{"id":1169,"date":"2009-06-21T00:00:00","date_gmt":"2009-06-21T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1169"},"modified":"2020-02-23T14:39:27","modified_gmt":"2020-02-23T13:39:27","slug":"la-basura-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1169","title":{"rendered":"La basura argentina"},"content":{"rendered":"<p>Publicado en\u00a0 SIN PERMISO <a href=\"http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/index.php?id=2584\">http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/index.php?id=2584<\/a>\u00a0 el 24\/05\/09<\/p>\n<p>Estuve por las costas del Paran\u00e1. El r\u00edo amado desde la ni\u00f1ez y, luego, apenas salido de la adolescencia, cuando fui marinero timonel del vapor \u201cMadrid\u201d y viaj\u00e1bamos desde Buenos Aires hasta Asunci\u00f3n. Pero esa profesi\u00f3n, llena de descubrimientos y paisajes, se acab\u00f3 cuando hice la famosa huelga de 1950 y fui el \u00fanico tripulante del \u201cMadrid\u201d que cumpli\u00f3 con la resoluci\u00f3n de la asamblea. Por eso me desembarcaron para siempre. Como me lo dijo a los gritos el prefecto nacional mar\u00edtimo de Rosario mientras romp\u00eda a pedazos mi libreta de embarque: \u201cUsted jam\u00e1s va a volver a pisar los buques de la patria\u201d. Y tuvo raz\u00f3n. Nunca m\u00e1s volv\u00ed a pisar los buques del Paran\u00e1. Debo estar todav\u00eda en alguna lista, \u00e9sas que se pasan entre s\u00ed los due\u00f1os de los mares y de los r\u00edos.<\/p>\n<p>S\u00ed, estuve ah\u00ed, en Rosario, hace pocos d\u00edas. Vi la villa miseria integrada por los tobas chaque\u00f1os. Cada vez con m\u00e1s habitantes. Vienen todos, uno a uno, desde las tierras de sus ancestros, donde vivieron miles de a\u00f1os. Pero nuestra civilizaci\u00f3n los empuja o los echa a patadas. O con sierra mec\u00e1nica.<\/p>\n<p>Encuentro a uno de ellos, con su rostro t\u00edpico de hijo de la tierra. Le pregunto a boca de jarro: \u201c\u00bfY ustedes por qu\u00e9 abandonan su paisaje y se vienen aqu\u00ed?\u201d, \u201cPorque no nos han dejado nada\u201d, me responde con sabia lentitud. \u201cNada, ni tierra ni \u00e1rboles&#8230; aqu\u00ed, en las ciudades, hay por lo menos basura.\u201d Me quedo en silencio. Para qu\u00e9 hablar m\u00e1s. Por lo menos le dejamos la basura, para que la revuelvan. Pienso en Tupac Amaru, a quienes los cristianos lo atamos de cada brazo y de cada pierna a caballos y despu\u00e9s le cortamos la lengua y la cabeza. Ahora les dejamos la basura. A lo mejor encuentran algo.<\/p>\n<p>En Rosario le propongo a una delegada coya hacer todos los a\u00f1os, para el 25 de Mayo o el 9 de Julio, una marcha de los pueblos originarios hacia el monumento a Julio Argentino Roca, en el centro de Buenos Aires, a pedir que se quite ese bronce maldito creado por la d\u00e9cada infame. S\u00ed, a ese Roca que dijo en el Congreso de la Naci\u00f3n (textual) que \u201cla ola de b\u00e1rbaros que ha inundado por espacio de siglos las f\u00e9rtiles llanuras ha sido por fin destruida&#8230; el \u00e9xito m\u00e1s brillante acaba de coronar esa expedici\u00f3n dejando as\u00ed libres del dominio del indio estos vast\u00edsimos territorios que se presentan ahora llenos de deslumbradoras promesas al inmigrante y al capital extranjero\u201d. Y despu\u00e9s, en Londres, el mismo Julio Argentino Roca dir\u00e1, en el banquete que le ofreci\u00f3 la empresa Baring Brothers: \u201cHe abrigado siempre una gran simpat\u00eda por Inglaterra. La Rep\u00fablica Argentina, que ser\u00e1 alg\u00fan d\u00eda una gran naci\u00f3n, no olvidar\u00e1 jam\u00e1s que el estado de progreso y prosperidad en que se encuentra en este momento se debe en gran parte al capital ingl\u00e9s\u201d. Y entregar\u00e1, acto seguido, dos millones de hect\u00e1reas de la Patagonbia a 137 estancieros brit\u00e1nicos con la concesi\u00f3n Gr\u00fcnbein.<\/p>\n<p>S\u00ed, una marcha de protesta. En silencio, s\u00f3lo con los sones de esa m\u00fasica originaria tra\u00edda desde los rincones de los siglos. Para que se lo baje del bronce al genocida y que se le devuelvan las tierras comunitarias a los pueblos nativos de estas tierras.