{"id":12101,"date":"2022-07-05T05:00:08","date_gmt":"2022-07-05T04:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12101"},"modified":"2022-07-05T02:54:33","modified_gmt":"2022-07-05T01:54:33","slug":"municipalismo-y-transiciones-ecosociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12101","title":{"rendered":"Municipalismo y transiciones ecosociales"},"content":{"rendered":"<p>Vivimos tiempos en los que la pol\u00edtica se ve asediada por la espectacularizaci\u00f3n y la polarizaci\u00f3n, las disputas comunicativas y la geoestrategia, los c\u00e1lculos electorales y el tacticismo coyuntural. El sistema parece incapaz de hacerse cargo institucionalmente de una cuesti\u00f3n tan compleja, inc\u00f3moda y multidimensional como la crisis ecosocial. Ante la ceguera de los mercados, la indecisi\u00f3n pol\u00edtica y el deterioro ambiental creciente, el municipalismo emerge como el principal actor colectivo capaz de intervenir de forma \u00e1gil y audaz, comport\u00e1ndose como la toma de tierra capaz de protegernos institucionalmente de los amenazantes s\u00edntomas de colapso.<\/p>\n<p>El municipalismo opera como un espacio de encuentro y conflicto entre movimientos e instituciones; un espacio de di\u00e1logo entre cooperaci\u00f3n social y pol\u00edticas p\u00fablicas, salvaguarda de derechos en proximidad y entorno de experimentaci\u00f3n, apego a los problemas cotidianos y refugio de los impulsos ut\u00f3picos, retaguardia y vanguardia de las transformaciones por venir. Este car\u00e1cter h\u00edbrido, impuro y contradictorio, como la propia vida, lo hace merecedor de acoger una parte significativa de nuestras esperanzas.<\/p>\n<h3>Covid, crisis ecosocial y ventanas de oportunidad<\/h3>\n<p>Diversas investigaciones sobre estilos de vida sostenibles nos hablan de la discontinuidad de h\u00e1bitos y de c\u00f3mo fen\u00f3menos disruptivos que alteran el contexto cotidiano pueden ayudar a cambiar el comportamiento de las personas. En uno de estos estudios se proporcionaba a un amplio grupo de participantes una serie de consejos y herramientas para aumentar conductas sostenibles en el hogar. Aquellos que acababan de mudarse de casa resultaron ser m\u00e1s proclives a adoptar los cambios de una forma significativa, algo que en otros estudios tambi\u00e9n se ha detectado en relaci\u00f3n a fen\u00f3menos como tener un hijo o lidiar con acontecimientos como un corte de carreteras que obliga a desplazarse temporalmente en transporte p\u00fablico.<\/p>\n<p>La \u00abventana de oportunidad\u00bb dura unos meses, lo que apunta a la importancia de identificar los momentos de cambio en el curso de la vida si lo que se quiere es dise\u00f1ar estrategias espec\u00edficas para intervenir en situaciones donde habr\u00eda una mayor probabilidad de \u00e9xito (crianza, ciclos educativos o laborales, jubilaci\u00f3n, edificios de vivienda de nueva construcci\u00f3n, etc.); a la vez que, por otro lado, ello invita a disponer con antelaci\u00f3n de estrategias que puedan desplegarse cuando de forma azarosa e imprevisible la realidad nos obliga a un cambio.<\/p>\n<p>Igual que las personas, las ciudades deben prepararse para aprovechar las \u00abventanas de oportunidad\u00bb. En la crisis de la covid-19, tras el dramatismo inicial y la emergencia de las redes ciudadanas de ayuda mutua para cuidar de las personas m\u00e1s necesitadas, muchas ciudades aprovecharon la salida de los confinamientos para impulsar un nuevo sentido com\u00fan urban\u00edstico, basado en la constataci\u00f3n de que salud p\u00fablica, justicia social y sostenibilidad resultaban inseparables. Aquellas fuerzas municipalistas, en gobiernos que dispon\u00edan de una agenda transformadora predefinida y un esbozo de modelo de ciudad alternativo que ensayar, han podido acometer transformaciones que avanzan en el desarrollo de ciudades m\u00e1s convivenciales, paseables, verdes y sostenibles.