{"id":1211,"date":"2009-09-14T00:00:00","date_gmt":"2009-09-14T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1211"},"modified":"2019-01-21T18:58:57","modified_gmt":"2019-01-21T18:58:57","slug":"entrevista-a-bruno-trentin-nuevos-trabajos-y-nuevos-derechos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1211","title":{"rendered":"Entrevista a Bruno Trentin: Nuevos trabajos y nuevos derechos"},"content":{"rendered":"<br \/>\n<h3>TRENTIN: NUEVOS TRABAJOS Y NUEVOS DERECHOS <\/h3>\n<p>Pino Ferraris entrevista a Bruno Trentin<a name=\"_ednref1\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_edn1\" title=\"\">[1]<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pino Ferraris.&#8211; En su libro, La citt\u00e0 del lavoro, defines la pol\u00edtica de izquierdas como un dise\u00f1o de trasformaci\u00f3n social, enraizado en las condiciones hist\u00f3ricas del trabajo subordinado. De igual modo, me parece que relacionas la crisis de identidad de la izquierda sobre todo con la ruptura de la relaci\u00f3n entre pol\u00edtica y sociedad del trabajo. E intentas buscar las razones de dicha crisis: no s\u00f3lo las m\u00e1s inmediatas, que vienen del hundimiento del comunismo o del agotamiento de la experiencia socialdem\u00f3crata, sino investigando las causas m\u00e1s lejanas.<\/p>\n<p>La pregunta que te hago se refiere al por qu\u00e9 de esta larga crisis, que t\u00fa achacas substancialmente a la total subalternidad de la izquierda en la l\u00f3gica de fondo del fordismo que hoy tiene una dimensi\u00f3n tan costosa y radical. La realidad actual se encuentra bajo la acci\u00f3n de un doble movimiento: de un lado, por la agitaci\u00f3n del sistema pol\u00edtico, tras el fin del partido burocr\u00e1tico de masas de tipo michelsiano<a name=\"_ednref2\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_edn2\" title=\"\">[2]<\/a>; y, de otro lado, por una profunda perturbaci\u00f3n de la sociedad del trabajo, inmersa en la crisis del fordismo y la aceleraci\u00f3n de los radicales procesos de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 estas dos din\u00e1micas que desordenan la pol\u00edtica y el trabajo, en vez de generar impulsos capaces de confluir en la b\u00fasqueda de una redefinici\u00f3n de la relaci\u00f3n entre trabajo y pol\u00edtica, parecen divergir hacia la ruptura (o incluso) hasta la desaparici\u00f3n de una idea enraizada en el trabajo subordinado?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Bruno Trentin.- Debemos hace una diferencia entre fen\u00f3menos objetivos y hechos culturales. En primer lugar, yo pienso que la crisis de la relaci\u00f3n tradicional de la izquierda entre pol\u00edtica y sociedad tiene una explicaci\u00f3n mucho m\u00e1s lejana. En cierta medida, empieza con lo que se llam\u00f3 la crisis del marxismo a finales del siglo XIX. La izquierda busc\u00f3, de diversas maneras, encontrar una soluci\u00f3n al fracaso de la hip\u00f3tesis &#8212; determinista, podr\u00edamos decir&#8211; del salto revolucionario. Es una hip\u00f3tesis que, en parte, est\u00e1 en Marx, y confiaba en una contradicci\u00f3n \u201cirreversible\u201d que maduraba en la sociedad civil, mediante el empobrecimiento absoluto de las masas trabajadoras y la proletarizaci\u00f3n de las capas medias, cre\u00e1ndose as\u00ed las condiciones de una ruptura revolucionaria. Esta manera mecanicista de violentar el historicismo marxiano fue una profec\u00eda completamente equivocada, y se basaba en un intento de interpretaci\u00f3n de las transformaciones de la sociedad civil que se hab\u00edan dado en la primera gran revoluci\u00f3n industrial.<\/p>\n<p>La v\u00eda de salida que intent\u00f3 la izquierda socialdem\u00f3crata a principios del siglo XX se\u00f1al\u00f3, sin embargo, una primera separaci\u00f3n entre pol\u00edtica y sociedad civil porque situ\u00f3 el partido (y no la \u201cclase\u201d) como el nuevo agente hist\u00f3rico, una manera distinta a la de Marx; ni m\u00e1s ni menos que el partido michelsiano en todas sus posibles articulaciones: Lasalle y Kaustky hasta Lenin. En todas estas diferentes versiones del partido de vanguardia, el partido se transforma: de instrumento transitorio de an\u00e1lisis y mediaci\u00f3n de las transformaciones de la sociedad civil pasa a ser un agente hist\u00f3rico aut\u00f3nomo, capaz de forzar el curso de la historia, mediante la conquista del Estado, salt\u00e1ndose a la torera las etapas y anticipando un futuro que se consideraba como un dato cierto. Creo que en este \u201cgiro\u201d, la influencia de un hombre como Ferdinand Lassalle fue paulatinamente cada vez m\u00e1s importante. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, la cr\u00edtica feroz de Marx en los debates del \u201cbisckmarckismo\u201d de Lassalle, y muchos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Marx, un gran jurista social como Hans Kelsen, podr\u00e1 reivindicar, contra Marx, la herencia de Lassalle y construir su teor\u00eda del derecho, fund\u00e1ndola sobre un Estado que crea y ordena la sociedad civil.