{"id":12339,"date":"2022-08-25T05:00:15","date_gmt":"2022-08-25T04:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12339"},"modified":"2023-02-04T04:53:47","modified_gmt":"2023-02-04T03:53:47","slug":"francisco-fernandez-buey-1943-2012-diez-anos-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12339","title":{"rendered":"Francisco Fern\u00e1ndez Buey (1943-2012), diez a\u00f1os despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">recordando a Paco Fern\u00e1ndez Buey junto al r\u00edo Pradillo<br \/>\nen esta pujante y extra\u00f1a primavera de 2020<\/p>\n<p style=\"padding-left: 280px;\">Lluvia de primavera<br \/>\nsobre el veloz r\u00edo henchido:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 280px;\">agua en el agua,<br \/>\nmi amigo ha muerto<\/p>\n<p style=\"padding-left: 280px;\">Jirones de sue\u00f1os<br \/>\nde liberaci\u00f3n, reflejos rotos;<br \/>\np\u00e9talos de majuelo<br \/>\ncorriente abajo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 280px;\">agua en el agua,<br \/>\nmuri\u00f3 mi amigo<\/p>\n<p style=\"padding-left: 320px;\">Jorge Riechmann (De <em>\u00a1Hwaet!<\/em>, in\u00e9dito)<\/p>\n<p>En un d\u00eda como hoy de hace diez a\u00f1os fallec\u00eda en Barcelona uno de los fil\u00f3sofos y activistas ecosocialistas espa\u00f1oles m\u00e1s imprescindibles de las cuatro \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX [1] y de los primeros a\u00f1os de nuestro siglo. No han sido pocas las veces en estos a\u00f1os en las que muchos de nosotros nos hemos preguntado: \u00bfc\u00f3mo enfocar\u00eda Paco este tema?, \u00bfqu\u00e9 pensar\u00eda, qu\u00e9 dir\u00eda, qu\u00e9 propondr\u00eda, qu\u00e9 har\u00eda? \u00a1Le hemos echado en falta, le seguimos echando en falta!<\/p>\n<p>Como en el caso de su compa\u00f1ero y amigo Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985), Francisco Fern\u00e1ndez Buey [FFB], un maestro de ciudadanos, estudiantes y profesores, un profundo pol\u00edmata con mucha praxis anexa duramente represaliado por el franquismo, fue mucho m\u00e1s que su obra publicada, ya de por s\u00ed muy extensa y poli\u00e9drica. No es la finalidad de esta nota adentrarse en ella [2] ni en ese \u00abmucho m\u00e1s\u00bb, sino dar breve cuenta, sin aspirar a la exhaustividad, de <strong>algunas<\/strong> de las publicaciones y de los numerosos actos de recuerdo y homenaje que se han celebrado sobre \u00e9l a lo largo de estos diez a\u00f1os.<\/p>\n<p>No obstante, como breve apunte, creo conjeturar bien si se\u00f1alo que dice mucho de su cosmovisi\u00f3n (concepto sobre el que \u00e9l mismo se\u00f1al\u00f3 interesantes matices cr\u00edticos), de su filosof\u00eda y filosofar, tambi\u00e9n de su ser y estar-en-el mundo, el \u00edndice provisional no fechado de un libro que no lleg\u00f3 a escribir y que pensaba titular <em>Santos de mi devoci\u00f3n<\/em> [3]. Es este:<\/p>\n<p>1. <strong>Jes\u00fas de Nazaret<\/strong> [conferencia sobre Scorsese, apuntes sobre Russell y otros]<\/p>\n<p>2. <strong>Girolamo Savonarola<\/strong> [pr\u00f3logo a antolog\u00eda Libros la Catarata].<\/p>\n<p>3. <strong>Thomas More<\/strong> [apuntes sobre utop\u00eda]<\/p>\n<p>4. <strong>Nicol\u00e1s Maquiavelo<\/strong> [apuntes curso raz\u00f3n moderna I y curso doctorado].<\/p>\n<p>5. <strong>Francesco Guicciardini<\/strong> [apuntes curso doctorado].<\/p>\n<p>6. <strong>Thomas Mu\u0308nzer<\/strong> [apuntes raz\u00f3n moderna I]<\/p>\n<p>7. <strong>Bartolom\u00e9 de las Casas<\/strong> [pr\u00f3logo a antolog\u00eda Libros la Catarata]<\/p>\n<p>8. <strong>John Milton<\/strong> [apuntes varios y texto sobre <em>El para\u00edso perdido<\/em>].<\/p>\n<p>9. <strong>Lessing<\/strong> [del comentario a Nat\u00e1n el Sabio].<\/p>\n<p>10. <strong>Giacomo Leopardi<\/strong> [De <em>La barbarie<\/em> y notas].<\/p>\n<p>11. <strong>Charles Fourier<\/strong> [Del pr\u00f3logo a Fourier, Grijalbo].<\/p>\n<p>12. <strong>Friedrich Engels<\/strong> [Del libro publicado en la FIM y conferencias].<\/p>\n<p>13. <strong>F. M. Dostoievski<\/strong> [apuntes varios].<\/p>\n<p>14. <strong>Rosa Luxemburg<\/strong> [de apuntes curso Escuela de Sociolog\u00eda y otros].<\/p>\n<p>15. <strong>V. I. Lenin<\/strong> [Del libro sobre Lenin]<\/p>\n<p>16. <strong>Antonio Gramsci<\/strong> [de varios escritos].<\/p>\n<p>17. <strong>Simone Weil<\/strong> [de apuntes curso Etica y filosof\u00eda pol\u00edtica].<\/p>\n<p>18. <strong>Bertolt Brecht<\/strong> [de apuntes varios]<\/p>\n<p>19. <strong>Albert Einstein<\/strong> [del ensayo publicado en <em>mt<\/em>]<\/p>\n<p>20. <strong>Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs<\/strong> [de art\u00edculo conmemorativo y otros]<\/p>\n<p>21. <strong>Ernesto Che Guevara<\/strong> [pr\u00f3logo a antolog\u00eda Libros la Catarata]<\/p>\n<p>22. <strong>Juan Carlos Mari\u00e1tegui<\/strong> [de art\u00edculo conmemorativo y presentaci\u00f3n]<\/p>\n<p>23. <strong>Guy Debord<\/strong> [de art\u00edculo en <em>Aven\u00e7<\/em>]<\/p>\n<p>24. <strong>Edward Said<\/strong> [de art\u00edculos para <em>La Vanguardia<\/em> y para Italia].<\/p>\n<p>Observemos la amplia diversidad de autores y tem\u00e1ticas [4], tambi\u00e9n el hilo com\u00fan que los enlaza entre s\u00ed y con otros \u00absantos de su devoci\u00f3n\u00bb que no incluy\u00f3 en ese proyecto y sobre los que escribi\u00f3 con detalle en otros momentos: Marx, Korsch, Rubel, Benjamin, Togliatti, Sacrist\u00e1n, Valverde, Lled\u00f3, Rossana Rossanda, Stephen Jay Gould, etc. [5].<\/p>\n<p>Me centro en el asunto de esta nota.<\/p>\n<p>Charo Fern\u00e1ndez Buey, Nieves Fern\u00e1ndez Buey y Eloy Fern\u00e1ndez Porta han participado y apoyado todas las iniciativas organizadas a lo largo de estos a\u00f1os [6]. La Asociaci\u00f3n Cultural Paco Fern\u00e1ndez Buey ha sido tambi\u00e9n decisiva. Juan Gasc\u00f3n ha sido eje central de la creaci\u00f3n y hacer de la asociaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fil\u00f3sofos y compa\u00f1eros internacionalistas, algunos de ellos disc\u00edpulos o amigos del autor, han escrito sobre su pensamiento y han abonado y apoyado el conocimiento y estudio de su obra. Entre ellos: Miguel Candioti, Massimo Modonesi, Jorge Luis Acunda, Ariel Petruccelli, Juan Dal Maso, Francisco L\u00f3pez Segrera, Federico Mare, Armando Fern\u00e1ndez [7].<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de su fallecimiento (agosto de 2012) se edit\u00f3 en Valladolid un libro titulado <em>Veinte recuerdos sobre Paco Fern\u00e1ndez Buey<\/em>. Ateneo Republicano de Valladolid, Valladolid. Se reparti\u00f3 en una jornada de homenaje que se celebr\u00f3 el 24 de octubre de 2012.<\/p>\n<p>Por aquellas mismas fechas, Jordi Mir Garcia y SLA editaron: <em>Francisco Fern\u00e1ndez Buey in memoriam: Amor y revoluci\u00f3n<\/em>. <a href=\"https:\/\/rebelion.org\/docs\/156480.pdf\">https:\/\/rebelion.org\/docs\/156480.pdf<\/a>.<\/p>\n<p>Sus amigos brasile\u00f1os Artemis Torres y M\u00e1rcia Cristina Machado Pasuch coordinaron, presentaron y editaron en 2013 <em>Encontros com Paco Buey<\/em>. Edufmt\/TeoImagem. Con la siguiente dedicatoria: \u00abPaco, manteremos o rumo!!!\u00bb [8].<\/p>\n<p>Jordi Mir Garcia y V\u00edctor R\u00edos \u2013una de sus \u00abamistades m\u00e1s a lo largo\u00bb, una de las personas, tambi\u00e9n Manolo Monereo, con las que FFB tuvo mayor complicidad pol\u00edtica\u2013 publicaron en 2013, en Cl\u00e1sicos del Pensamiento Cr\u00edtico de Los Libros de la Catarata, una colecci\u00f3n que el autor fund\u00f3 con la ayuda y direcci\u00f3n de Jorge Riechmann (el malogrado C\u00e9sar de Vicente Hernando fue tambi\u00e9n director de la colecci\u00f3n): <em>Antolog\u00eda. Francisco Fern\u00e1ndez Buey. Filosofar desde abajo.<\/em> Destaco la introducci\u00f3n de los editores \u00abFFB: utop\u00eda y pol\u00edtica como \u00e9tica de lo colectivo\u00bb y la excelente cronolog\u00eda que incluyeron: \u00abFFB y su tiempo\u00bb.<\/p>\n<p>El n\u00famero 119 de <em>mientras tanto<\/em> fue un \u00abHomenaje a Francisco Fern\u00e1ndez Buey\u00bb, con art\u00edculos de amigos y compa\u00f1eros [9]. Se incluye entre los materiales una bibliograf\u00eda provisional de Jordi Mir Garcia y SLA que necesita urgente actualizaci\u00f3n y revisi\u00f3n de erratas [10]. Tarea pendiente: elaborar una bibliograf\u00eda completa \u2013o lo m\u00e1s completa posible\u2013 de los libros, ediciones, notas, entrevistas, art\u00edculos, entradas editoriales y traducciones de FFB, incluyendo algunas de sus inolvidables intervenciones orales [11] (SLA ha publicado en la revista <em>Papeles de relaciones ecosociales<\/em>\u2026 [12] una relaci\u00f3n detallada de sus aportaciones en <em>mientras tanto<\/em> y un listado no completo de sus trabajos en <em>El Viejo Topo<\/em>).<\/p>\n<p>Muchos otros amigos y amigas han escrito o han sido entrevistados sobre \u00e9l. Algunos nombres: Jacobo Mu\u00f1oz, Manuel Mart\u00ednez Llaneza, Alicia Dur\u00e1n, Javier Aguilera, Miguel Candel, Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos, Manolo Monereo, Francesc Xavier Pardo, Quim Boix. Este \u00faltimo \u2013estuvieron juntos, castigados, durante el servicio militar en el S\u00e1hara\u2013 ha se\u00f1alado: \u00abDestacar\u00eda su coherencia personal, su discreci\u00f3n. No acept\u00f3 puestos de figur\u00f3n. Trabaj\u00f3 siempre para la unidad de la gente de izquierdas\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abComprender, luchar, amar: la vida y el pensamiento de Paco Fern\u00e1ndez Buey\u00bb fue el t\u00edtulo de la jornada que le dedic\u00f3 la FUHEM ecosocial el 15 de diciembre de 2012. Participaron: Reyes Mate, Joaquim Sempere, Jordi Mir Garcia, Rafael D\u00edaz Salazar, Sonia Arribas, Yayo Herrero y Jaime Pastor.<\/p>\n<p>El 28 de febrero de 2013 el CSIC organiz\u00f3 un acto en su recuerdo: \u00abCiencia y tercera cultura. Dialogando con un insumiso discreto\u00bb. Participaron: Javier Muguerza (un fil\u00f3sofo al que FFB admir\u00f3 y quiso profundamente), Manolo Monereo, Alicia Dur\u00e1n, Elisa Mart\u00edn Ortega y Jorge Riechmann.<\/p>\n<p>En junio de 2013, se celebr\u00f3 un homenaje en Galicia que cont\u00f3 con las intervenciones, entre otros, de Antonio Izquierdo, Eloy Fern\u00e1ndez Porta, Jordi Mir Garcia y Xes\u00fas Alonso. Pueden ver aqu\u00ed [13] algunas de las intervenciones.<\/p>\n<p>Brill, con traducci\u00f3n de Nicholas Gray, public\u00f3 en 2015 <em>Reading Gramsci<\/em> (Historical Materialism 88).<\/p>\n<p>El Viejo Topo (Miguel Riera ha sido su editor por excelencia), que recientemente ha reeditado <em>La gran perturbaci\u00f3n<\/em>, uno de los cl\u00e1sicos de FFB, ha publicado una buena parte de sus libros p\u00f3stumos: <em>Para la tercera cultura. Ensayo sobre ciencias y humanidades<\/em> (pr\u00f3logo de Jorge Riechmann, Alicia Dur\u00e1n, Jordi Mir Garcia y SLA), <em>Sobre federalismo, autodeterminaci\u00f3n y republicanismo<\/em>; <em>Sobre Manuel Sacrist\u00e1n<\/em>; <em>1917. Variaciones sobre Revoluci\u00f3n de Octubre, su historia y sus consecuencias<\/em>; Marx contracorriente y <em>Sobre Simone Weil<\/em>. La editorial tiene m\u00e1s ideas y propuestas en cartera.<\/p>\n<p>El profesor e investigador Rafael D\u00edaz Salazar edit\u00f3 en 2021 en Trotta una amplia y cuidada selecci\u00f3n de textos de FFB con el t\u00edtulo <em>Sobre izquierda alternativa y cristianismo emancipador<\/em> [14]. Su introducci\u00f3n, \u00abUn intelectual gramsciano abierto al cristianismo emancipador\u00bb, es en mi opini\u00f3n uno de los mejores textos que se han escrito hasta el momento sobre la obra de FFB. Absolutamente recomendable.<\/p>\n<p>SLA public\u00f3 en Ediciones del Genal, gracias al est\u00edmulo del amigo fallecido Paco Puche, <em>El marxismo sin ismos de Francisco Fern\u00e1ndez Buey<\/em>. Un texto de divulgaci\u00f3n, sin otras pretensiones [15].<\/p>\n<p>El profesor \u00d3scar Carpintero, otro de los grandes conocedores de su obra y gran amigo suyo, ha publicado: \u00abAtar los cabos sueltos: Francisco Fern\u00e1ndez Buey como escritor de biograf\u00edas\u00bb, el texto de su intervenci\u00f3n en las Jornadas \u00abPensando con Paco Fern\u00e1ndez Buey\u00bb, celebradas en Palencia el 2 y 3 de junio de 2018, y una rese\u00f1a del libro de Rafael D\u00edaz Salazar aparecida en la revista <em>mientras tanto<\/em>: <a href=\"https:\/\/www.mientrastanto.org\/boletin-202\/la-biblioteca-de-babel\/sobre-izquierda-alternativa-y-cristianismo-emancipador\">https:\/\/www.mientrastanto.org\/boletin-202\/la-biblioteca-de-babel\/sobre-izquierda-alternativa-y-cristianismo-emancipador<\/a><\/p>\n<p>Sus dos grandes disc\u00edpulos, Jorge Riechmann y Jordi Mir Garcia, tambi\u00e9n sus amigos Antonio Izquierdo Escribano y Manolo Monereo, han animado cien iniciativas, han cultivado su obra en la Universidad (Aut\u00f3noma de Madrid, Humanidades-UPF, A Coru\u00f1a) y han escrito y conferenciado sobre numerosas aristas de su obra. Tambi\u00e9n Pau Luque, desde la UNAM, ha escrito, con profundidad y belleza, sobre el que fuera director de su trabajo de investigaci\u00f3n en la Facultad de Humanidades de la UPF.<\/p>\n<p>No puedo dar cuenta detallada de las numerosas aportaciones (art\u00edculos, rese\u00f1as, presentaciones, conferencias) del profesor Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Andaluz. Una muestra: \u00abLa recepci\u00f3n de Otto Neurath en Manuel Sacrist\u00e1n y Francisco Fern\u00e1ndez Buey\u00bb, <em>Encrucijadas<\/em> <a href=\"https:\/\/recyt.fecyt.es\/index.php\/encrucijadas\/article\/view\/86974\">https:\/\/recyt.fecyt.es\/index.php\/encrucijadas\/article\/view\/86974<\/a> (escrito al alim\u00f3n con Jordi Mir Garcia); rese\u00f1a de <em>Sobre izquierda alternativa y cristianismo emancipador<\/em> (2021) <a href=\"https:\/\/www.mundoobrero.es\/pl.php?id=11427\">https:\/\/www.mundoobrero.es\/pl.php?id=11427<\/a>; presentaci\u00f3n en la fiesta del PCE de <em>1917. Variaciones sobre la Revoluci\u00f3n de Octubre, su historia y consecuencias<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.mundoobrero.es\/pl.php?id=7593\">https:\/\/www.mundoobrero.es\/pl.php?id=7593<\/a> [16].<\/p>\n<p><em>Papeles de relaciones ecosociales y cambio global<\/em>, que ha publicado numerosos art\u00edculos de FFB y sobre su obra, publicar\u00e1 por estas fechas una detallada relaci\u00f3n de estos trabajos. Entre ellos, una entrevista imprescindible a Miguel Candel, otro de sus amigos y compa\u00f1eros m\u00e1s cercanos: \u00abLo m\u00e1s destacable de su obra y su hacer es que su obra siempre fue inseparable de su hacer\u00bb [17].<\/p>\n<p>Son numerosos (y siempre interesantes) los art\u00edculos de FFB que TopoExpress ha publicado a lo largo de los a\u00f1os [18]. Tambi\u00e9n rebeli\u00f3n y Espai Marx. La revista <em>El Viejo Topo<\/em>, en su n\u00famero de julio-agosto, este 2022 en septiembre (con textos del autor y sendas entrevistas a Ariel Petruccelli y V\u00edctor R\u00edos), ha editado puntualmente entrevistas sobre su obra, y art\u00edculos de y sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de su fallecimiento se form\u00f3 la Xarxa Buey en la UPF, iniciativa de antiguos alumnos del autor (Aleix Porta entre ellos), y se cre\u00f3 el premio Utop\u00edas que hasta el momento se ha librado en dos ocasiones.<\/p>\n<p>Sebasti\u00e1n Mart\u00ednez tiene aprobado el proyecto de investigaci\u00f3n de tesis, dirigida por Jos\u00e9 Luis Moreno Pesta\u00f1a (que tambi\u00e9n ha escrito sobre FFB con la erudici\u00f3n, profundidad y hermosa prosa que le caracteriza), que lleva por t\u00edtulo <em>De la lucha de clases a la conciencia de especie. Una alternativa \u00e9tico-pol\u00edtica desde la tercera cultura a partir del pensamiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey<\/em>. Mart\u00ednez profundizar\u00e1 las cuestiones tratadas en el Trabajo Final de M\u00e1ster que present\u00f3 en la UOC en julio de 2020: \u00abDe la dial\u00e9ctica a la tercera cultura. Ideas para una cr\u00edtica de la cultura contempor\u00e1nea en la obra de Francisco Fern\u00e1ndez Buey\u00bb. Adem\u00e1s, un art\u00edculo suyo, \u00abLas ideas epistemol\u00f3gicas de Francisco Fern\u00e1ndez Buey como base para la tercera cultura\u00bb, se publicar\u00e1 en breve en <em>Anales del Seminario de Historia de la Filosof\u00eda<\/em>.<\/p>\n<p>Han sido tambi\u00e9n numerosas las aportaciones de V\u00edctor R\u00edos (recordemos la <em>Antolog\u00eda<\/em> que Jordi Mir Garcia y \u00e9l publicaron en los Libros de la Catarata). Entre ellas: \u00abArden las p\u00e9rdidas\u00bb, <em>Mundo Obrero<\/em>, 26\/08\/2012; \u00abPaco Fern\u00e1ndez Buey, comunista cr\u00edtico y marxista singular\u00bb, <em>Mundo Obrero<\/em>, septiembre 2012, m\u00e1s sus intervenciones orales en la Fiesta del PCE de 2012; en Cuiab\u00e0 (Brasil), en setiembre de 2013; en el segundo congreso de historia del PSUC al Museu d&#8217;Hist\u00f2ria de Catalunya, octubre de 2016, y en el homenaje de Palencia en junio de 2018 [19].<\/p>\n<p>J. Losa escribi\u00f3 una magn\u00edfica nota \u2013\u00abEl fil\u00f3sofo que ense\u00f1\u00f3 aprendiendo. Amigos y alumnos del fil\u00f3sofo marxista Fern\u00e1ndez Buey homenajean su trayectoria y reivindican un legado \u00edntegro y antidogm\u00e1tico\u00bb\u2013 sobre el homenaje dispensado al autor en la sede de la FUHEM de Madrid [19].<\/p>\n<p>En las jornadas celebradas en Palencia los d\u00edas 25, 26 y 27 de mayo de 2018 (se descubri\u00f3 una placa en su recuerdo en la casa familiar en Palencia) participaron, entre otros, Antonio Izquierdo Escribano (nos habl\u00f3 de \u00abDemograf\u00eda y democracia\u00bb), Jordi Mir Garcia, V\u00edctor R\u00edos, Alicia Dur\u00e1n, Jorge Riechmann, \u00d3scar Carpintero, Charo y Nieves Fern\u00e1ndez Buey, Javier Guti\u00e9rrez, Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Andaluz y Eloy Fern\u00e1ndez Porta.<\/p>\n<p>Armando Fern\u00e1ndez comenta que se ha presentado al Ministerio de Educaci\u00f3n Superior de Cuba el proyecto de creaci\u00f3n de la c\u00e1tedra de Pensamiento Ecol\u00f3gico Francisco Fern\u00e1ndez Buey en la Universidad de La Habana. Pendiente de resoluci\u00f3n, con buenas perspectivas.<\/p>\n<p>El Festival de Cans, mayo de 2017, homenaje\u00f3 tambi\u00e9n a su oriundo Fern\u00e1ndez Buey. El Festival coloc\u00f3 una placa en su honor y avanz\u00f3 un futuro documental basado en su figura: \u00abQuerida Utop\u00eda\u00bb: \u00abDesde el <a href=\"http:\/\/www.farodevigo.es\/tags\/festival-de-cans.html\">Festival de Cans<\/a> explican que aunque en todas las biograf\u00edas aparece como nacido en Palencia, Paco Fern\u00e1ndez Buey \u00abvisitaba siempre que pod\u00eda una aldea en la que encontraba sus ra\u00edces y a su casa familiar: Cans\u2026\u00bb El Festival de Cans quiere reconocer este a\u00f1o al que \u00abposiblemente sea el intelectual m\u00e1s ilustre y tambi\u00e9n m\u00e1s desconocido originario de esta aldea\u00bb, seg\u00fan apuntan desde el propio certamen, promoviendo el rodaje de un documental y colocando una placa como homenaje en su casa familiar con la presencia del profesor Xes\u00fas Alonso Montero\u00bb, profesor suyo en Palencia. [20]<\/p>\n<p>Son dos los programas radiof\u00f3nicos que le dedic\u00f3 la UNED. Intervinieron en ellos Manolo Monereo, Francisco Jos\u00e9 Mart\u00ednez y Antonio Santesmases. El primero est\u00e1 centrado en el an\u00e1lisis del contexto pol\u00edtico y cultural; en el segundo se aborda m\u00e1s expresamente la obra de FFB [21].<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se han celebrado homenajes en la facultad de Humanidades de la UPF y en la Universidad de Valencia. El PCE y CCOO han recordado su figura en diversas ocasiones [22]. Amigos de juventud, como Perfecto Andr\u00e9s Ib\u00e1\u00f1ez, han escrito sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>Para el 2022-2023 son varios los actos de recuerdo y homenaje que est\u00e1n prepar\u00e1ndose. Doy cuneta de ellas con detalle en una pr\u00f3xima nota. A manera de aperitivo: 1. Espai Marx inici\u00f3 el pasado 12 de julio la publicaci\u00f3n semanal de un material (conferencia, esquema, nota, art\u00edculo) de Francisco Fern\u00e1ndez Buey, in\u00e9dito o de dif\u00edcil acceso, hasta agosto de 2023. 2. Como indiqu\u00e9, la revista <em>El Viejo Topo<\/em> ha anunciado la publicaci\u00f3n de un dossier (con material in\u00e9dito) en el n\u00famero de septiembre.<\/p>\n<p>Me dejo mil cosas en el tintero. Sabr\u00e1n disculparme por mis \u00abolvidos\u00bb.<\/p>\n<p>He hablado antes del car\u00e1cter poli\u00e9drico del filosofar, pensar y hacer de Francisco Fern\u00e1ndez Buey, neta contrafigura del intelectual unidimensional y despreocupado de los \u00abasuntos sociales\u00bb. Les adjunto en anexo una confirmaci\u00f3n de mi afirmaci\u00f3n: una selecci\u00f3n de algunos de sus art\u00edculos, poco conocidos a d\u00eda de hoy, de su etapa preinform\u00e1tica, hasta 1990.<\/p>\n<p>Es poco probable que tras su lectura tengan dudas de la grandeza intelectual, cultural y pol\u00edtica de este fil\u00f3sofo de una pieza, de este pensador interesado por mil asuntos y no solo desde un punto de vista acad\u00e9mico o te\u00f3rico. La filosof\u00eda de la praxis, la XI tesis sobre Feuerbach, el ejemplo de Gramsci, tambi\u00e9n de Manuel Sacrist\u00e1n o de otros \u00absantos laicos de su devoci\u00f3n\u00bb, fueron gu\u00eda de su ser y estar en el mundo.<\/p>\n<p>Al final de la selecci\u00f3n, que abro tambi\u00e9n con otro poema de Jorge Riechmann (escribieron tres libros al alim\u00f3n), he a\u00f1adido los materiales de una conferencia que imparti\u00f3 sobre Pasionaria en 1992, tras el fallecimiento de la gran figura del comunismo espa\u00f1ol e internacional. Les adelanto un paso: \u00abQu\u00e9 ha sido para m\u00ed DI: Los a\u00f1os cuarenta en las tierras de C\u00e9sar M. Arconada; el esp\u00edritu de la rebeli\u00f3n y el esp\u00edritu de la resistencia; la voz, aquella voz: y la voz de la mujer en los funerales de Palmiro Togliatti; y la pol\u00edtica comunista, ya en Barcelona: <em>la sencillez es lo m\u00e1s preciso<\/em>.