<\/p>\n<p>Par\u00eds, Barcelona, Mil\u00e1n, Nueva York, Berl\u00edn, \u00c1msterdam o Portland han facilitado una ocupaci\u00f3n masiva e intensiva del espacio p\u00fablico: peatonalizaciones, redes de carriles bici, ampliaci\u00f3n de aceras y zonas caminables, redise\u00f1o de zonas de juego, espacios para la infancia, pacificaci\u00f3n de entornos escolares, puesta en valor de zonas verdes, expansi\u00f3n de los procesos de renaturalizaci\u00f3n y de la agricultura urbana, mercadillos al aire libre\u2026 Estos temas pasaban a discutirse en la esfera p\u00fablica, mientras la ciudad de los 15 minutos impulsada por Par\u00eds o las supermanzanas (superilles) de Barcelona se convert\u00edan en pol\u00edticas p\u00fablicas de referencia, en las que se experimentan f\u00f3rmulas para resolver las necesidades de la ciudadan\u00eda en proximidad (acceso a servicios p\u00fablicos, compras b\u00e1sicas, convivencialidad, zonas verdes\u2026). La ecolog\u00eda urbana llevaba d\u00e9cadas reivindicando medidas de este tipo, que en algunos lugares han podido ensayarse en esta coyuntura.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Supermanzanas (Barcelona) y<\/strong> <strong><em>ciudad de los 15 minutos<\/em> (Par\u00eds)<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La supermanzana es la suma de nueve manzanas del Ensanche barcelon\u00e9s, de forma que las v\u00edas perimetrales permitan el paso en autom\u00f3vil, mientras que en las interiores solo pueden circular residentes a una velocidad limitada. Intervenciones localizadas y de bajo coste, que permiten pacificar las calles y recuperar una gran cantidad de espacio p\u00fablico en zonas urban\u00edsticamente compactas. Y es que, m\u00e1s all\u00e1 de promover una movilidad sostenible, se trata tambi\u00e9n de mejorar la convivencia barrial, potenciar el reverdecimiento urbano y fortalecer el comercio local. Menos coches, m\u00e1s encuentros y m\u00e1s personas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>La ciudad de los 15 minutos<\/em> se basa en las ideas de proximidad, mezcla de usos, policentrismo y movilidad no motorizada, y tiene por fin garantizar la satisfacci\u00f3n de necesidades en proximidad facilitando el acceso a equipamientos y servicios. Entre las actuaciones realizadas en Par\u00eds est\u00e1 la recuperaci\u00f3n del espacio de 60.000 plazas de aparcamiento, la conversi\u00f3n de cruces en plazas peatonales, la creaci\u00f3n de calles infantiles al lado de las escuelas y la estructuraci\u00f3n de una densa malla de carriles bici; adem\u00e1s de haber ganado espacio para zonas verdes, huertos urbanos y parques infantiles.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ambas iniciativas arrancaron siendo experiencias piloto acotadas que, una vez validado su funcionamiento, se han expandido para impulsar un modelo de ciudad alternativo. Pol\u00edticas que t\u00edmidamente van devolviendo una diversidad de usos a la ciudad, aumentan las relaciones sociales y alientan una transformaci\u00f3n radical de los estilos de vida.<\/p>\n<p>Aun con todas sus carencias y contradicciones, como el riesgo de acelerar procesos de gentrificaci\u00f3n o la desconexi\u00f3n de cuestiones clave como los metabolismos econ\u00f3micos, las ideas y propuestas del ecourbanismo dejaron por unos momentos de ser minoritarias corrientes subterr\u00e1neas. Abandonaron el restringido campo de la experimentaci\u00f3n social y se aliaron con el urbanismo feminista para convertirse en el repositorio al que pol\u00edticos y profesionales convencionales acud\u00edan en busca de inspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hace m\u00e1s de una d\u00e9cada que el <em>urbanismo t\u00e1ctico<\/em> se ven\u00eda ensayando a peque\u00f1a escala, circunscrito a la l\u00f3gica experimental y gradual de introducir cambios en la ciudad para probar qu\u00e9 pasaba. Ahora se ha popularizado enormemente y desplegado a gran escala, debido a tres grandes ventajas sobre modelos convencionales de ejecuci\u00f3n de proyectos: bajo