{"id":12347,"date":"2022-08-27T05:00:57","date_gmt":"2022-08-27T04:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12347"},"modified":"2022-08-27T00:52:48","modified_gmt":"2022-08-26T23:52:48","slug":"presentacion-de-las-manos-que-acarician-tambien-pueden-destruir-una-aproximacion-a-la-politica-de-la-ciencia-de-manuel-sacristan-luzon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12347","title":{"rendered":"Presentaci\u00f3n de <i>Las manos que acarician tambi\u00e9n pueden destruir. Una aproximaci\u00f3n a la pol\u00edtica de la ciencia de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<\/i>"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right; padding-left: 40px;\">Para Antonio Navas, director, coordinador y gran lector del seminario Jordi Torrent sobre la obra de Manuel Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy hace 37 a\u00f1os del fallecimiento \u2013muy temprano levant\u00f3 al muerte el vuelo\u2013 de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985), maestro nunca olvidado de varias generaciones de profesores, estudiantes y ciudadanos comprometidos. Publico en recuerdo suyo el pr\u00f3logo de un libro en construcci\u00f3n: <em>Las manos que acarician tambi\u00e9n pueden destruir<\/em>, centrado en una de las aristas m\u00e1s esenciales del autor de Panfletos y materiales en sus \u00faltimos a\u00f1os: la pol\u00edtica y filosof\u00eda de la ciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p><em>The Minerva Research Iniciative<\/em> es un programa dise\u00f1ado por el ex Secretario de Defensa norteamericano Robert M. Gates en 2008. Su prioridad es lograr \u00abuna comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de las din\u00e1micas sociales, culturales y pol\u00edticas que dan forma a las regiones de inter\u00e9s estrat\u00e9gico alrededor del mundo\u00bb. Existen antecedentes; los jasones, por ejemplo.<\/p>\n<p>El programa ha sido dotado de un fondo inicial de 50 millones de d\u00f3lares que se ha ido incrementando. Acad\u00e9micos estadounidenses, \u00abexpertos\u00bb que trabajan como analistas en temas relacionados con las pol\u00edticas de seguridad, se financian con \u00e9l. Los amplios recursos disponibles se concentran en las grandes universidades. Defensa busca definir y desarrollar conocimiento b\u00e1sico sobre las fuentes de conflictos presentes y futuros con atenci\u00f3n especial a la comprensi\u00f3n de las trayectorias hist\u00f3ricas de territorios clave. Se apuesta por una \u00abciencia social de vanguardia\u00bb y por estudios interdisciplinarios de destacados cient\u00edficos en estos campos.<\/p>\n<p>Dos ejemplos de los temas seleccionados \u2013<a href=\"http:\/\/minerva.dtic.mil\">http:\/\/minerva.dtic.mil<\/a>\u2013 en la lista de los catorce ganadores elegidos entre las m\u00e1s de 300 candidaturas que se presentaron para el per\u00edodo 2013-16: \u00abLa fortaleza de las normas sociales a trav\u00e9s de las culturas: implicaciones para el conflicto y la cooperaci\u00f3n intercultural.\u00bb (Michele Gelfand, Departamento de Psicolog\u00eda, Universidad de Maryland) y \u00abLa Geograf\u00eda Humana de la Resiliencia y del cambio; los derechos de la tierra y la estabilidad pol\u00edtica en las sociedades ind\u00edgenas de Am\u00e9rica Central\u00bb (Jerome Dobson, Kansas, presidente de la American Geographical Society). Esta segunda investigaci\u00f3n aspira a dilucidar el impacto de estos factores en \u00ablas capacidades del Ministerio y las implicaciones generales para la defensa nacional de los EEUU\u00bb. Dobson no identifica los pa\u00edses en los que incursionar\u00e1 ni los pueblos ind\u00edgenas que ser\u00e1n \u00abobjetos de estudio\u00bb. Pretende definir, digitalizar cartogr\u00e1ficamente y evaluar, los reg\u00edmenes del uso de la tierra de las municipalidades ind\u00edgenas. Con sus datos y resultados, los militares tendr\u00e1n \u00abnuevas capacidades para realizar la investigaci\u00f3n geogr\u00e1fica humana, comparables con (pero m\u00e1s avanzadas que) aquellas que se emplearon extensivamente durante las dos guerras mundiales\u00bb.<\/p>\n<p><em>Minerva<\/em> organiza conferencias con paneles de universitarios y de miembros del Departamento de Estado encargados de elaborar estrategias. Tambi\u00e9n con responsables de operaciones militares. En ellas se habla de las investigaciones en marcha y de los impactos del programa en las ciencias sociales. En 2013, la reuni\u00f3n (que suele ser anual) tuvo lugar en la Universidad de California. Cont\u00f3 con la presencia de su Comit\u00e9 Directivo, del subsecretario para Estrategia de Defensa, Daniel Chiu, y del coordinador del Consejo Nacional de Inteligencia, Christopher A. Kojm. Entre los asuntos tratados destacaron: \u00abTecnolog\u00eda, poder y seguridad en China\u00bb, \u00abMovilizaci\u00f3n para el cambio. \u00bfQui\u00e9n se hace terrorista?