{"id":1135,"date":"2009-05-10T00:00:00","date_gmt":"2009-05-10T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1135"},"modified":"2020-02-23T15:32:52","modified_gmt":"2020-02-23T14:32:52","slug":"el-pasado-que-no-pasa-la-larga-sombra-del-estalinismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1135","title":{"rendered":"El pasado que no pasa: la larga sombra del estalinismo"},"content":{"rendered":"<p>Publicado en la revista Sin Permiso<\/p>\n<p><i>\u00abLos historiadores deber\u00edan saber que los sinsentidos, cuando se los tolera \u2013y aun se los corteja y festeja\u2014 pueden llegar a tener una asombrosa eficacia y vitalidad. A fin de cuentas, para cualquier esp\u00edritu racional, el grueso de la historia de las ideas no es sino una historia de sinsentidos.\u00bb Con estas palabras escritas por el historiador brit\u00e1nico Edward P. Thompson en 1979 termin\u00f3 Christoph J\u00fcnke su discurso de agradecimiento del premio que le fue concedido en Leipzig el pasado enero en la Fundaci\u00f3n Rosa Luxemburgo de Sajonia por dos libros recientes suyos, uno sobre Leo Kofler, y otro sobre la larga sombra del estalinismo [<\/i>Sozialistisches Strandgut. Leo Kofler \u2013 Leben und Werk (19007\u20131995),<i> Hamburgo, editorial VSA, 2007; y <\/i>Der lange Schatten des Stalinismus. Sozialismus und Demokratie gestern und heute<i>, Colonia, editorial Neuer ISP, 2007). <\/i><i>Christoph<\/i><i> J\u00fcnke une en su discurso las mejores tradiciones ilustradas y racionalistas del marxismo libertario germ\u00e1nico con la l\u00facida cr\u00edtica de la historiograf\u00eda marxista brit\u00e1nica a los sinsentidos, tan cr\u00edpticos como banales, procedentes de un estructuralismo y posestructuralismo franc\u00e9s que, en <a href=\"http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/index.php?id=1255\">sus m\u00e1s recientes piruetas antilustradas<\/a>, ni siquiera se priva, entre arbitrarias bromas y veras, de llegar hasta la expresa <a href=\"http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/index.php?id=2419\">apolog\u00eda del estalinismo<\/a>. <\/i><\/p>\n<p>Damas y caballeros, queridas y queridos colegas, queridas y queridos camaradas<a name=\"0.1_oben1\"><\/a>:<\/p>\n<p>No pretendo hablar en lo que sigue de la evidente conexi\u00f3n entre ciencia y pol\u00edtica, por mucho que se nos predique lo contrario. Tampoco quiero hablar de hasta qu\u00e9 punto estamos todos, tanto colectiva como individualmente, en la historia, por mucho que la ideolog\u00eda burguesa y la pr\u00e1ctica de la econom\u00eda de mercado adoctrinen sin desmayo de lo contrario, a saber: de que la historia no cuenta, de que la historia es, sobre todo, pasado; en\u00a0el mejor de los casos, una carga o una hipoteca. Todos estamos en la historia, aunque es verdad que la izquierda socialista aspira a una ruptura fundamental con el pasado hist\u00f3rico real, porque ese pasado hist\u00f3rico est\u00e1 hecho de violencia y explotaci\u00f3n, alienaci\u00f3n y cosificaci\u00f3n. La historia, tambi\u00e9n la propia historia de la izquierda, gravita pesadillescamente sobre nuestras espaldas. Y sin embargo, da qu\u00e9 pensar lo que ha escrito el fil\u00f3sofo marxista brit\u00e1nico Terry Eagleton en su \u00faltimo libro \u2013no por casualidad, un libro de \u00e9tica\u2014: la ruptura, una y otra vez absolutizada, de la vanguardia con el pasado es tambi\u00e9n, seg\u00fan Eagleton, una ruptura con la posibilidad de superar esa historia. Sobre eso creo yo que vale la pena reflexionar hoy, cient\u00edfica y pol\u00edticamente.