{"id":118,"date":"2006-03-30T00:00:00","date_gmt":"2006-03-30T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=118"},"modified":"2020-02-29T12:11:46","modified_gmt":"2020-02-29T11:11:46","slug":"marxismo-la-categoria-de-trabajo-y-la-filosofia-clasica-en-el-ultimo-lukacs","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=118","title":{"rendered":"Marxismo: La categor\u00eda de trabajo y la filosof\u00eda cl\u00e1sica en el \u00faltimo Luk\u00e1cs"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<table border=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p>En este ensayo quiero mostrar que la categor\u00eda de trabajo, que Luk\u00e1cs desarrolla acabadamente sobre todo en la Ontolog\u00eda del ser social, replantea en el panorama de la filosof\u00eda contempor\u00e1nea la relaci\u00f3n con las ra\u00edces cl\u00e1sicas del pensamiento filos\u00f3fico. Luk\u00e1cs ha encontrado en la categor\u00eda de trabajo la soluci\u00f3n final a un problema que hab\u00eda comenzado a plantearse ya desde sus primer\u00edsimas obras: la relaci\u00f3n sujeto-objeto, que, siendo ella misma un antiguo problema de la filosof\u00eda cl\u00e1sica, requiri\u00f3 una soluci\u00f3n a su vez \u201ccl\u00e1sica\u201d. Al mismo tiempo, haber buscado una s\u00edntesis entre sujeto y objeto en la categor\u00eda de trabajo representa tambi\u00e9n la proposici\u00f3n de nuevas cuestiones que, olvidadas por la filosof\u00eda contempor\u00e1nea, han vuelto al centro de la atenci\u00f3n de los fil\u00f3sofos, que vuelven peri\u00f3dicamente a un modo \u201ccl\u00e1sico\u201d de hacer filosof\u00eda.<\/p>\n<p>El rol del fil\u00f3sofo en la sociedad contempor\u00e1nea y, por consiguiente, la relaci\u00f3n apor\u00e9tica entre filosof\u00eda y pol\u00edtica, o bien la definici\u00f3n de una nueva \u00e9tica, son cuestiones fundamentales de la filosof\u00eda desde los griegos hasta hoy. Son cuestiones que impulsan continuamente a los fil\u00f3sofos a reflexionar sobre el fundamento del pensamiento mismo y de la realidad hist\u00f3rica que viven.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed no tengo intenci\u00f3n de afrontar estas cuestiones, sino de interpretar la categor\u00eda de trabajo de Luk\u00e1cs a la luz de ellas, considerando esta categor\u00eda como parte integrante de una tradici\u00f3n filos\u00f3fica que de muchas maneras se identifica con la filosof\u00eda misma. Utilizar\u00e9, por lo tanto, los c\u00e1nones historiogr\u00e1ficos de la filosof\u00eda cl\u00e1sica como elementos hermen\u00e9uticos del pensamiento del \u00faltimo Luk\u00e1cs, tratando de hacer emerger el valor teor\u00e9tico de algunas de sus conclusiones. Interpretar Luk\u00e1cs en la misma medida que un fil\u00f3sofo cl\u00e1sico, como son Arist\u00f3teles o Hegel, Plat\u00f3n o Kant, es un modo de entenderlo; de entender sobre todo que se trata de un pensamiento \u201cfuerte\u201d. Naturalmente, se trata de un enano que se ha alzado sobre las espaldas de gigantes; gigantes que son otros fil\u00f3sofos. En el per\u00edodo de disoluci\u00f3n de las ideolog\u00edas, es oportuno recordar que ning\u00fan ide\u00f3logo puede alzarse sobre las espaldas de los fil\u00f3sofos, pues s\u00f3lo un fil\u00f3sofo es capaz de hacerlo. Entonces, se puede releer a Luk\u00e1cs, tal como se lee a otros pensadores \u201cmalditos\u201d como Heidegger o Gentile, m\u00e1s libremente, sin el miedo de tener que etiquetarlos o de tener que inscribir la propia lectura en esquemas ideol\u00f3gicos preexistentes. Finalmente, se ha comprendido que los ide\u00f3logos, de cualquier signo que sean, son siempre \u201cd\u00e9biles\u201d, o mejor dicho, producen \u201cfalsa conciencia\u201d. Ya es hora de volver a interpretar la palabra ideolog\u00eda en su significado originario: logos del eidos, es decir, de un discurso sobre las ideas, sobre los conceptos. Mi prop\u00f3sito es precisamente intentar una primera aproximaci\u00f3n de este tipo con un fil\u00f3sofo que ha sido interpretado ante todo como un ide\u00f3logo; para alcanzar este prop\u00f3sito es oportuno restituir al logos y al eidos todo su sentido originario. Puede parecer extra\u00f1o o paradojal que Luk\u00e1cs se preste a semejante intento, pero quien hace \u201cfilosof\u00eda a la manera de Arist\u00f3teles o Hegel\u201d<a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"#_ftn3\"> [1] <\/a>,o quien sabe apreciar este tipo de filosof\u00eda, ya no es un ide\u00f3logo sino un fil\u00f3sofo, aunque sea un enano sobre las espaldas de los gigantes.<\/p>\n<p><strong>La categor\u00eda de trabajo<\/strong><\/p>\n<p>Entrando r\u00e1pido en el tema, querr\u00eda precisar que considero el trabajo en Luk\u00e1cs como una \u201ccategor\u00eda\u201d m\u00e1s que un concepto. No se trata de una cuesti\u00f3n insignificante, al contrario, permite afrontar el tema de este ensayo: la relaci\u00f3n entre Luk\u00e1cs y la filosof\u00eda cl\u00e1sica. En t\u00e9rminos generales es posible definir como \u201ccategor\u00eda\u201d a la concepci\u00f3n lukacsiana de trabajo, pero en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos no es leg\u00edtimo. Hablar de categor\u00eda implica referirse a los tradicionales significados de \u201ccategor\u00eda\u201d en la historia de la filosof\u00eda, pero el trabajo de Luk\u00e1cs est\u00e1 fuera fundamentalmente de estos significados. De hecho, el trabajo no es una categor\u00eda l\u00f3gica, sino una categor\u00eda de la realidad, es decir, una actividad pr\u00e1ctica que es capaz de determinar el ser. En tal sentido, el significado hegeliano de \u201ccategor\u00eda\u201d es invertido, en la m\u00e1s correcta tradici\u00f3n del pensamiento marxista.<\/p>\n<p>El trabajo es, sin embargo, tambi\u00e9n organon, instrumento, porque permite \u201cel pasaje en el hombre que trabaja del ser meramente biol\u00f3gico al ser social\u201d (Luk\u00e1cs, 1981a, vol. II, p\u00e1g. 14.). Como tal, el trabajo es instrumento de fundaci\u00f3n hist\u00f3rica del ser, porque exterioriza las cualidades de este ser en formas nuevas y originales. El trabajo es la actividad a trav\u00e9s de la cual no s\u00f3lo un objeto viene a ser, sino tambi\u00e9n el sujeto que trabaja asume una nueva determinaci\u00f3n del ser. Este poder de transformaci\u00f3n ontol\u00f3gica de la categor\u00eda lukacsiana de trabajo la hace una suerte de principio, en el sentido cl\u00e1sico del Anfang y al mismo tiempo, de la proposici\u00f3n fundamental, Grundstaz.