{"id":11288,"date":"2022-03-10T05:00:32","date_gmt":"2022-03-10T04:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11288"},"modified":"2022-03-10T00:25:47","modified_gmt":"2022-03-09T23:25:47","slug":"presentacion-de-la-filosofia-del-engano-de-lidia-falcon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11288","title":{"rendered":"Presentaci\u00f3n de <i>La filosof\u00eda del enga\u00f1o<\/i> de Lidia Falc\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Martes 1 de marzo de 2022, 19 horas, Casa del Libro, Passeig de Gr\u00e0cia, 62, Barcelona. <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=jmu8Xd_E5YE\">Grabaci\u00f3n en v\u00eddeo del acto<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/la-filosofia-del-engano-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-11289\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/la-filosofia-del-engano-201x300.jpg\" alt=\"\" width=\"201\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/la-filosofia-del-engano-201x300.jpg 201w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/la-filosofia-del-engano-687x1024.jpg 687w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/la-filosofia-del-engano-768x1145.jpg 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/la-filosofia-del-engano-1030x1536.jpg 1030w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/la-filosofia-del-engano-1374x2048.jpg 1374w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/la-filosofia-del-engano-1320x1968.jpg 1320w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/la-filosofia-del-engano-scaled.jpg 1717w\" sizes=\"auto, (max-width: 201px) 100vw, 201px\" \/><\/a>Gracias por la invitaci\u00f3n. Gracias a ustedes por su presencia, un honor. Gracias a la autora y a los editores.<\/p>\n<p>El esquema de mi intervenci\u00f3n, lo que voy a contarles: un dec\u00e1logo de palabras y expresiones, dos matices, el resumen del dec\u00e1logo, Cernuda para cerrar.<\/p>\n<p>El dec\u00e1logo:<\/p>\n<p>1. <strong>Verdad, veracidad<\/strong>. Un motor \u00e9tico-gnoseol\u00f3gico inspira y da fuerza, energ\u00eda y direcci\u00f3n a las p\u00e1ginas de <em>La filosof\u00eda del enga\u00f1o<\/em>. No es otro que la b\u00fasqueda de la verdad, la vindicaci\u00f3n de una filosof\u00eda de la verdad, la inversi\u00f3n del t\u00edtulo. \u00bfQu\u00e9 verdad? Una verdad aristot\u00e9lico-machadiana. Como Arist\u00f3teles, Lidia Falc\u00f3n sabe, lo ha sabido siempre, que decir \u00abde lo que es, que no es, o que lo no es que es, es decir falsedad; y decir que lo que es es y que lo que no es no es, es lo verdadero.\u00bb Y tambi\u00e9n sabe, tambi\u00e9n lo ha sabido siempre, que la verdad que busca, la verdad que nos propone que busquemos, es la que el gran poeta sevillano defend\u00eda y diferenciaba en unos versos de \u00abProverbios y cantares\u00bb: \u00abTu verdad no, la Verdad;\/ y ven conmigo a buscarla.\/ La tuya, gu\u00e1rdatela\u00bb.<\/p>\n<p>2. <strong>Diversidad<\/strong>. Adem\u00e1s de la Introducci\u00f3n, que no es escrito breve, son once los cap\u00edtulos del libro y son innumerables los temas tratados a lo largo de sus m\u00e1s de 450 p\u00e1ginas. Como al compa\u00f1ero de Jenny von Westphalen, como al padre de Tussy, nada humano le es ajeno a Lidia. Abarcar tanto tiene un riesgo que mi madre sol\u00eda recordarme: \u00abQuien mucho abarca, poco aprieta\u00bb. El sabio refr\u00e1n popular tal vez sea v\u00e1lido en general, pero no lo es en el caso de la autora. Lidia abarca mucho, much\u00edsimo, y aprieta, aprieta firmemente, cuando el asunto lo exige (que es siempre). Por eso es una persona, una mujer de principios, eso que los \u00abganadores\u00bb llaman \u00abharapos de los perdedores\u00bb.