\u00bb, \u00abCambio clim\u00e1tico, acceso a los recursos y seguridad\u00bb.<\/p>\n<p>No faltan en la lista de proyectos los de la antrop\u00f3loga Montgomery McFate, la iniciadora del programa de cient\u00edficos empotrados en las brigadas de combate de las guerras de Irak y Afganist\u00e1n. La doctora McFate dirige el programa \u00abConocimiento cultural y Seguridad Nacional\u00bb y en <em>Antropolog\u00eda militar<\/em> intenta responder al siguiente interrogante: qu\u00e9 podemos aprender de la experiencia de vida y del legado intelectual de los cient\u00edficos sociales que contribuyen directamente a las operaciones militares[1].<\/p>\n<p>No se trata, pues, solo de ciencias f\u00edsicas, biol\u00f3gicas, formales, inform\u00e1ticas y afines y del uso b\u00e9lico de los desarrollos tecnol\u00f3gicos que posibilitan. Cabe hablar, es necesario hablar, de las ciencias sociales y de su contribuci\u00f3n al dise\u00f1o y realizaci\u00f3n de operaciones militares. Y tambi\u00e9n del papel de los cient\u00edficos sociales implicados.<\/p>\n<p>Dirigi\u00e9ndose a un auditorio de directores de prensa, Dwight David Eisenhower, el mismo presidente norteamericano que dar\u00eda su apoyo y bendiciones al r\u00e9gimen fascista del general Franco y romper\u00eda relaciones con Cuba dos a\u00f1os despu\u00e9s del triunfo de la revoluci\u00f3n, censuraba en 1953 el derroche de dinero, conocimientos y esfuerzos humanos que supon\u00eda idear artefactos que un pa\u00eds no deber\u00eda usar nunca, al mismo tiempo que criticaba \u00abel enervante efecto de dedicar dinero a la guerra y a su preparaci\u00f3n\u00bb (Benjamin 2014: 57). Lo hac\u00eda con las siguientes palabras: \u00abTodas y cada una de las armas de fuego que se han fabricado, todos y cada uno de los buques de guerra que se han botado, todos y cada uno de los cohetes que se han lanzado representan a la postre un robo a quienes pasan hambre y no reciben comida, a quienes tienen fr\u00edo y carecen de ropa para abrigarse. Un mundo en armas no malgasta dinero \u00fanicamente. Malgasta el sudor de sus trabajadores, la inteligencia de sus cient\u00edficos, la esperanza de sus j\u00f3venes. \u00bfAcaso el mundo no sabe vivir de otro modo?\u00bb<\/p>\n<p>No err\u00f3 el conservador general norteamericano. Rodriguez Temblay, presidente de la Sociedad Canadiense de Economistas, se\u00f1al\u00f3 sesenta a\u00f1os despu\u00e9s, octubre de 2014, que \u00abel presupuesto militar es tan grande, que el CIM [complejo militar-industrial] se ha convertido en un Estado dentro del Estado\u00bb. Seg\u00fan el informe anual del SIPRI (Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo), el gasto mundial en armamento militar se increment\u00f3 en 2008 en un 4% respecto al a\u00f1o anterior, hasta alcanzar 1,46 billones de d\u00f3lares[2]. De esta manera, siete a\u00f1os despu\u00e9s del 11 de septiembre de 2001, en el momento en que se desat\u00f3 la \u00abfiebre\u00bb de la guerra preventiva, el unilateralismo y la violaci\u00f3n abierta del derecho internacional, estall\u00f3 una enorme crisis econ\u00f3mica y social vinculada a las hipotecas-basura, a la ingenier\u00eda y \u00abcreatividad\u00bb financieras y a la cultura del Yo desenfrenado. La crisis no era m\u00e1s que un s\u00edntoma. Mostraba la inestabilidad de la econom\u00eda y de las sociedades que se organizan como mercados aguerridos y a los seres humanos que las habitamos como <em>Homo oeconomicus<\/em> preparados para guerras de conquistas (Schirrmacher 2014: 14).<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre gasto militar y situaci\u00f3n econ\u00f3mica ponen de acuerdo a casi todos los estudiosos. La incidencia del primero en la segunda ha sido nefasta. Chalmers Johnson ha recordado que la salida a la crisis de 1929 se produjo a partir del fuerte incremento de la producci\u00f3n militar en los a\u00f1os previos a la II Guerra Mundial y durante su desarrollo. La guerra fr\u00eda reactiv\u00f3 el temible CMI: entre los a\u00f1os 50 y los 60, entre un tercio y dos tercios de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, \u00abse orientaron al campo militar, lo que con el tiempo llev\u00f3 a una gran debilidad econ\u00f3mica al pa\u00eds\u00bb. La extendida devoci\u00f3n al keynesianismo militar, se\u00f1ala Johnson, es en realidad \u00abuna forma de suicidio econ\u00f3mico lento\u00bb.