{"id":12422,"date":"2022-09-12T05:00:07","date_gmt":"2022-09-12T04:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12422"},"modified":"2022-09-12T04:30:55","modified_gmt":"2022-09-12T03:30:55","slug":"por-una-izquierda-ilustrada-y-republicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12422","title":{"rendered":"Por una izquierda ilustrada y republicana"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Septiembre de 2022 [1]*<\/p>\n<p>La izquierda \u2013digamos\u2013 radical (o alternativa) es, sigue siendo, un espacio que oscila entre la <strong>autodestrucci\u00f3n<\/strong> y una inagotable lucha por la <strong>recomposici\u00f3n<\/strong>, siempre fr\u00e1gil, siempre lastrada por sempiternas luchas intestinas; una izquierda que ofrece tantos argumentos para la comedia como para la tragedia. Las pasadas elecciones andaluzas de mayo de 2022 y el experimento fallido de Podemos no son sino otros tantos episodios de esa <strong>tragicomedia<\/strong> en la que parece instalada esta izquierda radical (o alternativa) desde hace ya muchas d\u00e9cadas, por resumir mucho: desde que se desvanecieron las ilusiones revolucionarias y desde que se termin\u00f3 por reconocer \u2013aunque a veces vuelve a olvidarse\u2013 el car\u00e1cter dist\u00f3pico de los socialismos realmente existentes. Sin aut\u00e9ntica esperanza revolucionaria, la izquierda ha quedado tambi\u00e9n hu\u00e9rfana de utop\u00eda.\u00a0 Y ese vac\u00edo, al no querer mirarlo de frente, se ha rellenado m\u00e1s con clich\u00e9s que con argumentos, m\u00e1s con gestos que con an\u00e1lisis rigurosos y matizados; m\u00e1s con golpes de teatro que con ideas. \u00bfC\u00f3mo creo yo que deber\u00eda recomponerse este \u00abespacio pol\u00edtico\u00bb, tan necesario?<\/p>\n<h3><strong>Tomarse los valores en serio<\/strong><\/h3>\n<p>1.- Para empezar, la izquierda deber\u00eda repensar sus valores centrales, pero no de cualquier forma sino desde una perspectiva universalista, en gran medida perdida, y escapar al bucle de <strong>pensamiento grupal<\/strong> en el que ha ca\u00eddo la pol\u00edtica contempor\u00e1nea en general de la mano de la polarizaci\u00f3n. En una frase, la izquierda radical deber\u00eda volver a <strong>KANT<\/strong> \u00bfQu\u00e9 quiero decir con esto? Un par de ejemplos lo aclarar\u00e1n. Pero no son ejemplos cualesquiera.<\/p>\n<p>El primero es el principio de la <strong>libertad de la opresi\u00f3n<\/strong>. Estaremos de acuerdo en que es un principio rector de la izquierda; es de hecho el principal testigo que la tradici\u00f3n republicano-democr\u00e1tica deja a la tradici\u00f3n socialista, y en \u00e9l se sustenta el proyecto marxista de emancipaci\u00f3n del mundo del trabajo al que la izquierda jam\u00e1s podr\u00e1 renunciar: el hombre produce su existencia a trav\u00e9s del trabajo, y no puede dejar de hacerlo; por ello interesa mucho \u2013a la izquierda, claro est\u00e1, y a la clase trabajadora\u2013 alcanzar un modo de <strong>producci\u00f3n pr\u00e1ctica<\/strong>[2] de la existencia basado en la libertad del trabajador, y no en su sometimiento, como ocurre mayormente en el capitalismo.<\/p>\n<p>Pues bien, si la libertad de la opresi\u00f3n es un principio rector, como sin duda lo es, tiene que serlo de manera universal, sin excepciones y sin distinciones seg\u00fan qu\u00e9 opresores y seg\u00fan qu\u00e9 v\u00edctimas de la opresi\u00f3n. Si la libertad de la opresi\u00f3n es una m\u00e1xima de la izquierda, esta m\u00e1xima tiene que ser susceptible de ser <strong>universalizada: nadie debe ser oprimido<\/strong>. Esta es la traza kantiana que la izquierda har\u00eda bien en recuperar, sin que valga ya aquello tan socorrido de \u00absu moral y la nuestra\u00bb y sin que por tanto se acepte, si quiera t\u00e1citamente, la diferenciaci\u00f3n entre opresores consentidos \u2013los propios\u2013 v\u00edctimas olvidadas o relativizadas \u2013las ajenas\u2013.<\/p>\n<p>Esta perspectiva, digamos, ecum\u00e9nica, vale para las dos dimensiones de la opresi\u00f3n, la opresi\u00f3n como <em><strong>imperium<\/strong> <\/em>y la opresi\u00f3n como <em><strong>dominium<\/strong><\/em>.[3] Vale pues para la que pueda ejercer el Estado contra cualesquiera individuos o grupos, y\/o la que pueda ejercer un Estado sobre otros Estados (<em><strong>imperium<\/strong><\/em>); y vale para la que, dentro de la sociedad civil, unos hombres puedan ejercer sobre otros hombres, como habr\u00eda dicho Harrington en el siglo XVII (<em><strong>dominium<\/strong><\/em>).<\/p>\n<p>La izquierda debe pues oponerse a <strong>todo<\/strong> tipo de imperialismos, sin nostalgias y sin favoritismos; y debe compadecerse de <strong>todas<\/strong> las v\u00edctimas de los imperialismos. En plural, porque no existe el imperialismo, como muy bien sab\u00eda Lenin, sino los imperialismos. Si estamos a favor de los derechos del pueblo saharaui frente al expansionismo marroqu\u00ed, o del pueblo palestino frente a la opresi\u00f3n israel\u00ed en los territorios ocupados, tambi\u00e9n estaremos a favor de los derechos soberanos del pueblo ucraniano, frente al expansionismo paneslavista ruso, como sin duda estuvimos a favor del pueblo irak\u00ed, v\u00edctima de la cruel invasi\u00f3n \u2013como grotescamente reconoci\u00f3 el subconsciente de Bush hijo\u2013 del ej\u00e9rcito americano. No deber\u00eda ser una funci\u00f3n de la izquierda buscarle justificaciones a seg\u00fan qu\u00e9 invasiones, sino plantarse ante todas, reivindicar el derecho internacional y no sutilizar sobre la geopol\u00edtica de las provocaciones o las amenazas existenciales. Ese bumer\u00e1n puede volverse f\u00e1cilmente contra el que lo lanza, y terminar justificando muchas invasiones y agresiones pasadas y futuras. Por la misma causa contra la opresi\u00f3n, asimismo estaremos a favor de los derechos de los pueblos ind\u00edgenas del Amazonas frene al acoso del gobierno de Bolsonaro, o a favor del pueblo tibetano frente al <em>apartheid<\/em> al que lo somete el gobierno chino, por no hablar de la limpieza \u00e9tnica que este mismo gobierno\u00a0 est\u00e1 haciendo de la minor\u00eda musulmana uigur en la regi\u00f3n de Xinjiang. Y as\u00ed sucesivamente, sin jerarquizaciones del mal, de forma ecum\u00e9nica. \u00bfQu\u00e9 gana la izquierda con gritar en unos casos y callar en otros? Lejos de ganar nada, pierde cr\u00e9dito moral, del que ya no anda sobrada.<\/p>\n<p>Tampoco debe olvidar la izquierda, que necesita de un Estado fuerte, que ese mismo Estado, por muy socialmente orientado que est\u00e9, es una fuente potencial de opresi\u00f3n sobre la sociedad civil. Hoy la izquierda ha ca\u00eddo en el <strong>estatalismo<\/strong>, en la idea de que el Estado tiene la llave de la soluci\u00f3n de todos los problemas, y ha dejado a la sociedad civil en un papel subordinado: sus propuestas se orientan fundamentalmente a la regulaci\u00f3n p\u00fablica y\/o al gasto p\u00fablico, frente a una sociedad que se entiende m\u00e1s bien en un rol pasivo y reactivo, no tanto como agente activo y transformador. Pero a menudo se olvida que el programa emancipatorio, al menos de la tradici\u00f3n marxista, aspiraba a la abolici\u00f3n del Estado. Una de las grandes paradojas de la izquierda comunista es esta: escribi\u00f3 sus p\u00e1ginas m\u00e1s gloriosas en la lucha antifascista, una lucha\u00a0 librada fundamentalmente en nombre de los derechos humanos y las libertades civiles. Y sin embargo \u2013de aqu\u00ed la paradoja\u2013 a la hora de construir el socialismo, tras la toma <strong>revolucionaria<\/strong> del poder, se olvid\u00f3 dr\u00e1sticamente de aquellos derechos y libertades, y el Estado se convirti\u00f3 en una futurista maquinaria de opresi\u00f3n, en un implacable Leviat\u00e1n con su siniestro men\u00fa de purgas, gulags, chekas, trampas para que \u00abcien flores florecieran\u00bb,[4] y su orwelliano aparato de control del pensamiento, institucionalizaci\u00f3n del miedo y producci\u00f3n de ideolog\u00eda. Se salv\u00f3 la revoluci\u00f3n a costa del socialismo y la dictadura del proletariado se transform\u00f3 r\u00e1pidamente en dictadura sobre el proletariado. Trotski sab\u00eda esto mejor que nadie y bien lo ense\u00f1\u00f3 a quienes quisieron entenderlo.<\/p>\n<p>Otro tanto podr\u00eda decirse de la burocracia moderna. Max Weber ten\u00eda toda la raz\u00f3n al entender que la burocracia fue el gran invento de la modernidad para racionalizar la maquinaria administrativa del Estado \u2013heredada del Antiguo R\u00e9gimen\u2013\u00a0 y dotarla de la eficacia institucional que la propia y compleja sociedad civil moderna \u2013la <strong><em>Gesellchaft<\/em><\/strong>\u2013 demandaba: con funcionarios meritocr\u00e1ticamente cooptados, profesionales, especializados, competentes e integrados en un organigrama jer\u00e1rquico de promoci\u00f3n, mando y control. Pero las burocracias no s\u00f3lo adolecen de fuertes inercias y de falta de creatividad; peor a\u00fan: tambi\u00e9n pueden servir para la eficiente gesti\u00f3n del mal. Sin ir m\u00e1s lejos, si en Auschwitz-Birkenau se consum\u00f3 tan eficientemente y en tan poco tiempo el genocidio de 1.100.000 jud\u00edos, fue porque aquellos inmensos campos de concentraci\u00f3n nazis \u2013el mayor y m\u00e1s horrible infierno creado por el hombre\u2013 estaban altamente burocratizados.<\/p>\n<p>Yo no creo que el Estado \u2013ni la burocracia moderna\u2013 pueda ni deba abolirse, pero s\u00ed s\u00e9 que el Estado contempor\u00e1neo es <strong>Estado total cuantitativo<\/strong> en el sentido schmittiano del t\u00e9rmino, esto es, un Estado con capacidades sin precedentes de intervenci\u00f3n multilateral sobre la sociedad civil. Es un gigante que puede extralimitarse en cualquier momento. Incluso un Estado socialmente orientado, con impulso redistributivo y vocaci\u00f3n igualitarista, como el que la izquierda quiere, es tambi\u00e9n potencialmente opresor, pues siempre tendr\u00e1 la tentaci\u00f3n de \u2013y la aparente justificaci\u00f3n para\u2013 imponer la <strong>utilidad social agregada<\/strong> (o una concepci\u00f3n de ella) por encima de los derechos y las libertades individuales.