{"id":12126,"date":"2022-07-10T05:00:12","date_gmt":"2022-07-10T04:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12126"},"modified":"2022-07-09T21:03:41","modified_gmt":"2022-07-09T20:03:41","slug":"entrevista-a-giaime-pala-sobre-la-fuerza-y-el-consenso-ensayo-sobre-gramsci-como-historiador-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12126","title":{"rendered":"Entrevista a Giaime Pala sobre <i>La fuerza y el consenso. Ensayo sobre Gramsci como historiador<\/i> (II)"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00abEn el debate pol\u00edtico actual se abusa de la palabra hegemon\u00eda.\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><em>Giaime Pala se licenci\u00f3 en Letras en la Universit\u00e0 degli Studi de Cagliari (Italia) y es doctor en Historia por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona con una tesis sobre el PSUC (<\/em>Teor\u00eda, pr\u00e1ctica militante y cultura pol\u00edtica del PSUC (1968-1977)<em>) dirigida por Francisco Fern\u00e1ndez Buey. Actualmente ense\u00f1a Historia Contempor\u00e1nea en la Universitat de Girona. Ha publicado numerosos trabajos sobre la pol\u00edtica y la cultura catalanas del siglo XX y acerca de la historia del comunismo espa\u00f1ol. Entre sus \u00faltimos trabajos destacan: <\/em>Cultura clandestina. Los intelectuales del PSUC bajo el franquismo <em>(Comares, 2016), \u00abNaci\u00f3n y revoluci\u00f3n social. El pensamiento y la acci\u00f3n del joven Jordi Sol\u00e9 Tura\u00bb (<\/em>Historia y Pol\u00edtica<em>, 2019), \u00abAperturismo en la Espa\u00f1a franquista (1950-1969)\u00bb (<\/em>Historia social<em>, 2020).<\/em><\/p>\n<p><em>Giaime Pala forma parte tambi\u00e9n del consejo de redacci\u00f3n de la revista <\/em>Segle XX. Revista catalana d\u2019Hist\u00f2ria<em>.<\/em><\/p>\n<p><em>Centramos nuestra conversaci\u00f3n en su \u00faltimo libro:<\/em> La fuerza y el consenso. Ensayo sobre Gramsci como historiador, Granada: Editorial Comares, 2021.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12092\">Nos hab\u00edamos quedado<\/a> en este punto. Afirmas que Gramsci fue un gran lector, asunto nada f\u00e1cil. \u00bfEn qu\u00e9 se fundamenta tu aseveraci\u00f3n? \u00bfEn lo que podemos observar en los <em>Cuadernos<\/em>?<\/strong><\/p>\n<p>F\u00edjate que la primera carta carcelaria Gramsci la envi\u00f3 a Clara Passarge, la due\u00f1a del piso donde viv\u00eda cuando fue arrestado en noviembre de 1926. B\u00e1sicamente le pidi\u00f3 que le enviara libros que ten\u00eda en su habitaci\u00f3n. En efecto, desde el primer momento del cautiverio, Gramsci se aferr\u00f3 a la lectura para no deteriorarse intelectualmente, como demuestra tambi\u00e9n la relaci\u00f3n epistolar con su cu\u00f1ada, Tatiana Schucht. Lleg\u00f3 a leer un libro al d\u00eda utilizando las bibliotecas de los penales en los que estuvo recluso. Y, cuando su amigo (y gran economista) Piero Sraffa le abri\u00f3 una cuenta en una librer\u00eda de Mil\u00e1n, se volc\u00f3 sistem\u00e1ticamente en la lecturas de libros, revistas y materiales que le interesaban para su plan de trabajo. Normalmente, en Espa\u00f1a se presta atenci\u00f3n solo a las notas te\u00f3ricas que Gramsci redact\u00f3 en la c\u00e1rcel. Pero los <em>Cuadernos<\/em> contienen tambi\u00e9n numerosas rese\u00f1as de libro que brillan por sus agudez y capacidad de s\u00edntesis y donde Gramsci formul\u00f3 reflexiones que enriquecen y a veces completan las notas m\u00e1s te\u00f3ricas. Fue un lector extraordinario, capaz de sacar de cada lectura toda su utilidad.