{"id":1176,"date":"2009-06-28T00:00:00","date_gmt":"2009-06-28T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1176"},"modified":"2020-02-23T14:36:32","modified_gmt":"2020-02-23T13:36:32","slug":"cultura-del-trabajo-y-trabajo-cultural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1176","title":{"rendered":"Cultura del trabajo y trabajo cultural"},"content":{"rendered":"<p>Dicen los diccionarios especializados que el t\u00e9rmino cultura se aplica particularmente a los productos de la sociedad humana, que no s\u00f3lo incorpora un complejo de ideas y de costumbres de una civilizaci\u00f3n determinada, sino que fundamentalmente se basa en valores y pautas ideales que refuerzan la solidaridad y la cohesi\u00f3n social en una sociedad dada. El trabajo y los valores ligados a \u00e9ste hecho social, econ\u00f3mico y pol\u00edtico, ha sido determinantes en la configuraci\u00f3n de los fen\u00f3menos socio-culturales de la modernidad europea y, derivadamente, universal. En cuanto sistema de significados y s\u00edmbolos cognitivos compartidos, la cultura basada sobre la centralidad del trabajo ha sido el elemento caracterizador de todo un modo de concebir la sociedad y organizar los fen\u00f3menos sociales. El trabajo en su vertiente positiva, como fuerza productiva creadora de riqueza y expresi\u00f3n de las capacidades de relaci\u00f3n con las cosas y de transformaci\u00f3n de la materialidad de las mismas, y como subjetividad social susceptible de diversas personificaciones colectivas y plurales que act\u00faan en el marco de las relaciones sociales y econ\u00f3micas. Y tambi\u00e9n en su vertiente negativa, como trabajo sometido y explotado, funci\u00f3n del capital en su din\u00e1mica de acumulaci\u00f3n de riqueza y de distribuci\u00f3n desigual de la misma.<\/p>\n<p>Esta centralidad del trabajo en la determinaci\u00f3n de fen\u00f3menos culturales asociados al mismo se ha proyectado en varios espacios sociales, produciendo lenguajes y discursos muy ligados a la acci\u00f3n y a las conductas derivadas de la reflexi\u00f3n cultural y pol\u00edtica sobre ambos aspectos del trabajo, positivo y negativo, como ejes de construcci\u00f3n de una cierta \u201cvisi\u00f3n del mundo\u201d o proyecto global de acci\u00f3n sobre el mismo. En el desarrollo hist\u00f3rico de esta concepci\u00f3n antropol\u00f3gica centrada en el trabajo han existido muchas variantes, especialmente incisivas en raz\u00f3n de las transformaciones productivas y econ\u00f3micas de las sociedades industriales avanzadas y su desarrollo, la m\u00e1s relevante posiblemente de entre ellas sea la construcci\u00f3n cultural derivada de lo que se conoce como fordismo. Esta delimitaci\u00f3n cultural tiene una traducci\u00f3n inmediata en la esfera de lo pol\u00edtico, es decir las determinaciones culturales de esta categor\u00eda social. Se habla as\u00ed de una \u201ccultura pol\u00edtica\u201d que sirve para dar al sistema pol\u00edtico un marco orientador respecto a valores que encuadran la reflexi\u00f3n y la acci\u00f3n en este espacio concreto. La cultura pol\u00edtica basada sobre el trabajo y los valores que \u00e9ste encarna ha servido de l\u00ednea divisoria en el campo de lo pol\u00edtico entre las posiciones denominadas como izquierda o derecha. El reflejo de este compromiso con el trabajo como potencia transformadora de la sociedad en un sentido emancipador y solidario se encuentra en los estatutos de los partidos pol\u00edticos obreros, y en los de los sindicatos de clase, y esa referencia sigue aun hoy presente en esos textos.