{"id":11485,"date":"2022-04-12T05:00:00","date_gmt":"2022-04-12T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11485"},"modified":"2022-04-12T00:41:04","modified_gmt":"2022-04-11T23:41:04","slug":"engels-joven-dialectico-1839-1840","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11485","title":{"rendered":"Engels joven-dial\u00e9ctico : 1839-1840"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>No soy un Doctor [de Filosof\u00eda] y no puedo llegar a serlo nunca.<\/em><br \/>\n<em>S\u00f3lo soy un comerciante y actualmente un artillero real prusiano<\/em>.<br \/>\n(Engels, presentaci\u00f3n de su curr\u00edculum a Ruge, 1841)<\/p>\n<p>Si la Verdad reside en el proceso, el derrotero de Engels hac\u00eda la apropiaci\u00f3n \u00edntima de la Dial\u00e9ctica nos tiene que ofrecer una clave para entender su figura como pensador aut\u00f3nomo al propio Marx.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a> La <i>Kritik<\/i> a la ideolog\u00eda del joven Engels fue, en un desarrollo de toma y daca, de avances y retrocesos, un proceso general de deconstrucci\u00f3n de la operaci\u00f3n falsa del entendimiento que propon\u00eda la <i>Aufkl\u00e4rung<\/i> en torno a la Metapol\u00edtica moderna. Toda tesis lleva impl\u00edcita una unilateralidad \u2013tal el principio de negatividad; sobre la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n, partiendo de lo reflexivo, se levanta ahora un criterio protomaterialista, el Idealismo objetivo y la \u00abHistoria filos\u00f3fica\u00bb de la izquierda hegeliana, que Engels fue capaz de impregnarse creativa y prematuramente\u2013. El exceso especulativo de Hegel en su exposici\u00f3n del Esp\u00edritu objetivo jam\u00e1s logra asfixiar su profundidad materialista, sofocar su tendencia concreta. Las conclusiones son revolucionarias: la sustancia es sujeto pero solamente en s\u00ed. Ut\u00f3picamente, en s\u00ed el ser humano es todo. Se trata de un decisivo y r\u00e1pido proceso de reabsorci\u00f3n y de reorganizaci\u00f3n del joven Engels, que clausura toda una etapa anterior que queda cancelada. El saber concreto (dial\u00e9ctico) exige, adem\u00e1s de la disyunci\u00f3n, un tercer t\u00e9rmino, es un \u00abtanto esto como lo otro\u00bb, como un \u00abni esto ni lo otro\u00bb. Todo lleva la marca de la mediaci\u00f3n. La Verdad NO es ni un concepto determinado NI un ser determinado. El antidualismo hegeliano, radical y de largo aliento, tambi\u00e9n es sumado a la perspectiva cr\u00edtica.<\/p>\n<p>En el propio devenir de sus escritos, es posible visualizar en negativo el derrotero ideol\u00f3gico y pol\u00edtico de Engels, m\u00e1s prematuro te\u00f3ricamente y al mismo tiempo, m\u00e1s sesgado y fatigoso que el curso preferiblemente lineal, incluso de curso acad\u00e9mico, del propio Marx. Al no existir en Prusia la esfera de lo pol\u00edtico como \u00e1mbito separado, la <i>Kritik <\/i>de la Pol\u00edtica se deb\u00eda practicar sobre territorios intermedios, como la Literatura y la Teolog\u00eda, y como no, en la misma s\u00f3rdida lucha en la propia Filosof\u00eda. La disoluci\u00f3n dial\u00e9ctica de lo finito, la erosi\u00f3n de toda determinaci\u00f3n, es un descubrimiento subversivo que Engels encuentra en su camino de autodidacta, develamiento que corrige su propia autorreferencia y su propio desarrollo intelectual. Y quiz\u00e1 su primer momento de aplicaci\u00f3n surgiera por la cr\u00edtica a la <i>Heimat,<\/i> a la peque\u00f1a Patria del Wupper, la <i>bergisches Land<\/i>, a la M\u00e1nchester renana, enclave de fabricaci\u00f3n textil impulsada por el agua y rodeada por una agricultura campesina provincial y casi medieval. Pero el filo de la cr\u00edtica no se detuvo en la objetividad externa, la Dial\u00e9ctica se hizo intensamente subjetiva. Engels deconstruy\u00f3 sin piedad a la propia vida cotidiana familiar, la alienaci\u00f3n rutinaria de la Costumbre, el H\u00e1bito como esa cierta manera de tener que se vuelve manera de ser. O como dec\u00eda el \u00abnotorio\u00bb Hegel, la tradici\u00f3n como \u00abesa circunstancia que nos permite decir que las cosas nos parecen ser as\u00ed, pero no que SON as\u00ed.\u00bb Lo ideal no se inventa, se descubre bajo los escombros de lo real. En lo real se esconde lo ideal. Es que Hegel prioriza el lado pr\u00e1ctico, la praxis humana.<\/p>\n<p>El Engels joven-joven parte desde la orilla de la Literatura rom\u00e1ntica y radical de la \u00abJoven Alemania\u00bb, en su versi\u00f3n decadente final,<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a> enfrent\u00e1ndose primero a su propia rutina religiosa comunitaria y familiar, la superestructura del Pietismo, la estructura iluminista autoritaria del Regionalismo prusiano, por lo que parte no tanto de la Filosof\u00eda pura como de la cr\u00edtica de la Religi\u00f3n, la <i>Bibelkritik <\/i>(Strauss es aqu\u00ed su S\u00f3crates) es su modo de desembarazarse del peso muerto de su tradici\u00f3n y, al mismo tiempo en una doble tarea simult\u00e1nea, destripar de manera materialista las formas alienadas de su tiempo. \u00abEstoy con la Joven Alemania en cuerpo y alma\u00bb, confesaba en 1839,<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a> y fue precisamente este movimiento el que le permiti\u00f3 desarrollar instrumentos y m\u00e9todos de entender la realidad que podemos calificar de \u00abprotomaterialistas\u00bb. Abraz\u00f3 el ideario liberal del movimiento: Constituci\u00f3n escrita (racional en t\u00e9rminos hegelianos), Libertad de Prensa, abolici\u00f3n de todas las formas de coacci\u00f3n religiosa, y emancipaci\u00f3n de la mujer. M\u00e1s adelante, en 1851, dir\u00e1 Engels, recordando estos momentos, que \u00abla Literatura alemana ha sentido tambi\u00e9n la influencia de la agitaci\u00f3n pol\u00edtica en la que los acontecimientos [de la Revoluci\u00f3n de julio] de 1830 lanzaron a toda Europa. Casi todos los escritores de ese per\u00edodo predicaban un Constitucionalismo inmaduro o un Republicanismo m\u00e1s inmaduro a\u00fan. Fueron adquiriendo m\u00e1s y m\u00e1s la costumbre\u2026 de llenar la falta de talento de sus obras con alusiones pol\u00edticas capaces de llamar la atenci\u00f3n del p\u00fablico. Las poes\u00edas, las novelas, las rese\u00f1as, los dramas, en suma, todos los g\u00e9neros de creaci\u00f3n literaria rebosaban de lo que se dio en llamar \u00abtendencia\u00bb, es decir, exposiciones m\u00e1s o menos t\u00edmidas de esp\u00edritu antigubernamental. Para completar la confusi\u00f3n de ideas que reinaba en Alemania despu\u00e9s de 1830, estos elementos de oposici\u00f3n pol\u00edtica se entremezclaron con recuerdos universitarios mal asimilados de Filosof\u00eda alemana y fragmentos mal entendidos de Socialismo franc\u00e9s, particularmente de <i>Saint-Simonismus<\/i>; y la <i>clique<\/i> de escritores que propagaba