{"id":11163,"date":"2022-02-14T05:00:01","date_gmt":"2022-02-14T04:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11163"},"modified":"2022-02-14T00:29:50","modified_gmt":"2022-02-13T23:29:50","slug":"del-socialismo-real-al-capitalismo-irreal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11163","title":{"rendered":"Del \u00absocialismo real\u00bb al capitalismo irreal"},"content":{"rendered":"<p>Si los dos art\u00edculos publicados en <em>El Mundo Financiero<\/em> (d\u00edas 24 y 29 de noviembre del a\u00f1o pasado) por el administrador civil del Estado D. Enrique S\u00e1nchez Motos, bajo los t\u00edtulos de \u00ab\u00bfEres t\u00fa capitalista?\u00bb y \u00ab\u00bfEres t\u00fa socialista?\u00bb, respectivamente, son una s\u00edntesis fiel de lo expuesto en su libro <em>Historia del Comunismo. De Marx a Gorbachov, el camino rojo del Marxismo<\/em>, no tengo m\u00e1s remedio que mostrarme muy agradecido, pues ahorrarse el gasto que supondr\u00eda comprar dicho libro, en los tiempos que corren (y los que correr\u00e1n, gracias a las portentosas virtudes del capitalismo vigente), no es moco de pavo y, seg\u00fan la m\u00e1s estricta ortodoxia capitalista, el dinero no est\u00e1 para tirarlo.<\/p>\n<p>Lo primero que a este modesto ex miembro de la Administraci\u00f3n del Estado (en su versi\u00f3n de profesor titular de universidad, ya jubilado) le llama la atenci\u00f3n es el empe\u00f1o de ciertas personas y similares por seguir enterrando a Marx casi ciento cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, cuando ya casi nadie en este planeta se confiesa marxista y los reg\u00edmenes pol\u00edticos que se declaraban (casi siempre abusivamente) herederos de su pensamiento pol\u00edtico y econ\u00f3mico han desaparecido pr\u00e1cticamente de la faz de la Tierra. (La verdad es que, si ese renovado entierro sirviera para mejorar algo la est\u00e9tica de la sepultura que alberga sus restos y los de varios familiares suyos en el cementerio londinense de Highgate \u2015aunque no precisamente en la l\u00ednea del atentado vand\u00e1lico que ha sufrido recientemente\u2015, yo ser\u00eda el primero en agradecerlo; sin necesidad, dicho sea de paso, de alejar su tumba de otra situada casi enfrente, la de Herbert Spencer, aquel pionero del liberalismo antiestatista que equiparaba el socialismo con la esclavitud.)<\/p>\n<p>S\u00f3lo explicaciones freudianas (el \u00abretorno de lo reprimido\u00bb, por ejemplo) me vienen a la mente, pues, para entender el porqu\u00e9 de la man\u00eda persecutoria antimarxista de la que los art\u00edculos y \u2015supongo\u2015 el libro del digno colega administrador civil del Estado (se\u00f1or, se\u00f1or, qu\u00e9 dir\u00eda Spencer de nosotros\u2026) son una insignificante muestra entre millares m\u00e1s del mismo tenor.<\/p>\n<p>Pero como uno no es psic\u00f3logo (y tiene serias dudas, adem\u00e1s, acerca del estatuto cient\u00edfico de la psicolog\u00eda en general y del psicoan\u00e1lisis en particular), me abstendr\u00e9 de toda interpretaci\u00f3n psicoanal\u00edtica al respecto.<\/p>\n<p>Dice mi distinguido cuasi-colega (cito textualmente): \u00abLa demagogia de la izquierda es opresiva y dominante. Se apoya en la mentira marxista y en el famoso libro <em>El Capital<\/em> de Marx y Engels. Critica y pone en la picota al capitalismo porque hacerlo suena muy bien pero no define qu\u00e9 es el capitalismo.