coste, \u00e1gil implementaci\u00f3n y capacidad de situar en el centro a las comunidades a las que pretende servir. Michel de Certeau sosten\u00eda que la mejor posibilidad de convertir la posici\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil en la m\u00e1s fuerte era dar importancia al uso habilidoso del tiempo, saber actuar en el momento preciso de forma que se ampl\u00eden las posibilidades de seguir actuando. Tras la expansi\u00f3n del <em>urbanismo t\u00e1ctico<\/em> encontramos una f\u00f3rmula para intervenir de forma inesperada y sorpresiva. Cuando se carece del tiempo y la capacidad de generar un amplio consenso en torno a un proyecto de ciudad alternativo, se requieren acciones audaces y astutas que permitan alterar r\u00e1pidamente la situaci\u00f3n, torn\u00e1ndola m\u00e1s beneficiosa para quienes tienen menos poder de hacer o\u00edr sus demandas.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s sorprendente es que de forma mayoritaria la ciudadan\u00eda acogi\u00f3 con entusiasmo estas transformaciones, evidenciando que, m\u00e1s all\u00e1 de lo acontecido durante el confinamiento y del impacto de las prescripciones urban\u00edsticas de las autoridades sanitarias, hab\u00eda un apoyo y una simpat\u00eda hacia las propuestas del ecourbanismo mayores de lo que se pod\u00eda esperar. Y esto nos lleva a recordar a la polit\u00f3loga alemana Elisabeth Noelle-Neumann, que teoriz\u00f3 sobre la conformaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica como mecanismo de control social mediante la espiral del silencio. Las personas y colectivos que al observar su entorno social, mediado por la representaci\u00f3n que ofrecen los medios de comunicaci\u00f3n, perciben que sus ideas y opiniones obtienen apoyo social, se reafirman en ellas sin temor a expresarlas en p\u00fablico. Por el contrario, aquellas que perciben que sus ideas carecen de apoyo social se vuelven m\u00e1s recelosas de expresarlas abiertamente y tienden a caer en el silencio. Debido a que las primeras expresan con mayor comodidad sus puntos de vista y las pretendidas minor\u00edas se mantienen en silencio, se crea una influencia sobre la forma en que el p\u00fablico percibe la situaci\u00f3n. Las posturas mayoritarias parecen tener m\u00e1s apoyo del que realmente tienen, mientras que las minoritarias parecen tener menos.<\/p>\n<p>La espiral del silencio se rompi\u00f3 y temporalmente aquello que era necesario, pero parec\u00eda pol\u00edticamente imposible de realizar, se ha vuelto un horizonte m\u00e1s factible. Medidas que ayer parec\u00edan descabelladas hoy resultan m\u00e1s atractivas.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><\/figure>\n<h3>Explorar una agenda urbana que vincule justicia social y ecolog\u00eda<\/h3>\n<p>El municipalismo afronta el desaf\u00edo de hacer del filo de la navaja un camino transitable. No resulta factible el despliegue de ninguna agenda ecologista que no dialogue con la agenda social, en la que destacar\u00eda el acceso a la vivienda como principal factor de exclusi\u00f3n urbana.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Pol\u00edtica de vivienda (Viena)<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Desde los a\u00f1os veinte del siglo pasado, cuando se convirti\u00f3 en la primera gran ciudad europea donde gobern\u00f3 la socialdemocracia, Viena ha apostado por la vivienda p\u00fablica. Desde entonces su construcci\u00f3n ha sido una constante, y ha llevado al Ayuntamiento a ser el mayor propietario de vivienda del pa\u00eds y a manejar el 45% del mercado de alquiler, sumando las propiedades municipales y las de las asociaciones de vivienda de beneficio limitado. En ellas el precio no supera el 30 % de los ingresos, por lo que se convierte en la principal alternativa para la poblaci\u00f3n con menores ingresos y un freno a las din\u00e1micas especulativas.