<\/p>\n<p>Pero con ello entro ya en el n\u00facleo de mi intervenci\u00f3n, que versar\u00e1 sobre la larga sombra del estalinismo.<\/p>\n<p>La esperanza de todos quienes, tras la ruptura epocal de los a\u00f1os 1989-91, luego del desplome del socialismo otrora realmente existente, se consolaron con la idea de que al menos habr\u00eda desaparecido el estalinismo se ha visto frustrada: \u00e9sa es una de las tesis centrales de mi libro sobre la larga sombra del estalinismo. Ya a comienzos de la d\u00e9cada de los 90 pudo observarse c\u00f3mo pervive el estalinismo, al menos en el \u00abembelleciento y la loa de hechos y gestas estalinistas y en el sofocamiento de la cr\u00edtica antiestalinista\u00bb, seg\u00fan constat\u00f3 en su momento un autor en la pol\u00e9mica en torno a las Wei\u00dfenseer Bl\u00e4tter. Se termin\u00f3 demostrando que el cr\u00edtico llevaba raz\u00f3n con su advertencia de que en los debates de entonces lo que andaba en juego eran algo m\u00e1s que escaramuzas de retaguardia. Pues lo que en aquel momento muchos (incluido yo, dicho sea de paso) consideraban una irrelevante disputa entre gentes irremediablemente \u00abchapadas a la antigua\u00bb y ancladas en el pasado, se ve ahora, 15 a\u00f1os despu\u00e9s, de manera harto distinta. Desde entonces, los intentos, cada vez m\u00e1s comprehensivos, de justificar el estalinismo, no s\u00f3lo como fen\u00f3meno hist\u00f3rico, sino tambi\u00e9n como teor\u00eda y pr\u00e1ctica pol\u00edticas, han ido cobrando perfiles cada vez m\u00e1s claros. Eso es lo que observo yo \u2013en la segunda parte de mi libro\u2014 en autores como Domenico Losurdo, Luciano Canfora, Hans Heinz Holz y otros, cuya resonancia y reputaci\u00f3n no hay que echar tampoco a humo de pajas.<\/p>\n<p>Las maniobras ideol\u00f3gicas de este esp\u00edritu de \u00e9poca, no demasiado original, comienzan ya con la puesta en cuesti\u00f3n, seriamente y bajo aplauso p\u00fablico, de que pueda en realidad hablarse de estalinismo. Las mismas gentes que no se cansan de colgarse la positiva medalla de \u00abmarxista\u00bb, al tiempo que repudian, como negativa, la etiqueta de \u00abtrotskista\u00bb, rechazan el concepto del estalinismo, no viendo en \u00e9l otra cosa que un circunloquio para referirse a la era de dominio de una determinada persona hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>En efecto, el estalinismo era y es, por lo pronto, un fen\u00f3meno hist\u00f3rico, y refiere a la \u00e9poca sovi\u00e9tica bajo Stalin. Ha habido en las pasadas d\u00e9cadas un sinn\u00famero de intentos de conceptuar el contenido y la forma de esa formaci\u00f3n social hist\u00f3ricamente in\u00e9dita: comunismo, comunismo primitivo, socialismo, socialismo realmente existente, socialismo nominal, socialismo estatalmente administrado o burocr\u00e1tico, colectivismo burocr\u00e1tico o despotismo asi\u00e1tico, Estado obrero, Estado obrero burocr\u00e1tico o degenerado, etc., etc. Que ninguno de esos conceptos haya logrado imponerse efectivamente, tiene que ver en mi opini\u00f3n con las graves desventajas que traen consigo esas descripciones. Pues ocurre que ninguna de las apelaciones retrospectivas al socialismo, y aun al comunismo, satisfacen m\u00ednimamente los criterios que la tradici\u00f3n socialista y marxista dej\u00f3 