<\/p>\n<p>Esta separaci\u00f3n de la pol\u00edtica con relaci\u00f3n a las vicisitudes del trabajo asalariado madura en a\u00f1os muy lejanos y configura un partido gu\u00eda e int\u00e9rprete de la \u201cclase\u201d con todos los nuevos dogmas que consiguientemente se derivan: la divisi\u00f3n de tareas entre partido y sindicato, la naturaleza fatalmente corporativa y sin salida pol\u00edtica posible del conflicto social, el deseo de la aportaci\u00f3n promet\u00e9ica y liberadora que vienen \u201cdel exterior\u201d, de la \u00e9lite pol\u00edtica. All\u00ed se inici\u00f3 un camino que ha conducido, de un lado, a una concepci\u00f3n del partido pol\u00edtico como entidad autoreferencial y, de otro lado, en definitiva, a un progresivo desinter\u00e9s de la cultura de la izquierda en los debates sobre la morfolog\u00eda del conflicto social y sus evoluciones.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ferraris.- Que durante tanto tiempo nos ha pillado desprevenidos&#8230;<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Trentin.- No es eso. Para muchos se ha convertido en una costumbre la sustituci\u00f3n del an\u00e1lisis de los contenidos espec\u00edficos del conflicto social por los signos exteriores y las manifestaciones m\u00e1s llamativas del conflicto. Un ejemplo muy elocuente de esta lectura del conflicto social, que incluye las diversas expresiones de las culturas de la izquierda (incluso las m\u00e1s radicales) es la referencia al \u201cmovimiento\u201d como palabra simb\u00f3lica y m\u00edtica que deber\u00eda asumir el car\u00e1cter antagonista del conflicto social. En el lenguaje de la pol\u00edtica, el \u201cmovimiento\u201d se ha convertido en una palabra m\u00e1gica que reasume cualquier tipo de inquietud social, susceptible de ser interpretada e invocada por la \u201cvanguardia pol\u00edtica\u201d con la idea de legitimar su propia estrategia, aunque \u00e9sta no tenga nada que ver con las razones de dicha inquietud. Lo que me ha sorprendido y escandalizado como sindicalista es que muchos, tras esta palabra m\u00e1gica (o, con otros t\u00e9rminos exorc\u00edsticos, la \u201chuelga general\u201d), tienden a legitimar y asumir cualquier tipo de conflicto: desde las huelgas corporativas m\u00e1s miopes a la defensa de los privilegios que dividen a la clase trabajadora, desde las luchas para conseguir derechos universales para los trabajadores a la conquista efectiva de un control efectivo de los tiempos y las condiciones de trabajo. Para los dem\u00e1s, la vara de medir los conflictos sociales ha sido, desde hace muchos a\u00f1os, la cantidad de salario exigida y conseguida. Pero los exegetas del \u201cmovimiento\u201d descuidan asuntos de tanta relevancia como, por ejemplo: el incremento del coste del trabajo, los ascensos por antig\u00fcedad o el derecho a la seguridad en el trabajo, la reducci\u00f3n del horario efectivo de trabajo o la conquista del derecho a la formaci\u00f3n continua.<br \/> Ah\u00ed se inicia el profundo divorcio cultural entre la pol\u00edtica y las transformaciones de la sociedad civil. Lo que cuenta en una cultura pol\u00edtica ortodoxa es el malestar como s\u00edntoma de una insatisfacci\u00f3n de fondo que, posteriormente, ser\u00e1 interpretada por la clase pol\u00edtica de manera autoreferencial, pero los contenidos espec\u00edficos de dicho malestar tienen una importancia totalmente secundaria. Es algo que viene de lejos: pero que hoy se acent\u00faa normalmente en los momentos de reflujo del conflicto social. Por ejemplo, nos referiremos a una \u00e9poca m\u00e1s cercana: tras los a\u00f1os 68, 69 y primeros de los setenta, la autoreferencialidad de la pol\u00edtica italiana se caracteriz\u00f3 por formas claras de este tipo de cosas. No por casualidad (incluso en los momentos de reflujo del conflicto social) es cuando se toma nota de que la clase obrera, a trav\u00e9s de sus luchas sociales, no lleva al partido de la \u00e9lite a las puertas del poder; entonces es cuando las formas autoreferenciales de la pol\u00edtica, como grupo separado, se convierten en parox\u00edsticas<a name=\"_ednref3\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_edn3\" title=\"\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>A mitad de los setenta, por ejemplo, una parte de la izquierda abandona la apolog\u00eda indiscriminada de la jacquerie obrera, antes asumida como el ruise\u00f1or para desestabilizar el sistema<a name=\"_ednref4\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_edn4\" title=\"\">[4]<\/a>. Y, tras dicho abandono, vuelven a descubrir a Schmitt, Hobbes y la autonom\u00eda de la pol\u00edtica con relaci\u00f3n a la sociedad. En esa concepci\u00f3n, es la pol\u00edtica quien crea la sociedad. Lo que me sorprende es, por ejemplo, el \u00e9xito de los escritos de un estudioso conservador (y bastante mediocre) como Gaetano Mosca que primero fue vilipendiado por la izquierda, dado su ideolog\u00eda favorable a las clases dominantes, y ahora t\u00e1citamente recuperado por una amplia parte de la cultura de la izquierda. \u00bfEn qu\u00e9 quedamos? \u00bfNo formamos todos nosotros parte de la \u201cclase dirigente\u201d? \u00bfNo nos hemos convertido, tambi\u00e9n nosotros, en la \u201cclase pol\u00edtica\u201d de Mosca?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la paradoja? La paradoja es que &#8211;a pesar de todas las tendencias que lo ponen de manifiesto&#8211; tambi\u00e9n en este siglo la sociedad civil ha sido quien ha impuesto tambi\u00e9n sus propias condiciones a la pol\u00edtica y tambi\u00e9n los contenidos concretos de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Hablamos con mucha frecuencia del fordismo. Pero el fordismo ha sido especialmente una revoluci\u00f3n que viene \u201cde abajo\u201d. Es una revoluci\u00f3n que ha surgido de la sociedad, de las grandes empresas, y ha plasmado en definitiva una concepci\u00f3n de la pol\u00edtica: el \u201cEstado plano\u201d, que ha dominado tambi\u00e9n una cultura de la izquierda durante cincuenta a\u00f1os. Hoy corremos el riesgo de sufrir una segunda \u201crevoluci\u00f3n pasiva\u201d frente a la crisis de las relaciones de trabajo que viene de la crisis del fordismo.