{"id":11864,"date":"2022-05-26T05:00:01","date_gmt":"2022-05-26T04:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11864"},"modified":"2022-05-25T11:00:10","modified_gmt":"2022-05-25T10:00:10","slug":"la-dialectica-de-los-origenes-trabajo-lenguaje-y-pensamiento-en-la-teoria-marxista-de-la-hominizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11864","title":{"rendered":"La dial\u00e9ctica de los or\u00edgenes: trabajo, lenguaje y pensamiento en la teor\u00eda marxista de la hominizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 120px;\">Con esta publicaci\u00f3n quiero rendir un homenaje a <i>Faustino Cord\u00f3n<\/i>, bioqu\u00edmico y te\u00f3rico de la evoluci\u00f3n, darwinista y materialista, pero sobre todo un amigo que me ha ofrecido su compenetrado y cordial aprecio.<\/p>\n<p>Este art\u00edculo tiene su origen en un trabajo de relectura \u2014en el sentido althusseriano\u2014 de la obra de Engels <i>Anteil der Arbeit an der Menchswerdung des Affen <\/i>[El papel del trabajo en la transformaci\u00f3n del mono en hombre]; esa constricci\u00f3n inicial explica la intensidad de las referencias a la obra de Engels que he querido mantener, si bien ampliando y profundizando aquellos aspectos que renuevan y actualizan la teor\u00eda materialista de la hominizaci\u00f3n que Engels contribuy\u00f3 a enriquecer [1].<\/p>\n<p>Desde el momento en que se formul\u00f3 la teor\u00eda cient\u00edfica darwinista para explicar el hecho de la evoluci\u00f3n de la vida por selecci\u00f3n natural, se sentaron las bases para la antropolog\u00eda darwinista; as\u00ed, la obra de Darwin supuso la posibilidad real de explicar de modo satisfactorio, con argumentos cient\u00edficos, nuestra formaci\u00f3n como g\u00e9nero y nuestra evoluci\u00f3n. Sin embargo, entre la publicaci\u00f3n del <i>Origin<\/i><i> <\/i>[El origen de las especies] (1859) y la del <i>Descent<\/i><i> <\/i>[El origen del hombre] (1871), median doce a\u00f1os \u2014que se prolongar\u00e1n a lo largo del siglo XIX y XX\u2014 llenos de publicaciones que pretenden estudiar la plaza del ser humano en la Naturaleza, aunque no siempre participando de la teor\u00eda darwinista de la evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>La primera contribuci\u00f3n de importancia al tema del \u2018origen del Hombre\u2019 es la de Lyell, con su obra <i>The<\/i><i> <\/i><i>geological<\/i><i> <\/i><i>evidence<\/i><i> <\/i><i>for<\/i><i> <\/i><i>the<\/i><i> <\/i><i>antiquity<\/i><i> <\/i><i>of<\/i><i> <\/i><i>man<\/i><i> <\/i>[Las pruebas geol\u00f3gicas de la antig\u00fcedad del hombre] (1863), le siguieron Huxley, con <i>Evidence as to man\u2019s place in nature<\/i><i> <\/i>[La plaza del Hombre en la naturaleza] (1864), y Haeckel, con <i>Anthropogenie<\/i><i> <\/i><i>oder<\/i><i> <\/i><i>Entwicklunsggeschichte des Menschen<\/i><i> <\/i>[Antropog\u00e9nesis : la evoluci\u00f3n de la Humanidad] (1874). En un campo bien distinto como el de la arqueolog\u00eda, Lubbock, un darwinista desde la infancia, public\u00f3 en 1870 <i>The origin of civilization and the primitive condition of man<\/i><i> <\/i>[El origen de la civilizaci\u00f3n y la primitiva condici\u00f3n del hombre] (<i>Prehistoric times <\/i>[Tiempos prehist\u00f3ricos], en ediciones posteriores), procurando mostrar como la selecci\u00f3n natural hab\u00eda diferenciado a los grupos humanos no s\u00f3lo culturalmente, sino tambi\u00e9n en la capacidad para emplear la cultura.<\/p>\n<p>Sin embargo, no todo eran obras evolucionistas de corte darwinista, tambi\u00e9n era importante la actividad publicista de los adversarios del darwinismo. As\u00ed, tanto Quatrefages \u2014autor de obras como <i>L\u2019esp\u00e8ce humaine<\/i><i> <\/i>[La especie humana] (1878), <i>Introduction \u00e0 l\u2019\u00e9tude des races humaines<\/i><i> <\/i>[Introducci\u00f3n al estudio de las razas humanas] (1889) y <i>Darwin et ses pr\u00e9curseurs fran\u00e7ais<\/i><i> <\/i>[Darwin y sus precursores franceses] (1892)\u2014 y Pruner-Bey, autores ambos que separaban a los animales del Hombre, agrup\u00e1ndolo en un \u2018reino hominal\u2019 por causa de su inteligencia y religiosidad, como Virchow, quien en numerosas ocasiones se pronunci\u00f3 frente a la autenticidad de los primeros f\u00f3siles humanos descubiertos \u2014sostuvo que los restos de Neandertal pertenec\u00edan a un hombre moderno que hab\u00eda adquirido su forma actual debido a un largo proceso patol\u00f3gico y que el <i>Pithecanthropus <\/i>no era m\u00e1s que un tipo de simio muy superior a los otros antropomorfos\u2014, son una prueba de este modelo de cient\u00edficos.<\/p>\n<p>En este contexto dominado por el antievolucionismo en unos casos o por el idealismo en otros \u2014recordemos que Lyell y Gray reconoc\u00edan la existencia de unas leyes que \u2018conduc\u00edan\u2019 la evoluci\u00f3n mientras que Wallace admit\u00eda que la evoluci\u00f3n no explicaba satisfactoriamente los elementos m\u00e1s caracter\u00edsticamente humanos\u2014, no result\u00f3 muy dif\u00edcil que la antropolog\u00eda evolutiva fuese reacia a la adopci\u00f3n de la antropolog\u00eda darwinista, cre\u00e1ndose as\u00ed un discurso cient\u00edfico absolutamente recargado de elementos extracient\u00edficos, ideol\u00f3gicos, no s\u00f3lo en la interpretaci\u00f3n del hecho evolutivo, sino en las mismas tareas m\u00e1s netamente \u2018cient\u00edficas\u2019.