\u00a0 En este sentido, jam\u00e1s debe olvidar la izquierda que defender la libertad de la opresi\u00f3n del Estado implica poner en marcha el rico arsenal de instrumentos de vigilancia y control, de divisi\u00f3n del poder (sincr\u00f3nica y diacr\u00f3nica), de contestaci\u00f3n y rendici\u00f3n de cuentas, ideados y recomendados por la gran tradici\u00f3n republicano-democr\u00e1tica: \u00a1gobierne quien gobierne! La izquierda hace bien en preocuparse de c\u00f3mo llegar al poder, pero no debe olvidarse jam\u00e1s de lo necesarios que son los equilibrios de poder, los contrapoderes, los frenos y contrapesos, y que el poder es una fuente inagotable de corrupci\u00f3n de sus ostentadores. Tener esto bien presente es fundamental justamente para defender a los de abajo, porque el pueblo \u2013como vio con claridad Maquiavelo\u2013 aspira a <strong>no ser dominado<\/strong>, no a dominar; y por eso, como recordaba Tito Livio, necesita <strong>escudos<\/strong>, tanto o m\u00e1s que espadas.[5] Controlar el Estado \u2013gobernarlo\u2013 es importante; controlar a los que controlan el Estado es m\u00e1s importante a\u00fan. En ese <strong>metacontrol democr\u00e1tico<\/strong> radica una de las principales garant\u00edas ciudadanas para la no interferencia arbitraria por parte de los poderes p\u00fablicos en la esfera de libertad privada de los ciudadanos. Dicho de otra forma: los mecanismos democr\u00e1ticos de contrapoder son escudos fundamentales para proteger al pueblo de la dominaci\u00f3n del propio Estado y del <em><strong>imperium<\/strong> <\/em>de sus \u00e9lites, de sus <strong><em>grandi<\/em><\/strong>,[6] tambi\u00e9n los de izquierda.<\/p>\n<p>De igual modo debe combatir la izquierda el <em><strong>dominium<\/strong><\/em>, (la otra forma de opresi\u00f3n), es decir: todas las fuentes de opresi\u00f3n entre miembros de la sociedad civil, ya sea en la relaci\u00f3n capital\/trabajo, ya en la relaci\u00f3n patriarcal, ya en cualquier otra relaci\u00f3n asim\u00e9trica de poder, pero sin olvidar que las asimetr\u00edas de poder y las vulnerabilidades relativas se pueden encontrar en muchos espacios de relaci\u00f3n social. En tu simple superior jer\u00e1rquico en la estructura burocr\u00e1tica, en el oligopolio que impone precios, en el caradura que okupa un piso sabiendo lo dif\u00edcil que es echarlo, en el c\u00f3nyuge que amenaza con una denuncia falsa de malos tratos, en el acoso\/violencia de baja intensidad que termina ech\u00e1ndote de tu tierra, transterr\u00e1ndote&#8230; Etc. Etc. En todos estos casos, infundiendo miedo a una sanci\u00f3n, el que tiene la sart\u00e9n por el mango puede interferir arbitrariamente en la vida de la parte m\u00e1s vulnerable y situarla <em><strong>in potestate domini<\/strong><\/em>. Si la izquierda anhela una sociedad emancipada, de hombres y mujeres realmente libres, debe tomarse en serio, de forma universal, la condena de y la lucha contra la dominaci\u00f3n, venga de donde venga y en todas sus formas. Tiene que haber muy buenas razones, consentidas y democr\u00e1ticas razones, para relajar las exigencias en este punto crucial.<\/p>\n<p>El segundo ejemplo es el de la <strong>fraternidad<\/strong>. Como es sabido, la fraternidad es el otro gran valor de la izquierda en el que la gran corriente republicano-democr\u00e1tica se junta con las aguas socialistas. Pues bien, este otro gran valor de la izquierda tambi\u00e9n debe ganar la m\u00e1s amplia perspectiva hasta cobrar una dimensi\u00f3n <strong>cosmopolita<\/strong>. Porque lo que no puede hacer la izquierda es conformarse con una fraternidad de barrio, de grupo, de partido. Eso est\u00e1 al alcance de cualquier mafia, de cualquier banda. Por ello mismo, debe la izquierda evitar el peligroso juego con las identidades locales, provincianas, en definitiva, paletas, y volver a echar ra\u00edces profundas en la <strong>Ilustraci\u00f3n<\/strong>. Una izquierda ilustrada pide ciudadanos, no identidades etno-ling\u00fc\u00edsticas; busca la igual libertad de todos, esto es, la unidad c\u00edvica, y no potenciar las diferencias culturales hasta convertirlas en rupturas pol\u00edticas. Una izquierda ilustrada s\u00f3lo puede asentar su proyecto de solidaridad social en la idea republicana cl\u00e1sica de la <strong>amistad c\u00edvica<\/strong>, esto es, una amistad que incorpora en su seno la diferencia y la pluralidad, a partir del reconocimiento mutuo de la pertenencia compartida a una misma comunidad pol\u00edtica (no metaf\u00edsica). Y este es un reto enorme, porque los enemigos de la fraternidad en sentido cosmopolita y de la idea cl\u00e1sica de la amistad c\u00edvica son muchos: el prejuicio xen\u00f3fobo y racista, el comfort identitario, el miedo a los diferentes, el provincianismo ignorante, la facilidad con la que los seres humanos odiamos o nos envenenamos de ira.[7]<\/p>\n<p>Podemos se present\u00f3 como el partido de la fraternidad, el partido de los besos y los abrazos, y desgraciadamente no pudo lograr la fraternidad ni dentro del propio partido. Tampoco la sororidad, sea todo dicho. Carente de la sobriedad exigida y rebosante de pueril emotivismo, Podemos termin\u00f3 haciendo el rid\u00edculo y se desangr\u00f3 internamente. Y en sus manos y en su praxis el noble concepto de la fraternidad se convirti\u00f3 en otro juguete roto. Igualmente, ha jugado Podemos y parte de la izquierda espa\u00f1ola al juego de los particularismos identitarios, poniendo en peligro ideales m\u00e1s nobles y m\u00e1s nuestros como la fraternidad entre \u2013si queremos decirlo as\u00ed\u2013 las <strong>Espa\u00f1as<\/strong> cantadas por Miguel Hern\u00e1ndez o la <strong>Espa\u00f1a de las patrias<\/strong> anhelada por Joaqu\u00edn Costa. Y en estas Espa\u00f1as nuestras o en esta Espa\u00f1a de nuestras patrias se han roto muchos hilos invisibles \u2013de afecto y reconocimiento\u2013 que ligaban a amigos, a familias y a territorios. La izquierda deber\u00eda trabajar sin complejos y con determinaci\u00f3n por recomponer ese tejido c\u00edvico en gran medida deshilachado.<\/p>\n<p>No se puede jugar al regate corto con los valores. Como el buen futbolista, la izquierda tiene que levantar la cabeza y ganar amplia perspectiva de juego. Perder la perspectiva universalista de los valores implica una p\u00e9rdida sustantiva tanto en el plano moral como en el plano intelectual. Significa sucumbir al pensamiento grupal, negativo, con fuertes sesgos de confirmaci\u00f3n, tantas veces ahormado en el molde de la <strong>dial\u00e9ctica amigo-enemigo<\/strong>. Significa, en fin, caer en el <strong>sectarismo<\/strong>, enfermedad \u00e9sta que la izquierda ha sabido convertir en arte: el arte del autoenga\u00f1o y las dobles morales, el arte del estigma y la depuraci\u00f3n, y el de la hipocres\u00eda y el disfraz.\u00a0 Podemos ha sido nuevamente un penoso ejemplo de esta praxis.\u00a0 El precio de todo ello es muy alto: se pierde legitimidad moral, porque los valores resultan selectivos, sesgados, ce\u00f1idos \u2013interesadamente\u2013 por el contexto y de alcance limitado; y el pensamiento se empobrece, porque la autoexigencia necesaria se convierte en autoindulgencia mientras la inteligencia se acomoda a esquemas bipolares facilones y primitivos. La izquierda no puede ver delito s\u00f3lo cuando el imputado es el adversario, y ver <em><strong>lawfare<\/strong> <\/em>cuando el supuesto delito est\u00e1 en las propias filas;[8] no puede criticar los aforamientos y luego beneficiarse de ellos; no puede exigir libertad de expresi\u00f3n y manifestaci\u00f3n o, m\u00e1s en general, respeto a los derechos humanos en unos sitios y no en otros; no puede decir que la mujer es due\u00f1a de su propio cuerpo para abortar pero no para la gestaci\u00f3n subrogada o para prostituirse, a gusto del inquisidor de turno; [9]\u00a0 y no puede defender los derechos de la mujer y luego callar ante las culturas que los violan abiertamente. Como tampoco puede puede pedir solidaridad interterritorial y luego aplaudir cosas tales como el concierto vasco, que es una violaci\u00f3n flagrante del principio de solidaridad interterritorial. Y as\u00ed sucesivamente. En definitiva, la izquierda debe recuperar la <strong>consistencia l\u00f3gica<\/strong> de sus valores, su aplicabilidad ecum\u00e9nica y no sectaria, sin relativismos, simple y llanamente porque de lo contrario sus valores se vac\u00edan de contenido. Y la izquierda debe tener valores s\u00f3lidos, precisamente porque quiere un mundo m\u00e1s justo y m\u00e1s libre, y debe cimentar en esos s\u00f3lidos valores su propia <strong>autoridad moral<\/strong>. Como todo el que aspira a dirigir a los dem\u00e1s o, como en fea expresi\u00f3n dicen ahora, a \u00abcambiar la vida de las gentes\u00bb, la izquierda precisa tener autoridad moral, pero \u00e9sta ha de gan\u00e1rsela todos los d\u00edas, y no creer que la tiene regalada como un cheque en blanco ca\u00eddo del cielo. Por muy nobles que sean los ideales de la izquierda, la izquierda no tiene <strong>bula<\/strong> plat\u00f3nica. Los ideales no redimen.<\/p>\n<h3><strong>Volver a la realidad<\/strong><\/h3>\n<p>2. Una vez que reformulemos ecum\u00e9nicamente nuestros valores y principios, para devolverles la fuerza de su universalismo, la izquierda debe volver a la <strong>realidad<\/strong>, con pico y pala. Desde hace tiempo tiene la izquierda problemas con el principio de realidad, y ser\u00eda interesante tratar alg\u00fan d\u00eda con rigor los formidables ejercicios de reducci\u00f3n de disonancia cognitiva o de freudiana sublimaci\u00f3n que tan inoperante la vuelven con frecuencia y tanto la empujan a refugiarse en el f\u00e1cil <strong>victimismo<\/strong> de h\u00e9roes ca\u00eddos en desigual batalla. Alg\u00fan d\u00eda habr\u00e1 de hacerse este an\u00e1lisis.<\/p>\n<p>En cualquier caso, la vuelta a la realidad debe hacerla la izquierda, adem\u00e1s, a sabiendas de que la <strong>HISTORIA<\/strong> ya no est\u00e1 de su parte, que no hay un movimiento dial\u00e9ctico de la historia que nos terminar\u00e1 llevando a un final feliz. La realidad es dial\u00e9ctica \u2013\u00a1qui\u00e9n lo duda!