{"id":116,"date":"2006-03-30T00:00:00","date_gmt":"2006-03-30T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=116"},"modified":"2020-02-29T12:11:16","modified_gmt":"2020-02-29T11:11:16","slug":"una-lectura-prohibida-el-manifiesto-comunista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=116","title":{"rendered":"Una lectura prohibida: El Manifiesto Comunista"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2006\/03\/manif.jpg\" alt=\"Esta imagen tiene un atributo ALT vac\u00c3\u00ado; su nombre de archivo es manif.jpg\" width=\"210\" height=\"315\" \/>El texto, in\u00e9dito hasta ahora, es reproducci\u00f3n de la conferencia impartida por el autor en la Biblioteca Municipal de Santa Cruz de Tenerife, con motivo de un ciclo organizado por dicha instituci\u00f3n en el a\u00f1o 2000 sobre libros prohibidos.<\/p>\r\n<p>Debo agradecer a mi buena amiga de hace tantos a\u00f1os, Isabel P\u00e9rez Schwarz, la invitaci\u00f3n que me ha hecho como Directora de la Biblioteca Municipal de Santa Cruz de Tenerife, para participar en esta serie de conferencias sobre lecturas prohibidas o censuradas a trav\u00e9s de la historia.<\/p>\r\n<p>Como todos ustedes saben, desde antiguo, la expresi\u00f3n cultural espont\u00e1nea sufre diversas formas de represi\u00f3n ideol\u00f3gica, de prohibici\u00f3n absoluta o de censura, ejecutadas por los poderes establecidos contra lo que se supone puede socavar la autoridad o el orden moral.\u00a0 Los ejemplos de intolerancia que representan la Inquisici\u00f3n, el <i>\u00cdndice<\/i> de libros prohibidos por la Iglesia, las hogueras de libros quemados por los nazis, los procesos pol\u00edticos estalinianos, la caza de brujas del senador Mc Carthy o la censura previa de todas las publicaciones por la polic\u00eda administrativa franquista, no son m\u00e1s que casos exacerbados de un fen\u00f3meno mucho m\u00e1s amplio de refracci\u00f3n ideol\u00f3gica bajo el yugo de la cultura dominante.\u00a0 De todas formas, siempre es preferible que se quemen los libros a que se quemen los autores de los libros.\u00a0 Desde la moral del poder y la \u00f3ptica oficialista, siempre se ha tendido a demarcar lo tolerable y lo prohibido, la conformidad y la disidencia, la ortodoxia y la trasgresi\u00f3n, gener\u00e1ndose un principio de censurabilidad ideol\u00f3gica difusa que funciona subrepticiamente a lo largo de todas las expresiones culturales, incluso en los reg\u00edmenes pol\u00edticos que hacen declaraci\u00f3n expl\u00edcita de libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\r\n<p>En nuestra \u00e9poca, lejos de haberse cumplido el ideal ilustrado del libre pensamiento, los m\u00e9todos de exclusi\u00f3n se han hecho mucho m\u00e1s complejos y sutiles, a trav\u00e9s del control del mercado de la cultura por las grandes empresas multinacionales, cuya influencia oligopol\u00edstica sobre los medios de emisi\u00f3n cultural se realiza de manera oculta y privada.\u00a0 En una cultura <i>masmediotizada<\/i> como la nuestra, en la que ya todo es mercantilizable, \u2013 \u00a0dios, patria, sexo, \u00f3rganos, verdad, ocio y genes \u2013, el criterio de rentabilidad publicitaria puede funcionar, de hecho, como una censura excluyente.\u00a0 En esa situaci\u00f3n, el mercado mismo es la censura.<\/p>\r\n<p>PANFLETO POL\u00cdTICO<\/p>\r\n<p>Meditar sobre todo esto ser\u00eda tarea tentadora, pero debo atenerme al comentario de uno de los panfletos m\u00e1s perseguidos desde su publicaci\u00f3n, que coincide con la revoluci\u00f3n parisina de febrero de 1848.\u00a0 Me refiero al <i>Manifiesto Comunista<\/i>, pasto de las llamas en las comisar\u00edas decimon\u00f3nicas de toda Europa y, despu\u00e9s, libelo satanizado por las polic\u00edas nazi o franquista.<\/p>\r\n<p>No puedo dejar de recordar aqu\u00ed mi estancia a principios de los a\u00f1os cincuenta en la universidad madrile\u00f1a, cuando, con el mayor secreto, llegaron a mis manos unos cuantos folios arrugados del fino papel cebolla que se utilizaba entonces para las copias mecanogr\u00e1ficas.\u00a0 Se trataba del primer ejemplar del <i>Manifiesto Comunista<\/i> que me fue posible leer en un r\u00e9gimen pol\u00edtico en el que la circulaci\u00f3n de libros marxistas estaba rigurosamente perseguida.\u00a0 Era por entonces, el texto que vamos a comentar, una lectura clandestina.<\/p>\r\n<p>El <i>Manifiesto Comunista<\/i>, punto de partida hist\u00f3rico de movimientos sociales, lectura habitual de miles de trabajadores politizados, obra traducida en infinidad de ediciones a casi todas las lenguas, no puede dejar de considerarse hoy como uno de los textos cl\u00e1sicos del pensamiento pol\u00edtico.\u00a0 Sin embargo, su intenci\u00f3n propagand\u00edstica, sus exageraciones provocativas y partidarias, su brevedad unida a una forma de expresi\u00f3n en vibrantes aforismos, sit\u00faan a este texto en un g\u00e9nero literario menor, que hab\u00eda divulgado Courier a partir de los a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n francesa: el panfleto pol\u00edtico.\u00a0 Ah\u00ed se enmarcan los l\u00edmites y las motivaciones por las que el <i>Manifiesto<\/i> fue escrito.\u00a0 Se trataba de lograr la adecuada tensi\u00f3n expresiva, en forma panfletaria, para hacer p\u00fablica una propuesta de acci\u00f3n pol\u00edtica un\u00e1nime de los revolucionarios organizados en partido.<\/p>\r\n<p>Marx cumple con retraso el encargo que le hab\u00eda hecho el comit\u00e9 de Londres de la Liga de los Comunistas.\u00a0 En la redacci\u00f3n, tiene en cuenta los proyectos de Schapper, Hess y, sobre todo, el esbozo de <i>Fundamentos del Comunismo<\/i>, 25 preguntas y respuestas, aportado por Engels, con el que hab\u00eda colaborado intelectualmente desde 1844, elaborando juntos obras como <i>La Sagrada Familia<\/i> o <i>La Ideolog\u00eda Alemana<\/i>, que son el tel\u00f3n de fondo te\u00f3rico para interpretar el <i>Manifiesto<\/i>.<\/p>\r\n<p>Pero la genialidad de Marx consiste en elevar todos estos materiales a una s\u00edntesis grandiosa en la que impresiona el \u00edmpetu arrebatador de la exposici\u00f3n, creando un documento fundacional para el movimiento obrero y un modelo expositivo para todo g\u00e9nero de programas pol\u00edticos de partido.<\/p>\r\n<p>SINFON\u00cdA ROM\u00c1NTICA<\/p>\r\n<p><i>\u00abEin Gespenst geht um in Europa [\u2026]\u00bb, <b>\u00abUn fantasma recorre Europa, es el fantasma del comunismo [\u2026]\u00bb<\/b>.<\/i>\u00a0 As\u00ed comienza el famoso preludio.