<\/p>\n<p><strong>Para los asuntos que tratas en tu libro, \u00bfno tiene mucho inter\u00e9s el Gramsci anterior a los <em>Cuadernos<\/em>?<\/strong><\/p>\n<p>Por supuesto que lo tiene. En el \u00faltimo cap\u00edtulo del libro dedico todo un apartado a la interpretaci\u00f3n del fascismo que Gramsci articul\u00f3 en los escritos precarcelarios (1919-1926). En mi opini\u00f3n, hay un punto de inflexi\u00f3n en 1924. Antes de ese a\u00f1o, Gramsci subestim\u00f3 la capacidad de maniobra pol\u00edtica del fascismo, al verlo como una guardia pretoriana de las grandes burgues\u00edas industrial y agraria y de las \u00e9lites liberales espantadas por la fuerza que el movimiento obrero italiano hab\u00eda desplegado en el bienio 1919-1920. A partir de finales de 1924, en concomitancia con la aceleraci\u00f3n del autoritarismo de Mussolini, empez\u00f3 a ver que el fascismo no era un mero movimiento en manos de la burgues\u00eda italiana, sino que se propon\u00eda proteger esta burgues\u00eda no sin imponerle su autoridad despu\u00e9s del declive de los partidos liberales. El fascismo, en definitiva, ten\u00eda su autonom\u00eda pol\u00edtica. Por otra parte, en sus \u00faltimos escritos precarcelarios, como las \u00abTesis\u00bb que present\u00f3 en el III Congreso del Partido Comunista de Italia, celebrado en enero de 1926 en Lyon (Francia), y el ensayo <em>Algunos temas sobre la cuesti\u00f3n meridional<\/em>, escrito en septiembre-octubre del mismo a\u00f1o, Gramsci hizo sus primeras incursiones en la historia contempor\u00e1nea de Italia como v\u00eda para comprender mejor el presente. Estas primeras conclusiones e intuiciones fueron luego mejoradas y ampliadas en los <em>Cuadernos<\/em>.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 sentido dices que fueron mejoradas y ampliadas?<\/strong><\/p>\n<p>Por un lado, el estudio del proceso de unificaci\u00f3n italiana que realiz\u00f3 en la c\u00e1rcel le permiti\u00f3 a Gramsci perfilar mejor las caracter\u00edsticas del Reino de Italia, cuya vida pol\u00edtica fue liberal pero no democr\u00e1tica. Mientras pudo \u2013es decir, hasta la Primera Guerra Mundial\u2013, la clase dirigente liberal intent\u00f3 excluir a las masas del juego pol\u00edtico nacional haciendo un uso abundante de la represi\u00f3n o incluso esterilizando el potencial transformador del sufragio universal masculino (concedido solo en 1912) mediante la cooptaci\u00f3n de los l\u00edderes del Partido Socialista Italiano en la pol\u00edtica oficial. La Gran Guerra y la Revoluci\u00f3n rusa de 1917 lo cambiaron todo, ya que insertaron definitivamente a las masas populares en la escena pol\u00edtica y las radicalizaron. Las pol\u00edticos liberales, elitistas y clasistas, no estaban programados para encarar esta nueva situaci\u00f3n, perdieron su autoridad y entraron definitivamente en crisis. Para Gramsci, el fascismo fue una soluci\u00f3n contundente y de emergencia para salir de una fase de equilibrio est\u00e1tico y autodestructivo entre las fuerzas liberales, que quer\u00edan mantener el poder, y las fuerzas del movimiento obrero y campesino, que quer\u00edan subvertirlo. Fue, en suma, un cesarismo armado que ofreci\u00f3 a los potentados industriales y agrarios de siempre la posibilidad de mantener su dominio social a cambio de su lealtad pol\u00edtica al mussolinismo. No solo esto: pese a su car\u00e1cter violento y totalitario, en la c\u00e1rcel Gramsci vio la dictadura fascista como un sistema en cierto modo m\u00e1s