<\/p>\n<p>Bien como cultura pol\u00edtica que oriente la acci\u00f3n de los sujetos colectivos con vocaci\u00f3n de intervenci\u00f3n en la organizaci\u00f3n de la sociedad, o como forma de producci\u00f3n de ideas, creencias y significados que explican las visiones del mundo, la referencia central al trabajo ha entrado desde hace tiempo en crisis, por razones muy complejas que obviamente aqu\u00ed no pueden esbozarse, y con consecuencias en m\u00faltiples campos de la estructura social. Inevitablemente se proyecta sobre el campo de la normatividad jur\u00eddica y, mas precisamente, en todo lo que se refiere al discurso y modelo cultural que sirve de legitimaci\u00f3n a la orientaci\u00f3n concreta que adopta el sistema jur\u00eddico-laboral de un pa\u00eds determinado.<\/p>\n<p>La actualidad de los acontecimientos suministra algunos ejemplos muy sintom\u00e1ticos. Con ocasi\u00f3n de las \u00faltimas elecciones europeas, se ha subrayado la carencia de un discurso pol\u00edtico coherente desde la izquierda que evite el desmoronamiento de los partidos socialistas y socialdem\u00f3cratas, no compensado sino agravado por el fraccionamiento de las izquierdas alternativas. Los analistas insisten en la p\u00e9rdida de la identidad social cl\u00e1sica de las socialdemocracias y su confusi\u00f3n ideol\u00f3gica con el neoliberalismo. La adopci\u00f3n por el socialismo europeo del social-liberalismo o de experiencias paralelas como la \u201ctercera v\u00eda\u201d como cemento ideol\u00f3gico de sus posiciones pol\u00edticas es el elemento que permite identificar la causa principal de este desmoronamiento. La incapacidad de las izquierdas alternativas de despegarse de este modelo en el que funcionan como imagen especular negativa sin poder avanzar sobre planteamientos leg\u00edtimos de democratizaci\u00f3n e igualitarismo, convergen en este desastre. Pero m\u00e1s all\u00e1, lo que estas elecciones demuestran es que la propia construcci\u00f3n europea est\u00e1 sufriendo una involuci\u00f3n que se aprecia no tanto en el aspecto crucial de la acci\u00f3n pol\u00edtica de la izquierda pol\u00edtica, cuanto de forma m\u00e1s grave, en la percepci\u00f3n de las personas y de los ciudadanos. Falta una visi\u00f3n de futuro sobre la Uni\u00f3n Europea que permita repensar su definici\u00f3n pol\u00edtica y social a partir de su propia multiplicidad y del fortalecimiento de su dimensi\u00f3n social. Hay un distanciamiento general de elementos b\u00e1sicos en la construcci\u00f3n de la democracia y de la solidaridad social en el espacio regional europeo. Se trata por tanto de un supuesto de emergencia cultural, tanto a nivel global como en el plano estrictamente pol\u00edtico. La izquierda ha perdido el norte y camina sin br\u00fajula hacia ninguna parte. Articulada la resistencia sobre un radicalismo popular que no tiene necesariamente al trabajo como eje y que revaloriza aspectos parciales de las condiciones de explotaci\u00f3n global, las izquierdas alternativas encuentran una gran dificultad en agregar consensos a su proyecto pol\u00edtico precisamente en el plano de lo pol\u00edtico-electoral, que se percibe como un espacio enajenado. En otros casos, la insistencia en las instituciones que regulan la vida social \u2013 la disyuntiva entre el Estado y el mercado o sus m\u00faltiples hibridaciones \u2013 hace perder de vista la necesidad de reconstruir una perspectiva de acci\u00f3n colectiva a partir de las condiciones de existencia afincadas en el trabajo subordinado y en la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si el resultado de las elecciones europeas pueden traerse a colaci\u00f3n como un s\u00edntoma del abandono de una cultura pol\u00edtica que gira en torno al trabajo, otros ejemplos m\u00e1s dom\u00e9sticos subrayan esta percepci\u00f3n de crisis cultural o de desconexi\u00f3n de un conjunto de valores modelados en el espacio p\u00fablico de la opini\u00f3n respecto de los que provienen del hecho social y pol\u00edtico del trabajo. Se trata de una tendencia muy visible en el tratamiento de lo \u201csocial\u201d