\u00bb Tambi\u00e9n \u00e9l para nosotros.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] Sin haber podido investigar con detalle sus textos juveniles, quiz\u00e1 su primer art\u00edculo \u00abadulto\u00bb, un trabajo realizado al alim\u00f3n con Joaquim Sempere sobre la \u00abCarta al humanismo\u00bb de Heidegger y otros escritos del que fuera rector de Friburgo, lo escribiera a los veinte a\u00f1os. Se public\u00f3 en 1964 en la revista te\u00f3rica (y clandestina: lo firmaron como A. Domenech y J. Bru) del PCE <em>Realidad<\/em>: \u00abHeidegger ante el humanismo\u00bb. <em>Nuestra Bandera<\/em> lo reeditar\u00e1 en fechas pr\u00f3ximas con presentaci\u00f3n de Miguel Candel.<\/p>\n<p>[2] Para una introducci\u00f3n a la obra de FFB es m\u00e1s que recomendable una conferencia reciente (21\/03\/2022) de uno de sus grandes y m\u00e1s pr\u00f3ximos disc\u00edpulos: Jordi Mir Garcia: <a href=\"https:\/\/youtube.com\/watch?v=pTGwIztksdU&amp;feature=share\">https:\/\/youtube.com\/watch?v=pTGwIztksdU&amp;feature=share<\/a><\/p>\n<p>[3] De la documentaci\u00f3n inform\u00e1tica que se guarda del autor gracias al impecable e imprescindible trabajo del doctor I\u00f1aki V\u00e1zquez \u00c1lvarez.<\/p>\n<p>[4] Otro de los libros que ten\u00eda en cabeza FFB llevaba por t\u00edtulo: <em>La pasi\u00f3n razonada. Ensayos de historia del pensamiento socialista<\/em>. Presentaba el siguiente \u00edndice provisional:<\/p>\n<p>I. 267 folios. Contando Marx y Rusia.<br \/>\n1. Utop\u00eda y vocaci\u00f3n cient\u00edfica. A prop\u00f3sito de la revalorizaci\u00f3n marxista de la obra de Fourier: 40 [Se public\u00f3 como pr\u00f3logo a la obra de este \u00faltimo, <em>El extravi\u00f3 de la raz\u00f3n<\/em>, Barcelona, Grijalbo, 1975]. 2. Utop\u00eda y vocaci\u00f3n cient\u00edfica en la revoluci\u00f3n socialista de la sociedad moderna: 25. 3. La obra de K.M. y las ciencias sociales [Es la primera parte de un ensayo conmemorativo del centenario de la muerte del autor de <em>El Capital<\/em>. Se public\u00f3 en <em>El Norte de Castilla<\/em>, en abril de 1983] 4. Marxismos e ideolog\u00edas [es una rese\u00f1a de la traducci\u00f3n catalana por Jordi Moners y Sinyol de <em>Die deutsche Ideologie<\/em>. Se public\u00f3 en <em>mientras tanto<\/em>, 33, y, en versi\u00f3n catalana, en el Quadern de <em>El Pa\u00eds<\/em>, correspondiente al d\u00eda 17\/XII\/1987] 5. Del romanticismo al clasicismo [Es una reelaboraci\u00f3n de un ensayo publicado en <em>mientras tanto<\/em>, 13, abril de 1983, con el t\u00edtulo de \u00abLas opiniones de Karl Marx sobre arte y literatura\u00bb; una versi\u00f3n ampliada de esta publicaci\u00f3n apareci\u00f3 en <em>Enraonar<\/em>, departament de Filosofia de la Universitat Autonoma de Barcelona, 1984] 6. Marx y Rusia [Es un ensayo todav\u00eda sin terminar; las dos primeras partes del mismo fueron publicadas, respectivamente, en <em>mientras tanto<\/em>, n.\u00ba 19 (enero de 1984) y <em>mientras tanto<\/em> 20 (marzo de 1984).] 7. De la pol\u00e9mica al sistema [Fue escrito como pr\u00f3logo para una reedici\u00f3n de la versi\u00f3n de Bullejos del <em>Anti-D\u00fchring<\/em> de Engels. No se ha publicado todav\u00eda. Durante este a\u00f1o aparecer\u00e1 tambi\u00e9n en la revista mexicana <em>Dial\u00e9ctica<\/em>] 8. Los herederos de Marx [Fue publicado en <em>El Viejo Topo<\/em>, 1, octubre de 1977]. 9. Marxismo en Espa\u00f1a [Es el texto reelaborado de una comunicaci\u00f3n presentada al Encuentro italo-espa\u00f1ol de filosof\u00eda celebrado en N\u00e1poles en abril de 1984. Fue publicado en <em>Sistema<\/em>, 66, mayo de 1985]<br \/>\nII. 200 folios aproximadamente.<br \/>\n1. Lenin 2. La cuesti\u00f3n rusa 3. El pez cornudo en el estanque helado 4. Cr\u00edtica del bolchevismo 5. La cuesti\u00f3n rusa y la autocr\u00edtica del leninismo 6. Para la historia del movimiento consejista.<br \/>\nIII. Gramsci (310 folios)<br \/>\nIV. 1. El Viejo Luk\u00e1cs. 2. Togliatti.<\/p>\n<p>[5] En <em>Poli\u00e9tica<\/em> (Madrid: Losada, 2003), el autor incluy\u00f3 los siguientes autores: Karl Kraus, Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs, Walter Benjamin, Bertolt Brecht, Simone Weil, Hanna Arendt y Primo Levi.<\/p>\n<p>[6] Eloy Fern\u00e1ndez Porta ha publicado recientemente en Anagrama <em>Los brotes negros. En los picos de la ansiedad<\/em>.<\/p>\n<p>[7] \u00abPrecisamente anoche, como homenaje personal a Paco, comenc\u00e9 a leer una compilaci\u00f3n de art\u00edculos que hizo Jordi [Mir Garcia] hace unos a\u00f1os\u00bb, comentaba Armando Fern\u00e1ndez en carta personal de 27\/07\/2022.<\/p>\n<p>[8] El prefacio fue escrito por Jordi Mir y V\u00edctor R\u00edos: \u00abFFB: un cl\u00e1sico del filosofar desde abajo y con los movimientos sociales\u00bb.<\/p>\n<p>[9] Los colaboradores: Rafael Argullol, Jaume Botey, Ascensi\u00f3n Cambr\u00f3n, Albert Corominas Manuel Cruz, Javier Delgado, Elena Grau, Violeta Ib\u00e1\u00f1ez, Isabel Rivera, Jordi Mir Garcia, Agust\u00edn Moreno, Javier Muguerza, Jacobo Mu\u00f1oz, Jaime Pastor, Jorge Riechmann, Pablo R\u00f3denas Utray, Vera Sacrist\u00e1n, Joaquim Sempere, \u00c1ngela Sierra Gonz\u00e1lez y Enric Tello.<\/p>\n<p>[10] Puede verse ahora en la red: <a href=\"https:\/\/www.mientrastanto.org\/sites\/default\/files\/119.pdf\">https:\/\/www.mientrastanto.org\/sites\/default\/files\/119.pdf<\/a>.<\/p>\n<p>[11] Entre \u00ablas grandes voces\u00bb del comunismo espa\u00f1ol es necesario citar las de Pasionaria, Manuel Sacrist\u00e1n, Julio Anguita, Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Andaluz y la del autor.<\/p>\n<p>[12] \u00abArt\u00edculos, notas, traducciones y cartas de Francisco Fern\u00e1ndez Buey publicados en la revista <em>mientras tanto<\/em>.\u00bb <a href=\"https:\/\/www.fuhem.es\/papeles_articulo\/articulos-notas-traducciones-y-cartas-de-francisco-fernandez-buey-publicados-en-la-revista-mientras-tanto\/\">https:\/\/www.fuhem.es\/papeles_articulo\/articulos-notas-traducciones-y-cartas-de-francisco-fernandez-buey-publicados-en-la-revista-mientras-tanto\/<\/a><\/p>\n<p>[13] <a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=ykd9nRu5L2I\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=ykd9nRu5L2I<\/a>; <a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=r9Hx-zEo2mU\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=r9Hx-zEo2mU<\/a>; <a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=N9SlgtnVUkY\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=N9SlgtnVUkY<\/a><\/p>\n<p>[14] Con varias presentaciones en la red. Por ejemplo: <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=McEm2sIbzgA\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=McEm2sIbzgA<\/a>, <a href=\"https:\/\/seipaz.org\/evento\/presentacion-del-libro-sobre-la-izquierda-alternativa-y-el-cristianismo-emancipador\/\">https:\/\/seipaz.org\/evento\/presentacion-del-libro-sobre-la-izquierda-alternativa-y-el-cristianismo-emancipador\/<\/a><\/p>\n<p>[15] Puede verse ahora en: <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/elsarbres\/review\/el-marxismo-sin-ismos-de-francisco-fernandez-buey-salvador-lopez-arnal\/\">https:\/\/espai-marx.net\/elsarbres\/review\/el-marxismo-sin-ismos-de-francisco-fernandez-buey-salvador-lopez-arnal\/<\/a><\/p>\n<p>[16] Carta personal de mayo de 2022 el profesor Jos\u00e9 Sarri\u00f3n: \u00abUna vez en una entrevista de <em>20 minutos<\/em>, me hicieron la t\u00edpica entrevista boba que se hace a los candidatos electorales, donde tienes que responder curiosidades. Me preguntaron por libros y contest\u00e9 lo siguiente: \u00abEP.- Un libro de cabecera&#8230;JS.- La obra completa de Paco Fern\u00e1ndez Buey. \u00abCualquiera de ellos\u00bb, a\u00f1ade. EP.- Qu\u00e9 libro recomendar\u00eda a la oposici\u00f3n&#8230; JS.- La obra completa de Paco Fern\u00e1ndez Buey. \u00abCualquiera de ellos\u00bb, se reafirma. EP.- Una palabra&#8230; JS.- Verdad.\u00bb <a href=\"https:\/\/www.20minutos.es\/noticia\/2459028\/0\/sarrion-candidato-iu-diez-curiosidades\/\">https:\/\/www.20minutos.es\/noticia\/2459028\/0\/sarrion-candidato-iu-diez-curiosidades\/<\/a><\/p>\n<p>[17] <a href=\"https:\/\/www.fuhem.es\/papeles_articulo\/entrevista-a-miguel-candel-sobre-francisco-fernandez-buey\/\">https:\/\/www.fuhem.es\/papeles_articulo\/entrevista-a-miguel-candel-sobre-francisco-fernandez-buey\/<\/a><\/p>\n<p>[18] <a href=\"https:\/\/www.elviejotopo.com\/autor\/francisco-fernandez-buey\/\">https:\/\/www.elviejotopo.com\/autor\/francisco-fernandez-buey\/<\/a><\/p>\n<p>[19] La intervenci\u00f3n de V\u00edctor R\u00edos en un acto de homenaje a Julio Anguita, celebrado en C\u00f3rdoba, sobre \u00c9tica y pol\u00edtica, se abr\u00eda con dos citas de FFB, de <em>Poli\u00e9tica<\/em> y de \u00c9tica y filosof\u00eda pol\u00edtica. <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=O6C4on37ZKs\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=O6C4on37ZKs<\/a><\/p>\n<p>[19] <a href=\"http:\/\/www.publico.es\/culturas\/447468\/el-filosofo-que-enseno-aprendiendo\">http:\/\/www.publico.es\/culturas\/447468\/el-filosofo-que-enseno-aprendiendo<\/a><\/p>\n<p>[20] Juanma Lodo es el realizador que dirige el documental. \u00abViene a descubrir, asimismo, la ra\u00edz territorial de una figura pol\u00edtica, filos\u00f3fica e intelectual relevante desde el denominado \u00abtardofranquismo,\u00bb y que en este caso tiene que ver con la aldea porri\u00f1esa de Cans\u00bb. <a href=\"http:\/\/www.farodevigo.es\/comarcas\/2017\/05\/23\/cans-homenajeara-oriundo-fernandez-buey\/1684209.html\">http:\/\/www.farodevigo.es\/comarcas\/2017\/05\/23\/cans-homenajeara-oriundo-fernandez-buey\/1684209.html<\/a><\/p>\n<p>[21] <a href=\"http:\/\/www.ivoox.com\/uned-homenaje-al-filosofo-paco-fernandez-buey-audios-mp3_rf_1517352_1.html\">http:\/\/www.ivoox.com\/uned-homenaje-al-filosofo-paco-fernandez-buey-audios-mp3_rf_1517352_1.html<\/a>; <a href=\"http:\/\/www.ivoox.com\/uned-homenaje-a-paco-fernandez-buey-2-audios-mp3_rf_1535363_1.html\">http:\/\/www.ivoox.com\/uned-homenaje-a-paco-fernandez-buey-2-audios-mp3_rf_1535363_1.html<\/a>.<\/p>\n<p>[22] <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Jt-aHZjqpL4\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Jt-aHZjqpL4<\/a>. Recomiendo la intervenci\u00f3n de Miguel Candel: 5\u201935\u2019\u2019.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">ASIMETR\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">para Paco Fern\u00e1ndez Buey (1943-2012) y Miguel Romero (1945-2014)<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00abNo nos sorprende la muerte porque siempre estuvo en nosotros. Lo que nunca esperamos es la certeza de la ausencia\u2026\u00bb<br \/>\nErnesto Su\u00e1rez<\/p>\n<p style=\"padding-left: 320px;\">Los vivos<br \/>\npodemos hacer muy poco por los muertos<\/p>\n<p style=\"padding-left: 320px;\">mas podemos en cambio<br \/>\ndejar que los muertos hagan por nosotros<br \/>\nlo much\u00edsimo que ellos<br \/>\ns\u00ed pueden<\/p>\n<p style=\"padding-left: 400px;\">Jorge Riechmann<br \/>\n(de <em>Himnos craquelados<\/em>, Calambur, Barcelona 2015)<\/p>\n<h2><\/h2>\n<h2>Selecci\u00f3n de textos y materiales de Francisco Fern\u00e1ndez Buey<\/h2>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>1<\/strong><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfLeninismo?<\/strong><\/h3>\n<p><em>El Correo Catal\u00e1n<\/em>, 5\/IV\/1978.<\/p>\n<p>Parece que muy poca gente entiende qu\u00e9 es lo que est\u00e1 pasando con el tema del leninismo en el PCE y en el PSUC durante las \u00faltimas semanas. Y es natural. Es natural porque la burgues\u00eda de este pa\u00eds durante los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os apenas ha tenido tiempo para otra cosa que para enriquecerse, y el proletariado bastante ha hecho con resistir la explotaci\u00f3n y al opresi\u00f3n. Leer a Lenin en Espa\u00f1a hasta ahora era un privilegio. Y leer a Lenin ahora produce un cierto hast\u00edo, como si la mayor\u00eda de los miembros de las clases sociales en conflicto hubiera llegado a la conclusi\u00f3n inconfesada de que ya es demasiado tarde para eso.<\/p>\n<p>S\u00ed, ya s\u00e9 que algunos lectores, incluso amigos, estar\u00e1n pensando para sus adentros: \u00a1Vaya, ya estamos otra vez con la monserga maniquea de la lucha de clases; otro que no se ha enterado todav\u00eda de que ya no existen la burgues\u00eda y el proletriado! A esa objeci\u00f3n se puede contestar a la defensiva: -Bueno, al fin y al cabo est\u00e1bamos hablando de leninismo. Pero me parece preferible pasar al ataque y contestar con una simple preunta: -\u00bfVieron ustedes al general Guti\u00e9rrez Mellado en las pantallas de Televisi\u00f3n Espa\u00f1ola? Pues si lo vieron, recuerden y reflexionen; si no lo vieron, lean al menos con calma las declaraciones de los principales representantes de la patronal. Y mediten sobre la decadencia de las revistas de humor en los \u00faltimos tiempos.<\/p>\n<p>Leninismo es \u2013se repite una y otra vez\u2013 an\u00e1lisis concreto de de la situaci\u00f3n concreta. Pero, qu\u00e9 quiere decir esto. Pues, sin duda, reflexi\u00f3n realista. lo m\u00e1s aproximativamente cient\u00edfica posible, acerca de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica en que se vive en un momento dado. Reflexi\u00f3n expresada, adem\u00e1s (se supone), con verdad, sin ocultar datos esenciales de esa realidad. Si esto fuera as\u00ed, es decir, si el leninismo fuera solo o sustancialmente an\u00e1lisis concreto de la realidad concreta, nos encontrar\u00edamos, sin embargo, con la conclusi\u00f3n parad\u00f3jica de que la m\u00e1s alta exposici\u00f3n del mismo en el pa\u00eds la representa el general Guti\u00e9rrez Mellado. O, para poner un ejemplo contrario, la direcci\u00f3n de ETA militar. Pues uno y otra han subrayado recientemente el rasgo central de la situaci\u00f3n concreta: <em>el poder en la Espa\u00f1a de hoy es el ej\u00e9rcito<\/em>.<\/p>\n<p>No creo que los que est\u00e1n inmersos en el actual debate sobre el leninismo est\u00e9n dispuestos a aceptar ahora una conclusi\u00f3n tan aparentemente parad\u00f3jica, por lo que no cabe m\u00e1s remedio que terminar diciendo en este punto que, o bien el leninismo es <em>algo m\u00e1s<\/em> que an\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta, o bien en el debate actual se est\u00e1 hablando de otra cosa que tienen escasamente que ver con las palabras que se pronuncian.<\/p>\n<p>Leninismo es desde finales de los a\u00f1os veinte, o, tal vez desde antes, un cuerpo de doctrina compilado sustancialmente por Stalin: un partido de revolucionarios profesionales y aguerridos basado en el centralismo democr\u00e1tico; un esquema de la revoluci\u00f3n como proceso que culmina en la destrucci\u00f3n del estado burgu\u00e9s y la sustituci\u00f3n de este por la dictadura del proletariado; una teor\u00eda del imperialismo considerado como \u00faltima etapa del capitalismo; una concepci\u00f3n de la construcci\u00f3n del socialismo mediante la amalgama del taylorismo, los soviets y la electrificaci\u00f3n. Esto es, un cuerpo de doctrina que naci\u00f3 muerto, puesto que cuando fue compilado en Rusia aquel partido de revolucionarios profesionales era ya un partido de masas con demasiados polic\u00edas, los soviets no exist\u00edan como tales, la dictadura del proletariado empezaba a ser dictadura sobre el proletariado, el imperialismo hab\u00eda superado la gran crisis de los a\u00f1os 1918-1921\u2026<\/p>\n<p>Hubo por entones otros leninismos: el de Buj\u00e1rin, el de Trotsky, el de Zinoviev. Pero todos ellos murieron asesinados en nombre del leninismo de Stalin, de la raz\u00f3n de estado. Muchas a\u00f1os antes Federico Engels, refiri\u00e9ndose a la revoluci\u00f3n socialista y a los revolucionarios proletarios por comparaci\u00f3n con los revolucionarios burgueses, hab\u00eda llegado a escribir: \u00abTal vez nos pase a nosotros lo mismo\u00bb. Esto es, que creyendo construir el comunismo se construya otro sistema de dominaci\u00f3n. Engels tach\u00f3 aquella frase. Los investigadores la han restablecido y la historia ha hecho verdadero su presentimiento.<\/p>\n<p>La autocr\u00edtica de ese leninismo, incluso del leninismo que siendo estalinista como el espa\u00f1ol tiene menos de que arrepentirse que aquellos otros que recuerdan machaconamente sus desmanes en 1936-1939, era y es necesaria. Y no empieza donde suelen decir hoy las cr\u00f3nicas al uso; empieza con un art\u00edculo de Manuel Sacrist\u00e1n acerca de la experiencia checoslovaca publicado en 1968 y criticado entonces por casi todos; por los que hoy se apuntan de manera oportunista a la liquidaci\u00f3n por derribo (y entonces manten\u00edan las tesis chinas contra los partidarios de Dubcek) y por los que hoy se aferran al leninismo estalinista como una tabla de salvaci\u00f3n (y entonces ve\u00edan en la autocr\u00edtica del leninismo al monstruo trotskista).<\/p>\n<p>Ese leninismo no sirve, pues, porque naci\u00f3 muerto. Queda la obra de Lenin. Y en ella, un conjunto de ideas que la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica no ha invalidado: su concepto global del proceso revolucionario, su previsi\u00f3n del comportamiento de las clases sociales en lucha, su estimaci\u00f3n de la sustancia del estado capitalista, su afirmaci\u00f3n de la necesidad de una forma u otra de dictadura proletaria para llegar al autogobierno de los trabajadores, su idea de la relaci\u00f3n entre el aspecto nacional e internacional de las revoluciones. En una palabra, queda el sentido com\u00fan revolucionario de Lenin confirmado una y otra vez por el an\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>2<\/strong><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 nos ense\u00f1\u00f3 Herbert Marcuse?<\/strong><\/h3>\n<p><em>Askatasuna. Por la libertad contra la barbarie<\/em>, 15 de septiembre\u201315 de octubre de 1979, pp. 60-61. Firmado como Eloy Segu\u00ed.<\/p>\n<p>No creo que sea exagerado decir que Herbert Marcuse ha sido el m\u00e1s grande de los ide\u00f3logos contempor\u00e1neos de la <em>nueva<\/em> peque\u00f1a burgues\u00eda urbana en el capitalismo tard\u00edo. El punto de partida de su original reflexi\u00f3n fue levantar acta del crep\u00fasculo de la consciencia de clase proletaria despu\u00e9s de los acontecimientos revolucionarios de los a\u00f1os veinte y treinta. Para ello Marcuse estaba muy bien situado, puesto que hab\u00eda vivido como protagonista la revoluci\u00f3n alemana de 1918 y luego conoci\u00f3 la derrota de la clase obrera de aquel pa\u00eds en el momento de ascenso del nazismo.<\/p>\n<p>Desde la constataci\u00f3n de ese ocaso ha teorizado como nadie los intereses, las necesidades, los deseos y los impulsos de estratos sociales que se formaron en el \u00e1rea cultural euro-americana con el auge del imperialismo durante aquellos a\u00f1os de los llamados \u00abmilagros\u00bb econ\u00f3micos. Es decir: los intereses y necesidades de estudiantes e intelectuales que benefici\u00e1ndose del desarrollo se opon\u00edan, sin embargo, globalmente al sistema capitalista occidental y al burocratismo de los pa\u00edses del Este de Europa. Pues en aquel movimiento y en la teorizaci\u00f3n marcusiana afloraba, por as\u00ed decirlo, la premonici\u00f3n de la pr\u00f3xima crisis paralela de las dos grandes ideolog\u00edas socioecon\u00f3micas que dominaron el sistema mundial hasta entonces: el keynesianismo y el estalinismo.<\/p>\n<p>Por eso Marcuse ha sido considerado con raz\u00f3n como el padre de los movimientos estudiantiles del Sesenta y Ocho. Y, efectivamente, sus obras <em>Eros y civilizaci\u00f3n<\/em>, <em>El hombre unidimensional<\/em>, <em>El marxismo sovi\u00e9tico<\/em>, as\u00ed como, sobre todo, su ensayo sobre la tolerancia represiva fueron cosas muy le\u00eddas entre los estudiantes de Berkeley, de Frankfurt, de Berl\u00edn, de Roma y, aunque en menor medida y con cierto retraso, tambi\u00e9n por los estudiantes revolucionarios de Barcelona, Bilbao o Madrid.<\/p>\n<p>Lo mejor de su doctrina es, en mi opini\u00f3n, la ampliaci\u00f3n del an\u00e1lisis de Freud sobre el malestar que produce la cultura, sobre el lado malo de la civilizaci\u00f3n. Pero el juntar eso con ciertos an\u00e1lisis de Marx, particularmente acerca de la alienaci\u00f3n, le permiti\u00f3 huir del dogmatismo con que la mayor\u00eda de las corrientes deudoras de Freud elevaron el psicoan\u00e1lisis a terapia exclusivista; e hizo posible adem\u00e1s, en el caso de Marcuse, la sugestiva introducci\u00f3n de una serie de temas generalmente olvidados o poco tratados por el marxismo dominante en los a\u00f1os cincuenta y sesenta. As\u00ed por ejemplo: el papel de la subjetividad individual y de la imaginaci\u00f3n colectiva en el cambio revolucionario; o la importancia de las virtualidades integradoras del sistema en la sociedad unidimensional; o el tema de la muerte, la perfecci\u00f3n est\u00e9tica y la comprensi\u00f3n art\u00edstica de lo social.<\/p>\n<p>Tal vez, por el contrario, lo m\u00e1s flojo de su obra sea la identificaci\u00f3n del capitalismo con la sociedad industrial sin m\u00e1s (lo cual impide captar la particularidad del proceso por el que se produjo la industrializaci\u00f3n en los pa\u00edses en que fue abolida la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n); su defensa de la racionalidad interna de ese modo de producir y de vivir; sus alusiones metaf\u00f3ricas a la revoluci\u00f3n; y su concepci\u00f3n del cambio social como mera utop\u00eda siempre renovada. Con todo lo cual el an\u00e1lisis social queda a veces reducido a mero testimonio y la actividad pr\u00e1ctica a una especie de neobyronismo.