{"id":12192,"date":"2022-07-22T05:27:42","date_gmt":"2022-07-22T04:27:42","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12192"},"modified":"2023-02-04T04:54:32","modified_gmt":"2023-02-04T03:54:32","slug":"una-carta-a-antonio-izquierdo-escribano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12192","title":{"rendered":"Una carta a Antonio Izquierdo Escribano"},"content":{"rendered":"<p><em>El 25 de agosto de 2022 har\u00e1 diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. Se est\u00e1n organizando diversos actos de recuerdo y homenaje y, desde Espai Marx, cada semana a lo largo de 2022-2023 publicaremos como nuestra peque\u00f1a aportaci\u00f3n un texto suyo para apoyar estos actos y dar a conocer su obra. En esta ocasi\u00f3n publicamos una carta dirigida a Antonio Izquierdo Escribano.<\/em><\/p>\n<p>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal<\/p>\n<p>Carta fechada el 8\/XI\/1990<\/p>\n<p>1. La relaci\u00f3n entre los intelectuales y el movimiento obrero organizado en Espa\u00f1a ha sido durante d\u00e9cadas muy ambivalente. La hegemon\u00eda del anarco-sindicalismo en el movimiento obrero espa\u00f1ol desde sus inicios hasta la guerra civil de 1936-1939 fue un factor determinante de esta ambivalencia, la cual se puede caracterizar as\u00ed: atracci\u00f3n sentimental y desconfianza mutua. Aproximaci\u00f3n de los intelectuales a los sindicatos en los momentos malos de la historia y reticencia por ambos lados frente a la colaboraci\u00f3n estable y continuada.<\/p>\n<p>Aunque no con tanta decisi\u00f3n como la corriente anarquista, tambi\u00e9n la rama socialista del sindicalismo en Espa\u00f1a rechaz\u00f3 la tesis kautskiana y leninista de que la conciencia pol\u00edtica les llega a los obreros industriales desde fuera de la propia clase. Esta idea, que tuvo cierta aceptaci\u00f3n en otros pa\u00edses europeos y que, en cierto modo, contin\u00faa la tradici\u00f3n ilustrada, conced\u00eda un importante papel a los intelectuales simpatizantes con la causa de los obreros industriales al suponer que de ellos depend\u00eda en gran medida el paso de la conciencia sindical a la conciencia pol\u00edtica. En Espa\u00f1a, sin embargo, una visi\u00f3n as\u00ed de la funci\u00f3n de los intelectuales en su relaci\u00f3n con el movimiento obrero fue siempre muy minoritaria, incluso en el \u00e1rea comunista.<\/p>\n<p>Hay un par de episodios que resumen bien lo que se acaba de decir. El primero es un episodio real; el segundo es ficci\u00f3n. La sorpresa, llena de agradecimientos y reticencias, con que los socialistas vascos acogieron el ofrecimiento de colaboraci\u00f3n de Unamuno es s\u00edntoma de la hist\u00f3rica dificultad de comunicaci\u00f3n. \u00abAdquisici\u00f3n tan valiosa como la suya ha de parecernos un sue\u00f1o\u00bb, escribi\u00f3 Valent\u00edn Hern\u00e1ndez, a la saz\u00f3n director de <em>La lucha de clases<\/em>. El otro episodio lo cuenta Valle Incl\u00e1n en <em>Luces de bohemia<\/em>: es el encuentro de Max Estrella con el anarquista catal\u00e1n en los calabozos de una comisar\u00eda madrile\u00f1a, un encuentro tan emotivo como espor\u00e1dico, aunque pre\u00f1ado de premoniciones interesant\u00edsimas acerca de lo que durante mucho tiempo ha sido la historia de unas relaciones en las que las razones del coraz\u00f3n contaron siempre m\u00e1s que las otras.<\/p>\n<p>2. El declive del anarquismo organizado, muy patente ya en los a\u00f1os cincuenta y sesenta de este siglo [XX], no ha hecho desaparecer el poso de desconfianza del obrero militante respecto del intelectual tradicional. Algunas de las m\u00e1s importantes crisis por las que ha pasado la cultura socialista en Espa\u00f1a tiene que ver con la persistencia de esta desconfianza. Ha habido circunstancias en las que este rasgo ha condicionado el enfrentamiento y hasta la incomunicaci\u00f3n entre sindicatos y partidos de la misma familia ideol\u00f3gica. Caso, por ejemplo, de las viejas, y siempre renovadas, disensiones entre UGT y PSOE. Muy probablemente, el mismo factor ha contado mucho tambi\u00e9n en la crisis comunista que se produjo a finales de la d\u00e9cada de los setenta, sobre todo en Catalu\u00f1a, donde a la tensi\u00f3n tradicional entre trabajadores manuales e intelectuales se un\u00eda a veces la diferencia de lengua y de cultura, al ser la mayor\u00eda de los trabajadores organizados procedente de la inmigraci\u00f3n castellanohablante. Todav\u00eda est\u00e1 por estudiar en detalle en qu\u00e9 forma se superpusieron y qu\u00e9 peso espec\u00edfico tuvieron la tensi\u00f3n tradicional y la diferencia cultural en la crisis del comunismo catal\u00e1n que hab\u00eda sido electoralmente mayoritario (conviene no olvidar esto) en las primeras elecciones democr\u00e1ticas de 1977. Pero a la vista de los documentos m\u00e1s representativos de aquella ruptura podemos avanzar la hip\u00f3tesis de que \u00e9ste es un caso clave para investigar tres de los planos de inter\u00e9s para las relaciones entre trabajadores organizados e intelectuales.