<\/p>\n<p>Aprendimos una historia donde nos ense\u00f1aron \u2013de acuerdo con la l\u00ednea dejada por Roca\u2013 que los pueblos originarios eran \u201clos salvajes, los b\u00e1rbaros\u201d. Pero la historia verdadera nos demuestra que en ning\u00fan momento seguimos la l\u00ednea trazada por los pensadores de Mayo.<\/p>\n<p>Ya con las guerras intestinas interminables de federales y unitarios, con el deg\u00fcello de prisioneros, las luchas armadas y pol\u00edticas entre la capital y el interior despu\u00e9s de Urquiza, la ya citada campa\u00f1a contra los pueblos originarios para quedarnos con la tierra, el verdadero genocidio que fue la guerra contra el pueblo paraguayo, la ley roquista de la expulsi\u00f3n de los obreros extranjeros para combatir la digna lucha por las ocho horas de trabajo, las represiones obreras del coronel Falc\u00f3n e Yrigoyen en la Semana Tr\u00e1gica, la Patagonia Rebelde y contra los hacheros de la empresa brit\u00e1nica La Forestal, las catorce dictaduras militares contra la democracia, el invento argentino de la \u201cpicana el\u00e9ctrica\u201d para nuestra polic\u00eda y la culminaci\u00f3n con uno de los sistemas represivos m\u00e1s perversos de la historia del mundo: la desaparici\u00f3n de personas, el robo de ni\u00f1os y el arrojar prisioneros vivos desde aviones al R\u00edo de la Plata. Todo eso, adem\u00e1s de los grandes negociados de algunos gobernantes, nos dejan s\u00f3lo como soluci\u00f3n la autocr\u00edtica profunda de nuestra historia y refundar la Naci\u00f3n, por fin de acuerdo con los principios inalienables de la \u00e9tica.<\/p>\n<p>Para ello, seguir a fondo con las investigaciones de los cr\u00edmenes de la \u00faltima dictadura. Vamos avanzando, pero todav\u00eda estamos en los principios. Se ha perdido casi un cuarto de siglo para tratar s\u00f3lo de \u201cmirar para adelante\u201d y no analizar c\u00f3mo fue posible, en un pa\u00eds \u201ccat\u00f3lico\u201d, tanta maldad, tanta crueldad.<\/p>\n<p>Es que hay, en la sociedad, muchos obst\u00e1culos: los que todav\u00eda tienen miedo, los que se han complicado de alguna manera y quieren desligarse de su anterior falta de conducta y los que defienden, en lo que pueden, a los autores de la llamada \u201cmuerte argentina\u201d.<\/p>\n<p>El profesor universitario Osvaldo Hugo Cucagna, docente en la c\u00e1tedra de Derechos Humanos que ejerc\u00ed en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la Universidad de Buenos Aires, ha sido testigo de un hecho que merece toda la atenci\u00f3n de la Justicia y de los organismos oficiales y no oficiales de Derechos Humanos. El 5 de abril de 2006, el profesor Cucagna concurri\u00f3 a una reuni\u00f3n del CEIM (Centro de Investigaciones de Medios de Comunicaci\u00f3n y Semiolog\u00eda de la Vida). Al comenzar esa reuni\u00f3n, se present\u00f3 ante los ocho concurrentes la directora de cine Gabriela Kessler, francesa, para hacer un trabajo para su escuela de cine en Londres. Les solicit\u00f3 reportearlos a todos sobre los treinta a\u00f1os del golpe de Estado militar y sobre el efecto del terrorismo en cada uno. Cuando le toc\u00f3 el turno a la doctora Silvia Patera, \u00e9sta relat\u00f3 que en 1976 era enfermera en el Hospital Militar Central, donde trabajaba desde antes y lo hizo hasta el final de la dictadura. En total, doce a\u00f1os. All\u00ed \u2013y esto lo confes\u00f3 ante las c\u00e1maras\u2013 la hoy doctora Patera fue obligada a aplicar inyecciones de clorato de potasio a prisioneros internados en el lugar. Es decir que, por \u201cobediencia debida\u201d, fue utilizada como instrumento de asesinatos aplicados a los llamados \u201cdesaparecidos\u201d. Adem\u00e1s, reconoci\u00f3 haber sido miembro de las dotaciones de los \u201cvuelos de la muerte\u201d de prisioneros. En los veintis\u00e9is a\u00f1os siguientes de democracia s\u00f3lo una vez hab\u00eda relatado lo mismo en el curso de Psiquiatr\u00eda de la APSA, ante un grupo de psicodrama.