este conglomerado heterog\u00e9neo de ideas se denomin\u00f3 presuntuosamente a s\u00ed misma \u00abJoven Alemania\u00bb o \u00abModerna Escuela\u00bb\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a><\/p>\n<p>A los aportes de su padrino Gutzkow, que le abri\u00f3 la puerta a ser le\u00eddo en un peri\u00f3dico masivo e influyente en la opini\u00f3n p\u00fablica burguesa y \u00f3rgano central del movimiento, te\u00f3ricamente se le sum\u00f3 el aporte pol\u00edtico-literario de B\u00f6rne,<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a> defensor de la forma republicana, individualista metodol\u00f3gico, cosmopolita y liberal de izquierda en lo econ\u00f3mico, al que defini\u00f3 como \u00abel hombre de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica\u00bb. Me he posado firmemente, confesaba a sus amigos, \u00aben las ramas de un roble llamado B\u00f6rne\u00bb. Las necesidades de la <i>Bibelkritik <\/i>y de la lucha contra el Estado mon\u00e1rquico-teol\u00f3gico, le obligaron a conocer a Strauss, el famoso hegeliano de izquierda, y su libro sobre la vida de Jes\u00fas, objeto furioso de una futura cr\u00edtica desde la derecha de un tal Nietzsche, que le condujo a Hegel sin dilaciones en un viaje sin retorno. Previamente el joven Engels cre\u00eda que la Teor\u00eda y la Historia se oponen de alguna manera completamente, como lo entend\u00eda Schelling, que el fil\u00f3sofo concluye los acontecimientos con un canto f\u00fanebre y el hombre de acci\u00f3n inicia la obertura. Vislumbr\u00f3 entonces, por poco tiempo, que la tarea pendiente de la Teor\u00eda cr\u00edtica era superar las unilateralidades (ya de Teor\u00eda, ya de Est\u00e9tica, ya de Historia) de las vanguardias literarias y filos\u00f3ficas. Se trataba de llevar a t\u00e9rmino \u00abla compenetraci\u00f3n de B\u00f6rne y Hegel, la mediaci\u00f3n entre Vida y Ciencia, entre la Realidad moderna y la aut\u00e9ntica Filosof\u00eda\u00bb. El h\u00edbrido parec\u00eda imposible de sintetizar en la alta Teor\u00eda, el cu\u00e1druple frente de combate en el <i>Volksgeist <\/i>alem\u00e1n (el Esp\u00edritu libre luchando contra curas y pietistas, contra la Nobleza y su burocracia, contra la Aristocracia del dinero y los poseedores y, finalmente, la pulsi\u00f3n republicana contra la Monarqu\u00eda y los rid\u00edculos principados) requer\u00eda un m\u00e9todo realmente s\u00f3lido y revolucionario, un instrumento que ya no pod\u00edan encontrarse en la elemental caja de herramientas de la Joven Alemania. Lo real, en su devenir, exige un nuevo m\u00e9todo de tratar la materia. Si antes Hegel formaba parte indispensable de un <i>mix <\/i>te\u00f3rico-cr\u00edtico subversivo con el admirado B\u00f6rne, producto de su intent\u00f3 imposible durante un corto per\u00edodo de amasar un h\u00edbrido entre el alma republicana de la Joven Alemania con la <i>Logik<\/i> hegeliana, el joven Engels da un paso al frente, descubre que Hegel no deb\u00eda complementarse con nada ni nadie. Su \u00abcolosal sistema\u00bb (sic), su m\u00e9todo dial\u00e9ctico era autosuficiente, no requer\u00eda de complementos ni parches exteriores, y superaba toda dualismo, toda unilateralidad. No se necesitaba el lado pr\u00e1ctico del Republicanismo pol\u00edtico y el Liberalismo econ\u00f3mico de B\u00f6rne, ahora \u00abant\u00edtesis estricta de Hegel\u00bb. A estas alturas ya hab\u00eda alcanzado, por su propios medios, naturalmente, las conclusiones cr\u00edticas de los \u00abJ\u00f3venes hegelianos\u00bb e incluso un m\u00e1s all\u00e1. Recordaba nuevamente en 1851 que \u00abla Filosof\u00eda alemana, que es el exponente m\u00e1s complicado, pero, a la vez, m\u00e1s seguro del desarrollo del pensamiento alem\u00e1n, se puso de parte de la clase media cuando Hegel declar\u00f3 en su <em>Filosof\u00eda del Derecho<\/em> que la monarqu\u00eda constitucional es la forma final y m\u00e1s perfecta de gobierno. Dicho con otras palabras, Hegel anunci\u00f3 que se aproximaba el advenimiento de la clase media del pa\u00eds al poder pol\u00edtico. Muerto Hegel, su escuela no se detuvo ah\u00ed. Mientras la parte m\u00e1s avanzada de sus adeptos, por un lado, someti\u00f3 toda creencia religiosa a la prueba de una cr\u00edtica rigurosa y conmovi\u00f3 hasta los cimientos el vetusto edificio del Cristianismo, plante\u00f3 al mismo tiempo principios pol\u00edticos m\u00e1s audaces en comparaci\u00f3n con los que hasta entonces eran del dominio del o\u00eddo alem\u00e1n e intent\u00f3 restablecer la gloriosa memoria de los h\u00e9roes de la primera revoluci\u00f3n francesa. El oscuro lenguaje filos\u00f3fico en que iban envueltas esas ideas ofuscaba el entendimiento tanto del literato como del lector, en cambio cegaba por completo al censor, y por eso los \u00abJ\u00f3venes Hegelianos\u00bb gozaban de una libertad de prensa desconocida en cualquier otra rama de la literatura.\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a><br \/>\n<i><\/i><\/p>\n<p><i>Misston und Zwiespalt<\/i>, divisi\u00f3n y disonancia, el Mundo burgu\u00e9s de los 1830 \u2013afirma Hegel\u2013 muestra todas las miserias y vicios que se exhib\u00edan en el Mundo romano; el Pueblo no puede hallar lo que le conviene, la pasi\u00f3n por el Derecho privado y el goce inmediato est\u00e1 al orden del d\u00eda, desde la Moralidad la opini\u00f3n caprichosamente personal y la convicci\u00f3n desprovista de toda verdad objetiva son autoridad; y contin\u00faa afirmando que \u00abla unidad de lo exterior y de lo interior ya no est\u00e1 presente en la conciencia inmediata, en la realidad. La sal ha llegado a ser ins\u00edpida.\u00bb La Religi\u00f3n, incluso en su forma iluminista como la pietista, o incluso con la que debatir\u00e1 el joven Engels, la versi\u00f3n progresista denominada \u00abracionalista\u00bb, ya no le aporta reconciliaci\u00f3n sino parodia, ruina e inercia. La Filosof\u00eda no puede resolver esta <i>Misston<\/i> de manera efectiva, ya que solo es una reconciliaci\u00f3n en falso, parcial, y en el pensamiento, v\u00e1lida solo para la peque\u00f1a secta de testigos de la Verdad, tribunos protestantes, fil\u00f3sofos y acad\u00e9micos. No se resuelve ning\u00fan problema real, no ambiciona resolver las disonancias y contradicciones de la \u00e9poca. Hegel, dir\u00e1 el joven Engels, \u00abtiene una gran importancia pr\u00e1ctica para el presente.