<\/p>\n<p>Nunca insistiremos lo sufieciente en el hecho de que explicar nuestra posici\u00f3n en la Naturaleza con elementos cient\u00edficos no es garant\u00eda de ausencia de ideolog\u00eda. As\u00ed, siguiendo las investigaciones epistemol\u00f3gicas de Tort y Althusser, podemos advertir numerosos elementos extracient\u00edficos en el discurso antropol\u00f3gico occidental que confieren a este una utilidad ideol\u00f3gica de legitimaci\u00f3n social. En este sentido, act\u00faan como discursos ideol\u00f3gicos las siguientes interpretaciones \u2018aparentemente\u2019 cient\u00edficas de nuestra evoluci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2022 Neo-lamarckismo en tanto que deriva en vitalismo y finalismo.<\/p>\n<p>\u2022 Hologenismo en tanto que predetermina la aparici\u00f3n del Hombre introduciendo un elemento teleol\u00f3gico.<\/p>\n<p>\u2022 Aristog\u00e9nesis.<\/p>\n<p>\u2022 Cosm\u00f3lisis.<\/p>\n<p>\u2022 Teleog\u00e9nesis&#8230;<\/p>\n<p>Pero esta presencia de elementos \u2018extracient\u00edficos\u2019 no se limita \u00fanicamente a la interpretaci\u00f3n del hecho evolutivo, tambi\u00e9n afecta a la propia pr\u00e1ctica cient\u00edfica:<\/p>\n<p>\u2022 Fuerte tendencia a la segregaci\u00f3n taxon\u00f3mica, llegando a definir en un mismo yacimiento varios taxones Hom\u00ednidos diferentes.<\/p>\n<p>\u2022 Concesi\u00f3n de excesiva importancia a determinados aspectos f\u00edsicos \u2014la dentici\u00f3n, frente a otros rasgos morfol\u00f3gicos&#8230;\u2014, en la formulaci\u00f3n de nuevos g\u00e9neros y especies.<\/p>\n<p>\u2022 Tanto las descripciones de los holotipos y paratipos como los diagn\u00f3sticos taxon\u00f3micos muestran un gran componente subjetivo; el empleo en la diagnosis de t\u00e9rminos como \u2018en la v\u00eda humana\u2019, \u2018en el camino del Hombre\u2019, \u2018en la l\u00ednea que conduce al Hombre\u2019&#8230; son una prueba de ello.<\/p>\n<p>En este sentido es de una gran clarividencia la cr\u00edtica que Engels realiza a los naturalistas darwinistas:<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"padding-left: 80px;\" align=\"justify\">El r\u00e1pido progreso de la civilizaci\u00f3n se atribuye exclusivamente a la cabeza, al desarrollo y actividad del cerebro. Los Hombres se habituaron a explicar sus actos por su pensamiento, en lugar de buscar esta explicaci\u00f3n en sus necesidades (reflejadas, naturalmente, en la cabeza del Hombre, que as\u00ed cobra conciencia de ellas). As\u00ed fue como, con el transcurso del tiempo, surgi\u00f3 esa concepci\u00f3n idealista del mundo que ha dominado el cerebro de los Hombres, sobre todo desde la desaparici\u00f3n del mundo antiguo, y que aun lo sigue dominando hasta el punto de que incluso los naturalistas de la escuela darwiniana m\u00e1s allegados al materialismo son aun incapaces de formarse una idea clara acerca del origen del Hombre, pues, esa misma influencia ideol\u00f3gica les impide ver el papel cumplido aqu\u00ed por el trabajo. (Engels, 1988: 11-12).<\/p>\n<p>Frente a los discursos anteriores, encontramos el materialismo de Darwin, Engels y Marx. Nopretendemosahoraanalizarlacontribuci\u00f3ndeDarwin[2]; fij\u00e9monos en la contribuci\u00f3n procedente del marxismo. Podemos encontrar referencias al hecho de la evoluci\u00f3n humana en varias obras de Engels; sin embargo, las m\u00e1s notables son las siguientes:<\/p>\n<p><i>\u2022 Anteil<\/i><i> <\/i><i>der<\/i><i> <\/i><i>Arbeit<\/i><i> <\/i><i>an<\/i><i> <\/i><i>der<\/i><i> <\/i><i>Menchswerdung<\/i><i> <\/i><i>des<\/i><i> <\/i><i>Affen<\/i><i> <\/i>[El papel del trabajo en la transformaci\u00f3n del mono en hombre], escrita en 1876, publicada por primera vez en 1896.<\/p>\n<p><i>\u2022 Dialektik der Natur <\/i>[Dial\u00e9ctica de la naturaleza], escrita entre 1875 y 1876, publicada por primera vez en <i>Werke<\/i><i> <\/i>(1925).<\/p>\n<p><i>\u2022 <\/i>Carta de Engels a Lavrov, escrita en noviembre de 1875.<\/p>\n<p><i>\u2022 Der<\/i><i> <\/i><i>Ursprung<\/i><i> <\/i><i>der<\/i><i> <\/i><i>Familie,<\/i><i> <\/i><i>des<\/i><i> <\/i><i>Privateigenstums<\/i><i> <\/i><i>und<\/i><i> <\/i><i>des<\/i><i> <\/i><i>Staats<\/i><i> <\/i>[El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado] (1884), basada en los apuntes etnol\u00f3gicos de Marx, sobre todo los referidos a la obra de Morgan, y en la obra <i>The ancient society <\/i>[La sociedad primitiva] (1877), de este \u00faltimo autor.<\/p>\n<p>De todos estos textos podemos extraer una importante consecuencia: la importancia del trabajo en la formaci\u00f3n de la Humanidad; sin embargo, \u00bfen qu\u00e9 consiste ese \u2018factor cr\u00edtico\u2019?<\/p>\n<p>Recientemente se hac\u00eda una comparaci\u00f3n entre la teoria funcionalista y la teor\u00eda materialista en los siguientes t\u00e9rminos: \u00abla idea marxista de un primitivo bucle de retroalimentaci\u00f3n (o dial\u00e9ctica) entre la evoluci\u00f3n de las manos y el trabajo, parecer\u00e1 sin duda curiosa a los no marxistas, desacostumbrados a o\u00edr la palabra <i>trabajo<\/i>, con toda su carga a\u00f1adida, utilizada para analizar la evoluci\u00f3n humana. Sin embargo, si se releen los pasajes de Engels y se sustituye en cada una de sus apariciones la palabra <i>trabajo<\/i><i> <\/i>por la expresi\u00f3n <i>empleo<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>utensilios<\/i>, la teor\u00eda resulta id\u00e9ntica a la de la ortodoxia antropol\u00f3gica de hace s\u00f3lo unas d\u00e9cadas\u00bb. (Milner, 1995: 429).<\/p>\n<p>Esta parece ser tambi\u00e9n la opini\u00f3n de Triger (1967), quien en un trabajo ya cl\u00e1sico de la historia de la antropolog\u00eda vindicaba la teor\u00eda engelsiana como precursora de la m\u00e1s contempor\u00e1nea teor\u00eda funcionalista promovida por autores como Washburn, Oakley o Campbell por s\u00f3lo citar a unos pocos que en esos a\u00f1os mostraban la importancia de la fabricaci\u00f3n de utensilios en la evoluci\u00f3n humana. Posterior a todos esos autores es Isaac, quien introduce como \u2018factor cr\u00edtico\u2019 fundamental de la hominizaci\u00f3n el hecho de compartir el alimento, a diferencia del gorroneo consentido de los chimpanc\u00e9s, entre las primeras comunidades de hom\u00ednidos del plio- pleistoceno.