<\/p>\n<p>Estos tres planos son: el de la cultura sustancial, el de las relaciones tradicionales entre obreros e intelectuales y el de la aparici\u00f3n de nuevos v\u00ednculos entre trabajadores intelectuales asalariados y trabajadores manuales. La distinci\u00f3n de planos, en particular de los dos \u00faltimos, tiene importancia metodol\u00f3gica en la medida en que permite establecer criterios operativos para la concreci\u00f3n del estudio. Pues admitiendo la persistencia de ese rasgo tradicional que hemos llamado ambivalencia de las relaciones entre el obrero de f\u00e1brica cl\u00e1sicos y el intelectual liberal (un rasgo, por cierto, intuitivamente bien captado por Federico Urales en su ensayo sobre el pensamiento hisp\u00e1nico), es evidente, sin embargo, que a partir de la d\u00e9cada de los sesenta el plano que requiere mayor atenci\u00f3n es el otro, el del nuevo tipo de relaciones que se establecen dentro y fuera de la organizaciones sindicales y de los movimientos socio-pol\u00edticos entre intelectuales en la producci\u00f3n y trabajadores manuales.<\/p>\n<p>3. Para el estudio de este nuevo tipo de relaciones es necesario partir de los cambios que se produjeron en la estructura social de Espa\u00f1a en la d\u00e9cada de los sesenta. Es sabido que en esos a\u00f1os tuvo lugar en el pa\u00eds una notable aceleraci\u00f3n del ritmo de industrializaci\u00f3n al tiempo que empezaba un proceso importante de modernizaci\u00f3n en algunas de las zonas rurales. Los movimientos migratorios en el interior de la Pen\u00ednsula y el flujo constante de mano de obra hacia Francia, Suiza y Alemania tuvieron consecuencias que eran ya muy perceptibles en el plano cultural hacia el final de esa misma d\u00e9cada y, sobre todo, en los primeros a\u00f1os de la siguiente. Para lo que aqu\u00ed interesa la transformaci\u00f3n de la estructura social de Espa\u00f1a supuso: a) la formaci\u00f3n de una nueva clase obrera, cuyos miembros m\u00e1s j\u00f3venes enlazaban ya dif\u00edcilmente con las viejas ideolog\u00edas que hab\u00edan dominado el movimiento obrero hasta la guerra civil; b) la aparici\u00f3n de los primeros n\u00facleos importantes de intelectuales asalariados, profesionales con formaci\u00f3n universitaria o t\u00e9cnica que entran en el mundo laboral a trav\u00e9s de la industria editorial, o en relaci\u00f3n con la demanda de t\u00e9cnicos en la construcci\u00f3n, o para cubrir las necesidades cada vez mayores de la generalizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza secundaria y universitaria.<\/p>\n<p>Para hacerse una idea de hasta qu\u00e9 punto cambiaron en esos a\u00f1os las relaciones entre trabajadores sindical y pol\u00edticamente organizados e intelectuales lo mejor es comparar dos acontecimientos relevantes del per\u00edodo, que pueden ser tomados como s\u00edntomas. El primero de ellos se produjo en 1962-1963. Se trata de la intervenci\u00f3n solidaria de un n\u00famero cuantitativamente importante y cualitativamente notable de intelectuales en favor de los mineros asturianos en huelga. Personalidades conocidas de la intelectualidad espa\u00f1ola de la \u00e9poca enviaron una valiente carta al entonces ministro de Informaci\u00f3n del general Franco, Fraga Iribarne, protestando por las torturas que la polic\u00eda franquista infligi\u00f3 a los mineros y por las vejaciones a las que someti\u00f3 a sus familiares. La protesta tuvo amplia repercusi\u00f3n en las universidades del pa\u00eds y en la prensa internacional del momento.