un d\u00eda a justo t\u00edtulo sentados. Todos esos conceptos han contribuido todav\u00eda m\u00e1s a confundir las cabezas de los emancipandos y a desacreditar duraderamente la idea misma de socialismo. Pero tambi\u00e9n conceptos m\u00e1s adecuados cient\u00edficamente, como burocracia y Estado obrero, tienen sus inconvenientes: \u00bfc\u00f3mo deslindarlos limpia y operativamente de otras instituciones, movimientos y Estados burocr\u00e1ticos? \u00bfY c\u00f3mo evitar las connotaciones positivas de un Estado \u00abobrero\u00bb, en el que los obreros, manifiestamente, jam\u00e1s llegaron a prevalecer y dominar?<\/p>\n<p>Mientras la pol\u00edtica y la ciencia no hallen un concepto mejor, o no se me ocurra a m\u00ed otro m\u00e1s adecuado, yo seguir\u00e9 empleando el concepto generalmente utilizado y en s\u00ed poco significativo y poco cort\u00e9s de estalinismo. Me sumo as\u00ed a quienes han considerado ese estalinismo hist\u00f3rico como un espec\u00edfico sistema de dominaci\u00f3n socio-pol\u00edtica, ni capitalista ni socialista (al menos, de acuerdo con los criterios de los cl\u00e1sicos socialistas). Considero el desaparecido sistema sovi\u00e9tico como una sociedad de transici\u00f3n congelada, organizada y dirigida por una capa burocr\u00e1tica procedente del movimiento obrero, de la clase obrera. En la primera parte de mi libro intent\u00e9 una recuperaci\u00f3n cr\u00edtica nueva de d\u00e9cadas de viejos debates sobre lo que propia e hist\u00f3ricamente fue el estalinismo. Y lo hice con una mirada paradigm\u00e1tica puesta en destacados pensadores de la izquierda socialista, como Werner Hofmann, Isaac Deutscher, Georg Luk\u00e1cs o Leo Kofler, entre otros.<\/p>\n<p>El estalinismo fue y es, por encima de todo, un fen\u00f3meno hist\u00f3rico. El estalinismo fue y es, sin embargo, m\u00e1s que un sistema hist\u00f3ricamente espec\u00edfico de dominaci\u00f3n. Pues ese sistema social sedicentemente socialista ha sobrevivido muchas d\u00e9cadas a la muerte de su creador: no, acaso, en sus excesos de violencia, pero s\u00ed en sus fundamentos sociales, en sus estructuras e ideolog\u00edas. Es m\u00e1s: el sistema social fundado por Stalin con violencia y perfidia, no s\u00f3lo ha sobrevivido durante d\u00e9cadas a su fundador, sino que ha sido aplicado tambi\u00e9n en otros contextos hist\u00f3ricos y geogr\u00e1ficos. Visto con ese trasfondo, el estalinismo no es s\u00f3lo un fen\u00f3meno hist\u00f3rico, sino que es tambi\u00e9n una teor\u00eda y una pr\u00e1ctica pol\u00edticas, un tipo espec\u00edfico de pensamiento y acci\u00f3n pol\u00edticos, y como tal, pasible de ser completamente separado de la persona de Stalin y de la Rusia sovi\u00e9tica. Una parte de la investigaci\u00f3n del estalinismo hoy predominante, en cambio, entiende el estalinismo como un fen\u00f3meno puramente hist\u00f3rico y rechaza expl\u00edcitamente cualquier ampliaci\u00f3n del concepto m\u00e1s all\u00e1 del foco puesto en el terror estalinista de los a\u00f1os 30. Aun si esa posici\u00f3n se solapa de manera interesante con determinadas tradiciones de la historiograf\u00eda de izquierda, yo la tengo por hist\u00f3rica y pol\u00edticamente falsa.