\u2013: se enreda constantemente en sus propias contradicciones y busca siempre nuevas s\u00edntesis. Pero ni Hegel ni Marx lograron desentra\u00f1ar la l\u00f3gica subyacente a esa dial\u00e9ctica, si es que tiene alguna l\u00f3gica. Ni nos espera la prometida reconciliaci\u00f3n al final de la fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu ni nos espera el comunismo al final de esa din\u00e1mica asim\u00e9trica entre las relaciones de producci\u00f3n y el desarrollo de las fuerzas productivas. De hecho, nunca estuvo m\u00e1s lejos el socialismo que en el mundo contempor\u00e1neo. Antes al contrario, hay m\u00e1s bien una quiebra relativa de las democracias y un retorno de los autoritarismos prefascistas o protofascistas, en un entorno globalizado de capitalismo \u2013una aut\u00e9ntica econom\u00eda-mundo capitalista\u2013 que se est\u00e1 reorganizando en nuevos bloques, tambi\u00e9n militarmente, con sus diversas derivaciones neoimperialistas y neocoloniales, y sus conglomerados empresariales oligop\u00f3licos.<\/p>\n<p>El llamado <strong>neoliberalismo<\/strong> debe entenderse cabalmente como una fase de readaptaci\u00f3n del capitalismo contempor\u00e1neo a esa globalizaci\u00f3n, una fase caracterizada fundamentalmente por las desregulaciones de los mercados \u2013desde los mercados financieros a los mercados laborales\u2013, y por la privatizaci\u00f3n de activos p\u00fablicos rentables, con el consiguiente fortalecimiento del capital corporativo, algo que ha ocurrido en las socialdemocracias occidentales pero m\u00e1s a\u00fan en las econom\u00edas planificadas del socialismo realmente existente, en su abrupta transici\u00f3n al capitalismo. Estos procesos de desregulaci\u00f3n y privatizaci\u00f3n son dos de los principales factores que contribuyen a explicar tanto el crecimiento econ\u00f3mico sostenido desde los a\u00f1os 80 del pasado siglo como el incremento de la desigualdad de ingresos en algunos \u2013no en todos[10]\u2013 pa\u00edses del capitalismo avanzado (cfr. ap\u00e9ndice, gr\u00e1ficos 1 y 2), pero sobre todo el gran aumento de la polarizaci\u00f3n: incluso en pa\u00edses comparativamente\u00a0 tan igualitarios \u2013y tan ricos\u2013 como Noruega, Dinamarca o Suecia, el\u00a0 mayor incremento de rentas se ha producido invariablemente en el decil m\u00e1s alto, esto es, entre el diez por ciento m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n.\u00a0 En el caso de EE.UU, como el famoso gr\u00e1fico de Piketty et al. puso de manifiesto,[11] hubo deciles inferiores que perdieron renta disponible mientras los superiores dispararon su incremento, tanto m\u00e1s cuanto m\u00e1s arriba en la escala de ingresos: un caso obvio de violaci\u00f3n del principio de diferencia rawlsiano, que no es tan exigente. M\u00e1s en general \u2013al menos para los veinte a\u00f1os que median entre 1988 y 2008, entre la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn y el <em>Big Crash<\/em>: \u00ablos a\u00f1os m\u00e1s globalizados de la historia de la humanidad\u00bb[12]\u2013\u00a0 la distribuci\u00f3n de la riqueza a nivel mundial tuvo como claros ganadores a las clases medias de las econom\u00edas emergentes (especialmente las de China e India, pero tambi\u00e9n Tailandia, Vietnam e Indonesia) y al centil m\u00e1s rico de los pa\u00edses desarrollados como EE.UU., Reino Unido, Alemania, Francia o Jap\u00f3n, esto es, a la plutocracia del 1% m\u00e1s rico. El c\u00e9lebre \u2013elefante de Milanovic\u00bb es la mejor representaci\u00f3n gr\u00e1fica de esa distribuci\u00f3n. Se calcula que el 60% de las ganancias producidas durante ese per\u00edodo fue a parar al 10% m\u00e1s rico a nivel mundial (el 19% al 1% m\u00e1s rico) mientras las clases medias bajas de los viejos pa\u00edses ricos de Europa occidental, Norteam\u00e9rica, Ocean\u00eda y Jap\u00f3n \u2013los <strong>perdedores<\/strong> de la globalizaci\u00f3n\u2013 se empobrec\u00edan en t\u00e9rminos relativos.[13]<\/p>\n<p>Por otro lado, el incremento de la desigualdad y la polarizaci\u00f3n en los pa\u00edses del capitalismo desarrollado \u2013en unos m\u00e1s que en otros, no lo olvidemos\u2013 se ha producido durante las \u00faltimas d\u00e9cadas pese al hecho \u2013tantas veces ignorado u olvidado\u2013 de que el gasto p\u00fablico social se ha incrementado en pr\u00e1cticamente todos los pa\u00edses de la OCDE \u2013con la notable excepci\u00f3n de los Paises Bajos\u2013 desde finales de los a\u00f1os 70 del pasado siglo (cfr. ap\u00e9ndice, gr\u00e1fico 3). Podr\u00eda incluso decirse que el aumento del gasto social, como porcentaje del PIB,\u00a0 ha sido generalizado en todos los pa\u00edses de la OCDE, entre los que previamente menos gastaban y entre los que previamente m\u00e1s gastaban (cfr. ap\u00e9ndice: gr\u00e1fico 4); cosa que sin duda ha sido posible porque, en paralelo, los ingresos fiscales de los gobiernos, al menos en los pa\u00edses desarrollados, se han estabilizado o incluso incrementado desde los a\u00f1os ochenta del pasado siglo (cf. ap\u00e9ndice: gr\u00e1fico 5). Que esta estabilizaci\u00f3n al alza de los ingresos p\u00fablicos se haya logrado pese a la consistente reducci\u00f3n de los tipos marginales m\u00e1ximos del impuesto sobre la renta (cf. ap\u00e9ndice: gr\u00e1fico 6), se debe seguramente no s\u00f3lo al notable crecimiento econ\u00f3mico sino tambi\u00e9n a que la relativamente escasa p\u00e9rdida de recaudaci\u00f3n del impuesto sobre la renta ha sido generalmente compensada por el aumento de la recaudaci\u00f3n a trav\u00e9s de impuestos indirectos al consumo, que son regresivos y que han aumentado ligeramente. Ambos impuestos m\u00e1s o menos se neutralizan a efectos de recaudaci\u00f3n global en los pa\u00edses de la OCDE[14] pero combinados \u2013bajando uno y subiendo el otro\u2013 son un factor a\u00f1adido que explica el aumento de la desigualdad y la polarizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta somera aproximaci\u00f3n al neoliberalismo a trav\u00e9s de este tipo de variables y entendido como una fase de readaptaci\u00f3n del capitalismo a la globalizaci\u00f3n (hoy al parecer en retroceso), no s\u00f3lo podemos hacernos una idea cabal de su sentido, sino tambi\u00e9n de su riqueza y complejidad: el neoliberalismo o la globalizaci\u00f3n, como el propio capitalismo, es todo menos un proceso homog\u00e9neo en el espacio y en el tiempo. Para abrirse camino en esa complejidad no s\u00f3lo hay que hacer comparaciones sincr\u00f3nicas entre pa\u00edses sino tambi\u00e9n observar su din\u00e1mica desde una perspectiva temporal de onda larga. Es as\u00ed como podemos comprobar cosas tales como, por ejemplo, que la evoluci\u00f3n de la desigualdad en los pa\u00edses de habla inglesa \u2013mucho m\u00e1s acusada\u2013\u00a0 es muy diferente de la de los pa\u00edses europeos, cuya desigualdad de ingresos disponibles se ha mantenido razonablemente contenida; o que en Am\u00e9rica latina, aunque sigue muy alta, \u00a0la desigualdad de ingresos disminuy\u00f3 notablemente entre 1981 a 2017 en la mayor\u00eda de los pa\u00edses; o que ni siquiera los pa\u00edses ricos en los que m\u00e1s ha aumentado la concentraci\u00f3n de riqueza en la c\u00faspide a lo largo de estos a\u00f1os, con la excepci\u00f3n de USA, han retrocedido a los niveles previos a la Gran Guerra; desde luego, no los europeos.<\/p>\n<p>Sin embargo, tengo para m\u00ed que la izquierda radical \u2013o gran parte de ella\u2013 no ha hecho demasiado honor a esa complejidad sino que m\u00e1s bien ha desgastado hasta tal punto el concepto de \u00abneoliberalismo\u00bb que lo ha convertido en una suerte de concepto-comod\u00edn intercambiable por cualquier cosa que nos pueda disgustar del mundo\u00a0 contempor\u00e1neo, en una especie de caja de Pandora en la que se meten todos los males que nos asolan ya como individuos, ya como ciudadanos, ya como sociedad. El uso y abuso como atajo epist\u00e9mico de un concepto de sem\u00e1ntica vuelta ya tan el\u00e1stica que no se le conoce ant\u00f3nimo[15] \u2013\u00bfqu\u00e9 es lo contrario del neoliberalismo?\u2013, puede hacer que a la izquierda radical, como si hubiera olvidado las ense\u00f1anzas de Hobson o Lenin\u00a0 hace m\u00e1s de un siglo, se le escape que lo que se est\u00e1 produciendo delante de nuestros ojos \u2013acabamos de comprobarlo en la cumbre de la OTAN en Madrid del pasado junio\u2013 es un refortalecimiento, pol\u00edtica y militarmente orientado, del capitalismo mundial, con gigantescas cantidades \u2013nada liberales\u2013 de dinero p\u00fablico, que tal vez apunta en una direcci\u00f3n postglobalizaci\u00f3n. Desde el final de la guerra fr\u00eda, lejos de reducirse, el ingente gasto militar <strong>per c\u00e1pita<\/strong> de EE.UU casi se ha duplicado,[16] el de China se ha multiplicado por casi 21 y el de Rusia por 8,6.[17] En Espa\u00f1a, dispondremos al parecer de decenas de miles de millones de euros <em><strong>next generation<\/strong><\/em> para relanzar, entre otras cosas, nuestro IBEX35, y Espa\u00f1a contribuir\u00e1 con un presupuesto de defensa muy ampliado a la protecci\u00f3n militar del bloque atl\u00e1ntico del capitalismo global, a mayor gloria del complejo militar-industrial europeo-occidental, todo ello con un modelo dual y muy tensionado de protecci\u00f3n social, con ejecutivos cada vez m\u00e1s fuertes y menos controlados, con modelos cada vez m\u00e1s cesaristas de liderazgo y tambi\u00e9n con preocupantes ataques internos \u2013de ra\u00edz schmittiana\u2013 a la democracia liberal, muchos de ellos provenientes de la propia izquierda. Si algo est\u00e1 hoy en peligro, es el liberalismo, y la izquierda \u2013en m\u00e1s de un sentido, tambi\u00e9n en el econ\u00f3mico\u2013 tendr\u00eda que defenderlo con u\u00f1as y dientes, en un programa de m\u00ednimos, y hacer todo lo posible por reforzar \u2013republicanamente\u2013 esa democracia liberal y \u2013\u00a1s\u00ed!\u2013 la propia econom\u00eda de mercado. El socialista y gran economista Leon Walras \u2013que sab\u00eda muy bien c\u00f3mo funcionaban los mercados\u2013 era muy consciente de la importancia, tambi\u00e9n pol\u00edtica, de mantenerlos eficientes. Las \u00e9lites del capitalismo contempor\u00e1neo no son neoliberales ni siquiera en lo econ\u00f3mico: cuando les interesa, reivindican el uso de dineros y recursos p\u00fablicos para defender sus intereses corporativos\u00a0 frente a la competencia de los mercados o para socializar p\u00e9rdidas o para garantizar suministros o para impulsar planes de inversi\u00f3n, y sus propuestas de desregulaci\u00f3n y remercantilizaci\u00f3n tienen marcados sesgos de clase.