\u00bb<\/p>\n<p>En mayo de 1839 Engels habla expl\u00edcitamente sobre la <i>Dialektik<\/i> hegeliana en su correspondencia privada; explica, luego de repasar las pol\u00e9micas dentro del propio Hegelianismo, que \u00abqui\u00e9n quiera atacar a la Escuela hegeliana debe ser \u00e9l mismo un Hegel y crear una nueva Filosof\u00eda en su lugar\u00bb; adem\u00e1s, concluye, la L\u00f3gica de la Dial\u00e9ctica tiene efectos cr\u00edticos-subversivos incuestionables. En este momento es suficiente por s\u00ed misma, el joven Engels no exige la <i>Umkehrung<\/i>, la <i>Umst\u00fclpung<\/i> de su n\u00facleo idealista objetivo. \u00abRezo por la Verdad\u00bb, le confiesa a un amigo se su infancia en la misma \u00e9poca. Est\u00e1 aqu\u00ed el interregno, la transici\u00f3n, el pasaje, la <i>\u00dcbergang<\/i> sobre su conciencia tardo-rom\u00e1ntica, que abandonar\u00e1 para siempre. Tendremos que esperar hasta mayo de 1840, para que aparezca citada por primera vez p\u00fablicamente, en un contexto pol\u00e9mico, el t\u00e9rmino t\u00e9cnico de \u00abDial\u00e9ctica\u00bb. Engels ha tardado un a\u00f1o en absorber, aprehender, procesar y aplicar creativamente el aparato de la <i>Kritik<\/i> dial\u00e9ctica. Aunque ya hab\u00edan aparecido signos y se\u00f1ales antes, la Filosof\u00eda de Hegel tiene cada vez m\u00e1s un magnetismo inevitable y potente, demostrado por su eficacia y productividad en la apropiaci\u00f3n cr\u00edtica de lo concreto. En el joven Engels surg\u00eda el convencimiento de su absoluta superioridad, sobre cualquier otra filosof\u00eda de la \u00e9poca, como es evidente leerlo en tonos orgullosos y positivos a lo largo del a\u00f1o 1839, por ejemplo en su art\u00edculo sobre Karl Beck,<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a> en \u00abSignos retr\u00f3grados de los tiempos\u00bb, donde defiende la Filosof\u00eda de la Historia hegeliana de la cr\u00edtica externa de su colega Gutzkow,<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a> padrino en la carrera de periodista. Engels afirma sin titubeos que el Materialismo moderno comienza a estar ocupado por derecho propio por el nuevo Idealismo objetivo de Hegel, y que las categor\u00eda hegelianas de la Historia se han introducido leg\u00edtimamente, pero de manera deficiente y acr\u00edtica, en la propia Literatura alemana. Es m\u00e1s: Engels que \u00abel nuevo Hegelianismo tiene una confianza entusiasta e inquebrantable en la Idea, \u00fanica fortaleza en la que los liberales pueden encontrar un refugio seguro.\u00bb Califica a las ra\u00edces del sistema hegeliano como superador en consistencia interna con respecto de todos los predecesores o competidores del mercado filos\u00f3fico, citando varios hegelianos conocidos (Hotho, R\u00f6tscher, Strauss nuevamente, Rosenkranz); aqu\u00ed propone nuevamente su programa cr\u00edtico basado en una complementaci\u00f3n entre Ciencia y Vida, entre la Filosof\u00eda y las ciencias modernas; <i>ergo<\/i>: entre Hegel y su admirado B\u00f6rne. En abril de 1840 en un art\u00edculo sobre Joel Jacoby,<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a> Engels explica c\u00f3mo se ha malinterpretado a Hegel, dentro y fuera del movimiento de los hegelianos; califica sin taxativos de \u00abmaestro\u00bb al propio Hegel. En el art\u00edculo \u00abR\u00e9quiem por el <i>Adelszeitung<\/i>\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a> de abril de 1840, reconoce el trasfondo revolucionario de Hegel, de su idea de Estado \u00abracional\u00bb, de su dial\u00e9ctica subversiva, citando por primera vez recientes pol\u00e9micas contra el Hegelianismo, los que nos habla de su conocimiento experto sobre el estado pol\u00e9mico de la cuesti\u00f3n en los a\u00f1os 1830.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a> De su admirado David Strauss (al que califica de \u00abirrefutable\u00bb)<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a> y de sus lecturas sobre la pol\u00e9mica en el seno del Hegelianismo (Leo contra Michelet, Eduard Gans, etc.) y los ataques externos (de un notorio seguidor de Goethe como Schubardt) a las consecuencias revolucionarias y cr\u00edticas del sistema hegeliano. Engels parece manejar y conocer las l\u00edneas ideol\u00f3gicas internas del <i>Hegelianismus<\/i>, reconoce la capacidad de la Dial\u00e9ctica de generar efectos cr\u00edticos y subversivos que permiten emerger la Verdad. Incluso descubre su trasfondo cercano al Liberalismo pol\u00edtico, v\u00eda Ruge. Ya en noviembre del mismo a\u00f1o confiesa sin tapujos que \u00abestoy a punto de convertirme en hegeliano\u00bb, y nos da la clave de la fuente primaria de su lectura, del origen de su aprehensi\u00f3n del m\u00e9todo especulativo de Hegel: \u00abla <i>Filosof\u00eda de la Historia<\/i> hegeliana est\u00e1 escrita como si yo lo hubiera hecho desde mi coraz\u00f3n\u00bb, para concluir afirmando que \u00abme voy a estudiar a Hegel con un vaso de ponche en la mano.\u00bb La reapropiaci\u00f3n de la Dial\u00e9ctica y de la idea de Estado racional, a diferencia de Marx, o de Bruno Bauer, no la hace el joven Engels desde las <i>chefs-d&#8217;\u0153uvre<\/i> hegelianas, como la <i>Fenomenolog\u00eda<\/i> o la <i>L\u00f3gica<\/i>, sino desde una de las obras m\u00e1s maduras pero m\u00e1s subestimadas y vilipendiadas por los cr\u00edticos hegelianos, una obra al parecer innecesaria, un monstruo inofensivo, incluso uno de ellos afirm\u00f3 que era la \u00abparte vergonzosa\u00bb de su <i>System<\/i>.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a> Se trata de sus <i>Lecciones sobre la Filosof\u00eda de la Historia mundial<\/i>, la versi\u00f3n editada por Eduard Gans y Karl Hegel; Engels dir\u00e1 que gracias al trabajo editorial de Gans \u00abla <i>Filosof\u00eda de la Historia<\/i> de Hegel lleg\u00f3 al presente\u00bb, confesando que estudia la obra \u00abobedientemente cada noche, y se apoderan de m\u00ed, de manera terrible, los m\u00e1s tremendos pensamientos.\u00bb A inicios de 1840 se confiesa ya ser \u00abun pante\u00edsta moderno, es decir: Hegel.\u00bb En el Pante\u00edsmo personificador hegeliano el ser humano es el que debe saberse Dios, como dec\u00eda Heine. En rara coincidencia, el joven Marx calificar\u00e1 en su <i>Kritik <\/i>a la <i>Filosof\u00eda del Derecho<\/i> el sistema de Hegel como \u00abmisticismo pante\u00edsta l\u00f3gico\u00bb en 1843. El Comunismo, se dec\u00eda en la \u00e9poca, es la Pol\u00edtica del Pante\u00edsmo, el Pante\u00edsmo traducido al clivaje pol\u00edtico.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a> Hegel se asocia con el Saintsimonismo, y el Liberalismo por toda Alemania. Los socialista alemanes \u2013dir\u00e1 el Engels tard\u00edo con toda raz\u00f3n y recordando sus furiosos a\u00f1os de formaci\u00f3n autodidacta\u2013 nos enorgullecemos de descender, no solo de Saint-Simon, Fourier y Owen, sino tambi\u00e9n de Hegel. Y un poco m\u00e1s adelante recordar\u00e1, al mejor estilo de su admirado Shelley (al que pensaba traducir al alem\u00e1n), el sublime momento que tuvo \u00abcuando por primera vez apareci\u00f3 ante m\u00ed la idea de Dios del \u00faltimo de los fil\u00f3sofos [Hegel], este pensamiento tan gigantesco del siglo XIX,\u2026 una lluvia de felicidad se apoder\u00f3 de m\u00ed, sopl\u00f3 hacia m\u00ed como aire fresco de mar, el aire que baj\u00f3 del cielo m\u00e1s puro de las profundidades de la Especulaci\u00f3n.