{"id":12086,"date":"2022-07-02T05:00:39","date_gmt":"2022-07-02T04:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12086"},"modified":"2022-07-02T01:43:36","modified_gmt":"2022-07-02T00:43:36","slug":"el-debate-sobre-espana-como-colonia-energetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12086","title":{"rendered":"El debate sobre Espa\u00f1a como colonia energ\u00e9tica"},"content":{"rendered":"<p><em>En las p\u00e1ginas de <\/em>CTXT <em>se ha originado recientemente un debate sobre la posibilidad de que Espa\u00f1a se convierta en una colonia energ\u00e9tica del norte de Europa, y, m\u00e1s concretamente, de Alemania. El primer art\u00edculo publicado por Antonio Turiel, Juan Bordera y Alfons P\u00e9rez provoc\u00f3 la reacci\u00f3n de Xan L\u00f3pez, Emilio Santiago y H\u00e9ctor Tejero, defensores de un modelo de <\/em>Green New Deal<em>, que consideraron el art\u00edculo excesivamente alarmista y hasta &#8216;conspiranoico&#8217;. Esto motivo una tercera entrega por parte de dos de los firmantes del primer art\u00edculo, Antonio Turiel y Juan Bordera, en la \u00faltima aportaci\u00f3n hasta el momento al debate. Bordera propuso recientemente a trav\u00e9s de las redes una discusi\u00f3n en persona y retransmitida, pero Santiago considera que no es un formato adecuado para un debate sosegado, y que parece m\u00e1s conveniente seguir a trav\u00e9s de escritos. No descartamos, por tanto, que en un futuro se a\u00f1adan m\u00e1s aportaciones a esta discusi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<h2>Espa\u00f1a, colonia energ\u00e9tica del norte de Europa<\/h2>\n<p><strong>El plan de saqueo energ\u00e9tico, v\u00eda hidr\u00f3geno verde, que Alemania quer\u00eda aplicar a otros pa\u00edses fuera de la UE afectar\u00e1 tambi\u00e9n a los pa\u00edses del sur de Europa<\/strong><\/p>\n<p>Antonio Turiel \/ Juan Bordera \/ Alfons P\u00e9rez 4\/06\/2022<\/p>\n<p>Seguramente algunas personas que hayan pinchado en el enlace que les ha llevado a este art\u00edculo lo hayan hecho con una sensaci\u00f3n de incredulidad. De que el titular elegido es una exageraci\u00f3n, una hip\u00e9rbole. Ojal\u00e1 algunas de ellas, al acabar de leer, puedan ponerse a desmentir lo que aqu\u00ed contamos. Nada nos har\u00eda m\u00e1s felices que estar errados. Pero va a ser que no.<\/p>\n<p>Empecemos por el final, con el titular clarificador que deber\u00eda hacer saltar todas las alarmas: <a href=\"https:\/\/www.europapress.es\/economia\/energia-00341\/noticia-lideres-ue-acuerdan-aprovechar-potencial-peninsula-iberica-asegurar-suministro-energetico-20220531170559.html\">Europa acuerda aprovechar el potencial energ\u00e9tico de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica<\/a>. Sobre todo deber\u00eda asustar porque es evidente que Europa se est\u00e1 metiendo en un buen l\u00edo con las sanciones a Rusia. La propia Ursula von der Leyen declaraba recientemente \u2013atentos al salto mortal con doble tirabuz\u00f3n\u2013: \u00abNecesitamos comprar m\u00e1s petr\u00f3leo ruso para que Putin no saque m\u00e1s beneficios en otro lugar\u00bb. Ni Marx (Groucho) hubiera explicado mejor el <strong>funcionamiento<\/strong> del sistema.<\/p>\n<p>Pero el esperpento no comenz\u00f3 ah\u00ed: retrocedamos un poco en la l\u00ednea temporal de este universo delirante, justo a cuando hace unas dos semanas se lanz\u00f3 el plan REPowerEU, ese nuevo paquete de medidas energ\u00e9ticas de la Comisi\u00f3n Europea para \u2013seg\u00fan ellos mismos\u2013 \u00abponer fin a la dependencia de la UE con respecto a los combustibles f\u00f3siles rusos\u00bb. Algo ha salido mal, aparentemente, y en poco tiempo. O alguien ha hecho c\u00e1lculos de una vez.<\/p>\n<p>Entre las medidas del plan se incluye una reducci\u00f3n coordinada de la demanda, pero tambi\u00e9n una \u00absolidaridad\u00bb obligada: si pa\u00edses dependientes del gas ruso, como Alemania o Austria, ven cortado su suministro por Putin y, por ende, tienen que cortarle el gas a su poblaci\u00f3n o a su industria, los pa\u00edses menos dependientes del gas ruso, como Espa\u00f1a, se ver\u00e1n obligados a reducir su demanda \u00absobre la base del principio de solidaridad\u00bb, o dicho de otro modo y sin eufemismos: racionar y entregar el tributo a Europa.<\/p>\n<p>No tuvimos un reparto de la riqueza, pero s\u00ed tendremos un reparto \u2013desigual\u2013 de la escasez. Y, atenci\u00f3n, no es solo del gas de lo que hablamos aqu\u00ed: tambi\u00e9n del di\u00e9sel, del cual la Agencia Internacional de la Energ\u00eda avisa que escasear\u00e1 en Europa este mismo verano. <a href=\"https:\/\/www.eleconomista.es\/mercados-cotizaciones\/noticias\/11794918\/05\/22\/La-AIE-avisa-se-avecina-una-crisis-peor-que-la-de-los-70-con-escasez-de-combustibles-especialmente-en-Europa.html\">Que viene una crisis energ\u00e9tica peor que la de los setenta<\/a>. Un organismo conservador, que ha estado maquillando la cruda realidad para no asustar demasiado, da la alarma. Temblemos.<\/p>\n<p>Prosigamos con otro ejemplo de locura organizada: en una muestra de planificaci\u00f3n sin fisuras, de ingenio y talento sin parang\u00f3n, una de las ideas que se les han ocurrido a la Asociaci\u00f3n de Agencias de Viajes de Alemania es enviar a Espa\u00f1a a parte de sus jubilados a pasar el invierno. \u00abVete a Espa\u00f1a, G\u00fcnter\u00bb. Que si eso, el gas lo consum\u00e1is all\u00ed, que <a href=\"https:\/\/es.euronews.com\/2022\/05\/25\/un-bono-de-500-euros-para-pasar-el-invierno-en-espana-la-propuesta-alemana-para-ahorrar-ga\">os damos 500 euros de bono para pasar el invierno en las islas o en Marina D\u2019Or<\/a>. La medida ha hecho saltar de alegr\u00eda a algunos sectores patrios, pero no ha hecho tanta gracia en Alemania, que hace c\u00e1lculos de las p\u00e9rdidas en consumo interno.<\/p>\n<p>Aunque hay una improvisaci\u00f3n y un caos evidentes, si volvemos m\u00e1s atr\u00e1s, a hace dos meses, cuando quiz\u00e1 aun se pensaba que esto ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil, en un encuentro con Pedro S\u00e1nchez la propia Ursula von der Leyen ya dejaba entrever que todo este desprop\u00f3sito formaba parte del plan inicial de respuesta al nuevo contexto tras <a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20220301\/Firmas\/39119\/Juan-Bordera-Antonio-Turiel-escasez-descenso-energetico-Ucrania-Rusia-EEUU-combustibles-Europa.htm\">la primera guerra de la Era del Descenso Energ\u00e9tico<\/a>: \u00abEspa\u00f1a puede tener y <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=wPp6e9fOj9U\">tendr\u00e1 un papel importante en el suministro energ\u00e9tico de Europa<\/a>, y por eso debemos trabajar en las interconexiones\u00bb.