<\/p>\n<p>En efecto, existe una transformaci\u00f3n del trabajo y una crisis de las viejas identidades del trabajo. Pero, soy de la opini\u00f3n, que no es, en absoluto, el \u201cfin del trabajo\u201d, ni el fin del trabajo como valor. M\u00e1s todav\u00eda, tal vez el trabajo con su crisis de identidad est\u00e9 volviendo a conseguir un valor (un valor en el sentido social) como nunca lo tuvo en la historia. Esta transformaci\u00f3n del trabajo ha puesto en evidencia las viejas formas de representaci\u00f3n. En primer lugar, la del partido de masas, tal como antes se conceb\u00eda: o sea, el partido que se dec\u00eda int\u00e9rprete de una clase, reduciendo esa clase a masa; un partido que prescind\u00eda de todas las articulaciones (incluso de las subjetivas) existentes en la sociedad civil y en el mundo del trabajo. Se trata, claro, de una crisis de los partidos; y crisis, tambi\u00e9n, de las formas de representaci\u00f3n del sindicato. Una y otra vienen de la profunda transformaci\u00f3n de la sociedad civil que, una vez m\u00e1s, dicta sus propias \u201cleyes\u201d.<\/p>\n<p>Frente a estas transformaciones, la cultura pol\u00edtica de los partidos parece reaccionar acelerando un proceso de autodefensa y enroque y, as\u00ed, se va convirtiendo en la cultura de una capa separada. Y la b\u00fasqueda estrat\u00e9gica de las fuerzas pol\u00edticas parece que, cada vez, est\u00e1 m\u00e1s inserta en esa l\u00f3gica autoreferencial: la pol\u00edtica de alianzas se refiere, hoy, s\u00f3lo a alianzas de fuerzas preexistentes. \u201cIr al centro\u201d se convierte curiosamente en la vocaci\u00f3n de la izquierda, cuando el centro es siempre el resultado y nunca un punto de partida. El \u201ccentro\u201d es siempre el resultado de un conflicto entre fuerzas que se posicionan a la izquierda y a la derecha. Sin embargo, hoy se le ve como un presupuesto real y se afirma que es preciso ocupar el centro antes que otra cosa. Parece una caricatura de la filosof\u00eda pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Todo ello significa que estamos ante un recorrido que separa la cultura pol\u00edtica y las trasformaciones de la sociedad civil; pero, se trata de una separaci\u00f3n entre culturas. S\u00ed, nos encontramos ante una cultura de una capa pol\u00edtica cada vez m\u00e1s separada. Y tambi\u00e9n hay culturas que nacen en el universo del trabajo, en el mundo de la empresa y en el universo de los trabajadores: son culturas profundamente diversas de aquellas que, sin embargo, dictan todav\u00eda las \u201cleyes\u201d a lo que ya se ha convertido en una clase pol\u00edtica separada. La dificultad es que las transformaciones de la sociedad nunca son neutras ni un\u00edvocas. Y si la izquierda no construye su cultura pol\u00edtica en la interpretaci\u00f3n y mediaci\u00f3n de estas transformaciones, ser\u00e1 la extrema derecha qui\u00e9n se har\u00e1 portavoz de un populismo reaccionario que puede triunfar. <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ferraris.&#8211; Me parece que la izquierda se crea un problema particularmente dram\u00e1tico si no pone en marcha un proceso de b\u00fasqueda rec\u00edproca entre expresi\u00f3n de las nuevas culturas del trabajo y la naturaleza de la pol\u00edtica de izquierdas. <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Trentin.&#8211; Absolutamente\u2026<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ferraris.&#8211; Quisiera poner de manifiesto una tesis del \u201crevisionismo\u201d bastante radical de la historia de la izquierda que est\u00e1 presente en tu libro. Cuando hablas de una primera \u201crevoluci\u00f3n pasiva\u201d te refieres al hecho que la cultura y la pol\u00edtica de la izquierda del siglo XX se han caracterizado por algo as\u00ed como una competici\u00f3n subalterna con relaci\u00f3n al fordismo. En esta subalternidad al fordismo (si lo he comprendido bien) la izquierda, en tu opini\u00f3n, ha perdido sobre todo sensibilidad cultural hacia el lado de la libertad, poniendo en el centro los problemas de la igualdad.<br \/> La \u201cprimera revoluci\u00f3n pasiva\u201d ha sido la aceptaci\u00f3n sustancial por parte de la izquierda de la hegemon\u00eda del sistema taylorista-fordista. Creo que se puede decir, hechas algunas excepciones, que la limitaci\u00f3n de sindicalismo del siglo XX se caracteriza por una sustancial aceptaci\u00f3n de lo que le es extra\u00f1o y de la r\u00edgida subordinaci\u00f3n del trabajo obrero, recompensado todo ello con mayores salarios por parte de la empresa y de la seguridad que ven\u00eda del Estado.<\/p>\n<p>Cierto, no se trata solamente de eso. Pero creo que tu tiendes a poner en evidencia que la l\u00f3gica compensatoria de las rentas, el salario y el consumo se convierten en una especie de resarcimiento por la p\u00e9rdida de autonom\u00eda, por el hecho de aceptar la heterodirecci\u00f3n dentro del trabajo, generando una tensi\u00f3n que opone la igualdad a la libertad.