\u00bb<\/p>\n<p>Vayamos por partes. Que la izquierda recurre a menudo a la demagogia es un hecho que pocos niegan, salvo ciertos pol\u00edticos autoadscritos a esa tendencia pol\u00edtica (tendencia u orientaci\u00f3n que, por cierto, el se\u00f1or S\u00e1nchez Motos se guarda muy mucho de definir, limit\u00e1ndose a su descalificaci\u00f3n, como \u00e9l dice que la izquierda hace con el capitalismo). Y s\u00ed, ya sabemos que mal de muchos, consuelo de tontos; pero hablando de demagogia, \u00bfd\u00f3nde estaba el se\u00f1or S\u00e1nchez Motos durante la \u00faltima campa\u00f1a electoral de la Comunidad de Madrid? \u00bfNo oy\u00f3 ni ley\u00f3 ning\u00fan discurso (llam\u00e9moslo as\u00ed) de la candidata del PP, Isabel D\u00edaz Ayuso? Y dejo para el lector la f\u00e1cil tarea de descubrir las toneladas de infantil demagogia de derechas que contiene el propio texto del se\u00f1or S\u00e1nchez Motos\u2026<\/p>\n<p>Sigamos. Cuando dice que la izquierda \u00abse apoya en la mentira marxista y en el famoso libro <em>El Capital<\/em> de Marx y Engels\u00bb, \u00bfest\u00e1 implicando que <em>El Capital<\/em> no forma parte de la \u00abmentira marxista\u00bb? Quiz\u00e1 s\u00ed. Quiz\u00e1 por eso dice que dicha obra es \u00abfamosa\u00bb. Claro que tampoco faltan las mentiras famosas, como aquella que se lee a la entrada del campamento de exterminio de Auschwitz: \u00abEl trabajo libera\u00bb. (Y vamos a dejar sin comentar la atribuci\u00f3n de <em>El Capital<\/em> a Marx \u00aby Engels\u00bb. Seguramente el benem\u00e9rito administrador civil del Estado ignora que dicha obra, inconclusa, la redact\u00f3 \u00fanicamente Marx, limit\u00e1ndose Engels a completar p\u00f3stumamente la versi\u00f3n publicada con los manuscritos que Marx hab\u00eda dejado pendientes de revisi\u00f3n y edici\u00f3n; pero pelillos a la mar: no est\u00e1 de m\u00e1s atribuirle m\u00e9ritos extra a Engels, sin cuya ayuda ciertamente Marx \u2015y en eso nuestro amigo (?) tiene raz\u00f3n\u2015 dif\u00edcilmente habr\u00eda sacado adelante a su familia ni habr\u00eda podido llevar a cabo las m\u00faltiples actividades public\u00edsticas y pol\u00edticas que realiz\u00f3.)<\/p>\n<p>Bien, supongo que en realidad, como se desprende del tono general de su art\u00edculo, Don Enrique tambi\u00e9n mete <em>El Capital<\/em> en el saco de la \u00abmentira marxista\u00bb. <em>A priori<\/em>, sin duda, porque no hay en su texto el m\u00e1s leve indicio de que haya le\u00eddo jam\u00e1s p\u00e1gina alguna de la obra magna de Marx (ni de la m\u00ednima tampoco). Por eso se atreve a intentar llenar el vac\u00edo explicativo de lo que es el capitalismo, vac\u00edo del que, seg\u00fan \u00e9l, adolece el pensamiento de la izquierda (la que piensa, claro, que ciertamente no es toda ella, para qu\u00e9 nos vamos a enga\u00f1ar). Y pretende llenarlo as\u00ed: \u00abel capitalismo es simplemente un sistema econ\u00f3mico que afirma la necesidad de tres instrumentos fundamentales: el mercado, la iniciativa y la propiedad\u00bb.<\/p>\n<p>Pardiez, dir\u00e1 m\u00e1s de uno: entonces el capitalismo es casi tan antiguo como el Neol\u00edtico. Porque desde el momento mismo en que los clanes de hom\u00ednidos se sedentarizan gracias a la llamada revoluci\u00f3n agr\u00edcola, superando la primitiva econom\u00eda de caza y recolecci\u00f3n, empieza a poder hablarse de propiedad (la de la tierra, aunque inicialmente fuera colectiva de todo un clan, tipo de propiedad de la que a\u00fan quedan \u2015cada vez menos\u2015 vestigios en las llamadas tierras \u00abcomunales\u00bb). Quiz\u00e1 el se\u00f1or S\u00e1nchez Motos no sepa que \u00abpropio\u00bb no es sin\u00f3nimo de \u00abindividual\u00bb; por eso le invito a que se documente al respecto en los ratos libres que le deje su labor al servicio del Estado (ese Leviat\u00e1n) y su dedicaci\u00f3n a la cruzada antimarxista. Esa distinci\u00f3n es de suma importancia a la hora de elucubrar sobre sistemas econ\u00f3micos, derechos y libertades.