<\/p>\n<p>Gracias a tener m\u00e1s plantas de regasificaci\u00f3n que nadie en Europa \u2013el 35% de la capacidad europea entre Barcelona, Sagunto, Cartagena, Huelva, Ferrol, Bilbao (y Gij\u00f3n, que ha estado tiempo hibernada)\u2013 Espa\u00f1a podr\u00eda enfrentar una hipot\u00e9tica situaci\u00f3n extrema con mejores perspectivas que otros pa\u00edses m\u00e1s dependientes de Rusia. En este sentido, la posici\u00f3n negociadora de Espa\u00f1a parece de fuerza, y lo es, relativamente. Probablemente esta posici\u00f3n de fuerza \u2013aunque temporal\u2013 ha sido \u00fatil a la hora de negociar el tope del gas \u2013tambi\u00e9n temporal\u2013 que se ha pactado con Europa. Pero ahora vayamos a las interconexiones \u2013esas que se pretende que pague Europa, ya que Espa\u00f1a ya pag\u00f3 las plantas de regasificaci\u00f3n que ahora son tan \u00fatiles para la Uni\u00f3n\u2013, y a la letra peque\u00f1a de las mismas.<\/p>\n<p>Comencemos por el Midcat. Ese gasoducto que nos tendr\u00eda que conectar a la red gas\u00edstica del sudeste franc\u00e9s y del cual hablan tanto los medios, los empresarios y los pol\u00edticos. Un proyecto que, cuando deb\u00eda servir para garantizar que llegase gas a Espa\u00f1a (desde Europa), se dijo que no era rentable; pero que ahora que Espa\u00f1a est\u00e1 bien abastecida y falta gas en Europa se considera un proyecto crucial. Y aqu\u00ed todos frot\u00e1ndose las manos.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfde d\u00f3nde saldr\u00e1 ese gas que desembarcar\u00e1 en Espa\u00f1a y a trav\u00e9s de ella inundar\u00e1 Europa para compensar la dependencia del gas ruso? El a\u00f1o pasado, la UE recibi\u00f3 175.000 millones de metros c\u00fabicos (Mmc) de gas ruso. Por v\u00eda mar\u00edtima las posibilidades son limitadas: solo un pu\u00f1ado de pa\u00edses pueden producir gas natural licuado. Y las cuentas no salen: EE.UU. puede aportar unos 50.000 Mmc, pero por tiempo limitado ya que sus pozos de <em>fracking<\/em> se est\u00e1n acabando y hay quien anticipa un shock de precios del gas este mismo a\u00f1o en territorio estadounidense. Tampoco los 60.000 Mmc que se espera que pueda exportar Qatar este a\u00f1o bastar\u00edan, ya que una buena parte ya est\u00e1 comprometida por contrato con otros pa\u00edses. Y todo eso asumiendo que Espa\u00f1a pudiera dar paso al trasiego de buques metaneros que se precisar\u00eda.<\/p>\n<p>Por v\u00eda terrestre las opciones son todav\u00eda peores: o hablamos de gasoductos controlados por Rusia o hablamos de Argelia. Pero la producci\u00f3n de gas de Argelia est\u00e1 pr\u00e1cticamente estancada desde el a\u00f1o 2000 y encima su consumo interno se est\u00e1 disparando desde 2010, con lo que sus exportaciones caen vertiginosamente (de 57.000 Mmc en 2010 a 39.000 Mmc en 2020). A Argelia le ha venido muy bien la reciente conflictividad pol\u00edtica, primero con Marruecos y luego con Espa\u00f1a, para ir reduciendo sus exportaciones a estos pa\u00edses y que parezca algo decidido, no impuesto por la dura realidad geol\u00f3gica del agotamiento de los recursos. \u00bfTendr\u00e1 que ver la impotencia gas\u00edstica argelina con el sorprendente giro pol\u00edtico de Espa\u00f1a en el conflicto del S\u00e1hara Occidental? En pol\u00edtica nada ocurre por casualidad, dicen. Aunque no sea cierto, lo que s\u00ed es cierto es que un c\u00famulo de casualidades tan convenientes con la <strong>Ley de rendimientos decrecientes<\/strong> ya s\u00ed que no cuela.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfde d\u00f3nde vendr\u00e1, si no, ese gas que a Europa le falta desesperadamente? Algunos dicen que de Nigeria, un pa\u00eds enorme, rico en recursos pero con su enorme poblaci\u00f3n (200 millones) sumida en la pobreza. El gas que los nigerianos no consumen deber\u00e1 circular a trav\u00e9s de un gasoducto que, para evitar pa\u00edses conflictivos, dar\u00e1 una sorprendente vuelta de miles de kil\u00f3metros por la costa occidental africana. M\u00e1s kil\u00f3metros igual a m\u00e1s estaciones de control y de bombeo, m\u00e1s mantenimiento, m\u00e1s gasto. \u00bfSer\u00e1 Nigeria un suministrador fiable? Un pa\u00eds exportador de petr\u00f3leo que ya tiene problemas de queroseno para sus vuelos dom\u00e9sticos, un pa\u00eds desangrado por eternas guerras y por el control de los recursos. Otro plan perfecto.<\/p>\n<p>En realidad, no hay una soluci\u00f3n a corto plazo al problema del gas ruso, pero eso en Europa ya lo saben. Y cuando apuestan por el Midcat y por las infraestructuras gas\u00edsticas espa\u00f1olas, est\u00e1n pensando a m\u00e1s largo plazo. Est\u00e1n pensando en el hidr\u00f3geno verde, el gas combustible que deber\u00e1 sustituir al gas natural. Y ojo que aqu\u00ed el aroma colonial empieza a atufar.<\/p>\n<p>De nuevo, los medios, empresarios y pol\u00edticos saludan al hidr\u00f3geno verde como la gran soluci\u00f3n, el gran futuro de la energ\u00eda, la gran tecnolog\u00eda salv\u00edfica. Nada m\u00e1s lejos de la verdad. Para empezar, conviene recordar que el hidr\u00f3geno verde no es una fuente de energ\u00eda sino un vector: se produce consumiendo electricidad (verde, es decir, renovable) para separar el ox\u00edgeno del hidr\u00f3geno en la mol\u00e9cula de agua. Es un proceso intr\u00ednsecamente poco eficiente por razones termodin\u00e1micas: en las mejores plantas de electr\u00f3lisis, una vez contabilizado todo el gasto energ\u00e9tico (el de la electricidad, el de calentar el agua a 80\u00baC\u2026) el rendimiento se sit\u00faa alrededor del 50%. Es decir, que la mitad de la energ\u00eda que se usa en producir hidr\u00f3geno se pierde, inevitablemente, como peaje impuesto por la Segunda Ley de la Termodin\u00e1mica. Y nadie escapa a esta ley, <strong>ni siquiera en Espa\u00f1a<\/strong>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el uso que se le d\u00e9 a ese hidr\u00f3geno, se tendr\u00e1n que a\u00f1adir otras p\u00e9rdidas; lo m\u00e1s ineficiente, el uso del hidr\u00f3geno en motores de maquinaria pesada como camiones, tractores, excavadoras, barcos\u2026 En ese caso las p\u00e9rdidas totales rondan el 90%. La propia <a href=\"https:\/\/ec.europa.eu\/energy\/sites\/ener\/files\/hydrogen_strategy.pdf)\">Estrategia Europea del Hidr\u00f3geno reconoce que Europa no podr\u00eda ser autosuficiente<\/a> con sus fuentes renovables para producir todo el hidr\u00f3geno que se necesitar\u00eda en una transici\u00f3n a este combustible.