusia de Putin <\/i>(Akal, 2018), una sociedad civil excluida de toda responsabilidad pol\u00edtica, sin posibilidad de cambio institucional, con pocos altavoces para expresar legalmente su disconformidad, tender\u00e1 siempre a una actitud de derribo m\u00e1s que de reforma o enmienda del orden establecido. Si no se puede intervenir v\u00eda elecciones, v\u00eda las c\u00e1maras representativas y los medios de comunicaci\u00f3n, solo queda la calle y la fuerza como espacio y m\u00e9todo de cambio. En esas condiciones, la autocracia considerar\u00e1 siempre, y con raz\u00f3n, cualquier prop\u00f3sito de reforma desde abajo como subversivo, cuando no obra de <strong>agentes extranjeros<\/strong>. El pacto y el consenso son figuras complicadas que tanto arriba, en el poder, como abajo, en la sociedad, tienden a verse como expresi\u00f3n de debilidad. En esa dial\u00e9ctica, el cambio tiene muchas probabilidades de plantearse como convulsi\u00f3n.<\/p>\n<p>Si, como consecuencia de tal quiebra, regresaran al poder en Rusia las fuerzas \u00abliberales\u00bb que gobernaron el pa\u00eds tras la disoluci\u00f3n de la URSS de 1991, el resultado podr\u00eda ser parecido, o igual, o peor, al actual. Esto no es una profec\u00eda, sino la constataci\u00f3n de algo conocido y experimentado, algo que ya hemos visto.<\/p>\n<p>El actual r\u00e9gimen ruso, tan denostado por Occidente, no lo fund\u00f3 Putin, sino Boris Yeltsin en nombre de valores liberales-occidentalistas. No hay en esto ninguna paradoja. Recordemos que Rusia es el pa\u00eds en el que los espantosos cr\u00edmenes de los a\u00f1os 30 de Stalin se cometieron en nombre del socialismo\u2026 Fue en los a\u00f1os 90, bajo el gobierno \u00abliberal\u00bb y prooccidental de Yeltsin (con raras excepciones, m\u00e1s bien habr\u00eda que hablar de \u00abliberales-estalinoides\u00bb), cuando se bombarde\u00f3 el primer parlamento plenamente electo de la historia rusa entre el aplauso de Occidente (octubre de 1993) y se impuso sobre aquella masacre (unos 200 muertos y miles de detenidos) un presidencialismo y una constituci\u00f3n autocr\u00e1ticos y un parlamento (Duma) consultivo e irrelevante. Esta memoria nos advierte contra el aplauso y el padrinazgo occidental de personajes alternativos a Putin como el envenenado y encarcelado Aleksei Navalny: puede haber algo peor que Putin. Muchos rusos, seguramente la mayor\u00eda, as\u00ed lo piensan.<\/p>\n<p>Otra consideraci\u00f3n importante es la contradicci\u00f3n entre el prop\u00f3sito \u00abnacional\u00bb del Kremlin (lo pol\u00edtico) y la dependencia que la oligarqu\u00eda rusa tiene del entramado occidental, en cuyas instituciones bancarias y para\u00edsos fiscales guarda sus capitales. En ese \u00abinternacionalismo\u00bb de los ricos hay un claro potencial de cisma interno del r\u00e9gimen ruso que es un conglomerado burocr\u00e1tico-olig\u00e1rquico.<\/p>\n<p>No hay en estas consideraciones nada de determinismo fatalista. Son el resultado de una observaci\u00f3n de los ciclos de la historia rusa y de los datos y se\u00f1ales que ofrecen el pa\u00eds y las circunstancias de su sociedad, un trabajo que en gran parte est\u00e1 a\u00fan por hacer. Y ese an\u00e1lisis apunta m\u00e1s bien a que solo mediante turbulencias podr\u00e1 Rusia llegar a un gobierno y una condici\u00f3n econ\u00f3mica y socialmente m\u00e1s estables. El d\u00eda que los rusos as\u00ed lo decidan me parece que un escenario de tipo socialista-colectivista tiene m\u00e1s futuro que uno olig\u00e1rquico-occidentalista, pero quiz\u00e1s para eso tenga que pasar una generaci\u00f3n. En ese escenario ser\u00e1 mejor un estricto no intervencionismo, dejar a Rusia en paz, para no repetir los desastres que agravaron el salvajismo de su guerra civil despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n, contribuyendo al \u00abcomunismo de guerra\u00bb y a la g\u00e9nesis del estalinismo. Rusia es material inflamable que conviene no agitar. Y es demasiado grande, en todos los sentidos, para ser colonizada y aleccionada.