<\/p>\n<p>Y \u00bfqu\u00e9 decir de la \u00abiniciativa\u00bb? Para hallarla no hay que esperar al Neol\u00edtico. Es mucha la iniciativa de la que hay que hacer gala para organizar partidas de caza, acondicionar abrigos en cuevas o construir chozas donde guarecerse, as\u00ed como para organizar la recolecci\u00f3n de plantas y frutos comestibles. \u00bfNo fue, en definitiva, la iniciativa de modificar su entorno natural lo que acab\u00f3 diferenciando a los hom\u00ednidos del resto de los primates y, <em>a fortiori<\/em>, de la totalidad de los animales?<\/p>\n<p>El mercado, ciertamente, debi\u00f3 de ser lo \u00faltimo en aparecer. Pero sin duda lo hizo a partir del momento en que la agricultura y la ganader\u00eda empezaron a generar excedentes. O sea, tambi\u00e9n en alg\u00fan momento del Neol\u00edtico. \u00bfEs, pues, el capitalismo un sistema econ\u00f3mico neol\u00edtico? De la sucinta caracterizaci\u00f3n de S\u00e1nchez Motos (en adelante, SM) eso es lo que parece desprenderse.<\/p>\n<p>Afortunadamente, nuestro autor \u00abprofundiza\u00bb algo m\u00e1s a continuaci\u00f3n: \u00abEl mercado porque la oferta y la demanda permiten establecer los precios. Sin ellos los productores carecen de indicadores para saber qu\u00e9 productos deben producir para obtener una ganancia y a la vez satisfacer al consumidor. La iniciativa privada porque es imprescindible para crear nuevos productos y servicios y para dise\u00f1ar y hacer m\u00e1s eficientes los procesos para producirlos. La propiedad privada porque toda iniciativa conlleva un riesgo y es necesario tener propiedad para avalar las inversiones que se van a hacer o los pr\u00e9stamos que se van a pedir.\u00bb<\/p>\n<p>Muy bien (con una salvedad a la que me referir\u00e9 enseguida). Pero seguimos sin ver ninguna diferencia esencial entre el capitalismo as\u00ed caracterizado y los sistemas econ\u00f3micos precapitalistas. En todos ellos hay, en mayor o menor medida, <em>mercado<\/em>, <em>iniciativa<\/em> creadora y, por supuesto, <em>propiedad<\/em> de alg\u00fan tipo. La clave de la diferencia empieza a despuntar cuando SM dice que la propiedad \u00abes necesaria para avalar las inversiones que se van a hacer o los pr\u00e9stamos que se van a pedir\u00bb. Evidente: no se pueden dedicar a la actividad econ\u00f3mica, sea la que sea, recursos que no se tienen, salvo que se obtengan en pr\u00e9stamo\u2026 a cambio de un <em>inter\u00e9s<\/em>. El capitalismo, en definitiva, mucho antes de que lo llam\u00e1ramos as\u00ed, nace con la <em>usura<\/em>, a la que Arist\u00f3teles llamaba <em>cremat\u00edstica no natural<\/em>. En otras palabras, su embri\u00f3n es <em>el uso del dinero para obtener m\u00e1s dinero<\/em>. A ese uso Marx lo llama \u00abtransformaci\u00f3n del dinero en capital\u00bb.<\/p>\n<p>Deteng\u00e1monos un momento aqu\u00ed: hasta SM debe de saber que, mucho antes de que tuviera sentido hablar de izquierda, socialismo ni nada semejante, era opini\u00f3n com\u00fan denostar la usura y estigmatizar al <em>usurero<\/em> (pocas palabras hay en todas las lenguas con m\u00e1s connotaciones negativas que \u00e9sa), sentimiento popular que hoy tiende, con no poca raz\u00f3n, a te\u00f1ir la actitud de mucha gente hacia los bancos. Es ese sentimiento, y no ninguna conjura marxista, lo que facilita y da verosimilitud a la cr\u00edtica al capitalismo, cr\u00edtica que, como reconoce el propio SM, \u00absuena muy bien\u00bb, y que es expl\u00edcita por parte de algunos (lo que hoy solemos llamar la \u00abizquierda\u00bb) e impl\u00edcita por parte de muchos que, sin poner en cuesti\u00f3n el sistema como tal, rechazan en mayor o menor medida sus efectos negativos (paro, carest\u00eda, inseguridad laboral, etc.).