<\/p>\n<p>Atilio A. Boron, en \u00ab\u00bfRumbo hacia una tercera Guerra Mundial?\u00bb[3], ha mostrado misma preocupaci\u00f3n: un mundo en paz ser\u00eda un desastre para el keynesianismo militar norteamericano. Necesitan de la guerra, de muchas guerras. Y si no las hay las crean. Disponen de numerosos recursos humanos altamente especializados en este tipo de operaciones. Para este entramado de intereses nada puede ser m\u00e1s perverso que la paz, cualquier pretexto es bueno para combatirla.<\/p>\n<p>Por eso Estados Unidos (y su ampliaci\u00f3n ot\u00e1nica) ha venido librando guerras sin soluci\u00f3n de continuidad desde el fin de la II Guerra Mundial. Corea, Vietnam, Laos, Camboya, Irak, Afganist\u00e1n, intervenciones en Am\u00e9rica Latina,&#8230; son los hitos m\u00e1s trascendentes de una lista interminable, y que cada vez con m\u00e1s fuerza empuja a la humanidad hacia el abismo.<\/p>\n<p>La historia ense\u00f1a que todas las transiciones geopol\u00edticas globales, estamos inmersas en una de ellas, estuvieron siempre acompa\u00f1adas por grandes guerras. La excepcionalidad de la situaci\u00f3n actual, se\u00f1ala el intelectual argentino, reside en que, como ya observara Albert Einstein, \u00abno sabemos con qu\u00e9 armas se librar\u00eda una tercera guerra mundial\u00bb, aunque s\u00ed sabemos con cuales \u00abse luchar\u00eda en la cuarta, en caso de llegar a ella: con piedras y garrotes\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En enero de 1952, un a\u00f1o antes del inesperado giro cr\u00edtico del que fuera presidente norteamericano, un joven intelectual barcelon\u00e9s nacido en Madrid, la ciudad resistente, publicaba en <em>Laye<\/em> con la firma de \u00abHoracio\u00bb una cr\u00f3nica (\u00abEntre Sol y Sol, II\u00bb[4], Sacrist\u00e1n 1985a: 22-24) sobre la primera visita de la Escuadra Norteamericana al puerto de su ciudad de adopci\u00f3n. Durante sus \u00faltimos cursos de Derecho y Filosof\u00eda, el agudo y sarc\u00e1stico cronista hab\u00eda participado de manera muy activa, junto a compa\u00f1eros \u00abletraheridos\u00bb como Juan Carlos Garc\u00eda-Borr\u00f3n, Jes\u00fas N\u00fa\u00f1ez, Josep Maria Castellet, Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma, Joan y Gabriel Ferrater, Esteban Pinilla de las Heras y otros amigos, en la creaci\u00f3n y edici\u00f3n de <em>Qvadrante<\/em> y de \u00abla inolvidable\u00bb (en palabras de Josep M. Castellet). Farreras Valent\u00ed, G\u00f3mez de Santamar\u00eda, al igual que Pinilla, Garc\u00eda Borr\u00f3n y \u00e9l mismo fueron los colaboradores de <em>Laye<\/em> con mayor vocaci\u00f3n pol\u00edtico-pedag\u00f3gica.<\/p>\n<p>Tras la aniquilaci\u00f3n de la revista (se les exigi\u00f3 pasar censura) decretada desde poderosas instancias gubernamentales y despu\u00e9s de conseguir una beca de la Deutscher Akademischer Austauschdienst, el que ser\u00eda a\u00f1os m\u00e1s tarde traductor de Quine y Hasenjaeger, parti\u00f3 a estudiar l\u00f3gica y filosof\u00eda de la ciencia en el Instituto de L\u00f3gica Matem\u00e1tica y de Fundamentos de la Ciencia de la Universidad de M\u00fcnster, en Westfalia. All\u00ed estuvo hasta la primavera de 1956.<\/p>\n<p>El instituto alem\u00e1n, probablemente la instituci\u00f3n de l\u00f3gica y epistemolog\u00eda m\u00e1s importante en la Europa occidental de aquellos a\u00f1os, estaba dirigido por Heinrich Scholz, te\u00f3logo, fil\u00f3sofo, l\u00f3gico y uno de los maestros que el autor de <em>Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica y al an\u00e1lisis formal<\/em> y <em>L\u00f3gica elemental<\/em> nunca olvid\u00f3 y a quien dedic\u00f3 un sentido art\u00edculo tras su fallecimiento (Sacrist\u00e1n 1984: 56-89). Sobre este l\u00f3gico alem\u00e1n, arriesgado protector de Jan Lukasiewicz durante el nazismo, comentar\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s (2005: 56), al referirse a las complejas cuestiones metaf\u00edsicas que en realidad s\u00f3lo pod\u00edan resolverse en la vida cotidiana: \u00ab[\u2026] dejan ver muy claramente que, contra la ilusi\u00f3n de una respetable tradici\u00f3n filos\u00f3fica entre la que cuento a uno de los pocos que considero que han sido maestros m\u00edos, que me han ense\u00f1ado algo, Scholz, el metaf\u00edsico y l\u00f3gico protestante de Westfalia, de la primera mitad de siglo, contra lo que ellos han esperado, no existe la posibilidad de una metaf\u00edsica como ciencia rigurosa.