\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote15sym\" name=\"sdfootnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a> En sus obras pod\u00eda leer que nuestra sociedad civilizada burguesa se fundamenta en \u00abuna fabricaci\u00f3n complicada en que el ser humano mismo es convertido en m\u00e1quina sujeto a otras m\u00e1quinas. Las cosas, los productos humanos, han perdido su frescura y su vitalidad; permanecen inanimadas, y no son ya creaciones propias, directas de la persona humana, en que el ser humano gusta de complacerse y contemplarse a s\u00ed mismo.\u00bb He aqu\u00ed la buscada conexi\u00f3n interna de la Modernidad, una conexi\u00f3n viva que puede aparecer \u00fanicamente \u00aben un Todo articulado, cuyas partes forman a su vez c\u00edrculos particulares\u00bb. Este notable diagn\u00f3stico epocal hegeliano, <i>Vor<\/i>-marxista podr\u00eda decirse, recordemos la propia asimilaci\u00f3n de la nov\u00edsima Econom\u00eda Pol\u00edtica en el mismo Hegel muchas veces subestimada, es el que retoma el joven Engels. La exigencia del ideal realizado, encarnado s\u00ed o s\u00ed en la materia, es una especie de Materialismo <i>ad pectore<\/i> encarnado en la dial\u00e9ctica del Esp\u00edritu objetivo.<\/p>\n<p>Al parecer la maduraci\u00f3n-irrupci\u00f3n del sistema hegeliano como<i> Kritik<\/i> a la Modernidad burguesa se produce en febrero de 1840 y se trasluce en la serie de art\u00edculos titulados \u00abVida literaria moderna\u00bb.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote16sym\" name=\"sdfootnote16anc\"><sup>16<\/sup><\/a> Bajo una cr\u00edtica al Estilo en tanto car\u00e1cter de un autor, que se revela por entero en su manera de expresarse, en el giro dado a su pensamiento, como \u00abmediaci\u00f3n\u00bb entre la manera o modo y la verdadera originalidad, por cierto, ideas de la Est\u00e9tica hegeliana. Engels coloca en la contradicci\u00f3n cultural alemana en un primer momento a Goethe y a Jean Paul (tal como lo hace el propio Hegel en su <i>Est\u00e9tica<\/i>) colocando como mediaci\u00f3n a la Joven Alemania, en especial a B\u00f6rne. La tarea decisiva de nuestra \u00e9poca \u2013dir\u00e1 Engels\u2013 \u00abes completar la fusi\u00f3n de Hegel y B\u00f6rne\u00bb. \u00c9ste \u00faltimo ha prestado un mayor servicio a la Idea que \u00ablos hegelianos que se aprendieron de memoria la <i>Enciclopedia<\/i> de Hegel y pensaron ya hab\u00edan hecho suficiente por el siglo.\u00bb Por otro lado, Engels afirma, en su cr\u00edtica a Mundt, que el sistema hegeliano es un s\u00f3lido \u00e1rbol que genera una segura sobra en la que guarecerse, pero que muchos hegelianos terminan dogmatizando las ense\u00f1anza del \u00abMaestro-rey\u00bb (Engels utiliza ir\u00f3nicamente el t\u00e9rmino persa <i>Padisha<\/i>), utilizando aqu\u00ed y all\u00e1 axiomas sueltos, f\u00f3rmulas <i>ad hoc<\/i>, sin comprender el m\u00e9todo cr\u00edtico, la propia Dial\u00e9ctica. Dir\u00e1 por ello en su correspondencia en 1840 que \u00absus disc\u00edpulos han hecho m\u00e1s da\u00f1\u00f3 a Hegel que nadie; solo Gans, Rosenkranz, Ruge <i>et altri<\/i> fueron dignos de \u00e9l.\u00bb El Engels maduro, recordando esta \u00e9poca, afirmar\u00e1 que \u00abno pod\u00eda tratarse de mantener el contenido dogm\u00e1tico del sistema de Hegel seg\u00fan lo predicaba el Hegelianismo berlin\u00e9s de la vieja y la nueva escuela\u00bb y volver\u00e1 a llamar a Hegel un pensador colosal \u00aba qui\u00e9n tanto debemos.\u00bb<\/p>\n<p>Y para descubrir las ra\u00edces profundas del malestar social y pol\u00edtico, emplear\u00e1 dos herramientas hegelianas fundamentales: la Dial\u00e9ctica hist\u00f3rica (como movimiento que permite pensar concretamente lo real, ahora <i>Deus sive historia<\/i>) y el concepto de <i>Staat <\/i>racional hegeliano (el material de realizaci\u00f3n del Esp\u00edritu universal en la Historia), ambos tomados, como se\u00f1alamos, de la <i>Filosof\u00eda de la Historia<\/i>, a la que define como \u00abgrandiosa obra\u00bb. En especial hay que destacar un concepto de Estado hegeliano maduro, creemos, menos ambiguo, con implicaciones materialistas y m\u00e1s revolucionario que el que aparece en los famosos <i>Grundlinien<\/i> <i>der Philosophie des Rechts<\/i>. Pero adem\u00e1s, en su Historia filos\u00f3fica, Hegel incorpora una determinaci\u00f3n nueva, potencialmente subversiva, la de <i>Klasse<\/i>, clase social, que encuentra ya en la primera forma-Estado de la Humanidad, en el Mundo oriental, espec\u00edficamente en China. Es decir: para Hegel en el origen del Estado, incluso en rudimentarios o \u00abgroseros\u00bb, instituci\u00f3n que es definida t\u00e9cnicamente como \u00abconvivencia bajo un principio universal que re\u00fane la Soberan\u00eda\u00bb, ya vive la escisi\u00f3n, coexisten en tensi\u00f3n diferencias de clases y estamentos complejas y m\u00faltiples.<\/p>\n<p>DIAL\u00c9CTICA HIST\u00d3RICA. Se pueden distinguir en Hegel tres formas dial\u00e9cticas: la natural o ciega, inconsciente; la subjetiva o consciente (base de la Libertad) y la hist\u00f3rica, incompletamente consciente, reino de la alienaci\u00f3n y el extra\u00f1amiento y de su superaci\u00f3n. La Dial\u00e9ctica hist\u00f3rica hegeliana, la que asimilar\u00e1 en esta \u00e9poca Engels, es en realidad una composici\u00f3n dial\u00e9ctica de lo ciego con lo consciente en proporciones variables, un <i>mix<\/i> de los dos tipos fundamentales de formas dial\u00e9cticas. El fin \u00fanico y \u00faltimo del Esp\u00edritu en la Historia es la Libertad seg\u00fan Hegel. El joven Engels afirmar\u00e1, en 1840, recreando la feliz f\u00f3rmula, que \u00abla Libertad y la Necesidad son id\u00e9nticas.\u00bb Y el Mundo solo debe tener como meta que el Esp\u00edritu tenga conciencia de su potencia como Libertad y que de este modo su Libertad se \u00abrealice\u00bb en lo real, no permanezca como mera conciencia en s\u00ed en el pensamiento o en la interioridad. Se trata de la m\u00e1xima Libertad del sujeto, en que \u00e9ste tenga su conciencia moral, que proponga fines universales, revolucionarios, y que los haga valer. Los esp\u00edritus de los pueblos son los miembros de este proceso de toma y daca dial\u00e9ctico que se desarrolla dram\u00e1ticamente en la Historia, en los cuales el Esp\u00edritu, lo racional, llega al libre conocimiento de s\u00ed mismo. El <i>Volksgeist<\/i> es un esp\u00edritu determinado, un todo concreto, que debe ser conocido en su determinaci\u00f3n real. La Religi\u00f3n, el Arte, la Filosof\u00eda, la Cultura en general, los destinos y acontecimientos constituyen su desenvolvimiento dial\u00e9ctico, que es su car\u00e1cter nacional. Mostrar, exponer en qu\u00e9 consiste esta conexi\u00f3n con