en los medios de comunicaci\u00f3n, que insensibiliza unas veces y oculta las m\u00e1s los fen\u00f3menos de organizaci\u00f3n y de conflicto que se desenvuelven en relaci\u00f3n con el trabajo y con la explotaci\u00f3n del mismo en un pa\u00eds determinado. Los hechos y los conflictos del trabajo s\u00f3lo resultan noticiables en la medida en que se hagan espect\u00e1culo o irrumpan en otros per\u00edmetros que deben ser a toda costa respetados, como el orden p\u00fablico, la libertad de vender mercanc\u00edas o la libre circulaci\u00f3n de las personas. En esta invisibilidad consentida coinciden pr\u00e1cticamente todas las televisiones y las radios de cierta entidad, con independencia de su orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica. No hay concurrencia posible desde un espacio medi\u00e1tico alternativo. La cultura del trabajo es repelida por los formidables medios de comunicaci\u00f3n de masas y no penetra pues en la cultura medi\u00e1tica de una sociedad como la espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>En este campo cultural, sin embargo, la llamada \u201cgobernanza\u201d neoliberal en Espa\u00f1a ha realizado esfuerzos importantes de intervenci\u00f3n. Fundamentalmente a partir de la movilizaci\u00f3n social contra la guerra de Irak y la para ellos imprevista derrota electoral del 2004, los llamados \u201cneocons\u201d locales han procedido a partir de entonces a una fuerte renovaci\u00f3n de los think tanks conservadores para la formulaci\u00f3n de propuestas pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas y han ido construyendo y exacerbando una pol\u00edtica medi\u00e1tica combativa en la radio, la televisi\u00f3n y los peri\u00f3dicos digitales. A esta operaci\u00f3n de amplios y duraderos efectos en la orientaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica, se corresponde con la promoci\u00f3n de movimientos sociales agresivamente conservadores. La Comunidad de Madrid o la Regi\u00f3n valenciana son territorios que se han convertido en campos de pruebas muy avanzados de estas estrategias de hegemon\u00eda cultural que afianzan el dominio sobre las clases subalternas y extiende un modelo de organizaci\u00f3n social centrado en el individualismo propietario y el poder de la riqueza.<\/p>\n<p>La \u201cprofesionalizaci\u00f3n\u201d de la acci\u00f3n sindical en determinados sectores clave de producci\u00f3n de ideolog\u00eda, evitando o disminuyendo la visi\u00f3n pol\u00edtico-social en lo concreto, han cooperado tambi\u00e9n a una cierta fragilidad del sindicato en esta dimensi\u00f3n cultural. La formaci\u00f3n sindical se ha ido desplazando en su mayor\u00eda hacia contenidos t\u00e9cnicos o instrumentales a los objetivos concretos de la representaci\u00f3n colectiva, sin insistir ni siquiera ret\u00f3ricamente en las se\u00f1as de identidad de la organizaci\u00f3n sindical. El debate pol\u00edtico huye hacia los v\u00e9rtices de las confederaciones y no se extiende capilarmente entre la organizaci\u00f3n sino como explicaci\u00f3n contextual de determinadas propuestas puntuales. Los medios de comunicaci\u00f3n del sindicato, que tienen una cierta potencia en la dimensi\u00f3n digital, no se aventuran en un debate ideol\u00f3gico profundo sobre la determinaci\u00f3n de la cultura sindical, su alcance e influencia en relaci\u00f3n con los cambios productivos y del modelo antropol\u00f3gico del trabajador al que \u00e9sta se refiere.