<\/p>\n<p>Quisiera citarte una frase de la Condizione operaia de Simona Weil sobre este tema<a name=\"_ednref5\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_edn5\" title=\"\">[5]<\/a>. \u201cAs\u00ed como la esclavitud y la libertad son meras ideas y lo que hace sufrir son las cosas, lo particular de la vida cotidiana, donde se refleja la pobreza a la que est\u00e1n condenados, hace mal no en tanto que pobreza sino por la esclavitud&#8230; As\u00ed como da\u00f1an todas las im\u00e1genes del bienestar del que est\u00e1n privados, cuando se presentan record\u00e1ndonos que estamos excluidos, porque dicho bienestar implica tambi\u00e9n libertad\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfPiensas que tales palabras de Simone Weil est\u00e1n desfasadas, y que en una sociedad \u201cno pobre\u201d, pero consumista, los t\u00e9rminos de la dial\u00e9ctica bienestar-libertad e colocan de manera diferente? <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Trentin.&#8211; No. No creo que est\u00e9n desfasadas. Por lo menos, yo no lo entiendo de ese modo. M\u00e1s todav\u00eda, sobre todo hoy, las entiendo como muy verdaderas. Y se confirma por el hecho que, en los momentos m\u00e1s cruciales del conflicto, en la consciencia de los trabajadores asalariados, est\u00e1 el problema del poder y la libertad, por encima de la igualdad. En todos los momentos m\u00e1s agudos del conflicto social, aunque se inicie con una reivindicaci\u00f3n salarial, el salario se convierte r\u00e1pidamente en un elemento secundario respecto a la cuesti\u00f3n emergente de la afirmaci\u00f3n del poder, la dignidad y la libertad. As\u00ed ocurri\u00f3 cuando las luchas del Frente Popular en Francia o a finales de los a\u00f1os sesenta y en las grandes ocasiones del conflicto social.<\/p>\n<p>Lo que yo contesto no es esta tensi\u00f3n permanente entre una libertad conculcada y un deseo de igualdad material respecto a un estado de cosas que expresa la esclavitud en las condiciones de vida sino la manera en que la izquierda ha interpretado estas tensiones. La ha interpretado sistematiz\u00e1ndola exactamente igual como lo dictaba la cultura de las clases dominantes. Como si la libertad s\u00f3lo pudiera ser reconquistada en un futuro muy lejano y s\u00f3lo con el af\u00e1n de aliviar los sufrimientos para que \u00e9stos no se convirtieran en insoportables e \u201cingobernables\u201d. Yo insisto mucho en mi libro en que los padres de la l\u00f3gica redistributiva (incluso los padres del welfare) fueron los conservadores ilustrados: las primeras leyes del trabajo en las f\u00e1bricas nacieron con los tories y no de los whigs, sin olvidar a Bismarck<a name=\"_ednref6\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_edn6\" title=\"\">[6]<\/a>. <\/p>\n<p>\u00bfSe trata, tal vez, de algo distinto, respecto a la l\u00f3gica dominante, aquel slogan de \u201cque el progreso social se corresponda con el progreso econ\u00f3mico\u201d, una formulaci\u00f3n por la que yo tambi\u00e9n luch\u00e9 y respecto a la iniciativa de Ford que aument\u00f3 los salarios y redujo los horarios cuando, mediante la innovaci\u00f3n taylorista, incrementaba vertiginosamente la productividad? \u00bfHay algo profundamente innovador con relaci\u00f3n a esta ideolog\u00eda del resarcimiento que pon\u00eda entre par\u00e9ntesis los derechos y las libertades en las respuestas de Lenin y Gramsci a la perspectiva taylorista?<a name=\"_ednref7\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_edn7\" title=\"\">[7]<\/a> No. Esta perspectiva es considerada como un destino inevitable y substancialmente deseable. De manera que la l\u00f3gica del resarcimiento forma parte de la cultura dominante de la izquierda.<\/p>\n<p>Una l\u00f3gica de resarcimiento acaba, hoy, conduciendo a la derrota, incluso a las batallas por la igualdad, y esto es otro drama. Si miras las luchas sociales y pol\u00edticas del siglo XX, bajo la silueta de la igualdad de resultados, te encontrar\u00e1s con un balance de derrotas. No hay dudas: las desigualdades han aumentado, y en el mundo del trabajo lo han hecho, incluso, desmesuradamente. Podr\u00edamos hacer unos c\u00e1lculos muy sencillos: la distancia entre las rentas se han multiplicado, aunque el nivel de vida ha aumentado generalmente. La gran paradoja es que, no obstante, bien o mal, las conquistas de libertad y de poder que deber\u00edan haber sido un \u201cmedio\u201d provisional se han convertido en un hijo \u201cbastardo\u201d y vital, aunque no programado por las luchas obreras. <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ferraris.&#8211; Cuando hablas de derrotas de una pol\u00edtica orientada a la \u201cigualdad de resultados\u201d, si he comprendido bien, Bruno, pones el acento en una igualdad de las oportunidades, construida y ampliada por derechos que liberen a los sujetos de v\u00ednculos adscritos en unas condiciones dadas. Y, en ese contexto, revalorizas el protagonismo de la persona. \u00bfLos derechos, la igualdad de las oportunidades y la persona son la alternativa a una espera ilusoria de una igualdad de resultados estatalista, pasiva y homologadora?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Trentin.&#8211; Igualdad de oportunidades es como decir solidaridad\u2026<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ferraris.&#8211; En mi opini\u00f3n, la solidaridad significa, en ese caso, tambi\u00e9n la apertura de espacios donde la persona &#8211;no como individuo atomizado sino como sujeto relacionado, como el yo en el nosotros&#8211; encuentra la manera de realizarse a s\u00ed misma en un contexto de respeto y reciprocidad con los otros, y esto podr\u00eda representar una alternativa a delegar en el \u201cresarcimiento\u201d que se espera de las grandes burocracias y de los aparatos, conduci\u00e9ndola hacia la reconstrucci\u00f3n de un nuevo equilibrio entre igualdad y libertad\u2026<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Trentin.