<\/p>\n<p>El trabajo es, entonces, una suerte de perspectiva desde la cual Luk\u00e1cs puede partir para comprender y definir todas las otras formas de praxis humanas. Luk\u00e1cs define goetheaneamente el trabajo como \u201cfen\u00f3meno originario\u201d (Urph\u00e2nomen) y modelo (Modell) del ser social. \u201cFen\u00f3meno\u201d, porque en el trabajo est\u00e1n presentes in nuce todas \u201clas determinaciones que constituyen la esencia de cuanto en el ser social es nuevo\u201d (1981a, vol. II, p\u00e1g. 14). \u201cModelo\u201d, porque el trabajo es un poner teleol\u00f3gico y en cuanto tal es tambi\u00e9n una estructura l\u00f3gica, encaminada a la realizaci\u00f3n de algo. Esta forma l\u00f3gica puede ser usada en contextos distintos de los originarios, pero mantiene inalterada su estructura final\u00edstica: el trabajo es actividad productiva as\u00ed como tambi\u00e9n lo es el pensamiento. As\u00ed en el hacer pr\u00e1ctico y el hacer te\u00f3rico est\u00e1 la misma estructura l\u00f3gica, por la cual viene a ser un objeto nuevo, previamente no configurable bajo tal forma, ya sea un objeto concreto, ya sea un objeto del pensamiento.<\/p>\n<p>No se podr\u00eda, sin embargo, no notar una contradicci\u00f3n en los t\u00e9rminos en la definici\u00f3n lukacsiana de trabajo, expresada en la Ontolog\u00eda en forma te\u00f3ricamente m\u00e1s acabada, si se entendiese la expresi\u00f3n \u201cfen\u00f3meno\u201d en el sentido de la contraposici\u00f3n con un ser que no aparece y permanece completamente cerrado en s\u00ed mismo. En realidad, el trabajo, tal como originariamente aparece, precisamente porque es \u00e9l mismo \u201cmodelo\u201d, es fundamento y esencia. En este sentido es fen\u00f3meno en el modo plat\u00f3nico de eidos, como idea, como aquello que es originariamente lo m\u00e1s luminoso y evidente a los ojos de la mente. Y tambi\u00e9n sobre la huella de la met\u00e1fora goetheana, profundamente operante en el laboratorio conceptual italiano, no ser\u00eda equivocado entender el trabajo como Urph\u00e2nomen, en cuanto \u201cforma originaria\u201d. Forma en griego es morph\u00e9 y tambi\u00e9n eidos, y aun plat\u00f3nicamente el eidos es la forma originaria del pensamiento y, al mismo tiempo, la esencia de las cosas.<\/p>\n<p>Es en ese sentido plat\u00f3nico que Luk\u00e1cs utiliza el trabajo. De hecho, la estructura teleol\u00f3gica de trabajo, su composici\u00f3n tri\u00e1dica entre objetivo puesto, indagaci\u00f3n sobre medios y objetivo realizado es replanteada por Luk\u00e1cs como estructura de toda forma de praxis humana y de actividad mental del hombre. El mismo pensamiento se desarrolla utilizando esta estructura y, por consiguiente, la forma del pensamiento, su modelo, es la estructura teleol\u00f3gica de trabajo.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs afirma que esta estructura teleol\u00f3gica es retomada de la Ciencia de la L\u00f3gica de Hegel. El esquema de la teleolog\u00eda hegeliana es inmodificable en el tiempo desde el punto de vista de la estructura general, pero se desarrolla temporalmente en la sucesi\u00f3n de los momentos singulares. La misma inmodificabilidad es repropuesta por Luk\u00e1cs en la estructura teleol\u00f3gica de trabajo y tal inmodificabilidad revela la b\u00fasqueda de leyes eternas del hacer humano. El trabajo es entendido como principio del ser social en un doble significado. En primer lugar el trabajo es el momento en el cual el hombre se ha hecho hombre, incluso hist\u00f3ricamente en el trabajo el hombre ha podido manifestar una caracter\u00edstica propia que lo diferencia absolutamente de los animales, incluso con respecto a los animales capaces de trabajar, es decir, la posesi\u00f3n del instrumento incluso despu\u00e9s de la ejecuci\u00f3n del acto del trabajar, despu\u00e9s de que el objetivo mediante el instrumento ha llegado a su realizaci\u00f3n. Precisamente en torno de la propiedad de los medios de producci\u00f3n se entrecruzan, seg\u00fan la doctrina del materialismo hist\u00f3rico, los hechos de la historia. El trabajo cumple la funci\u00f3n de inicio del desarrollo de la humanidad y, al mismo tiempo, de motor de este desarrollo. En este punto se podr\u00edan repetir las palabras de Hegel, extra\u00eddas del \u201cInicio\u201d de la L\u00f3gica: \u201cel principio ha de ser tambi\u00e9n comienzo, y aquello que es el prius para el pensamiento, tiene que ser tambi\u00e9n lo Primero en la marcha del pensamiento\u201d (1975, p\u00e1g. 52). Precisamente de la \u201cIntroducci\u00f3n\u201d, m\u00e1s que de la \u201cTeleolog\u00eda\u201d, deriva el car\u00e1cter de trabajo como modelo de toda forma de praxis humana. Ya Hegel en otras obras hab\u00eda tomado esta funci\u00f3n de trabajo, pero s\u00f3lo Marx ha sabido valorarla en toda su profundidad te\u00f3rica. Luk\u00e1cs est\u00e1 obligado a repetir tal operaci\u00f3n en la tentativa de proporcionar una base te\u00f3rica a lo que le interesaba principalmente: el renacimiento del marxismo despu\u00e9s de los da\u00f1os del estalinismo. Pero para llevar a cabo esta tarea de refundaci\u00f3n del marxismo, Luk\u00e1cs debe retroceder respecto de Marx y confrontarse sobre todo con Hegel, es decir, volver a habitar el espacio te\u00f3rico que est\u00e1 entre Hegel y Marx. Espacio que, dejado vac\u00edo, fue ocupado por la dictadura estalinista, que intent\u00f3 una r\u00edgida cesura entre Hegel y Marx, cesura que Luk\u00e1cs, en El joven Hegel, demuestra que es absolutamente arbitraria.<\/p>\n<p><strong>Marxismo y filosof\u00eda cl\u00e1sica<\/strong><\/p>\n<p>Para Luk\u00e1cs, el marxismo del siglo xx est\u00e1 a\u00fan detenido sobre las posiciones de Lenin y desde entonces no hubo un significativo desarrollo te\u00f3rico en la direcci\u00f3n abierta por Marx, la de la profundizaci\u00f3n cr\u00edtica y subversiva de la filosof\u00eda hegeliana. \u00c9sta represent\u00f3 en la historia de la filosof\u00eda el primer momento en que el ser humano fue considerado como creador de s\u00ed mismo. Marx ha invertido el sistema hegeliano retomando el ser en el pensamiento y, al mismo tiempo, refutando la cr\u00edtica feuerbachiana de Hegel, por ser incapaz de poner una interrelaci\u00f3n ontol\u00f3gica entre hombre singular y g\u00e9nero humano (Luk\u00e1cs, 1987, p\u00e1g. 42). Lenin estaba continuando la tarea marxiana de revisi\u00f3n cr\u00edtica de la filosof\u00eda burguesa a partir de Hegel, cuando la lucha pol\u00edtica lo empuj\u00f3 a realizar lo que hab\u00eda planteado te\u00f3ricamente. La interrupci\u00f3n de la investigaci\u00f3n fue prolongada por el estalinismo. El viejo Luk\u00e1cs sosten\u00eda: \u201cHe dicho que el marxismo como teor\u00eda general de la sociedad ha sufrido en efecto una interrupci\u00f3n. Se detuvo. Puede decirse que el marxismo, seg\u00fan es