{"id":12234,"date":"2022-08-05T05:00:28","date_gmt":"2022-08-05T04:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12234"},"modified":"2022-08-05T12:07:46","modified_gmt":"2022-08-05T11:07:46","slug":"fineschi-roberto-2021-marx-schole-brescia-pp-183","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12234","title":{"rendered":"<i>Marx<\/i>: divulgaci\u00f3n y cientificidad"},"content":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de Fineschi, Roberto (2021), <em>Marx<\/em>, Schol\u00e9: Brescia, 183 pp.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Marx-fineschi.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-12262\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Marx-fineschi.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"412\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Marx-fineschi.jpg 1000w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Marx-fineschi-182x300.jpg 182w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Marx-fineschi-622x1024.jpg 622w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Marx-fineschi-768x1265.jpg 768w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Marx-fineschi-933x1536.jpg 933w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/a>Es posible indicar que la obra <em>Marx<\/em> del fil\u00f3sofo italiano Roberto Fineschi ofrece <em>new light on an old master<\/em> en tanto que su objeto de estudio es el desarrollo cronol\u00f3gico y l\u00f3gico de la teor\u00eda sobre el modo de producci\u00f3n capitalista que elaborase el pensador nacido en Tr\u00e9veris durante el siglo XIX. Postular que su importancia reside en \u00abtratar de forma distinta al viejo maestro\u00bb implicar\u00eda, no obstante, restringir el texto, leerlo con hemianopsia. Su autor, bas\u00e1ndose en la segunda <em>Marx-Engels-Gesamtausgabe<\/em> (MEGA<sup>2<\/sup>) \u2013a\u00fan incompleta y lamentablemente poco difundida y utilizada en el mundo\u2013, subraya que Marx es \u00abpor muchos aspectos un nuevo autor, que s\u00f3lo hoy es posible leer en sus \u201cpropias palabras\u201d\u00bb (p. 14). As\u00ed, uno de los aciertos de esta <em>introducci\u00f3n a Marx<\/em> \u2013la cual se nutre de interpretaciones, discusiones y propuestas anal\u00edticas presentes en otras obras de su autor, tales como <em>Un nuovo Marx<\/em> (Carocci, 2008), <em>Marx e Hegel<\/em> (Carocci, 2006) y <em>La logica del capitale. Ripartire da Marx<\/em> (Istituto italiano per gli studi filosofici, 2021)\u2013 consiste en ofrecer lecturas alternativas sobre viejos problemas y debates presentes en el marxismo a partir de identificar, presentar, estudiar, discutir y desarrollar a un nuevo Marx. (N\u00f3tese en ello la diferencia entre marxismo y Marx).<\/p>\n<p>La idea de Marx como un autor nuevo tiene diversas implicaciones: i) la MEGA<sup>2<\/sup> genera la posibilidad de distinguir entre la obra propiamente marxiana y las distintas elaboraciones e interpretaciones realizadas por otras personas (incluido claramente Engels). Esto conduce, en muchos casos, a desmantelar las bases de diferentes lecturas tradicionales. ii) La obra del Moro est\u00e1 inconclusa; consecuentemente, es necesario considerar el car\u00e1cter de manuscrito de cada texto marxiano e incluso reconocer que muchos de ellos no constituyen obras completas aunque se usen com\u00fanmente como si lo fuesen (Fineschi ofrece como ejemplos de esto la llamada <em>Ideolog\u00eda alemana<\/em> y los <em>Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos del 44<\/em>; estos \u00faltimos, en lugar de formar una obra verdadera, son comentarios y anotaciones sobre temas que Marx estudiaba en aquel momento). El