&#8211; Me parece muy correcto lo que has dicho y es lo que yo pienso. Es \u00e9sta concretamente la lecci\u00f3n de este siglo que est\u00e1 a punto de cerrarse. Tambi\u00e9n porque la herencia de esta cultura redistributiva y de resarcimiento nos lleva a descubrir que ella, no s\u00f3lo ha padecido el aumento de la desigualdad sino que parad\u00f3jicamente ha contribuido a crear nuevas desigualdades, dadas las transformaciones de la sociedad. Ahora descubrimos que el Estado de bienestar (tal como lo hemos construido) cuya tarea deber\u00eda haber sido el resarcir a los excluidos, seg\u00fan una l\u00f3gica abstracta de igualdad y corrigiendo de alguna manera las desigualdades creadas por la distribuci\u00f3n de la propiedad de los medios de producci\u00f3n, dicho Estado de bienestar est\u00e1, sin embargo, creando nuevas desigualdades.<\/p>\n<p>Esto sucede porque opera seg\u00fan una regla que presupone que todos somos iguales ante los riesgos del desempleo, de la enfermedad, de la muerte precoz y sobre todo de la exclusi\u00f3n de los saberes. Y porque opera s\u00f3lo en el momento final: cuando se producen tales peligros. De esa manera no hace otra cosa que acentuar las desigualdades reales. No es casual que el Estado de bienestar se fund\u00f3 &#8211;y sigue de igual modo&#8211; sobre el principio asegurador, presuponiendo que todos tenemos el mismo riesgo de enfermar, tener un accidente, ir al paro o morir antes de tiempo. Sin embargo, los m\u00e1s desventajados (llamados a parad\u00f3jicamente a contribuir de manera igual a la protecci\u00f3n social de la colectividad) son, incluso, los m\u00e1s perjudicados por estas medidas abstractamente igualitarias que, de ese modo, se transforman en medidas de exclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ferraris.&#8211; En realidad, el solidarismo mutualista no se basaba s\u00f3lo en el principio asegurador, pues el c\u00e1lculo actuarial se casa poco con la solidaridad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Trentin.&#8211; La verdad es que es muy dif\u00edcil hacer ese an\u00e1lisis. No es casual que la izquierda (y la italiana en particular) donde este trayecto de divergencia entre sociedad del trabajo y \u201cpol\u00edtica\u201d es particularmente pronunciado, imagina ahora una reforma del Estado de bienestar en un sentido puramente asegurador. La construcci\u00f3n de un sistema de pensiones, que pierde ahora referencia, aunque sea m\u00ednima, con el tratamiento salarial que se ha tenido durante toda la vida, se convierte en una tragedia. Es el pago de la suma de las cuotas contributivas con independencia de la renta efectiva que se ha percibido, independientemente de si has estado parado o empleado, con independencia de la duraci\u00f3n de tu desempleo o de tu empleo precario.<\/p>\n<p>As\u00ed, en este aspecto, ya ver\u00e1s como algunos pondr\u00e1n el problema (dentro de alg\u00fan tiempo) si no conviene m\u00e1s a los trabajadores de un mercado laboral cada vez m\u00e1s flexible concertar un seguro privado, con una cotizaci\u00f3n en bolsa que tiene &#8211;junto a muchos riesgos&#8211; una mayor posibilidad de garantizar al final un rendimiento de su ahorro un poco superior al que le pudiera corresponder a trav\u00e9s del puro y simple c\u00e1lculo actuarial.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ferraris.&#8211; Bruno, hablas en tu libro de otra izquierda, que siempre fue minoritaria. Una izquierda que, con relaci\u00f3n al proyecto redistributivo, ha subrayado, no obstante, la prioridad de la exigencia de libertad. Me pregunto si este fil\u00f3n, que podr\u00edamos denominar socialismo libertario, no tenga hoy mayores puntos de referencia social y m\u00e1s apoyos en una cultura difusa que no en el pasado fordista.<\/p>\n<p>Me explico: en la relaci\u00f3n de trabajo (y no s\u00f3lo ah\u00ed) juega siempre un particular declive hist\u00f3rico del binomio v\u00ednculo y autonom\u00eda, subalternidad y espacios de iniciativa. El trabajo fordista acentuaba en gran medida el momento del v\u00ednculo: de la heterodirecci\u00f3n y la pasividad del trabajador. Ahora, la crisis del fordismo parece abrir una diversa configuraci\u00f3n del binomio v\u00ednculo y autonom\u00eda, acentu\u00e1ndose el elemento de autonom\u00eda con relaci\u00f3n en el interior de la dependencia. Pienso en la f\u00e1brica integrada donde se exige responsabilidad e iniciativa en el trabajo en medio de una paradoja exigencia de \u201cautonom\u00eda de la l\u00ednea jer\u00e1rquica\u201d. Pero pienso tambi\u00e9n en la nueva articulaci\u00f3n del mercado laboral, sobre todo el de los j\u00f3venes. Ah\u00ed existen elementos muy duros de inseguridad, de riesgo y de regresi\u00f3n. Pero donde tambi\u00e9n hay momentos de iniciativa y autonom\u00eda de los sujetos.