{"id":12052,"date":"2022-06-26T05:00:06","date_gmt":"2022-06-26T04:00:06","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12052"},"modified":"2022-06-26T01:47:58","modified_gmt":"2022-06-26T00:47:58","slug":"las-raices-historicas-de-la-tragedia-afgana-y-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12052","title":{"rendered":"Las ra\u00edces hist\u00f3ricas de la tragedia afgana (y IV)"},"content":{"rendered":"<p><em>Una nueva entrada de esta serie en cuatro partes \u2013<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11216\">enlaces a la primera<\/a>, <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11391\">segunda<\/a> y <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11845\">tercera<\/a> partes\u2013 sobre la tragedia de Afganist\u00e1n, el triunfo inicial y fracaso final de un proyecto de reforma social, iniciado a comienzos de los setenta y gestionado desde 1978 por los comunistas afganos. Se inici\u00f3 entonces un ciclo de violencia, en el que la confrontaci\u00f3n interna qued\u00f3 determinada por los factores internacionales; ciclo de violencia casi ininterrumpida a lo largo de cuarenta a\u00f1os y sobre que el que no hay una seguridad de que haya finalizado tras la \u00faltima victoria de los talibanes. Al final de esta entrada hemos a\u00f1adido la bibliograf\u00eda utilizada a lo largo de toda la serie y los mapas f\u00edsico y pol\u00edtico de Afganist\u00e1n.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<h3><strong>1. Internacionalizaci\u00f3n y cronificaci\u00f3n de la guerra civil<\/strong><\/h3>\n<p><strong>1.1. La respuesta de EEUU<\/strong><\/p>\n<p>Con la entrada de la 40 Divisi\u00f3n sovi\u00e9tica en Afganist\u00e1n y el cambio pol\u00edtico en Kabul, con la formaci\u00f3n de un gobierno en el que participaron las diversas corrientes del PDPA, la precipitaci\u00f3n al abismo de la RDA se fren\u00f3, a pesar de que todo ello encorajin\u00f3 el \u00e1nimo del islamismo radical y le proporcion\u00f3 argumentos propagand\u00edsticos para ponerse al frente, ideol\u00f3gicamente, de las revueltas tribales. Es un lugar com\u00fan que la entrada de las tropas sovi\u00e9ticas resultaron m\u00e1s perjudiciales que beneficiosas para la RDA, por cuanto impulsaron al nacionalismo afgano y la rebeli\u00f3n, poniendo a \u00e9sta en condiciones de conseguir la victoria. Un lugar com\u00fan falso por los cuatro costados. En primer lugar, por la suposici\u00f3n de la existencia de un nacionalismo afgano que se identificaba con la rebeli\u00f3n tribal e islamista; el mayor problema que \u00e9sta siempre tuvo, incluso despu\u00e9s de su victoria en abril de 1992, fue la de carecer de una identidad nacional y ser una suma, conflictiva entre s\u00ed, de identidades \u00e9tnicas y religiosas. Y en segundo, porque la rebeli\u00f3n ya hab\u00eda despegado y hab\u00eda compuesto su cuerpo fundamental antes de esa intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica, incluida su naturaleza heterog\u00e9nea que nunca super\u00f3. Lo que s\u00ed hicieron los acontecimientos de diciembre de 1979 fue resolver la divisi\u00f3n interna en la administraci\u00f3n Carter sobre el grado e intensidad del apoyo a la rebeli\u00f3n, en beneficio de las posiciones que desde un principio sostuvieron Brzezinski y Henze; un apoyo que luego Ronald Reagan multiplic\u00f3 en cantidad y calidad militar. No fue el supuesto nacionalismo afgano el que dio alas y carburante a la rebeli\u00f3n, sino el apoyo estadounidense, vehiculado a trav\u00e9s de Paquist\u00e1n y que cont\u00f3 con la participaci\u00f3n destacada de Arabia Saud\u00ed, los Emiratos del Golfo y Egipto[1].<\/p>\n<p>El gobierno estadounidense recibi\u00f3 inicialmente informaciones confusas de lo que sucedido entre el 27 y el 28 de diciembre en Afganist\u00e1n[2]. Tras un primer momento de estupefacci\u00f3n, reaccion\u00f3 empujado por Brzezinski y decidi\u00f3 dar una respuesta general de cierre a la pol\u00edtica de distensi\u00f3n y apertura de una nueva etapa en las relaciones internacionales. Desde el 19 de diciembre los informes de la CIA alertaron de la concentraci\u00f3n de tropas sovi\u00e9ticas en el Sur de la URSS y de traslados de contingentes y material en cantidad que no se lleg\u00f3 a apreciar. La noticia fue comentada por el Comit\u00e9 de Coordinaci\u00f3n Especial del 26 de diciembre que concluy\u00f3 que el mayor riesgo era que se estuviese llevando a cabo una operaci\u00f3n sovi\u00e9tica \u00abr\u00e1pida y eficaz para pacificar Afganist\u00e1n\u00bb y que \u00abnuestro objetivo, deber\u00e1 ser hacer la operaci\u00f3n lo m\u00e1s costosa posible para los sovi\u00e9ticos\u00bb. Brzezinski no perdi\u00f3 tiempo, el mismo 26 de diciembre envi\u00f3 a Carter un Memor\u00e1ndum en el que marc\u00f3 ya las principales l\u00edneas de la respuesta estadounidense. Para empezar el Consejero de Seguridad Nacional present\u00f3 un argumento de su propia cosecha para convencer al hasta entonces vacilante Carter, que se convirti\u00f3 luego en una de las falsas razones para justificar el nivel de la reacci\u00f3n: si los sovi\u00e9ticos ten\u00edan \u00e9xito en Afganist\u00e1n y si Paquist\u00e1n acced\u00eda a ello[3], con la entrada militar en Afganist\u00e1n se cumplir\u00eda el viejo sue\u00f1o ruso de acceder a los puertos del Oc\u00e9ano \u00cdndico; y saliendo al paso de lo que deb\u00eda ser un rumor en la administraci\u00f3n estadounidense, puso en duda que la intervenci\u00f3n directa de tropas sovi\u00e9ticas que al parecer estaba en marcha pudiera convertirse en un\u00abViet-Nam sovi\u00e9tico\u00bb[4], alert\u00f3 que por el contrario pudiera convertirse en su Entebbe en alusi\u00f3n a la exitosa operaci\u00f3n israel\u00ed de rescate del avi\u00f3n secuestrado en el aeropuerto ugand\u00e9s en julio de 1976. En otras palabras, no hab\u00eda que confiarse en que los sovi\u00e9ticos se enredaran y hab\u00eda que intervenir para conseguir su fracaso, asegurando que la rebeli\u00f3n contra la RDA continuase mediante el env\u00edo de m\u00e1s dinero, consejos t\u00e9cnicos y sobre todo armas. Brzezinski a\u00f1adi\u00f3 adem\u00e1s el factor clave en el dise\u00f1o de ese salto en la intervenci\u00f3n estadounidense, para que siguiera siendo una operaci\u00f3n de ayuda encubierta: hab\u00eda que cambiar la actitud norteamericana ante Paquist\u00e1n para convencerla de que, dijo entonces, ayudara a los rebeldes.<\/p>\n<p>En realidad, lo que hizo EEUU fue convertir a Paquist\u00e1n en el <em>hub<\/em> de la ayuda militar, instigado y premiado por el gobierno estadounidense, con lo que se mataban dos p\u00e1jaros de un tiro: se bloqueaba cualquier acercamiento entre Paquist\u00e1n y la URSS y se garantizaba el encubrimiento de la ayuda militar norteamericana. Pero para eso era preciso, se\u00f1al\u00f3 Brzezinski a Carter, que la pol\u00edtica de seguridad de EEUU con respecto a Paquist\u00e1n no estuviese dictada por la pol\u00edtica de no proliferaci\u00f3n como se establec\u00eda en la enmienda Symintong de 1976 a la Ley de Asistencia Extranjera de 1961 que establec\u00eda la prohibici\u00f3n de asistencia econ\u00f3mica y militar as\u00ed como la concesi\u00f3n de cr\u00e9ditos a la exportaci\u00f3n por parte de EEUU a pa\u00edses que entreguen o reciban, adquieran o transfiriesen tecnolog\u00eda de enriquecimiento nuclear[5]. En otras palabras el gobierno estadounidense hab\u00eda de hacer la vista gorda al programa nuclear paquistan\u00ed, para atraer a Paquist\u00e1n a su \u00f3rbita de manera definitiva y convertirlo en el socio imprescindible de la intervenci\u00f3n en Afganist\u00e1n. Brzezinski a\u00f1ad\u00eda otras acciones complementarias, acercarse a China en su com\u00fan respaldo a los rebeldes y concertar con los pa\u00edses isl\u00e1micos tanto la acci\u00f3n de propaganda contra la intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica en Afganist\u00e1n como como la operaci\u00f3n de ayuda encubierta.<\/p>\n<p>No todos compart\u00edan dentro de la administraci\u00f3n Carter la interpretaci\u00f3n de Brzezinski sobre la trascendencia de los hechos. El 15 de enero el Director de la CIA, al Almirante Turner, envi\u00f3 a Carter, al vicepresidente Mondale, a Cyrus Vance, al Secretario de Defensa Brown y al propio Brzezinski, su propia interpretaci\u00f3n de lo sucedido: \u00abEs poco probable que la ocupaci\u00f3n sovi\u00e9tica de Afagnist\u00e1n constituya el primer paso planificado de antemano en la implementaci\u00f3n de un gran plan altamente articulado para el r\u00e1pido establecimiento del control hegem\u00f3nico sobre todo el suroeste de Asia\u00bb. Para Turner se trataba de una respuesta \u00aba rega\u00f1adientes\u00bb ante la \u00abpercepci\u00f3n del deterioro inminente e irreversible de su posici\u00f3n ya establecida en un pa\u00eds que se encontraba dentro de la esfera de influencia leg\u00edtima de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u00bb. Turner, con su propio lenguaje geopol\u00edtico, acertaba con las razones de la entrada de tropas sovi\u00e9ticas en Afganist\u00e1n \u2013apuntalar la RDA y no perder su hist\u00f3rica relaci\u00f3n con la URSS\u2013 y tambi\u00e9n en sus previsiones de que los sovi\u00e9ticos no pretender\u00edan ir m\u00e1s all\u00e1 contra Paquist\u00e1n y contra Ir\u00e1n. No era, en su opci\u00f3n, una acci\u00f3n expansionista, sino defensiva. Brzezinski, que apostill\u00f3 luego ante Carter que Turner no consideraba la posibilidad de que la URSS pudiera dirigir su poder militar contra Ir\u00e1n y contra Paquist\u00e1n \u00aben un futuro m\u00e1s cercano\u00bb, se sali\u00f3 con la suya. Para el Consejero de Seguridad Nacional la entrada de las tropas sovi\u00e9ticas hab\u00eda de ser considerada desde una trascendencia general y no local y hab\u00eda de tener una respuesta en t\u00e9rminos del inicio de una nueva etapa en las relaciones con la URSS. En las reuniones del Consejo de Seguridad Nacional del 28 de diciembre y del 2 de enero qued\u00f3 claro que la respuesta de EEUU no ser\u00eda coyuntural, no hab\u00eda que fijarse objetivos como que las tropas sovi\u00e9ticas se retirasen ni que los rebeldes llegaran a hacerse con el poder en Kabul, cosas que se reputaban entonces como imposibles por la fuerza de los sovi\u00e9ticos y la debilidad de los rebeldes; el objetivo era en Afganist\u00e1n mantener la rebeli\u00f3n en marcha, impedir la pacificaci\u00f3n del pa\u00eds por las tropas sovi\u00e9ticas y hacerles lo m\u00e1s costosa posible su acci\u00f3n, y sobre ese escenario llevar a los aliados de EEUU y a la OTAN al acuerdo de que \u00abnuestra respuesta no puede ser modesta ni ef\u00edmera (\u2026) preparados para tomar pasos serios, paso que los llevar\u00edan a salir de la distensi\u00f3n\u00bb[6].<\/p>\n<p>Brzezinski quiso darle a Carter un argumento sobre la naturaleza y la trascendencia que se estaba dando, en un documento que le remiti\u00f3 el mismo 2 de enero con el t\u00edtulo de \u00abRelevancia de la Doctrina Truman en la situaci\u00f3n actual \u00bb, record\u00e1ndole el mensaje del Presidente que sucedi\u00f3 a Roosevelt ante el Congreso el 12 de marzo de 1947 en el que anunci\u00f3 que la pol\u00edtica de EEUU era la de apoyar a los pueblos libres que resist\u00edan los intentos de subyugaci\u00f3n de por minor\u00edas armadas o por presiones externas, refiri\u00e9ndose a la guerra civil en Grecia entre comunistas y mon\u00e1rquicos y a la presi\u00f3n de la URSS sobre Turqu\u00eda para que aceptara una administraci\u00f3n conjunta del paso de los estrechos del Mar Negro y, en cualquier caso, mantuviese su posici\u00f3n de neutralidad. La denominada \u00abDoctrina Truman\u00bb dio pie a la ayuda estadounidense inmediata al gobierno griego y al gobierno turco, pero para Brzezinski, ante Carter, signific\u00f3 mucho m\u00e1s : \u00ab Este discurso marc\u00f3 el comienzo de uno de los per\u00edodos m\u00e1s creativos de la diplomacia estadounidense. Lo que es m\u00e1s importante, se\u00f1al\u00f3 la intenci\u00f3n de EEUU de abandonar su vacilaci\u00f3n pasada y asumir un papel m\u00e1s activista a nivel internacional. Sin esta acci\u00f3n r\u00e1pida y resuelta por nuestra parte, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica habr\u00eda seguido aumentando su presi\u00f3n sobre Turqu\u00eda y Grecia, y la evoluci\u00f3n del Sur de Europa y Oriente Medio habr\u00eda sido sin duda, muy diferente. Hoy enfrentamos un desaf\u00edo sovi\u00e9tico en un \u00e1rea del mundo que es solo un poco m\u00e1s desconocida para los estadounidenses que Grecia y Turqu\u00eda en 1947. Al igual que en 1947, Occidente nos mira porque solo nosotros podemos proporcionar el liderazgo y los recursos necesarios para hacer retroceder la amenaza sovi\u00e9tica a nuestros intereses en la regi\u00f3n y m\u00e1s all\u00e1 (\u2026) La intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica en este caso es m\u00e1s brutal que en 1947, y el Golfo [\u00cdndico] es sin duda m\u00e1s vital para los intereses occidentales hoy que Grecia y Turqu\u00eda hace 30 a\u00f1os\u00bb. La creatividad diplom\u00e1tica fue la guerra fr\u00eda y la constituci\u00f3n de la OTAN en 1949. La nueva creatividad signific\u00f3 el bloqueo del acuerdo SALT II y el inicio de una nueva carrera de tensi\u00f3n, militar y econ\u00f3mica, que acabar\u00eda haciendo entrar en quiebra pol\u00edtica a la URSS; a costa de una larga e irresoluta guerra civil en Afganist\u00e1n, que los gobiernos estadounidenses no solo alimentaron sino que boicotearon tambi\u00e9n que pudiera llegar a su fin mediante un acuerdo.<\/p>\n<p>Tras la reuni\u00f3n del Consejo Nacional de Seguridad del 28 de diciembre, Carter aprob\u00f3 la nueva directiva de apoyo a la rebeli\u00f3n en Afganist\u00e1n que inclu\u00eda el suministro de armas. \u00c9stas empezaron a llegar a los grupos rebeldes el 26 de febrero[7], a tiempo para alimentar la campa\u00f1a de primavera que se consider\u00f3 que podr\u00eda ser crucial. EEUU concedi\u00f3 a Paquist\u00e1n la contraprestaci\u00f3n que \u00e9ste solicitaba y este pa\u00eds, a trav\u00e9s del ISI y de su relaci\u00f3n con la CIA, se convirti\u00f3 efectivamente en el puerto de enlace entre las diferentes ayudas enviadas y los grupos rebeldes receptores. Egipto, Arabia Saud\u00ed y el propio Pakist\u00e1n suministraban armamento, financiado por EEUU, que en ning\u00fan caso se trataba de modelos estadounidenses. El enga\u00f1o de la operaci\u00f3n encubierta se realiz\u00f3 replicando, en f\u00e1bricas egipcias sobre todo, armamento sovi\u00e9tico para que los rebeldes, adem\u00e1s, pudieran alardear de haberlos capturado a las tropas sovi\u00e9ticas y afganas; algunos componentes que no pod\u00edan ser fabricados adecuadamente por las factor\u00edas egipcias, lo eran en Europa occidental y en EEUU siguiendo la pauta de la r\u00e9plica. S\u00f3lo m\u00e1s adelante se proporcion\u00f3 a los rebeldes armamento brit\u00e1nico o estadounidense, como los misiles port\u00e1tiles tierra-aire Blowpie brit\u00e1nico, entregados a principios de 1986 y los misiles port\u00e1tiles tierra-aire Stinger a partir de mediados de aquel a\u00f1o; hasta entonces solo hab\u00edan dispuesto, en ese tipo de arma, de la r\u00e9plica de los misiles sovi\u00e9ticos Strele-2 o de misiles norteamericano Redeye suministrados por Paquist\u00e1n y Arabia Saudi. Por otra parte, la declaraci\u00f3n de la guerra contra los sovi\u00e9ticos y la RDA en el mundo \u00e1rabe como una jihad promovi\u00f3 la llegada a Afganist\u00e1n, vehiculados por Arabia Saud\u00ed principalmente, de voluntarios para combatir junto a los rebeldes, de diversos estados \u00e1rabe, tambi\u00e9n palestinos y de manera particular argelinos.<\/p>\n<p><strong>1.2. La guerra se eterniza<\/strong><\/p>\n<p>La llegada de la ayuda militar, con el valor a\u00f1adido de la moral de combate que eso proporcion\u00f3 a los muyahidines, torci\u00f3 la previsi\u00f3n sovi\u00e9tica inicial de una intervenci\u00f3n limitada en sus funciones y en el tiempo en la que se preve\u00eda que el combate directo a los rebeldes podr\u00eda quedar en manos del ej\u00e9rcito afgano; este, por su parte, no estuvo en condiciones en mucho tiempo de poder asumir con un m\u00ednimo de adecuaci\u00f3n ese combate, con la oficialidad y suboficialidad desestabilizada por las purgas pol\u00edticas internas y con un elevado grado de deserci\u00f3n que llev\u00f3 sus efectos al m\u00ednimo de 30.000-40.000. Babrak Karmal propuso inicialmente disolver el ej\u00e9rcito y reconstituir uno nuevo aprovechando el <em>impasse<\/em> de la presencia de las tropas sovi\u00e9ticas, pero la URSS se neg\u00f3 a ello; vincul\u00f3 desde el primer momento su intervenci\u00f3n dentro de Afganist\u00e1n como una operaci\u00f3n que no ten\u00eda un fin militar en s\u00ed misma sino el de proporcionar la neutralizaci\u00f3n de los rebeldes como amenaza a la RDA y la implementaci\u00f3n por parte de \u00e9sta de una soluci\u00f3n pol\u00edtica a la guerra civil mediante la ampliaci\u00f3n de la base social de la RDA. Entretanto, el ej\u00e9rcito afgano no ser\u00eda disuelto y reconstituido, sino reconstruido, mediante la ampliaci\u00f3n del reclutamiento y la formaci\u00f3n de sus mandos en todas las escalas, as\u00ed como el establecimiento de una mayor disciplina que incluyera severas penas para la deserci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ese plan de reconstrucci\u00f3n se llev\u00f3 su tiempo y hasta 1984 las tropas afganas no empezaron a tener un rendimiento aceptable en el combate a pesar de que las deserciones, que en 1983 llegaron a su nivel m\u00e1ximo de 41.000, sigui\u00f3 siendo un problema permanente que con niveles de entre 25.000 y 30.000 anuales. A pesar de ello, el reclutamiento y la mejor organizaci\u00f3n y formaci\u00f3n permiti\u00f3 consolidar un ej\u00e9rcito en torno a los 120.000[8] efectivos; a los que hab\u00eda que sumar las fuerzas del Ministerio del Interior \u2013 que pasaron de 14.500 efectivos en 1980 a 74.834 en 1983 y 96.479 en 1988, y del KHAD (Khedamat-i Ettela\u2019at-i Daulati, Servicio de Informaci\u00f3n del Estado, sustituto del KAM de Amin), que lo hicieron de 5.112 en 1980 a 26.733 en 1985 y 68.609 en 19889. El contingente militar sovi\u00e9tico por su parte sum\u00f3 a comienzos de 1980 85.000 efectivos, para crecer posteriormente ante la evidencia de las dificultades encontradas; en cualquier caso, seg\u00fan Mark Urban nunca fue superior a los 110.000 efectivos.