{"id":12130,"date":"2022-07-11T05:00:58","date_gmt":"2022-07-11T04:00:58","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12130"},"modified":"2022-07-10T19:31:36","modified_gmt":"2022-07-10T18:31:36","slug":"carta-abierta-al-xxi-congreso-del-pce-no-hay-salida-reformista-al-colapso-ecologico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12130","title":{"rendered":"Carta abierta al XXI Congreso del PCE: no hay salida reformista al colapso ecol\u00f3gico"},"content":{"rendered":"<p>La imagen que ilustra este texto se gener\u00f3 a partir de una conocida Inteligencia Artificial, peque\u00f1a y en desarrollo, pero capaz de procesar comandos de texto y un amplio banco de im\u00e1genes, respondiendo con cierta flexibilidad a peticiones de todo tipo. En este caso, estas nueve im\u00e1genes que gener\u00f3 respond\u00edan a una m\u00e1s bien <em>austera<\/em> combinaci\u00f3n de t\u00e9rminos: <em>Partido Comunista de Espa\u00f1a<\/em> frente a la <em>crisis energ\u00e9tica y ecol\u00f3gica<\/em>.<\/p>\n<p>Lo que muestran este y otros desarrollos de la inform\u00e1tica de nuestro tiempo, m\u00e1s all\u00e1 del aluvi\u00f3n de im\u00e1genes compartidas en redes, es la extraordinaria capacidad computacional a la que ha llegado la tecnolog\u00eda en el siglo XXI. Sin entrar en m\u00e1s detalles, esta capacidad ha llegado a tal punto que hoy en d\u00eda muchos j\u00f3venes (y veteranos) economistas cr\u00edticos han vuelto a poner sobre la mesa una cuesti\u00f3n problem\u00e1tica pero urgente para la especie humana: la planificaci\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Lo cierto es que a d\u00eda de hoy esta capacidad de planificaci\u00f3n est\u00e1 siendo empleada por el capital para aumentar la explotaci\u00f3n de las trabajadoras o para el aumento de la capacidad de venta (a trav\u00e9s de las campa\u00f1as de micromarketing desarrolladas gracias al Big Data) as\u00ed como para influir en pol\u00edtica de un modo a\u00fan m\u00e1s sutil, desarrollando en suma mecanismos m\u00e1s eficaces de acumulaci\u00f3n y control social.<\/p>\n<p>Sin embargo, el mencionado progreso tecnol\u00f3gico puede ofrecer otra lectura diferente: que tecnol\u00f3gicamente es posible implantar un modelo de planificaci\u00f3n socialista no solo m\u00e1s potente y articulado que cualquier otro sistema trazado en el pasado, sino con una capacidad de descentralizaci\u00f3n, democratizaci\u00f3n e innovaci\u00f3n que jam\u00e1s podr\u00eda haberse siquiera imaginado para los lentos y burocr\u00e1ticos sistemas de planificaci\u00f3n del siglo XX. \u00bfNo es posible hoy en d\u00eda una planificaci\u00f3n log\u00edstica a escala regional y global con flexibilidad y capacidad de respuesta inmediata? Que se lo pregunten a las grandes empresas globales.<\/p>\n<p>Dicho de otro modo: el movimiento obrero y feminista nunca ha tenido a su alcance una herramienta tan poderosa, no solo para su emancipaci\u00f3n; no solo para su supervivencia a la crisis energ\u00e9tica: sino tambi\u00e9n para la salvaci\u00f3n de la biosfera. No obstante, y este es el comienzo de nuestro mensaje para el d\u00eda despu\u00e9s del XXI Congreso del Partido Comunista de Espa\u00f1a, no queremos plantear una mera posibilidad, ni un camino a explorar a tientas, con timidez.