<\/p>\n<p>Con la ca\u00edda de las sociedades tradicionales, el trabajo se convirti\u00f3 en libre, la libre mercanc\u00eda-trabajo, los trabajadores se sintieron arruinados por una competici\u00f3n salvaje con enormes riesgos de pobreza; se vieron en medio de de unas condiciones de tal precariedad que pudo hacer pensar que pod\u00edan implorar a sus antiguos se\u00f1ores la protecci\u00f3n que antes ten\u00edan los antiguos siervos<a name=\"_ednref8\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_edn8\" title=\"\">[8]<\/a>. Pero, ya que no se puede volver atr\u00e1s, el movimiento obrero dio una respuesta hacia la libertad liberal, creando la gran operaci\u00f3n creativa del asociacionismo: desde los socorros mutuos al sindicato, desde el cooperativismo al partido de masas. Me pregunto, ahora, si la nueva situaci\u00f3n con la crisis del fordismo, con su encrucijada entre autonom\u00eda y dependencia, entre riesgo y libertad, no sea un terreno ambivalente, lleno de insidias regresivas, pero tambi\u00e9n abierto a conquistas de nuevas libertades personales y sociales.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Trentin.&#8211; Aqu\u00ed se vuelve a proponer el problema de la relaci\u00f3n \u201ctrabajo y libertad\u201d. No hay duda de que puedan reabrirse las espirales de una conquista de nuevos derechos y una batalla por la libertad en la relaci\u00f3n de trabajo. Pero con la condici\u00f3n, otra vez, de que la cultura de la izquierda sepa ocupar los espacios que ha abierto la crisis del fordismo, forzando las contradicciones que la acompa\u00f1an. Lo que est\u00e1 sucediendo ahora &#8211;y se ver\u00e1 si se mira bien lo que ocurre en la f\u00e1brica integrada&#8211; es lo que sucede en todo el mundo del trabajo asalariado y para subordinado: que est\u00e1 en crisis lo que, en su d\u00eda, era una \u00edntima coherencia del fordismo. Esto es, un trabajo repetitivo aunque heterodirecto; un trabajo al que no se le exig\u00eda responsabilidad alguna: \u201cno pens\u00e9is, ya lo haremos por vosotros\u201d.<\/p>\n<p>Ahora la crisis del sistema, desde el punto de vista de los sujetos, ha hecho que el trabajo (subordinado o parasubordinado) se cargue con nuevas responsabilidades, pero sin reconocerles a las personas que trabajan los derechos que se generan por tales responsabilidades. Antes, la empresa pensaba en todo, porque no hab\u00eda ni derechos ni responsabilidades; ahora, incluso el trabajador de la cadena de montaje tiene a su cargo unas responsabilidades absolutamente nuevas. Es la producci\u00f3n \u00e1gil, y el trabajador no puede, por ejemplo, dejar pasar una pieza defectuosa y enviarla al almac\u00e9n; tiene que intervenir y solucionarlo, incluso desde el punto de vista cualitativo. Y no hablemos del muchacho con un contrato de colaboraci\u00f3n coordinada que tiene bajo sus espaldas toda la responsabilidad de su trabajo y de su tarea, y no dispone de derechos de ninguna clase. No tiene el derecho a discutir sobre su trabajo, no digo ya a decidir sino s\u00f3lo de discutir. Ni siquiera tiene el derecho de reapropiarse de aquel trozo de conocimientos que le sirven para continuar su trabajo, incluso con otro cliente. Estas personas est\u00e1n en una dram\u00e1tica situaci\u00f3n: no est\u00e1n protegidos si se accidentan y han de pagarse de su propio bolsillo un curso de reciclaje. Sin embargo, no intentan perder el espacio por peque\u00f1o que sea de su autonom\u00eda personal; es m\u00e1s, lo quieren ampliar.<\/p>\n<p>Yo he trabajado mucho en estos sectores. He hecho muchas asambleas y reuniones con estos chavales que trabajan en las editoriales y en la inform\u00e1tica, incluso en los campos de carreras y en las discotecas. Si nosotros les dij\u00e9ramos a estos chicos (como a veces lo hacemos por pereza y dogmatismo) que realmente son subordinados, que les han enga\u00f1ado, que les llaman trabajadores aut\u00f3nomos, pero que no lo son y que deben luchar para ser asalariados\u2026 si les dij\u00e9ramos eso, la respuesta de ellos ser\u00eda claramente negativa. Lo que impresiona es cuando oigo decir a estos chavales (que tienen tareas poco cualificadas y trabajos pobres): \u201cNosotros no queremos volver a ser asalariados\u201d. Y atribuyen a su autonom\u00eda de decisi\u00f3n una importancia enorme, aunque su trabajo est\u00e9 lleno de profundas injusticias.<\/p>\n<p>La cultura de la izquierda tiene un enorme retraso en comprender la vertiente de estos problemas: que a mayor responsabilidad del trabajo, deben corresponder nuevos derechos. No estamos todav\u00eda en la f\u00f3rmula de Martelli que tuvo un \u00e9xito tan inmerecido en la izquierda italiana: \u201creconocer los m\u00e9ritos y corresponder a los deseos\u201d. Que implicaba una visi\u00f3n paternalista. Yo juzgo los \u201cm\u00e9ritos\u201d; otra cosa es tu derecho a la cualificaci\u00f3n y al conocimiento. Y yo juzgo tambi\u00e9n los \u201cdeseos\u201d y busco, proveer como Estado o empresa \u201cilustrada\u201d y despu\u00e9s Dios dir\u00e1.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ferraris.&#8211; Me parece que cuando se interrumpe un periodo escolar donde ha prevalecido una dura pedagog\u00eda del trabajo &#8212; vista como disciplina pasiva y de ejecuci\u00f3n ciega&#8211; y se pasa a exigir responsabilidad al trabajo, iniciativa aut\u00f3noma, capacidad para aprender y responsabilidad, se exige una corresponsabilidad de la subjetividad en el trabajo que inicia un cambio de rumbo. Creo que el punto de la nueva contradicci\u00f3n consiste en que se exige movilizar la subjetividad. Pero es una subjetividad que est\u00e1, simult\u00e1neamente, mutilada en sus valores m\u00e1s profundos e \u00edntimos: una parad\u00f3jica exigencia de autonom\u00eda sin libertad o &#8211;como tu afirmas&#8211; una responsabilidad sin derechos. <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Trentin.