<\/p>\n<p>Podr\u00eda pensarse que liquidado el movimiento estudiantil del Sesenta y Ocho poca cosa queda vigente de la doctrina de Marcuse. Y, efectivamente, si nos fij\u00e1ramos solo en la inexistencia actual de ese movimiento habr\u00eda que llegar a la conclusi\u00f3n de que tambi\u00e9n el sujeto de la transformaci\u00f3n social en el que Marcuse pens\u00f3 hace quince a\u00f1os ha sido v\u00edctima del crep\u00fasculo de la consciencia o de la integraci\u00f3n sin m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00bfFin de la utop\u00eda, pues? No exactamente, pues la ense\u00f1anza de un fil\u00f3sofo grande \u2013y este es el caso\u2013 no queda nunca reducida al movimiento o a la corriente social en la cual cristaliza en un primer momento. De manera que muchas de las cosas que Marcuse escribi\u00f3 en la d\u00e9cada de los sesenta siguen vivas en otros movimientos nuevos o han entrado ya a formar parte de la subcultura hoy dominante entre los j\u00f3venes. Marcuse fue uno de los primeros en probar con datos suficientes que la \u00abdial\u00e9ctica\u00bb caracter\u00edstica del marxismo sovi\u00e9tico era mero academicismo o letra muerta, ideolog\u00eda justificatoria de un sistema, alejada tanto de la ciencia social como de la voluntad de transformaci\u00f3n revolucionaria. Y eso es algo definitivamente adquirido hoy por todos aquellos que no tienen una visi\u00f3n lacayuna del poder.<\/p>\n<p>Pero hay m\u00e1s. Parcialmente Marcuse est\u00e1 presente en casi todos aquellos movimientos que surgen y se desarrollan en nuestras sociedades como consecuencia sobre todo de la crisis ideol\u00f3gica y de valores, de la crisis de esta civilizaci\u00f3n. As\u00ed, vive a\u00fan en ciertos sectores del movimiento feminista, en algunas corrientes del movimiento ecologista y, desde luego, en el conjunto de los movimientos contraculturales que sigue activos en Europa y Am\u00e9rica del Norte, como, por ejemplo, en las luchas municipales de base que constituyen el nuevo localismo. No puede ser casual el que recientemente Murray Bookchin, fundador del grupo norteamericano <em>Ecology Action East<\/em> y animador importante del llamado \u00abmovimiento del vecindario\u00bb, coincidiera con Marcuse en poner de manifiesto la herencia que estos grupos recogen de las ideas del Sesenta y Ocho. Y hay que considerar razonable, por lo dem\u00e1s, la negativa del propio Marcuse, en la \u00faltima entrevista que coincidi\u00f3 antes de su muerte, a aceptar la derrota de 1968 como definitiva.<\/p>\n<p>Efectivamente: algunas de las ideas de Marcuse reaparecen tambi\u00e9n en los movimientos \u00abaut\u00f3nomos\u00bb protagonizados por j\u00f3venes trabajadores o por licenciados en paro. El mismo ha indicado hace poco que la cr\u00edtica de la ideolog\u00eda del trabajo, fen\u00f3meno marginal hace diez a\u00f1os, se est\u00e1 convirtiendo en un fen\u00f3meno de masa propio de las sociedades industrialmente m\u00e1s desarrolladas; el \u00abgran rechazo\u00bb reaparece en la renuncia a la \u00e9tica tradicional del trabajo cuyas manifestaciones actuales (absentismo laboral consciente, huelgas salvajes, resistencia contra las cadenas de montaje, abandono del taylorismo, ciertas formas de sabotaje de los cronometrajes, etc), auguran una nueva fase en la historia de las luchas de las clases trabajadoras.<\/p>\n<p>Est\u00e1 por ver qu\u00e9 direcci\u00f3n acabar\u00e1n tomando desde el punto de vista sociopol\u00edtico el conjunto de esos movimientos, pues no puede olvidarse que han surgido precisamente en una \u00e9poca de crisis econ\u00f3mica en la que, por otra parte, el paro y la defensa del puesto de trabajo parecen contraponerse a los objetivos de las corrientes marcusianas y fourieristas. \u00bfQu\u00e9 puede salir de esa contraposici\u00f3n entre alergia y rechazo del trabajo, de un lado, y lucha por la reducci\u00f3n del paro obrero, de otro? Desde luego y en primer lugar una reorientaci\u00f3n del imperialismo basada en la reestructuraci\u00f3n del Estado y del capital. Eso es algo que tenemos ya ante los ojos. Pero tambi\u00e9n, y en segundo lugar, la recomposici\u00f3n m\u00e1s que probable de las clases trabajadoras en el capitalismo tard\u00edo. Y, naturalmente, para el an\u00e1lisis de esa situaci\u00f3n o, mejor dicho, para explicarse la g\u00e9nesis de ese proceso habr\u00e1 que acudir en los pr\u00f3ximos tiempos una vez a Marcuse. No solo a Marcuse. Pero tambi\u00e9n a \u00e9l.<\/p>\n<p>En cualquier caso, agotado el movimiento estudiantil y muerto Marcuse, quedar\u00e1 esa ense\u00f1anza que en su momento resalto el poeta austr\u00edaco Erich Fried; con \u00e9l aprendimos a acercarnos a la libertad por un lado al que no est\u00e1bamos habituados. Y de una forma \u2013podr\u00eda a\u00f1adirse\u2013 que, al margen de tantas integraciones, de ninguna manera puede satisfacer a los poderes existentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">3<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Interpretaciones de la crisis de civilizaci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>Intervenci\u00f3n en el CTD (Centre de Treball i Documentaci\u00f3) de Barcelona, 28\/V\/1980<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino \u00abcrisis de civilizaci\u00f3n\u00bb se ha hecho bastante habitual en el lenguaje sociol\u00f3gico y pol\u00edtico durante los \u00faltimos a\u00f1os. Pero, dado que civilizaci\u00f3n se sigue usando en sentidos distintos, no siempre resulta claro a qu\u00e9 se est\u00e1 aludiendo realmente con ese r\u00f3tulo. Se impone, por tanto, algunas aclaraciones de l\u00e9xico.<\/p>\n<p><strong>1. Aclaraciones de l\u00e9xico. Sobre los conceptos de civilizaci\u00f3n y cultura.<\/strong><\/p>\n<p>Refiere Fernand Braudel (en \u00abLa aportaci\u00f3n de la historia de las civilizaciones\u00bb) lo siguiente.<\/p>\n<p>1.1. A partir de 1800 se inicia una rivalidad entre los t\u00e9rminos \u00abcultura\u00bb \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb. \u00abCivilizaci\u00f3n\u00bb aparece por primera vez en una obra impresa en 1766. Nace con mucho retraso sobre el verbo <em>civilizar<\/em> y el adjetivo <em>civilizado<\/em>. Designa desde un principio un ideal profano de progreso intelectual, t\u00e9cnico, moral y social: civilizaci\u00f3n son las luces. <em>En el lado opuesto de la civilizaci\u00f3n est\u00e1 la barbarie<\/em>.<\/p>\n<p>1.2. Hacia 1850 <em>civilizaci\u00f3n<\/em> (y al mismo tiempo <em>cultura<\/em>), pasan del singular al plural. Al pluralizar civilizaciones o culturas se renuncia impl\u00edcitamente a una civilizaci\u00f3n definida como un ideal, como el ideal por antonomasia; se olvidan en parte las cualidades universales, sociales, morales e intelectuales que implicaba el t\u00e9rmino en el momento de su nacimiento. Se tiene ya a considerar con el mismo inter\u00e9s todas las experiencias humanas, tanto las europeas como las de los dem\u00e1s continentes.<\/p>\n<p>Esto se debe a viajeros, ge\u00f3grafos, etn\u00f3grafos. Se produce entonces una multiplicaci\u00f3n de las \u00abcivilizaciones de lugar\u00bb, un desmenuzamiento de la civilizaci\u00f3n en la doble direcci\u00f3n del tiempo y del espacio.<\/p>\n<p>1.3. Por otra parte desde mediados del XIX la lengua alemana designa bajo el t\u00e9rmino de <em>cultura<\/em> el progreso intelectual y cient\u00edfico, al que se muestra inclinada a separar de todo contexto social; y entiende preferentemente por <em>civilizaci\u00f3n<\/em> tan solo el aspecto material de la vida de los hombres. Desprecia uno de los t\u00e9rminos y ensalza el otro.<\/p>\n<p>Esta toma de posici\u00f3n responde a la dicotom\u00eda entre esp\u00edritu y naturaleza (<em>Geist<\/em> y <em>Natur<\/em>). As\u00ed en Ferdinand T\u00f6nnies o Alfred Wener bajo el nombre de <em>civilizaci\u00f3n<\/em> se engloba el conjunto de conocimientos pr\u00e1cticos e incluso intelectuales, la suma de todos los medios impersonales que le permitan al hombre obrar sobre la naturaleza; en <em>cultura<\/em> solo reconocen valores, ideales, principios normativos.<\/p>\n<p>1.4. Spengler modifica en cierta manera la relaci\u00f3n habitual. Ve en la cultura el origen, la savia creadora, la primavera fecunda de toda civilizaci\u00f3n; la civilizaci\u00f3n, por el contrario, es el oto\u00f1o, la repetici\u00f3n, el mecanismo vac\u00edo, la esclerosis. Civilizaci\u00f3n pasa ser decadencia (Luk\u00e1cs, T. Mann, R. Richta).<\/p>\n<p>Este uso alem\u00e1n, sin embargo, no es el predominante en Europa. En el campo de la antropolog\u00eda ha habido propuestas de reservar <em>civilizaci\u00f3n<\/em> para los casos en que se hace referencia a los ciudades y <em>cultura<\/em> para el campo no urbanizado, constituyendo siempre de esta manera la civilizaci\u00f3n una cultura de calidad, un estado superior. Pero tambi\u00e9n hay un gran n\u00famero de autores que han empleado indistintamente ambos conceptos.<\/p>\n<p>1.5. Aunque existe toda una corriente historiogr\u00e1fica dedicada a a la <strong>\u00ab<\/strong>historia de las civilizaciones\u00bb no hay, sin embargo, definiciones demasiado claras sobre lo que se entiende por el t\u00e9rmino de civilizaci\u00f3n en ellas. <em>Civilizaci\u00f3n<\/em> suele entenderse ah\u00ed en referencia a las grandes perspectivas de la historia, un programa social e intelectual (Guizot, <em>Histoire de la civilisation en Europa. Histoire de la civilisation en France<\/em>), <strong>\u00ab<\/strong>la m\u00e1s peque\u00f1a unidad de estudio hist\u00f3rico a la que se llega cuando se trata de comprender la historia del propio pa\u00eds\u00bb. Por lo general se superpone el criterio geogr\u00e1fico, el destacamiento del <em>rasgo religioso<\/em>, la <em>hipertrofia de algunos componentes espirituales<\/em> de la cultura o la <em>absolutizaci\u00f3n de factores materiales y t\u00e9cnicos<\/em>, o bien un criterio heterog\u00e9neo (mezcla de varios) como en el caso de Toynbee.<\/p>\n<p>1.6. Una definici\u00f3n usual en los diccionarios es la siguiente (cultura): \u00abnombre com\u00fan para designar todos los tipos de conducta socialmente adquiridos y que se transmiten con igual car\u00e1cter por medio de s\u00edmbolos. Comprende todo lo que se ha aprendido mediante la comunicaci\u00f3n entre los hombres; abarca toda clase de lenguaje, las tradiciones, las costumbres y las instituciones. Caracter\u00edstica distintiva y universal de las sociedades humanas.\u00bb<\/p>\n<p><em>Civilizaci\u00f3n<\/em>: desarrollo cultural. Atributos y dotes distintivamente humanos de una sociedad determinada, tomando como tales las dotes intelectuales, est\u00e9ticas, tecnol\u00f3gicas y espirituales.<\/p>\n<p>1.7. Intento de precisi\u00f3n:<\/p>\n<p>&#8211; No hay ninguna raz\u00f3n para utilizar \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb y \u00abcultura\u00bb como t\u00e9rminos que denotan realidades contrapuestas (en el sentido de Mann o de Luk\u00e1cs y en general en el sentido cierta historiograf\u00eda alemana). De manera que en el \u00e1mbito que aqu\u00ed interesa se debe utilizar indistintamente <em>civilizaci\u00f3n o cultura<\/em> y hablar de crisis de civilizaci\u00f3n o de crisis cultural. Tambi\u00e9n es necesario matizar el par de opuestos habituales entre cultura\/instinto y barbarie\/civilizaci\u00f3n, de acuerdo con algunas precisiones antropol\u00f3gicas m\u00ednimas.<\/p>\n<p>&#8211; Se puede entender por civilizaci\u00f3n un espacio, o un \u00e1rea cultural con coherencia en el espacio y permanencia en el tiempo (Braudel). Para los efectos de lo que sigue (la crisis actual) se puede hablar de <em>cultura o civilizaci\u00f3n euroamericana<\/em> teniendo en cuenta siempre: 1) la existencia de un \u00fanico mercado mundial (y sus consecuencias); y 2) el car\u00e1cter cualitativamente nuevo de los pr\u00e9stamos culturales en la actual fase del imperialismo.<\/p>\n<p><strong>II. Tres versiones de la crisis de civilizaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>II.1. La crisis como decadencia cultural: la l\u00ednea Spengler\/Toynbee y sus ramificaciones en la actualidad.<\/p>\n<p>II.2. La crisis como decadencia biol\u00f3gico-cultural: la versi\u00f3n lorenziana.<\/p>\n<p>II.3. La crisis ecol\u00f3gica como centro de la crisis de civilizaci\u00f3n: la posici\u00f3n del Club de Roma.<\/p>\n<p>Principales objeciones a II.1., a II.2., a II.3.<\/p>\n<p>En Spengler: desfavorece la econom\u00eda, la historia econ\u00f3mica, el dinero, la pol\u00edtica, etc. M\u00e9todo anal\u00f3gico-metaf\u00edsico.<\/p>\n<p><strong>III. Algunos conceptos que pueden ser \u00fatiles para abordar la problem\u00e1tica (metodol\u00f3gicamente).<\/strong><\/p>\n<p>1. Aclaraciones conceptuales:<\/p>\n<p>&#8211; dejar de hablar de una civilizaci\u00f3n como si se tratara de un ser, de un organismo. Renunciar a lo lineal, a la v\u00eda \u00fanica.<\/p>\n<p>&#8211; renunciar a utilizar cualquiera de las explicaciones c\u00edclicas del destino de las civilizaciones o de las culturas.<\/p>\n<p>2. Desde un punto de vista marxista recoger la declaraci\u00f3n de E. Mandel sobre la crisis de civilizaci\u00f3n como confirmaci\u00f3n de la sustancia de la prognosis de Marx sobre el capitalismo. Pero:<\/p>\n<p>&#8211; comparaci\u00f3n entre los conceptos de formaci\u00f3n socioecon\u00f3mica y civilizaci\u00f3n (Mijail Mchedlov, \u00abEl concepto de civilizaci\u00f3n comunista\u00bb).<\/p>\n<p>3. El concepto fourierista\/engelsiano de pl\u00e9tora miserable.<\/p>\n<p>4. El pr\u00e9stamo civilizatorio Europa\/URSS.<\/p>\n<p>5. Miseria psicol\u00f3gica de las masas y narcisismo de las peque\u00f1as diferencias (Freud en <em>El malestar en la cultura<\/em>; Marcuse en <em>Eros y civilizaci\u00f3n<\/em>).<\/p>\n<p>6. Liberalismo\/nihilismo en la crisis social (Freud\/Dostoiewski).<\/p>\n<p>7. En la medida en que siga teniendo un sentido referirse metodol\u00f3gicamente a Marx ara este estudio habr\u00eda que partir de las tres afirmaciones siguientes:<\/p>\n<p>a) En nuestros d\u00edas toda cosa parece ir gr\u00e1vida de su contrario\u2026 (1857)<\/p>\n<p>b) Sucesos notablemente an\u00e1logos pero que tienen lugar en medios hist\u00f3ricos diferentes conducen a resultados totalmente distintos. Estudiando por separado cada cada una de estas formas de evoluci\u00f3n y compr\u00e1ndolas luego, se puede encontrar f\u00e1cilmente la clave de este fen\u00f3meno pero nunca se llegar\u00e1 a ello mediante el pasaporte universal de una teor\u00eda hist\u00f3rico-filos\u00f3fica general cuya suprema virtud consiste en ser suprahist\u00f3rica. Y poner en relaci\u00f3n con posible acabamiento de la sociedad capitalista.<\/p>\n<p>c) Tal vez nos ocurra a nosotros lo que les ocurri\u00f3, etc.<\/p>\n<p>Implicaciones:<\/p>\n<p>1) Naturaleza contradictoria de todo progreso t\u00e9cnico.<\/p>\n<p>2) <em>Formas<\/em> de evoluci\u00f3n. Pero no caer en la (?) de la otra.<\/p>\n<p>c) Superaci\u00f3n de la ideolog\u00eda en sentido estricto.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">4<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>La crisis y sus alternativas<\/strong><\/h3>\n<p>Intervenci\u00f3n en una mesa redonda con trabajadores de empresas en crisis del Baix Llobregat. Cornell\u00e0, octubre de 1980.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1. El tema es muy amplio. As\u00ed es que hay que intentar reducirlo para que la discusi\u00f3n sirva de algo. Por de pronto podemos dejar fuera del debate toda la reflexi\u00f3n te\u00f3rica de economistas, soci\u00f3logos, etc., acerca de las causas de la crisis actual. Sabemos que hay interpretaciones distintas de esas causas. Aqu\u00ed mismo se ha citado ya el punto de vista de Mandel. Nos interesa sobre todo partir del hecho y de sus consecuencias. Al hecho y a sus consecuencias m\u00e1s inmediatas en las empresas se han referido algunos compa\u00f1eros ya.<\/p>\n<p>2. A la pregunta de si hay alternativas a la crisis se puede empezar contestando con una aclaraci\u00f3n del punto de vista:<\/p>\n<p>Hay, desde luego, alternativas a la crisis desde el punto de vista de los capitalistas. Es m\u00e1s, como otras veces, la burgues\u00eda est\u00e1 utilizando la crisis existente para reestructurar el aparato productivo y recomponer la forma de dominaci\u00f3n. Sin duda hay diferencia entre capitalistas individuales, grandes y peque\u00f1os, pero lo que importa es la direcci\u00f3n general en que se mueve la clase. Sobre esta direcci\u00f3n existe un acuerdo muy amplio. Se trata de: a) modificar las bases energ\u00e9ticas, b) aumentar la productividad del trabajo, c) recomponer sectores industriales completos; d) asegurar un clima favorable a la inversi\u00f3n privada; e) adaptar en cada pa\u00eds el sistema productivo a las modificaciones en curso de la divisi\u00f3n internacional del trabajo.<\/p>\n<p>Para ello golpean, y golpear\u00e1n con m\u00e1s fuerza en los pr\u00f3ximos tiempos, sobre los trabajadores. Los primeros afectados han sido los parados, j\u00f3venes y mujeres sobre todo. Luego han seguido trabajadores de empresas que no han podido resistir la competici\u00f3n y las exigencias de renovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, caso de la mayor\u00eda de las f\u00e1bricas de las que se ha tratado aqu\u00ed. Finalmente \u2013y en esas estamos\u2013 la crisis empieza a afectar a los trabajadores de las grandes f\u00e1bricas. Basta con mencionar el sector del autom\u00f3vil y lo que est\u00e1 ocurriendo en FIAT en Italia y en SEAT aqu\u00ed. Esto quiere decir que la crisis est\u00e1n afectando ya a la columna vertebral del movimiento obrero organizado.<\/p>\n<p>3. Pero lo que nos importa m\u00e1s es estimar qu\u00e9 alternativas hay a eso desde el punto de vista del movimiento obrero y m\u00e1s en general de los trabajadores.<\/p>\n<p>Desde este punto de vista ha habido una ilusi\u00f3n mayoritaria: la idea de que era posible salir de la crisis a corto plazo pactando con la burgues\u00eda. Esa ilusi\u00f3n, esa utop\u00eda, fueron en nuestro caso los Pactos de la Moncloa. Los cuales han contribuido a: 1. Reforzar la hegemon\u00eda, el poder y la confianza de la burgues\u00eda. 2. Desmovilizar a amplios sectores del movimiento obrero organizado. 3. Despolitizar a amplias masas proletarias y de otros sectores aliados.<\/p>\n<p>Todav\u00eda hay quienes creen que los Pactos de la Moncloa fueron positivos. No hace mucho hemos escuchado cosas as\u00ed de dirigentes pol\u00edticos que se llaman comunistas. Quines as\u00ed piensan es porque coinciden, a veces sin saberlo y con m\u00e1s o menos buena voluntad, con la alternativa a la crisis desde el punto de vista burgu\u00e9s. Para coincidir con ese punto de vista no hay por qu\u00e9 ser burgu\u00e9s, desde luego. Basta con querer serlo o con asimilar aspectos fundamentales de la ideolog\u00eda burgues\u00eda en la crisis. Con esos compa\u00f1eros que as\u00ed piensan se puede discutir, aunque me perece que cada vez hay menos cosas de las que hablar juntos. De hecho la cr\u00edtica de los Pactos de la Moncloa ya la est\u00e1n haciendo las mismas realidades y hoy son muy pocos los demagogos capaces de seguir presentando esos pactos como \u00abla mayor victoria de la clase obrera europea desde el final de la segunda guerra mundial\u00bb. Hay que suponer que cuando se habla as\u00ed todav\u00eda ahora es que se ha perdido el oremus o se ha ganado otra cosa (aunque, por supuesto, no desde el punto de vista de la clase obrera).<\/p>\n<p>4. Si se contempla la pregunta desde la perspectiva que de la situaci\u00f3n de la izquierda hoy en su conjunto, o sea, de los compa\u00f1eros organizados o militando, debe reconocerse que el panorama es peor que hace dos o tres a\u00f1os. Es peor electoralmente; es peor organizativamente; es peor en comparaci\u00f3n con las fuerzas del adversario; y, finalmente, es peor moralmente. Pruebas de eso hay muchas. Se pueden aducir unas cuantas: a) la p\u00e9rdida de votos del conjunto de la izquierda en las elecciones m\u00e1s recientes; b) la desafiliaci\u00f3n a partidos y sindicatos que afecta desde el PSOE a los grupos de la nueva izquierda surgidos a finales de los sesenta; c) el descenso del n\u00famero de huelgas y movilizaciones obreras durante el \u00faltimo a\u00f1o solo comparable el aumento de las reivindicaciones de tipo corporativo movidas por sectores sociales generalmente inactivos en los a\u00f1os anteriores; d) la reproducci\u00f3n de casos de corrupci\u00f3n o p\u00e9rdida de la tensi\u00f3n pol\u00edtico-moral entre dirigentes sindicales y pol\u00edticos.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, cualquier propuesta de alternativa tiene que tomar como punto de partida el hecho de que se ha producido una importante derrota (parcial, si se quiere, pero importante) de las fuerzas obreras y que la ofensiva del capital va a seguir aumentando.<\/p>\n<p>Dicho de otro manera: hay que volver a empezar a sabiendas de que el arranque es otra vez una minor\u00eda. Y encima, una minor\u00eda que no puede contemplar el futuro con el optimismo de las luchas de los a\u00f1os sesenta por ejemplo.<\/p>\n<p>5. Si eso es as\u00ed, y me parece que hay datos suficientes para pensar que as\u00ed es, efectivamente, la pregunta acerca de la alternativa debe formularse en t\u00e9rminos m\u00e1s modestos. Por ejemplo; \u00bfc\u00f3mo puede organizarse la <em>resistencia<\/em> anticapitalista en nuestra situaci\u00f3n? Desde un punto de vista te\u00f3rico general, la cuesti\u00f3n de la alternativa ofrece pocas dudas: o una sociedad nuclearizada, automizada, manipulada, con desigualdades crecientes entre pa\u00edses ricos y pobres, con un proletariado parasitario alimentado por los despojos de la explotaci\u00f3n del tercer mundo y unos estados que combinar\u00e1n la represi\u00f3n abierta y la presi\u00f3n silenciosa, o una sociedad comunista, de iguales internacionalmente, basada en energ\u00edas no contaminantes, en el federalismo, en la austeridad planificada, en la desnuclearizaci\u00f3n y en la renuncia a la guerra.