el Esp\u00edritu dentro del movimiento de un pueblo, sus limitaciones y unilateralidades, es la tarea primordial de la <i>Kritik<\/i>. Los pueblos \u00abson\u00bb sus actos materiales, los actos materiales, su \u00abobra\u00bb (cultos, costumbres, usos, Arte, constituciones, leyes pol\u00edticas, el orbe entero de sus instituciones) son su fin. Es por su \u00abobra\u00bb que sabemos si un pueblo trabaja para el fin del Esp\u00edritu, o no. Pero adem\u00e1s, cuando la necesidad del Esp\u00edritu que hab\u00eda surgido en torno a un pueblo ha sido ya culminada, debiendo ser coronada materialmente por una instituci\u00f3n, un tipo de gobierno, por ejemplo, deja de existir, y entonces la negatividad exige que esa instituci\u00f3n debe ser negada y debe suprimirse. Ese pueblo vive \u2013dice Hegel\u2013 en un presente sin necesidades, sin racionalidades. Lo imperfecto, as\u00ed como lo opuesto a s\u00ed mismo en s\u00ed mismo, es la <i>Widerspruch<\/i>, la Contradicci\u00f3n que ciertamente existe, pero que es igualmente <i>aufgehoben<\/i>, cancelada y resuelta, por el empuje, el impulso de la vida espiritual en s\u00ed misma, para romper la corteza de la naturalidad, la sensualidad y la extra\u00f1eza de s\u00ed misma y poder llegar a la luz de la conciencia, es decir, a s\u00ed misma. La Dial\u00e9ctica devela la l\u00f3gica de este Mundo invertido en forma de una Historia filos\u00f3fica. La Historia del Mundo \u2013resume el joven Engels a principios de 1840\u2013 \u00abes el desarrollo del concepto de Libertad.\u00bb Y devela la clave de su enigma, el principio de su movimiento hacia una nueva unidad. No es otra cosa que reflejo hist\u00f3rico de la contradicci\u00f3n suprema entre Pensamiento y Ser. Un desdoblamiento, una rigidez unilateral en la Historia que exige ser, s\u00ed o s\u00ed, superada en la praxis. La Dial\u00e9ctica se presenta como la necesidad de un Pueblo de pensarse, una reflexi\u00f3n que ya no exige respeto por lo inmediato, porque el Esp\u00edritu subjetivo se ha separado de lo racional, de lo universal. La dualidad implica, conlleva consigo, la necesidad de una nueva s\u00edntesis, de una uni\u00f3n, de producir una unidad. La oposici\u00f3n en que el Esp\u00edritu entra con un principio inferior, no es otra cosa que la <i>Widerspruch<\/i>, la Contradicci\u00f3n, conduce al principio superior, m\u00e1s elevado. La negaci\u00f3n (doble negaci\u00f3n en realidad) que surge de ello ya no es la negaci\u00f3n externa kantiana, sino una negaci\u00f3n interior, refutaci\u00f3n necesaria que no solo difiere de esta sino que la excluye para explicar el proceso. La uni\u00f3n, la anulaci\u00f3n de lo unilateral, solo se encuentra en un principio superior al actual. La tarea del cr\u00edtico, <i>ergo<\/i>: del tribuno revolucionario, consiste entonces en descubrir aquel \u00abalgo\u00bb concreto a negar en las conexiones internas de su Pueblo para evitar los retrocesos irracionales, desv\u00edos excesivos, esquivar incidentes de negaciones accidentales o exteriores, facilitar la <i>\u00dcbergang<\/i>, los pasajes y las transiciones a estadios superiores. As\u00ed Engels acusa a toda una series de autores de ser \u00abunilaterales\u00bb al juzgar m\u00e1s por \u00abla debilidad del objeto\u00bb desde un solo punto de vista, sin tomar la perspectiva del Todo articulado e interconectado. La disensi\u00f3n encierra lo superior de la conciencia pero debe ser acopiada y recogida por medio de la <i>Kritik<\/i> en todo su vigor y actualidad. Se encuentra en lo negativo un fin, surge el aspecto afirmativo de la negatividad que trastorna y convulsiona el Presente. Engels comenzar\u00e1 a realizar esta <i>Anwendung<\/i>, esta aplicaci\u00f3n cr\u00edtica de la Dial\u00e9ctica, que intenta descubrir la conexi\u00f3n \u00edntima, la <i>Zusammenhang<\/i>, que reconoce la unidad del Mundo humano en la contraposici\u00f3n que debe cancelarse. Engels dir\u00e1 que \u00aball\u00ed donde se llega a conocer el encadenamiento interno de las formas de existencias sociales y pol\u00edticas de un per\u00edodo, suele ocurrir en el momento en que estas formas ya cumplieron la mitad de su desarrollo, cuando marchan hacia su declinaci\u00f3n.\u00bb La Dial\u00e9ctica le permite a Engels recuperar y reconstruir el movimiento de la cosa, o sea que por primera vez en este sistema la Totalidad del mundo hist\u00f3rico y espiritual se presenta como Proceso, y en su devenir, en sus cambios y movimientos, sus necesarias conexiones internas. Lo dir\u00e1 claramente: \u00abla Escuela hegeliana, en su m\u00e1s joven y libre \u00faltimo desarrollo, y la generaci\u00f3n m\u00e1s joven, como prefieren llamarse, avanzan hacia una unificaci\u00f3n que tendr\u00e1 las m\u00e1s significativa influencia.\u00bb Hegel le suministraba al joven Engels, con su \u00abEstilo descarado\u00bb, y a toda una nueva generaci\u00f3n de escritores y pensadores, no solo la exposici\u00f3n del proceso, sino tambi\u00e9n el modo de empleo, la l\u00f3gica inmanente del proceso, la <i>Dialektik<\/i>. Existe una acci\u00f3n rec\u00edproca entre los diferentes momentos dentro de una Totalidad org\u00e1nica siempre en movimiento. En el Mundo del Esp\u00edritu Objetivo todo lucha contra todo, <i>Alles ist entegegengesetzt<\/i> y la perspectiva justa de la cr\u00edtica es la que permite conocer el modo como esta unidad moment\u00e1nea en la Historia est\u00e1 determinada. C\u00f3mo dice el joven Engels, contra quienes lo malentienden, \u00abdesde esta aparente \u2018Filosof\u00eda prusiana de Estado\u2019 surgieron brotes con los que ning\u00fan partido so\u00f1\u00f3\u2026 el lado pol\u00edtico del sistema hegeliano est\u00e1 de acuerdo con el Esp\u00edritu de la \u00e9poca.\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote17sym\" name=\"sdfootnote17anc\"><sup>17<\/sup><\/a><\/p>\n<p><i>Das Material<\/i>, ESTADO: el joven Engels utiliza una determinaci\u00f3n para criticar la forma Estado de su \u00e9poca, y es la hegeliana de <i>vern\u00fcnftigen Staat<\/i>, \u00abEstado racional\u00bb.