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el informe del Grupo III del IPCC reconoce que la tecnolog\u00eda del hidr\u00f3geno no est\u00e1 madura para su implementaci\u00f3n masiva. Pero eso no le importa a los amos del dinero, que necesitan que la <strong>megam\u00e1quina<\/strong> capitalista no pare, y si las leyes de la Termodin\u00e1mica dicen que <strong>nanai<\/strong> y el hidr\u00f3geno verde no est\u00e1 listo, es igual, hay que tirar para adelante con lo que hay. Y que lo pague otro, claro.<\/p>\n<p>Por ese motivo, el Gobierno alem\u00e1n se ha lanzado a firmar contratos para garantizarse el suministro de hidr\u00f3geno desde otros pa\u00edses: Ucrania (antes de la guerra), Marruecos, Chile, Namibia, Congo\u2026 En todos los casos se trata de proyectos empresariales auspiciados y respaldados por el gobierno alem\u00e1n en persona. El plan de Alemania est\u00e1 claro: <a href=\"https:\/\/www.publico.es\/internacional\/explotacion-africa-alemania-congo-nuevo-imperialismo-energetico-europeo.html\">a medida que la energ\u00eda escasee, se tiene que garantizar que al coraz\u00f3n de Europa llegue combustible suficiente para no detener la actividad industrial teutona<\/a>. Un pensamiento simplista que asume la estabilidad de otros factores, incapaz de ver que un mundo en declive energ\u00e9tico no podr\u00e1 garantizar la seguridad del suministro del vital hidr\u00f3geno hasta Frankfurt.<\/p>\n<p>Pero hay un plan B. Suele haber un plan B. Como coment\u00e1bamos al principio, los l\u00edderes europeos han decidido que la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica aporte su potencial energ\u00e9tico para alimentar a Europa. B\u00e1sicamente, que el plan colonial de saqueo energ\u00e9tico, v\u00eda hidr\u00f3geno verde, que Alemania quer\u00eda imponer a otros pa\u00edses fuera de la UE se aplique tambi\u00e9n a los pa\u00edses del sur de Europa. Al igual que Europa, Espa\u00f1a no podr\u00eda cubrir sus necesidades energ\u00e9ticas con el hidr\u00f3geno verde que puede producir, pero a pesar de ello el plan es que lo exportemos a Europa. Esto le da una nueva visi\u00f3n, siniestra, a los fondos NextGeneration con los que se est\u00e1 financiando el actual aluvi\u00f3n de proyectos renovables en Espa\u00f1a: se trata del establecimiento de una administraci\u00f3n colonial, que de facto nos convierte en ciudadanos de segunda, con menos energ\u00eda y con menos agua, porque el consumo de agua de las plantas de electr\u00f3lisis no es despreciable en un pa\u00eds h\u00eddricamente estresado como el nuestro. Y nuevamente, medios, empresarios y pol\u00edticos espa\u00f1oles (o quiz\u00e1 deber\u00edamos decir coloniales) dan palmas puestos en pie.<\/p>\n<p>Algunos \u00abexpertos\u00bb \u2013del mismo nivel que los que aseguran que jug\u00e1rselo todo a tecnolog\u00edas de captura y secuestro de carbono en la cuesti\u00f3n clim\u00e1tica es una jugada sensata\u2013 y periodistas de prestigio auguran un futuro maravilloso para Espa\u00f1a, uno en el cual nuestra privilegiada posici\u00f3n y el excedente energ\u00e9tico que, presumen, disfrutaremos gracias a las renovables nos colocar\u00edan en una posici\u00f3n de relativo privilegio. Lo que esos \u00abexpertos\u00bb no quieren comprender es que Espa\u00f1a \u2013el pa\u00eds europeo con mayor riesgo de desertizaci\u00f3n\u2013 <a href=\"https:\/\/amp.elperiodico.com\/es\/economia\/20220531\/espana-exportaciones-importaciones-gas-francia-gasoducto-argelia-13742669\">ya est\u00e1 en proceso de conversi\u00f3n a colonia energ\u00e9tica<\/a>, una que en realidad huele a sequ\u00eda, a desierto y a espejismo fugaz de progreso por empecinarnos en defender un modelo suicida que se va a ir cobrando m\u00e1s y m\u00e1s territorios de sacrificio.<\/p>\n<p>Si no hay un cambio de modelo hacia el decrecimiento redistributivo, por todas las limitaciones del modelo que se quiere implementar, es dif\u00edcilmente evitable que el caos clim\u00e1tico y la desertificaci\u00f3n acaben convirtiendo a Espa\u00f1a en la nueva Argelia del Norte de Europa. Es lo que pasa cuando dejas que el mundo se pudra poco a poco, que alg\u00fan d\u00eda te toca.<\/p>\n<p>Fuente: CTXT (<a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20220601\/Firmas\/39888\/Juan-Bordera-Antonio-Turiel-Alfons-Perez-escasez-energetica-Espa%C3%B1a-Alemania-hidrogeno-verde-Ucrania-Argelia.htm\">https:\/\/ctxt.es\/es\/20220601\/Firmas\/39888\/Juan-Bordera-Antonio-Turiel-Alfons-Perez-escasez-energetica-Espa%C3%B1a-Alemania-hidrogeno-verde-Ucrania-Argelia.htm<\/a>)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Sobre colonias energ\u00e9ticas y otras hip\u00e9rboles peligrosas<\/h2>\n<p><strong>El art\u00edculo que nos ocupa ha despertado nuestras alarmas porque desarrolla el marco perfecto para un enfoque que todav\u00eda no est\u00e1 presente en Espa\u00f1a de modo rese\u00f1able, pero muy pronto puede estarlo: el del nacionalismo energ\u00e9tico de corte reaccionario<\/strong><\/p>\n<p>Xan L\u00f3pez \/ Emilio Santiago \/ H\u00e9ctor Tejero 13\/06\/2022<\/p>\n<p>En las primeras l\u00edneas de un art\u00edculo reciente, \u00ab<a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20220601\/Firmas\/39888\/Juan-Bordera-Antonio-Turiel-Alfons-Perez-escasez-energetica-Espa%C3%B1a-Alemania-hidrogeno-verde-Ucrania-Argelia.htm\">Espa\u00f1a, colonia energ\u00e9tica del norte de Europa<\/a>\u00bb, Antonio Turiel, Juan Bordera y Alfons P\u00e9rez animaban a sus lectores a desmentir que el titular elegido era una hip\u00e9rbole o una exageraci\u00f3n. Creemos que podemos dar una alegr\u00eda a los compa\u00f1eros, pues ellos mismos reconocen que nada les har\u00eda \u00abm\u00e1s felices que estar errados\u00bb. El comienzo del texto parece un caso claro de <em>excusatio non petita, accusatio manifesta<\/em>. Calificar a Espa\u00f1a de futura colonia energ\u00e9tica del norte de Europa es exactamente una hip\u00e9rbole especulativa, una exageraci\u00f3n algo tremendista hecha desde presupuestos cuestionables. Lo problem\u00e1tico no es recurrir a la hip\u00e9rbole. La intervenci\u00f3n pol\u00edtica siempre hace uso de figuras ret\u00f3ricas efectistas, y seguramente nuestro contexto medi\u00e1tico nos fuerza a ello hasta el abuso. La cuesti\u00f3n es si el recurso estil\u00edstico elegido es \u00fatil o contraproducente. Qu\u00e9 marcos de interpretaci\u00f3n social alimenta y cu\u00e1les tapona.<\/p>\n<p>Este debate creemos que tiene sentido porque tanto los firmantes de dicho art\u00edculo como el de este compartimos unos fines de transformaci\u00f3n social muy parecidos, una sociedad sostenible y justa (y por tanto poscapitalista, ecosocialista, ecofeminista\u2026 a\u00f1adan el sustantivo de alta intensidad ideol\u00f3gica que m\u00e1s les motive) aunque difiramos en los medios para conseguirlo. Esto es, el caso de este texto se enmarca en una pol\u00e9mica m\u00e1s amplia sobre c\u00f3mo debe el ecologismo social actuar pol\u00edticamente en la coyuntura actual.