<\/p>\n<p>Frente a ellos el total de rebeldes alzados, constituyeron siempre una cantidad difusa. Mark Urban estim\u00f3 en 150.000 los miembros de los diferentes grupos organizados, a los que habr\u00eda que sumar los miles de insurgentes locales, no integrados en ninguna organizaci\u00f3n, y tambi\u00e9n los mercenarios y los bandidos de ocasi\u00f3n que combaten por el bot\u00edn. En suma, Urban estima que la cifra que podr\u00eda combatir en un momento determinado no fue nunca inferior a los 35.000 efectivos y el total de efectivos comprometidos se alcanz\u00f3 en 1980-1982 cuando llegaron a ser 250.000, para reducirse a partir de entonces a un m\u00e1ximo de 175.000. M\u00e1s all\u00e1 de los combatientes directos es imposible cuantificar los apoyos sociales de cada bando y no es prudente decir mucho m\u00e1s que la RDA ten\u00eda su apoyo en los centros urbanos y que la rebeli\u00f3n, por uno u otro motivo, era mayoritaria en el mundo campesino. Los motivos del apoyo a la RDA fueron b\u00e1sicamente homog\u00e9neos, a pesar de las divisiones pol\u00edticas internas. M\u00e1s diversos fueron los de los rebeldes, \u00e9stos pasaron a ser llamados muyahidines, literalmente practicantes de la yihad, o combatientes por el islam en un sentido sem\u00e1ntico; no obstante, bajo esa identificaci\u00f3n general hab\u00eda sobre todo una rebeli\u00f3n tribal, que solo en parte se identificaba con un proyecto pol\u00edtico islamista. Eran sobre todo defensores de las estructuras tribales y sus ideolog\u00edas legitimadoras (el pashtunwali, de manera destacada). El Islam nunca fue combatido por la RDA, solo entre finales de 1978 y 1979 Taraki y Amin se enfrentaron abiertamente a las dos grandes cofrad\u00edas sun\u00eds y a una parte del clero musulm\u00e1n refractario; y desde luego a las organizaciones afines al movimiento de los Hermanos Musulmanes, lo que por cierto no los diferenciaba de la mayor\u00eda de gobiernos de los pa\u00edses isl\u00e1micos. A partir de enero de 1980 los gobiernos de la RDA resta\u00f1aron algunas de las heridas abiertas con el clero e incluso promovieron la construcci\u00f3n de mezquitas. El car\u00e1cter tribal profundo de la rebeli\u00f3n \u2013que emparent\u00f3 con las rebeliones hist\u00f3ricas ya fueran contra Abdur Rahman, contra Ammanullah o contra Zahir Sha\u2013 se manifest\u00f3 no solo en la persistencia de las divisiones \u00e9tnicas sino en su agravamiento, lo que siempre impidi\u00f3 la unidad pol\u00edtica y de acci\u00f3n de los rebeldes y determin\u00f3 la fragmentaci\u00f3n pr\u00e1ctica y la inestabilidad cr\u00f3nica de Afganist\u00e1n tras la derrota de la RDA en 1992. La unidad de la rebeli\u00f3n no se la dio ning\u00fan nacionalismo afgano \u2013que en todo caso se alberg\u00f3 solo en algunos sectores liberales exiliados y en el seno del PDPA\u2013, ni tampoco el islam sino la naturaleza estrat\u00e9gica internacional que le dio la intervenci\u00f3n estadounidense.<\/p>\n<p>Mohammed Yusaf, oficial del ISI paquistani y su responsable de la coordinaci\u00f3n de los grupos que recib\u00edan la ayuda militar entre 1983 y 1987, se\u00f1al\u00f3 que 1980 pod\u00eda, hipot\u00e9ticamente, haber sido el a\u00f1o en que los rebeldes ganaran la guerra. Todo les era favorable, el ej\u00e9rcito afgano estaba bajo m\u00ednimos, el nuevo gobierno encabezado por Babrak Karmal todav\u00eda hab\u00eda de consolidarse y las tropas sovi\u00e9ticas, que solo hab\u00edan sido equipadas para una acci\u00f3n temporal y limitada eran reacias a lanzar acciones ofensivas contra los insurgentes. No obstante, y a pesar de que fue aquel a\u00f1o el que registr\u00f3 el mayor n\u00famero de rebeldes, fueron incapaces no ya de unificarse sino ni tan siquiera de coordinar sus acciones, dando tiempo a la RDA y a las tropas sovi\u00e9ticas a organizarse y superar el momento del riesgo del derrumbe. Yusaf se\u00f1ala que, adem\u00e1s, aunque los rebeldes empezaron a recibir armas \u00e9stas todav\u00eda no eran las adecuadas para enfrentase al equipo pesado de sus enemigos, los tanques, la artiller\u00eda, los nuevos morteros m\u00f3viles, los helic\u00f3pteros artillados capaces de transporta tropas, los aviones. A partir de 1984 el suministro de armas a los rebeldes se increment\u00f3 y sofistic\u00f3 incluyendo minas de pl\u00e1stico antipersonas, armamento antitanques y a partir de 1986 misiles tierra-aire de uso individual los Blowpipe brit\u00e1nicos primero y luego los Stinger estadounidense. A pesar de ello, eso pudo causar m\u00e1s bajas entre las fuerzas sovi\u00e9ticas y de la RDA, o dificultar sus movimientos, pero la persistencia de desuni\u00f3n de los rebeldes les impidi\u00f3 tener nunca la iniciativa militar y volver a amenazar con su triunfo como pareci\u00f3 en 1980.<\/p>\n<p>La guerra de los rebeldes fue una guerra dispersa, de acciones locales, de emboscadas y hostigamiento al enemigo; que salvo un par de excepciones nunca persigui\u00f3 la organizaci\u00f3n espec\u00edfica del territorio y nunca estuvo ni militar ni pol\u00edticamente en condiciones de establecer en territorio afgano ning\u00fan gobierno provisional. Esas excepciones fueron las de Ismail Khan, el militar que pas\u00f3 a encabezar la rebeli\u00f3n de marzo de 1979 en Herat y que, tras ser desalojado de la ciudad, mantuvo una guerra constante organizada y de control territorial en la provincia; y sobre todo la de Ahmad Sha Massud que domin\u00f3 el valle del Panjshir, resistiendo en el hasta nueve ofensivas militares, y se atrevi\u00f3 a salir de \u00e9l de manera repetida para atacar el paso de Salang, en la carretera de Kabul a la frontera con la URSS, y la base a\u00e9rea de Bagram. Pero fueron dos excepciones y, adem\u00e1s, su condici\u00f3n de tayikos imped\u00eda que sus \u00e9xitos les proporcionaran un liderazgo general sobre la mayor\u00eda past\u00fan de la rebeli\u00f3n y de sus apoyos entre los pastunes del Paquist\u00e1n. La guerra de las tropas sovi\u00e9ticas, con las que a partir de 1983 el ej\u00e9rcito afgano pudo participar ya de manera m\u00e1s activa, fue fundamentalmente una guerra de defensa de las ciudades, infraestructuras vitales y v\u00edas de comunicaci\u00f3n, combinada con per\u00edodos de ofensivas en 1982 y en 1984-1985, sobre todo en Herat, contra el valle del Panjshir y en el \u00e1rea de la frontera con Paquist\u00e1n en el Este; que nunca resultaron concluyentes, tanto por la recuperaci\u00f3n de la presencia en los territorios objeto de ofensiva cuando las tropas se retiraban como por la voluntad subyacente en las acciones sovi\u00e9ticas de no perseguir el triunfo militar, lo que habr\u00eda significado aceptar un elevado coste humano, sino establecer las condiciones para frenar la expansi\u00f3n de la rebeli\u00f3n y dar tiempo a la soluci\u00f3n pol\u00edtica del conflicto, planteada ya por los sovi\u00e9ticos a la RDA en 1979 y mantenida siempre hasta su retirada. Con el acceso a la c\u00faspide del poder en la URSS de Andropov y luego de Gorbachov la perspectiva de la soluci\u00f3n pol\u00edtica se acentu\u00f3 y las acciones armadas contra los rebeldes se fijaron en esos objetivos defensivos militares y en el apoyo a la soluci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En esa situaci\u00f3n la guerra se prolong\u00f3 indefinidamente, sin que se vislumbrara ninguna resoluci\u00f3n, habida cuenta que la soluci\u00f3n pol\u00edtica no avanz\u00f3 en ninguno de los sentidos. Ni la RDA consigui\u00f3 ampliar lo suficientemente sus apoyos sociales; ni los rebeldes acordaron nunca una unidad real que les permitiera pasar a la ofensiva de control general del pa\u00eds; ni la operaci\u00f3n internacional promovida por Gorbachov y el secretario general de la ONU Javier P\u00e9rez de Cuellar, con su secretario general adjunto Diego Cordovez, que dio lugar a la firma de los acuerdos de Ginebra del 14 de abril de 1988, consigui\u00f3 el fin de la guerra, que era su objetivo \u00fanico, sino tan solo dar cobertura a la retirada de las tropas sovi\u00e9ticas, culminada el 15 de febrero de 1989. Los rebeldes, con el apoyo ya solo supuestamente encubierto de EEUU y la continuidad de la colaboraci\u00f3n del ISI paquistan\u00ed, mantuvieron la beligerancia con la esperanza de que la RDA, encabezada ahora por Najibullah, se derrumbara tras la retirada sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p><strong>1.3. Destrucci\u00f3n de la econom\u00eda afgana<\/strong><\/p>\n<p>La larga guerra tuvo una consecuencia catastr\u00f3fica para Afganist\u00e1n. El estado se debilit\u00f3 al m\u00e1ximo. Su supervivencia financiera retrocedi\u00f3 cien a\u00f1os. Si en la d\u00e9cada de los sesenta hab\u00eda conseguido que los ingresos dom\u00e9sticos regulares se estabilizaran entre el 50 y el 60% del total y hab\u00eda dedicado desde 1972 m\u00e1s del 40% a gastos de desarrollo interno, a partir de 1979 el ingreso dom\u00e9stico regular y el gasto destinado al desarrollo cayeron en picado en 1988 tan solo el 24% y el 16% respectivamente. Eran el reflejo de la importante desarticulaci\u00f3n de la econom\u00eda y las infraestructuras de comunicaci\u00f3n como consecuencia de la guerra civil. La producci\u00f3n de trigo se redujo en un tercio, la de algod\u00f3n a la mitad, la de la remolacha azucarera pr\u00e1cticamente desapareci\u00f3. Los gobiernos de la RDA fomentaron la recuperaci\u00f3n del cultivo del algod\u00f3n y la remolacha azucarera, pero s\u00f3lo pudieron hacerlo en el escaso territorio campesino que controlaban, sobre todo en las provincias del Norte, donde una mayor concentraci\u00f3n de tropas sovi\u00e9ticas y los acuerdos con los l\u00edderes locales favorecieron ese control. En el resto del campo afgano los muyahidines persiguieron la producci\u00f3n comercial legal, para perjudicar a la RDA, y promovieron la producci\u00f3n para el autoconsumo y, como se ver\u00e1, la sustituci\u00f3n del cultivo comercial legal por el de la amapola del opio (amapola real). El abastecimiento de trigo a las ciudades tuvo que ser completada con las entregas de trigo de la URSS, que tambi\u00e9n proporcion\u00f3 al gobierno afgano aceite, queroseno y , desde luego, gasolina para uso civil y militar. Casi tres cuartas partes de las carreteras quedaron cortadas; un tercio de las aldeas destruidas. Ya en 1983 hab\u00edan sido destruidas 2.812 escuelas (m\u00e1s de la mitad), 32 hospitales (m\u00e1s del 60%) 111 centros de atenci\u00f3n sanitaria b\u00e1sica (m\u00e1s del 75%)[10]. Cinco millones de afganos huyeron a Paquist\u00e1n y, en menor medida, a Ir\u00e1n; la gran mayor\u00eda de ellos eran campesinos. Otros dos millones de campesinos o habitantes de peque\u00f1as poblaciones huyeron a las ciudades; de ellos un mill\u00f3n a Kabul, complicando las exigencias y la log\u00edstica del abastecimiento de la ciudad ante ese repentino crecimiento que no pod\u00eda ser absorbido por ninguna actividad productiva. El descenso del ingreso, adem\u00e1s, se produjo en un escenario de multiplicaci\u00f3n progresiva del gasto que pas\u00f3 de poco m\u00e1s de 30.000 millones de afganis en 1979 a 42.000 en 1982, 88.700 en 1986 y 129.000 en 1988. La supervivencia financiera del estado pas\u00f3 a depender de la ayuda externa directa \u2013proporcionada por la URSS casi en exclusiva por la retirada de las ayudas occidentales\u2013 y la indirecta que signific\u00f3 la venta de gas a la URSS a sobreprecio; esas ventas de gas saltaron del ser el 13% de los ingresos en 1979 al 33 al a\u00f1o siguientes, porcentaje que se mantuvo hasta la segunda mitad de la d\u00e9cada[11]. La ayuda econ\u00f3mica sovi\u00e9tica era tan importante como la militar.<\/p>\n<p>La otra cara de la moneda fue la expansi\u00f3n del cultivo del opio, consecuencia directa de la rebeli\u00f3n y el sistema de la intervenci\u00f3n encubierta de EUU, que entreg\u00f3 en manos del gobierno paquistan\u00ed y, en concreto del ISI, la canalizaci\u00f3n de esa intervenci\u00f3n. En el principio la expansi\u00f3n del cultivo del opio fue iniciada por los grupos rebeldes de las provincias de Helmand y Kandahar y las de la frontera oriental con Paquist\u00e1n, para financiar su primeras compras de armas y controlar mediante la imposici\u00f3n del cultivo de la amapola a los campesinos, as\u00ed como por algunos grupos organizados, el de Hekmatyar y el de Yunis Khalis, disidente de este \u00faltimo. Cuando se estableci\u00f3 el acuerdo entre EEUU y Paquist\u00e1n, la intervenci\u00f3n del ISI deriv\u00f3 en una sustituci\u00f3n exponencial de los cultivos tradicionales por el de la amapola que alimentaban los viajes de retorno de la ruta de las armas; \u00e9stas eran desembarcadas en Karachi, transportadas en caravanas de camiones protegidos por el ISI y los rebeldes al interior de Afganist\u00e1n y en su regreso a Karachi transportaban la hero\u00edna afgana para su consumo tanto en el mundo asi\u00e1tico, la hero\u00edna marr\u00f3n, como el occidental, la blanca[12]. La producci\u00f3n de opio salt\u00f3 a 140 Toneladas en 1984, 400 en 1985, 800 en 1987 y 1981 en 1991 y constituy\u00f3 la principal fuente de financiaci\u00f3n de los grupos rebeldes. Ni el fin de la presencia sovi\u00e9tica, ni la ca\u00edda de la RDA en 1992, ni la del Emirato Isl\u00e1mico y la intervenci\u00f3n estadounidense directa en 2001 acabaron con esa situaci\u00f3n. El consumo del opio y sus derivados est\u00e1 prohibido por el Cor\u00e1n pero los rebeldes pretendieron justificar su producci\u00f3n y tr\u00e1fico argumentando que ellos lo cultivaban pero no lo consum\u00edan y que era la principal fuente de financiaci\u00f3n para luchar contra los infieles. Sin el argumento religioso, el gobierno de EEUU \u2013todos ellos sin excepci\u00f3n\u2013 justific\u00f3 tambi\u00e9n hacer la vista gorda ante esa producci\u00f3n y tr\u00e1fico que hab\u00eda propiciado la intervenci\u00f3n encubierta con el argumento de la lucha contra los sovi\u00e9ticos; Ann Wrobleski, subsecretaria de Estado para asuntos internacionales, defendi\u00f3 en 1987 el tr\u00e1fico de drogas de los rebeldes afganos diciendo que era \u00abla \u00fanica moneda que tienen\u00bb[13] . Aunque no solo dej\u00f3 hacer. Peters recuerda la propuesta que hizo a Ronald Reagan el ex jefe de los servicios de espionaje franc\u00e9s y fundador del \u00ab Safari Club\u00bb[14] Alenxandre de Marenches, en 1981: la que llam\u00f3 Operaci\u00f3n Mosquito, consistente en proporcionar de manera masiva hero\u00edna a los soldados sovi\u00e9ticos para deteriorar su capacidad de combate; Reagan y Casey, director de la CIA, aceptaron el plan, algo ratificado tambi\u00e9n por el paquistan\u00ed Yousaf. La econom\u00eda campesina del Sur y del Este de Afganist\u00e1n qued\u00f3 marcada desde entonces por el narcotr\u00e1fico, as\u00ed como los sucesivos reg\u00edmenes que se instauraron tras la derrota de la RDA en 1992.<\/p>\n<h3>2. De la ampliaci\u00f3n de la base a la reconciliaci\u00f3n nacional<\/h3>\n<p><strong>2.1. Babrak Karmal<\/strong><\/p>\n<p>La operaci\u00f3n militar y pol\u00edtica del 27 de septiembre se complet\u00f3 al d\u00eda siguiente con una reuni\u00f3n del Comit\u00e9 Central del PDPA, sin participaci\u00f3n de los seguidores incondicionales de Amin[15] para elegir como nuevo Secretario General a Babrak Karmal, que concentr\u00f3 tambi\u00e9n, como hab\u00eda hecho Amin, los cargos de Presidente del Consejo Revolucionario y Primer Ministro; al propio tiempo Sarwari y Kishtmand, representando las dos corrientes del reunificado PDPA, fueron designados vicepresidentes y vice primer ministros. El pacto se traslad\u00f3 a la formaci\u00f3n del nuevo gobierno, integrado por \u00abparchamis\u00bb y \u00abjalquis\u00bb, con Rafi en el Ministerio de Defensa, Dost en Relaciones Exteriores y Anahita Ratzebad en Educuaci\u00f3n y Gulabzoy en Interior Mazdooryar en Transportes y Watanjar en Comunicaciones. Babrak Karmal incorpor\u00f3 en el gobierno a tres independientes, entre ellos Mohammed Khan Jalalar, que hab\u00eda sido Ministro de Finanzas en el gobierno de Shafiq y de Comercio en el Daud; tambi\u00e9n lo hizo en la segunda l\u00ednea de la alta administraci\u00f3n del estado[16], en la que integr\u00f3 a algunos participantes activos del movimiento Juventud Despierta, de manera destacada Abdur Rauf Benawa, Muhammad Siddiq Farhang y el historiador Abdul Hai Habibi, nombrados asesores de Babrak Karmal.<\/p>\n<p>La apertura hacia figuras independientes pretend\u00eda recuperar la l\u00ednea derrotada en junio de 1978, aunque qued\u00f3 limitada a personalidades pr\u00f3ximas a las posiciones pol\u00edticas del PDPA-Parcham en los a\u00f1os setenta. El partido sigui\u00f3 siendo el referente pol\u00edtico exclusivo de la RDA. Los Principios Fundamentales decretados en abril de 1980, a modo de constituci\u00f3n provisional, manten\u00edan el sistema de partido \u00fanico y la concepci\u00f3n tradicional del partido como fuerza gu\u00eda y movilizadora de la sociedad. Por otra parte, primero la gesti\u00f3n de Taraki y Amin y el inicio de la guerra civil hab\u00edan roto puentes entre los comunistas y la intelectualidad reformista disconforme con el autoritarismo de Daud; luego la intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica dio alas a la propaganda anticomunista sobre todo entre la intelectualidad musulmana. El PDPA ocup\u00f3 todo el espacio del poder y confi\u00f3 la ampliaci\u00f3n de su base a las medidas de apertura cultural y a que la intervenci\u00f3n de las tropas sovi\u00e9ticas le devolvieran el control del territorio en el que la implementaci\u00f3n de las reformas sociales y educativas consiguieran la adhesi\u00f3n de los sectores campesinos mayoritarios.