{"id":12435,"date":"2022-09-13T05:00:53","date_gmt":"2022-09-13T04:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12435"},"modified":"2023-02-04T04:53:08","modified_gmt":"2023-02-04T03:53:08","slug":"en-el-acto-de-presentacion-de-para-la-historia-del-psuc-la-salida-a-la-superficie-y-la-conquista-de-la-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12435","title":{"rendered":"En el acto de presentaci\u00f3n de <i>Para la historia del PSUC. La salida a la superficie y la conquista de la democracia<\/i>"},"content":{"rendered":"<p><em>El 25 de agosto de 2022 hizo diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. Se est\u00e1n organizando diversos actos de recuerdo y homenaje y, desde Espai Marx, cada semana a lo largo de 2022-2023 publicaremos como nuestra peque\u00f1a aportaci\u00f3n un texto suyo para apoyar estos actos y dar a conocer su obra. La selecci\u00f3n y edici\u00f3n de todos estos textos corre a cargo de Salvador L\u00f3pez Arnal.<br \/>\nEsquema de la intervenci\u00f3n del autor en la presentaci\u00f3n del libro de Gregorio L\u00f3pez Raimundo (Barcelona: Ediciones Pen\u00ednsula, 2006) en UPF\/Rambla. 23\/II\/2006. FFB estuvo acompa\u00f1ado por Carlos Jim\u00e9nez Villarejo y por el propio GLR.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>1.<\/strong> Adem\u00e1s del cielo estrellado sobre m\u00ed y de la ley moral en mi interior, otra cosa que conmueve: la <strong>lealtad<\/strong> del ser humano. A prop\u00f3sito de GLR a sus 92 a\u00f1os[1].<\/p>\n<p><strong>2.<\/strong> Lealtad a los <strong>ideales<\/strong>. A los ideales de la II Rep\u00fablica espa\u00f1ola. A los ideales del autogobierno de Catalu\u00f1a, de la Generalitat catalana. A los ideales de la democracia en su sentido m\u00e1s riguroso: pol\u00edtica, social, econ\u00f3mica, participativa, deliberativa. Y, sobre todo, en el caso de GLR, a los ideales del comunismo, particularmente en tiempos dif\u00edciles. Que para el ideario comunista lo han sido todos.<\/p>\n<p><strong>3<\/strong>. Pero lealtad tambi\u00e9n, y sobre todo, a las <strong>personas<\/strong>.<\/p>\n<p>Los hay leales al concepto. Y merecen respeto.<\/p>\n<p>Pero los hay leales a las personas que luchan porque la realidad se aproxime al concepto, aunque no siempre compartan todos los supuestos e implicaciones del ideal y aunque duden de que la realidad vaya a corresponder alg\u00fan d\u00eda al ideal.<\/p>\n<p>Y estos merecen doble respeto[2].<\/p>\n<p><strong>4.<\/strong> Una de las cosas que m\u00e1s impresionan en este libro de GLR es el <strong>recuerdo leal<\/strong> de esas personas, muchas de las cuales no est\u00e1n entre nosotros: los dirigentes de la organizaci\u00f3n clandestina del PSUC fusilados, los j\u00f3venes comunistas de la primera hora, los que han muerto ya: Comorera, Josep Moix, Cipriano Garc\u00eda, Sol\u00e9 Barber\u00e0, Pere Ardiaca, Albert Fina, Manuel Sacrist\u00e1n[3], Josep Serradell, Alfonso Carlos Com\u00edn, Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde, Manolo V\u00e1zquez Montalb\u00e1n, por citar a algunos de los que aparecen mencionados en el libro.<\/p>\n<p><strong>5.<\/strong> Digo que este <strong>recuerdo<\/strong> de las personas me impresiona por su <strong>lealtad<\/strong>: porque s\u00e9, la mayor\u00eda de los presentes sabemos, que a lo largo de tantos a\u00f1os GLR dialog\u00f3 con ellos, pero tuvo tambi\u00e9n que lidiar a veces con algunos de ellos, en los debates internos del PSUC. Y en este libro no hay apenas una palabra negativa sobre estas personas, ni siquiera cuando el debate se convirti\u00f3 en discrepancia seria y la discrepancia en desgarramiento, como ocurri\u00f3 ya a comienzos de los 80 y en el V Congreso del PSUC[4].<\/p>\n<p><strong>6.