<\/p>\r\n<p>Si nos pusi\u00e9ramos a leer en voz alta el <i>Manifiesto<\/i> apreciar\u00edamos en seguida el ritmo de la prosa po\u00e9tica en que est\u00e1 escrito, lo cual se capta no s\u00f3lo en el texto alem\u00e1n sino en la traducci\u00f3n espa\u00f1ola de que disponemos; si sigui\u00e9ramos interpretando con el instrumento de nuestra voz las cuatro partes de que consta \u2013 cosa nada dif\u00edcil, pues en una lectura continuada del <i>Manifiesto <\/i>puede tardarse poco m\u00e1s de una hora \u2013, sentir\u00edamos la semejanza de la composici\u00f3n r\u00edtmica con los cuatro tiempos de una sinfon\u00eda rom\u00e1ntica.<\/p>\r\n<p>El exabrupto introductorio sobre el miedo burgu\u00e9s a la revoluci\u00f3n y la primera parte est\u00e1n expresados en un tempo de <i>allegro vivace<\/i>.\u00a0 El contenido narrativo nos lleva con una simplicidad y una claridad luminosas al drama hist\u00f3rico de las clases sociales y su lucha en torno a la divisi\u00f3n del trabajo humano.\u00a0 El enfrentamiento de los protagonistas colectivos, la burgues\u00eda y el proletariado, culmina con el pat\u00e9tico anuncio de la incompatibilidad de la burgues\u00eda con el futuro de la humanidad.<\/p>\r\n<p>El segundo tiempo, <i>lento ma non troppo<\/i>, sit\u00faa a los comunistas como movilizadores de la clase trabajadora.\u00a0 La apuesta por la potencia emancipatoria de los explotados y los oprimidos lleva a la revoluci\u00f3n como proceso liberador de la inmensa mayor\u00eda de los humanos.\u00a0 Se mencionan las medidas de un programa de cambios radicales y, una frase mel\u00f3dica sobre la sociedad venidera, <b>\u00abla asociaci\u00f3n en que el desarrollo libre de cada uno es condici\u00f3n del libre desarrollo de todos\u00bb<\/b>, sirve de final a esta parte del <i>Manifiesto<\/i> con fuertes implicaciones \u00e9tico-pol\u00edticas.<\/p>\r\n<p>La tercera parte, el <i>scherzo<\/i>, pimpante y pol\u00e9mico, hace la cr\u00edtica de la propaganda socialista de la \u00e9poca seg\u00fan su origen de clase.\u00a0 Sabemos por Rubel, que ha rastreado el plan del <i>Manifiesto<\/i> en un cuaderno de Marx de diciembre de 1847, depositado en el Instituto de Historia Social de \u00c1msterdam, que esta parte, a pesar del inter\u00e9s de algunos pasos donde se cuestionan todas las falsas cr\u00edticas y los falsos revolucionarios, qued\u00f3 incompleta y es la que m\u00e1s ha envejecido de la obra.<\/p>\r\n<p>El cuarto tiempo, <i>allegro final<\/i>, es muy breve y reintroduce la melod\u00eda estrat\u00e9gica de la \u00ab<i>Selbstt\u00e4tigkeit<\/i>\u00bb, la autoactividad, la autoemancipaci\u00f3n consciente de los explotados y los oprimidos, inseparable del diagn\u00f3stico racional de las fuerzas sociales en lucha en la coyuntura hist\u00f3rico-pol\u00edtica, lo que hace posible su participaci\u00f3n constituidos en partido internacional de los trabajadores.\u00a0 Con el acorde de la frase final, <b>\u00abProletarios de todo el mundo, un\u00edos\u00bb<\/b>, en la que se sintetiza la un\u00e1nime movilizaci\u00f3n de los revolucionarios, culmina la obra.<\/p>\r\n<p>Esta forma de expresi\u00f3n est\u00e9tica guarda un aire de familia con la <i>Sinfon\u00eda f\u00fanebre y triunfal<\/i> de Berlioz, reci\u00e9n estrenada por entonces, o con el mito literario del hombre f\u00e1ustico, muestra desasosegada del activismo humano siempre insatisfecho.\u00a0 Es el tributo pagado por un panfleto de propaganda a la sensibilidad rom\u00e1ntica de la \u00e9poca.\u00a0 Pero, sin embargo como veremos, la tensi\u00f3n conceptual interna, la intenci\u00f3n y el fondo de este texto movilizador, que incide abiertamente en la problem\u00e1tica revolucionaria, desborda con mucho los l\u00edmites estrechos de la cultura del romanticismo.<\/p>\r\n<p>TENSI\u00d3N AL CONFLUIR PERSPECTIVAS<\/p>\r\n<p>Si lo interpretamos en un nivel m\u00e1s profundo y estructural, descubrimos que, fund\u00e1ndose en una serie de supuestos, el <i>Manifiesto<\/i> intenta responder a una pregunta con la que adquiere sentido el conjunto de la obra: \u00bfcu\u00e1les son las condiciones pr\u00e1ctico-cr\u00edticas que hacen posible efectuar la revoluci\u00f3n social?<\/p>\r\n<p>Las respuestas a esta compleja cuesti\u00f3n te\u00f3rico-pr\u00e1ctica, preocupaci\u00f3n viva a lo largo de toda la obra marxiana, obligan a fundamentar la pol\u00edtica tanto en una explicaci\u00f3n hist\u00f3rica como en una justificaci\u00f3n moral.\u00a0 No basta con profundizar los conocimientos sobre la sociedad contempor\u00e1nea, el capitalismo, para probarlos en el filo de la navaja de la iniciativa hist\u00f3rica, sino que es preciso integrar las tensiones interdisciplinares entre la historia, la econom\u00eda y la \u00e9tica, resolvi\u00e9ndolas en acci\u00f3n pol\u00edtica.\u00a0 Las tradiciones culturales europeas, como la ilustraci\u00f3n francesa, la filosof\u00eda de la izquierda hegeliana, la econom\u00eda pol\u00edtica brit\u00e1nica o los socialismos ut\u00f3picos, que Marx asimila cr\u00edticamente, son transpuestas hacia un giro cr\u00edtico-pr\u00e1ctico.\u00a0 Por eso, el Marx cient\u00edfico de la econom\u00eda y el historiador o el fil\u00f3sofo son inseparables del militante comunista que apuesta por una moral de emancipaci\u00f3n.\u00a0 Todo ello puesto al servicio de la confluencia y de la articulaci\u00f3n de esas fuentes inspiradoras en un proyecto de convergencia revolucionaria.\u00a0 Y \u00e9ste es el tono y la tensi\u00f3n pluridimensionales, tan dif\u00edciles de mantener, que se alcanzan en el compromiso intelectual de la obra marxiana.\u00a0 He ah\u00ed la genialidad y <i>el<\/i> <i>aleph<\/i> revolucionario, &#8211; recu\u00e9rdese que para Borges <i>el aleph<\/i> era aquel punto privilegiado desde el cual podr\u00edan observarse cualesquiera otros puntos del universo.\u00a0 En el <i>Manifiesto<\/i>, <i>el aleph<\/i> subversivo es la subsunci\u00f3n confluyente del conflictivismo hist\u00f3rico, la crisis del capitalismo y la apuesta emancipatoria, reunidos en la voluntad un\u00e1nime de movilizaci\u00f3n de los revolucionarios conscientes.<\/p>\r\n<p>ARGUMENTO ANTIKAPITALISTA<\/p>\r\n<p>Ahora, ya podemos reconstruir la estructura te\u00f3rica de fondo del <i>Manifiesto<\/i>, f\u00e9rreamente apuntalada en una argumentaci\u00f3n que se resume as\u00ed: puesto que, en t\u00e9rminos de conocimiento cient\u00edficosocial y de saber hist\u00f3rico, el proceso socioecon\u00f3mico capitalista es autocontradictorio, destructivo y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, inviable para el futuro de la humanidad, es justo apostar, moralmente e incluso ut\u00f3picamente, por una acci\u00f3n colectiva revolucionaria que abra la posibilidad de otra sociedad postcapitalista (o comunista).