<\/p>\n<p>Clave fundamental de la recuperaci\u00f3n de la l\u00ednea inicial y de la apertura era la articulaci\u00f3n del Frente Nacional, con elementos que no se limitaran a ser representantes del PDPA. Babrak Karmal anunci\u00f3 ese objetivo ya en los primeros d\u00edas de enero de 1980, sin embargo su realizaci\u00f3n habr\u00eda de alargarse, ante la necesidad de reconstruir las organizaciones de masas \u2013minimizadas como ap\u00e9ndices del partido durante la etapa anterior\u2013 crear nuevas que representaran otros sectores sociales y restablecer relaciones pol\u00edticas con las que hab\u00eda querido contar en mayo de 1978, en particular con Setam-e Milli y Afgan Mellat. Entre mayo y julio se reconstituy\u00f3 la Organizaci\u00f3n de la Juventud Democr\u00e1tica, la Organizaci\u00f3n Democr\u00e1tica de Mujeres, se realizaron los primeros congresos de maestros y de m\u00e9dicos \u2013sectores sociales con importante presencia en el PDPA\u2013 y se consolid\u00f3 el Consejo Central de Sindicatos con la realizaci\u00f3n de su Primer Pleno. Pocos meses despu\u00e9s se fundaron la Uni\u00f3n de Periodistas, en septiembre, la de Artistas y la de Escritores, en octubre; y en diciembre tuvo lugar el primer congreso de cooperativas agrarias. Todas ellas hab\u00edan de ser, en teor\u00eda, organizaciones aut\u00f3nomas; no obstante la situaci\u00f3n de guerra civil no pudo sino limitar la participaci\u00f3n individual al \u00e1rea de militancia y de simpatizantes con el PDPA. Por otra parte las relaciones con Setam-e Milli y con Afgan Mellat quedaban condicionadas por el mantenimiento del sistema de partido \u00fanico, un error grave en la perspectiva de la articulaci\u00f3n de un Frente Nacional pol\u00edticamente plural. La mayor\u00eda de los supervivientes de Settam-e Milli, disminuido pol\u00edticamente por la ejecuci\u00f3n de su l\u00edder hist\u00f3rico Badakhshi, acabaron integr\u00e1ndose en el PDPA y el partido desapareci\u00f3. En cuanto a Afgan Mellat, su fundador Ghulam Muhammad Farhad propuso a sus adherentes que apoyaran a la RDA frente a la rebeli\u00f3n islamista y la injerencia paquistan\u00ed, insoportable desde su posici\u00f3n de nacionalismo past\u00fan; no todos lo siguieron, pero el partido desapareci\u00f3 en la pr\u00e1ctica y Farhad muri\u00f3 en 1984, sin ninguna actividad pol\u00edtica[17]. El Frente Nacional se constituy\u00f3 por fin en el congreso del 15 de junio de 1981, presidido por Babrak Karmal, con 946 delegados en representaci\u00f3n del PDPA, las organizaciones de masas reconstituidas o constituidas a lo largo de 1980, entidades paralelas al PDPA como la Organizaci\u00f3n Paz, Solidaridad y Amistad, el Consejo de Ulemas, y algunos representantes tribales; Zeray fue elegido como Presidente y Sayed Afghani Vicepresidente, e integr\u00f3 en su comit\u00e9 ejecutivo a algunas personalidades no comunistas entre las que destac\u00f3 el coronel Fateh Mohammed, un hist\u00f3rico opositor a Daud, que fue asesinado poco tiempo despu\u00e9s por los islamistas. Que la presidencia se hubiese adjudicado a Zeray era significativa, por cuanto no se trataba precisamente de una personalidad independiente, sino de un cuadro hist\u00f3rico del PDPA, integrante siempre de la corriente \u00abjalqui\u00bb, que en primera instancia hab\u00eda aceptado el golpe de Amin pero que en diciembre de 1979, residiendo en Mosc\u00fa temporalmente por razones de salud, se alej\u00f3 de \u00e9l y apoy\u00f3 el golpe del 27 de diciembre y la asunci\u00f3n del mando del partido y de la RDA por parte de Babrak Karmal[18]. Con esa constituci\u00f3n del Frente Nacional se organiz\u00f3 el \u00e1rea de influencia social, pero no se ampli\u00f3. Sus miembros eran los de las organizaciones de masas de la RDA y los afiliados independientes, una cifra reducida de algunas decenas de millares, que alcanz\u00f3 los 112.000 en 1985.<\/p>\n<p>Una segunda clave fue hacia el reconocimiento de la posici\u00f3n central del islam y el abandono del anticlericalismo. El 19 de febrero Babrak Karmal present\u00f3 en ceremonia p\u00fablica la nueva bandera de la RDA: era de nuevo la tricolor, con el escudo formado por las dos gavillas abiertas unidas por la punta superior por una peque\u00f1a estrella roja de cinco puntas y una semi rueda dentada; en su centro en la parte superior un sol naciente, en la inferior un libro abierto, y entre ambas figuras el s\u00edmbolo musulm\u00e1n tradicional del arco de la oraci\u00f3n y el p\u00falpito; a diferencia de las banderas de la monarqu\u00eda, la rep\u00fablica y la primera etapa de la RDA, no hab\u00eda ninguna letra, ninguna palabra. Constitu\u00eda una proyecci\u00f3n simb\u00f3lica de la uni\u00f3n entre trabajadores y campesinos y la del islam y las aspiraciones sociales del movimiento obrero. En los Principios Fundamentales la RDA fue definida como un \u00abestado democr\u00e1tico, independiente, perteneciente a todos los trabajadores musulmanes\u00bb . Por otra parte, se estableci\u00f3 el respeto y custodia de la religi\u00f3n isl\u00e1mica, la libertad de cultos y ritos y la igualdad entre creencias isl\u00e1micas (sunitas y chiitas en sus diversas corrientes). Babrak Karmal puso en marcha una pol\u00edtica institucional de acercamiento al mundo isl\u00e1mico: en 1980 reactiv\u00f3 el Consejo de los Ulemas, dependiente del Ministerio de Justicia; en 1982 inici\u00f3 la creaci\u00f3n de una gesti\u00f3n institucional aut\u00f3noma de la pol\u00edtica religiosa mediante la instauraci\u00f3n del Departamento de Asuntos Isl\u00e1micos, sustituido a partir de 1985 por un Ministerio de Asuntos Isl\u00e1micos e Intereses Religiosos. Al mismo tiempo impuls\u00f3 la construcci\u00f3n y renovaci\u00f3n de mezquitas. La ense\u00f1anza de la religi\u00f3n se integr\u00f3 en los programas escolares. En 1981 se garantiz\u00f3 el apoyo por ley a las peregrinaciones anuales a La Meca. Como en otras cuestiones su iniciativa se qued\u00f3 a menos de medio camino. En este caso no por falta de voluntad propia sino por el rechazo de los principales l\u00edderes religiosos que hab\u00edan podido escapar a la persecuci\u00f3n del per\u00edodo anterior, as\u00ed como de la mayor\u00eda del pueblo musulm\u00e1n afgano que sigui\u00f3 considerando a los comunistas y sus colaboradores como ateos o, a\u00fan peor, takfir; tambi\u00e9n por la dura reacci\u00f3n de los grupos rebeldes contra la colaboraci\u00f3n de miembros del clero con la RDA; en 1983 se hab\u00eda contabilizado el asesinato de 46 ulemas por los islamistas. Babrak Karmal no pudo contar con la colaboraci\u00f3n de ning\u00fan l\u00edder religioso sunita de primera fila; excepto Sayed Afghani, que dirigi\u00f3 el Departamento de Asuntos Isl\u00e1micos y el Consejo de Ulemas, ning\u00fan otro de los que se integraron en las instituciones isl\u00e1micas del r\u00e9gimen hab\u00edan completado cursos en la Universidad de Al-Azhar, una condici\u00f3n m\u00ednima para el reconocimiento social de su autoridad. El capital principal del primer Ministro de Asuntos Isl\u00e1micos, Maulawi Abdul Wali Hojjat, no era tal autoridad sino su condici\u00f3n de chi\u00ed y de antiguo miembro de Setam-e Milli. Fue precisamente entre los chi\u00edes donde su apertura obtuvo mayor reconocimiento, y consigui\u00f3 el apoyo del l\u00edder chi\u00ed de Mazar-i Sharif, Garf Abdul Gafar.<\/p>\n<p>Mientras la lucha contra los rebeldes fue descargada sobre las tropas sovi\u00e9ticas, a la espera de que el ej\u00e9rcito afgano estuviese en condiciones de intervenir en ella de manera m\u00ednimamente aceptable, el gobierno de Babrak Karmal se circunscribi\u00f3 a la administraci\u00f3n del territorio no controlado por los rebeldes, a la implementaci\u00f3n de un programa de acciones urgentes para corregir los errores y abusos cometidos entre 1978 y 1979 y a la reactivaci\u00f3n del reformismo social, descarg\u00e1ndolo de la pulsi\u00f3n coercitiva del per\u00edodo anterior y adapt\u00e1ndolo a la pol\u00edtica de guerra. Una de las primeras medidas fue poner en libertad a los encarcelados por razones estrictamente pol\u00edticas; entre ellos a la familia real que, conforme a lo que Babrak Karmal ya hab\u00eda propuesto en 1978, fue expulsada del pa\u00eds para que pudiera reunirse con el exilio mon\u00e1rquico, encabezado por Zahir Sha; tambi\u00e9n a los supervivientes de la familia Mujaddidi[19]. En contraposici\u00f3n a la persecuci\u00f3n masiva de sus rivales llevada a cabo por Taraki y Amin, el nuevo gobierno reprimi\u00f3 de manera selectiva a los principales colaboradores de este \u00faltimo. Una quincena de miembros del Comit\u00e9 Central, algunos de ellos miembros tambi\u00e9n del gobierno de Amin, fueron detenidos y condenados a muerte o a largas penas de prisi\u00f3n; no obstante, solo cinco de ellos fueron ejecutados, a comienzos de junio de 1980. El resto vio sus penas conmutadas a un m\u00e1ximo de 20 a\u00f1os, aunque fueron puestos en libertad en abril de 1988[20]. Los ejecutados en junio incluyeron, adem\u00e1s de los cinco miembros del Comit\u00e9 Central, al hermano y sobrino de Amin \u2013\u00e9ste \u00faltimo jefe del KAM\u2013, el director operativo del KAM, el jefe de las fuerzas de seguridad, el director de la prisi\u00f3n de Pul-i-Charkhi, y dos ayudantes de campo de Amin.<\/p>\n<p>Pul-i-Charkhi qued\u00f3 pr\u00e1cticamente vac\u00edo, lamentablemente por poco tiempo. La intensificaci\u00f3n de la guerra civil volvi\u00f3 a llenar esa prisi\u00f3n, as\u00ed como las prisiones provinciales de las capitales controladas por la RDA. La represi\u00f3n, dej\u00f3 de tener la caracter\u00edstica del terror pol\u00edtico de 1978-1979 y pas\u00f3 a ser una represi\u00f3n de guerra cuyas condiciones y resultados est\u00e1n todav\u00eda lejos de precisarse de manera objetiva. Esa represi\u00f3n tuvo dos instituciones b\u00e1sicas: el KHAD, que sustituy\u00f3 al KAM constituido como servicio de inteligencia y seguridad \u2013tomando el modelo de la KGB sovi\u00e9tica\u2013 subordinado a la Presidencia del Consejo Revolucionario y dirigido por el \u00abparchami\u00bb Najibullah y los Tribunales Revolucionarios Especiales, asimismo subordinados al Consejo Revolucionario, instaurados por Babrak Karmal en sustituci\u00f3n de los tribunales militares del per\u00edodo anterior; se decret\u00f3, adem\u00e1s, una Ley de detenci\u00f3n que obligaba a que los detenidos fuesen presentados ante un juez en el t\u00e9rmino m\u00e1ximo de dos meses y que el per\u00edodo de detenci\u00f3n preventiva tuviera como l\u00edmite nueve meses. Raja Anwar, detenido en Pul-i-Charkhi por su participaci\u00f3n en los grupos de izquierda paquistan\u00edes protegidos por Amin y testimonio directo de la represi\u00f3n, escribi\u00f3 que los oficiales de los Tribunales Revolucionarios Especiales recorr\u00edan peri\u00f3dicamente los centros de detenci\u00f3n para reclamar a todos aquellos que hubiesen cumplidos los t\u00e9rminos de presentaci\u00f3n ante el juez. Afirm\u00f3 tambi\u00e9n que nadie fue ya ejecutado sin proceso y que en \u00e9ste el acusado ten\u00eda derecho a la defensa, incluso a la propia defensa[21]. Sobre la dureza de esa justicia de guerra, Raja Anwar se\u00f1al\u00f3 que entre 1980 y 1985 fueron ejecutadas en Kabul un m\u00e1ximo de 250 personas por a\u00f1o[22]. Rubin, citando fuentes de Amnist\u00eda Internacional cifra en 8.006 el n\u00famero de ejecutados por cumplimiento de sentencia entre 1980 y 1988. En cuanto al volumen total de la represi\u00f3n, el gobierno afgano reconoci\u00f3 150.000 detenidos entre 1980 y 1990, de los que la mayor\u00eda fueron puestos en libertad tras ser interrogados, cumplir su prisi\u00f3n preventiva o penas cortas de prisi\u00f3n; entre 1987 y 1990 se puso en libertad a 19.514 presos con penas mayores. Cifras todas ellas importantes, pero equiparables a las de los procesos de represi\u00f3n en cualquier guerra civil. El nuevo gobierno decret\u00f3 adem\u00e1s normas de funcionamiento carcelario, por las que se prohib\u00eda golpear a los prisioneros, mantenerlos en r\u00e9gimen de aislamiento individual m\u00e1s de 14 d\u00edas, y permitirles un encuentro quincenal con sus familias, as\u00ed como recibir comida, correspondencia y peque\u00f1os objetos de uso personal. Otra cosa es el cumplimiento real que todo ello tuviera. Raja Anwar testimonia que los malos tratos en la c\u00e1rcel de Kabul pasaron a ser excepcionales. Tambi\u00e9n afirm\u00f3 que se redujeron los malos tratos en los interrogatorios en los centros de detenci\u00f3n del KHAD, pero en este caso sin m\u00e1s pruebas que lo que le comunicaron en tal sentido los asesores sovi\u00e9ticos; pudo ser que hubiera instrucciones en tal sentido, pero el propio Anwar admiti\u00f3 que no todos los interrogadores cumplieron las normas. Y, desde luego, el cumplimiento de las normas legales no fue el mismo en Kabul que en el resto del territorio controlado por la RDA, en el que el alejamiento de la presi\u00f3n del gobierno central y la incorporaci\u00f3n de las milicias territoriales a la represi\u00f3n favoreci\u00f3 la subsistencia de los abusos y malos tratos. Fue una guerra civil sin cuartel y con pr\u00e1cticas de malos tratos por ambos lados; algo que estaba enraizado en la cultura tribal de desprecio al enemigo derrotado.<\/p>\n<p>Las tropas sovi\u00e9ticas consiguieron frenar el avance de la rebeli\u00f3n islamista. As\u00ed se consider\u00f3 en la reuni\u00f3n del Politbur\u00f3 del 7 de abril de 1980[23], en la que se destac\u00f3 de manera particular que se hab\u00eda conjurado el surgimiento de una amenaza militar en las fronteras con la URSS. No obstante, la rebeli\u00f3n tribal e islamista no hab\u00eda sido derrotada, por m\u00e1s que hab\u00edan tenido que cambiar su t\u00e1ctica: renunciar al control territorial estable y pasar al hostigamiento, al terrorismo y al sabotaje econ\u00f3mico. La conclusi\u00f3n fue que la guerra seguir\u00eda y que las tropas sovi\u00e9ticas habr\u00edan de continuar hasta que la situaci\u00f3n en Afganist\u00e1n se estabilizara en favor de la RDA. Iba para largo. Un informe del cuadro de mandos sovi\u00e9ticos superiores del 10 de mayo de 1981[24] se\u00f1al\u00f3 que en aquella fecha la RDA controlaba 184 distritos, que inclu\u00edan las capitales provinciales y las principales \u00e1reas vitales de producci\u00f3n y comunicaci\u00f3n. El momento del derrumbe hab\u00eda pasado, la rebeli\u00f3n tribal e islamista no hab\u00eda triunfado, pero quedaba ya claro que el control era precario m\u00e1s all\u00e1 de las ciudades e incluso en las ciudades, en Kabul, Kandahar y Herat particularmente, durante la noche cuando los islamistas aprovechaban la retirada de las fuerzas armadas a sus cuarteles para llevar a cabo sus acciones terroristas, de manera particular atentados individuales dirigidos contra miembros del PDPA o de la organizaciones del Frente Nacional. La continuidad indefinida de la guerra oblig\u00f3 a la direcci\u00f3n del PDPA a reconocer los limites de la aplicaci\u00f3n de su pol\u00edtica reformista, imposible m\u00e1s all\u00e1 del recinto de las ciudades y de las escasas \u00e1reas campesinas que le eran adictas; seg\u00fan Giustozzi solo una d\u00e9cima parte del campesinado apoy\u00f3 a la RDA: eran campesinos proletarizados, peque\u00f1as tribus pastunes m\u00e1s pobres, algunas tribus de la frontera con el Paquist\u00e1n, los uzbekos del Norte.<\/p>\n<p>El reformismo no se abandon\u00f3, pero tuvo que abrirse a pol\u00edticas econ\u00f3micas y sociales de guerra. El 20 de junio de 1981 se aprob\u00f3 un conjunto de medidas sobre la reforma agraria que inclu\u00edan un listado de exenciones en la aplicaci\u00f3n de los criterios sobre la propiedad de la tierra de la que se beneficiar\u00edan los l\u00edderes religiosos y l\u00edderes tribales que rechazasen la rebeli\u00f3n y apoyaran a la RDA, los propietarios que se hubiesen exiliado y regresaran al pa\u00eds acogidos al perd\u00f3n gubernamental, aquellos que impulsaran en sus tierras la mecanizaci\u00f3n y el cultivo para el mercado y los que se comprometieran a vender su producto al gobierno, tambi\u00e9n los oficiales del ej\u00e9rcito afgano; asimismo se estableci\u00f3 que las tierras redistribuidas se adjudicar\u00edan preferentemente a aquellos campesinos suyos hijos se presentaran como voluntarios a servir en las fuerzas armadas y se cancel\u00f3 la deuda que 860.000 familias hab\u00edan contra\u00eddo con el estado para financiar la explotaci\u00f3n de sus tierras. Las enmiendas incluyeron \u00abobservar el principio de la propiedad legal, respetar las tradiciones y costumbres religiosas y tribales y mejorar las condiciones del pueblo\u00bb. Adem\u00e1s, se previ\u00f3 la devoluci\u00f3n de las tierras que se hubiesen expropiado de manera abusiva o, si eso no fuera posible, la indemnizaci\u00f3n de su valor econ\u00f3mico. La ralentizaci\u00f3n forzada de la reforma agraria tuvo como contrapartida un programa de asistencia material y t\u00e9cnica que incluy\u00f3 el reparto por parte del gobierno de semillas, fertilizantes, tractores y m\u00e1quinas agr\u00edcolas \u2013entre 1978 y 1982 se entregaron 1.200\u2013 y la concesi\u00f3n de cr\u00e9ditos. Tambi\u00e9n el incremento de la funci\u00f3n compradora del estado, que adem\u00e1s estimul\u00f3 la producci\u00f3n agraria comercial, y el apoyo a la RDA, incrementado los precios de compra del producto a los campesinos[25] Tampoco pudo avanzar la alfabetizaci\u00f3n y la extensi\u00f3n de la educaci\u00f3n p\u00fablica en el campo; en 1983 solo quedaban abiertas 830 escuelas, de ellas 130 en Kabul, de las 3.700 que exist\u00edan en 1978. Los maestros se convirtieron en objetivo principal del terrorismo islamista; 2.000 de ellos hab\u00edan sido asesinados en 1986. Las instituciones educativas p\u00fablicas sufrieron un hundimiento parcial en los niveles de primaria y secundaria: la cifra de alumnos lleg\u00f3 a su m\u00e1ximo en 1981, con 1.1988.286 estudiantes de primaria y 159.390 de secundaria pero cay\u00f3 a partir de entonces para pasar a 580.499 y 105.032 en 1985[26]. Por otra parte, el gasto social del estado tuvo que recomponerse para atender a la necesidad de subsistencias en el territorio controlado, particularmente en las ciudades. Una necesidad satisfecha en gran medida por el suministro sovi\u00e9tico de trigo, aceite, jab\u00f3n, t\u00e9, az\u00facar, calzado, queroseno dom\u00e9stico y otros productos, subvencionado indirectamente por la propia URSS mediante la reducci\u00f3n del precio de suministro \u2013combinada con el aumento del precio de compra del gas afgano\u2013 y cubierta mediante un sistema de cup\u00f3n de compra y una red de tiendas del estado. Seg\u00fan datos del primer ministro Kestmand, en 1988 se repartieron cupones de compra subvencionada a 340.000 empleados p\u00fablicos y a 20.000 ulemas, en beneficio de unos 3,2 millones de personas; en el \u00faltimo a\u00f1o del r\u00e9gimen la cifra se hab\u00eda elevado a 550.000 receptores de cupones y pr\u00e1cticamente 5 millones de beneficiarios.<\/p>\n<p>La guerra oblig\u00f3 tambi\u00e9n a medidas impopulares como fue el endurecimiento del reclutamiento militar, y de la persecuci\u00f3n de pr\u00f3fugos y desertores a partir de enero de 1981. La edad de incorporaci\u00f3n al ej\u00e9rcito se rebaj\u00f3 hasta los 18 a\u00f1os, la duraci\u00f3n del servicio militar se alarg\u00f3 hasta cuatro a\u00f1os, y los reservistas de menos de 50 a\u00f1os quedaban a partir de septiembre de 1980 en situaci\u00f3n de movilizaci\u00f3n permanente. La penalizaci\u00f3n del incumplimiento \u2013que los militares sovi\u00e9ticos siempre consideraron excesivamente blanda\u2013 no impidi\u00f3 que se mantuviera muy altas las cifras de pr\u00f3fugos y desertores y que resultara muy lenta la recuperaci\u00f3n de las dimensiones que ten\u00eda el ej\u00e9rcito en 1978. En consecuencia, se incentiv\u00f3 el servicio voluntario en el ej\u00e9rcito, la polic\u00eda o los nuevos contingentes militarizados del KHAD, con medidas de premio a las familias y con el mantenimiento del tiempo de servicio en dos a\u00f1os.