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">****<\/p>\n<p>Sea como fuere: hu\u00e9rfanos de seguridades metahist\u00f3ricas, de determinismos hist\u00f3rico-materialistas hacia el mundo feliz del futuro, de <strong>leyes de hierro de la historia<\/strong>,[18]\u00a0\u00a0 lo que tenemos ante nosotros es \u2013como cualquier hijo de vecino\u2013 un <strong>horizonte de riesgo e incertidumbre<\/strong>.<\/p>\n<p>3.- Ante semejante horizonte, la vuelta sincera a la realidad, antes que nada, significa la vuelta a la <strong>RACIONALIDAD<\/strong>. Cualquier decisi\u00f3n, cualquier pol\u00edtica p\u00fablica, cualquier propuesta de cambio debe tener en cuenta los criterios de racionalidad bajo <strong>riesgo e incertidumbre<\/strong>, porque no queda otra, y calibrar las consecuencias perversas de la acci\u00f3n y estimar los efectos no intencionales de la acci\u00f3n intencional. Dicho de otra forma, perseguir esos valores universales tiene que hacerse desde una pol\u00edtica <strong>prudencial<\/strong>. Sin aventurerismos, con una genuina \u00e9tica de la responsabilidad. Agitar el \u00e1rbol y esperar a que el movimiento subsiguiente lograr\u00e1 un equilibrio \u00abdial\u00e9ctico\u00bb superior es caer en el <strong>irracionalismo<\/strong>, en un infantilismo pseudoizquierdista, en un enga\u00f1oso triunfo de la voluntad sobre la inteligencia, cuando lo recomendable es lo contrario, que sea la inteligencia la que gu\u00ede a la voluntad. Precipitarse en la acci\u00f3n sin las luces de la raz\u00f3n es sencillamente temerario. Desgraciadamente ha habido mucho de este aventurerismo en la izquierda, no s\u00f3lo occidental, y en muchos, demasiados casos, con consecuencias devastadoras cuando no <strong>criminales<\/strong>. Para justificar este \u00faltimo adjetivo baste recordar el siniestro historial del siglo XX de colectivizaciones masivas aceleradas que causaron hambrunas no menos masivas, de <strong>grandes saltos adelante<\/strong> y <strong>revoluciones culturales<\/strong> que segaron no cientos de miles sino millones de vidas.[19]\u00a0 Gigantescos experimentos \u2013nada fragmentarios\u2013 de ingenier\u00eda social a una escala desconocida previamente, que algunos (\u00bfmuchos?) intelectuales estalinistas y mao\u00edstas occidentales justificaron en su d\u00eda \u2013irresponsable e imperdonablemente\u2013 como coste necesario en aras de la construcci\u00f3n del socialismo. Conviene recordar esto, adem\u00e1s, porque esas millones de v\u00edctimas son v\u00edctimas sin nombre, sin memoria, sin placas conmemorativas, sin monumentos ni museos.\u00a0 Son v\u00edctimas silenciosas, incluso molestas, sin su <em>Jetztzeit<\/em>. En escrito justamente c\u00e9lebre,[20] Walter Benjam\u00edn reivindicaba el <em>Angelus Novus<\/em> pintado por Paul Klee como ese \u00c1ngel de la Historia que mira al pasado en busca de redenci\u00f3n. Es un \u00e1ngel que no se olvida de <strong>ninguna<\/strong> v\u00edctima ni quiere hacerlo porque su mirada \u2013ella s\u00ed\u2013 es <strong>cosmopolita<\/strong>. Por ello mismo, entender\u00eda que tambi\u00e9n esas v\u00edctimas \u2013las de los socialismos reales\u2013 pertenecen a la \u00abtradici\u00f3n de los oprimidos\u00bb.[21]<\/p>\n<p>Sin caer desde luego en esos extremos \u2013\u00a1en absoluto!\u2013, conviene subrayar el mucho aventurerismo \u2013es decir, irresponsabilidad pol\u00edtica\u2013 que ha habido tambi\u00e9n en Podemos, dentro y fuera del gobierno. Sin ir m\u00e1s lejos, y esto es s\u00f3lo un ejemplo,\u00a0 su juego con la cuesti\u00f3n de la <strong>SOBERAN\u00cdA<\/strong> ha sido de este cariz. Ya no es que su uso haya sido parcial, selectivo o partidista, es decir, no ecum\u00e9nico (parec\u00eda haber ciudadanos o territorios m\u00e1s soberanos que otros). Es que adem\u00e1s han jugado con uno de los fundamentos del Estado, cuya quiebra puede tener efectos catastr\u00f3ficos para un pa\u00eds, como estuvimos a punto de comprobar en 2017.<\/p>\n<p>Uno aprende en <strong>Rousseau<\/strong> que la <strong>soberan\u00eda popular<\/strong> \u2013el pueblo soberano\u2013 es el sujeto de la voluntad general, que s\u00f3lo puede tener esa voluntad y expresarla a trav\u00e9s de la ley. Pero si uno lee con atenci\u00f3n a Rousseau[22] aprender\u00e1 algo todav\u00eda m\u00e1s importante: Que no son los que menos conspiran contra la soberan\u00eda los que dicen ser sus representantes, o los que dicen gobernar en su nombre, o los que se dicen amigos del pueblo. Uno aprende de Rousseau la importancia de la ley, pero aprende sobre todo a precaverse de las m\u00faltiples amenazas que la esperan tanto en la sociedad civil como en el propio Estado. Son en efecto muchos los intereses particulares que conspiran contra la voluntad general desde la sociedad civil, tanto m\u00e1s peligrosos cuanto m\u00e1s poderosos son. Pero tambi\u00e9n los gobiernos tienen intereses particulares, los partidos tienen intereses particulares, los representantes tienen intereses particulares, los cuerpos de funcionarios tienen intereses particulares. No se busque al soberano en ellos. Tampoco est\u00e1 el soberano en una parte del <em>demos<\/em>, por ruidosa que sea y organizada que est\u00e9. Todos esos intereses de parte, particulares, nada tienen que ver con la voluntad general. Antes al contrario, todos ellos, unos m\u00e1s que otros, amenazan con <em>devorar<\/em> la propia soberan\u00eda. Si la izquierda radical espa\u00f1ola se hubiera tomado en serio a Rousseau, si Podemos hubiera le\u00eddo a Rousseau con atenci\u00f3n, lejos de jugar con la soberan\u00eda, habr\u00eda cerrado filas en la defensa de la vigente constituci\u00f3n, hoy por hoy m\u00e1xima expresi\u00f3n de la soberan\u00eda del pueblo espa\u00f1ol, en lugar de alinearse con algunos de sus devoradores, todos ellos con claros intereses de parte. Prefirieron agitar el \u00e1rbol <strong>destituyente<\/strong> al margen de las consecuencias, lejos de toda pol\u00edtica prudencial, sin tener en cuenta los riesgos, sin racionalidad pr\u00e1ctica. Y lo que es peor: sin una alternativa real \u2013ni imaginada\u2013 al llamado \u00abr\u00e9gimen del 78\u00bb. Una de las consecuencias de aquella aventura, no lo olvidemos, fue <strong>Vox<\/strong>. Y si lo que queremos es escuchar la voz del pueblo, procuremos convocar una nueva asamblea constituyente en serio, un nuevo debate constitucional. Esto es lo responsable; esto es lo democr\u00e1tico. En ausencia de esa asamblea constituyente, tendr\u00e1n que seguir siendo las mayor\u00edas parlamentarias constituidas las que legislen sobre la base de una soberan\u00eda com\u00fan y un marco legal compartido. No queda otra.<\/p>\n<p>4.- Volver a la realidad significa tambi\u00e9n estudiar esa realidad, no s\u00f3lo intervenir en ella. Hay que buscar los datos, organizar la informaci\u00f3n, implicar el m\u00e1ximo de conocimiento experto. Y sacar la calculadora. No basta con construir narrativas, trasladar un mensaje, fabricar <em><strong>slots<\/strong> <\/em>publicitarios. Esto lo hizo muy bien Podemos, y aprendi\u00f3 \u2013como dijo Pablo Iglesias\u2013 a pensar pol\u00edticamente en clave televisiva.[23] El <em><strong>slot<\/strong> <\/em>publicitario es necesario en pol\u00edtica como lo es una buena pol\u00edtica de comunicaci\u00f3n. Pero hace falta m\u00e1s. Hace falta saber c\u00f3mo funciona el mundo, cu\u00e1les son sus constricciones, estudiarlo a fondo, respetando su complejidad, sin atajos ni precipitados <strong>reduccionismos<\/strong>. Y actuar en consecuencia con seriedad.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre conocimiento experto y acci\u00f3n pol\u00edtica, entre t\u00e9cnica y pol\u00edtica, es complicada, pero Podemos ha preferido dejarla en la oscuridad y poder as\u00ed jugar con ella a discreci\u00f3n. Para empezar, Podemos \u2013y lo han dicho muchas veces\u2013 separ\u00f3 t\u00e9cnica y pol\u00edtica, no tanto para despolitizar el \u00e1mbito de la t\u00e9cnica, cuanto para convertir la pol\u00edtica en un espacio t\u00e9cnicamente neutral, algo que no se sigue de ninguna cr\u00edtica sensata a la tecnocracia, y que es extraordinariamente peligroso, porque no hay problemas pol\u00edticos que no impliquen complejos problemas t\u00e9cnicos. La pol\u00edtica no es ni puede ser s\u00f3lo el reino de los fines \u2013algo que basta con desear o querer\u2013, sino tambi\u00e9n y sobre todo el reino de los <strong>medios<\/strong>. Y esto implica conocimiento independiente, tiene que ver con la l\u00f3gica de la adecuaci\u00f3n racional entre medios y fines, pregunta por la verdad y se forma a base de juicios de hecho y no s\u00f3lo de juicios de valor. La izquierda tiene que responder no s\u00f3lo de a d\u00f3nde quiere llegar sino de <strong>c\u00f3mo<\/strong> quiere llegar hasta all\u00ed. Y si fracasa, cuando lo intenta, no puede responder \u2013como a menudo lo hace\u2013 con sus ideales, con sus buenas intenciones; tiene que responder con realidades y hechos, es decir, con la parte t\u00e9cnica del asunto, con las capacidades que pusieron en juego, con su pericia o falta de pericia t\u00e9cnica, con su inteligencia pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>En un extraordinario ejercicio de autocr\u00edtica, el que fuera diputado de Podemos en el Congreso, Manolo Monereo, reconoc\u00eda lo hu\u00e9rfano de ideas que estaba su grupo parlamentario, y la falta de concreci\u00f3n program\u00e1tica: \u00ab\u00bfY qu\u00e9 piensa Podemos? Yo, que he sido diputado \u2013se responde Monereo\u2013, os puedo decir que yo tambi\u00e9n me lo he planteado\u00bb. Y contin\u00faa, \u00a1atenci\u00f3n!, con una declaraci\u00f3n que no tiene desperdicio:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00ab\u00bfY qu\u00e9 pensamos de esto? \u00bfEsto est\u00e1 escrito en alguna parte?&#8230; Me acuerdo por ejemplo que en un momento, cuando estaba Podemos en ascenso\u2026, llega Juan Torres y Vicente Navarro, y se les pide una propuesta econ\u00f3mica solvente. Entonces los dos pobrecicos [sic] se ponen a trabajar corriendo, una semana, para tener los treinta folios correspondientes (por cierto, que estaban muy bien y eran muy interesantes). Y en ese contexto se hizo una rueda de prensa (de los dos nunca m\u00e1s se supo, sobre todo de Juan Torres), y ese papel siempre ha estado metido en un caj\u00f3n, hasta el presente\u00bb.