<\/p>\n<p>Ni tampoco una nueva coletilla que adjuntar a declaraciones desiderativas. Porque, aunque podamos debatir sobre si estas herramientas a nuestra disposici\u00f3n superan las reticencias t\u00e9cnicas frente a la planificaci\u00f3n socialista que resurgieron a finales del siglo pasado (pi\u00e9nsese en Schweickart y Nove), los eventos m\u00e1s que probables de la pr\u00f3xima d\u00e9cada y media no nos dejar\u00e1n alternativa: <em>ya no habr\u00e1 margen para debatir<\/em> si el socialismo de mercado es una soluci\u00f3n m\u00e1s factible que la econom\u00eda planificada, <em>sino qu\u00e9 tipo de planificaci\u00f3n vamos a tener.<\/em> Esto es, si se tratar\u00e1 de una planificaci\u00f3n democr\u00e1tica y ajustada a los l\u00edmites biof\u00edsicos del planeta y, por tanto, una planificaci\u00f3n de clase y feminista, o si tendremos que enfrentarnos a un eco-fascismo neocolonial que ya acecha tras el m\u00e1s que probable fracaso del <em>Green New Deal<\/em> europeo y (supuestamente) global.<\/p>\n<p>Las contradicciones de este \u00faltimo, por su dependencia esencial del modelo de crecimiento que nos est\u00e1 llevando al borde del abismo, y porque parte de unas coordenadas social-liberales incapaces de abordar las transformaciones m\u00e1s profundas y urgentes, lo \u00fanico que har\u00e1n es malgastar tiempo y energ\u00eda, que son precisamente los recursos que nos empiezan a faltar. Lo dicen los documentos del XXI Congreso: vivimos <em>ya<\/em> \u00abuna crisis ecol\u00f3gica, energ\u00e9tica y de materiales\u00bb, y al menos para las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, \u00abla era de la abundancia energ\u00e9tica es cosa del pasado\u00bb.<\/p>\n<p>En este sentido, debemos prestar mucha atenci\u00f3n a lo que Jason W. Moore analiza al respecto de los <em>Cuatro Grandes<\/em>: trabajo, alimentos, energ\u00eda y materias primas. La ca\u00edda del excedente ecol\u00f3gico est\u00e1 estrechamente relacionada con el encarecimiento de estos recursos que han dejado de ser los \u00abCuatro Baratos\u00bb (como se les conoc\u00eda). Sin estos \u00abCuatro Baratos\u00bb el capitalismo colapsa, ya que son necesarios para el flujo de capital. Podemos observar que con su paulatino encarecimiento han ido ocurriendo crisis indicando la fase de agotamiento en la que nos encontramos hoy del proceso de acumulaci\u00f3n. Este capitalismo en su fase neoliberal ha llegado al l\u00edmite de las fronteras mercantiles, y esta masa de capital excedente que no tiene d\u00f3nde ir en el circuito de la econom\u00eda real se ha desplazado hacia las actividades financieras, llegando a la situaci\u00f3n de colapso en la que nos encontramos.<\/p>\n<p>As\u00ed, conforme se encadenen las crisis venideras, y los vendedores tecn\u00f3filos de crecepelo agoten sus promesas de una receta energ\u00e9tica milagrosa que no viole las leyes de la termodin\u00e1mica, la desacumulaci\u00f3n y la redistribuci\u00f3n de los recursos esenciales podr\u00eda comenzar a colocarse en el centro del debate pol\u00edtico. Para entonces ser\u00e1 urgente que los comunistas y sus aliados conscientes del problema hayan fortalecido determinantemente su estructura organizativa, su influencia pol\u00edtico-cultural y su pol\u00edtica de alianzas, porque el riesgo es que puedan encontrarse luchando en otro frente m\u00e1s, parando aquellas soluciones que exijan distribuciones de recursos regresivas o incluso directamente al servicio exclusivo de las \u00e9lites econ\u00f3micas, disfraz\u00e1ndolas bajo discursos chovinistas, punitivistas o incluso raciales o religiosos.