<\/p>\n<p>La prioridad era ganar la guerra. Esa conclusi\u00f3n fue ratificada por la Primera Conferencia Nacional del PDPA, el 14 de marzo de 1982, que aprob\u00f3 un gen\u00e9rico Programa de Acci\u00f3n en el que se hac\u00edan votos en favor del relanzamiento de la reforma agraria y de la econom\u00eda mixta \u2013defendido respectivamente por la corriente \u00abjalqui\u00bb y la \u00abparchami\u00bb\u2013; fue un acuerdo de compromiso que no incluy\u00f3 medidas concretas y que dej\u00f3 en las manos del Bur\u00f3 Pol\u00edtico del partido la decisi\u00f3n de los contenidos y los tiempos. El principal objetivo de la Conferencia fue hacer manifestaci\u00f3n p\u00fablica de unidad interna de un PDPA que volv\u00eda a crecer en militancia sin que desaparecieran las antiguas divisiones internas, a pesar de ese crecimiento. El partido que hab\u00eda quedado en m\u00ednimos de militancia en enero de 1980, por debajo de los 20.000, incluyendo la reincorporaci\u00f3n de los \u00abparchamis\u00bb, registraba en el momento de la conferencia un total de 62.800 miembros. Ese era el dato positivo; el negativo, la sombra de la divisi\u00f3n interna que la masa de nuevos afiliados heredaba. Esa divisi\u00f3n se hab\u00eda reactivado ya tan pronto como en febrero de 1980 cuando Sarwari encabez\u00f3, infructuosamente, una oposici\u00f3n al cambio de bandera, que tuvo su mayor respaldo entre los mandos militares; luego sigui\u00f3 insistiendo en mantener posiciones discrepantes, hasta que finalmente Babrak Karmal y la direcci\u00f3n del PCUS acordaron alejarlo, envi\u00e1ndolo como embajador a Mongolia, en junio de 1980. Con su historial era una medida m\u00e1s que prudente. A pesar de que el PDPA se estaba convirtiendo en una organizaci\u00f3n mayoritariamente joven \u2013el 65% de sus miembros en 1982 ten\u00eda como m\u00e1ximo 30 a\u00f1os\u2013, el 86% de los 841 delegados se hab\u00edan afiliado al partido desde su fundaci\u00f3n hasta la revoluci\u00f3n de abril de 1978[27]; lo que significaba que la estructura de cuadros estaba absolutamente dominada por los veteranos, que manten\u00edan sus rivalidades hist\u00f3ricas, aunque se hubiese rebajado con mucho su virulencia con respecto al per\u00edodo de 1978-1979. El rechazo com\u00fan a Amin hab\u00eda unido a \u00abparchamis\u00bb y la gran mayor\u00eda de \u00abjalquis\u00bb. Misak, un seguidor de Amin en arresto domiciliario, hizo llegar a los delegados una carta en la que criticaba la pol\u00edtica del partido por lo que consideraba el abandono de la l\u00ednea revolucionaria. No tuvo eco significativo y la Conferencia mantuvo el compromiso del 28 de diciembre de 1979. \u00c9ste configur\u00f3 un predominio de los \u00abparchami\u00bb en la direcci\u00f3n y la gesti\u00f3n del partido; durante la etapa de Babrak Karmak como secretario general de los 56 miembros del Comit\u00e9 Central, 37 eran \u00abparchami\u00bb y 19 \u00abjalqui\u00bb, en la de Najibullah se ampli\u00f3 el n\u00famero de miembros a 71 y la superioridad \u00abparchami\u00bb a cuya corriente pertenecieron 55 de ellos. Esa correlaci\u00f3n se repiti\u00f3, ampliada en la composici\u00f3n del gobierno: de sus 39 miembros durante la etapa de Babrak Karmal 29 fueron \u00abparchami\u00bb y solo 7 \u00abjalqui\u00bb[28]. Del n\u00facleo duro del ejecutivo los \u00abparchami\u00bb ocuparon la Presidencia y la jefatura del gobierno (Babrak Karmal), los ministerios de Asuntos Exteriores (Wakil) y de Defensa (Rafi y Abdul Qadir) y el organismo de seguridad interior, el KHAD (Najibullah) ; a los \u00abjalquis\u00bb correspondi\u00f3 el ministerio de Comunicaciones (Vatanjar) y el de Interior (Gulabzoy), aunque adem\u00e1s controlaron el ej\u00e9rcito con el apoyo del mando militar sovi\u00e9tic.<\/p>\n<p>Los sovi\u00e9ticos mantuvieron una posici\u00f3n de equidistancia entre las dos corrientes que, en la pr\u00e1ctica, benefici\u00f3 la divisi\u00f3n. Frente al avance de los \u00abparchami\u00bb en el partido, en el que se impusieron como clara mayor\u00eda en los \u00f3rganos dirigentes nacionales y territoriales, los mandos y asesores militares sovi\u00e9ticos favorecieron la supremac\u00eda de los \u00abjalquis\u00bb en el ej\u00e9rcito. En el informe del 10 de mayo de 1981 citado se se\u00f1al\u00f3 que la correlaci\u00f3n entre unos y otros hab\u00eda sido mantenida por ellos, que no hab\u00edan permitido lo que se\u00f1alaban un crecimiento forzado de los \u00abparchami\u00bb en las fuerzas armadas regulares: en agosto de 1980 hab\u00eda 13.000 afiliados al PDPA en el ej\u00e9rcito, de ellos 11.300 eran \u00abjalquis\u00bb, el 87 %, una proporci\u00f3n que se hab\u00eda mantenido a pesar con el ligero crecimiento de afiliados que hab\u00eda pasado a 15.000 en mayo de 1981[29]. Esa disfunci\u00f3n, alentada por los mandos sovi\u00e9ticos destacados en Afganist\u00e1n, tuvo consecuencias negativas que estos no previeron a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando se produjo la retirada de las tropas sovi\u00e9ticas y el desequilibrado control \u00abjalqui\u00bb del ej\u00e9rcito afgano dej\u00f3 de tener el contrapeso moderador de los mandos y asesores sovi\u00e9ticos. Babrak Karmal hab\u00eda querido inicialmente, por razones pol\u00edticas obvias, la disoluci\u00f3n del ej\u00e9rcito afgano; contra su deseo \u00e9ste se mantuvo, y encima lo hizo con su cuadro de mandos dominado por sus rivales internos que, por el contrario, estaban en minor\u00eda en la direcci\u00f3n del partido. Por el momento las consecuencias fueron el enquistamiento de la divisi\u00f3n, sin que hubiese entonces diferencias pol\u00edticas antag\u00f3nicas, y el inicio de un distanciamiento entre Babrak Karmal y los sovi\u00e9ticos, incrementado por los limitados resultados de la pol\u00edtica de apertura y de la constituci\u00f3n del Frente Nacional.<\/p>\n<p>El informe del 10 de mayo propuso sustituir a Babrak Karmal en la Presidencia del Consejo de Ministros por Sult\u00e1n Al\u00ed Kestmand, m\u00e1s capacitado en la gesti\u00f3n administrativa y econ\u00f3mica[30], en busca de una mayor eficacia y tambi\u00e9n de una mejor relaci\u00f3n entre afganos y sovi\u00e9ticos; adem\u00e1s Kestmand ten\u00eda la virtud a\u00f1adida de ser miembro de la minor\u00eda hazara, chi\u00ed[31]; tambi\u00e9n propon\u00eda establecer una paridad fija entre las dos corrientes del partido en el Bur\u00f3 Pol\u00edtico y el Comit\u00e9 Central. Se desconoce cual fue la discusi\u00f3n que sigui\u00f3 entre la direcci\u00f3n afgana y la sovi\u00e9tica sobre esas propuestas, el caso es que el relevo de Babrak Karmal por Keshtmand al frente del gobierno fue aceptado por ambas y se consum\u00f3 el 11 de junio siguiente; pero no la modificaci\u00f3n forzada de la direcci\u00f3n del partido, que sigui\u00f3 controlada por Babrak Karmal como secretario general[32]. El recambio fue efectivo en la mejora de la gesti\u00f3n ministerial, hasta el punto que Khestmand se mantuvo como Primer Ministro hasta mayo de 1988 y lo fue de nuevo entre febrero de 1989 y mayo de 1990; por el contrario las tensiones entre Babrak Karmal y los sovi\u00e9ticos se mantuvieron. Un informe de la KGB del 26 de enero de 1983[33] le critic\u00f3 por falta de energ\u00eda y por la continuidad de las diferencias en el seno del partido. La personalidad de Babrak Karmal pudo ser controvertida, aunque tambi\u00e9n es cierto que ese tipo de cr\u00edticas \u2013como la del consumo de alcohol\u2013 fueron habituales en el conflicto pol\u00edtico interno de los comunistas sovi\u00e9ticos; por otra parte, atribuirle la continuidad de las diferencias en el seno del partido no era justo, por no hablar de la corresponsabilidad de los propios militares sovi\u00e9ticos al proteger una mayor\u00eda \u00abjalqui\u00bb en el ej\u00e9rcito afgano. Lo que era indiscutible es que la sinton\u00eda de diciembre de 1979 se estaba desajustando.<\/p>\n<p><strong>2.2. Golpe de tim\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Esas tensiones se alimentaban con la impotencia de unos y otros ante la prolongaci\u00f3n de la guerra, sin un horizonte claro de su terminaci\u00f3n. Babrak Karmal reprochaba a los militares sovi\u00e9ticos que no tuvieran una mayor contundencia y acabaran con los focos rebeldes; los militares sovi\u00e9ticos reprochaban a los afganos la escasa fiabilidad combativa de su ej\u00e9rcito. La direcci\u00f3n del PCUS lamentaba constantemente que la del PDPA no fuese capaz de conseguir avances pol\u00edticos y de que no solo no consiguiera ampliar la base del r\u00e9gimen, sino que encima siguiera amenazando su estabilidad con la persistencia de la divisi\u00f3n entre \u00abjalquis\u00bb y \u00abparchamis\u00bb. El punto de consenso de la decisi\u00f3n tomada por la direcci\u00f3n del PCUS en diciembre de 1979 estaba en el car\u00e1cter limitado y temporal de la intervenci\u00f3n militar directa, cuyo objetivo era evitar el derrumbe \u2013que se percib\u00eda casi inevitable\u2013 de la RDA si segu\u00eda en manos de Amin y que, por primera vez desde la historia de la URSS se irguiera en su compleja frontera sur de Asia Central un estado hostil. Ese objetivo solo se cumpli\u00f3 en parte: se produjo el recambio pol\u00edtico en la direcci\u00f3n del PDPA y la RDA y se neutraliz\u00f3 el ascenso de la rebeli\u00f3n, que en los inicios de la intervenci\u00f3n pudo explotar a su favor el sentimiento popular de hostilidad a la presencia de tropas extranjeras. Un a\u00f1o despu\u00e9s de esa intervenci\u00f3n qued\u00f3 claro que el apoyo encubierto de EEUU, a trav\u00e9s de Paquist\u00e1n y con el apoyo de los centros de decisi\u00f3n principal del mundo isl\u00e1mico, hab\u00eda proporcionado a los rebeldes, ya definitivamente consagrados por ese mundo como muyahidines (combatiente por la jihad), una capacidad de resistencia indefinida. Sus divisiones internas \u2013\u00e9tnicas, tribales, ideol\u00f3gicas y personales\u2013 les imped\u00edan alzarse con la victoria militar; pero con un suministro exterior que buscaba siempre evitar su derrota y mantener en jaque permanente a las tropas sovi\u00e9ticas, pod\u00edan resistir manteniendo abierta una guerra sin horizonte claro de resoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Contra lo que se hab\u00eda esperado y calculado, la funci\u00f3n de suplencia de las debilitadas fuerzas armadas de la RDA se prolong\u00f3 en el tiempo. Las consecuencias de lo sucedido entre 1978 y 1979 eran profundas y el fin del sectarismo no implicaba el fin del aislamiento del PDPA en la sociedad afgana. \u00c9sta quedaba descompuesta por la guerra entrando en una din\u00e1mica de fragmentaci\u00f3n entre la RDA, los grupos muyahidines y buena parte de la poblaci\u00f3n no afecta ni a unos ni a otros, que se aislaba de la guerra cuando pod\u00eda y se defend\u00eda de ella parapet\u00e1ndose localmente en sus estructuras tribales tradicionales, promoviendo la emergencia de se\u00f1ores tribales de la guerra que la hac\u00edan por su cuenta y oscilaban entre los dos polos pol\u00edticos enfrentados: los islamistas y los comunistas. Sin superar el aislamiento en el que se encontraba, la RDA no mejoraba su situaci\u00f3n pol\u00edtica y sin ello no estaba en condiciones de mejorar su situaci\u00f3n militar. En el contexto de la internacionalizaci\u00f3n del conflicto afgano su dependencia del apoyo militar directo sovi\u00e9tico se cronific\u00f3. Sin embargo, ese apoyo, que se ve\u00eda imprescindible para sobrevivir, no bastaba para proporcionar la victoria. Entre 1981 y 1982 las tropas sovi\u00e9ticas la persiguieron, pasando a la ofensiva; mostraron su superioridad en el momento del combate, pero tambi\u00e9n su insuficiencia para mantener el control del territorio tras la batalla. Los muyahidines desalojados de las ciudades y de territorios abiertos se refugiaban en las monta\u00f1as o, como en el caso de los tayikos de Ahmad Shah Massoud en su encajonado Valle del Panjshir. Tras el resultado infructuoso de ese esfuerzo, que elev\u00f3 las bajas de soldados sovi\u00e9ticos a casi dos mil[34], en la direcci\u00f3n del PCUS se empez\u00f3 a poner en cuesti\u00f3n la permanencia de la intervenci\u00f3n en los t\u00e9rminos en que se estaba produciendo.<\/p>\n<p>En ese momento de cronificaci\u00f3n de la guerra y dudas, el secretario general de la ONU Kurt Waldheim tom\u00f3 en abril de 1981 una iniciativa diplom\u00e1tica nombrando a Javier P\u00e9rez de Cu\u00e9llar como su representante personal \u2013es decir su mediador\u2013 en el conflicto de Afganist\u00e1n. A lo largo de 1981 P\u00e9rez de Cuellar visit\u00f3 en dos ocasiones las capitales de Afganist\u00e1n y Paquist\u00e1n y se entrevist\u00f3 con representantes sovi\u00e9ticos, elaborando en el transcurso de esa acci\u00f3n el esbozo de una probable agenda de negociaci\u00f3n: retirada de tropas, fin de las injerencias exteriores, la cuesti\u00f3n de los refugiados y el establecimiento de las garant\u00edas internacionales para el cumplimiento de los acuerdos que pudieran producirse[35]. P\u00e9rez de Cuellar solo encontr\u00f3 una respuesta receptiva entre los sovi\u00e9ticos, pero no entre los paquistan\u00edes, que rechazaban que ellos estuvieran produciendo ninguna injerencia y propon\u00edan en cambio que la clave era la autodeterminaci\u00f3n de los afganos, sugiriendo con ello que la intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica hab\u00eda anulado la soberan\u00eda de Afganist\u00e1n; por otra parte Babrak Karmal mir\u00f3 con recelo desde el primer momento que se discutiera la retirada de las tropas sovi\u00e9ticas sin que se garantizara previamente la supervivencia de la RDA[36]. De esos primeros encuentros no sali\u00f3 nada concreto excepto las reuniones peri\u00f3dicas \u2013en abril y junio\u2013 del mediador de la ONU con los ministros de asuntos exteriores de Afganist\u00e1n y Paquist\u00e1n en el Palacio de las Naciones en Ginebra, que mantuvieron un canal abierto de encuentro. Durante 1982 las operaciones militares eclipsaron la incipiente diplomacia implementada por P\u00e9rez de Cuellar y Cordovez, su representante personal en Afganist\u00e1n cuando \u00e9l mismo accedi\u00f3 a la secretar\u00eda general de la ONU.<\/p>\n<p>Esa situaci\u00f3n cambi\u00f3 cuando Andropov \u2013que se hab\u00eda venido destacando en el Politbur\u00f3 del PCUS por sus dudas ante la cronificaci\u00f3n de la intervenci\u00f3n militar\u2013 sucedi\u00f3 a Breznev en la secretar\u00eda general del PCUS, en noviembre de 1982. Andropov lleg\u00f3 a ella con la propuesta de un giro reformador en la URSS, anunciado en su primer discurso ante el Comit\u00e9 Central; en \u00e9l afirm\u00f3 que la necesidad de atender a los problemas econ\u00f3micos internos obligaba a restringir los compromisos econ\u00f3micos y militares en el exterior. Y acompa\u00f1\u00f3 esa propuesta con una invitaci\u00f3n a Reagan para concertar un encuentro personal para reactivar las negociaciones sobre el desarme; as\u00ed como el apoyo expl\u00edcito, formulado en la Cumbre del Pacto del Varsovia de enero de 1983, a la iniciativa diplom\u00e1tica de la ONU sobre Afganist\u00e1n, entonces en punto muerto. Al propio tiempo orden\u00f3 suspender las operaciones militares de car\u00e1cter ofensivo en Afganist\u00e1n. El 28 de marzo Andropov se reuni\u00f3 con P\u00e9rez de Cuellar y Cordovez, y exhort\u00f3 a llegar a un acuerdo lo antes posible, sobre la base del fin de la injerencia paquistan\u00ed y el fin del apoyo afgano a la oposici\u00f3n paquistan\u00ed al gobierno de Zia-ul-Haq; y facilitar el siguiente paso de negociaciones directas entre Kabul e Islamabad. La ronda de abril de 1983 en Ginebra confirm\u00f3 esa orientaci\u00f3n y la aceptaci\u00f3n del representante paquistan\u00ed, generando una euforia en la delegaci\u00f3n de la ONU que llev\u00f3 a Cordovez a proclamar p\u00fablicamente, en mayo, que se hab\u00eda llegado a un 95% de acuerdo para una resoluci\u00f3n conjunta. Se precipit\u00f3. Las manifestaciones de Cordovez activaron la resistencia a la negociaci\u00f3n en el gobierno paquistan\u00ed y tuvieron como respuesta la propuesta presentada en el senado de los EEUU para incrementar sustancialmente la ayuda a los rebeldes, que llevaba impl\u00edcita la desconsideraci\u00f3n de la iniciativa diplom\u00e1tica de la ONU. La ventana se cerr\u00f3 de golpe; en la ronda de junio en Ginebra la delegaci\u00f3n paquistan\u00ed ya no mostr\u00f3 disposici\u00f3n a llegar a ning\u00fan acuerdo concreto.<\/p>\n<p>Andropov no dio por acabada la opci\u00f3n diplom\u00e1tica y el hecho es que mantuvo la suspensi\u00f3n de actividades militares de envergadura en Afganist\u00e1n; manteniendo a las tropas sovi\u00e9ticas en posiciones defensivas, de mantenimiento de las comunicaciones terrestres y hostigamiento a las penetraciones muyahidines desde la frontera con Paquist\u00e1n y con Ir\u00e1n. Una posici\u00f3n acompa\u00f1ada por parte del gobierno de la RDA con una intensificaci\u00f3n de contactos con grupos rebeldes no pertenecientes o disidentes de la alianza islamista apadrinada por EEUU, Paquist\u00e1n y la Arabia Saud\u00ed o simplemente con tribus no alineadas con ninguno de los bandos. Los contactos no eran nuevos; los hab\u00edan mantenido ya Taraki y Amin, que estimularon la formaci\u00f3n de milicias tribales de apoyo a la RDA, entre pastunes de la frontera con Paquist\u00e1n. Tras el golpe contra Amin, buena parte de aquellas milicias se dispersaron o se incorporaron a los rebeldes; pero el gobierno de Babrak Karmal reactiv\u00f3 la operaci\u00f3n entre 1982 y 1983, fomentando nuevas milicias tribales fronterizas as\u00ed como milicias regionales, en particular en Herat y en las provincias del Norte. Seg\u00fan Giustozzi en 1983 se celebraron 700 reuniones con autoridades tribales de toda Afganist\u00e1n. El resultado no siempre fue una adhesi\u00f3n expl\u00edcita a la RDA, muchos de los jefes locales solo pretend\u00edan contemporizar, afirmar su independencia ante el estado y ante los muyahidines o tener un pie en cada campo; aun as\u00ed el resultado no era despreciable y pudo conseguir unos 500 aliados fiables[37]. En 1984, 40.000 rebeldes se entregaron al gobierno y 13.000 de ellos pasaron a formar parte de las milicias territoriales y fronterizas. No sin raz\u00f3n Giustozzi consider\u00f3 el crecimiento de las milicias, a expensas de antiguos combatientes contra la RDA, como una efectiva ampliaci\u00f3n de la base del r\u00e9gimen, por abajo; no sin dejar de considerar los problemas de lealtad en esa din\u00e1mica, en la que la adhesi\u00f3n de las milicias era comprada. El trabajo de sondeo y captaci\u00f3n de las autoridades tribales recay\u00f3 fundamentalmente en el KHAD, dirigido por Najibullah que fue cobrando peso en la pol\u00edtica de la RDA.