[24]<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil encontrar un testimonio que reconozca tan a las claras \u2013y desde dentro\u2013 la precariedad te\u00f3rica y la escasez de ideas de la propia formaci\u00f3n pol\u00edtica. Pero lo grave no es s\u00f3lo que tuvieran que improvisar, deprisa y corriendo, una propuesta econ\u00f3mica, sino que ni siquiera se la tomaran en serio. Salvaron la rueda de prensa \u2013esto es, las apariencias\u2013 y luego olvidaron la propuesta en un caj\u00f3n para siempre. Es de agradecer la valiente autocr\u00edtica del diputado Monereo.<\/p>\n<p>El reverso del desprecio podemita por la dimensi\u00f3n t\u00e9cnico-racional de la pol\u00edtica es su <strong>constructivismo<\/strong> posmoderno. Ese constructivismo no s\u00f3lo se ha manifestado en el modelo de <strong>transfeminismo<\/strong> por el que han optado, falsamente llamado radical, para el que la identidad sexual y gen\u00e9rica de un individuo puede construirse <em>ad libitum<\/em>\u00a0 desde, digamos, la <strong>consciencia sensible<\/strong>, con el m\u00e1s absoluto de los desprecios a los hechos duros de la biolog\u00eda, y pensando que el individuo no reconoce lo que es \u2013pues no habr\u00eda nada que reconocer\u2013 sino que debe y puede elegir su ser lib\u00e9rrimamente. El constructivismo podemita se manifiesta tambi\u00e9n en ese \u00ab<em>idealismo<\/em> ling\u00fc\u00edstico que siempre esconde un as en la manga, a saber: el demiurgo de los <em>significantes<\/em> vac\u00edos como creadores de realidad\u00bb[25]. Est\u00e1 bien ser creativos con las palabras, e intentar modificar la mirada de las cosas por medio del lenguaje; pero m\u00e1s que eso, y sobre todo, la izquierda tiene que volver a estudiar la realidad tal cual es, pero en serio, tiene que volver a la sociolog\u00eda de las clases, a la historia y la teor\u00eda econ\u00f3mica, a la psicolog\u00eda social cognitiva, la ciencia pol\u00edtica emp\u00edrica y las ciencias ambientales. No basta con el <em><strong>slot<\/strong><\/em> publicitario ni con la gesti\u00f3n de las apariencias. Tiene que rearmar su discurso con hechos, con <strong>verdad objetiva<\/strong> y \u2013como pide Marx en la II Tesis sobre Feuerbach\u2013 <strong>demostrar<\/strong> esa verdad en la pr\u00e1ctica. Lo que nos hace sospechar Monereo, en la intervenci\u00f3n arriba citada, es que Podemos no ten\u00eda ninguna verdad que demostrar en la pr\u00e1ctica.\u00a0 Empecemos por llenar los significantes de contenido. Y si para ello es preciso volver a la biblioteca \u2013como hizo Marx tras las derrotas del 48\u2013 y abandonar el plat\u00f3 de televisi\u00f3n, h\u00e1gase sin dilaci\u00f3n. En la biblioteca se encuentra, por cierto, el mejor ant\u00eddoto contra el constructivismo posmoderno, a saber: el impresionante cuerpo de buena teor\u00eda positiva procedente de la psicolog\u00eda evolucionaria y la paleoantropolog\u00eda, as\u00ed como de la neurociencia y la primatolog\u00eda. Gracias a todo este caudal de investigaci\u00f3n cient\u00edfica de las \u00faltimas d\u00e9cadas hoy sabemos, entre otras cosas, que los seres humanos poseemos una arquitectura cognitivo-emocional decantada evolucionariamente, con m\u00f3dulos <em><strong>domain-specific<\/strong><\/em> que imponen constricciones al desarrollo cultural[26] al tiempo que permiten una mejor explicaci\u00f3n de la variabilidad de la cultura y su coevoluci\u00f3n con la propia biolog\u00eda.[27] La realidad social es realidad socialmente construida a base de acuerdos epist\u00e9micos intersubjetivos. Eso nadie lo niega: un billete de 50\u20ac es un trozo de papel con unas determinadas caracter\u00edsticas, pero es s\u00f3lo a partir de la creencia compartida respecto de su funci\u00f3n como ese trozo de papel se convierte en dinero, un equivalente universal con un determinado valor de cambio.[28]\u00a0 La realidad social se construye gracias a que nuestras mentes forman una suerte de mente com\u00fan y generan <strong><em>common knowledge<\/em><\/strong>. Pero esto nada tiene que ver con el constructivismo posmoderno para el que hay tantas realidades como marcos de interpretaci\u00f3n y para el que, en definitiva,\u00a0 la cosa est\u00e1 en la palabra. No: los poderes demi\u00fargicos del lenguaje son limitados. Igual que no podemos construir realidad social contra la ley de la gravedad, no podemos hacerlo contra la arquitectura cognitivo-emocional del hum\u00e1n.<\/p>\n<p>5.- Volver a la realidad reclama tambi\u00e9n tomarse en serio el concepto de <strong>TIEMPO<\/strong> e incorporar el futuro en el an\u00e1lisis del presente. Esto no es ning\u00fan capricho filos\u00f3fico.\u00a0 A menudo la acci\u00f3n pol\u00edtica \u2013no s\u00f3lo la de la izquierda\u2013 es miopemente cortoplacista, y el giro populista de la pol\u00edtica contempor\u00e1nea no ayuda a pensar el medio y largo plazo. Pero no hacerlo es nuevamente caer en la irracionalidad, en el pan para hoy y el hambre para ma\u00f1ana. Las pol\u00edticas, en otras palabras, tienen que ser sostenibles. El principio de <strong>sostenibilidad<\/strong> (y de su mano, el de una austeridad bien entendida, como la que ped\u00eda el gran historiador Tony Judt), deber\u00eda grab\u00e1rselo la izquierda a fuego en su <strong>metodolog\u00eda de trabajo<\/strong>, tanto m\u00e1s cuanto que la izquierda quiere un mundo m\u00e1s justo y m\u00e1s libre, y no se conforma con el <em><strong>statu quo<\/strong><\/em>.<\/p>\n<p>El principio de sostenibilidad deber\u00eda guiar la <strong>agenda ecologista<\/strong> de la izquierda, una agenda que inexplicablemente ha quedado arrumbada en la ret\u00f3rica, en el discurso y en la praxis podemita, precisamente cuando es la agenda m\u00e1s urgente. La izquierda \u2013sobre todo la izquierda revolucionaria\u2013 sacrific\u00f3 demasiadas cosas al crecimiento, al desarrollo econ\u00f3mico, a menudo sin parar mientes en el insoportable coste humano de esa <em><strong>hybris<\/strong> <\/em>desarrollista. Ya lo subray\u00e9 m\u00e1s arriba. Pero si hoy estamos seguros de algo es de la existencia de l\u00edmites energ\u00e9ticos, termodin\u00e1micos y clim\u00e1ticos\u00a0 al desarrollo y el crecimiento constantes. Tal como la conocemos, la civilizaci\u00f3n industrial capitalista es <strong>insostenible<\/strong>. Y la izquierda debe afrontar este problema crucial y acuciante con decisi\u00f3n pol\u00edtica, coraje moral y honestidad intelectual. M\u00e1s a\u00fan teniendo en cuenta el marcado sesgo clasista de la crisis energ\u00e9tica y medioambiental presente, pues aunque esta crisis tiene una dimensi\u00f3n planetaria, son los grupos y los territorios econ\u00f3micamente m\u00e1s vulnerables los que m\u00e1s la est\u00e1n y van a seguir sufriendo. La desproporci\u00f3n entre conocimiento y acci\u00f3n respecto de la cat\u00e1strofe medioambiental y clim\u00e1tica que se cierne sobre el planeta, entre lo mucho que sabemos de su grav\u00edsima dimensi\u00f3n y lo poco que hacemos para contenerla o corregirla, da fe de la profund\u00edsima crisis civilizatoria en la que estamos inmersos. Por todo ello, la izquierda deber\u00eda ser la fuerza de vanguardia en esta lucha, que deber\u00eda ser una lucha por devolver al hombre \u2013por decirlo con el Hyperi\u00f3n de H\u00f6lderlin\u2013 al \u00abhermoso ciclo de la naturaleza\u00bb[29] del que el descontrolado uso f\u00e1ustico de la ciencia y la t\u00e9cnica nos sac\u00f3, pero sin esperar a milagrosas soluciones tecnol\u00f3gicas. Por supuesto, ser\u00e1 preciso el mejor saber tecno-cient\u00edfico, convenientemente reorientado, para hacer frente a esta crisis sist\u00e9mica, pero\u00a0 el cambio necesario es m\u00e1s de \u00edndole moral y cultural que tecnol\u00f3gico. La izquierda deber\u00eda abandonar el bosque identitario en el que se ha extraviado y salir a la estepa de los grandes problemas, por sobre todos ellos, \u00e9ste, y reabrir un horizonte de transformaci\u00f3n que necesariamente tendr\u00e1 que ir <strong>m\u00e1s all\u00e1 del capitalismo y m\u00e1s ac\u00e1 de la modernidad<\/strong>, pues implicar\u00e1 no solamente atacar el crecimiento como presupuesto del sistema econ\u00f3mico y modo de producci\u00f3n sino tambi\u00e9n reivindicar modelos de vida m\u00e1s pr\u00f3ximos a la <strong><em>Gemeinshaft<\/em> premoderna<\/strong>, con m\u00e1s <em><strong>commons<\/strong> <\/em>y menos bienes privados, con m\u00e1s <em><strong>community-sharing<\/strong><\/em>[30] y menos consumismo individualista de mercanc\u00edas, m\u00e1s sobrio y austero que hedonista y despilfarrador, m\u00e1s reproductivo que expansivo, m\u00e1s cooperativo y solidario, y menos competitivo y desigual. Y con toda seguridad habr\u00e1 que trascender la mirada judeo-cristiana de la naturaleza como objeto susceptible de ser dominado y puesto al servicio de las necesidades del ser humano, como si no tuviera necesidades propias. Mejor que feminizar nuestra relaci\u00f3n con la naturaleza, como se ha sostenido a menudo, habr\u00e1 que <strong>republicanizarla<\/strong> para que tambi\u00e9n la naturaleza quede (suficientemente) libre de la dominaci\u00f3n de los hombres, libre <strong>por<\/strong> leyes que la protejan de la interferencia arbitraria, y garanticen (si se me permite la prosopopeya) el derecho a su propia felicidad. Habr\u00e1 que extender la fraternidad republicana a los bosques y los oc\u00e9anos, al aire y la monta\u00f1a, y cuidarlos como nuestros hermanos. Todo un reto que, cuando menos, pide una en\u00e9rgica <strong>pedagog\u00eda<\/strong> que la izquierda debe intentar desarrollar. En su auxilio podr\u00eda acudir una izquierda ecologista muy potente que hubo en Espa\u00f1a \u2013la de la escuela de Manuel Sacrist\u00e1n\u2013, una izquierda que Podemos ha ignorado por completo, y que es preciso recuperar. Urgentemente.<\/p>\n<p>6.