<\/p>\n<p>Todos estos discursos, si no socavamos sus condicionantes materiales, podr\u00edan exacerbarse en el futuro; pero desde luego est\u00e1n ya presentes hoy. A estas alturas a nadie se le escapar\u00e1 la siniestra conexi\u00f3n entre escasez, crisis ecol\u00f3gica y retroceso patriarcal que anunciaba Margaret Atwood en sus novelas, y que estas semanas ha reaparecido al otro lado del oc\u00e9ano, alargando la sombra de una \u00abRep\u00fablica de Gilead\u00bb. Sin embargo, no se trata de una mera discusi\u00f3n cultural: es necesario recalcar una vez m\u00e1s hasta qu\u00e9 punto la cultura patriarcal est\u00e1 incrustrada en el modelo mismo de crecimiento capitalista. Y aunque hoy haya encontrado placebos temporales bajo la forma de simulacros de inclusi\u00f3n, el legado del modelo de consumo fordista sigue vigente, con todos sus parches y muletas psicol\u00f3gicas dise\u00f1adas para redirigir las frustraciones patriarcales y en \u00faltima instancia anclar su dominaci\u00f3n al \u00e9xito de las pol\u00edticas industriales. El desmontaje de todo esto no solo se enfrentar\u00e1 a respuestas individuales de violencia instintiva ante la p\u00e9rdida de privilegios, sino que se encontrar\u00e1 con pol\u00edticas de relaciones internacionales y depredaci\u00f3n territorial modeladas precisamente a partir del modelo decimon\u00f3nico de masculinidad, que proyectaba la misma invisibilizaci\u00f3n y represi\u00f3n en el espacio dom\u00e9stico y en la arena colonial.<\/p>\n<p>Si nos vamos \u00abtan\u00bb atr\u00e1s, es porque la tradici\u00f3n de la que bebe el PCE, que naci\u00f3 en respuesta a ese mundo, y ha crecido hasta ser la respuesta al nuestro, es tan f\u00e9rtil como sorprendente. Por eso, en la misma semana de diciembre de 1882 en que Engels le dec\u00eda por escrito a Marx que el capitalismo supone \u00abun despilfarro de nuestras reservas de energ\u00eda, carb\u00f3n y bosques\u00bb, tambi\u00e9n escrib\u00eda una carta sobre \u00abla crisis en Am\u00e9rica\u00bb y la \u00abaterradora\u00bb posibilidad de \u00abuna guerra en Europa\u00bb, que sembrar\u00eda \u00abchovinismo en todas partes durante a\u00f1os, puesto que todos sus pueblos luchar\u00edan por su propia existencia\u00bb. Esta carta estaba dirigida al marxista August Bebel, que ven\u00eda de publicar un libro sobre la emancipaci\u00f3n de la mujer, y en unos pocos a\u00f1os ser\u00eda el primer representante pol\u00edtico alem\u00e1n en defender la despenalizaci\u00f3n de la homosexualidad. En esta misma l\u00ednea, casi un siglo despu\u00e9s, otro marxista alem\u00e1n, que defendi\u00f3 un \u00abcomunismo homeost\u00e1tico\u00bb o eco-comunismo, reflexionando tambi\u00e9n a partir de la obra de Fran\u00e7oise d\u2019Eaubonne, ya nos advert\u00eda de que para asegurar la supervivencia de \u00abla humanidad del ma\u00f1ana\u00bb hace falta liberarnos de un patriarcado firmemente trabado con el modelo econ\u00f3mico, \u00abPues si la sociedad varonil prolonga su existencia, ma\u00f1ana dejar\u00e1 de haber humanidad\u00bb.<\/p>\n<p>En la actualidad nos enfrentamos a una triple ruptura metab\u00f3lica: agroalimentaria, mineral y energ\u00e9tica para la que el capitalismo no ofrece soluciones. Un reciente informe de la Agencia Internacional de la Energ\u00eda plantea que para cumplir con el escenario optimista de substituci\u00f3n por renovables en 2050 ser\u00e1 precisa una multiplicaci\u00f3n inaudita (y casi imposible) de la producci\u00f3n de toda una serie de minerales, desde el cobalto, hasta el (imprescindible) litio. Un escenario irreal, un falso sue\u00f1o del que despertaremos antes de lo esperado.<\/p>\n<p>Expresado con sencillez: no hay salida reformista al colapso ecol\u00f3gico.<\/p>\n<p>El viejo sue\u00f1o de la izquierda socialdem\u00f3crata, que aspiraba al reparto de parte de los beneficios del capital hacia abajo mediante un pacto de paz social se revela imposible de aplicar en este escenario de colapso.