<\/strong> Esta lealtad, este tono positivo al hacer referencia a personas que discreparon en lo pol\u00edtico, o sea, en la discusi\u00f3n sobre la mejor forma de actuar los comunistas en la salida a la superficie y en la conquista de la democracia, es un gran m\u00e9rito del libro de GLR precisamente por <strong>lo inhabitual<\/strong> en la tribu de los comunistas, que durante muchos a\u00f1os nos acostumbramos a creer, err\u00f3neamente, que la escisi\u00f3n y la divisi\u00f3n nos purifica y nos hace grandes[5].<\/p>\n<p><strong>7.<\/strong> Quiero subrayar este aspecto del libro de GLR, particularmente apreciable en la Introducci\u00f3n y en el art\u00edculo \u00abLa salida a la superficie y la conquista de la democracia\u00bb, que es su subt\u00edtulo, porque <em>la lealtad a las personas, por encima de las discrepancias acerca de los medios para alcanzar el fin (que es m\u00e1s que pol\u00edtico y menos que pol\u00edtico) ha sido, en mi opini\u00f3n, una de las asignaturas pendientes del comunismo en el siglo XX<\/em>.<\/p>\n<p><strong>8.<\/strong> Estoy convencido de que el futuro del comunismo, como movimiento y como partido, depende en gran medida de que se logre superar esa asignatura pendiente. O sea: de que se logre superar el politicismo estrecho y se d\u00e9 la importancia que merecen al respeto y la lealtad a las personas con las que no se est\u00e1 de acuerdo en cuestiones t\u00e1cticas o estrat\u00e9gicas. Sobre todo cuando estas personas han dedicado gran parte de sus vidas a los mismos fines.<\/p>\n<p><strong>9.<\/strong> En este sentido y para precisar un poco m\u00e1s lo que quiero decir: poco importa que algunos, entre ellos yo mismo, hayamos estado en desacuerdo con la pol\u00edtica del PSUC en los a\u00f1os que van de 1976 a 1985, con la aceptaci\u00f3n de la monarqu\u00eda, la reforma pactada, el eurocomunismo y todas aquellas cosas. Y que tengamos objeciones que hacer a la explicaci\u00f3n, por lo dem\u00e1s plausible en lo esencial, que ahora GLR nos da de la actuaci\u00f3n del PSUC en aquellos a\u00f1os. Lo que de verdad importa es que <strong>la forma<\/strong> en que se nos propone esta explicaci\u00f3n respeta la lealtad de aquellos otros que <strong>pensaron lo mismo de otra manera<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>10.<\/strong> Y ah\u00ed est\u00e1, en esas p\u00e1ginas de <em>Para la historia del PSUC<\/em>, el GLR de siempre, el GLR valeroso y bondadoso[6] que conocimos en los a\u00f1os de clandestinidad.<\/p>\n<p>Cuando yo entr\u00e9 en el PSUC[7], en 1963, Gregorio L\u00f3pez Raimundo, el \u00abcamarada Gregorio\u00bb, era ya una leyenda. Enseguida me hablaron de \u00e9l las personas con las que compart\u00ed ideales y batallas en aquellos a\u00f1os en los que nac\u00edan casi simult\u00e1neamente las comisiones obreras y el sindicato democr\u00e1tico de estudiantes. Personas que militaban tambi\u00e9n en el PSUC, a las que yo quer\u00eda y a las que algunos (m\u00e1s que los que lo declaran) debemos mucho de lo que hemos llegado a ser en este pa\u00eds: Manuel Sacrist\u00e1n, Josep Sol\u00e9 Barber\u00e0, Josep Fontana, Joaquim Sempere[8], Xavier y Dolors Folch, Octavi Pellissa&#8230; Ellos, y todos los dem\u00e1s a los que o\u00ed hablar por entonces de Gregorio, coincid\u00edan en dedicarle dos sustantivos que siempre he apreciado: \u00abvalor\u00bb y \u00abbondad\u00bb.