funcional que el r\u00e9gimen liberal para la pol\u00edtica de los a\u00f1os veinte y treinta. Me explico. Mussolini sali\u00f3 ganador no solo por la fuerza paramilitar de su movimiento o por la ayuda que recibi\u00f3 de los grandes empresarios en los primeros a\u00f1os veinte, sino tambi\u00e9n porque entendi\u00f3 dos nuevas caracter\u00edsticas de la \u00e9poca de posguerra: la necesidad de encuadrar a los ciudadanos en un r\u00e9gimen reaccionario de masas que los activara pol\u00edticamente (algo que, insisto, estaba fuera de la mentalidad de los liberales), y la necesidad de dar un mayor protagonismo al Estado en la econom\u00eda, a trav\u00e9s de la doctrina corporativista, despu\u00e9s del fin de la econom\u00eda tendencialmente de <em>laissez faire<\/em> de antes de la guerra. El fascismo, a diferencia de los liberales, dio respuestas a estas cuestiones ineludibles. Pero las suyas fueron respuestas equivocadas, porque la movilizaci\u00f3n autoritaria de la poblaci\u00f3n no habr\u00eda aguantado mucho tiempo sin una mejora de las condiciones materiales de las clases populares, y el corporativismo fascista, pese a su grandilocuente ret\u00f3rica interclasista, en realidad no atacaba los intereses de las elites industriales y agrarias italianas. En definitiva, el fascismo no era tan s\u00f3lido como parec\u00eda en los a\u00f1os treinta. Gramsci estaba convencido de que el movimiento obrero italiano pod\u00eda recuperarse y relanzarse.<\/p>\n<p><strong>Hablando de hegemon\u00eda, \u00bfno hay demasiadas lecturas-interpretaciones de esta categor\u00eda gramsciana? \u00bfCu\u00e1l es la tuya? \u00bfDirecci\u00f3n de los aliados m\u00e1s dominio de los adversarios?<\/strong><\/p>\n<p>En el debate pol\u00edtico actual se abusa de esta palabra. En esencia, es una categor\u00eda con la que Gramsci indicaba la capacidad de atraer y dirigir a las fuerzas potencialmente aliadas de tu proyecto pol\u00edtico y, al mismo tiempo, de dominar o neutralizar a tus opositores. Naturalmente es un objetivo dif\u00edcil de alcanzar y que no se obtiene siempre de la misma manera. Verbigracia, en el libro explico por qu\u00e9 Gramsci vio la acci\u00f3n de Cavour como ejemplo de una pol\u00edtica hegem\u00f3nica en el Ochocientos. Pero en el siglo XX las cosas hab\u00edan cambiado. M\u00e1xime para un movimiento como el comunista, que hab\u00eda nacido al calor del ejemplo bolchevique ruso. Siguiendo algunas reflexiones autocr\u00edticas del \u00faltimo Lenin, Gramsci entendi\u00f3 que la toma del poder por parte de los bolcheviques rusos mediante la insurrecci\u00f3n armada fue posible por el atraso de la sociedad civil rusa. Una vez atacado y derribado el Estado, que en \u00abOriente\u00bb (Rusia) hab\u00eda de entenderse solo como los \u00f3rganos de gobierno y el aparato t\u00e9cnico y burocr\u00e1tico del Imperio de los Romanov, no hab\u00eda nada que defendiese al sistema de poder existente. En Occidente, donde las sociedades eran mucho m\u00e1s fuertes y mejor organizadas, este m\u00e9todo era inviable. En este sentido, ejercer una pol\u00edtica hegem\u00f3nica en el Occidente capitalista implica que el doble objetivo de construir un bloque social de aliados y de neutralizar a los adversarios no puede conseguirse solo con la fuerza que otorgan los instrumentos cl\u00e1sicos de gobierno como el parlamento, la polic\u00eda, la Magistratura y hasta la escuela, sino que tambi\u00e9n precisa del consenso de los ciudadanos; un consenso que se obtiene a trav\u00e9s de una estrategia