<\/p>\n<p>Por el contrario, el escenario al que nos aproximamos, y que podemos expresar como \u00abdesacumulaci\u00f3n por decrecimiento\u00bb, m\u00e1s bien nos aproxima a nuevas formas de imperialismo: salvar el actual modelo de consumo del centro del sistema-mundo exigir\u00e1 su acaparamiento de los combustibles f\u00f3siles, lo que a su vez sumir\u00e1 en el colapso energ\u00e9tico total al 30% m\u00e1s pobre del globo, devolvi\u00e9ndoles potencialmente a consumos energ\u00e9ticos preindustriales. Antes de que esto suceda, las turbulencias geopol\u00edticas ser\u00e1n insoportables. Por otro lado, conforme dicha inestabilidad aumente (y, en el peor de los casos, se dispare la tasa de agotamiento del petr\u00f3leo no-convencional), la circunferencia imaginaria del centro del sistema-mundo se ir\u00e1 estrechando y estrechando, incluso (valga la advertencia para quienes crean en un repliegue aut\u00e1rquico) hasta dejar fuera a las clases trabajadoras de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica\u2026 La reacci\u00f3n de dicho centro hasta ahora apunta con claridad sus formas en el futuro pr\u00f3ximo: fortalecimiento de la ultraderecha, xenofobia, patriarcado y ataques despiadados al movimiento obrero y a la izquierda pol\u00edtica y cultural.<\/p>\n<p>Si alg\u00fan estratega o experto en comunicaci\u00f3n busca buenas noticias en medio del complicado horizonte que afrontamos, lamentablemente hay una: el paradigma anterior, al que tuvo enfrentarse el ecosocialismo, de integrar en sus programas y discursos una serie de an\u00e1lisis y propuestas \u00abinc\u00f3modas\u00bb para la clase trabajadora, ha acabado. Ya no ser\u00e1n los marxistas, ni la izquierda en sentido amplio, quienes traigan las malas noticias. Ya no ser\u00e1n nuestros programas quienes pidan, con el ce\u00f1o fruncido, que abordemos retos ecol\u00f3gicos dif\u00edcilmente asumibles para las familias con menos recursos, que leg\u00edtimamente aspiraban a llegar a niveles dignos de consumo. Tr\u00e1gicamente ser\u00e1 la realidad la que nos imponga la soluci\u00f3n urgente de esos retos. Ser\u00e1 una cotidianeidad cada vez m\u00e1s turbulenta la que se ir\u00e1 imponiendo, una cotidianeidad en ocasiones incomprensible y aparentemente alejada de la realidad material del agotamiento de los recursos energ\u00e9ticos. Los ciudadanos percibir\u00e1n un panorama de eventos en r\u00e1pida sucesi\u00f3n y aparentemente inconexos: guerras, inestabilidad pol\u00edtica en unos pa\u00edses y cambios pol\u00edticos aparentemente inocuos en otros; picos transitorios de euforia financiera seguidos por tensiones geopol\u00edticas, migraciones internas y externas.<\/p>\n<p>La escasez f\u00f3sil no s\u00f3lo se traducir\u00e1 directamente en alzas de precios de combustible. La interconexi\u00f3n de ese fen\u00f3meno con el resto de sucesos puntuales formar\u00e1 parte del mensaje que cada vez tendr\u00e1 que ser m\u00e1s central para los comunistas. La exigencia, did\u00e1ctica y pr\u00e1ctica, debe ser la de conectar esa creciente escasez a los episodios inflacionistas, a las crisis de suministros, a los contraataques patronales, a la interrupci\u00f3n de las cadenas globales de valor, y a los diversos episodios de una crisis cultural sin precedentes, conforme la sociedad actual de consumo empiece a mostrar grietas cada vez m\u00e1s visibles.