{"id":11783,"date":"2022-05-17T05:00:07","date_gmt":"2022-05-17T04:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11783"},"modified":"2022-05-17T03:42:06","modified_gmt":"2022-05-17T02:42:06","slug":"al-servicio-del-estado-sovietico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11783","title":{"rendered":"Al servicio del Estado sovi\u00e9tico"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fallece en Mosc\u00fa Nikolai Le\u00f3nov, \u00faltimo jefe del departamento anal\u00edtico del KGB de la URSS<\/strong><\/p>\n<p><em>El 27 de abril muri\u00f3 en Mosc\u00fa Nikolai Sergeyevich Leonov, teniente general del KGB y \u00faltimo jefe de su departamento anal\u00edtico. Ten\u00eda 93 a\u00f1os. En este art\u00edculo, escrito hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os, se glosa la trayectoria de este singular personaje y su \u00e9poca. En la segunda mitad de los a\u00f1os noventa, aislado y asqueado ante los espect\u00e1culos de la privatizaci\u00f3n de la Rusia de Yeltsin, el Teniente General fue una fuente muy valiosa para el autor de estas l\u00edneas<\/em>.<\/p>\n<figure id=\"attachment_11813\" aria-describedby=\"caption-attachment-11813\" style=\"width: 399px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-11813\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov1.jpg\" alt=\"\" width=\"399\" height=\"535\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov1.jpg 1504w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov1-224x300.jpg 224w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov1-764x1024.jpg 764w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov1-768x1029.jpg 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov1-1146x1536.jpg 1146w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov1-1320x1769.jpg 1320w\" sizes=\"auto, (max-width: 399px) 100vw, 399px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-11813\" class=\"wp-caption-text\">Leonov en los a\u00f1os noventa, ante la m\u00e1quina de escribir.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Estaba all\u00ed desde los a\u00f1os setenta. Era de acero y estaba montado sobre una enorme estructura de cemento armado y hierro forjado. Sobre la bola del mundo remachada por la hoz y el martillo el letrero, en letras plateadas, proclamaba orgullosamente: \u00ab<em>SSSR, oplot mira<\/em>\u00bb, es decir: \u00abLa URSS es el baluarte de la paz\u00bb. El lugar era el cruce de la avenida Lenin con la calle Kravchenko, muy cerca de mi casa. Un d\u00eda de 1992, con la URSS ya disuelta, desmontaron aquella enormidad y colocaron en el mismo lugar, sobre el mismo soporte, otro cartel que dec\u00eda: \u00abInkombank\u00bb. Era de pl\u00e1stico, con letras azules. Aquel d\u00eda pens\u00e9 que nada mejor que aquel cambio resum\u00eda todo lo que hab\u00eda sucedido en el pa\u00eds desde el inicio de la reforma. Han cambiado \u2013me dije\u2013 \u00abuna posici\u00f3n en el mundo por una posici\u00f3n en la vida\u00bb.<\/p>\n<p>Lo que antes el pa\u00eds se gastaba en mantener el \u00abbaluarte de la paz\u00bb, el estatuto de superpotencia de la Rusia sovi\u00e9tica, ahora se lo ingresa su clase dirigente en cuentas privadas a trav\u00e9s de entidades como el \u00abInkombank\u00bb, que, por cierto, quebr\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s. Hasta ah\u00ed todo claro pero, \u00bfqu\u00e9 hab\u00eda de genuino en aquel \u00abbaluarte de la paz\u00bb? Desde luego nada de \u00absocialismo\u00bb, por lo menos en el sentido puro e ideal de un orden m\u00e1s justo y m\u00e1s humano. Las ilusiones sobre aquello deber\u00edan haber desaparecido en el mismo momento en el que el comunismo ruso se plante\u00f3 como dictadura, es decir, desde sus mismos inicios. Pero entonces, \u00bfpor qu\u00e9 sent\u00eda como una p\u00e9rdida aquel desmantelamiento?, me pregunt\u00e9. No era un sentimiento emocional ni pasajero, sino algo maduro y profundo. Algo deb\u00eda haber en aquello que no era socialismo pero que estaba contenido en la realidad de la URSS, que me hac\u00eda pensar en una carencia. \u00bfQu\u00e9 era pues aquello, por lo que ocasionaba tristeza que aquel superestado se hubiera disuelto?<\/p>\n<p>No era la \u00ab<em>druzhba narodov<\/em>\u00bb, la \u00abamistad de los pueblos\u00bb que, seg\u00fan dec\u00edan, reg\u00eda las relaciones entre las naciones de la URSS. La verdad es que dentro de aquel enorme conjunto multinacional hab\u00eda demasiada diversidad de sentimientos como para reducirlos s\u00f3lo a \u00abamistad\u00bb. La URSS hab\u00eda sido madre y opresora, partera de naciones y carcelera. A\u00fan m\u00e1s, para muchas naciones hab\u00eda sido todo eso al mismo tiempo. No, no era eso. Tampoco era la gloria imperial de Rusia, la \u00ab<em>derzhavnost<\/em>\u00bb, tan cara a los rusos, que con la disoluci\u00f3n de la URSS quedaba manifiestamente disminuida. Expatriado en Mosc\u00fa, ese patrioterismo ruso me era tan ajeno como cualquier otro. Tampoco se trataba de los ecos de la victoria contra el fascismo hitleriano. Desde luego eso s\u00ed que hab\u00eda sido serio, pero hab\u00eda llovido mucho desde entonces. Mi generaci\u00f3n pod\u00eda comprender intelectualmente la importancia que hab\u00eda tenido aquello, pero para ella esa no era una \u00abcausa biogr\u00e1fica\u00bb. \u00bfEntonces por qu\u00e9 esa nostalgia, al ver c\u00f3mo desmontaban aquel letrero de acero? Tras reflexionar un rato di con la respuesta al enigma: era por la historia de Nikolai Leonov. Por todo lo que esa historia conten\u00eda. Eso era lo que me hac\u00eda vibrar. Ah\u00ed encontraba no \u00fanicamente puntos de contacto con las experiencias de mi generaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n algo universal e importante no solo para el pasado, sino tambi\u00e9n para el futuro, pens\u00e9. Y esta es la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014<\/p>\n<figure id=\"attachment_11814\" aria-describedby=\"caption-attachment-11814\" style=\"width: 477px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-11814 \" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov2-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"477\" height=\"358\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov2-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov2-300x225.jpg 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov2-768x576.jpg 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov2-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov2-1320x990.jpg 1320w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov2.jpg 2016w\" sizes=\"auto, (max-width: 477px) 100vw, 477px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-11814\" class=\"wp-caption-text\">El \u00abAndrea Gritti\u00bb que hac\u00eda la traves\u00eda G\u00e9nova-Veracruz.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>La traves\u00eda del joven diplom\u00e1tico<\/strong><\/p>\n<p>La luz mediterr\u00e1nea del puerto de G\u00e9nova deslumbr\u00f3 a Nikolai aquella calurosa ma\u00f1ana del 5 de mayo de 1953. Pocos d\u00edas antes, al subirse al tren, hab\u00eda dejado atr\u00e1s un Mosc\u00fa todav\u00eda fr\u00edo y lluvioso. Si todav\u00eda en la primera mitad de los a\u00f1os ochenta salir al extranjero era una experiencia casi m\u00edstica para los sovi\u00e9ticos, dos meses despu\u00e9s de la muerte de Stalin era, para aquel joven de 25 a\u00f1os en ruta hacia su primer destino como funcionario del Ministerio de Exteriores de la URSS, una aventura cargada de demonios y peligros. La URSS era un pa\u00eds en guardia, aislado y condenado internacionalmente. En su maleta, Nikolai llevaba un solo traje, negro de rayas, un pasaporte diplom\u00e1tico que no deb\u00eda ser entregado a nadie \u00abbajo ning\u00fan concepto\u00bb y un fondo de mil d\u00f3lares que s\u00f3lo pod\u00eda ser utilizado en caso de \u00abextrema necesidad\u00bb. En su cabeza, muchas sospechas, recelos ante los enemigos de la URSS que, seg\u00fan sus superiores, aparecer\u00edan ineludiblemente en su camino, y tambi\u00e9n perplejidades y curiosidades, por el contraste entre el colorido de la vida meridional y los estereotipos de su imaginaci\u00f3n provinciana sobre la vida en el desconocido y hostil \u00abmundo capitalista\u00bb.