<\/p>\n<p>Antes de proseguir, reconocemos que el art\u00edculo enfoca asuntos graves que son de alto inter\u00e9s. La transici\u00f3n energ\u00e9tica en Espa\u00f1a est\u00e1 sujeta a m\u00faltiples tensiones, conflictos y decisiones que van a marcar unas d\u00e9cadas profundamente decisivas. Espec\u00edficamente, es meritorio animar a reflexionar sobre c\u00f3mo puede impactar cualquier modelo de desarrollo masivo del hidr\u00f3geno verde en un pa\u00eds con un fuerte estr\u00e9s h\u00eddrico, ya muy tensionado por las demandas de agua de la industria agroalimentaria, y que el cambio clim\u00e1tico solo va a empeorar. Tambi\u00e9n queremos destacar como positivo que, con todos sus problemas, el horizonte de debate \u00abcolonia energ\u00e9tica\u00bb se antoja mucho m\u00e1s afinado a la plausibilidad hist\u00f3rica de lo que viene que el horizonte de debate de esa otra hip\u00e9rbole peligrosa con mucha presencia en el debate p\u00fablico ecologista, el \u00abcolapso\u00bb. Solo estir\u00e1ndolo hasta volverlo irreconocible, un futuro energ\u00e9ticamente colonial se deja pensar con las adherencias ideol\u00f3gicas y las significaciones pol\u00edticas que cualquier uso riguroso del t\u00e9rmino colapso lleva consigo.<\/p>\n<p>Dicho esto, pensamos que la tesis fundamental que defiende el art\u00edculo no se sostiene. Y no lo hace al margen de si los datos t\u00e9cnicos que maneja sobre las posibilidades de importaci\u00f3n de GNL son correctos o no. Se trata de un asunto de otra naturaleza. Como suele ocurrir, el problema con este tipo de discursos no es si las previsiones cuantitativas de sus escenarios de futuro son m\u00e1s o menos exactas, sino el modo autom\u00e1tico y mecanicista en que esas previsiones se proyectan en acontecimientos muy definidos y prepol\u00edticamente determinados. Es el salto fallido de lo biof\u00edsico a lo social lo que chirr\u00eda de sus planteamientos.<\/p>\n<p>Es fundamental tener en cuenta las leyes de la termodin\u00e1mica en el an\u00e1lisis social porque marcan tendencias de onda muy larga sobre limitaciones materiales generales que el marco categorial de la econom\u00eda neocl\u00e1sica obvia, dando lugar a apor\u00edas ecol\u00f3gicamente negligentes. Pero a medida que bajamos de la mirada macrosc\u00f3pica y nos centramos en los complejos aspectos de lo social y sus detalles, la termodin\u00e1mica nos aporta cada vez menos. Y desde luego, no nos dice apenas nada interesante del tipo de coyunturas pol\u00edticas que pueden convertir a un pa\u00eds en un Estado fallido (un colapso) o de modo menos dr\u00e1stico, en una colonia energ\u00e9tica.<\/p>\n<p>En el caso de este art\u00edculo, el salto fallido de lo biof\u00edsico a lo social es especialmente llamativo porque no se sostiene ni en la inducci\u00f3n emp\u00edrica m\u00e1s b\u00e1sica. El mundo, y Europa, est\u00e1 lleno de pa\u00edses que exportan energ\u00eda y que solo con calzador podr\u00edan ser considerados colonias energ\u00e9ticas.\u00a0 Noruega es un buen ejemplo: casi el 50% de sus exportaciones son gas y derivados del petr\u00f3leo que van mayoritariamente a otros pa\u00edses de Europa. Dif\u00edcilmente se puede considerar a Noruega \u00abla Argelia escandinava\u00bb. Lo que no significa que una estructura productiva como la noruega no sea problem\u00e1tica. Aunque su PIB es superior al del resto de pa\u00edses n\u00f3rdicos, su complejidad econ\u00f3mica es menor. Los pa\u00edses que se especializan en exportar un par de recursos naturales en detrimento de otros sectores corren el peligro de sufrir lo que en la jerga econ\u00f3mica se conoce como \u00abenfermedad holandesa\u00bb: el sobredesarrollo de un sector econ\u00f3mico que puede terminar lastrando al resto y en \u00faltima instancia a la econom\u00eda en su conjunto, teniendo un efecto muy desequilibrante. La especializaci\u00f3n de Espa\u00f1a en la producci\u00f3n y exportaci\u00f3n de hidr\u00f3geno verde podr\u00eda dar lugar a una situaci\u00f3n as\u00ed. Pero de ah\u00ed a convertirnos en una colonia hay un trecho.<\/p>\n<p>Por hacer una analog\u00eda, diagnosticar que nos estamos convirtiendo en una colonia energ\u00e9tica debe presuponer, en coherencia, que ya somos una colonia tur\u00edstica o agroalimentaria. Sin duda, nuestra inserci\u00f3n en la econom\u00eda global a trav\u00e9s de sectores como el turismo o la exportaci\u00f3n de comida tiene consecuencias da\u00f1inas en nuestra estructura econ\u00f3mica, que arrastramos desde hace demasiado tiempo: desde un mercado laboral con alta precariedad, marcado por una fuerte estacionalidad y condiciones de explotaci\u00f3n inhumana de mano de obra migrante en el mundo rural, hasta una sobredotaci\u00f3n de infraestructuras de transporte o un alto deterioro ecol\u00f3gico en algunas regiones espa\u00f1olas. Pero considerar todo ello el paisaje socioecon\u00f3mico y pol\u00edtico propio de una colonia es un maximalismo inconsistente. Especialmente sangrante en comparaci\u00f3n con las viejas situaciones coloniales hist\u00f3ricas y las nuevas situaciones coloniales que siguen hoy en d\u00eda reproduci\u00e9ndose en todo el globo. Creemos que resulta m\u00e1s adecuado, para poder tener un di\u00e1logo internacionalista honesto con nuestros aliados potenciales de los diferentes sures, rebajar un poco la intensidad sem\u00e1ntica. El capitalismo es un sistema sacrificial, est\u00e1 en su misma l\u00f3gica constitutiva destruir posibilidades de vida en favor del incremento de beneficios privados. Pero llamar por igual zona de sacrificio a una termoel\u00e9ctrica que quintuplica la mortandad infantil en una regi\u00f3n del sur global y a un macroparque e\u00f3lico en una comarca de la Espa\u00f1a vaciada implica borrar demasiadas diferencias.