<\/p>\n<p>Frente a este escenario, la alternativa requiere una transformaci\u00f3n social, pol\u00edtica, econ\u00f3mica y cultural de tal calibre, exige una disputa tal de privilegios al capital que solo puede ser denominada como revolucionaria.<\/p>\n<p>Es en este marco en el que el PCE tendr\u00e1 que ser quien lidere la soluci\u00f3n, no jugando el papel impotente de Casandra, sino empleando todos sus recursos pol\u00edticos y militantes, y la sabidur\u00eda absorbida en su tradici\u00f3n, para poner el marco pol\u00edtico del Estado-naci\u00f3n y una institucionalidad regional e internacional al servicio de la recuperaci\u00f3n de recursos, arrebat\u00e1ndolos al gran capital. Sin Estado no habr\u00e1 pol\u00edtica que nos salve de las crisis, y sin amplias alianzas regionales e inter-continentales, probablemente m\u00e1s all\u00e1 de los bloques actuales, solo habr\u00e1 fr\u00e1giles e inestables oasis energ\u00e9ticos, y por tanto peque\u00f1os espejismos de (algo lejanamente parecido al) bienestar. Dicho de otro modo: el nihilismo de un exilio ecol\u00f3gico interior y exterior, dando la espalda incluso a las tensiones geopol\u00edticas que tarde o temprano acabar\u00edan llegando capilarmente al \u00faltimo de los rincones del campo, no nos permitir\u00e1, como dijo en su momento Petra Kelly, transformar \u00ablas espadas en arados\u00bb, y mucho menos transformar<em> los turismos en trenes<\/em>.<\/p>\n<p>No estamos a tiempo de evitar un colapso que ya ha comenzado. Pero el PCE est\u00e1 a tiempo de comenzar a organizar un equilibro de fuerzas capaz de librar una alternativa a la gesti\u00f3n ambientalmente insostenible y socialmente injusta que el capitalismo ofrece al triple colapso ecol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Porque el PCE no tiene solo una fuerza militante, una fuerza te\u00f3rica que lo respalda, y un papel fundamental y perenne en la construcci\u00f3n de la precaria democracia que tenemos, as\u00ed como en el avance de los derechos de las mujeres y las personas LGTB. El PCE tiene un valor que ninguna otra fuerza puede reivindicar sin que nadie pueda reproch\u00e1rselo, porque forma parte de su ADN centenario. El PCE es el \u00fanico que puede decir en voz alta cu\u00e1l es el \u00fanico causante de las crisis que vienen: el capitalismo.<\/p>\n<p><em>A 50 a\u00f1os del Informe sobre los L\u00edmites del crecimiento,<\/em> <em>a 48 a\u00f1os de la edici\u00f3n de Manuel Sacrist\u00e1n, G. Mu\u00f1oz y Antoni Dom\u00e8nech de las reflexiones de Wolfgang Harich,<\/em> <em>y a 30 d\u00edas de la detenci\u00f3n de cient\u00edficos preocupados por los problemas del cambio clim\u00e1tico y la crisis energ\u00e9tica<\/em>.<\/p>\n<p><em><strong>Antonio J. Ant\u00f3n Fern\u00e1ndez, Madrid<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Patricia Castro, Badalona<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong>Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Andaluz, Salamanca<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La imagen que ilustra este texto se gener\u00f3 a partir de una conocida Inteligencia Artificial, peque\u00f1a y en desarrollo, pero<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12131,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1563],"tags":[],"class_list":["post-12130","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-crisis-ecosocial"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12130","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12130"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12130\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12131"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}