\u00bb<br \/>\nLa estancia en el Instituto de l\u00f3gica fue decisiva para su evoluci\u00f3n filos\u00f3fica y para su compromiso y arriesgada praxis pol\u00edtica. A la rica y profunda formaci\u00f3n l\u00f3gica y anal\u00edtica que all\u00ed adquiri\u00f3, se sum\u00f3, tras varios intentos frustrados de aproximaci\u00f3n a \u00e1mbitos libertarios[5] de la oposici\u00f3n activa al franquismo, su vinculaci\u00f3n a la tradici\u00f3n marxista-comunista, al Partit Socialista Unificat de Catalunya (PSUC) y al Partido Comunista de Espa\u00f1a (PCE). Su inusual y m\u00e1s que significativa renuncia a una plaza de profesor en la Universidad de M\u00fcnster, tal como har\u00eda diez a\u00f1os despu\u00e9s, tras su expulsi\u00f3n de la universidad barcelonesa en 1965 por \u00f3rdenes del rector franquista Francisco Garc\u00eda Valdecasas, desestimando (y agradeciendo a un tiempo) un generoso y similar ofrecimiento de Mario Bunge, de quien traducir\u00eda para Ariel <em>La investigaci\u00f3n cient\u00edfica<\/em>[6], estuvo motivada por su toma de posici\u00f3n, por su fuerte y consistente compromiso desde el comunismo democr\u00e1tico con la lucha antifascista, una militancia que nunca vivi\u00f3 de manera insustantiva, como superficial marco exterior, asumido puntual y epid\u00e9rmicamente. La amistad y proximidad pol\u00edtico-filos\u00f3fica de Ettore Casari, estudiante de postgrado como \u00e9l en M\u00fcnster, militante del PCI, el entonces partido de Palmiro Togliatti (como fue tambi\u00e9n el caso de su primera esposa y compa\u00f1era, la hispanista Giulia Adinolfi), fueron decisivas para su elecci\u00f3n. Su inter\u00e9s de largo y fruct\u00edfero recorrido por la obra de Antonio Gramsci, concretada, por ejemplo, en su influyente <em>Antolog\u00eda<\/em> para Siglo XXI[7], tiene tambi\u00e9n estos antecedentes.<\/p>\n<p>Su dilatada militancia en el partido por excelencia de la lucha democr\u00e1tica, comunista y antifascista durante m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, su inter\u00e9s por un marxismo documentado, sin dogmas y sin ismos, como comentar\u00eda su disc\u00edpulo y amigo Francisco Fern\u00e1ndez Buey, un marxismo riguroso, informado, atento a las novedades y a muy diversos desarrollos culturales, pr\u00e1cticos, art\u00edsticos y cient\u00edficos y abierto a otras tradiciones y en di\u00e1logo cr\u00edtico y no sectario con ellas, marxismo sin <em>corpus<\/em> inalterable ni finalidades indiscutibles (ni afirmaciones oscuras e incomprensibles), \u00abconciencia cr\u00edtica del esfuerzo por crear un nuevo mundo humano\u00bb se\u00f1alar\u00eda \u00e9l mismo en 1968, nunca se enmarcaron en una aceptaci\u00f3n cegada y acr\u00edtica de todos los v\u00e9rtices y aristas de una cosmovisi\u00f3n vivida, practicada y cultivada b\u00edblica o talm\u00fadicamente. No fue eso, nunca fue eso. No pens\u00f3 Sacrist\u00e1n desde simplificadores t\u00e9rminos binarios ni desde por aquel entonces muy frecuentados pozos de imprudencia y precipitaci\u00f3n filos\u00f3ficas en torno a una supuesta ciencia burguesa en declive enfrentada a una pujante y siempre victoriosa y equilibrada ciencia proletaria.<\/p>\n<p>Ni ese s\u00f3lido compromiso pol\u00edtico, ni esa cr\u00edtica toma de posici\u00f3n filos\u00f3fica marxista (abierta, como dec\u00edamos, a otras influencias y muy bien informada de desarrollos filos\u00f3ficos alternativos), ni siquiera la citada expulsi\u00f3n de la Universidad en 1965, ni tampoco su agotador trabajo de traductor, prologuista y colaborador editorial, <em>pane lucrando<\/em> dir\u00eda \u00e9l mismo en 1983 en una entrevista con la revista mexicana <em>Dial\u00e9ctica<\/em>, mermaron su inter\u00e9s por la l\u00f3gica y su filosof\u00eda, por la epistemolog\u00eda en general, ni tampoco por disciplinas afines como la historia y la sociolog\u00eda de la ciencia.