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, parece que existe una cierta conexi\u00f3n entre estas dos teor\u00edas, la funcionalista y la marxista, ya que\u00a0 las dos mantienen los siguientes argumentos en com\u00fan:<\/p>\n<p><i>\u2022 <\/i>La teor\u00eda de que la producci\u00f3n de utensilios en forma sistem\u00e1tica precedi\u00f3 a cualquier aumento de la capacidad craneal, y por tanto del cerebro, de los primeros Homininos (<i>Australopithecus<\/i>, <i>Paranthropus<\/i><i> <\/i>y <i>Homo<\/i>).<\/p>\n<p><i>\u2022 <\/i>La terrestralizaci\u00f3n de los primeros Homininos fue el factor decisivo de la liberaci\u00f3n de las manos que producir\u00eda todos los efectos posteriores.<\/p>\n<p><i>\u2022 <\/i>Observando que los Hom\u00ednidos actuales no humanos son seres sociales, probablemente tambi\u00e9n lo fuesen los antepasados Homininos, por lo que el trabajo o el empleo de utensilios ser\u00eda un factor que fomentar\u00eda la ya existente cohexi\u00f3n social.<\/p>\n<p><i>\u2022 <\/i>Aceptaci\u00f3n acr\u00edtica de la divisi\u00f3n tradicional de los procesos laborales: a la mujer se le adjudica el espacio laboral dom\u00e9stico mientras que al hombre el p\u00fablico.<\/p>\n<p>Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de estas importantes coincidencias o de los errores de la teor\u00eda normales por ser producto de su \u00e9poca \u2014absoluta separaci\u00f3n de la Cultura frente a la Naturaleza, manifestada en la opini\u00f3n de que ning\u00fan animal hab\u00eda realizado el m\u00e1s sencillo \u00fatil; concesi\u00f3n de excesiva importancia a la caza en la formaci\u00f3n de la Humanidad, actividad que se ejerc\u00eda conjuntamente con la pesca; ubicaci\u00f3n del origen topol\u00f3gico de la Humanidad en un continente desaparecido en las profundidades del oc\u00e9ano \u00cdndico&#8230;\u2014, la teor\u00eda materialista de Engels es de una gran originalidad y merece ser considerada por la fuerza de sus proposiciones. Veamos a continuaci\u00f3n en que consiste esta teor\u00eda.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong>El darwinismo dial\u00e9ctico de Engels<\/strong><\/p>\n<p>La m\u00e1s importante aportaci\u00f3n de Engels, que ser\u00e1 su tesis principal, a la teor\u00eda materialista de la Hominizaci\u00f3n es que el trabajo \u00abes la condici\u00f3n b\u00e1sica y fundamental de toda la vida humana. Y lo es en tal grado que, hasta cierto punto, debemos decir que el trabajo ha creado al propio Hombre\u00bb (Engels, 1988: 3).<\/p>\n<p>Recogiendo la opini\u00f3n de Darwin, quien hac\u00eda especial hincapi\u00e9 en el bipedismo gradualmente adoptado por los cuadr\u00famanos, Engels afirma que \u00e9se \u00abfue <i>el paso decisivo para el<\/i><i> <\/i><i>tr\u00e1nsito del mono al Hombre<\/i>\u00bb (Engels, 1988: 3), ya que hubo de conducir a la \u00abdivisi\u00f3n de funciones entre los pies y las manos\u00bb (Engels, 1988: 4), lo que al permitir la liberaci\u00f3n de la mano facilit\u00f3 la adquisici\u00f3n de la habilidad y destreza que le permiti\u00f3 realizar un n\u00famero de operaciones cualitativamente distintas de aquellas que pudiese hacer el primate m\u00e1s allegado a los primeros humanos.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, el elemento b\u00e1sico en el proceso de hominizaci\u00f3n es la mano, ya que hubo de permitir un salto cualitativo con respecto al resto de los primates; acierta Engels cuando manifiesta que \u00abla mano no s\u00f3lo es el \u00f3rgano del trabajo; <i>es tambi\u00e9n producto de \u00e9l<\/i>\u00bb (Engels, 1988: 5). La importancia de esta proposici\u00f3n es fundamental, a nuestro entender, para la correcta comprensi\u00f3n de la teor\u00eda materialista de la hominizaci\u00f3n; deteng\u00e1monos, por tanto, un instante en ella.<\/p>\n<p>Por una parte tenemos la mano, que \u00abno era algo con existencia propia e independiente. Era \u00fanicamente un miembro de un organismo entero y sumamente complejo. Y aquello que beneficiase a la mano beneficiaba tambi\u00e9n a todo el cuerpo servido por ella\u00bb (Engels, 1988: 5). Por la otra, el trabajo, \u00abun proceso entre la naturaleza y el Hombre\u00bb (Marx, 1991: 130). La mano libre, que anteriormente hab\u00eda indicado como elemento radical en la distinci\u00f3n con los primates, no s\u00f3lo es un resultado de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica, sino que, y esto es fundamental, es el resultado del propio trabajo: de la relaci\u00f3n con la naturaleza.<\/p>\n<p>Es Marx quien apoya con mayor lucidez esta proposici\u00f3n de la especiaci\u00f3n a consecuencia del trabajo, ya que para \u00e9l en este proceso el Hombre se enfrentaba \u00abcomo un poder natural con la materia de la naturaleza. Poniendo en acci\u00f3n las formas naturales que forman su corporeidad, los brazos y las piernas, la cabeza y la mano, para de esta forma asimilarse, bajo una forma \u00fatil para su propia vida, las materias que le brinda la naturaleza. Y al tiempo que act\u00faa sobre la naturaleza exterior a \u00e9l y la transforma, transforma su propia naturaleza, desarrollando las formas que en \u00e9l dormitan y sometiendo el juego de sus fuerzas a su propia disciplina\u00bb (Marx,1991: 130).