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote18sym\" name=\"sdfootnote18anc\"><sup>18<\/sup><\/a> Recordemos que el Estado en Hegel es el objeto inmediato de la Historia filos\u00f3fica, una sustancia que tambi\u00e9n sufre el ritmo de vida dial\u00e9ctico. El <i>Staat<\/i>, como efectividad de la Idea \u00e9tica, es el punto en que \u00e9sta llega a la conciencia de s\u00ed misma en la inmediatez del Mundo. El Estado es una abstracci\u00f3n real y a la vez una Totalidad individual, org\u00e1nica, un \u00abindividuo espiritual\u00bb. Es orbe moral y realidad de la Libertad. El perfeccionamiento de esta sustancia, el Estado, se convierte en resultado de todo un camino que, a trav\u00e9s de la dial\u00e9ctica de la Esencia, llega a poner al concepto como sujeto, lo que bloquea todo intento de escindir de la Libertad al <i>Staat<\/i> en tanto sustancia \u00e9tica. La sustancia \u00e9tica (en cuanto forma estatal) nos remite a la determinaci\u00f3n de la sustancialidad en la <i>Logik<\/i>, all\u00ed se demuestra que toda sustancia es relaci\u00f3n, realidad inmediata pero procesal y relaci\u00f3n consigo misma, all\u00ed ella es la que garantiza la transici\u00f3n de la L\u00f3gica objetiva (la famosa Doctrina de la Esencia) a la L\u00f3gica subjetiva, el <i>punctum saliens<\/i> en el cual la propia sustancia se hace sujeto que por s\u00ed mismo se postula en la Libertad. Si hist\u00f3ricamente no se produce este proceso, qui\u00e9n lo sufre es la Libertad. Por ello es que toca a los individuos pensar lo que es la experiencia vivida del concepto en un<i> Staat<\/i> determinado, con el fin de liberar de ellos, mediante la <i>Kritik <\/i>y la acci\u00f3n en lo real, las nuevas determinaciones en potencia de la Libertad. Por lo tanto el fin del Estado como material en la Historia es que la Libertad se haga objetiva y se realice positivamente, tal el reclamo que hace el joven Engels. Su fin es que lo sustancial (racional) tenga validez, exista y se conserve en las acciones humanas e incluso en sus intenciones. Por eso el fuerte \u00e9nfasis de Hegel en la praxis: el ser humano \u00abes\u00bb la serie de sus actos, es aquello para lo cual se ha hecho. En el <i>Staat<\/i> lo necesario deber ser lo racional como sustancia, ya que se define como una comunidad de existencia donde desaparece toda oposici\u00f3n entre Necesidad y Libertad.<\/p>\n<p>Hegel sostiene que una constituci\u00f3n es racional cuando est\u00e1 diferenciada interiormente en tres momentos (poderes) \u2013monarca, ejecutivo, legislativo\u2013 que corresponden a la estructura \u2013individual, particular, universal\u2013 de la Idea (Concepto) de la Raz\u00f3n. Recordemos que conjunto de las instituciones hist\u00f3ricamente desarrolladas de un <i>Volk<\/i>, mientras que subjetivamente es el conjunto de sus sentimientos \u00e9ticos y pol\u00edticos [Sitte]. Lo m\u00e1s importante: el <i>Staat<\/i> es racional por su forma, \u00a1no por sus efectos \u00fatiles! \u00abel mejor Estado es aquel en que reina mayor Libertad.\u00bb El Estado racional en cuanto tal es aquel \u2013dir\u00e1 Hegel\u2013 \u00abque supera la oposici\u00f3n abstracta entre Pueblo y Gobierno\u00bb, en el cual la Moral est\u00e1 separada de lo jur\u00eddico (tal como lo reclama el joven Engels en sus pol\u00e9micas contra la censura),<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote19sym\" name=\"sdfootnote19anc\"><sup>19<\/sup><\/a> es la encarnaci\u00f3n de la Libertad racional. La Libertad racional es la que se realiza de manera concreta en el terreno de la subjetividad, toda la vida p\u00fablica se conforma seg\u00fan la Raz\u00f3n. Y es en la Constituci\u00f3n donde debe establecerse las condiciones del desarrollo del Estado racional, que es un Estado pol\u00edtico <i>en s\u00ed<\/i>. Engels aplicar\u00e1 ese concepto constitucional racional de Hegel en su ensayo sobre Arndt de 1841, donde adem\u00e1s utiliza cr\u00edticamente la abstracci\u00f3n como negaci\u00f3n y el concepto cr\u00edtico de Historia filos\u00f3fica (<em>Weltsgeschichte<\/em>) de Hegel.<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote20sym\" name=\"sdfootnote20anc\"><sup>20<\/sup><\/a><\/p>\n<p>En las <i>Vorlesungen\u2026<\/i> de 1830, no por casualidad editadas por el hegeliano de izquierda Gans, el Estado se encuentra definido como el material en que se verifica (\u00a1o no!) el fin de la Raz\u00f3n, mientras su medios son las subjetividades que persiguen de manera miope sus estrechos fines particulares. El Estado posee esferas, en las que el Esp\u00edritu se diferencia al realizarse en la instituci\u00f3n universal; Hegel contabiliza cuatro esenciales (Moralidad, Industria capitalista; Derecho privado y Ciencia de lo finito). Es decir: el joven Engels encuentra <i>in nuce<\/i> en Hegel con lo que en el futuro ser\u00e1n algunas de las superestructuras del Estado. Una de las esferas capitales del <i>Staat<\/i> hegeliano es la Industria, la base material que gira en torno al metabolismo e intercambio del ser humano con la Naturaleza en su form\u00a0 burguesa, la producci\u00f3n de mercanc\u00edas, en la cual, subraya Hegel, \u00abla acumulaci\u00f3n de riquezas puede llegar al infinito\u00bb. Estas esferas a su vez se dividen entre las distintas clases sociales, entre la cuales est\u00e1n repartidos todos los ciudadanos; Hegel incluso propone una escueta definici\u00f3n moderna de <i>Klasse<\/i> como \u00abprofesi\u00f3n del individuo\u00bb, una funci\u00f3n que depende de las circunstancias. Las diferencias de clase \u00abse manifiestan en las distintas esferas del Estado y en los negocios peculiares\u2026 Tal es el fundamento (<em>Grund<\/em>) de la diferencia de clases que se encuentra en los Estados organizados.\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote21sym\" name=\"sdfootnote21anc\"><sup>21<\/sup><\/a> Si existe una forma Estado, cualquiera, existen diferenciaciones de clases, \u00abel Estado implica desigualdad\u00bb dir\u00e1 Hegel, otra f\u00f3rmula de gran futuro en Engels y en la teor\u00eda marxista de la extinci\u00f3n del Estado. No solo eso: la divisi\u00f3n del trabajo hist\u00f3rica es para Hegel, otra gran comprobaci\u00f3n hist\u00f3rica que retomar\u00e1 Engels, es el origen de la Cultura. Recordemos que Hegel distingue el concepto de Estado (en tanto Poder sustancial) de las formas de ordenamiento pol\u00edtico, que para \u00e9l no son iguales. Junto con el <i>Staat <\/i>racional, <i>Klasse<\/i> tambi\u00e9n ser\u00e1 incorporada y utilizada creativamente por el joven Engels en sus \u00abInformes sobre Bremen\u00bb de 1841,<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote22sym\" name=\"sdfootnote22anc\"><sup>22<\/sup><\/a> transfigurado en el tosco pero potencial categor\u00eda de \u00abAristocracia del dinero\u00bb, <i>Geldaristokratie<\/i>. Engels en 1841, en sus informes desde Bremen, despu\u00e9s de utilizar el concepto de clase <i>Geldaristokratie<\/i>, afirma que \u00abla Aristocracia se resiste al Estado racional (<i>vern\u00fcnftigen Staat<\/i>)\u00bb, explicando la propia din\u00e1mica de la lucha de clases en el Senado de la ciudad, entre la nueva burgues\u00eda comercial e industrial y la vieja aristocracia financiera-mercantil. En 1840, en uno de sus informes desde Bremen,<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote23sym\" name=\"sdfootnote23anc\"><sup>23<\/sup><\/a> se\u00f1ala las diferentes formas de organizaci\u00f3n de clase de los obreros franceses y los trabajadores bremenses. Pero Engels encontrar\u00e1 algo m\u00e1s en Hegel en cuanto a la forma republicana de Estado, ya Hegel afirmar\u00e1 escandalosamente en sus lecciones que \u00abel concepto de Libertad, en su abstracci\u00f3n, exige la forma de Rep\u00fablica\u00bb, ya que te\u00f3ricamente \u00abes la \u00fanica Constituci\u00f3n justa y verdadera.