<\/p>\n<p>\u00bfAlemania tiene inter\u00e9s en que Espa\u00f1a le venda energ\u00eda barata? Sin duda. \u00bfEst\u00e1 Espa\u00f1a destinada a convertirse en una \u00abcolonia energ\u00e9tica\u00bb del centro de Europa? Muy improbable. De hecho, esta energ\u00eda barata tambi\u00e9n puede ser una oportunidad para reindustrializar el pa\u00eds. Lo que va a decidir entre una opci\u00f3n u otra no va a ser ni la geolog\u00eda, ni la termodin\u00e1mica, sino la pol\u00edtica (interna y externa). Y muy mala pol\u00edtica puede hacer el ecologismo si ya asume de partida su incapacidad de acci\u00f3n hist\u00f3rica con fardos tan pesados. Una de nuestras principales discrepancias con la l\u00ednea que suelen defender los autores del texto no es sobre sus diagn\u00f3sticos t\u00e9cnicos, sino por c\u00f3mo estos se presentan envueltos en eso que Thea Riofrancos ha llamado un \u00abestado de \u00e1nimo\u00bb. Esto es, un paquete de afectos, sesgos, pasiones o met\u00e1foras de naturaleza ideol\u00f3gica que sirve para interpretar los hechos y sus posibilidades. Y que siempre apunta en una misma direcci\u00f3n que, seguramente sin pretenderlo, tiene efectos profundamente despolitizadores. O, cuanto menos, \u00abmalpolitizadores\u00bb si se nos permite el neologismo. Por norma general, al ecologismo influido por este tipo de enfoques le es mucho m\u00e1s f\u00e1cil imaginarse organizando una supuesta resiliencia comunitaria ante el colapso que imaginarse desarrollando acciones de gobierno transformadoras mientras se hace fuerte en el Estado. Le es m\u00e1s f\u00e1cil imaginar la colonizaci\u00f3n energ\u00e9tica de Espa\u00f1a que el empoderamiento de un proyecto de transici\u00f3n energ\u00e9tica que sirva para resituar nuestro papel en Europa y el mundo en clave de sostenibilidad y justicia social.<\/p>\n<p>El art\u00edculo que nos ocupa ha despertado nuestras alarmas porque entre lo que deja entrever, un cierto deje conspiranoico (\u00abplan alem\u00e1n de saqueo energ\u00e9tico\u00bb, \u00abdimensi\u00f3n siniestra de los fondos <em>Next Generation<\/em>\u00bb, \u00abc\u00famulo de casualidades convenientes\u00bb, etc.), y lo que calla (no ofrece ninguna alternativa efectiva m\u00e1s all\u00e1 de un llamado al \u00abdecrecimiento redistributivo\u00bb), desarrolla el marco perfecto para un enfoque que todav\u00eda no est\u00e1 presente en Espa\u00f1a de modo rese\u00f1able, pero muy pronto puede estarlo: el del nacionalismo energ\u00e9tico de corte reaccionario. Y es cuanto menos inquietante que compa\u00f1eros que luchan por un mundo sostenible y justo le faciliten una pista de aterrizaje conceptual. Conocemos el trabajo comprometido de Antonio Turiel, Juan Bordera y Alfons P\u00e9rez en los \u00e1mbitos cient\u00edficos y militantes, y sabemos que no es ni mucho menos su intenci\u00f3n alimentar a los monstruos reaccionarios que habitan en este interregno entre dos mundos que nos ha tocado habitar. Pero en una coyuntura hist\u00f3rica en la que Le Pen ha obtenido el 40% de voto en segunda vuelta prometiendo, entre otras medidas, desmontar parques e\u00f3licos, poner el acento en un relato de asalto a la soberan\u00eda nacional por parte de un poder colonial alem\u00e1n que mueve en la trastienda los hilos de la transici\u00f3n energ\u00e9tica renovable es reforzar un discurso cuya salida no va a ser, ni de lejos, un cuestionamiento decrecentista del modelo de desarrollo. Lo que hay al final de un camino pensado as\u00ed es una regresi\u00f3n reaccionaria en clave nacionalista que, por cierto, ya tiene ra\u00edces solidas en las geograf\u00edas rurales m\u00e1s abandonadas del pa\u00eds. Un proyecto reaccionario que va a encontrar en las resistencias locales a la transici\u00f3n energ\u00e9tica una nueva fuente de agravios frente a las imposiciones del \u00abcosmopolitanismo verde y urbanita\u00bb.<\/p>\n<p>Si la hip\u00e9rbole de la colonia energ\u00e9tica resulta especialmente desafortunada es por c\u00f3mo encaja como un guante perverso, precisamente, en el marco de los conflictos y las resistencias territoriales a la implantaci\u00f3n de las energ\u00edas renovables que hoy est\u00e1n teniendo lugar. Que son, al mismo tiempo, un marco de lucha tan justificado y leg\u00edtimo como pre\u00f1ado de peligros.<\/p>\n<p>La crisis clim\u00e1tica nos pone y nos pondr\u00e1 ante encrucijadas y decisiones complejas. La transici\u00f3n ecol\u00f3gica a la que aspiramos quiere mejorar la calidad de vida de la gran mayor\u00eda de personas del mundo y hacerlo de forma compatible con los l\u00edmites planetarios. Pero llegados al punto de crisis ecol\u00f3gica en el que estamos, una parte de esa transici\u00f3n ecol\u00f3gica supone sustituir unos impactos ambientales que ya han rebasado l\u00edmites por otros en los que a\u00fan hay mucho margen. Es f\u00e1cil pensar en una transici\u00f3n ecol\u00f3gica sin costes ni resistencias ni impactos, pero eso no significa que no sea un simple deseo irrealizable. Es en el contexto de una crisis clim\u00e1tica aterradora y esta l\u00f3gica de sustituci\u00f3n de impactos ambientales en la que hay que situar el hecho innegable de que las energ\u00edas renovables no son inocuas. Su impacto ambiental y social es alto, tanto en las instalaciones mismas como en los tendidos el\u00e9ctricos, as\u00ed como en la miner\u00eda que alimentar\u00e1 esta nueva infraestructura t\u00e9cnica. Esto, que ser\u00eda as\u00ed en cualquier sociedad imaginable, se multiplica porque en el capitalismo las energ\u00edas renovables s\u00f3lo se despliegan asociadas a procesos de acumulaci\u00f3n de capital, que se rigen por la obtenci\u00f3n de beneficios y no por la satisfacci\u00f3n de necesidades. Procesos de acumulaci\u00f3n indisociables de formas de violencia social m\u00e1s o menos suavizadas: explotaci\u00f3n laboral, reordenamiento de los usos del suelo v\u00eda expropiaci\u00f3n, externalizaciones econ\u00f3micas negativas, impactos ambientales, plusval\u00edas especulativas\u2026 En un pa\u00eds como Espa\u00f1a, con un oligopolio el\u00e9ctrico tan poderoso y un caciquismo local que se nutre mucho de corruptelas urban\u00edsticas, la transici\u00f3n a las renovables puede convertirse en una barra libre de abusos. Por ello los contrapesos en forma de lucha territorial bajo el lema \u00abrenovables s\u00ed pero no as\u00ed\u00bb tienen algo de buena noticia.<\/p>\n<p>Pero al mismo tiempo esas resistencias territoriales a las renovables pueden suponer el caldo de cultivo perfecto para un proyecto pol\u00edtico de impugnaci\u00f3n general de la idea de transici\u00f3n ecol\u00f3gica justa en defensa de la continuidad del capitalismo f\u00f3sil y la apuesta por el renacer nuclear. Esto en una d\u00e9cada en la que ya no nos podemos permitir, clim\u00e1ticamente, m\u00e1s retrasos. Ese proyecto existe y est\u00e1 a un par de piezas de terminar el puzle de \u00e9poca y ponerse a liderar los descontentos que las renovables est\u00e1n generando. Nos asusta que un concepto tan hiperventilado como el de \u00abcolonia energ\u00e9tica\u00bb lleve las aguas de los imaginarios colectivos hacia esos molinos. Porque adem\u00e1s, y aqu\u00ed creemos que hay otra diferencia fuerte de nuestros planteamientos respecto al de los autores del art\u00edculo, pensar que revelar la insostenibilidad del capitalismo nos acerca siquiera un mil\u00edmetro a superarlo es una pura ilusi\u00f3n. Compartimos la idea fuerte de que una sociedad sostenible habr\u00e1 mandado el capitalismo a un museo de los horrores pasados. Pero limitarse a impugnar el sistema capitalista con fraseolog\u00eda abstracta cuando tenemos a nuestras espaldas la experiencia dolorosa y amarga de m\u00e1s de 170 a\u00f1os de luchas socialistas fallidas, que movilizaron una cantidad de talento te\u00f3rico y pr\u00e1ctico tan brillante como colosal, y un poder organizativo may\u00fasculo, nos parece cuanto menos ingenuo. Se\u00f1alar el capitalismo no es ning\u00fan gesto de inteligencia radical, es una obviedad. Lo que nos exige nuestro tiempo es pensar en pasos concretos y pol\u00edticamente factibles para ir desmontando algunas l\u00f3gicas capitalistas desde una m\u00e1s que evidente desigualdad en la correlaci\u00f3n de fuerzas. Una correlaci\u00f3n que, esperamos, comience a cambiar en nuestro favor a medida que acumulemos victorias tangibles e ilusionantes.