\u00a0 He ah\u00ed un argumento anticapitalista complejo, que podr\u00eda incomodar todav\u00eda a los defensores del sistema establecido a pesar de los ciento cincuenta y pico a\u00f1os transcurridos.\u00a0 Hoy, con la escuela filos\u00f3fica angloc\u00e9ntrica y con la ideolog\u00eda \u00fanica dominante, se intenta refutar esta argumentaci\u00f3n acus\u00e1ndola de incurrir en la falacia naturalista que consiste, como es sabido, en derivar el \u201cdebe\u201d del \u201ces\u201d o la moralidad a partir de los datos cient\u00edficos.\u00a0 Pero ya hace muchos a\u00f1os que Lucien Goldman demostr\u00f3 la imposibilidad de separar en una concreci\u00f3n hist\u00f3rica los juicios de valor y los juicios de hecho.<\/p>\r\n<p>RACIONALIDAD DE LA REVOLUCI\u00d3N<\/p>\r\n<p>La propuesta central del <i>Manifiesto Comunista<\/i> \u2013 y de la obra de Marx en conjunto \u2013, cambiar radicalmente la sociedad capitalista \u2013 norma revolucionaria \u2013, bas\u00e1ndose en informaci\u00f3n cient\u00edfica sobre la historia y la sociedad \u2013 los hechos concretos de la coyuntura hist\u00f3rica \u2013, se sustenta en el giro cr\u00edtico-pr\u00e1ctico \u2013 no basta con conocer sino que se debe intervenir en el cambio de la sociedad \u2013, y funciona concretamente como una contra falacia naturalista que no reduzca el argumento a enunciados abstractos.<\/p>\r\n<p>El argumento antikapitalista que se desarrolla en el <i>Manifiesto<\/i> \u2013 y en toda la obra marxiana \u2013 contiene cuatro perspectivas o principios fundantes o fuentes inspiradoras que confluyen en su compleja articulaci\u00f3n.\u00a0 Enumeremos esas dimensiones siempre en tensi\u00f3n.<\/p>\r\n<ul>\r\n<li style=\"list-style-type: none;\">\r\n<ul>\r\n<li>Primera: la \u00e9tica ilustrada de la emancipaci\u00f3n de la humanidad, asumida por el criticismo juvenil de Marx y transmutada en autoliberaci\u00f3n (<i>Selbstt\u00e4tigkeit<\/i>) de la clase trabajadora.<\/li>\r\n<li>Segunda: el saber hist\u00f3rico (<i>Wissenschaft<\/i>) hegeliano, convertido en estudio de las condiciones materiales de la posibilidad de actuaci\u00f3n de los sujetos en la coyuntura hist\u00f3rica, es decir, lo que viene llam\u00e1ndose materialismo hist\u00f3rico.<\/li>\r\n<li>Tercera: la ciencia econ\u00f3mica brit\u00e1nica de tradici\u00f3n empirista (<i>Science<\/i>), transmutada en an\u00e1lisis cr\u00edtico de las tendencias del capitalismo contempor\u00e1neo.<\/li>\r\n<li>Cuarta: el giro cr\u00edtico pr\u00e1xico, fraguado en la pol\u00e9mica con los hegelianos de izquierda y los socialistas ut\u00f3picos, que es subsumido en el compromiso moral con la praxis revolucionaria.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n<\/li>\r\n<\/ul>\r\n<p>Este campo de tensiones problem\u00e1ticas est\u00e1 latente en los resultados provisionales vertidos hacia 1848 en el <i>Manifiesto Comunista<\/i> y acompa\u00f1ar\u00e1n el proyecto de investigaci\u00f3n cient\u00edfico-social de Marx hasta la incertidumbre de los \u00faltimos a\u00f1os de su vida.\u00a0 El marxismo siempre abierto de Marx aceptar\u00e1 toda la informaci\u00f3n nueva que pueda modificar sus opiniones sobre las diferentes v\u00edas hacia el socialismo.\u00a0 En esta conexi\u00f3n dif\u00edcil entre conocimiento cr\u00edtico y decisi\u00f3n de cambio est\u00e1 todav\u00eda el meollo subversivo y alborotapueblos del marxismo hoy, como mezcla explosiva de conflictos sociales, crisis del capitalismo, m\u00f3viles emancipatorios y deseo incontenible de hacer la revoluci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Pero volvamos ahora a la pregunta sobre las condiciones de posibilidad de la revoluci\u00f3n que nos va a servir de hilo conductor para seguir el despliegue de las perspectivas fundantes del discurso marxiano y ver c\u00f3mo se explicitan en el texto que nos ocupa.<\/p>\r\n<p>CR\u00cdTICA MORAL Y POL\u00cdTICA<\/p>\r\n<p>Vamos a referirnos en primer lugar a la dimensi\u00f3n moral.\u00a0 Marx debe al ambiente ilustrado de su familia en Tr\u00e9veris, enclave cosmopolita y biling\u00fce en la frontera francoprusiana, su sensibilidad europea, su formaci\u00f3n pol\u00edglota y el origen de su conciencia \u00e9tico-cr\u00edtica.\u00a0 El joven Marx toma de la cultura ilustrada el ideal de emancipaci\u00f3n de la humanidad, presupuesto moral humanista que no abandonar\u00e1 nunca.\u00a0 El lema de Terencio: \u00abNada humano me es ajeno\u00bb se convierte en su divisa favorita y aceptando el imperativo kantiano de no instrumentalizaci\u00f3n de cualquier hombre o mujer, pone su tesis doctoral en 1841 bajo el patronazgo laico de Prometeo, s\u00edmbolo de la rebeli\u00f3n tecnol\u00f3gica de los hombres contra los dioses.\u00a0 Pero, muy pronto, siempre en busca de realizaciones efectivas de la libertad, el estudio apasionado del legado de la Revoluci\u00f3n Francesa le lleva a la comprobaci\u00f3n de su fracaso como aut\u00e9ntica emancipaci\u00f3n popular y a la cr\u00edtica ideol\u00f3gica de las ilusiones morales y pol\u00edticas de la Ilustraci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Marx escribe a su amigo Ruge en septiembre de 1843:<\/p>\r\n<p><b>\u201c<i>Lo que nos toca hacer ahora es criticar sin contemplaciones todo lo existente, sin contemplaciones en el sentido de que no nos asuste ni las consecuencias ni\u00a0 entrar en conflicto con los poderes establecidos [\u2026] pero,<\/i><\/b> <b>\u2013<\/b> sigue diciendo <b>\u2013<\/b> <b><i>hay que entender la cr\u00edtica como autocomprensi\u00f3n (Selbstverst\u00e4ndigun) de la propia \u00e9poca en sus luchas y deseos<\/i>\u201d.<\/b><\/p>\r\n<p>Su punto de partida es, pues, la cr\u00edtica del incumplimiento del ideal emancipatorio, tanto en la herencia de la Revoluci\u00f3n Francesa como en la sacralizaci\u00f3n del Estado por Hegel.<\/p>\r\n<p>Cuando afronta el hecho escandaloso de la \u00ab<b><i>cuesti\u00f3n social<\/i><\/b>\u00bb, lo que va a llamar la \u00ab<b><i>humanidad sufriente<\/i><\/b>\u00bb, los esclavizados, los oprimidos, los explotados, es cuando la cr\u00edtica marxiana se radicaliza y cobra una fuerza moral negativa.\u00a0 Es el momento de la raz\u00f3n \u00e9tico-cr\u00edtica.