<\/p>\n<p>Pero ni yo mismo ni, por supuesto, SM hemos tocado a\u00fan el punto clave, que no es otro que la explicaci\u00f3n de cu\u00e1l es el mecanismo concreto que permite ese aparente milagro que, como la evang\u00e9lica multiplicaci\u00f3n de los panes y los peces, permite crear dinero a partir del dinero. Esa piedra filosofal, a la que, por supuesto, SM no hace la m\u00e1s m\u00ednima referencia cuando pretende definir el capitalismo, no es otra que el <em>trabajo<\/em> humano.<\/p>\n<p>Economistas defensores del capitalismo menos sectarios y reduccionistas que SM no hablan sin m\u00e1s de propiedad, iniciativa y mercado, sino de factores productivos, que en s\u00edntesis son dos: <em>capital<\/em> y <em>trabajo<\/em>. Tal como Marx ve la cosa, hay entre ellos una relaci\u00f3n compleja y de mutua penetraci\u00f3n: el capital no puede funcionar como tal (es decir, como generador de m\u00e1s valor que el inicialmente atribuible a los recursos materiales) sin la aportaci\u00f3n de <em>fuerza de trabajo<\/em> humana (el t\u00e9rmino preferido por Marx es este \u00faltimo, pues <em>trabajo<\/em> a secas es ambiguo, ya que puede significar tanto la actividad productiva como el producto resultante); por tanto, en \u00faltimo t\u00e9rmino, la fuerza de trabajo pasa a formar parte del capital como su elemento vivo, frente a todos los dem\u00e1s factores productivos, considerados por Marx como <em>trabajo muerto<\/em> u <em>objetivado<\/em> (porque surgieron, a su vez, de otras formas de trabajo vivo). A partir de aqu\u00ed surge la polarizaci\u00f3n entre quienes consideran que el aumento de valor (la <em>plusval\u00eda<\/em>) conseguido por el sistema debe pasar \u00edntegramente a manos del capitalista (el que ha puesto los medios materiales de producci\u00f3n y adelantado los gastos de funcionamiento) mientras la fuerza de trabajo no tiene por qu\u00e9 ser retribuida en una cuant\u00eda superior a la estrictamente necesaria para su conservaci\u00f3n (salarios de subsistencia, correspondientes en \u00faltimo t\u00e9rmino al \u00abvalor de mercado\u00bb de los trabajadores, considerados por tanto como una mercanc\u00eda m\u00e1s), y quienes consideran, por el contrario, que al ser el trabajo la fuente \u00faltima del valor (al fin y al cabo, es opini\u00f3n muy com\u00fan que lo que no cuesta trabajo no tiene valor), el mayor beneficiario en todo el proceso debe ser el que aporta su fuerza de trabajo, bien mediante salarios por encima del nivel de subsistencia, bien mediante participaci\u00f3n en la propiedad de los medios materiales de producci\u00f3n, o de las dos maneras. Y ese es el punto nodal de lo que se conoce como conflicto social, disparidad de intereses o antagonismo capital-trabajo. Marx, que nunca lleg\u00f3 a elaborar una teor\u00eda pol\u00edtica propiamente dicha que estableciera c\u00f3mo resolver ese conflicto, se qued\u00f3 en la postulaci\u00f3n de una idealizada \u00ablibre asociaci\u00f3n de trabajadores\u00bb, en otras palabras, un sistema de cooperativas que sustituyeran a las empresas capitalistas est\u00e1ndar, donde la retribuci\u00f3n de los factores productivos fuera objeto de negociaci\u00f3n entre los aportadores de unos y otros. De manera que toda la ret\u00f3rica de SM sobre la perversa tendencia de la izquierda marxista a la expropiaci\u00f3n general de los medios de producci\u00f3n es de un simplismo deleznable, a base de generalizar sumariamente la experiencia sovi\u00e9tica (que por otra parte, y desde un deshumanizado punto de vista estrictamente econ\u00f3mico, propici\u00f3 durante varios a\u00f1os crecimientos econ\u00f3micos espectaculares).