<\/p>\n<p>El joven diplom\u00e1tico ten\u00eda que tomar aquel barco, el Andrea Gritti, un paquebote destartalado que para llegar a su destino, Veracruz, deb\u00eda recoger a un mont\u00f3n de emigrantes italianos en N\u00e1poles e iniciar una larga traves\u00eda de cinco semanas con escalas en C\u00e1diz, Lisboa, Santa Cruz de Tenerife, Madeira, Cura\u00e7ao, La Guaira y La Habana. Nikolai deb\u00eda incorporarse a su destino en Ciudad de M\u00e9xico, como antepen\u00faltimo ayudante de embajada. Era un muchacho rubio de ojos azules, con entradas, de mediana estatura, hijo de campesinos de la regi\u00f3n de Riaz\u00e1n, en Rusia central, cuyas buenas notas en el bachillerato le hab\u00edan brindado una medalla de oro, que en aquellos tiempos era de oro de verdad, y una beca para estudiar en el Instituto de Relaciones Internacionales de Mosc\u00fa. Su destino mexicano confirmaba el \u00e9xito en sus estudios y que sus conocimientos de espa\u00f1ol no eran malos.<\/p>\n<p>Tres j\u00f3venes latinoamericanos subieron en aquel mismo barco por accidente. Ven\u00edan de hacer una gira por Europa, que hab\u00eda incluido una visita al Festival Internacional de la Juventud de Bucarest y una furtiva escapada a Odesa. La huelga de los estibadores de Marsella les hab\u00eda hecho cambiar de puerto de embarque. Nikolai se hizo enseguida amigo de ellos, porque hablaban espa\u00f1ol entre todo aquel griter\u00edo italiano, y porque la espontaneidad e informalidad de los j\u00f3venes le cay\u00f3 bien. Se llamaban Bernardo, Jos\u00e9 y Ra\u00fal y ten\u00edan entre 23 y 22 a\u00f1os, les gustaba leer y hablar de pol\u00edtica. Llevaban muchos libros.<\/p>\n<p>Nikolai ense\u00f1\u00f3 a Ra\u00fal a jugar a ajedrez, Bernardo ense\u00f1\u00f3 a Nikolai a jugar a ping pong. Enseguida se form\u00f3 una liguilla. El ruso y los latinoamericanos formaron un equipo \u00abde izquierdas\u00bb en liza con el conjunto \u00abburgu\u00e9s\u00bb de a bordo. El contacto humano con aquellos nuevos amigos tropicales, dos guatemaltecos y un cubano, descongel\u00f3 enseguida los r\u00edgidos reflejos funcionariales en el ruso. Nikolai prest\u00f3 dinero de su \u00abfondo reservado\u00bb, \u00abs\u00f3lo para casos de urgencia\u00bb, a sus compa\u00f1eros, con los que compart\u00eda todo. Como la URSS estaba mal vista en casi todo el mundo y su pasaporte no se lo permit\u00eda, Nikolai no pod\u00eda bajar a tierra en las tentadoras escalas de la traves\u00eda. Enfundado en su traje negro de rayas, el ruso parec\u00eda un empleado de banca ingl\u00e9s en el tr\u00f3pico. En C\u00e1diz ya se mor\u00eda de calor, y en el Andrea Gritti hab\u00eda una peque\u00f1a piscina. Los latinoamericanos se ba\u00f1aban, pero Nikolai no ten\u00eda ba\u00f1ador.<\/p>\n<p>En la URSS de entonces no exist\u00edan los ba\u00f1adores, la gente se ba\u00f1aba en calzoncillos, as\u00ed que durante la escala en Santa Cruz de Tenerife, mientras Nikolai armaba un gran esc\u00e1ndalo con el capit\u00e1n del barco que pretend\u00eda retener su pasaporte, como el de todo el pasaje, hasta el final de la traves\u00eda, los latinoamericanos volvieron de un paseo por la ciudad con un ba\u00f1ador y unos pl\u00e1tanos para Nikolai, ya m\u00e1s calmado al saber que lo del pasaporte no era una conspiraci\u00f3n de aquellos anunciados enemigos al acecho. Nunca hab\u00eda visto un pl\u00e1tano. Ellos preguntaban sobre la URSS y \u00e9l sobre Am\u00e9rica Latina. Nikolai les explic\u00f3 que en su instituto se estudiaba ingl\u00e9s, espa\u00f1ol, alem\u00e1n, franc\u00e9s y chino, y que \u00e9l hab\u00eda sido uno de los tres de la rama espa\u00f1ola seleccionados para trabajar tres a\u00f1os en el extranjero, combinando la embajada con el perfeccionamiento del espa\u00f1ol. El alegre y extrovertido Ra\u00fal, con quien Nikolai entabl\u00f3 una amistad particularmente intensa, le habl\u00f3 de su hermano, \u00abel abogado\u00bb. Bernardo le explic\u00f3 que en su pa\u00eds de volcanes hab\u00eda un gobierno, el de Jacobo Arbenz, que promov\u00eda la reforma agraria. Arbenz ser\u00eda derrocado un a\u00f1o m\u00e1s tarde, en junio de 1954, en un golpe de Estado\/invasi\u00f3n derechista financiado por la CIA y la United Fruit Company. Ninguno de aquellos cuatro j\u00f3venes sab\u00eda aquel d\u00eda lo que el destino les deparaba, aunque sus vidas estaban ya escritas en sus convicciones y carreras. Ra\u00fal, cuyo apellido era Castro, no sab\u00eda que pronto se ver\u00eda envuelto en una de las revoluciones m\u00e1s extraordinarias de Am\u00e9rica Latina cuyo l\u00edder ser\u00eda su hermano, el abogado. Bernardo Lemus, no sab\u00eda que su actividad como abogado defensor de los sindicatos le conducir\u00eda a ser asesinado en la Guatemala de los setenta por la Mano Blanca, una de las versiones locales de los escuadrones de la muerte. Nikolai Leonov tampoco sab\u00eda que alg\u00fan d\u00eda llegar\u00eda a ser Teniente General del KGB, jefe de su Directorio Anal\u00edtico o cerebro de la inteligencia sovi\u00e9tica, y que su intervenci\u00f3n ser\u00eda decisiva en asuntos tan dispares como el apoyo de Mosc\u00fa a la ofensiva final contra Saig\u00f3n en Vietnam, el suministro de armas a la guerrilla de El Salvador, o el m\u00e1ximo gol marcado a la CIA por el espionaje sovi\u00e9tico en toda su historia, el reclutamiento de Aldrich Ames como topo de la Lubianka.<\/p>\n<figure id=\"attachment_11815\" aria-describedby=\"caption-attachment-11815\" style=\"width: 474px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-11815 \" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov3-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"474\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov3-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov3-300x225.jpg 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov3-768x576.jpg 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov3-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov3-1320x990.jpg 1320w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov3.jpg 2016w\" sizes=\"auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-11815\" class=\"wp-caption-text\">En la cubierta del barco. Leonov en el centro. A su derecha Ra\u00fal Castro. A la izquierda el guatemalteco Bernardo Lem\u00fas.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Cuando los j\u00f3venes se despidieron en el puerto de La Habana, Nikolai observ\u00f3 impresionado desde cubierta c\u00f3mo la polic\u00eda de aduanas golpeaba brutalmente a sus amigos. Les hab\u00edan incautado los libros \u00absubversivos\u00bb comprados en Bucarest y Odesa. Ninguno de ellos pod\u00eda sospechar tampoco que su traves\u00eda a bordo del Andrea Gritti abr\u00eda un cap\u00edtulo completamente nuevo de las relaciones de Mosc\u00fa con Latinoam\u00e9rica. La amistad de Ra\u00fal Castro y Nikolai Leonov quedaba para toda la vida. Sobrevivir\u00eda a la propia URSS y a los avatares de la revoluci\u00f3n cubana.<\/p>\n<p><strong>Calle Empar\u00e1n, 43. M\u00e9xico D.F.<\/strong><\/p>\n<p>El desembarco de Nikolai Leonov en Veracruz fue accidentado. En M\u00e9xico no se pod\u00eda entrar sin un certificado de vacunaci\u00f3n de viruela, y como el joven no lo ten\u00eda, no le dejaban bajar del barco. Todos los demonios y las advertencias de sus superiores en Mosc\u00fa resucitaron de repente en su cabeza, al ver que no le permit\u00edan desembarcar, pero cuando el capit\u00e1n le propuso vacunarle a bordo ya no le qued\u00f3 ninguna duda de que estaba en marcha un complot para asesinarle. Pasaron 24 horas. El funcionario de la embajada de la URSS en Ciudad de M\u00e9xico que hab\u00eda venido a buscarle a Veracruz ya estaba harto de esperar, \u00ab\u00a1que te vacunes, hombre!\u00bb, le gritaba desde el muelle. Hablaba en ruso, pero para Nikolai aquel tipo pod\u00eda ser un agente provocador. En el barco le tomaban por un gallina que tem\u00eda la jeringa. Al final, subi\u00f3 al barco un hombre gordito que se present\u00f3 como Jorge Ler\u00edn. Pertenec\u00eda a los servicios secretos mexicanos, pero en la embajada sovi\u00e9tica era como de la familia. Ler\u00edn era el encargado de vigilar a los sovi\u00e9ticos, pero bajo el sol del altiplano se hab\u00eda forjado cierta familiaridad. El hombre explic\u00f3 a Nikolai con toda franqueza qui\u00e9n era y qu\u00e9 hac\u00eda. El joven todav\u00eda dud\u00f3 hasta que el agente le dijo, \u00abque lo que necesitan los de inmigraci\u00f3n es el papel, \u00a1carajo!\u00bb En ese instante, Nikolai lo entendi\u00f3 todo. No era una conspiraci\u00f3n para asesinarle inyect\u00e1ndole un veneno, era un papel. \u00abEl hombre sovi\u00e9tico se compone de tres cosas: cuerpo, alma y papel\u00bb, reza un dicho ruso. La existencia en la URSS era una continua carrera de obst\u00e1culos entre un problema de papeles y otro. Desembarc\u00f3.