\u00bb Entendemos porqu\u00e9 el joven Engels ya no necesitar\u00e1 la ret\u00f3rica confusa republicana de B\u00f6rne y la Joven Alemania. Ha llegado al punto de no retorno de entender que en Hegel no hay Historia sin Conciencia. Y la Necesidad solo puede ser superada despu\u00e9s de haber sido reconocida.<br \/>\nEn un raro <i>racconto<\/i> de autointerpretaci\u00f3n en 1851, Engels recuerda indirectamente estos a\u00f1os de <i>hybris<\/i> dial\u00e9ctica; escribe que \u00abdespu\u00e9s de la muerte de Hegel, su Escuela no se detuvo all\u00ed. El sector m\u00e1s avanzado de sus partidarios someti\u00f3 a la prueba de una cr\u00edtica rigurosa todas las creencias religiosas, y conmovi\u00f3 hasta los cimientos el edificio venerable del Cristianismo. Adem\u00e1s, desarroll\u00f3 concepciones pol\u00edticas de una audacia todav\u00eda inconcebible para los alemanes, y procur\u00f3 honrar el recuerdo de los h\u00e9roes de la primera Gran Revoluci\u00f3n francesa.\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote24sym\" name=\"sdfootnote24anc\"><sup>24<\/sup><\/a> Una excelente y fiel retrato del Engels joven-dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p><b>Bibliograf\u00eda b\u00e1sica:<\/b><br \/>\nFriedrich Engels (Gustav Mayer hg.): <i>Friedrich Engels Schriften der Fr\u00fchzeit Aufs\u00e4tze, Korrespondenzen, Briefe, Dichtungen aus den Jahren 1838-1844 nebst einigen Karikaturen und einem unbekannten Jugendbildnis des Verfassers Gesammelt und herausgegeben von Gustav Mayer<\/i>, Springer-Verlag, Berlin Heidelberg, 1920<br \/>\nKarl Marx\/ Friedrich Engels: <i>Gesamtausgabe (MEGA 2): VIERTE ABTEILUNG EXZERPTE \u00b7 NOTIZEN \u00b7 MARGINALIEN BAND 1; Exzerpet und Notizen bis 1842<\/i>; Dietz Verlag, Berlin, 1976.<br \/>\nKarl Marx, Friedrich Engels <i>MEW \/ Marx-Engels-Werke<\/i> Band 8, August 1851 bis M\u00e4rz 1853, Dietz Verlag, Berlin, 2009.<br \/>\nC. Marx-F. Engels; <i>Obras escogidas<\/i>, Editorial Progreso, Mosc\u00fa, 1974.<br \/>\n<i>Engels antes de Marx: escritos (1838-1843)<\/i>; El Viejo Topo, Barcelona, 2020.<\/p>\n<p><b>Bibliograf\u00eda secundaria:<\/b><br \/>\nBleuel, Hans Peter: <i>Friedrich Engels. B\u00fcrger und Revolution\u00e4r\u2013Die zeitgerechte Biographie eines gro\u00dfen Deutschen<\/i>, Fischer, 1984.<br \/>\nCarver, Terrell: <i>Engels. A Very Short Introduction<\/i>; Oxford University Press; New York, 1981.<br \/>\nCarver, Terrell: <i>Marx and Engels: The Intellectual Relationship<\/i>; Wheatsheaf, Brighton, 1983.<br \/>\nCarver, Terrell: <i>Friedrich Engels His Life and Thought<\/i>; Palgrave Macmillan, New York, 1990.<br \/>\nCarver, Terrell: <i>Engels before Marx<\/i>; Palgrave Macmillan, New York, 2020.<br \/>\nCornu, Auguste: <i>Carlos Marx-Federico Engels. Del Idealismo al Materialismo hist\u00f3rico<\/i>; Platina-Stilcograf, Buenos Aires, 1965.<br \/>\nGemkow, Heinrich (<i>et altri<\/i>): <i>Federico Engels: biograf\u00eda completa<\/i>; Editorial Cartago, 1976.<br \/>\nHegel, Georg Wilhelm Friedrich: <i>Vorlesungen \u00fcber die Philosophie der Weltgeschichte: Die Vernunft in der Geschichte, Band I: Die Vernunft in der Geschichte; <\/i>Meiner Verlag, Hamburg, 1994.<br \/>\nGeorg Wilhelm Friedrich Hegel; <i>Vorlesungen \u00fcber die Philosophie der Geschichte, Auf der Grundlage der Werke von 1832-1845<\/i>, Suhrkamp Verlag, Frankfurt am Main, 1970.<br \/>\nHegel, G. W. F.; <i>Lecciones sobre la Filosof\u00eda de la Historia universal<\/i>; Alianza editorial, Madrid, 1980.<br \/>\nHunt, Tristram: <i>Marx&#8217;s general : the revolutionary life of Friedrich Engels, <\/i>Metropolitan Books, New York, 2009.<br \/>\nMach\u00e1\u010dkov\u00e1, V\u011bra: <i>Der junge Engels und die Literatur (1838-1844)<\/i>, Dietz Verlag, Berlin, 1961.<br \/>\nMayer, Gustav: <i>Friedrich Engels; una biograf\u00eda<\/i>; FCE, M\u00e9xico, 1979 (la edici\u00f3n original es de 1932).<br \/>\nOyle, Camilla: <i>A Rebel\u00b4s Guide to Engels<\/i>; Bookmarks, London, 2020.<br \/>\nStepanova, E. A.; <i>Federico Engels<\/i>; Pueblos Unidos, Buenos Aires-Montevideo, 1957.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Las mayor\u00edas de las biograf\u00edas, incluidas las llamadas \u00abintelectuales\u00bb, de Mayer a Gemkow, de Stepanova a Carver, no llegan a captar los momentos de apropiaci\u00f3n y <i>transfert<\/i> de Hegel en el joven Engels. Algunas pasan el per\u00edodo anterior a 1841 r\u00e1pidamente y sin clarificar el tipo de asimilaci\u00f3n y c\u00f3mo reconfigura Engels las determinaciones y el m\u00e9todo dial\u00e9ctico.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote2\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> \u00ab<i>Das junge Deutschland\u00bb<\/i>: nombre de un movimiento literario de j\u00f3venes poetas de mentalidad liberal durante el per\u00edodo <i>Vorm\u00e4rz<\/i>, que, inspirado por la Revoluci\u00f3n de Julio en Francia, se dedic\u00f3 al periodismo a partir de alrededor de 1830 y cuyos escritos fueron prohibidos en 1835, por decisi\u00f3n del entonces parlamento de los Pr\u00edncipes de Alemania. El nombre \u00abjoven Alemania\u00bb apareci\u00f3 por primera vez en la obra de Heinrich Laube, pero se hizo popular a trav\u00e9s de Ludolf Wienbarg, que introdujo sus <i>Campa\u00f1as Est\u00e9ticas<\/i> de 1834 con las palabras program\u00e1ticas: \u00abA ti, joven Alemania, dedico estos discursos, no a los viejos\u00bb. Se opon\u00edan a las pol\u00edticas restauradoras y reaccionarias de Metternich y los pr\u00edncipes de la Confederaci\u00f3n Alemana. Defendieron las libertades democr\u00e1ticas, la justicia social y la superaci\u00f3n de las ideas religiosas y morales anticuadas. Rechazaron el idealismo del clasicismo y el romanticismo como apol\u00edticos y atrasados; la literatura no pod\u00eda ser elitista, sino que deb\u00eda llamar la atenci\u00f3n sobre los agravios sociales y pol\u00edticos. Se vieron a s\u00ed mismos como herederos y continuadores de la ilustraci\u00f3n y se convirtieron en los pioneros literarios de la Revoluci\u00f3n liberal-burguesa de 1848\/49. En t\u00e9rminos ideol\u00f3gicos, fueron influenciados por Hegel y por el socialismo ut\u00f3pico de Saint-Simon. En t\u00e9rminos de pol\u00edtica nacional, la mayor\u00eda de ellos esperaba la unidad de Alemania en forma de Rep\u00fablica y as\u00ed la superaci\u00f3n del Feudalismo.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote3\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> En: <i>MEGA<\/i> I\/3<i>, Karl Marx and Friedrich Engels. <\/i><i>Gesamtausgabe<\/i>. Berlin: de Gruyter, 1974, p. 863.