<\/p>\n<p>Finalmente, y por impulsar el debate en un tono constructivo, nos parece mucho m\u00e1s interesante pol\u00edticamente explorar no las posibilidades del agravio nacionalista entre pa\u00edses europeos, sino las posibilidades de la colaboraci\u00f3n. La solidaridad europea, con la imposici\u00f3n fan\u00e1tica de la ortodoxia econ\u00f3mica, no cuenta con precedentes recientes que inviten al optimismo, cierto. Pero es igual de evidente que tampoco estamos ya en el mundo de 2008 y que los m\u00e1rgenes para otro tipo de relaciones intereuropeas est\u00e1n abiertos.\u00a0 Los retos actuales (cambio clim\u00e1tico, pero tambi\u00e9n la pandemia y otros efectos\u00a0<em>boomerangs\u00a0<\/em>por venir de eso que hemos dado en llamar Antropoceno) requieren respuestas globales. Y eso abre una condici\u00f3n de posibilidad para organizar un internacionalismo tan real como efectivo. Esto es as\u00ed, seguramente, por primera vez en la historia, en el sentido de que nunca en la historia nuestros problemas hab\u00edan empujado materialmente hacia soluciones de orientaci\u00f3n socialista de un modo tan claro. Por supuesto esta inscripci\u00f3n socialista de las soluciones t\u00e9cnicamente efectivas no garantiza la pol\u00edtica socialista, esta se juega en otros campos. Pero nos lo puede poner un poco m\u00e1s f\u00e1cil a la hora de articular respuestas inspiradas en principios de cooperaci\u00f3n y planificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En un\u00a0<em>paper\u00a0<\/em>cient\u00edfico, firmado junto a otros compa\u00f1eros de su equipo en el a\u00f1o 2012 y titulado \u00ab<a href=\"https:\/\/imedea.uib-csic.es\/master\/cambioglobal\/Modulo_I_cod101601\/Ballabrera_Diciembre_2011\/Articulos\/Garcia-Olivares.2011.pdf\">A global renewable mix with proven technologies and common materials<\/a>\u00bb, Antonio Turiel afirmaba que la interconexi\u00f3n geogr\u00e1fica entre naciones era uno de los pilares de una matriz energ\u00e9tica renovable, con materiales abundantes y tecnolog\u00edas probadas, que fuera capaz de ofrecer un consumo energ\u00e9tico no muy distinto aunque algo menor del actual siempre y cuando se asumieran los principios de una econom\u00eda de estado estacionario y un alto grado de colaboraci\u00f3n internacional. Por mucho que las cosas hayan podido empeorar en estos diez a\u00f1os, tampoco se trata de un escenario completamente refutado. Prueba de ello es que otros autores del mismo art\u00edculo, como Antonio Garc\u00eda Olivares, siguen consider\u00e1ndolo t\u00e9cnicamente viable. Lo que diferencia a uno y a otro es una cuesti\u00f3n que tiene que ver m\u00e1s con estados de \u00e1nimos ideol\u00f3gicos y sus respectivas hip\u00f3tesis pol\u00edticas. Y como la pol\u00edtica siempre tiene algo de performativo, de profec\u00eda autocumplida, para iluminar este momento de peligro, que dir\u00eda Benjamin, y sacar de \u00e9l su mejor promesa, nos parece mucho m\u00e1s sugerente apropiarnos de la posibilidad ut\u00f3pica ecosocialista de una interconexi\u00f3n energ\u00e9tica renovable vertebrando una Europa poscrecimiento que de una ofensa nacionalista cimentada en proyecciones l\u00fagubres de las sin duda muy mejorables relaciones de poder vigentes en la Uni\u00f3n Europea neoliberal.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p>Xan L\u00f3pez\u00a0(activista de Contra el Diluvio),\u00a0Emilio Santiago\u00a0(investigador del CSIC) y\u00a0H\u00e9ctor Tejero\u00a0(diputado de M\u00e1s Madrid en la Asamblea de Madrid).<\/p>\n<p>Fuente: CTXT (<a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20220601\/Firmas\/39952\/colonia-electrica-energia-luz-ecologismo-nacionalismo-renovables.htm\">https:\/\/ctxt.es\/es\/20220601\/Firmas\/39952\/colonia-electrica-energia-luz-ecologismo-nacionalismo-renovables.htm<\/a>)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>El Green New Dilema y el \u00e1ngel de la historia<\/h2>\n<p><strong>En busca de respuestas: una respuesta a una respuesta<\/strong><\/p>\n<p>Juan Bordera \/ Antonio Turiel 24\/06\/2022<\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas publicamos en CTXT un texto que tuvo muy buena acogida titulado \u00ab<a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20220601\/Firmas\/39888\/Juan-Bordera-Antonio-Turiel-Alfons-Perez-escasez-energetica-Espa%C3%B1a-Alemania-hidrogeno-verde-Ucrania-Argelia.htm\">Espa\u00f1a, colonia energ\u00e9tica del norte de Europa<\/a>\u00bb. Sin embargo, a tres compa\u00f1eros (Xan L\u00f3pez, Emilio Santiago y H\u00e9ctor Tejero) les pareci\u00f3 necesario contestarnos en <a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20220601\/Firmas\/39952\/colonia-electrica-energia-luz-ecologismo-nacionalismo-renovables.htm\">este otro texto<\/a>. Vayan por delante tanto nuestro agradecimiento por tomar en cuenta la importancia de los temas que tratamos, como nuestra sorpresa ante las formas y el tono de la respuesta, que usa un lenguaje cargado de acusaciones.<\/p>\n<p>En esta respuesta a la respuesta vamos a tratar de evitar caer en ese tono, aunque no sin hablar claro de lo que aqu\u00ed, creemos, est\u00e1 pasando. A veces se usan palabras muy gruesas para atacar una parte del discurso con la intenci\u00f3n de compensar los vac\u00edos, sabedores quiz\u00e1, de que las otras partes son irrebatibles. Pero, tal y como reconocen los tres autores, lo que nos une es mucho m\u00e1s grande que lo que nos separa y el problema que nos ocupa es enorme y urgente.<\/p>\n<p>Nuestro art\u00edculo expon\u00eda una serie de verdades simples y comprobables:<\/p>\n<p>Una, Espa\u00f1a no podr\u00e1 nunca recibir suficiente gas natural licuado como para poder abastecer el consumo actual de Centroeuropa. No es posible, no hay suficiente gas licuado en el mundo ahora ni lo habr\u00e1 nunca.