hecho de ser manuscritos ocasiona que en estos escritos existan argumentos incompletos, tentativos y, en ocasiones, contradictorios. iii) El ejercicio de investigaci\u00f3n filol\u00f3gica propuesto no se limita a enfrentar a marxismos diversos, sino tambi\u00e9n a reconocer equ\u00edvocos y l\u00edmites del propio Marx. En este sentido, por ejemplo, Fineschi apunta la insistencia marxiana de calificar como idealista a Hegel (m\u00e9todo seg\u00fan el cual, <em>grosso modo<\/em>, el modo de exposici\u00f3n coincidir\u00eda con la producci\u00f3n material del mundo a trav\u00e9s del pensamiento); insistencia que la ex\u00e9gesis hegeliana contempor\u00e1nea ha mostrado como err\u00f3nea o, al menos, cuestionable. De ello se sigue que la forma en que Marx interpret\u00f3 a Hegel debe evaluarse cr\u00edticamente, algo que pr\u00e1cticamente no se ha hecho en el \u00e1mbito de la discusi\u00f3n sobre la obra marxiana: \u00aben buena parte del debate tradicional, cuando se dec\u00eda \u201cHegel\u201d, se entend\u00eda en realidad \u201cel Hegel interpretado por Marx\u201d sin que se tuviese conciencia de la diferencia\u00bb (p. 135s.). Para entrar en esta discusi\u00f3n, Fineschi lleva m\u00e1s lejos la idea de Marx como nuevo autor al hablar tambi\u00e9n de un <em>nuovo Hegel<\/em>: \u00abLa cuesti\u00f3n, por tanto, creo que deba ser afrontada a la luz no s\u00f3lo del nuevo Marx, sino tambi\u00e9n del nuevo Hegel\u00bb (p. 136). iv) Una evaluaci\u00f3n cr\u00edtica de los textos marxianos exige identificar con claridad las diferentes fases del trabajo de Marx y los l\u00edmites anal\u00edtico-explicativos de cada una de ellas. Aqu\u00ed, tambi\u00e9n es importante diferenciar con claridad los textos pol\u00edticos de Marx de aquellos te\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Por su extensi\u00f3n y por el p\u00fablico al que est\u00e1 dirigido (el estudiantado), el <em>Marx<\/em> que edita Morcelliana Schol\u00e9 no busca ofrecer el desarrollo cabal de las ideas enunciadas anteriormente. Se trata, ciertamente, de una introducci\u00f3n al autor alem\u00e1n que exhibe un ejercicio de divulgaci\u00f3n con un car\u00e1cter cr\u00edtico-filol\u00f3gico. De esta manera, tenemos una introducci\u00f3n alejada de los manuales tradicionales que presenta y plantea cr\u00edticamente las fuentes y los resultados de los principales debates hist\u00f3ricos en el marxismo, y, adicionalmente, propone \u2013a partir de reconocer las actuales condiciones hist\u00f3rico-te\u00f3ricas, tales como el fin del llamado \u00absocialismo real\u00bb, la distinci\u00f3n entre la teor\u00eda de Marx y el marxismo y, como se mencion\u00f3 anteriormente, la publicaci\u00f3n de la nueva edici\u00f3n cr\u00edtica y los estudios que han surgido alrededor de \u00e9sta\u2013 direcciones alternativas y nuevas rutas para la investigaci\u00f3n marxiana.<\/p>\n<p>Hoy \u00abes posible \u2013indica Fineschi\u2013 proceder efectivamente a una reconstrucci\u00f3n coherente del legado marxiano\u00bb (p. 52). La relevancia de hacer esta reconstrucci\u00f3n se resume en impulsar la discusi\u00f3n sobre Marx m\u00e1s all\u00e1 de la fuerte y arraigada tradici\u00f3n interpretativa y, tras ello, en completar el conocimiento y la teor\u00eda que qued\u00f3 inconclusa. Para reconstruir a Marx, Fineschi procede con un an\u00e1lisis preciso y amplio de las diferentes fases del pensamiento marxiano, de sus diversos estilos y sus m\u00faltiples tentativas de redacci\u00f3n te\u00f3rica (basta como recordatorio con enlistar las m\u00e1s conocidas: el manuscrito 1857\/8, el manuscrito 1861\/3, el manuscrito 1863\/65, la primera edici\u00f3n alemana del Tomo I de <em>El capital<\/em> de 1867, la segunda edici\u00f3n de \u00e9ste en 1872\/3, la edici\u00f3n francesa de 1872\/75). Esto permite comprender el \u00ablargo camino de autoformaci\u00f3n\u00bb (p. 43) intelectual de Marx y el pasaje de una etapa de falta de autonom\u00eda te\u00f3rica plena a otra de madurez e independencia anal\u00edtica y explicativa.