<\/p>\n<p>En el mundo de los comunistas de hace cuarenta a\u00f1os estas dos palabras pocas veces iban juntas al hablar de una persona. El \u00abvalor\u00bb casi se supon\u00eda en un dirigente comunista que hab\u00eda de hacer frente a la clandestinidad, a las persecuciones, a las torturas en las comisar\u00edas y al aislamiento en las c\u00e1rceles. El \u00abvalor\u00bb era lo que hac\u00eda de un dirigente una leyenda; pero, por otra parte, el valor se daba por supuesto, como en el servicio militar obligatorio de la \u00e9poca. Y, desde luego, hab\u00eda otros dirigentes comunistas, adem\u00e1s de Gregorio, que hab\u00edan demostrado valent\u00eda y entereza en los peores momentos de la lucha antifranquista[9], cuando, como sol\u00eda ocurrir, se produc\u00eda una de aquellas detenciones en las que la v\u00edctima era detenida por la brigada pol\u00edtico-social con todos los pronunciamientos desfavorables, o sea, como dirigente comunista declarado. El \u00abvalor\u00bb se apreciaba, s\u00ed, pero en aquella subcultura nuestra de entonces casi lo identific\u00e1bamos con el car\u00e1cter del dirigente.<\/p>\n<p>La \u00abbondad\u00bb, en cambio, era para nosotros algo as\u00ed como una flor rara. Hab\u00edamos le\u00eddo el poema de Brecht \u00abA los por nacer\u00bb y cre\u00edamos saber las razones de aquel dicho del poeta por el cual, habiendo querido ser amistosos en este mundo, no siempre se pod\u00eda serlo, precisamente por las injusticias y la maldad del mundo en el que a uno le hab\u00eda tocado vivir y quer\u00eda cambiar. Nosotros \u00e9ramos los \u00abpor nacer\u00bb de Brecht, que escribi\u00f3 el poema en los a\u00f1os treinta, y, sin embargo, perseguidos por la dictadura franquista y de nuevo en tiempos miserables, a\u00fan ten\u00edamos que hacer nuestra la queja del poeta con la esperanza de que los que vendr\u00edan despu\u00e9s, estos s\u00ed, podr\u00edan ser amables y bondadosos de verdad. Por eso mismo la \u00abbondad\u00bb, cuando adem\u00e1s se ten\u00eda valor y se hab\u00eda sufrido la injusticia, era doblemente apreciada. Gregorio L\u00f3pez Raimundo juntaba en su persona las dos cosas. De manera que, para nosotros, la leyenda era historia real.<\/p>\n<p>Conoc\u00ed personalmente a Gregorio L\u00f3pez Raimundo unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, creo que en 1970 o 1971. Hab\u00edamos pasado por un estado de excepci\u00f3n dur\u00edsimo[10], muchos compa\u00f1eros hab\u00edan sido detenidos, varios de ellos estaban en la c\u00e1rcel y el PSUC pasaba por un momento delicado. Est\u00e1bamos intentando reorganizar una comisi\u00f3n de formaci\u00f3n de cuadros desmantelada por la brigada pol\u00edtico-social y al mismo tiempo trat\u00e1bamos de entender lo que hab\u00eda pasado en el mundo en 1968. Discut\u00edamos mucho entonces sobre la situaci\u00f3n real y sobre el futuro del r\u00e9gimen franquista. Yo entonces no estaba de acuerdo con la valoraci\u00f3n que Gregorio hac\u00eda de nuestra situaci\u00f3n (la del partido y la del r\u00e9gimen franquista) y tampoco con algunas de las cosas que la direcci\u00f3n del partido ven\u00eda diciendo y escribiendo sobre lo que hab\u00eda de representar el doble aldabonazo del 68[11]. Lo que o\u00ed en aquel primer encuentro con el camarada Gregorio no me gust\u00f3. Y tampoco me gust\u00f3 lo que o\u00ed en algunas reuniones posteriores con motivo de la redacci\u00f3n del nuevo manifiesto-programa del PSUC[12]. Pero supe entonces que lo que me hab\u00edan dicho a\u00f1os atr\u00e1s de la bondad de Gregorio L\u00f3pez Raimundo era verdad. Y que esta verdad ten\u00eda que estar por encima de las diferencias pol\u00edticas.<\/p>\n<p>En 1976, poco antes de la legalizaci\u00f3n del partido, dej\u00e9 el PSUC. Los motivos no importan en este contexto. Lo que importa, porque es un recuerdo que se me qued\u00f3 grabado para siempre, es que unas semanas despu\u00e9s, yendo yo con Neus Porta[13], coincidimos en un autob\u00fas urbano con Gregorio L\u00f3pez Raimundo. Fui a saludarle y a preguntarle, con cierto retint\u00edn, si hab\u00edan recibido mi carta de despedida, dispuesto a iniciar la en\u00e9sima discusi\u00f3n pol\u00edtica. Recib\u00ed una lecci\u00f3n que entonces no entend\u00ed bien. Gregorio me dijo que \u00abno\u00bb. Y a\u00f1adi\u00f3 que esperaba no recibirla y que, en cualquier caso, segu\u00eda habiendo muchas cosas que hacer y volver\u00edamos a encontrarnos. Lo dijo sin acritud, con el mismo tono bondadoso de otras veces, como si nada hubiera cambiado.