\u00a0 Con la denuncia de las alienaciones como desliberaciones o deshumanizaciones realmente existentes o instrumentalizaciones del sujeto moral, su criticismo abandona el plano ideal o puro, vigente entre los j\u00f3venes hegelianos, y adopta una perspectiva que se sit\u00faa en la praxis social, es decir, <b><i>\u00aben la propia \u00e9poca en sus luchas y deseos\u00bb.\u00a0 \u00abEl arma de la cr\u00edtica no sustituye a la cr\u00edtica por las armas\u00bb,\u00a0 <\/i><\/b>dice Marx y a\u00f1ade en un conocido paso de la segunda parte del <i>Manifiesto<\/i>: <b><i>\u00abLas ideas dominantes de una \u00e9poca siempre fueron s\u00f3lo las ideas de la clase dominante\u00bb.<\/i><\/b>\u00a0 Desenmascarar\u00e1 as\u00ed la funci\u00f3n de las ideolog\u00edas como legitimadoras de intereses particulares hegem\u00f3nicos que fracturan en la pr\u00e1ctica, sin embargo, la moral de solidaridad humana.<\/p>\r\n<p>DIGNIDAD Y AUTODETERMINACI\u00d3N DEMOCR\u00c1TICA PARA TODOS<\/p>\r\n<p>El procedimiento cr\u00edtico de Marx, la \u00ab<i>Kritik<\/i>\u00bb como ejercicio de racionalidad \u00e9tico-cr\u00edtica inmanente, confronta la sociedad realmente existente con sus esperanzas incumplidas y, en el <i>Manifiesto<\/i>, denuncia la condici\u00f3n deshumanizada y proletarizada de la clase trabajadora bajo el sistema de explotaci\u00f3n en el mercado salarial.\u00a0 De su cr\u00edtica de las alienaciones se desprende un humanismo positivo de conquista de la-libertad-en-la-historia en forma de alternativas desalienadoras.\u00a0 No libertad en abstracto sino lucha de liberaci\u00f3n concreta contra toda servidumbre humana.\u00a0 Porque no somos libres sino que estamos siempre en proceso de liberaci\u00f3n.\u00a0 Afirmaci\u00f3n de los hombres como poseedores de capacidades para ser autores de su propio destino.\u00a0 Es la noci\u00f3n de \u00ab<i>Selbstt\u00e4tigkeit<\/i>\u00bb o autoliberaci\u00f3n, profusamente repetida en infinidad de pasajes.<\/p>\r\n<p>Sin embargo, se ha dicho, apoy\u00e1ndose en una frase de la segunda parte del <i>Manifiesto<\/i>: \u00ab<b><i>Los comunistas no predican ninguna moral<\/i><\/b>\u00bb, que Marx fue poco expl\u00edcito sobre temas de moralidad.\u00a0 Lo que ocurre es que Marx rechaza una \u00e9tica basada en los modelos tradicionales en cuanto contaminados ideol\u00f3gicamente por la infame moralina \u2013 hip\u00f3crita doblez moral de la burgues\u00eda.\u00a0 La actitud que se desprende de su discurso es antimoralizante, pero, al mismo tiempo, la dignidad humana del trabajo social y la liberaci\u00f3n como reconocimiento de la solidaridad con los otros son valores axiol\u00f3gicos constantemente supuestos en su argumentaci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>\u00bfHasta qu\u00e9 punto, pues, la cr\u00edtica marxista de la alienaci\u00f3n y de la explotaci\u00f3n y el \u00ab<i>pathos<\/i>\u00bb de libertad que se encuentra en todos sus escritos podr\u00edan comprenderse sin una inspiraci\u00f3n \u00e9tica fundamental?<\/p>\r\n<p>Como ha demostrado Enrique Dussel, la \u00e9tica de la liberaci\u00f3n es un supuesto primordial en la obra marxiana.\u00a0 Confirmaci\u00f3n de ello es ese paso final de la segunda parte del <i>Manifiesto<\/i> donde define la sociedad postcapitalista como \u00ab<b><i>la asociaci\u00f3n en la cual el libre desarrollo de cada cual ser\u00e1 la condici\u00f3n para el libre desarrollo de todos<\/i><\/b>\u00bb, pasaje que se puede relacionar con otro en el discurso inaugural de la Primera Internacional en 1864: \u00ab<b><i>La emancipaci\u00f3n de los trabajadores solo puede ser obra de los trabajadores mismos<\/i><\/b>\u00bb.\u00a0 El utopismo moral de los anarquistas que converg\u00edan en esta Primera Internacional no puso ning\u00fan reparo para suscribir ambas formulaciones.<\/p>\r\n<p>As\u00ed pues, el mismo potencial cr\u00edtico de este discurso exige postular una alternativa \u00e9tica o ut\u00f3pica: la liberaci\u00f3n de la clase universal de los trabajadores emancip\u00e1ndose a s\u00ed misma logra la emancipaci\u00f3n de la sociedad entera, es decir, la libertad de todos y la autorrealizaci\u00f3n de la individualidad social.\u00a0 Ello hace compatible sostener la tesis del condicionamiento hist\u00f3rico-social de las ideas morales y, a la vez, adoptar de manera m\u00e1s o menos expl\u00edcita una visi\u00f3n moral universal.\u00a0 Ahora bien, en Marx, bajo la influencia de la perspectiva pr\u00e1xica la moralidad deviene moral social e iniciativa \u00e9tico-pol\u00edtica en la historia.\u00a0 Es el lugar de la toma de decisiones morales (o apuestas ut\u00f3picas) que est\u00e1 enmarcado por la materialidad de la situaci\u00f3n hist\u00f3rica concreta.<\/p>\r\n<p>M\u00c1S QUE MATERIALISMO HIST\u00d3RICO<\/p>\r\n<p>De ah\u00ed, la segunda perspectiva o dimensi\u00f3n concluyente en la obra marxiana: una teor\u00eda de la historia materialista y conflictivista que ha venido llam\u00e1ndose, con denominaci\u00f3n que Marx no lleg\u00f3 a emplear, materialismo hist\u00f3rico.\u00a0 En las hip\u00f3tesis que forman esta teor\u00eda subyace una concepci\u00f3n de la antropog\u00e9nesis, aut\u00f3noma e inmanente.<\/p>\r\n<ol>\r\n<li style=\"list-style-type: none;\">\r\n<ol>\r\n<li>El n\u00facleo inicial de la historia humana es que los hombres y las mujeres como especie forman una comunidad de vida que se reproduce (mediante el potencial procreador) y se autoproduce (mediante el trabajo de las fuerzas productivas), estableci\u00e9ndose un intercambio material o metabolismo (\u00ab<i>Stoffwechsel<\/i>\u00bb) con la naturaleza.\u00a0 Cuesti\u00f3n esta \u00faltima de vida o muerte, juego de la supervivencia.<\/li>\r\n<\/ol>\r\n<\/li>\r\n<\/ol>\r\n<p>Hay, as\u00ed, una continuidad inmediata entre la historia natural y la historia social.<\/p>\r\n<ol>\r\n<li style=\"list-style-type: none;\">\r\n<ol>\r\n<li>La praxis interrelacional de los hombres con la naturaleza y con ellos mismos estructura las fuerzas productivas materiales como potencial trabajador que asegura las condiciones econ\u00f3micas de existencia de la sociedad.\u00a0 Pero esta praxis primordial sufre la inercia social determinada por las relaciones sociales establecidas \u2013 por ejemplo, la apropiaci\u00f3n desigual de los excedentes del trabajo \u2013 lo que provoca el conflicto entre los diversos sujetos colectivos con intereses contrapuestos.\u00a0 Son las mil caras de la lucha de clases.