<\/p>\n<p>Es interesante subrayar que muy pocos de los intelectuales firmantes de la carta de protesta de 1962 ten\u00edan relaci\u00f3n directa con las organizaciones obreras clandestinas que hab\u00edan promovido la lucha de los mineros asturianos, y que el n\u00famero de los intelectuales militantes era a\u00fan m\u00e1s reducido por entonces. La mayor\u00eda de ellos era liberales en el doble sentido del t\u00e9rmino: por su estatuto profesional y por su ideario pol\u00edtico. El comportamiento del r\u00e9gimen franquista fue, naturalmente, discriminatorio: encarcel\u00f3 o despidi\u00f3 del trabajo a los mineros y calumni\u00f3 a los intelectuales e ironiz\u00f3 sobre el paso al liberalismo de algunas que hab\u00edan sido falangistas. Este ha sido un comportamiento t\u00edpico de los poderes dictatoriales habidos en el \u00faltimo siglo en Espa\u00f1a. Y su menci\u00f3n ayuda a comprender la mezcla de solidaridad y desconfianza que durante mucho tiempo ha dominado las relaciones entre el movimiento obrero cl\u00e1sico y los intelectuales tradicionales. Pues si la injusticia y la represi\u00f3n del poder engendra solidaridad entre dos sectores sociales maltratados, la patente discriminaci\u00f3n que este mismo poder hizo entre trabajadores e intelectuales rebeldes no deja de complicar las relaciones en el \u00e1mbito de la disidencia.<\/p>\n<p>La significaci\u00f3n esencial de la protesta de 1962-1963 es, por tanto, que reanuda las tradicionales relaciones ambivalentes entre el movimiento obrero y la intelectualidad en unas condiciones especialmente dif\u00edciles, en las que el contacto y el di\u00e1logo no se puede establecer con normalidad. Es importante, en cualquier caso, no perder de vista la extensi\u00f3n de los per\u00edodos durante los cuales la libertad ha estado secuestrada en Espa\u00f1a. Pues en otro caso no se entender\u00eda la persistencia de unas relaciones de tipo cl\u00e1sico, en las que las motivaciones e impulsos morales ligados a la \u00e9tica de la convicci\u00f3n cuentan m\u00e1s que las afinidades directamente pol\u00edticas y que otros tipos de intereses en juego.<\/p>\n<p>No es casual que, a diferencia de lo que ocurre en otras partes, el t\u00e9rmino solidaridad haya seguido estando muy presente en los debates actuales., ya que esta, la solidaridad, ha sido una constante y un rasgo central en las relaciones entre trabajadores y entre estos y la fracci\u00f3n de los intelectuales comprometidos en per\u00edodos de ausencia de libertades. Probablemente el an\u00e1lisis comparativo de la relaci\u00f3n entre trabajadores manuales e intelectuales liberales en pa\u00edses con reg\u00edmenes autoritarios y cultura cat\u00f3lica de base arrojar\u00eda mucha luz sobre la relevancia y persistencia de este valor de la solidaridad y sobre su consideraci\u00f3n continuada por encima de tantas otras cosas.<\/p>\n<p>4. Si este acontecimiento de 1962 abre un per\u00edodo nuevo \u2013se\u00f1alado por la continuidad\u2013 en las relaciones entre trabajadores clandestinos sindicados e intelectuales de corte tradicional, el otro episodio al que querr\u00edamos referirnos indica emblem\u00e1ticamente la transformaci\u00f3n de la sociedad espa\u00f1ola antes aludida. Se trata de movimiento del profesorado intermedio de la universidad y de los institutos de todos el pa\u00eds, desde 1972, en favor de un v\u00ednculo laboral establece con la administraci\u00f3n. El hecho de que un n\u00famero importante de profesores de instituto y de universidad se consideraran trabajadores intelectuales y reivindicaran con insistencia un contrato laboral (es decir, un v\u00ednculo laboral semejante al de los trabajadores manuales) muestra bien a las claras el surgimiento de un nuevo tipo de intelectual. Junto al intelectual liberal, y super\u00e1ndolo en n\u00famero, crece en esos a\u00f1os el intelectual en la producci\u00f3n, el trabajador intelectual asalariado. No fue el \u00e1mbito de la instrucci\u00f3n p\u00fablica el \u00fanico en el que se manifest\u00f3 esta presencia, ni siquiera el primero (ya antes de 1972 el intelectual asalariado de nuevo tipo jugaba un importante papel en la industria editorial); pero s\u00ed fue en ese marco en el que la diferencia entre categor\u00edas de intelectuales se hizo m\u00e1s patente por la fuerza de las reivindicaciones muy por la presi\u00f3n social que represent\u00f3.