- Se desprende de lo dicho m\u00e1s arriba que volver a la realidad implica tambi\u00e9n volver a la <strong>naturaleza humana<\/strong>. Tal vez la izquierda se haya tomado demasiado al pie de la letra la VI tesis sobre Feuerbach, en la que Marx afirma tajantemente que no existe una esencia humana abstracta inherente a cada individuo y que dicha esencia es, en realidad, \u00abel conjunto de las relaciones sociales\u00bb. Tambi\u00e9n Ortega pensaba que el hombre no tiene naturaleza sino historia. La historia, la cultura y las relaciones sociales son sin duda variables fundamentales para entender la vida humana en todo momento y lugar. Nadie lo duda. Sin embargo, todos los grandes pensadores pol\u00edticos, desde Arist\u00f3teles a Rousseau, desde Maquiavelo a Hobbes tuvieron muy en cuenta la naturaleza humana. El propio Marx, como demostr\u00f3 inapelablemente Norman Geras en su ya cl\u00e1sico libro, <strong><em>Marx and Human Nature<\/em><\/strong>,[31] maneja una concepci\u00f3n de la naturaleza humana. Sin conocer bien a los hombres es dif\u00edcil siquiera imaginar c\u00f3mo mejorar la sociedad. Y los hombres y las mujeres de la izquierda, como Podemos ha dejado bien a las claras, no est\u00e1n hechos de otra pasta. Al final sucumben a los mismos instintos de poder, a las mismas tentaciones y a las mismas miserias. Podemos \u2013muy infantilmente\u2013 se present\u00f3 como el partido del amor, de la fraternidad, de los besos y los abrazos. Ya lo dije. Pero la naturaleza humana estaba ah\u00ed para recordarles los efectos de la <em><strong>libido dominandi<\/strong><\/em>, de la ambici\u00f3n y la vanidad, y entonces prosperaron las conspiraciones palaciegas, las purgas y las deserciones. Como tantas veces. Como siempre. Precisamente porque la tradici\u00f3n republicana ha sido tan consciente de las debilidades de la naturaleza humana, se ha preocupado tanto del dise\u00f1o inteligente de las instituciones, de acertar con los sistemas de incentivos, de imponer mecanismos de control y vigilancia, justamente para que la <strong>corruptibilidad<\/strong> de los hombres \u2013que est\u00e1 en su naturaleza\u2013 no acabe en corrupci\u00f3n efectiva. La izquierda ha tenido poco en cuenta esta verdad, y ha intentado demasiadas veces cambiar la naturaleza humana por decreto o crear un <strong>hombre nuevo<\/strong> con un golpe de tim\u00f3n institucional. Y ha fracasado otras tantas, porque la naturaleza humana volv\u00eda siempre para cobrarse su factura. Las gentes de izquierda no son mejores, como digo, ni est\u00e1n hechas de una pasta diferente. Demasiadas veces hemos visto al hip\u00f3crita vestido de nazareno, al codicioso disfrazado de rebelde, al ego\u00edsta cubrirse la cabeza con el gorro frigio del ciudadano, y al intelectual <em><strong>engag\u00e9<\/strong> <\/em>mirar para otro lado por miedo simplemente a pensar por s\u00ed mismo. La sociedad en su conjunto est\u00e1 hecha tambi\u00e9n de hombres y mujeres con una complicada arquitectura emocional, con motivaciones m\u00faltiples, capaces de lo mejor y tambi\u00e9n de lo peor, dispuestos al sacrificio altruista pero tambi\u00e9n prestos a la tentaci\u00f3n ego\u00edsta y al oportunismo. No se puede ignorar esa complejidad motivacional del coraz\u00f3n humano.<\/p>\n<p>\u00bfQuiere esto decir que las relaciones sociales no cuentan? En absoluto.\u00a0 Lo que las sociedades necesitan son justamente <strong>buenas leyes y buenas instituciones<\/strong>. Pero sin olvidar \u2013como recuerda Rousseau\u2013 que las mejores leyes son las no escritas, esto es, las instaladas en nuestro car\u00e1cter desde peque\u00f1os, en las costumbres y en los h\u00e1bitos. Las que subyacen en el <strong>manto profundo de la cultura<\/strong>. Esta es una idea muy importante que se remonta, como tantas otras, a los antiguos. Para ellos, la naturaleza humana es tan relevante, que la \u00fanica manera de encauzarla \u2013pero no yendo contra ella\u2013 es fabricando una segunda naturaleza mediante la educaci\u00f3n y la formaci\u00f3n de buenos h\u00e1bitos. A esto los antiguos lo llamaban <strong>virtud<\/strong>. Y la virtud \u2013esto es, las buenas costumbres, las leyes no escritas, el <em><strong>ethos<\/strong><\/em>\u2013 es fundamental porque, como dec\u00eda Arist\u00f3teles, sin virtud el hombre es el peor de los animales, \u00abel m\u00e1s imp\u00edo y glot\u00f3n\u00bb. Podemos vino para regenerar la vida p\u00fablica, con una propuesta de <strong>nueva pol\u00edtica,<\/strong> dispuesto a cambiar h\u00e1bitos y a redimir a nuestro pa\u00eds con una cultura pol\u00edtica fresca y renovada, con una nueva <strong>\u00e9tica<\/strong>. No lo lograron, sin duda. Pero yo creo sinceramente que ni siquiera lo intentaron. Porque su cultura pol\u00edtica no era genuinamente republicana.[32]<\/p>\n<p>7.- Volver a la realidad, finalmente, significa hacer <strong>pol\u00edtica realista<\/strong>. Uno de los grandes realistas pol\u00edticos fue sin duda Maquiavelo, pero Maquiavelo jam\u00e1s abdic\u00f3 de la racionalidad, ni menospreci\u00f3 los datos. Y fue un gran conocedor de la naturaleza humana. Es el Maquiavelo de <em><strong>El Pr\u00edncipe<\/strong><\/em> el que hace un canto expl\u00edcito a la prudencia en la toma de decisiones. Y es el Maquiavelo de <em>El Pr\u00edncipe<\/em> el que \u2013aceptando que el buen gobernante tiene que aprender a no ser bueno\u2013, a imitar al Centauro, mitad bestia mitad hombre, a ser zorra y le\u00f3n al mismo tiempo. Es ese mismo Maquiavelo \u2013digo\u2013 quien le recuerda al <strong>pr\u00edncipe nuevo<\/strong> que todo ese realismo pol\u00edtico tiene como objeto \u00faltimo, no alcanzar el poder o mantenerse en el poder, sino \u2013muy republicanamente\u2013 alcanzar la gloria, redimiendo al pueblo italiano de la condici\u00f3n de servidumbre y sometimiento en la que lo ten\u00edan las emergentes potencias europeas. El realista pol\u00edtico de pacotilla desde\u00f1a los valores y mira por encima del hombro al que apela a ellos. Los valores de Maquiavelo \u2013gran realista pol\u00edtico\u2013 eran republicanamente innegociables.<\/p>\n<p>Y esto afecta a los <strong>medios<\/strong>. Una mirada vulgar de Maquiavelo piensa en los medios s\u00f3lo como el mal, como la mentira, como el enga\u00f1o, como la crueldad, como el lado siniestro de la pol\u00edtica. Eso tambi\u00e9n est\u00e1 en Maquiavelo, sin duda, y lo m\u00e1s que puede hacerse con ello es minimizarlo ya que los <strong>dilemas morales de la pol\u00edtica<\/strong> van a seguir ah\u00ed y no se pueden abolir, pues le son consustanciales. El mal est\u00e1 en la pol\u00edtica en la medida en que la pol\u00edtica es acci\u00f3n orientada al futuro, y en ese horizonte de decisi\u00f3n son inevitables cosas tales como tener que elegir un mal ahora para evitar un mal mayor en el futuro, y ah\u00ed entra la firmeza pero tambi\u00e9n el enga\u00f1o y hasta la crueldad. Y el mal est\u00e1 en la pol\u00edtica por cuanto la pol\u00edtica es tambi\u00e9n poder e inter\u00e9s, y porque, como vio hace siglos Tuc\u00eddides mejor que nadie, \u00a0el inter\u00e9s particular se vale \u2013pol\u00edticamente\u2013 del poder para satisfacerse. Y el mal est\u00e1 en la pol\u00edtica, final y sint\u00e9ticamente, porque la racionalidad medios-fines que le es consustancial es una racionalidad en s\u00ed misma vac\u00eda de valores morales, toma los fines como dados y es axiol\u00f3gicamente neutra: se puede ser por tanto igualmente racional en sentido instrumental para hacer el bien y para hacer el mal. La <strong>pol\u00edtica del bien com\u00fan<\/strong>, basada en valores, tiene que ser independientemente deliberada y consensuada antes de ponerle a su servicio la racionalidad medios-fines.<\/p>\n<p>Pero una cosa es ser fuerte como el le\u00f3n y astuto como la zorra, y otra muy distinta es dar por bueno el proceder de C\u00e9sar Borgia, quien orden\u00f3 partir en dos el cuerpo de Ramiro de Lorqua y dejarlo as\u00ed en la plaza de Cesena con un trozo de madera y un cuchillo ensangrentado, todo para mandar un mensaje a la Roma\u00f1a. Desde luego, cosas peores que esa se han visto (y se ver\u00e1n) en la pol\u00edtica real. Ha habido y habr\u00e1 muchas Ifigenias sacrificadas en el altar de las ambiciones humanas. Pero si reduj\u00e9ramos a eso la realidad de la pol\u00edtica, am\u00e9n del pensamiento del propio Maquiavelo, entonces olvidar\u00edamos la importancia instrumental que para el gran florentino ten\u00edan cosas tales como cuadrar las cuentas del Estado, no gastar un flor\u00edn de m\u00e1s, armar una milicia ciudadana, que los cargos los ocuparan los m\u00e1s competentes y que los pol\u00edticos no se enriquecieran indebidamente. Maquiavelo daba importancia a la eficiencia institucional y a la <strong>meritocracia<\/strong>,[33] como buen republicano, tanto como a la educaci\u00f3n c\u00edvica y la disciplina militar. Y estos son medios, no fines (o son fines que a su vez son instrumentalmente necesarios para alcanzar fines mayores). Podemos \u2013y sobre todo su l\u00edder, Pablo Iglesias\u2013 se qued\u00f3 con la <strong>gram\u00e1tica parda<\/strong> del instrumentalismo maquiaveliano, con un maquiavelismo vulgar, y se olvid\u00f3 de esa otra parte esencial del maquiavelismo, la m\u00e1s republicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">******<\/p>\n<p>Con estos mimbres, mirando a Kant y a la Ilustraci\u00f3n para devolver a sus valores la perspectiva universalista; volviendo luego a la realidad con la seriedad tecno-cient\u00edfica de quien busca la verdad, sin aventurerismos ni postureos pseudo-revolucionarios, sin reduccionismos, aceptando la complejidad del mundo, sabiendo de la corruptibilidad del ser humano, teniendo en cuenta el futuro y el principio de sostenibilidad\u2026 Con estos mimbres podr\u00e1 la izquierda repensar una utop\u00eda que hace mucho tiempo perdi\u00f3: un modelo social igualitario y fraternal, un modelo econ\u00f3mico sostenible, un modelo nuevo de relaci\u00f3n con la naturaleza, un modelo pol\u00edtico republicanamente orientado, y un modelo cultural cimentado en un ethos c\u00edvico.\u00a0 Y podr\u00e1\u00a0 asimismo intentar buscarla con el mejor realismo maquiaveliano, el que no olvida ni la gloria ni la grandeza del prop\u00f3sito, pero sabe de los mil problemas t\u00e9cnicos que s\u00f3lo el conocimiento experto puede ayudar a resolver, y por eso mismo busca, en un horizonte de incertidumbre, los mejores medios a su alcance, con prudencial racionalidad pr\u00e1ctica pero sin <strong>bulas<\/strong> plat\u00f3nicas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Ap\u00e9ndice<\/strong><\/h3>\n<p><strong>Gr\u00e1fico 1: PIB per capita, 1940-2018<\/strong><\/p>\n<p>Datos ajustados por diferencias en el coste de la vida entre pa\u00edses y por inflaci\u00f3n. Medido en $ internacionales constantes de 2011.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-1-manifiesto.