<\/p>\n<p>A Andropov no le dio tiempo para m\u00e1s; gravemente enfermo muri\u00f3 el 9 de febrero de 1984, quedando interrumpido, y sin su principal y m\u00e1s prudente promotor, el proyecto de reforma del estado sovi\u00e9tico. La elecci\u00f3n de Chernenko como nuevo secretario general dio temporalmente la primac\u00eda a los partidarios dentro de la direcci\u00f3n sovi\u00e9tica de reactivar la l\u00ednea de la ofensiva militar, que efectivamente conoci\u00f3 un nuevo impulso en 1984. El cambio de la direcci\u00f3n y la orientaci\u00f3n sovi\u00e9tica se acompa\u00f1\u00f3 con el triunfo pleno de los partidarios del incremento cuantitativo y cualitativo del apoyo a los muyahidines, encabezados por el director de la CIA William Casey y el congresista Charles Wilson, que consiguieron que en 1984-1985 se triplicara el volumen econ\u00f3mico de la ayuda y siguiera creciendo en a\u00f1os sucesivos hasta llegar a ser en 1987 21 veces el monto de partida en 1984[38]. Desde mediados de 1985, los muyahidines empezaron a recibir material militar de alta tecnolog\u00eda, en comunicaciones, explosivos retardados, minas pl\u00e1sticas, morteros asistidos por gu\u00eda de sat\u00e9lites y misiles antitanque; y se empez\u00f3 a debatir en el seno de la administraci\u00f3n estadounidense la conveniencia de dotar a los rebeldes con el nuevo misil tierra-aire Stinger. Una escalada militar que volvi\u00f3 a evitar la derrota de las organizaciones islamistas en 1984 y que no se detuvo cuando se produjo un nuevo cambio en la direcci\u00f3n de la URSS, con la sucesi\u00f3n de Chernenko por Mijail Gorbachov, el cuadro m\u00e1s joven del Politbur\u00f3.<\/p>\n<p>Gorbachov decidi\u00f3 desde el primer momento recuperar la agenda de Andropov, aunque finalmente la interpretara a su propia manera. Eso signific\u00f3 tambi\u00e9n reconsiderar la permanencia de las tropas sovi\u00e9ticas en Afganist\u00e1n, aun cuando la idea inicial de Gorbachov no fue muy precisa. Pocos d\u00edas despu\u00e9s de ser elegido secretario general se entrevist\u00f3 el 15 de marzo con Babrak Karmal, en un encuentro breve en que adem\u00e1s de recordarle la habitual invocaci\u00f3n de la ampliaci\u00f3n de la base del r\u00e9gimen y el establecimiento de v\u00ednculos con las masas le espet\u00f3 a Babrak Karmal que \u00abnaturalmente\u00bb hab\u00eda de comprender que las tropas sovi\u00e9ticas no pod\u00edan quedarse en Afganist\u00e1n para siempre. Leyendo las actas de los encuentros de Gorbachov con Babrak Karmal y luego con Najibullah[39] se saca la impresi\u00f3n de que el dirigente sovi\u00e9tico ten\u00eda un conocimiento muy precario de la realidad de Afganist\u00e1n. En la reuni\u00f3n del 15 de marzo Gorbachov le record\u00f3 a Babrak Karmal \u2013no sin alguna impertinencia\u2013 algo que este \u00faltimo sab\u00eda de sobra: que la etapa de la revoluci\u00f3n afgana no era todav\u00eda socialista, sino nacional-democr\u00e1tica. Meses m\u00e1s tarde insisti\u00f3 en el mismo sentido en la reuni\u00f3n que ambos mantuvieron en Mosc\u00fa el 10 de octubre[40] \u00abtienes que ampliar la base del r\u00e9gimen, olvidarte del socialismo\u00bb. Gorbachov a\u00f1adi\u00f3 en su relato al Poltibur\u00f3 que Babrak Karmal estaba estupefacto, lo que se ha interpretado siempre como una reacci\u00f3n de sorpresa ante el anuncio de una inminente retirada de las tropas sovi\u00e9ticas; pero la estupefacci\u00f3n de Babrak Karmal tambi\u00e9n pod\u00eda venir de ese discurso pol\u00edtico que en los t\u00e9rminos en que lo hac\u00eda no ven\u00eda a cuento. Desde la ca\u00edda de Amin ni Babrak Karmal ni ninguna facci\u00f3n del PDPA pretend\u00edan impulsar una supuesta construcci\u00f3n inmediata del socialismo. Las se\u00f1ales de su fallos de conocimiento directo de la realidad afgana siguieron cuando su interlocutor dej\u00f3 de ser Babrak Karmal. Cuando en julio de 1987 Najibullah expuso a Gorbachov su plan para promover un espectro pluripartidista en el que inclu\u00eda la creaci\u00f3n de un partido campesino, el Secretario General del PCUS le pregunt\u00f3 si hab\u00eda existido alguna vez en Afganist\u00e1n ese tipo de partido. La apertura al islam la comparaba con las buenas relaciones que el estado sovi\u00e9tico hab\u00eda conseguido establecer con la iglesia ortodoxa; una comparaci\u00f3n que no ten\u00eda ning\u00fan sentido, ni doctrinal ni institucional.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s de Gorbachov no estaba propiamente en la suerte de la revoluci\u00f3n afgana sino en la conveniencia de poner fin a la presencia militar sovi\u00e9tica directa tanto por razones de pol\u00edtica exterior, para eliminar obst\u00e1culos a la consecuci\u00f3n de una nueva relaci\u00f3n con EEUU y las potencias occidentales, como de pol\u00edtica interior sovi\u00e9tica, para reforzar su imagen de reformador decidido[41]. Gorbachov hered\u00f3 el guion incipiente de Andropov: dar vida de nuevo desde la URSS a la iniciativa diplom\u00e1tica de la ONU y reforzar pol\u00edticamente a la RDA, hasta la reconsideraci\u00f3n del recambio en la direcci\u00f3n del PDPA si ello era imprescindible. En su nuevo desarrollo esto \u00faltimo pas\u00f3 a ser el paso previo ante la definitiva falta de sinton\u00eda entre Gorbachov y Babrak Karmal. Despu\u00e9s de que Gorbachov desplaz\u00f3 a Gromyko del ministerio de Relaciones Exteriores, en julio de 1985, mediante la maniobra de ascenderlo a Presidente del Soviet Supremo, y pas\u00f3 a controlar el \u00e1rea promoviendo como sucesor de Gromyko a Shervarnadze, la resoluci\u00f3n sobre la retirada militar de Afganist\u00e1n empez\u00f3 a entrar en el momento de las concreciones. El 10 de octubre Gorbachov cit\u00f3 en secreto a Babrak Karmal en Mosc\u00fa y aparte del extempor\u00e1neo comentario sobre el socialismo, le anunci\u00f3 que a partir del verano de 1986 \u00abtendr\u00e9is que aprender a defender vuestra revoluci\u00f3n vosotros mismos\u00bb, por lo que hab\u00eda que dar un giro hacia atr\u00e1s, ampliar la base del r\u00e9gimen, disponerse a compartir el poder con los opositores incluso con jefes rebeldes, volver a los valores tradicionales, convertir a las fuerzas armadas en un ej\u00e9rcito real. Lo que hizo el secretario general del PCUS ya no era advertirle que las tropas sovi\u00e9ticas no permanecer\u00edan de manera indefinida en Afganist\u00e1n, sino anunciarle que la retirada estaba pr\u00f3xima y que la RDA se ten\u00eda que preparar ya pol\u00edtica y militarmente para ello. En la reuni\u00f3n del Politbur\u00f3 del 15 de octubre en la que inform\u00f3 de ese encuentro Gorbachov concluy\u00f3 se\u00f1alando que la intervenci\u00f3n en diciembre de 1979 hab\u00eda sido un error, que deb\u00eda rectificarse cuanto antes, y que se har\u00eda as\u00ed \u00abcon o sin Karmal\u00bb.<\/p>\n<p>Estupefacto o no, Babrak Karmal intent\u00f3 seguir las instrucciones de Gorbachov. En noviembre de 1985 proclam\u00f3 un plan de \u00abdiez tesis\u00bb, que inclu\u00eda el objetivo de constituir un gobierno m\u00e1s representativo no monopolizado por el PDPA, fomentar la iniciativa privada en la econom\u00eda, permitir organizaciones independientes de intelectuales y profesionales y el autogobierno tribal, respetar el Islam y consolidar las fuerzas armadas y \u00abcuando cese la intervenci\u00f3n extranjera\u00bb proceder a la retirada de las tropas sovi\u00e9ticas. Esa proclamaci\u00f3n de intenciones se acompa\u00f1\u00f3 en enero de 1986 con una ampliaci\u00f3n del Consejo de la Revoluci\u00f3n que pas\u00f3 de 69 a 148 miembros, de los cuales 58 no eran miembros del PDPA[42]; y una operaci\u00f3n semejante se hizo en el Consejo Provincial de Kabul, que pas\u00f3 a 591 miembros, de los que solo 95 eran miembros del partido. \u00bfQu\u00e9 nuevos pasos habr\u00eda dado Babark Karmal? Nunca lo sabremos. La confianza de los dirigentes sovi\u00e9ticos estaba plenamente quebrada. La insistencia de Babrak Karmal en condicionar la retirada de tropas sovi\u00e9ticas al fin de la injerencia y sobre todo su rechazo a que las negociaciones se desarrollaran en el \u00e1mbito de la ONU, postulando como alternativa una negociaci\u00f3n directa Paquist\u00e1n-Afganist\u00e1n que implicaba el reconocimiento previo de la RDA por Paquist\u00e1n, llev\u00f3 a Gorbachov a seguir adelante \u00absin Karmal\u00bb. Los sovi\u00e9ticos hab\u00edan encontrado su relevo: Najibullah, avalado por su gesti\u00f3n eficaz del KHAD y por el jefe del departamento de inteligencia exterior de la KGB, y vicepresidente de ese organismo, Vladimir Kryuchkov. Aprovechando sus problemas de salud \u2013finalmente no graves\u2013 Babrak Karmal fue invitado a restablecerse en Mosc\u00fa, donde permaneci\u00f3 a lo largo del mes de abril; y donde se le propuso formalmente que cediera la secretar\u00eda general del PDPA a Najibullah, permaneciendo \u00e9l como Presidente del Consejo Revolucionario, sin ninguna funci\u00f3n ejecutiva real. Karmal regres\u00f3 a Kabul el 1 de mayo, seguido por Kryuchkov que le inst\u00f3 a cumplir con el plan. Seg\u00fan Harrison, Gorbachov ten\u00eda prisa por resolver el relevo, antes de que se iniciara una nueva ronda de conversaciones en Ginebra en junio, en la que se empezar\u00eda a considerar un calendario concreto de la retirada; ronda sobre la que ya no quer\u00eda tener que contemplar la sombra de la discrepancia de Babrak Karmal. Sin opciones de enfrentarse a la decisi\u00f3n de Gorbachov, Babrak Karmal present\u00f3 su dimisi\u00f3n por carta ante la direcci\u00f3n del PDPA; que el 4 de mayo \u2013en su ausencia y la de Bayarlay y Anahita Ratzebad que no quisieron asistir\u2013 la acept\u00f3 y eligi\u00f3 a Najibullah como nuevo secretario general. El forzado recambio tuvo pocas discrepancias internas, los \u00abjalquis\u00bb no lamentaron en absoluto la ca\u00edda pol\u00edtica de su antagonista, que lo hab\u00eda seguido siendo desde 1980; y solo la Organizaci\u00f3n Democr\u00e1tica de Mujeres se manifest\u00f3 aquel d\u00eda por las calles de Kabul protestando por el hecho, sin mayor trascendencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>2.3. La quimera de la reconciliaci\u00f3n nacional<\/strong><\/p>\n<p>No se trat\u00f3 simplemente de un cambio de personas, sino de un cambio de objetivo y de l\u00ednea pol\u00edtica, determinado por la decisi\u00f3n del gobierno sovi\u00e9tico de retirar sus tropas. \u00c9ste no solo hab\u00eda llegado a la conclusi\u00f3n de que no era posible la victoria militar, sino que la derrota pol\u00edtica de la intervenci\u00f3n sovi\u00e9tica ya se hab\u00eda producido[43]; hab\u00eda que salir antes de que pudiera llegar a producirse tambi\u00e9n una derrota militar. En consecuencia, privado de ese apoyo directo, el gobierno afgano hab\u00eda de descartar tambi\u00e9n el objetivo de la victoria de la RDA y dar un paso pol\u00edtico atr\u00e1s para conseguir un acuerdo de paz en el interior de Afganist\u00e1n, en paralelo al acuerdo promovido por la ONU. La orientaci\u00f3n de la ampliaci\u00f3n de la base de la RDA, mediante la implementaci\u00f3n de la reforma nacional-democr\u00e1tica en los t\u00e9rminos en que se hab\u00eda recuperado a partir de 1980, fue sustituida por la adopci\u00f3n de lo que se denomin\u00f3 el Plan de Reconciliaci\u00f3n Nacional anunciado el 15 enero de 1987[44]. Babrak Karmal se opuso a ello, e intent\u00f3 movilizar sus apoyos en el PDPA, pero fue definitivamente apartado del poder en noviembre de 1986 al ser destituido tambi\u00e9n de la presidencia del Consejo Revolucionario. En esencia el Plan de Reconciliaci\u00f3n Nacional consisti\u00f3 en impulsar procesos de acuerdo con la oposici\u00f3n y los grupos rebeldes para poner fin al ya largo enfrentamiento civil y hacer veros\u00edmil la voluntad de paz de la RDA mediante una transformaci\u00f3n institucional que liquidara el r\u00e9gimen de partido \u00fanico y detuviera la implementaci\u00f3n de las reformas sociales que mayor hostilidad hab\u00eda encontrado en el mundo campesino.<\/p>\n<p>De entrada, abri\u00f3 la mano en el \u00e1mbito militar y el penal. Con el anuncio del Plan de Reconciliaci\u00f3n Nacional, proclam\u00f3 el mismo 15 de enero de 1987 un alto al fuego unilateral por seis meses, que se prolongar\u00eda otros seis meses m\u00e1s y se abandon\u00f3 la constante presi\u00f3n pol\u00edtica y militar sobre las zonas campesinas controladas por los rebeldes, ofreciendo a sus l\u00edderes tribales y comandantes acuerdos de paz, a cambio de otorgarles autonom\u00eda en sus territorios. En el campo propio del territorio de la RDA se volvi\u00f3 en febrero de 1987 al servicio militar de dos a\u00f1os y se renunci\u00f3 a la pretensi\u00f3n de un ej\u00e9rcito de 200.000 efectivos; aunque esta \u00faltima medida ten\u00eda que ver con la decisi\u00f3n de Najibullah de potenciar las milicias territoriales, con la incorporaci\u00f3n de grupos rebeldes que llegaran a acuerdos con el gobierno, y organizar en 1988 un cuerpo militar del Ministerio de Seguridad \u2013el WAD, que sustituy\u00f3 al KHAD\u2013, la Guardia Especial, directamente bajo su control, que lleg\u00f3 a sumar en torno a los 30.000 efectivos. En cuanto a las formas y la intensidad de la represi\u00f3n ya se ha comentado que con Babrak Karmal se pasa del terror pol\u00edtico a la represi\u00f3n de guerra, con problemas de ejecuci\u00f3n por el grado de control de las instituciones centrales sobre el territorio y los defensores de la RDA; ahora lo que har\u00e1 Najibullah ser\u00e1 minimizar esa represi\u00f3n de guerra, poniendo en libertad una parte importante de presos, entre 1987 y 1990 a poco m\u00e1s de 19.500 y en los primeros diez meses de 1991 \u2013hasta donde se dispone de datos\u2013, 1.300 m\u00e1s; en ese per\u00edodo el total de condenados fue de 4.432, de los que 2.752 lo eran por motivos pol\u00edticos, es decir incluidos en la represi\u00f3n de guerra. Se mantuvieron los Tribunales Revolucionarios Especiales, pero solo hasta 1990, cuando una nueva constituci\u00f3n reorden\u00f3 el sistema judicial disolvi\u00e9ndolos.<\/p>\n<p>La reforma agraria fue pr\u00e1cticamente dejada en suspenso, tanto por lo que se refer\u00eda a la redistribuci\u00f3n de la tierra como a la nacionalizaci\u00f3n del agua de riego. Entre 1980 y 1986 se hab\u00eda ralentizado, por la fuerza mayor de la guerra y el control de las \u00e1reas campesinas, pero se hab\u00eda mantenido a\u00f1adiendo la entrega de tierras procedentes de las propiedades que excedieran los l\u00edmites a 40.000 familias m\u00e1s. Ahora se detuvo adoptando adem\u00e1s un nuevo l\u00edmite de posesi\u00f3n de tierras, que se estableci\u00f3 en las 20 hect\u00e1reas, manteniendo las exclusiones ya adoptadas en 1981; ese l\u00edmite dejo en un porcentaje \u00ednfimo a los propietarios que lo rebasaban, por lo que el principio de redistribuci\u00f3n fue sustituido por un est\u00edmulo al enriquecimiento campesino, a trav\u00e9s de la agricultura comercial, y al crecimiento de la propiedad. En congruencia con ello, se autoriz\u00f3 el mercado de tierras, y las figuras del arrendamiento, la aparcer\u00eda y el trabajo asalariado. En cuanto a la redistribuci\u00f3n de tierras, cuya posibilidad quedaba minimizada, se a\u00f1adi\u00f3 que los beneficiarios podr\u00edan devolver la tierra si no quer\u00edan aceptarla, sin ning\u00fan tipo de penalizaci\u00f3n. La Constituci\u00f3n de 1990 estableci\u00f3 la inviolabilidad de la propiedad privada. El fin de la reforma agraria persigui\u00f3 la priorizaci\u00f3n definitiva de la producci\u00f3n para el mercado, en el que el estado era el principal comprador ya fuera para la exportaci\u00f3n o para la redistribuci\u00f3n en el sistema de provisi\u00f3n de subsistencias; a la vez que rehacer la relaci\u00f3n con los jefes tribales para llevarlos al terreno del acuerdo de reconciliaci\u00f3n. Por otra parte, se ampli\u00f3 la apertura al islam iniciada por Babrak Karmal, mediante el impulso de madrazas y escuelas cor\u00e1nicas gubernamentales, la instauraci\u00f3n de un nuevo centro isl\u00e1mico en la Universidad de Kabul y, sobre todo, el reconocimiento formal del islam en la nueva Constituci\u00f3n aprobada por una Loya Jirga, en julio de 1987. El protagonismo pas\u00f3 del reformismo social a la transformaci\u00f3n institucional del r\u00e9gimen. Para subrayar ese giro la Constituci\u00f3n de 1987 cambi\u00f3 la denominaci\u00f3n del estado recuperando la de Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n (RA), anterior a la revoluci\u00f3n de abril de 1978, y estableci\u00f3 un sistema pol\u00edtico multipartidista, concretado con la Ley de partidos pol\u00edticos de julio de 1987, al tiempo que se promocionaba la f\u00f3rmula del gobierno de coalici\u00f3n.<\/p>\n<p>La posibilidad de la Reconciliaci\u00f3n Nacional se sustentaba por parte de Najibullah en la heterogeneidad de la rebeli\u00f3n y en la posibilidad de atraer a la mayor parte de los alzados en armas, sobre todo a los que no formaban parte de los partidos islamistas, con sede en territorio paquistan\u00ed (la Alianza de los Siete) o iran\u00ed. En una primera evaluaci\u00f3n de resultados, en un encuentro con Gorbachov en julio de 1987, Najibullah calcul\u00f3 que de los 160.000 rebeldes en ese momento[45], 15.000 se hab\u00edan pasado al lado del gobierno y se hab\u00edan integrado en las milicias regionales y las fronterizas, 53.000 de unos 600 grupos estaban en conversaciones con el gobierno, otros 50.000 estaban a la expectativa y solo 46.000 \u2013los de los partidos islamistas\u2013 manten\u00edan una posici\u00f3n que calific\u00f3 de irreconciliable. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, en un nuevo encuentro entre ambos, a comienzos de abril de 1988, Najibullah hizo un nuevo c\u00e1lculo de rebeldes, que elev\u00f3 a 270.000, pero los reparti\u00f3 en vol\u00famenes semejantes: 90.000 estaban en posiciones de di\u00e1logo con el gobierno, 50.000 segu\u00edan siendo irreductibles y el resto se manten\u00edan a la expectativa de la evoluci\u00f3n de los acontecimientos[46]. Giustozzi interpreta que fue en este terreno, de negociaciones con grupos rebeldes y de incorporaci\u00f3n de un n\u00famero importante de ellos a las fuerzas gubernamentales en el que la pol\u00edtica de Reconciliaci\u00f3n Nacional avanz\u00f3 m\u00e1s, por la base, en t\u00e9rminos cuantitativos. Despu\u00e9s de la retirada sovi\u00e9tica y cuando qued\u00f3 claro que la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n no se desplomar\u00eda \u2013al menos no de inmediato\u2013 la captaci\u00f3n de antiguos rebeldes para que formaran parte de milicias o de unidades militares y paramilitares diversas alcanz\u00f3 la cifra de 100.000. Algunas milicias llegaron a tener un peso militar de primera importancia, como las regionales uzbekas dirigidas por Dostum, miembro del PDPA desde antes de la revoluci\u00f3n de 1978, que ten\u00edan unos 30.000 efectivos a principios de 1992; o la milicia ismailita de Sayid Mansour, en el Noroeste, con 18.000 efectivos, que hizo de Pul-i-Khumri la ciudad m\u00e1s tranquila de Afganist\u00e1n. Fue un \u00e9xito, sin duda, aunque no sin una limitaci\u00f3n que acabar\u00eda siendo trascendental; la gran mayor\u00eda de esas adhesiones al campo gubernamental ten\u00edan un inter\u00e9s material propio: el sueldo que pasaban a recibir por parte del gobierno y el suministro de armamento que les permit\u00eda controlar de manera estable territorio y administrarlo en beneficio propio. Su convicci\u00f3n no depend\u00eda de una afinidad pol\u00edtica y ni siquiera era una muestra de que se compartiese la pol\u00edtica de Reconciliaci\u00f3n Nacional tal y como el gobierno afgano la conceb\u00eda.