<\/p>\n<p>Dos, los planes de que Espa\u00f1a exporte a Europa en el futuro hidr\u00f3geno verde no tienen ning\u00fan sentido: la propia Estrategia Europea del Hidr\u00f3geno (documento de la Comisi\u00f3n Europea) reconoce que Europa no puede autoabastecerse de hidr\u00f3geno verde, y Espa\u00f1a tampoco. El informe del Grupo III del IPCC publicado en abril dice textualmente que la tecnolog\u00eda del hidr\u00f3geno verde no est\u00e1 madura para su implementaci\u00f3n masiva. No puede haber una industrializaci\u00f3n masiva, ni de Espa\u00f1a ni de Europa, v\u00eda el hidr\u00f3geno verde.<\/p>\n<p>Tres, la idea repetida desde instancias europeas en las \u00faltimas semanas de que Espa\u00f1a debe ser la fuente de energ\u00eda de Europa y exportar hidr\u00f3geno verde hacia el interior del continente, por lo expuesto en el punto anterior, solo se podr\u00eda conseguir depauperando energ\u00e9ticamente a Espa\u00f1a con la excusa de la \u00absolidaridad\u00bb. No tenemos suficiente energ\u00eda como para autoabastecernos de hidr\u00f3geno, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00e1 si encima exportamos?<\/p>\n<p>Cuatro, si delante de estos hechos evidentes Europa insiste en que les debemos exportar hidr\u00f3geno (a pesar de que nos empobrecer\u00eda energ\u00e9ticamente, a pesar de que incrementar\u00eda nuestro estr\u00e9s h\u00eddrico, a pesar del enorme despliegue de instalaciones y ocupaci\u00f3n del territorio que se requerir\u00eda), nuestra conclusi\u00f3n es que Europa nos quiere tratar como a una colonia energ\u00e9tica, un territorio subordinado para mayor gloria de la metr\u00f3polis, y en l\u00ednea con lo que Alemania ya est\u00e1 fraguando en sus acuerdos comerciales sobre\u00a0<a href=\"https:\/\/www.publico.es\/internacional\/explotacion-africa-alemania-congo-nuevo-imperialismo-energetico-europeo.html\">hidr\u00f3geno verde en \u00c1frica<\/a>.\u00a0Hechos ya documentados por\u00a0<a href=\"https:\/\/www.tni.org\/en\/publication\/assessing-eu-plans-to-import-hydrogen-from-north-africa\">muchas otras fuentes<\/a>\u00a0y a los que hay que a\u00f1adirles un dato a modo de coda.<\/p>\n<p>Coda:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.europapress.es\/ciencia\/laboratorio\/noticia-espana-pais-europeo-mayor-riesgo-desertificacion-20010815190548.html\">Espa\u00f1a es el pa\u00eds europeo con mayor riesgo de desertificaci\u00f3n<\/a>. Habitamos el pa\u00eds europeo que m\u00e1s deber\u00eda alzar la voz contra las propuestas gatopardistas que buscan cambiar algo para que nada cambie realmente. Somos el pa\u00eds que m\u00e1s va a sufrir si no se produce un giro de 180 grados en c\u00f3mo se concibe el sistema socioecon\u00f3mico, sea colonia o no. Un pa\u00eds que deber\u00eda ser m\u00e1s valiente que otros, y quiz\u00e1 en no atreverse a serlo se encuentre uno de los principales motivos de que esa izquierda que tanto les preocupa a Emilio, Xan y H\u00e9ctor no levante cabeza, pero ese es otro tema.<\/p>\n<p>Volvamos a la r\u00e9plica: en ella, sus autores manifiestan una preocupaci\u00f3n por \u00abqu\u00e9 marcos de interpretaci\u00f3n social alimenta y cu\u00e1les tapona\u00bb nuestro texto. Una frase perfecta para introducir el debate que de fondo se est\u00e1 dando entre los dos textos, aunque se quiera obviar: el debate sobre <em>Green New Deal<\/em> (GND) y decrecimiento. Que no es un debate falso ni nada que se le parezca: es un debate imprescindible.<\/p>\n<p>Emilio Santiago en solitario, en\u00a0<a href=\"https:\/\/lapublica.net\/es\/articulo\/decrecimiento-green-new-deal\/\">este otro texto mucho m\u00e1s respetuoso y l\u00facido<\/a>, argumenta que ambas partes est\u00e1n condenadas a entenderse \u2013algo que uno de nosotros ya argument\u00f3 hace un par de a\u00f1os\u00a0<a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20200701\/Firmas\/32812\/Juan-Bordera-green-new-deal-decrecimiento-transicion-ecologica.htm\">aqu\u00ed<\/a>\u2013, pero hay una clave que omite: el\u00a0<em>Green New Deal<\/em>\u00a0est\u00e1 asegurado; el Decrecimiento \u2013lo que la teor\u00eda econ\u00f3mica defiende\u2013, no.<\/p>\n<p>En el hipot\u00e9tico caso de llegar a un mundo de reparto de la riqueza, de reducci\u00f3n del uso de materiales y de energ\u00eda pero tambi\u00e9n de la jornada laboral, habr\u00e1 que haber pasado por una transici\u00f3n energ\u00e9tica de emergencia que se puede asimilar a lo que algunos defienden como GND, pero al rev\u00e9s no est\u00e1 garantizado. Lo que la \u00e9lite va a defender como GND no incluye las ideas decrecentistas ni por asomo, que son las que habr\u00e1 que pelear (incluso <a href=\"https:\/\/www.weforum.org\/agenda\/2022\/06\/what-is-degrowth-economics-climate-change?utm_source=linkedin&amp;utm_medium=social_scheduler&amp;utm_term=Economic+Progress&amp;utm_content=15\/06\/2022+20:00\">en el foro econ\u00f3mico mundial<\/a>).<\/p>\n<p>Por eso nuestro texto trata de taponar el marco sobre el cual se asienta el GND, por ser un marco f\u00e9rtil para grandes empresas y fondos de inversi\u00f3n, que va a hacer que la transici\u00f3n m\u00e1s crucial de la historia de la humanidad se acometa con la misma mentalidad que ha generado el problema. Y que podr\u00edamos definir como \u00abtecno-optimismo en busca del beneficio a corto plazo\u00bb. Suerte para qui\u00e9n pretenda argumentar que el GND puede realmente escapar a esa mentalidad.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la r\u00e9plica est\u00e1 plagada de falacias. Vayamos por las m\u00e1s graves:<\/p>\n<p><strong>La comparaci\u00f3n con Noruega<\/strong>: en el art\u00edculo se intenta ridiculizar el argumento de Espa\u00f1a como colonia energ\u00e9tica con un argumento tramposo que es la base de su razonamiento: que hay otros pa\u00edses que exportan energ\u00eda y eso no les convierte en colonias, para el cual usan el ejemplo de Noruega. La cuesti\u00f3n de fondo es que se usa un argumento que no es el nuestro para ridiculizar el todo. Una falacia de la simplificaci\u00f3n en toda regla.<\/p>\n<p>De un plumazo, la amenaza de la desertificaci\u00f3n, las l\u00f3gicas en las que est\u00e1 inserta Espa\u00f1a en la Uni\u00f3n Europea, o el convertirnos en territorio perif\u00e9rico de sacrificio, como lleva advirtiendo la antrop\u00f3loga Yayo Herrero mucho tiempo, desaparecen del texto \u2013muy convenientemente\u2013 para los autores de la r\u00e9plica.<\/p>\n<p>Nosotros no hablamos de colonia simplemente por exportar energ\u00eda, hablamos de colonia porque estamos a expensas de lo que se decida desde unas posiciones de poder y desde unos intereses que no tienen arraigo alguno en el territorio, y a las que no les va a importar seguir con recetas que, al no cuestionar el modelo, en ning\u00fan caso podr\u00e1n evitar que lleguemos a 3\u00baC de aumento de temperatura para fin de siglo, como ya pronostican los autores del IPCC. 3\u00baC, que en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica ser\u00edan cerca de 5\u00baC. Territorio pr\u00e1cticamente inhabitable. Noruega no tendr\u00e1 esos problemas en sus latitudes y tiene el mayor fondo soberano del mundo. Las comparaciones son odiosas, m\u00e1s a\u00fan cuando son tan convenientes.