<\/p>\n<p>Tras una breve \u2013pero necesaria\u2013 biograf\u00eda sobre Marx, Fineschi presenta un estudio de las diferentes obras marxianas que se basa en proponer al a\u00f1o 1857 como el \u00abpunto de quiebre\u00bb en la evoluci\u00f3n te\u00f3rica del fil\u00f3sofo alem\u00e1n. La distinci\u00f3n entre un <em>Marx giovane<\/em> y un Marx creador de una teor\u00eda verdadera y propia sobre el modo de producci\u00f3n capitalista \u2013que no debe confundirse con la \u00abruptura epistemol\u00f3gica\u00bb althusseriana que diferenciaba plenamente entre el joven y el viejo Marx se\u00f1alando que el primero, preso de la filosof\u00eda hegeliana, carec\u00eda de originalidad y cientificidad, y que, en consecuencia, propon\u00eda distanciarse absolutamente de Hegel (cfr. Fineschi, 2006, pp. 117-118)\u2013 no implica demeritar la relevancia del per\u00edodo previo a 1857, sino reconocer los l\u00edmites de las obras elaboradas en \u00e9l: por un lado, estas obras a\u00fan no ofrecen una exposici\u00f3n coherente y articulada de la concepci\u00f3n marxiana sobre el proceso capitalista; por otro, muchos conceptos y categor\u00edas presentes en ellas fueron transformados e incluso abandonados por Marx. Esta secci\u00f3n del libro, titulada \u00abPrima del Capitale\u00bb, tiene, en mi opini\u00f3n, relevancia ante el surgimiento de textos y perspectivas anal\u00edticas marxistas que se basan, sin un ejercicio cr\u00edtico y sin evaluar las etapas del pensamiento marxiano, en planteamientos y categor\u00edas presentes en obras juveniles de Marx. Es decir, sin entender que \u00abMarx formula aqu\u00ed [en sus obras previas a 1857] algunos conceptos clave que, no obstante, permanecen a nivel de hip\u00f3tesis o proyecto de trabajo\u00bb (p. 44). Esto suele traducirse en teor\u00edas no sist\u00e9micas del proceso capitalista.<\/p>\n<p>El movimiento de la juventud hegeliana, en especial a trav\u00e9s de Bauer y Feuerbach, determin\u00f3 la forma en que Marx interpret\u00f3 durante toda su vida a Hegel: este \u00faltimo siempre fue asociado por Marx con una teor\u00eda espiritualista e inmaterial. Esta permanencia interpretativa tiene, sin embargo, momentos importantes que deben ser subrayados pues modificaron posteriormente la concepci\u00f3n te\u00f3rica marxiana. En un primer momento, el autor de <em>El capital<\/em> conceptualiz\u00f3 a Hegel mediante la dial\u00e9ctica de alienaci\u00f3n y recuperaci\u00f3n de la autoconciencia. Esto hac\u00eda eco de la interpretaci\u00f3n de Bruno Bauer seg\u00fan la cual la separaci\u00f3n entre sujeto y objeto ser\u00eda eliminada gracias al desarrollo mismo de la autoconciencia y ambos ser\u00edan reconducidos a la unidad. Posteriormente, Marx iniciar\u00eda una cr\u00edtica a esta lectura (por ejemplo, en <em>La cuesti\u00f3n jud\u00eda<\/em> y en <em>La sagrada familia<\/em>) y la autoconciencia baueriana fue sustituida por una posici\u00f3n antropol\u00f3gica de inspiraci\u00f3n fauerbachiana: el <em>Gattungswesen<\/em>, la esencia de especie. Esto se acompa\u00f1\u00f3 de la tesis de Feuerbach que indica que Hegel invirti\u00f3 sujeto y objeto y de la idea seg\u00fan la cual el trabajo es la clave para entender el auto-extra\u00f1amiento humano. El cambio se sintetiza as\u00ed: \u00abel ser humano (no el esp\u00edritu\/autoconciencia), cuya esencia de especie es el trabajo (no el pensamiento), se extra\u00f1a de s\u00ed a trav\u00e9s de la propia actividad material creando un mundo externo; si esta exterioridad se cristaliza, deviene entonces para \u00e9l extra\u00f1a y dominante, el ser humano se aliena\u00bb (p. 24).