<\/p>\n<p>El trabajo, debido a la interrelaci\u00f3n transformadora entre allende y aquende de la naturaleza, pasar\u00eda a ser un factor cr\u00edtico en el proceso de hominizaci\u00f3n y, por tanto, de la especiaci\u00f3n entre la familia Hom\u00ednida, este es quiz\u00e1s, a nuestro entender, el aspecto m\u00e1s importante de la obra de Engels y el que menos influencia ha ejercido en la teor\u00eda antropogen\u00e9tica.<\/p>\n<p>Estamos ante una teor\u00eda donde el cuerpo es entendido como un organismo, no como un mecanismo, resultante de la experiencia y la acci\u00f3n articulado a trav\u00e9s del trabajo con la naturaleza exterior:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">El perfeccionamento gradual de la mano del Hombre y la adaptaci\u00f3n concomitante de los pies a la marcha en posici\u00f3n erecta, repercutieron de una forma indudable sobre las otras partes del cuerpo. (Engels, 1988: 6).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, tanto para Darwin como para Engels, esta experiencia de los primeros hom\u00ednidos era social, ya que \u00abevidentemente, no es posible buscar el origen del Hombre, el m\u00e1s social de los animales, en unos antepasados inmediatos no sociales\u00bb (Engels, 1988: 6). En este sentido, no duda en afirmar que fue mediante el proceso de trabajo como la sociedad humana antepasada hubo de adquirir un mayor grado de cohesi\u00f3n; manifestando a este respecto que \u00abel desarrollo del trabajo, al multiplicar los casos de ayuda mutua y de actividad conjunta, y al mostrar as\u00ed las ventajas de esa actividad conjunta para cada individuo, ten\u00eda que contribuir forzosamente a agrupar m\u00e1s a los miembros de la sociedad\u00bb (Engels, 1988: 6).<\/p>\n<p>De esta cohesi\u00f3n social, causada por el desarrollo del trabajo, desprende la \u00ab<i>necesidad de<\/i><i> <\/i><i>decirse algo<\/i>\u00bb (Engels, 1988: 6): el lenguaje. Asimismo, sostiene que \u00abla comparaci\u00f3n con los animales nos muestra que esta explicaci\u00f3n del origen del lenguaje a partir del trabajo y con el trabajo es la \u00fanica acertada\u00bb (Engels, 1988: 6).<\/p>\n<p>Para completar el tri\u00e1ngulo, se habr\u00e1 de referir a la conciencia, entendida como la capacidad de abstracci\u00f3n y de discurso, en los siguientes t\u00e9rminos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Primero el trabajo, luego y con el, la palabra articulada, fueron los dos est\u00edmulos principales bajo cuya influencia el cerebro del mono, gradualmente, se ha transformado en cerebro humano, que, pese a la similitud, lo supera considerablemente en tama\u00f1o y perfecci\u00f3n. Y a medida que se desarrolla el cerebro, se desarrollan, tambi\u00e9n, sus instrumentos m\u00e1s inmediatos: los \u00f3rganos de los sentidos. (Engels, 1988: 7).<\/p>\n<p>Volvemos a encontrarnos con una interrelaci\u00f3n transformadora, al desarrollarse el cerebro, correlativamente con el trabajo y el lenguaje, se desarrollan los sentidos, la percepci\u00f3n exterior. Resultan, por tanto, una serie de interrelaciones entre el cuerpo y la naturaleza exterior, los pies y la mano, la mano y el cerebro&#8230; que dan sentido al trabajo como condici\u00f3n b\u00e1sica de la Humanidad; pero, \u00bfd\u00f3nde comienza el trabajo?<\/p>\n<p>Para Engels, \u00abel trabajo comienza con la elaboraci\u00f3n de los instrumentos\u00bb (Engels, 1988: 9); el empleo y la fabricaci\u00f3n de medios de trabajo son caracter\u00edsticas del proceso de trabajo espec\u00edficamente humano. No en vano hab\u00eda dicho Franklin (1836) que el Hombre era un animal hacedor de utensilios. La elaboraci\u00f3n de instrumentos, se puede objetar, es algo preexistente entre los animales no humanos; pero \u00ablo \u00fanico que hacen los animales es <i>emplear <\/i>la naturaleza exterior y modificarla por el mero hecho de su presencia en ella. El Hombre, en cambio, modifica la naturaleza y la obliga as\u00ed a servirle, la <i>domina<\/i>. Y \u00e9sta es, en \u00faltima instancia, la diferencia esencial que existe entre el Hombre y los dem\u00e1s animales, diferencia que, una vez m\u00e1s, viene a ser efecto del trabajo\u00bb (Engels, 1988: 13-14).<\/p>\n<p>Encontramos un tratamiento similar en otros pasajes tanto de Engels como de Marx. Recordemos, sino, aquellas palabras de Marx en que indicaba que \u00abhay algo en que el peor maestro de obras aventaja, desde luego, a la mejor abeja, y es el hecho de que, antes de ejecutar la construcci\u00f3n, la proyecta en su cerebro\u00bb (Marx,1991: 130).<\/p>\n<p>Engels indica, en <i>Dialektik der Natur<\/i>, que \u00abla especializaci\u00f3n de la mano implica la aparici\u00f3n de la <i>herramienta<\/i>, y \u00e9sta implica actividad espec\u00edficamente humana, la acci\u00f3n rec\u00edproca transformadora del Hombre sobre la naturaleza, la producci\u00f3n. Tambi\u00e9n los animales tienen herramientas en el sentido m\u00e1s estrecho de la palabra, pero s\u00f3lo como miembros de su cuerpo: la hormiga, la abeja, el castor; los animales tambi\u00e9n producen, pero el efecto de su producci\u00f3n sobre la naturaleza que les rodea es en relaci\u00f3n a esta \u00faltima igual a cero\u00bb (Marx, Engels, 1981: 3, 51).<\/p>\n<p>En la famosa carta a Lavrov, de 12-17 de novembro de 1875, Engels redunda en la distinci\u00f3n entre recoger y producir: \u00ablos animales, en el mejor de los casos, <i>recogen<\/i>, mientras que los Hombres <i>producen<\/i>\u00bb (Marx, Engels, 1975: 86).