<\/p>\n<p>El problema es c\u00f3mo moverse en esta \u00faltima direcci\u00f3n desde lo que hay, que es tampoco. O dicho de otro modo: c\u00f3mo convertir la actual minor\u00eda angustiada por la manipulaci\u00f3n, la represi\u00f3n, el peligro de guerra, el paro, etc, en mayor\u00eda social.<\/p>\n<p>6. Por el momento no hay crisis revolucionaria en ning\u00fan pa\u00eds del occidente capitalista ni se vislumbra ninguna acci\u00f3n potencialmente revolucionaria en el movimiento obrero organizado. Eso hace pensar a algunos intelectuales que la clase obrera ha muerto, que el proletariado ya no existe como clase; y no pocos concluyen de ah\u00ed que si la clase obrera ha muerto todo est\u00e1 permitido. Particularmente, el cinismo.<\/p>\n<p>Desde luego, la consciencia de clase languidece. Eso es un hecho. Pero no me parece que haya alguna raz\u00f3n de peso para pensar que la clase como tal desaparece en un momento en que el proceso de proletarizaci\u00f3n se acelera en todo el mundo. Y, por otra parte, tampoco parece que desde el status social que ocupan los intelectuales aqu\u00ed, en los Estados Unidos o en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica se vaya a transformar el mundo en un sentido igualitario.<\/p>\n<p>7. As\u00ed, pues, a la cuesti\u00f3n por d\u00f3nde empezar se puede responder: por lo m\u00e1s pr\u00f3ximo. Tiempo habr\u00e1 de hablar de estrategias y t\u00e1cticas. Ahora lo m\u00e1s urgente es levantar un movimiento de resistencia <em>contra<\/em> los peligros principales que se ciernen sobre la humanidad en general, sobre los oprimidos del tercer mundo en segundo lugar, y sobre los trabajadores de los pa\u00edses capitalistas o postcapitalistas en tercer lugar.<\/p>\n<p>Si se empieza desde lo m\u00e1s universal y negativamente, ese movimiento tendr\u00e1 que actuar: 1) contra la guerra; 2) contra la pol\u00edtica de nuclearizaci\u00f3n militar y civil; 3) contra los particularismos. Contra la guerra porque ese es el peligro principal. En general hay que estar activamente contra la guerra a un lado y a otro del Rin. Desde el lugar en que nosotros vivimos estar contra la guerra en concreto significa sobre todo oponerse a los planes de la OTAN y a la pol\u00edtica armamentista de los gobiernos occidentales. Pero significa al mismo tiempo, si de verdad si quiere evitar la guerra, pedir a quienes viven en los pa\u00edses del Este que hagan lo mismo respecto del Pacto de Varsovia y de la pol\u00edtica militarista de sus gobiernos. Sin eso se caer\u00eda en un tipo de cinismo no muy diferente a la mentira institucionalizada que domina entre los gobiernos cuando tratan el tema de la guerra.<\/p>\n<p>Contra la pol\u00edtica de nuclearizaci\u00f3n aqu\u00ed y all\u00ed, porque esa es el espectro que se cierne sobre las poblaciones hoy. En primer lugar dando a la guerra la dimensi\u00f3n de un holocausto. En segundo lugar propiciando una sociedad m\u00e1s autoritaria y m\u00e1s abocada a la locura de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Contra los particularismos, porque en una crisis as\u00ed la creencia autoafirmadora de la diferencia y despreciadora de otros pueblos puede ser la chispa que provoca el incendio. Eso es obvio en el plano internacional y por lo que hace a los naciones \u00abgrandes\u00bb: nada m\u00e1s peligroso en la actual situaci\u00f3n que el nacionalismo norteamericano, ruso o chino con el que los gobiernos tratan de aleccionar a los pueblos. Pero tambi\u00e9n desde abajo y desde los pueblos dejarse llevar por eso es contribuir a que cuajen las condiciones psicosociales necesarias para la guerra, o, en el mejor de los caos, contribuir a dejar las manos libres a los dominadores de los pa\u00edses respectivos.<\/p>\n<p>8. Tambi\u00e9n se puede y se debe trabajar paralelamente en un sentido <em>positivo<\/em>, no solo <em>contra<\/em>. Esto es: a favor de la solidaridad [1] obrera en primer lugar. En el mundo de hoy posiblemente la solidaridad y el internacionalismo exige partir del hecho de que la divisi\u00f3n internacional del trabajo ha ido creando un obrero multinacional. Esto es la consecuencia del proceso de crecimiento econ\u00f3mico caracter\u00edstico de los a\u00f1os sesenta con las grandes emigraciones de fuerza de trabajo, por un lado, y con la imposici\u00f3n de las empresas transnacionales por otro. Todo trabajador de una gran empresa del autom\u00f3vil, por ejemplo, sabe hasta qu\u00e9 punto su propia suerte est\u00e1 ligada a la de los trabajadores de otras plantas de esa misma empresa situada en pa\u00edses tal vez alejados del suyo. Y todo trabajador de una empresa transnacional sabe hoy hasta qu\u00e9 punto es necesaria la informaci\u00f3n de lo que ocurre en esas otras plantas incluso a la hora de discutir con los managers las reivindicaciones m\u00e1s elementales. [2]<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>1) Nota manuscrita a\u00f1adida: \u00abSolidaridad, con un criterio inversamente proporcional a las diferencias salariales: solidaridad con los de m\u00e1s abajo para frenar a la aristocracia obrera y el parasitismo.\u00bb<\/p>\n<p>2) Notas manuscritas finales: \u00ab1. Dos palabras sobre el concepto de \u201cobrero multinacional\u201d. 2. Otras dos sobre \u201creforma moral e intelectual\u201d ahora. 3. Otros dos sobre c\u00f3mo relacionar lucha de f\u00e1bricas como punto de partida de la resistencia inmediata de los trabajadores ante la crisis econ\u00f3mica, movimiento antimanipulatorio (en el sentido del viejo Luk\u00e1cs) y movimientos sociales recientes.\u00bb<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">5<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>El viejo Luk\u00e1cs como te\u00f3rico pol\u00edtico<\/strong><\/h3>\n<p>Publicado en <em>Noticias obreras<\/em>. Redacci\u00f3n: Valladolid, mayo de 1985.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ocasi\u00f3n del setenta aniversario de Georg Luk\u00e1cs, en 1955, Wolfgang Harich, uno de los m\u00e1s agudos fil\u00f3sofos alemanes de las \u00faltimas d\u00e9cadas, escribi\u00f3: \u00abSus observaciones sobre temas introducidos con la expresi\u00f3n \u201cno es este el lugar para hablar de ello\u201d, dejan entrever en todo momento que su obra hist\u00f3rico-filos\u00f3fica e hist\u00f3rico-literaria se asemeja a un iceberg del que solo asoma una peque\u00f1a parte a la superficie del mar\u00bb. Eso es, precisamente, lo que ocurre con las sugerencias te\u00f3rico-pol\u00edticas del viejo Luk\u00e1cs. Y, en efecto, el lector acad\u00e9mico o el universitario que est\u00e1 acostumbrado a exposiciones sistem\u00e1ticas de teor\u00eda pol\u00edtica puede sufrir cierto despiste cuando se encuentra con las habituales f\u00f3rmulas luk\u00e1csianas en las que se niega con modestia o con prudencia que el autor, no siendo un pol\u00edtico, tenga algo que aportar acerca de problemas vitales para la actuaci\u00f3n pol\u00edtica en nuestras sociedades.<\/p>\n<p>Por desgracia, cuando en 1969 apareci\u00f3 en Espa\u00f1a la traducci\u00f3n de las <em>Conversaciones<\/em> mantenidas con Luk\u00e1cs por Hans Heinz Holz, Leo Kofler y Wolfgang Abendroth, la repercusi\u00f3n del librito fue m\u00e1s bien escasa. Parte de los lectores aceptaron sin m\u00e1s la adecuaci\u00f3n de expresiones y f\u00f3rmulas como las aludidas por Harich y no se preocuparon en reflexionar sobre lo que hab\u00eda debajo de la superficie visible. El clima pol\u00edtico tampoco era apropiado para un texto as\u00ed. Se sal\u00eda por entonces de un estado de excepci\u00f3n durante el cual la tiran\u00eda franquista golpe\u00f3 duramente, sobre todo en Catalu\u00f1a, a trabajadores, estudiantes y profesionales militantes en las organizaciones comunistas; las pocas editoriales que en los a\u00f1os inmediatamente anteriores hab\u00edan logrado implantarse publicando libros marxistas, fueron clausuradas o se vieron obligadas a cerrar. Adem\u00e1s, en los c\u00edrculos intelectuales de oposici\u00f3n al franquismo hab\u00eda empezado a extenderse un cierto desprecio hacia la obra del fil\u00f3sofo h\u00fangaro, en parte por lo que se consideraba rigidez excesiva de su teor\u00eda del reflejo en las manifestaciones art\u00edsticas, pero tambi\u00e9n por discrepancias varias respecto de los gustos literarios de Luk\u00e1cs o en relaci\u00f3n con su cr\u00edtica del proceso de destrucci\u00f3n de la raz\u00f3n por obra de los irracionalismos contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p>Las ideolog\u00edas que hicieron su agosto en el mayo del Sesentayocho franc\u00e9s no eran especialmente favorables al clasicismo del viejo Luk\u00e1cs. Y menos en Espa\u00f1a. De manera que al acabar la d\u00e9cada se produjo aqu\u00ed una curiosa confluencia entre antiguos realsocialistas desencantados, a la b\u00fasqueda de nov\u00edsimos, y j\u00f3venes universitarios tan dispuestos a saltar de clase social como a autoafirmarse con la convicci\u00f3n euf\u00f3rica de que <em>los hijos de la burgues\u00eda por fin han dicho basta<\/em> (t\u00edtulo de una c\u00e9lebre proclama barcelonesa de entonces) o postulando la abolici\u00f3n inmediata de la universidad. As\u00ed se quer\u00eda ser. Pero, en realidad, como viene ocurriendo desde hace tiempo en momentos en que las cosas parecen ponerse dif\u00edciles para la clase social hegem\u00f3nica, las ideolog\u00edas que entonces compet\u00edan, complement\u00e1ndose, eran variantes m\u00e1s o menos novedosas del positivismo y del romanticismo, solo que en este caso traducidas a lenguaje marxista: estructuralismo althusseriano y marcusianismo.<\/p>\n<p>En el plano de las ideas pol\u00edticas ni una cosa ni otra conectaba con la empresa intelectual y moral en la que andaba embarcado Luk\u00e1cs. Pues el estructuralismo althusseriano era m\u00e1s renovador de formas y lenguajes que de actitudes pol\u00edticas; y el marcusianismo, aunque m\u00e1s atento que la otra ideolog\u00eda a la sensibilidad de la \u00e9poca, oscilaba en lo pol\u00edtico entre la a\u00f1oranza de los a\u00f1os veinte y la idealizaci\u00f3n del tercermundismo.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, por lo que se supon\u00eda de enlace ideal entre dos d\u00e9cadas revolucionarias, la a\u00f1oranza de los a\u00f1os veinte propici\u00f3 el reencuentro con Luk\u00e1cs. Con el joven Luk\u00e1cs de <em>Historia y consciencia de clase<\/em>. La invitaci\u00f3n a este reencuentro nos lleg\u00f3 sobre todo a trav\u00e9s de la influencia de estudiantes e intelectuales alemanes e italianos poco dados a aceptar la visi\u00f3n estructuralista de una historia sin sujeto. Pero en aquella invitaci\u00f3n predominada un punto de vista seg\u00fan el cual la obra la obra de Luk\u00e1cs hab\u00eda de juzgarse pol\u00edtica y moralmente invirtiendo por completo el rasero de lo que pasaba por ser la \u00abortodoxia\u00bb: el buen Luk\u00e1cs, el que todav\u00eda resultaba interesante, el recuperable, era el \u00abheterodoxo\u00bb de 1923; el otro Luk\u00e1cs, el que se someti\u00f3 a la cr\u00edtica a los dirigentes de la III Internacional para retirarse luego al estudio de temas literarios y culturales, el que escribi\u00f3 <em>El asalto a la raz\u00f3n<\/em> e inici\u00f3 la redacci\u00f3n de una monumental <em>Est\u00e9tica<\/em>, precisamente por su \u00abortodoxia\u00bb, nada tendr\u00eda que decir ya a las j\u00f3venes generaciones marxistas.<\/p>\n<p>Tal inversi\u00f3n era sin duda muy grosera y el cuadro resultante demasiado crudo para cualquier persona que conozca con un poco de detalle la trayectoria de Luk\u00e1cs desde 1924. Hubo, por lo dem\u00e1s, entre nosotros quien lo advirti\u00f3 ya entonces. Si alguien se toma la molestia de echar un vistazo a los papeles clandestinos o semiclandestinos de la oposici\u00f3n comunista barcelonesa de finales de los a\u00f1os sesenta, encontrar\u00e1 con facilidad una refutaci\u00f3n de aquella groser\u00eda en los ensayos de Manuel Sacrist\u00e1n. Es m\u00e1s: hallar\u00e1 una explicaci\u00f3n razonada de la continuidad de fondo existente entre el Luk\u00e1cs idealista y subjetivista de <em>Historia y consciencia de clase<\/em> y el equilibrado llamamiento a poner de nuevo en primer plano los temas de la subjetividad y de la consciencia revolucionaria que hay en la \u00faltima parte de las <em>Conversaciones<\/em>. La raz\u00f3n por la cual se impuso en aquellos a\u00f1os el desprecio hacia la obra del Luk\u00e1cs maduro o la exaltaci\u00f3n de <em>Historia y consciencia de clase<\/em> en contraposici\u00f3n a las p\u00e1ginas pol\u00edticas de las <em>Conversaciones<\/em>, es algo que se me escapa, aunque sospecho que ese algo tiene que ver con los motivos por los que los te\u00f3logos no acaban de ponerse de acuerdo acerca de si la sabidur\u00eda del diablo es consecuencia de su \u00abheterodoxia\u00bb o de la experiencia que da la vejez.<\/p>\n<p>Pues, en efecto, en la parte de las <em>Conversaciones<\/em> titulada \u00abIdeas b\u00e1sicas para una pol\u00edtica cient\u00edficamente fundamentada\u00bb hay atisbos y sugerencias de viejo sabio, tanto m\u00e1s simp\u00e1ticos unos y otros, incluso en la forma, cuando que en ellos Luk\u00e1cs no pontifica (o pontifica mucho menos que al tratar de temas filos\u00f3ficos generales, hist\u00f3ricos o est\u00e9ticos).<\/p>\n<p>Vale la pena recordar que la entrevista a tres bandas que dio origen al librito titulado Conversaciones se hizo en septiembre de 1966, es decir, a\u00f1o y medio <em>antes<\/em> de la tantas veces mencionada rebeli\u00f3n estudiantil europea. No era previsible en aquella fecha un estallido como el que acabar\u00eda produci\u00e9ndose. Pero, sobre todo, el punto de vista de Luk\u00e1cs nada ten\u00eda que ver con la euforia ni con la a\u00f1oranza melanc\u00f3lica; su an\u00e1lisis, su diagn\u00f3stico de las sociedades capitalistas y no-capitalistas, y sus propuestas alternativas parecen m\u00e1s bien inspiradas en la m\u00e1xima brechtiana seg\u00fan la cual no hay que proponerse enlazar con el buen tiempo pasado sino con el mal tiempo presente. Precisamente ese \u00abmal tiempo presente\u00bb es explorado por el viejo Luk\u00e1cs sobre la base de dos datos esenciales. Primero: el reconocimiento de que se ha producido un retroceso en la consciencia de las masas trabajadoras en los pa\u00edses capitalistas. Segundo: la observaci\u00f3n de que el desmantelamiento del estalinismo iniciado despu\u00e9s del XX Congreso del PCUS se estaba realizando con m\u00e9todos igualmente estalinistas. Por eso, al avanzar la propuesta de una renovaci\u00f3n del factor subjetivo en decadencia, Luk\u00e1cs inssiste en que la tarea de despertar la subjetividad en nuestra \u00e9poca exige un <em>nuevo comienzo<\/em>, y no meramente recuperar el marxismo de los \u00abfelices veinte\u00bb.<\/p>\n<p>Curiosamente, en el plano de la teor\u00eda pol\u00edtica, el \u00faltimo Luk\u00e1cs resulta ser menos ideologista que en otros \u00e1mbitos. As\u00ed, por ejemplo, en las <em>Conversaciones<\/em> mantiene que el fundamento de todo movimiento econ\u00f3mico y social es siempre un aspecto teleol\u00f3gico concebido como ideal, pero, lejos ya de la imputaci\u00f3n al conjunto de los trabajadores de una conciencia revolucionaria, afirma que \u00abser\u00eda muy desesperante partir de bases puramente ideol\u00f3gicas mientras la multitud se siente a sus anchas dentro de esa manipulaci\u00f3n\u00bb. Ninguna ilusi\u00f3n, por tanto, respecto de los hipot\u00e9ticos efectos positivos de la contracultura anticonsumista que se estaba esbozando por entonces. Al contrario: Luk\u00e1cs ve aquellas primeras manifestaciones de protesta contra la t\u00e9cnica, la manipulaci\u00f3n de los consumos y el despilfarro caracter\u00edstico de la difusi\u00f3n del imperialismo como un s\u00edntoma de la naturaleza primitiva, aunque moralmente acertada, de los movimientos sociales que est\u00e1n naciendo. Esto le lleva a una comparaci\u00f3n que en aquel momento pod\u00eda parecer unilateral y que fue muy criticada en la izquierda revolucionaria, a saber: que nos encontramos, por lo que hace al nivel de la consciencia y la subjetividad, en una situaci\u00f3n parecida a la que tuvieron que vivir gentes como Fourier y Sismondi, en una situaci\u00f3n, esto es, que se asemeja a la de los comienzos del siglo XIX, cuando empezaba a formarse lentamente el movimiento obrero.<\/p>\n<p>Una afirmaci\u00f3n as\u00ed puede parecer hoy una trivialidad e incluso habr\u00e1 quien la considere exageraci\u00f3n optimista. Pero para juzgar la agudeza de la misma se pueden hacer dos pruebas. Una: comparar eso con la euforia de la mayor parte de los an\u00e1lisis marxistas de aquellos a\u00f1os. Otra: estimar las hip\u00f3tesis prospectivas que el propio Luk\u00e1cs hac\u00eda seguir de aquella analog\u00eda. Prescindir\u00e9 aqu\u00ed de las comparaciones odiosas. Por lo que hace, en cambio, al segundo punto tiene inter\u00e9s resaltar uno de los frutos de la experiencia te\u00f3rico-pol\u00edtica.<\/p>\n<p>El viejo Luk\u00e1cs, que ha abandonado por completo su espontane\u00edsmo juvenil y que en 1966 concede un valor extraordinariamente grande al trabajo minoritario que se ha de hacer <em>desde fuera<\/em> para introducir la consciencia en el seno de clase obrera; este hombre que sugiere la creaci\u00f3n de un <em>brain trust<\/em> para el an\u00e1lisis cient\u00edfico de un mundo econ\u00f3mico y social cada vez m\u00e1s complejo, que propone recuperar la conservadora instituci\u00f3n de los veteranos para dar continuidad a las protestas juveniles, piensa sin embargo que la forma de organizaci\u00f3n adecuada para propiciar la resistencia antimanipulatoria no es un nuevo partido, sino un movimiento amplio, abierto y antisectario; un movimiento en el que lo primero ser\u00eda ponerse en claro acerca de lo que el marxismo puede dar de s\u00ed en el presente, establecer con precisi\u00f3n lo que se sabe y lo que se ignora sobre la evoluci\u00f3n del capitalismo imperialista y su repercusi\u00f3n en las actitudes de los trabajadores.<\/p>\n<p>Cierto es que Luk\u00e1cs ten\u00eda la vista puesta en ese momento en la particular situaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Federal alemana; pero no es menos cierto que su apreciaci\u00f3n de lo que pod\u00eda ser el futuro ha resultado adecuada, empezando precisamente por la RFA: \u00abPonerme a so\u00f1ar que en Alemania se pueda fundar inmediatamente un cuarto partido ser\u00eda, desde luego, una necedad, una ilusi\u00f3n. Pero el cabo de cierto tiempo podr\u00eda ocurrir que el movimiento antimanipulatorio llegara a determinar qu\u00e9 diputados enviar\u00edan los habitantes de tales o cuales circunscripciones al Parlamento. Esto ya no es ilusorio. Tal movimiento tendr\u00eda un futuro, pero no un futuro coronado por el \u00e9xito en el plazo de tres meses, sino con perspectivas de \u00e9xito para dentro de algunos decenios.\u00bb<\/p>\n<p>Junto a esta hay otras observaciones y sugerencias del viejo Luk\u00e1cs que siguen conservando todav\u00eda su inter\u00e9s para aquellas personas preocupadas por la extensi\u00f3n de las manipulaciones y las nuevas formas de la alienaci\u00f3n contempor\u00e1nea. Ejemplos: la denuncia de la p\u00e9rdida de toda idea seria de democracia en las socialdemocracias europeas; la propuesta de un an\u00e1lisis del sentimiento religioso en las sociedades industrialmente desarrolladas y en las sociedades llamadas socialistas que corrigiera una de las hip\u00f3tesis m\u00e1s pesadas del marxismo tradicional, por lo general oscilante entre el desprecio dogm\u00e1tico de las religiones y la condescendencia ideol\u00f3gica; la insistencia en que el movimiento antimanipulatorio del futuro habr\u00eda de poner el acento en el desarrollo pleno de la fuerza productivas \u00abhombre\u00bb para hacer frente simult\u00e1neamente al fatalismo tecnol\u00f3gico y a la cr\u00edtica irracionalista de la t\u00e9cnica, etc.<\/p>\n<p>Todo eso, escrito en 1966 por un hombre que no se consideraba un pol\u00edtico y que en las \u00faltimas d\u00e9cadas hab\u00eda repetido varias veces (es de suponer que con cierta iron\u00eda) que su incapacidad para convencer a otros compa\u00f1eros, pese a tener raz\u00f3n, le obligaba a retirarse de la pol\u00edtica activa, no est\u00e1 nada mal, como sol\u00eda decir Juan de Mairena en ocasiones as\u00ed.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">6<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Vivir en Palestina<\/strong><\/h3>\n<p>Fechado el 8\/X\/1987. Ignoro si lleg\u00f3 a publicarse.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muchos europeos, y entre ellos me temo que tambi\u00e9n muchas personas de este Extremo Occidente que es Espa\u00f1a, identifican Palestina con un cap\u00edtulo m\u00e1s o menos lejano de la propia historia cultural. Por desgracia, se acostumbra a seguir viendo lo que all\u00ed ha ocurrido durante las \u00faltimas d\u00e9cadas con la \u00f3ptica etnocentrista que tanto ha tergiversado, y durante tantos siglos, la historia de esta especie siempre dividida en subespecies particularizadoras a la que llamamos Humanidad.<\/p>\n<p>A muchos europeos, y con ellos a buena parte de los espa\u00f1oles, la mera menci\u00f3n del pueblo palestino les sugiere una concatenaci\u00f3n de tragedias dif\u00edcilmente conciliables con lo que tendemos a considerar valores b\u00e1sicos de nuestra cultura (libertad, igualdad, derecho a la autodeterminaci\u00f3n) o, a lo sumo, les sugiere una resistencia tan constante como heroica frente al genocidio. Nosotros, los europeos, creemos saber mucho de lo h\u00e1bil que es la frontera entre choque cultural, etnocidio y genocidio. Tanto como para para sentirnos curados de espanto orgullosamente y con cierto amoralismo cuando conocemos un nuevo cabo.