&#8211; La reconquista de una relaci\u00f3n con los dem\u00e1s de un dominio (parcial, si se quiere) sobre el propio trabajo y su tiempo concreto y tambi\u00e9n sobre su vida global: esto es el socialismo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ferraris.&#8211; \u00bfC\u00f3mo se relaciona con esta tem\u00e1tica su cr\u00edtica a la idea de la transici\u00f3n?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Trentin.&#8211; Se relaciona en el sentido de que con ella y con la asunci\u00f3n de la historia con un fin predeterminado, se acaba con la legitimaci\u00f3n de un permanente env\u00edo<a name=\"_ednref9\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_edn9\" title=\"\">[9]<\/a>\u2026<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ferraris.&#8211; Parad\u00f3jicamente en esta estrategia del \u201cenv\u00edo\u201d se reexped\u00edan aquellos elementos cualitativos que llamar\u00e9 de \u201cmejoramiento de las libertades\u201d (migliorismo delle libert\u00e0) en nombre de una m\u00e1s confortable mejora cuantitativa, economicista.<\/p>\n<p>Quisiera hacerte una \u00faltima pregunta. En los \u00faltimos treinta a\u00f1os, especialmente en los pa\u00edses occidentales, la \u201ccuesti\u00f3n social\u201d parec\u00eda que hab\u00eda desaparecido, dec\u00edan que s\u00f3lo se trataba de disfunciones sociales que hab\u00eda que revolver t\u00e9cnicamente. La aparici\u00f3n de trastornos y desestabilizaciones en la sociedad del trabajo con nuevos problemas (la ecolog\u00eda, los desequilibrios territoriales, la agresividad tecnol\u00f3gica y el respeto a la vida y a la naturaleza) parece volver a proponer el hilo unificador de una \u201cnueva cuesti\u00f3n social\u201d, mucho m\u00e1s compleja que la \u201ccuesti\u00f3n obrera\u201d. Se acostumbraba a decir que la emancipaci\u00f3n de la clase obrera llevaba consigo la emancipaci\u00f3n de todos y para todos.<\/p>\n<p>Gnocchi-Viani<a name=\"_ednref10\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_edn10\" title=\"\">[10]<\/a>, el fundador de las Camere del Lavoro, ten\u00eda una visi\u00f3n mucho m\u00e1s global de la cuesti\u00f3n social, no estrechamente \u201cobrerista\u201d que comprend\u00eda el trabajo precario, el subproletariado marginado, los campesinos, los \u201cproletarios de blusa negra\u201d, los trabajadores \u201cimproductivos\u201d e, incluso y sobre todo, la gran cuesti\u00f3n de la liberaci\u00f3n de la mujer, afirmando sobre esto que deb\u00eda ser obra de las mismas mujeres. En las Camere del Lavoro hab\u00eda una relaci\u00f3n entre \u00e1mbitos de trabajo y espacios de vida. Da la impresi\u00f3n que toda esta complejidad de la \u201ccuesti\u00f3n social\u201d se ha perdido y que ser\u00eda cosa de recuperar. \u00bfQu\u00e9 opinas?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Trentin.&#8211; La creaci\u00f3n de las Camere del Lavoro ha sido la gran intuici\u00f3n de que las personas se asociaran en torno a diversas cuestiones, comprendidas las cuestiones de g\u00e9nero y la diferencia de sexo, la relaci\u00f3n de falta de libertad y de opresi\u00f3n. Esto explica la rapidez que tuvo en Italia la formaci\u00f3n del sindicato de industria, salt\u00e1ndose las etapas de las corporaciones y oficios. Este es un hecho que debe hacernos reflexionar. En Inglaterra fueron necesarios m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os que aqu\u00ed para fundar la federaci\u00f3n de los metal\u00fargicos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Ferraris.&#8211; Se deber\u00eda conservar en Italia un equilibrio entre sindicalismo de ramo y confederalidad territorial\u2026 <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Trentin.&#8211; Las razones de todo esto se encuentran all\u00ed: en el hecho de que las Camere del Lavoro estaba el jornalero del campo que despu\u00e9s se convert\u00eda en pe\u00f3n de alba\u00f1il; estaba la mujer que era jornalera o payesa y, a la par, cos\u00eda y tej\u00eda; estaba el parado que pod\u00eda hacer de vendedor ambulante. Eso fue lo que puso en crisis el oficio corporativo que exist\u00eda: el sastre, el calderero\u2026<\/p>\n<p>Los sindicatos de industria nacieron con una enorme rapidez en Italia porque ya exist\u00edan las Camere del Lavoro. Pero \u00bfpor qu\u00e9 aqu\u00ed tuvieron un papel tan grande? Porque exist\u00eda una cultura de la cuesti\u00f3n social donde las personas (y no s\u00f3lo en sus categor\u00edas profesionales) ten\u00edan un pleno derecho de ciudadan\u00eda. Estaba quien trabajaba, hoy, de buhonero y al d\u00eda siguiente lo hac\u00eda en la construcci\u00f3n, pero ten\u00eda una familia numerosa con enfermos en casa y estaba la mutua quien se hac\u00eda cargo. Las personas que ten\u00edan esos problemas, aquella forma de vida y de trabajo no se asimilaba a otra. Ah\u00ed est\u00e1 la gran cultura de la diferencia y de la solidaridad. Que es necesario volver a descubrir. <a name=\"_edn1\"><\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_ednref1\" title=\"\"><i>[1]<\/i><\/a><i> Publicada en el reciente libro de Bruno Trentin \u201cLa libertad viene prima\u201d (Riuniti, 2004)<a name=\"_edn2\"><\/a><\/i><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_ednref2\" title=\"\"><i>[2]<\/i><\/a><i> Se refiere a Robert Michels, soci\u00f3logo y polit\u00f3logo. Tiene una concepci\u00f3n de las organizaciones de car\u00e1cter verticalista y autoritario. Junto a su amigo Pareto inspir\u00f3 una buena parte de la ideolog\u00eda mussoliniana. <a name=\"_edn3\"><\/a><\/i><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_ednref3\" title=\"\"><i>[3]<\/i><\/a><i> Y algo m\u00e1s: afirmaron que el sindicalismo y sus luchas no era capaz de ser el granero de votos para el partido-amigo. De es manera se pon\u00eda de manifiesto que el objetivo \u00faltimo del conflicto social era servir de almac\u00e9n electoral, y no la defensa de los intereses del conjunto asalariado.