<\/p>\n<p>Desde los a\u00f1os veinte del siglo pasado, cuando se convirti\u00f3 en la primera gran ciudad europea donde gobern\u00f3 la socialdemocracia, Viena ha apostado por la vivienda p\u00fablica. Desde entonces su construcci\u00f3n ha sido una constante, y ha llevado al Ayuntamiento a ser el mayor propietario de vivienda del pa\u00eds y a manejar el 45% del mercado de alquiler, sumando las propiedades municipales y las de las asociaciones de vivienda de beneficio limitado. En ellas el precio no supera el 30 % de los ingresos, por lo que se convierte en la principal alternativa para la poblaci\u00f3n con menores ingresos y un freno a las din\u00e1micas especulativas.Hace falta reconectar las pol\u00edticas sociales con su potencial para reforzar simult\u00e1neamente un cambio de modelo productivo y de estilos de vida; resolver problemas de forma que se enfrenten las desigualdades y se haga pedagog\u00eda sobre las cuestiones ecosociales. F\u00f3rmulas pr\u00e1cticas de ensayar el establecimiento de complicidades cognitivas y sinergias entre lo social y lo ambiental. Algunas pol\u00edticas alimentarias municipales est\u00e1n comenzando a explorar esta v\u00eda, transversalizando y complementando las perspectivas de sostenibilidad, salud y justicia social. Movimientos agroecol\u00f3gicos y de derecho a la alimentaci\u00f3n confluyen en iniciativas como comedores escolares saludables y sostenibles, mercados de productores o la conversi\u00f3n de bancos de alimentos asistenciales en centros comunitarios.<\/p>\n<p>Una tarea similar a la emprendida por las remunicipalizadas empresas de energ\u00eda, que est\u00e1n ensayando f\u00f3rmulas de compaginar la lucha contra la pobreza energ\u00e9tica con el impulso de la transici\u00f3n a un nuevo modelo energ\u00e9tico renovable, descentralizado y democr\u00e1tico. Un enfoque susceptible de trasladarse a los servicios sociales mediante la ecologizaci\u00f3n de los espacios y actividades, as\u00ed como el acompa\u00f1amiento en cambios de h\u00e1bitos que podr\u00edan darse, desde recursos como centros de menores, centros de mayores o los servicios de atenci\u00f3n a domicilio.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Centros Comunitarios<\/strong> <strong>Alimentarios (Toronto)<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Lo que una vez fue un espacio donde se suministraban los excedentes de la alimentaci\u00f3n industrial, ahora es un pr\u00f3spero espacio comunitario con huerto, cocina colectiva, invernadero y un mercado de agricultores de proximidad. Una transformaci\u00f3n guiada por una nueva pol\u00edtica donde la calidad de vida se asocia a la calidad de los alimentos consumidos, y donde los productos que se destinan a las personas vulnerables son de calidad, frescos, ecol\u00f3gicos y de proximidad. En esta red de centros se ha ido definiendo un programa de actividades relacionadas con la cocina saludable o la horticultura, mediante las cuales se adquieren algunos conocimientos, pero que sobre todo sirven como espacio de socializaci\u00f3n entre personas beneficiarias de ayuda alimentaria y otras vecinas del barrio, surgiendo inesperadas complicidades y amistades<\/p>\n<h3>El medioambiente se defiende econ\u00f3micamente: reducir y relocalizar los metabolismos urbanos<\/h3>\n<p>El modelo econ\u00f3mico condiciona el modelo de ciudad, por lo que imaginar una ciudad que transite hacia la sostenibilidad y la justicia social resulta indisociable de invertir las prioridades de la econom\u00eda convencional en el entorno urbano: satisfacci\u00f3n de necesidades frente a \u00e1nimo de lucro, territorializaci\u00f3n y vinculaci\u00f3n con el entorno frente a la amenaza de deslocalizaci\u00f3n, cooperaci\u00f3n frente a competencia, rentabilidad social frente a tasa de ganancia, apuesta por el empleo y por los grupos sociales m\u00e1s vulnerables, atenci\u00f3n a los cuidados y compromisos ecol\u00f3gicos fuertes que permitan reducir el metabolismo social y avanzar hacia su territorializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En un contexto de crisis