concebido como teor\u00eda general de la sociedad y de la historia, no existe m\u00e1s, se termin\u00f3 desde hace tiempo. Por esta raz\u00f3n hay, y habr\u00e1 todav\u00eda por bastante tiempo, estalinismo. Se han dicho sobre el estalinismo muchas tonter\u00edas. Pero las cosas son en verdad m\u00e1s bien simples. Cada vez que se pone la pr\u00e1ctica delante y a veces contra la teor\u00eda, se hace estalinismo. El estalinismo no es s\u00f3lo una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea y una defectuosa aplicaci\u00f3n del marxismo. Es, en realidad, su negaci\u00f3n\u201d (Ferrarotti, 1975, p\u00e1g. 15). Por consiguiente, la continuaci\u00f3n de la obra de Marx no representa s\u00f3lo un nuevo posicionamiento en la confrontaci\u00f3n con la filosof\u00eda burguesa \u2013por otro lado realizada por Luk\u00e1cs en El asalto a la raz\u00f3n\u2013 sino tambi\u00e9n la readquisici\u00f3n de un espacio para la teor\u00eda, que el estalinismo siempre neg\u00f3, anteponi\u00e9ndole la t\u00e1ctica pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Todo eso no concuerda al ser confrontado con la original tradici\u00f3n marxista. Es innecesario recordar la deuda que Marx tiene con respecto a la filosof\u00eda cl\u00e1sica. Por eso es admirable la capacidad de Luk\u00e1cs de replantear esta herencia del marxismo en una \u00e9poca (fin de los a\u00f1os sesenta) en la que era inconveniente considerar el marxismo como heredero de la filosof\u00eda cl\u00e1sica. As\u00ed, Luk\u00e1cs renueva una tradici\u00f3n marxista que quiere presentarse como la continuaci\u00f3n de la filosof\u00eda cl\u00e1sica, una tradici\u00f3n que tiene un momento importante en Historia y conciencia de clase. Pero, volviendo a confrontarse con Hegel y con toda la historia de la filosof\u00eda, Luk\u00e1cs renueva tambi\u00e9n una forma de investigaci\u00f3n que es caracter\u00edstica de las m\u00e1s notables obras de la historia de la filosof\u00eda. Nicol\u00e1s Tertulian\u00a0 (1980, p\u00e1g. 90) defini\u00f3 as\u00ed la \u00faltima obra de Luk\u00e1cs: \u201cLuk\u00e1cs pretend\u00eda valorizar tanto la tradici\u00f3n de la Metaf\u00edsica de Arist\u00f3teles y como la de la L\u00f3gica de Hegel para erigir su propia ontolog\u00eda. Su obra, por eso, quer\u00eda ser simult\u00e1neamente una \u2018metaf\u00edsica\u2019 y una \u2018cr\u00edtica\u2019, de la raz\u00f3n hist\u00f3rica\u201d. No se puede, de hecho, dejar de definir como \u201cmetaf\u00edsica\u201d una obra que tiene por t\u00edtulo Ontolog\u00eda del ser social. Luk\u00e1cs deb\u00eda tener presente el significado de la primera l\u00ednea del Libro IV de la Metaf\u00edsica de Arist\u00f3teles: \u201cHay una ciencia que estudia el ser-en-cuanto-ser y las propiedades que le son inherentes por su misma naturaleza\u201d (1971, 1, 1003a-20). Lo dr\u00e1stico de la frase de Arist\u00f3teles se vuelve categor\u00eda para Luk\u00e1cs, que sab\u00eda bien que la tradici\u00f3n cl\u00e1sica de la filosof\u00eda es la filosof\u00eda misma, cuando en las Conversaciones afirma que hay \u201cs\u00f3lo una ciencia unitaria de la historia que va desde la astronom\u00eda a la as\u00ed llamada sociolog\u00eda\u201d (1968, p\u00e1g. 17). El sentido de esta frase es la reconsideraci\u00f3n de la filosof\u00eda como metaf\u00edsica, como ciencia del fundamento del ser. S\u00f3lo la comprensi\u00f3n del fundamento del ser nos permite la definici\u00f3n de las leyes que regulan el desarrollo de la historia. Desde este punto de vista, Luk\u00e1cs retoma el significado kantiano de metaf\u00edsica: \u201cSi en torno de un objeto cualquiera existe una filosof\u00eda (esto es, un sistema de conocimientos racionales derivados de conceptos), debe utilizarse para esta filosof\u00eda tambi\u00e9n un sistema de conceptos racionales puros, independientes de toda consideraci\u00f3n emp\u00edrica, es decir, una metaf\u00edsica\u201d (Kant, 1989, p\u00e1g. 221). La presencia de una herencia cl\u00e1sica en la categor\u00eda de trabajo no debe sorprender, porque el mismo Luk\u00e1cs reconoce la deuda con autores como Arist\u00f3teles o Hegel: \u201cNo sorprende para nada, por lo tanto, que pensadores grande o fuertemente interesados en el ser social, como Arist\u00f3teles o Hegel, hayan captado con toda claridad el car\u00e1cter teleol\u00f3gico del trabajo, tanto que sus an\u00e1lisis estructurales requieren s\u00f3lo algunos complementos y ninguna correcci\u00f3n de fondo para conservar tambi\u00e9n hoy validez\u201d (1981a, p\u00e1g. 19).<\/p>\n<p>En este punto es preciso preguntarse: \u00bfqu\u00e9 impulsa a Luk\u00e1cs a confrontar y renovar la tradici\u00f3n metaf\u00edsica? Una primer respuesta ya fue dada: impedir las mistificaciones estalinistas. Una segunda fue dada hasta ahora impl\u00edcitamente: la filosof\u00eda cl\u00e1sica ofrece a Luk\u00e1cs instrumentos de an\u00e1lisis teor\u00e9tico absolutamente irrenunciables para una refundaci\u00f3n del marxismo, irrenunciables por tres motivos fundamentales: el primero, por el rigor del m\u00e9todo de an\u00e1lisis, que vuelve imposibles las arbitrarias conclusiones y la pretendida novedad de la ortodoxia estalinista respecto de la filosof\u00eda pasada. El segundo es que el mismo Marx hab\u00eda tomado su m\u00e9todo de estudio de la dial\u00e9ctica hegeliana. El tercero, porque la metaf\u00edsica cl\u00e1sica proporciona elementos para la definici\u00f3n de reglas eternas (f\u00fcr ewig, para citar a Gramsci) del desarrollo hist\u00f3rico, del vivir cotidiano y del actuar moral.<\/p>\n<p><strong>Vuelta a Hegel<\/strong><\/p>\n<p>Luk\u00e1cs, de hecho, en su retorno a Hegel, replantea la imposible soluci\u00f3n de la relaci\u00f3n \u201csistema-m\u00e9todo\u201d en Hegel. Es necesario preguntarse cu\u00e1les ser\u00e1n las consecuencias de una recuperaci\u00f3n de la estructura categorial de la L\u00f3gica hegeliana respecto a la cuesti\u00f3n de la teleolog\u00eda. Sobre todo, es oportuno preguntarse: \u00bfqu\u00e9 significa la \u201cteleolog\u00eda\u201d en la estructura de la L\u00f3gica de Hegel? Dentro de la doctrina del \u201cconcepto\u201d, ella es el punto de pasaje desde la \u201cobjetividad\u201d a la \u201cidea\u201d. En la categor\u00eda lukacsiana de trabajo encontramos justamente lo contrario, es decir, el pasaje desde la idea a la objetividad. Digo \u201cjustamente\u201d, porque, en un cierto sentido, es como si Luk\u00e1cs siguiese aqu\u00ed, impl\u00edcitamente, la bien conocida propuesta de \u201cinversi\u00f3n\u201d de la dial\u00e9ctica hegeliana sugerida por Marx, sea en los Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos, como tambi\u00e9n