<\/p>\n<p>Enlazando, finalmente, con el segundo art\u00edculo y su defensa de un estrafalario \u00absocialismo capitalista\u00bb, creo que no vale la pena decir m\u00e1s que tres cosas, porque hablar mucho m\u00e1s del texto de SM es concederle una importancia que no tiene.<\/p>\n<p>Primera cuesti\u00f3n. Eduard Bernstein fue ciertamente cr\u00edtico de la estrategia rupturista o revolucionaria propugnada tradicionalmente por los partidos socialdem\u00f3cratas, que ten\u00edan una concepci\u00f3n puramente instrumental de la democracia \u00abburguesa\u00bb (el parlamento entendido como mera \u00abcaja de resonancia\u00bb de las reivindicaciones obreras), democracia aceptada como fase de transici\u00f3n en la que se ir\u00edan acumulando las fuerzas necesarias para el asalto al poder del Estado y su subsiguiente liquidaci\u00f3n y sustituci\u00f3n por una democracia obrera directa. Pero Bernstein no admit\u00eda ning\u00fan tipo de conciliaci\u00f3n \u00faltima con el capitalismo. Aspiraba a su sustituci\u00f3n final por un sistema de democracia obrera, s\u00f3lo que, tom\u00e1ndose en serio el diagn\u00f3stico de Marx de que ning\u00fan sistema socioecon\u00f3mico desaparece antes de haber realizado todas sus potencialidades, consideraba que hab\u00eda que seguir trabajando pacientemente dentro del sistema capitalista con la seguridad de que acabar\u00eda desplom\u00e1ndose por s\u00ed mismo v\u00edctima de sus propias contradicciones (lo que Bernstein y otros socialdem\u00f3cratas alemanes llamaban el <em>Zusammenbruch des Kapitalismus<\/em>, el \u00abcolapso del capitalismo\u00bb).<\/p>\n<p>Segunda. La <em>historia calamitatum<\/em> en que se han convertido a lo largo del siglo XX los diferentes intentos de construcci\u00f3n de un sistema socioecon\u00f3mico antit\u00e9tico al capitalismo no se explica s\u00f3lo ni fundamentalmente por errores de an\u00e1lisis sobre la naturaleza de este \u00faltimo, ni tampoco por la maldad de quienes lo han intentado, sino por un exceso de voluntarismo heredado, en \u00faltimo t\u00e9rmino, del af\u00e1n constructivista y la ingenua creencia rom\u00e1ntica en la capacidad autotransformadora del ser humano (herencia, en \u00faltimo t\u00e9rmino, de ciertas versiones del idealismo alem\u00e1n, particularmente el representado por Fichte, y que autores marxistas contempor\u00e1neos como Domenico Losurdo califican de \u00abidealismo de la praxis\u00bb). Vale aqu\u00ed aquello de que \u00abel camino del infierno est\u00e1 empedrado de buenas intenciones\u00bb. El llamado \u00absocialismo real\u00bb o sovi\u00e9tico es, pese a su notable reducci\u00f3n de las desigualdades sociales, una experiencia que ning\u00fan marxista sensato repetir\u00eda.