<\/p>\n<p>La cr\u00edtica y el distanciamiento respecto a Feuerbach constituyen un nuevo momento del pensamiento de Marx. Aunque la sustituci\u00f3n de la autoconciencia por la esencia humana haya sido un paso adelante para la teor\u00eda, el car\u00e1cter abstracto y gen\u00e9rico del humano feuerbachiano constitu\u00eda una barrera te\u00f3rica pues al ser siempre id\u00e9ntico a s\u00ed mismo no incluye la transformaci\u00f3n ni el pasaje entre \u00e9pocas. Como superaci\u00f3n de ello, Marx y Engels propusieron interpretar el proceso real de la producci\u00f3n mediante la identificaci\u00f3n y definici\u00f3n de diferentes estadios de \u00e9sta, es decir, los distintos <em>modos de producci\u00f3n<\/em>. A la incipiente noci\u00f3n de modo de producci\u00f3n acompa\u00f1aron categor\u00edas como individuos, divisi\u00f3n del trabajo, formas de propiedad y las clases sociales. La determinaci\u00f3n hist\u00f3rica adquiere aqu\u00ed un lugar primordial: la universalidad humana ya no se concibe como un dato que fue extra\u00f1ado y que debe ser reapropiado, sino como un producto de la din\u00e1mica hist\u00f3rica del proceso de trabajo y de las relaciones de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un cuarto momento del pensamiento marxiano fue el acercamiento a la econom\u00eda pol\u00edtica. La cr\u00edtica a la <em>Mis\u00e8re de la philosophie<\/em> de Proudhon present\u00f3 algunos de los primeros resultados del per\u00edodo de estudio que Marx dedicase a la econom\u00eda pol\u00edtica, particularmente a sus representantes m\u00e1s sobresalientes como Adam Smith y David Ricardo, pues ahora categor\u00edas como valor de uso, valor de cambio y tiempo de trabajo est\u00e1n en la base de la discusi\u00f3n. Ciertamente el uso de tales categor\u00edas por parte de Marx no tuvo en ese momento un marcado perfil cr\u00edtico hacia Ricardo \u2013salvo la bien conocida cr\u00edtica al ahistoricismo ricardiano\u2013, no obstante, existe un planteamiento interesante que s\u00f3lo se desarrollar\u00e1 de forma plena en <em>El capital<\/em> alrededor de la importancia del proceso de intercambio: en una sociedad mercantil no es posible determinar <em>a priori<\/em>, antes de los intercambios, si el trabajo gastado de forma privada es efectivamente reconocido como trabajo social.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la etapa juvenil de Marx coloca ideas brillantes, principios generales y el embri\u00f3n de una nueva concepci\u00f3n de la historia (cfr. el tratamiento que sobre el <em>Manifiesto del Partido Comunista<\/em> ofrece el libro en la secci\u00f3n I.7), pero no una teor\u00eda completa ni una sistematizaci\u00f3n. Consid\u00e9rese, por ejemplo, que la idea del materialismo hist\u00f3rico es propuesta en t\u00e9rminos generales, pero no tiene una formulaci\u00f3n efectiva. A esto se suma lo que Fineschi subraya: permanece en Marx la idea de una palingenesia de ra\u00edz baueriana\/feuerbachiana que coloca juntas dos ideas de entrada irreconciliables: el esbozo de una teor\u00eda del proceso hist\u00f3rico que tiene fases y la propuesta de un momento culminante de tal proceso. Esto se traduce en dos cr\u00edticas importantes para la teor\u00eda que deben ser atendidas: \u00abla necesidad del pasaje a esta sociedad socialmente pacificada; su car\u00e1cter \u201cdefinitivo\u201d, esto es, el fin de la historia\u2026\u00bb (p. 46).