<\/p>\n<p>Yo me sit\u00fao en una tradici\u00f3n no menos importante, en una tradici\u00f3n a la que tambi\u00e9n pertenece un Leo Kofler, sobre cuya vida y obra publiqu\u00e9 un voluminoso estudio, que es el otro libro por el que hoy tengo que agradecer la distinci\u00f3n de este premio. Los an\u00e1lisis del estalinismo que hizo Leo Kofler a comienzos de los a\u00f1os 50 \u2013Kofler era mucho m\u00e1s, claro est\u00e1, que un cr\u00edtico del estalinismo\u2014 significaron en el espacio germanoparlante el primer intento sistem\u00e1tico, despu\u00e9s de la II Guerra Mundial, de criticar la teor\u00eda estalinista con instrumentos marxistas. Y yo no puedo menos de destacar hoy, aqu\u00ed, en Leipzig, que esos an\u00e1lisis del estalinismo fueron una elaboraci\u00f3n directa de las experiencias que el propio Kofler tuvo que, o se vio obligado a, vivir en la joven RDA. Para Kofler, el pensamiento estalinista es una tergiversaci\u00f3n de ra\u00edz tanto del marxismo propio como del marxismo real. La teor\u00eda y la pr\u00e1ctica estalinistas son para \u00e9l adial\u00e9cticas, mec\u00e1nicas, antihumanistas y antiemancipatorias: ideolog\u00eda de la dominaci\u00f3n de una casta burocr\u00e1tica. Con su cr\u00edtica del estalinismo como ideolog\u00eda \u2013en cuyo detalle no podemos desgraciadamente entrar aqu\u00ed\u2014, Kofler logr\u00f3 construir una gram\u00e1tica te\u00f3rica del pensamiento pseudosocialista \u00abestalinoide\u00bb. Lo que le permiti\u00f3 tambi\u00e9n comenzar a acercarse ya entonces al problema de la supervivencia p\u00f3stuma del estalinismo. Y no fue parte menor en su logro el que, como verdadero marxista que era, hubiera entendido cabalmente que a la consciencia\u00a0 del hombre de acci\u00f3n hay que atribuirle un papel activo, lo que le llev\u00f3, a su vez, a entender que tambi\u00e9n el estalinismo era m\u00e1s que un mero descarrilamiento espec\u00edficamente ruso de la historia, y que ocurre, antes bien, que su din\u00e1mica surge asimismo de los problemas objetivos que se plantean en cualquier transici\u00f3n hacia una planificaci\u00f3n econ\u00f3mica socialista.<\/p>\n<p>Con esto llego a un punto decisivo en mi argumentaci\u00f3n. Sigue valiendo lo que el historiador brit\u00e1nico y socialista Edward P. Thompson escribi\u00f3 a fines de los a\u00f1os 70, cuando constat\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p>\u00abSi comprendemos el estalinismo como (\u2026) un sistema de formas y pr\u00e1cticas institucionales, de teor\u00edas y conductas de dominaci\u00f3n abstractas, entonces hay que concluir que la &#8216;generaci\u00f3n postestalinista&#8217; est\u00e1 a\u00fan por nacer.\u00bb<\/p>\n<p>Y la pregunta que yo me hago es: \u00bfpor qu\u00e9, viendo las cosas materialistamente, es eso as\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 no quiere pasar ese pasado? \u00bfPor qu\u00e9 el estalinismo hist\u00f3rico sigue proyectando una tangible sombra sobre la izquierda alemana? Yo veo sobre todo dos razones, una hist\u00f3rica, y otra, de pol\u00edtica actual.<\/p>\n<p>La primera parte de la respuesta, la raz\u00f3n hist\u00f3rica, hay que buscarla en la respuesta com\u00fan de que el filoestalinismo es una especie de carga arrastrada del pasado. En efecto, el estalinismo hist\u00f3rico tiene efectos multiformes, tanto pr\u00e1cticos como te\u00f3ricos. Est\u00e1n los inmediatamente afectados, los victimarios y las v\u00edctimas, los v\u00e9terocomunistas y los postcomunistas, los \u00abchapados a la antigua\u00bb y los que se han apartado del pasado. Pero tambi\u00e9n hay afectados indirectos m\u00e1s all\u00e1 de los ambientes de izquierda, y por el peso que