<\/p>\n<p>3. <strong>Ortodoxia-heterodoxia<\/strong>. \u00bfHay en las p\u00e1ginas de <em>La filosof\u00eda del enga\u00f1o<\/em> un pensamiento ortodoxo? \u00bfM\u00e1s bien un escribir heterodoxo? \u00bfHeterodoxia dentro de la ortodoxia? \u00bfTal vez a la inversa? No, nada de eso. Esas etiquetas no sirven y acaso no hayan sido \u00fatiles nunca. Lo que notamos, lo que sentimos leyendo <em>La Filosof\u00eda del enga\u00f1o<\/em> es un pensar libre, rebelde, indignado, justamente enfadado en muchas ocasiones (\u00a1hay much\u00edsimos motivos para ello!). Un pensar no sujeto a modas ni a las corrientes hegem\u00f3nicas\/dominantes, un pensar que no pretende agradar al poder ni a los poderosos ni tampoco a sus pensadores serviles.<\/p>\n<p>Un pensar que piensa sin ataduras, la \u00fanica forma aut\u00e9ntica de pensar.<\/p>\n<p>4. <strong>Con la propia cabeza<\/strong>. Y por ser libre es un pensar que piensa siempre con la propia cabeza, asunto nada f\u00e1cil. Un pensar que no tiembla, que no se echa atr\u00e1s ante las consecuencias del propio pensar. Un pensar sin pelos en la lengua y cr\u00edtico.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tipo de pensamiento cr\u00edtico? El que nunca considera axiomas o postulados indiscutibles lo que son realmente dogmas, enunciados-principios no fundamentados, o cuentos interesados y falsarios. Un pensamiento que no se limita a repetir viejas afirmaciones mil veces dichas en la tradici\u00f3n, sino que trabaja, reflexiona, estudia, cultiva, aporta, abona, crea y enriquece esa tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>5. <strong>Marxismo-materialismo<\/strong>. Hay mucha inspiraci\u00f3n marxista y materialista en la perspectiva y los an\u00e1lisis del libro de Lidia. Pero el marxismo, como el Ser en Arist\u00f3teles, se dice de muchas maneras. \u00bfDe qu\u00e9 tipo de marxismo hablamos? Del siguiente: a finales de los a\u00f1os setenta, otro fil\u00f3sofo cr\u00edtico y sin pelos en la lengua, les hablo de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985), anotaba un texto de Lucio Colletti (un intelectual marxista, muy de moda entre nosotros en aquel entonces, en transici\u00f3n hacia el berlusconismo), y escrib\u00eda: \u00abNo se debe ser marxista (Marx); lo \u00fanico que tiene inter\u00e9s es decidir si se mueve uno (o una), o no, dentro de una tradici\u00f3n que intenta avanzar, por la cresta, entre el valle del deseo y el de la realidad, en busca de un mar en el que ambos confluyan.\u00bb<\/p>\n<p>Ese es el marxismo defendido por Lidia: un marxismo de uni\u00f3n teor\u00eda-praxis, un marxismo praxeol\u00f3gico, un marxismo que nunca pierde de vista la XI Tesis marxiana sobre Feuerbach: \u00abLos fil\u00f3sofos no han hecho m\u00e1s que <em>interpretar<\/em> de diversos modos el mundo [entre par\u00e9ntesis: los fil\u00f3sofos y fil\u00f3sofas no han hecho eso tan solo], pero de lo que se trata es de <em>transformarlo<\/em>.\u00bb<\/p>\n<p>(Dicho sea tambi\u00e9n entre par\u00e9ntesis: Sacrist\u00e1n, el autor de \u00abEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u00bb fue expulsado de la Universidad de Barcelona por motivos pol\u00edticos en 1965. Algunos colegas, no fueron muchos, se solidarizaron abierta y p\u00fablicamente con \u00e9l. Entre ellos, Carlos Par\u00eds, un fil\u00f3sofo concernido y no olvidado a quien Lidia Falc\u00f3n cita en varios pasajes de su libro).<\/p>\n<p>6. <strong>Realismo\/idealismo<\/strong>. No realismo <em>versus<\/em> idealismo o a la inversa; no realismo entendido como \u00abadaptaci\u00f3n gozosa a la realidad\u00bb o idealismo equivalente a sue\u00f1o liberador. Como buena materialista (que no quiere decir sesgada economicista o consumista compulsiva), Lidia conserva el buen juicio del realismo pol\u00edtico\u2026. del realismo pol\u00edtico bien entendido. Es decir, un realismo que se esfuerza por conocer lo real (asunto siempre complejo), que no cae en la tentaci\u00f3n de las enso\u00f1aciones f\u00e1ciles, de refugios apetecibles, pero que, al mismo tiempo y sin ninguna contradicci\u00f3n, no olvida las finalidades, los objetivos \u00faltimos, los valores emancipatorios asociados al comunismo feminista y libertario. El Ser y sentido de tantas vidas, de muchas vidas. De la vida de Lidia.