<\/p>\n<p>Un mes despu\u00e9s, ya en Ciudad de M\u00e9xico, el joven funcionario de la embajada sovi\u00e9tica se qued\u00f3 estupefacto al leer en los peri\u00f3dicos la noticia del asalto a un cuartel del ej\u00e9rcito cubano en Santiago de Cuba. Entre los implicados figuraba su amigo Ra\u00fal. El hermano de este, Fidel, el abogado, era el l\u00edder de aquella operaci\u00f3n suicida. Nikolai sab\u00eda que Ra\u00fal era de izquierdas, pero no ten\u00eda ni idea de que fuera a tomar por asalto a mano armada una fortaleza del ej\u00e9rcito. Ese episodio le llev\u00f3 a solicitar al embajador que le permitiera encargarse de los asuntos cubanos. As\u00ed, leyendo la prensa, fue siguiendo las vicisitudes de su amigo y sus compa\u00f1eros, su encarcelamiento en la isla de Pinos, su juicio, al que Fidel Castro dio la vuelta con su discurso \u00abLa historia me absolver\u00e1\u00bb, y la amnist\u00eda de 1955.<\/p>\n<p>Un d\u00eda de julio de 1956 paseando por el Z\u00f3calo de Ciudad de M\u00e9xico, Leonov se top\u00f3 de frente con Ra\u00fal Castro; \u00ab\u00a1hombre Nicol\u00e1s!, \u00a1qu\u00e9 alegr\u00eda!\u00bb, se abrazaron. Los Castro se hab\u00edan exiliado en M\u00e9xico donde andaban metidos en todo tipo de conspiraciones: recog\u00edan armas, dinero y se organizaban para el pr\u00f3ximo asalto, pero Nikolai no ten\u00eda ni idea de todo eso. Ra\u00fal le dio su direcci\u00f3n en la ciudad: calle Empar\u00e1n, 43, su piso conspirativo. Cuando el joven ruso fue a verle a aquella casa, Ra\u00fal estaba con anginas. Un amigo m\u00e9dico cuidaba de \u00e9l. Entablaron conversaci\u00f3n. Result\u00f3 ser un argentino llamado Ernesto Guevara, al que llamaban Che. Andaba buscando un libro de Ostrovski, <em>As\u00ed se forj\u00f3 el acero<\/em>, ambientado en los medios de los j\u00f3venes comunistas rusos de la \u00e9poca de la guerra civil, j\u00f3venes entregados en cuerpo y alma al partido, ecos de una Rusia revolucionaria que hab\u00eda desaparecido durante el estalinismo. Leonov le dio su tarjeta y quedaron en que Guevara ir\u00eda a buscar ese y otros libros un d\u00eda a la embajada. Al salir de la casa, Nikolai se top\u00f3 con Fidel, Ra\u00fal los present\u00f3. Al \u00abhermano abogado\u00bb, que en aquella \u00e9poca llevaba una pistola en la sobaquera, no le gust\u00f3 la presencia de aquel desconocido en Empar\u00e1n 43. Nikolai tuvo el tiempo justo de pedirle que le dedicara un ejemplar de <em>La historia me absolver\u00e1<\/em>.<\/p>\n<p>Tiempo despu\u00e9s, los Castro y toda su red conspirativa cayeron. La polic\u00eda mexicana encontr\u00f3 la tarjeta de un funcionario de la embajada sovi\u00e9tica en una chaqueta de Guevara. El nombre de Leonov, que era el \u00faltimo mono de la embajada, apareci\u00f3 en una columna del diario <em>Exc\u00e9lsior<\/em> titulada \u00abSiguiendo la pista\u00bb. Fue el estreno de aquella \u00abconexi\u00f3n moscovita\u00bb que luego tendr\u00eda tanto \u00e9xito en Am\u00e9rica Latina, casi siempre exagerada, pero en aquel caso absolutamente disparatada. Las relaciones de Leonov con Ra\u00fal y los revolucionarios cubanos eran personales, humanas. El embajador de la URSS, al que hab\u00eda que rendir cuentas de cualquier amistad, no estaba al corriente de las relaciones de Nikolai, quien hab\u00eda preferido ocult\u00e1rselas porque estaba seguro de que ser\u00edan terminantemente prohibidas por su superior. Como consecuencia del esc\u00e1ndalo, Leonov fue inmediatamente devuelto a Mosc\u00fa, en octubre de 1956, con un billete de tren M\u00e9xico-Nueva York, otro de barco Nueva York-Londres y un tercero de tren hasta la capital rusa. Al llegar a Mosc\u00fa, los diarios le dieron una nueva sorpresa: su amigo Ra\u00fal, el abogado, el m\u00e9dico argentino y otros m\u00e1s hab\u00edan desembarcado furtivamente en Cuba en un barco llamado <em>Granma<\/em> para iniciar un foco guerrillero. Lo explicaba una peque\u00f1a columna de <em>Pravda<\/em>. Fue entonces cuando Leonov decidi\u00f3 entrar en el KGB, ingresando en su Escuela de Inteligencia en 1958. Cuando concluy\u00f3 el curso, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, los barbudos ya estaban en el poder en La Habana.<\/p>\n<p>El KGB de los a\u00f1os sesenta, como la URSS, no era el mismo que el de la \u00e9poca de Stalin, recuerda el hoy teniente general.<\/p>\n<p>\u00abDespu\u00e9s de la desestalinizaci\u00f3n del XX Congreso, el pa\u00eds no pod\u00eda, ni pol\u00edtica ni administrativamente, regresar a la pr\u00e1ctica de torturas y fusilamientos, los j\u00f3venes que ingres\u00e1bamos en el servicio nos consider\u00e1bamos absolutamente desligados de aquel pasado, trabaj\u00e1bamos en otro estado que para nosotros era sumamente democr\u00e1tico y lo hac\u00edamos sin remordimientos\u00bb.<\/p>\n<p>Hasta entonces, la actividad de los servicios secretos sovi\u00e9ticos en Iberoam\u00e9rica hab\u00eda estado envuelta en la espiral estalinista. Sus operaciones m\u00e1s representativas, como el asesinato de Trotski en M\u00e9xico, eran ajustes de cuentas de Stalin contra sus enemigos internos. En la \u00e9poca de la generaci\u00f3n de Leonov, las prioridades eran afianzar y extender el prestigio y la presencia de la URSS en el mundo, y mantener el frente ante un rival, los Estados Unidos, infinitamente superior como potencia. A partir de mediados de los cincuenta, la URSS descubre el Tercer Mundo como terreno de juego. En esa partida, enormemente desordenada y miope, Am\u00e9rica Latina era el campo m\u00e1s prometedor para Mosc\u00fa. En ese nuevo contexto, Leonov fue el pionero de la segunda ola en la presencia del KGB en Am\u00e9rica Latina, una presencia bastante artesanal en la que los agentes como \u00e9l se pon\u00edan nerviosos al observar la incompetencia de los que tomaban las decisiones y que tuvo en Cuba un valioso aliado. Mosc\u00fa descubri\u00f3 Am\u00e9rica Latina y sus potencialidades en Cuba, y en ese descubrimiento, Leonov jugar\u00eda el papel de un an\u00f3nimo y casual Crist\u00f3bal Col\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El descubrimiento de Cuba<\/strong><\/p>\n<p>En octubre de 1959 la URSS organiz\u00f3 una exposici\u00f3n de sus logros industriales y cient\u00edficos en M\u00e9xico que fue una gran operaci\u00f3n de relaciones p\u00fablicas. Anast\u00e1s Mikoy\u00e1n, el \u00fanico de los lugartenientes de Stalin que sobrevivi\u00f3 pol\u00edticamente y sin sobresaltos al estalinismo, era el jefe de la delegaci\u00f3n sovi\u00e9tica en su calidad de Vicepresidente del Consejo de Ministros de la URSS. En aquel viaje, en el que Mikoyan capt\u00f3 el enorme potencial del sentimiento \u00abantigringo\u00bb existente en M\u00e9xico, Leonov fue a la vez su int\u00e9rprete y guardaespaldas, \u00abgracias a Dios, sin pistola\u00bb, es decir, en caso de agresi\u00f3n hab\u00eda que poner el cuerpo delante de Mikoy\u00e1n y rogar a Dios. Uno de los principales resultados de aquel viaje fue que Fidel Castro, que llevaba nueve meses en el poder, le envi\u00f3 un mensajero, H\u00e9ctor Rodr\u00edguez Llompart, con una propuesta verbal de Fidel para que al t\u00e9rmino de la gira americana la exposici\u00f3n se celebrara tambi\u00e9n en La Habana. Para entonces, Mikoy\u00e1n ya se tomaba en serio lo que hab\u00eda pasado en Cuba y como se hab\u00eda enterado de que Leonov conoc\u00eda personalmente a los Castro, a principios de 1960, poco antes de la visita a Cuba convoc\u00f3 al joven oficial a su despacho del Kremlin. \u00ab\u00bfEs verdad lo que cuentan de que usted es amigo de los hermanos Castro?\u00bb, le pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>Leonov le explic\u00f3 a Mikoy\u00e1n la historia de la traves\u00eda a bordo del <em>Andrea Gritti<\/em> y algunos pormenores de sus andanzas en M\u00e9xico hasta su fulminante expulsi\u00f3n por el embajador, en 1956. Mikoy\u00e1n le pidi\u00f3 pruebas de esa historia y el oficial del KGB le ense\u00f1\u00f3 unas fotos de aquel viaje, hechas por Jos\u00e9 con la m\u00e1quina de Ra\u00fal en la que los j\u00f3venes aparec\u00edan en ba\u00f1ador. A partir de entonces, Nikolai Leonov estuvo siempre presente, como traductor, en las visitas m\u00e1s importantes de altos dignatarios cubanos a la URSS y de sovi\u00e9ticos a Cuba. La primera de ellas fue la de Mikoy\u00e1n.<\/p>\n<p>Al descender de su Ilyushin 18, el espect\u00e1culo que se le present\u00f3 al lugarteniente de Stalin fue de lo m\u00e1s curioso. Aquella revoluci\u00f3n joven y tropical no ten\u00eda nada que ver con aquel gris sangriento que rezumaba Mosc\u00fa. \u00abHab\u00eda una multitud enorme en la que se mezclaba desordenadamente la guardia de honor, los ministros, el p\u00fablico curioso y los diplom\u00e1ticos, todo en aquel pueblo irradiaba alegr\u00eda, bondad y al mismo tiempo firme dignidad\u00bb. Mientras saludaba a Mikoy\u00e1n, Castro le dijo en broma mirando al int\u00e9rprete: \u00ab\u00bfSeguro que ese es de los suyos?