en una famosa nota de El capital: \u201caqu\u00ed, como en las ciencias naturales, se revela la validez de la ley descubierta por Hegel en su L\u00f3gica, de que cambios puramente cuantitativos se resuelven en un cierto momento en diferencias cualitativas\u201d (1975, p\u00e1g. 376). Como sabemos, en la L\u00f3gica de Hegel la \u201ccalidad\u201d precede a la \u201ccantidad\u201d y, por consiguiente, Marx nos sugiere una lectura invertida tambi\u00e9n de las categor\u00edas l\u00f3gicas hegelianas. Luk\u00e1cs va bastante m\u00e1s all\u00e1 de la lectura de Marx: \u201cEl fundamento ontol\u00f3gico-estructural \u2013afirma\u2013 est\u00e1 constituido por las posiciones teleol\u00f3gicas y por las series causales que \u00e9stas ponen en movimiento\u201d (1975, p\u00e1gs. 55 y 56). Por consiguiente, la teleolog\u00eda ser\u00eda hegelianamente el verdadero y preciso n\u00facleo teor\u00e9tico del trabajo. Y es precisamente aqu\u00ed que se puede comprender qu\u00e9 es la categor\u00eda de trabajo en la Ontolog\u00eda de Luk\u00e1cs: \u00e9sta toma el lugar del desarrollo de la Idea, es exactamente el pasaje a la objetividad. Es el sujeto que se traspasa en el objeto.<\/p>\n<p>Si se pone atenci\u00f3n, no se trata de un trans-ducere, que deja inmutables los dos elementos en cuesti\u00f3n, el sujeto y el objeto, sino de un e-ducere, un llevar afuera de ambos: el sujeto exterioriza la propia idea en la realidad, el objeto real recibe una forma basada en las propias leyes naturales y en la idea del sujeto. Desde el Erziehung se pasa a la Bildung. Justamente Luk\u00e1cs (1981a, p\u00e1g. 51) observa que en la Metaf\u00edsica de Arist\u00f3teles est\u00e1n presentes aquellos momentos categoriales que pueden proporcionar el fundamento te\u00f3rico del trabajo: \u201cLas alternativas concretas del trabajo implican en \u00faltimo an\u00e1lisis, sea en la determinaci\u00f3n del fin como en la ejecuci\u00f3n, siempre una elecci\u00f3n entre justo y equivocado. En esto est\u00e1 su valencia ontol\u00f3gica, su poder de transformar cada vez en una situaci\u00f3n concreta la dynamis aristot\u00e9lica\u201d. Es precisamente esto lo que sucede en la teleolog\u00eda lukacsiana, es decir, el pasaje de la potencia al acto, del sujeto al objeto e igualmente del objeto al sujeto.<\/p>\n<p>La nueva forma que el objeto recibir\u00eda durante el proceso del trabajo se concreta en la asunci\u00f3n de un valor de parte suya: un objeto comienza a tener un valor que no es m\u00e1s s\u00f3lo de uso, sino tambi\u00e9n de cambio. El valor representa el resultado del proceso productivo y por eso el momento en torno al cual se instauran las relaciones sociales, si de valor de uso se transforma en valor de cambio. Adem\u00e1s, el valor es la apariencia detr\u00e1s de la cual se esconde el objeto. Todo esto implica una relaci\u00f3n con el sujeto, sobre todo con la necesidad del sujeto que aquel objeto debe satisfacer. Luk\u00e1cs sostiene que \u201ccomo el deber-ser en tanto factor determinante de la praxis subjetiva en el proceso de trabajo puede desarrollar esta funci\u00f3n espec\u00edfica, s\u00f3lo porque aquello a lo cual mira tiene valor para el hombre; as\u00ed, el valor no podr\u00eda traducirse en realidad en tal proceso si no estuviese en condici\u00f3n de poner en el hombre que trabaja el deber-ser de su realizaci\u00f3n como criterio de la praxis\u201d (1981a, p\u00e1g. 79). El valor pone, en cuanto deber-ser, una obligatoriedad de comportamientos hacia el interior del proceso productivo. El valor desarrolla el rol de regulador del proceso productivo. Esto es posible porque en el valor est\u00e1n contenidos, bajo forma de deber-ser, todos los momentos de la teleolog\u00eda lukacsiana: el objetivo, la indagaci\u00f3n sobre los medios para realizar el objetivo y, en fin, el objetivo realizado, es decir, el resultado del proceso de trabajo. En el trabajo, el objeto recibe una nueva forma, un eidos que antes no pose\u00eda, pero esta nueva forma es tambi\u00e9n el signo de la alienaci\u00f3n del sujeto en el objeto. He usado el t\u00e9rmino griego eidos para indicar m\u00e1s claramente el alienarse de la idea del sujeto en la realidad, que es por otra parte la reproposici\u00f3n del esquema hegeliano, aunque privado, sin embargo, del momento final del Geist, del esp\u00edritu. De hecho, para Luk\u00e1cs no es el esp\u00edritu el que se aliena, sino que es la idea del sujeto trabajador que se objetiva, por consiguiente que se traspasa a la realidad, asumiendo una forma concreta. El idealismo hegeliano es siempre asumido por Luk\u00e1cs, pero en forma limitada e invertida.<\/p>\n<p>Esta lectura, que invierte la dial\u00e9ctica hegeliana, fue tomada por Luk\u00e1cs de los Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos de Marx. A partir de El joven Hegel, Luk\u00e1cs reconoce que sobre el problema de la alienaci\u00f3n que surge durante el proceso de trabajo, se<\/p>\n<p>[&#8230;] inserta la gran confrontaci\u00f3n del joven Marx con el problema filos\u00f3fico central de Hegel. Esta discusi\u00f3n es uno de los momentos principales de la inversi\u00f3n de la dial\u00e9ctica idealista en una dial\u00e9ctica materialista, de la cr\u00edtica del idealismo hegeliano y tambi\u00e9n de la asunci\u00f3n de la herencia dial\u00e9ctica por parte de la nueva ciencia del materialismo dial\u00e9ctico. (1975, p\u00e1g. 757)<\/p>\n<p>De tal modo Luk\u00e1cs, por un lado, respeta la tradici\u00f3n cl\u00e1sica de la filosof\u00eda y, por otro, aplica la inversi\u00f3n marxiana de la L\u00f3gica hegeliana y de la dial\u00e9ctica hegeliana en general. El trabajo, sin embargo, es usado por Luk\u00e1cs como paradigma de una relaci\u00f3n m\u00e1s general con la filosof\u00eda hegeliana. No se trata, de hecho, de invertir aspectos particulares del pensamiento hegeliano, entendido por otra parte como el punto m\u00e1s alto de la filosof\u00eda cl\u00e1sica, sino de extraer de aqu\u00e9l los conceptos fundamentales para una nueva reelaboraci\u00f3n del marxismo. El trabajo se vuelve, entonces, la categor\u00eda hermen\u00e9utica para esta extracci\u00f3n y para la inversi\u00f3n marxista de la dial\u00e9ctica hegeliana: a la alienaci\u00f3n del esp\u00edritu en la realidad est\u00e1 contrapuesta la objetivaci\u00f3n de la finalidad subjetiva en la realidad natural.