<\/p>\n<p>7. <strong>Contra la (sin)raz\u00f3n patriarcal<\/strong>. Ser\u00e1 evidente para quien lea <em>La filosof\u00eda del enga\u00f1o<\/em> el combate ininterrumpido a lo largo de estas p\u00e1ginas (y de todas las que ha escrito la autora, que son muchas por cierto, a lo largo de d\u00e9cadas) contra todo tipo de irracionalismo. Especial y destacadamente contra el irracionalismo, explotador y asesino en muchas ocasiones, de la sinraz\u00f3n patriarcal. Nada sorprendente para los viejos del lugar que venimos aprendiendo de Lidia desde antes de <em>Vindicaci\u00f3n Feminista<\/em>.<\/p>\n<p>Para mis ojos, uno lo de los momentos m\u00e1s brillantes del ensayo es la deconstrucci\u00f3n magistral (retengan la palabra) de la cosmovisi\u00f3n, de la pseudofilosof\u00eda, de la ideolog\u00eda <em>queer<\/em> y sus prolongaciones y sistemas afines.<\/p>\n<p>8. <strong>Cr\u00edtica de la econom\u00eda servicial<\/strong>. Probablemente est\u00e1n pensado ustedes en el subt\u00edtulo de <em>El Capital<\/em>, el cl\u00e1sico marxiano (una especie de <em>Elementos<\/em> o <em>Principia<\/em> de las ciencias sociales y la filosof\u00eda) que tanto debe tambi\u00e9n a Jenny, a Friedrich y a Tussy.<\/p>\n<p>Lidia no se ha propuesto escribir (de momento) el cuarto o quinto volumen de <em>El Capital<\/em>. Pero a lo largo de las p\u00e1ginas de <em>La filosof\u00eda del enga\u00f1o<\/em> se observa un brillante ejercicio de cr\u00edtica implacable, documentada, agud\u00edsima, de todo lo que se vende-presenta como \u00abteor\u00eda o ciencia econ\u00f3mica\u00bb y que no es otra cosa en muchas ocasiones sino interesada ideolog\u00eda (con mucha matem\u00e1tica sofisticada para impresionar) al servicio de las insaciables clases dominantes que tienen, que siguen teniendo, el incremento de plusval\u00eda como m\u00e1xima aspiraci\u00f3n social y existencial.<\/p>\n<p>9 <strong>Republicanismo<\/strong>. Republicanismo desde luego, pero republicanismo en serio, en consistencia con la tradici\u00f3n republicano-democr\u00e1tica, nada que ver con otro tipo de \u00abrepublicanismos\u00bb de <em>casa nostra<\/em> (ustedes ya me entienden). Citar\u00e9 algunos de los 10 mandamientos republicanos aprobados en Guadalajara, 31 de mayo de 1931: amar a la justicia sobre todas las cosas, rendir culto a la dignidad, vivir con honestidad, intervenir rectamente en la vida p\u00fablica, cultivar la inteligencia, propagar la instrucci\u00f3n, trabajar, ahorrar, proteger a los y a las d\u00e9biles, no procurar beneficio a costa del perjuicio ajeno.<\/p>\n<p>Este es el republicanismo que anida en las p\u00e1ginas de <em>La filosof\u00eda del enga\u00f1o<\/em> y, en general, en la obra de Lidia. El republicanismo de todos nosotros, de todas nosotras.<\/p>\n<p>10. <strong>Magisterio<\/strong>. A la manera de Brecht y de su poema inolvidable: Hay personas que luchan un d\u00eda y son buenas. Hay otras que luchan un a\u00f1o y son mejores. Hay personas que luchan muchos, muchos a\u00f1os y son muy buenas. Pero est\u00e1n las que luchan toda la vida: esas personas son las imprescindibles. Nuestros referentes, nuestros maestros, nuestras maestras. Lidia es una de ellas, una verdadera maestra de todos nosotros.