<\/li>\r\n<\/ol>\r\n<\/li>\r\n<\/ol>\r\n<p>La perspectiva del conflictivismo hist\u00f3rico, el hecho de que la historia avance casi siempre por el lado malo y de que \u00ab<b><i>sin antagonismos no hay progreso<\/i><\/b>\u00bb, han sido expuestos con brillantez en unos pasos famosos con los que comienza la primera parte del <i>Manifiesto Comunista:<\/i><\/p>\r\n<p><b><i>La historia de todas las sociedades existentes hasta el presente es la historia de la lucha de clases [\u2026] pero estas contradicciones de clase se han conformado de forma diferente en cada \u00e9poca [\u2026].<\/i><\/b><\/p>\r\n<p><b><i>En la \u00e9poca de la burgues\u00eda toda la sociedad se divide cada vez m\u00e1s en dos grandes bandos hostiles: opresores y oprimidos [\u2026].\u00a0 La burgues\u00eda moderna ha desempe\u00f1ado un papel extremadamente revolucionario en la historia [\u2026] pero <\/i><\/b>\u2013 sigue diciendo Marx \u2013<b><i> no ha dejado en pie entre hombre y hombre ning\u00fan otro v\u00ednculo m\u00e1s que el inter\u00e9s desnudo [&#8230;] la libertad de comercio [\u2026] la explotaci\u00f3n directa, escueta y brutal [\u2026].<\/i><\/b><\/p>\r\n<p><b><i>Ha reducido la dignidad personal a un simple valor de cambio [\u2026].<\/i><\/b><\/p>\r\n<p>Ahora bien, el materialismo hist\u00f3rico es un m\u00e9todo de inteligencia pr\u00e1ctica que nos permite comprender y evaluar las posibilidades de los cambios hist\u00f3ricos, un estudio del resultado de la historia como materialidad social en el presente y, por ello, diagn\u00f3stico de las tendencias emergentes de la contemporaneidad.\u00a0 As\u00ed entendida, la situaci\u00f3n hist\u00f3rica es un gran tablero de ajedrez en el que el campo de posibilidades est\u00e1 determinado por nuestra propia praxis colectiva.\u00a0 La teor\u00eda material de la historia culmina as\u00ed en una racionalidad estrat\u00e9gica que orienta responsablemente nuestras decisiones en el campo de posibilidades actualmente existentes.<\/p>\r\n<p>El marco de la historia posible, plausible desde el grado de apertura estructural de la praxis en marcha, abre un horizonte potencial en el que se realizan de hecho los acontecimientos de la historia efectiva.\u00a0 Mas all\u00e1 de este horizonte de posibilidades lo metahist\u00f3rico de la historia imposible re\u00fane las nebulosidades m\u00edticas, ideol\u00f3gicas, virtuales y espectrales a las que Marx dirige sus sarcasmos.<\/p>\r\n<p>Varias son las nociones conectadas por Marx en el <i>Manifiesto<\/i> alrededor de este diagn\u00f3stico hist\u00f3rico: las condiciones materiales u objetivas (\u00ab<i>Bedingungen<\/i>\u00bb) que a la vez constri\u00f1en y posibilitan, en conexi\u00f3n con las relaciones persistentes (\u00ab<i>Verh\u00e4ltnisse<\/i>\u00bb) de la estructura social, que permiten la suerte del diagn\u00f3stico determinado (\u00ab<i>Bestimmung<\/i>\u00bb).\u00a0 El estudio cr\u00edtico de Marx se centra en las condiciones hist\u00f3ricas de liberaci\u00f3n (\u00ab<i>geschichtliche Bedingungen der Befreiung<\/i>\u00bb), como aparece expresado en unos pasos importantes al final de la tercera parte del <i>Manifiesto<\/i>.<\/p>\r\n<p>Porque somos como somos\u2026 pero tambi\u00e9n como podr\u00edamos ser, la conciencia de la autoliberaci\u00f3n hist\u00f3rica (\u00ab<i>geschichtliche Selbstt\u00e4tigkeit<\/i>\u00bb) o m\u00e1s modestamente, de la iniciativa hist\u00f3rica, supone un cierto grado de conocimiento unido a una moral de la historia por la que la humanidad debe decidir sobre su propio destino, confluencia que dota de racionalidad a la praxis transformadora.<\/p>\r\n<p>Una frase en apariencia enigm\u00e1tica, incluida despu\u00e9s en un pr\u00f3logo de 1859, confirmar\u00e1 esta racionalidad situacional de la iniciativa hist\u00f3rica: \u00abla humanidad se propone siempre \u00fanicamente las tareas que puede alcanzar\u00bb.<\/p>\r\n<p>Si la historia se nos muestra como resultado de las tendencias sociales en el campo de batalla de la coyuntura presente, hay que investigar en t\u00e9rminos cient\u00edficos todo el espesor social de esa contemporaneidad.\u00a0 Y ello es imposible sin recurrir al estudio emp\u00edrico aportado por las ciencias sociales, la econom\u00eda, la sociolog\u00eda, la estad\u00edstica, etc.\u00a0 Esta base de conocimientos cient\u00edfico-sociales es una necesidad intelectual que Marx a\u00f1ade desde muy joven a la pluridimensionalidad de sus obras con el estudio de los economistas brit\u00e1nicos de tradici\u00f3n empirista.<\/p>\r\n<p>INDAGACI\u00d3N ININTERRUMPIDA SOBRE LA CONTEMPORANEIDAD<\/p>\r\n<p>Hace falta, pues, hacer un an\u00e1lisis en profundidad de las interrelaciones complejas de la sociedad capitalista contempor\u00e1nea.\u00a0 Ya en el pr\u00f3logo de los <i>Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos de 1844<\/i> (Par\u00eds), Marx formula su primer programa de investigaci\u00f3n, que trata de estudiar las conexiones de lo econ\u00f3mico, lo pol\u00edtico, lo jur\u00eddico y lo moral, el Estado, la vida civil, etc., en el marco de la sociedad.\u00a0 All\u00ed dice textualmente: \u00ab<b><i>mis resultados deben ser alcanzados mediante un an\u00e1lisis totalmente emp\u00edrico fundado en un concienzudo estudio cr\u00edtico de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/i><\/b>\u00bb.\u00a0 Este prop\u00f3sito cient\u00edfico persiste durante toda su vida.\u00a0 La biblioteca del British Museum \u2013 entonces la mejor del mundo \u2013 ser\u00e1 la fuente de informaci\u00f3n privilegiada que utilizar\u00e1 durante treinta a\u00f1os.<\/p>\r\n<p>Marx alude con frecuencia en su correspondencia con Engels a su proyecto central de investigaci\u00f3n de la sociedad contempor\u00e1nea y conservamos el esquema de las principales partes que se propon\u00eda estudiar:<\/p>\r\n<p>El capital.<\/p>\r\n<p>La renta de la tierra.<\/p>\r\n<p>El trabajo asalariado.<\/p>\r\n<p>El Estado y las clases sociales improductivas.<\/p>\r\n<p>Las relaciones internacionales y la divisi\u00f3n internacional del trabajo.<\/p>\r\n<p>El mercado mundial y las crisis econ\u00f3micas.<\/p>\r\n<p>La metodolog\u00eda seguida era, seg\u00fan ha demostrado Roman Rosdolski, partir de hip\u00f3tesis generales que deber\u00edan ser especificadas hist\u00f3ricamente hasta su totalizaci\u00f3n concreta en las tendencias emergentes en la coyuntura presente, desgarrada por las crisis capitalistas y la mundializaci\u00f3n del mercado.<\/p>\r\n<p>Marx no pudo llevar a t\u00e9rmino en los tomos publicados de <i>El Capital<\/i> tan ambicioso proyecto de an\u00e1lisis cr\u00edtico del capitalismo, pero dedic\u00f3 a ello el esfuerzo intelectual de toda su vida.<\/p>\r\n<p>AUDACES PREDICCIONES<\/p>\r\n<p>Hacia 1848 se aprecia en el texto del <i>Manifiesto<\/i> el resultado provisional de la investigaci\u00f3n en marcha, que recoge una serie de audaces hip\u00f3tesis, en buena medida pendientes de verificaci\u00f3n posterior.