<\/p>\n<p>El traductor de Taton y Geymonat fue profesor de \u00abFundamentos de Filosof\u00eda\u00bb y de \u00abMetodolog\u00eda de las Ciencias Sociales\u00bb durante su primera etapa de profesor universitario y, tras su vuelta a la Facultad de Econ\u00f3micas de la UB en 1976 despu\u00e9s de la muerte del general golpista, fueron numerosos los cursos, conferencias y seminarios que imparti\u00f3, en Barcelona, Zaragoza, Salamanca, Sevilla, Madrid y en M\u00e9xico DF, en la UNAM, sobre una gran parte de los autores centrales de la filosof\u00eda de la ciencia de aquellos a\u00f1os. Las grandes aportaciones de autores como Carnap, Schlick, Neurath, G\u00f6del, Popper, Kuhn, Suppes, Bunge, Feyerabend, Sneed, Stegm\u00fcller, Lakatos, Geymonat, Ulises Moulines, Jes\u00fas Moster\u00edn, Miguel S\u00e1nchez Mazas, V\u00edctor S\u00e1nchez de Zavala, am\u00e9n de cl\u00e1sicos como Russell, Mill, Arist\u00f3teles, Wittgenstein, Poincar\u00e9 y Einstein, fueron estudiadas y analizadas en sus clases e intervenciones p\u00fablicas. Est\u00e1 pendiente de edici\u00f3n una amplia antolog\u00eda comentada de estos cursos, seminarios y conferencias[8] en los que la documentaci\u00f3n, el rigor, la libertad de pensamiento, la belleza y agudeza de las reflexiones, el inter\u00e9s y la novedad de su perspectiva de an\u00e1lisis, son algunas de las notas m\u00e1s destacadas.<\/p>\n<p>Sin embargo, ya desde inicios de los sesenta y, sobre todo, tras la irrupci\u00f3n de la ecolog\u00eda pol\u00edtica y los movimientos ecologistas en los a\u00f1os setenta, su inter\u00e9s por la pol\u00edtica y sociolog\u00eda de la ciencia, nunca opuesto a estudios y aproximaciones de perspectiva m\u00e1s tradicional, fue central, un nudo b\u00e1sico de su reconstrucci\u00f3n harich-benjaminiana y no desarrollista del ideario comunista democr\u00e1tico[9]. Si a ello a\u00f1adimos su activa participaci\u00f3n en el movimiento antinuclear y en otras organizaciones ecologistas y antimilitaristas, su preocupaci\u00f3n por el grave deterioro de los oc\u00e9anos y las costas marinas, por la falsaria, belicista y peligros\u00edsima industria militar at\u00f3mica, por la satisfacci\u00f3n equilibrada de nuestras necesidades b\u00e1sicas, por la irrupci\u00f3n de nuevas enfermedades no siempre reconocidas, por los peligros de la producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y manipulaci\u00f3n del amianto, por la creciente contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, por la explosi\u00f3n demogr\u00e1fica combinada con un criminal y forzado control de la natalidad de los pueblos ind\u00edgenas latinoamericanos, por la toxicidad de nuestra alimentaci\u00f3n, por la creciente deshumanizaci\u00f3n de nuestras ciudades, en fin, por los l\u00edmites energ\u00e9ticos y f\u00edsicos del crecimiento irresponsable, por el autom\u00f3vil como quinto jinete del Apocalipsis, por las ya entonces crecientes desigualdades sociales, por el cambio clim\u00e1tico y por la pujanza del consumismo irresponsable\u2026 una conclusi\u00f3n parece imponerse: su reflexi\u00f3n sobre pol\u00edticas de la ciencia de orientaci\u00f3n socialista, as\u00ed titul\u00f3 una de sus \u00faltimas conferencias (Sacrist\u00e1n 2005: 55-82), es un aspecto b\u00e1sico del pensamiento pol\u00edtico-filos\u00f3fico, de las nuevas formas de entender la pol\u00edtica y la cultura, e incluso nuestra propia vida, del Sacrist\u00e1n tard\u00edo, en absoluto inconsistente o a\u00f1os-luz alejado de sus primeros a\u00f1os de reflexi\u00f3n, formaci\u00f3n y praxis marxista-comunista.<\/p>\n<p>Con m\u00e1s brevedad, y tal como hiciera en otras ocasiones, el compa\u00f1ero de militancia de Gregorio L\u00f3pez Raimundo y Miguel N\u00fa\u00f1ez observ\u00f3, estudi\u00f3, reflexion\u00f3, pens\u00f3 con cabeza propia, discuti\u00f3 y comparti\u00f3 con sus compa\u00f1eros y compa\u00f1eras conjeturas, hip\u00f3tesis e iniciativas\u2026 y tambi\u00e9n hizo propuestas (como ha se\u00f1alado oportunamente Josep M. Fradera). Como sol\u00eda hacer siempre, intervino con consciencia y compromiso en el \u00e1gora.<\/p>\n<p>Dar cuenta de sus principales argumentos, sugerencias y tesis, tambi\u00e9n de sus dudas y b\u00fasquedas, de la m\u00e1s que vigente actualidad de muchas de sus aportaciones e ideas en este \u00e1mbito de la pol\u00edtica y la sociolog\u00eda de la ciencia y de la t\u00e9cnica, es el objetivo de estas p\u00e1ginas escritas en las proximidades del 37\u00ba aniversario del fallecimiento de uno de nuestros maestros de pensar y actuar, de alguien que, como supo ver bien su amigo y camarada Francisco Fern\u00e1ndez Buey (1943-2012), fue mucho m\u00e1s que su obra escrita y publicada siendo \u00e9sta, de forma creciente, cada vez m\u00e1s extensa e imprescindible.