ecosocial la hiperespecializaci\u00f3n productiva en el sector servicios supone una enorme vulnerabilidad, a pesar de que los indicadores centrados en medir intercambios monetarios, como el PIB, nos devuelvan una imagen de la fortaleza econ\u00f3mica de las ciudades. El antrop\u00f3logo de la ciencia Bruno Latour sostiene que, de forma parad\u00f3jica, cuanto m\u00e1s socialmente construido es un hecho m\u00e1s \u00abverdadero\u00bb se vuelve y m\u00e1s dif\u00edcil resulta refutarlo. Abandonar este terraplanismo econ\u00f3mico implicar\u00eda incorporar a los sistemas de evaluaci\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas indicadores m\u00e1s complejos y aplicar indicadores biof\u00edsicos que permitan saber c\u00f3mo se comportan realmente en relaci\u00f3n a los factores cr\u00edticos de la sostenibilidad (huella ecol\u00f3gica, reducci\u00f3n de emisiones, reducci\u00f3n de consumos\u2026).<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las ciudades no disponen de herramientas para medir las cuestiones que realmente importan si queremos evaluar la calidad de vida urbana. Hace una d\u00e9cada la New Economics Foundation desarroll\u00f3 un indicador alternativo llamado Happy City Index. Una herramienta asumida por decenas de ciudades en el Reino Unido, que cruza sesenta indicadores estad\u00edsticos abordando cuestiones como la vivienda, la salud, el transporte, la accesibilidad y el dise\u00f1o inclusivo, la calidad en el empleo o el acceso a zonas verdes, as\u00ed como los estilos de vida (teniendo en cuenta elementos como el aislamiento social o la vida activa). Una forma de disponer de informaci\u00f3n que permita cuantificar objetivos y medir avances en los temas que realmente preocupan a sus habitantes.<\/p>\n<p>La economista Kate Raworth ha propuesto <em>la econom\u00eda del donut<\/em> (o de la rosquilla), que plantea la definici\u00f3n de un suelo de necesidades que deben ser satisfechas universalmente, y por debajo del cual no es posible una vida digna (ingresos, educaci\u00f3n, sanidad, alimentaci\u00f3n, energ\u00eda, igualdad de g\u00e9nero\u2026), al tiempo que ha de reconocerse la existencia de un techo marcado por los l\u00edmites ambientales, que no podemos superar si queremos construir sistemas socioecon\u00f3micos perdurables (acidificaci\u00f3n de oc\u00e9anos, clima, usos del suelo, agua\u2026). El espacio seguro y justo para la humanidad se situar\u00eda entre esos umbrales: cualquier apuesta por una transici\u00f3n ecosocial implica reacomodar nuestras sociedades entre ese suelo social y el techo ambiental.<\/p>\n<p>Tras la pandemia, y como inspiraci\u00f3n para orientar el proceso de recuperaci\u00f3n, las ciudades de Portland y \u00c1msterdam han asumido<em> la econom\u00eda del donut<\/em> como marco de referencia para vertebrar sus pol\u00edticas p\u00fablicas y reorientar su funcionamiento de una forma integral. Para aterrizar la propuesta y volverla m\u00e1s funcional a la realidad est\u00e1n desarrollando una serie de metodolog\u00edas e indicadores sumamente interesantes. Todav\u00eda no han logrado que esta mirada sea transversal y tenga poder para condicionar la coherencia del conjunto de las pol\u00edticas p\u00fablicas bajo un enfoque integrador: ah\u00ed est\u00e1 el gran desaf\u00edo.<\/p>\n<p>La principal herramienta de que disponen los gobiernos locales para apoyar el desarrollo de otros modelos econ\u00f3micos m\u00e1s inclusivos, innovadores y resilientes es la compra p\u00fablica. Hasta una quinta parte de la actividad econ\u00f3mica general estar\u00eda directamente relacionada con los bienes y servicios que contratan o consumen los gobiernos locales. Cuando en los criterios de contrataci\u00f3n se va m\u00e1s all\u00e1 de minimizar gasto y presupuesto, incorporando criterios ambientales y sociales, se puede tener un impacto significativo y ejemplarizante: apoyando buenas pr\u00e1cticas ambientales, reduciendo la huella de carbono, premiando las buenas