<\/p>\n<p>Menos exitosa fue la transformaci\u00f3n institucional. La Ley de Partidos iniciaba formalmente la transici\u00f3n hacia un sistema democr\u00e1tico pluralista; sin embargo, la traducci\u00f3n real de sus disposiciones fue decepcionante, insuficiente en cualquier caso para el objetivo perseguido. De los ocho partidos legalizados entre 1987 y 1990, tres eran peque\u00f1os grupos disidentes surgidos del PDPA a finales de los setenta: la Organizaci\u00f3n Revolucionaria de Trabajadores de Afganist\u00e1n (SAZA) la Organizaci\u00f3n de Trabajadores de Afganist\u00e1n (SZA) y la Alianza de los Combatientes por la Paz y el Progreso, una facci\u00f3n antagonista de este \u00faltimo; un cuarto grupo legalizado era un partido chi\u00ed minoritario de la provincia de Faryab, dirigido por Maulawi Albdulhalim Raqim. Otros dos partidos eran de nueva creaci\u00f3n, promovidos por el propio PDPA: el Partido Isl\u00e1mico Popular de Afganist\u00e1n (HAMA) y el Partido de la Justicia Campesina (HADA), aunque en \u00e9ste se integraron algunos militantes mao\u00edstas. La articulaci\u00f3n de un sistema de partidos con un m\u00ednimo de pluralidad, qued\u00f3 frustrada por la negativa de Najibullah a legalizar el grupo liberal de Muhammad Asqhar \u2013antiguo rector de la Universidad de Kabul\u2013 Uni\u00f3n por la Libertad y la Democracia, por su abierto occidentalismo; y por la negativa de los restos de Afgan Mellat a integrarse en la operaci\u00f3n pol\u00edtica de la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n, a pesar de los intentos que en su caso hizo Najibullah para conseguirlo. En esas condiciones las elecciones de abril de 1988 a la Wolesi Jirga, tuvieron escasa participaci\u00f3n[47] \u2013siempre limitada al territorio controlado por la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n\u2013 y un resultado que pareci\u00f3 predeterminado: de los 234 esca\u00f1os en disputa, el PDPA obtuvo 46, el Frente Nacional (de hecho una proyecci\u00f3n del PDPA) 45 y SAZA y SZA \u2013que se aliaron con los dos anteriores en un bloque de izquierda\u2013 24; la oposici\u00f3n autorizada, sum\u00f3 69 esca\u00f1os; y se reservaron 50 esca\u00f1os a la oposici\u00f3n armada, los rebeldes, como acto simb\u00f3lico de reconciliaci\u00f3n, que dado su rechazo a la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n se sab\u00eda que quedar\u00edan vac\u00edos.<\/p>\n<p>Apoyado en ese d\u00e9bil multipartidismo se form\u00f3 en junio de 1988 un nuevo gobierno encabezado por Muhammad Hassan Sharq, antiguo viceprimer ministro de Daud en su etapa republicana, encarcelado por Amin y liberado por Babrak Karmal. La designaci\u00f3n de Sharq tuvo un significativo antecedente: en noviembre de 1987 Gorbachov hab\u00eda planteado a Najibullah que si \u00e9ste asum\u00eda la Presidencia de la Rep\u00fablica, el cargo de Primer Ministro hab\u00eda de recaer en un miembro de la oposici\u00f3n y \u00absi los jefes de la contrarrevoluci\u00f3n y Zahir Sha se niegan aceptar esta propuesta\u00bb, se nombrara entonces una persona con autoridad que hubiese entrado en cooperaci\u00f3n con el r\u00e9gimen recientemente[48]. Obviamente, si hubo entonces alg\u00fan acercamiento a los \u00abjefes de la contrarrevoluci\u00f3n\u00bb o a Zahir Sha, no dieron ning\u00fan resultado y no qued\u00f3 otra opci\u00f3n que la del independiente cooperador. \u00c9ste result\u00f3 ser Sharq, prototipo del pol\u00edtico independiente aliado habitualmente con Babrak Karmal[49], que lo nombr\u00f3 en 1980 embajador de la RDA en la India. Najibullah lo promovi\u00f3 en 1987 a viceprimer ministro y finalmente le confi\u00f3 que representara institucionalmente el primer gobierno de la nueva l\u00ednea de reconciliaci\u00f3n nacional, en el que adem\u00e1s de \u00e9l la mitad de sus componentes no eran miembros del PDPA. Figuras similares fueron nombrados como nuevos gobernadores principales, de manera que en la primavera de 1988, 16 de los 33 gobernadores no eran miembros del PDPA; e incluso un gobernador, Wakil Azam de Nangrahar era un ex muyahidin pasado recientemente al campo de la RA. Tambi\u00e9n los consejos locales elegidos en 1988 se abrieron a la presencia de independientes o antiguos rebeldes. A pesar de todo, a excepci\u00f3n de los miembros del \u00abbloque de izquierda\u00bb las participaciones gubernamentales fueron sobre todo individuales; el espectro multipartidista legal era d\u00e9bil y su participaci\u00f3n pol\u00edtica limitada.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de Reconciliaci\u00f3n Nacional avanz\u00f3 m\u00e1s en el \u00e1mbito territorial, en los pactos con l\u00edderes locales y la formaci\u00f3n de los gobiernos provinciales y locales, que en la pol\u00edtica nacional. Ese fue el gran d\u00e9ficit de la nueva orientaci\u00f3n, que nunca se super\u00f3. Y tambi\u00e9n un motivo de recurrente diferencia entre el gobierno afgano y los dirigentes sovi\u00e9ticos, que reflejaba la diferente motivaci\u00f3n en los cambios que se impulsaban por parte de unos y de otros. En la direcci\u00f3n sovi\u00e9tica \u00e9sta era, primordialmente, de \u00edndole internacional: dar marcha atr\u00e1s del paso dado en diciembre de 1979 para establecer una nueva relaci\u00f3n con EEUU y Europa Occidental que le permitiera concentrarse en la reforma interna de la URSS; en la afgana reforzar socialmente lo m\u00e1ximo posible a la RA para poder defender su permanencia y, desde ella, la transici\u00f3n al fin de la guerra y la transici\u00f3n a una nueva etapa republicana con apoyo mayoritario de la poblaci\u00f3n. En su premura por realizar el cambio en la direcci\u00f3n sovi\u00e9tica se lleg\u00f3 a postular no un paso atr\u00e1s en la intervenci\u00f3n militar directa, sino la directa liquidaci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n. En la reuni\u00f3n del Politbur\u00f3 del PCUS de 21 de mayo de 1987, el mariscal Akhromeev Jefe del Estado Mayor General, propugn\u00f3 la formaci\u00f3n de un \u00abgobierno burgu\u00e9s\u00bb en Kabul, apoyado durante un a\u00f1o por las tropas sovi\u00e9ticas, que se retirar\u00edan completamente tras ese per\u00edodo; Gorbachov le replic\u00f3 que si se propon\u00eda eso \u00absimplemente huir\u00e1n\u00bb[50]. No habr\u00eda tal ruptura, pero la transici\u00f3n deseada por Najibullah y Gorbachov nunca pudo contar con la pieza b\u00e1sica de la aceptaci\u00f3n de ning\u00fan l\u00edder importante de los muyahidines, ni de Zahir Sha y, ni siquiera de la oposici\u00f3n liberal en el exilio, los sucesores de Afgan Mellat o l\u00edderes intelectuales como Hassan Kakar[51].<\/p>\n<p>En 1988 los sovi\u00e9ticos albergaron la ilusi\u00f3n de que la figura rebelde que pod\u00eda incorporarse al gobierno de la RA fuera Ahmed Sha Massoud, con quien los mandos militares sovi\u00e9ticos en Afganist\u00e1n hab\u00edan acabado pactando acuerdos informales de no agresi\u00f3n mutua tras no conseguir desalojarlo de su reducto del Valle del Panjsir. En enero de 1988 el general Varennikov, al mando de las tropas en Afganist\u00e1n, propuso que el gobierno afgano negociara con Massoud, considerando que en un futuro pr\u00f3ximo pod\u00eda convertirse en una figura pol\u00edtica principal \u00abcon la que la URSS tendr\u00eda que cooperar \u00bb. Varennikok instaba a que los dirigentes afganos le hicieran las m\u00e1ximas concesiones posibles y ,a decir de Rubin, Najibullah presionado por los sovi\u00e9ticos ofreci\u00f3 a Massoud el Ministerio de Defensa en julio de 1988, sin que \u00e9ste lo aceptara. Najibullah nunca crey\u00f3 en las intenciones de acuerdo de Massoud y, por el contrario, reclam\u00f3 actuar contra \u00e9l con mayor contundencia. No obstante, Varennikov, autorizado por la direcci\u00f3n del PCUS, intercambi\u00f3 en diciembre de 1988 correspondencia con Massoud, que result\u00f3 infructuosa. El rebelde tayiko, firmemente apoyado por la CIA y por los servicios brit\u00e1nicos, nunca se movi\u00f3 de su posici\u00f3n insurgente contra la Rep\u00fablica. Finalmente la direcci\u00f3n sovi\u00e9tica reconoci\u00f3 el fracaso \u2013el error\u2013 de su actitud ante Massoud al comenzar el nuevo a\u00f1o cuando, como se lamentara Najibullah ante Shervarnadze, se hab\u00eda perdido lamentablemente el tiempo. Najibullah se quej\u00f3 de que durante cuatro a\u00f1os Massoud, que amenazaba permanentemente el paso de Salang, no hubiese sido objeto de ninguna importante operaci\u00f3n en su contra, permiti\u00e9ndole consolidar un contingente militar de 11.000 efectivos; y de que, todav\u00eda, la operaci\u00f3n que finalmente se hab\u00eda decido contra \u00e9l en aquel comienzo de a\u00f1o ten\u00eda un car\u00e1cter local y no podr\u00eda cambiar sustancialmente la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Massoud no fue el \u00fanico l\u00edder muyahid\u00edn tanteado, aunque con resultados igualmente negativos. Un par de meses antes de que se iniciara la retirada de las tropas sovi\u00e9ticas Najibullah cont\u00f3 a Gorbachov en su encuentro en Tashkent[52] que se hab\u00eda reunido con una delegaci\u00f3n de Hekmatyar, \u00aba puerta cerrada\u00bb en la que les explic\u00f3 la propuesta de reconciliaci\u00f3n, a la que le respondieron que antes que nada Najibullah hab\u00eda de renunciar a la Presidencia de la RA e ingresar en el partido de Hekmatyar. Los partidos de la rebeli\u00f3n islamista, los protegidos por Paquist\u00e1n y los que lo fueron por Ir\u00e1n \u2013a excepci\u00f3n de un peque\u00f1o grupo con presencia exclusiva en Herat\u2013 nunca quisieron acordar nada con la RA, convencidos de que tras la retirada de las tropas sovi\u00e9ticas, con el apoyo que mantendr\u00edan de sus padrinos internacionales, derrotar\u00edan r\u00e1pidamente a la rep\u00fablica que continuaban considerando comunista. De acuerdo con las informaciones que manejaba Najibullah[53], los grupos muyahidines pensaban lazar una ofensiva, tras la retirada completa, contra Jalalabad o Kandahar, capitales que dispon\u00edan de aer\u00f3dromo, para establecer desde ellas un puente a\u00e9reo directo con EEUU, sin pasar por Paquist\u00e1n, y lanzarse al asalto final de Kabul. No se enga\u00f1aba sobre sus intenciones, aunque s\u00ed se equivoc\u00f3 al minusvalorar el peso final de los \u00abirreductibles\u00bb; sin ellos la pol\u00edtica de Reconciliaci\u00f3n Nacional estaba m\u00e1s que coja, no avanzaba fuera del territorio f\u00edsico y pol\u00edtico de la RA. Los \u00abirreductibles\u00bb ten\u00edan mucho m\u00e1s que 50.000 muyahidines, ten\u00edan el apoyo norteamericano y el apoyo saud\u00ed.<\/p>\n<h3>3. Derrota final<\/h3>\n<p>Najibullah confi\u00f3 en el avance \u00abpor abajo\u00bb de la Reconciliaci\u00f3n Nacional, en que le favoreciera el cansancio de la guerra entre la poblaci\u00f3n afgana, siempre que se mantuviese la defensa de la legitimidad de la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n. En esas condiciones consideraba que el gobierno de esta \u00faltima, nucleado por el PDPA, ten\u00eda que cubrir todo el proceso de transici\u00f3n hasta la consecuci\u00f3n de la paz, la celebraci\u00f3n de nuevas elecciones tras ella y la formaci\u00f3n de un nuevo ejecutivo de acuerdo con el resultado de aquellas elecciones. Reputaba fundamental que no se produjera ni un vac\u00edo militar ni un vac\u00edo pol\u00edtico tras la retirada de las tropas sovi\u00e9ticas, habida cuenta de los apoyos exteriores que recib\u00eda y recibir\u00edan los muyahidines que prolongar\u00eda la guerra civil; tambi\u00e9n del proceso de fragmentaci\u00f3n que \u00e9sta hab\u00eda generado, del que eran manifestaciones evidentes la emergencia de los se\u00f1ores de la guerra y la incapacidad de las organizaciones islamistas, no ya para elegir un liderazgo com\u00fan sino ni tan siquiera para coordinar sus luchas. Para evitar el vac\u00edo militar era necesario completar la capacidad de defensa de la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n con el desarrollo de las milicias regionales y fronterizas, la formaci\u00f3n de unidades militares especiales, de lealtad garantizada y formaci\u00f3n adecuada[54], y la continuidad indispensable de los suministros militares y alimentarios de la URSS. Conjurar el vac\u00edo pol\u00edtico pasaba por mantener el protagonismo del PDPA, caracterizado en la Constituci\u00f3n de 1987 como \u00abguardi\u00e1n y garante de la pol\u00edtica de reconciliaci\u00f3n nacional\u00bb; llevar adelante los cambios institucionales de manera controlada, evitando que la entrada de nuevos actores y agentes pol\u00edticos en los \u00f3rganos de poder centrales y en la administraci\u00f3n territorial desbordaran la reforma pol\u00edtica y desencadenaran en el campo de la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n la fragmentaci\u00f3n que caracterizaba desde el primer momento el de la rebeli\u00f3n. Todo un desaf\u00edo con m\u00faltiples perfiles, algunos incontrolados y otros impredecibles.<\/p>\n<p>El mismo mes en que se celebraron las elecciones a la Wolesi Jirga, culminaron las negociaciones de Ginebra y se firm\u00f3 el 14 de abril un acuerdo bilateral entre Afganist\u00e1n y Paquist\u00e1n, de no injerencia en los respectivos asuntos internos, regreso de exiliados a Afganist\u00e1n y apoyo a una soluci\u00f3n pol\u00edtica del conflicto afgano, que ten\u00eda como garantes a la URSS y los EEUU. Cordovez pudo ver premiada su tenacidad, aunque nada se habr\u00eda firmado sin el empe\u00f1o de Gorbachov, que necesitaba el acuerdo para iniciar la retirada de las tropas sovi\u00e9ticas el siguiente 15 de mayo y culminarla el 15 de febrero de 1989. Esta vez EEUU no impidi\u00f3 a Paquist\u00e1n la firma, todo lo contrario si acaso, y acept\u00f3 figurar como garante. No es que EEUU estuviese ansioso por firmar el acuerdo de paz. Por el contrario, hab\u00eda una importante oposici\u00f3n interna a ello en medios gubernamentales y parlamentarios norteamericanos, a la que era sensible Reagan; una oposici\u00f3n que iba desde el rechazo total del acuerdo hasta la exigencia de la condici\u00f3n previa de la deposici\u00f3n de Najibullah y la imposici\u00f3n desde arriba de un gobierno de transici\u00f3n o directamente un gobierno de las organizaciones islamistas rebeldes. Cordovez, constato que esa oposici\u00f3n se mantuvo hasta que el Secretario de Estado Shultz tom\u00f3 el avi\u00f3n rumbo a Ginebra. \u00bfCu\u00e1l fue la clave de que no se impusiera la oposici\u00f3n a los acuerdos? Para Cordovez fue el hecho de que los informes de la CIA, compartidos con los muyahidines, auguraban el colapso a corto plazo de la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n. La previsi\u00f3n de ese hundimiento aconsejaba en favor de la firma y hacia inane condicionarla a la formaci\u00f3n de un gobierno de transici\u00f3n que ya no quer\u00edan los muyahidines que \u00abhuelen a victoria\u00bb. Por razones distintas la URSS y EEUU coincidieron finalmente en aceptar la propuesta de Cordovez; y por esas mismas y distintas razones Paquist\u00e1n, con el consentimiento de EEUU, viol\u00f3 los acuerdos a las pocas semanas de que fueran firmadas, sin que la URSS interrumpiera el plan de retirada. Esta \u00faltima se limit\u00f3 a protestar por boca de Shevarnadze ante P\u00e9rez de Cuellar, ya el 10 de junio. Si acaso la temprana, y luego continuada, violaci\u00f3n de los acuerdos sirvi\u00f3 para reforzar la posici\u00f3n de Shervarnadze[55] y Kruychkov, de seguir apoyando al gobierno de Najibullah e intensificar el suministro de armamento y alimentos.<\/p>\n<p>Contra la previsi\u00f3n de la CIA y las expectativas triunfalistas de los muyahidines, la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n no colaps\u00f3. Najibullah declar\u00f3 el estado de emergencia, cerr\u00f3 por una vez filas con el PDPA, a cuyos miembros reparti\u00f3 armas e instrucci\u00f3n militar y con la ayuda de un puente a\u00e9reo con la URSS se dispuso a hacer frente a la embestida muyahid\u00edn que, como hab\u00eda previsto, se materializ\u00f3 en el ataque a Jalalabad iniciado el 5 de marzo. La ciudad permaneci\u00f3 sitiada y atacada hasta el 16 de junio, sin que los muyahidines \u2013descoordinados y echando en falta ahora la unidad que nunca consiguieron\u2013 pudieran tomarla. La victoria en Jalalabad fortaleci\u00f3 la posici\u00f3n de Najibullah, al tiempo que desminti\u00f3 los augurios y las ilusiones del fin de la guerra. \u00c9sta prosigui\u00f3 poniendo en evidencia la incapacidad de los muyahidines para derrotar a la RA y la del gobierno de Najibullah de ir m\u00e1s all\u00e1 de lo conseguido, el control de las ciudades y las carreteras que las comunicaban y \u00e1reas campesinas dispersas, sobre todo en Herat y las provincias del Norte. Una situaci\u00f3n que se precipit\u00f3 por la conjunci\u00f3n de dos procesos: la definitiva ruptura interna del PDPA y el derrumbe de la URSS.