<a name=\"_edn4\"><\/a><\/i><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_ednref4\" title=\"\"><i>[4]<\/i><\/a><i> La jacquerie fue una revuelta campesina en la Francia de 1358. <a name=\"_edn5\"><\/a><\/i><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_ednref5\" title=\"\"><i>[5]<\/i><\/a><i> Pregunto a quien lo sepa: \u00bfhay traducci\u00f3n al castellano de este libro de la Weil? Parece que Nova Terra lo edit\u00f3, pero \u00bfqui\u00e9n sabe d\u00f3nde estar\u00e1 el fondo de tales libros? En italiano fue publicada por Comunit\u00e0 que se transform\u00f3 despu\u00e9s en Mondadori.<a name=\"_edn6\"><\/a><\/i><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_ednref6\" title=\"\"><i>[6]<\/i><\/a><i> Para mayor abundamiento de lo que expone el autor, v\u00e9ase \u201cLa metamorfosis del trabajo asalariado\u201d (Robert Castel), \u201cLa democracia industrial\u201d (Beatrice y Sidney Web) y \u201cEnsayos fabianos\u201d, estas dos \u00faltimas obras las ha editado el Ministerio de Trabajo.<a name=\"_edn7\"><\/a><\/i><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_ednref7\" title=\"\"><i>[7]<\/i><\/a><i> Ver \u201cAmericanismo y fordismo\u201d en Antolog\u00eda de Gramsci, a cargo de Manuel Sacrist\u00e1n.<a name=\"_edn8\"><\/a><\/i><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_ednref8\" title=\"\"><i>[8]<\/i><\/a><i> Ver \u201cLa gran transformaci\u00f3n\u201d, de Karl Polanyi.<a name=\"_edn9\"><\/a><\/i><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_ednref9\" title=\"\"><i>[9]<\/i><\/a><i> Como se habr\u00e1 observado, la conversaci\u00f3n est\u00e1 alcanzando unos ciertos niveles de abstracci\u00f3n. El \u201cpermanente env\u00edo\u201d al que se refiere Trentin es al hecho de que no pocas cosas (en la manera de pensar de anta\u00f1o) re-exped\u00edan a la sociedad socialista la soluci\u00f3n de determinados problemas. \u00bfLa humanizaci\u00f3n del trabajo? En el socialismo. \u00bfLa emancipaci\u00f3n de la mujer? Lo arreglar\u00e1 la sociedad socialista. \u00bfEl hombre nuevo? La sociedad socialista. Aqu\u00ed, entre nosotros, tambi\u00e9n se abus\u00f3 de ello.<a name=\"_edn10\"><\/a><\/i><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.blogger.com\/post-create.g?blogID=30285219#_ednref10\" title=\"\"><i>[10]<\/i><\/a><i> Osvaldo Gnocchi-Viani (1837 \u2013 1917) Licenciado en Derecho. Fundador de las Camera del Lavoro y miembro activo del partido socialista. Destacado publicista y escritor prol\u00edfico especialmente en los peri\u00f3dicos obreros y populares. Junto a los llamados socialistas \u201cintransigentes\u201d por su oposici\u00f3n a la guerra del 14 hizo una activa campa\u00f1a contra el conflicto. <\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pino Ferraris entrevista a Bruno Trentin[1]<\/p>\n<p>Pino Ferraris.&#8211; En su libro, La citt\u00e0 del lavoro, defines la pol\u00edtica de izquierdas como un dise\u00f1o de trasformaci\u00f3n social, enraizado en las condiciones hist\u00f3ricas del trabajo subordinado. De igual modo, me parece que relacionas la crisis de identidad de la izquierda sobre todo con la ruptura de la relaci\u00f3n entre pol\u00edtica y sociedad del trabajo. E intentas buscar las razones de dicha crisis: no s\u00f3lo las m\u00e1s inmediatas, que vienen del hundimiento del comunismo o del agotamiento de la experiencia socialdem\u00f3crata, sino investigando las causas m\u00e1s lejanas.<\/p>\n<p>La pregunta que te hago se refiere al por qu\u00e9 de esta larga crisis, que t\u00fa achacas substancialmente a la total subalternidad de la izquierda en la l\u00f3gica de fondo del fordismo que hoy tiene una dimensi\u00f3n tan costosa y radical. La realidad actual se encuentra bajo la acci\u00f3n de un doble movimiento: de un lado, por la agitaci\u00f3n del sistema pol\u00edtico, tras el fin del partido burocr\u00e1tico de masas de tipo michelsiano[2]; y, de otro lado, por una profunda perturbaci\u00f3n de la sociedad del trabajo, inmersa en la crisis del fordismo y la aceleraci\u00f3n de los radicales procesos de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 estas dos din\u00e1micas que desordenan la pol\u00edtica y el trabajo, en vez de generar impulsos capaces de confluir en la b\u00fasqueda de una redefinici\u00f3n de la relaci\u00f3n entre trabajo y pol\u00edtica, parecen divergir hacia la ruptura (o incluso) hasta la desaparici\u00f3n de una idea enraizada en el trabajo subordinado?<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-1211","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-condiciones-de-vida"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1211","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1211"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1211\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1211"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1211"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1211"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}