\u00bb Todav\u00eda se acordaba de la contrariedad que le hab\u00eda causado ver a Leonov, un desconocido, en aquel piso conspirativo de Ciudad de M\u00e9xico. La visita oficial fue tan curiosa como aquel recibimiento. En lugar de hoteles y banquetes, arroz con frijoles y campings, pero la atm\u00f3sfera fue excelente. \u00abEs como si hubiera regresado a mi juventud\u00bb, exclam\u00f3 Mikoy\u00e1n.<\/p>\n<p>Muchos corazones de aquellos <em>muzhik<\/em>, incluido el de Jrushov, se ablandaron ante las estampas y aromas de la joven revoluci\u00f3n. Los funcionarios, excampesinos de primera generaci\u00f3n como el propio Leonov, perd\u00edan r\u00e1pidamente su carcasa en Cuba, explicaba Guevara en 1964; \u00abvienen destinados aqu\u00ed desde la URSS, pensando \u00fanicamente en ahorrar para comprarse el coche a su regreso, pero a los tres meses ya tienen otras ideas\u00bb.<\/p>\n<p>En esa atm\u00f3sfera Cuba y la URSS decidieron establecer relaciones diplom\u00e1ticas e iniciar contactos econ\u00f3micos. El primer cap\u00edtulo comercial fue la compra de 1,2 millones de toneladas de az\u00facar cubano negociadas durante una visita de Guevara a Mosc\u00fa en la que el argentino fue el primer extranjero en recibir el honor de subir al mausoleo de Lenin en la Plaza Roja durante los actos del aniversario de la Revoluci\u00f3n de Octubre.<\/p>\n<p>Como aquel gesto indicaba, Mikoy\u00e1n hab\u00eda quedado absolutamente convencido de la importancia y potencialidad de Cuba como puerta latinoamericana. \u00abEn ninguna parte del mundo cont\u00e1bamos con algo semejante\u00bb, dice Leonov.<\/p>\n<p>\u00abEn el mundo \u00e1rabe, las relaciones eran siempre inciertas y cambiantes, en Am\u00e9rica Latina ten\u00edamos una apuesta segura, mucho mejor que en Oriente Medio, Mozambique o Angola, el sentimiento antinorteamericano era enorme, y nuestro pa\u00eds no pod\u00eda despilfarrar sus limitados recursos por todo el mundo\u00bb.<\/p>\n<figure id=\"attachment_11816\" aria-describedby=\"caption-attachment-11816\" style=\"width: 477px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-11816\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov4-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"477\" height=\"358\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov4-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov4-300x225.jpg 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov4-768x576.jpg 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov4-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov4-1320x990.jpg 1320w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov4.jpg 2016w\" sizes=\"auto, (max-width: 477px) 100vw, 477px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-11816\" class=\"wp-caption-text\">De izquierda a derecha Anast\u00e1s Mikoy\u00e1n, el Che Guevara, Leonov y Nikita Jrushov, durante la visita de Guevara a Mosc\u00fa.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Por su historia y cultura, los norteamericanos ten\u00edan en Am\u00e9rica Latina algo parecido a lo que Polonia representaba para la URSS, pero potencialmente mucho m\u00e1s conflictivo y m\u00e1s grande. La URSS atravesaba una de las \u00e9pocas m\u00e1s optimistas y euf\u00f3ricas de su historia. Jrushov hablaba de \u00abalcanzar y superar\u00bb a Occidente, y en el terreno militar estrat\u00e9gico se aspiraba a disminuir la enorme ventaja de los Estados Unidos. Con esas ideas rondando por los m\u00e1s altos despachos del Kremlin, Leonov fue enviado a Praga en una misi\u00f3n confidencial. Su amigo Ra\u00fal Castro se encontraba all\u00ed de visita oficial en calidad de ministro de Defensa de Cuba, y su misi\u00f3n era encontrarse con \u00e9l \u00abpor casualidad\u00bb, sin que se enteraran ni los checos ni la embajada sovi\u00e9tica en Praga, y le transmitiera una invitaci\u00f3n personal de Jrushov para visitar la URSS. Fue a Praga, se plant\u00f3 delante del Palacio Presidencial y cuando pas\u00f3 el cortejo con Ra\u00fal, este le vio y volvi\u00f3 a exclamar; \u00ab\u00a1hombre Nicol\u00e1s!, \u00bf\u00a1qu\u00e9 haces t\u00fa por aqu\u00ed!?\u00bb En cuanto llegaron a Mosc\u00fa, los generales y mariscales del ej\u00e9rcito envolvieron a Ra\u00fal sin muchas ganas de que el KGB metiera las narices en sus asuntos de armas. La crisis de los misiles, que colocar\u00eda al mundo al borde de una cat\u00e1strofe nuclear, se adivinaba en aquel ambiente de creciente cordialidad entre Mosc\u00fa y La Habana, y de irritaci\u00f3n norteamericana.<\/p>\n<p><strong>La crisis de los misiles<\/strong><\/p>\n<p>Con su malogrado intento de invasi\u00f3n de Cuba en Playa Gir\u00f3n, los Estados Unidos estrecharon las relaciones entre La Habana y Mosc\u00fa en abril de 1961 y convirtieron la seguridad de la isla en una prioridad absoluta para sus dirigentes. Segura de s\u00ed misma como nunca m\u00e1s lo volver\u00eda a estar, recuperada de la destrucci\u00f3n de la Segunda Guerra Mundial y liberada de la pesadilla estalinista, la URSS mir\u00f3 hacia el mundo y pens\u00f3 que se pod\u00eda pagar a los norteamericanos con su misma moneda. \u00abEn 1960 nuestro pa\u00eds estaba rodeado por un estrecho cintur\u00f3n de bases a\u00e9reas norteamericanas\u00bb, recuerda Leonov. Antes de la aparici\u00f3n de los misiles nucleares intercontinentales, la aviaci\u00f3n estrat\u00e9gica norteamericana era el principal factor para mantener la superioridad estrat\u00e9gica de los Estados Unidos sobre la URSS. Todos los grandes centros administrativos e industriales de la URSS se encontraban dentro del radio de acci\u00f3n de la aviaci\u00f3n americana. El territorio de los Estados Unidos se manten\u00eda invulnerable para los medios de los que la URSS dispon\u00eda hasta mediados de los a\u00f1os cincuenta. Fortalecer esa posici\u00f3n y hacerla eterna era el sue\u00f1o dorado de los pol\u00edticos de Washington: tener siempre la posibilidad, impune e incontestable, de atacar a cualquiera de sus adversarios en cualquier punto del mundo.<\/p>\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s del discurso de Winston Churchill en Fulton, que dar\u00eda la se\u00f1al para el inicio de la Guerra Fr\u00eda, Stalin, seg\u00fan explicaba el mariscal Sergei Ajromeyev, orden\u00f3 el estudio del posible despliegue de un ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico de un mill\u00f3n de hombres en la pen\u00ednsula de Chukotka, la orilla rusa del estrecho de Bering. Aquel ej\u00e9rcito deb\u00eda ser capaz de invadir Alaska, en caso de que Estados Unidos efectuase ataques aeronavales contra la URSS. Chukotka es algo parecido al fin del mundo, no hay carreteras ni ferrocarriles que lleguen hasta all\u00ed y el estudio demostr\u00f3 la inviabilidad del plan. La victoria de los barbudos en Cuba cambiaba absolutamente las cosas; \u00abpor primera vez surgi\u00f3 la posibilidad de contrarrestar militarmente a los Estados Unidos en el propio hemisferio occidental\u00bb.<\/p>\n<p>El sue\u00f1o estrat\u00e9gico del Kremlin no le fue impuesto a Cuba, sino que coincidi\u00f3 con los deseos de esta de despejar la posibilidad de una nueva invasi\u00f3n militar norteamericana. Por su historia, situaci\u00f3n geogr\u00e1fica y la personalidad de sus l\u00edderes, Cuba era el \u00fanico aliado de Mosc\u00fa plenamente soberano e independiente. Aquella relaci\u00f3n era una tarjeta de visita hacia el Tercer Mundo mucho m\u00e1s presentable que la que reinaba en el Pacto de Varsovia y comparada con esta, una aut\u00e9ntica anomal\u00eda. En esta irrepetible constelaci\u00f3n de factores se produjo el consenso de la instalaci\u00f3n de los misiles en la isla, un acuerdo cuya equidad no discute el bi\u00f3grafo norteamericano de Castro, Tad Szulc, un hombre que no comparte la profunda simpat\u00eda de Leonov hacia la revoluci\u00f3n cubana. El jaque estrat\u00e9gico sovi\u00e9tico los Estados Unidos dur\u00f3 poco tiempo, se negoci\u00f3 en medio de tensiones de guerra nuclear muy concretas y se resolvi\u00f3 de una forma bastante equitativa. Los sovi\u00e9ticos retiraron los cohetes de Cuba y los americanos retiraron los suyos de Turqu\u00eda. Estrat\u00e9gicamente se regres\u00f3 al desigual punto de partida hasta la aparici\u00f3n de los misiles intercontinentales, pero la URSS hab\u00eda \u00abpatinado\u00bb en su intento de subir un escal\u00f3n, y eso revel\u00f3 la realidad de la correlaci\u00f3n de fuerzas y conden\u00f3 como \u00abaventurerismo\u00bb el clima de euforia creado por Jrushov, quien acab\u00f3 pagando por ello. En 1961, Leonov fue de nuevo destinado a la embajada en M\u00e9xico, esta vez como tercer secretario y en calidad de agente del KGB. Desde all\u00ed acompa\u00f1\u00f3 a Fidel Castro en una visita a la URSS en la primavera de 1963.