<\/p>\n<p><strong>Actitud hipocr\u00e1tica<\/strong><\/p>\n<p>Esa deber\u00eda ser la actitud europea hacia ella, una actitud, podr\u00edamos decir, hipocr\u00e1tica: no agravar con nuestra intervenci\u00f3n el estado de salud del paciente, los traumas y complejos que su complicada historia imprimieron en la psique colectiva de su sociedad. Eso quiere decir, por ejemplo, aqu\u00ed y ahora, acceder a sus razonables exigencias de \u00abgarant\u00edas de seguridad\u00bb, retomar la diplomacia y renunciar a la pol\u00edtica de sanciones. Al fin y al cabo, estipular un estatuto de neutralidad para pa\u00edses como las rep\u00fablicas b\u00e1lticas, Ucrania o Georgia, y delimitar un continente libre de armas nucleares, no equivale al \u00abnuevo Yalta\u00bb que invocan nuestros pol\u00edticos. Finlandia y Austria tuvieron estatutos de neutralidad en el siglo XX cuando Rusia era mucho m\u00e1s poderosa que ahora, sin vender por ello su soberan\u00eda a Mosc\u00fa. Si Europa convive, e incluso sanciona t\u00e1citamente, anexiones tan violentas y abusivas como las de Israel, la de Turqu\u00eda en Chipre o la de Marruecos en el Sahara occidental, \u00bfpor qu\u00e9 hacer esc\u00e1ndalo de Crimea, secular tierra rusa, incorporada a Rusia sin violencia y con el benepl\u00e1cito de su poblaci\u00f3n?<\/p>\n<p>La tensi\u00f3n con Rusia conviene a Estados Unidos cuyo dominio pol\u00edtico-militar del continente depende de ella. Una relaci\u00f3n normalizada entre Rusia y la UE acabar\u00eda con ese dominio (otro asunto es c\u00f3mo se proyectar\u00eda en el mundo tal sinton\u00eda si llegara a integrarse desde Vladivostok a Lisboa).<\/p>\n<p>La simple realidad es que, en el mundo de hoy, Rusia y China practican una pol\u00edtica exterior mucho m\u00e1s prudente, opuesta al belicismo y abierta a la diplomacia y el consenso en la resoluci\u00f3n de los problemas internacionales, que sus adversarios occidentales. Basta con observar la cr\u00f3nica b\u00e9lica de los \u00faltimos veinte a\u00f1os para convencerse de ello. No hay aqu\u00ed tampoco gran paradoja, pues Occidente mantiene niveles de pluralismo de puertas adentro, perfectamente compatibles con la dictadura, el racismo y las matanzas, caracter\u00edsticas del colonialismo y el imperialismo, de puertas afuera.<\/p>\n<p>Si la tensi\u00f3n con Rusia se mantiene hoy en Europa no es solo a causa de esa maldici\u00f3n de la autocracia que condena a la fragilidad al espacio euroasi\u00e1tico con centro en Mosc\u00fa, sino tambi\u00e9n y sobre todo a causa de otras enfermedades, particularmente occidentales. Pero esa es otra historia mucho m\u00e1s conocida entre nosotros, y hoy solo quer\u00edamos abordar el problema de la fragilidad de Rusia y las contradicciones que encuentra la complicada integraci\u00f3n del espacio postsovi\u00e9tico.<\/p>\n<p>Los partidarios de ese orden internacional no imperial, menos injusto y m\u00e1s democr\u00e1tico que necesitamos para afrontar los retos del siglo (calentamiento global, desigualdad, exceso de poblaci\u00f3n y proliferaci\u00f3n de recursos de destrucci\u00f3n masiva) deben ser realistas y no hacerse falsas ilusiones.<\/p>\n<p>Fuente: El Salto (<a href=\"https:\/\/osalto.gal\/rusia\/la-maldicion-de-la-autocracia\">https:\/\/osalto.gal\/rusia\/la-maldicion-de-la-autocracia<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una advertencia contra la percepci\u00f3n de Rusia como superpotencia Me parece que algunos observadores de izquierda del sur global son<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":11135,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,1814],"tags":[],"class_list":["post-11134","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-rusia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11134","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11134"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11134\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11135"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}