<\/p>\n<p>Su posici\u00f3n central, su llamada de indignaci\u00f3n y rebeld\u00eda, su grito \u00abmunchiano\u00bb, puede ser enunciado brevemente: es urgente para la Humanidad una inversi\u00f3n igualitaria-humanista, al tiempo que documentada y justificada, de los objetivos de la <em>The Minerva Research Iniciative<\/em>. Una Alicia enrojecida en el pa\u00eds de la indignaci\u00f3n y la rebeld\u00eda. Para ello es esencial el apoyo firme a los movimientos sociales de izquierda resistentes. Es m\u00e1s necesario que nunca el cultivo, te\u00f3rica y filos\u00f3ficamente competente, de la ciencia cr\u00edtica y de sus prolongaciones sociales y pol\u00edticas, una ciencia, en pie de paz y equidad, y en lucha tenaz contra las injustas, irresponsables e ecosuicidas finalidades de los insaciables y minoritarios grupos sociales dominantes y dominadores, algunos de ellos sectores de las propias comunidades cient\u00edficas.<\/p>\n<p>Los ejemplos que abren cada cap\u00edtulo intentan mostrar la diversidad, los peligros y el alcance de las agresiones sociales y naturales, sociof\u00edsicas escribi\u00f3 Sacrist\u00e1n a principios de los setenta, de las barbaries e irracionalismos cometidos en nombre de la \u00abciencia\u00bb, la \u00abtecnolog\u00eda\u00bb, el \u00abcrecimiento\u00bb, el \u00absaber sofisticado y contrastado\u00bb, el \u00abdesarrollo imparable\u00bb, \u00abla gran Modernidad\u00bb, \u00abel Progreso\u00bb e incluso del \u00abnecesario bienestar de la Humanidad\u00bb. Este es el contexto, el fondo del escenario siempre presente, en el que se desarrollaron las reflexiones de un profesor-maestro amante del filosofar cr\u00edtico, pobre y desnudo que, por supuesto, nunca apoy\u00f3 ninguna salida irracionalista y anti-ilustrada para superar nuestra muy dif\u00edcil y no menos compleja situaci\u00f3n. Ser cr\u00edtico de algunas o de muchas de las pr\u00e1cticas y desarrollos de las ciencias y tecnolog\u00edas realmente existentes, y de sus servidumbres pol\u00edticas y corporativas, nunca ha implicado abonar ning\u00fan sendero anticient\u00edfico o antirracionalista. Ciencia con conciencia no es sin\u00f3nimo, nunca lo ha sido, de una conciencia construida, cuidada y desplegada en abierta oposici\u00f3n a la ciencia.<\/p>\n<p>Las codas que cierran los apartados intentan mostrar la riqueza, originalidad y amplitud de las reflexiones, argumentos e intereses pol\u00edtico-filos\u00f3ficos del traductor de Luk\u00e1cs, Plat\u00f3n, Marcuase y Engels.<\/p>\n<p>La lista de mis deudas intelectuales, filos\u00f3ficas, morales y pol\u00edticas es interminable. Es necesario citar aqu\u00ed a alguien que supo de la existencia de este libro, que me ilustr\u00f3 en estas (y en muchas otras) tem\u00e1ticas y al que debo casi todo: Francisco Fern\u00e1ndez Buey. Debo recordar tambi\u00e9n los nombres de cuatro de sus disc\u00edpulos y amigos: Miguel Candel, Jorge Riechmann, Manolo Monereo y Jordi Mir Garcia.<\/p>\n<p>Soy netamente deudor tambi\u00e9n, en todo lo aqu\u00ed expuesto, de las observaciones y reflexiones vertidas por el profesor Jos\u00e9 Sarri\u00f3n en su tesis doctoral sobre \u00abLa noci\u00f3n de ciencia en Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb, un excelente trabajo de investigaci\u00f3n dirigido por el doctor Francisco Jos\u00e9 Mart\u00ednez que fue presentado en la UNED de Madrid, la ciudad resistente, una hermosa y fraternal ma\u00f1ana de junio de 2014.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Coda. Frankenstein<\/strong><\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n por las dimensiones f\u00e1usticas de la tecnociencia contempor\u00e1nea tiene una larga historia. El <em>Frankenstein<\/em>, se\u00f1alaba Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n en las clases de Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales de 1981-82 que imparti\u00f3 en la Facultad de Econ\u00f3micas de la UB, era una de las primeras manifestaciones del sentimiento de rechazo de la ciencia por sus temibles consecuencias pr\u00e1cticas, incluyendo a un tiempo, en la perspectiva cr\u00edtica de la autora, el plano epistemol\u00f3gico. Quien no hubiera le\u00eddo la novela, \u00abhabr\u00e1 visto alguna de las varias pel\u00edculas sobre ella (&#8230;) Las pel\u00edculas no son m\u00e1s que versiones de la novela\u00bb. Pocas veces a su altura, \u00abpor lo menos las versiones que yo conozco. No s\u00e9 si alguien conoce alg\u00fan Frankenstein mejor&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>La novela databa de principios del XIX. La reacci\u00f3n de temor ante los potenciales peligros de la tecnociencia moderna hab\u00eda empezado muy pronto. 1818, el a\u00f1o del nacimiento del compa\u00f1ero de Jenny Marx, era una fecha relativamente temprana.