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-12428 aligncenter\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-1-manifiesto.png\" alt=\"\" width=\"604\" height=\"352\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-1-manifiesto.png 604w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-1-manifiesto-300x175.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 604px) 100vw, 604px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Fuente: Maddison Project Database 2020 (Bolt and van Zandem, 2020). En <a href=\"https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/gdp-per-capita-maddison-2020?time=1940..2018\">https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/gdp-per-capita-maddison-2020?time=1940..2018<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gr\u00e1fico 2: Desigualdad de ingresos disponibles 1980-2014<\/strong><\/p>\n<p>(Coeficiente de Gini despu\u00e9s de impuestos y transferencias)<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-2w-manifiesto.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12427\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-2w-manifiesto.png\" alt=\"\" width=\"599\" height=\"328\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-2w-manifiesto.png 599w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-2w-manifiesto-300x164.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) 100vw, 599px\" \/><\/a>Fuente: Chartbook of Economic Inequality (2016). En: <a href=\"https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/inequality-of-incomes-chartbook?time=1980..latest&amp;country=JPN~GBR~USA~SWE~AUS~ESP~NOR~DEU\">https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/inequality-of-incomes-chartbook?time=1980..latest&amp;country=JPN~GBR~USA~SWE~AUS~ESP~NOR~DEU<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gr\u00e1fico 3: Gasto p\u00fablico-social como porcentaje del PIB, 1980-2016<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-3-manifiesto.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12426\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-3-manifiesto.png\" alt=\"\" width=\"607\" height=\"347\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-3-manifiesto.png 607w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-3-manifiesto-300x171.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 607px) 100vw, 607px\" \/><\/a>Fuente: <a href=\"https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/social-spending-oecd-longrun?time=1980..2016\">https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/social-spending-oecd-longrun?time=1980..2016<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gr\u00e1fico 4: Porcentaje del PIB gastado en programas sociales, 36 pa\u00edses de la OCDE, 1980-2018.<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-4-manifiesto.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12425\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-4-manifiesto.png\" alt=\"\" width=\"702\" height=\"417\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-4-manifiesto.png 702w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-4-manifiesto-300x178.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 702px) 100vw, 702px\" \/><\/a>Fuente: Peter H. Lindert (2021), <em>Making Social Spending Work<\/em>, Cambridge: CUP, p. 84.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gr\u00e1fico 5: Total ingresos fiscales, 1980-2019<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-5-manifiesto.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12424\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-5-manifiesto.png\" alt=\"\" width=\"607\" height=\"362\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-5-manifiesto.png 607w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-5-manifiesto-300x179.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 607px) 100vw, 607px\" \/><\/a>Fuente: ICTD\/UNU-WIDER Government Revenue Dataset, August 2021. En: <a href=\"https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/total-tax-revenues-gdp?country=FRA~GBR~AUT~LUX~BEL~DNK~ESP~PRT~CHE~JPN~ITA~DEU\">https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/total-tax-revenues-gdp?country=FRA~GBR~AUT~LUX~BEL~DNK~ESP~PRT~CHE~JPN~ITA~DEU<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Gr\u00e1fico 6: Tipos marginales m\u00e1ximos del impuesto sobre la renta, selecci\u00f3n de pa\u00edses, 1979 a 2002<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-6-manifiesto.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-12423\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-6-manifiesto.png\" alt=\"\" width=\"602\" height=\"352\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-6-manifiesto.png 602w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Grafica-6-manifiesto-300x175.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 602px) 100vw, 602px\" \/><\/a>Fuente: <a href=\"https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/top-mrts-on-individual-income\">https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/top-mrts-on-individual-income<\/a><\/p>\n<h3><strong>Notas<\/strong><\/h3>\n<p>[1] Este texto es una versi\u00f3n revisada y ampliada de mi intervenci\u00f3n en la presentaci\u00f3n de mi libro, <em>Podemos, izquierda y \u201cnueva pol\u00edtica\u201d<\/em> (Barcelona: El Viejo Topo, 2022), escrito al alim\u00f3n con Francisco Herreros. La presentaci\u00f3n tuvo lugar en la madrile\u00f1a librer\u00eda Sin Tarima, el 29 de junio de 2022. Esto explica las frecuentes referencias a Podemos en lo que no deja de ser una reflexi\u00f3n general sobre la izquierda.\u00a0 La presentaci\u00f3n puede verse en: <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=V17BE8nLT8M\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=V17BE8nLT8M<\/a><\/p>\n<p>* Agradezco a Francisco Herreros, Salvador L. Arnal, Anna Estany, Juan Sisi\u00f1o, Juan M. Mart\u00ednez,\u00a0 Alba Sigueros, Camilo Soto, Marc Luque, Joaqu\u00edn Miras, Miguel Candel, Alejandro Berga, Miguel Madrid, Fernando del Rey, Jorge Riechmann, Gaspar Llamazares y Tom\u00e1s R. Hisado sus comentarios a un borrador previo de este escrito. Pero quiero <span style=\"text-decoration: underline;\">subrayar<\/span> que ninguno de ellos es responsable de lo que aqu\u00ed se dice.<br \/>\n[2] El t\u00e9rmino es de Marx (<em><strong>praktische Produktion<\/strong><\/em>) y encierra un mundo filos\u00f3fico-pol\u00edtico. Marx entend\u00eda la <em>praxis<\/em> en el sentido en que Arist\u00f3teles entend\u00eda la <em>praxis<\/em>, como un espacio pol\u00edtico de libertad. El concepto de <strong>producci\u00f3n pr\u00e1ctica<\/strong> funde Arist\u00f3teles y Hegel \u2013<em>politeia<\/em> y <em>acci\u00f3n<\/em> (como fuerza creativa y transformadora del esp\u00edritu humano)\u2013 en una versi\u00f3n materialista de la realidad social centrada en el trabajo.<br \/>\n[3] Cfr. P. Pettit (1997), <em>Republicanism. A theory of Freedom and Government<\/em>, Oxford: Clarendon Press, esp. caps. 5 y 6.<br \/>\n[4] Sobre el siniestro episodio de las cien flores, de 1956, y la \u00abcampa\u00f1a antiderechista\u00bb subsiguiente, con su brutal saldo de vidas humanas, campa\u00f1a orquestada por Deng Xiaoping, a la saz\u00f3n recientemente nombrado secretario general del partido comunista chino, cfr. Jonathan Spence (1999), <em>Mao<\/em>, Londres: Weidenfeld &amp; Nicolson, pp. 144 y sigs.<br \/>\n[5] \u00ab<em>Scuto vobis magis, quam gladio opus est<\/em>\u00bb (\u00abOs hace falta m\u00e1s\u00a0 es el escudo que la espada\u00bb), Tito Livio, <em>Ab urbe condita<\/em>, Libro III, \u00a7 52. La frase se la dice un patricio a la plebe y tiene un sesgo elitista. El <em>demos<\/em> ateniense en las \u00e9pocas de Pericles y de Dem\u00f3stenes supo hacer un buen\u00a0 y abundante uso tambi\u00e9n de la <strong>espada<\/strong> del autogobierno, pero sigue siendo importante mantener el escudo, por si el (auto)gobierno vuelve su espada contra la propia <em>plebs<\/em>.<br \/>\n[6] Es cierto que el republicanismo moderno, sobre todo el americano, traz\u00f3 un dise\u00f1o constitucional del equilibrio y la divisi\u00f3n de poderes de factura elitista y contramayoritaria, orientado a la defensa de los intereses de los <em><strong>selected few<\/strong><\/em>. Pero no es menos cierto que la gran democracia ateniense hizo m\u00e1s abundante uso que ning\u00fan otro r\u00e9gimen pol\u00edtico de los mecanismos de control del poder y de divisi\u00f3n, sobre todo diacr\u00f3nica, del mismo. A los mil procedimientos de <em>accountability<\/em> uni\u00f3 la rotaci\u00f3n y el sorteo como se\u00f1as de identidad. Tambi\u00e9n la democracia \u2013la aut\u00e9ntica democracia\u2013 necesita de ese aparato republicano de vigilancia, control y divisi\u00f3n del poder. Al respecto, cfr. H.M. Hansen (2022), <em>La democracia ateniense en la \u00e9poca de Dem\u00f3stenes<\/em>, Madrid: Capit\u00e1n Swing.<br \/>\n[7] Recu\u00e9rdense los experimentos de Tajfel en 1981 o de Sheriff en 1966. El primero dividi\u00f3 a su grupo experimental en dos subgrupos (los que prefer\u00edan a Klee y los que prefer\u00edan a Kandinski) s\u00f3lo para descubrir la inmediata animadversi\u00f3n que se despertaba entre ambos grupos, su \u00abetnocentrismo instant\u00e1neo\u00bb. El segundo dividi\u00f3 a unos adolescentes aleatoriamente en un campamento de verano para que compitieran en juegos y deportes. Dado que a los pocos d\u00edas los dos grupos se atacaban brutalmente con palos, bates y sacos llenos de piedras, tuvieron que intervenir para la protecci\u00f3n de los j\u00f3venes. Cfr. A. de Francisco (2012), <em>La mirada republicana<\/em>, Los libros de la Catarata, Madrid, pp. 96-7. La tendencia al <em>tribalismo<\/em> est\u00e1 muy anclada en nuestra naturaleza de primates superiores, y el ideario de la izquierda que a\u00f1ora la fraternidad y la amistad c\u00edvica no deber\u00eda desde\u00f1ar esta resistente constricci\u00f3n, y desde luego no potenciarla ni valerse de ella.<br \/>\n[8] Todav\u00eda hay quien piensa que hay en Espa\u00f1a <em>lawfare<\/em> contra la izquierda, y ello al margen de los dos datos siguientes: 1. El \u00fanico partido condenado como tal partido en Espa\u00f1a ha sido el PP: por corrupci\u00f3n; 2. Todos los casos contra Podemos han sido archivados. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el <em>lawfare<\/em> contra la izquierda en Espa\u00f1a? Afortunadamente, tenemos en Espa\u00f1a un sistema judicial extraordinariamente garantista. Y la izquierda deber\u00eda trabajar para que siga si\u00e9ndolo, en lugar de jugar a desprestigiarlo tild\u00e1ndolo de judicatura tardofranquista, cosa que ha hecho con mucha frecuencia. Para m\u00e1s informaci\u00f3n cfr. Alberto Mart\u00ednez Casado, \u00ab\u00bf<em>Lawfare<\/em> en Espa\u00f1a? Rastreando los or\u00edgenes y la actualidad de un fen\u00f3meno pol\u00edtico y jur\u00eddico\u00bb, TFG presentado en la UCM en enero de 2022, cotutorizado por Andr\u00e9s de Francisco (CPS) y Rafael Bustos (Derecho).<br \/>\n[9] Aqu\u00ed me refiero puramente a la consistencia l\u00f3gica en el uso de un principio. Pero dir\u00e9 lo que pienso concreta y sucintamente sobre el tema de la prostituci\u00f3n, que s\u00e9 que es delicado. Los abolicionistas de la prostituci\u00f3n aducen el famoso 95% de mujeres que ejercen la prostituci\u00f3n de manera forzada. Se trata de un dato completamente falso que circula por ah\u00ed, como el del 80% o el 85%. En el extenso estudio de la ONU de 2010 (<em>Trata de personas hacia Europa con fines de explotaci\u00f3n sexual<\/em>) se concluye que en Europa hay un 15% de explotaci\u00f3n sexual forzada. Desde entonces todos los estudios serios sit\u00faan la trata y la prostituci\u00f3n forzada entre un 10% y un 20% (Cfr. el riguroso an\u00e1lisis del grupo Verificat: <a href=\"https:\/\/www.verificat.cat\/es\/fact-check\/los-datos-no-indican-que-el-90-de-las-trabajadoras-sexuales-son-victimas-de-trafico-de-personas-y-explotacion-sexual\">https:\/\/www.verificat.cat\/es\/fact-check\/los-datos-no-indican-que-el-90-de-las-trabajadoras-sexuales-son-victimas-de-trafico-de-personas-y-explotacion-sexual<\/a>). Un porcentaje de 10%-20% de trata es alt\u00edsimo pero no es un 80% ni mucho menos un 95%.\u00a0 Es esa trata la que hay que atacar, por supuesto (es de hecho otro caso de opresi\u00f3n), pero dejando al resto de putas (y putos) que hagan de su cuerpo un sayo. \u00bfQui\u00e9n es nadie para meterse ah\u00ed? \u00bfDe d\u00f3nde viene este nuevo puritanismo? \u00bfDe d\u00f3nde esa visi\u00f3n neopaternalista del Estado? Apelar a la coerci\u00f3n socioecon\u00f3mica como justificaci\u00f3n para la abolici\u00f3n es tambi\u00e9n una mala estrategia, primero, porque eso nos llevar\u00eda \u2013si no queremos reconocer prejuicios puritanos\u2013 a pedir la abolici\u00f3n del trabajo asalariado <em><strong>tout court<\/strong><\/em>; y, segundo, porque tambi\u00e9n hay prostituci\u00f3n muy libre e interesadamente elegida por el alto rendimiento econ\u00f3mico que reporta al ejerciente. M\u00e1s le valdr\u00eda a la sociedad y a las propias prostitutas que se regularizara su actividad como \u00abtrabajo sexual\u00bb. Estar\u00edan m\u00e1s protegidas y pagar\u00edan sus impuestos y su seguridad social. El abolicionismo, lejos de acabar con la prostituci\u00f3n, va a sumergirla en un mercado negro mucho m\u00e1s opaco que el presente, en el que las prostitutas y los prostitutos van a quedar m\u00e1s desprotegidos.<br \/>\n[10] Portugal o Francia, por ejemplo, redujeron su desigualdad de ingresos disponibles entre 1979 y 2013. Cfr. <a href=\"https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/inequality-of-incomes-chartbook?time=1981..latest&amp;country=FRA~PRT\">https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/inequality-of-incomes-chartbook?time=1981..latest&amp;country=FRA~PRT<\/a><br \/>\n[11] Piketty, Thomas, Emmanuel Saez y Gabriel Zucman, \u00abDistributional national accounts: Methods and estimates for the United States\u00bb, Working Paper No. W22945. <em>National Bureau of Economic Research<\/em>, 2016.Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.law.berkeley.edu\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Distributional-National-Accounts_Methods-Estimates-for-the-US_Piketty-Saez-Zucman_NBER16.pdf\">https:\/\/www.law.berkeley.edu\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Distributional-National-Accounts_Methods-Estimates-for-the-US_Piketty-Saez-Zucman_NBER16.pdf<\/a><br \/>\n[12] B. Milanovic (2016), <em>Global Inequality<\/em>, Cambridge Mass.: The Belknap Press of Harvard University Press, p. 18.<br \/>\n[13] Cfr. Milanovic, pp. 18-25. La gr\u00e1fica conocida como el \u00abelefante de Milanovic\u00bb se encuentra en la p\u00e1gina 11.<br \/>\n[14] Cfr. <a href=\"https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/composition-of-tax-revenues-regional?stackMode=stacked&amp;country=~OECD+-+All\">https:\/\/ourworldindata.org\/grapher\/composition-of-tax-revenues-regional?stackMode=stacked&amp;country=~OECD+-+All<\/a><br \/>\n[15] Dec\u00eda Ortega, con mucha raz\u00f3n, que la inteligencia de un concepto precisaba de la inteligencia de su contrario.<br \/>\n[16] En 2021, el gasto militar de EE.UU ascend\u00eda por s\u00ed solo al 38% del gasto militar mundial.<br \/>\n[17] Datos elaborados a partir de la base de datos de <a href=\"https:\/\/milex.sipri.org\/sipri\">https:\/\/milex.sipri.org\/sipri<\/a>. Se han comparado los a\u00f1os 1989 y 2021 para EE.UU y China, y 1993 y 2021 para Rusia.<br \/>\n[18] He tomado este concepto de un maravilloso texto de Francisco Fern\u00e1ndez Buey que Salvador L\u00f3pez Arnal me dio muy amablemente a conocer: \u00abSupuestos filos\u00f3ficos del concepto de \u2018m\u00e9todo\u2019 en las tres sociolog\u00edas. Estudio comparativo de los textos metodol\u00f3gicos de Marx, Durkheim y Weber en la l\u00ednea de unificaci\u00f3n del l\u00e9xico sociol\u00f3gico propuesta por Otto Neurath\u00bb, Documentaci\u00f3n FFB, Biblioteca Central de la UPF. El texto (de finales de los 80 o principios de los 90) saldr\u00e1 pr\u00f3ximamente en Espai Marx.<br \/>\n[19] Por s\u00ed solo, el <strong>gran salto adelante<\/strong>\u00a0 impulsado por Mao caus\u00f3 entre 1960 y 1961 hambrunas con un coste de al menos 20 millones de vidas. Cfr. el demoledor an\u00e1lisis de Sperbe, <em>op. cit.<\/em>, p. 146 y sigs.<br \/>\n[20] W. Benjamin, \u00abUber den Begriff der Geschichte\u00bb, \u00a7 IX, en W. Benjamin (1974), <em>Gesammelte Schriften<\/em>,\u00a0 Band I.1, Frankfurt am Main: Suhrkamp Verlag, p. 697.<br \/>\n[21] \u00abDie Tradition der Unterdr\u00fcckten\u00bb, <em>op. cit.<\/em>, \u00a7 VIII, p. 697.<br \/>\n[22] Adem\u00e1s del Primer Libro de <em>El Contrato Social<\/em>, hay que leer despacio el segundo y el tercero, m\u00e1s a\u00fan que el cuarto.<br \/>\n[23] Cfr. P. Iglesias (2015), \u00abEntender Podemos\u00bb, <em>NLR<\/em> 93 (julio-agosto, 2015), pp. 21 y sigs. Para un an\u00e1lisis de la estrategia de comunicaci\u00f3n de Podemos, cfr. A. de Francisco y F. Herreros (2022), <em>op. cit.<\/em>, pp. 50 y sigs.<br \/>\n[24] Manolo Monereo, intervenci\u00f3n en la presentaci\u00f3n del libro de A. de Francisco y F. Herreros (2022), <em>Podemos, izquierda y \u201cnueva pol\u00edtica\u201d, op. cit.<\/em> Cfr. <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=V17BE8nLT8M\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=V17BE8nLT8M<\/a> [minuto 18:41].<br \/>\n[25] <em>Podemos, izquierda y \u201cnueva pol\u00edtica\u201d, op. cit.<\/em>, p\u00e1g. 113.<br \/>\n[26] Cfr. especialmente Tooby, J. y L. Cosmides, \u00abThe Psychological Foundations of Culture\u00bb, en J. H. Barkow, L. Cosmides y J. Tooby (comps.), <em>The Adapted Mind: Evolutionary Psychology and the Generation of Culture<\/em>, Nueva York: Oxford University Press, 1992, pp: 19-136.<br \/>\n[27] Cfr. H. Gintis (2009), <em>The Bounds of Reason<\/em>, Princeton, N.J.: Princeton University Press.<br \/>\n[28] Cfr. John R. Searle (1995), <em>The Construction of Social Reality<\/em>, Nueva York: The Free Press.<br \/>\n[29] \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 hemos sido excluidos del hermoso ciclo de la naturaleza? (<em>Warum sind wir ausegenommen <strong>vom sch\u00f6nen Kreislauf der Natur<\/strong>?<\/em>)\u00bb, se pregunta Hiperi\u00f3n y a\u00f1ade: \u00ab\u00bfO vale tambi\u00e9n para nosotros?\u00bb. F. H\u00f6lderlin, <em>Hyperion oder Der Eremit in Griechenland<\/em>, versi\u00f3n Kindle. ASIN: B0057H2011, pag. 21.<br \/>\n[30] El<strong><em> community-sharing<\/em><\/strong> es una de los cuatro grandes m\u00f3dulos relacionales que organizan transculturalmente la vida social del hum\u00e1n descubiertos por el gran antrop\u00f3logo Alan Page Fiske en su abrumador trabajo de antropolog\u00eda comparada de 1991,\u00a0<em>Structures of Social Life: The Four Elementary Forms of\u00a0Human Relations<\/em> (New York: The Free Press). Cfr. Tambi\u00e9n: Fiske, Alan Page. (1992), \u00abThe Four Elementary Forms of Sociality: Framework for a Unified Theory of Social Relations,\u00bb <em>Psychological Review<\/em>, 99, 689-723. Los tres m\u00f3dulos restantes son: <em><strong>market-pricing<\/strong><\/em>, <em><strong>equality-matching<\/strong><\/em> y\u00a0 <em><strong>authority ranking<\/strong><\/em>. Dependiendo de la espec\u00edfica combinaci\u00f3n de estos m\u00f3dulos (pudiendo estar alguno ausente), as\u00ed ser\u00e1 la forma de organizaci\u00f3n de las relaciones sociales de una determinada formaci\u00f3n social.<br \/>\n[31] N. Geras (1983), <em>Marx and Human Nature. Refutation of a Legend<\/em>, Londres: Verso.<br \/>\n[32] Cfr. A. de Francisco y F. Herreros (2022), <em>Podemos, izquierda y \u201cnueva pol\u00edtica\u201d<\/em>, Barcelona: El Viejo Topo, pp. 119-32.<br \/>\n[33] Este es otro de los valores sobre los que la izquierda se tiene que aclarar adecuadamente. Cfr. mi \u00abLa insoslayable meritocracia\u00bb (en prensa).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Septiembre de 2022 [1]* La izquierda \u2013digamos\u2013 radical (o alternativa) es, sigue siendo, un espacio que oscila entre la autodestrucci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12431,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1548,1554],"tags":[],"class_list":["post-12422","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica","category-republicanismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12422"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12422\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12431"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}