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote4\"><a name=\"_Hlk77248382\"><\/a> <a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> En: Karl Marx-Friedrich Engels<i>-Werke<\/i>, Band 8, \u00abRevolution und Konterrevolution in Deutschland\u00bb, pp. 15-16; Dietz Verlag, Berlin\/DDR, 1960; en espa\u00f1ol: \u00abRevoluci\u00f3n y contrarrevoluci\u00f3n en Alemania\u00bb; en: C. Marx-F. Engels; <em>Obras escogidas<\/em>, I, Editorial Progreso, Mosc\u00fa, 1974, pp. 316-317.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote5\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Carl Ludwig B\u00f6rne (1786-1837): fil\u00f3sofo, ensayista y periodista alem\u00e1n, cr\u00edtico de literatura y teatro; es considerado un pionero de la Cr\u00edtica literaria en Alemania debido a su escritura incisiva e ingeniosa. En 1804 se matricul\u00f3 en Berl\u00edn en Medicina, pero tambi\u00e9n asisti\u00f3 paralelamente a cursos filos\u00f3ficos con Steffens y Schleiermacher. Despu\u00e9s comenz\u00f3 a estudiar Jurisprudencia para finalmente doctorarse en Filosof\u00eda en 1808, con un ensayo sobre el Dinero: <i>Von dem Gelde<\/i>. Milit\u00f3 en la Masoner\u00eda alemana, perdi\u00f3 su fe jud\u00eda y se convirti\u00f3 al Protestantismo, cambiando su nombre de Juda L\u00f6w Baruch a (Carl) Ludwig B\u00f6rne. Se estableci\u00f3 en Par\u00eds en 1830 y comenz\u00f3 a escribir para el <i>Allgemeine Zeitung<\/i>, y fue considerado miembro destacado entre el movimiento de la \u00abJoven Alemania\u00bb; sus <i>Cartas desde Par\u00eds<\/i>, escritas entre 1830 y 1833 en correspondencia con Jeanette Wohl, derivaban de la \u00abRevoluci\u00f3n de Julio\u00bb parisina, la necesidad de una revoluci\u00f3n similar o m\u00e1s profunda en Alemania. En 1832 fue invitado al Festival liberal de Hambach como invitado de honor, adem\u00e1s hizo duras cr\u00edticas contra Goethe, Menzel y Heine (con quien inicialmente fue amigo). Intent\u00f3 establecer una amistad franco-alemana. B\u00f6rne fue muy importante y decisivo en la primera etapa de formaci\u00f3n pol\u00edtico-filos\u00f3fica de Engels.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote6\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> En: <i>op. cit<\/i>., p. 16 y 317 respectivamente.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote7\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> \u00abKarl Beck\u00bb; en: <i>Engels antes de Marx. Escritos (1838-1843)<\/i>; El Viejo Topo, Barcelona, 2020, p. 79.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote8\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> \u00abSignos retr\u00f3grados de los tiempos\u00bb; <i>Engels antes de Marx. Escritos (1838-1843)<\/i>; El Viejo Topo, Barcelona, 2020, p. 86.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote9\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> <i>Op. cit<\/i>.: , p. 99.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote10\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> <i>Op. cit<\/i>.: p. 103.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote11\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> <i>Op. cit<\/i>.: p. 104.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote12\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> Engels confesar\u00e1 en 1839 que \u00abStrauss me ha tra\u00eddo por el estricto camino del Hegelianismo.\u00bb<\/div>\n<div id=\"sdfootnote13\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> Springer A. H.; <i>Die hegelsche Geschichtsanschauung: eine historische Denkschrift<\/i>, Fues Verlag, T\u00fcbingen, 1845, p. 6.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote14\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a> Por ejemplo Pierre Leroux, muy admirado por la misma izquierda hegeliana, a qui\u00e9n el joven Marx calificar\u00e1 de \u00abgenial\u00bb.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote15\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote15anc\" name=\"sdfootnote15sym\">15<\/a> \u00abPaisajes\u00bb; en: <i>Engels antes de Marx. Escritos (1838-1843)<\/i>; El Viejo Topo, Barcelona, 2020, p. 149.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote16\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote16anc\" name=\"sdfootnote16sym\">16<\/a> \u00abVida literaria moderna\u00bb; <i>op. cit<\/i>., p. 111 y ss.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote17\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote17anc\" name=\"sdfootnote17sym\">17<\/a> \u00abErnst Noritz Arndt\u00bb; en: <i>Engels antes de Marx. <\/i><i>Escritos (1838-1843)<\/i>; El Viejo Topo, Barcelona, 2020, p. 220.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote18\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote18anc\" name=\"sdfootnote18sym\">18<\/a> \u00abInformes desde Bremen\u00bb; en: <i>op. cit.<\/i>, p. 175.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote19\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote19anc\" name=\"sdfootnote19sym\">19<\/a> \u00abSobre la cr\u00edtica de las leyes de prensa prusianas\u00bb; en: <i>Engels antes de Marx. Escritos (1838-1843); El Viejo Topo, Barcelona, 2020, p. 420. <\/i><\/div>\n<div id=\"sdfootnote20\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote20anc\" name=\"sdfootnote20sym\">20<\/a> \u00abErnste Moritz Arndt\u00bb; <i>op.cit<\/i>.; p. 210.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote21\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote21anc\" name=\"sdfootnote21sym\">21<\/a> Hegel, Georg Wilhelm Friedrich: <i>Vorlesungen \u00fcber die Philosophie der Weltgeschichte: Die Vernunft in der Geschichte, Band I: Die Vernunft in der Geschichte; <\/i>Meiner Verlag, Hamburg, 1994, pp. 118-119.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote22\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote22anc\" name=\"sdfootnote22sym\">22<\/a> \u00abInformes desde Bremen\u00bb; en: <i>op. cit.<\/i>, p. 165. Muchos bi\u00f3grafos de Engels remarcan el car\u00e1cter decisivo en su desarrollo intelectual y pol\u00edtico de su estancia en Bremen, por ejemplo Gemkow o Mayer.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote23\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote23anc\" name=\"sdfootnote23sym\">23<\/a> \u00abReportes de Bremen\u00bb; en: <i>Engels antes de Marx. Escritos (1838-1843)<\/i>; El Viejo Topo, Barcelona, 2020, p. 206.<\/div>\n<div id=\"sdfootnote24\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote24anc\" name=\"sdfootnote24sym\">24<\/a> Engels, Friedrich: \u00abRevolution und Konterrevolution in Deutschland\u00bb; en: Karl Marx, Friedrich Engels <i>MEW \/ Marx-Engels-Werke<\/i> Band 8, August 1851 bis M\u00e4rz 1853, Dietz, Berlin, 2009, p. 108.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No soy un Doctor [de Filosof\u00eda] y no puedo llegar a serlo nunca. 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