<\/p>\n<p>Desde entonces he vuelto a coincidir con Gregorio L\u00f3pez Raimundo muchas veces, ya sin nombres de guerra y en una situaci\u00f3n muy cambiada: en los inicios de Izquierda Unida, en Iniciativa, en Esquerra Unida i Alternativa y \u00faltimamente en el PSUC-viu[14]. Mientras tanto, la cultura comunista se ha ido convirtiendo en una de esas cosas en peligro de extinci\u00f3n cuyo valor hay que explicar a los m\u00e1s j\u00f3venes con calma y con paciencia para que no se pierda entre los horrores de lo que fue el estalinismo.<\/p>\n<p>El mundo ha dado muchas vueltas, la mayor\u00eda de esas vueltas han hecho que muchas personas valientes perdieran los ideales que tuvieron y que muchas personas bondadosas se dejaran llevar por la melancol\u00eda del <em>hemos sido mucho y no somos nada<\/em>. Gregorio L\u00f3pez Raimundo, a sus noventa a\u00f1os, sigue ah\u00ed, en todo acto contra la guerra y contra las injusticias, mostr\u00e1ndonos, con su presencia y su palabra, que la \u00e9tica de la resistencia no tiene edad. Cuando hoy le veo y le oigo hablar de comunismo y alterglobalizaci\u00f3n pienso que ten\u00edan raz\u00f3n los amigos de ayer: <em>valor<\/em> <em>y bondad<\/em>. Se necesitaban entonces para resistir a la barbarie franquista. Y se necesitan hoy sencillamente para <em>estar ah\u00ed<\/em> y seguir diciendo lo que se es.<\/p>\n<p>Gracias, Gregorio, por seguir estando, por la compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] El que fuera secretario general del PSUC y presidente del PSUC-viu falleci\u00f3 el 17 de noviembre de 2007, a los 93 a\u00f1os de edad.<br \/>\n[2] A la manera del Brecht de los \u00abImprescindibles\u00bb. Brecht fue uno de los poetas-fil\u00f3sofos m\u00e1s pr\u00f3ximos al autor.<br \/>\n[3] V\u00e9ase la entrevista a Gregorio L\u00f3pez Raimundo para \u00abIntegral Sacrist\u00e1n\u00bb de Xavier Juncosa (Biblioteca de la Facultad de Econom\u00eda y Empresa de la UB).<br \/>\n[4] FFB ha escrito sobre lo sucedido en ese Congreso y en los meses posteriores (sin esconder sus cr\u00edticas a la praxis de GLR en esa ocasi\u00f3n). La situaci\u00f3n que se cre\u00f3 dar\u00eda pie a la formaci\u00f3n del PCC.<br \/>\n[5] Una de las autocr\u00edticas del autor, no fue la \u00fanica.<br \/>\n[6] Raimon: \u00abT\u2019he conegut sempre igual\u00bb <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=DK-AdW2OXZY\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=DK-AdW2OXZY<\/a><br \/>\n[7] Fue Enrique Irazoqui (el Jes\u00fas de <em>El Evangelio seg\u00fan Mateo<\/em>, de P. P. Pasolini) quien le dio entrada en el partido.<br \/>\n[8] Sempere y el autor, con apenas veinte a\u00f1os, escribieron un largo y documentado art\u00edculo sobre la \u00abCarta al humanismo\u00bb de Heidegger: \u00abHeidegger ante el humanismo\u00bb, <em>Realidad<\/em>, II, n.\u00ba 4, noviembre-diciembre de 1964, pp. 21-41 (firmado como A. Domenech y J. Bru). Ser\u00e1 reeditado pr\u00f3ximamente en <em>Nuestra Bandera<\/em>.<br \/>\n[9] Entre otros, Miguel N\u00fa\u00f1ez, el primer responsable pol\u00edtico del que fuera maestro, amigo y camarada del autor, Manuel Sacrist\u00e1n.<br \/>\n[10] NE. Decretado en 1969, con dura represi\u00f3n contra el PSUC (el PCE y otras fuerzas comunistas).<br \/>\n[11] NE. Primavera de Praga y Mayo del 68.<br \/>\n[12] NE. Salvo error por mi parte, 1974 o 1975.<br \/>\n[13] NE. Su esposa y compa\u00f1era. Fallecida en 2011.<br \/>\n[14] NE. GLR fue presidente del PSUC-viu.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 25 de agosto de 2022 hizo diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. 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