tienen han de ser mucho m\u00e1s significativos. Partes esenciales del pensamiento pol\u00edtico-social y filos\u00f3fico-social de nuestro tiempo no pueden entenderse, si no se entiende que son, y por mucho, con raz\u00f3n o son ella, una reacci\u00f3n intelectual a la historia y a la ideolog\u00eda del comunismo estalinistamente deformado. Tambi\u00e9n en la Europa oriental actualmente en camino hacia el capitalismo est\u00e1 el estalinismo todav\u00eda presente de una manera m\u00e1s que intelectual. Sin una comprensi\u00f3n de lo que fue la burocracia otrora \u00absocialista\u00bb, apenas se entender\u00eda el mafioso capitalismo de transici\u00f3n que se halla en la Europa oriental. Y la Alemania ampliada es, en la medida correspondiente, parte de la herencia este-europea, pol\u00edtica, econ\u00f3mica y culturalmente.<\/p>\n<p>Precisamente en la Alemania del Este la cada vez m\u00e1s predominante \u00abestalgia\u00bb [juego de palabras con \u00abnostalgia\u00bb; T.] muestra tambi\u00e9n que la larga sombra del estalinismo, en contra de la opini\u00f3n aqu\u00ed corriente, no s\u00f3lo se nutre de una historia pasada hace mucho tiempo, sino, m\u00e1s todav\u00eda, de la actualidad sociopol\u00edtica, de las hondas decepciones provocadas por 20 a\u00f1os de una unidad alemana que ha privado de hacienda y de consciencia, de tradici\u00f3n y de dignidad.<\/p>\n<p>Lo que me lleva a la segunda raz\u00f3n, la actual, que explica la larga sombra del estalinismo. M\u00e1s que con un voluntario regreso a la dictadura de la SED [Partido Socialista Unificado de Alemania], esa nostalgia tiene algo que ver con \u00abel anhelo de volver a un per\u00edodo de seguridad social y bienestar p\u00fablico\u00bb (de acuerdo con el polit\u00f3logo brit\u00e1nico Peter Thompson en su libro sobre la crisis hist\u00f3rica de la izquierda alemana). En esa actitud, yo veo\u00a0desde luego\u00a0algo eminentemente emancipatorio. Y sin embargo, esa actitud puede expresar al propio tiempo algo profundamente paternalista. Las transiciones al autoritarismo social, y las estructuras mentales estalinistas persistentes que puedan prosperar ocasionalmente a partir de esa actitud, son sobre todo operativas all\u00ed donde no se ha dado una verdadera desestalinizaci\u00f3n del pensamiento, una circunstancia que afecta m\u00e1s a la izquierda alemana que a otras izquierdas europeas. Y son operativas all\u00ed donde esa falta de desestalinizaci\u00f3n se amalgama con las nuevas realidades de una barbarie neoliberal, es decir, con la lucha de clases desde arriba y el consiguiente vaciado de las conquistas democr\u00e1ticas y socialistas. Precisamente en esos procesos halla ahora el acto reflejo del regreso al discurso estalinista su suelo nutricio.<\/p>\n<p>Entiendo, pues, el filo y el neoestalinismo como una de las varias formas pol\u00edtico-ideol\u00f3gicas de reacci\u00f3n al estado de nuestro sistema social en la Alemania unificada, es decir, a la forzada transformaci\u00f3n hacia la imperante democracia de sesgo burgu\u00e9s-capitalista. El malestar provocado por esas tendencias regresivas comienza a politizarse de nuevo desde hace algunos a\u00f1os. Y as\u00ed como observamos una recuperaci\u00f3n de muy diversas tradiciones de la vieja y buena izquierda alemana \u2013Abendroth, Kofler, Richard M\u00fcller y muchos otros\u2014, as\u00ed tambi\u00e9n muchos regresan a las tradiciones estatalistas del movimiento obrero y sindical estalinista.