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed el dec\u00e1logo, <strong>tocan los matices<\/strong>. En consistencia con el pensamiento cr\u00edtico del libro, leo dos pasajes del libro y a\u00f1ado un comentario:<\/p>\n<p>1. Escribe Lidia en las p\u00e1ginas 82-83: \u00abLa II Rep\u00fablica, dirigida m\u00e1s por intelectuales liberales que por economistas marxistas, intent\u00f3 transformar el pat\u00e9tico sistema educativo que hab\u00eda regido hasta entonces bajo el poder de los partidos liberal y conservador, poco diferentes en esta materia, y la \u00e9gida de la Monarqu\u00eda y la Iglesia. Siguiendo los principios de la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza introdujo la igualdad en la escuela, suprimiendo la privada y quit\u00e1ndole todos los privilegios a las \u00f3rdenes religiosas a las que se prohibi\u00f3 ense\u00f1ar. E intent\u00f3 potenciar la investigaci\u00f3n y la ciencia. Por eso, tanto el Capital como la Iglesia Cat\u00f3lica acabaron con la Rep\u00fablica. Los grandes investigadores, cient\u00edficos y humanistas formados en aquella escuela tuvieron que exiliarse y aqu\u00ed nos quedamos con Ortega y Xavier Zubiri y los obispos y religiosos que dictaban la doctrina y las normas de la ense\u00f1anza\u00bb (pp. 82-83). En mi opini\u00f3n, la cosa fue mucho peor, much\u00edsimo peor. \u00a1Ojal\u00e1 hubiera prevalecido en la filosof\u00eda espa\u00f1ola de la postguerra fil\u00f3sofos (burgueses ciertamente) de la talla de Ortega! \u00a1Ojal\u00e1 libros, como <em>La idea de principio en Leibniz<\/em> o <em>En torno a Galileo<\/em> por ejemplo, hubieran sido parte sustantiva del alimento filos\u00f3fico del pa\u00eds durante aquellas oscuras d\u00e9cadas!<\/p>\n<p>2. En la p\u00e1gina 126, se\u00f1ala Lidia: \u00abEn el V Congreso del PSUC celebrado en enero de 1981, solo un mes antes del golpe, triunfaron las tesis m\u00e1s radicales entre los militantes del partido, pero dada la hostilidad que mostraron los dirigentes, pertenecientes a la burgues\u00eda catalana, a cuya cabeza estaban Antonio Guti\u00e9rrez D\u00edaz y L\u00f3pez Raimundo, ante este giro a la izquierda que rechazaba el proyecto del eurocomunismo, asumido por la direcci\u00f3n desde hac\u00eda una decena de a\u00f1os, las conclusiones del Congreso condujeron a la divisi\u00f3n del partido.\u00bb No logro ver, en el caso de Gregorio L\u00f3pez Raimundo, posteriormente, como recuerdan, presidente del PSUC-viu, la adecuaci\u00f3n de esa pertenencia de clase.<\/p>\n<p>El <strong>resumen<\/strong> del que les hablaba:<\/p>\n<p>Como todo dec\u00e1logo que se precie, tambi\u00e9n este merece y exige un resumen. Es este: libertad (real), justicia (real), fraternidad, solidaridad, pensamiento libre y cr\u00edtico, feminismo, comunismo democr\u00e1tico, profundidad, cultivo creativo de las tradiciones emancipatorias, internacionalismo, magisterio\u2026 Todo eso alimenta <em>La filosof\u00eda del enga\u00f1o<\/em>.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de esto \u00faltimo, magisterio (y tambi\u00e9n reconocimiento), Cernuda viene en mi ayuda. Les recuerdo los versos finales, con ligeros cambios, de uno de sus grandes poemas, de un poema de la literatura universal: \u00ab1936\u00bb (<em>La realidad y el deseo<\/em>, 1924-1962 \u2013XI\u2013 <em>Desolaci\u00f3n de la quimera<\/em>. Recogido en su <em>Poes\u00eda Completa<\/em>, Volumen I. Ed. Siruela 1993).<\/p>\n<p>Cernuda habla aqu\u00ed de fe. Entendamos por fe: convicciones, ideas nada l\u00edquidas, ir en serio:<\/p>\n<p>Por eso otra vez hoy la causa te aparece<br \/>\nComo en aquellos d\u00edas:<br \/>\nNoble y tan digna de luchar por ella.<br \/>\nY su fe, la fe aquella, ella la ha mantenido<br \/>\nA trav\u00e9s de los a\u00f1os, la derrota,<br \/>\nCuando todo parece traicionarla.<br \/>\nMas esa fe, te dices, es lo que s\u00f3lo importa.<br \/>\nGracias, compa\u00f1era, gracias<br \/>\nPor el ejemplo. Gracias por que me dices<br \/>\nQue el ser humano es noble. Nada importa que tan pocos lo sean:<br \/>\nUna, una tan s\u00f3lo basta<br \/>\nComo testigo irrefutable<br \/>\nDe toda la nobleza humana.<\/p>\n<p>Gracias por su atenci\u00f3n, gracias por su paciencia y, sobre todo, muchas gracias a Lidia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martes 1 de marzo de 2022, 19 horas, Casa del Libro, Passeig de Gr\u00e0cia, 62, Barcelona. 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