<\/p>\n<p>Tal vez por suerte a ese sentimiento no es ajeno a veces la conciencia desgraciada de quien sabe que en cierto modo es corresponsable de la tragedia del pueblo palestino. Pero es el balneario que hoy es Europa en comparaci\u00f3n con lo que ocurre en otras otras partes del mundo \u2013y aunque sepamos que es un balneario en el que no puede evitarse la visi\u00f3n de la pobreza en la calle\u2013 tendemos a considerar las informaciones que llegan sobre el pueblo palestino a trav\u00e9s de la prensa, la radio y la televisi\u00f3n como palabras, voces e im\u00e1genes que enturbian las buenas costumbres y que se olvidan con tanta rapidez como son vistas u o\u00eddas.<\/p>\n<p>Por todo esto me parece excelente la iniciativa de los organizadores de este ciclo, su intenci\u00f3n de dar la palabra a los agentes del drama y a los que lo conocen m\u00e1s directamente para que sepamos con precisi\u00f3n qu\u00e9 ocurre all\u00ed, cu\u00e1les son las ra\u00edces hist\u00f3ricas y qu\u00e9 piensan del presente y del futuro. Como persona preocupada espero que esa intenci\u00f3n se cumpla con creces y que esta mesa redonda, las conferencias que la han precedido y las actividades que seguir\u00e1n sean al menos un paso hacia ese objetivo: cambiar nuestra actitud respecto de Palestina. En suma, pasar de la lamentaci\u00f3n por Palestina al hacer algo por su pueblo.<\/p>\n<p>Y como presentador, etc..<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">7<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Una nueva manera de pensar frente al militarismo y la militarizaci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>Fechado en abril de 1987. Publicado en <em>Iglesia viva<\/em>, n\u00ba 129, 1987, pp. 325-329.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A finales de la d\u00e9cada de los sesenta algunos soci\u00f3logos conocidos popularizaron una visi\u00f3n euforizante sobre la funci\u00f3n social liberadora de los intelectuales en su conjunto. Lleg\u00f3 entonces a hablarse emblem\u00e1ticamente de una \u00abnueva clase\u00bb que parec\u00eda llamada a tomar el relevo de los trabajadores industriales en la misi\u00f3n hist\u00f3rica que atribuyeron a estos los principales tradiciones obreras del siglo XIX. A diferencia de lo que sin duda ocurre hoy, en ese marco no resultaba problem\u00e1tico referirse a los intelectuales como a un todo m\u00e1s o menos homog\u00e9neo. Pues el supuesto principal de aquella visi\u00f3n optimista estaba sostenido por una observaci\u00f3n bastante generalizada: la protesta de muchos intelectuales europeos contra la guerra y el compromiso cr\u00edtico de los mismos con opciones que puedan considerarse de izquierdas. Para concretar un poco m\u00e1s: la guerra era en aquellos a\u00f1os por antonomasia la que se libraba en Vietnam, y la izquierda a la que se sent\u00edan emocionalmente vinculados los intelectuales eran los partidos comunistas o socialistas en los que hab\u00eda reca\u00eddo la mayor parte del peso de la resistencia frente a la involuci\u00f3n antidemocr\u00e1tica que se iniciara con la llamada \u00abguerra fr\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>A esta observaci\u00f3n de hecho se a\u00f1ad\u00eda un an\u00e1lisis de las principales tendencias tecnol\u00f3gicas y econ\u00f3micas igualmente esperanzador en lo que concern\u00eda al futuro papel de los intelectuales en favor de la paz, la justicia y la igualdad social. La tendencia a la generalizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza superior en los pa\u00edses altamente industrializados y el comienzo de una nueva fase de desarrollo tecnol\u00f3gico caracterizado por la automatizaci\u00f3n se interpret\u00f3 en el sentido de que por primera vez en la historia el trabajo intelectual pasaba a ocupar el primer plano en el proceso productivo. De ah\u00ed se infer\u00eda que los trabajadores intelectuales (entre los cuales se inclu\u00edan t\u00e9cnicos y profesionales) iban a acabar sustituyendo a los trabajadores manuales de la primera revoluci\u00f3n industrial y, en consecuencia, a ocupar tambi\u00e9n el puesto de estos en la larga marcha por lograr la emancipaci\u00f3n de la humanidad.<\/p>\n<p>Es cierto que en ese contexto se produjo un interesante debate entre los soci\u00f3logos de la \u00abnueva clase\u00bb y otras percepciones m\u00e1s tradicionales de la sociedad acerca de si todo este proceso relegaba realmente a un segundo plano a la clase obrera industrial o m\u00e1s bien se estaba iniciando un movimiento de proletarizaci\u00f3n ampliada en el que los intelectuales no representar\u00edan sino la extensi\u00f3n normal del colectivo de asalariados sobre el que descans\u00f3 la industrializaci\u00f3n hist\u00f3rica. Pero, por lo general, las derivaciones pol\u00edtico-sociales de este debate segu\u00edan siendo optimistas entre los interlocutores. Lo mismo en la hip\u00f3tesis de la \u00abnueva clase\u00bb que en la hip\u00f3tesis de la proletarizaci\u00f3n ampliada, bien como grupo social dirigente, bien como aliado privilegiado de los trabajadores manuales, la intelectualidad ser\u00eda la portadora de la conciencia excedente generada por el acercamiento entre ciencia y producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo eso se dec\u00eda y se escrib\u00eda con mucho convencimiento antes de las primeras manifestaciones patentes de la crisis econ\u00f3mica mundial, cuando las movilizaciones estudiantiles eran interpretadas todav\u00eda como una sana ampliaci\u00f3n de la demanda educativa y el petr\u00f3leo no se hab\u00eda convertido en un problema. En lo te\u00f3rico aquella visi\u00f3n optimista del futuro papel de los intelectuales en su conjunto fue el resultado de fundir bastante apresuradamente dos nociones de \u00abintelectual\u00bb que hasta entonces siempre hab\u00edan competido en la literatura sociol\u00f3gica: la tradicional del artista-literato socialmente comprometido, cr\u00edtico del poder pol\u00edtico, y la derivada de las transformaciones cient\u00edfico-t\u00e9cnicas, a partir de las cuales se ve a los intelectuales como un estrato social y se les define por su lugar en la producci\u00f3n simb\u00f3lica y de conocimientos. La intelectualidad cient\u00edfico-t\u00e9cnica y la intelectualidad human\u00edstica se daban as\u00ed la mano para comunicarse las respectivas virtudes sociales: conciencia hist\u00f3rica y esp\u00edritu cr\u00edtico de un lado, racionalidad instrumental y vocaci\u00f3n asociativa de otro.<\/p>\n<p>Hace a\u00f1os ya que esta visi\u00f3n euforizante y unitaria de la teor\u00eda de los intelectuales apenas tiene valedores. En realidad puede decirse que la teor\u00eda de la \u00abnueva clase\u00bb se viene abajo con las primeras dificultades serias del llamado estado de bienestar, cuando se descubri\u00f3 que fallaba el motor energ\u00e9tico de las sociedades industriales, hubo que acostumbrarse a tasas permanentes de desempleo my elevadas, la inflaci\u00f3n se hizo galopante y volvieron a aparecer las bolsas de la pobreza en las grandes ciudades. Se vino abajo no porque con esto \u00faltimo se interrumpiera el entrevisto proceso de sustituci\u00f3n r\u00e1pida del trabajo manual por el trabajo intelectual. Al contrario: ese proceso se hizo m\u00e1s acelerado en esos a\u00f1os. Pero s\u00ed porque la esperada consecuencia favorable de tal proceso, la conciencia excedente solo se produjo fugazmente y en su lugar \u2013aprovechando los intersticios de una crisis no solo econ\u00f3mica sino tambi\u00e9n cultural\u2013 se fue instalando el cinismo excelente. Ante todo y en primer lugar el cinismo excedente de una buena parte de los intelectuales del primer mundo que mantuvieron privilegios tradicionales o contribuyeron a crear otros nuevos bajo el impulso de los cambios cient\u00edfico-t\u00e9cnicos.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, el empeoramiento de la situaci\u00f3n internacional al agravarse las relaciones entre los dos grandes bloques militares desde 1979 cogi\u00f3 a la que estaba llamada a ser \u00abnueva clase\u00bb liberadora en un momento malo, en un momento de redescubrimiento masivo del liberalismo pol\u00edtico y econ\u00f3mico, de desmantelamiento del estado de bienestar, de cansancio ante las ideolog\u00edas con pretensi\u00f3n emancipatoria y de confusi\u00f3n entre ideolog\u00edas y valores morales en general.<\/p>\n<p>En tales condiciones no solo es in\u00fatil rastrear una actitud homog\u00e9nea de los intelectuales ante la carrera de armamentos, el aumento de los presupuestos militares y la consiguiente militarizaci\u00f3n silenciosa de la sociedad, sino que adem\u00e1s, desgraciadamente, hay que admitir que hasta ahora la posici\u00f3n m\u00e1s extendida es el sometimiento a los poderes establecidos o al menos la aceptaci\u00f3n de una l\u00f3gica pragm\u00e1tica seg\u00fan la cual, dada la capacidad de muerte acumulada en los arsenales actuales, ya es algo sobrevivir como estamos, como se ha sobrevivido desde el t\u00e9rmino de la segunda guerra mundial. A juzgar por los cambios de opini\u00f3n y las involuciones de no pocos intelectuales durante estos a\u00f1os ante un tema tan central como lo es el de la actitud ante la OTAN (y, en la otra pare de Europa, ante el Pacto de Varsovia), parece que la categor\u00eda gramsciana de transformismo sigue teniendo m\u00e1s potencia explicativa que los refinados an\u00e1lisis sociol\u00f3gicos de Touraine, Gouldner, Bell, etc.<\/p>\n<p>Durante el debate que precedi\u00f3 a la celebraci\u00f3n del refer\u00e9ndum espa\u00f1ol, sobre la OTAN se hizo patente que la divisi\u00f3n de los intelectuales en lo que respecta al tema de la paz y el desarme sigue l\u00edneas parecidas a las que configuran las distinciones pol\u00edtico-morales m\u00e1s generales en la sociedad. En ocasi\u00f3n de aquel debate alguien lleg\u00f3 a escribir que el pacifismo actual es cosa de fil\u00f3sofos. Con esa afirmaci\u00f3n sin duda se pretend\u00eda hacer referencia al hecho de que, efectivamente, algunos fil\u00f3sofos tuvieron un papel protagonista en la campa\u00f1a contra la permanencia de Espa\u00f1a dentro de la Alianza Atl\u00e1ntica. Pero por suerte el pacifismo actual y la resistencia frente al militarismo no es solo cosa de fil\u00f3sofos, aunque tambi\u00e9n es cierto que la fase actual de la era nuclear obliga a una reflexi\u00f3n completamente nueva acerca de problemas tan viejos como la guerra, el hambre, la desigualdad social y el tipo de relaciones existentes entre las comunidades humanas.<\/p>\n<p>Desde el comienzo de la era nuclear esa reflexi\u00f3n, la protesta contra el armamentismo y la denuncia de los peligros que supone para la democracia pol\u00edtica la militarizaci\u00f3n silenciosa de la sociedad dio lugar a un interesante cruce de tradiciones laicas y religiosas. El origen de la protesta estuvo en hombres que no eran solo literatos comprometidos (en el sentido tradicional del t\u00e9rmino intelectual) ni tampoco solo profesionales procedentes de la intelectualidad cient\u00edfico-t\u00e9cnica. Leo Szilard, Albert Einstein, Linus Pauling y los dem\u00e1s pioneros que firmaron los primeros manifiestos contra las armas nucleares y el peligro de militarizaci\u00f3n social eran (con la excepci\u00f3n de Bertrand Russell) cient\u00edficos, en su mayor\u00eda f\u00edsicos, con preocupaciones human\u00edsticas. No eran tampoco fil\u00f3sofos con titulaci\u00f3n acad\u00e9mica, pero s\u00ed hombres acostumbrados a reflexionar sobre los fundamentos y las implicaciones de la ciencia y, por tanto, amigos del filosofar.<\/p>\n<p>Tiene inter\u00e9s observar que desde el principio el movimiento de los cient\u00edficos en favor del desarme hizo suyo el argumento de que la carrera armamentista y el constante aumento de los presupuestos dedicados a la investigaci\u00f3n, producci\u00f3n y despliegue de ingenios nucleares implicaba una mayor presencia de intereses militares en la sociedad civil, la fusi\u00f3n de monopolios industriales e intereses militares en un complejo industrial-militar y la progresiva limitaci\u00f3n de la autoridad civil respecto de asuntos internos e internacionales importantes.<\/p>\n<p>El reconocimiento de tal situaci\u00f3n implica, entre otras cosas, dase cuenta de que la militarizaci\u00f3n silenciosa representa un constante recorte de las libertades formalmente establecidas en los textos constitucionales. Ya Einstein indic\u00f3 en 1950 que esas limitaciones a las libertades democr\u00e1ticas introducidas en los EEUU le recordaban la involuci\u00f3n antidemocr\u00e1tica que hab\u00eda conocido en Alemania y que condujo a la cat\u00e1strofe de la segunda guerra mundial. Y desde entonces varios presidentes de los EEUU se han visto obligados a denunciar la presi\u00f3n militar en la vida civil al reconocer el peso del complejo militar-industrial. Por eso, como medio para oponerse a una situaci\u00f3n que abole de hecho lo que declara en las leyes, los primeros cient\u00edficos cr\u00edticos de la militarizaci\u00f3n primaron la objeci\u00f3n de conciencia y la desobediencia civil.<\/p>\n<p>Es en este marco en el que se produce un primer di\u00e1logo entre tradiciones laicas y religiosas, principalmente entre el racionalismo autocr\u00edtico de los cient\u00edficos que mejor conoc\u00edan los efectos reales de la energ\u00eda nuclear (en su uso militar) y aquellas corrientes religiosas que tradicionalmente hab\u00edan insistido en el pacifismo y en la resistencia moral al mal social. De hecho, desde los a\u00f1os cincuenta, este di\u00e1logo entre tradiciones se ha ido cumpliendo, favorecido por los contactos entre cient\u00edficos directa o indirectamente implicados en la investigaci\u00f3n b\u00e1sica y humanistas preocupados por los efectos sociales de tales investigaciones, particularmente en lo que hace a la producci\u00f3n de nuevas generaciones de ingenios nucleares as\u00ed como de armas qu\u00edmicas y bacteriol\u00f3gicas. En las manifestaciones que tuvieron lugar en Gran Breta\u00f1a, Alemania e Italia a finales de los a\u00f1os cincuenta y comienzos de la d\u00e9cada siguiente este di\u00e1logo pr\u00e1ctico era ya muy patente. Y a \u00e9l se hab\u00eda a\u00f1adido otro interlocutor: el antibelicismo tradicional del movimiento obrero organizado. La aportaci\u00f3n de Palmiro Togliatti, al llamar a un acuerdo entre comunistas y cat\u00f3licos contra la nuclearizaci\u00f3n de 1956, fue decisiva en tal sentido.<\/p>\n<p>Dede 1979 al movimiento pacifista europeo, que empez\u00f3 siendo \u2013no hay que olvidarlo\u2013 un movimiento de protesta contra la instalaci\u00f3n de los euromisiles y m\u00e1s en general contra las armas nucleares, ha avanzado mucho en lo que hace a este di\u00e1logo entre tradiciones diversas. A ello han contribuido sin duda intelectuales de formaciones muy distintas pero que comparten un mismo talento ilustrado: Edward P. Thompson, Ernst Tugendhat, Ernesto Balducci, Mient Jan Faber, Johan Galtung, Giulio Girardi, y tantos otros en los que es posibles redescubrir el esp\u00edritu lessinguiano de Nathan el Sabio.<\/p>\n<p>Evidentemente, el reconocimiento de que luchar por la paz en el mundo, en este mundo hecho de desigualdades y en el que domina la pl\u00e9tora miserable, implica combatir por <em>algo m\u00e1s<\/em> que la paz (un reconocimiento al que se ha llegado tambi\u00e9n desde distintos puntos de vista) hace m\u00e1s dif\u00edcil el di\u00e1logo en la medida en que este no puede reducirse a la cr\u00edtica de lo existente sino volcarse hacia el futuro con intenci\u00f3n program\u00e1tica. Ah\u00ed \u2013y precisamente cuando se pasa de la cr\u00edtica de la nuclearizaci\u00f3n a la cr\u00edtica de la militarizaci\u00f3n social se ve muy bien\u2013 las actitudes m\u00e1s o menos fundamentalistas y m\u00e1s o menos pragm\u00e1ticas que entran en el debate complican el di\u00e1logo entre tradiciones. Pero esta complicaci\u00f3n no es solo \u2013ni a veces principalmente\u2013 dificultad de entendimiento entre concepciones tan diferentes como pueden serlo el pacifismo religioso, el antibelicismo obrero o el racionalismo autocr\u00edtico de los cient\u00edficos, sino tambi\u00e9n \u2013y a veces sobre todo\u2013 resistencia a aceptar la necesidad de una nueva manera de pensar en el interior de cada un de estas tradiciones.<\/p>\n<p>En todo caso, en la medida en que se acepta el que luchar hoy por la paz y la desnuclearizaci\u00f3n es tambi\u00e9n luchar contra la militarizaci\u00f3n y contra ele exterminismo, por algo m\u00e1s que la paz, en suma, el di\u00e1logo entre tradiciones que los intelectuales comprometidos deber\u00edan favorecer exige, en mi opini\u00f3n, fundir en un pensamiento nuevo la conciencia de especie (frente al riesgo nuclear), la conciencia de clase (frente a la persistencia de la injusticia social y las desigualdades) y la conciencia nacional (frente a la dependencia, la opresi\u00f3n de las minor\u00edas \u00e9tnicas y la limitaci\u00f3n de las soberan\u00edas).<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">9<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Para la presentaci\u00f3n de <em>Un \u00e1ngel m\u00e1s<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Valladolid: 15\/XII\/1987.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La redacci\u00f3n de <em>Un \u00e1ngel m\u00e1s<\/em> ha tenido a bien dedicar una parte de la tercera entrega de la revista a la personalidad y a la obra de Manuel Sacrist\u00e1n. Creo que se trata de un acierto, de una excelente idea. Lo digo no solo como amigo del fil\u00f3sofo comunista fallecido, sino tambi\u00e9n como persona interesada en la evoluci\u00f3n de esta magn\u00edfica \u2013tanto por su contenido como por su continente\u2013 revista vallisoletana que ya es <em>Un \u00e1ngel m\u00e1s<\/em>. Confieso que la propuesta que me he hizo inicialmente Miguel Su\u00e1rez para intervenir aqu\u00ed sobre Sacrist\u00e1n me sorprendi\u00f3 en un primer momento. La verdad es que constituye un hecho ins\u00f3lito en el panorama de las letras de nuestro pa\u00eds el que una revista dedicada mayormente a la poes\u00eda, la literatura y la cr\u00edtica literaria tenga la amabilidad de dar cabida en sus p\u00e1ginas a un fil\u00f3sofo de la ciencia y, adem\u00e1s, notoriamente rojo. Por lo que yo s\u00e9 no ocurr\u00eda algo as\u00ed con Sacrist\u00e1n desde los a\u00f1os cincuenta, cuando se publicaba la revista <em>Laye<\/em>, pero con la diferencia de que entonces Sacrist\u00e1n era solo un joven licenciado, nada conocido, que compaginaba la filosof\u00eda con la cr\u00f3nica cultural y la cr\u00edtica teatral.<\/p>\n<p>No obstante, al no querer limitarme a dar las gracias a Miguel Su\u00e1rez \u2013y con \u00e9l a Gustavo Mart\u00edn Garzo y a Carlos Ortega\u2013, al buscar la racionalizaci\u00f3n de esto, con el vicio profesional y de formaci\u00f3n de uno, se me ocurri\u00f3 que, a pesar de lo ins\u00f3lito, tampoco un hecho as\u00ed es tan incre\u00edble. Al fin y al cabo quienes hacemos la revista <em>mientras tanto<\/em> est\u00e1bamos proponi\u00e9ndonos algo parecido pero al rev\u00e9s: dar cabida, en una publicaci\u00f3n dedicada a las ciencias sociales y a las humanidades en general, a la poes\u00eda. Ya el \u00faltimo n\u00famero trae alguna muestra de eso, aunque para mi gusto esa muestra sea todav\u00eda demasiado \u00e9pica y poco l\u00edrica, o \u2013para ser m\u00e1s precisos\u2013 una l\u00edrica que se est\u00e1 construyendo con las ruinas de una \u00e9pica. Es posible que el camino de encuentro entre la poes\u00eda y la pol\u00edtica (con la venia, claro est\u00e1, de los se\u00f1oritos en el poder) pase por esta reconversi\u00f3n de la \u00e9pica. Pero tampoco estoy seguro. Tal vez haya otros caminos, varios caminos.<\/p>\n<p>En la primera entrega de <em>Un \u00e1ngel m\u00e1s<\/em> Jose Jim\u00e9nez Lozano nos recordaba a prop\u00f3sito de la obra de Simone Weil la sensibilidad de Manuel Sacrist\u00e1n, quien fue uno de los poqu\u00edsimos escritores espa\u00f1oles de la d\u00e9cada de los cincuenta en interesarse por aquel destino tr\u00e1gico, por aquella pluma aut\u00e9ntica. En relaci\u00f3n con ese hecho tan lamentable de que Simone Weil haya pasado tan desapercibida entre nosotros, Jim\u00e9nez Lozano a\u00f1ad\u00eda en este mismo ensayo, refiri\u00e9ndose a Sacrist\u00e1n, que <em>ah\u00ed se ve qui\u00e9n es qui\u00e9n en la cultura espa\u00f1ola<\/em>. Si el horizonte de comparaci\u00f3n fuera el panorama intelectual de los a\u00f1os cincuenta y sesenta en Espa\u00f1a lo dicho por Jim\u00e9nez Lozano a prop\u00f3sito de Weil valdr\u00eda tambi\u00e9n para otros tantos grandes de las letras euro-americanas. Esa misma sensibilidad la tuvo Sacrist\u00e1n con los principales dramaturgos de una \u00e9poca que a \u00e9l le parec\u00eda de resurrecci\u00f3n del teatro, de \u00abnuevo clasicismo\u00bb, como se ver\u00e1 al releer sus cr\u00f3nicas acerca de <em>La piel de nuestros dientes<\/em> o de <em>El deseo bajo los olmos<\/em>. Pero no solo Thornton Wilder o Eugene O\u2019Neill. Tambi\u00e9n un Moravia casi desconocido por entonces. Y, desde luego, Thomas Mann. Y, m\u00e1s adelante, Adorno, Luk\u00e1cs, Della Volpe, Benjamin y tantos otros.<\/p>\n<p>Otra amiga com\u00fan, la hispanista italiana Rosa Rossi \u2013de quien, por cierto, seg\u00fan veo en una invitaci\u00f3n que he recibido hoy mismo, en seguida veremos traducido su pol\u00e9mico ensayo sobe Cervantes en la editorial \u00c1mbito\u2013 escrib\u00eda este verano en el semanario <em>Rinascita<\/em> que Sacrist\u00e1n fue uno de los (pocos) focos de cultura laica de este pa\u00eds a trav\u00e9s de las varias revistas que ayud\u00f3 a fundar o dirigi\u00f3 desde los a\u00f1os cincuenta (<em>Laye<\/em>, <em>Nous Horitzons<\/em>, <em>Realidad<\/em>, <em>Materiales<\/em>, <em>mientras tanto<\/em>) hasta 1985. La misma Rossi sit\u00faa el trabajo de Jim\u00e9nez Lozano durante esos a\u00f1os en un plano paralelo, caracterizado por la difusi\u00f3n de una cultura laica, ilustrada y razonable en un ambiente todav\u00eda dominado por el nacional-catolicismo y sus derivaciones. As\u00ed es que, de acuerdo con estos aires amistosos que nos llegan de Italia, corresponde no solo dar las gracias por una iniciativa que hace justicia al relevante papel de Sacrist\u00e1n en la cultura espa\u00f1ola, sino m\u00e1s a\u00fan: declarar que es una suerte poder estar entre amigos y contribuir a un di\u00e1logo entre g\u00e9neros y entre tradiciones distintas.