<\/p>\n<p>1857 implic\u00f3 tambi\u00e9n una transformaci\u00f3n en la metodolog\u00eda de Marx: la lectura cr\u00edtica a las teor\u00edas de otros pensadores que se limitaba a mostrar las fallas, los l\u00edmites y las contradicciones de \u00e9stas es sustituida por una elaboraci\u00f3n sistem\u00e1tica de la teor\u00eda propia basada en el m\u00e9todo dial\u00e9ctico, esto es, por la exposici\u00f3n cient\u00edfico-dial\u00e9ctica (la <em>Darstellungsweise<\/em> marxiana) que permite el desarrollo de las categor\u00edas y la colocaci\u00f3n de las mismas en su lugar adecuado dentro de la estructura te\u00f3rica. Este desarrollo tuvo su m\u00e1xima expresi\u00f3n en <em>El capital<\/em>.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de la teor\u00eda del modo de producci\u00f3n capitalista, que corresponde, seg\u00fan la distinci\u00f3n propuesta por Fineschi, a la etapa de madurez de Marx es analizada en la segunda secci\u00f3n del libro que rese\u00f1o. Se inicia con un cuadro general sobre los planes de trabajo de Marx (la idea original de los seis libros y la estructura original de la teor\u00eda del capital en cuatro libros se presentan en la primera secci\u00f3n) y se avanza hacia un resumen sobre las variantes y las fases de elaboraci\u00f3n de la teor\u00eda. Para ello, como instrumento de orientaci\u00f3n, son propuestas dos fases a partir de 1857. La primera incluye: el manuscrito de 1857\/8 (<em>Grundrisse<\/em>), la <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em> de 1859, el manuscrito de 1861\/63 (que incluye las conocidas <em>Teor\u00edas sobre el plusvalor<\/em>) y el manuscrito de 1863\/5 que ya refleja la decisi\u00f3n de Marx de seguir la estructura de tres libros. La segunda fase, por su parte, refiere a las ediciones del primer tomo de <em>El capital<\/em> (las alemanas de 1867 y 1872\/3, y la francesa de 1872\/5), los manuscritos para el tomo II, elaborados entre 1863 y 1883, y los manuscritos para el tomo III, que se generaron en tres per\u00edodos: un manuscrito principal de 1864\/5, otro de 1867\/8 y uno \u00faltimo entre 1871 y 1883. Sobre lo anterior, adem\u00e1s de recordar al lector que el tomo I fue modificado y publicado en varias ocasiones por el propio Marx y que los tomo II y III fueron editados y publicados por Engels, Fineschi puntualiza que el proyecto marxiano tiene mucho m\u00e1s que una dimensi\u00f3n meramente econ\u00f3mica: \u00abtal proyecto no pretende \u00fanicamente definir su categor\u00edas econ\u00f3micas fundamentales, sino tambi\u00e9n c\u00f3mo \u00e9stas se articulan y se desarrollan desde el punto de la vista de la definici\u00f3n de los actores que act\u00faan (sujetos hist\u00f3ricos), de las formas de consciencia que desarrollan (ideolog\u00eda), de las reglas que determinan el cambio hist\u00f3rico (\u201cfilosof\u00eda\u201d de la historia), de una metodolog\u00eda cient\u00edfica [\u2026] La gran ambici\u00f3n de este proyecto es reunir las caracter\u00edsticas fundamentales de todos estos aspectos e una teor\u00eda sistem\u00e1tica unitaria\u00bb (p. 54).