{"id":12327,"date":"2022-08-19T05:00:05","date_gmt":"2022-08-19T04:00:05","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12327"},"modified":"2022-08-19T02:13:20","modified_gmt":"2022-08-19T01:13:20","slug":"gramsci-y-togliatti-en-los-inicios-de-la-construccion-del-proyecto-de-la-revolucion-popular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12327","title":{"rendered":"Gramsci y Togliatti en los inicios de la construcci\u00f3n del proyecto de la revoluci\u00f3n popular"},"content":{"rendered":"<p>En la elaboraci\u00f3n de la l\u00ednea pol\u00edtica de la IC hubo desde el primer momento un referente principal, el ruso, representante de la \u00fanica revoluci\u00f3n que hab\u00eda triunfado y \u00fanico partido que gestionaba un estado revolucionario, cuya defensa era una natural prioridad de la IC. El segundo referente fue el KPD; con un peso que variaba en funci\u00f3n de la expectativa de ruptura revolucionaria en Alemania. Las l\u00edneas sovi\u00e9tica y alemana constitu\u00edan, por ese orden, las coordenadas principales. De manera particular, la experiencia bolchevique marcaba la concepci\u00f3n del momento insurreccional de la revoluci\u00f3n; en tanto que la alemana era la referencia principal del debate sobre la pol\u00edtica de masas, con sus apuntes iniciales sobre el frente \u00fanico y la conquista de la mayor\u00eda social la respuesta antag\u00f3nica de la teor\u00eda de la ofensiva. Por otra parte, la l\u00ednea sovi\u00e9tica se abr\u00eda a la cuesti\u00f3n de las alianzas sociales, en su caso con el campesinado, mientras que la alemana discurr\u00eda sobre el camino tradicional de la socialdemocracia del obrerismo estricto. Entre ambas referencias principales exist\u00eda un margen aut\u00f3nomo de las secciones nacionales de la Internacional Comunista, en la interpretaci\u00f3n inicial de los acuerdos tomados en los organismos dirigentes de la IC e incluso para la elaboraci\u00f3n de doctrina propia en el \u00e1mbito nacional. Sin esa posibilidad solo pudo ser materializada all\u00ed donde la secci\u00f3n nacional ten\u00eda un peso espec\u00edfico relevante en el movimiento obrero y donde existi\u00f3 un grupo dirigente capaz de construir esa doctrina propia; as\u00ed ocurri\u00f3 en la italiana. En otras secciones nacionales las manifestaciones de autonom\u00eda se malograron: fuera por su debilidad como partido y como parte integrante del movimiento obrero, como fue el caso de la brit\u00e1nica, o por la carencia de ese grupo dirigente capaz de hacer valer, o respetar, sus decisiones dentro de la secci\u00f3n y en los \u00f3rganos dirigentes de la IC, como ocurri\u00f3 hasta los a\u00f1os treinta en la francesa.<\/p>\n<p>El PCI tuvo desde sus or\u00edgenes una personalidad singular, con un perfil propio que empez\u00f3 a dibujarse en las respuestas revolucionarias dadas primero a la crisis del Partido Socialista Italiano a ra\u00edz de la agresi\u00f3n italiana a Libia de 1912, promovida por Giolitti, apoyada o aceptada por una parte del partido, y poco despu\u00e9s a la cuesti\u00f3n de la intervenci\u00f3n de Italia en La Gran Guerra. El impacto de la revoluci\u00f3n rusa y la experiencia de las movilizaciones obreras de 1919-1920, analizadas con sentido cr\u00edtico, acab\u00f3 de definir ese perfil. Esa personalidad singular le llev\u00f3 a ser durante alg\u00fan tiempo una secci\u00f3n discrepante en el seno de la IC; la de los \u00abgenios incomprendidos\u00bb como con iron\u00eda se autocalific\u00f3 Gramsci en una carta a Togliatti a finales de 1923[1]. Aunque extra\u00f1e a la vista de las posiciones posteriores, fue discrepante desde posiciones que Lenin calificar\u00eda de izquierdistas. El PCI, tanto el grupo de Bordiga como el de Gramsci, rechazaba el frente \u00fanico, manten\u00eda una confrontaci\u00f3n con el tercerista Partido Socialista[2] que prolongaba la escisi\u00f3n de 1921 \u2013y que se defend\u00eda como salvaguarda de la raz\u00f3n hist\u00f3rica de esa escisi\u00f3n\u2013 y subvaloraba el peligro del acceso del fascismo al poder y su capacidad para construir una dictadura de naturaleza nueva. En el segundo congreso del PCI, en Roma, en marzo de 1922, Gramsci rechaz\u00f3 que pudiera concebirse el gobierno obrero como una coalici\u00f3n de diversas