condiciones laborales, apostando por las peque\u00f1as empresas frente a las grandes corporaciones y apoyando la econom\u00eda social mediante el compromiso con el cooperativismo como propuesta econ\u00f3mica y modelo empresarial alternativo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Relocalizar la econom\u00eda (Preston)<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Este municipio brit\u00e1nico seleccion\u00f3 en 2013 seis instituciones municipales y analiz\u00f3 su pol\u00edtica de compras y proveedores. El resultado fue un gasto total de m\u00e1s de 750 millones de libras, de las cuales solo el 5 % se gast\u00f3 en empresas con sede en el municipio y un 39 % en la regi\u00f3n. Desde entonces est\u00e1n trabajando en relocalizar la econom\u00eda mediante una carta de adquisiciones colaborativas para fomentar el uso de proveedores locales, identificar nichos potenciales de actividad para que puedan asumirlos empresas locales y promover\/ financiar la creaci\u00f3n de empresas cooperativas relacionadas con la transici\u00f3n ecosocial. Esto ha desembocado en la creaci\u00f3n de una red que agrupa a las cooperativas de trabajo, consumo, vivienda, energ\u00eda, educativas, de servicios digitales\u2026 El resultado es que han logrado retener en el municipio el 15 % y en la regi\u00f3n el 65 % del gasto p\u00fablico, generando m\u00e1s de cuatro mil nuevos empleos y decenas de empresas cooperativas<\/p>\n<p>La remunicipalizaci\u00f3n se sit\u00faa como otra prioridad para el municipalismo, y un terreno en el que evidenciar rupturas con los modelos de gesti\u00f3n precedentes sobre recursos estrat\u00e9gicos (como ha ocurrido con el agua en Par\u00eds; la energ\u00eda en Hamburgo, Berl\u00edn, Barcelona o C\u00e1diz; el transporte p\u00fablico y otros servicios en Londres\u2026). Adem\u00e1s de la eficiencia econ\u00f3mica, las empresas p\u00fablicas ofrecen la posibilidad de experimentar formas innovadoras de gesti\u00f3n con una mayor participaci\u00f3n de consumidores y trabajadores, son m\u00e1s transparentes, tienen una vocaci\u00f3n de servicio p\u00fablico frente a la l\u00f3gica mercantil, y disponen de mayor capacidad para desarrollar proyectos estrat\u00e9gicos a largo plazo (que permitan grandes inversiones o cambios de modelo que incorporen la variable medioambiental de forma rigurosa).<\/p>\n<p>Un sistema socioecon\u00f3mico alternativo no se improvisa, ni es fruto de automatismos te\u00f3ricos o de voluntariosos esfuerzos activistas, sino que exige implantarse a lo largo de un periodo prolongado de tiempo para que se pruebe su consistencia y su viabilidad. Asentar desde el municipalismo los cimientos de otra econom\u00eda urbana implicar\u00eda desplegar medidas proactivas y coordinadas: fiscalidad, redistribuci\u00f3n y salarios indirectos v\u00eda equipamientos colectivos o servicios p\u00fablicos, compra p\u00fablica, remunicipalizaciones y generaci\u00f3n de ecosistemas cooperativos.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><\/figure>\n<h3>Renaturalizaci\u00f3n urbana<\/h3>\n<p>Las ciudades suponen una superficie planetaria muy limitada, por lo que reverdecerlas no va a cambiar de forma sustancial la insostenibilidad global. No obstante, la renaturalizaci\u00f3n y la agricultura urbana quiz\u00e1 muestran su importancia como detonadores imprescindibles de cambios culturales: pr\u00e1cticas capaces de promover una nueva sensibilidad, trasladar im\u00e1genes alternativas sobre el futuro urbano, mostrar potencialidades y predisponer a la gente a asumir transformaciones de mayor envergadura.