pol\u00edtica que sepa interpretar las necesidades de tus aliados y las debilidades de tus adversarios y trabajando en los espacios de la sociedad civil como los sindicatos, los medios de comunicaci\u00f3n, las estructuras culturales y recreativas o incluso las instituciones eclesi\u00e1sticas. Una pol\u00edtica hegem\u00f3nica es aquella en la que la fuerza que da el poder se equilibra constantemente con el consenso activo de los ciudadanos. Cuando Gramsci hablaba de estas cosas pensaba sobre todo en un partido que ya estuviera en el poder y que pudiese contar con sus instrumentos. Para una fuerza que estaba en la oposici\u00f3n, como el movimiento obrero italiano, se trataba de hacer sobre todo una pol\u00edtica contrahegem\u00f3nica en la sociedad civil. De prepararse, en fin, para proyectar una fuerte influencia sociopol\u00edtica y cultural antes de ir al poder.<\/p>\n<p><strong>Te pregunto por otras categor\u00edas centrales de Gramsci. Por ejemplo, clases o grupos subalternos. \u00bfQu\u00e9 era para \u00e9l el sentido com\u00fan de las clases subalternas?<\/strong><\/p>\n<p>En los <em>Cuadernos<\/em>, Gramsci no us\u00f3 los sintagmas \u00abclase obrera\u00bb o \u00abclases populares\u00bb para referirse a los sectores sociales humildes y explotados. Us\u00f3 el sintagma \u00abclases subalternas\u00bb. Porque lo que define a estas clases no es solo su condici\u00f3n socioecon\u00f3mica, sino tambi\u00e9n \u2013y dir\u00eda que sobre todo\u2013 su subalternidad pol\u00edtico-cultural. Quien es subalterno no es aut\u00f3nomo, en el sentido de que no capaz de pertrecharse de una visi\u00f3n propia y coherente del mundo con la que pensar la transformaci\u00f3n social. De modo que quien no es aut\u00f3nomo est\u00e1 destinado a ser asimilado y\/o neutralizado por otros sectores sociales caracterizados por una cultura pol\u00edtica y una formaci\u00f3n cultural m\u00e1s robustas. Si las clases subalternas quer\u00edan ser protagonistas, ten\u00edan que ser m\u00e1s autoexigentes y aumentar su preparaci\u00f3n cultural-pol\u00edtica, gracias tambi\u00e9n a sus vanguardias e intelectuales. Si entendemos esto, comprenderemos tambi\u00e9n su idea de \u00absentido com\u00fan\u00bb. En sus notas, Gramsci habl\u00f3 de \u00absentido com\u00fan\u00bb y de \u00abbuen sentido\u00bb (<em>buon senso<\/em>), dos conceptos que en italiano no son exactamente sin\u00f3nimos. El \u00abbuen sentido\u00bb es una expresi\u00f3n que se acerca mucho al \u00absentido com\u00fan\u00bb al que apelan los pol\u00edticos espa\u00f1oles supuestamente sensatos y cercanos a los sentimientos (justos) del pueblo llano. El \u00absentido com\u00fan\u00bb, en cambio, es utilizado en Italia para indicar una opini\u00f3n difusa aunque no necesariamente correcta. Esta peque\u00f1a diferencia sem\u00e1ntica ha estimulado la reflexi\u00f3n de no pocos cr\u00edticos de la cultura, entre los cuales Gramsci, que les dio un significado peculiar. En su opini\u00f3n, las clases subalternas tienen su propio \u00absentido com\u00fan\u00bb, es decir, una visi\u00f3n del mundo no homog\u00e9nea, multiforme y derivada \u2012en formas elementales y folcl\u00f3ricas\u2012 de las corrientes filos\u00f3ficas de su \u00e9poca. Este sentido com\u00fan no siempre es negativo, ya que puede convertirse incluso en un factor de movilizaci\u00f3n pol\u00edtica (pensemos en c\u00f3mo la \u00absabidur\u00eda popular\u00bb a veces choca con las decisiones injustas que toma un gobierno), pero es siempre insuficiente para dar vida a un cambio social aut\u00e9ntico. Si los subalternos quer\u00edan alcanzar formas de civilizaci\u00f3n m\u00e1s justas y avanzadas deb\u00edan superar el sentido com\u00fan y elaborar una visi\u00f3n del mundo m\u00e1s sofisticada y en l\u00ednea con la realidad. En definitiva, ten\u00edan que acercarse al \u00abbuen sentido\u00bb, que Gramsci identificaba como una actitud filos\u00f3fica (y no folcl\u00f3rica) ante la vida. Cae por su propio peso que el intelectual sardo ve\u00eda el marxismo como la base de esta nueva actitud.