organizaciones. Pensaba todav\u00eda en los t\u00e9rminos de la ofensiva obrera de 1919-1920, que consideraba repetible; a condici\u00f3n de que se sacara a la clase obrera de la depresi\u00f3n en que se encontraba tras aquel ciclo de ataque, mediante su reorganizaci\u00f3n para darle de nuevo una capacidad de maniobra de defensa y contrataque. Los comunistas italianos razonaban en t\u00e9rminos muy semejantes a los de la \u00abteor\u00eda de la ofensiva\u00bb y desde luego en t\u00e9rminos de revoluci\u00f3n obrera, de principio a fin. Todav\u00eda ante la convocatoria de las elecciones de abril de 1924 \u2013que habr\u00edan de consolidar a Mussolini en el poder con un respaldo social que fue realidad, m\u00e1s all\u00e1 de la trampa institucional de una ley electoral abusiva[3]\u2013 Togliatti (Gramsci estaba en Mosc\u00fa y luego en Viena desde mayo de 1922 hasta mayo de 1924) interpret\u00f3 la propuesta del Comit\u00e9 Ejecutivo de la IC de una candidatura de \u00abunidad proletaria\u00bb como una maniobra para dejar en evidencia al ala reformista del socialismo italiano (el Partido Socialista Unitario de Turati) y romper al maximalismo del PSI, dividido entre los partidarios de fusionarse con el PCI (Serrati) y los contrarios a ello (Nenni); que Togliatti acertara en su previsi\u00f3n de que Turati rechazar\u00eda la candidatura unitaria no quita que su concepto de la \u00abunidad proletaria\u00bb fuera simplemente instrumentalista, y que su procedimiento de forzar la ruptura en el seno del PSI favoreciera la minorizaci\u00f3n del sector partidario de la fusi\u00f3n con el PCI.<\/p>\n<p>No obstante, la dura lecci\u00f3n del triunfo de Mussolini \u2013ratificada despu\u00e9s con la supervivencia del fascismo al episodio del asesinato del diputado socialista Mateotti\u2013 fue bien tomada por el nuevo grupo dirigente promovido por Gramsci, con la colaboraci\u00f3n fundamental de Togliatti, que desplazar\u00eda de la direcci\u00f3n del partido a Bordiga, empe\u00f1ado en mantener la l\u00ednea izquierdista inicial. El cambio lo inici\u00f3 Gramsci en los \u00faltimos meses de su estancia en Mosc\u00fa y empez\u00f3 a socializarlo al resto del partido en carta al Comit\u00e9 Ejecutivo del PCI el 12 de noviembre de 1923, con un planteamiento que era ya radicalmente distinto. El motivo de su reflexi\u00f3n fue la discusi\u00f3n sobre el t\u00edtulo de un nuevo peri\u00f3dico del partido, para el que Gramsci propuso <em>L\u2019Unit\u00e1<\/em>, como s\u00edmbolo de la unidad entre el proletariado y el campesinado, que se materializar\u00eda en la nueva consigna del gobierno obrero y campesino. Esa unidad a\u00f1adi\u00f3, hab\u00eda de situar la relaci\u00f3n entre obreros y campesinos no solo como una relaci\u00f3n de clase sino tambi\u00e9n \u00aby especialmente como un problema territorial, esto es como uno de los aspectos de la cuesti\u00f3n nacional\u00bb, introduciendo en la revoluci\u00f3n italiana la cuesti\u00f3n del Mezzogiorno como cuesti\u00f3n central. Gramsci subray\u00f3 el car\u00e1cter espec\u00edficamente italiano que hab\u00eda de tener la revoluci\u00f3n y por tanto la propuesta estrat\u00e9gica, concluyendo que consideraba \u00abpersonalmente\u00bb que la consigna de \u00abgobierno obrero y campesino\u00bb deb\u00eda ser adaptada en Italia en los t\u00e9rminos de \u00abRep\u00fablica federal de los trabajadores y los campesinos\u00bb. Gramsci abandonaba la consideraci\u00f3n estrictamente movilizadora o propagand\u00edstica de la consigna del gobierno obrero y campesino; adaptada a la situaci\u00f3n italiana, se convert\u00eda en un objetivo pol\u00edtico sustantivo, una propuesta alternativa de clase y nacional, un anillo efectivo de una cadena hist\u00f3rica. Por otra parte, la asunci\u00f3n de la cuesti\u00f3n meridional como integrante fundamental de la estrategia revolucionaria italiana se acompa\u00f1\u00f3 con una autocr\u00edtica expl\u00edcita sobre las movilizaciones de 1919-1920 y la pol\u00edtica estrictamente obrerista seguida entonces y hasta ese momento; Gramsci concluy\u00f3 que aquellas movilizaciones hab\u00edan sido finalmente neutralizadas sin poder desembocar en una salida revolucionaria porque no se hab\u00eda conseguido implicar en ellas al campesinado y sobre todo al campesinado pobre del sur de Italia.