<\/p>\n<p>La aparici\u00f3n y crecimiento de este nuevo segmento social ampl\u00eda y complica las relaciones entre trabajadores e intelectuales. Con independencia de las exageraciones que en aquellos a\u00f1os se escribieron acerca de la progresiva proletarizaci\u00f3n de los intelectuales y de su incidencia en la polarizaci\u00f3n y el conflicto social, lo cierto es que este proceso fue relegando a un lugar secundario y m\u00e1s bien excepcional la tradicional relaci\u00f3n entre trabajadores e intelectuales basada sobre todo en la solidaridad moral de los privilegiados con los de abajo. Ampl\u00eda la relaci\u00f3n, porque a partir de ese momento se produce un di\u00e1logo directo a veces incluso en el mismo centro de trabajo. De ah\u00ed que empezara a hablarse con raz\u00f3n de una confluencia entre trabajadores manuales e intelectuales. Pero tambi\u00e9n complica la relaci\u00f3n en el plano pol\u00edtico, puesto que en aquella situaci\u00f3n de transici\u00f3n los dirigentes de los trabajadores sindical y pol\u00edticamente organizados dudaban acerca de qu\u00e9 tipo de contacto considerar preferencial, si el que iba estableci\u00e9ndose por abajo en el marco de las reivindicaciones sindicales o el v\u00ednculo, menos estable pero m\u00e1s llamativo, con el sector progresista de la intelectualidad liberal tradicional.<\/p>\n<p>El debate, la indecisi\u00f3n y las vacilaciones acerca de c\u00f3mo abordar las nuevas relaciones condicion\u00f3 durante la primera mitad de la d\u00e9cada de los setenta toda la pol\u00edtica de alianzas en el \u00e1rea social comunista. Hay dos \u00e1mbitos en los que se puede investigar esta complicaci\u00f3n progresiva de la realidad tradicional entre intelectuales y obreros. Uno es el de las plataformas unitarias antifranquistas que cristalizaron durante los \u00faltimos a\u00f1os de vida del dictador. El otro \u00e1mbito es el seguimiento de la controversia sobre la organizaci\u00f3n de intelectuales y profesionales en los partidos comunistas y socialistas existentes en Espa\u00f1a durante la d\u00e9cada de los setenta. La duraci\u00f3n de esta pol\u00e9mica y su repercusi\u00f3n en la crisis del comunismo hisp\u00e1nico pone de manifiesto no solo la nueva tensi\u00f3n entre intelectuales tradicionales e intelectuales en la producci\u00f3n dentro de las organizaciones pol\u00edticas y sindicales de la izquierda, sino tambi\u00e9n c\u00f3mo las reticencias de los trabajadores sindicados respecto del intelectual tradicional se trasladaron mim\u00e9ticamente a su relaci\u00f3n con los intelectuales de nuevo tipo con los intelectuales en la producci\u00f3n. En los primeros a\u00f1os de la transici\u00f3n pol\u00edtica este era todav\u00eda un asunto que hay que considerar irresuelto. De ah\u00ed que los embriones de las organizaciones pol\u00edticas y sindicales de oposici\u00f3n, crisol privilegiado entonces de la relaci\u00f3n entre obreros e intelectuales, oscilaron entre privilegiar el papel del intelectual liberal por razones inmediatamente pol\u00edticas (o m\u00e1s bien, politicistas) y potenciar la relaci\u00f3n aut\u00f3noma, por abajo, entre trabajadores manuales y trabajadores intelectuales.<\/p>\n<p>Se prefigura ah\u00ed, en cualquier caso, una nueva divisi\u00f3n entre los intelectuales vinculados al \u00e1rea socialista en un sentido amplio. Esta nueva divisi\u00f3n se expresa en las distintas preferencias hacia el trabajo en los gabinetes t\u00e9cnicos de los sindicatos particularmente en CCOO y UGT) o en la profesionalizaci\u00f3n temporal en la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Foto de portada: Fragmentos de <em>Clase obrera e intelectuales<\/em>, de Werner T\u00fcbke. Fuente de la imagen: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/marcoderksen\/status\/1234114769818472448\">https:\/\/twitter.com\/marcoderksen\/status\/1234114769818472448<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 25 de agosto de 2022 har\u00e1 diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. Se est\u00e1n organizando diversos actos<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12193,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1948,22,1548,1560],"tags":[1002],"class_list":["post-12192","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-francisco-fernandez-buey","category-historia-del-movimiento-y-de-la-clase-obrera","category-politica","category-trabajo","tag-francisco-fernandez-buey"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12192","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12192"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12192\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12193"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12192"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12192"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12192"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}