<\/p>\n<p>Juan Carlos Garc\u00eda Borr\u00f3n, uno de nuestros senequistas mejor preparados y excelente escritor \u00e9l mismo \u2013por desgracia y por las mismas razones, poco conocido\u2013 ha escrito de Sacrist\u00e1n en <em>mt<\/em> 30-31: \u00abPor debajo de todos los aparatosos cambios hay la persistencia firme de los rasgos m\u00e1s significativos y caracter\u00edsticos: <em>independencia, esp\u00edritu cr\u00edtico, vocaci\u00f3n de verdad objetiva<\/em> siempre despiertos.\u00bb El propio Garc\u00eda Borr\u00f3n, que fue el amigo m\u00e1s \u00edntimo de Sacrist\u00e1n en los a\u00f1os de juventud de este y que tiene, por tanto, motivos de sobra para haber conocido esos rasgos, ha aportado en el mencionado art\u00edculo pruebas m\u00e1s que suficientes de la independencia, esp\u00edritu cr\u00edtico y vocaci\u00f3n de verdad que caracterizaron al joven Sacrist\u00e1n cuando era falangista y miembro del SEU. Hay un hecho poco conocido, pero muy revelador de todo esto: fue el respeto por la cultura y por aquellas personas que en los a\u00f1os dif\u00edciles de la postguerra luchaban en favor de la supervivencia de una lengua y de una cultura acosadas \u2013la catalana\u2013, lo que en \u00faltima instancia indujo a Sacrist\u00e1n a romper de manera definitiva con los j\u00f3venes falangistas barceloneses, al negarse a actuar de forma violenta contra un compa\u00f1ero de estudios conocido por su orientaci\u00f3n catalanista. El mismo Sacrist\u00e1n me cont\u00f3 un d\u00eda, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, c\u00f3mo sus propios ex-compa\u00f1eros le juzgaron hasta condenarle a muerte con la ligereza que entonces era habitual en esos medios (una condena que, por suerte, no se cumpli\u00f3, pues, como era habitual tambi\u00e9n en la \u00e9poca, el provocador de turno se fue y no hubo nada).<\/p>\n<p>Pues bien, esa misma independencia de criterio, ese mismo esp\u00edritu cr\u00edtico y esa misma veracidad tendr\u00edan tambi\u00e9n numerosas manifestaciones en al etapa en que Sacrist\u00e1n fue miembro destacado del Partido Comunista de Espa\u00f1a o, m\u00e1s tarde, desde 1980 en los movimientos ecologista y pacifista. No es casualidad el nombre que eligi\u00f3 para la primera revista de intelectuales comunistas catalanes, <em>Veritat<\/em>, una revista de la cual llegaron a salir muy pocas entregas y que llevaba en la cabecera el lema de Lassalle, luego adoptado por Antonio Gramsci: \u00ab<em>La verdad es revolucionaria<\/em>\u00bb (\u00bftraducci\u00f3n profana, por cierto, de <em>La verdad os har\u00e1 libres<\/em>?).<\/p>\n<p>No creo que haga falta llevar a cabo un recuento cuantitativo de esos que se han puesto de moda en la cr\u00edtica literaria para llegar a la conclusi\u00f3n de que el t\u00e9rmino \u00abveracidad\u00bb ha sido el m\u00e1s ampliamente utilizado a lo largo de la obra de Sacrist\u00e1n. Fue, desde luego, la veracidad y la autenticidad del obrar, del actuar de los individuos \u2013en los cient\u00edfico, lo filos\u00f3fico, lo art\u00edstico o lo pol\u00edtico\u2013 el rasgo que siempre destac\u00f3 en los cl\u00e1sicos que amaba y en los contempor\u00e1neos que siempre le influyeron en uno u otro sentido. De ah\u00ed el t\u00edtulo de uno de sus ensayos: \u00abLa veracidad de Goethe\u00bb, o la orientaci\u00f3n de uno de sus trabajos inconclusos y que a\u00fan est\u00e1 in\u00e9dito, dedicado a Antonio Gramsci [<em>El orden y el tiempo<\/em>]. Esa misma veracidad, que fue su lema, explica comportamientos que suscitaron cr\u00edticas en su d\u00eda. Por ejemplo, su decisi\u00f3n a la hora de alabar la calidad cient\u00edfica de Francisco Garc\u00eda Valdecasas (el rector que le expuls\u00f3 de la universidad) m\u00e1s all\u00e1 de las cr\u00edticas pol\u00edticas o ideol\u00f3gicas. O, por ejemplo, su denuncia de la l\u00ednea seguida por el partido comunista de Espa\u00f1a en los a\u00f1os setenta no solo o no tanto por desviaciones pol\u00edtico-ideol\u00f3gicas cuanto principalmente por no decir la verdad acerca de los cambios que se estaban produciendo a los militantes.<\/p>\n<p>Pero se equivocar\u00eda quien a partir de lo dicho sobre la veracidad, la independencia de juicio y el esp\u00edritu cr\u00edtico juzgara a Manuel Sacrist\u00e1n como un mero <em>moralista<\/em>. Pocas personas ha habido en el pa\u00eds tan al tanto de la evoluci\u00f3n de las ciencias, de los m\u00e9todos cient\u00edficos y de las t\u00e9cnicas aplicadas como Manuel Sacrist\u00e1n. Y nada le molestaba m\u00e1s que la cr\u00edtica moralista con vetas irracionalistas de la evoluci\u00f3n de la ciencia y la t\u00e9cnica contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Esto nos lleva a una especie de hilo rojo tem\u00e1tico que seguramente ha constituido el centro de inter\u00e9s de MSL a lo largo de toda su vida: <em>la denuncia del irracionalismo contempor\u00e1neo, con base en la consideraci\u00f3n de que nuestra t\u00e9cnica y nuestra ciencia son el mal, el origen de la crisis cultural europea<\/em>.<\/p>\n<p>Desarrollar ese motivo:<\/p>\n<p><strong>Sobre la crisis cultural europea<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEste oscuro cuadro de Salinas y de Orwell \u2013en el que hay pinceladas de tantos otros grandes escritores (Huxley, Capek) y peque\u00f1os charlatanes (los discurseadores reaccionarios)\u2013 admite acaso un comentario esperanzador: puesto que la t\u00e9cnica no es nada sustantivo, una sociedad amenazada de muerte por su t\u00e9cnica puede abandonarla y obviar el peligro\u2026 Pero una tercera voz interrumpe aqu\u00ed. Ni Orwell ni Salinas han alcanzado la <em>profundidad<\/em> que ha conseguido Thomas Mann en la formulaci\u00f3n de las causas de esa carrera hist\u00f3rica al parecer tan desastrosa\u2026 En pocas palabras, al seguirse la historia de la cultura europea es visible que toda ella se defina por <em>una marcha depuradora<\/em> (empleo el t\u00e9rmino sin implicaciones valorativas) <em>que se resuelve en sucesivas renuncias materiales, en un continuo despojarse de contenidos<\/em>. En el l\u00edmite de esa marcha est\u00e1 sin duda la nada y humanamente hablando una vida hecha de nader\u00edas. Eso no es utop\u00eda futurizante: las nader\u00edas se llaman en filosof\u00eda relatividades y ellas son el \u00fanico contenido de la mente del siglo\u2026 <em>Bien barnizado de negro queda el cuadro. Con eso resaltar\u00e1 mejor la tiza que debe corregirlo<\/em>.\u00bb [Las cursivas son de FFB]<\/p>\n<p>Discute luego MSL la pretensi\u00f3n de Salinas y otros en el sentido de que \u00abla destrucci\u00f3n y el homicidio masivos sean caracter\u00edsticos de la era cient\u00edfica\u00bb. En ese sentido argumenta MSL, al aceptar la peligrosidad de la t\u00e9cnica en relaci\u00f3n con Hiroshima, que \u00abesto no es cuesti\u00f3n conllevada moralmente por caracteres \u00edntimos de la cultura cient\u00edfica\u00bb. El problema es, por tanto, m\u00e1s de fondo, m\u00e1s permanente, menos vinculado de lo que se dice a la cultura cient\u00edfico-t\u00e9cnica\u2026 Eso es lo que ha visto Thomas Mann: \u00abLa imputaci\u00f3n de la enfermedad germana y europea a una determinada moral: <em>la moral ansiosa de ultimidad terrena<\/em>\u00bb. Pero precisamente la ventaja que MSL ve en Mann es que en \u00e9l la \u00abcultura de la crisis\u00bb, por as\u00ed decirlo, toma una nueva significaci\u00f3n estudiar la situaci\u00f3n desde el mundo en crisis, <em>desde la consciencia<\/em> de la crisis:<\/p>\n<p>\u00abEl hombre no conoce procedimiento alguno para dominar a una realidad que no sea el de partir de una conciencia y de una noci\u00f3n de la misma\u2026 Nuestra literatura de crisis es la prueba de que tambi\u00e9n por primera vez domina el hombre mentalmente al flujo que le arrastra\u2026 Aunque solo sea mentalmente, con solo eso nuestra crisis <em>ser\u00eda la menos brutal de la historia<\/em>. Aunque no consigamos dejar de ser arrastrados por la historia \u2013y todav\u00eda no est\u00e1 escrita en granito esa posibilidad\u2013 <em>al menos ella, la historia, ha dejado de enga\u00f1arnos<\/em>.\u00bb [cursivas de FFB]<\/p>\n<p>La discusi\u00f3n con la llamada \u00abcultura de la crisis\u00bb (esto es, con los irracionalistas alemanes pero tambi\u00e9n espa\u00f1oles desde los a\u00f1os veinte en adelante) ha sido una de las consecuencias de la reflexi\u00f3n de MSL:<\/p>\n<p>&#8211; en la tesis doctoral (1959) dedicada a Heidegger.<\/p>\n<p>&#8211; en la cr\u00edtica a determinados aspectos de los movimientos sociales nuevos a partir de mediada la d\u00e9cada de los setenta, etc.<\/p>\n<p>Esta discusi\u00f3n subraya la unilateralidad de la idea seg\u00fan la cual la civilizaci\u00f3n t\u00e9cnica o cient\u00edfico-t\u00e9cnica comporta p\u00e9rdida de humanidad, disminuci\u00f3n de valores morales y niega, por otra parte, la idea consistente en buscar la salida de esta crisis prescindiendo de la t\u00e9cnica y de la ciencia. Esto supone la reafirmaci\u00f3n del clasicismo frente a las a\u00f1oranzas rom\u00e1nticas: clasicismo que MSL enlaza desde las tradiciones religiosas al <em>Fausto<\/em> de Goethe, Rimbaud, Maiakovski, Brecht.<\/p>\n<p><strong>La originalidad del cl\u00e1sico: calor de hoy a la llama de siempre.<\/strong><\/p>\n<p>[Notas manuscrita del autor:<\/p>\n<p>1. Enlazar con el mito del G\u00e9nesis en la discusi\u00f3n de 30 a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>2. Todav\u00eda en <em>Laye<\/em> domina una defensa matizada del \u2018progresismo\u2019: \u00abHay tanta gente interesada en conseguir borrar no ya la cursiler\u00eda del XIX, sino toda verdad sentada por ese siglo, que empieza a ser hora, sobre todo en Espa\u00f1a, de revalorizar la \u201ccursi\u201d honradez de nuestros liberales padres, as\u00ed como el \u201csimplista racionalismo\u201d de nuestros grandes abuelos del XVIII, aut\u00e9nticos definidores de nuestra cultura\u00bb (Lecturas, p. 22). Pero tambi\u00e9n \u00abFrente a la \u2018progresiva\u2019 cultura de los mercaderes hacen muy bien en permanecer sordos los sorianos de Antonio Machado\u00bb (p. 37)]<\/p>\n<p><strong>Sobre el irracionalismo contempor\u00e1neo<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEl saber no racional que pretende tener la filosof\u00eda irracionalista ofrece empero en el antirracionalismo contempor\u00e1neo [desde Bergson a Heidegger] la llamativa caracter\u00edstica de tomar sus temas del pensamiento racional, y precisamente de aquellos dominios del mismo que m\u00e1s profundos progresos arrojan en cada momento\u2026 Por esto la ocupaci\u00f3n con las ideas gnoseol\u00f3gicas del pensamiento antirracionalista es el primer deber de la raz\u00f3n en su consideraci\u00f3n de esa filosof\u00eda\u2026 \u00bfqu\u00e9 puede aprender el pensamiento racional de las ideas ideas gnoseol\u00f3gicas de Heidegger?<\/p>\n<p>Esa negaci\u00f3n [de Heidegger] de la inserci\u00f3n de la raz\u00f3n en el tiempo real, sentada a trav\u00e9s de una mixtificaci\u00f3n de la historia de los hombres, del proceso de la humanidad, en nombre de la \u201chistoria\u201d del Ser, toda \u201cparalelismo y simultaneidad\u201d, es en definitiva la destrucci\u00f3n de la raz\u00f3n, el descuaje de la raz\u00f3n de su verdadera tierra, que es el proceso de desarrollo de la humanidad en su lucha y uni\u00f3n con la naturaleza. <em>De aqu\u00ed que Heidegger conciba como un mal lo que es en cambio la justificaci\u00f3n del pensamiento racional en la historia, su abrazarse con la naturaleza, a la vez como luchador y como criatura&#8230;<\/em> Precisamente los problemas que la realidad plantea al hombre que dialoga con ella por medio de su raz\u00f3n prueban que la raz\u00f3n s\u00ed puede decir de d\u00f3nde le viene la conminaci\u00f3n a su pensar, y a criticarlo y a mejorarlo.<\/p>\n<p><em>Por eso no es de esperar que el hombre interrumpa su di\u00e1logo racional con la realidad para entablar ese otro \u201cdi\u00e1logo\u201d en la historia del Ser \u201ccuyos personajes se niegan a declarar de d\u00f3nde reciben la suya<\/em>.\u00bb<\/p>\n<p>(1959, <em>Las ideas gnoseol\u00f3gicas de Heidegger<\/em>). [cursivas de FFB]<\/p>\n<p><strong>Rasgos que vale la pena se\u00f1alar:<\/strong><\/p>\n<p>-Existencia de polaridades en su obra, lo que generalmente suele llamarse \u00abcontradicciones\u00bb. Como en todo autor grande, como en todo escritor en el que \u00e9l mismo en su mejor obra (no solo lo escrito), hubo en Sacrist\u00e1n muchas contradicciones, la m\u00e1s patente de las cuales es esa mezcla de <em>talante positivista<\/em> y de <em>moralismo<\/em> que algunos han querido separar por etapas, pero que fue siempre una caracter\u00edstica permanente. A lo que hay que a\u00f1adir una <em>mezcla de pesimismo de la inteligencia y optimismo de la voluntad<\/em> que \u00e9l se negaba a calificar con estos adjetivos, porque \u2013dec\u00eda\u2013 optimismo y pesimismo son estados de \u00e1nimo, transitorios por tanto, que afectan al estar de la persona, no a su ser. Una polaridad que, en los \u00faltimos a\u00f1os sobre todo, sobrellevaba con mucho sentido del humor, convencido como el otro, de que tal vez la primac\u00eda de los tontos sea insuperable y est\u00e9 garantizada para siempre, pero por suerte la falta de coherencia de aqu\u00e9llos siempre acaba aliviando algo el terror de su despotismo.<\/p>\n<p>&#8211; No deja de ser curiosa la paradoja sobre la cual vale la pena reflexionar el que Sacrist\u00e1n, quien a pesar de su rigurosidad y de que nunca hizo la m\u00e1s m\u00ednima concesi\u00f3n a la industria editorial, fue con toda seguridad uno de los autores que m\u00e1s escribi\u00f3 y con m\u00e1s diversidad tem\u00e1tica (escribi\u00f3 sobre: teatro, poes\u00eda, l\u00f3gica, filosof\u00eda de la ciencia, metodolog\u00eda, ciencias sociales, pol\u00edtica,\u2026), haya quedado en las Memorias de sus compa\u00f1eros de <em>Laye<\/em> como \u00abel pol\u00edtico\u00bb o \u00abel comisario\u00bb paradigm\u00e1ticamente enfrentado a los literatos, a los escritores. \u00c9l, que fue el m\u00e1s libre, el m\u00e1s independiente de todos, el que nunca fue senador, ni diputado ni tuvo nada que ver con la <em>alta<\/em> pol\u00edtica\u2026 As\u00ed se escribe la historia de lo que el propio Sacrist\u00e1n llam\u00f3 el \u00abrealismo chafardero\u00bb&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">10<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Espa\u00f1a, Estados Unidos y la pol\u00edtica armamentista<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\">(borrador)<\/h3>\n<p>Informe presentado por el autor en el <em>Archivio Disarmo. Centro di documentazione e di studi sulla pace e sul controllo degli armamenti<\/em>, Roma, 3\/III\/1988.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1. El reconocido car\u00e1cter at\u00edpico de la pol\u00edtica de defensa del actual gobierno espa\u00f1ol [gobierno PSOE, primer ministro: Felipe Gonz\u00e1lez] en el marco de los pa\u00edses que forman parte de la NATO no puede entenderse bien sin una referencia a lo que fueron las relaciones hispano-norteamericanas durante el franquismo. Pues las consecuencias de todo tipo \u2013militares, econ\u00f3micas, pol\u00edticas y culturales\u2013 que aquellas relaciones han tenido sobre la vida espa\u00f1ola durante muchos a\u00f1os condicionaron ya la actividad de los primeros gobiernos democr\u00e1ticos, despu\u00e9s de la muerte del general Franco, y siguen estando presentes en el enfoque que el gobierno presidido por Felipe Gonz\u00e1lez est\u00e1 dando a su pol\u00edtica europea.<\/p>\n<p>Por otra parte, hay que tener en cuenta que la industria y la pol\u00edtica de armamentos en Espa\u00f1a ha evolucionado desde los a\u00f1os sesenta hasta ahora no solo en funci\u00f3n del cambio pol\u00edtico sino tambi\u00e9n a tenor de aquellas relaciones hispano-norteamericanas. En su primera fase el efecto principal de tales relaciones fue una moderaci\u00f3n de la producci\u00f3n interior de armas debido a las importaciones realizadas desde EEUU, mientras que desde la entrada de Espa\u00f1a en la NATO la aceleraci\u00f3n de la producci\u00f3n, ventas y exportaciones se ha visto favorecida por la particular condici\u00f3n de Espa\u00f1a como miembro de la Alianza y pa\u00eds que alberga en su territorio varias bases norteamericanas.<\/p>\n<p>El proceso de acercamiento pol\u00edtico, militar y econ\u00f3mico entre Espa\u00f1a y EEUU data de finales de la d\u00e9cada de los cuarenta. El Pent\u00e1gono, algunos congresistas a t\u00edtulo particular y varias organizaciones religiosas iniciaron en aquellos a\u00f1os presiones sobre el Presidente y el Departamento de Estado norteamericano para que se establecieran relaciones regulares con el r\u00e9gimen de Franco, entonces aislado internacionalmente. Tales presiones no dieron resultado positivo hasta 1953, fecha en la que fueron firmados los Pactos de Madrid. La historiograf\u00eda reciente, al estudiar en detalle los particulares de estos Pactos y en especial sus cl\u00e1usulas secretas, ha puesto de manifiesto que el principal motivo de inter\u00e9s por parte del Gobierno norteamericano en las relaciones con la dictadura de Franco fue militar mientras que el principal beneficio que este \u00faltimo buscaba era pol\u00edtico y, m\u00e1s concretamente, la ruptura del aislamiento internacional.<\/p>\n<p>Los denominados Patos de Madrid firmados en septiembre de 1953 eran en realidad un conjunto de tres convenios: un convenio de defensa por el que Espa\u00f1a se compromet\u00eda a autorizar a EEUU la utilizaci\u00f3n de bases militares en el territorio nacional por un per\u00edodo de diez a\u00f1os prorrogable por otros diez; un convenio sobre ayuda para la mutua defensa por el que de hecho EEUU se compromet\u00eda a armar a Espa\u00f1a, y, finalmente, un convenio sobre ayuda econ\u00f3mica en el que se establec\u00edan varios tipos o canales de cr\u00e9dito y financiaci\u00f3n para la econom\u00eda espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>El verdadero alcance del convenio de defensa qued\u00f3 establecido por una cl\u00e1usula secreta, en forma de nota adicional, que se firm\u00f3 al mismo tiempo y que estuvo vigente hasta 1970. De acuerdo con dicha cl\u00e1usula, EEUU pod\u00eda utilizar las bases militares de Torrej\u00f3n, Zaragoza, Rota y Mor\u00f3n en caso de urgencia \u00absin m\u00e1s que comunicar al gobierno espa\u00f1ol la informaci\u00f3n disponible sobre la situaci\u00f3n y sobre sus prop\u00f3sitos\u00bb, lo cual convert\u00eda en papel mojado el reconocimiento formal o la soberan\u00eda espa\u00f1ola sobre las bases.<\/p>\n<p>La mala calidad de las estad\u00edsticas espa\u00f1olas de ese periodo y los diferentes tipos de c\u00f3mputo obstaculizan el an\u00e1lisis preciso del alcance de la ayuda econ\u00f3mica norteamericana a Espa\u00f1a derivada de los Pactos de Madrid, pero por encima de las discrepancias num\u00e9ricas existe acuerdo entre los historiadores de ese periodo al menos en lo siguiente: 1\u00ba que la importancia cuantitativa de la ayuda econ\u00f3mica americana fue de menor consideraci\u00f3n en el marco de la econom\u00eda espa\u00f1ola de entonces, 2\u00ba que cualitativamente fue de mucha importancia pata el despegue de la econom\u00eda espa\u00f1ola en los a\u00f1os sesenta, al eliminar carencias anteriores y estrangulamientos debidos a la pol\u00edtica econ\u00f3mica aut\u00e1rquica; y 3\u00ba que, a\u00fan as\u00ed, la cuant\u00eda de esta ayuda fue inferior a la suministrada a otros muchos pa\u00edses en el marco del plan Marshall.<\/p>\n<p>Para lo que aqu\u00ed interesa hay que a\u00f1adir que el convenio de ayuda para la mutua defensa tuvo como efecto primero la ralentizaci\u00f3n de la industria de armamentos en Espa\u00f1a, a pesar de que te\u00f3ricamente el r\u00e9gimen franquista ten\u00eda el proyecto de primar la industria para la defensa militar a trav\u00e9s del Instituto Nacional de Industria. El hecho es que la ayuda militar americana satur\u00f3 las necesidades espa\u00f1olas y la industria de armas propia entr\u00f3 en crisis en los a\u00f1os sesenta. Tanto es as\u00ed que a mediados de esta d\u00e9cada se produjo una <em>reconversi\u00f3n forzada<\/em> de varias f\u00e1bricas anteriormente dedicadas a la producci\u00f3n de armamentos. Por ejemplo, la f\u00e1brica de artiller\u00eda de Baz\u00e1n se vi\u00f3 obligada por esas fechas a construir arados; en Placencia de las Armas (Guip\u00fazcoa) se fabricaban telares y m\u00e1quinas para frutos, etc. En suma, la entrega prolongada de material militar norteamericano disminuy\u00f3 considerablemente los pedidos de las Fuerzas Armadas a la industria espa\u00f1ola y forz\u00f3 su crisis por toda una d\u00e9cada. De manera que parad\u00f3jicamente el establecimiento de las bases militares norteamericanas en Espa\u00f1a, la dependencia econ\u00f3mica y las limitaci\u00f3n de la soberan\u00eda que aquellas relaciones representaron trajo tambi\u00e9n como consecuencia una <em>inflexi\u00f3n inesperada por el militarismo franquista<\/em>.