<\/p>\n<p>Recorrieron catorce ciudades en cuarenta d\u00edas, desde Murmansk, en el norte, donde su avi\u00f3n estuvo a punto de estrellarse, hasta Siberia, Transcaucasia y Asia Central. Aunque sin llegar a la simpat\u00eda que se hab\u00eda dado con Ra\u00fal, el m\u00e1s distante Fidel y Leonov se hicieron definitivamente amigos durante aquel largo periplo.<\/p>\n<p>El oficial del KGB ten\u00eda 35 a\u00f1os, en M\u00e9xico se quedar\u00eda hasta 1968 y en esa \u00e9poca su fascinaci\u00f3n y simpat\u00eda por Am\u00e9rica Latina crecer\u00eda y madurar\u00eda hasta dar lugar a una curiosa actitud en su labor como agente de inteligencia. En Am\u00e9rica Latina, Leonov aprender\u00eda a mirar a su propio pa\u00eds desde una cr\u00edtica que nunca ocult\u00f3 ni le impidi\u00f3 hacer una espectacular carrera en el KGB. Con el tiempo, el oficial se convertir\u00eda en algo parecido a un embajador de la izquierda latinoamericana en Mosc\u00fa. Una izquierda frecuentemente ingenua en su lejana ignorancia, que cre\u00eda que la URSS era un pa\u00eds \u00abcomunista\u00bb en el sentido occidental del t\u00e9rmino, y sus dirigentes, gente de izquierda.<\/p>\n<p><strong>Armas de Vietnam para El Salvador<\/strong><\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de los setenta, Leonov era un hombre que conoc\u00eda bien Am\u00e9rica Latina. En 1968, al t\u00e9rmino de su segunda estancia en M\u00e9xico, hab\u00eda sido nombrado vicejefe del Departamento Latinoamericano del Primer Directorio Principal (Inteligencia extranjera). Su prestigio profesional aumentaba, pero al mismo tiempo su biograf\u00eda, sus experiencias personales y su evoluci\u00f3n intelectual le colocaban en una posici\u00f3n dentro del KGB que combinaba las actitudes de francotirador latinoamericanista con las de funcionario de una superpotencia a la que le ven\u00eda manifiestamente grande su responsabilidad en el mundo. En Ciudad de M\u00e9xico, Leonov hab\u00eda conocido a un exiliado guatemalteco llamado V\u00edctor Manuel Guti\u00e9rrez, que era uno de los l\u00edderes del Partido Guatemalteco del Trabajo (comunista). Guti\u00e9rrez, que hab\u00eda sido Presidente del Parlamento de Guatemala durante el gobierno de Jacobo Arbenz, era un amigo \u00edntimo. Leonov conoc\u00eda bien a su esposa y sus hijos, y lo define como \u00abun hombre muy culto, delicado y bondadoso, profesor de historia entregado a la obra de escribir una historia de los pueblos de Am\u00e9rica Central\u00bb. En 1967 Guti\u00e9rrez fue llamado a una reuni\u00f3n clandestina del partido en el interior. Acudi\u00f3 con el presentimiento de que no volver\u00eda y le hizo prometer a Leonov que si lo mataban \u00e9l ser\u00eda el autor de aquella <em>Historia de Am\u00e9rica Central<\/em>. Cay\u00f3 en una trampa y, tiempo despu\u00e9s, gracias a las revelaciones de uno de sus verdugos, que hab\u00eda huido a M\u00e9xico, se supo que hab\u00eda muerto asfixiado mientras le torturaban y que su cuerpo hab\u00eda sido arrojado al mar desde un helic\u00f3ptero del ej\u00e9rcito guatemalteco. Fiel a su compromiso, Leonov concluy\u00f3 en Mosc\u00fa su <em>Historia de Am\u00e9rica Central<\/em> en 1973, justo cuando fue ascendido a jefe del Departamento de Inteligencia y An\u00e1lisis del Primer Directorio Principal, y la present\u00f3 como tesis doctoral. La muerte de Guti\u00e9rrez fue una herida que dej\u00f3 huella y reafirm\u00f3 su compromiso con lo que ocurr\u00eda en Latinoam\u00e9rica. A\u00f1os despu\u00e9s, cuando la izquierda salvadore\u00f1a se ech\u00f3 al monte tras el asesinato del Arzobispo primado de El Salvador, monse\u00f1or Romero, Leonov tuvo ocasi\u00f3n de desquitarse. El Partido Comunista de El Salvador hab\u00eda pedido armas a Mosc\u00fa. Brezhnev, que no sab\u00eda muy bien donde estaba El Salvador y no era amigo de aventuras rom\u00e1nticas, no respond\u00eda a la demanda. La \u00e9poca de Jrushov, con sus cambios, aperturas y chapuzas, hab\u00eda dado paso a una fase restauradora:<\/p>\n<p>\u00abCon Latinoam\u00e9rica eran muy cuidadosos, estaban muy vivos los recuerdos de la crisis de los misiles y eso imped\u00eda que llev\u00e1ramos a cabo una verdadera pol\u00edtica en la regi\u00f3n que nos era m\u00e1s favorable\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, hab\u00eda algunas brechas. Si en lo interior la pol\u00edtica de Mosc\u00fa estaba fosilizada, en lo exterior hab\u00eda \u00abcierta flexibilidad\u00bb: \u00abLos salvadore\u00f1os ped\u00edan misiles tierra-aire, los mismos que, suministrados por los norteamericanos, derribaban nuestros helic\u00f3pteros en Afganist\u00e1n, junto a nuestra frontera. Hab\u00eda, pues, razones sobradas para concederlos, pero los dirigentes ten\u00edan miedo, porque sab\u00edan que cualquier arma de fabricaci\u00f3n sovi\u00e9tica en manos de los enemigos de los Estados Unidos en aquella regi\u00f3n ser\u00eda objeto de un fenomenal esc\u00e1ndalo internacional\u00bb.<\/p>\n<p>Desde el Departamento de Inteligencia y An\u00e1lisis, Leonov hab\u00eda tenido una brillant\u00edsima intervenci\u00f3n en la fase final de la guerra del Vietnam. En 1975 Hanoi se dispon\u00eda a utilizar pr\u00e1cticamente todo su ej\u00e9rcito en una ofensiva final en territorio de Vietnam del Sur que preocupaba mucho en Mosc\u00fa.<\/p>\n<p>Vietnam del Norte iba a quedar peligrosamente desprotegido y la \u00fanica defensa de su capital era un batall\u00f3n de tanques. En Mosc\u00fa se tem\u00eda una repetici\u00f3n de la situaci\u00f3n creada en 1950 durante la guerra de Corea, cuando un desembarco sorpresa de los norteamericanos en la retaguardia cort\u00f3 la pen\u00ednsula en dos mientras la ofensiva se libraba en el sur. Aquel desastre cost\u00f3 casi 200.000 prisioneros al ej\u00e9rcito norcoreano y oblig\u00f3 a China a intervenir en el conflicto. En 1975 se tem\u00eda algo semejante: un desembarco norteamericano en Hai Phong, en la retaguardia de Vietnam del Norte y a tiro de Hanoi. El Kremlin estaba dispuesto a enviar al lugar su flota del Pac\u00edfico, una maniobra costosa y arriesgada. China, que entonces manten\u00eda un conflicto casi abierto con la URSS y rivalizaba con Mosc\u00fa en influencias ante el Partido Comunista Vietnamita, apoyaba sin reservas la ofensiva. El dilema era o arriesgarse a una sorpresa norteamericana como la de 1950, o enviar la flota a la zona para impedirlo en una navegaci\u00f3n de m\u00e1s de 3.000 kil\u00f3metros frente a las costas chinas, que conten\u00eda el riesgo de serios roces con Pek\u00edn. El diagn\u00f3stico de Leonov fue que ni pol\u00edtica ni militarmente pod\u00edan los norteamericanos realizar tal desembarco, por lo que no era necesario enviar la flota. Mosc\u00fa dio luz verde a la ofensiva que concluy\u00f3 con la retirada total norteamericana del pa\u00eds. Leonov nunca ha hablado de este episodio, pero el prestigio que se gan\u00f3 con aquel an\u00e1lisis le permitir\u00eda, cinco a\u00f1os despu\u00e9s, resolver la delicada y estancada petici\u00f3n de armas del Partido Comunista de El Salvador. En su precipitada huida, los norteamericanos dejaron en Vietnam centenares de toneladas de armas. Leonov convenci\u00f3 personalmente a Brezhnev de que esas armas norteamericanas eran ideales para combatir contra los intereses norteamericanos en El Salvador sin la menor implicaci\u00f3n sovi\u00e9tica. Se organiz\u00f3 un tri\u00e1ngulo Hanoi-Mosc\u00fa-La Habana y poco despu\u00e9s un documento del Comit\u00e9 Central del PCUS con los ep\u00edgrafes \u00abUrgente\u00bb y \u00abAlto Secreto\u00bb cursaba las correspondientes instrucciones: embarcar \u00ab6.080 toneladas de armas autom\u00e1ticas y municiones de fabricaci\u00f3n occidental de Hanoi a La Habana, para su entrega a los amigos salvadore\u00f1os a trav\u00e9s de los camaradas cubanos\u00bb. Un segundo documento, especificaba que el transporte se efectuar\u00eda en aviones de Aeroflot.<\/p>\n<p>Parece que el recuerdo de V\u00edctor Manuel Guti\u00e9rrez anim\u00f3 aquella dif\u00edcil y delicada gesti\u00f3n ante Brezhnev.