<\/p>\n<p>En la medida en que Najibullah no consigui\u00f3 incorporar a ninguna fuerza pol\u00edtica rebelde e incluso manej\u00f3 torpemente la relaci\u00f3n con los grupos liberales que oscilaban entre el polo islamista y el republicano, qued\u00f3 en evidencia el vac\u00edo que su giro pol\u00edtico, parando en seco las reformas y diluyendo el discurso ideol\u00f3gico propio generado en la base que s\u00ed tenia el r\u00e9gimen salido de la revoluci\u00f3n de abril de 1978. Harrison se\u00f1al\u00f3 que la pol\u00edtica de Najibullah fue suficientemente lejos como para antagonizar con lo que calific\u00f3 de \u00abl\u00ednea dura\u00bb del PDPA, pero no lo suficientemente lejos como para ganarse en cambio el apoyo de importantes l\u00edderes tribales y \u00e9tnicos. Aunque califica como \u00abl\u00ednea dura\u00bb lo que era la l\u00ednea reformista nacional-democr\u00e1tica, la comparaci\u00f3n es acertada. Desde el primer momento, en corresponsabilidad con Gorbachov que le empuj\u00f3 constantemente hacia esa situaci\u00f3n en la pr\u00e1ctica, Najibullah se aisl\u00f3 del PDPA, de la gran mayor\u00eda de sus cuadros dirigentes, no solo marginando de manera total a Babrak Karmal sino, sobre todo, rompiendo el compromiso del Pleno de 1982 entre \u00abparchamis\u00bb y \u00abjalquis\u00bb establecido sobre la base del mantenimiento del reformismo social y de la liberalizaci\u00f3n econ\u00f3mica controlada. No construy\u00f3 partido, ni siquiera construy\u00f3 una nueva columna vertebral de cuadros alineados con su posici\u00f3n pol\u00edtica. Lo que hizo fue maniobrar en el seno del partido, entre las dos corrientes principales, para tenerlo controlado a su favor; pero al propio tiempo diluyendo por completo su papel de agente pol\u00edtico y movilizador social al dejar en suspenso su programa. Ante la confrontaci\u00f3n con Babrak Karmal, Najibullah se apoy\u00f3 inicialmente en los \u00abjalqui\u00bb; si embargo, al propio tiempo erosion\u00f3 a los \u00abjalqui\u00bb multiplicando las milicias al margen del ej\u00e9rcito regular y del contingente de polic\u00eda controlado desde el Ministerio del Interior y constituyendo finalmente el cuerpo de elite de la Guardia Especial. A\u00fan cuando pudiera imponerse en la direcci\u00f3n, acab\u00f3 enfrentado con todas las partes del n\u00facleo activo del partido. En octubre de 1987 Babrak Karmal, Baryalai y Anahita Ratzebad dimitieron del Bur\u00f3 Pol\u00edtico; Najibullah aprovech\u00f3 para ampliar de dos a cuatro la presencia de \u00abjalquis\u00bb en el Bur\u00f3 Pol\u00edtico incorporando a Gulazboy y Nazar Mohammed[56] un a\u00f1o m\u00e1s tarde Najibullah excluy\u00f3 del Bur\u00f3 a los principales dirigentes \u00abjalquis\u00bb, a Zeary y Gulabzoy, que fue asimismo destituido como Ministro del Interior. El fin de las reformas sociales no pudo sino producir una desmovilizaci\u00f3n social, que se reflej\u00f3 tambi\u00e9n en la desmovilizaci\u00f3n interna del propio partido; al Pleno del Comit\u00e9 Central de 1988, que tuvo como pr\u00f3logo el arresto temporal de 17 miembros, partidarios de Babrak Karmal, asisti\u00f3 solamente el 57% de sus miembros. Ante la irrevesibilidad de la retirada de las tropas sovi\u00e9ticas fue capaz de evitar el vac\u00edo militar, pero por el contrario fue abriendo un vac\u00edo pol\u00edtico que pudo quedar oculto por los \u00e9xitos iniciales en 1989 contra el envite de los muyahidines pero se empez\u00f3 a abrir de manera irreversible pocos meses despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Tras la retirada, en febrero de 1898, Najibullah opt\u00f3 y consigui\u00f3 cerrar filas en el seno del PDPA. Destituy\u00f3 el gobierno de Sharq, sustituido por Kestmand con un nuevo gabinete en el que aument\u00f3 la presencia de miembros del PDPA; declar\u00f3 el estado de emergencia, como ped\u00edan los \u00abjalquis\u00bb; y en junio hizo un gesto hacia Babrak Karmal nombrando a Baryalai viceprimer ministro del nuevo gobierno. Incluso se reincorporaron al Comit\u00e9 Central del PDPA algunos antiguos partidarios de Amin, que hab\u00edan sido indultados en abril de 1988 con motivo del d\u00e9cimo aniversario de la revoluci\u00f3n; entre ellos Sha Wali, tambi\u00e9n nombrado Ministro sin cartera y Misaq que fue designado alcalde de Kabul. La aparente reconciliaci\u00f3n con las diversas facciones del partido result\u00f3 breve. En agosto de 1989 reaparecieron las tensiones con el descubrimiento por parte del WAD de un complot entre algo m\u00e1s de un centenar de oficiales \u00abjalquis\u00bb del ej\u00e9rcito y Hekmatyar[57], preludiando la descomposici\u00f3n final de la base pol\u00edtica de la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n. Poco antes de que se iniciara el juicio contra los conspiradores detenidos fue el propio Ministro de Defensa, Tanay, apoyado por las principales figuras del liderazgo \u00abjalqui\u00bb el que intent\u00f3 un golpe militar el 6 de marzo de 1990; que fracas\u00f3 al no conseguir el apoyo de la polic\u00eda dependiente del Ministerio del Interior \u2013en manos de Vatanjar\u2013 y no poder movilizar tropas regulares, alejadas de Kabul, frente a la defensa de Najibullah por parte de la Guardia Especial. Najibullah salv\u00f3 la situaci\u00f3n en t\u00e9rminos militares, pero perdi\u00f3 una parte de la base pol\u00edtica del r\u00e9gimen: Tanay huy\u00f3 a Paquist\u00e1n y se sum\u00f3 tambi\u00e9n a Hekmatyar; Zeary y Pansjeri fueron encarcelados por apoyar el golpe, Gulazboy destituido como embajador en Mosc\u00fa y puesto bajo arresto domiciliario, Sarwari que desde 1980 actuaba de embajador y que hab\u00eda intentado regresar a Kabul para apoyar a Tanay fue arrestado por el gobierno de la India. El sorprendente golpe, que tuvo la colaboraci\u00f3n del ISI paquistan\u00ed fue una muestra evidente de la descomposici\u00f3n interna del PDPA.<\/p>\n<p>Najibullah intent\u00f3 retomar la iniciativa, aprovechando el momento bajo de la rebeli\u00f3n muyahid\u00edn tras su debacle en Jalalabad y la continuaci\u00f3n del apoyo de Gorbachov y la ayuda sovi\u00e9tica. \u00c9sta se mantuvo a pesar de la creciente oposici\u00f3n interna en la URSS donde el nuevo Presidente del Soviet Supremo de la Federaci\u00f3n Rusa, Boris Yeltsin, elegido en mayo de 1990, reclam\u00f3 el fin de toda ayuda a la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n. Apoyado en la Guardia Especial y en la acci\u00f3n de las milicias uzbekas y las milicias ismailitas, Najibullah mantuvo el control militar del territorio. Para dar mayor sensaci\u00f3n de seguridad levant\u00f3 en abril el estado de emergencia y en mayo promovi\u00f3 un nuevo gobierno encabezado por Faizal Haq Khaliqyar[58], en el que menos de una tercera parte eran miembros del PDPA. Y pretendi\u00f3 reorganizar su base pol\u00edtica transformando el PDPA, en su segundo congreso en junio de 1990, en un denominado Partido de la Patria, en el que se sustituy\u00f3 el discurso marxista por el nacionalista; y promoviendo una nueva constituci\u00f3n que elimin\u00f3 toda referencia al partido, consagr\u00f3 el pluripartidismo y estableci\u00f3 el islam como religi\u00f3n oficial del estado. A pesar de todo, el \u00faltimo encuentro en Mosc\u00fa entre Gorbachov y Najibullah, el 23 de agosto, pareci\u00f3 ser el de dos hombres a la defensiva: Gorbachov reconociendo ante Najibullah las dificultades que encontraba la perestroika y la absoluta necesidad de \u00abmantener el poder a cualquier precio\u00bb[59] y el afgano inquiet\u00e1ndose ante las manifestaciones de Yeltsin sobre el fin de la ayuda sovi\u00e9tica. No solo estaba inquieto por Yeltsin, en el ambiente internacional flotaba desde el encuentro entre Gorbachov y Bush en Malta, en diciembre de 1989, la idea de un acuerdo firme de retirada simult\u00e1nea de toda ayuda sovi\u00e9tica y norteamericana, al que, no obstante la se opon\u00edan Shevarnadze y Kryuchkov. En diciembre de 1990, Shevarnadze, en su encuentro con Baker en Houston condicion\u00f3 el pacto de retirada simult\u00e1nea de la ayuda a que estuviera suscrito tambi\u00e9n por Ir\u00e1n, Paquist\u00e1n y Arabia Saud\u00ed y que los muyahidines respetaran el subsiguiente alto al fuego; lo que lo fren\u00f3 temporalmente.<\/p>\n<p>A la vuelta del encuentro de Houston, empero, Shevarnadze dimiti\u00f3 en protesta por los la represi\u00f3n violenta de manifestaciones en Georgia y la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n perdi\u00f3 uno de sus principales defensores en Mosc\u00fa. Meses m\u00e1s tarde, la captura de la ciudad de Khost por los muyahidines el 11 de abril de 1991 acab\u00f3 con el optimismo generado por la batalla de Jalalabad y anunci\u00f3 un nuevo rumbo en la guerra civil, de resultado todav\u00eda incierto habida cuenta de las importantes divisiones internas entre los dos bandos. En esa situaci\u00f3n el determinante final del resultado fue el fracaso del intento de golpe de estado de agosto del 19 de agosto en la URSS, liderado por Kryuchkov y la cadena de acontecimientos que llevaron finalmente a la disoluci\u00f3n de la URSS en diciembre de aquel mismo a\u00f1o. El golpe no solo signific\u00f3 la p\u00e9rdida del apoyo de Kryuchkov, sino una nueva ruptura en Kabul, a donde hab\u00eda regresado Babrak Karmal en junio, con su arresto domiciliario y de Bayarlai, sospechosos de haber conspirado con los golpistas sovi\u00e9ticos.<\/p>\n<p>Bajo la presi\u00f3n creciente de Yeltsin, l\u00edder del proceso de disoluci\u00f3n, la relaci\u00f3n con el gobierno afgano empez\u00f3 a cambiar, hasta motivar una carta de lamento de Najibullah a Shevarnadze, en oto\u00f1o: \u00abNo quer\u00eda ser presidente, me convencisteis, insististeis y prometisteis apoyo. Ahora me est\u00e1is arrojando a m\u00ed y a la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n a su suerte\u00bb[60]. El \u00faltimo acto de la URSS en relaci\u00f3n a Afganist\u00e1n fue el acuerdo con EEUU, en septiembre de 1991, para proceder a la retirada simult\u00e1nea de toda ayuda militar a partir del inicio del nuevo a\u00f1o. La disoluci\u00f3n de la URSS signific\u00f3 tambi\u00e9n el fin de los suministros alimentarios y de productos b\u00e1sicos, entre ellos los derivados del petr\u00f3leo, el keroseno de cocina y la gasolina para el transporte. El fin de todo ello signific\u00f3, ahora s\u00ed, el colapso de la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n, sin fuerza pol\u00edtica propia por el previo proceso de hundimiento del PDPA \u2013cuyas consecuencias Najibullah no fue capaz de prever\u2013 y sin fuerza militar ante la rebeli\u00f3n de las milicias uzbekas de Dostum y las milicias ismailitas ante el anuncio de las reducci\u00f3n de los pagos y suministros por parte del gobierno de Kabul y la neutralizaci\u00f3n de la fuerza a\u00e9rea, sin gasolina para los aviones, y la desbandada en el seno del ej\u00e9rcito y de la polic\u00eda. Lo que cre\u00eda que hab\u00eda sido el mayor \u00e9xito de Najibullah, la adhesi\u00f3n de antiguos rebeldes y las expansi\u00f3n de las milicias territoriales, se convirti\u00f3 tras el corte en seco de toda ayuda por parte de Yeltsin en la amenaza. A la rebeli\u00f3n de Dostum se sum\u00f3 el avance de Massoud desde el Panjshir tomando el aeropuerto de Bagram y la rebeli\u00f3n de los \u00abparchamis\u00bb dirigidos por Bayarlai, en alianza de hecho con Dostum y Massoud. El 18 de marzo de 1992 Najibullah anunci\u00f3 por radio su disposici\u00f3n a dimitir y entregar el poder a un gobierno de transici\u00f3n patrocinado por la ONU, lo que multiplic\u00f3 las rebeliones internas y promovi\u00f3 el avance tanto de los sublevados del Norte como de los grupos islamistas procedentes de Paquist\u00e1n, con los de Hekmatyar y Rabbani a la cabeza, convergiendo hacia un enfrentamiento entre todos sobre Kabul. El 15 de abril Najibullah cumpli\u00f3 su anuncio y entreg\u00f3 su carta de dimisi\u00f3n al representante de la ONU en Kabul; sin embargo, no pudo cumplir el final del acuerdo de su dimisi\u00f3n, su evacuaci\u00f3n fuera de Afganist\u00e1n al impedirle el acceso al aeropuerto los \u00abparchami\u00bb sublevados de Bayarlai. La Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n desapareci\u00f3 en medio del caos. Con ella acab\u00f3 el proyecto de reforma revolucionaria iniciado en abril de 1978, recuperado en enero de 1980 y suspendido en espera de un proceso de transici\u00f3n a la paz, que nunca lleg\u00f3, a partir de 1987. El futuro, en los siguientes treinta a\u00f1os, no volver\u00eda a ver una propuesta popular reformadora semejante, el estado afgano fue derivando hacia un estado fallido y la polarizaci\u00f3n cultural, ideol\u00f3gica, fue dominada finalmente por las versiones extremas del islamismo pol\u00edtico, mientras que la narcoeconom\u00eda sigui\u00f3 dominando la producci\u00f3n para el mercado e interfiriendo en beneficio de sus mafias, y las internacionales, todos los \u00e1mbitos de la sociedad y la pol\u00edtica afgana.<\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<p>[1] Hubo otros apoyos: el iran\u00ed y el chino, que convergieron \u2013sin coincidir\u2013 en su ayuda a las rebeliones de grupos chi\u00edes y mao\u00edstas, que coincidieron parcialmente en su incidencia entre la poblaci\u00f3n hazara; no fueron insignificantes, a\u00fan as\u00ed nunca resultaron determinantes en el conjunto de la rebeli\u00f3n, dominada por los grupos pastunes y tayikos, a los que la com\u00fan confesi\u00f3n sun\u00ed nunca lleg\u00f3, empero, a unificar<br \/>\n[2] El relato que sigue sobre la inmediata reacci\u00f3n de EEUU se apoya en los documentos reproducidos en Office of the Historian\u2026, de finales de diciembre de 1979 y comienzos de enero de 1980, en particular desde el Cable de Inteligencia preparada para el Departamento de Defensa del 25 de diciembre, documento n\u00famero 93, hasta el Memor\u00e1ndum de Brzezinski del 9 de enero, documento n\u00famero 152.<br \/>\n[3] En esos momentos las relaciones entre EEUU y Paquist\u00e1n, tras la ejecuci\u00f3n de Ali Bhutto por orden de Zia-ul-Haq, pasaban por un momento bajo.<br \/>\n[4] Dio tres razones para esa duda: los rebeldes est\u00e1n mal organizados y mal dirigidos, no tienen santuario, ni ej\u00e9rcito, ni gobierno central; tienen un apoyo extranjero limitado; y los sovi\u00e9ticos actuar\u00edan con m\u00e1s decisi\u00f3n de lo que lo hab\u00edan hecho los EEUU. De acuerdo con un informe elaborado en el \u00e1rea del Consejo de Seguridad Nacional a comienzos de enero \u2013documento 132 de Office of the Historian\u2026\u2013 el s\u00edmil del \u00abViet-Nam sovi\u00e9tico\u00bb fue promovido sobre todo por el Departamento de Estado, y se hizo p\u00fablico en un art\u00edculo del periodista Don Oberdofer, acreditado en la Casa Blanca, en <em>The Washington Post<\/em> el 2 de enero; el informe suger\u00eda que eso era \u00absilbar en la oscuridad\u00bb para proporcionar una justificaci\u00f3n para una tibia respuesta estadounidense a la acci\u00f3n sovi\u00e9tica.<br \/>\n[5] La enmienda se aprob\u00f3 tras la primera prueba de una bomba at\u00f3mica en la India, en 1974, y la aceleraci\u00f3n de los trabajos del gobierno paquistan\u00ed para poner en marcha su propio programa at\u00f3mico iniciado en 1971, con claro retraso con respecto al de la India.<br \/>\n[6] Esos fueron los t\u00e9rminos en los que Warren Christopher, Subsecretario de estado, habl\u00f3 ante el Consejo de Seguridad Nacional del 2 de enero de 1980, dando cuenta de sus recientes reuniones en Europa con los cinco principales aliados de EEUU y con la OTAN<br \/>\n[7] Office of the Historian\u2026, Documento n\u00famero 227, Memor\u00e1ndum de Turner a Brzezinski del 6 de marzo de 1980. Se\u00f1alaba a los grupos islamistas afganos instalados en Peshawar, as\u00ed como gen\u00e9ricamente a los hazara, sin identificar grupo.<br \/>\n[8] Las estimaciones var\u00edan seg\u00fan las fuentes, como es habitual, en cualquier caso las cifras m\u00ednimas se situaron a partir de 1985 en 80.000-90.000 efectivos y las m\u00e1ximas en 140.000-145.000.<br \/>\n[9] Esos datos son de Liakovskii, reproducidos por Olga Oliquer.<br \/>\n[10] Datos proporcionados por Mahmood Baryali, recogidos por Raja Anwar.<br \/>\n[11] Datos proporcionados por Rubin.<br \/>\n[12] Los laboratorios de la droga se desparramaban por las monta\u00f1as de Afganist\u00e1n y la regi\u00f3n de Peshawar, la antigua Provincia de la Frontera Noroeste.<br \/>\n[13] Citado por Peters (ver bibliograf\u00eda).<br \/>\n[14] Una alianza secreta de agencias internacionales de espionaje, de Francia, Egipto, Arabia Saud\u00ed, Marruecos e Ir\u00e1n hasta la ca\u00edda del Sha, de naturaleza anticomunista que intervino activamente en \u00c1frica y particip\u00f3 tambi\u00e9n en la operaci\u00f3n encubierta estadounidense en Afganist\u00e1n, haciendo de puente con Arabia Saud\u00ed.<br \/>\n[15] Arnold estima que 17 de los 31 miembros del Comit\u00e9 Central fueron destituidos; y un porcentaje similar en el Consejo Revolucionario. Buena parte de ellos fueron detenidos.<br \/>\n[16] Seg\u00fan Arnold de los 193 altos cargos nombrados entre marzo y mayo de 1980, 78 no pertenec\u00edan al PDPA.<br \/>\n[17] En 1990 fue resucitado en el exilio e intent\u00f3 situarse en una posici\u00f3n intermedia, de rechazo a la RDA y tambi\u00e9n a la rebeli\u00f3n islamista; fue objeto de la persecuci\u00f3n de Hekmatyar y del ISI y nunca recuper\u00f3 la posici\u00f3n pol\u00edtica que hab\u00eda llegado a tener el partido de Farhad.<br \/>\n[18] Panjsheri, que sigui\u00f3 la misma trayectoria que Zeary, fue nombrado en 1980 para presidir la Comisi\u00f3n del Control del partido.<br \/>\n[19] Las cifras de la represi\u00f3n de Amin siguen siendo objeto de controversia; \u00e9l mismo estim\u00f3 en 12.000 las v\u00edctimas del gobierno \u00abjalqui\u00bb, aunque Beverley Male niega que eso pudiera ser as\u00ed. El gobierno de Babrak Karmal firm\u00f3 haber liberado a 15.000 personas, pero Raja Anwar pone en cuesti\u00f3n la cifra diciendo que en Pul-i-Charki solo cab\u00edan 5.000 presos y el historiador liberal Hassan Kakar reduce la cifra de puestos en libertad a 2.700. La cifra de ejecutados que manej\u00f3 la oposici\u00f3n islamista nunca baj\u00f3 de los 10.000. Imposible determinar con certeza las cifras de la represi\u00f3n.<br \/>\n[20] Buena parte de los liberados en 1988 se fueron reintegrando al PDPA, aunque mantuvieran en \u00e9l posiciones de oposici\u00f3n interna; entre ellos Sha Wali, Ministro de Relaciones Exteriores con Amin, Jauzjany, que lo fue de Justicia, Kullus y Misak.<br \/>\n[21] Por el contrario Hassan Kakar, historiador, encarcelado entre 1982 y 1987 por colaboraci\u00f3n con grupos rebeldes, sostuvo que todo el proceso judicial estaba viciado por la subordinaci\u00f3n de las prisiones al KHAD, subordinaci\u00f3n que hac\u00eda extensiva a los Tribunales Revolucionarios; para \u00e9l los acusados no ten\u00edan derecho real a las defensas y las sentencias ven\u00edan dictadas por el KHAD. La diferencia entre Anwar y Kakar \u2013dejando aparte sus diversas posiciones pol\u00edticas y el alineamiento de Kakar con la lucha contra la RDA\u2013 plantea el problema de la relaci\u00f3n entre represi\u00f3n y justicia de guerra, entre el KHAD y los Tribunales; un problema similar al de la relaci\u00f3n entre el SIM y los Tribunales especiales republicanos en la guerra civil espa\u00f1ola. Cuesti\u00f3n imposible de discernir sin investigaci\u00f3n objetiva sobre el KHAD y sobre el funcionamiento de la justicia en la RDA a partir de 1980. Dada la autoridad reconocida a Raja Anwar y su no alineamiento partidista en el conflicto afgano, con posiciones cr\u00edticas hacia los dos bandos, recoger\u00e9 en el cuerpo del art\u00edculo sus posiciones y se\u00f1alar\u00e9 en nota a pie de p\u00e1gina la discrepancia de Kakar.<br \/>\n[22] Cifra que compara con las 400 de Paquist\u00e1n en la misma \u00e9poca. De nuevo Hassan Kakar discrepa, en este caso por mucho y estima que los ejecutados en ese mismo per\u00edodo de tiempo llegaron a 17.000. Ni uno ni otro documentan de manera solvente sus afirmaciones. Anwar no lo hace de ninguna manera aunque cita a Amnist\u00eda Internacional como fuente sobre los ahorcamientos en Paquist\u00e1n y podr\u00eda hacerse la hip\u00f3tesis de que esa era tambi\u00e9n su fuente sobre Afganist\u00e1n. Kakar s\u00ed concreta, pero la fuente que da es absolutamente subjetiva y de tercera mano: se lo dijo un prisionero de Puil-i-Charkhi que se lo hab\u00eda dicho un oficial del KHAD. Por otra parte, la discrepancia est\u00e1 en l\u00ednea con la de las estimaciones sobre los muertos en la guerra entre 1979 y 1992.<br \/>\n[23] Wilson Center-Archivo Digital<br \/>\n[24] Ibidem<br \/>\n[25] Rubin se\u00f1ala que Babrak Karmal, en 1980, increment\u00f3 esos precios en el caso del algod\u00f3n y la remolacha azucarera entre un 20 y un 30%.<br \/>\n[26] Seg\u00fan datos de la UNESCO. En 1977, antes de la revoluci\u00f3n eran respectivamente de 889.134 y 98.420.