<\/p>\n<p>El trabajo es tambi\u00e9n la categor\u00eda hermen\u00e9utica que Luk\u00e1cs utiliza en la lectura de las obras hegelianas. Leyendo los apuntes, todav\u00eda in\u00e9ditos y conservados en el Archivo Luk\u00e1cs de Budapest, relativos al an\u00e1lisis que Luk\u00e1cs realiz\u00f3 sobre la Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu en los a\u00f1os treinta,<a name=\"_ftnref4\"><\/a><a href=\"#_ftn4\"> [2] <\/a>se puede tener la confirmaci\u00f3n de cu\u00e1n importante fue para \u00e9l el paradigma del trabajo en la interpretaci\u00f3n de la dial\u00e9ctica hegeliana. Estudiando la categor\u00eda de la \u201cutilidad\u201d en la secci\u00f3n del \u201cEsp\u00edritu\u201d, Luk\u00e1cs anota lapidariamente: \u201c\u00a1la mercanc\u00eda!\u201d y sobre el margen de la p\u00e1gina: \u201cmetaf\u00edsica de la mercanc\u00eda\u201d. Pero cu\u00e1l fue la atenci\u00f3n de Luk\u00e1cs en la aplicaci\u00f3n de la inversi\u00f3n de Marx es algo que se puede recoger de otras observaciones. A prop\u00f3sito del p\u00e1rrafo hegeliano de la creaci\u00f3n del mundo en la secci\u00f3n de la \u201cReligi\u00f3n\u201d, Luk\u00e1cs anota: \u201cpor lo tanto para Hegel la creaci\u00f3n del mundo es una expresi\u00f3n mitol\u00f3gica para la alienaci\u00f3n del esp\u00edritu\u201d, y al margen de la l\u00ednea hegeliana en la que se afirma: \u201cEl ser inmediato se transmuta en el pensamiento\u201d, Luk\u00e1cs anota: \u201cCon esto el trabajo caracter\u00edstico: la animalidad\u201d (1976, vol. II, p\u00e1g. 251). Para Luk\u00e1cs la direcci\u00f3n de la transmutaci\u00f3n del ser en el pensamiento es solamente la que define la esfera de la animalidad, la esfera original de lo humano emerge en la direcci\u00f3n de la transmutaci\u00f3n del pensamiento en el ser. Pero Luk\u00e1cs no excluye que en Hegel pueda estar tambi\u00e9n esto, cuando en aquellos apuntes se pregunta a prop\u00f3sito del estoicismo y de su pasaje al escepticismo: \u201c\u00bfdiferente concepto de trabajo?\u201d.<\/p>\n<p>No es \u00e9ste el lugar para establecer si en Hegel hay o no un doble concepto de trabajo, pero es cierto que esta duplicidad est\u00e1 en el mismo Luk\u00e1cs. No olvidamos que el autor de la Ontolog\u00eda es el mismo que el de Historia y conciencia de clase, es decir, de la obra que, si no ha fundado una \u201cmetaf\u00edsica de la mercanc\u00eda\u201d, sin embargo, ha reconstruido las etapas de una \u201cfenomenolog\u00eda de la mercanc\u00eda\u201d, del fen\u00f3meno bajo el cual aparecen el producto del proceso de trabajo y el valor. Gracias a la interpretaci\u00f3n de Marx, Luk\u00e1cs reconoce que tambi\u00e9n en Hegel \u201cla dial\u00e9ctica de trabajo, de la actividad humana, de la praxis social en general, est\u00e1 encuadrada en la dial\u00e9ctica de la relaci\u00f3n de las mercanc\u00edas y subordinada a eso\u201d (1975, p\u00e1g. 671). Por lo tanto, si probamos a leer Historia y conciencia de clase a partir de la Ontolog\u00eda, aqu\u00e9lla nos aparece como una suerte de \u201cfenomenolog\u00eda de trabajo\u201d y, por lo tanto, representa una etapa absolutamente necesaria para la aproximaci\u00f3n ontol\u00f3gica de la madurez. El mismo Luk\u00e1cs no deja de evidenciar en Historia y conciencia de clase \u201cla presencia de muchos pasos que ofrecen el inicio de una presentaci\u00f3n de las categor\u00edas dial\u00e9cticas en su movimiento y en su objetividad real y ontol\u00f3gica, y que por lo tanto reenv\u00edan a una ontolog\u00eda aut\u00e9nticamente materialista del ser social\u201d (1978, p\u00e1g. XXVIII). Sabemos bien que una ontolog\u00eda privada de una fenomenolog\u00eda no es f\u00e1cilmente hipotetizable, al menos seg\u00fan los c\u00e1nones de la tradici\u00f3n cl\u00e1sica de la filosof\u00eda. Jugando a las comparaciones, se puede afirmar que as\u00ed como Hegel ha escrito la Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu antes de llegar a la L\u00f3gica, Luk\u00e1cs ha podido iniciar la definici\u00f3n de una nueva ontolog\u00eda del ser social, precisamente sobre la base del an\u00e1lisis de Historia y conciencia de clase y tambi\u00e9n de su misma revisi\u00f3n autocr\u00edtica.<a name=\"_ftnref5\"><\/a><a href=\"#_ftn5\"> [3] <\/a><\/p>\n<p>La atenci\u00f3n de Luk\u00e1cs a los problemas conexos a la categor\u00eda de trabajo tambi\u00e9n se dirigi\u00f3, como he mostrado, al m\u00e9todo dial\u00e9ctico. No debe olvidarse que en Historia y conciencia de clase, precisamente sobre el m\u00e9todo Luk\u00e1cs fundaba el respeto de la ortodoxia marxista: \u201cPor lo que concierne al marxismo, la ortodoxia se refiere exclusivamente al m\u00e9todo\u201d (1978, p\u00e1g. 2). Aun sobre el m\u00e9todo, el Luk\u00e1cs no todav\u00eda marxista encontraba una suerte de metaf\u00edsica intr\u00ednseca al marxismo: \u201cEl hecho de que el materialismo hist\u00f3rico, el m\u00e9todo sociol\u00f3gico hasta ahora m\u00e1s significativo, se haya casi siempre transformado en metaf\u00edsica hist\u00f3rico-filos\u00f3fica, no debe hacer olvidar el valor, que hace \u00e9poca, y del cual, simplemente, no hemos tenido hasta hoy una elaboraci\u00f3n clara\u201d (1981b, p\u00e1g. 149). Evidentemente, el Luk\u00e1cs de 1915 no pod\u00eda saber en qu\u00e9 medida era idealismo lo que afirmaba, al menos en el sentido gentiliano del t\u00e9rmino. Pero las palabras de Luk\u00e1cs son el s\u00edntoma de algo de mayor profundidad, es decir, de la conciencia de que para afrontar ciertos problemas te\u00f3ricos es necesario conducirlos m\u00e1s all\u00e1 del plano de la realidad concreta, es decir, met\u00e1 ta phisik\u00e1.<\/p>\n<p>\u00bfAquella exigencia juvenil de una refundaci\u00f3n de la metaf\u00edsica verdaderamente desapareci\u00f3 del panorama filos\u00f3fico de Luk\u00e1cs? \u00bfEl joven Luk\u00e1cs interpretaba la relaci\u00f3n entre socialismo y metaf\u00edsica a la manera de Thomas Mann (1958), que sosten\u00eda que el \u201ccontraste de metaf\u00edsica y socialismo, entendido como sacr\u00edlego, secularizado, materialista&#8230; ya no es admisible\u201d?<\/p>\n<p><strong>Lugar de la Ontolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>S\u00f3lo la adhesi\u00f3n al marxismo aclara a Luk\u00e1cs en qu\u00e9 campo intentar la s\u00edntesis extrema, el campo de la historia, del desarrollo del esp\u00edritu humano. Pero esta s\u00edntesis no es la definici\u00f3n de un nuevo sujeto de la historia, sino que es la b\u00fasqueda del fundamento del ser del sujeto hist\u00f3rico, es decir el ser social. La Ontolog\u00eda se presenta, por lo tanto, como la conclusi\u00f3n de un proceso, pero ella en el proyecto originario de Luk\u00e1cs habr\u00eda debido ser una \u00e9tica y por consiguiente la \u00e9tica habr\u00eda seguido a la est\u00e9tica, es decir, habr\u00edan sido invertidos todos los c\u00e1nones de la filosof\u00eda sistem\u00e1tica. Trabajando en su \u00c9tica, Luk\u00e1cs se da cuenta que es necesario definir primero el sujeto de la \u00e9tica y luego los fundamentos de su comportamiento moral. En una carta in\u00e9dita a Frank Benseler del 22 de enero de 1965, escribe que ha cambiado el proyecto original y ahora trabaja en una ontolog\u00eda y agrega: \u201cantes de ella no puedo acercarme a una verdadera \u00e9tica.