<\/p>\n<p>No se debe confundir esta divisi\u00f3n del Hombre frente a la Naturaleza como un dualismo ajeno a la tradici\u00f3n materialista e introducido extra\u00f1amente en el discurso de Engels; debemos aclarar, y as\u00ed lo hace el autor, que el dominio de la naturaleza \u00abno es el dominio de alguien situado fuera de la naturaleza, sino que nosotros, por nuestra carne, por nuestra sangre y nuestro cerebro, pertenecemos a la naturaleza, nos encontramos en su seno, y todo nuestro dominio sobre ella consiste en que a diferencia de los dem\u00e1s seres somos capaces de conocer sus leyes y aplicarlas adecuadamente\u00bb (Engels, 1988: 14). Para Engels dominar, producir y proyectar son diferentes aspectos de una misma cara que se opone a recoger o emplear, reconociendo que dominio no significa estar situado fuera de la natureza.<\/p>\n<p>Insistamos sobre este punto.<\/p>\n<p>Engels y Marx part\u00edan de una realidad conocida por ellos \u2014los estudios de Darwin, Wallace, Huxley, Lyell o B\u00fcchner&#8230; para cuestiones biol\u00f3gicas y a Morgan, Lubbock, Maine o Phear&#8230; para las antropol\u00f3gicas\u2014 y por eso en muchas ocasiones no llegan m\u00e1s all\u00e1, a pesar de lo que se intuye en sus propias palabras (en las f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas de Einstein estaban los agujeros negros, pero hubieron de pasar m\u00e1s de 30 a\u00f1os para que otro investigador leyese en esos apuntes ese genial descubrimiento). Marx y Engels, en este sentido, se movieron en los estrechos m\u00e1rgenes de la etolog\u00eda y la antropolog\u00eda \u2018aristot\u00e9lica\u2019, que divid\u00eda las especies animales en racionales e irracionales, y del discurso masculino, no hay un tratamiento de la antropolog\u00eda desde una perspectiva que hoy llamar\u00edamos antropolog\u00eda feminista del g\u00e9nero o de la diferencia.<\/p>\n<p>Sin embargo, a partir de la aplicaci\u00f3n cr\u00edtica de su teor\u00eda a los datos que conocemos en la actualidad podemos, y debemos, superar esos l\u00edmites cl\u00e1sicos; en este sentido, la primatolog\u00eda contempor\u00e1nea est\u00e1 descubriendo la cultura en los chimpanc\u00e9s, la antropolog\u00eda materialista contempor\u00e1nea nos ofrece nuevas explicaciones al origen de la explotaci\u00f3n y de las clases que ponen en cuesti\u00f3n los an\u00e1lisis evolucionistas tradicionales y, finalmente, el feminismo demuestra lo equivocados que estaban los an\u00e1lisis subjetivistas escritos a partir del sujeto Hombre.<\/p>\n<p>Engels, estableci\u00f3 una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre la Naturaleza y la Sociedad para explicar los mecanismos naturales que, a partir de una especie social anterior, dieron lugar por selecci\u00f3n natural a la Humanidad y todo ello sin posibilidad de intervenci\u00f3n divina; asimismo, hereda del darwinismo tanto la comprensi\u00f3n del cuerpo como un todo completo y complejo que se transforma en su totalidad correlativamente con la transformaci\u00f3n de alguna de sus partes, como la negaci\u00f3n de la encefalizaci\u00f3n como fuerza motora de la hominizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, Engels a\u00f1ade a este paradigma un elemento de gran importancia: la importancia de la mano como \u00f3rgano y producto del trabajo, la necesidad del lenguaje a partir del trabajo y con \u00e9l, y el est\u00edmulo del cerebro, tambi\u00e9n a partir del trabajo y el lenguaje, desarrollando los sentidos y la conciencia.<\/p>\n<p>En definitiva, podemos condensar en los siguientes puntos la aportaci\u00f3n de Engels a la teor\u00eda de la Hominizaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2022 La formaci\u00f3n y evoluci\u00f3n de la Humanidad est\u00e1 sujeta a la selecci\u00f3n natural: crisis ecol\u00f3gicas, deriva gen\u00e9tica, migraciones&#8230; son toda una serie de factores determinantes en el proceso de especiaci\u00f3n hom\u00ednido.<\/p>\n<p>\u2022 En el proceso de especiaci\u00f3n desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental el trabajo: la relaci\u00f3n locomoci\u00f3n-alimentaci\u00f3n, delimitada por el modo de interactuar en la naturaleza, transform\u00f3 la propia corporeidad humana \u2014bipedismo, verticalizaci\u00f3n de la cara, liberaci\u00f3n de la mano, aumento de la caja craneal, modificaci\u00f3n de los \u00f3rganos sensoriales&#8230;\u2014 con lo cual los mecanismos sociales actuan de un modo determinante en el proceso de especiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2022 Trabajo, lenguaje y pensamiento son el producto de la intervenci\u00f3n sobre la naturaleza exterior; pero al mismo tiempo transforman y desarrollan la propia naturaleza interior, act\u00faan en el proceso de especiaci\u00f3n hom\u00ednido.<\/p>\n<p>Todo lo dicho se resume en la siguiente proposici\u00f3n: <i>la Hominizaci\u00f3n habr\u00e1 de ser<\/i><i> <\/i><i>explicada <\/i><i>dial\u00e9cticamente<\/i><i> <\/i><i>a trav\u00e9s<\/i><i> <\/i><i>de mecanismos<\/i><i> <\/i><i>tanto<\/i><i> <\/i><i>sociales<\/i><i> <\/i><i>como ecol\u00f3gicos<\/i>.<\/p>\n<p>La aportaci\u00f3n de Engels a la teor\u00eda de la Hominizaci\u00f3n, si bien de gran importancia, no deja de ser una intervenci\u00f3n en la teor\u00eda desde el enfoque deductivo \u2014en oposici\u00f3n al enfoque inductivo\u2014, hecho que no invalida el poder de estas proposiciones. Con anterioridad a Engels, la posibilidad de que se elaborase una s\u00edntesis de este tipo era reducida y se limitaba a enfoques menos espec\u00edficos (Epicuro, Lucrecio, Holbach, Diderot&#8230; nunca examinaron la cuesti\u00f3n de los or\u00edgenes humanos m\u00e1s que para negar la intervenci\u00f3n divina en ese hecho); no obstante, con posterioridad a \u00e9l, esta tesis antropog\u00e9nica tuvo muy poca fortuna: entre los antrop\u00f3logos occidentales no ser\u00e1 considerada, ya que la introducci\u00f3n de esta teor\u00eda por Campbell, Oakley o Washburn no parte de Engels, entre los sovi\u00e9ticos, por diversas razones (algunas relacionadas con la dogmatizaci\u00f3n del marxismo que hac\u00eda muy delicada la aplicaci\u00f3n cient\u00edfica de las aportaciones m\u00e1s novedosas de esa teor\u00eda) no hubo una investigaci\u00f3n acorde al conocimiento de las teor\u00edas de Engels. Ciertamente, autores como Cord\u00f3n, Fonseca o Melotti admitieron la validez de esta teor\u00eda, si bien ninguno de ellos procede del \u00e1mbito de la prehistoria; s\u00f3lo Leroi-Gourhan, despu\u00e9s de llevar bastantes a\u00f1os defendiendo una postura netamente materialista muy pr\u00f3xima a la de Engels, reconoci\u00f3 ciertas coincidencias pero no profundiz\u00f3 en ellas.