<\/p>\n<p>Pero es importante no olvidar que el trabajo es la referencia y el significado de la intervenci\u00f3n pol\u00edtica y de los proyectos de reforma social. No puede inhibirse o difuminarse en contraposici\u00f3n a los derechos ciudadanos que carecen de una inserci\u00f3n directa en la producci\u00f3n organizada asim\u00e9tricamente en una relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n autoritaria que fundamenta una posici\u00f3n de subalternidad social. Es el trabajo quien recibe y modula las identidades complejas de la sociedad actual. No se puede concebir la noci\u00f3n de ciudadan\u00eda si no es a partir del concepto de trabajo, que es la base material del ejercicio de los derechos fundamentales. Es cierto que ha ganado terreno, tambi\u00e9n en los colectivos pensantes de las organizaciones de clase, una forma de organizar las ideas en la que el trabajo pierde sus dimensiones positiva y negativa en el campo de lo social y pol\u00edtico al considerarse exclusiva o principalmente como recurso econ\u00f3mico, fuente de renta y coste de producci\u00f3n, y en donde por consiguiente se borran las determinaciones sociales que la figura del trabajador lleva asociadas en el terreno de lo pol\u00edtico-ideol\u00f3gico y de lo cultural. Pero justo por ello es importante prestar atenci\u00f3n a las figuras del trabajo y su recepci\u00f3n en el espacio cultural de un pa\u00eds y su repercusi\u00f3n en la formaci\u00f3n de una opini\u00f3n p\u00fablica democr\u00e1tica. La producci\u00f3n cultural refleja una imagen del trabajo sobre la que se debe interactuar en todos los \u00e1mbitos posibles. Se trata de desarrollar una nueva narrativa y un discurso coherente con la centralidad del trabajo en nuestras sociedades que se emancipe de la funcionalidad del mismo al orden econ\u00f3mico de mercado.<\/p>\n<p>Es urgente retomar un trabajo cultural que entable en muchos campos un di\u00e1logo entre el sindicalismo y los diferentes discursos pol\u00edticos y sociales cercanos o superpuestos. Los institutos sindicales dedicados a la investigaci\u00f3n y a los estudios est\u00e1n llamados a desempe\u00f1ar una funci\u00f3n de arranque de este proceso de renovaci\u00f3n cultural. En concreto, el trabajo cultural emprendido con la finalidad de ir generando un lenguaje y un discurso id\u00f3neos para reflejar la presencia y el movimiento de un sujeto social colectivo que es portador de los valores de igualdad y solidaridad en el marco de un proyecto pol\u00edtico de reforma del sistema econ\u00f3mico y pol\u00edtico a nivel global, se hace m\u00e1s necesario que nunca, justo porque se encuentra obstaculizado y dificultado al m\u00e1ximo nivel. Respecto del derecho del trabajo, existen indicios esperanzadores de un nuevo impulso al di\u00e1logo entre los juristas acad\u00e9micos del trabajo y los dirigentes sindicales enmarcado en un proyecto unitario de acci\u00f3n y de investigaci\u00f3n que repercutir\u00e1 en una reflexi\u00f3n sobre las pol\u00edticas del trabajo. Se trata de procesos y tendencias que habr\u00e1 que seguir con atenci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CULTURA DEL TRABAJO Y TRABAJO CULTURAL<\/p>\n<p>Colectivo de Juristas Cr\u00edticos de Parapanda<\/p>\n<p>Dicen los diccionarios especializados que el t\u00e9rmino cultura se aplica particularmente a los productos de la sociedad humana, que no s\u00f3lo incorpora un complejo de ideas y de costumbres de una civilizaci\u00f3n determinada, sino que fundamentalmente se basa en valores y pautas ideales que refuerzan la solidaridad y la cohesi\u00f3n social en una sociedad dada. El trabajo y los valores ligados a \u00e9ste hecho social, econ\u00f3mico y pol\u00edtico, ha sido determinantes en la configuraci\u00f3n de los fen\u00f3menos socio-culturales de la modernidad europea y, derivadamente, universal. 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Y tambi\u00e9n en su vertiente negativa, como trabajo sometido y explotado, funci\u00f3n del capital en su din\u00e1mica de acumulaci\u00f3n de riqueza y de distribuci\u00f3n desigual de la misma.