<\/p>\n<p>La complejidad del cuadro cultural, intelectual y filos\u00f3fico en el que se enmarcaba esa reacci\u00f3n estaba muy bien ilustrada por la personalidad de Mary Shelley y por su novela. Esposa del gran poeta ingl\u00e9s, se pod\u00eda estar bastante seguro de \u00abque \u00e9l estaba de acuerdo con la novela\u00bb. Entre otras razones, porque la autora \u00abla hab\u00eda escrito en Roma, en una de esas convivencias en que estaban los Shelley, los Keats\u00bb, esa primera divisi\u00f3n de la poes\u00eda brit\u00e1nica que sol\u00edan estar m\u00e1s en la capital italiana que en Inglaterra. Era inveros\u00edmil o muy improbable que no estuvieran todos de acuerdo con lo que ella estaba escribiendo. El libro, que le\u00eddo por una persona ingenua, progresista sin reservas de la segunda mitad del siglo XX \u00abparecer\u00eda fruto de una mentalidad sumamente tradicionalista o reaccionaria, m\u00e1s que conservadora\u00bb, proven\u00eda de un ambiente, el de los Shelley y sus amigos, que era el de la \u00abextrema izquierda intelectual\u00bb inglesa de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>La pregunta se impon\u00eda: \u00bfc\u00f3mo se pod\u00eda explicar entonces que un libro cuya visi\u00f3n de la ciencia era claramente reaccionaria en sentido literal \u2013\u00abno hago juicio de valor: cuando digo \u201creaccionaria\u201d digo que es un juicio de reacci\u00f3n contra la ciencia\u00bb\u2013, surgiera de un ambiente como el de Shelley, que era un ambiente pro-cartista, de revoluci\u00f3n social? En su facultad, la de Econ\u00f3micas de la UB, no era dif\u00edcil de entenderlo, bastaba acumular datos.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n trazaba a continuaci\u00f3n un breve dibujo de las caracter\u00edsticas de aquellos a\u00f1os. Se estaba en un momento muy temprano de la industrializaci\u00f3n capitalista cl\u00e1sica. La fecha de edici\u00f3n del libro preced\u00eda, en muy pocos a\u00f1os, a las primeras revoluciones ludistas contra las m\u00e1quinas textiles y \u00abes casi coet\u00e1nea del libro m\u00e1s celebre de Carlyle, <em>Los h\u00e9roes<\/em>\u00bb. As\u00ed pues, esta visi\u00f3n de la ciencia y de su significado social estaba escrita \u00abcomo una promesa de infierno y de maldad\u00bb, en un momento en el que se conjugaba \u00abun avance t\u00e9cnico-cient\u00edfico importante, en la producci\u00f3n, un aumento del sufrimiento de grandes masas de campesinos ingleses, como es sabido, en esa fase de inurbanizaci\u00f3n intensa, de paso a las ciudades\u00bb, y tambi\u00e9n, a un tiempo, de degradaci\u00f3n de la vida de sectores de la peque\u00f1a aristocracia inglesa, si bien la nobleza inglesa, era sabido por historia econ\u00f3mica, hab\u00eda sido probablemente el sector de la aristocracia europea m\u00e1s h\u00e1bil en la tarea de adaptarse a la nueva vida econ\u00f3mica, hasta el punto de que el porcentaje de nobles ingleses que hab\u00edan pasado a ser \u00abindustriales o financieros es realmente alto\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, era tambi\u00e9n obvio que hab\u00eda quedado \u00abuna masa considerable\u00bb de lo que, en la tradici\u00f3n de la historia castellana, pod\u00eda llamarse \u00abhidalgos menores\u00bb, \u00abpeque\u00f1os hidalgos, que han sucumbido al cambio y que han engrosado o que han reforzado la tensi\u00f3n ideal y pol\u00edtica del partido tory\u00bb. Un ejemplo de ello era el propio Carlyle, alguien que hab\u00eda escrito textos de cr\u00edtica social del capitalismo \u00abdesde un punto de vista tradicionalista\u00bb, pero que, bien analizados, eran textos de defensa de \u00abesas poblaciones campesinas que van siendo proletarizadas y de los mismos sectores m\u00e1s despose\u00eddos del naciente proletariado industrial\u00bb. Una reflexi\u00f3n que llevaba su firma: \u00abHay \u00e9pocas en que el pago en efectivo se ha convertido en el \u00fanico nexo entre un hombre y otro\u00bb.<\/p>\n<p>En cualquier caso, a pesar de la complejidad del sustrato social de la ideolog\u00eda de Shelley en <em>Frankenstein<\/em>, su cosmovisi\u00f3n era clara, una posici\u00f3n de negaci\u00f3n total. \u00abEn toda la novela no hay eco de la complejidad social del momento, que se traduzca, por ejemplo, en juicios matizados u oscilantes acerca de la ciencia. La ciencia es mala y nada m\u00e1s en la novela, sin mezcla de bien alguno\u00bb. Era, por tanto, una tesis de rechazo frontal, puro, rotundo, y desde posiciones, el punto era muy importante, insist\u00eda el profesor de metodolog\u00eda, social y pol\u00edticamente no conservadoras.