<\/p>\n<p>Gramsci atrajo a sus nuevas posiciones a Togliatti y Terracini \u2013uno de los m\u00e1s notorios defensores de la teor\u00eda de la ofensiva en los debates de la IC de 1921-1923\u2013 as\u00ed como a antiguos seguidores de Bordiga, como Grieco, y aglutin\u00f3 un nuevo grupo dirigente que fue construyendo un discurso no solo propio sino innovador, que se apartaba de la esterilidad creciente del de la IC y sus movimientos ondulatorios entre golpes de izquierda y lecturas bizantinas de las consignas acordadas. La consideraci\u00f3n del objetivo de la Rep\u00fablica federal de trabajadores y campesinos llevaba a la aceptaci\u00f3n de las reivindicaciones democr\u00e1ticas del campesinado como algo sustancial del proyecto revolucionario, no ya como una maniobra de la burgues\u00eda. La construcci\u00f3n de una estrategia propia de la revoluci\u00f3n italiana sigui\u00f3 avanzando en otro terreno del an\u00e1lisis del fascismo, abandonando la subvaloraci\u00f3n inicial y concluyendo, en contradicci\u00f3n con Bordiga, que entre el fascismo y su alternativa definitiva, el socialismo, podr\u00eda producirse una salida intermedia promovida por la propia burgues\u00eda y los sectores liberales y reformistas antifascistas, de car\u00e1cter pol\u00edticamente democr\u00e1tico. El anillo de la transici\u00f3n, considerado primero en t\u00e9rminos negativos \u2013en beneficio de la burgues\u00eda y del sistema capitalista\u2013 pas\u00f3 a ser considerado finalmente en t\u00e9rminos positivos. No s\u00f3lo la burgues\u00eda tendr\u00eda la opci\u00f3n de dar una salida diferente al fascismo, tambi\u00e9n esta pod\u00eda y habr\u00eda de ser precisamente la opci\u00f3n diferente que sellar\u00eda la alianza italiana entre el proletariado y el campesinado, cuya movilizaci\u00f3n conjunta contra el fascismo adquirir\u00eda la naturaleza de una revoluci\u00f3n popular: el anillo transitorio de la rep\u00fablica de los trabajadores y los campesinos, a los que se a\u00f1adir\u00edan luego segmentos de la clase media, intelectuales y profesionales. El concepto de la revoluci\u00f3n popular, como motivo pol\u00edtico, como objetivo de lucha por el poder y de organizaci\u00f3n del nuevo poder, sintetiz\u00f3 esa elaboraci\u00f3n estrat\u00e9gica excepcional que se fue construyendo en el PCI.<\/p>\n<p>La singularidad de ese discurso, fue asumido por sus autores, aunque sus detractores en la direcci\u00f3n de la Internacional Comunista, los tildaron despectivamente de una pretensi\u00f3n de excepcionalidad. Acabado el X Pleno del Comit\u00e9 Ejecutivo de la IC, en julio de 1929, la delegaci\u00f3n italiana \u2013Togliatti, Grieco y el sindicalista Di Vittorio\u2013 fue llamada a cap\u00edtulo en una reuni\u00f3n en la que estuvo sometida a una andanada de invectivas por parte de Manuilsky, Ulbricht, Stepanov, responsable entonces del Secretariado Latino del CEIC, y el ucraniano Vasiliev, una de las piezas b\u00e1sicas del aparato de organizaci\u00f3n del CEIC[4]. Ulbricht acus\u00f3 al PCI de no ser combativo con el fascismo y ser demasiado permeable a las concepciones \u00absocialfascistas\u00bb; Manuilski de haber sobrevalorado las consignas transitorias, y Vasiliev se lanz\u00f3 a fondo en su acusaci\u00f3n de gradualismo al PCI y la condena de la concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n popular, que para \u00e9l no pod\u00eda ser otra cosa que reformismo enmascarado, como expresi\u00f3n de gradualismo. Todos ellos reprochaban a la direcci\u00f3n del PCI de haberse situado, por s\u00ed misma, en una posici\u00f3n de excepci\u00f3n dentro de la IC. Toda la delegaci\u00f3n rechaz\u00f3 sin fisuras las acusaciones, aunque correspondi\u00f3 a Togliatti, como era l\u00f3gico, las respuestas m\u00e1s contundentes y\u2026 la adopci\u00f3n de una soluci\u00f3n tambi\u00e9n \u00abtransitoria\u00bb para la nueva tormenta que se produc\u00eda entre la direcci\u00f3n de la IC y el PCI. Sobre la relaci\u00f3n con la socialdemocracia, Togliatti se hab\u00eda negado siempre a adoptar el t\u00e9rmino \u00absocialfascista\u00bb y se mantuvo en la interpretaci\u00f3n de la socialdemocracia como ala de la burgues\u00eda; y frente a la acusaci\u00f3n de gradualista defendi\u00f3 la revoluci\u00f3n