<\/p>\n<p>Tercero. Las buenas intenciones, aunque hayan llevado al infierno (sobre todo a los mismos que las ten\u00edan) no pueden confundirse ni equipararse con las malas intenciones de quienes, como los nazis, s\u00ed quer\u00edan de entrada enviar al infierno a todos los que no pertenecieran a su raza de superhombres. Porque si resulta que el criterio definitivo para juzgar la bondad o maldad de una ideolog\u00eda es contar las muertes que han causado sus adeptos, \u00bfqu\u00e9 habr\u00edamos de decir de la ideolog\u00eda liberal? Antes de cantar las glorias de un capitalismo idealizado que a duras penas fue realidad (en Europa y Norteam\u00e9rica) entre 1950 y 1980, \u00bfse ha parado SM a contar las muertes causadas a lo largo de todo el siglo XIX y gran parte del XX por las llamadas democracias liberales y similares? S\u00f3lo un breve repaso, estimado se\u00f1or S\u00e1nchez Motos, y descontando, por supuesto, las v\u00edctimas, no directamente violentas, de la pobreza (que ya es descontar): represi\u00f3n-masacre de las diferentes sublevaciones de esclavos negros ocurridas en Hait\u00ed, Jamaica y otras colonias europeas de las llamadas Indias Occidentales; conquista por los Estados Unidos de la mitad septentrional de M\u00e9xico; campa\u00f1as de exterminio, y confinamiento en miserables reservas, de los indios de las praderas estadounidenses; la propia guerra civil americana de 1861-1865, donde tuvieron lugar algunas de las batallas m\u00e1s sangrientas del siglo XIX; guerra franco-prusiana; guerras del opio contra China; exterminio de los indios de la Argentina en la llamada \u00abcampa\u00f1a del desierto\u00bb; Primera Guerra Mundial o Gran Guerra; campa\u00f1as de Francia y Espa\u00f1a en el Norte de \u00c1frica; guerra de Indochina; guerra de Argelia; guerra de Vietnam\u2026 No hablo de las bombas at\u00f3micas contra Hiroshima y Nagasaki lanzadas por los \u00abbuenos\u00bb en la guerra contra el Imperio del Sol Naciente, porque dicen que eso ahorr\u00f3 muchos m\u00e1s miles de v\u00edctimas (aunque me permito pensar que hab\u00eda otras muchas opciones diferentes para conseguir la rendici\u00f3n del Jap\u00f3n sin necesidad de provocar aquel holocausto nuclear cuyos efectos a\u00fan colean). Pues bien, se\u00f1or SM, \u00bfverdad que no por eso consideraremos \u00abcriminal\u00bb la ideolog\u00eda liberal ni arrojaremos a Locke, Adam Smith (de quien, por cierto, tom\u00f3 realmente Marx la idea del trabajo como fuente \u00faltima del valor), Bentham o el ya mencionado Spencer al basurero de la historia? Con los argumentos(?) que usted esgrime contra Marx y sus ideas el basurero de la historia estar\u00eda poblado por la pr\u00e1ctica totalidad de las figuras hist\u00f3ricas m\u00e1s se\u00f1eras. Lo cual tendr\u00eda para usted la indudable ventaja de que nunca lo admitir\u00edan en aquella compa\u00f1\u00eda. <em>My congratulations<\/em>.<\/p>\n<p>Miguel Candel Sanmart\u00edn<br \/>\nProfesor em\u00e9rito de Historia de la Filosof\u00eda<br \/>\nUniversidad de Barcelona<br \/>\nMiembro de AIREs \u2013 La Izquierda<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si los dos art\u00edculos publicados en El Mundo Financiero (d\u00edas 24 y 29 de noviembre del a\u00f1o pasado) por el<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":11164,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,1552,1548],"tags":[],"class_list":["post-11163","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-marxismo","category-politica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11163","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11163"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11163\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11164"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11163"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11163"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11163"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}