<\/p>\n<p>Una explicaci\u00f3n as\u00ed, huelga decirlo, no puede ser tambi\u00e9n una justificaci\u00f3n. Pues, como observ\u00f3 hace ya 50 a\u00f1os Leo Kofler, cualquier nuevo intento socialista ser\u00e1 democr\u00e1tico o no ser\u00e1. Un nuevo intento socialista s\u00f3lo puede ser mayoritario y victorioso, si no contrapone libertad pol\u00edtica y libertad social; si consigue unir pr\u00e1ctico-pol\u00edticamente la libertad pol\u00edtica y la libertad social en una nueva etapa hist\u00f3rico-universal de libertad; si finalmente hace suyo lo que la buena y vieja Rosa Luxemburgo formul\u00f3 hace ya 90 a\u00f1os con estas palabras tan c\u00e9lebres como malfamadas, y es a saber: que la democracia socialista\u2026<\/p>\n<p>\u00ab\u2026 no empieza de la nada en el pa\u00eds objeto de loa, cuando se han sentado ya las bases de la econom\u00eda socialista, como si se tratara de un regalo empaquetado de navidades para el bravo pueblo que, entretanto, ha sido capaz de sostener fielmente a un pu\u00f1ado de dictadores socialistas. La democracia socialista empieza simult\u00e1neamente con el derrocamiento de la dominaci\u00f3n de clase y la construcci\u00f3n del socialismo. Comienza desde el momento mismo de la conquista del poder por el partido socialista.\u00bb<\/p>\n<p>Por eso todos los intentos de seguir maquillando, defendiendo o justificando el estalinismo hist\u00f3rico en su teor\u00eda y en su pr\u00e1ctica no s\u00f3lo son moralmente rechazables, sino que significan tambi\u00e9n una regresi\u00f3n pol\u00edtica. Caen en aquella forma pol\u00edtica autoritaria, pedag\u00f3gico-dictatorial, que no puede sacar a la izquierda de su crisis hist\u00f3rica, porque precisamente esa pol\u00edtica autoritaria y pedag\u00f3gico-dictatorial es parte, y no peque\u00f1a, de lo que le ha llevado a la situaci\u00f3n actual.<\/p>\n<p>Leo Kofler nos llam\u00f3, fundadamente, la atenci\u00f3n sobre esto: no se comprende realmente el estalinismo, en todas las concretas circunstancias hist\u00f3ricas que lo originaron, si no se entiende que refleja los problemas de cualquier transici\u00f3n del capitalismo al socialismo. Esa idea merece ser hoy profundizada: mientras se siga reflexionando, discutiendo y debatiendo pol\u00edticamente sobre procesos de transformaci\u00f3n social que vayan m\u00e1s all\u00e1 de la forma de sociedad burguesa-capitalista, seguir\u00e1 d\u00e1ndose la tentaci\u00f3n de un substitucionismo pol\u00edtico-social, es decir, del atajo autoritario y pedag\u00f3gico-dictatorial ensayado por una autoproclamada vanguardia, en vez de emprender una v\u00eda determinada por una amplia mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n en el sentido m\u00e1s genuino del t\u00e9rmino. Ese llamado substitucionismo fue lo que oper\u00f3, tan cl\u00e1sica como fatalmente, en el estalinismo hist\u00f3rico; pero no puede reducirse al estalinismo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>En ese marco entiendo yo la larga sombra del estalinismo, no s\u00f3lo como una sombra proyectada desde el pasado. No es s\u00f3lo un problema de la historia. La larga sombra del estalinismo es, al propio tiempo, una sombra que se proyecta sobre nosotros desde el futuro, es decir, un problema que se le presenta a cualesquiera teor\u00edas y pr\u00e1cticas de transformaci\u00f3n del statu quo.