<\/p>\n<p>La renaturalizaci\u00f3n deber\u00eda ser una pol\u00edtica transversal, que acompa\u00f1e y complemente a otras de adaptaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico, movilidad, salud, educaci\u00f3n, empleo\u2026, generando impactos positivos no solo en la protecci\u00f3n y aumento de la biodiversidad o en la visibilizaci\u00f3n y adecuaci\u00f3n urbana a los ciclos naturales, sino tambi\u00e9n en la salud, el bienestar, la cohesi\u00f3n social y otros aspectos de la calidad de vida. Democratizar el acceso a espacios renaturalizados es una medida de justicia ambiental, especialmente en los barrios populares, ya que por motivos de edad, salud o econ\u00f3micos, su poblaci\u00f3n puede tener dificultades para desplazarse a disfrutar del contacto con la naturaleza.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Parque Nacional Urbano (Londres)<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Partiendo de una campa\u00f1a ciudadana que ha durado una d\u00e9cada, Londres se ha convertido oficialmente en 2019 en el primer Parque Nacional Urbano del mundo. Un 40 % de la superficie de la ciudad es un espacio verde (parques, huertos, granjas urbanas\u2026) o azul (r\u00edo y canales), un enorme patrimonio natural que necesitaba visibilizarse, ponerse en valor, protegerse y aumentar en la medida de lo posible. M\u00e1s all\u00e1 de su impacto comunicativo a la hora de hacer visible y accesible el espacio natural urbano y su biodiversidad, m\u00e1s all\u00e1 del compromiso institucional con la renaturalizaci\u00f3n o de la capacidad para involucrar a la ciudadan\u00eda en campa\u00f1as ambientales, el mayor logro de este proyecto es, indiscutiblemente, el de ofrecer un nuevo relato para la ciudad. Una narrativa que ayuda a reescribir la forma en que sus habitantes la conciben y explican, se relacionan con su paisaje natural o despliegan capacidades para intervenir sobre el entorno. Actualmente existe una red mundial de ciudades trabajando por diseminar esta idea a lo largo y ancho del planeta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Junto a las microintervenciones se requieren tambi\u00e9n actuaciones estructurantes, que delimiten y atraviesen el espacio urbanizado, dando soporte a una red de espacios verdes y azules a distintas escalas: desde anillos y corredores urbanos y periurbanos a azoteas y patios renaturalizados. Conviene destacar que actuaciones como la gesti\u00f3n h\u00eddrica sostenible y la renaturalizaci\u00f3n de r\u00edos y costas son un seguro frente a los eventos clim\u00e1ticos extremos, pero para adaptarnos al cambio clim\u00e1tico hace falta adem\u00e1s una acci\u00f3n decidida para revertir la artificializaci\u00f3n y la presi\u00f3n sobre los ecosistemas.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-style-default\"><\/figure>\n<h3>Modelo de ciudad alternativo y ordenamiento territorial biorregional<\/h3>\n<p>El municipalismo est\u00e1 llamado a esbozar un modelo alternativo, ofreciendo una visi\u00f3n de conjunto sobre la ciudad que trascienda los proyectos concretos o sectoriales y permita dotar de mayor sentido a las estrategias de transformaci\u00f3n que se van implementando. Im\u00e1genes y narrativas capaces de describir c\u00f3mo ser\u00edan los asentamientos humanos a los que aspiramos, teniendo en cuenta las limitaciones ambientales.<\/p>\n<p>Imaginaci\u00f3n pol\u00edtica y realismo ecol\u00f3gico ser\u00edan las claves desde las que abordar un esfuerzo colectivo y participativo capaz de democratizar la construcci\u00f3n de escenarios de futuro esperanzadores. Un impulso ut\u00f3pico arraigado en experiencias comunitarias y pol\u00edticas p\u00fablicas que muestran soluciones reales, cre\u00edbles y en las que la ciudadan\u00eda pueda verse comprometida. El municipalismo debe apoyar esta experimentaci\u00f3n social y apoyarse en ella, pues la capacidad de tales iniciativas para generar aprendizajes relevantes ser\u00e1 directamente proporcional a la escala espacial, temporal y la ambici\u00f3n que tengan. Toda experiencia innovadora exige de un tama\u00f1o y una duraci\u00f3n m\u00ednima para que puedan evidenciarse las transformaciones, generar cambios de tendencia y que los impactos sean mensurables.