<\/p>\n<p><strong>La amalgama sovi\u00e9tica y Am\u00e9rica Latina<\/strong><\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina politiz\u00f3 a Leonov y le hizo comunista con un ambiente de autenticidad y en un universo \u00e9tico que no exist\u00eda en la URSS. \u00abPara m\u00ed el comunismo no era la ideolog\u00eda oficial que se aprend\u00eda en los institutos de marxismo leninismo, yo lo aprend\u00ed de los comunistas de Am\u00e9rica Latina, donde entrar en el partido casi equival\u00eda a una condena de muerte\u00bb, dijo en cierta ocasi\u00f3n. Al preguntarle por la sustancia de ese \u00abcomunismo\u00bb suyo, Leonov citaba el Evangelio y se refer\u00eda a las esencias del cristianismo, algo muy poco corriente en la URSS. El oficial del KGB encontr\u00f3 al otro lado del Atl\u00e1ntico ideales para suplir lo que en su pa\u00eds era una carcasa vac\u00eda, una fachada que sosten\u00eda intereses de Estado y ocultaba, especialmente al observador cegado por doctrinas de izquierda, la tradici\u00f3n local de despotismo. Estos ideales, la lucha de los pobres y oprimidos, sus verdades y justicias, conectaban con su pa\u00eds en varios puntos. Uno era la ideolog\u00eda \u00abnacional\u00bb del KGB, un aparato beligerante en la defensa de los intereses de la URSS con una ideolog\u00eda patri\u00f3tica, tradicional y de derechas, desde el punto de vista de sus presupuestos filos\u00f3ficos. Vista desde Am\u00e9rica Latina, esa ideolog\u00eda nacional rusa, de la que el internacionalismo oficial no era m\u00e1s que el apagado eco de la tradici\u00f3n integradora, universalista y de cruzada del cristianismo ruso, era el principal contrapeso a la influencia dominante de los Estados Unidos en la regi\u00f3n. Leonov viv\u00eda entre ese comunismo ideal y ese servicio.<\/p>\n<p>La geopol\u00edtica se encargaba de casar ambas cosas y cuando surg\u00edan contradicciones las intentaba resolver de tal forma que su carrera no entorpeciera sus convicciones. No es necesario decir que Leonov era, por tanto, una excepci\u00f3n, uno de los raros hombres de izquierda, en el sentido occidental del t\u00e9rmino, que pod\u00eda encontrarse en la URSS de la \u00e9poca de Brezhnev, una personalidad absolutamente at\u00edpica no solo en la despolitizada y conformista sociedad sovi\u00e9tica de entonces, sino tambi\u00e9n en las filas de un funcionariado moralmente corrupto y profesionalmente ineficaz, y desde luego en el KGB, con su particular esp\u00edritu de cuerpo y su elitista integrismo nacional burocr\u00e1tico.<\/p>\n<p>Leonov advirti\u00f3 a Fidel Castro sobre los peligros de poner todos los huevos de Cuba en el cesto de la URSS.<\/p>\n<p>\u00abConoc\u00eda bien el complejo de interrelaciones de los pa\u00edses socialistas, sab\u00eda que pod\u00eda cambiar r\u00e1pidamente. Hab\u00edamos vivido el brusco cambio de actitud con China, con Albania, la recuperaci\u00f3n de la cordialidad con Yugoslavia tras diez a\u00f1os de agresiva hostilidad, incluidas amenazas de asesinato, todo sin raz\u00f3n aparente. Conoc\u00eda tambi\u00e9n el car\u00e1cter de Fidel, a quien respeto profundamente; un temperamento ind\u00f3mito que nunca iba a ser un sat\u00e9lite d\u00f3cil. En circunstancias concretas, la reacci\u00f3n del campo socialista a un l\u00edder as\u00ed pod\u00eda dar lugar al aislamiento, un pa\u00eds como Cuba no pod\u00eda estar a merced de esos caprichos porque ser\u00edan fatales para \u00e9l, y as\u00ed se lo transmit\u00ed. \u00c9l se equivoc\u00f3 al contar con nosotros en las relaciones a largo plazo, huyendo del fuego que eran los americanos, cay\u00f3 en nuestras brasas\u00bb.<\/p>\n<p>Leonov considera que Castro ten\u00eda posibilidades de diversificar sus relaciones y apoyos, sobre todo en el Tercer Mundo: \u00abNosotros estropeamos su posici\u00f3n, en mi opini\u00f3n totalmente merecida, como l\u00edder del Tercer Mundo, nuestra intervenci\u00f3n en Afganist\u00e1n coincidi\u00f3 pr\u00e1cticamente con su liderazgo en el Movimiento de Pa\u00edses No Alineados y lo devalu\u00f3\u00bb.<\/p>\n<p>En la URSS gris de los a\u00f1os setenta y primera mitad de los ochenta, Leonov se consideraba un \u00abdem\u00f3crata radical\u00bb, un concepto que con la Perestroika adoptar\u00eda un sentido totalmente diferente. Quer\u00eda reformas, ve\u00eda que el pa\u00eds se estaba yendo a pique, y no ocultaba sus opiniones sobre la incompetencia e irresponsabilidad de sus l\u00edderes. En 1979, pronunci\u00f3 un discurso memorable en la Escuela de Inteligencia del KGB. En un libro sobre la historia del KGB escrito en la \u00f3rbita del MI5 brit\u00e1nico, el tr\u00e1nsfuga del KGB Oleg Gordiyevskii considera \u00abclave\u00bb aquel discurso del que subraya sus propuestas pol\u00edticas. En realidad, lo extraordinario de aquel discurso, que tanto impact\u00f3 en el mundillo de los servicios secretos sovi\u00e9ticos, fue otra cosa: sus ideas sencillas y transparentes.<\/p>\n<p>\u00abYo sent\u00eda un gran amor hacia Am\u00e9rica Latina, pero conoc\u00eda a muchos de nuestros oficiales que odiaban los pa\u00edses en los que trabajaban. En aquella ocasi\u00f3n dije que hab\u00eda que tener una relaci\u00f3n afectiva con los pa\u00edses a los que (los esp\u00edas) eran destinados, que no hab\u00eda que tener nunca un sentido de superioridad, racista, social o intelectual, hacia los pueblos de esos pa\u00edses, que hab\u00eda que tomar a sus gentes como eran, compenetrarse con sus puntos de vista, su modo de sentir las cosas, estudiar su cultura y su historia. En relaci\u00f3n a los jefes, enfatic\u00e9 la necesidad e importancia de decir la verdad, sin acomodarse a los deseos de los superiores que muchas veces quieren que con tu informaci\u00f3n confirmes sus puntos de vista. Dije que hab\u00eda que tener valor c\u00edvico para cumplir el deber profesional, decir la verdad, ser profesional hasta el final, hasta el punto de sacrificar, o por lo menos arriesgar, la carrera, si se hac\u00eda necesario\u00bb.<\/p>\n<p>En ninguna administraci\u00f3n burocr\u00e1tica, y menos a\u00fan en la de Brezhnev, esta filosof\u00eda pod\u00eda tener futuro, sin embargo a Leonov no le perjudic\u00f3: no solo se mantuvo en su carrera, sino que ascendi\u00f3 hasta lo m\u00e1s alto del KGB. Una raz\u00f3n la ofrece, seg\u00fan Leonov, la personalidad de su jefe supremo, Yuri Andropov. El presidente del KGB (1967\/1982), \u00abcompart\u00eda esa filosof\u00eda, en su despacho las conversaciones siempre eran directas, sin orquesta, se discut\u00eda\u00bb, quiz\u00e1 porque unos servicios secretos \u00abcon orquesta\u00bb dejaban de ser eficaces. En Am\u00e9rica Latina, Leonov hac\u00eda de todo. Una vez viaj\u00f3 como \u00abcorresponsal\u00bb de la agencia N\u00f3vosti al Per\u00fa de Velasco Alvarado. En su hotel de Lima recibi\u00f3 amenazas telef\u00f3nicas en un ruso impecable, inequ\u00edvoca se\u00f1al de que hab\u00eda sido detectado. Inmediatamente se quej\u00f3 a uno de los jefes de los servicios secretos peruanos, \u00ab\u00a1pero si no somos nosotros, chico!, \u00a1son los gringos!\u00bb, le respondi\u00f3 el hombre. En Panam\u00e1, negoci\u00f3 acuerdos pesqueros y se hizo amigo de Omar Torrijos que le cautivo, igual que a Graham Greene y a Garc\u00eda M\u00e1rquez, en M\u00e9xico conoci\u00f3 a Lee Oswald, cuando este acudi\u00f3 a la embajada sovi\u00e9tica tembloroso y perseguido por la CIA, en solicitud de residencia en la URSS, poco antes del asesinato del presidente Kennedy.<\/p>\n<p>Seguramente, Leonov hizo otras muchas cosas que no cuenta por razones obvias, pero todo aquel trabajo, aquellos concienzudos esfuerzos, informes, investigaciones y captaciones, se estrellaba contra un r\u00e9gimen que no daba m\u00e1s de s\u00ed. En 1979, explic\u00e1rselo a los sandinistas, triunfantes y ya asediados, que miraban hacia los pa\u00edses del Este con ingenuas esperanzas, no fue sencillo.<\/p>\n<p><strong>Sorpresa sandinista<\/strong><\/p>\n<p>Cuando Leonov lleg\u00f3 a Managua pocos d\u00edas despu\u00e9s de la victoria contra Somoza, los j\u00f3venes dirigentes sandinistas todav\u00eda no sab\u00edan que la URSS estaba exhausta, que el internacionalismo proletario hab\u00eda fallecido y que los pa\u00edses socialistas del este de Europa s\u00f3lo estaban dispuestos a mantener relaciones sobre bases estrictamente comerciales.