popular, apoy\u00e1ndose en Lenin: \u00abSe trata de una de las caracter\u00edsticas de la revoluci\u00f3n. La revoluci\u00f3n en Italia ha de tener esa caracter\u00edstica, sin la cual no vencer\u00e1\u00bb, reiterando la autocr\u00edtica de las movilizaciones de postguerra, que hab\u00edan ignorado la cuesti\u00f3n campesina. Di Vittorio detall\u00f3: \u00ablas fuerzas motrices de la revoluci\u00f3n italiana son: la clase obrera, los trabajadores agr\u00edcolas, los campesinos pobres del Mezzogiorni en Italia (que constituye una clase semiproletaria que se encuentra en situaciones peores que el proletariado) y las minor\u00edas nacionales\u00bb.<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n iba camino de una nueva ruptura que el PCI, clandestino y con un cuerpo militante muy fr\u00e1gil, no pod\u00eda permitirse. Togliatti propici\u00f3 una salida, a lo Galileo, a la espera de tiempos mejores. \u00abSiempre hemos dicho que era tarea de nuestro partido estudiar la situaci\u00f3n particular en Italia (\u2026) Si el Comintern nos pide no hacerlo m\u00e1s, no lo haremos m\u00e1s. Pero, \u00bfno es un problema pol\u00edtico estudiar la particularidad de la regi\u00f3n italiana? (\u2026)Si hacer eso es \u201cexcepci\u00f3n\u201d no lo haremos m\u00e1s; pero, ya que no se puede impedir pensar, nos guardaremos para nosotros estas cuestiones y nos limitaremos a hacer afirmaciones personales. Sin embargo, yo afirmo que este estudio debe hacerse\u00bb[5]. <em>E pur si muove<\/em>. Togliatti evit\u00f3 hacer una autocr\u00edtica, pero acept\u00f3 no desarrollar la \u00abexcepcionalidad\u00bb de manera concreta mientras el Comintern, la expresi\u00f3n de la mayor\u00eda pol\u00edtica de la IC, se lo pidiera y esperar a que lo que estaban haciendo dejara de ser considerado excepci\u00f3n; conocedor de todo el panorama \u2013de la situaci\u00f3n de Italia, de la URSS y de la IC\u2013 y responsable efectivo del partido se trag\u00f3 el sapo, sin reconocer nunca que fuera buena comida. Acept\u00f3 incluso compartir direcci\u00f3n con Longo y las juventudes comunistas, que se alineaban con el CEIC en las cr\u00edticas a la pol\u00edtica del partido en los \u00faltimos a\u00f1os. No solo salv\u00f3 la unidad del grupo dirigente y probablemente la del partido; salv\u00f3 la propuesta que se estaba haciendo y que puso de nuevo en el centro de la pol\u00edtica comunista, y no solo la italiana, a partir de 1935 en el transcurso de la formulaci\u00f3n del Frente Popular y poco despu\u00e9s como orientaci\u00f3n revolucionaria en la guerra de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] Paolo Spriano, <em>Storia del PCI. De Bordiga a Gramsci<\/em>\u2026, pag. 295<br \/>\n[2] La corriente maximalista sigui\u00f3 siendo mayoritaria en el PSI, partidario de una Tercera Internacional que en 1920-1921 no se integr\u00f3 en ella por discrepancias no insalvables sobre las condiciones de admisi\u00f3n. En 1922 Lenin propugnaba en Italia una fusi\u00f3n entre los socialistas terceristas y el PCI, similar a la del KPD y el USPD en Alemania<br \/>\n[3] La Ley Acervo, promovida por Mussolini en 1923, por la que la candidatura que alcanzara m\u00e1s del 25% de los votos, se alzar\u00eda con los 2\/3 de los esca\u00f1os; no habr\u00eda necesitado ese abuso, la \u00ablista nacional\u00bb de Mussolini obtuvo m\u00e1s del 66% de los votos.<br \/>\n[4] \u00abTogliatti, Grieco e Di Vittorio alla comisi\u00f3ne italiana del X Plenum della Internazionale Comunista\u00bb con introducci\u00f3n de Ernesto Raggioneri, <em>Studi Storici<\/em>, 1971, n\u00ba 1<br \/>\n[5] <em>Ibidem<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la elaboraci\u00f3n de la l\u00ednea pol\u00edtica de la IC hubo desde el primer momento un referente principal, el ruso,<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12328,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,26,1878,28],"tags":[],"class_list":["post-12327","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-historia-del-comunismo","category-italia","category-siglo-xx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12327"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12327\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12328"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}