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Oficina de Imaginaci\u00f3n<\/strong> <strong>C\u00edvica (Bolonia)<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Partiendo del famoso \u00abReglamento de colaboraci\u00f3n p\u00fablica entre los ciudadanos y la ciudad para el cuidado y regeneraci\u00f3n de los bienes comunes urbanos\u00bb, se ha avanzado en otros procesos participativos estables y sostenidos en el tiempo. La Oficina supone un trabajo orientado a descentralizar esta tarea, conformando un centro de innovaci\u00f3n y colaboraci\u00f3n permanente en cada distrito. Un espacio de encuentro y cooperaci\u00f3n entre instituciones, tejido asociativo, cooperativas, universidad y otras entidades, cuya finalidad es impulsar proyectos compartidos. Desde 2016 se han estimulado centenares de iniciativas: huertos comunitarios, bibliotecas de herramientas, recuperaci\u00f3n de edificios abandonados para convertirlos en centros comunitarios, murales\u2026 Una oficina municipal dedicada a alimentar la imaginaci\u00f3n ciudadana, moldear los sue\u00f1os de forma colectiva y ayudar a cimentarlos en la realidad local.<\/p>\n<p>Un modelo alternativo de ciudad debe asumir la necesidad de pensar un municipalismo no localista. La ciudad no puede ser el \u00fanico objeto y objetivo de la reorganizaci\u00f3n que implican las transiciones ecosociales, pues nos constri\u00f1e a pensar desde una forma reduccionista que se convierte en una trampa. La escala local debe combinarse con la biorregi\u00f3n, concebida como la unidad de complejidad m\u00ednima para planificar las transiciones. El concepto de biorregi\u00f3n nos invita a considerar como escala m\u00ednima de intervenci\u00f3n el espacio singular delimitado por caracter\u00edsticas geogr\u00e1ficas, ecol\u00f3gicas y sociales en el que se producen los procesos que permiten el desarrollo en una relaci\u00f3n de equilibrio y colaboraci\u00f3n de la ciudad con su medio. Una escala adecuada para repensar la autonom\u00eda energ\u00e9tica, alimentaria y econ\u00f3mica, as\u00ed como la adaptaci\u00f3n ecol\u00f3gica de las actividades productivas, rompiendo la separaci\u00f3n conceptual entre espacios rurales y urbanos y redescubriendo sus relaciones de interdependencia. Las ciudades est\u00e1n llamadas a liderar un proceso de descentralizaci\u00f3n, redistribuci\u00f3n geogr\u00e1fica del poder y sustituci\u00f3n de la mirada urbanoc\u00e9ntrica por otra m\u00e1s integral a la hora de planificar y gobernar el territorio.<\/p>\n<p>El municipalismo es el pe\u00f3n en el ajedrez de la arquitectura institucional. Hay quienes lo contemplan como la pieza destinada al sacrificio permanente, pero otros vemos en su avanzar pausado las potencialidades para convertirse en la figura m\u00e1s valiosa y determinante a la hora de revolucionar el tablero de la pol\u00edtica. Un pe\u00f3n aislado trasmite tristeza, pero varios bien desplegados y trabajando en red nos permiten imaginar jugadas vencedoras. Nos toca mover pieza.<\/p>\n<p>Fuente: <em>Publica.net<\/em> (<a href=\"https:\/\/lapublica.net\/es\/articulo\/municipalismo-y-transiciones-ecosociales\/\">https:\/\/lapublica.net\/es\/articulo\/municipalismo-y-transiciones-ecosociales\/<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivimos tiempos en los que la pol\u00edtica se ve asediada por la espectacularizaci\u00f3n y la polarizaci\u00f3n, las disputas comunicativas y<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12102,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1563],"tags":[],"class_list":["post-12101","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-crisis-ecosocial"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12101","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12101"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12101\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12102"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12101"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12101"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12101"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}