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong><em>Im Anfang war die Tat<\/em> : la dial\u00e9ctica de los or\u00edgenes<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEn el principio fue la acci\u00f3n\u00bb, de este modo tan literario expresaba el <em>Fausto<\/em> de Goethe lo que confirma la tradici\u00f3n materialista desde Dem\u00f3crito: \u2018es el ser el que determina la conciencia y no la conciencia la que determina el ser\u2019, designando la primac\u00eda de la materia sobre la idea.<\/p>\n<p>Ser\u00eda una traici\u00f3n a nuestro propio discurso materialista mantenernos alejados de la validaci\u00f3n de la teor\u00eda de Engels con los datos aportados por la antropolog\u00eda moderna, aunque s\u00f3lo sea de manera superficial y somera. Lo que desarrollar\u00e9 a continuaci\u00f3n son, pues, unos puntos esquem\u00e1ticos que espero poder ampliar y profundizar en ulteriores investigaciones<\/p>\n<p>Podemos exponer la situaci\u00f3n actual de la teor\u00eda materialista a la luz de los nuevos datos cient\u00edficos, de forma bastante sint\u00e9tica, en los siguientes puntos:<\/p>\n<p>\u2022 En torno a 2,4 \/ 2,6 M.a. se produjo un importante cambio clim\u00e1tico a nivel global, que tiene dos importantes consecuencias: el cambio del medio f\u00edsico con la aparici\u00f3n de nuevos biotopos y la adaptaci\u00f3n consecuente de las especies. Sin duda, el cambio f\u00edsico m\u00e1s importante es la ampliaci\u00f3n de la sabana y como consecuencia la prosperidad de los taxones que en ella viven, as\u00ed como la irrupci\u00f3n de dos nuevos g\u00e9neros <i>Homo <\/i>(<i>habilis<\/i>, <i>rudolfensis<\/i>) y <i>Paranthopus<\/i><i> <\/i>(<i>aethiopicus<\/i>, <i>robustus<\/i><i> <\/i>y <i>boisei<\/i>). Un hecho que nos parece interesante destacar es que parece ser que para el dominio del campo abierto es necesaria la cohesi\u00f3n social, como demuestran no s\u00f3lo nuestros antepasados, sino otros mam\u00edferos gregarios como los f\u00e9lidos (leones y guepardos), los licaones y los hi\u00e9nidos.<\/p>\n<p>\u2022 El hipodigma de la especie <i>Homo habilis <\/i>se ha transformado para dar lugar a dos nuevas especies: OH-13, OH-12 y KNM-ER 1813 pertenecen a <i>Homo habilis<\/i>, mientras que el KNM- ER 1470 pertenece a <i>Homo<\/i><i> <\/i><i>rudolfensis<\/i>.<\/p>\n<p>\u2022 Los esquemas evolutivos de sencillo a complicado no funcionan ni con la industria l\u00edtica ni con las estrategias de obtenci\u00f3n de alimento. Las cronolog\u00edas de los yacimientos con industrias del Karari y de Olduvai, que siguen pautas de elaboraci\u00f3n distintas, son coincidentes, no pudiendo elaborar una cronolog\u00eda de inferior a superior. No siempre la estrategia de obtenci\u00f3n de alimentos era carro\u00f1era en \u00e9pocas antiguas de la hominizaci\u00f3n, pues, en yacimientos con m\u00e1s de 1,8 M.a. hemos detectado una estrategia cazadora de mam\u00edferos de tama\u00f1o medio, mientras que en yacimientos con 1,6 M.a. hemos detectado actividad carro\u00f1era. Estos pocos ejemplos y otros muchos que podr\u00edamos exponer apuntan a que la diversificaci\u00f3n y la dispersi\u00f3n de los hom\u00ednidos debi\u00f3 estar \u00edntimamente ligada a la socializaci\u00f3n de los primeros hom\u00ednidos.<\/p>\n<p>\u2022 Recientemente se est\u00e1 destacando la importancia de la mujer en el proceso de hominizaci\u00f3n. Por encima de la distinci\u00f3n entre el trabajo dom\u00e9stico (mujeres) y p\u00fablico (hombres) que establec\u00eda la antropolog\u00eda cl\u00e1sica, que adjudicaba a las mujeres un papel secundario en la hominizaci\u00f3n (en tanto que los hombres iban a la caza, que se ha considerado desde siempre como uno de los factores fundamentales de la hominizaci\u00f3n, las mujeres desempe\u00f1aban tareas secundarias no determinadas), estamos empezando a poner m\u00e1s inter\u00e9s en descubrir como se establece la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n social y quien ejerce los mecanismos de control social. En este sentido la relaci\u00f3n madre-hijos y la importancia de la aportaci\u00f3n vegetariana a la dieta de los primeros homininos otorgar\u00eda a las mujeres un papel privilegiado en la hominizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2022 La reorganizaci\u00f3n cerebral consecuente con el nuevo tama\u00f1o craneal que caracteriza al g\u00e9nero <i>Homo <\/i>hubo de permitir un mayor desarrollo de las \u00e1reas de Broca y Wernike, lo que hizo posible el hecho de generar un lenguaje hablado, sin embargo, la cuesti\u00f3n con respecto a las tres especies que de <i>Homo <\/i>hemos visto que coexisten en el mismo espacio y en el mismo tiempo est\u00e1 sin resolver. Es posible que determinadas intervenciones en la naturaleza produzcan, a trav\u00e9s de la percepci\u00f3n sensorial tambi\u00e9n modificada por esta percepci\u00f3n, diferentes concepciones de la naturaleza, lo que explicar\u00eda las diferencias entre las industrias de Kada Gona, Eg, Omo 71, Omo 84, FtJj1, FtJj2, FtJj5, Omo 