<\/p>\n<p>Fascinado por el sandinismo y las perspectivas que abr\u00eda en la regi\u00f3n, el ya general del KGB avis\u00f3 a los nicarag\u00fcenses que no esperasen grandes cosas de Mosc\u00fa y prepar\u00f3 cuidadosamente un informe recomendando vivamente la inmediata prestaci\u00f3n de ayuda a Managua. Las directivas generales de Andropov eran buscar aliados sobre todo entre los pa\u00edses peque\u00f1os que tuvieran un elevado valor estrat\u00e9gico para Mosc\u00fa y que no requirieran de grandes gastos. Con sus cuatro millones de habitantes y su ubicaci\u00f3n, Nicaragua era uno de esos pa\u00edses. Necesitaba ayuda militar y medio mill\u00f3n de toneladas anuales de petr\u00f3leo, el 0,1% de la producci\u00f3n de crudo de la URSS de entonces. El proyecto era que cada pa\u00eds del bloque socialista cediera una peque\u00f1a cuota de petr\u00f3leo sovi\u00e9tico a Nicaragua, pero la experiencia de \u00abacciones internacionalistas en com\u00fan\u00bb dentro del bloque era penosa. \u00abCada pa\u00eds ten\u00eda su temperatura, la RDA era la que mejor reaccionaba, le segu\u00eda Bulgaria, luego Checoslovaquia. Polonia y Hungr\u00eda iban siempre a la cola, y con Ruman\u00eda las relaciones eran tan dif\u00edciles que ni se contaba\u00bb.<\/p>\n<p>Mientras el informe circulaba en Mosc\u00fa de un despacho a otro y se perd\u00eda un tiempo precioso, el Kremlin envi\u00f3 a su primer embajador a Nicaragua. Baj\u00f3 del avi\u00f3n totalmente borracho, no se sosten\u00eda sobre sus piernas y al no poder soportar ni siquiera la prueba del protocolo, hubo de ser enviado directamente al hotel. Los dirigentes nicarag\u00fcenses se enfadaron, y Leonov tuvo que utilizar toda su persuasi\u00f3n para disuadirles de enviar una nota oficial de protesta a Mosc\u00fa. Lo peor de aquel embajador no era que estuviese alcoholizado, sino que era un diplom\u00e1tico de carrera, no vinculado al Comit\u00e9 Central del PCUS es decir un hombre de poco peso, sin influencias. Ello significaba que Mosc\u00fa atribu\u00eda a Nicaragua el mismo valor que a, digamos, Gab\u00f3n. Para evitar un esc\u00e1ndalo y no profundizar en la hostilidad que manten\u00edan entre s\u00ed el Ministerio de Exteriores y el KGB, Leonov envi\u00f3 un informe sobre la borrachera del diplom\u00e1tico a Andropov y este se la pas\u00f3 confidencialmente a Andrei Gromyko. La informaci\u00f3n se extendi\u00f3 enseguida por todo el Ministerio, que ya entonces era un basti\u00f3n de secretos admiradores de los Estados Unidos y su modo de vida, y la consecuencia fue que Nicaragua, \u00abse convirti\u00f3 en pa\u00eds <em>non grato<\/em> para nuestra diplomacia\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abAunque los congresos del partido aprobaban formalmente las obligadas declaraciones de apoyo a los movimientos de liberaci\u00f3n nacional, nuestros dirigentes no ten\u00edan concepciones estrat\u00e9gicas y pol\u00edticas de intervenci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina y en el Tercer Mundo en general, el espionaje no ten\u00eda directivas concretas, nosotros mismos busc\u00e1bamos el frente de trabajo y confeccion\u00e1bamos los programas\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abEse trabajo consigui\u00f3 al final convencer a la direcci\u00f3n del KGB de que Am\u00e9rica Latina ofrec\u00eda nuestra base m\u00e1s favorable, con sus fuertes sentimientos antinorteamericanos y el poco arraigo de la propaganda antisovi\u00e9tica que los Estados Unidos divulgaba sistem\u00e1ticamente a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Gracias a esa conquista del KGB por sus profesionales latinoamericanos, gracias tambi\u00e9n al agresivo antisovietismo del primer mandato presidencial de Ronald Reagan, y pese a la enorme desproporci\u00f3n de medios econ\u00f3micos destinados, los servicios secretos sovi\u00e9ticos conseguir\u00edan en los a\u00f1os ochenta su mayor victoria sobre la CIA: el reclutamiento de Aldrich Ames.<\/p>\n<p><strong>\u2018Kolokol\u2019 y Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/strong><\/p>\n<p>Leonov no habla de Ames, y de tantas otras cosas, pero seguramente fue \u00e9l quien reclut\u00f3 al m\u00e1s alto cargo de la CIA (jefe del departamento de contrainteligencia de la secci\u00f3n URSS\/ Europa Oriental) de los que trabajaron para Mosc\u00fa a lo largo de toda la historia de la Agencia. Su detenci\u00f3n, en febrero de 1994, fue calificada de \u00abasunto muy serio\u00bb por el entonces presidente, Bill Clinton. Ames hab\u00eda tenido acceso a las operaciones m\u00e1s secretas de la CIA. El tr\u00e1nsfuga del KGB Oleg Gordiyevskii, que fue interrogado por Ames mientras todav\u00eda estaba activo como m\u00e1ximo \u00abtopo\u00bb brit\u00e1nico en la Lubianka, dijo que el 75% de la informaci\u00f3n que pas\u00f3 a Occidente, Ames la rebotaba a Mosc\u00fa. La detenci\u00f3n de Ames oblig\u00f3 a congelar las actividades subterr\u00e1neas de la CIA en Rusia durante un a\u00f1o o m\u00e1s, seg\u00fan la estimaci\u00f3n de los expertos. Funcionarios de la agencia declararon que reparar los da\u00f1os del caso costar\u00eda unos diez a\u00f1os.<\/p>\n<p>Bajo el seud\u00f3nimo ruso de kolokol (campana), Ames comenz\u00f3 a pasar informaci\u00f3n al KGB en 1985. Hac\u00eda dos a\u00f1os que Leonov hab\u00eda sido nombrado vicedirector del Primer Directorio Principal: era el responsable de todas las operaciones del KGB en Am\u00e9rica del Norte y del Sur.<\/p>\n<p>Muchos indicios hablan en favor de que el reclutamiento de Ames fuera de origen latinoamericano. El agente de la CIA se ve\u00eda con sus enlaces sovi\u00e9ticos en ciudades de Am\u00e9rica Latina como Bogot\u00e1 y Caracas (tambi\u00e9n en Europa, Viena y Roma), su mujer, Mar\u00eda del Rosario Casas, que tambi\u00e9n particip\u00f3 en el tr\u00e1fico de informaci\u00f3n, era una colombiana y ya en los a\u00f1os setenta ten\u00eda amigos comunes con Leonov, entre ellos el escritor colombiano Gabriel Garc\u00eda Marquez. Durante una visita a Mosc\u00fa, Leonov y un profesor del Instituto de Relaciones Internacionales llevaron a Garc\u00eda Marquez a visitar el Kremlin.<\/p>\n<p>A la salida de aquella visita, el profesor hizo una foto de grupo. Durante varios a\u00f1os esa foto, en la que figuraban \u00e9l, Garc\u00eda Marquez y Leonov, estuvo en la salita de estar. Pero un d\u00eda, aproximadamente en la \u00e9poca en la que Ames fue reclutado, la foto desapareci\u00f3 misteriosamente de la casa del profesor.<\/p>\n<p>Nunca m\u00e1s la volvi\u00f3 a ver.<\/p>\n<figure id=\"attachment_11819\" aria-describedby=\"caption-attachment-11819\" style=\"width: 474px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov6.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-11819\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov6-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"474\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov6-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov6-300x225.jpg 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov6-768x576.jpg 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov6-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov6-1320x990.jpg 1320w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Leonov6.jpg 2016w\" sizes=\"auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-11819\" class=\"wp-caption-text\">Leonov con Garc\u00eda M\u00e1rquez en una visita al Kremlin. La foto que desapareci\u00f3 misteriosamente.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Tecnolog\u00eda y diagn\u00f3sticos<\/strong><\/p>\n<p>Con sus \u00abguerras de las galaxias\u00bb, la campa\u00f1a pacifista en Europa y su macartismo verbal, el primer mandato de Reagan resucit\u00f3 viejos fantasmas y violent\u00f3 muchas conciencias de izquierda, sin contar incluso con la posibilidad de que Ames trabajara por dinero, versi\u00f3n oficial de la CIA y al mismo tiempo la que m\u00e1s conviene a cualquier servicio secreto.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Leonov, en el pulso que el KGB mantuvo con la CIA, su organizaci\u00f3n obtuvo mejores resultados e incluso incomparablemente mejores si se tiene en cuenta la gigantesca diferencia de medios econ\u00f3micos de ambas partes en el \u00e1mbito de los diagn\u00f3sticos:<\/p>\n<p>\u00abEran superiores a nosotros en la preparaci\u00f3n t\u00e9cnica y material, en organizaci\u00f3n y en la perseverancia por alcanzar los objetivos propuestos, pero inferiores en la exactitud anal\u00edtica y en la elecci\u00f3n de los instrumentos m\u00e1s id\u00f3neos de intervenci\u00f3n en situaciones concretas\u00bb.