<\/p>\n<p>Esta centralidad del trabajo en la determinaci\u00f3n de fen\u00f3menos culturales asociados al mismo se ha proyectado en varios espacios sociales, produciendo lenguajes y discursos muy ligados a la acci\u00f3n y a las conductas derivadas de la reflexi\u00f3n cultural y pol\u00edtica sobre ambos aspectos del trabajo, positivo y negativo, como ejes de construcci\u00f3n de una cierta \u201cvisi\u00f3n del mundo\u201d o proyecto global de acci\u00f3n sobre el mismo. En el desarrollo hist\u00f3rico de esta concepci\u00f3n antropol\u00f3gica centrada en el trabajo han existido muchas variantes, especialmente incisivas en raz\u00f3n de las transformaciones productivas y econ\u00f3micas de las sociedades industriales avanzadas y su desarrollo, la m\u00e1s relevante posiblemente de entre ellas sea la construcci\u00f3n cultural derivada de lo que se conoce como fordismo. Esta delimitaci\u00f3n cultural tiene una traducci\u00f3n inmediata en la esfera de lo pol\u00edtico, es decir las determinaciones culturales de esta categor\u00eda social. Se habla as\u00ed de una \u201ccultura pol\u00edtica\u201d que sirve para dar al sistema pol\u00edtico un marco orientador respecto a valores que encuadran la reflexi\u00f3n y la acci\u00f3n en este espacio concreto. 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Inevitablemente se proyecta sobre el campo de la normatividad jur\u00eddica y, mas precisamente, en todo lo que se refiere al discurso y modelo cultural que sirve de legitimaci\u00f3n a la orientaci\u00f3n concreta que adopta el sistema jur\u00eddico-laboral de un pa\u00eds determinado.<\/p>\n<p>La actualidad de los acontecimientos suministra algunos ejemplos muy sintom\u00e1ticos. Con ocasi\u00f3n de las \u00faltimas elecciones europeas, se ha subrayado la carencia de un discurso pol\u00edtico coherente desde la izquierda que evite el desmoronamiento de los partidos socialistas y socialdem\u00f3cratas, no compensado sino agravado por el fraccionamiento de las izquierdas alternativas. Los analistas insisten en la p\u00e9rdida de la identidad social cl\u00e1sica de las socialdemocracias y su confusi\u00f3n ideol\u00f3gica con el neoliberalismo. La adopci\u00f3n por el socialismo europeo del social-liberalismo o de experiencias paralelas como la \u201ctercera v\u00eda\u201d como cemento ideol\u00f3gico de sus posiciones pol\u00edticas es el elemento que permite identificar la causa principal de este desmoronamiento. La incapacidad de las izquierdas alternativas de despegarse de este modelo en el que funcionan como imagen especular negativa sin poder avanzar sobre planteamientos leg\u00edtimos de democratizaci\u00f3n e igualitarismo, convergen en este desastre. Pero m\u00e1s all\u00e1, lo que estas elecciones demuestran es que la propia construcci\u00f3n europea est\u00e1 sufriendo una involuci\u00f3n que se aprecia no tanto en el aspecto crucial de la acci\u00f3n pol\u00edtica de la izquierda pol\u00edtica, cuanto de forma m\u00e1s grave, en la percepci\u00f3n de las personas y de los ciudadanos. 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En otros casos, la insistencia en las instituciones que regulan la vida social \u2013 la disyuntiva entre el Estado y el mercado o sus m\u00faltiples hibridaciones \u2013 hace perder de vista la necesidad de reconstruir una perspectiva de acci\u00f3n colectiva a partir de las condiciones de existencia afincadas en el trabajo subordinado y en la explotaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-1176","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-condiciones-de-vida"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1176","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1176"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1176\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1176"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1176"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}