<\/p>\n<p>Otra cr\u00edtica que es cuanto menos curiosa es la denuncia de que nuestro texto puede alimentar a proyectos \u00abnacionalistas energ\u00e9ticos de corte reaccionario\u00bb. <strong>La comparaci\u00f3n con Le Pen<\/strong> tiene la misma validez que aquella que buscar\u00eda atacar a los vegetarianos porque Hitler supuestamente lo fue. Es decir, cero. No tiene sentido.<\/p>\n<p>Por supuesto que se puede criticar el modelo actual de implantaci\u00f3n de energ\u00edas renovables sin que esto te convierta en reaccionario. Por supuesto que se pueden buscar f\u00f3rmulas comunicativas para que la problem\u00e1tica llegue tambi\u00e9n a gente m\u00e1s hacia el centro o incluso a la derecha.<\/p>\n<p>Porque lo m\u00e1s llamativo es que esa argumentaci\u00f3n\u00a0<strong>antipopulista\u00a0<\/strong>la hacen dos miembros del proyecto pol\u00edtico que se autodenomina M\u00e1s Pa\u00eds. Un proyecto pol\u00edtico que, con sus aciertos y sus errores, no solo no escapa de esas formas que sus autores ven en nuestro texto, es que directamente son las suyas.<\/p>\n<p>Aprovechando que los autores han decidido citar a Walter Benjamin, al final de su texto, citaremos uno de los p\u00e1rrafos m\u00e1s conocidos y visionarios del autor alem\u00e1n: \u00abHay un cuadro de Klee que se titula <em>Angelus Novus<\/em>. Se ve en \u00e9l un \u00e1ngel, al parecer en el momento de alejarse de algo sobre lo cual clava su mirada. Tiene los ojos desorbitados, la boca abierta y las alas extendidas. El \u00e1ngel de la historia debe tener ese aspecto. Su rostro est\u00e1 vuelto hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como una cadena de acontecimientos, \u00e9l ve una cat\u00e1strofe \u00fanica, que arroja a sus pies ruina sobre ruina, amonton\u00e1ndolas sin cesar. El \u00e1ngel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo destruido. Pero un hurac\u00e1n sopla desde el para\u00edso y se arremolina en sus alas, y es tan fuerte que el \u00e1ngel ya no puede plegarlas. Este hurac\u00e1n lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual vuelve la espalda, mientras el c\u00famulo de ruinas crece ante \u00e9l hasta el cielo. Ese Hurac\u00e1n es lo que nosotros llamamos Progreso\u00bb.<\/p>\n<p>Y con esto llegamos al final, a la parte del art\u00edculo m\u00e1s atroz: \u00abEl art\u00edculo que nos ocupa ha despertado nuestras alarmas porque deja entrever un cierto deje conspiranoico\u00bb. Aqu\u00ed est\u00e1 la clave del texto. Si se busca hacer de menos a nuestro art\u00edculo, solo se puede hacer buscando engrandecer peque\u00f1as disputas, ridiculizando matices, porque en el grueso del texto no pueden m\u00e1s que coincidir. \u00bfPero sab\u00e9is cu\u00e1l es el verdadero motivo de que nos acusen de despolitizadores, reaccionarios o conspiranoicos? Pues que en el fondo es la \u00fanica manera que tienen de disimular sus propios desenga\u00f1os. Donde ellos ven conspiraciones nosotros vemos el simple devenir del capitalismo, ese al que el <em>Green New Deal<\/em> es tan funcional.<\/p>\n<p>Donde ellos ven simples molinos e\u00f3licos, nosotros vemos gigantes, s\u00ed, pero gigantes transnacionales y fondos de inversi\u00f3n tratando de exprimir al territorio todo lo que puedan. Quijotesca denuncia la nuestra. Aunque somos los primeros que hemos reconocido que \u00ab<a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20211001\/Firmas\/37623\/Juan-Bordera-Antonio-Turiel-cambio-climatico-negocio-energia-negacionismo-Next-Generation.htm\">alg\u00fan macroparque habr\u00e1 que hacer<\/a>\u00bb, pero, por favor, no desde la mentalidad equivocada.<\/p>\n<p>Los autores, eso s\u00ed, al menos reconocen lo siguiente sobre el modelo de renovables que se pretende implementar: \u00abAl mismo tiempo, un marco de lucha tan justificado y leg\u00edtimo como pre\u00f1ado de peligros\u00bb.<\/p>\n<p>Benjamin, a trav\u00e9s de su\u00a0<em>Angelus Novus<\/em>, habr\u00eda mandado sin duda al\u00a0<em>Green New Deal<\/em>\u00a0a las ruinas de la historia, por considerarlo parte de ese hurac\u00e1n que convino en llamar \u00abprogreso\u00bb y que nos est\u00e1 enterrando a c\u00e1mara lenta, aunque de momento el espejismo aguante.<\/p>\n<p>El mismo autor tambi\u00e9n dej\u00f3 escrito sobre el ascenso del nazismo en el siglo XX: \u00abNada ha corrompido tanto a los obreros alemanes como la opini\u00f3n de que estaban nadando con la corriente. El desarrollo t\u00e9cnico era para ellos la pendiente de la corriente a favor de la cual pensaron que nadaban\u00bb.<\/p>\n<p>El\u00a0<em>Green New Deal<\/em>\u00a0y el Decrecimiento no son tan diferentes, si se sabe de lo que se habla. Y est\u00e1n condenados a entrelazarse. Pero es clave buscar una salida del imaginario tecno-optimista que lo domina todo, es clave huir del mito del progreso que no nos deja ver m\u00e1s all\u00e1, y es clave que abandonemos la fe en el crecimiento perpetuo en un planeta finito. Solo uno de los dos t\u00e9rminos sirve para esas tres batallas cruciales para las que ya no queda apenas tiempo.<\/p>\n<p>Fuente: CTXT (<a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20220601\/Firmas\/40039\/green-new-deal-tribuna-debate-ecologismo-energia-gas-natural.htm\">https:\/\/ctxt.es\/es\/20220601\/Firmas\/40039\/green-new-deal-tribuna-debate-ecologismo-energia-gas-natural.htm<\/a>)<\/p>\n<p>Foto de portada: El gasoducto Midcat en construcci\u00f3n, publicada en el primer art\u00edculo de esta serie.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En las p\u00e1ginas de CTXT se ha originado recientemente un debate sobre la posibilidad de que Espa\u00f1a se convierta en<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12087,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1563,1565],"tags":[],"class_list":["post-12086","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-crisis-ecosocial","category-crisis-energetica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12086","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12086"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12086\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12087"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12086"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12086"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12086"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}