<\/p>\n<p>Los convenios de 1953 fueron prorrogados diez a\u00f1os despu\u00e9s, en 1963, por un periodo de cinco a\u00f1os. Tal renovaci\u00f3n solo a\u00f1ad\u00eda a lo anteriormente vigente un acuerdo de cooperaci\u00f3n cultural. En 1970 se firm\u00f3 un nuevo Convenio de Amistad y Cooperaci\u00f3n con categor\u00eda de simple acuerdo ejecutivo, rubricado sencillamente por los ministros de Asuntos Exteriores de ambos pa\u00edses. El aspecto m\u00e1s importante del mismo es que no aparece ya la cl\u00e1usula secreta de 1963, siendo sustituida por la siguiente f\u00f3rmula: \u00abCuando la inminencia de peligro lo exija, ambos gobiernos establecer\u00e1n contacto directo para adoptar conjuntamente la resoluci\u00f3n que proceda\u00bb.<\/p>\n<p>En 1976, poco despu\u00e9s de la muerte del general Franco y luego de una negociaci\u00f3n larga y dif\u00edcil debida a los cambios que se estaban produciendo en la situaci\u00f3n pol\u00edtica espa\u00f1ola, Espa\u00f1a y EEUU firmaron un nuevo Tratado de Amistad y Cooperaci\u00f3n. Los analistas consideran que este acuerdo supuso un giro en las relaciones hispano-norteamericanas porque por primera vez se trataba de un verdadero tratado, esto es, de un acuerdo entre dos naciones aprobado por el congreso de EEUU y por las Cortes espa\u00f1olas y ratificado luego por los respectivos jefes de Estado. Dejando aparte el hecho no secundario precisamente de que en ese momento las Cortes en Espa\u00f1a no hab\u00edan sido elegidas aun democr\u00e1ticamente, interesa destacar alguno de los rasgos de este Tratado por las repercusiones que luego ha tenido.<\/p>\n<p>El Tratado de 1976 no contiene ninguna cl\u00e1usula secreta, renueva la f\u00f3rmula para casos de crisis o urgencia militar que ya conocemos, pero tambi\u00e9n prev\u00e9 la desnuclearizaci\u00f3n del territorio nacional al afirmar de forma expl\u00edcita que el gobierno de EEUU no podr\u00e1 almacenar en Espa\u00f1a armas ni componentes nucleares. El Tratado establece, por otra parte, una ayuda militar a Espa\u00f1a mediante una l\u00ednea de cr\u00e9ditos por valor de 600 millones de d\u00f3lares, as\u00ed como otros 75 millones de d\u00f3lares para material militar y 60 millones d\u00f3lares para mejorar la red de alerta y control utilizada por las fuerzas a\u00e9reas de EEUU en Espa\u00f1a. Aunque el negociador espa\u00f1ol, Jos\u00e9 Mar\u00eda de Areilza, no recogi\u00f3 lo que era ya un clamor popular \u2013la retirada de Espa\u00f1a de los militares norteamericanos y el cierre de las bases\u2013 se vio obligado, en cambio, a forzar a la parte norteamericana al reconocimiento formal de la desnuclearizaci\u00f3n, hecho este que iba a tener considerable importancia en el futuro, tanto al discutirse la forma de integraci\u00f3n de Espa\u00f1a en la NATO como en las presentes negociaciones para la renovaci\u00f3n de los acuerdos con EEUU.<\/p>\n<p>2. En el marco de las relaciones hispano-norteamericanas y sus consecuencias se entiende porque la importancia concedida por el r\u00e9gimen franquista a la pol\u00edtica de armamentos tuvo efectos m\u00e1s te\u00f3ricos e ideol\u00f3gicos que pr\u00e1cticos. En efecto, aunque ya en 1949 el Instituto Nacional de Industria cre\u00f3 la Compa\u00f1\u00eda de Estudios T\u00e9cnicos de Materiales Especiales (CETME) y aunque en 1959 se constituy\u00f3 la Empresa Nacional Santa B\u00e1rbara (con instalaciones en La Coru\u00f1a, Vigo, Palencia, Sevilla, Toledo y Granada), lo cierto es que la industria espa\u00f1ola de armamentos no empieza a tener una dimensi\u00f3n apreciable hasta finales de la d\u00e9cada de los setenta. Su estructura, en cambio, qued\u00f3 establecida en el anterior r\u00e9gimen. Se caracteriza por el amplio predominio de las empresas p\u00fablicas y por la concentraci\u00f3n en tres empresas que ocupan un papel preponderante en cada uno de los subsectores: CASA = Construcciones Aeron\u00e1uticas; Empresa Nacional Baz\u00e1n, para construcciones navales militares, y Santa B\u00e1rbara en la fabricaci\u00f3n de armas para el ej\u00e9rcito de Tierra.<\/p>\n<p>Si la estructura del sector qued\u00f3 perfilada bajo el franquismo, el nuevo dise\u00f1o de la industria armamentista espa\u00f1ola se produce, en cambio, a comienzos de d\u00e9cada de los ochenta. Varios factores han concurrido a ese nuevo dise\u00f1o. En primer lugar, la integraci\u00f3n de Espa\u00f1a en la NATO durante el gobierno de Calvo Sotelo y despu\u00e9s de la forzada dimisi\u00f3n del Presidente Adolfo Su\u00e1rez (en la que intervinieron presiones norteamericanas y presiones militares internas). En segundo lugar, la aprobaci\u00f3n por el Congreso de Diputados de una Ley de dotaciones presupuestarias para inversi\u00f3n en armamento y dotaci\u00f3n de las fuerzas armadas, a la que no fue ajena tampoco la presi\u00f3n militar directa e indirecta (entre otras cosas hay que tener en cuenta, para explicar la aprobaci\u00f3n, casi por una unanimidad, de esta ley, el efecto psicol\u00f3gico de los varios intentos de golpe de Estado de los a\u00f1os anteriores a 1982).<\/p>\n<p>La integraci\u00f3n de Espa\u00f1a en la NATO, su adscripci\u00f3n al Comit\u00e9 encargado del control de las exportaciones de las tecnolog\u00edas de doble uso a los pa\u00edses del Este de Europa, la vinculaci\u00f3n a varios proyectos militares europeos y el mantenimiento de los acuerdos bilaterales con EEEUU (lo que supon\u00eda tambi\u00e9n el mantenimiento de las bases militares norteamericanas) ha colocado a Espa\u00f1a en una situaci\u00f3n especialmente apta para la expansi\u00f3n de la pol\u00edtica armamentista. Pero si ese es todav\u00eda el marco actual, el instrumento legal m\u00e1s importante para el aumento de la producci\u00f3n de armas ha sido la Ley de Dotaciones presupuestarias que prev\u00e9 un gasto de algo m\u00e1s de dos billones de pesetas para el periodo 1983-1990. Casi el 90% de esa suma est\u00e1 destinada a inversiones e incluye compras al exterior, participaci\u00f3n en proyectos de la NATO y compras a la industria propia. A esa suma ya muy considerable para Espa\u00f1a (sobre todo en comparaci\u00f3n con presupuestos anteriores, pero tambi\u00e9n en comparaci\u00f3n con lo que se dedica a otras partidas hay que a\u00f1adir 700.000 millones de pesetas para inversiones del INI (Instituto Nacional de Industria) en material b\u00e9lico durante el per\u00edodo 1984-1990, m\u00e1s la parte dedicada a la Divisi\u00f3n Defensa del Programa de Investigaci\u00f3n y Desarrollo de nuevas tecnolog\u00edas (83.000 millones).<\/p>\n<p>Seg\u00fan c\u00e1lculos recientes de la revista <em>Defensa<\/em>, n.\u00ba 85, esta partida se llev\u00f3 el 50,63% del total de la inversi\u00f3n real p\u00fablica en los presupuestos de 1985, lo que supone una cifra 30 veces mayor que la presupuestada por el Ministerios de Cultura, 126 veces mayor que la del Ministerio de Sanidad y Consumo y 337 veces mayor que la de la Direcci\u00f3n General para el Medio Ambiente. Desconocemos, por otra parte, casi todo lo referente a la inversi\u00f3n y producci\u00f3n de la industria privada de armamentos.<\/p>\n<p>El resultado de las cifras que se aportan en los cuadros es que, seg\u00fan el anuario del SIPRI correspondiente a 1987, Espa\u00f1a ha pasado a ocupar el 8\u00ba lugar mundial en la producci\u00f3n de armamentos, hecho notable si se tiene en cuenta la situaci\u00f3n de crisis de la industria armamentista espa\u00f1ola en los a\u00f1os sesenta y el escaso periodo de recuperaci\u00f3n existente desde 1979. Conviene matizar, de todas formas, que los datos aportados por el Anuario del SIPRI corresponden al momento de auge de la producci\u00f3n y exportaci\u00f3n espa\u00f1ola (1983-1984) y que en la actualidad la industria espa\u00f1ola de armamentos encuentra dificultades para consolidar su lugar en el mercado mundial como consecuencia de la enorme competici\u00f3n existente y de la rapidez con la que se producen los cambios de este sector privilegiado de las actuales pol\u00edticas econ\u00f3micas biocidas. La evidencia m\u00e1s destacada es, en cualquier caso, el desequilibrio existente entre el avance tecnol\u00f3gico logrado en ciertos sectores (por ejemplo, simuladores para F-18) relacionados con la inform\u00e1tica y el atraso en otros que ni siquiera pueden competir en el mercado interior (en 1987, la empresa filipina Arms Corporation gan\u00f3 a la Empresa Nacional Santa B\u00e1rbara un concurso convocado por el Estado espa\u00f1ol para suministrar a la Guardia Civil balas por valor de 125 millones de pesetas. Cfr. Miguel Angel Nieto, \u00abEl mercado de las armas en Espa\u00f1a\u00bb, <em>Papeles para la Paz<\/em>, n\u00ba 22).<\/p>\n<p>Existe, por otra parte, cierta desconexi\u00f3n entre la pol\u00edtica de defensa del Estado espa\u00f1ol y las orientaciones de las exportaciones y ventas de armas. Y eso no solo por el conocido conflicto entre principios morales que supuestamente animan las ayudas militares y la obtenci\u00f3n de beneficios comerciales sino tambi\u00e9n por falta de planificaci\u00f3n. El ejemplo m\u00e1s llamativo al respecto es el siguiente: el Reino de Marruecos, al que supone principal enemigo de Espa\u00f1a en caso de conflicto (debido al contencioso sobre Ceuta y Melilla) ha renovado con armamento espa\u00f1ol pr\u00e1cticamente todo su infraestructura militar, hasta el punto de que la Empresa Nacional Baz\u00e1n construye las patrulleras de ataque r\u00e1pido con un solo ca\u00f1\u00f3n cuando va destinadas a la Armada espa\u00f1ola y con cuatro tubos lanzamisiles del tipo Exocet de fabricaci\u00f3n francesa cuando las construye para Marruecos.<\/p>\n<p>3. El anuncio del acuerdo entre Espa\u00f1a y EEUU sobre la retirada de la base de Torrej\u00f3n de 79 F-16 de las Fuerzas A\u00e9reas norteamericanas ha sido interpretado con mucha euforia por la mayor parte de los comentaristas oficiales. Se ha afirmado que, con este acuerdo arrancado en el marco de las negociaciones para renovar los Tratados hispano-norteamericanos, Espa\u00f1a iniciaba una nueva etapa de su historia reciente marcada por la independencia y la soberan\u00eda nacional. El hecho de que los ministros de defensa de Italia y de Portugal se hayan mostrado interesados en el traslado de los F-16 a sus respectivos pa\u00edses en el marco de las fuerzas de la NATO ha sido visto en Espa\u00f1a como una prueba del cumplimiento de las condiciones establecidas por el Gobierno en el momento del refer\u00e9ndum sobre la NATO, adem\u00e1s de como un indicio de que s\u00f3lo el gobierno espa\u00f1ol sabe resistir a las presiones norteamericanas.<\/p>\n<p>Salvo la derecha conservadora ninguna fuerza pol\u00edtica en Espa\u00f1a ha puesto en duda el car\u00e1cter positivo de la anunciada retirada de los F-16 de la base de Torrej\u00f3n de cerca a la capital de Espa\u00f1a. Pero s\u00ed se ha denunciado, en cambio, la insuficiencia de tal medida en relaci\u00f3n de los acuerdos con EEUU. Pues, seg\u00fan todos los indicios, dicha medida tiene que considerarse como un primer o \u00faltimo gesto ante la exigencia popular, muchas veces manifestada, de desmantelamiento de las bases militares norteamericanas.<\/p>\n<p>Para valorar con precisi\u00f3n el significado de la retirada de los F-16 en el contexto indicado (cumplimiento de las condiciones establecidas por el gobierno durante el refer\u00e9ndum sobre la NATO, comienzo de la integraci\u00f3n efectiva y renovaci\u00f3n de los acuerdos con EEUU) no hay que olvidar que mientras tanto se ha desplazado la importancia geoestrat\u00e9gica de las bases. Con la progresiva militarizaci\u00f3n y nuclearizaci\u00f3n del Mediterr\u00e1neo y con la crisis del Golfo, la base militar de Rota se ha convertido en un puntal b\u00e1sico para la estrategia militar norteamericana y de la NATO. Cabe preguntarse, por tanto, como se preguntan en Espa\u00f1a la mayor\u00eda de las organizaciones pacifistas, por qu\u00e9 Torrej\u00f3n y no Rota. O, mejor a\u00fan, por qu\u00e9 no Rota y Mor\u00f3n y Zaragoza adem\u00e1s de Torrej\u00f3n (sobre todo si se tiene en cuenta el per\u00edodo de distensi\u00f3n abierto por la pol\u00edtica de la URSS desde Gorbachov).<\/p>\n<p>Preguntas pertinentes si se atiende, por otra parte, no solo a la revalorizaci\u00f3n de la base de Rota durante los \u00faltimos a\u00f1os sino tambi\u00e9n al hecho de que \u00faltimamente varios puestos espa\u00f1oles (especialmente el de Palma de Mallorca) se han convertido en puntos b\u00e1sicos para la VI Flota armada con instrumental nuclear. La informaci\u00f3n disponible, proporcionada por Greenpeace, acerca de la utilizaci\u00f3n constante del puerto de Palma de Mallorca, es aleccionadora.<\/p>\n<p>En suma, puede concluirse que durante estos \u00faltimos a\u00f1os Espa\u00f1a se ha convertido por una parte, en una potencia productora y exportadora de armas (sobre todo a Latinoam\u00e9rica, pero tambi\u00e9n a \u00c1frica y Asia), que mantiene una ambig\u00fcedad calculada respecto de la estructura militar de la NATO y, por otra parte, mantiene la dependencia respecto de los EEUU en lo que hace al aspecto principal del flanco sur de la Alianza.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Angel Vi\u00f1as, <em>Los pactos secretos de Franco con EEUU<\/em>, Barcelona: Grijalbo, 1981.<\/p>\n<p>P. Mir y J. Oliveres, \u00abIndustria y comercio de armas en Espa\u00f1a\u00bb, en <em>Anuario del CIP<\/em>, 1987.<\/p>\n<p>E. B. Shearer, \u00abSignificado para Espa\u00f1a de la ayuda econ\u00f3mica norteamericana\u00bb, en <em>Revista de Econom\u00eda Pol\u00edtica<\/em>, septiembre-diciembre de 1959.<\/p>\n<p>M. A. Nieto, \u00abEl mercado de armas en Espa\u00f1a\u00bb. En <em>Papeles para la Paz<\/em>, n.\u00ba 22, Madrid, 1987<em>.<\/em><\/p>\n<p>V. Fisas, <em>El poder militar en Espa\u00f1a, Barcelona<\/em>: Laia, 1979.<\/p>\n<p>M. Buesa y J. Bra\u00f1a, \u00abTecnolog\u00eda y dependencia: el caso de la industria militar\u00bb, <em>ICE<\/em>, n.\u00ba 552, 1979.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">11<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Del \u00abpez cornudo\u00bb a las \u00abcumbres abismales\u00bb. Dos met\u00e1foras para un socialismo irreal.<\/strong><\/h3>\n<p>Esquema conferencia L\u00e9rida (12.III.1990). Ciclo \u00abCambios en los pa\u00edses del Este\u00bb. La cuesti\u00f3n rusa y la autocr\u00edtica del leninismo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Unos d\u00edas despu\u00e9s hablo Brecht de una \u00abmonarqu\u00eda obrera\u00bb, y yo compar\u00e9 este organismo con los grotescos juegos de la naturaleza que en forma de pez cornudo o de otras monstruosidades pueden sacarse del fondo del mar a la luz del d\u00eda.<br \/>\nW. Benjamin, Conversaciones con Brecht, en <em>Iluminaciones 3<\/em>, trad. Castellana: Madrid, Taurus, 1975.<\/p>\n<p>1. <em>Justificaci\u00f3n del t\u00edtulo<\/em>. He elegido un t\u00edtulo abiertamente literario para subrayar desde el principio la importancia que en este caso \u2013en la reconstrucci\u00f3n de la historia del denominado \u00absocialismo real, o realmente existente\u00bb\u2013 tiene el distinguir bien entre <em>la cosa<\/em> (el socialismo, el comunismo) y <em>la palabra<\/em> o las palabras para nominarla. Ello nos permitir\u00e1 \u2013espero\u2013 aclarar tambi\u00e9n, en este caso concreto, una vieja distinci\u00f3n, bien conocida por los historiadores: la que existe siempre entre lo que los hombres hacen y lo que creen estar haciendo o dicen creer que est\u00e1n haciendo. Sin esta distinci\u00f3n es imposible salir del c\u00edrculo vicioso de las ideolog\u00edas por mucho que se hable ahora del esp\u00edritu pragm\u00e1tico y cient\u00edfico de la \u00e9poca del final de las ideolog\u00edas. Me explico: ideolog\u00eda es toda racionalizaci\u00f3n de la conducta colectiva que tiende a justificar las propias actuaciones por el procedimiento de embellecerlas enmarc\u00e1ndolas en una concepci\u00f3n del mundo o en una filosof\u00eda omniabarcadora. La vieja recomendaci\u00f3n seg\u00fan la cual <em>hay que fijarse en lo que los hombres hacen<\/em>, en sus actos, no en lo que dicen, tantas veces repetida en culturas tan distintas, arranca seguramente del convencimiento de que el pensar ideol\u00f3gico, la justificaci\u00f3n embellecedora de los actos propios, o de la propia colectividad, es connatural al ser humano. Por eso tan absurdo es declarar el final de las ideolog\u00edas como instructivo el distinguir entre <em>lo que hay<\/em>, lo existente de verdad, y lo que hay que decir para que la realidad quepa en nuestra concepci\u00f3n del mundo, en nuestra filosof\u00eda de la vida, en nuestro bagaje ideal.<\/p>\n<p>Voy a mantener la tesis de que lo que hubo desde 1917 en la URSS no era socialismo, que los principales dirigentes comunistas y socialistas de la \u00e9poca lo sab\u00edan, sab\u00edan que aquello no pod\u00eda ser llamado socialismo, al menos ateni\u00e9ndonos a la doctrina marxista que defend\u00edan, a la propia concepci\u00f3n del mundo, vacilaron, por tanto, a la hora de nominar la cosa, para hacer finalmente de la necesidad virtud, desesperados por el aislamiento u orgullosos de lo que estaban haciendo, y llamar socialismo a lo que realmente era un proceso de industrializaci\u00f3n de la sociedad rusa por un camino distinto, muy distinto, del que se hab\u00eda seguido en la Europa occidental.<\/p>\n<p>Hay dos pruebas sencillas de que esto es lo que ocurri\u00f3. Primera: V. I. Lenin, el principal art\u00edfice de la revoluci\u00f3n de octubre, prefer\u00eda llamar a lo que hab\u00eda en Rusia a comienzos de los a\u00f1os veinte \u00abcapitalismo de Estado\u00bb en transici\u00f3n hacia el socialismo; lo mismo pensaban casi todos los marxistas inteligentes de entonces (Korsch, Gramsci, Pannekoek, Gorter, Buj\u00e1rin, etc). Segunda: hubo que inventar, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, la f\u00f3rmula \u00absocialismo real o realmente existente\u00bb para intentar convencer a las gentes de que, a pesar de lo mal que les iba, aquel \u2013y no el socialismo definido en los libros\u2013 era el socialismo que pod\u00eda esperarse en esta tierra y, luego, con el tiempo, para sugerir a otras gentes que \u00e9se era el \u00fanico socialismo posible.<\/p>\n<p>Esta es una operaci\u00f3n t\u00edpicamente ideol\u00f3gica: empieza haciendo de la necesidad virtud y acaba considerando la necesidad como el mejor de los mundos posibles. Una introducci\u00f3n a lo que ahora pasa en la URSS tiene que reconstruir la historia de esta operaci\u00f3n ideol\u00f3gica. En detalle.<\/p>\n<p>2. Las met\u00e1foras que he elegido para reflexionar sobre la historia de este socialismo que nunca existi\u00f3, de este socialismo al que hay que llamar <em>no<\/em> real, irreal, se relacionan directamente con las dos pruebas anteriores, La idea de que el denominado \u00absocialismo\u00bb existente en la URSS en los a\u00f1os veinte y treinta era \u00abun pez cornudo\u00bb procede de una conversaci\u00f3n entre dos de las personalidades m\u00e1s interesantes, en el \u00e1mbito comunista, de esos a\u00f1os: Brecht y Benjamin. Y ratifica la convicci\u00f3n de que los amigos de la URSS, que no hab\u00edan perdido el sentimiento de la realidad y que mantuvieron el esp\u00edritu cr\u00edtico sab\u00edan, que aquella era una sociedad sumamente contradictoria (un pez con cuernos) a a que no se pod\u00eda considerar socialista.<\/p>\n<p>La segunda met\u00e1fora, la del ascenso a las \u00abcumbres abismales\u00bb, es un sarcasmo sobre la suma ideologizaci\u00f3n del socialismo que fue el estalinismo en la URSS. Procede del fil\u00f3sofo y literato A. Zinoviev: juega con la euf\u00f3rica pretensi\u00f3n del \u00absocialismo real\u00bb en el sentido de estar ascendiendo a las m\u00e1s altas cumbres a\u00f1adiendo ir\u00f3nicamente la idea de que estas cumbres de la organizaci\u00f3n social se hallan al borde del abismo.<\/p>\n<p><strong>Textos.<\/strong><\/p>\n<p>3. El detalle historiogr\u00e1fico.<\/p>\n<p>3.1. Marx y Rusia. Una reconstrucci\u00f3n que permite solventar dos equ\u00edvocos muy extendidos: a) el hecho mismo de que la revoluci\u00f3n proletaria se produjera en un pa\u00eds atrasado, como era Rusia, refuta las expectativas de Marx, el cual pensaba que la sociedad socialista exig\u00eda como requisito un amplio desarrollo de la base econ\u00f3mica, y b) la consideraci\u00f3n del estalinismo y del \u00absocialismo real\u00bb como una mera prolongaci\u00f3n de las ideas del propio Marx o como la consecuencia inevitable de la doctrina marxista.<\/p>\n<p>3.2. El problema de la caracterizaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n rusa en t\u00e9rminos marxistas, o sea, en t\u00e9rminos acu\u00f1ados a partir del an\u00e1lisis de las revoluciones burguesas europeo-occidentales. M\u00e1s sobre palabras y cosas: revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, revoluci\u00f3n proletaria, revoluci\u00f3n socialista. Dificultades en la obra de V. I. Lenin desde 1905 a 1917.<\/p>\n<p>3.3. La historia se fue por otro lado: \u00abLas cosas han salido de un modo que no esperaban M. y E.\u00bb Guerra mundial\/ eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil de la cadena imperialista \/ ca\u00edda del zarismo y derrota de la revoluci\u00f3n en Alemania\/ Paz, pan, tierra y soviets.<\/p>\n<p>3.4. \u00bfC\u00f3mo llamar a lo que hemos hecho? Revoluci\u00f3n contra <em>El capital<\/em>\/ Capitalismo de Estado \/ Socialismo = soviets + electrificaci\u00f3n.\/ \u00bfQu\u00e9 ocurre cuando los soviets decaen y la electrificaci\u00f3n no es todav\u00eda posible?\/ Poner las bases para el socialismo, establecer las condiciones de posibilidad para la sociedad de iguales: alfabetizar, industrializar, mejorar la productividad del trabajo en una econom\u00eda mixta. La paradoja de Lenin: de la cr\u00edtica juvenil a la alfabetizaci\u00f3n a la idea de \u00abrevoluci\u00f3n cultural\u00bb en la vejez.<\/p>\n<p>3.5. El gran debate: <em>el pez cornudo en el estanque helado<\/em>.\/ \u00bfQu\u00e9 puede hacer una revoluci\u00f3n aislada cuando sus protagonistas saben que el socialismo exige, de un lado, gran desarrollo econ\u00f3mico y, de otro, dimensi\u00f3n mundial?