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 de peculiar tiene la forma en que Gramsci entendi\u00f3 la relaci\u00f3n entre la esfera econ\u00f3mica y la esfera pol\u00edtico-cultural y jur\u00eddica? Si los nexos, como se\u00f1alas, entre ambos \u00e1mbitos tienen que estudiarse caso por caso y ser desarrollados cr\u00edticamente en todo su alcance y depurados de todo residuo mecanicista y fatalista, \u00bfno hay entonces propiamente una teor\u00eda general sobre las relaciones entre esos \u00e1mbitos? \u00bfC\u00f3mo se consigue hallar un equilibrio entre el voluntarismo ingenuo y el fatalismo economicista?<\/strong><\/p>\n<p>Gramsci, despu\u00e9s de no pocas dudas, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que hab\u00eda que rechazarse tanto el viejo economicismo marxista como la fe en la sola voluntad para cambiar las cosas. Cre\u00eda que, cuando menos en \u00faltima instancia, el factor socioecon\u00f3mico era un l\u00edmite dif\u00edcilmente franqueable para la acci\u00f3n de los movimientos que se opon\u00edan al <em>statu quo<\/em>. En plata: era complicado hacer viable una alternativa anticapitalista mientras el capitalismo no agotara su capacidad de desarrollar las fuerzas productivas y de incidir en la vida social (y el estudio del incipiente fordismo americano le indicaba que el capitalismo occidental no hab\u00eda llegado todav\u00eda a su final, como entonces pensaba el Comintern). Esto no equival\u00eda a decir que los movimientos anticapitalistas como el comunista no pudiesen actuar dentro de este marco. Con inteligencia, determinaci\u00f3n y una lectura realista de cada momento pol\u00edtico concreto, pod\u00edan operar con eficacia, acumular musculatura militante, reequilibrar la correlaci\u00f3n de fuerzas entre las clases sociales e ir ayudando a los subalternos a volverse una clase dirigente colectiva capaz de competir por el poder y de hacerse con las riendas de una sociedad.<\/p>\n<p><strong>Tomemos otro descanso, el \u00faltimo.<\/strong><\/p>\n<p>De acuerdo.<\/p>\n<p>Fuente: <em>El Viejo Topo<\/em>, junio de 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEn el debate pol\u00edtico actual se abusa de la palabra hegemon\u00eda.\u00bb Giaime Pala se licenci\u00f3 en Letras en la Universit\u00e0<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12127,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1546,17],"tags":[920,1784,1783],"class_list":["post-12126","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-antonio-gramsci","category-historia","tag-entrevista-a-autor","tag-giaime-pala","tag-la-fuerza-y-el-consenso-ensayo-sobre-gramsci-como-historiador"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12126","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12126"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12126\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12127"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12126"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}