\u00a0 Citemos las propias palabras de Marx:<\/p>\r\n<p><b>\u201c<i>La condici\u00f3n \u2013 Bedingung \u2013 esencial para la existencia y para la dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda es la acumulaci\u00f3n de riqueza [\u2026] la formaci\u00f3n y multiplicaci\u00f3n del capital y la condici\u00f3n del capital es el trabajo asalariado<\/i>.\u201d<\/b><\/p>\r\n<p>A veces nos parece, que a pesar de tantos a\u00f1os transcurridos, Marx se refiere a nuestra actualidad cuando hace l\u00facidas predicciones sobre la labor merca-civilizadora del capitalismo:<\/p>\r\n<p><b><i>La burgues\u00eda en virtud de la explotaci\u00f3n del mercado mundial ha dado una conformaci\u00f3n cosmopolita a la producci\u00f3n y al consumo [\u2026] <\/i><\/b>\u2013 l\u00e9ase globalizaci\u00f3n planetaria de los mercados.\u00a0 <b><i>[\u2026] el moderno poder estatal no es m\u00e1s que un consejo de administraci\u00f3n de los negocios comunes de la clase burguesa [\u2026]<\/i><\/b> \u2013 l\u00e9ase el gobierno econ\u00f3mico mundial del FOND BANK y de los G8. <b><i>[\u2026] Los l\u00edmites nacionales se tornan cada vez m\u00e1s imposibles a partir de la formaci\u00f3n de una ideolog\u00eda universal [\u2026]<\/i><\/b> \u2013 l\u00e9ase el pensamiento \u00fanico, la masmediatizaci\u00f3n sin fronteras y el occidentalocentrismo angloparlante.<\/p>\r\n<p>Marx, en este <i>Manifiesto<\/i>, esculpe a veces potentes conceptuaciones, verdaderas ideas-garfio arrojadizas que describen la realidad y a la vez la denuncian.\u00a0 Retrato de hip\u00f3tesis hist\u00f3rico-cr\u00edticas muy dif\u00edciles de ubicar en el mapa de la racionalidad contemplativa, disciplinar y acad\u00e9mica.<\/p>\r\n<p>Sigue diciendo Marx:<\/p>\r\n<p><b><i>[\u2026] pero la burgues\u00eda moderna no logra dominar las fuerzas subterr\u00e1neas que ha conjurado [\u2026] no puede existir sin revolucionar permanentemente los instrumentos de producci\u00f3n [\u2026] y sin el sojuzgamiento<\/i><\/b> \u2013 <i>Unterjochung<\/i> \u2013 <b><i>de las fuerzas de la naturaleza [\u2026].<\/i><\/b><\/p>\r\n<p>KAPITALDETERMINISMOS Y AUTOTECNODESTRUCTIVIDAD<\/p>\r\n<p>La idea del sojuzgamiento o de la apropiaci\u00f3n abusiva y depredadora de las fuerzas naturales, no respetando el intercambio org\u00e1nico (<i>Stoffweschel<\/i>) entre la naturaleza y la sociedad, est\u00e1 relacionada con la noci\u00f3n expuesta poco antes en la <i>Ideolog\u00eda alemana<\/i> de que \u00ab<b><i>bajo ciertas condiciones sociales las fuerzas productivas se pueden tornar en fuerzas autodestructivas<\/i><\/b>\u00bb.\u00a0 Ambas nociones apuntan a una cierta sensibilidad preecologista en Marx.\u00a0 La interpretaci\u00f3n de Marshal Berman en <i>Todo lo s\u00f3lido se desmorona en el aire<\/i> es que nadie ha comprendido mejor que Marx la fuerza nihilista y autodestructiva de la burgues\u00eda moderna.<\/p>\r\n<p><b><i>Es la rebeli\u00f3n<\/i><\/b><i> \u2013 <\/i>sigue diciendo<i> \u2013 <b>de las fuerzas productivas modernas contra las relaciones de producci\u00f3n capitalistas, contra las relaciones de propiedad que condicionan la existencia de la burgues\u00eda y su dominaci\u00f3n [&#8230;]<\/b><\/i>.<\/p>\r\n<p>De ah\u00ed que, \u00ab<b><i> [\u2026] en la crisis se destruyen sistem\u00e1ticamente gran parte no s\u00f3lo de los productos elaborados sino de las mismas fuerzas productivas instaladas<\/i><\/b>\u00bb.\u00a0 De ah\u00ed \u00ab <b><i>[\u2026] la epidemia de superproducci\u00f3n, la situaci\u00f3n de barbarie, de hambruna, de guerras de exterminio [\u2026]\u00bb.<\/i><\/b><\/p>\r\n<p>Es por lo que, concluye Marx: \u00ab<b><i>La sociedad no puede seguir viviendo bajo el imperio de esa clase: la existencia de la burgues\u00eda se ha hecho incompatible con la de la sociedad en conjunto<\/i><\/b>\u00bb.<\/p>\r\n<p>Hemos llegado as\u00ed a trav\u00e9s de este an\u00e1lisis cr\u00edtico de las tendencias hist\u00f3ricas del capitalismo \u2013 que Marx ampliar\u00e1 notablemente en obras posteriores \u2013 a una situaci\u00f3n l\u00edmite, a una contradicci\u00f3n existente entre la acumulaci\u00f3n y centralizaci\u00f3n del capital en muy pocas manos y el empobrecimiento de la humanidad sobrante, entre las relaciones particularistas de apropiaci\u00f3n depredadora y el potencial productor de la sociedad actual, entre el sistema socioecon\u00f3mico capitalista \u2013 el capitaldeterminismo \u2013 y la supervivencia de la humanidad en conjunto.<\/p>\r\n<p>Marx resume esta situaci\u00f3n globalmente irracional en un manuscrito de 1847 titulado <i>El salario<\/i> con el dilema: \u00ab<b><i>O revoluci\u00f3n social o barbarie<\/i><\/b>\u00bb, dilema glosado a\u00f1os despu\u00e9s por Ren\u00e9 Dumond como: \u00ab<i>Utop\u00eda o muerte<\/i>\u00bb.<\/p>\r\n<p>Se llega as\u00ed a un punto en que parece justificarse, tanto racional como moralmente, la necesidad de una transformaci\u00f3n social radical, la necesidad de una revoluci\u00f3n.\u00a0 A estas alturas de su discurso, Marx ya ha contestado a la pregunta impl\u00edcita que daba sentido al conjunto del <i>Manifiesto Comunista<\/i> y antes se\u00f1al\u00e1bamos: \u00bfCu\u00e1les son las condiciones pr\u00e1ctico-cr\u00edticas que hacen posible efectuar la revoluci\u00f3n social?<\/p>\r\n<p>AUTODETERMINARSE CONTRA EL SISTEMA-EXPLOSIVO DE IMPERIALKAPITALIZACI\u00d3N<\/p>\r\n<p>Al colocarse en la perspectiva de las praxis revolucionaria \u2013 la cuarta dimensi\u00f3n de su obra, el \u201c<i>Punctus saltum\u201d<\/i> de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica hacia la ejecuci\u00f3n pr\u00e1ctica misma \u2013, se ha realizado en concreto el giro cr\u00edtico-pr\u00e1xico enunciado como imperativo \u00e9tico-pol\u00edtico en la famosa Tesis XI sobre Feuerbach: \u00ab<b><i>Los fil\u00f3sofos se han dedicado a interpretar el mundo; lo que hay que hacer es cambiarlo<\/i><\/b>\u00bb.\u00a0 Ahora el esfuerzo de superaci\u00f3n de todas las perspectivas se subsume en la praxis social como acci\u00f3n revolucionaria.\u00a0 Pero nos asalta, de inmediato, la problem\u00e1tica del sujeto revolucionario: \u00bfcu\u00e1l es la subjetividad sociohist\u00f3rica que asume responsablemente y lleva a cabo la praxis de liberaci\u00f3n de oprimidos y explotados?\u00a0 Marx, despu\u00e9s de la huelga de tejedores de Silesia, de junio de 1844, cree encontrar en la clase trabajadora \u2013 el Prometeo colectivo en marcha \u2013 la fuerza social capaz de hacer posible una revoluci\u00f3n que unir\u00eda lo \u00e9tico, lo social y lo pol\u00edtico.