\/ Socialismo en un solo pa\u00eds\/ revoluci\u00f3n permanente\/ socialismo en una sola calle\/ Hacer de la necesidad virtud; condici\u00f3n de posibilidad del estalinismo: rusificaci\u00f3n, colectivizaci\u00f3n forzosa, traslados masivos de poblaci\u00f3n, prioridad a la industria pesada, recuperaci\u00f3n de la pol\u00edtica exterior zarista, creaci\u00f3n de un nuevo aparato burocr\u00e1tico y policiaco por la v\u00eda del terror estatal, imposici\u00f3n de la rusificaci\u00f3n en los partidos comunistas de la Europa Central y occidental.<\/p>\n<p>4. Una nota para explicar la plausibilidad de la soluci\u00f3n estalinista: Gramsci contra el \u00abnapoleonismo\u00bb\/ Montseny defiende a Stalin desde al gobierno de la Rep\u00fablica de 1937, poco antes de los hechos de mayo: el marco internacional en los a\u00f1os 30, el ascenso del fascismo y el peligro de guerra mundial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">11<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Perestroika 91: de la v\u00eda china a la catarsis colectiva<\/strong><\/h3>\n<p>4\/IX\/1991. Nota manuscrita del autor: a Miguel Bilbat\u00faa. Tal vez se publicara en <em>Mundo Obrero<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes que transmit\u00eda la televisi\u00f3n desde los alrededores del Parlamento de Mosc\u00fa en la madrugada del 21 de agosto de 1991 traen inmediatamente a la memoria otros dos acontecimientos hist\u00f3ricos relacionados ambos con el siempre dram\u00e1tico forcejeo entre un mundo que se resiste a morir y otro que quiere salir a la luz y que todav\u00eda no sabe su propio nombre. Estoy pensando, claro est\u00e1, en las calles de Praga durante el verano de 1968 y en la plaza de Tian Am Men, en Pek\u00edn, hace ahora dos a\u00f1os. Como ayer en Pek\u00edn y anteayer en Praga, volv\u00edamos a contemplar en Mosc\u00fa el enfrentamiento de la multitud desarmada con los tanques, el tenso di\u00e1logo entre los tanquistas que reciben \u00f3rdenes de sus superiores y los j\u00f3venes que quieren vivir una nueva vida y que no aceptan las imposiciones de la fuerza bruta. Felizmente el final inmediato del enfrentamiento ha sido en este caso muy distinto del que vivieron los resistentes de Praga y de Pequ\u00edn.<\/p>\n<p>Hace veinte o veinticinco a\u00f1os, cuando otros j\u00f3venes, en aquel caso europeo-occidentales, discut\u00edan acaloradamente acerca de las posibilidades de la <em>v\u00eda pac\u00edfica<\/em> al socialismo surgi\u00f3 una idea que lleg\u00f3 a cuajar en las cabezas de muchas personas no-violentas o al menos convencidas de que hay que evitar la violencia pol\u00edtica y militar mientras se pueda. La idea era esta: obstaculizar el movimiento de los tanques con un oc\u00e9ano de manifestantes, convencer a los tanquistas, con la tranquila fuerza de la raz\u00f3n, de que no hay que disparar contra padres y hermanos, y obligar a quienes dan las \u00f3rdenes a los tanquistas a cambiar de opini\u00f3n y a deponer su actitud arrogante. Al fin y al cabo \u2013se dec\u00eda entonces\u2013 qu\u00e9 otras armas que no sean la desobediencia civil pac\u00edfica y la fuerza de la raz\u00f3n de la multitud actuando colectivamente puede oponerse hoy en d\u00eda a la sofisticaci\u00f3n del armamento que utilizan los ej\u00e9rcitos, todos los ej\u00e9rcitos.<\/p>\n<p>Al pensar as\u00ed, pocos, muy pocos de los j\u00f3venes de entonces ten\u00edan en la mente las calles de Mosc\u00fa. La idea naci\u00f3 m\u00e1s bien para ser puesta en pr\u00e1ctica en los bulevares de Par\u00eds, en las plazas de Roma o en las calles de Berl\u00edn y de Madrid. Pero ya se sabe que los hombres, j\u00f3venes o adultos, hacen la historia, aspiran a ser sujetos de la historia, en condiciones que ellos mismo no eligen. Nada de extra\u00f1o tiene, pues, que una idea que brot\u00f3 en Europa Occidental para traer el socialismo, el buen socialismo, haya acabado cuajando inesperadamente en el otro extremo de Europa contribuyendo as\u00ed a poner fin a la \u00faltima degradaci\u00f3n de una experiencia pseudosocialista, la del autogolpe bonapartista.<\/p>\n<p>Ya los marxistas cr\u00edticos, los cristianos sin dogma, y unos pocos humoristas laicos de los que siguen creyendo en la fuerza material de los ideales cuando estos arraigan en las multitudes, ten\u00edan noticia de que el verbo a veces se hace acci\u00f3n muy lejos del lugar en que fue pronunciado, tal vez porque la Historia no parece tener trato preferencial con intelectuales y cient\u00edficos sociales del Occidente demasiado seguros en sus predicciones. Pero, a\u00fan as\u00ed, lo ocurrido era de verdad una novedad, una sorprendente novedad. Lo que empez\u00f3 como un golpe de estado vergonzante contra la \u00faltima versi\u00f3n de la <em>perestroika<\/em> ha acabado en catarsis colectiva por obra y gracia de la resistencia pac\u00edfica pero activa de una mayor\u00eda de personas que, estando hartas de la perestroika, porque lo estaban, no quisieron en absoluto refrendar aquel paso atr\u00e1s que se adivinaba en el constante uso que los miembros del Comit\u00e9 de Emergencia hac\u00edan de la palabra <em>patria<\/em> (as\u00ed, en singular) en el Estado multinacional que m\u00e1s patrias tiene de este mundo nuestro.<\/p>\n<p>La idea del oc\u00e9ano de los manifestantes ahogando a los tanques se bas\u00f3 siempre en un supuesto muy delicado, a saber: que los tanquistas se comportaran como hermanos y que quienes daban las \u00f3rdenes a los tanquistas fueran humanos civilizados. Tal vez por lo delicado de su supuesto aquella idea, siendo buena, no lleg\u00f3 a cuajar en pa\u00edses que se autoproclaman muy cultos y muy civilizados, en los que los analistas se pasan la vida haciendo comparaciones especialmente odiosas. El caso de Chile, donde en 1973 los golpistas ahogaron inmediatamente en sangre toda resistencia, era significativo. Ha sido la URSS, pa\u00eds considerado siempre por los dogm\u00e1ticos del liberalismo como el contraejemplo de aquel delicado supuesto que se necesitaba para triunfar sobre la fuerza de las armas, donde, por primera vez en mucho tiempo, se hab\u00eda superado favorablemente para las gentes de abajo una crisis con intervenci\u00f3n del ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Este triunfo que ha conducido a la catarsis colectiva puede haber sido, sin duda, una casualidad de la historia, un caso de esos en los que, como suele decirse, inopinadamente los ejemplos se vengan de quienes los ponen. Aunque as\u00ed fuera la comparaci\u00f3n con el golpe militar chileno, tan recurrente en estos d\u00edas y tan funcional a la vieja tesis de la simetr\u00eda entre fascismo y comunismo, es inmantenible. La imagen de Yeltsin sobre un tanque llamando a la huelga general delante del Parlamento de Mosc\u00fa cubierto por las c\u00e1maras de televisi\u00f3n de todo el mundo refuta por s\u00ed sola toda comparaci\u00f3n. Pero es que hay m\u00e1s. La inesperada actitud del mastod\u00f3ntico ej\u00e9rcito de la URSS en las horas decisivas del golpe sigue a algo que pocos analistas han relacionado con los hechos de ahora, tal vez porque la cosa no encaja con las interpretaciones de tuertos amigos de los esquemas: fue la URSS, el \u00abterrible adversario\u00bb de los 80, el maniqueo aducido constantemente para justificar la permanencia de Espa\u00f1a en la OTAN, el pa\u00eds que m\u00e1s ha hecho en estos \u00faltimos a\u00f1os en favor de la paz mundial. Sin las propuestas de Gorbachov desde 1987 hoy el mundo ser\u00eda otro. Y a pesar de las propuestas pac\u00edficas de Gorbachov desde 1987 hemos visto y sufrido la guerra <em>provocada<\/em> por Sadam Hussein pero <em>querida, impulsada<\/em>, interesadamente librada por el Imperio que siempre acus\u00f3 a la URSS de militarismo expansionista, irritantemente justificada por intelectuales org\u00e1nicos de la OTAN que hoy defienden que ser pacifista es estar a favor de la guerra, de nuestra guerra.<\/p>\n<p>Cuando haya pasado el tiempo, cuando alguna forma de democracia estable haya sustituido a la catarsis colectiva que hoy se vive en aquel extremo de Europa, habr\u00e1 que preguntarse con calma si este chirriante contraste entre las palabras (casi siempre insultantes) de los dogm\u00e1ticos del liberalismo y los hechos ocurridos en la URSS desde 1987 a 1991 fueron solo casualidades hist\u00f3ricas, o tuvieron quiz\u00e1s que ver con alg\u00fan poso positivo que dej\u00f3 en las gentes el intento de construir otro tipo de sociedad distinta de la capitalista, o si fueron tal vez la expresi\u00f3n de tradiciones comunitaristas que en la cultura euroamericana no acaban de entenderse bien.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 que preguntarse entonces no s\u00f3lo por los cr\u00edmenes cometidos en nombre de la gran palabra sino tambi\u00e9n por otras cosas sobre las cuales hoy se pasa todav\u00eda como sobre ascuas: por qu\u00e9 la supuesta potencia militar expansionista se declar\u00f3 siempre dispuesta, desde el primer momento, a no usar la primera las armas at\u00f3micas, por qu\u00e9 fue la \u00fanica de las que ten\u00edan armas nucleares que hizo propuestas serias y realizables de desarme y por qu\u00e9 no fue escuchada, por qu\u00e9 disolvi\u00f3 el propio bloque militar pac\u00edficamente mientras su adversario segu\u00eda buscando enemigos para reforzarse y por qu\u00e9, finalmente, su enorme ej\u00e9rcito (seg\u00fan todos los analistas, intacto como \u00fanica instituci\u00f3n realmente organizada) dej\u00f3 la palabra definitiva a las masas que salieron a las calles y a los parlamentarios que quer\u00edan construir una Uni\u00f3n distinta de la sovi\u00e9tica, dando la orden de retirada de los tanques.<\/p>\n<p>\u00bfHasta qu\u00e9 punto estas actitudes que hab\u00edan vuelto a conmover al mundo, como commovieron las actitudes de 1917 y que, por el momento, hab\u00edan servido para evitar la entonces llamada \u00abv\u00eda china\u00bb, son sencillamente la prolongaci\u00f3n, en otra fase hist\u00f3rica, de una formaci\u00f3n cultural poco comprendida por los intelectuales europeos <em>a la<\/em> Michelet, como dec\u00eda F. M. Dostoievski, o son m\u00e1s bien el resto pac\u00edfico y bondadoso, el lado bueno, del cruce cultural entre el viejo comunitarismo ruso y la nueva experiencia frustrada de construcci\u00f3n del socialismo moderno?<\/p>\n<p>Era probable que ahora mismo, en un momento en el que domina fuertemente la preocupaci\u00f3n politicista en unos y la angustia por la falta de lo m\u00e1s elemental en otros, una pregunta as\u00ed suene a especulativa. Y, sin embargo, estoy convencido de que para los socialistas del siglo XXI ese ser\u00eda un interrogante clave. Pues ellos no ser\u00e1n ide\u00f3logos, tendr\u00e1n ya la distancia suficiente para juzgar sobre palabras \u2013\u00absocialismo\u00bb, \u00abcomunismo\u00bb\u2013 que ahora, en tiempos de derrota, dan miedo, y, sobre todo, sabr\u00e1n distinguir ya entre lo que los hombres dec\u00edan estar haciendo y lo que hac\u00edan realmente.<\/p>\n<p>Si se intenta ver los acontecimientos recientes de la URSS con esta distancia (lo que no equivale, por supuesto, al descompromiso o al cinismo respecto de lo que est\u00e1 pasando) entonces las urgencias de los dogm\u00e1ticos del liberalismo exigiendo la disoluci\u00f3n de todo aquello que lleve el nombre de <em>comunismo<\/em> en la Europa de hoy podr\u00e1n verse como lo que realmente son: frutos de la intolerancia que no acaba de creerse del todo la derrota del adversario, la derrota de ideas y creencias que siguen teniendo su <em>humus<\/em> en el mal social existente, en la desigualdad social, en la persistencia de la opresi\u00f3n, de la explotaci\u00f3n y de la servidumbre social. Precisamente la catarsis de la URSS hace que resalten m\u00e1s y pasen a primer plano de la consideraci\u00f3n pol\u00edtica y social las injusticias flagrantes que existen en el mundo de hoy; los trabajadores norteamericanos podr\u00e1n salir a la calle protestando por el hambre, la miseria y la opresi\u00f3n racial sin miedo ya de ser acusados de lo contrario de lo que son; los proletarios de la pl\u00e9tora miserable que es este mundo de hoy podr\u00e1n alzar su voz, y la alzar\u00e1n, sin ser identificados inmediatamente con el Mal absoluto, con Satan\u00e1s. Eso tardar\u00e1. Pero no mucho: la injusticia reinante era demasiado grande como para que la protesta tardara demasiado en brotar de los corazones de gentes que saben que tienen formalmente los mismos derechos que los que tienen la propiedad de todo.<\/p>\n<p>La historia de la URSS ense\u00f1a. Hay que empezar a ver el lado positivo, de futuro, de esa ense\u00f1anza. Y mientras enlazamos con las nuevas luchas, que vendr\u00e1n, no desnaturalizarse, \u00bfPidieron acaso los dogm\u00e1ticos del liberalismo la disoluci\u00f3n de la democracia cristiana italiana o alemana cuando una parte de la democracia chilena apoy\u00f3 a Pinochet? \u00bfPidieron acaso los dogm\u00e1ticos del social-liberalismo la disoluci\u00f3n de los partidos socialistas europeos cuando se comprob\u00f3 la corresponsabilidad de alguno de estos en las tortugas infligidas a militantes de los movimientos de liberaci\u00f3n de Africa?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">12<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Sobre Dolores Ibarruri. Dolores y el socialismo<\/strong><\/h3>\n<p>Mi\u00e9rcoles 22 de enero de 1992. Fundaci\u00f3n Dolores Ibarruri. C\u00edrculo de Bellas Artes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Agradecimiento<\/strong>: Qu\u00e9 ha sido para m\u00ed DI: Los a\u00f1os cuarenta en las tierras de C\u00e9sar M. Arconada; el esp\u00edritu de la rebeli\u00f3n y el esp\u00edritu de la resistencia; la voz, aquella voz: y la voz de la mujer en los funerales de Palmiro Togliatti; y la pol\u00edtica comunista, ya en Barcelona: <em>la sencillez es lo m\u00e1s preciso<\/em>.<\/p>\n<p>[Notas manuscrita: Y la \u00faltima imagen, premonitoria, cuando las cosas empezaban a ir mal en Barcelona, en la Monumental, 1977]<\/p>\n<p><em>Todo el ciclo hist\u00f3rico del comunismo moderno<\/em>: de la ruptura con los partidos pol\u00edticos socialistas a la perestroika sovi\u00e9tica y (sintom\u00e1ticamente) al anuncio del paso del PCI al PDS. La vida de DI se confunde con la historia del movimiento comunista y al hablar de DI y el socialismo uno tiene que hacerse seguramente dos preguntas:<\/p>\n<p>a) \u00bfQu\u00e9 punto de vista adoptar para valorar esta historia de la que ella fue parte activa: desde d\u00f3nde valorar esta experiencia dilatada que parece haber llegado a su fin, a experiencia del comunismo o de una fase del comunismo, tal vez?<\/p>\n<p>b) \u00bfPor qu\u00e9, m\u00e1s all\u00e1 del juicio que se tenga sobre esta experiencia del comunismo moderno, sobre la tentativa de construcci\u00f3n del socialismo, la vida y la obra de DI ha atra\u00eddo tanto y sigue atrayendo tanto a gentes tan distintas en este pa\u00eds nuestro y en otros?<\/p>\n<p>Sobre la tradici\u00f3n comunista y DI:<\/p>\n<p>1931, La Rep\u00fablica y la premonici\u00f3n de que tampoco la Rep\u00fablica, aquella Rep\u00fablica, ser\u00eda suficiente.<\/p>\n<p>1933, empezar a ser algo.<\/p>\n<p>1936\/1939, la revoluci\u00f3n, la guerra, los a\u00f1os de hierro.<\/p>\n<p>1939, la soledad material y la tragedia hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>1940, el exilio, la URSS, el pacto germano-sovi\u00e9tico, la guerra mundial.<\/p>\n<p>1942, la muerte del hijo.<\/p>\n<p>1949, la enfermedad, el sufrimiento, la vuelta a la pol\u00edtica activa.<\/p>\n<p>1953, la muerte de Stalin y el V Congreso<\/p>\n<p>1956, XX Congreso del PCUS, discrepancias con Carrillo, Hungr\u00eda.<\/p>\n<p>1963\/64, asunto Sempr\u00fan\/Claud\u00edn<\/p>\n<p>1966, cuaja la resistencia en el interior.<\/p>\n<p>1968, Checoslovaquia: el conflicto con el PCUS. Por primera vez decir NO!<\/p>\n<p>1969\/1975, rectificaciones, combate antifranquista.<\/p>\n<p>1977\/1978, la contribuci\u00f3n a la democracia en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>Notas manuscritas del autor de la primera p\u00e1gina:<br \/>\n<\/strong>La voz: Lenard Cohen, Richard Burton<br \/>\nLos pelos de punta, el nudo en la garganta<br \/>\nLa voz del socialismo, la \u00e9tica de la resistencia.<br \/>\nA diferencia de los catedr\u00e1tico de gram\u00e1tica parda, socialismo como tradici\u00f3n, comparaci\u00f3n.<br \/>\nY en cualquier fr\u00eda sierra de Castilla, en el regazo de las madres, un ni\u00f1o ped\u00eda que le hablaran de Dolores. <em>Viva Dolores<\/em>, 1949\/1950.<\/p>\n<p>. Como todo mito, estar y no estar.<\/p>\n<p>Estar, decir, callar, contar de todas formas. Cada palabra de DI era en el PCE\/PSUC una orientaci\u00f3n, ya fuera para la confirmaci\u00f3n de un juicio o para justificar una escisi\u00f3n.<\/p>\n<p>3. El punto de vista para la valoraci\u00f3n del socialismo de DI: <em>renovaci\u00f3n en la tradici\u00f3n<\/em> y comprensi\u00f3n de la tragedia del comunismo moderno.<\/p>\n<p>A los por nacer: pensad en nosotros con indulgencia.<\/p>\n<p>&#8211; Tambi\u00e9n algunos como DI supieron en la sabidur\u00eda de los viejos libros (apartarse de las luchas del mundo y transcurrir sin inquietudes nuestro breve tiempo) y es posible que lo que alg\u00fan historiador ha llamado \u201cla indolencia\u201d de DI tenga que ver con esa sabidur\u00eda; pero tampoco pudo hacer nada de eso en tiempos verdaderamente sombr\u00edos.<\/p>\n<p>&#8211; Tambi\u00e9n ella durmi\u00f3 entre asesinos, como dice en poema de Brecht, o mejor el saber y el no saber que se dorm\u00eda entre asesinos<\/p>\n<p>(Sobre los cr\u00edmenes de Stalin, el culto a la personalidad y el saber o no saber. Dos cosas: por qu\u00e9 tanta, tanta gente amaba tanto a Stalin en aquellos tiempos, entre 1930 y 1950; Federica \/Camillo Berneri. \u00bfQu\u00e9 significa saber? Las memorias de Svetlana [hija de Stalin] y la muerte de la primera mujer de Stalin).<\/p>\n<p>&#8211; Tampoco ella pudo ser amistosa; tambi\u00e9n ella mir\u00f3 la naturaleza con impaciencia.<\/p>\n<p>&#8211; <em>El otro socialismo<\/em>, el socialismo que han de construir, que hemos de construir los que hablamos de las debilidades de aquellos que vivieron en tiempos sombr\u00edos, los por nacer de BB, \u00bfpuede de verdad ser una ruptura completa con todo aquello? El hilo del socialismo de DI:<\/p>\n<p>&#8211; la inspiraci\u00f3n \u00e9tica, el esp\u00edritu de la rebeli\u00f3n, la voluntad de sabio, la pasi\u00f3n de libertad.<\/p>\n<p>&#8211; lo que hace falta adem\u00e1s (lo que se puede aprender complicando, no destruyendo caprichosamente, el mito DI): que en nombre de nuestras grandes palabras, de nuestros ideales sacralizados, tambi\u00e9n se puede cometer muchas injusticias y muchos cr\u00edmenes y que, por tanto, las formas, los tonos, los m\u00e9todos, las reglas formales de comportamiento cuentan mucho m\u00e1s de lo que se pensaba.<\/p>\n<p>[En nota manuscrita: Aprender. Todas las variantes del <em>no<\/em>; las distintas formas y modos del decir <em>no<\/em>! Checoslovaquia, 1968, ense\u00f1a]<\/p>\n<p>4. [Nota manuscrita: empezar por aqu\u00ed]<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9, a pesar de todo lo ocurrido, DI sigue siendo un ejemplo?<\/p>\n<p>&#8211; La a\u00f1oranza de la palabra hablada: el don de la palabra en tiempos en los que la palabra se pierde en beneficio de la imagen.<\/p>\n<p>&#8211; La coherencia moral hasta la intransigencia en tiempos del jerez con gaseosa.<\/p>\n<p>&#8211; El valor del no pasar\u00e1n, del morir de pie antes que vivir de rodillas.<\/p>\n<p>&#8211; La lealtad a la idea.<\/p>\n<p>&#8211; La capacidad de explicar las cosas en su versi\u00f3n popular: lo simple es lo dif\u00edcil.<\/p>\n<p>&#8211; La sensibilidad pol\u00edtica en los momentos cr\u00edticos: ver m\u00e1s all\u00e1 del momento inmediato y de la propia sombra. Incluso un historiador tan cr\u00edtico como GM [Gregorio Mor\u00e1n] (cf. p. 247).<\/p>\n<p>&#8211; el sentimiento de lo nacional\/popular, el orgullo (de ser comunista y de tener ra\u00edces): la lengua de DI, sentenciosa, creativa, con innumerables giros del refranero castellano.<\/p>\n<p>&#8211; aquella imagen \u00faltima en <em>El Pa\u00eds<\/em>: el esp\u00edritu de la tragedia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nota manuscrita final (en hoja aparte, tal vez preguntas de los asistentes)<br \/>\n&#8211; El pensamiento <em>cient\u00edfico<\/em> de DI, que saldr\u00e1 a la luz.<br \/>\n&#8211; Los errores son posiciones (?) humanas \/ la obra revolucionaria.<br \/>\n&#8211; \u00bfSi era determinante en los 70?<br \/>\n&#8211; Una mujer con <em>dos narices, su hombr\u00eda<\/em>.<br \/>\n&#8211; <em>Pesimismo!<\/em><br \/>\n&#8211; La condici\u00f3n humana es <em>algo no conocido<\/em>.<br \/>\n&#8211; Una especie que siempre acaba reconociendo <em>que ten\u00edan raz\u00f3n \u2013moral\u2013 los que perdieron<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>recordando a Paco Fern\u00e1ndez Buey junto al r\u00edo Pradillo en esta pujante y extra\u00f1a primavera de 2020 Lluvia de primavera<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12344,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,1948],"tags":[1002],"class_list":["post-12339","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-francisco-fernandez-buey","tag-francisco-fernandez-buey"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12339","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12339"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12339\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12344"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12339"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12339"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12339"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}