<\/p>\n<p>Para Leonov es un misterio la agresividad de los Estados Unidos hacia la peque\u00f1a Nicaragua, la insistencia miope de su prensa en resaltar el peligro de supuestas bases a\u00e9reas de la URSS en el pa\u00eds centroamericano, o las campa\u00f1as que llevaron al minado de sus puertos, cuando era evidente para cualquier profesional que Mosc\u00fa no ten\u00eda la menor intenci\u00f3n de amenazar a los Estados Unidos desde Nicaragua. En la primera mitad de los setenta causaban asombro en la Lubianka las torpezas de Washington en Indochina. Durante el invierno 1978-1979 se consideraba suicida la insistencia de Washington de sostener en Ir\u00e1n a un Sha cuyo trono se tambaleaba manifiestamente. Los norteamericanos, que controlaban el ej\u00e9rcito y los servicios secretos del Sha y que manten\u00edan en el pa\u00eds miles de observadores y especialistas, parec\u00edan los \u00fanicos en no darse cuenta de lo que ocurr\u00eda.<\/p>\n<p>Lo mismo vale para el desembarco en Playa Gir\u00f3n en la Cuba de 1961, signo evidente de que Washington ignoraba el alcance y raigambre de la revoluci\u00f3n cubana. \u00abNosotros and\u00e1bamos muchas veces escasos de informaci\u00f3n emp\u00edrica, pero nunca tuvimos dificultades en los diagn\u00f3sticos\u00bb.<\/p>\n<p>Mosc\u00fa venci\u00f3 t\u00e9cnicamente en la \u00abguerra de las embajadas\u00bb, el c\u00famulo de astucias para introducir aparatos de escucha en las sedes diplom\u00e1ticas del adversario, aunque el aplastante dominio occidental de la propaganda redujo los beneficios de aquella victoria a casi un asunto interno de prestigio en el pulso entre servicios secretos. Los sovi\u00e9ticos encontraron un mont\u00f3n de micr\u00f3fonos, con una enorme variedad de sistemas en su embajada en Washington.<\/p>\n<p>\u00abLocalizamos aut\u00e9nticas obras de arte, hilos microsc\u00f3picos de plata instalados dentro de las ca\u00f1er\u00edas de agua, lo presentamos todo en una rueda de prensa realizada en Washington, fue un esc\u00e1ndalo de un d\u00eda, en 24 horas dieron la directiva a la prensa de olvidar el asunto\u00bb.<\/p>\n<p>En la embajada norteamericana en Mosc\u00fa, la CIA sab\u00eda que hab\u00eda \u00abalgo\u00bb, pero nunca lleg\u00f3 a descubrirlo. El nuevo edificio de ocho plantas, que hab\u00edan construido los rusos a finales de los setenta, estuvo deshabitado veinte a\u00f1os, hasta su inauguraci\u00f3n en mayo del 2000. En la prensa el esc\u00e1ndalo dur\u00f3 a\u00f1os. Leonov opina que si la embajada de la URSS en Washington se hubiera incendiado accidentalmente y sus inquilinos hubieran impedido entrar a los bomberos norteamericanos en el edificio para extinguir el fuego, el esc\u00e1ndalo habr\u00eda sido may\u00fasculo. Eso fue precisamente lo que ocurri\u00f3 en el edificio central de la embajada norteamericana en Mosc\u00fa, en la planta donde est\u00e1n instalados los sofisticados aparatos de escucha y detecci\u00f3n, cuyo funcionamiento detectaba el KGB a trav\u00e9s de las enormes oscilaciones del consumo de energ\u00eda, y no hubo ning\u00fan esc\u00e1ndalo.<\/p>\n<p>\u00abLos americanos se volvieron locos buscando micr\u00f3fonos en el edificio nuevo de Mosc\u00fa, mandaron equipos t\u00e9cnicos especiales, ten\u00edan sus sospechas, pero no encontraban nada porque lo que les hab\u00edamos puesto era un sistema especial integrado en la propia arquitectura del edificio, las vigas de acero eran como gigantescas antenas y pod\u00edan utilizarse como escuchas activando los sistemas desde dentro sin apenas necesidad de instalaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El secreto fue revelado p\u00fablicamente a los americanos por Vadim Bakatin, el \u00faltimo presidente del KGB, inmediatamente despu\u00e9s de la intentona golpista de agosto de 1991, que entreg\u00f3 a los americanos los planos y explicaciones t\u00e9cnicas de aquel enigma. En el campo del espionaje cient\u00edfico, la competencia fue ajustada.<\/p>\n<p>\u00abNosotros \u00e9ramos iguales e incluso superiores en el \u00e1mbito de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica fundamental, ellos nos aventajaban en tecnolog\u00eda, en las aplicaciones pr\u00e1cticas, por eso nosotros les rob\u00e1bamos tecnolog\u00eda y ellos a nosotros las ideas\u00bb.<\/p>\n<p>En esta dial\u00e9ctica los americanos fueron consecuentes hasta el final: cuando se trataba de delegaciones y visitas, fomentaban los contactos entre cient\u00edficos de los dos pa\u00edses para intentar extraer el m\u00e1ximo de conocimientos e ideas, pero nunca ense\u00f1aban sus laboratorios.<\/p>\n<p>\u00abDe nuestras delegaciones cient\u00edficas, siempre vetaban la entrada en los Estados Unidos a los especialistas en tecnolog\u00edas, a los pr\u00e1cticos, y recib\u00edan con los brazos abiertos a los cient\u00edficos. Nosotros hac\u00edamos a la inversa, hasta que Gorbachov empez\u00f3 a destruir este equilibrio unilateralmente, porque ellos contin\u00faan igual.\u00bb En 1991, cuando ya era Teniente General, Leonov fue nombrado jefe del Directorio Anal\u00edtico del KGB, algo as\u00ed como el \u00abcerebro\u00bb de la enorme estructura de seguridad del Estado. Desde 1985, e incluso antes, la influencia del KGB hab\u00eda menguado mucho, dice. \u00abEn Occidente se sobrevaloraba su papel\u00bb, asegura. Sus an\u00e1lisis no eran tenidos en cuenta por los dirigentes del pa\u00eds: \u00abEscrib\u00ed m\u00e1s de cincuenta an\u00e1lisis explicando que Rusia nunca recibir\u00eda una aut\u00e9ntica ayuda econ\u00f3mica de Occidente, como ahora ha quedado claro para cualquier observador serio, pero los pol\u00edticos no escuchaban\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Epitafio de una gran potencia<\/strong><\/p>\n<p>Cuando le pregunt\u00e9 al Teniente General sobre las razones de la decadencia de la URSS y de su hundimiento, el jefe analista del KGB respondi\u00f3 citando tres grandes motivos:<\/p>\n<p>1.- \u00abLa URSS y su poblaci\u00f3n fueron v\u00edctimas del bajo nivel de sus pol\u00edticos, resultado de setenta a\u00f1os de dominio dictatorial. Nuestro sistema solo filtraba hacia lo m\u00e1s alto a los canallas, y cerraba el camino a todas las personas rectas y responsables. Los l\u00edderes comunistas profesionales, los que viv\u00edan de explotar la ideolog\u00eda, la clase gobernante, era demasiado torpe para entender la necesidad de reformas, pon\u00edan los intereses de grupo por delante de los intereses nacionales. Eso hizo fracasar los intentos de reforma durante los a\u00f1os sesenta. Andropov era de otra madera, fue un estadista de gran categor\u00eda, pero, primero por falta de poder, y luego por falta de tiempo, no pudo desarrollar una reforma.<\/p>\n<p>Todo ello no tiene nada que ver con el socialismo: ustedes en sus pa\u00edses ten\u00edan m\u00e1s \u00absocialismo\u00bb que nosotros. Si hubieran echado a Brezhnev en 1977 como hicieron con Jrushov en 1964, se habr\u00eda ganado tiempo para las reformas.<\/p>\n<p>2.- Los reformadores rusos no eran ni \u2018dem\u00f3cratas\u2019 ni reformadores. Yo les llam\u00f3 \u2018comunistoides\u2019.<\/p>\n<p>3.- Los \u2018comunistoides\u2019 se apoyaron en Occidente para conseguir sus prop\u00f3sitos, y el sue\u00f1o hist\u00f3rico de Occidente era la destrucci\u00f3n de este pa\u00eds\u00bb.<\/p>\n<p>Era inevitable preguntarle a este general heterodoxo y en absoluto representativo, uno de los raros rusos de su generaci\u00f3n que segu\u00eda razonando en t\u00e9rminos de un socialismo genuino, sobre el epitafio que pondr\u00eda a su tes\u00f3n de tantos a\u00f1os al servicio de aquel \u00abbasti\u00f3n de la paz\u00bb Leonov respondi\u00f3 con una cita de Sim\u00f3n Bol\u00edvar sobre la independencia de Am\u00e9rica Latina: \u00abLos que lucharon por ella, araban en el mar\u00bb. Como la proa del paquebote italiano que parti\u00f3 de G\u00e9nova aquella luminosa ma\u00f1ana de mayo de 1953.<\/p>\n<p>(Fotos: archivo del autor)<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/rafaelpoch.com\/2022\/05\/07\/al-servicio-del-estado-sovietico\/#more-950\">https:\/\/rafaelpoch.com\/2022\/05\/07\/al-servicio-del-estado-sovietico\/#more-950<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fallece en Mosc\u00fa Nikolai Le\u00f3nov, \u00faltimo jefe del departamento anal\u00edtico del KGB de la URSS El 27 de abril muri\u00f3<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":11818,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,1814,28],"tags":[],"class_list":["post-11783","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-del-comunismo","category-rusia","category-siglo-xx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11783","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11783"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11783\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11818"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11783"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11783"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11783"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}