57, Omo 123, Lokalelei, AL 666, KBS, HAS, FXJj50, DK, FLK, FLKN, Melka Kuntur\u00e9, Fejej, Nyabussi, Senga 5, Sterfontein en \u00c1frica y de otras procedentes de fuera de \u00c1frica (Yiron, Riwat, Longuppo, Dmanisi, Barranco Le\u00f3n, Barranco del Paso, Fuente Nueva, Tetoiu, Monte Poggiolo&#8230;). La simetr\u00eda, que no se inventa, sino que se percibe en la naturaleza bajo unas condiciones conceptuales determinadas, a su vez \u00edntimamente relacionadas con la intervenci\u00f3n- percepci\u00f3n en la naturaleza, aparece en Olduvai II, estrato situado \u2018encima\u2019 de los yacimientos con presencia de <i>Homo<\/i><i> <\/i><i>habilis<\/i>, con vestigios de <i>Homo<\/i><i> <\/i><i>erectus<\/i>&#8230;<\/p>\n<p>\u2022 La actividad ps\u00edquica superior, si bien no delimitada por el lenguaje, est\u00e1 presente en Hom\u00ednidos miocenos y plioc\u00e9nicos no humanos.<\/p>\n<p>\u00bfEs posible, despu\u00e9s de tanto discurso idealista y antropoc\u00e9ntrico que nos ha invadido, recuperar los elementos b\u00e1sicos que Darwin y Engels propon\u00edan para comprender la hominizaci\u00f3n, ese proceso sin sujeto ni fin? No s\u00f3lo pensamos que es posible, sino que es la \u00fanica alternativa v\u00e1lida para comprender la antropog\u00e9nesis.<\/p>\n<p>Es evidente que a la luz de la dial\u00e9ctica de la Naturaleza \/ Cultura, ecolog\u00eda \/ sociedad, el origen del trabajo, el lenguaje y el pensamiento se hacen m\u00e1s comprensibles. El objetivo ahora es elaborar un programa de investigaci\u00f3n cient\u00edfica que articule todas estas proposiciones, hip\u00f3tesis y datos en el seno de una teor\u00eda materialista; a continuaci\u00f3n, se\u00f1alamos algunos de los puntos de ese programa:<\/p>\n<p>\u2022 En cuanto a la socializaci\u00f3n de los primates tenemos que aclarar qu\u00e9 especie hizo qu\u00e9.<\/p>\n<p>\u2022 En cuanto a las relaciones sociales tenemos que averiguar qu\u00e9 individuo (g\u00e9nero y edad) est\u00e1 detr\u00e1s de cada acci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2022 En cuanto a la intervenci\u00f3n en la naturaleza debemos identificar los mecanismos que establec\u00edan esa relaci\u00f3n dial\u00e9ctica: a trav\u00e9s de la locomoci\u00f3n y la alimentaci\u00f3n podemos saber como repercut\u00eda en la propia corporalidad de los hom\u00ednidos; a trav\u00e9s de la distribuci\u00f3n en el espacio y de la fabricaci\u00f3n de utensilios podemos saber como repercut\u00eda en el grupo social.<\/p>\n<p>\u2022 La distribuci\u00f3n en el espacio es una de las claves para comprender la relaci\u00f3n con la naturaleza, pero tambi\u00e9n las relaciones entre los miembros del grupo.<\/p>\n<p>\u2022 La tecnolog\u00eda en su acepci\u00f3n m\u00e1s cl\u00e1sica no hace m\u00e1s que clasificar objetos, pero puede proporcionar los datos suficientes sobre los niveles de abstracci\u00f3n, orden y jerarqu\u00eda espaciales, etc., como ya se ha comenzado a demostrar.<\/p>\n<p>Hemos intentado mostrar en estas p\u00e1ginas como nuestra postura se sit\u00faa en un frente rupturista que recupera la tradici\u00f3n materialista del darwinismo y el marxismo frente a la sociobiolog\u00eda y al evolucionismo cristiano, pretendiendo comprender el proceso de especiaci\u00f3n hom\u00ednido como un proceso natural, en el seno del cual sea comprensible la producci\u00f3n del pensamiento, las distintas intervenciones en el seno de la naturaleza por parte de las diferentes especies que participaron en la hominizaci\u00f3n, el lenguaje, el trabajo, etc. Esperamos haber mostrado que \u00e9sa es quiz\u00e1 la \u00fanica v\u00eda posible para conocer mejor nuestra propia naturaleza.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Althusser, L. (1974). <i>Philosophie et philosophie spontan\u00e9e des savants<\/i>. Paris : Maspero, 1974. Andrews, P. (1992). \u201cEvolution and environment in the Hominoidea\u201d. <i>Nature<\/i>. 1992, 360, 641-646.<\/p>\n<p>Bowler, P.J. (1985). <i>El<\/i><i> <\/i><i>eclipse<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>darwinismo<\/i>. Barcelona : Labor, 1985. T\u00edt. orig.: <i>The<\/i><i> <\/i><i>eclipse<\/i><i> <\/i><i>of<\/i><i> <\/i><i>darwinism<\/i><i> <\/i>(1983).<\/p>\n<p>Cheney, D. L., Seyfarth, R. M. (1990). <i>How<\/i><i> <\/i><i>monkeys<\/i><i> <\/i><i>see<\/i><i> <\/i><i>the<\/i><i> <\/i><i>world<\/i><i> <\/i><i>:<\/i><i> <\/i><i>inside<\/i><i> <\/i><i>the<\/i><i> <\/i><i>mind<\/i><i> <\/i><i>of<\/i><i> <\/i><i>anather<\/i><i> <\/i><i>species<\/i>. Chicago: University of Chicago Press, 1990.<\/p>\n<p>Cord\u00f3n, F. 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(1980). <i>El<\/i><i> <\/i><i>origen<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>familia,<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>propiedad<\/i><i> <\/i><i>privada<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>estado<\/i><i> <\/i><i>:<\/i><i> <\/i><i>en<\/i><i> <\/i><i>relaci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>a<\/i><i> <\/i><i>las investigaciones de<\/i><i> <\/i><i>L.H.<\/i><i> <\/i><i>Morgan<\/i>. 5\u00aa ed. Madrid : Ayuso, 1980. T\u00edt. orig.:<\/p>\n<p>Engels, F. (1988). <i>El<\/i><i> <\/i><i>papel<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>trabajo<\/i><i> <\/i><i>en<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>transformaci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>mono<\/i><i> <\/i><i>en<\/i><i> <\/i><i>hombre<\/i>. 