<\/p>\n<p>Es urgente y vale, pues, la pena seguir trabajando en el tema del estalinismo. Es verdad que el filo y el neoestalinismo no constituyen a\u00fan corriente pol\u00edtico-organizativa identificable alguna, sino que se trata, sobre todo, de una corriente pol\u00edtico-intelectual. Pero es imperativo combatir tambi\u00e9n intelectualmente los hipot\u00e9ticos sinsentidos. El ya mencionado Edward P. Thompson llevaba toda la raz\u00f3n, cuando observ\u00f3 en su d\u00eda que los sinsentidos convertidos en modas intelectuales no desaparecen de la noche a la ma\u00f1ana s\u00f3lo con cerrar los ojos,\u00a0y hacer como que\u00a0no existieran:<\/p>\n<p>\u00abLos historiadores deber\u00edan saber que los sinsentidos, cuando se los tolera \u2013y aun se los corteja y festeja\u2014 pueden llegar a tener una asombrosa eficacia y vitalidad. A fin de cuentas, para cualquier esp\u00edritu racional, el grueso de la historia de las ideas no es sino una historia de sinsentidos.\u00bb<\/p>\n<p><b><i>Christoph<\/i><\/b><b><i> J\u00fcnke<\/i><\/b><i> ha ganado este a\u00f1o el premio a la investigaci\u00f3n otorgado por la Fundaci\u00f3n Rosa Luxemburgo de Sajonia. <\/i><\/p>\n<p><b>Traducci\u00f3n para <\/b><b><a href=\"http:\/\/www.sinpermiso.info\/\">www.sinpermiso.info<\/a><\/b><b>: Casiopea Altisench<\/b><\/p>\n<p><i>\u00a0<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado que no pasa: la larga sombra del estalinismo<\/p>\n<p>Christoph J\u00fcnke<\/p>\n<p>Publicado en la revista Sin Permiso<\/p>\n<p>&quot;Los historiadores deber\u00edan saber que los sinsentidos, cuando se los tolera \u2013y aun se los corteja y festeja\u2014 pueden llegar a tener una asombrosa eficacia y vitalidad. A fin de cuentas, para cualquier esp\u00edritu racional, el grueso de la historia de las ideas no es sino una historia de sinsentidos.&quot; Con estas palabras escritas por el historiador brit\u00e1nico Edward P. Thompson en 1979 termin\u00f3 Christoph J\u00fcnke su discurso de agradecimiento del premio que le fue concedido en Leipzig el pasado enero en la  Fundaci\u00f3n Rosa Luxemburgo de Sajonia por dos libros recientes suyos, uno sobre Leo Kofler, y otro sobre la larga sombra del estalinismo [Sozialistisches Strandgut. Leo Kofler \u2013 Leben und Werk (19007\u20131995), Hamburgo, editorial VSA, 2007; y Der lange Schatten des Stalinismus. Sozialismus und Demokratie gestern und heute, Colonia, editorial Neuer ISP, 2007). Christoph J\u00fcnke une en su discurso las mejores tradiciones ilustradas y racionalistas del marxismo libertario germ\u00e1nico con la l\u00facida cr\u00edtica de la historiograf\u00eda marxista brit\u00e1nica a los sinsentidos, tan cr\u00edpticos como banales, procedentes de un estructuralismo y posestructuralismo franc\u00e9s que, en sus m\u00e1s recientes piruetas antilustradas, ni siquiera se priva, entre arbitrarias bromas y veras, de llegar hasta la expresa apolog\u00eda del estalinismo. <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-1135","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-materiales-para-la-refundacion-comunista"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1135","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1135"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1135\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1135"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1135"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1135"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}