<\/p>\n<p>Osvaldo Cucagna inst\u00f3 a la doctora Patera a realizar la denuncia correspondiente ante la Justicia y ante los organismos de derechos humanos. Como esto no se llev\u00f3 a cabo, Cucagna hizo la denuncia ante la Justicia y acompa\u00f1\u00f3 la traducci\u00f3n mediante la lectura labial del DVD donde la doctora Patera hizo su confesi\u00f3n, ante el Juicio por la Verdad, que preside el doctor Schiffrin. Este cit\u00f3 a la doctora Patera, pero ella se neg\u00f3 a declarar. Y entonces pas\u00f3 a la calidad de imputada.<\/p>\n<p>Todav\u00eda no se ha iniciado ninguna investigaci\u00f3n sobre lo ocurrido en el Hospital Militar Central durante la dictadura. El \u201ccaso Patera\u201d servir\u00eda como punto de partida. Todos aquellos que trabajaron en ese hospital tienen el deber de declarar lo que vieron e hicieron en ese per\u00edodo. Eso se llamar\u00eda coraje civil. Si no lo hacen caen en<\/p>\n<p>la complicidad con los horrendos cr\u00edmenes. Lo mismo tienen que hacer los asistentes a la reuni\u00f3n en la cual la doctora Patera confes\u00f3 su colaboraci\u00f3n en los vuelos de la muerte, en el nacimiento de ni\u00f1os de prisioneras que luego fueron regalados a familias de militares, polic\u00edas y civiles y en aplicar inyecciones de clorato de potasio a los prisioneros. En la b\u00fasqueda de la verdad y para que esto nunca vuelva a ocurrir deben presentarse todos los actores y testigos. Con esto no van a perjudicar a la doctora Patera, quien as\u00ed podr\u00e1 enfrentar su propio problema psicol\u00f3gico no resuelto al callar. Quien haya trabajado en aquel tiempo en ese hospital militar tiene el deber \u00e9tico de presentarse y declarar ante la Justicia. Si no, llevar\u00e1 la carga de la sospecha durante el resto de su vida.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1nta basura moral hemos acumulado los argentinos al permitir primero y al callar despu\u00e9s! Es la misma basura de la que se guard\u00f3 silencio durante un siglo y medio despu\u00e9s del crimen cometido contra los pueblos originarios, a los cuales, ahora, condenamos a la basura material.<\/p>\n<p><b>Osvaldo Bayer es un escritor argentino, exiliado en la Rep\u00fablica Federal de Alemania hasta 1983. Historiador del movimiento obrero argentino y del anarquismo, periodista y novelista, su libro m\u00e1s conocido, aclamado como un cl\u00e1sico de la historia social, es: La Patagonia rebelde (4 vols.), varias ediciones (la \u00faltima: Buenos Aires, Planeta, 2008). <\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Osvaldo Bayer<\/p>\n<p>Publicado en  SIN PERMISO http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/index.php?id=2584  el 24\/05\/09 <\/p>\n<p>Estuve por las costas del Paran&aacute;. El r&iacute;o amado desde la ni&ntilde;ez y, luego, apenas salido de la adolescencia, cuando fui marinero timonel del vapor &#8220;Madrid&#8221; y viaj&aacute;bamos desde Buenos Aires hasta Asunci&oacute;n. Pero esa profesi&oacute;n, llena de descubrimientos y paisajes, se acab&oacute; cuando hice la famosa huelga de 1950 y fui el &uacute;nico tripulante del &#8220;Madrid&#8221; que cumpli&oacute; con la resoluci&oacute;n de la asamblea. Por eso me desembarcaron para siempre. Como me lo dijo a los gritos el prefecto nacional mar&iacute;timo de Rosario mientras romp&iacute;a a pedazos mi libreta de embarque: &#8220;Usted jam&aacute;s va a volver a pisar los buques de la patria&#8221;. Y tuvo raz&oacute;n. Nunca m&aacute;s volv&iacute; a pisar los buques del Paran&aacute;. Debo estar todav&iacute;a en alguna lista, &eacute;sas que se pasan entre s&iacute; los due&ntilde;os de los mares y de los r&iacute;os. <\/p>\n<p>S&iacute;, estuve ah&iacute;, en Rosario, hace pocos d&iacute;as. Vi la villa miseria integrada por los tobas chaque&ntilde;os. Cada vez con m&aacute;s habitantes. Vienen todos, uno a uno, desde las tierras de sus ancestros, donde vivieron miles de a&ntilde;os. Pero nuestra civilizaci&oacute;n los empuja o los echa a patadas. O con sierra mec&aacute;nica. <\/p>\n<p>Encuentro a uno de ellos, con su rostro t&iacute;pico de hijo de la tierra. 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