\u00a0 En el <i>Manifiesto<\/i>, la revoluci\u00f3n social se presenta como la culminaci\u00f3n de la lucha de clases, la convergencia de todos los conflictos entre la clase dominante y la clase radicalmente oprimida, lo que provoca, por fin, un cambio del modo de producci\u00f3n, un salto abismal.<\/p>\r\n<p>Escuchemos las palabras de Marx en el <i>Manifiesto<\/i>:<\/p>\r\n<p><b><i>[\u2026] el marco de la lucha de clases es nacional pero el contenido es internacional [\u2026].<\/i><\/b><\/p>\r\n<p><b><i>[\u2026] la acci\u00f3n com\u00fan del proletariado es una de las primeras condiciones de su autoliberaci\u00f3n (Selbsthefreiung) [\u2026].<\/i><\/b><\/p>\r\n<p><b><i>[\u2026] de las clases que se enfrentan contra la burgues\u00eda no hay m\u00e1s que una verdaderamente revolucionaria: el proletariado [\u2026].<\/i><\/b><\/p>\r\n<p><b><i>[\u2026] el objetivo: la formaci\u00f3n del proletariado como clase, el derrocamiento de la burgues\u00eda, la conquista del poder pol\u00edtico por parte del proletariado [\u2026].<\/i><\/b><\/p>\r\n<p><b><i>[\u2026] el movimiento obrero es el movimiento aut\u00f3nomo de la inmensa mayor\u00eda en provecho de la inmensa mayor\u00eda [\u2026].<\/i><\/b><\/p>\r\n<p><b><i>[\u2026] el primer paso de la revoluci\u00f3n obrera es elevar el proletariado a clase dominante, es decir, la conquista de la democracia [\u2026]<\/i><\/b><\/p>\r\n<p>Aqu\u00ed Marx parece asumir que cualquier intento de una transformaci\u00f3n completa de la sociedad establecida requiere que los sectores sociales movilizados han de intervenir directamente y haber comprendido de qu\u00e9 se trata, qu\u00e9 es lo que est\u00e1 en juego, por qu\u00e9 luchan, y esta formaci\u00f3n de la conciencia revolucionaria de clase es el gran problema, el tal\u00f3n de Aquiles de los procesos revolucionarios posteriores.\u00a0 Y este ha sido uno de los principales fracasos de los socialismos realmente existentes, al no profundizar la participaci\u00f3n democr\u00e1tica, ya que el cambio revolucionario no puede mantenerse si no es hegem\u00f3nico democr\u00e1ticamente, o sea, si no cuenta con una adhesi\u00f3n mayoritaria que sin coacci\u00f3n interna neutralice la violencia contrarrevolucionaria.<\/p>\r\n<p>APUESTA \u00c9TICO-UT\u00d3PICA<\/p>\r\n<p>Y despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9?<\/p>\r\n<p>La revoluci\u00f3n abre la utop\u00eda posible, pero es sabida la prudencia de Marx cuando hay que avanzar los rasgos de la comunidad postcapitalista, siempre sospechosos de utopismo.\u00a0 En el <i>Manifiesto<\/i> hay un programa de transici\u00f3n con medidas de socializaci\u00f3n y en un paso de la segunda parte se indica que el capital como poder social fruto de la actividad laboral com\u00fan de muchos miembros de la sociedad, al pasar a propiedad mancomunada no cambia materialmente y s\u00f3lo su forma de control deja de ser apropiaci\u00f3n excluyente y depredadora.<\/p>\r\n<p>Para revisar las precondiciones del comunismo hay que recurrir a una obra posterior, <i>Cr\u00edtica del programa de Gotha<\/i>, escrita en 1875, donde se habla de: \u00ab<b><i>Superaci\u00f3n de la divisi\u00f3n entre trabajo manual e intelectual; el paso del trabajo forzado como medio de vida al trabajo como desarrollo vital de la individualidad social en una sociedad ociosa; la abundancia econ\u00f3mica; etc.<\/i><\/b>\u00bb.\u00a0 S\u00f3lo entonces se alcanzar\u00eda la norma de la econom\u00eda comunista (por cierto, tomada de Saint-Simon): \u00ab<b><i>De cada cual seg\u00fan sus capacidades, a cada cual seg\u00fan sus necesidades<\/i><\/b>\u00bb.<\/p>\r\n<p>En ella se da por supuesto que la distribuci\u00f3n de los medios de consumo es el corolario de la distribuci\u00f3n de las condiciones de producci\u00f3n, es decir, que se trata de una regla de igualdad en la diferencia s\u00f3lo interpretable como reparto equitativo de las desventajas (necesidades) en el consumo, todo ello en una econom\u00eda de cooperaci\u00f3n social reversible y de solidaridad en la que prevalece el dar y no el \u00ab<i>do ut des<\/i>\u00bb [\u2018dar y recibir\u2019] de la econom\u00eda mercantilista.\u00a0 Algo que por otra parte est\u00e1 bastante pr\u00f3ximo al comunismo libertario, o sea, la econom\u00eda pol\u00edtica sublimada en econom\u00eda po\u00e9tica y la superaci\u00f3n del individualismo posesivo por la individualidad social.<\/p>\r\n<p>Treinta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s de escribir el <i>Manifiesto Comunista<\/i> Marx muere en Londres.\u00a0 Se conserva una fotograf\u00eda en la que aparenta mucha m\u00e1s edad de la que tiene: 65 a\u00f1os.<\/p>\r\n<p>A trav\u00e9s de la correspondencia mantenida en estos \u00faltimos a\u00f1os, encontramos la continuidad de su ideal revolucionario, pero tambi\u00e9n la flexibilizaci\u00f3n de las v\u00edas para superar el capitalismo.\u00a0 El inter\u00e9s empirista por la ciencia, la revisi\u00f3n autocr\u00edtica de su propio pensamiento y el abandono del auto-centrismo son rasgos del talante del viejo Marx, tan esc\u00e9ptico que tom\u00f3 como lema el \u00ab<i>de \u00f3mnibus dubitandum<\/i>\u00bb.<\/p>\r\n<p>Este hombre tan alejado de la sensibilidad religiosa, sospecha en alg\u00fan momento que sus seguidores pueden convertirle en el fundador de una secta, ya a Fourier le habia pasado algo parecido, y le dice a su amigo Engels: \u00ab<b><i>Lo \u00fanico que yo puedo decir es que yo no soy marxista<\/i><\/b>\u00bb.\u00a0 Y, sin embargo, poco despu\u00e9s Engels, Kautsky y Plejanov marxistizan dogm\u00e1ticamente a Marx.\u00a0 Luego vienen los marxistas, los marxistizantes, los marxistoides y los criptomarxistas, y m\u00e1s tarde los marx\u00f3latras y los marx\u00f3manos, dispuestos a subirle a los altares, y los marx\u00f3cratas, que le utilizan en forma de marxismo de Estado, y los restauramarx, y los marx\u00f3logos, que le descuartizan en partes min\u00fasculas llamadas marxemas, y, por su parte, los antimarxistas desmarxistizadores y depredamarx mueven un r\u00edo de marxorrea que desemboca en el mar de la marxeidad\u2026<\/p>\r\n<p>Y ahora es cuando nos asaltan una serie de preguntas de dif\u00edcil respuesta.\u00a0 \u00bfQu\u00e9 queda, pues, de Marx sin los marxismos? \u00bfQuiz\u00e1 solamente una fuente de inspiraci\u00f3n liberadora? \u00bfQu\u00e9 vigencia puede tener el <i>Manifiesto Comunista<\/i> y el resto de la obra marxiana despu\u00e9s de la ca\u00edda del Muro y de la desmembraci\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica?<\/p>\r\n<p>PASI\u00d3N POR AUTOLIBERARSE SOLIDARIAMENTE<\/p>\r\n<p>En m\u00e1s de siglo y medio transcurrido hemos visto fracasar muchas revoluciones, entre ellas la revoluci\u00f3n anarcomarxista espa\u00f1ola de 1936 que luch\u00f3 por un marxismo libertario, hemos contemplado las miserias del socialismo de Estado realmente existente, pero tambi\u00e9n la irrupci\u00f3n de los nuevos movimientos sociales, el ecologismo, el feminismo, el pacifismo, la desobediencia civil, el antirracismo, etc., que ampl\u00edan el horizonte de la liberaci\u00f3n concreta para los humanos.<\/p>\r\n<p>Todo esto no estaba en el <i>Manifiesto Comunista<\/i>, pero el n\u00facleo subversivo irreductible de este panfleto que todav\u00eda da qu\u00e9 pensar sigue siendo la voluntad de destruir un sistema social establecido sobre la desigualdad y la injusticia estructuradas.\u00a0 Y sigue hablando a los que carecen de todo, a la humanidad empobrecida y excluida, para darles esperanzas \u2013 ni prof\u00e9ticas, ni mesi\u00e1nicas sino anal\u00edticamente fundadas \u2013, de que son capaces de autoorganizarse en movimiento pol\u00edtico y pueden y deben liberarse.\u00a0 La pasi\u00f3n por liberarse es revivenciada por las generaciones sucesivas a trav\u00e9s de este texto y eso es lo que le otorga la condici\u00f3n de cl\u00e1sico del pensamiento pol\u00edtico, porque sus ideas son todav\u00eda peligrosas.<\/p>\r\n<p>En la \u00e9poca del globalcapitalismo, en que las desigualdades planetarias se ahondan dram\u00e1ticamente, en que es posible la extinci\u00f3n de la humanidad sobrante por una ecocat\u00e1strofe colectiva o por una guerra nuclear o por una hambruna, en que el reino de la mercanc\u00eda y del espect\u00e1culo abarcan todos los sistemas sociopol\u00edticos del mundo, la investigaci\u00f3n cr\u00edtica sobre las tendencias destructivas del capitalismo sigue siendo la parte de la obra marxiana que conserva mayor vigencia.<\/p>\r\n<p>Finalmente, nada mejor para expresar el car\u00e1cter de fuente inagotable de inspiraci\u00f3n cr\u00edtica contra el orden establecido de la obra de Marx que la raz\u00f3n po\u00e9tica del colombiano Rodolfo Hinostroza, con la que vamos a terminar:<\/p>\r\n<p><b>OR\u00c1CULO DE MARX<\/b><\/p>\r\n<p>Hace falta<\/p>\r\n<p>el peligro<\/p>\r\n<p>para que alguna vida resulte necesaria.<\/p>\r\n<p>Onda c\u00e1lida de las revoluciones<\/p>\r\n<p>el r\u00edo heraclitiano arrastrar\u00e1:<\/p>\r\n<p>deshechos<\/p>\r\n<p>tablones<\/p>\r\n<p>odios\u2026<\/p>\r\n<p>y los cuerpos ser\u00e1n, entonces, transparentes a si mismos.<\/p>\r\n<p>Poder de la fraternidad<\/p>\r\n<p>contra la dial\u00e9ctica de los exilios\u2026<\/p>\r\n<p>\u00a1\u00a1OCUPEMOS NUESTRA MORADA HUMANA!!<\/p>\r\n<p>en la casa del amigo<\/p>\r\n<p>una brizna<\/p>\r\n<p>de yerba<\/p>\r\n<p>siempre<\/p>\r\n<p>verde.<\/p>\r\n<p><b>\u00a0 <\/b><\/p>\r\n\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<\/p>\n<p>El texto, in\u00e9dito hasta ahora, es reproducci\u00f3n de la conferencia impartida por el autor en la Biblioteca Municipal de Santa Cruz de Tenerife, con motivo de un ciclo organizado por dicha instituci\u00f3n en el a\u00f1o 2000 sobre libros prohibidos.<\/p>\n<p>Debo agradecer a mi buena amiga de hace tantos a\u00f1os, Isabel P\u00e9rez Schwarz, la invitaci\u00f3n que me ha hecho como Directora de la Biblioteca Municipal de Santa Cruz de Tenerife, para participar en esta serie de conferencias sobre lecturas prohibidas o censuradas a trav\u00e9s de la historia.<\/p>\n<p>Como todos ustedes saben, desde antiguo, la expresi\u00f3n cultural espont\u00e1nea sufre diversas formas de represi\u00f3n ideol\u00f3gica, de prohibici\u00f3n absoluta o de censura, ejecutadas por los poderes establecidos contra lo que se supone puede socavar la autoridad o el orden moral.  Los ejemplos de intolerancia que representan la Inquisici\u00f3n, el \u00cdndice de libros prohibidos por la Iglesia, las hogueras de libros quemados por los nazis, los procesos pol\u00edticos estalinianos, la caza de brujas del senador Mc Carthy o la censura previa de todas las publicaciones por la polic\u00eda administrativa franquista, no son m\u00e1s que casos exacerbados de un fen\u00f3meno mucho m\u00e1s amplio de refracci\u00f3n ideol\u00f3gica bajo el yugo de la cultura dominante.  De todas formas, siempre es preferible que se quemen los libros a que se quemen los autores de los libros.  Desde la moral del poder y la \u00f3ptica oficialista, siempre se ha tendido a demarcar lo tolerable y lo prohibido, la conformidad y la disidencia, la ortodoxia y la trasgresi\u00f3n, gener\u00e1ndose un principio de censurabilidad ideol\u00f3gica difusa que funciona subrepticiamente a lo largo de todas las expresiones culturales, incluso en los reg\u00edmenes pol\u00edticos que hacen declaraci\u00f3n expl\u00edcita de libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>En nuestra \u00e9poca, lejos de haberse cumplido el ideal ilustrado del libre pensamiento, los m\u00e9todos de exclusi\u00f3n se han hecho mucho m\u00e1s complejos y sutiles, a trav\u00e9s del control del mercado de la cultura por las grandes empresas multinacionales, cuya influencia oligopol\u00edstica sobre los medios de emisi\u00f3n cultural se realiza de manera oculta y privada.  En una cultura masmediotizada como la nuestra, en la que ya todo es mercantilizable, &#8211;  dios, patria, sexo, \u00f3rganos, verdad, ocio y genes &#8211;, el criterio de rentabilidad publicitaria puede funcionar, de hecho, como una censura excluyente.  En esa situaci\u00f3n, el mercado mismo es la censura.<\/p>\n<p>PANFLETO POL\u00cdTICO<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3802,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[998,868,948,921],"class_list":["post-116","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-materiales-para-la-refundacion-comunista","tag-friedrich-engels","tag-karl-marx","tag-manifiesto-comunista","tag-presentaciones"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/116","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=116"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/116\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3802"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=116"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=116"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=116"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}