1\u00aa ed., reimp. Mosc\u00fa : Progreso, 1988. T\u00edt. orig.:<\/p>\n<p>Farrington, B. (1967). <i>El<\/i><i> <\/i><i>evolucionismo<\/i><i> <\/i><i>:<\/i><i> <\/i><i>iniciaci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>a<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>teor\u00eda<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>origen<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>las<\/i><i> <\/i><i>especies<\/i>. Barcelona : Ediciones de Cultura Popular, 1967.<\/p>\n<p>Fonseca, V. da. (1984). <i>Filog\u00e9nesis de la motricidad<\/i>. Madrid : N\u00fa\u00f1ez editor, 1984. T\u00edt. orig.: Formigari, L. (1984). <i>El<\/i><i> <\/i><i>mono<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>las<\/i><i> <\/i><i>estrellas<\/i>. Barcelona : Ediciones del Serbal, 1984. T\u00edt. orig.: <i>La<\/i><i> <\/i><i>scimmia<\/i><i> <\/i><i>e<\/i><i> <\/i><i>le<\/i><i> <\/i><i>stelle<\/i><i> <\/i>(1981).<\/p>\n<p>Iglesias Di\u00e9guez, A. (In\u00e9dito). <i>Hominizaci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>e<\/i><i> <\/i><i>ideolox\u00eda<\/i><i> <\/i><i>:<\/i><i> <\/i><i>deconstrucci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>e<\/i><i> <\/i><i>reconstrucci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>do<\/i><i> <\/i><i>proceso<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>hominizaci\u00f3n<\/i>.<\/p>\n<p>Leroi-Gourhan, A. (1985). <i>O<\/i><i> <\/i><i>gesto<\/i><i> <\/i><i>e a palavra :<\/i><i> <\/i><i>t\u00e9cnica<\/i><i> <\/i><i>e<\/i><i> <\/i><i>linguagem<\/i>. Lisboa : Edi\u00e7\u00f4es 70, 1985. T\u00edt. orig.:<\/p>\n<p>Marx, K. (1991). <i>El<\/i><i> <\/i><i>capital<\/i><i> <\/i><i>:<\/i><i> <\/i><i>cr\u00edtica<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>econom\u00eda<\/i><i> <\/i><i>pol\u00edtica<\/i>. 2\u00aa ed., 22\u00aa reimp. M\u00e9xico D.F.: F.C.E., 1991. T\u00edt. orig.:<\/p>\n<p>Marx, K., Engels, F. (1975). <i>Cartas<\/i><i> <\/i><i>sobre<\/i><i> <\/i><i>las<\/i><i> <\/i><i>ciencias<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>naturaleza<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>las<\/i><i> <\/i><i>matem\u00e1ticas<\/i>. Barcelona : Anagrama, 1975.<\/p>\n<p>Marx, K., Engels, F. (1981). <i>Obras<\/i><i> <\/i><i>escogidas<\/i><i> <\/i><i>en<\/i><i> <\/i><i>tres<\/i><i> <\/i><i>tomos<\/i>. Mosc\u00fa : Progreso, 1981.<\/p>\n<p>Mayr, E. (1982). <i>The growth of biological thougth<\/i>. Cambridge (Mass.) : Harvard University Press, 1982.<\/p>\n<p>Mayr, E. (1992). <i>Una larga controversia : Darwin y el darwinismo<\/i>. Barcelona : Cr\u00edtica, 1992. T\u00edt. orig.: <i>One long argument : Charles Darwin and the genesis of modern evolutionary thougth<\/i><i> <\/i>(1991).<\/p>\n<p>Melotti, U. (1981). <i>El hombre entre la naturaleza y la historia : la dial\u00e9ctica de los or\u00edgenes<\/i>. Barcelona : Pen\u00ednsula, 1981. T\u00edt. orig.:<\/p>\n<p><i>POUR<\/i><i> <\/i><i>Darwin<\/i>, ed. por Tort, P. Paris : PUF, 1997<\/p>\n<p>Sabater P\u00ed, J. (1984). <i>El chimpanc\u00e9<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>los<\/i><i> <\/i><i>or\u00edgenes<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>cultura<\/i>. 2\u00aa ed, rev. Barcelona: Anthropos, 1984.<\/p>\n<p>Tort, P. (1983). <i>La pens\u00e9e hi\u00e9rarchique et l\u2019\u00e9volution<\/i>. Paris : Editions Aubier Montaigne, 1983. Tort, P. (1997a). \u201cDarwin et la la\u00efcisation du discours sour l\u2019homme\u201d. En <i>Pour<\/i><i> <\/i><i>Darwin<\/i>, ed. por Tort, P. Paris : PUF, p. 11-44.<\/p>\n<p>Tort, P. (1997b). <i>Darwin<\/i><i> <\/i><i>et<\/i><i> <\/i><i>le darwinisme<\/i>. Paris : PUF, 1997.<\/p>\n<p>Triger, B.G. (1992). <i>Historia<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>pensamiento arqueol\u00f3gico<\/i>. Barcelona : Cr\u00edtica, 1992. T\u00edt. orig.: <i>A<\/i><i> <\/i><i>history<\/i><i> <\/i><i>of<\/i><i> <\/i><i>archaeological<\/i><i> <\/i><i>thougth<\/i><i> <\/i>(1989).<\/p>\n<p>Wood, B. A. (1992). \u201cOrigin and evolution of the genus <i>Homo<\/i>\u201d. <i>Nature<\/i>, 1992, 355, 783-790. Wynn, Th. (1989). <i>The<\/i><i> <\/i><i>evolution<\/i><i> <\/i><i>of<\/i><i> <\/i><i>spatial<\/i><i> <\/i><i>competence<\/i>. Chicago: University of Illinois Press, 1989.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] Tengo que agradecer la oportunidad de publicar este trabajo a Francisco Pelayo y Rafael Huertas, as\u00ed como las interesantes sugerencias recibidas a Cord\u00f3n, Gibert, Olaria y Tort&#8230;<\/p>\n<p>[2] Para una mejor aproximaci\u00f3n a la contribuci\u00f3n de Darwin a la teor\u00eda de la hominizaci\u00f3n remitimos a los trabajos de Bowler, Mayr o Tort.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"left\">Alfredo Iglesias Di\u00e9guez Departamento de Historia I (Prehistoria\/Casal) Universidade de Santiago de Compostela. Pza. da Universidade, s\/n. E-15701 Santiago de Compostela e-mail : <a href=\"mailto:aiglesia@cirp.es\">aiglesia@cirp.es<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con esta publicaci\u00f3n quiero rendir un homenaje a Faustino Cord\u00f3n, bioqu\u00edmico y te\u00f3rico de la evoluci\u00f3n, darwinista y materialista, pero<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":11865,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,1552],"tags":[996,1854],"class_list":["post-11864","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-marxismo","tag-evolucion","tag-hominizacion"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11864","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11864"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11864\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11865"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11864"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11864"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11864"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}