<\/p>\n<p>Un estudio sobre los tres tomos de <em>El capital<\/em> se ofrece tambi\u00e9n en la segunda secci\u00f3n del libro. Por razones de espacio y por superar el objetivo de esta rese\u00f1a, a continuaci\u00f3n, subrayo solamente ciertas cuestiones y planteamientos que pienso sean novedosos e importantes para nutrir las nuevas rutas de investigaci\u00f3n marxiana. Respecto al tomo I, Fineschi puntualiza que el concepto fundamental de la teor\u00eda marxiana del capital es la mercanc\u00eda pues a partir de ella ser\u00e1 posible, siguiendo el m\u00e9todo dial\u00e9ctico, reconstruir la totalidad sist\u00e9mica. El concepto de mercanc\u00eda implica necesariamente la existencia de <em>mercanc\u00edas<\/em> en plural y, entonces, de una <em>relaci\u00f3n entre ellas<\/em>. Relaci\u00f3n que permite el desarrollo y la posici\u00f3n de las propiedades de cada mercanc\u00eda: un producto es mercanc\u00eda s\u00f3lo si se intercambia y sus cualidades s\u00f3lo existen y se manifiestan en relaci\u00f3n. Esto explica la relevancia que para Marx tuvo el estudio de la <em>forma de valor<\/em> (elemento que lo separ\u00f3 plenamente de la interpretaci\u00f3n ricardiana sobre el valor y sobre el dinero): el valor hace posible la relaci\u00f3n entre mercanc\u00edas, pero como tal no existe fenom\u00e9nicamente, requiere, para existir, de su manifestaci\u00f3n fenom\u00e9nica (el dinero). De esto se sigue que, si el valor existe en la relaci\u00f3n rec\u00edproca de todas las mercanc\u00edas y en la intercambialidad universalidad de ellas, el intercambio tiene un papel primordial en la determinaci\u00f3n del valor. En otras palabras, la venta de cada mercanc\u00eda es lo que permite que el trabajo gastado de forma individual sea reconocido como trabajo socialmente necesario. As\u00ed, \u00abel intercambio es el efectivo <em>proceso de medici\u00f3n<\/em> de la magnitud de valor y el \u201c<em>medidor<\/em>\u201d es el equivalente (el dinero)\u00bb (p. 61). Claramente, \u2013y aqu\u00ed una originalidad de la introducci\u00f3n escrita por Fineschi\u2013 la falta de venta o de realizaci\u00f3n de las mercanc\u00edas implicar\u00eda la no existencia del valor. Marx, para simplificar, asumi\u00f3 en este nivel de su presentaci\u00f3n que todo lo producido es vendido y, en consecuencia, la medida en horas de trabajo y la medida externa en la mercanc\u00eda equivalente coinciden inmediatamente y no requieren del intercambio. Pero, se trata s\u00f3lo de un supuesto que debe ser reconocido para evitar problemas de interpretaci\u00f3n tanto del tomo I como del tomo III. El fil\u00f3sofo italiano escribe al respecto: \u00abno haber tenido este aspecto en la debida consideraci\u00f3n ha causado grandes malentendidos porque ha dado la impresi\u00f3n de que la forma de valor no tuviese, en sustancia, funci\u00f3n econ\u00f3mica efectiva y que se pudiese calcular todo en horas directamente sin tener en cuenta los intercambios, exactamente aquello que no es posible en una sociedad mercantil\u00bb (p. 61). Un corolario de lo anterior es que, contra a lo que suele indicarse en manuales tradicionales, Marx no tiene una teor\u00eda del valor-trabajo \u2013expresi\u00f3n que no es usada jam\u00e1s por el pensador alem\u00e1n\u2013. Esto define nuevos caminos para la investigaci\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica a la teor\u00eda de la alienaci\u00f3n del joven Marx tambi\u00e9n se ubica en esta secci\u00f3n: en <em>El capital<\/em> el sujeto que se aliena es la persona burguesa, es decir, la persona que resulta de un momento hist\u00f3rico espec\u00edfico, el sistema capitalista, en el cual la relaci\u00f3n social se estructura alrededor del intercambio de mercanc\u00edas, y no el ser humano en general.<\/p>\n<p>En lo que toca al tomo II, Fineschi presenta una s\u00edntesis de la teor\u00eda de la reproducci\u00f3n social global que ampl\u00eda la discusi\u00f3n de la teor\u00eda de la acumulaci\u00f3n del tomo I al incorporar el estudiar la interdependencia de distintos capitales. Adem\u00e1s, enfatiza la importancia de la proporcionalidad sist\u00e9mica en sus dimensiones material y de valor, y la imposibilidad de la misma en tanto el sistema capitalista, sin el supuesto que garantiza la realizaci\u00f3n de todas las mercanc\u00edas, se reproduce fuera del equilibrio.