\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"> [4] Los c\u00e1nones de la filosof\u00eda sistem\u00e1tica terminan por prevalecer, aunque la Ontolog\u00eda signa por siempre a la Est\u00e9tica.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"> <\/a><\/p>\n<p>Si Luk\u00e1cs hubiese definido una \u00e9tica marxista, sin haber primero indicado a qu\u00e9 sujeto la \u00e9tica se refer\u00eda, su concepci\u00f3n habr\u00eda tenido una \u00fanica soluci\u00f3n: aquella de ser interpretada como una \u00e9tica clasista, es decir, una \u00e9tica del proletariado. Esta definici\u00f3n se habr\u00eda ofrecido como un ulterior instrumento para una contraposici\u00f3n frontal entre una \u00e9tica del proletariado y una \u00e9tica de la burgues\u00eda. Luk\u00e1cs habr\u00eda reca\u00eddo en el error, t\u00edpico del estalinismo, de proceder mediante contradicciones que no se deben superar en una s\u00edntesis, sino m\u00e1s bien que se cristalizan en contraposiciones eternas.<\/p>\n<p>El ser social, del que habla Luk\u00e1cs, es universal porque est\u00e1 fundado sobre una categor\u00eda que a su vez es universal, el trabajo. Este nuevo sujeto social, en cuanto universal, ya no es caracterizable clas\u00edsticamente: no existe un ser social burgu\u00e9s o proletario porque no existe un acto de trabajo burgu\u00e9s o proletario, entendido en su pureza categorial. Del mismo modo, la \u00e9tica lukacsiana, nacida de la Ontolog\u00eda y de la cual quedan s\u00f3lo apuntes preparatorios (v\u00e9ase Gy. Mezei, 1985 y 1986, p\u00e1gs. 157-164) es una \u00e9tica como la kantiana, categ\u00f3rica y universal, estando tambi\u00e9n fundada en una categor\u00eda universal como la de trabajo. Luk\u00e1cs (1970, p\u00e1gs. 535-536) no deja de subrayar la indispensable relaci\u00f3n con Kant para quien quiera intentar la definici\u00f3n de una \u00e9tica:<\/p>\n<p>En la disposici\u00f3n moral como tal est\u00e1 presente, por un lado, una intenci\u00f3n de universalidad \u2013este car\u00e1cter ha sido elaborado te\u00f3ricamente del modo m\u00e1s eficaz por Kant\u2013, y ya que la tendencia a trascender la particularidad inmediata del sujeto debe permanecer sin embargo en el \u00e1mbito de la disposici\u00f3n interior de la subjetividad, est\u00e1 claro que la intenci\u00f3n debe mirar, con mayor o menor claridad, a aquello que en s\u00ed es conforme al g\u00e9nero humano.<\/p>\n<p>De tal modo, Luk\u00e1cs puede superar todas las divisiones sociales para llegar a un in-dividuum, que en cuanto tal es universal. Para hacer esto Luk\u00e1cs no tiende a una superaci\u00f3n en el progreso hist\u00f3rico de las divisiones sociales, como un marxismo vulgar querr\u00eda hacer, el cual es capaz de definirse s\u00f3lo si puede definir al propio contrario, su enemigo de clase, y, por consiguiente, procede solamente por divisiones. Luk\u00e1cs como aut\u00e9ntico fil\u00f3sofo libera m\u00e1s bien el fundamento de todas estas incrustaciones y recupera el car\u00e1cter universal, renovando de tal modo la tradici\u00f3n metaf\u00edsica de la filosof\u00eda. Esta metaf\u00edsica de signo marxista es tambi\u00e9n una alternativa a las metaf\u00edsicas de signo diferente, que caracterizan la filosof\u00eda del siglo xx. No solamente es una alternativa a las filosof\u00edas como la de Hartmann o a la metaf\u00edsica del espiritualismo cristiano, sino tambi\u00e9n a las cr\u00edticas a la metaf\u00edsica misma. As\u00ed como Hegel fue una respuesta al criticismo kantiano, se podr\u00eda entender la Ontolog\u00eda de Luk\u00e1cs como una respuesta a la cr\u00edtica heideggeriana a la metaf\u00edsica. Es un pensamiento que va en la direcci\u00f3n de la b\u00fasqueda del fundamento, si bien desde una perspectiva sui generis. Es, por lo tanto, un pensamiento fuerte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">Por otra parte, quien tiene miedo de la historia en todas sus acepciones, puede buscar un refugio ef\u00edmero en el propio \u00e1mbito especializado, mientras quien quiere definir los fundamentos del ser acepta el car\u00e1cter privilegiado de la confrontaci\u00f3n con la historia. Se trata de restituir sentido al pensar filos\u00f3fico, de soportar el pathos del pensamiento. Para volver posible un con-sentir, un con-partir, que significa vivir el propio tiempo hist\u00f3rico, la propia vida cotidiana. La metaf\u00edsica a menudo ha sido para los fil\u00f3sofos el espacio te\u00f3rico al cual retirarse cuando la historia se vuelve un espacio peligroso de habitar. As\u00ed fue para Plat\u00f3n con Dionisio el Viejo, para Arist\u00f3teles con Alejandro, para Campanella con la iglesia contrarreformista, para Hegel con el Estado absolutista prusiano y tambi\u00e9n para el mismo Luk\u00e1cs con el estalinismo. En estos casos, sin embargo, est\u00e1 el fil\u00f3sofo errando fuera de sus lugares naturales, fuera de su espacio te\u00f3rico, para tentar la aventura de la transformaci\u00f3n de la realidad hist\u00f3rica seg\u00fan proyectos metaf\u00edsicos. Muchos fil\u00f3sofos, como Plat\u00f3n o el Luk\u00e1cs de 1956, han sido afectados por aquello que definen como \u201cs\u00edndrome plat\u00f3nico\u201d, es decir, por el deseo, al l\u00edmite de lo morboso, de ser los nuevos demiurgos de la realidad.<\/a><a name=\"_ftnref7\"><\/a><a href=\"#_ftn7\"> [5] <\/a>La experiencia hist\u00f3rica, en estos casos a menudo desastrosa, sino hasta tr\u00e1gica, deja su marca. El mismo Luk\u00e1cs, despu\u00e9s de 1956, no es el mismo fil\u00f3sofo optimista y lleno de certezas que antes de aquellos acontecimientos. En una carta in\u00e9dita del 8 de junio de 1957 a Cesare Cases, es decir, al retorno de la deportaci\u00f3n en Rumania, Luk\u00e1cs remarca con fuerza, pero tambi\u00e9n con notables modificaciones respecto del pasado, cu\u00e1les pueden ser los deberes del fil\u00f3sofo para el porvenir:<\/p>\n<p>No crea que con tales consideraciones me aproximo a una coloratura de lo bello, a una capitulaci\u00f3n frente a la realidad, como fuera alguna vez el caso de la \u201creconciliaci\u00f3n con la realidad\u201d del Hegel tard\u00edo. Se trata m\u00e1s bien de mantener la perspectiva. Recordar\u00e1 quiz\u00e1s mi discurso sobre este tema en el \u00faltimo congreso de los escritores alemanes del a\u00f1o pasado. Dije entonces que la perspectiva