<br \/>\n[27] Seg\u00fan el informe de la comisi\u00f3n de credenciales \u2013citado por Arnold\u2013 que daba otros datos interesantes: de los 836 delegados asistentes un centenar eran mujeres, una cifra m\u00e1s que destacable en una sociedad como la afgana; solo 106 eran obreros o campesinos; en tanto que el hecho de que 431 ten\u00edan educaci\u00f3n superior y 274 secundaria, indicaba que la mayor\u00eda de ellos pertenec\u00edan a sectores sociales medios e incluso alguno a superiores.<br \/>\n[28] Datos de Rubin. Los 7 restantes eran independientes.<br \/>\n[29] En 1980 el ej\u00e9rcito ten\u00eda un m\u00e1ximo de 45.000 efectivos, la afiliaci\u00f3n al PDPA supon\u00eda el 29%; en mayo de 1981 aquellos efectivos pod\u00edan haber pasado a unos 70.000, por lo que la afiliaci\u00f3n baj\u00f3 al 21%<br \/>\n[30] Hab\u00eda sido alto funcionario del ministerio de econom\u00eda de la monarqu\u00eda y la rep\u00fablica y era Ministro de Planificaci\u00f3n desde enero de 1980, responsabilidad que retuvo hasta abril de 1982.<br \/>\n[31] Aunque en realidad su familia era ismailita, por lo que no ten\u00eda simpat\u00edas dentro del chiismo afgano.<br \/>\n[32] A finales de su mandato como secretario general, en mayo de 1986, el Bur\u00f3 Pol\u00edtico del PDPA estaba integrado por 6 \u00abparchamis\u00bb (Babrak Karmal, Najibullah, Keshtmand, Nur Ahmed Nur, Suleiman Laeq y Anahita Ratzebad) y 2 \u00abjalquis\u00bb (Zeray y Watanjar).<br \/>\n[33] Wilson Center- Archivo digital.<br \/>\n[34] La evoluci\u00f3n de militares sovi\u00e9ticos muertos fue: 86 en 1979; 1484 en 1980; 1298 en 1981; 1948 en 1982; 1446 en 1983; 2343, en 1984; 1868 en 1985; 1333 en 1986; 1215 en 1987; 759 en 1988; 53 en 1989.<br \/>\n[35] Cuando P\u00e9rez de Cu\u00e9llar fue elegido secretario general de la ONU, en enero de 1982, pas\u00f3 su responsabilidad de mediador y gestor de ese canal a Diego Cordovez.<br \/>\n[36] El proceso de la negociaci\u00f3n est\u00e1 explicado desde sus inicios por quien la protagoniz\u00f3, Diego Cordovez, en su libro conjunto con Selig S. Harrison.<br \/>\n[37] 150 en Nangrahar, 100 en Kunar y en Patkia, 80 en Kandahar, 50 en Paktika, 20 en Zabul.<br \/>\n[38] Se pas\u00f3 de 30 millones de d\u00f3lares, previsto inicialmente en 1984 a 630 en 1987. Incremento de financiaci\u00f3n que tambi\u00e9n se produjo en las aportaciones de Arabia Saud\u00ed.<br \/>\n[39] Disponibles en el fondo citado del Archivo Digital Wilson Center.<br \/>\n[40] Gorbachov explic\u00f3 su reuni\u00f3n al Politbur\u00f3 el 17 de octubre; no hay acta de ella en el Wilson Center, pero s\u00ed una nota detallada de Chernaiev, incluida en los diarios y documentos de Anatoly Chernaiev, analista entonces del Departamento Internacional del Comit\u00e9 Central del PCUS, dirigido por Ponomarev, que ten\u00eda a su cargo las relaciones con el movimiento comunista internacional. Chernaiev ten\u00eda acceso a la documentaci\u00f3n de la direcci\u00f3n del PCUS y se convirti\u00f3 en un entusiasta partidario de Gorbachov, y su asesor en relaciones en pol\u00edtica internacional entre 1986 y 1991. En 2004 entreg\u00f3 sus diarios y la documentaci\u00f3n que pose\u00eda sobre el per\u00edodo a la Universidad George Washington, de EEUU, que ha venido publicando en su web The National Security Archive (NSA).<br \/>\n[41] Ese era el inter\u00e9s compartido con el denominado sector liberal de sus partidarios, entre los que destac\u00f3 Chernaiev. \u00c9ste \u00faltimo escribi\u00f3 en su diario, el 4 de abril de 1985, que no hab\u00eda otra alternativa que la retirada y que si Gorbachov lo hac\u00eda ese acto le dar\u00eda una \u00abplataforma moral y pol\u00edtica\u00bb equivalente al informe de Kruschev sobre Stalin en el XX Congreso del PCUS; y a\u00f1ad\u00eda \u00abpor no hablar de los beneficios que nos dar\u00eda la retirada en pol\u00edtica exterior\u00bb. Le tomo la palabra.<br \/>\n[42] entre los 69 solo hab\u00eda habido tres independientes.<br \/>\n[43] En la reuni\u00f3n del Politbur\u00f3 del 13 de noviembre de 1986 Akromeiev, uno de los principales defensores de la retirada inmediata, afirm\u00f3 tajantemente que se hab\u00eda perdido la batalla por el pueblo afgano. Wilson Center- Archivo Digital.<br \/>\n[44] He intentado, sin \u00e9xito, determinar el origen de la adopci\u00f3n de ese t\u00e9rmino, que tuvo importancia en el movimiento comunista europeo de la segunda mitad del siglo XX, en particular en el italiano y el espa\u00f1ol, pero que no aparece en el discurso comunista del Pr\u00f3ximo Oriente y el Sur de Asia. Babrak Karmal se opuso a ello, e intent\u00f3 movilizar sus apoyos en el PDPA, pero fue definitivamente apartado del poder en noviembre de 1986 al ser destituido de la presidencia del Consejo Revolucionario. M\u00e1s adelante Najibullah dijo que su fundamento estaba en la propia doctrina isl\u00e1mica que instaba a conseguir la paz entre musulmanes, pero eso fue una construcci\u00f3n pol\u00edtica, de propaganda, que tampoco explica que se adoptara ese t\u00e9rmino.<br \/>\n[45] La cifra de estimaci\u00f3n de los rebeldes se estim\u00f3 entonces entre 150.000 y 180.000, aunque los activos en armas en un momento determinado pod\u00eda ser solo una quinta parte de esa cifra.<br \/>\n[46] Giustozzi cita un informe sovi\u00e9tico que se\u00f1alaba que de los 6.000 grupos rebeldes, 1.500 estaban negociando con el gobiernos afgano, 700 hab\u00edan cesado la lucha tras llegar al acuerdo, 100 se hab\u00edan incorporada a las milicias de la RDA y 700 se manten\u00edan en la insurgencia.<br \/>\n[47] En la bibliograf\u00eda no hay datos concretos y solo observaciones de particulares sobre esa escasa participaci\u00f3n electoral.<br \/>\n[48] Wilson Center-Archivo digital, acta del encuentro entre Gorbachov y Najibullah del 3 de noviembre de 1987.<br \/>\n[49] Ambos se conocieron en las movilizaciones estudiantiles de los a\u00f1os cincuenta; fue un participante activo en el golpe republicano de 1973; nombrado viceprimer ministro en septiembre de 1975, su destituci\u00f3n a comienzos de 1977 fue un claro signo de la ruptura definitiva de Daoud con los \u00abparchami\u00bb.<br \/>\n[50] Wilson Center-Archivo digital. Akromeev, junto con Georgy Kornienko Viceministro de Asuntos Exteriores encabez\u00f3 la propuesta de retirada inmediata de las tropas, considerando que la RA no estaba en condiciones de subsistir y que toda permanencia solo tendr\u00eda efectos negativos para la URSS; una posici\u00f3n defendida tambi\u00e9n por algunos asesores de Gorbachov, como Chernaiev. Por el contrario, Shervarnadze y Kruychkov defendieron la viabilidad de la Rep\u00fablica de Afganist\u00e1n y del PDPA, su capacidad de supervivencia tras la retirada de tropas sovi\u00e9ticas si se manten\u00eda la ayuda y avalaron las posiciones de Najibullah. Gorbachov oscil\u00f3 entre una y otra posici\u00f3n, pero finalmente se decant\u00f3 por las posiciones de Shervarnadze y Kruychkov.<br \/>\n[51] Encarcelado entre 1982 y 1987 por su implicaci\u00f3n en los movimientos islamistas de protesta contra la presencia de tropas sovi\u00e9ticas, pero no con los grupos muyahidines, se exili\u00f3 en 1988. En 1990 intercambi\u00f3 una breve correspondencia con Najibullah, a instancias de este \u00faltimo, que no dio resultado por la negativa de Kakar a considerar la transici\u00f3n desde la instituciones de la RA.<br \/>\n[52] Wilson Center-Archivo Digital, acta del encuentro del 7 de abril de 1988.<br \/>\n[53] Wilson Center-Archivo Digital, acta del encuentro entre Gorbachov y Najibullah del 13 de junio de 1988.<br \/>\n[54] Ante las dudas sobre el ej\u00e9rcito regular, se cre\u00f3 una Guardia especial, de m\u00e1s de 30.000 hombres vinculada al Ministerio de Seguridad, que sustituy\u00f3 al KHAD en un organismo de rango ministerial<br \/>\n[55] Shervarnadze escribi\u00f3 en <em>The future belong to Freedom<\/em>, que tras la firma de los acuerdos ten\u00eda sentimientos mezclados, que distaban de ser alegres, \u00abno pod\u00eda librarme de un sentimiento de culpa hacia mis amigos\u00bb. Citado por Cordovez.<br \/>\n[56] El BP saliente, ten\u00eda 8 miembros: Najibullah, Babrak Karmal, Nur Ahmed Nur, Anahita Ratzebad, Kestmand y Suleiman Laeq \u00abparchami\u00bb y Zeary y Vatanjar \u00abjalqui\u00bb; en el nuevo, las dos corrientes quedaron emparejadas.<br \/>\n[57] 27 de ellos que escaparon a la detenci\u00f3n y huyeron a Paquist\u00e1n se sumaron al grupo de Kekmatyar<br \/>\n[58] Khaliqyar ten\u00eda un pefil semejante al de Sharq, destituido a finales de febrero de 1898. Entre Sharq y Khaliqyar el Primer Ministerio volvi\u00f3 a ser ocupado, transitoriamente, por Kestmand.<br \/>\n[59] Wilson Center-Archivo Digital, acta del encuentro del 23 de agosto de 1990.<br \/>\n[60] Citada por Harrison.<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda utilizada<\/h3>\n<p>La historia de Afganist\u00e1n ha motivado la producci\u00f3n de una ingente bibliograf\u00eda desde la d\u00e9cada de los ochenta del siglo, buena parte de ella reiterativa, que en general padece del prejuicio ideol\u00f3gico y simplismo pol\u00edtico. Ello ha repercutido en el desprecio a los contenidos concretos de los debates en el seno del movimiento comunista afgano, reducidos a enfrentamientos personales o faccionales sin m\u00e1s sentido, supuestamente, que la ambici\u00f3n del poder; en la descalificaci\u00f3n de partida del proyecto reformador del PDPA, reducido frecuentemente a una mera pol\u00edtica instrumental de sumisi\u00f3n a la URSS. Muestra de ello es la escasez de monograf\u00edas sobre el PDPA, pr\u00e1cticamente reducidas a la del estadounidense Arnold \u2013antiguo agente de inteligencia en Afganist\u00e1n\u2013 y la del historiador de la Universidad de Simferopol, Slinkin, que, lamentablemente, se detiene en el momento de la intervenci\u00f3n de las tropas sovi\u00e9ticas y la ca\u00edda de Amin. Esa historia, como la historia general de Afganist\u00e1n, ha de construirse espigando en una extensa bibliograf\u00eda, de la que es obligado hacer una selecci\u00f3n cr\u00edtica, tanto en la consideraci\u00f3n de los t\u00edtulos como en la de los contenidos factuales, anal\u00edticos e interpretativos de los que finalmente se han adoptado como base fundamental de esta s\u00edntesis. Por razones diferentes, de su utilidad en esta s\u00edntesis, quiero destacar de la bibliograf\u00eda las obras de Louis Dupree, Yuri V. Gankovsky, Raja Anwar, Diego Cordovez y Seli S. Harrison, Anthony Giustozzi, Beverley Male, Barnett R. Rubin, M.F. Slinkin, Steve Coll y Artemy Kalinovsky; todas ellas, de perspectivas historiogr\u00e1ficas e ideol\u00f3gicas diferentes, han sido particularmente \u00fatiles por la informaci\u00f3n y las reflexiones aportadas.<\/p>\n<p><strong>Recursos<\/strong><\/p>\n<p>Adamec, Ludwig: <em>Historical Dictionary of Afghanistan<\/em>. The Scarecrow Press, Inc. Langham, Maryland, 3\u00aa edici\u00f3n, 2003<\/p>\n<p><strong>Fuentes primarias en l\u00ednea<\/strong><\/p>\n<p>Wilson Center. Digital Archive. Colecci\u00f3n: Soviet Invasion of Afghanistan. <a href=\"https:\/\/digitalarchive.wilsoncenter.org\/collection\/76\/soviet-invasion-of-afghanistan\">https:\/\/digitalarchive.wilsoncenter.org\/collection\/76\/soviet-invasion-of-afghanistan<\/a><\/p>\n<p>Departamento de Estado de los EEUU. Oficina del Historiador. Administraci\u00f3n de J. Carter. Documentos sobre Afganist\u00e1n.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/history.state.gov\/historicaldocuments\/frus1977-80v12\">https:\/\/history.state.gov\/historicaldocuments\/frus1977-80v12<\/a><\/p>\n<p>National Security Archive. George Washington University. Diarios de Anatoly Cherniaev.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/nsarchive2.gwu.edu\/NSAEBB\/NSAEBB192\/index.htm\">https:\/\/nsarchive2.gwu.edu\/NSAEBB\/NSAEBB192\/index.htm<\/a><\/p>\n<p><strong>Historia Moderna de Afganist\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p>Barfield, Thomas: <em>Afghanistan. A Cultural and Political History<\/em>. Princeton University Press, Oxford, New Jersey, 2010<\/p>\n<p>Bezan, Faridullah: \u00abThe Emergence of Political Parties and Political Dynamics in Afghanistan, 1964-1973\u00bb <em>Iranian Studies<\/em>, vol 46, n\u00ba 6, 2013<\/p>\n<p>Bezan, Faridullah: \u00abNationalism, Not Islam: The \u201cAwaken Youth\u201d Party and Pashtun Nationalism\u00bb en Gree, Nile, <em>Afghanistan\u2019s Islam: From Conversion to the Taliban<\/em>. University of California Press, Oakland, California, 2017<\/p>\n<p>Dupree, Louis: <em>Afghanistan<\/em>. Princeton University Press, edici\u00f3n de 1980<\/p>\n<p>Gankovsky, Yuri V. : <em>A History of Afghanistan<\/em>, Progress Publications, Mosc\u00fa, 1982<\/p>\n<p>Gregorian, Vartan: <em>The Emergence of Modern Afghanistan, 1880-1946. Politics of Reform and Modernisation<\/em>. Stanford University Press, California, 1969<\/p>\n<p><strong>La etapa revolucionaria: 1978-1992<\/strong><\/p>\n<p>Anwar, Raja: <em>The Tragedy of Afghanistan. A first-hand Account<\/em>, Verso, London-New York, 1988<\/p>\n<p>Arnold, Anthony: <em>Afghanistan\u2019s Two-Party Communism: Parcham and Khalq<\/em>. Hoover Institution Press, Stanford University, Stanford, 1983<\/p>\n<p>Cordovez, Diego; Harrison, Selig S.: <em>Out of Afghanistan. The inside Story of the Soviet Withdrawal<\/em>. Oxford University Press, New York, 1995 [En realidad son dos libros en un volumen; Cordovez relata el proceso de negociaciones de Ginebra y Harrison el contexto pol\u00edtico afgano y sovi\u00e9tico]<\/p>\n<p>Giustozzi, Anthony: <em>War, Politics and Society in Afghanistan. 1978-1992<\/em>. Georgetown University Press, Washington D.C., 2000<\/p>\n<p>Halliday, Fred; Tanin, Zahir: \u00abThe Communist regim in Afghanistan: institutions and conflicts\u00bb, <em>Europe-Asia Studies<\/em>, vol. 50, n\u00ba 8, 1998<\/p>\n<p>Hyman, Anthony: <em>Afghanistan under Soviet Domination. 1964-1991<\/em>. Macmillan Academic and Professional LTD, London, 3\u00aa edici\u00f3n, 1992<\/p>\n<p>Jawan Shir Rasikh (editor): <em>In Search of Peace for Afghanistan. A collection of Essays<\/em>. Kakar History Foundation Press, Kabul, 2021<\/p>\n<p>Kakar, Hassan: <em>The Soviet Invasion and the Afghan Response. 1979-1982<\/em>. University of California Press, Berkeley, 1995<\/p>\n<p>Lobato, Chantal: \u00abIslam in Kabul: The Relioious politics of Babrak Karmal\u00bb <em>Central Asian Survey<\/em>, vol. 4, n\u00ba 4, 1985<\/p>\n<p>Male, Beverley; <em>Revolutionary Afghanistan<\/em>. San Martin\u2019s University Press, New York, 1982<\/p>\n<p>Rubin, Barnett R.: <em>The Fragmentation of Afghanistan<\/em>. Yale University Press, New Haven-London, 1995<\/p>\n<p>Slinkin, M.F., <em>El Partido Democr\u00e1tico Popular de Afganist\u00e1n en el poder. La \u00e9poca de Taraki-Amin (1978-1979)<\/em>. Ministerio de Educaci\u00f3n de Ucrania. Universidad de Simferopol, Simferopol 1999 [en ruso, bajado de internet]<\/p>\n<p>Urban, Mark, <em>War in Afghanistan<\/em>. Palgrave Macmillan, New York, 1989<\/p>\n<p><strong>Intervenci\u00f3n internacional<\/strong><\/p>\n<p>Coll, Steve: <em>Ghost Wars. The Secret History f the CIA. Afghanistan and Bin Laden. From the Soviet Invasion to Setember 10<\/em>, 2001. Penguin Press, New York, 2004<\/p>\n<p>Dreyfuss, Robert: <em>Devil\u2019s Game. How the United States Helped Unleash Fundamentalism Islam<\/em>. Metropolitan Books, New York, 2005<\/p>\n<p>Kalinovsky, Artemy M.: \u00abPaul Henze, the Bennigsen school, and the crisis of detente\u00bb en Michael Kemper y Artemy M. Kalinovsky, <em>Reassessing Orientalism<\/em>. Routledge, London, 2015<\/p>\n<p>Kalinovsky, Artemy M.: <em>A Long Goodbay. The Soviet Withadrawal from Afghanistan<\/em>. Harward University Press, Cambridge, Massachussets, 2011<\/p>\n<p>Oliker, Olga: <em>Building Afghanistan\u2019s Security Forces in Wartime. The Soviet Experience<\/em>. Rand Corporation, Santa Monica, California, 2011<\/p>\n<p>Prados, John: <em>Safe for Democracy. The Secrets Wars of the CIA<\/em>. Ivan R. Dee Publisher, Chicago, 2004<\/p>\n<p>Westad, Anne: \u00abPrelude to Invasion. The Soviet Union and the Afgan Communist\u00bb. <em>International History Review<\/em>, vol 16, n\u00ba 1, 1994<\/p>\n<p>Yousaf, Mohammed: <em>Afghanistan The Bear Trap. The Defeat of a Superpower<\/em>. Casemate, 2001<\/p>\n<h3>Mapas de Afganist\u00e1n<\/h3>\n<p><strong>Mapa f\u00edsico<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Afghanistan_physical_en.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-12053\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Afghanistan_physical_en-1024x800.png\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"625\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Afghanistan_physical_en-1024x800.png 1024w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Afghanistan_physical_en-300x234.png 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Afghanistan_physical_en-768x600.png 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Afghanistan_physical_en-1536x1200.png 1536w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Afghanistan_physical_en-2048x1600.png 2048w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Afghanistan_physical_en-1320x1031.png 1320w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Mapa pol\u00edtico<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mapa-politico-afganistan.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12054\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mapa-politico-afganistan.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"740\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mapa-politico-afganistan.jpg 1000w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mapa-politico-afganistan-300x222.jpg 300w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/mapa-politico-afganistan-768x568.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Foto de portada: los presidentes afganos Babrak Karmal y Mohammad Najibullah con oficiales afganos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una nueva entrada de esta serie en cuatro partes \u2013enlaces a la primera, segunda y tercera partes\u2013 sobre la tragedia<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12058,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1817,17,26,28],"tags":[],"class_list":["post-12052","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-afganistan","category-historia","category-historia-del-comunismo","category-siglo-xx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12052","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12052"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12052\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12058"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12052"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12052"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12052"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}