<\/p>\n<p>Este supuesto es de igual manera colocado al interior del estudio sobre el tomo III por Fineschi para esbozar una interpretaci\u00f3n original y un nuevo planteamiento sobre el archiconocido <em>problema de la transformaci\u00f3n de valores en precios<\/em>. La base para esto se encuentra en el cap\u00edtulo X de la edici\u00f3n engelsiana (un cap\u00edtulo poco considerado tradicionalmente para proponer las \u00absoluciones\u00bb al problema), donde se elimina el supuesto de plena realizaci\u00f3n de las mercanc\u00edas y, entonces, adquiere vigencia el proceso de <em>validaci\u00f3n social<\/em> que Marx present\u00f3 en el tomo I de <em>El capital<\/em>: \u00abaqu\u00ed cu\u00e1nto y cu\u00e1l <em>valor de uso<\/em> fue producido y realizado es decisivo para la determinaci\u00f3n de su magnitud de valor; es este el <em>valor de mercado<\/em>\u00bb (p. 100). La categor\u00eda valor de mercado se vincula con otra igualmente ignorada por los estudiosos del tomo III, la <em>demanda ordinaria<\/em>. La incorporaci\u00f3n de ambas en el an\u00e1lisis te\u00f3rico tiene efectos sobre la definici\u00f3n y el nivel de la tasa de ganancia, sobre la conceptualizaci\u00f3n de la competencia intrasectorial e intersectorial, del precio de producci\u00f3n, de la ca\u00edda de la tasa de ganancia, del ciclo econ\u00f3mico y de la sobreproducci\u00f3n.<\/p>\n<p>La presentaci\u00f3n sobre el fetichismo del capital \u2013el dinero, en cuanto capital, parece generar por su propia naturaleza una ganancia, el inter\u00e9s\u2013, el cr\u00e9dito, los diferentes tipos de capitalistas, el capital ficticio, la relaci\u00f3n entre acumulaci\u00f3n real y acumulaci\u00f3n ficticia y la renta cierra esta secci\u00f3n dedica al estudio de <em>El capital<\/em>.<\/p>\n<p>En la tercera secci\u00f3n de <em>Marx<\/em> Fineschi examina conceptos clave en la historia del marxismo y de la teor\u00eda marxiana: materialismo hist\u00f3rico\/materialismo dial\u00e9ctico; lucha de clases\/revoluci\u00f3n; comunismo; m\u00e9todo dial\u00e9ctico; alienaci\u00f3n y fetichismo de la mercanc\u00eda; valor-trabajo y transformaci\u00f3n. Al respecto, considero de importancia anotar lo siguiente: sobre el materialismo hist\u00f3rico, dos elementos deben tenerse en cuenta: i) la presentaci\u00f3n del proceso hist\u00f3rico seg\u00fan una relaci\u00f3n entre estructura y superestructura y seg\u00fan una sucesi\u00f3n de modos de producci\u00f3n que termina en el comunismo que Marx realiz\u00f3 en el <em>Pr\u00f3logo a la Contribuci\u00f3n<\/em> no es una teor\u00eda completa. En realidad, el Moro s\u00f3lo present\u00f3 leyes para el modo de producci\u00f3n capitalista y no para otros. ii) La historiograf\u00eda reciente pone en duda el esquematismo presente en el <em>Pr\u00f3logo<\/em>. As\u00ed, \u00abel materialismo hist\u00f3rico ha permanecido como una hip\u00f3tesis interpretativa de las leyes hist\u00f3ricas\u00bb (p. 117), pero falta mucho por hacer.<\/p>\n<p>La conceptualizaci\u00f3n del <em>comunismo<\/em> tambi\u00e9n es puesta en tensi\u00f3n. La primera raz\u00f3n para ello es que Marx se refiri\u00f3 al comunismo como un pasaje necesario, lo que, en muchas interpretaciones, deriv\u00f3 en una idea mecanicista del proceso hist\u00f3rico. Una segunda raz\u00f3n es que en realidad Marx ofreci\u00f3 muy pocas indicaciones sobre la sociedad futura. Dar el car\u00e1cter de necesario al comunismo es en s\u00ed mismo un problema interpretativo y, seg\u00fan Fineschi, un retroceso de Marx respecto a