estar\u00eda sin realidad, pero es al mismo tiempo una realidad en devenir. Ella es contempor\u00e1neamente real y no real. Tambi\u00e9n si se permanece ligado a ella, se puede encontrar incluso bajo relaciones desfavorables un espacio para la actividad. Usted sabe quiz\u00e1s desde nuestras primeras conversaciones que mi lema para toda la vida es una peque\u00f1a modificaci\u00f3n de la c\u00e9lebre frase de Zola cuando el affaire Dreyffus: La v\u00e9rit\u00e9 est lentement en marche et \u00e0 la fin des fins rien en l\u2019arr\u00eatera. (v\u00e9ase Infranca, 1988)<\/p>\n<p>La perspectiva ontol\u00f3gica y metaf\u00edsica permite a Luk\u00e1cs comprender en su intimidad y, al mismo tiempo, con claridad las contradicciones de la propia realidad hist\u00f3rica. Sobre la base de esta comprensi\u00f3n se pueden fundar las leyes del futuro desarrollo hist\u00f3rico y se puede nuevamente volver a hablar, pero en sentido fuerte, de libertad. La lecci\u00f3n del Luk\u00e1cs metaf\u00edsico es la misma que aquella de Arist\u00f3teles (1971, libro A, 982b 15-25) que explica con precisi\u00f3n cu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre metaf\u00edsica y libertad: \u201cEst\u00e1 claro que nosotros nos dedicamos a tales indagaciones sin mirar a ninguna necesidad que a ellas sea extra\u00f1a, pero como llamamos libre a un hombre que vive para s\u00ed y no para otro, as\u00ed tambi\u00e9n consideramos tal ciencia como la \u00fanica que sea libre, ya que ella solamente existe para ella\u201d. Si un individuo es libre podr\u00e1 hablar de libertad. Si un fil\u00f3sofo es todav\u00eda capaz de leer dentro de la historia, a pesar de sus tragedias, entonces queda la esperanza de volver a escuchar hablar de libertad y eso no es nunca un simple ejercicio de palabras.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda citada<\/strong><\/p>\n<p>Arist\u00f3teles (1971), Metaf\u00edsica, Bari. Hay edici\u00f3n en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Ferrarotti, Franco (1975), Colloquio con Luk\u00e1cs, Mil\u00e1n.<\/p>\n<p>Hegel, G. (1975), Scienza della Logica, Bari. Hay edici\u00f3n en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Infranca, Antonino (1986), \u201cFenomenologia e ontologia nel marxismo di Luk\u00e1cs. Dall\u2019Ontologia dell\u2019essere sociale a Storia e coscienza di classe\u201d en Giornale di Metafisica, a. VIII (n.s.), G\u00e9nova; en h\u00fangaro en MagyarFiloz\u00f2fiai Szemle, n\u00ba 4, 1987.<\/p>\n<p>&#8212;&#8211; (1988), \u201cLuk\u00e1cs e il domani della democratizzazione\u201d, en Marxismo Oggi, n\u00ba 4, julio.<\/p>\n<p>Kant, Inmanuel (1989), Metafisica del costumi, Bari. Hay edici\u00f3n en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs, G. (1968), Conversazioni con W. Abendroth, H.H. Holz L. Kofler, Bari. Hay edici\u00f3n en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>&#8212;&#8211; (1970), Est\u00e9tica, Tur\u00edn. Hay edici\u00f3n en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>&#8212;&#8211; (1975), Il giovane Hegel e i problemi della societ\u00e1 capitalista, Tur\u00edn. Hay edici\u00f3n en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>&#8212;&#8211; (1976), Fenomenolog\u00eda, traducci\u00f3n italiana de E. De Negri, Florencia.<\/p>\n<p>&#8212;&#8211; (1978), Prefacio, en Storia e coscienza di classe, Mil\u00e1n. Hay edici\u00f3n en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>&#8212;&#8211; (1981a), Ontologia dell\u00b4essere sociale, al cuidado de A. Scarponi, Roma.<\/p>\n<p>&#8212;&#8211; (1981b) Sulla povert\u00e1 di spirito, al cuidado de P. Pullega, Bolonia.<\/p>\n<p>&#8212;&#8211; (1983), Pensiero vissuto, al cuidado de A. Scarponi, Roma.<\/p>\n<p>&#8212;&#8211; (1987), L\u00b4uomo e la democracia, Roma. Hay edici\u00f3n en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Mann, Thomas (1958), \u201cAdesione al socialismo\u201d, en Opere, vol. XII, Mil\u00e1n.<\/p>\n<p>Marx, Karl (1975), Il Capitale, Tur\u00edn. Hay edici\u00f3n en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Mezei Gy. (1985), \u201cLuk\u00e1cs Guorgy filoz\u00f3fiai etik\u00e1j\u00e1hoz\u201d, Vilagoss\u00e1g, n\u00ba 11, noviembre, a. XXVI, Budapest, Doxa, n\u00ba 8, 1986, Budapest, p\u00e1gs. 157-164.<\/p>\n<p>Tertulian, Nicol\u00e1s (1980), \u201cTeleologia e causalit\u00e1 nell\u00b4ontologia de Luk\u00e1cs\u201d, en Cr\u00edtica marxista, n\u00ba 5, Roma.<\/p>\n<p>V\u00e1s\u00e1rhelyi, Mikl\u00f2s (1987), entrevista \u201cGy\u00f6rgy rhelyi Luk\u00e1cs nel \u201856\u201d, al cuidado de Infranca, Il Ponte, n\u00ba 4-5, julio-octubre, a. XLIII, Florencia.<\/p>\n<p>* Traducido del original italiano por Sergio Pittaluga.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\">**<\/a> Doctor en Filosof\u00eda. Colaborador en Italia de las revistas Marxismo Oggi y Critica marxista. Miembro de la International Gramsci Society y del equipo de colaboradores de Herramienta.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[1] <\/a>La frase es del mismo Luk\u00e1cs y se refiere a Ernst Bloch. Luk\u00e1cs recuerda con estas palabras la influencia de la filosof\u00eda de Bloch sobre \u00e9l: \u201cahora encontraba en Bloch el fen\u00f3meno de que uno filosofaba como si la entera filosof\u00eda de hoy no existiese, que era posible filosofar a la manera de Arist\u00f3teles o de Hegel\u201d (1983, p\u00e1g. 27).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[2] <\/a>Estos apuntes consisten en 39 p\u00e1ginas manuscritas, utilizadas por Luk\u00e1cs como fichas en la lectura de la Fenomenolog\u00eda.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[3] <\/a>Para una ulterior profundizaci\u00f3n de este tema, v\u00e9ase Infranca, 1986, p\u00e1gs. 357-370 (tambi\u00e9n 1987, p\u00e1gs. 770-781).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\">[4] <\/a>La carta est\u00e1 conservada en el Archivo Luk\u00e1cs de Budapest. Se agradece al director del Archivo Prof. Sziklai por la autorizaci\u00f3n para utilizar el conjunto del material in\u00e9dito.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\">[5] <\/a>Para comprender cu\u00e1n grande fuera la pasi\u00f3n de Luk\u00e1cs por la pol\u00edtica primero y durante las vicisitudes de la revoluci\u00f3n de 1956, v\u00e9ase la entrevista de Mikl\u00f2s V\u00e1s\u00e1rhelyi (1987, p\u00e1gs. 88-95).