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n continuaba su explicaci\u00f3n con una hermosa historia, con un m\u00e1s que probable poema de Shelley escrito en ingl\u00e9s en la pared de un calabozo de la comisar\u00eda central del fascismo en Barcelona donde \u00e9l y un preso antifranquista muy culto estuvieron detenidos. La luz, al final de las tinieblas, irrumpir\u00eda con fuerza en aquella oscuridad.<\/p>\n<p>Sea como fuere, sin lejan\u00eda de las inquietudes apuntadas, no fueron la posici\u00f3n y reflexiones de Mary Shelley lo que aliment\u00f3 la perspectiva desde la que \u00e9l formul\u00f3 su an\u00e1lisis cr\u00edtico, sus tesis y argumentos centrales ante una ciencia y una tecnolog\u00eda que hab\u00edan adquirido dimensiones much\u00edsimo m\u00e1s inquietantes un siglo y medio despu\u00e9s. La tecnociencia, sin consciencia cr\u00edtica y humanista y dirigida desde poderes econ\u00f3micos insaciables, pod\u00eda, puede abocarnos a duras e inhumanas tierras de penumbra, injusticia y desolaci\u00f3n. Deb\u00edamos saber a qu\u00e9 atenernos.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] A partir de Gilberto L\u00f3pez y Rivas, \u00abLos acad\u00e9micos al servicio del imperio: The Minerva Research Iniciative\u00bb. <a href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2014\/04\/11\/index.php?section=opinion&amp;article=025a2pol\">www.jornada.unam.mx\/2014\/04\/11\/index.php?section=opinion&amp;article=025a2pol<\/a><br \/>\n[2] \u00abEl total del gasto militar mundial creci\u00f3 un 0,7% en t\u00e9rminos reales en 2021, y lleg\u00f3 a los 2,113 billones de d\u00f3lares. Los cinco pa\u00edses que m\u00e1s gastaron fueron Estados Unidos, China, India, Reino Unido y Rusia que juntos representaron el 62% del gasto, seg\u00fan los nuevos datos sobre gasto militar mundial publicados hoy por el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI)\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.sipri.org\/sites\/default\/files\/2022-04\/milex_press_release_esp.pdf\">https:\/\/www.sipri.org\/sites\/default\/files\/2022-04\/milex_press_release_esp.pdf<\/a>. Respecto a 2008, el gasto militar de 2021 representa un incremento del 44,7%.<br \/>\n[3] <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=193343\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=193343<\/a>, diciembre de 2014<br \/>\n[4] Unos versos de Her\u00e1clito abr\u00edan la secci\u00f3n: \u00abHasta en el sue\u00f1o son los hombres obreros de lo que ocurre en el mundo.\u00bb<br \/>\n[5] Seg\u00fan Pinilla de las Heras (1989: 87), hacia 1952 o 1953, Castellet, Garc\u00eda Segu\u00ed, Sacrist\u00e1n y \u00e9l mismo se hallaban ya en una b\u00fasqueda pol\u00edtico-intelectual \u00abque concluir\u00eda, para unos, cerca del marxismo y para otros, no muchos a\u00f1os despu\u00e9s, en la integraci\u00f3n en la clandestinidad, en un partido que se defin\u00eda (entonces) como marxista y leninista\u00bb.<br \/>\n[6] Se\u00f1alaba Mario Bunge en \u00abAgradecimientos\u00bb (<em>La investigaci\u00f3n cient\u00edfica<\/em>. Ariel, Barcelona 1969, p. 5): \u00abHa sido un alto privilegio en que los ilustrados directores de Ariel, S.A. encomendaran la traducci\u00f3n de este libro al profesor Manuel Sacrist\u00e1n. No escapar\u00e1 al lector que el traductor ha debido superar la dificultad que presenta la pobreza de nuestro vocabulario filos\u00f3fico, dificultad que no hubiera podido encarar siquiera de no poseer una s\u00f3lida versaci\u00f3n y rica experiencia\u00bb.<br \/>\n[7] Reeditada por la editorial Akal en 2013.<br \/>\n[8] Anunciada su publicaci\u00f3n en la editorial Montesinos en tres vol\u00famenes (el primero de pr\u00f3xima aparici\u00f3n).<br \/>\n[9] Como lo ser\u00eda tambi\u00e9n en el caso de Francisco Fern\u00e1ndez Buey en obras como <em>La ilusi\u00f3n del m\u00e9todo<\/em>, <em>Albert Einstein, ciencia y consciencia<\/em> y <em>Para la tercera cultura<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para Antonio Navas, director, coordinador y gran lector del seminario Jordi Torrent sobre la obra de Manuel Sacrist\u00e1n. &nbsp; Hoy<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12084,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,8,10],"tags":[],"class_list":["post-12347","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-filosofia","category-manuel-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12347"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12347\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12084"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}