Hegel: \u00aben Hegel la historia no tiene un momento culminante, sino se despliega infinitamente en estadios de racionalidad todos efectuales y, por tanto, en s\u00ed completos, pero ninguno final. Marx, por el contrario, parece suponer una meta final o, al menos, un salto cualitativo no s\u00f3lo epocal, sino absoluto de una prehistoria a la historia\u00bb (p. 131). La cr\u00edtica que en este sentido hace Fineschi a Marx (que puede extenderse a m\u00faltiples marxismos) es haber sacado al comunismo de la esfera de la mera posibilidad para llevarlo a la de la necesidad.<\/p>\n<p>El libro presenta en su secci\u00f3n cuarta una historia breve de la forma en que el pensamiento marxiano fue recibido y desarrollado por m\u00faltiples pensadores y escuelas. Como premisa fundamental, Fineschi anota que es necesario un proceso de desarrollo de la teor\u00eda marxiana, que se encuentra a un muy alto nivel de abstracci\u00f3n, antes de ser utilizada directamente como un manual de pol\u00edtica. El desarrollo de las mediaciones l\u00f3gicas es un trabajo pendiente. Posteriormente, el autor italiano ofrece una muy larga lista de autores, dentro de los cuales se encuentran: Engels, Kautsky, Bernstein, Hilferding, Bauer, Plechanov, Bujarin, Trotsky, Stalin, Lenin, Luxemburg, Pannekoek, Grossman, Labriola, Gentile, Croce, Gramsci, Luk\u00e1cs, Adorno, Horkheimer, Marcuse, Colleti, Sartre, Rubel, Althusser, Backhaus, Reichelt, Uno, Mari\u00e1tegui, Dussel, etc.<\/p>\n<p>Como es l\u00f3gico, se trata de una lista incompleta. Incluso el autor indica la necesidad de reconocer las propuestas te\u00f3ricas que aparecen en espacios fuera de Europa. En mi opini\u00f3n, la historia de la recepci\u00f3n de la obra marxiana debe complementarse con los nuevos retos te\u00f3rico-pr\u00e1cticos que define la din\u00e1mica del capitalismo contempor\u00e1neo. Algo que, de hecho, Fineschi ya ha realizado en otros textos. Me refiero, por ejemplo, a su concepto de \u00abcapitalismo crepuscular\u00bb.<\/p>\n<p>El libro cierra con una vasta recomendaci\u00f3n bibliogr\u00e1fica para profundizar tanto en Marx como en los trabajos que se han desarrollado a su alrededor.<\/p>\n<p><em>Marx<\/em> es un texto valioso que logra combinar divulgaci\u00f3n y profundidad cient\u00edfica. \u00a1Bienvenido!<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Fineschi, R. (2006), <em>Marx e Hegel. Contributi a una rilettura<\/em>, Roma: Carocci.<\/p>\n<p>Fineschi, R. (2008), <em>Un nuovo Marx. Filologia e interpretazione dopo la nuova edizione storico-critica (MEGA2)<\/em>, Roma: Carocci.<\/p>\n<p>Fineschi, R. (2021), <em>La logica del capitale. Ripartire da Marx<\/em>, Napoli: Istituto italiano per gli studi filosofici.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Roberto Escorcia, Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana-Xochimilco, Ciudad de M\u00e9xico, M\u00e9xico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de Fineschi, Roberto (2021), Marx, Schol\u00e9: Brescia, 183 pp. &nbsp; Es posible indicar que la obra Marx del fil\u00f3sofo<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":9388,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544,1552],"tags":[1642,917,1874],"class_list":["post-12234","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-karl-marx","category-marxismo","tag-marx","tag-resenas","tag-roberto-fineschi"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12234","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12234"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12234\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9388"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}