<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Publicado en \u00a0HERRAMIENTA \u2013Revista de debate y cr\u00edtica marxista<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.herramienta.com.ar\/modules.php?op=modload&amp;name=News&amp;file=article&amp;sid=9\">http:\/\/www.herramienta.com.ar\/modules.php?op=modload&amp;name=News&amp;file=article&amp;sid=9<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este ensayo quiero mostrar que la categor\u00eda de trabajo, que Luk\u00e1cs   desarrolla acabadamente sobre todo en la Ontolog\u00eda del ser social,   replantea en el panorama de la filosof\u00eda contempor\u00e1nea la relaci\u00f3n con las   ra\u00edces cl\u00e1sicas del pensamiento filos\u00f3fico. Luk\u00e1cs ha encontrado en la   categor\u00eda de trabajo la soluci\u00f3n final a un problema que hab\u00eda comenzado a   plantearse ya desde sus primer\u00edsimas obras: la relaci\u00f3n sujeto-objeto, que,   siendo ella misma un antiguo problema de la filosof\u00eda cl\u00e1sica, requiri\u00f3 una soluci\u00f3n   a su vez \u201ccl\u00e1sica\u201d. Al mismo tiempo, haber buscado una s\u00edntesis entre sujeto   y objeto en la categor\u00eda de trabajo representa tambi\u00e9n la proposici\u00f3n de   nuevas cuestiones que, olvidadas por la filosof\u00eda contempor\u00e1nea, han vuelto   al centro de la atenci\u00f3n de los fil\u00f3sofos, que vuelven peri\u00f3dicamente a un   modo \u201ccl\u00e1sico\u201d de hacer filosof\u00eda.<\/p>\n<p>El rol del fil\u00f3sofo en la sociedad contempor\u00e1nea y, por consiguiente, la   relaci\u00f3n apor\u00e9tica entre filosof\u00eda y pol\u00edtica, o bien la definici\u00f3n de una   nueva \u00e9tica, son cuestiones fundamentales de la filosof\u00eda desde los griegos   hasta hoy. Son cuestiones que impulsan continuamente a los fil\u00f3sofos a   reflexionar sobre el fundamento del pensamiento mismo y de la realidad   hist\u00f3rica que viven.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed no tengo intenci\u00f3n de afrontar estas cuestiones, sino de interpretar   la categor\u00eda de trabajo de Luk\u00e1cs a la luz de ellas, considerando esta   categor\u00eda como parte integrante de una tradici\u00f3n filos\u00f3fica que de muchas   maneras se identifica con la filosof\u00eda misma. Utilizar\u00e9, por lo tanto, los c\u00e1nones   historiogr\u00e1ficos de la filosof\u00eda cl\u00e1sica como elementos hermen\u00e9uticos del   pensamiento del \u00faltimo Luk\u00e1cs, tratando de hacer emerger el valor teor\u00e9tico   de algunas de sus conclusiones. Interpretar Luk\u00e1cs en la misma medida que un   fil\u00f3sofo cl\u00e1sico, como son Arist\u00f3teles o Hegel, Plat\u00f3n o Kant, es un modo de   entenderlo; de entender sobre todo que se trata de un pensamiento \u201cfuerte\u201d.   Naturalmente, se trata de un enano que se ha alzado sobre las espaldas de   gigantes; gigantes que son otros fil\u00f3sofos. En el per\u00edodo de disoluci\u00f3n de   las ideolog\u00edas, es oportuno recordar que ning\u00fan ide\u00f3logo puede alzarse sobre   las espaldas de los fil\u00f3sofos, pues s\u00f3lo un fil\u00f3sofo es capaz de hacerlo.   Entonces, se puede releer a Luk\u00e1cs, tal como se lee a otros pensadores   \u201cmalditos\u201d como Heidegger o Gentile, m\u00e1s libremente, sin el miedo de tener   que etiquetarlos o de tener que inscribir la propia lectura en esquemas   ideol\u00f3gicos preexistentes. Finalmente, se ha comprendido que los ide\u00f3logos,   de cualquier signo que sean, son siempre \u201cd\u00e9biles\u201d, o mejor dicho, producen   \u201cfalsa conciencia\u201d. Ya es hora de volver a interpretar la palabra ideolog\u00eda   en su significado originario: logos del eidos, es decir, de un   discurso sobre las ideas, sobre los conceptos. Mi prop\u00f3sito es precisamente   intentar una primera aproximaci\u00f3n de este tipo con un fil\u00f3sofo que ha sido   interpretado ante todo como un ide\u00f3logo; para alcanzar este prop\u00f3sito es   oportuno restituir al logos y al eidos todo su sentido   originario. Puede parecer extra\u00f1o o paradojal que Luk\u00e1cs se preste a   semejante intento, pero quien hace \u201cfilosof\u00eda a la manera de Arist\u00f3teles o   Hegel\u201d [1] ,o quien sabe apreciar   este tipo de filosof\u00eda, ya no es un ide\u00f3logo sino un fil\u00f3sofo, aunque sea un   enano sobre las espaldas de los gigantes.<\/p>\n<p>La categor\u00eda de trabajo<\/p>\n<p>Entrando r\u00e1pido en el tema, querr\u00eda precisar que considero el trabajo en   Luk\u00e1cs como una \u201ccategor\u00eda\u201d m\u00e1s que un concepto. No se trata de una cuesti\u00f3n   insignificante, al contrario, permite afrontar el tema de este ensayo: la   relaci\u00f3n entre Luk\u00e1cs y la filosof\u00eda cl\u00e1sica. En t\u00e9rminos generales es   posible definir como \u201ccategor\u00eda\u201d a la concepci\u00f3n lukacsiana de trabajo, pero   en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos no es leg\u00edtimo. Hablar de categor\u00eda implica referirse   a los tradicionales significados de \u201ccategor\u00eda\u201d en la historia de la   filosof\u00eda, pero el trabajo de Luk\u00e1cs est\u00e1 fuera fundamentalmente de estos   significados. De hecho, el trabajo no es una categor\u00eda l\u00f3gica, sino una   categor\u00eda de la realidad, es decir, una actividad pr\u00e1ctica que es capaz de   determinar el ser. En tal sentido, el significado hegeliano de \u201ccategor\u00eda\u201d es   invertido, en la m\u00e1s correcta tradici\u00f3n del pensamiento marxista.<\/p>\n<p>El trabajo es, sin embargo, tambi\u00e9n organon, instrumento, porque   permite \u201cel pasaje en el hombre que trabaja del ser meramente biol\u00f3gico al   ser social\u201d (Luk\u00e1cs, 1981a, vol. II, p\u00e1g. 14.). Como tal, el trabajo es   instrumento de fundaci\u00f3n hist\u00f3rica del ser, porque exterioriza las cualidades   de este ser en formas nuevas y originales. El trabajo es la actividad a trav\u00e9s   de la cual no s\u00f3lo un objeto viene a ser, sino tambi\u00e9n el sujeto que trabaja   asume una nueva determinaci\u00f3n del ser. Este poder de transformaci\u00f3n   ontol\u00f3gica de la categor\u00eda lukacsiana de trabajo la hace una suerte de   principio, en el sentido cl\u00e1sico del Anfang y al mismo tiempo, de la   proposici\u00f3n fundamental, Grundstaz.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[1001],"class_list":["post-118","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-materiales-para-la-refundacion-comunista","tag-georg-lukacs"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/118","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=118"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/118\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=118"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=118"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=118"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}